Al Assad – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Sat, 14 Apr 2018 18:26:07 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png Al Assad – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Siria: No al ataque de Trump y la OTAN https://mst.org.ar/2018/04/14/no-agresion-imperialista-siria/ Sat, 14 Apr 2018 07:01:00 +0000 https://mst.org.ar/?p=13343 Ayer, viernes 13, los EE.UU., Gran Bretaña y Francia bombardearon Damasco, la capital siria. El ataque imperialista, desde barcos yanquis y aviones franceses e ingleses, tuvo por objetivo destruir centros de armas químicas del régimen dictatorial de Al Assad. También golpeó una zona dominada por las milicias libanesas de Hezbollah, que junto a Irán apoyan al presidente sirio.

Según Trump y sus aliados, bombardean en respuesta a la repudiable masacre cometida días atrás por Al Assad contra la población de Duma, en la región opositora de Guta Oriental, que provocó 70 civiles muertos, incluidos muchos niños, y cientos de heridos.

Llamamos a todas las fuerzas democráticas y antiimperialistas del mundo a repudiar este bombardeo sobre Siria, que ni es humanitario ni pretende frenar el uso de armas químicas por Al Assad, como pregonan. De hecho, los EE.UU. y la OTAN, junto a la ONU, le permitieron usar una y otra vez dichas armas tras la crisis de 2013 y, por considerarlo “ganador” de la guerra civil, se aprestaban a tolerarlo y negociar con él alguna salida. Lo que realmente buscan es ser parte de la disputa por el control de Siria y toda la zona para defender los intereses de sus petroleras y multinacionales.

No van a hacer cumplir la convención de la ONU contra las armas químicas los yanquis y sus aliados, que bombardearon Vietnam con toneladas de napalm y agente naranja. No van a defender a ningún pueblo los cómplices del Estado genocida de Israel, que días atrás volvió a matar y herir a decenas de palestinos en Gaza. Son los mismos que dejan correr la masacre del presidente turco Erdogan contra el pueblo kurdo de Afrin, en el norte sirio. Los mismos que, con la excusa de combatir al ISIS, bombardearon a la población civil y buscan extender su influencia en esta devastada región.

Solo el respeto a la autodeterminación del pueblo sirio y el retiro de toda injerencia de las potencias extranjeras podrán terminar con la cruenta guerra, derrotar a la dictadura de Al Assad y lograr una salida democrática en Siria. Por eso desde el MST en Izquierda al Frente exigimos:

