Un debate abierto en CICOP

El último congreso de delegados, a la par que resolvió un plan de lucha por la reapertura de paritarias y para consolidar la gran conquista del pase a carrera de más de 2200 licenciadxs en enfermería adoptó una decisión que consideramos muy equivocada tanto metodológica como políticamente.

Apoyada en una mayoría de votos del sector municipal, se resolvió integrar la CTA-T respetando la autonomía de los sectores que no estén de acuerdo y resuelvan otras articulaciones sindicales.

Si bien esta formulación respeta otras decisiones, no deja de ser muy equivocada y reñida con el modelo sindical que dio origen a la CICOP y la transformó en una referencia desde hace décadas para los trabajadores y el activismo combativo.

Es equivocada metodológicamente, porque no se abrió un período suficiente de debate en la base del conjunto del gremio, con posiciones por escrito y apelando a la más amplia consulta, como propusimos en moción alternativa un sector importante de delegados del congreso entre los cuales estamos quienes integramos Alternativa Salud.

Ese ha sido el método democrático y tradicional de nuestro sindicato. Cuando en 2004, se ingresó a la vieja CTA, se lo hizo no solamente con un amplio período de debate, sino con textos escritos, un plebiscito donde se expresó la base y un congreso con mandato de asambleas. Incluso se ingresó a esa CTA con un documento crítico, que reivindicaba la unidad de los trabajadores, pero reclamaba un cambio de estatuto y la democratización de la central.

Hace cuatro años, producto de la crisis en la central, CICOP discontinuó su participación.
La resolución actual se dio sin ese debate y sin un documento que ratifique la demanda de democratización, máxime tratándose de la CTA comandada por Yasky absolutamente integrada al gobierno que está ajustando a la salud y lxs trabajadorxs.

Asimismo es una decisión políticamente equivocada. No responderá a la justa demanda especialmente de lxs compañerxs municipales, que aislados por los sindicatos cegetistas, necesitan articular para poder enfrentar a esos gobiernos feudales. Si en estos años no hubo peleas conjuntas incluso en el plano provincial no dependió de la pertenencia a una central. Sino a la decisión de los dirigentes de ambas CTA, de apoyar al gobierno y no luchar. La CTA T, se ha transformado en una corriente política sindical cuya conducción es de pensamiento único, absolutamente integrada al gobierno actual, aportando incluso funcionarios.

Nuestro compromiso será con la defensa incondicional del modelo sindical autónomo, democrático, de representación proporcional, pluralismo, perspectiva de géneros y combativo que hace al perfil de CICOP. No es un debate académico. Hace a la necesidad de seguir luchando y de hacerlo con la mayor fuerza y unidad, en la diversidad, por nuestros derechos laborales y el sistema público de salud.

G.P.