Cesar Latorre – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Fri, 14 Jun 2024 21:20:48 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png Cesar Latorre – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Una falacia ¿La alternativa a Milei puede ser alguna variante del pj? https://mst.org.ar/2024/06/14/una-falacia-la-alternativa-a-milei-puede-ser-alguna-variante-del-pj/ Fri, 14 Jun 2024 21:20:48 +0000 https://mst.org.ar/?p=35620 El polo contra las políticas de Milei es importante. Desde que asumió hubieron distintas expresiones de movilización obrera y popular masivas que lo pusieron de manifiesto. Y no solo eso, sino que condicionaron su avance. Además, la profundización del ajuste y sus consecuencias sociales alimentan de manera constante el descontento hacia las políticas del gobierno. Frente a esta realidad, el peronismo lógicamente reintenta, en medio de internas y crisis, postularse; pero ¿hacia dónde va este proyecto?

Escribe: César Latorre

Luego del golpe de haber perdido las elecciones tras unificarse sobre la figura de Massa (no sin turbulencias internas y mucho desencanto) el peronismo entró en una dinámica de letargo político. Los balances internos sobre el por qué de la derrota, incluso en territorios y sectores tradicionalmente del PJ, pesaron sobre la militancia. En ese momento, habían salido a responsabilizar a la gente por su voto y evitar de esta manera un análisis de por qué sectores populares y de trabajadores les dieron la espalda. De esta manera también se incentivaba una desmoralización.

Sin embargo, la velocidad de los hechos y la rápida respuesta popular con la marcha del 20 de diciembre y los cacerolazos esa misma noche pusieron en tela de juicio esta quimera política.

Silencio y negociación

Durante el primer momento del gobierno liberfacho los principales referentes del peronismo no tuvieron posicionamientos públicos. Massa directamente desapareció de la escena. El silencio de Cristina Kirchner sorprendía a más de uno de los propios. Kicillof tampoco sobresalía con algún posicionamiento claro frente al gobierno de Milei, aunque fue en los primeros tiempos quien hizo alguna que otra declaración. Los que sí hablaron fueron los dirigentes sindicales del PJ, sobre todo los de la CGT que llamaron a “dejar caminar al gobierno” y a dialogar con él. Más allá que luego la presión social por abajo y el ataque del gobierno los llevó a convocar al paro general del 24E (dicho sea de paso, tanto Massa y Cristina salieron a decir que el mismo era apresurado). Pero la realidad es que la CGT expresaba una política de negociación que se mantiene hasta el día de hoy con claridad. De hecho, no llaman al paro, ni a movilizar institucionalmente el día de tratamiento de la ley bases en el Senado, fue (una vez más) a cambio de fondos para las obras sociales como reflejó El Destape1. Y, si bien mucha de la militancia de base o los sectores simpatizantes del peronismo progresista no se referencian en la CGT y tienen muchas críticas hacia Daer, es bueno recordar que el mismo Grabois llamó a esperar los tiempos de las centrales sindicales. O, también, justificó la ausencia de la CGT durante el tratamiento en diputados de la Ley Bases bajo el argumento de que jugaron un rol en la resistencia en los primeros momentos y que estaban estigmatizados.

La marcha universitaria y la ruptura del silencio

La marcha universitaria marcó un nuevo momento en el deterioro del gobierno con el conjunto de la sociedad. La masiva marcha fue el catalizador del descontento social que venía acumulándose por el deterioro de la situación económica y por el ataque a ciertos consensos sociales de mucho peso. En este marco Cristina dio un discurso días después de la masiva marcha en Quilmes, tratando de capitalizar ese descontento. Después de meses de silencio, retóricamente se posicionó de nuevo. Esta aparición y la dinámica que abría profundizó la interna del pj entre distintas alas.

Larroque, alfil indiscutido del Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, salió a atacar al kirchnerismo y, en especial, a Máximo. El ex camporista defiende a Axel que “evitó la catástrofe electoral”, y lo señala como quien “tiene un rol de ordenador natural porque dirige la provincia más grande del país”2. También abrió un poco el debate del balance diciendo que es necesario ver los errores del peronismo para encarar la etapa que viene. Etapa que no es otra que llegar en mejores condiciones a la elección 2025, como le manifestó su preocupación a Tenenbaum respecto al pronóstico de este último sobre el escenario electoral: “Sí, está claro ese escenario que vos planteás (35%, 40% de votos) del año que viene. Siempre y cuando consolidemos la unidad”3. Lógica que pinta la estrategia de todo el peronismo y que justamente es parte del problema y no de la solución.

La misma estrategia que nos trajo hasta acá

Todos recordamos la consigna de “hay 2019”. En ese momento no había que seguir desestabilizando a Macri y llegar a las elecciones para verse triunfadores. Elecciones en las cuales Cristina eligió a Alberto Fernandez como el futuro presidente. La lógica había sido parecida cuando se eligió a Scioli (actual funcionario del gobierno libertario) para enfrentar a Macri. La misma con la que se eligió a Massa para enfrentar a Milei, bajo la misma preocupación de consolidar la unidad. Y acá está el centro de la cuestión: ¿la estrategia es llegar bien a las elecciones o pelear ahora para que no pase el plan de Milei?

Que se debilite sí; pero que caiga el plan no

Es la síntesis de la política de todas las alas del peronismo. Desde Grabois hasta Daer y Massa. Tienen matices en grados y a partir de en qué ala se estructura todo el movimiento. La esencia es que no están haciendo todo lo que está a su alcance para poder tirar abajo el nefasto plan de Milei. Y mientras no lo hacen lo dejan correr, posibilitando su estabilización política, con el saldo que eso significa para las y los trabajadores. El cálculo electoral y la defensa de sus privilegios es lo que los ordena.

En oportunidad de la crisis de Macri en el 2017, quien escribe estas líneas tuvo oportunidad de conocer el pensamiento de un dirigente sindical peronista que, ante el reclamo de un nuevo paro, contestaba “¿Estás loco? si cae, se nos complica a todos y tenemos una crisis como el 2001 en donde la gente la pasa muy mal”. Así estamos ahora, con una agonía que viene ya de varios gobiernos de pasarla mal y que ahora está pegando un salto cualitativo de orden general.

Además, esta lógica de no enfrentar hasta el final el plan del gobierno termina dándole una fortaleza que no tiene, porque si se le diera continuidad a la movilización y los dirigentes se pusieran a la cabeza de una resistencia seria, el gobierno estaría liquidado. Para comprobarlo solo hace falta ver cómo, a pesar de la falta de un serio plan de lucha, la movilización ha condicionado al gobierno, que no está pudiendo llevar su plan en los tiempos y ritmos en los que hubiera querido.

Kueider y Espínola ¿traición o algo más?

Desde ayer al conocerse el resultado final de la votación más voces se sumaron a señalar como traidores a los dos Senadores de Unión por la Patria que votaron a favor de la Ley Bases. Se habla de principios rotos y traición a la patria, pero yendo al fondo de la cuestión también salta el mismo problema que analizamos más arriba: en nombre de la unidad cada vez se lleva a las cabezas de lista a peores personajes y luego pasa esto. Scioli en el gobierno, Alberto huido a otro país, Massa laburando para multinacionales, Daer en Suiza, mientras no llaman a parar ni a movilizar contra la reforma laboral, y estos dos votando la ley. Como dice el viejo refrán: “la culpa no es del chancho, sino de quien le da de comer”

Necesitamos un nuevo movimiento político desde la izquierda

El PJ no es la alternativa a Milei, en ninguna de sus variantes. Por estas razones desde la izquierda tenemos un desafío enorme y tenemos que revolucionarnos a nosotros mismos también, para poder ofrecer una alternativa que enamore a millones. En ese sentido, no nos conformamos con un FIT Unidad limitado a lo electoral, es por eso mismo que insistimos en la necesidad de dar pasos para poder intervenir de manera coordinada en la lucha de clases y postularse a fondo convocando a los activistas de todas las luchas sociales y políticas. Hay que abrir esa discusión convocando a un congreso abierto del Frente para, sobre la base del programa del FITU, discutir los problemas de alternativa política en nuestro país. Desde el MST propondríamos en ese congreso que se conforme un movimiento político de izquierda para dar pasos positivos en este sentido.

1. Nota titulada: La CGT abrió negociación con el Gobierno por los fondos de las obras sociales con un asesor en las sombras. El destape 4/6/24
2 Nota titulada: Larroque disparó al interior de la Cámpora y recalcó las diferencias entre Máximo y Kicillof. Cronos, 13/6/24
3. Nota titulada: Larroque habló de un posible triunfo del peronismo en el 2025: “Ese escenario está claro si consolidamos la unidad”. Infobae, 11/6/24

 

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Salud en lucha. Parazo en Sanidad https://mst.org.ar/2024/05/29/salud-en-lucha-parazo-en-sanidad/ Wed, 29 May 2024 19:55:39 +0000 https://mst.org.ar/?p=35522 La semana pasada, las y los trabajadores de la sanidad hemos sido protagonistas de paros muy fuertes por nuestro salario. Más allá de lo limitado de los mismos (fueron de pocas horas diarias) constituyeron una importante experiencia y demostración de fuerza. Además, durante las protestas la población mostró significativamente su apoyo. Sin embargo (o por esto mismo) la burocracia levantó el paro el viernes pasado aún sin tener acuerdo. Es necesario darle un giro a la situación para poder lograr lo que necesitamos.