  • ¡Alto a los bombardeos de Trump y la OTAN sobre Siria!
  • ¡Por el derecho del pueblo sirio a su autodeterminación!
  • ¡Fuera yanquis, Putin, Israel y demás potencias extranjeras!
  • ¡Abajo el dictador Al Assad! ¡Solidaridad con el pueblo de Guta Oriental!
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Alto a la masacre en Guta Oriental https://mst.org.ar/2018/03/03/alto-masacre-en-guta-oriental/ Sat, 03 Mar 2018 15:12:40 +0000 https://mst.org.ar/?p=12117
Hace diez días que la aviación siria y rusa bombardea a la población civil de Guta Oriental. Un feroz asesinato en masa realizado con la excusa de combatir al terrorismo que no se detiene ni con mentirosa  tregua decretada de la ONU ni con las inexistentes cinco horas de alto el fuego decretadas por Rusia. Es necesario el mayor repudio y movilización internacional para que se detenga la masacre.
Guta Oriental es una zona que cuenta con 400.000 habitantes en las afueras de Damasco. Desde el comienzo de la guerra civil siria ha sido un territorio cuyo pueblo se ha opuesto al dictador Al Asad. La matanza desatada por los bombardeos enviados por este genocida en estos días ya lleva el escalofriante número de 600 civiles muertos y miles de heridos. Una de cada cuatro víctimas es un niño pequeño. Las imágenes distribuidas por los noticieros internacionales nos muestran hospitales destruidos y médicos operando entre escombros. Y los bombardeos continúan…
Luego de la reconquista de Alepo por parte de las tropas leales al genocida presidente sirio, Bashar Al Assad, se declaró que la guerra civil siria estaba a punto de terminar consagrando el triunfo del dictador, apoyado por Rusia, Irán y el Hezbollah. Sin embargo luego de este golpe a la rebelión contra el dictador, lejos de detenerse los ataques de las fuerzas de Al Asad, se han hecho más brutales. Con el apoyo de la aviación rusa están dejando un tendal de civiles y niños muertos como una táctica privilegiada para combatir a sus opositores.
Pese a las “treguas” decretadas por la ONU, los bombardeos sobre la población civil no se detienen.  Ha habido nuevos ataques con armas químicas por parte de Al Asad, con su terrible consecuencia de muertos, y la “tregua” no incluye a las fuerzas combatientes ligadas a Al Qaeda o al Estado Islámico, con lo cual está justificado cualquier ataque. La ONU, como organismo imperialista, es así completamente funcional con sus resoluciones de “paz” a los asesinatos en masa del carnicero de Siria.
Por el otro lado la aviación norteamericana sigue bombardeando otros sectores del territorio, para defender los intereses de facciones que le responden y en Afrin al norte de Siria, el ejército turco y sus aliados sirios siguen atacando al heroico pueblo kurdo de la región.
La guerra civil siria, originada en la política represiva de Al Asad para frenar la revolución democrática que se desató en el 2011 contra su gobierno dictatorial, como parte de esa gran ola democrática llamada “primavera árabe”, se ha cobrado hasta el momento más de 500.000 víctimas fatales y más de 11 millones de desplazados (la mitad de la población), cinco millones de ellos hacía los países vecinos o transitando la peligrosa peregrinación hacia una Europa que ya les ha cerrado sus fronteras. Es junto a la guerra civil yemenita y la hambruna desatada por ella, una de las mayores catástrofes humanitarias de la actualidad.
Con la excusa de combatir el terrorismo yidadista Rusia, Irán y otros poderes de la región vienen apoyando el genocidio de Al Asad y con la excusa de pelear por la democracia contra el ISIS, EEUU y las potencias de la OTAN vienen descargando toneladas de bombas sobre el pueblo sirio, violando el más elemental derecho a la autodeterminación de los pueblos. Desde el principio su objetivo es impedir que el pueblo sirio pudiera decidir libremente su destino y más cuando se desarrollaba una rebelión democrática en la región. Y para ello no han dudado en descargar los más brutales bombardeos y ataques aéreos, se con la excusa de frenar al terrorismo islamista o de apoyar la “democracia”.
Putin ha otorgado cinco horas de cese al fuego matinal para permitir la evacuación de la  población civil. Sin embargo esto no tiene nada de humanitario, sino que es parte de una estrategia ya aplicada en Chechenia o en Alepo.
Según la BBC Mundo del 27/02: «Lo que estamos viendo es una estrategia que emplearon las tropas rusas durante la guerra chechena», explica Richard Weitz, director del Centro de Análisis Político-Militar del Instituto Hudson (…) (…) «… consiste en fuertes bombardeos que buscan destruir cuanto sea posible, causar el mayor daño al alcance de las bombas, para aterrorizar a la población civil, obligarlos a que traten de huir…(…)(…)”… fuerzan generalmente la creación de un canal humanitario y, sin la población civil en la ciudad, es más fácil combatir a las tropas enemigas y recuperar o tomar los territorios”(…)(…)” [En Grozni] …miles de personas lograron escapar de la ciudad y otro número indeterminado quedó enterrado bajo los escombros de la capital…”
Ante la continuidad de los bombardeos sobre Guta, la masacre de este pueblo,  la hipocresía de la ONU y el fracaso de su “tregua” humanitaria , los socialistas del MST llamamos a todas las fuerzas democráticas y anti imperialistas a pronunciarse y movilizarse para exigir el fin de la masacre y los bombardeos, el retiro de todas las tropas y acciones militares imperialistas y que se respete el derecho a la autodeteminación y el reclamo de libertad del pueblo sirio contra el gobierno asesino de Al Asad.
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Siria: Ataque químico y bombardeo ¡Fuera la intervención imperialista! https://mst.org.ar/2017/04/09/siria-ataque-quimico-bombardeo-fuera-intervencion-imperialista/ Sun, 09 Apr 2017 15:23:38 +0000 http://mst.org.ar/?p=7890 Cuando las brutales imágenes de los niños sirios de la ciudad  de Khan Sheikhun, asesinados por un ataque con gas Sarín, aún lastimaban los ojos y los corazones de la humanidad, un ataque aéreo de Trump a la base aérea siria que habría lanzado el ataque químico, volvió a sacudir la región. La intervención de las distintas potencias solo ha servido para enfrentar a la revolución democrática que dio origen a la guerra civil siria y para disputarse el control imperial sobre el territorio del país.

