Cristina y el PJ: Dar vuelta la página

El peronismo ha demostrado en sus años de existencia una increíble capacidad de adaptación a las coyunturas políticas y económicas. Hoy se encuentra atravesado por una crisis producto de las diversas tendencias que se disputan la conducción y el perfil predominante de cara al 2019, sin embargo, lejos de las posturas más “progresistas” que dominaban el discurso de Néstor o Cristina años atrás hoy prima un corrimiento a la derecha en todo el espectro.

Este corrimiento no tiene que ver solo con la campaña, la mayor parte de los legisladores, diputados y senadores del PJ, la cúpula de la CGT y hasta los “díscolos” han jugado el juego de la gobernabilidad burguesa, permitiendo que el gobierno, que no tiene mayoría en ninguna de las cámaras, avance con un paquete de medidas anti populares.

Con muchos compañeras y compañeros coincidimos en que es necesario pararle la mano a Macri y su plan de ajuste, nos indignamos con la desaparición de Santiago Maldonado y el avance represivo . Compartimos marchas, luchas y reclamos de todo tipo y con todos ellos nos parece fundamental encarar un debate fraternal pero claro, si hoy el gobierno puede actuar como actúa e incluso se ha fortalecido en las PASO, tiene que ver con el rol que jugó la principal “oposición” al mismo y está no fue ni más ni menos que el peronismo en sus distintas variantes, que terminó garantizando leyes que el gobierno no hubiese podido sacar (todos los presupuestos, dos por uno, blanqueo, pago a los buitres, etc.) Por supuesto que cuando hay que pegar por televisión para ganar un voto se venden como los paladines del enfrentamiento al macrismo, sin embargo distinta es la actitud cuando hay que levantar la mano.

Para enfrentar al gobierno necesitamos una herramienta diferente, capaz de actuar ampliamente, incorporando sectores que provengan de distintas experiencias políticas y estén dispuestas a fortalecer un proyecto anti capitalista. Una herramienta que banque todos los derechos de las mujeres, empezando por el derecho a decidir y a no morir víctima de un aborto clandestino, mientras en el congreso un puñado de “representantes” deciden no debatir el tema.

De progresistas a válvula de escape 

El proceso que recorrió nuestro continente y que permitió una transformación muy importante en muchos temas hoy está en un proceso de decadencia. Las causas de esto no las encontraremos solo mirando a la “derecha”, sino siendo profundamente críticos de las direcciones que, cuando estuvieron frente a la posibilidad de superar la estructura capitalista, optaron por sostenerla.

Es el caso de nuestro país, donde el kirchnerismo, mientras se “ubicaba” en el terreno del progresismo, nunca tomo medidas de fondo contra los grandes grupos económicos, terratenientes y mafias de todo tipo, eso termino abriéndole la puerta a Macri, que incluso sigue utilizando los puntos más oscuros del gobierno de Cristina para polarizar la situación, táctica que se ha demostrado efectiva.

El papel que juega hoy el espacio político conducido por Cristina, lejos está de ser consecuente contra el ajuste y el plan del gobierno, porque apuesta a lo electoral como única vía, porque propone que los trabajadores se desmovilicen y esperen, porque en muchos de los temas fundamentales fue durante los propios años de su gobierno donde se instalaron muchas herramientas que hoy el gobierno utiliza contra nosotros, los que resistimos, nos movilizamos y batallamos por un país diferente, como la ley anti terrorista, herramienta privilegiada en la represión al pueblo capuce.

Hoy Unidad Ciudadana y el propio PJ son una verdadera válvula de escape que sirve al gobierno para polarizar la situación y deslegitimar los reclamos al mismo tiempo intentan controlar y frenar la movilización que surge para enfrentar al macrismo, un ejemplo claro es la enorme lucha de los estudiantes secundarios en CABA y la presión de las direcciones sindicales K para desmontar ese proceso.

Los socialistas del MST Nueva Izquierda tenemos una propuesta para construir una alternativa al macrismo, que incluye la batalla electoral, pero también la coordinación, extensión y desarrollo de las luchas de los trabajadores, las mujeres y la juventud, como así también la pelea por una unidad mayor de la izquierda. Te invitamos a encarar esos desafíos juntos.

Martín Carcione