Alberto Giovanelli – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Thu, 23 Feb 2023 17:28:31 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png Alberto Giovanelli – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Perú: dos meses de movilizaciones. Por qué no caen Boluarte y el Congreso https://mst.org.ar/2023/02/23/peru-dos-meses-de-movilizaciones-por-que-no-caen-boluarte-y-el-congreso/ Thu, 23 Feb 2023 17:28:31 +0000 https://mst.org.ar/?p=32656 Escribe: Alberto Giovanelli

Desde cada movilización y en todas las notas que hemos acercado a nuestros lectores, destacamos el poderío de la insurrección popular que desde hace dos meses se desarrolla en el Perú, con características inéditas que hemos tratado de describir a partir de nuestra participación directa en el proceso con nuestros compañeros de la Liga Internacional Socialista.

Más de 60 días de cortes de ruta, huelgas regionales, tomas de aeropuertos, la huelga general del último 9 de febrero, los movimientos de miles de campesinos hacia Lima, las multitudinarias manifestaciones en todo el país, todos detrás de un objetivo: la renuncia de Boluarte y el cierre del Congreso. Si a eso le sumamos las más de 60 muertes, los miles de heridos y detenidos, debemos concluir que la voluntad de terminar con la institucionalidad que nos oprime es persistente y nada indica aún que vaya a detenerse prontamente.

Sin embargo, a pesar del heroísmo demostrado por el pueblo peruano, los revolucionarios también debemos preguntarnos, ¿Por qué Boluarte se mantiene en el Gobierno? ¿Por qué los congresistas insisten una y otra vez en quedar atornillados a sus bancas? ¿Cómo es que semejante expresión de rechazo no ha barrido con este gobierno ilegítimo apoyado en el Congreso corrupto y la brutal represión?

Como hemos afirmado ya en varias oportunidades, en el Perú se vive una crisis institucional y del régimen burgués de carácter irreversible; el gobierno de Boluarte y los congresistas tienen un rechazo que supera el 80% según las encuestas de los propios grupos monopólicos de la prensa adicta a los factores de poder. Hoy el gobierno sobrevive en base a un acuerdo con las FFAA y la policía, y con el empresariado, sobre todo el vinculado al sector financiero. También es fácil de observar que sostienen al gobierno los sectores más reaccionarios y racistas, que se niegan a reconocer al Perú como una nación multicultural y plurinacional.

No solo la burguesía sostiene al gobierno y el régimen del ‘93

Dina Boluarte, el Congreso, el Poder Judicial y todo el régimen político heredero del fujimorismo sobreviven además por una serie de factores adicionales pero importantísimos que no podemos desconocer.

Si bien debemos valorar el proceso de autorganización de todos los sectores que luchan, no se dio aún un salto hacia la coordinación y la formación de una dirección democrática de todo el proceso que sea además independiente de la vieja burocracia de la CGTP y de la falsa izquierda. Lamentablemente la clase obrera no se ha integrado de manera homogénea a la lucha. Salvo los mineros del sur y sectores de la pesca y la docencia, que se han movilizado desde el primer día, el resto de los trabajadores no ha podido aún dar la batalla para rebasar a la burocracia de la CGTP e incorporarse a la pelea más allá de compartir unánimemente el rechazo al gobierno.

No solo la derecha quiere detener la movilización

Lo que está en juego en esta situación es el cuestionamiento de todo un régimen; no son solo los justos reclamos contra la miseria y la subordinación a los intereses de los poderosos. Luchamos para derrotar el régimen del ‘93, luchamos por romper con la estructura capitalista del Perú que nos condena a la miseria, luchamos para romper con la dependencia del imperialismo. Pero mientras tanto, la centro izquierda no participa o lo hace solo para reclamar el adelanto de elecciones. Lo mismo la CGTP que, presionada por las bases, debió llamar a una huelga general cuando no lo hacía desde el año 1977; pero se esforzó por no darle continuidad, intentando aislar todo el proceso.