Son 83 las víctimas civiles del ataque químico contabilizadas hasta el momento. Entre ellos muchos niños que agonizaron largamente, ante la impotencia de los rescatistas, como consecuencia de la intoxicación por el gas sarín que arrojó la aviación del asesino presidente de Siria, Bashar Al Assad.

Misil partiendo de un buque yanqui

El ataque se hizo contra una provincia en la que se han refugiado muchos rebeldes contra el régimen de Al Assad, provenientes de distintas regiones, como la ciudad de Aleppo recientemente reconquistada por el ejército sirio con el apoyo de la aviación rusa, ocasionando terribles masacres a la población civil. Putin, con la excusa de combatir al ISIS, ha sido junto al gobierno Iraní y el Hezbolla, una pieza clave para la recuperación del régimen asesino de Al Assad, arrinconado por la revuelta de los que enfrentan a su gobierno. Una rebelión sin comando único, dividida en diversas facciones, que en su mayoría no pertenecen al ISIS ni Al Nustra (la Al Qaeda siria) y que están enfrentados a estos.

Como en toda masacre a la población civil, tanto el gobierno Siria como su aliado Putin, intentaron desvincularse de ella, arguyendo entre otras mentiras, que el ataque aéreo podía haber golpeado un depósito de armamento químico de alguna fuerza rebelde. El mismo cinismo con que intentó la aviación norteamericana, disimular otra masacre de civiles reciente, en la ciudad iraquí de Mosul. Y con esta excusa y el veto ruso impedir una resolución de condena del Consejo de Seguridad de la ONU.

El ataque con armas químicas, prohibidas por la convención de Ginebra y cuyo uso es considerado un crimen de guerra, no es algo novedoso en esta guerra civil, ni en la región. En el año 2013, un ataque de Al Assad con gas sarín sobre la zona de Gouta, en la periferia de Damasco, causó más de 1.400 víctimas. La crisis internacional que este ataque ocasionó, y que llevó a Obama a amenazar con bombardear Siria, fue detenida gracias a un acuerdo con Rusia y otros países, por el cual el régimen de Al Assad se comprometió a permitir una inspección de las Naciones Unidas y a destruir el arsenal. Hoy es muy claro el rol encubridor de la ONU que no hizo nada (más que meras declaraciones y sanciones menores), para evitar que el asesino conservara parte de su letal arsenal.

Durante el gobierno de Obama la política estadounidense consistió en tratar de apoyar a tal o cual grupo rebelde (de hecho, en un primer momento dejó correr al ISIS, que era abastecido por Turquía y otros países de la región), para presionar a Al Assad para que abra un recambio pacificador dentro del mismo régimen. Y evitar así también, un triunfo revolucionario de la rebeldía popular a este gobierno. Esta política del imperialismo fue un fracaso y encima tuvo que enfrentar a las tropas fascistoides del ISIS, que además con su raid terrorista en el mundo, complicó los planes del imperio para estabilizar la región.