Escribe: César Latorre

El contexto de deterioro salarial que estamos sufriendo todos los sectores de trabajadores tiene su capítulo en la sanidad. No solo venimos perdiendo poder adquisitivo desde hace varios años, sino que en el último período ha pegado un salto de calidad. Nuestra paritaria está vencida desde el 31/3 y la inflación sigue corriendo por más que baje en el ritmo de su estampida. Sobre este mar de fondo navegó una bronca que viene de hace rato y que encontró un canal para expresarse con todo en el parazo de la semana pasada.

Lamentablemente, la conducción del gremio escatimó la fuerza y empezó a desmontar el proceso. Mientras escribimos estas líneas, nos enteramos de que, ya habiendo levantado el paro, aún no hay un acuerdo que contemple la terrible pérdida del poder adquisitivo del sector asistencial, aunque sí están acordadas las demandas de las patronales (devolución en 12 cuotas del aumento del que tuvo que retrotraerse y libertad de aumentos a partir de julio). Como era de preverse sin la presión de las acciones directas, los tiempos los comienzan a manejar las patronales y el gobierno. Sin embargo, no está dicha la última palabra. La bronca es grande y la necesidad acuciante.

La génesis del descontento

Hay una situación muy particular que hemos sufrido las y los trabajadores de la salud en general y de la sanidad privada en particular: atravesamos una pandemia en la cual se demostró la importancia de nuestro rol social. Incluso esa valoración tomó mediática-mente un cariz grotesco: éramos los héroes y estábamos en la primera línea de la guerra contra el covid. Pero, pensado a fondo no fue tan grotesco ya que esa valoración, tal como en una película de Marvel, fue ficción.

Durante las primeras semanas en donde el ASPO (aislamiento social preventivo y obligatorio) fue más fuerte, se impulsaban los aplausos para las y los trabajadores de la salud con justa razón, sin embargo, en el mismo período nuestros salarios comenzaron a deteriorarse más aceleradamente y las condiciones laborales empeoraron. El salario se deterioró de dos maneras: por un lado se congelaron durante todo un año nuestros básicos y parte de nuestro salario salía de fondos jubilatorios de toda la clase trabajadora argentina. Por el lado de las condiciones laborales, proliferaron las contrataciones a plazo determinado como forma encubierta de precarización, se multiplicaron las rotaciones en los lugares de trabajo, se rebajaron las colaciones y comedores y un largo etcétera.
Y como si esto fuera poco, hasta se anunció dos veces que íbamos a tener viajes gratuitos y nunca sucedió.

Todo esto lo dejó correr Daer, la directiva del sindicato y su lista celeste y blanca que convalidó las sumas en negro en el 2020 de las paritarias de ese año y hasta mantuvo el sindicato cerrado mientras todos teníamos que ir a laburar.

En síntesis, lejos del reconocimiento que merecíamos por la importancia social que jugamos, se dejó pasar el momento. Esto no se olvida.

Los mercaderes de la salud

Como decíamos más arriba, las patronales fueron subsidiadas (en su gran mayoría) desde el 2020 hasta el 2023. Tres años de subsidios multimillonarios que el Estado les regaló hipotecando el futuro de las jubilaciones. Además, mientras tuvieron estos subsidios, siguieron aumentando las prepagas al ritmo de la inflación y a mayor ritmo que los salarios. También, porque hay que recordarlo todo, empezaron a implementar masivamente los «copagos» para «compensar» las dificultades para aumentar las prepagas como quisieran.

Esta fue la forma en la cual el gobierno les permitió mantener sus márgenes de ganancia frente a la ofensiva del sector de producción de medicamentos que comenzó a disputarle porciones de ganancia a las patronales asistenciales. Las patronales, en estos tiempos igualmente se quejaban en los medios y en distintos comunicados sobre la «regulación» del gobierno. Cara duras.

Milei y la fiesta del libre mercado limitada por el descontento social

A 24hs del DNU del 20/12 de Milei, los mercaderes de la salud aumentaron exponencialmente las prepagas. La «libertad» del libre mercado les habilitó a ser segregadores sociales: los comerciantes de la enfermedad no dudaron un segundo en empujar a miles de personas a salir del subsistema de salud más equipado. Por solo poner un ejemplo, una persona sola mayor de 65 años había pasado de pagar 90 mil pesos a 320 mil en el lapso de tres meses.

Este golpe a sectores sociales ubicados un poco mejor que la media significó un peligro enorme porque se sumaba un condimento más, muy sensible, al descontento social producido por el ajuste que no solo ya se había manifestado sino que venía creciendo. Estas circunstancias condicionaron al gobierno, que de un momento a otro se reubicó vistiendo un ropaje antimonopolista inverosímil (me viene a la cabeza nuevamente Marvel).

Combinación explosiva

Necesidades salariales objetivas, descontento social, falta de unidad entre el gobierno y las patronales y crisis de representación de una burocracia cada vez más deteriorada fueron los componentes que desembocaron en un parazo que fue creciendo día a día.
Si bien hubo desigualdades de conjunto (porque en algunos lugares la burocracia está en la lona y no puede garantizar nada) lo que primó fue una acción importante de las y los trabajadores más allá de la maniobra de llamar a paros de 2, 3 y 4 hs más difíciles de organizar y que les daban a las patronales más margen para poder presionar. No obstante, la fuerza por abajo superó todos estos obstáculos y garantizó un paro contundente demostrando que hay fuerza para poder llevar adelante una pelea a fondo.

La lucha en el Hospital Italiano

La expresión más acabada de la fuerza del paro se dio en el combativo Hospital Italiano, que el día viernes estuvo casi paralizado y realizó manifestaciones callejeras en todos los turnos movilizando en los alrededores de la institución.

El Italiano es el único lugar del gremio en donde sus trabajadores debatieron en asamblea general qué era lo que se estaba pidiendo y pudieron tener voz para manifestar la disidencia con acuerdos que sean por debajo de la inflación y que además levantó un programa alternativo en lo salarial votando pelear por un básico inicial igual a la canasta familiar con cláusula de ajuste automático mensual.

Esto fue posible porque la Bordó impulsa un modelo distinto al de la Celeste y Blanca. Sin poner las diferencias por delante impulsó la unidad de acción con la Celeste y Blanca contra las patronales. Aunque, al mismo tiempo, no diluía su pensamiento y posicionamiento. En cambio la celeste y blanca impulsa un modelo en donde hay que seguir la «orgánica» y se hace lo que dice la directiva, se combate lo que piensa distinto y se quiere condicionar la unidad a no tener críticas. Es necesario romper con el verticalismo y el pensamiento único que impone el modelo sindical de la burocracia del pj.

Pelear por lo necesario

La Celeste y Blanca, en todas sus variantes, justifica la pérdida de poder adquisitivo por la situación de las patronales. Esto no es nuevo, solo hace falta ver las diferencias salariales que hay entre el sector asistencial con el de producción del mismo gremio para advertir que terminan reflejando más los intereses de las patronales que los de los trabajadores. Con el verso de «lo que es posible» vienen justificando la rebaja salarial que venimos sufriendo hace rato. Cuando hablan de lo «posible» se refieren a lo que pueden las patronales para seguir obteniendo ganancias sin importar nuestras necesidades.
Por eso, una vez más, sostenemos con toda claridad: hay que pelear por las necesidades de las y los trabajadores y para hacerlo necesitamos un modelo sindical democrático, plural, clasista y combativo.

 

 

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Parar y rodear el Congreso cuando se trate. Abajo la Ley Bases de Milei https://mst.org.ar/2024/05/15/parar-y-rodear-el-congreso-cuando-se-trate-abajo-la-ley-bases-de-milei/ Wed, 15 May 2024 19:58:49 +0000 https://mst.org.ar/?p=35428 Con el pasar de los días, cada vez queda más claro que la Ley Bases ataca a toda la clase trabajadora y el pueblo. Que se haya votado en Diputados sólo se explica por las complicidades de los partidos capitalistas. Pero la bronca por abajo crece. Esa presión se hace sentir y potencia la movilización para el día en que se trate en el Senado, sea el 23, el 30 o cuando sea. La tarea: organizar la bronca para darle un nuevo golpe al plan de Milei. Se necesita un paro activo y un plan de lucha hasta derrotarlo.

