ALE – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Thu, 14 Dec 2023 21:06:05 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png ALE – MST :: https://mst.org.ar 32 32 No solo no nos reconocen, también nos persiguen y hostigan, pero… A la ALE, no nos van a callar https://mst.org.ar/2023/12/14/no-solo-no-nos-reconocen-tambien-nos-persiguen-y-hostigan-pero-a-la-ale-no-nos-van-a-callar/ Thu, 14 Dec 2023 21:06:05 +0000 https://mst.org.ar/?p=34630 Frente al avance en la organización del activismo de la enfermería desde la pandemia en adelante y a partir de la inserción en varios de los hospitales importantes de la ciudad de la ALE como sindicato combativo e independiente de la Enfermería, desde las autoridades médicas, algunas subgerencias y el SUTECBA en los distintos hospitales están emprendiendo una persecución y un hostigamiento en los lugares de trabajo utilizando herramientas administrativas, denuncias falsas y otros procedimientos con el objetivo de amedrentar a activistas de la Asociación.

Entrevistamos a Andrea Ramirez, Presidenta de la ALE y enfermera del Hospital Ramos Mejía; Luciana Franco Secretaria Gremial de la ALE y enfermera del Hospital Fernandez; y a Sebastián Ferreyra de la Maternidad Sardá y Lorena Mejía del Hospital Fernández, directivos de la ALE.

Andrea, ¿cuál es el rol de Sutecba en estas persecuciones?

Con tantos problemas que padece la enfermería, es el colmo que tengamos que soportar este nivel de decadencia a la que han llegado Sutecba con sus delegados. Por ejemplo en el Fernández ya ni pueden bancarse una asamblea en donde los trabajadores discuten y debaten de manera acalorada hacia ellos por todos los reclamos pendientes, porque consideran que las y los delegados no intentan solucionar los problemas y como quedan expuestos y tampoco se bancan lo que le dicen los compañeros delante de todos los presentes, terminan denunciándonos Inclusive van a la comisaria y encaran procesos de denuncias que terminan en sumarios para las compañeras con el riesgo que esto genera sobre la fuente laboral; hacen esta locura y buscan la connivencia de jefes de enfermería serviles que se prestan para mentir y perseguir a los compañeros. Este nivel de descomposición es el que actualmente tienen en Sutecba sus delegados y los jefes puestos a dedo en todos los hospitales.

Pero sabemos que también este ataque hacia enfermería no es solamente de la burocracia sindical. Responde a un triángulo de complicidad entre el gobierno, el modelo médico hegemónico y la conducción de Sutecba en contra de la enfermería aliada al gobierno derechista de turno de la ciudad. Todos sabemos que AMM ha tenido un rol nefasto hacia enfermería como traba para el reconocimiento profesional, pero no es solo eso, también ejerce el poder dentro de los hospitales, metiéndose para decidir sobre enfermería, faltándonos el respeto a nuestras formas organizativas. No toleran que la enfermería tome decisiones, algunos médicos siguen sin respetar nuestros cargos de sección o inclusive las subgerencias pasando por encima de nuestras estructuras como si no existieran. No se lo podemos permitir; los vamos a denunciar.

Luciana, contanos lo que está pasando en tu lugar de laburo

Estoy viviendo una persecución sindical porque nuestro sindicato ALE que es combativo e independiente y en consecuencia opositor al gremio mayoritario y oficialista que es Sutecba, incomoda a más de uno. En el marco de nuestro reclamo por la inclusión, venimos también denunciando un montón de irregularidades que hay en el hospital. Entre ellas, la más destacada de este último período fue la refacción del servicio de toxicología con un estar médico a todo lujo para los médicos de planta y para los residentes donde ellos tienen mesas, sillas, un ventanal dónde entra la luz del día, televisión, lockers, baño y se comunica con la habitación para los médicos que hacen guardia. En contraposición con el estar de enfermería inexistente, que tenía un cartel que decía «Office de usados», sin lugar para tomar refrigerios para las y los compañeros del servicio. Eso fue el detonante de la actitud persecutoria tanto de la jefa del Dpto. de Enfermería, de la supervisora (que nunca tuvo relación conmigo) y de las dos delegadas de Sutecba. Me hicieron una denuncia trucha en el Ministerio Público Fiscal en septiembre, de la cual nadie me notificó más allá de que la Subgerencia Operativa y el Subgerente sabían. Recién a fines de noviembre me solicitan un descargo por denuncias inventadas. La jefa de Recursos Humanos me dice que tengo 4 denuncias (que son idénticas), donde se afirma que yo soy una persona violenta, que persigo a la delegadas, que les bloqueo el paso cuando van caminando, que les quiero pegar, etc. Denuncias totalmente falsas, infundadas y maliciosas, que tienen su origen digamos en nuestra tarea sindical y en el cargo que tengo de Secretaria gremial en ALE. Pasa que les molesta que venimos destapando un montón de irregularidades no solo de este estilo, sino también negativas de licencias, negativas de pasar a compañeras que tienen tareas livianas establecidas por Medicina Laboral y que la Jefa de Departamento se niega a otorgarles, malos tratos, gritos, etc. Por defender y denunciar estas cosas es que nuestro sindicato está creciendo en el Fernandez, tenemos más afiliados y estamos en condiciones de tener una delegación propia, y es por esto que nos quieren frenar.

Seba, contanos sobre las evaluaciones persecutorias

Las persecuciones y los hostigamientos se están dando justamente en contra de la Comisión Directiva de la ALE. Evidentemente, y como lo habíamos denunciado, las Evaluaciones de Desempeño son uno de los instrumentos utilizados. En realidad ya no son Evaluaciones de Desempeño, sino que son claramente amedrentamientos que ponen en riesgo el puesto de trabajo. No solamente de la Comisión, sino que hay muchos compañeros que están padeciendo esta situación. Es una de las principales herramientas en cuanto a la persecución y muchos, por supuesto, están inhibidos e incluso están padeciendo hasta problemas de salud por este hostigamiento.

Lorena: ¿cuál es tu situación?

En las Evaluaciones de Desempeño no nos dan la devolución. Las esconden, son inapelables y nos enteramos o de casualidad o ingresando a la página del «BA Desde Adentro». No es nada formal; es todo directamente de forma verbal. Ni sabemos que nos evalúan, no nos hacen firmar nada. Es totalmente arbitrario y te perjudican directamente. Tienen como objetivo ir desgastando a la gente y mucha gente renunció o salieron muchas cesantías. Esto lo hacen premeditadamente para poder luego acomodar a gente afin en esos puestos.

En el Fernández estamos continuamente padeciendo de violencia laboral. Todos los días suman una nueva: ahora nos retiraron las planillas de nuestros servicios y hay que ir hasta el Dpto. de Enfermería a firmarlas, cuando entramos y cuando salimos. Otra de las cosas que están haciendo es negarnos continuamente las Licencias Ordinarias de vacaciones. Yo me pedí 15 días que me deben y me lo negaron rotundamente. Dejé como 5 o 6 formularios con diferentes fechas para que ellos puedan elegir y autorizar a alguna, sin embargo no autorizaron ninguna. Nadie se hace cargo, nadie dice por qué rechazan el pedido de vacaciones. También nos sacaron francos, artículos, compensatorios que tenemos. En fin, nos persiguen y nos castigan porque damos la pelea en todos los terrenos y somos de la ALE.

Andrea: ¿querés agregar algo más?

Sí. Es lamentable que algunos personajes por tener cargos sindicales o cargos de jerarquía se convierten en verdugos de sus compañeros. Obviamente desde la ALE vamos a ir hasta el fondo con todos ellos. Contra la burocracia que traiciona nuestros reclamos y contra el gobierno que no nos reconoce como profesionales. Por eso mismo no paramos y vamos a marchar el 21 en una nueva marcha de las antorchas. Vamos a seguir construyendo nuestro sindicato para tener nuestras propias delegaciones, con delegados que se deban a los mandatos de sus bases y terminar de una vez por todas con esta mafia y sacarnos de encima este triángulo de la opresión para crecer de manera profesional y sindical.

Entrevista: César Latorre

 

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Orgullosamente Enfermería https://mst.org.ar/2023/11/23/orgullosamente-enfermeria-2/ Thu, 23 Nov 2023 20:58:17 +0000 https://mst.org.ar/?p=34349 Este 21 de noviembre la primera línea en CABA se volvió a movilizar en su Día Nacional. El combativo sindicato independiente de la enfermería, la ALE, encabezó una articulación unitaria que movilizó al activismo del colectivo de hospitales y centros de salud. De Congreso a Plaza Mayo, la columna de enfermeras y enfermeros se lució desafiando las amenazas privatistas de Milei, sin dejar de denunciar la deuda con la que se va el gobierno actual y anticipando un mensaje contundente al nuevo Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri: hasta el reconocimiento salarial, laboral y profesional, no van a parar de movilizarse. A continuación, extractamos parte del documento de unidad consensuado entre las organizaciones convocantes y cuya lectura inició Andrea Ramírez, presidenta de la ALE.