Trump que había criticado aquel intento de Obama de bombardear a Al Assad, con la política que luego fue llamada “aislacionista”, de “primero Estados Unidos”, optó en un primer momento por apoyar la política de Putin, de no atacar y dejar correr a Al Assad, para enfrentar al ISIS, y estabilizar la región reventando al resto de la rebelión contra el régimen, con la vaga promesa de que luego se abriría una apertura controlada que provocará un recambio: “Apenas horas antes de producirse ese episodio, Washington acababa de coincidir con Moscú respecto a la ausencia de la necesidad de remover al hombre fuerte sirio, al menos inmediatamente, en tanto que el principal objetivo sería el terrorismo” (Marcelo Cantelmi, Clarín 07/04/2017) 

Ya el gobierno turco, enemigo de Al Assad en la región, abastecedor del ISIS (para enfrentar al pueblo kurdo), había cambiado su política. Con un acuerdo con Putin mediante, trocó su tradicional enfrentamiento al régimen sirio, por un acuerdo para combatir la rebelión en la región, e invadió, con la excusa de combatir al ISIS, las regiones al sur de su frontera en disputa con las tropas kurdas.

Hasta la crisis desatada por esta masacre con armas químicas, existía en la región un amplio acuerdo contrarrevolucionario entre las distintas potencias y países capitalistas, para dejar momentáneamente a un costado sus diferencias de intereses y “ordenar” el caos que la guerra civil desarrolló. Actuando de manera directa para derrotar tanto al ISIS como a toda la rebelión contra Al Assad.

Trump carnicero de Siria

En este cuadro algunos analistas internacionales se preguntan porque el dictador sirio habría vuelto a usar las armas químicas, poniendo en riesgo todo el apoyo logrado, de hasta ayer sus países adversarios. Una primera respuesta no puede obviar, que el avance de la contrarrevolución en la región, que logró un jalón importante al destruir literalmente, uno de los bastiones claves contra Al Assad como era la ciudad de Aleppo, envalentonó al genocida más allá de cualquier calculo lógico. Según el New York Times sería una jugada del dictador para desmoralizar a sus opositores y demostrar su impunidad.

No puede entenderse lo que sucede en la región, solo como una disputa entre distintas facciones ligadas a tal o cual imperialismo, sino como un terreno de pelea entre la revolución y la contrarrevolución, que pone en crisis los acuerdos entre las distintas facciones en pugna.

El giro en la política de Trump

El ataque con 59 misiles Tomahawk y la destrucción de la base aérea Siria de Sharyat, de donde habrían partido los aviones que descargaron su carga química letal contra la población de Khan Sheikhun no fue sorpresivo. Se hizo luego de avisar a Rusia (y a Al Assad) de su inminencia. Con lo cual el régimen y los efectivos rusos de la zona pudieron evacuarse junto a aviones y otro material bélico. Fue el primer ataque militar norteamericano en 6 años de guerra civil contra el régimen de Al Assad y como mencionamos más arriba, de haber dado Trump un giro táctico en la política de la administración Obama, y hacer con Rusia y Al Assad un acuerdo para normalizar la región.

Putin, Trump y Al Assad

Muchos sostienen que la intervención militar directa yanqui significa un cambio cualitativo en su estrategia política, ya que sus ataques militares directos eran sobre regiones más marginales, como la guerra civil yemení o en el ataque al ISIS en Mosul. De hecho gran parte del imperialismo cerró filas detrás de Trump: desde Hillary Clinton y los demócratas, la plana mayor de los republicanos, la mayoría de los gobiernos europeos, una gran parte de los Macri y compañía latinoamericanos, salieron a sostener la acción, realizada en el mismo momento que Trump estaba negociando con el presidente chino Xi Jinping  (sostenedor del régimen de Al Assad). Solo unos pocos trumpistas de la primera hora, quedaron en orsay.

De hecho el cambio de táctica se produce en un momento en el cual la administración Trump está dejando lugar a los sectores más representativos del establishment yanqui, encabezados por su yerno, Jared Kushner, hijo de una familia demócrata multimillonaria. Desplazado así, a los sectores más “ultras” como el asesor  Steve Bannon, recientemente separado del Consejo de Seguridad Nacional en beneficio de alas más “moderadas” y tradicionalistas. El ataque a Siria, fue según señalan los medios internacionales, la primera “victoria” de un gobierno que viene de tumbo en tumbo desde que asumió hace más de 100 días.