Escribe: César Latorre

El descontento por el deterioro del nivel de vida crece fuerte por abajo, sobre todo en la clase trabajadora, que en cuanto se abre una oportunidad se manifiesta cada vez con más fuerza. Esta voluntad de lucha se empezó a expresar en la movilización a Tribunales el 27D y se vio con más claridad en el primer paro general activo del 24F. El 8 y el 24M, así como el marchón universitario, sumaron participación juvenil y de sectores medios. Luego hubo paros sectoriales en varios gremios y el paso más firme fue el segundo paro general del pasado 9. Aunque el gobierno sigue adelante con su ajuste y continúan los despidos en el sector público y privado, hay una tendencia creciente de ascenso obrero y popular.
El clima social está cambiando y eso se puede constatar en las charlas en cada lugar de trabajo, en el viaje al laburo, cuando nos juntamos con familiares y amigos. Desde compañeras y compañeros arrepentidos de haber votado a Milei hasta críticos de la dirigencia del PJ, todos comentan lo insostenible del ajuste.

Como analizamos en otras notas de este mismo periódico, fuerza social para derrotar al gobierno hay y por eso la tarea es desarrollarla al máximo, encarando los obstáculos a los que nos enfrentamos para poder derrotar a Milei y su plan.

Guerra contra el pueblo trabajador

A diferencia de la primera versión de la Ley Bases, esta vez el conocimiento público de su contenido se va conociendo mucho más. Este es otro de los resultados de las luchas, que al empantanar las iniciativas políticas del gobierno se prolonga el debate de esta nueva Ley Bases y entonces se vuelve más explícito que es antiobrera, antipopular y antinacional hasta la médula. Millones de personas ahora son concientes de que esta ley no tiene ni un solo artículo a favor de las mayorías populares.

Esta comprensión retroalimenta el ascenso y también el cuestionamiento a la dirigencia política y sindical del PJ. A los primeros, porque la gente ve a los gobernadores y diputados peronistas pactar con Milei. Y a los segundos, porque negocian con Milei la reforma laboral y no llamaron a movilizar al Congreso cuando la ley se votó en Diputados. Millones ven esas complicidades y por eso tuvieron que reubicarse y ratificar el paro del 9, que hasta un día antes no se sabía si lo mantendrían o no.

Por acción u omisión

Si la derrota de la Ley Ómnibus en febrero no fue completa es sólo por la falta de continuidad en el plan de lucha. Y esto es así por la estrategia del PJ y su rama sindical, que se juegan a que el gobierno se desgaste pero no caiga. Esta actitud del PJ de asegurarle la famosa gobernabilidad a Milei tiene una raíz de fondo: su propio compromiso con el establishment, con las patronales, en definitiva con el sistema capitalista. Dicho sea de paso, esa pasividad frente al modelo económico y al régimen político, más el argumento autojustificatorio del mal menor, le dieron al ultraderechista Milei la posibilidad de posar como «lo nuevo» frente al orden establecido, «lo distinto» frente a la casta política que -primero con Macri y luego con Alberto, Cristina y Massa- frustró las expectativas populares.

Así como durante el gobierno de Macri el PJ y la burocracia frenaron las luchas y su consigna fue «Hay 2019», hoy su afán de ser opción de gobierno dentro de tres años choca contra la necesidad objetiva de derrotar el plan de Milei ahora. Pero la decepción obrera y popular con esta falsa democracia capitalista, que es incapaz de responder a las necesidades básicas, choca de frente contra la estrategia del PJ, sobre todo en el movimiento obrero, y eso condiciona a la burocracia sindical. Cuando las luchas afloran, el espacio para la conciliación de clases, el llamado posibilismo y las medias tintas se reduce.

Por un paro con movilización para rodear el Senado

El gobierno de Milei llega a este tratamiento de su nueva ley con mayor desgaste, con los sectores sociales más atentos a lo que está en juego, con la fuerza social tonificada a partir del paro del 9 de mayo. Está planteada la posibilidad de llevar adelante una gran manifestación y seguir los paros contra el gobierno. Es evidente que hay mayor espacio para convocar y que van a quedar más expuestos los que así no lo hagan. Por lo tanto, desde las bases, la exigencia de paro con movilización y plan de lucha cobra una importancia cualitativa.

El martes 6, en la facultad de Sociales de la UBA, en una reunión amplia convocada a iniciativa de la Mesa de Organismos de derechos humanos, dirigentes de la CGT y las CTA plantearon llamar a movilizar al Congreso cuando se trate la Ley Bases. Es evidente que la bronca y la presión desde las bases trabajadoras, y en los propios «cuerpos orgánicos» de los sindicatos, se hace sentir. Cachorro Godoy y Hugo Yasky convocaron, mientras que Pablo Moyano incluso habló de «un plan de lucha hasta derrotar este plan económico». En estos días veremos qué se concreta de esos planteos. Eso sí: sobre llamar a un nuevo paro general hasta ahora no dijeron ni mu.

Ojo con las trampas

. Un primer alerta es sobre la propia ley en debate. Porque no se trata de que en el Senado le hagan tal o cual «corrección» a tal o cual artículo o capítulo. La Ley Bases es una porquería completa por donde se la mire y por eso hay que rechazarla de plano.

. El segundo problema es el paquete. Porque los instrumentos de Milei son varios: la Ley Bases, el DNU, el protocolo de Bullrich y también sus proyectos de reformas represivas contra el derecho a la protesta social. Todo ese combo es necesario voltear.

. Y la tercera cuestión es la continuidad de la pelea. Porque es posible que la ley termine volviendo a Diputados y entonces se estire la pulseada, sumado a la necesidad de rechazar el DNU y las demás normas de ajuste, entrega y represión.

Por todas estas razones es decisivo empujar por un nuevo paro activo y un plan de lucha hasta derrotar todo el plan de Milei. Desde ya, hay que movilizar masivamente al Congreso y también impulsar grandes marchas en todo el país. Pero también es una tarea clave del activismo sindical exigir y organizar la convocatoria o autoconvocatoria a asambleas en cada lugar de trabajo y cuerpos de delegados en todos los gremios para debatir y resolver cómo seguirla, incluso coordinando con las fábricas de la zona y sectores en lucha.

No hay que esperar las directivas de la burocracia desde arriba. Allí en donde haya condiciones, es preciso discutir y resolver democráticamente entre los compañeros y compañeras cómo movilizar y cómo darle continuidad. Si al calor de la lucha van surgiendo polos de referencia más avanzados, más combativos, más democráticos, se fortalecerá el desarrollo de una nueva dirección sindical que no pacte con las patronales, el gobierno de Milei y los gobernadores. Desde el Plenario Sindical Combativo y nuestra corriente sindical ANCLA estamos al servicio de ese gran desafío.

A las calles

La Ley Bases está en veremos. El famoso Pacto de Mayo pasará para julio, agosto o no se sabe cuándo. Milei no afloja, pero está jodido porque la temperatura social está subiendo. Hay condiciones de lograr una enorme movilización obrera y popular que sea un nuevo hito en la batalla contra este gobierno liberfacho y su nefasto plan. Es una lucha que no se va a resolver de hoy para mañana. Y no podemos confiar ni un milímetro en el Congreso, en la justicia, en la burocracia sindical ni el PJ y demás partidos que defienden este sistema capitalista, que más temprano que tarde pactan a espaldas del pueblo.

Las y los trabajadores sólo podemos confiar en nuestras propias fuerzas como clase, aliados a la juventud y demás sectores populares. Y por eso tenemos que tomar en nuestras manos cada batalla de esta verdadera guerra, junto con la otra gran necesidad que está planteada: construir una alternativa política de izquierda con peso suficiente para ir por cambios de fondo, anticapitalistas y socialistas, para sacar de la crisis al pueblo y al país. Si derrotamos la Ley Bases daremos un gran paso adelante en ese camino.

 

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Una vez más, para derrotar a Milei. La necesidad de la Huelga General https://mst.org.ar/2024/04/10/una-vez-mas-para-derrotar-a-milei-la-necesidad-de-la-huelga-general/ Wed, 10 Apr 2024 20:33:24 +0000 https://mst.org.ar/?p=35240 Presión inflacionaria, despidos, recesión, recortes presupuestarios, aumento de la pobreza y la indigencia. Además, represión y autoritarismo. El descontento social y de la clase trabajadora en particular aumentan. La burocracia sindical peronista sigue jugándose a la negociación y hace equilibrio con la base, mientras el gobierno sigue avanzando. Hay una salida: imponer el paro general y un plan de lucha.

Escribe: César Latorre

La situación es cada día más insoportable. Milei va en una dirección inequívoca en contra de la clase trabajadora y los sectores populares. Lo único que explica que haya llegado hasta aquí es la complicidad del PJ y su rama sindical que lo ha dejado avanzar sin problemas. Se jugaron a una negociación desde el minuto uno y eso solo le dio ventajas a un gobierno absolutamente antiobrero.

