atentado – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Wed, 07 Sep 2022 21:35:45 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png atentado – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Atentado contra Cristina ¿En defensa de las libertades democráticas o de la democracia burguesa? https://mst.org.ar/2022/09/07/atentado-contra-cristina-en-defensa-de-las-libertades-democraticas-o-de-la-democracia-burguesa/ Wed, 07 Sep 2022 21:34:59 +0000 https://mst.org.ar/?p=31627 Una vez más repudiamos el atentado. A la vez, denunciamos la campaña política que se hace a favor de la “democracia”, “la unidad nacional” y “la paz social” a partir de este hecho. Por eso no fuimos a la Plaza de Mayo el pasado viernes. Esto no tiene nada de contradictorio: una cosa son las libertades democráticas y otra muy distinta el régimen que conocemos como “la democracia” (que sabemos tiene poca y cada vez menos de ella).

Escribe: César Latorre

La palabra democracia ha tenido un uso aristocrático desde que se acuñó en la antigua Atenas esclavista y hasta el día de hoy, como forma de organización siempre significó “la democracia de una clase social minoritaria impuesta a otra mayoritaria”.

La democracia de la burguesía

Frente a la autocracia de la nobleza, la burguesía rescató de la antigüedad nuevamente la noción de democracia y al ascender al poder impuso el nombre de democracia al régimen político con el cual consolidó su dominación política.

Así es como al día de hoy en los planes de estudio, que la burguesía diseña para formatearnos para no cuestionar su hegemonía impuesta, se cuenta que la palabra se origina por la unión de los vocablos griegos: demos y cracia. Y de ahí la feliz conclusión de que la democracia es el gobierno del pueblo. Para terminar de fijar esta falsa ideología enseñan que el pueblo es una totalidad y, en consecuencia, la democracia es el gobierno de todos.

Sin embargo, es difícil sostener que hay una parte de la población que se condena a sí misma a la pobreza y la miseria. Por la realidad cae la falsa ideología. La “democracia” en nuestro país hoy significa firmar un cheque en blanco cada cuatro años, e incluso ya ni siquiera ello (a Massa no lo votó nadie). Por supuesto que no solo es esto, sino también la teoría de la separación de los poderes y el equilibrio entre ellos, la supuesta igualdad ante la ley, entre otras mentiras.

Las libertades democráticas

Distinto al régimen democrático burgués son las libertades democráticas. Entre las más importantes de estas se encuentran la libertad de expresión, reunión, asociación, manifestación, representación y organización. Incluso, estas libertades en un régimen democrático burgués son relativas. Por ejemplo, en nuestro país hubo históricamente democracias que han proscripto partidos políticos o, como ahora, han impuesto pisos proscriptivos. Hubo más y menos libertad de prensa, etc.

Esto es así porque, justamente, las libertades democráticas pueden ser también ejercidas por sectores que no están en el gobierno. Más aún, en esta etapa de decadencia del capitalismo en la cuna de la democracia burguesa (Francia) hay cada vez más condicionamientos a las libertades democráticas.

Libertades democráticas vs democracia burguesa

Por lo dicho anteriormente queda más que claro que defender libertades democráticas no implica defender la (anti)democracia burguesa. Es por ello que como revolucionarios nuestra tarea es defender y desarrollar las libertades democráticas más allá de los límites que le impone “El Estado de Derecho”. Por ejemplo, nuestro programa antiprivilegios sostiene que se tendrían que poder revocar mandatos o que los jueces se deberían votar en vez de que sean designados a dedo de manera vitalicia por el poder ejecutivo. Estas serían medidas de ampliación de las libertades democráticas y que van contra la democracia que nos impone la burguesía.

Yendo al punto

La marcha del viernes pasado y la utilización política que se está haciendo por el atentado pretende mezclar estas diferencias e intentar reconstituir la falsa ilusión de la “unidad nacional” en defensa de la “democracia” Porque, mientras se está marchando a la plaza de mayo, por otro lado el gobierno aplica otra gran injusticia para las mayorías populares reconociéndole a los sojeros un tipo de cambio a $200 dólares, recortando en salud y educación o permitiéndole más beneficios a las mineras. La inflación sigue comiendo nuestros ingresos y se recorta la ayuda social. Las diferencias sociales deterioran aún más las posibilidades democráticas reales. Por estas razones es que desde el FITU no fuimos a la marcha como equivocadamente hizo el NMas.