Una lucha encarnizada entre la revolución y la contrarrevolución

El cambio de táctica de Trump no puede explicarse por una “arranque humanitario” como quieren pintarlo algunos medios. Es que pese a la colaboración entre todos los imperios con el asesino de Al Assad, la región está lejos de ser controlada y estabilizada. Y encima, la catástrofe humanitaria, sigue arrojando a Europa y el mundo una carga cada vez más grande de refugiados, de una guerra civil que ya se ha cobrado casi 400.000 víctimas, ha provocado el desplazamiento de 10 millones de habitantes (la mitad del país), de los cuales más de 5 millones están en el exterior. Obligando a la “humanitaria” Unión Europea a cerrar sus fronteras y a Trump a lanzar sus poco populares decretos anti inmigratorios.

Han logrado reducir la influencia y bastiones del ISIS en la región y le han propinado un golpe importante a la rebelión al destruir y tomar la ciudad de Aleppo. Pero existen una gran cantidad de regiones rebeldes no contraladas por Al Assad y la revolución kurda es una amenaza tanto para el gobierno de Al Assad, como fundamentalmente contra los planes de Erdogan, que tiene 20 millones de kurdos dentro de sus fronteras, que se oponen a sus planes hegemónicos y facistoides.

Los bombardeos yanquis, como los rusos, como los de las distintas potencias europeas, han jugado un rol nefasto para la lucha del pueblo sirio. Cuando en el 2012 la rebelión contra Al Assad estaba en su apogeo y el régimen estaba contra las cuerdas, la intervención del Hezbolla y el régimen iraní primero y de Rusia después, lograron evitar su debacle. El desarrollo del ISIS y de lo peor del islamismo islámico tuvo en sus comienzos, una suerte de maniobras permitidas por el propio régimen, para dividir y neutralizar a la oposición, y fue utilizada por distintas potencias de la región, que como Turquía, Arabia Saudita o Qatar, apoyaron su desarrollo para, por un lado,  enfrentar el proceso revolucionario e impedir que una coordinación democrática y anti imperialista se desarrollara, y por otro, para alimentar sus disputas y negocios en una Siria desarticulada por la guerra civil en curso.

Todos los representantes de los imperios y países capitalistas de la región que ahora se desgarran las vestiduras ante las imágenes de los cuerpos destrozados de los niños por el gas sarín, de una forma o de otra han sido cómplices de esta masacre y desastre humanitario que hoy es la guerra civil siria. Han sido cómplices de que el genocida Al Assad aún siga en el poder. Y si reaccionan para pararlo, por lo menos ante hechos brutales como este, es porque le tienen profundo temor al verdadero enemigo de sus intereses, a la lucha de los pueblos, de Siria, Medio Oriente y de los trabajadores y pueblos oprimidos del mundo.

La crisis mundial, en la cual los intentos contrarrevolucionarios no logran aplastar definitivamente a los procesos de lucha y consolidarse, están empujando a los yanquis a la intervención militar directa en forma creciente. A Trump lo obliga a cambiar su discurso y salir a representar claramente las políticas del establishment que gobierna EEUU. Y en ese proceso se aumentan peligrosamente los roces y disputas inter imperialistas, como lo demuestra la primera reacción rusa, al mandar una fragata misilística a proteger a Al Assad y romper (por lo menos por ahora) su protocolo de avisos previos de las incursiones militares que tenía con EEUU.  A aprestarse a nuevas incursiones aéreas contra las zonas dominadas aún por la oposición a Al Assad.

No hay manera de terminar con los genocidas como el gobernante sirio, de terminar de expulsar a esos engendros fascistas como el ISIS, sino es respetando la autodeterminación del pueblo de Siria. Solo el podrá resolver de manera triunfante su revolución democrática y terminar con las masacres cada vez más feroces de miles y miles de inocentes. Por eso que, más que nunca, los que estamos por la libertad, el respeto a la autodeterminación y la independencia de los pueblos de los imperios y sus gobernantes genocidas aliados, debemos pelear por que se termine la intervención imperialista en la región y así el pueblo sirio y de Medio Oriente pueda tener las manos libres, para derrotar a todos sus dictadores y agentes de la contrarrevolución capitalista de sus países.