Como lo hemos afirmado, Boluarte no solo cuenta con el apoyo explícito de la burguesía sino con la política inconsecuente de las centrales sindicales y la izquierda parlamentaria que están aterrorizadas con las exigencias de la movilización y se transforman en un aliado objetivo del gobierno y el régimen.
Por eso no llama la atención entonces, una alianza que a algunos puede parecerles curiosa, tanto fujimoristas como pseudoizquierdistas proponen el adelanto de las elecciones, coincidiendo en un interés: que la situación no se desborde, y para ello unos y otros acuerdan en que las hipotéticas elecciones se den dentro del marco institucional de la Constitución del ‘93 y podría ser impulsado por el propio gobierno de Boluarte, es decir, que solo podríamos elegir entre los mismos que hoy repudiamos por los propios límites que impone la institucionalidad fujimorista vigente.

También debemos destacar el apoyo explícito, o por omisión, que la mayoría de los gobiernos latinoamericanos y el imperialismo le dan a este gobierno ilegítimo, quienes por temor al poder de la movilización solo se dedican a convocar inútiles llamados al diálogo entre verdugos y víctimas.

En oposición al silencio y la hipocresía de esos gobiernos, cientos de actos frente a embajadas, consulados, plazas y centros comerciales se hacen en el mundo entero expresando la solidaridad y el apoyo con la lucha del pueblo peruano muchos de ellos impulsados por nuestra propia Liga Internacional Socialista. Como parte de esa misma política internacionalista es que las dirigentes nacionales del MST de Argentina, Nadia Burgos y Cele Fierro estuvieron en Perú acompañando las protestas y colaborando con la organización de nuestros compañeros.

Hay una salida de la mano de los trabajadores, el pueblo en lucha y la verdadera izquierda

Este debate se da por un lado, entre los que creen que se puede humanizar al capitalismo arrancándole concesiones, y por otro, entre los que estamos convencidos que debemos cambiar todo.

Desde la Liga Internacional Socialista y junto a nuestros compañeros peruanos, venimos impulsando la coordinación y la formación de un gobierno de las organizaciones populares, que responda democráticamente a las necesidades de los de abajo y que convoque a una Asamblea Constituyente verdaderamente libre y soberana para que el pueblo decida qué tipo de institucionalidad es la que debemos implementar en el Perú. Sostenemos que el sistema capitalista nos muestra en Perú, en América Latina y en el mundo todo, que es incapaz de dar la más mínima respuesta a nuestras necesidades inmediatas. El capitalismo solo nos puede ofrecer mayor marginación, destrucción ambiental y sometimiento a la semi esclavitud.

Por eso es indispensable que los socialistas revolucionarios nos agrupemos detrás de un programa de ruptura con todo lo viejo, que avancemos acompañando a nuestro pueblo para derrotar a Boluarte, que cerremos el Congreso, que llamemos a formar un gobierno de los de abajo, de trabajadores, campesinos, estudiantes y pueblos precarizados y la izquierda revolucionaria que convoque a la Asamblea Constituyente como continuidad del proceso de movilización.

La insurrección popular comienza a atravesar horas decisivas, si se continúa con la movilización y se logra ir superando las limitaciones que describimos, la sangre de nuestros mártires no se habrá derramado en vano, están dadas las condiciones para ganar, pero es indispensable coordinar, y formar parte de una dirección que realmente se lo proponga.