(…) Hoy, estamos movilizadas y movilizados, en un día especial, ya que venimos de un resultado electoral nacional, que lógicamente abre un nuevo escenario de desafíos para la enfermería, la clase trabajadora y todo nuestro pueblo, con el triunfo de un proyecto que viene a profundizar el ajuste que venimos enfrentando todos estos años, a pesar de la traición de los sindicatos burocráticos que desmovilizaron pese a una inflación del 150%, más del 40% de pobreza y nuestros salarios por debajo de la línea de pobreza. Hay fuerza para resistir y en todo caso, la emergencia de un proyecto ultraderechista, así como en la mayoría de los países es el resultado también de la desilusión con promesas incumplidas de gobiernos como el actual.

Indudablemente, como colectivo de salud, no podemos soslayar esta realidad que nos va a atravesar desde hoy mismo.

(…) Pero, por supuesto queremos arrancar, haciendo saber a nuestro pueblo, cuál es la realidad de nuestro colectivo, de qué forma se nos precariza, posterga, maltrata y violenta de parte de todos los gobiernos sin distinción:
*La mayoría de la enfermería de este país, y la de esta Ciudad, la más rica de la Argentina tiene sueldos por debajo de la canasta de pobreza, de $ 350 mil pesos, fijada por el INDEC. Ni hablar de los casi $ 500 mil pesos de la canasta familiar que actualiza y monitorea la Junta Interna de ATE-INDEC mes a mes. ¡Y como no queremos seguir cobrando aguinaldos de miseria y jubilaciones de hambre, basta de sumas no remunerativas ni bonificables en nuestros sueldos! Denunciamos también el sistema de “módulos”, que son horas extras encubiertas, que no se pagan como deberían, la precarización a través de la contratación por monotributo, contratos provisorios, las evaluaciones de desempeño punitivas y la falta de reconocimiento de insalubridad, área crítica y jubilaciones anticipadas.

La mayoría, por esa misma razón, tenemos pluriempleo, más de un trabajo para subsistir, con jornadas de 12, 14 o más horas: sin descanso, sin fines de semana. La explotación y opresión laboral es INTOLERABLE

En el Conurbano, al igual que en CABA, la enfermería en los municipios sufre violencia laboral, con contratos precarios durante años, salarios por debajo de la canasta de indigencia, falta de reconocimiento de los cargos de gestión, especialidades y persecución por reclamar. Incluso, aun no se ha efectivizado el pase a carrera de las y los compañeros en los hospitales provinciales.

Ni hablar en el Interior del país: ingresos miserables, despidos, postergación y ante el reclamo, represión como hemos visto en varias provincias.

Esta situación se replica tanto en los sectores públicos como en los privados y de la seguridad social.¡Exigimos la plena aplicación del convenio 149 de la OIT!

Y una de las formas más descaradas de la discriminación la sufrimos en esta capital, en la ciudad de Rodríguez Larreta, en la Ciudad de Jorge Macri, donde mientras miles de enfermeras/os sostenemos muchos servicios, siendo claves en la pandemia, y por eso, con un amplio reconocimiento social y popular, en esta ciudad de opulencia y privilegios para el 1 %, la enfermería está marginada y discriminada.

En 2018 se aprobó la Ley N° 6035, que regula las condiciones de trabajo de las profesiones de salud. Hay 24 profesiones incluidas: médicos, kinesiólogos, musicoterapeutas, odontólogos, veterinarios, licenciados en “estadística” de salud, sociólogos, antropólogos, licenciados en “sistemas de salud” y así, hasta 24 profesiones de las más variadas que hacen al equipo de salud y que tienen todo su derecho. ¡PERO DEJARON AFUERA AL COLECTIVO MÁS GRANDE DEL EQUIPO DE SALUD! ¡A LA ENFERMERÍA! (…)

(…) Por supuesto, funcionarios como los ministros de salud de todo el país o el jefe de gobierno Larreta y el ya electo Macri, con sueldos millonarios, y eso sin contar el circuito de “sobres por debajo de la mesa”, ¿Qué saben lo que significa vivir con un salario magro? Los desafiamos a cobrar como una enfermera, a que corran de trabajo en trabajo, a que, con la salud demolida por el desgaste, producto de la sobrecarga laboral debida a la baja dotación de enfermería, se enfermen y mueran antes o inmediatamente después de jubilarse ¡Lo desafiamos a eso, a todos los funcionarios que definen políticas para enfermería e incluso a los siniestros burócratas de los sindicatos que nos entregan en cada paritaria! No duran ni un minuto en un servicio de salud en un hospital o Centro de Salud barrial

No queremos por otro lado, olvidarnos de la violencia que se sufre en los hospitales, por parte de gestiones que se consideran señores feudales, mandamases de los centros de salud. Esos personajes nefastos, que maltratan a la enfermería, que la violentan, que la acosan, que le niegan descanso, licencias, que las persiguen si protestan, que utilizan como en CABA, las evaluaciones de desempeño para extorsionar o que sirven para premiar amigos y castigar a “rebeldes” (…)

(…) Y por supuesto, como olvidarnos de un aspecto clave de nuestro reclamo: la Jubilación Anticipada, por desgaste psicofísico laboral, un régimen que no solo asegure el 82 % móvil (ya que la jubilación no puede ser un “subsidio” a la vejez, sino un justo y digno salario diferido), sino que catalogue como insalubre el enorme trabajo con vidas humanas como el que hacemos, con la correspondiente reducción horaria.

Además, reclamamos que nuestras organizaciones sindicales independientes de todos los gobiernos, sean reconocidas con todos los derechos que les corresponden como organizaciones de nuestro colectivo con la más plena democracia obrera: basta de persecuciones a sus dirigentes y activistas, inclusión en paritarias con voz propia y licencias gremiales que nos corresponden.

Exigimos el derecho a la libre asociación sindical y que se deje de amedrentar y amenazar a las y los compañeros con descuentos ante las medidas de fuerza convocadas por las organizaciones de enfermería (…)

(…) Nos felicitamos todos y todas por la unidad en la diversidad lograda, porque ese es el camino y siempre apelando a la decisión de las bases, con asambleas democráticas en nuestros sindicatos.

Levantemos bien alto, los puños, para hacer un COMPROMISO DE CONCIENCIA, DE LUCHA: ¡no vamos a parar de pelear hasta que la Enfermería sea reconocida salarial, laboral y profesionalmente! No vamos a parar hasta que en todo el país nuestro colectivo tenga la justicia que nos merecemos y nos corresponde.

Se metieron con la generación equivocada. Estamos haciendo historia.
Somos orgullosamente enfermería. Orgullosamente clase trabajadora. ¡Viva la salud pública! ¡Viva la enfermería! ¡viva el equipo de salud y la unidad de los trabajadores!

21 de noviembre de 2023 Plaza de Mayo (…)

 

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La Enfermería de los CeSAC en pie de guerra https://mst.org.ar/2023/04/19/la-enfermeria-de-los-cesac-en-pie-de-guerra/ Wed, 19 Apr 2023 16:16:37 +0000 https://mst.org.ar/?p=32950 Los Centros de Salud y Acción Comunitaria (CeSAC) son una red de centros de atención primaria de salud que se despliega por toda la CABA. La enfermería de estos dispositivos fue afectada con un ataque salarial directo (recorte de un adicional denominado SAMO) que activó un proceso de organización asamblearia, paros y movilización contundente. La ALE respaldó el reclamo y ahora se propone ser instrumento de empoderamiento permanente del colectivo en el sector. Recogimos voces de las y los verdaderos protagonismos de esta reacción histórica.

Laura del CeSAC 40

“El SAMO fue otra muestra de discriminación en la enfermería. Fue contundente la respuesta porque hay bronca y cansancio acumulado por la sobrecarga permanente de actividades. La atención primaria es nuestra tarea, pero nos incorporan cada vez más tareas extra muro. Ahora, la campaña por dengue más la antigripal, el año pasado la triple viral y Salk donde teníamos que ir a los Centros de Primera Infancia. Nosotras no tenemos problema en cuidar y atender a la población, estudiamos para eso, pero no podemos seguir recibiendo más tareas por una paga por debajo de la línea de pobreza (…) Otro problema sin solución por parte de las autoridades es la inseguridad y violencia que sufrimos los trabajadores y los pacientes que no siempre están seguros en las salitas. Trabajamos en zonas de mucha vulnerabilidad, la desigualdad social se hace sentir y no podemos pedir más policías o gendarmes porque aleja a la comunidad. Laburamos con personas en situación de calle, con consumo problemático y en contextos frágiles donde la policía está muy cuestionada”

José del CeSAC 30

“Hago un balance muy positivo de la lucha que logramos por el pago completo del SAMO. Vi a los enfermeros que hace poco ingresan junto a los que tienen más experiencia unidos (…) Con el paro de 72 horas, más la movilización logramos que el gobierno pague el SAMO al 90% de los compañeros. Algunos aún no lo cobramos completo, pero la lucha persiste y los reclamos tienen que continuar. Logramos conocernos con otros CeSAC, dirigentes gremiales que acompañaron la pelea y que siempre participan en los conflictos de la enfermería. Nos queda la batalla por la inclusión a la 6035. Somos profesionales, ejercemos con título universitario y trabajamos empáticamente en atención primaria, hospitales, y la primera línea contra la pandemia. Ejercemos constantemente labores junto a profesionales médicos, psicólogos y trabajadores sociales quienes sí están en la carrera. Es clave la constante comunicación con los gremios, siempre se revaloriza la organización, la lucha y los derechos a conquistar a futuro. Enfermería tiene mucho por mejorar, no tenemos que delegar la lucha a viejas camadas con malos hábitos, los nuevos ingresos tenemos que tomarla en nuestras manos. Agradecido siempre a la ALE y el SITRE”.