Jugados a la transa, superados por la realidad

Las primeras declaraciones de la burocracia fueron la de “dejarlo caminar”, luego intentaron judicializar el DNU y el 27 de diciembre convocaron al paro general para el 24 de febrero, para responder a la presión por abajo de los laburantes y los sectores movilizados y, al mismo tiempo, darse tiempo para negociar antes del paro.
La combinación entre la exigencia del paro general de los sectores movilizados y la decisión política del gobierno de no negociar con la CGT los llevó a realizar un paro en donde no se jugaron a movilizar, no militaron para fortalecer la convocatoria en los lugares de trabajo y así y todo hubo una movilización poderosa que demostró varias cosas:
Que aunque no se jugaron a fondo, cuando la CGT y las centrales convocan el movimiento obrero sale con fuerza y de conjunto al reclamo. Por eso la convocatoria terminó siendo un canal del descontento social en general
Que la movilización superó claramente el control de la burocracia
Que la izquierda junto a la Coordinación independiente multisectorial tuvo un rol protagónico en la movilización
Que fue un golpe enorme para el gobierno, que perdió la iniciativa desde el anuncio del paro y luego que este se concretara fue el golpe que llevó al naufragio su paquete legislativo
Que el peso de la clase obrera es determinante por su función social en el aparato productivo
Que la burocracia tuvo que ir al paro por más que no era su deseo.
La izquierda, consecuente con la lucha

Los días siguientes lejos de motorizar un plan para terminar de derrotar al gobierno, el PJ y la CGT se retiraron de escena y la única que movilizó consecuentemente junto a miles de independientes durante el tratamiento de la ley ómnibus fue la izquierda que enfrentó la represión. Estas movilizaciones y su repercusión fueron decisivas para darle la estocada final a la iniciativa legislativa del Liberfacho.

Le dan aire al gobierno

Luego del golpe, el gobierno empezó a preparar un rearme para contraatacar y volver a intentar meter las reformas reaccionarias. Pese a la energía obrera y popular desplegada, la falta de un plan de lucha consecuente de parte de la CGT le dio espacio. Esta impasse le sirvió para rearmarse y volver a la carga. En la nueva ofensiva despidió a miles de trabajadores más, siguió la inflación, licuando los salarios, y la recesión económica empezó a tener repercusiones en la industria. La bronca por abajo siguió creciendo y se multiplicaron las acciones por parte de los trabajadores que salieron a luchar por salario y contra los despidos. Una vez más la burocracia de la CGT en vez de centralizar la lucha dividió y llamó a medidas por lugar. Es evidente que el horror que tienen a desbordes del movimiento de masas los lleva a cualquier clase de maniobra para intentar retener el control sobre la movilización.

La burocracia, otra vez se juega a la negociación

En este andarivel llegamos al hoy en una situación de mucha más bronca por abajo por el desastre económico. En este contexto, la CGT se ve cada vez más complicada en no llamar a ninguna acción y es por eso que empezaron a decir nuevamente que habría un posible paro general. Este jueves se reúne el confederal para resolver qué medidas de acción harían. Nada claro y eso es porque intentan negociar. De nuevo hablan de un posible paro y una marcha para intentar calmar la bronca por abajo y también para jugarse a la negociación con el gobierno. Se juegan a negociar sus privilegios como lo son por ejemplo el porcentaje de retención obligatorio bajo el eufemismo de “aporte solidario”, los mandatos de reelección indefinida, el dinero de las obras sociales, entre otros. Esto lo harían a costa incluso de pactar una reforma laboral a la baja.
Están esperando el nuevo borrador de ley “minibús” para ver qué es lo que finalmente queda. Por eso no dicen nada con claridad y hay declaraciones cruzadas de los jeques de la CGT.

Sin embargo, no hay que descartar nada porque la combinación de factores puede hacer que llamen a un nuevo paro y por eso mismo desde el sindicalismo combativo tenemos que empujar por un nuevo paro general y plan de lucha para derrotar al liberfacho y todo su plan antiobrero y al servicio de los sectores más concentrados de la economía.
La situación se polariza y hay una disputa abierta. No podemos dejar en manos de las direcciones burocráticas esta pelea. Hay que exigirles medidas nacionales. Mientras preparamos un cambio de comando, para derrotar en serio a Milei y su ajustazo.

Hay fuerzas para derrotarlo

Las múltiples peleas por lugar se tornan complicadas si no se coordinan y unifican. Por eso mientras peleamos por apoyar a cada una de ellas, tenemos que reclamarle a la burocracia sindical para que convoque a un nuevo paro general de todas las centrales. Que tenga continuidad con un plan de lucha. Al mismo tiempo, hay que ir fortaleciendo al nuevo activismo que surge en cada pelea, y las direcciones combativas. En el camino de avanzar hacia una nueva dirección sindical y política. En todos lados hay que pelear por una huelga general en serio, con medidas progresivas y contundentes, un plan de lucha para enfrentar consecuentemente y derrotar al gobierno. Es la necesidad objetiva del movimiento obrero y es por eso mismo que son tan importante estos reclamos y construir una dirección que sea capaz de enfrentar al gobierno hasta el final. Eso solo lo puede hacer un sindicalismo que no esté comprometido con un modelo sindical dependiente del Estado, por eso mismo también tenemos que pelear por un nuevo modelo sindical independiente del estado, democrático, de unidad en la diversidad, clasista y de lucha.

 

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Un balance necesario. Paro de la Sanidad https://mst.org.ar/2024/02/29/un-balance-necesario-paro-de-la-sanidad/ Thu, 29 Feb 2024 22:31:37 +0000 https://mst.org.ar/?p=35036 La situación de deterioro económico empujó a Daer y compañía a tener que llamar a un paro tardío y limitado, producto del desgaste de la conducción. El paro tuvo mucha repercusión mediática, aunque no fue contundente y no hay continuidad. El único establecimiento que se movilizó y discutió antes del paro fue el italiano y logró ser, indudablemente, un factor de presión. Es necesario pelear por lo que necesitamos y construir democráticamente un plan de lucha para lograrlo.

 

Escribe: César Latorre, Delegado General Hospital Italiano Agrupación Bordó

La situación de las y los trabajadores de la sanidad ha ido empeorando en los últimos años de manera notable. No escapa a la situación del conjunto de la clase trabajadora. Sin embargo, la particularidad de haber atravesado la pandemia, y lo que ello significó en cuanto a la visualización de la centralidad e importancia de la salud y su personal, lo hace peor aún. La pandemia puso al desnudo la irracionalidad y la putrefacción de este sistema profundamente inhumano, que subordina todo, incluso la vida misma, a la ganancia de un puñado insignificante de ricachones.

Las patronales a la ofensiva

Durante el último período, las patronales lograron llevar adelante su programa de bajar el salario y empeorar las condiciones laborales. La pandemia, lejos de permitir una mejora, fue el argumento sobre el cual se montaron para producir un ajuste aún mayor.
En términos salariales, desde la pandemia la licuación del salario vía aumentos por debajo de la inflación y a destiempo se profundizó. También avanzaron en no pagar los aportes patronales. Además, atacaron el salario indirecto vía rebajas en la calidad de los comedores, los refrigerios y todo tipo de conquistas económicas que están por fuera del recibo de sueldo.

Lascondiciones laborales empeoraron, con una sobrecarga laboral, bajas que no son reemplazadas, el aumento de la intensidad del trabajo, con contratos por monotributo o contrataciones a tiempo determinado que renuevan indefinidamente.

Paralelamente a este ataque, las patronales de la salud privada no solo siguieron acumulando ganancias, sino que también fueron subsidiadas con fondos de las jubilaciones de las y los trabajadores a través de distintos programas (ATPs, Repro I y II y Fescas) en el gobierno del PJ, y bajo Milei liberadas a aumentar indiscriminadamente las prepagas.

Una conducción absolutamente desprestigiada

La directiva del sindicato, simultáneamente a la situación antes descripta, lejos de ponerse a la cabeza de una resistencia, acompañó y convalidó la rebaja salarial y la exoneración de las patronales a pagar sus aportes. Ni siquiera denunció públicamente la transferencia de recursos económicos desde la clase trabajadora a las patronales de la salud con los subsidios antes mencionados. Incluso anuncios como el viaje gratuito para el personal de la salud durante la pandemia en el transporte público fue un blef completo.

Y cómo si esto fuera poco, en el período de pandemia ni siquiera aprovecharon las circunstancias para discutir mejoras salariales y laborales para los “héroes”, “la primera línea” y distintas hipócritas denominaciones que terminaron solo en aplausos nocturnos impulsados por los medios de comunicación pero que en la vida concreta de las y los trabajadores de la salud no significaron mejoras reales.

Esta realidad hizo que aumentara a niveles superlativos la bronca con la conducción sindical del gremio de la sanidad que encima también es responsable de la CGT que, enfeudada en el gobierno de Fernández, no llamó a un solo paro. Deterioro que incluso existe al interior de la corriente que dirige el sindicato, con rupturas y cuestionamientos profundos a la conducción de Daer.