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Ecuador: Lasso contra las cuerdas https://mst.org.ar/2022/06/29/ecuador-lasso-contra-las-cuerdas/ Wed, 29 Jun 2022 21:22:40 +0000 https://mst.org.ar/?p=31271 Escribimos estas líneas en la mañana del sábado 25 de junio luego de las jornadas de mayor enfrentamiento en las calles de Quito, y donde las masivas movilizaciones continúan multiplicandose por toda la ciudad y diferentes regiones del interior del país aunque con menor intensidad en la clave ciudad de Guayaquil. La  brutal represión de parte del Gobierno de Guillermo Lasso es la única respuesta a 13 días desde el ínicio de las protestas, originalmente motorizadas por el encarecimiento de la vida en general y de los combustibles en particular.  Al día de hoy se profundiza la crisis politica e institucional sin que por el momento parezca haber canales de negociación que satisfagan los reclamos de las organizaciones sociales liderados por CONAIE. Por el contrario, la respuesta del Gobierno de Lasso no ha hecho mas que incentivar el proceso de lucha; a modo de ejemplo, pese al condicionamiento que quisieron imponer  diciendo que  para iniciar cualquier diálogo es indispensable el retiro de las comunidades llegadas a Quito, solo lograron que nuevos contingentes se acerquen a la ciudad.

Escribe: Alberto Giovanelli

La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) y otras organizaciones sociales que lideran las movilizaciones contra el gobierno, agregaron a los 10 puntos exigidos en sus demandas y que detallamos en artículos anteriores, una nueva condición que la realidad de la lucha les fue imponiendo: FUERA LASSO. Es que no hay posibilidad alguna que de la mano del gobierno entreguista y dependiente del FMI puedan aportarse soluciones ni siquiera parciales a las necesidades populares.

Por estas horas además, un grupo de congresistas vinculados al correísmo obligaron a la convocatoria de un pleno extraordinario para la tarde de hoy sábado para que la Asamblea Nacional trate la aplicación del artículo 130 de la Constitución Nacional que obligaría a la renuncia de Lasso y la disolución de la propia Asamblea para convocar a nuevas elecciones. Este es el proceso que se denomina de «muerte cruzada» en el que caen todos, el ejecutivo y los representantes de la Asamblea Nacional. Este llamado sacó a la luz también, como anticipamos en otros artículos, la existencia de dos tendencias internas dentro de la CONAIE y su brazo político Pachakutic, ya que sus propios representantes se dividieron entre los que responden a Jaime Vargas (anterior presidente de la CONAIE) que se manifestaron a favor de sostener a Lasso y los que responden a Leonidas Iza que apoyan la medida destituyente propuesta desde el correísmo.

Negociaciones

El presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), Leonidas Iza, en la multitudinaria Asamblea que se realizó en la tarde del viernes en la Casa de la Cultura ha exigido el fin del estado de excepción, como condición para que se retome el diálogo entre el Ejecutivo y los líderes indígenas. Asimismo, Iza reclama que la Policía se retire del tradicional parque El Arbolito,  –donde las se concentraron  las protestas de octubre de 2019– para que las organizaciones movilizadas puedan debatir «procedimientos para la atención de sus demandas».  Una nueva ofensiva sobre los manifestantes de parte de la Policia  en el propio Parque el Arbolito fue la respuesta del gobierno, lo que inició un proceso de  fuertes enfrentamientos por la tarde y hasta la noche de ayer, que se fueron extendiendo a distintas zonas de la ciudad con la participación masiva de los habitantes de los barrios que se suman a las protestas junto a las delegaciones que llegaron desde las zonas rurales del interior del país.

Este alzamiento popular, que como dijimos, en un punto es la continuidad de las protestas masivas que se realizaron en octurbe de 2019, cuando el gobierno de Lenín Moreno trató de imponer medidas de ajuste muy similares a las de Lasso. Hace tres años el pueblo ecuatoriano logró obligar al gobierno a cancelar los recortes, sin embargo, en ese entonces ya se había tomado el congreso y se obligó al gobierno central a mover sus oficinas de la capital Quito a Guayaquil, además de que las consignas ya habían evolucionado de cancelar los recortes a la caída completa del gobierno. La insurrección popular había logrado un gran avance y la caída de Moreno parecía cuestión de tiempo. Ante ese escenario la CONAIE decidió aceptar el diálogo con Moreno y rechazó la exigencia popular que pedía la cabeza del presidente. Una tendencia similar vemos actualmente. Lasso está cada vez más acorralado y ha comenzado a dejar de ser confiable para el propio establishment que vé que están en riesgo sus privilegios y ganancias, por eso también les urge encontrar una salida a la crisis. Como ejemplo de ello, los propios medios de comunicación siempre voceros de la burguesía ecuatoriana, empiezan a deslizar que no verían con malos ojos la salida «institu-cional» que propone el Correísmo que intenta canalizar y controlar por la vía electoral el proceso de movilización.