Amparo, Coordinadora de Enfermería del CeSAC 20

“Los CeSAC están en las zonas periféricas de la ciudad. Ahí trabajamos enfermeros/as capacitados para actividades de tipo comunitarias: vacunación, programa de salud sexual y reproductiva, programas maternos-infantil, VIH, tuberculosis, consumo problemático de sustancias, actividades para las cuales nos formamos permanentemente. Nos venimos organizando gremialmente mejor que en otro momento, cuando teníamos una lógica más de autoconvocados. Si bien SUTECBA no es un gremio fuerte en los centros de salud, lo es en hospitales y antes, cuando no dependíamos del ministerio, ante la organización de nuestros reclamos, venía SUTECBA a “repartir insumos” para controlar que estemos en el servicio. Igual nos las rebuscamos para garantizar la participación (…) Pertenecer al Ministerio nos benefició porque al no tener una dirección dependiente del hospital, nos liberamos permanentemente de SUTECBA (…) ATE no es un gremio fuerte y nunca vinieron a organizar los reclamos, ni sistematizar un plan de lucha. Siempre lo hicimos por nuestra cuenta hasta llegar a la ALE, donde organizamos reuniones y entendimos que las afiliaciones masivas eran importantes para estar respaldado y más en un año electoral. Por otro lado, la ALE tenía una línea que históricamente dejaba afuera a los que no eran licenciados y con los últimos movimientos en el sindicato eso cambió. Pensamos desde adentro de la organización lógicas para sostener el pase a la carrera y otras cosas que van pasando en la cotidianeidad como los recortes del SAMO y el problema con los módulos, tareas no exclusivas de enfermería pero que se nos piden. Una trampa para profundizar la precarización (…) Hay mucho más por delante, son importantes los delegados para recorrer los CeSAC, son la puerta de entrada al sistema de salud y el acceso al Estado para mucha gente. Formarse sindicalmente y tener delegados territoriales son trabajos que no se conocen porque están en la periferia y en los barrios vulnerables, pero son vitales para garantizar el acceso a la salud de muchas familias; descomprimir el segundo nivel que son los hospitales, que hacen agua por todos lados; y fortalecer una autonomía y autocuidado de una comunidad que intente ser un poco más saludable”.

Entrevistó: J. G.

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Enfermería de CABA. El 10 de mayo cara a cara con el Ministro Quirós https://mst.org.ar/2023/04/19/enfermeria-de-caba-el-10-de-mayo-cara-a-cara-con-el-ministro-quiros/ Wed, 19 Apr 2023 15:34:29 +0000 https://mst.org.ar/?p=32936 La pelea de nuestro colectivo, el más masivo y postergado del equipo de salud, empieza a mover las estructuras del poder en la ciudad más rica del país. Ahora, la Justicia Porteña tiene que resolver si definitivamente hace lugar al amparo por equiparación salarial y laboral que presentamos, y que tuvo dictamen favorable en primera instancia. El Jefe de Gobierno y candidato a presidente Larreta, más su Ministro –también candidato- Fernán Quirós, apelaron el fallo. Ahora, la Sala II de la Cámara de Apelaciones tiene que resolver. El próximo 10 de mayo, estamos convocados a una audiencia de partes junto al Ministro Quirós para intentar resolver el reclamo. Esta enfermería empoderada con la ALE no da tregua.

Escribe: Andrea Ramírez, presidenta de la Asociación de Licenciadas/os en Enfermería (ALE)

La semana pasada volvimos a protagonizar dos jornadas de protesta muy fuertes: una emotiva Marcha de Antorchas, y un sacrificado acampe frente a la sede de la Justicia Porteña. Queríamos expresar nuestro planteo de ser escuchadas/os como primera línea a la cual le están negando derechos absolutamente ganados. Nuestro sector vivió un antes y un después a nivel local en CABA en el año 2018, cuando se aprobó una Carrera Profesional de la Salud (Ley N° 6035) que regula las condiciones salariales, laborales y profesionales de 24 colectivos del equipo de salud, pero se dejó explícita y conscientemente afuera al sector más masivo y esencial del equipo de salud: a miles de enfermeras y enfermeros. Ese hecho profundizó una exclusión que venía de arrastre de 2002, con una vieja ordenanza municipal (N° 41455) que ya excluía a la enfermería del rango de profesionales de la salud. Esos puntos de quiebre sirvieron para tener noción definitiva de que, si no nos empoderábamos y organizábamos, no teníamos representación ninguna. Eso hicimos, y por eso nuestro sindicato crece, se consolida y contribuye junto a otras organizaciones, a poner en agenda la discriminación que sufrimos miles.

El pueblo sí nos reconoce, el poder político nos ningunea

Por otro lado, nos tocó afrontar en una situación increíble un drama humano y social a escala nunca vista, como fue la pandemia de COVID reciente. Cuando el mundo era incertidumbre, pánico, desorientación, mientras los laboratorios pensaban en hacer negocio más que en salvar vidas con las vacunas, nosotras y nosotros estuvimos ahí, efectivamente en la “primera línea”. Murieron centenares de enfermeras y enfermeros cuidando a nuestro pueblo. No tuvimos ni licencias, ni vacaciones, ni reconocimiento laboral alguno durante los años de pandemia. Claro, socialmente fuimos aplaudidas/os, pero el poder político siguió postergando a nuestro colectivo.

A veces no se termina de entender lo que significa nuestro rol hasta que te toca ser cuidado por alguna de nosotras. Como un actor argentino, Facundo Arana, internado gravemente, que dijo algo así como (lo escribo de memoria) “durante mi internación, entendí que, entre la muerte y yo, se interponía una enfermera, siempre”. Hermosa definición, hermosa.

O cuando un cantante, creo que español también en la circunstancia de estar internado, agradeció diciendo “es increíble como siempre están dispuestas, como si para ellas no hubiera cansancio, ni sueño. No paran de curar, de auxiliar, de querer”. Lindísimo también. En condiciones extremas, se valora lo imprescindible de nuestra función social.
Sin embargo, lo que necesitamos, como trabajadoras, como profesionales con formación de grado y pos-grado (en muchos casos), equivalente a otros profesionales de la salud en CABA, es el reconocimiento salarial, laboral y profesional que significaría duplicar nuestros salarios de forma inmediata como así también acceder a todos los derechos que nos corresponden.

No nos van a doblegar

La mayoría de nuestro enorme colectivo de más de 10.000 trabajadoras/es somos mujeres. Muchas a cargo de hogares. Por estar excluidas de la Ley N° 6035, nuestros salarios no llegan ni al 50 % de los ingresos de otros profesionales del equipo de salud. No tenemos licencias para capacitación en servicio, somos víctimas de evaluaciones de desempeño que hacen profesionales de otras áreas con parámetros que se usan para el personal administrativo y se utilizan muchas veces como herramienta de represalia o disciplinamiento. Los bajos salarios se compensan con pluriempleo. Casi sin tener vida propia, afectando los afectos y la familia. Con la salud que se nos va deteriorando. Y a la vez, aunque dejamos todo por nuestro pueblo al que cuidamos, el servicio público de salud va decayendo. Quiero en esta nota, reivindicar especialmente a mis compañeras de los CeSAC, los centros de salud instalados en los barrios más populares. Sufren regularmente inseguridad laboral y más que ninguna se juegan la vida en zonas liberadas donde nadie nos cuida. Sin embargo, ahí está la enfermería porque se la necesita. A ese personal, compañeras de los CeSAC además, vienen de recortarles sus salarios. ¡Increíble, pero cierto! Ellas están movilizadas y autoorganizadas, y desde nuestro sindicato estamos respaldando a fondo su reclamo hasta el final.

Cobramos salarios por debajo de la canasta de pobreza. Nos discriminan. Sobran razones y motivos para seguir en pie de lucha.

El próximo 10 de mayo antes de nuestro Día Internacional el 12 del mismo mes, vamos a volver a estar en las calles. Frente a la Justicia Porteña. Vamos a plantarnos para exigir la reparación que nos merecemos en el camino de la inclusión legal definitiva en la Carrera Profesional.

Estamos haciendo historia y más temprano que tarde, vamos a ganar. El poder que nos posterga no termina de entender que se metió con la generación equivocada.