¿Democracia vs dictadura?

Desde un arco muy amplio se intentó (e intenta) agitar que con el atentado corre peligro “la democracia”, que la derecha fascista quiere suprimir la “democracia” y barbaridades por el estilo. Estamos lejos de que haya una derecha golpista organizada para perpetrar y sostener un golpe. El atentado cada día queda más claro que es más bien producto de lúmpenes no organizados políticamente en una fuerza consecuente, consciente y con un plan de gobierno para llevar adelante. Las propias impericias del atentado son muestra suficiente. También la reacción condenatoria de las fuerzas políticas de derecha. La burguesía y el imperialismo hoy no apuestan a esa salida. Por eso se las ingeniaron para correr al desgastado Alberto, que prácticamente se caía solo, para encontrarle la vuelta sin siquiera llamar a elecciones anticipadas. Por eso rápidamente todo el establishment y el propio imperialismo yanqui salió a bancar a Massa. Está tan inestable la situación política que no se pueden arriesgar a desatar una guerra civil.

Por estas razones hoy no está en peligro la “democracia”, para nada. Además, la revolución del 82 contra la dictadura genocida sigue teniendo su peso y la derecha no tiene la bancada social para hacerlo. Muestra cabal de esto es la efímera vida del movimiento antipiquetero de Marra. Por supuesto esto no quiere decir no ser los primeros en enfrentar a los liberfachos y nuestro partido estuvo y estará a la vanguardia de ello. Pero, indudablemente, para enfrentarlos no hay que caer en los brazos del reformismo que ha mostrado en toda Latinoamérica que son los que le abren la puerta de entrada.
E incluso para poder defender la memoria del pobre Trotsky de las manos del revisionismo oportunista del NMas: él siempre defendió las condiciones de organización de la clase trabajadora (libertades democráticas) frente al peligro del fascismo, no el fetiche de un régimen contra otro.

Democraticemos todo

Este régimen cada día menos democrático no va más. El 2001 ya había hecho una sentencia concluyente: Que se vayan todos. Hay que cambiar todo, hay que democratizar realmente todo. Por eso seguimos levantando la necesidad de discutir todo, de que haya una asamblea constituyente para desenmascarar a esta democracia trucha en el camino de lograr las condiciones de igualdad necesarias para que exista una democracia real.
Bajo este sistema capitalista y bajo esta democracia burguesa es que está en peligro la democracia. De conjunto las instancias de decisión están cada día más restringidas: en el sistema político, en las organizaciones obreras, etc. Para pasar el ajuste van a necesitar restringirlas más aún, por ende, todos los que de una u otra manera o argumento no se opongan al ajuste están atentando contra las libertades democráticas.

Si de verdad querés luchar por una democracia real, tenés que organizarte con nosotres que somos los más consecuentes en enfrentar en los hechos a la derecha y los únicos que realmente estamos dispuestos a desarticularlos de raíz suprimiendo las condiciones sociales de su existencia: liquidando la desigualdad social.

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Que el árbol no tape el bosque https://mst.org.ar/2022/09/07/que-el-arbol-no-tape-el-bosque/ Wed, 07 Sep 2022 21:29:31 +0000 https://mst.org.ar/?p=31625 Atentado y repudio. La agresión armada de Sabag Montiel contra CFK conmocionó al país y provocó un masivo rechazo. Sus derivaciones probablemente seguirán tiñendo el panorama político del país. Desde el MST en el FIT-U repudiamos la agresión y exigimos una profunda investigación para esclarecer los hechos y el castigo a los responsables, al tiempo que rechazamos la hipocresía y las campañas mediáticas de toda la derecha que habilitan estas y otras acciones reaccionarias. Así lo hicimos apenas conocido el suceso a través de nuestros referentes Cele Fierro y Alejandro Bodart y con pronunciamientos de la dirección de nuestro partido. También con una declaración del Frente de Izquierda Unidad en el mismo sentido.