En esta descripción no podemos obviar que la CONAIE es un referente sumamente importante en la huelga actual y su dirección indiscutida, por eso entendemos que es indispensable  no solamente acompañar, apoyar y profundizar este proceso al mismo tiempo que es nuestra obligación advertir acerca de las cavilasiones y retrocesos que sus líderes han aplicado en el pasado. La tendencia hacia una negociación desmovilizadora siempre acompañada por el oportunismo del correísmo, constituyen los elementos que se han combinado en el 2019 para detener el proceso y que hoy son nuevamente un riesgo que debemos enfrentar.

Desde la Liga Internacional Socialista reiteramos el apoyo al paro nacional que se lleva a  a cabo y nuestras secciones nacionales en diferentes países han comenzado a participar de las primeras acciones frente a las embajadas ecuatorianas en el exterior y denunciar ante los organismos de DDHH las violaciones que comete el gobierno de Lasso que han costado la vida a 6 manifestantes hasta el día de hoy. También bregamos incansablemente para que la CONAIE, las organizaciones sociales, los trabajadores, los estudiantes debatan como continuar la pelea para derrotar a Lasso y comencemos a discutir como instaurar un gobierno de los trabajadores que se rija bajo el control de asambleas masivas democráticas del tipo de las que se desarrollan en la Casa de la Cultura y el Parque el Arbolito. Allí reside nuestro poder y por eso advertimos que no hay posibilidades de crecimiento dentro de los marcos reformistas que proponen los oportunistas que quieren maquillar al capitalismo. Desde la LIS continuaremos insistiendo y redoblaremos la apuesta para la formación  de una alternativa  revolucionaria que contribuya a la formación de un gobierno de los que nunca gobernaron, los trabajadores, los campesinos, las poblaciones indígenas, los estudiantes, un gobierno de los de abajo.
. ¡Viva la huelga nacional
indefinida de Ecuador!
. ¡Abajo Guillermo Lasso!
. ¡Por un Ecuador socialista gobernado por los trabajadores, indígenas y campesinos pobres!

 

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Ecuador ¡Fuera Lenin Moreno! ¡Viva la revolución de “los zánganos”! https://mst.org.ar/2019/10/09/ecuador-fuera-lenin-moreno-viva-revolucion-de-los-zanganos/ Wed, 09 Oct 2019 13:55:31 +0000 https://mst.org.ar/?p=20133 A una semana de las medidas anunciadas por el gobierno de Lenin Moreno, el pueblo ecuatoriano continua movilizado, paralizando el país para oponerse a las medidas impuestas por el FMI, que exige la eliminación del subsidio al combustible -entre otras pretensiones- para hacerle pagar, una vez más, la crisis al pueblo. El litro de gasolina de USD 1,83 a USD 2,35 hace preveer un inmediato aumento del transporte público y el consiguiente aumento de la inflación con las consecuencias devastadoras que siempre causa en los bolsillos populares.

A pesar de las «medidas de excepción» tomadas por Lenin Moreno y que la patronal del transporte anunciara el cese del paro, la respuesta en la calle fue la multitudinaria marcha de miles de indígenas de la sierra central hacia la capital, que se suman a campesinos del litoral, trabajadores, estudiantes, el pueblo en general, que levanta acciones espontáneas en las principales ciudades del país, pidiendo la renuncia de Moreno y la derogatoria del Decreto 803, mediante el cual se retira el subsidio a los combustibles.