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Crece el nuevo sindicalismo de la primera línea https://mst.org.ar/2022/12/21/crece-el-nuevo-sindicalismo-de-la-primera-linea/ Wed, 21 Dec 2022 19:19:03 +0000 https://mst.org.ar/?p=32263 Representan a importantes sectores del equipo de salud en CABA. Una es la referente del principal sindicato combativo de ese gigante de más de 6000 trabajadores y emblema de la pediatría argentina, el hospital Garrahan. La otra es la presidenta de la emergente y dinámica organización independiente de la enfermería en CABA, la Asociación de Licenciadas/os en Enfermería (ALE). Ambas este año encabezaron listas en sus sindicatos que ganaron la conducción. En este artículo, nos dejan conclusiones del 2022 que termina y tareas pendientes hacia el 2023.

Escribe: Norma Lezana, secretaria general de APyT Garrahan y Andrea Ramírez, presidenta de la ALE

En los últimos años más allá de las particularidades de cada uno de los sectores que reflejamos, nos tocó enfrentar una orientación similar de los gobiernos de CABA –la ciudad más rica de la Argentina– y del gobierno nacional, que se presume distinto y progresista. Los cálculos de proyección presupuestaria para el Garrahan nos indican que deberíamos haber tenido un presupuesto de 40 mil millones de pesos, contemplando una actualización del 2017 atada a la inflación y tuvimos apenas poco más de 20 mil millones aprobados. Es decir, un recorte durísimo. La enfermería en la ciudad que gobiernan Larreta-Quirós, tiene salarios por debajo de la canasta de pobreza, y la marginación de la Carrera Profesional violenta con desfasajes salariales de hasta el 80% comparados nuestros sueldos con otros profesionales del equipo de salud, con equivalente formación y responsabilidades. Esa línea de ajuste a lo público, de consenso entre los gobiernos supuestamente distintos, de Juntos por el Cambio y el Frente de Todos, se explica por las prioridades centradas en pagar deuda fraudulenta al FMI y reorientar fondos a campaña electoral. Las consecuencias golpean en dos sentidos a trabajadores y comunidad:

  • En el Garrahan migraron por las pésimas condiciones salariales 200 profesionales en los últimos años.
  • En enfermería, el pluriempleo es moneda corriente, como así también las enfermedades laborales de ese colectivo.
  • Lógicamente, ese panorama devalúa el servicio de salud, con profesionales que renuncian o están agotados por el stress.
  • Desde nuestro lugar, reclamamos como trabajadoras, por nuestros derechos salariales, laborales y profesionales, pero también, en conexión con ese planteo, defendemos la salud pública de nuestro pueblo.

 

La experiencia de la APyT: unidad en la diversidad

La lucha del equipo de salud del Garrahan este año logró expresar un salto de calidad. En este hospital la burocracia sindical de UPCN, que cogestiona con el Consejo de Administración el ajuste, recibió un golpe muy importante, ya que el acuerdo firmado por ellos –y ATE Nacional- fue total y completamente desautorizado y enfrentado por un movimiento de protesta que combinó positivamente elementos nuevos. Junto a la APyT impulsando el reclamo salarial, se destacó un potente movimiento de Autoconvocados tanto de profesionales de distintos servicios como Administrativos, que confluyó en la pelea con la Asociación, y otros sectores. Pero la unidad con matices y diferencias de esta corriente de profesionales críticos de toda representación sindical a priori con nuestra APyT, logró construir en momentos decisivos una mayoría social en la base del hospital que impulsó paros, movilizaciones y el novedoso recurso del “RCP” a la salud pública, para denunciar la política nefasta de la administración política, encabezada por el kirchnerismo. Nuestra línea fue tender puentes, sin prejuicios, con paciencia, con firmeza en los debates y polémicas, pero apostando siempre a lograr síntesis superadoras para apalancar la movilización de contingentes muy representativos de todos los servicios del hospital. Esa fuerza, esa unidad en asambleas enormes y en las calles, que incluyó de manera más contradictoria a la Junta Interna de ATE, con la que tenemos diferencias de concepción por la cerrazón y ultimatismo con el que suelen actuar, fue la clave para arrancar casi un 30 % más de aumento salarial por encima de lo firmado por la burocracia, adelantamiento de cuotas del 2023 y otros ítems positivos. Obviamente, íbamos por más, pero el saldo de experiencia organizativa y confianza construida con Autoconvocados es lo que más reivindicamos.

La ALE y el meritorio proceso de empoderamiento de enfermería

Hemos escrito bastante sobre enfermería en estas páginas, en otras ediciones. Como sector masivo del equipo de salud, el 2022 estuvo atravesado de luchas importantes, aunque todavía con una participación limitada a un aguerrido activismo de hospitales y CESAC (Centros de Salud). Nuestra plataforma de reclamos, enfrentan obstáculos difíciles:
La conducción del sindicato municipal de CABA, SUTECBA, que se opone al reconocimiento profesional de la enfermería, por cálculos de “caja” (dejaríamos de ser empleados administrativos del escalafón municipal y, por lo tanto, tendríamos otra agremiación)
La corporación elitizada de médicos que bloquea nuestro pase a la carrera para preservar el monopolio de concursos y cargos de gestión.

Obviamente, Larreta-Quirós que, por razones de presupuesto, deberíamos multiplicar la inversión en salud con la inclusión en la Ley N° 6035 de miles de enfermeras/os ya que nuestros salarios casi se duplicarían, habilitaríamos ingreso de personal, porque tendríamos licencias por capacitación y horario reducido respecto al actual.
Hacia esa perspectiva trabajamos. Crecemos orgánicamente en hospitales y CESAC, con nuevas afiliaciones y activismo militante. Logramos, además, encabezar paros y movilizaciones históricos de profesionales de CABA, actuando al interior de la Federación de CABA.

Con paciencia y constancia, recorriendo servicios, haciendo trabajo de base, vamos acumulando relación de fuerzas para lograr influencia hegemónica y lograr todos nuestros reclamos. Esa es nuestra obsesión.

Alternativa Salud – MST: un soporte clave para nuestra estrategia

La burocracia sindical, normalmente, alimenta prejuicios contra la izquierda en los sindicatos. “No hagan política”, dicen, y son oficialistas de cuanto gobierno asume y peronistas, declarados. No los criticamos por eso, por hacer política, sino por el contenido de la política que defienden –siempre de ajuste-, y por el método vertical y patoteril de apropiarse (y privilegiarse de las organizaciones sindicales). Nuestra visión, es que para practicar un sindicalismo independiente de todos los gobiernos de turno, democrático y combativo, formarse como dirigente y militante, es central construir un proyecto político de clase, de izquierda, antipatronal y socialista. Sin confundir que los sindicatos que coyunturalmente nos pueda tocar conducir por ser mayoría como agrupación no son “del partido”, sino del conjunto del sector obrero que representemos. Pero, vemos clave, que una izquierda como la que construimos desde Alternativa Salud-MST siga creciendo y ganando fuerza con nuevos militantes en hospitales, CESAC y toda la salud pública:
Para fortalecer una orientación de unidad en la diversidad, siempre combativa, siempre independiente del poder político.

Sin sectarismo, ni dogmatismo, pero también delimitándonos de todo apoyo a gobiernos que se dicen “progresistas” pero ajustan como Larreta y el PRO.
Para entender que el modelo de salud por el que luchamos, con todo el presupuesto que hace falta, sin salud mercantilizada y gestionado por el propio equipo de salud, es incompatible con un modelo de país sometido al FMI y las corporaciones. Por eso, otro modelo de salud, otro sindicalismo, para otro modelo de país.
Más que nunca, también hacia el 2023 la tarea es potenciar el desarrollo militante del MST en la salud pública de CABA y todo el país.

 

AGIHM: un polo de referencia en la salud mental

Escribe: Mariano Veiga, secretario general electo de la Asociación Gremial Interdisciplinaria del Hospital Moyano

Hace menos de un mes, nuestro sindicato renovó su Comisión Directiva. La lista Multicolor, de integración pluriprofesional e ideológicamente muy plural, ganó con casi el 70% de los votos la elección. Se ratifica un modelo de conducción y se abren tareas desafiantes.
Para los que no nos conocen, la AGIHM surge a partir del año 2013, como una asamblea autoconvocada que derrotó una Auditoría con intentos de despido por aquellos meses de la mano del gobierno del PRO. A partir de allí, este movimiento tomó conciencia de que era necesario fundar un nuevo gremio con 4 principios: la democracia sindical, la interdisciplina, la independencia del Gobierno y la lucha. Logramos la Inscripción Gremial 3051 en el Ministerio de Trabajo y desde ese entonces funcionamos como un sindicato. En estos años participamos de un sinfín de luchas dentro y fuera del hospital, con aciertos y debilidades, pero siempre con nuestros principios. Y siempre que un compañero o servicio lo necesita, la AGIHM está presente para reclamar y defenderlo, y siempre que la lógica desmanteladora de la salud mental de Larreta se desplegó lo enfrentamos y derrotamos. Por eso, humildemente, somos una referencia en el sector.