Entre fuego cruzado

Por un lado las patronales están a la ofensiva y no les dejan margen de negociación, por el otro están las y los trabajadores que ya no los bancan y pueden desbordarlos. La directiva de nuestro gremio está presa de un dilema difícil de resolver. Necesitan movilizar para enfrentar a las patronales y a la vez tienen que buscar la forma de poder controlar esa movilización, para que no se desarrolle ninguna posición independiente.

La génesis del paro

En este contexto es que las patronales del sector de servicios de la salud lograron en el mes de enero no respetar la cláusula de revisión paritaria. La burocracia dejó pasar esto con un parche, un bono de 70 mil pesos fijo. Al mes siguiente las patronales desarrollaron la misma política ofreciendo un bono de 85 mil pesos. Esa situación ya era intolerable y un acuerdo así no pasaba por la base. Es en estas circunstancias que no le queda otra a la burocracia que llamar al paro de 24hs para el jueves pasado.

Anuncio para negociar

La burocracia se jugó a que con el anuncio del paro las patronales cedieran sin tener que efectuarlo. Además, porque como decíamos más arriba garantizarlo a fondo conlleva la cierta posibilidad de pérdida del control de la gente. Así fue como se llegó a un paro no preparado, en donde el involucramiento real de la gente en el paro fue limitado y más bien la acción del gremio se desarrolló en montajes en la puertas de los establecimientos. El golpe a las patronales fue débil y por eso mismo se mantiene su postura en todos los convenios de servicios, a excepción del de hospitales de colectividades.

La Bordó mostró otro camino

Desde la conducción del Hospital Italiano todo este proceso se desarrolló de manera distinta. Durante el mes de enero se convocó a una asamblea general frente a la falta de información sobre lo que estaba pasando con la negociación de la revisión paritaria. Unas horas antes de la asamblea apareció el anunció de que se había firmado el acuerdo por los 70 mil. La asamblea se hizo igual y votó:

El rechazo a ese acuerdo por inconsulto e insuficiente.
Planteó la necesidad de pelear por un salario igual a la canasta familiar con cláusula de ajuste automática mensual.

La necesidad de un paro y plan de lucha para pelear por esto y;
Realizar a una conferencia de prensa para anunciar lo votado, que se realizó y tuvo alguna repercusión mediática.

Durante febrero se exigió el paro y se convocó a una asamblea general para debatir la situación y cómo garantizarlo y se movilizó en la institución para hacer sentir la bronca el día previo al paro y con mucha repercusión mediática de la postura independiente a la conducción del sindicato.

Esta realidad presionó de tal manera que las patronales se dividieron y los nucleados en hospitales de colectividades y la conducción del sindicato (que, en vez de aprovechar la fuerza del italiano para pelear de conjunto, dividió a los trabajadores) firmaron un acuerdo 6 horas antes del paro.

Conclusiones y perspectivas

Es evidente que la lucha es el camino para doblegar las intenciones de las patronales de exprimirnos cada día más. Y es por esa razón que más que nunca es necesario que la conducción del gremio (celeste y blanca) llame a un plenario general del gremio, para poder discutir y, votar un plan de lucha en el cual las y los trabajadores definamos por qué luchar y cómo llevar esa lucha adelante y paralelamente a esta exigencia, fortalecer una corriente democrática, antiburocrática y de lucha.
Desde la Bordó seguimos planteando la necesidad de pelear por:

Un básico igual a la canasta familiar con cláusula de ajuste automática mensual.
Por el reconocimiento del desgaste laboral para todo el personal que implica 6hs de trabajo, anticipación de la edad jubilatoria con 82% móvil y las licencias profilácticas.

Sumate a la Bordó y peleemos juntos por lo que necesitamos.

 

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Hasta sepultar la ley, el DNU y todo el plan de guerra. Paro y seguirla con plan de lucha https://mst.org.ar/2024/01/18/hasta-sepultar-la-ley-el-dnu-y-todo-el-plan-de-guerra-paro-y-seguirla-con-plan-de-lucha/ Thu, 18 Jan 2024 12:57:13 +0000 https://mst.org.ar/?p=34801 Las acciones del 20, los cacerolazos y la presión por abajo arrancó un paro para este 24 que no era el plan original de las centrales sindicales. Por eso mismo, hay una tarea enorme a llevar adelante para garantizarlo desde abajo. La entrada del movimiento obrero en escena será un punto importante que tonificará la lucha en contra del plan Milei, pero para poder derrotarlo será necesaria una continuidad y una determinación de profundizar las medidas hasta ganar.

Escribe: César Latorre

La brutalidad del ajuste es tan grande que cada día que pasa aumenta la temperatura del descontento social. Esta realidad pone de manifiesto la posibilidad de un paro que tenga mucha fuerza, a pesar de que la burocracia sindical no se juegue a fondo.

La génesis del paro

La exigencia de paro había tenido su primera expresión pública en el documento que se elaboró para ser leído en la plaza de mayo el día 20 de diciembre pasado. Acción que supimos articular desde distintos sectores como el plenario del sindicalismo combativo, los movimientos sociales organismos de derechos humanos, ambientales y de género, entre otros.

La movilización del 20 además desafió el megaoperativo represivo de Bullrich y su protocolo antiprotesta que buscaba amedrentar al conjunto de la población. El éxito de la jornada favoreció los cacerolazos de ese mismo día en donde se podía leer en distintos carteles y escuchar en las canciones la necesidad del paro general.

La burocracia del PJ apostaba a la negociación

Las primeras declaraciones de la CGT y algunos de los máximos burócratas gremiales fue la de que era necesario esperar, que al gobierno nuevo “había que dejarlo caminar” y ante los primeros anuncios, Omar Plaini (canillitas) aclaró: “si hay algo que es el movimiento sindical argentino es racional, responsable”.

Luego de la marcha del 20 y los cacerolazos tuvieron que sacar una iniciativa para intentar descomprimir y negociar: una concentración en la plaza tribunales para acompañar una cautelar contra el DNU. Intentaron controlar la movilización llevando solo “cuerpos orgánicos” pero la plaza estuvo desbordada con una gran presencia del espacio multisectorial independiente que alzó la bandera exigiendo el paro general activo y plan de lucha.

El logro del Paro

La burocracia sindical tuvo su reunión confederal en un contexto político que no le dejó más margen:

  1. Una presión enorme por abajo que le produjo elementos de desborde,
  2. Un espacio indepeniente con mucho peso que levantaba un programa de lucha alternativo,
  3. Descontento social en aumento y
  4. Poco margen de negociación.

Esta combinación ya está desarrollada en otras notas de este periódico aunque quisiera detenerme en el segundo punto.

Amplias franjas de trabajadores de vanguardia vieron con mucha simpatía el rol jugado por los sectores combativos y la izquierda desde el inicio del proceso de enfrentamiento al proyecto Milei el 20 de diciembre y en cada paso siguiente. Expresando un programa que empalma con estos sectores. Esta realidad ejerce una presión adicional para la burocracia que viene de una crisis muy grande por todas sus traiciones. El desprestigio y la falta de un soporte sólido que hubo de tener históricamente ya no es tal. Este fenómeno que fue el característico de los últimos años puede pasar de su fase esencialmente negativa a una positiva. Es decir, la decepción que corroe desde hace tiempo las bases de las centrales sindicales puede encontrar una alternativa clasista y combativa concreta.

En este contexto, la CGT largaba el paro con movilización para el 24 de enero, sin margen para hacer otra cosa a sabiendas de que no podrá regimentarlo como quisiera. Todavía guarda en la retina el desborde y el simbólico robo del atril en el 2017

Garantizar un fuerte paro

Es evidente que la burocracia tanto de la CGT como de las CTAs no van a impulsar hasta el final el paro y por eso mismo es clave seguir haciendo esfuerzos para prepararlo por abajo, con recorridas por los sectores de trabajo, volanteos, asambleas, debates en los grupos del trabajo y todo lo que esté a nuestro alcance.

En los gremios de la CTA en donde hay un ataque directo sobre todo con trabajadores del estado es clave fortalecer convocatorias y acciones aprovechando el paro general más global y retroalimentando las medidas del sector. Hay que seguir debatiendo la necesidad de profundizar y radicalizar las medidas en contra de los despidos, el congelamiento salarial y la quita de derechos tan brutal que ya están aplicando. Aprovechar toda la bronca que hay por abajo para desarrollar una gran acción el 24. Armar asambleas en cada lugar de trabajo para ir a un paro contundente a la vez que se siga desarrollando la exigencia de un plenario general de afiliados y no afiliados para discutir un plan de lucha escalonado. Es clave el debate, combatir el temor que infunden, la adaptación al protocolo antipiquete y las acciones testimoniales que se vienen convocando desde las direcciones de estatales.

Retomar los contactos e intentar convocatorias con docentes que están en período de receso escolar para organizar a este sector tan importante que tiene un ataque directo, pretenden declarar servicio esencial y que también se lo pretende estigmatizar con el objetivo de ganar base social en su contra.