Un gobierno esclavo del FMI

Un gobierno muy desgastado, tanto que 92 de cada 100 ecuatorianos, considera mala y muy mala su gestión, y que, a pesar de llegar con un programa que proponía mantener las conquistas sociales, se dedicó desde el primer día de gestión a torcer la voluntad del pueblo, entregando el manejo de las finanzas a empresarios y especuladores financieros, que redujo en un 50 % el impuesto a la salida de capitales, que afectó la producción agropecuaria con la apertura de importación a productos agrícolas, que ha quebrado la producción nacionales de arroz, maíz, lácteos, los cuales ahora se distribuyen en el país con etiquetas de productos lácteos con sabor a queso o leche. Una vez más, Lenin Moreno, exdelfín de Correa, termina la experiencia de otro de los gobiernos falsamente denominados “nacionales y populares” y haciendo pagar la crisis al pueblo sumándose a la larga lista de gobiernos de ese tipo: los Kirchner en Argentina, Ortega en Nicaragua, el PT en Brasil o la agonía madurista en Venezuela, que generaron naturales expectativas de solución, que fueron indefectiblemente traicionadas por estas direcciones que, por un lado, se reclaman progresistas pero en los hechos terminan siempre pactando y aplicando los programas que les imponen desde los organismos internacionales imperialistas.

Una revolución en marcha

En este caso el gobierno de Lenin Moreno intentó refugiarse en Guayaquil, donde las cámaras patronales, los banqueros y los grandes empresarios manifiestan su apoyo al gobierno y su acuerdo con el FMI llamando “zánganos” al pueblo movilizado; como respuesta a semejante afirmación, miles de personas se presentan con carteles, en redes sociales y en las calles, “ yo soy zángano” se lee y se escucha masivamente Hoy Guayaquil, también sucumbe a la furia popular donde la ciudad registró cerca de 70 saqueos de negocios de diversa índole, obligando a Moreno a encerrarse en la base militar de Salinas desde donde intenta gestionar por estas horas.
A lo largo y ancho del país se redoblan las convocatorias para garantizar la continuidad y el cierre total de las carreteras, el asedio al palacio de gobierno y las gobernaciones, se multiplican los cacerolazos y numerosas organizaciones campesinas continúan marchando hacia Quito.

También se anunció una nueva convocatoria de la Asamblea Nacional Ciudadana, que reúne a las organizaciones de izquierda, sindicatos combativos y organizaciones campesinas y estudiantiles y se propone revocar el mandato del gobierno, derogar el paquetazo y romper con el FMI desconociendo todos los acuerdos a los que pudo haber llegado Lenin Moreno. Pero además se impulsa un plan económico alternativo y el llamado a elecciones anticipadas.

Los relatos y documentos que nos envían nuestros compañeros ecuatorianos, partícipes en cada lucha, lo que leemos en los medios internacionales y los miles de ejemplos reproducidos en las redes sociales, nos permiten definir que Ecuador está viviendo una verdadera revolución, por lo que independientemente de sus alcances y desarrollo, nada volverá a ser como era en el país.

Desde la LIS acompañamos a nuestros camaradas y saludamos todas las iniciativas populares porque entendemos que la crisis que vive Ecuador, producto de las imposiciones del FMI, empiezan a ser la norma en toda América Latina. En Ecuador, Argentina, Brasil, Haití, Puerto Rico, Guatemala, etc. las movilizaciones populares cuestionan no solo al gobierno de turno sino a la totalidad de las instituciones del régimen, por lo que es indispensable la convocatoria a una Asamblea Constituyente que debata libremente cómo darse una nueva organización para el país.

Horas decisivas transcurren en este momento y definirán el futuro del Ecuador. Únicamente el avance de la movilización y su necesaria organización podrán forjar una alternativa que se oponga no solo a Lenin Moreno sino a cualquiera de las variantes patronales que empezarán a postularse para tratar de detener y desviar los objetivos de fondo que el pueblo se propone, porque en Ecuador como en todo el mundo, hay que dar vuelta todo, para que gobiernen los que nunca gobernaron, los trabajadores, los campesinos y el pueblo.