¡Basta de bombardeos y tropas imperialistas en Siria y Medio Oriente!

¡Fuera el genocida Al Assad!

¡En defensa de la autodeterminación y la lucha democrática del pueblo sirio!

Gustavo Giménez

 

 

 

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Responsables y cómplices del genocidio de Alepo https://mst.org.ar/2016/12/28/responsables-complices-genocidio-de-alepo/ Wed, 28 Dec 2016 20:53:03 +0000 http://mst.org.ar/?p=6146 La caída de Alepo fue un hecho que conmovió al mundo. El baño de sangre provocado por las milicias de Al Assad, los bombardeos del régimen apoyados en fuerzas armadas Rusas destruyeron prácticamente dos tercios de la ciudad, sobretodo su sector histórico. Fueron innumerables los blancos civiles, quedó un rastro de destrucción que recuerda escenas de las grandes guerras mundiales.

Los meses que precedieron a esa ofensiva fueron de bloqueo de la entrada de alimentos y de toda ayuda humanitaria para las zonas de conflicto. Al Assad, en complicidad con Irán y la Rusia de Putin, separó los barrios que aún estaban en las manos de los rebeldes, impidiendo la entrada incluso de auxilio médico. Ya al final de noviembre, la evacuación de la ciudad movilizó masas de civiles, que se fugaban aterrorizados con la situación. Olas de violaciones, asesinatos casa por casa, incluso de viejos y niños mancharon de sangre toda la ciudad, conocida como el corazón de la resistencia a la dictadura del clan Assad.

Al Assad encabeza un gobierno pro-imperialista, que sigue la dictadura inaugurada por su padre y delante del proceso revolucionario que se abrió con la primavera árabe, transformó la represión en una sangrienta guerra civil. Su saña contra las minorías en Siria destruyó una  parte importante del país, habiendo formado parte del bombardeo que acabó con el campo de refugiados palestinos, en Yarmouk.

Mientras Rusia construía todo un teatro diplomático con Obama para una mesa de negociaciones sin resultados, bajo cuerda, las milicias y fuerzas regulares del régimen estrangulaban las principales vías de la ciudad, sin ninguna piedad, en una coalición entre las fuerzas leales a Assad y grupos mercenarios a sueldo del  frente Rusia – Irán.   Arrasaron dos ciudades históricas como Alepo e Idibli.

En la máquina de contrapropaganda, Assad y Putin justifican su genocidio como parte de la lucha mundial contra el terrorismo del ISIS/Daesh. Nada más falso. El frente militar que luchó durante años en Alepo es una coalición diversificada, con presencia de grupos islámicos, que frente al vacío de dirección tomaron peso por su poderío militar y cohesión interna. Allí lógicamente, con el correr de los años se entrecruzaron y combinaron distintos intereses y facciones, combatientes revolucionarios y progresivos contra el régimen y grupos y milicias con otros fines regresivos, algunas incluso hostiles al pueblo kurdo alentadas por Turquía. Pero como todo proceso hay que ver la esencia, y la misma es que la caída de Alepo juega un rol contrarrevolucionario en la región, porque fortalece a una dictadura y es funcional a intereses imperiales de Rusia, mientras el pueblo sirio anti dictadura sufre las consecuencias, tal es así que hasta el antidemocrático régimen turco avaló y pactó la caída de Alepo porque también le sirve a sus intereses.

Por eso es una falacia que Assad y Rusia luchan en Alepo contra el ISIS/Daesh, ya que estos tienen su línea propia y combate contra una parte de las organizaciones populares que confluyen en el ya debilitado Ejército Libre de Siria. El centro del ISIS es la reconquista de la ciudad histórica de Palmira así como suministrar retaguardia para los enfrentamientos en Mosul, Irak.  El objetivo de los sectores que esparcen la idea que en Alepo se luchó contra el ISIS, es confundir a la opinión pública y justificar lo injustificable: un genocidio, donde los bombardeos contra civiles burlan toda convención internacional.