En los gremios de la CGT convocar o exigir asambleas en cada lugar de trabajo, explicar profundamente el proyecto de Milei y el atropello que significa a los derechos laborales, salariales y democráticos de los trabajadores. Combinar esto con el planteo de reapertura de paritarias y aumentos salariales inmediatos para poder hacer frente al terrible deterioro de nuestro poder adquisitivo.

Aprovechar los espacios comunes para poder fomentar la discusión sobre todos estos temas y hacer de cada uno de esos momentos reuniones para potenciar el paro y también la perspectiva y la necesidad poner en pie un plan de lucha.

El poder de la clase obrera

El 24 entra el movimiento obrero organizado. Desde el siglo pasado que no hay una convocatoria a paro activo por parte de todas las centrales sindicales. Este dato por sí solo muestra la trascendencia que va a tener el paro y la urgencia del debate de su preparación y acción. La cultura del paro activo ya ha pasado varias generaciones de trabajadores que directamente no la han vivido. Sin embargo, esta es una enorme oportunidad para desarrollar esta experiencia masiva y colectivamente, como nuevo punto de apoyo para fortalecer la lucha y su continuidad.

El paro como acción independiente de la clase trabajadora pone en tela de juicio un problema central: quien es la clase que produce la riqueza y, por lo tanto, cual es la clase imprescindible. Este tema no es menor y por eso mismo la burocracia cómplice siempre intenta no convocarlo y la clase dominante sufre la vivencia de perder el control de su fuente de privilegios: la explotación y apropiación del trabajo ajeno.

Esta es la realidad de un paro y su fuerza inherente y deja totalmente claro que la fuerza social de la clase trabajadora es determinante. El ingreso de la clase laburante con sus métodos en la lucha por derrotar el plan de ajuste de Milei es un salto de calidad.
Es por eso mismo que el país y el oficialismo hoy está corriendo contrarreloj para intentar acelerar los tiempos del debate parlamentario para anotarse algún porotito mínimo antes de la medida de fuerza. Por más que se hagan los bravucones, la realidad es que el anuncio del paro está condicionando hasta la propia agenda del presidente.
Sin embargo, es necesario decir que la resolución de la Ley bondi, el DNU y el protocolo antiprotesta será derrotado con acciones en la calle y no en el parlamento que se encamina a pasarlo con modificaciones.

La burocracia intenta sacarse la responsabilidad de encima y subordina la acción de los trabajadores deliberadamente sobre el parlamento tratando de preparar el camino para una justificación legalista en caso de que pase. La realidad es al revés: la resolución del conflicto está en el movimiento independiente de la clase trabajadora con el acompañamiento de todos los sectores sociales y este es el hecho de donde sale la presión para todos lados.

Es altamente probable que el 24 sea un punto de inflexión importante y factiblemente marque una nueva dinámica en esta pelea abierta y en pleno desarrollo, pero por eso mismo aunque importante es un paso o una batalla más y por lo tanto toca…

Seguirla hasta ganar

Hay posibilidades de derrotar el ajuste. Las acciones que describimos más arriba desde los diez días de gobierno y ahora el ingreso de la clase obrera en escena con la existencia de un paro general a menos de dos meses de gobierno constituye una prueba de esto. Pero es una pelea abierta en donde está claro que el gobierno va a intentar llevarse todo por delante.

Por eso es necesario profundizar esta pelea hasta el final con un plan de lucha contundente, sin ambigüedades y con determinación. Con la determinación de reventar este proyecto autoritario de la libertad avanza. Es necesario seguir presionando por este rumbo y es por ello muy importante que también en este paro exista un espacio multisectorial que en unidad y bajo la consigna de “plan de lucha hasta derrotar el ajustazo de Milei y el FMI” se presente nuevamente de manera independiente.

Desde ANCLA la corriente sindical del MST vamos a poner todo nuestro esfuerzo colectivo en imprimir este rumbo y en ese camino fortalecer la perspectiva del desarrollo de una nueva dirección sindical y política para de una vez por todas terminar con esta agonía y malaria tocándole los intereses a los mismo vivos de siempre que se enriquecen a costa de nuestro trabajo y explotación.

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Primeros anuncios del plan motosierra https://mst.org.ar/2023/11/23/primeros-anuncios-del-plan-motosierra/ Thu, 23 Nov 2023 21:13:37 +0000 https://mst.org.ar/?p=34355 Escribe: César Latorre

Si bien éste aún no está bajado a tierra en sus pretensiones y mecanismos para llevarlo adelante ya se perfilan algunos lineamientos que trataremos de sistematizar.

Reforma del Estado

Reducción de los ministerios: Pasar de 18 a 8 ministerios. Esto sería quedarse con los ministerios de Economía, Justicia, Interior, Seguridad, Defensa, Relaciones Exteriores. Infraestructura (este absorbería a Transporte, Obras Públicas) E Inventaría un octavo que llama “Capital Humano” (que absorbería Salud, Educación, Trabajo y Desarrollo Social). Eliminaría directamente el de Cultura, Ambiente, Ciencia y Tecnología, Deporte y Turismo, Mujeres Géneros y Diversidad, Desarrollo territorial y Comercio Internacional
Déficit cero: recorte de 15% del PBI en el “gasto público”. En su discurso intenta decir que esto solo lo lograría cortando “el robo de la política” pero semejante recorte todos sabemos que implica una repercusión directa en trabajadores y sectores populares.
Planes sociales: tiene la estrategia de eliminarlos aunque debió anunciar preventivamente que no va a empezar por ahí.
Reducción de la asistencia por discapacidad: Comenzaría con una fiscalización de los mismos para recortar
Despidos: eliminación de los nombramientos realizados durante el 2023
Eliminación de Subsidios: Bajo el verso del subsidio a la demanda habrá un tarifazo en transporte y servicios esenciales.

Privatizaciones

Medios públicos: el anuncio de la privatización de Télam, la TV pública y Radio Nacional. Con el argumento de que son agencias de propaganda y de ideologización oficialista. Estos anuncios están generando un nivel de movilización importante en el sector.
YPF el anuncio es de una privatización, pero luego de ponerla en marcha para hacerla más rentable. Hay una especie de “reforma de segunda generación” en este tema. Va a poner sí a un CEO de la petrolera de Techint (Tecpetrol) Horacio Marín.
Aerolineas argentinas de la cual dice que se la entregará a los empleados, que ellos mismos hagan el ajuste y que compitan en una política de cielos abiertos.
También anticipó que privatizaría Aysa y Enarsa y cerraría o privatizaría el INCAA y el INADI
Obra pública: con este verso va a rifar las obras rentables a sus amigos privados que van a terminar saliendo más caro para el conjunto de la sociedad.
Trenes: Si bien esto lo había dicho hace un mes y antes de haber perdido en las generales fue un planteo del libertario

Reforma económica

Devaluación: Eliminación de la dualidad cambiaria con un dólar unificado a $650. Eso es ingarantizable, pero con ello intentan mostrar alguna mejora respecto a las cotizaciones del blue de estos días. A la vez de que en realidad va a una reforma monetaria general y una dolarización disfrazada con la libre elección de la moneda.
Inflación: Un plan para eliminar desactivar las leliqs como principal medida en lo inmediato aunque ya se ataja en que tardará en estabilizarse la misma entre 18 y 24 meses. Se justifica con el plan de convertibilidad de Menem pero busca ganar tiempo y seguir licuando salarios y poder adquisitivo por esta vía. Estratégicamente sigue diciendo que cerraría el banco central “para terminar con la emisión monetaria y la inflación para siempre”

Reforma Laboral:
Eliminación de las indemnizaciones: con el sistema de pago de un seguro de desempleo por cada uno de los trabajadores mientras está en actividad. El nombrado modelo UOCRA.
Eliminación de los convenios colectivos de trabajo: Establecer negociaciones individuales de cada trabajador con las empresas y de esta manera dividir al máximo la capacidad de negociación de la clase trabajadora.

Fortalecer el aparato y la legislación represiva:
Reforma del código penal con rebaja de la edad de imputabilidad. Llegó a decir que iba a aumentar la capacidad presidiaria y privatizar el sistema carcelario. Detener las ocupaciones de tierras. Reformulación del sistema de inteligencia y garantizar el derecho a la circulación
Cómo dice el sabio refrán, del dicho al hecho hay mucho trecho. Ya conocemos los resultados de los personajes que siendo presidentes como Trump y Bolsonaro lejos de lograr sus planes perdieron las presidencias y hasta están desfilando por los tribunales. Nada está dicho de antemano, hay una pelea abierta y este gobierno surge con una gran debilidad estructural. Se prepara la resistencia desde el movimiento obrero y popular.