Más conducción Multicolor, más Alternativa Salud – MST

La AGIHM está conducida mayoritariamente por un colectivo que integra a compañeros que somos militantes de Alternativa Salud – MST e independientes, con los que compartimos plataforma y principios. Esa unidad plural, que no está exenta de debates, permitió construir hasta acá un sindicato respetado en el activismo de la salud mental. A la vez, el rol de nuestro partido, apoyando cada reclamo, asesorando ante cada duda, poniendo todo a disposición para el triunfo de cada lucha de nuestro sector, es una garantía que reivindicamos y queremos multiplicar y fortalecer. La interacción entre un sindicato que expresa al conjunto de los trabajadores de nuestro hospital, la Multicolor que nos nuclea en un frente común y el MST, al servicio de cada decisión democrática que adoptamos es la fórmula que apostamos a reforzar. Por supuesto, la coordinación solidaria con otros gremios hermanos en el reclamo y en el modelo, y con la ALE, APyT, CICOP y otros sectores, es también una carta decisiva para el período que se viene a escala de CABA y del país. Con todo el compromiso y la conciencia en defensa de una salud pública de calidad, y una AGIHM inclusiva y democrática, vamos por todo lo que nos falta.

 

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Enfermería: despertar al gigante dormido https://mst.org.ar/2022/11/30/enfermeria-despertar-al-gigante-dormido/ Wed, 30 Nov 2022 22:23:23 +0000 https://mst.org.ar/?p=32140 Somos uno de los sectores más numerosos del equipo de salud. Sin dudas, el más postergado históricamente. La concepción que nos ubica como «auxiliares» del jefe médico se traduce en salarios de miseria y condiciones laborales devaluadas. La pandemia colocó en otro lugar social nuestro rol. Primera Línea en el peor momento de la humanidad en mucho tiempo. Ganamos conciencia y empoderamiento sindical. Ahora, vamos por un piso de derechos básicos: salario de bolsillo inicial de $ 200 mil pesos y reconocimiento definitivo.

Escribe: Alternativa Salud

Después de que, en 2018, el gobierno de Larreta en CABA aprobara una Ley de Carrera Profesional (6035) y dejaran afuera expresamente a la Enfermería, no paramos de luchar por nuestro Reconocimiento salarial, laboral y profesional. Obviamente, la lucha de nuestro colectivo contra la discriminación histórica que sufrimos viene de antes. Pero en los últimos años, crecimos, nos empoderamos y logramos hacer socialmente visible esa injusticia histórica. Ante una Pandemia que puso de cabeza al mundo, estuvimos en primera línea de lucha defendiendo la salud de la población, sosteniendo el sistema de salud y también en primera línea en las calles defendiendo nuestros derechos: paros, marchas, acampes, festivales, ruidazos a funcionarios, caravanas y la recolección de 50.000 firmas para que la Legislatura trate nuestro proyecto de Inclusión en la Ley 6035. De todo eso, nuestra Asociación de Licenciadas/os en Enfermería, fue protagonista y se fortaleció. Ahora, en el contexto de una oleada nacional de movilización de distintos sectores de la salud pública, la enfermería reclama su lugar y reivindicaciones. Por eso, votamos en asamblea parar los días 14 y 15 de diciembre de forma activa. Le sobra espalda a la ciudad más rica de la Argentina para respondernos.

Construir el paro general de toda la enfermería

Los enemigos que se oponen a nuestro reclamo, no pasan su mejor momento. La conducción burocrática de SUTECBA (municipales de CABA) está cuestionada y atravesada por un escándalo de desmanejo y corrupción en la Obra Social de miles de trabajadores en la Ciudad. Por otro lado, la corporación médica fue desbordada por residentes y concurrentes que la forzaron a tener que parar y movilizarse para evitar que sus propias bases les pasaran por encima. Esa corporación, institucionalizada en la Asociación de Médicos Municipales, también bloquea el avance en derechos de la enfermería: le da pánico pensar en un escenario en que, en igualdad de condiciones, concursemos cargos de gestión para dirigir hospitales. Y el gobierno de Larreta-Quirós, frente al asedio de la movilización de distintos sectores de salud, tuvo que ceder aumentos salariales muy importantes que fijaron un nuevo piso de hecho: $ 200 mil pesos de bolsillo para casi todo el equipo hospitalario… menos para enfermería. Por eso, como quedó claro que plata hay y que la forma de hacerla aparecer es acorralando al poder político, la ALE, junto a otros sectores de la enfermería definimos convocar una medida de fuerza más contundente: paro general de 48 hs los días 14 y 15 de diciembre. ¡Y ya que nos tratan como descartables, que los hospitales y CESAC funcionen sin nosotras/os!

Recorrer cada servicio, despejar toda duda, motivar y sumar

Por supuesto, que ni bien anunciamos que vamos a parar, todos los mecanismos de la burocracia, corporaciones y el poder político se empiezan a activar para ponernos palos en la rueda. El miedo, la desconfianza, la violencia laboral, el clientelismo y las amenazas: todo vale contra la enfermería. Sin embargo, somos muchas/os con determinación para quebrar esa dinámica y poner de pie al gigante dormido:

Tenemos que construir comisiones de la ALE, activismo independiente y todos los sectores de acuerdo con el paro, para recorrer y recorrer, turnos, servicios y cada rincón de hospitales y CESAC. Se tiene que hacer sentir la presencia de la enfermería empoderada.

Tenemos que combatir todas las confusiones y mentiras que difunden jefes y burócratas para meternos miedo: tenemos derecho a parar, nadie nos puede acusar de abandono de persona ni nada, y como clase trabajadora, salimos a reclamar por lo nuestro. No aceptemos ninguna presión.

Tenemos que motivar, incentivar y empujar a las y los compañeros de cada hospital de CABA: ¡a la huelga enfermería!

Un punto de inflexión para nuestro colectivo

Garantizar una huelga exitosa, desde abajo, impulsada por un sindicato independiente como la ALE (en unidad con otros sectores también), no es una tarea sencilla. Somos conscientes y no vamos a caer en ningún facilismo. Pero, estamos convencidos que tenemos que jugarnos todo para llegar lo más lejos posible. Detrás de cada enfermera y enfermero, hay una historia de sacrificio, de lucha contra la adversidad, de autosuperación. Todo nuestro recorrido profesional es una guerra con el escepticismo, contra el «no se puede». Por eso, junto con instalar el paro, motivar, sacar los miedos, y lograr una medida contundente, también creemos que es crucial que la militancia del paro del 14 y 15 nos deje también un fuerte saldo organizativo:

Impulsar asambleas, reuniones y juntadas en hospitales y Centros de Salud. Tiene que ser una práctica regular, que la enfermería delibere en asambleas en los lugares de trabajo.

De las recorridas e impulso en cada lugar, tiene que quedar una comisión del paro, que embrionaria-mente sea el punto de referencia para organizar todo el lugar.

Tenemos que sumar más y más activismo a la ALE salir robustecidos del impulso del paro general para las batallas que se vienen.

Toda una nueva camada de luchadoras/es estamos recogiendo el guante del desafío histórico: que en lo salarial, lo laboral y lo profesional, nuestro colectivo tenga el reconocimiento que ya se ganó en la gente.
Larreta-Quirós tienen que saber que se están metiendo con la generación equivocada.
Vamos por el triunfo de la huelga general de enfermería en CABA.

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Carta abierta a la enfermería de todo el país. Seamos una marea blanca nacional https://mst.org.ar/2022/10/05/carta-abierta-a-la-enfermeria-de-todo-el-pais-seamos-una-marea-blanca-nacional/ Wed, 05 Oct 2022 22:21:58 +0000 https://mst.org.ar/?p=31740 Durante la pandemia cobraron una relevancia inédita y en el peor momento de la historia sanitaria del capitalismo fueron la indiscutida primera línea contra el COVID-19 cuidándonos a todos y todas. Se ganaron así un reconocimiento social enorme. Pero, desde CABA como vanguardia a todo el país, con expresiones de lucha pusieron en agenda el reclamo que resume la causa estratégica que moviliza a este colectivo: el reconocimiento salarial, profesional y laboral que gobiernos de distinto signo, burocracias, corporaciones elitizadas y empresarios de la salud, le niegan. El combativo sindicato independiente de CABA, la Asociación de Licenciadas/os en Enfermería (ALE) resolvió hacer esta convocatoria pública a la enfermería de toda la Argentina en el camino de su Día Nacional en el mes de noviembre. Reproducimos la Carta por entero para que sea difundida desde Jujuy hasta la Patagonia en sindicatos del sector, agrupamientos, activistas individuales y todo el colectivo de lucha por lo que este eslabón decisivo del Equipo de Salud reclama, se merece y lucha por conquistar.

La situación de la enfermería en el país es deplorable e insostenible en todos los aspectos:
. Salarialmente, por debajo de la canasta de pobreza fijada por el INDEC (hoy de casi $ 120.000) y ni hablar de la canasta familiar (casi de $ 200.000). Empezando por CABA, la ciudad más rica de la Argentina, y terminando en los hospitales municipales del Conurbano, feudos de los intendentes con sueldos cercanos a la línea de indigencia. Y ni hablar en las demás ciudades…

. Laboralmente, con pluriempleo debido a los salarios de miseria, con contratos precarios durante años y años, sometidos y, especialmente las compañeras (mayoría de nuestro colectivo) a violencia laboral permanente.