La victoria de Donald Trump agravó esa situación. Su brazo derecho es íntimo de Putin y representa los intereses directos de las grandes empresas petroleras del mundo. Trump pavimenta el camino para que el carnicero Putin imponga el genocidio contra el pueblo sirio.  Por causa de eso, lo que se verificó fue el silencio cómplice de las grandes potencias europeas y de Estados Unidos, que se lavaron las manos ante el genocidio. Cabe a nosotros no abandonar Alepo ni al pueblo sirio que genuinamente quiere seguir luchando contra la dictadura de Al Assad y así lo hará. Para ese objetivo hay que reimpulsar una campaña en todo el mundo condenando la masacre y exigiendo ¡Fuera  Al Assad!

La masacre de Alepo reabrió un debate trascendente, ya que una parte de la izquierda, sobre todo de los antiguos Partidos Comunistas o de corrientes ligadas ideológicamente a estos, sigue actuando como parte de la contrapropaganda de Assad – Putin. Con esa línea escandalosa fortalecen al régimen dictatorial de Assad y en los hechos son cómplices del genocidio, repitiendo mentiras ante la opinión pública mundial. Llegando al absurdo de querer justificarlo o de disfrazarlo con un supuesta lucha contra EEUU o el imperialismo europeo, partiendo de la errónea base de que hay dos bandos internacionales y que uno es más progresivo, el de Rusia y Al Asad. Cuando EEUU, debilitado en la región, ha dejado correr con mucha complicidad lo actuado por Rusia y sus socios locales.

La gran equivocación de estos sectores, es que nunca han tomado en cuenta el proceso real de la primavera árabe y sus revoluciones democráticas contra los regímenes dictatoriales de la región, hecho que en Siria tomo gran envergadura en el 2011 y al cual Al Assad respondió con una guerra civil. Desde entonces lógicamente todos los imperialismos quieren intervenir en beneficio propio, y por eso siempre ha sido nuestra posición el rechazo a toda injerencia de todos los países imperialistas y el apoyo activo al genuino levantamiento popular. Los que apoyan a Rusia- Al Assad se colocan en el bando regresivo de una dictadura sangrienta y de una parte del imperialismo que ahoga al pueblo sirio, como parte de intentar un mayor control regional para facilitar sus negocios petroleros y energéticos.

De ahí que también alertamos sobre la perspectiva de que el régimen sirio y Rusia, avalados por Turquía, pretendan usar la caída de Alepo y el coyuntural fortalecimiento de Al Assad para ir contra otro emblema de la región; la revolución kurda de Rojava y Kovane en el Kurdistán sirio y el desarrollo de este movimiento dentro de Turquía. Ese heroico ejemplo de lucha con enorme protagonismo de sus mujeres, merece toda la solidaridad y apoyo internacional, porque sigue siendo un puntal contra el régimen y sistema imperante en medio de la inestabilidad e intervención imperialista de toda la región, y frente al sangriento régimen turco de Erdogan que los persigue dentro y fuera de sus fronteras.

Frente a esta realidad, es más necesario que nunca impulsar una campaña internacional contra el genocidio en Alepo y otras ciudades sirias, garantizar la entrada de alimentos y auxilio humanitario, así como seguridad para el traslado de todas las familias de refugiados. Condenar y denunciar la brutalidad militar de Al Assad y Putín en otras ciudades de Siria y mantener un apoyo activo a todas y todos aquellos que genuinamente siguen luchando contra el régimen dictatorial. La pelea de fondo pasa un momento difícil pero no ha terminado. Vive en miles de sirios que reclaman el fin de la dictadura.  Y vive en el pueblo kurdo.

  • Ninguna injerencia ni intervención imperialista en Siria y la región. No al  Estado Islámico.
  • Fuera Al Assad y Putin. Apoyemos al pueblo de siria que lucha por su libertad
  • Viva la revolución kurda.

Sergio García (MST de Argentina)

Israel Dutra (Mes/PSOL Brasil)

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