 

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El PJ bajo el comando de Massa. Un triunfo que no cambia su dinámica de crisis https://mst.org.ar/2023/10/26/el-pj-bajo-el-comando-de-massa-un-triunfo-que-no-cambia-su-dinamica-de-crisis/ Thu, 26 Oct 2023 14:28:52 +0000 https://mst.org.ar/?p=33982 Muchos editorialistas salieron a decir que al peronismo se le da por muerto, pero siempre logra resurgir. Es una visión unilateral e impresionista. La realidad es que la recuperación de votos que lo coloca primero y en el balotaje no soluciona su crisis estructural y lo que surge de un PJ conducido por Massa. Lejos de ser la justicia social, la independencia económica y la soberanía política viene una nueva configuración con un perfil de mayor entrega, sometimiento y ajuste exigido por el FMI.

Escribe: César Latorre

Es cierto que hubo un crecimiento de votos para el PJ desde las PASO, sobre todo en el AMBA. Esa realidad se da sobre la base de una reacción contra Milei, además de las concesiones materiales que, aunque insuficientes, tuvieron su peso en medio de una situación económica insoportable. Lo cual, no está de más decirlo, es una política de giro desesperado, no una orientación permanente.

Con la nariz tapada, tragando el sapo ante el cuco

El actual candidato del PJ, conocido amigo de la embajada yanqui, no producía ningún entusiasmo, ni siquiera en sus filas. El desastre que se vive en el país tampoco les daba muchas esperanzas. En la gente y hasta en la militancia del PJ fue una sorpresa esta votación.

Es evidente entonces que la campaña desplegada y el peso del espanto ante un liberfacho como Milei hizo posible este “milagro” y que el ministro de economía y candidato presidencial pudiera ganar, en medio de la caída dramática en el nivel de vida de la clase trabajadora y los sectores populares.

Hubo una definición del voto teniendo más en cuenta la perspectiva futura que lo inmediato. Es decir, un voto más político que económico. Asentado en las reservas democráticas de millones que optaron por ponerle un freno al proyecto ultraderechista de Milei. Con la contradicción de beneficiar a Massa, que ajusta con el FMI y es aliado del gobierno de EEUU.

La votación al PJ en el país

La mayor performance general se debió al aumento en los votantes totales, al pasar del 69% de asistencia, con 24 millones en las PASO, al 77% con 27.1 millones ahora, sobre todo en el AMBA. Respecto de las PASO, el aumento de la votación del PJ fue del 6% en términos relativos y eso le sirvió para salir primero, logrando un total de 9.6 millones de votos.

Sin embargo, esta remontada está lejos del caudal de votos conseguidos por el PJ en la elección presidencial del 2019, escalando a 12.9 millones de votos. Esa pérdida de más de 3.3 millones de votos entre el 2019 y ahora es un síntoma de la situación de la coalición gobernante, su desgaste y crisis estructural. Lo que permite afirmar que no volverá a ser lo mismo.

Y en la provincia de Buenos Aires

En el distrito más poblado y que concentra el 37% del padrón nacional, la remontada respecto a las PASO fue mayor que en el resto del país. Tal envión le permitió al PJ recuperar 12 intendencias que estaban en manos de Juntos por el Cambio, coalición que ganó en 23 municipios menos que hace dos meses y es la gran derrotada de la elección, en crisis terminal. Además de derrotar a la fuerza de Milei en Bahía Blanca, que en las PASO había tenido al candidato más votado.

Pero, si bien la elección bonaerense es mejor que en el resto del país, también acá tuvo un fuerte retroceso en relación a la performance que había tenido en el 2019. De los 5.3 millones de votos que logró el PJ en 2019, bajó ahora a 4.3 millones de votos, lo que implica una pérdida de un millón de votos, casi un cuarto de sus votos en 4 años. Considerando esta situación, es notorio el problema que acarrea el PJ-Unión por la Patria con estos resultados en el corazón político del país y donde conserva su base social más histórica.

La necesidad de una izquierda con peso de masas

La realidad es que hay un desplome revertido parcial y circunstancialmente por una situación muy particular de causas que explican este triunfo como decíamos más arriba. A lo dicho se debe agregar un factor más: la ausencia de una alternativa de la izquierda revolucionaria con peso de masas.

El problema de por qué el FIT Unidad, si bien consolidó su espacio en un panorama complejo, no pudo capitalizar la crisis del PJ. Ello tiene que ver con varias limitaciones del frente que venimos señalando críticamente desde el MST. Que nos llevaron a ir a internas en las PASO para desarrollar la necesidad de un cambio, de un nuevo proyecto político para el Frente.

No obstante eso, el aumento en votos del FIT Unidad en el AMBA, esos mismos lugares en donde el PJ tuvo su mayor remontada, son un anticipo de esta dinámica, donde pesó más un voto político que económico. Es decir, en medio de una presión tremenda por el voto útil a Massa contra Milei, el FITU no solo mantiene sino que aumenta su caudal de votos en la categoría a presidente y más aún en la de diputados. Eso nos permite sumar un diputado nacional en la Provincia, cosa que no parecía lo más probable. Y que por el MST asumirá la banca rotativa Fernando Sacarelo, referente de Jubilados de Izquierda.

Incluso en la Ciudad de Buenos Aires, donde cambió la modalidad del voto con dos boletas separadas, y la cantidad de voto en blanco fue mayor al promedio en el país, mantuvimos nuestros votos y logramos conquistar una banca con Cele Fierro.

Massa encabeza un PJ derechizado

La elección confirma que la falta de una alternativa de la izquierda revolucionaria, con peso de masas, resulta un elemento de importancia determinante para consolidar una fuerza que termine de enterrar a un PJ que defrauda, ajusta con el FMI y el gobierno yanqui, sin sostener ni una de sus banderas históricas.

En este contexto, el cambio al interior de la coalición gobernante permite adelantar varios de los cambios estructurales que se vienen. Primero, el sector que ahora comanda el PJ tiene a un hombre de la embajada yanqui y de los sectores más conservadores del PJ y la burguesía. Segundo, la política que viene es la “unidad” con sectores reaccionarios de la UCR como Morales y de la diáspora de Juntos por el Cambio.

Tercero, el kirchnerismo ha retrocedido como proyecto. Cristina misma, por su defección en el último período ha perdido peso y Máximo también salió golpeado y relegado. Son los que impusieron al corrupto de Insaurralde como Jefe de Gabinete provincial. Kicillof que aparece como referencia, lo es en este marco de esta crisis y subordinado al proyecto Massa. Así el kirchnerismo sale eyectado del centro de las decisiones y pierde peso decisivo al interior del PJ. Llega a su fin el intento de mantener el barniz progresista que el PJ esgrimió en la etapa anterior.

El país que se viene y el Frente de Izquierda que hace falta

Si en noviembre ganase Milei, es claro que intentará poner a funcionar la motosierra de ajuste y recorte de derechos, a ritmo acelerado. Pero en la hipótesis de que ganara Massa, tendrá la tarea de seguir profundizando el ajuste del Fondo y llevar adelante las reformas estructurales que demanda el imperialismo.

Más allá de estar maquillados en sus ritmos y formas. Porque incluso en un escenario complicado, que los obligó a tomar medidas parciales, hacia los sectores populares, amenazó a docentes y estatales de terminar con los paros, de poner el “presentismo” para coartar la protesta y publicita la perspectiva de aumentar el aparato represivo, entre otras cosas.

Massa va a cumplir a raja tabla con las imposiciones del FMI contra la población. Va a intentar avanzar con la reforma laboral, de la mano de la burocracia sindical, para complacer a los capitalistas. Va a ajustar el “gasto” social en educación y salud pública; va a continuar con la desindustrialización y reprimarización de la economía en una clara orientación extractivista contaminante.

Por eso insistimos: más allá de quién salga presidente, seguro tendremos que enfrentar en las calles a cualquier gobierno. Porque, más allá de los matices, intentarán aplicar un ajuste contra nuestros intereses. Y en ese camino, fortalecer una alternativa revolucionaria de y para la clase trabajadora y el pueblo, que logre cambiar el paradigma de país para salir de esta espiral regresiva, haciendo que el ajuste lo paguen los de arriba.

 

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Certeza post electoral. Vienen por las conquistas laborales https://mst.org.ar/2023/10/11/certeza-post-electoral-vienen-por-las-conquistas-laborales/ Wed, 11 Oct 2023 17:39:09 +0000 https://mst.org.ar/?p=33853 Como venimos denunciando, hay una ofensiva sobre las condiciones laborales y vienen por más. Las patronales tienen el plan estratégico de «bajar el costo laboral» para imponer una mayor explotación y garantizar sus ganancias. En el debate electoral fue un punto de referencia. Bullrich y Milei incorporan explícitamente la discusión de la reforma laboral y la reducción del empleo estatal. Por su lado, el peronismo, ante su debacle, da manotazos de ahogado en el marco de un ajustazo salarial vía inflación y devaluación preparatoria del mayor ajuste que se viene.