. Profesionalmente, sin reconocimiento en igualdad de condiciones y derechos al resto de los profesionales de la salud, con casos de discriminación especialmente aberrantes como en CABA, donde se aprobó en 2018 la Ley de la Carrera Profesional de Salud N°6035 en la que se incluyeron 24 profesiones del equipo de salud, pero expresamente se dejó afuera al colectivo más numeroso y clave en el equipo: la enfermería, con miles de licenciadas/os cumpliendo con todos los requisitos legales para ser incluidos.

Esta realidad que pusimos en agenda de forma consecuente a lo largo de toda la pandemia cuando nuestro rol social cobró visibilidad y fue socialmente valorado, ya que nos jugamos la vida y decenas de compañeros/as la perdieron en la primera línea de todo el país, no deja margen para más demoras en dar solución estructural a los reclamos que planteamos, justos y elementales.

Pero de ninguna manera la solución es en CABA una nueva «carrera de enfermería» que se presenta como de «equiparación salarial» con los profesionales encuadrados en la Ley N° 6035 y, sin embargo, leyendo nos encontramos con que es un plan en cuotas hasta el 2025 para incrementar el 46 % de nuestro salario. ¡Ni siquiera una equiparación real al 100 % y de una sola vez!

Tampoco, y lo tenemos que decir, es la salida la ley nacional aprobada hace pocos días en el Congreso de la Nación, que se presenta como de «promoción y jerarquización profesional de la enfermería». Presentar un plan de becas -insuficiente- como política pública nacional para promover la enfermería profesional, es un engaño. No se condice con la realidad. Tampoco el llamado Convenio 149 de la OIT que plantea «recomendaciones». No necesitamos más legislación «declarativa». Queremos derechos reales, y queremos que se escuche a la enfermería que sabe de qué se trata esta profesión hermosa y apasionante.

Señor Larreta, gobernadores, intendentes, legisladores, presidente: es muy simple la forma de promover la enfermería y «jerarquizarla». Se requiere una Ley Nacional de Reconocimiento salarial, laboral y profesional a la enfermería de todo el país, que obligue a todas las jurisdicciones de la Argentina a aplicarla, sorteando la trampa de descentralización provincial que viene del menemismo, que fragmentó la salud para vaciarla y que ningún gobierno revirtió.

Concretamente, el texto tiene que contemplar:
1) Salario de inicio equivalente al costo de la canasta familiar, ajustable de forma automática a la inflación real cada 3 meses.
2) Derecho a capacitación en servicio, para promover la profesionalización del actual plantel de enfermería.
3) Inclusión inmediata en las carreras profesionales de la salud en cada jurisdicción -la Ley N° 6035 en CABA, por ejemplo- a todo el personal que cumpla con los requisitos para ella. Terminar con esa aberrante e ilegal discriminación.
4) Declarar insalubre el trabajo de la enfermería, jubilación anticipada por desgaste laboral y 82 % móvil asegurado.
5) Pase a planta permanente de forma automática de todo el personal contratado.
¿Lo ven autoridades políticas del país y CABA? Es simple, la Enfermería tiene propuestas. Si nos convocaran, si nos escucharan, si hubiera lo que hace falta que es una Paritaria Nacional de la Enfermería, con representantes de los sindicatos genuinos del sector y, además, hubiera voluntad política, entonces sí se jerarquizaría la profesión socialmente nunca tan valorada como en pandemia por el conjunto de nuestro pueblo.
Obviamente, no somos ingenuas/os. Por eso, confiamos exclusivamente en nuestra propia capacidad de conciencia, organización y movilización.

Por eso queremos proponerle a toda la enfermería del país, la de CABA, la del Conurbano y provincia de Buenos Aires, a la enfermería desde Jujuy hasta Tierra del Fuego, preparar una gran acción hacia nuestro Día Nacional el próximo 21 de noviembre. Tenemos que ser una verdadera marea de la primera línea en el corazón del poder político y en todo el país.
Pongámonos de pie. No nos callemos más.

En esa perspectiva, proponemos también a consensuar, la realización el 28 de octubre como fecha tentativa de un Gran Encuentro Nacional de la Enfermería en Lucha por Reconocimiento Salarial, Laboral y Profesional.

Desde la ALE, sindicato independiente de todos los gobiernos, combativo y democrático, hacemos este llamado público. Que tiemblen los que nos subestiman. Que se preocupe el poder político. La Enfermería se está empoderando y ese es un proceso irreversible.

Buenos Aires, 27/09/22
Consejo Directivo Asociación de Licenciadas/os en Enfermería

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CABA: Organizar a la Enfermería empoderada https://mst.org.ar/2022/09/07/caba-organizar-a-la-enfermeria-empoderada/ Wed, 07 Sep 2022 21:59:36 +0000 https://mst.org.ar/?p=31635 Históricamente fuimos el sector del equipo de salud más postergado. El modelo dominante, con los médicos como vértice que dirigen y el resto auxiliamos, está cuestionado. En los últimos 20 años, el salto en la profesionalización de la enfermería planteó una nueva realidad: la equivalencia de formación académica y preparación de nuestro colectivo. La pandemia probó la importancia estratégica de nuestro rol a escala social. En CABA, con el sindicato ALE, batallamos por la agenda de la Enfermería empoderada. Quiero transmitir algunas reflexiones sobre la coyuntura y los desafíos estructurales que tenemos.

Escribe: Lic. Andrea Ramírez, presidenta de la Asociación de Licenciadas/os en Enfermería (ALE)

En noviembre de 2018 la Legislatura de CABA aprobó la Ley N° 6035 que regula las condiciones salariales, laborales y profesionales del equipo de salud. Sin embargo, fueron abarcadas por esa normativa 24 profesiones en total: desde médicos, hasta fisioterapeutas, desde bioquímicos hasta licenciados en prótesis. Todos/as con razón y derechos. Pero al colectivo más numeroso del sistema de salud, nos dejaron afuera: la enfermería siguió encuadrada en el escalafón municipal con rango de empleadas/os administrativos. ¡Pero interactuamos con vidas y salud, todos los días! No con hojas de cálculo o expedientes. ¿Alguien considera que la enfermería no es parte del equipo de salud? Bueno, en CABA, Larreta, las conducciones burocráticas y elitistas de SUTECBA y Médicos Municipales, bloquearon ese acto elemental y básico de justicia. Miles de enfermeras, licenciadas, con posgrados y formación equivalente a todas las profesiones incluidas en la Ley N° 6035, quedábamos a partir de entonces, discriminadas. La reacción no se hizo esperar y enormes movilizaciones semi-espontáneas, como una especie de “2001 de la enfermería”, se transformaron en una gigantesca marea blanca en las calles de Buenos Aires. Sin embargo, la ausencia de una potente herramienta sindical que orientara el movimiento con una perspectiva coherente, combativa, unitaria, pero independiente de todos los gobiernos, fue un límite a las protestas. Esta conclusión, fue decisiva para quienes nos abocamos a construir la ALE desde entonces: necesitamos un poderoso sindicato de la enfermería empoderada. El 2018 mostró que hay fuerza en las bases, falta organización permanente en un sindicato nuestro, que no se entregue y que exprese un modelo anti-burocrático y de lucha, como única confianza.

Divide, confunde y reinarás: la estrategia de Larreta y el sindicalismo cómplice

Los factores de poder político (Larreta), gremial (SUTECBA) y corporativos (Médicos Municipales) que se oponen al Reconocimiento de la enfermería, registraron como nosotros, la fuerza que tenemos en las calles. Y también registraron que hay que impedir que nuestro colectivo se emancipe, se empodere y se libere de todas las trabas que nos tienen de rehenes. Por eso, apelan a la táctica de las “carreras paralelas” para la enfermería, como ficción de reconocimiento. Lo hicieron en 2019, con la llamada “Carrera de enfermería y especialidades técnico-profesional de salud” que, sin embargo, implicó:

Seguir ganando la mitad en promedio que un profesional encuadrado en la 6035.
Tener un régimen de 35 en lugar de 30 hs semanales de trabajo.
No contar con el mismo régimen de licencias: ni para capacitación en servicio, ni por stress u otras afecciones.
Las evaluaciones de desempeño son eliminatorias y pueden terminar con la disponibilidad del personal de enfermería.
En resumen: la “carrera trucha”, versión 1, para enfermería fue una caricatura de reconocimiento y pasó así, a la historia del movimiento de la enfermería “luchona”. Sin embargo, no dejamos de pelear.