Alberto Giovanelli

Guayaquil, 8/10/19

El día de ayer en cadena nacional de radio y televisión, Lenin Moreno, decidió trasladar la sede del gobierno a la ciudad de Guayaquil, ante la imposibilidad de seguir despachando desde la capital de los ecuatorianos.

Es necesario destacar que, a diferencia de otros levantamientos populares realizados en el Ecuador, que lograron el derrocamiento de los gobiernos de Abdala Bucarán en 1996, Yamil Mahuad en 2000, Lucio Gutiérrez en 2005, las movilizaciones tuvieron su epicentro en la ciudad de Quito, centro político nacional, mientras que, en el resto del país, las protestas fueron muy débiles.

El levantamiento popular actual registra una protesta generalizada y con fuerza parecida en casi todas las provincias del país, dejando claro que el repudio al actual gobierno es generalizado en todo el Ecuador.

Sin embargo, a diferencia de otras ocasiones, la oligarquía nacional, el ejército y los medios han cerrado filas alrededor de Moreno, razón por la que, a pesar de la intensidad del descontento popular, aún el gobierno se sostiene.

¿Cuál es el origen de esta crisis institucional, que ha debilitado al régimen, y nos ha regresado a las condiciones de fragilidad institucional de hace más de una década, (1996-2006), en la que hubo 10 presidentes y tres gobiernos derrocados? Esta crisis institucional del poder constituido durante la década oscura en la política ecuatoriana, acompañada de fuerte desconstrucción democrática que se abrió en el año 2007, a partir de la asunción de Correa y que permitió al movimiento de masas avanzar en la convocatoria a la Asamblea Constituyente, que construyó en Montecristi, la tierra del Gral. Alfaro, una serie de avances que debilitó la vieja estructura del Estado. Este había precarizado las relaciones laborales, tercerizado el trabajo, desregularizado la legislación laboral, privatizado empresas públicas, y establecido una reforma económica que colocaba al país en manos de especuladores financieros y parásitos de todo tipo.

Esta nueva constitución y la movilización de la población permitió avances en la economía, aumentó el sistema de recaudaciones a la renta y se mejoraron los ingresos por regalías petroleras. Se eliminó el endeudamiento externo para financiar gasto corriente y se destinó los ingresos de las exportaciones para las cuentas de inversión en infraestructura en general, cambiando la cara del país con mejoras en la estructura vial, en las escuelas, hospitales, universidades y un programa agresivo para el denominado cambio de la matriz productiva. Todo esto durante la coyuntura internacional que, al calor del aumento del precio de las materias primas, permitió a la burguesia, no sin resistencia, ceder una parte minima de las ganancias monumentales que obtuvieron durante la primera década de los años 2000.

Ya para el final de su mandato y en la medida que se terminó el «veranito» económico producto de la crisis imperialista del 2008, el propio gobierno de Correa comenzó con la disminución en el gasto de la obra pública para terminar nominando como su sucesor, a su exhombre de confianza y actual presidente Lenin Moreno.

Moreno en dos años desmontó absolutamente todo, ocasionando una crisis de régimen que ha generado la acumulación de una ira sin precedentes en la población.

Las condiciones que originaron la Constituyente del 2007, se han vuelto a plantear y el país se prepara para recuperar las conquistas laborales y la dinámica de la economía que Moreno destruyó aceleradamente.

La caída del gobierno es cuestión de tiempo, cuando además al mal desempeño político, se suma un gobierno de pocas luces intelectuales que, frente al descontento de la población, solo se le ha ocurrido, al igual que los gobiernos atrasados de las décadas pasadas, señalar como culpable de la actual crisis, al propio Correa que lo nominó y hoy vive en Bélgica y a Nicolás Maduro, quien todo el planeta conoce no puede sostenerse ni siquiera en su país.

Jorge Estrella, Frente de Organizaciones Populares

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