Hipocresía de la derecha. El repudio abarcó a casi todas las organizaciones políticas y sindicales, y hubo pronunciamientos a nivel internacional. La oposición de JxC lo hizo atravesada por una escalada en sus disputas internas y en su búsqueda de espacio político para postularse por derecha, cuando es el gobierno quien está implementando gran parte de las medidas económicas que tenían en agenda. En ese sentido, el repudio de Juntos se hizo desplegando toda su hipocresía. Responsables de alentar todo tipo de discursos reaccionarios, se sumió en la encrucijada de rechazar el atentado tratando de evitar ceder espacio a los sectores más retrógrados de la derecha que, como Milei, Bullrich o Granata, no sólo se negaron a repudiar el hecho, sino que alentaron nuevas provocaciones.

Los discursos reaccionarios. Se han fabricado teorías conspirativas funcionales a las conveniencias de ambas coaliciones capitalistas, sin asidero en la realidad ni fundadas en ninguna investigación seria. Todo apunta a que Fernando Sabag Montiel habría actuado por su cuenta. Sin embargo, sus acciones se encuadran en una situación política donde los discursos que ocupan cotidianamente un lugar central de los grandes medios (que reciben una abultada pauta oficial) generan las condiciones para que grupo o individuos lleven adelante este tipo de acciones. Un clima generado en primer lugar, por la derecha más reaccionaria, que se paseaba por movilizaciones entre bolsas mortuorias y guillotinas, o con funcionarios pidiendo pena de muerte o fusilamiento de CFK. Pero tampoco se puede circunscribir este tipo de ataques al kirchnerismo y la figura de la vicepresidenta. Las organizaciones de desocupados son blanco de este tipo campaña de los medios, de la derecha y también del gobierno, incluida Cristina. También son objeto de estos ataques las mujeres y disidencias que luchan por sus derechos y también la izquierda.

Doble vara. La difusión de este tipo de discursos no es exclusiva de la derecha. Ya mencionamos el rol del gobierno del Frente de Todos en la demonización de los movimientos piqueteros y no pueden olvidarse las declaraciones de un ministro sostenido por el kirchnerismo como Sergio Berni, quien no dudó en pasar de las palabras a la acción en el violento desalojo de Guernica, por ejemplo. Pero si se profundiza en el análisis podemos encontrar patotas sindicales actuando en unidad con funcionarios y gobiernos como en el caso de Mariano Ferreyra; un ministro kirchnerista atropellando con su auto a manifestantes en Santa Cruz o los atentados con Molotov en esa misma provincia contra el gremio docente ADOSAC. La patota de la burocracia petrolera que desalojó la ruta por orden de Arcioni en Chubut y decenas de ejemplos más. Por supuesto, ninguno de estos hechos fue repudiado por el kirchnerismo. Discursos de odio de ayer y de hoy. Violencia repudiable impulsada por sectores políticos, empresariales y religiosos. Aunque sus mentores no actúen necesariamente con un arma o directamente, sus mensajes incentivan a que otros lo hagan.

Capitalismo; madre de la violencia. Un sistema que se asienta sobre la explotación de la mayoría de la sociedad para beneficiar a una minoría privilegiada sólo puede sostenerse a partir de la violencia. A veces más disimuladamente, otras (sobre todo en épocas de crisis) más explícitas. Los discursos de odio la alientan, pero no son las causas de esta violencia, buscan en gran medida introducir en la conciencia social que la responsabilidad de la miseria es de los sectores oprimidos de la sociedad y no de la clase dominante. Así los desocupados, los trabajadores que bloquean la producción en sus reclamos, los inmigrantes, los movimientos feministas, las diversidades sexuales y la izquierda son el blanco privilegiado de estas campañas, aunque a veces también organizaciones burguesas que defienden este orden social puedan ser alcanzadas. En un cuadro de polarización social y política, las disputas de las distintas fracciones burguesas por la gestión del estado capitalista exacerban todos estos elementos y mientras se repudian las acciones de los otros, se minimizan o justifican las propias. Sin embargo, en la defensa de este régimen social, son las clases populares las que sufren permanentemente la violencia estatal, o para estatal.