La CAPE: nueva “carrera”, otra burla a nuestro colectivo

Durante la pandemia nos movilizamos reclamando terminar con la discriminación e hicimos de todo: paros, acampes, ruidazos, caravanas, festivales. En fin: una batería de medidas de protesta que colocaron la discriminación de la enfermería en agenda. Y la ALE, con enormes movilizaciones del sector, fue forzando una respuesta por parte del GCBA y el visto bueno de SUTECBA y cía. ¿De qué hablamos? De una nueva carrera, que prometía “equiparación salarial y jerarquización profesional”, y terminó siendo un aumento salarial adicional del 46 % pero a cobrar en cuotas hasta el 2025 ¡La equiparación es al 100 % y en un solo pago, porque nosotras no trabajamos en cuotas! Es evidente que somos un fastidio para SUTECBA, Larreta y AMM. Si somos incluidas/os en la 6035 pierde la burocracia de SUTECBA –en miles de afiliados y cotizantes para la obra social- porque dejaríamos de ser “municipales”. Eso debilita la caja. Por eso, se opone a la ALE y enfermería, el “eterno” Genta, al frente del sindicato. Y AMM (médicos), resiste (o resistía, veremos con la nueva gestión) el pase a la Carrera porque no quiere perder el monopolio de concursos en los hospitales a cargos de gestión. Por lo tanto, rechazamos también esta “nueva carrera”. Equiparar es igualar y eso es al 100 % en materia salarial. Y no renunciamos a la bandera de la Inclusión en la 6035. Segundo intento de “carrera” a la “carta” para enfermería y nuevo fracaso. No hay caso: nos quieren conformar con un proyecto limitado y cada vez se activan más sectores de la enfermería. Lo rechazamos y seguimos en pie de guerra con todo el equipo de salud.

Fortalecer la ALE: aprender de 2018

Efectivamente en 2018 se dio el “2001 de la enfermería”. Pero no contamos entonces, con un poderoso sindicato combativo. Por lo tanto, nuestra obsesión es reforzar la ALE, para que sea el instrumento que empodere a las mejores compañeras de nuestro sector. Organizarnos bien desde abajo, bien desde las bases. Nuestros objetivos pasan por sumar más activistas a la construcción de ALE, ampliar la masa de afiliados y diseñar una hoja de ruta a conocer en el país. Las últimas asambleas, dejaron estas resoluciones:
Rechazamos la “nueva carrera” por considerarla insuficiente, limitada.
Ratificamos la exigencia de equiparación al 100 % en una sola cuota.
Ratificamos la lucha por la Inclusión en la 6035.
Plan de construcción de equipos de ALE por hospital y campaña masiva de afiliación.

Este artículo, con este periódico, va a llegar a muchos lugares de trabajo, de estudio y a todo el país. Les va a llegar a enfermeros y enfermeras, mis compañeros. A todos ellos, dejarles una última reflexión: para hacer buen sindicalismo independiente y de lucha, hace falta una perspectiva política desde los trabajadores, el anticapitalismo y la izquierda. Llegó la hora de la enfermería. Llegó la hora del equipo de salud.

 

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Enfermería: nueva conducción en la Asociación de Licenciadas/os en Enfermería https://mst.org.ar/2022/06/02/enfermeria-nueva-conduccion-en-la-asociacion-de-licenciadas-os-en-enfermeria/ Thu, 02 Jun 2022 20:18:09 +0000 https://mst.org.ar/?p=31155 Finalmente, la Lista de Unidad Multicolor resultó ratificada como la nueva conducción del sindicato de enfermería ALE, en CABA. Indudablemente, después que, en 2018, el gobierno de Larreta en CABA aprobara una Ley de Carrera Profesional (6035) y dejara afuera expresamente a la Enfermería, se abrió una nueva etapa en la enfermería que pandemia profundizó. Obviamente, la lucha de este colectivo contra la discriminación histórica sufrida tiene más años. Pero, en los últimos años, creció y el mérito de este equipo activista que ahora va a conducir por 4 años el sindicato, fue contribuir al empoderamiento del sector, la toma de consciencia de su condición y enemigos, y lograr hacer socialmente visible esa injusticia histórica. Ante una pandemia que puso de cabeza al mundo, estuvieron en primera línea de lucha defendiendo la salud de la población, sosteniendo el sistema de salud y también en primera línea en las calles defendiendo su programa: paros, marchas, acampes, festivales, ruidazos a funcionarios, caravanas y más. La Asociación de Licenciadas/os en Enfermería, fue protagonista y se fortaleció. Ahora, en esta nueva etapa, toca profundizar y mejorar todo lo realizado.

Nueva etapa, nuevas propuestas: algunos ejes del programa Multicolor para Enfermería
Gremiales

  • Profundizar el reclamo por TODA la enfermería: salario de inicio equivalente a la canasta familiar y pase al básico de todas las sumas no remunerativas.
  • Derecho a capacitación en servicio para promover el crecimiento profesional permanente.
  • Inclusión inmediata de nuestra profesión que cumple con todos los requisitos en la Ley N° 6035.
  • Pase a planta permanente de la enfermería contratada en pandemia.
  • Basta de violencia laboral en los hospitales.
  • Reconocimiento a las especialidades y al trabajo en áreas críticas.
  • Apoyo al personal SADOFE en sus reclamos y a todos los sectores de la Enfermería.
  • Espacio para las y los jubilados de nuestro sector.
  • Más presupuesto para salud pública en CABA .
  • Desarrollo de delegaciones por hospital para fortalecer nuestro reclamo por lugar.
  • Democratización del sindicato, ampliando derechos, la representación e incluyendo a todo el colectivo.
  • Unidad con todos los sectores de la salud y el sindicalismo combativo.

Capacitación y servicios

  • Plan de cursos y jornadas de formación, permanentes para las/os asociadas/os a la ALE.
  • Convenios de recreación y turismo con descuentos.
  • Compras comunitarias en el Mercado Central, con micro desde los hospitales.
  • Entrega de útiles escolares.

Asesoramiento legal, beneficios y nueva sede

  • Asesoramiento legal permanente.
  • Nueva sede para atención cotidiana a socios, adherentes y la enfermería en general.
  • La ALE garantiza como parte de Federación de Profesionales de CABA bonificación para jardín maternal, escolaridad primaria y socias/os que se jubilan.

Voces de la nueva conducción de ALE

Andrea Ramírez, presidenta (hospital Ramos Mejía)
«Yo creo que el balance de lo que venimos haciendo es muy positivo, porque la enfermería reconoció que, primero, estamos en muy malas condiciones, que los gobiernos nos han abandonado, que nos usaron para hacer campaña en la pandemia. Y realmente no nos reconocen como profesionales y no tenemos ningún apoyo. El abandono es de las conducciones gremiales tradicionales es total y enfrentamos intereses pesados. Por esa comprensión la enfermería se empoderó y sabe que tiene que seguir luchando por sus derechos. La verdad venimos haciendo todo lo que estuvo a nuestro alcance: en las calles como centro, pero también creciendo por hospital día a día. Esta elección a una conducción nueva como la que expresamos en la Multicolor y me toca encabezar, es un reconocimiento de la base más consciente de nuestro colectivo a todo eso que venimos construyendo. Realmente el activismo de la enfermería, los cuadros de la enfermería, los compañeros que conocen todas las actividades propuestas y nuestra línea de reclamos y de denuncia ante los sindicatos y el gobierno, miran a la ALE como el sindicato de la enfermería».

Carolina Cáceres, secretaria general (hospital Tornú)
«Esta nueva fase de la ALE, que se inicia con Consejo Directivo fortalecido, con compañeras y compañeros que vienen luchando desde hace tiempo, pero que se refuerza con la llegada de compañeras nuevas, referentes de sus hospitales, que vienen luchando con nuevas energías, que vienen de una nueva generación de la enfermería empoderada. Y creo que justamente eso es un dato crucial de cómo veo la nueva fase, porque creo que la ALE va a estar no solo luchando por el reconocimiento laboral, salarial y profesional de la enfermería, sino que veo que hay todo un trabajo que venimos proponiendo y que vamos a llevar a cabo en esta nueva fase. Tiene que ver justamente con empoderar a toda la enfermería, con compañeras y compañeros que se sientan más fuertes, parte de un colectivo unificado, donde nos apoyemos, donde nos podamos conocer y luchar de conjunto. Para que cada vez seamos más y más las compañeras y compañeros que deciden afiliarse a la Asociación de Licenciados en Enfermería, que es nuestra herramienta gremial, que es nuestra herramienta de lucha».

Luciana Franco, secretaria gremial (hospital Fernández)
«Mis expectativas son de un gran crecimiento y construcción. De un sindicato independiente, combativo, hecho por y para una enfermería empoderada que empezó a tomar conciencia de clase, que estamos peleando por el reconocimiento salarial, laboral y profesional de la enfermería, por la inclusión en la Ley 6035 de profesionales de la salud. Me siento parte de esta nueva generación de compañeras y compañeros que venimos con todo el empuje, que somos nuevos, que tenemos también la formación y las ganas de poder seguir construyendo un sindicato combativo, independiente y que realmente logre las conquistas que nosotros merecemos como trabajadores y trabajadoras de la salud. Somos el colectivo más castigado del sistema de salud, porque somos mayoría de mujeres, pero sin embargo le pusimos el pecho a la pandemia. Estamos en la primera línea y realmente merecemos ese reconocimiento. Mis expectativas son grandes, son buenas».