Utilización política del atentado. El Frente de Todos intenta utilizar el repudio mayoritario del atentado para fortalecer a un gobierno que venía muy cuestionado hasta por su propia base social, en pleno giro conservador y ajustador. La movilización del viernes convocada por el Frente de Todos junto a la CGT y todas las alas de la burocracia sindical perseguía ese objetivo. Los llamados a la paz social y la unidad nacional en defensa de una democracia supuestamente amenazada no son otra cosa que el intento de amordazar y frenar cualquier lucha contra el ajuste que vienen llevando adelante. Por esa razón el MST y el FIT-U no concurrimos ese día a Plaza de Mayo. Al mismo tiempo, la defensa de CFK, primero por la «causa vialidad» y luego por el atentado, preteden ser utilizados como argamasa para recomponer el rompezabezas de la coalición oficialista, o darle excusas a sectores que amagaban irse y nunca concretaban, como lo expresa la decisión oportunista de Patria Grande de suspender su ruptura con el bloque, soslayando el duro ajuste en curso.

Paz social para garantizar el ajuste. La unidad nacional que se reclamó desde la Plaza de Mayo y los discursos oficiales ya se viene gestando en el apoyo del conjunto de la burguesía, la burocracia sindical y la derecha al plan de ajuste encabezado por Massa, Rubinstein su gabinete y sostenido por Cristina, para cumplir el acuerdo con el FMI. Mientras la causa vialidad y sus posteriores movilizaciones se llevaban la atención mediática, Massa recortó brutalmente millones de pesos de los presupuestos de educación, salud, obra pública y hasta las destinadas a la discapacidad. En los últimos días suspendieron miles de planes sociales mientras otorgaron nuevas concesiones a las agroexportadoras con el dólar soja. La paz social que pregonan tiene el objetivo de generar las condiciones para sacar de las calles a los movimientos sociales, los obreros del SUTNA, la docencia que lucha en varias provincias y a todo sector que salga a pelear contra el ajuste. Para eso no dudarán (todos juntos) en profundizar la persecución, la represión y la criminalización de la protesta social. Por lo tanto, el repudio al atentado no pude significar apuntalar esa paz social. La tarea del pueblo trabajador no consiste en construir la concordia con el gobierno, la UIA, las patronales agroexportadoras y las corporaciones que aplican el ajuste y exigen aumentar la explotación obrera y la criminalización de la protesta social, sino organizar la pelea hasta derrotar el ajuste.

El árbol y el bosque. Sin dudas el repudiable atentado está siendo utilizado como cortina de humo para la aplicación de un megaajuste. Por eso el repudio no debe limitarse al atentado. Hay que repudiar y llamar a movilizarse contra la salida a la crisis que proponen el gobierno y todos los políticos capitalistas que es ajustar a los trabajadores y sectores populares, favoreciendo a los que más tienen, a las corporaciones y el FMI. Acuerdan con las patronales para socializar las pérdidas y privatizar las ganancias. Transan con la burocracia sindical, traidora, frenadora y privilegiada. Negocian con la Justicia, atada al poder político. Y fortalecen el aparato represivo. Que el árbol no nos impida ver el bosque.
Derrotar el ajuste y fortalecer a la izquierda. La izquierda ha estado siempre en la primera línea de la lucha por la defensa de las libertades democráticas; en la lucha contra la dictadura, contra los levantamientos carapintadas, contra las leyes de impunidad, contra el 2×1 macrista, contra los procesamientos a los luchadores y las represiones de los distintos gobiernos, sean los de la derecha o los autodenominados «progresistas». Esta defensa no implica defender este régimen, diseñado para mantener un sistema de dominación que ataca cada vez con más violencia las condiciones de vida del pueblo trabajador. Por otra parte, es la propia clase capitalista, a través de todos sus partidos, la que, a medida que aumenta la crisis y su necesidad de ajustar se encarga de ir cercenando esa democracia que dicen defender. Por lo tanto, la necesidad de construir una herramienta política de la clase trabajadora y los sectores populares es una tarea primordial, tanto para enfrentar el ajuste en curso como para provocar los cambios de fondo que permitan terminar con este sistema de opresión y violencia. Fortalecer el MST en el FIT-Unidad es una necesidad en ese camino.

 

 

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Repudiemos el atentado contra Cristina, pero también el ajuste del Gobierno https://mst.org.ar/2022/09/07/repudiemos-el-atentado-contra-cristina-pero-tambien-el-ajuste-del-gobierno/ Wed, 07 Sep 2022 13:58:20 +0000 https://mst.org.ar/?p=31611 Compartimos a continuación la columna de opinión de Cele Fierro, dirigente nacional del MST en el FIT-Unidad, publicada originalmente en la Agencia Noticias Argentinas el domingo 4 de septiembre de 2022.

Escribe: Cele Fierro

Hace días que lo leemos y escuchamos en medios de comunicación, redes sociales, por todos lados. ¡Y qué bien que ante el atentado contra la vicepresidenta la palabra repudio haya recorrido todo! Semejante hecho, tan grave, merece el repudio explícito de todos los sectores. Y no quedarse sólo allí, sino exigir también que se investigue a fondo, se castigue a sus responsables y, obviamente, no se repita.

Asimismo, hubo repudios hipócritas y silencios atronadores. La hipocresía política le cabe a la derecha, a Juntos por el Cambio. Por ejemplo, a Patricia Bullrich, que “repudia”, pero fomenta un odio gorila cotidiano. Y el silencio brutal es de ese nefasto personaje llamado Javier Milei, que habla de todo, pero cuya lengua únicamente se paralizó para repudiar el intento de asesinato.

Hay discursos de odio contra la vicepresidenta y su espacio. Pero más duramente los hay contra quienes salen a luchar contra el ajuste, por un plato de comida y por trabajo genuino, como las organizaciones sociales y piqueteras. Esa estigmatización clasista la hacen la derecha y los liberfachos… y también el Gobierno, el PJ y la propia Cristina.

¿Y cómo no recordar los discursos de odio contra las mujeres y disidencias que defendemos nuestros derechos? ¿O contra la izquierda, los “zurdos”? Toda esa violencia repudiable la impulsan sectores políticos, empresariales y religiosos. Y no creemos que sus referentes empuñen un arma o golpeen con mano propia. Pero sus mensajes incentivan a que otros lo hagan. Es lo que vimos la noche del jueves pasado en todas las pantallas.
A su vez, quienes repudiamos el ataque a Cristina, como lo hacemos ante cada represión del Gobierno que sea, no compartimos la utilización política que han hecho el oficialismo y sus aliados. No les interesa ir contra las causas de fondo de los discursos de odio, que son la desigualdad, la opresión, la explotación. Lo único que buscan es tapar la crisis social y fortalecer a su Gobierno, que viene aplicando un durísimo ajuste contra la clase trabajadora, la juventud y sectores medios, con la reciente decepción de sus propios votantes.

Cuando llaman a la “paz social” y a la “unidad nacional” nada bueno puede venir para el pueblo trabajador, que sufre el ajuste contra los derechos más elementales. Nunca será buena una “unidad nacional” con los mismos empresarios que para cuidar sus ganancias precarizan cada vez más al laburante, ni con la burocracia sindical cómplice del ajuste ni con el mismo Gobierno que se arrodilla ante el FMI, las multinacionales extractivistas y el agronegocio. Una plaza llena que repudia el ataque no debe ser utilizada para fortalecer un Gobierno cuyo único objetivo es hacer pasar el ajuste fondomonetarista.

Eso también repudio. Repudio que la única salida a la crisis que proponen el Gobierno y los políticos capitalistas es ajustar a las y los de abajo. Acuerdan con las patronales para socializar las pérdidas y privatizar las ganancias. Transan con la burocracia sindical, traidora, frenadora y privilegiada. Negocian con la Justicia, atada al poder político. Y fortalecen el aparato represivo. No es por ahí. No lo fue nunca y tampoco lo puede ser ahora.

Por eso, para enfrentar el ajuste y los discursos de odio, para ir por una sociedad justa e igualitaria que garantice todos nuestros derechos, hay que fortalecer a quienes peleamos por esa salida. Es por izquierda, fortaleciendo una herramienta que se juega, tiene coherencia y propone patear el tablero de este sistema decadente. Una alternativa política para las mayorías trabajadoras y populares, cuya prioridad sea que vivamos dignamente.
A quienes repudian el atentado contra Cristina y los discursos de odio, pero también repudian el ajuste les invitamos a pelear en la calle y a venir con la izquierda. Desde el MST en el FIT Unidad apostamos a fortalecer una alternativa antiimperialista, anticapitalista y socialista, que convoque a miles para enfrentar el ajuste, romper con el FMI y poner en pie un Gobierno de quienes nunca gobernamos: las y los trabajadores.

 

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