Sebastián Ferreyra, vocal (maternidad Sardá)
«Me sumo a la propuesta de la lista Multicolor de ALE con varios proyectos para aportar y por los cuales pelear. El Reconocimiento de las especialidades de Enfermería es seguro el primero: tenemos formación especializada como profesionales y no se reconocen. Impulsar la capacitación continua, es otro eje. La inserción laboral directa del egresado de las Residencias al sistema de salud que lo ha formado y terminar con precarización y maltrato en este caso. Vamos por una Comisión de Especialidades en la ALE, que luche por eso. Y más planteos: un área de simulación en la propia sede del sindicato, para actividades y al final: respuestas en todos los órdenes al compañero/a del colectivo».

Elizabeth Rueda, vocal (hospital Pirovano)
«Una debilidad de la enfermería por años ha sido la desunión, la dispersión. El proyecto actual de ALE y, la lista Multicolor justamente implica lo contrario: unidad diversa, multisectorial de perfiles y perspectivas, sobre la base de un programa común. Veo fuerza y convicción. Veo que el Consejo Directivo no solo peleará por los reclamos históricos, estructurales, sino que ve la necesidad de responder a nuestro colectivo en distintos aspectos, tan multifacético como es y atravesado por tantos factores. Estoy muy contenta de ser parte»

Lorena Mejía, vocal (hospital Fernández)
«La verdad es que estoy feliz de pertenecer a este equipo, de empezar esta nueva etapa que se viene, de ser parte de este equipo de salud, de trabajo, de lucha. La verdad que implica tomar mucha responsabilidad, no solo por mí, sino también por el resto de todos mis compañeros. Siento mucho compromiso y responsabilidad hacia todos mis colegas, poder afrontar y seguir adelante y sacar muchas cosas positivas de todos los desafíos que nos toca enfrentar».

 

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Entrevista a Andrea Ramírez, referente de ALE https://mst.org.ar/2022/05/19/entrevista-a-andrea-ramirez-referente-de-ale/ Thu, 19 May 2022 13:56:45 +0000 https://mst.org.ar/?p=31097 «La enfermería se empoderó y construye un sindicato con lo mejor del activismo de nuestro sector»

En el panorama de las organizaciones de la salud pública de CABA, irrumpieron como un actor sobresaliente. La enfermería de los 34 hospitales públicos de la capital del país, organizada en la ALE (Asociación de Licenciadas/os en Enfermería), logró instalar en la agenda el reclamo por reconocimiento salarial, laboral y profesional. El próximo 1° de junio, se encaminan a renovar el Consejo Directivo de ese sindicato. Entrevistamos a la referente y candidata a presidenta por la Lista Multicolor para esos comicios.

Andrea, contanos cuál es la situación actual de la enfermería en CABA
La situación actual de la enfermería es de agotamiento, de amargura, al límite la mayoría. A eso se suma la situación de precarización, fundamentalmente económica, que es la peor de la historia. Con la pandemia se profundizó toda la crisis de nuestro sector. Un sector que venía reclamando aumento de personal, porque el personal está con sobrecarga laboral. Faltan compañeros en todos los hospitales, en todas las salas de internación, después de la tarde. En los turnos vespertino y noche es brutal, es una soledad tremenda. Y los fines de semana, es realmente un desierto el hospital. Las guardias que son tremendas. Ni hablar de lo que son las guardias a la noche los fines de semana. Las unidades coronarias donde cualquier paciente, o varios, se pueden descompensar al mismo momento. Las terapias intensivas, las terapias neonatales, las pediátricas, las salas de internación oncológicas… Bueno, los sectores más duros, y dónde los pacientes están más graves. Y los otros sectores de internación, donde permanentemente está esa «cama caliente». El personal está agotado y al límite, porque tiene que trabajar 12 o 14 horas por día, de lunes a lunes, para poder llegar a fin de mes, porque son los salarios más bajos de toda la historia.

¿Cómo atravesaron la pandemia como colectivo de salud?
La pandemia para nosotros fue brutal, de muchos nervios, mucha angustia. La desesperación de no contar con los barbijos, los camisolines, las máscaras. Fue tremendo tener que hacer un recurso de amparo para tener los equipos de protección. Algunos infectólogos, que decían orientar al gobierno, en realidad solo planteaban comprar lo mínimo indispensable: solo tenían que tener los equipos de protección el personal que trataba directamente la secreción de las aspiraciones de los pacientes con COVID. Eso no les importaba ni al gobierno ni a lo jefes, que estaban a cargo, recibiendo las órdenes del Ministerio de Salud. Fueron momentos desesperantes.
La pandemia hizo otra cosa también, que fue fortalecernos. Nosotros utilizamos la palabra empoderamiento, porque nos fortalecimos. La desesperación hace que tengas que salir a defender tu vida. Ese fue un límite.

¿Quiénes se oponen al reclamo de fondo del reconocimiento?
Los que se oponen al reconocimiento profesional de la enfermería son los sectores del poder político, sindical y corporativo que defienden privilegios. En primer lugar, el gobierno de Larreta: quiere «ahorrar» en salarios y destinar esa plata a campaña electoral y subsidios al empresariado amigo. El otro sector es la conducción de SUTECBA, el gremio municipal de CABA: piensa en la caja de afiliados, en que «perdería» poder de fuego, si miles de enfermeras/os pasamos a la carrera profesional. También la histórica cúpula de Médicos Municipales, ahora desplazada por una nueva dirigencia. Vamos a ver ahora los cambios con la nueva conducción. Pero obviamente hay un poder tremendo, que es el poder médico – hegemónico, de sentarse a decidir quién tiene el poder de la salud en la Ciudad de Buenos Aires, aunque esto se da en todo el país.

Contanos del proceso de organización de ALE ¿qué balance hacés de estos últimos años?
La ALE es nuestro tesoro, que estamos cuidando. La estamos construyendo de manera cada vez más participativa, democrática, con mucho balance. Y tratamos de construir una ALE que se vaya fortaleciendo, que entre los compañeros nos apoyemos, para ir al frente, para denunciar ante todos los poderes, las necesidades y los reclamos que viene padeciendo la enfermería: la injusticia, la discriminación, la falta de inversión del sector público de la salud. Pero, sobre todo, nuestra situación en particular, que es de miles de compañeras y compañeros que tienen el título de la licenciatura, y que, hasta el día de hoy en la actualidad, después de haber pasado todo lo que todo lo que ya venimos diciendo, no somos reconocidos como profesionales. Compañeras y compañeros de un sector, que somos más de 5 mil, en la ciudad más rica del país, que nosotros denunciamos, con este poder político que no resuelve nuestro gran problema que es el de reconocimiento profesional y salarial, la situación laboral de los contratados. La nuestra es una carrera maravillosa y por eso desde nuestra ALE la estamos defendiendo. Para eso luchamos. Y por eso, construimos un sindicalismo democrático, independiente de todo el poder político y combativo.

Ahora van a elecciones, el 1° de junio y el desafío de una nueva etapa en el sindicato ¿con qué objetivos encaran esa perspectiva?
Nosotros el 1º de junio vamos a tener las elecciones con una lista única, que es la lista Multicolor, de la cual formo parte y soy candidata a presidenta. Con mucha emoción, acompañada por compañeros/as de los principales hospitales. Nuestro objetivo es crecer en todos los hospitales, abrirnos para que participen los compañeros, que sea un sindicato amplio, de puertas abiertas. Ampliar a todo lo que lo que uno necesita para tener una vida mejor. Que nuestro gremio esté presente en todos los detalles, pero con la participación de más y más compañeros. Necesitamos ser un gremio que crezca fuerte, con miles de afiliados. También vamos a realizar una consulta democrática hacia una reforma estatutaria para adaptar nuestro funcionamiento a esta nueva etapa que estamos encarando. Vamos por nuestro objetivo, que no vamos a parar nunca y no vamos a bajar los brazos, que es el del reconocimiento profesional en la carrera de los profesionales de la salud de la Ciudad de Buenos Aires, y un salario digno, como mínimo igual a la canasta básica, como piso hacia arriba para toda la enfermería. En ese camino, agrupamos empoderadas/os, a lo mejor del activismo de los últimos años, como así también, la continuidad de viejos luchadores de nuestro colectivo. Esa síntesis tratamos de expresar.

¿Cuáles son las razones para ser optimistas por el reclamo de la enfermería y de ALE en el próximo período?
Y nosotros somos optimistas, porque somos nosotras/os mismos los que estamos dando la pelea. Porque es una pelea justa. Porque la sociedad nos apoya, después de visibilizar nuestro problema. Porque hemos hecho de todo, y lo vamos a seguir haciendo, y porque no vamos a bajar los brazos. Porque defendemos la salud pública. Y porque también queremos el trabajo en equipo, que nos enriquece un ciento por ciento, con todos los saberes, las miradas hacia los pacientes, la comunidad, al sistema de salud. Somos optimistas porque tenemos esa mirada y esa fuerza. Y vamos a conseguirlo porque no vamos a bajar los brazos y vamos a luchar hasta el final.

Entrevistó: MR

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