Escribe: César Latorre

Hay un plan estratégico de las patronales y sus candidatos de cambiar estructuralmente las condiciones laborales y salariales en la Argentina. En ese contexto, viene en desarrollo una ofensiva ininterrumpida que se encontró distintos niveles de resistencia a cada paso. La discusión está en los ritmos y estilos en las opciones de los partidos patronales pero, en el fondo, todos acuerdan con la estrategia. Esta ofensiva tiene por objeto aumentar los niveles de explotación de la clase trabajadora para incrementar y conservar márgenes de ganancias.

Es por esta razón que históricas conquistas laborales y de los sectores populares, conseguidas con enormes luchas, están en peligro.

La doble vía del ajuste laboral

Bajo el argumento de la reducción del déficit fiscal en donde todo se simplifica a la categoría de «gasto» se pretende reducir el empleo estatal, aumentar la flexibilización laboral y desfinanciar la salud y la educación públicas.

Por otro lado, en el sector privado con el pretexto de mejorar la competitividad y generar empleo: flexibilización laboral, peores salarios y reducción de los aportes patronales.

Reforma laboral por decreto: el plan de Bullrich

En el encuentro de IDEA y en declaraciones, la ex ministra de trabajo de De La Rúa y exministra de seguridad y defensa de Macri se despachó con todo. Su plan implicaría una reducción del 60% del «costo» de las indemnizaciones. Llegó a decir que este derecho «es una espada de Damocles sobre todas las empresas». Para ello derogaría la LCT (Ley de contrato de trabajo) en el congreso o como dijo: «hago un DNU y te la derogo en un minuto».

Para contemplar una rebaja y subsidio a las empresas harían compatibles los planes sociales con el empleo en blanco. Es decir, subsidiarían a las patronales en el pago de los salarios.

Además explicitó que reduciría el empleo público. A todo esto sumó las declaraciones de que con ella se iban a terminar los paros. Más claro, échale agua.

La libertad de algunos basada en la esclavitud de la mayoría: el proyecto Milei

Un punto sustancial de su programa laboral es reducir las cargas patronales al máximo. En el plano de las indemnizaciones propone reemplazarlas por una auto-indemnización. ¿Qué sería esto? En vez de que las patronales tuvieran que pagar al despedir, cada trabajador debería aportar un porcentaje de su sueldo según su antigüedad para su propia indemnización (sistema que ya funciona en la UOCRA). Además, la propuesta de Milei es que estos fondos los maneje alguna aseguradora privada, sin dudas un negoción para ellas.

Sobre el sector público, además de las declaraciones que tienen mucho eco en la voz del candidato capitalino, Marra, sobre una reducción del 33% de los estatales, en su plataforma habla directamente de una política de retiros voluntarios para achicar el empleo público.

Pretende declarar servicios «esenciales» al transporte y la educación para prohibirles el derecho a huelga.

También habla abiertamente de una flexibilización de los contratos de trabajo para «adaptarse a los cambios tecnológicos». Esto es contratos basura que, como se han hecho en otros países, llegan a ser diarios. El monotributo, al lado de estas medidas, parece un poroto.

Si bien, fiel a su tradición proempresarial, la burocracia sindical apoya a Massa, uno de los sectores más rancios como lo es Barrionuevo se juega públicamente por Milei. El liberfacho también tuvo encuentros con Gerardo Martínez de la UOCRA, elogiando el modelo de indemnizaciones que impuso en su gremio. Incluso, luego de estos encuentros, el pretendido anticasta ya salió a decir que con la «casta» de la burocracia sindical no se iba a meter, tirándole un gancho al resto de las cúpulas. Conoce que son fieles solo hasta «la puerta del cementerio, pero no entran».

El peronismo y el ajuste agónico

Más allá de las últimas iniciativas que son claramente una maniobra desesperada ante el golpazo de las PASO y no una política permanente y sostenida, la realidad es que con el peronismo en el gobierno, se viene garantizando una rebaja salarial en términos reales de la clase trabajadora. Vía devaluación e inflación es que hemos llegado a la situación de ser pobres laburando y, en términos de dólares, alcanzano los salarios más bajos de la región, eso es objetivo. También flexibilizando las contrataciones laborales en el Estado o por convenio como en el SMATA de Toyota (donde cambiaron los francos que no son más el fin de semana, con obligación de trabajar los sábados) y rebajándole a las patronales el «costo laboral» vía exenciones de las cargas patronales o directamente subsidios con los fondos jubilatorios (ATP, REPRO I y II y FESCAS) de los trabajadores.
Como vemos, a «cuenta gotas» pero en una dirección inalterable el peronismo, hoy Unión por la Patria, viene garantizando el avance estratégico de las patronales.

El debate de la reducción horaria: reclamo sentido y anuncio pomposo

Como parte de la política de recuperación de votos, el oficialismo definió volver a poner en discusión un proyecto de ley de reducción laboral. Cabe aclarar que hay 11 proyectos de ley al respecto y tienen años de presentados. Lo cual muestra también este aspecto del momento en que se trata. Hay varias que tienen algunas diferencias como 40, 30 o 36 hs y también con 4 o 5 días laborales. Si bien cualquier reforma sería beneficiosa en relación a las 48hs semanales de jornada legal actual, la limitación y parcialidad del planteo muestra que es algo que no podría sostenerse en el tiempo porque no está ligado a un proyecto más concreto para generar puestos laborales. De hecho, si bien la jornada laboral tiene hoy un límite por la vía del doble empleo o las horas extras por los bajos salarios la jornada es más extensa.

Reparto de las horas de trabajo y plan económico para sustentarlo

Nuestro planteo es que habría que repartir las horas de trabajo entre la globalidad de la población activa para eliminar de un plumazo la desocupación obligándo a las patronales a que absorban esta disminución de la jornada laboral a 6 horas sin reducciones salariales.
Esto debería estar acompañado de un plan de obras públicas como lo pueden ser las viviendas (cuyos insumos se encuentran en el mercado local) y además de resolver el terrible problema del déficit habitacional generarían puestos genuinos de trabajo. También obras de infraestructura como la recuperación de las vías férreas bajo transporte eléctrico sustentable, entre muchas otras tan necesarias.

El ajuste hay que enfrentarlo en la calle

Tenemos que preparar desde cada gremio, lugar de trabajo y barrio, la movilización para resistir esta nueva escalada. Ya lo había intentado Macri y lo derrotamos en diciembre de 2017. La burocracia cómplice en esa oportunidad dejó pasar como si nada porque la habían pactado. Los únicos que denunciamos y estuvimos presentes en ese momento fuimos las conducciones junto a la izquierda.

Se viene una nueva etapa de enfrentamientos más fuertes. Acá no puede haber medias tintas, tenemos que enfrentarlos hasta derrotar su plan de hambre y miseria. Es por esas razones que desde cada lugar de laburo tenemos que ir preparando el terreno, discutiendo en cada sector lo que se viene y prepararnos sabiendo que es necesario superar a las direcciones traidoras y forjando una nueva dirección sindical y política que realmente esté a la altura de las necesidades de nuestra clase.

 

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Massa no es alternativa al liberfacho Milei https://mst.org.ar/2023/09/28/massa-no-es-alternativa-al-liberfacho-milei/ Thu, 28 Sep 2023 23:15:53 +0000 https://mst.org.ar/?p=33775 Escribe: César Latorre

Es lógico que ante la inminencia y el crecimiento de la derecha protofascista de Milei se genere una presión donde la tarea central que aparace como prioritaria es evitar que ésta llegue al gobierno sea como sea. Desde los sectores K, e incluso algunos que se reivindican de izquierda, se estimula esta falsa alternativa encaminada con el voto hacia Massa que sería un mal menor. Desde nuestra óptica se trata de una posición equivocada.
Porque le da sobrevida a un PJ que está en la lona y que es el principal responsable del surgimiento del engendro Milei y no abona a fortalecer una alternativa de cambio real a favor de los trabajadores como la que planteamos desde el FIT Unidad.

No se puede vivir de doble discurso

Luego del Argentinazo de 2001, al no surgir una alternativa de izquierda con peso de masas, el PJ se recicló de la mano del kirchnerismo vistiendo ropas de centroizquierda y aprovechando un viento de cola económico y un contexto latinoamericano con los «progresismos» en ascenso. Por esta vía encontró el viejo partido una veta sobre la cual articular un supuesto nuevo proyecto. Sin embargo, la coalición con rostro de centroizquierda que tuvo como representantes a los Kirchner pasó a la historia y mostró no solo su fracaso, sino también su verdadera cara: un giro cada día más a la derecha que ha terminado dejando al frente de la coalición a un Massa, administrando niveles de pobreza e indigencia récord. A esto se suma una mayor sumisión de la burocracia sindical al estado facilitando una inédita situación de una franja en la pobreza pese a tener trabajo registrado.

Este giro a la derecha de la coalición gobernante y el fracaso rotundo en mejorar la situación de la clase trabajadora y el pueblo pulverizó las expectativas de la población. De prometer la heladera llena, la vuelta al asado y denunciar que la plata de la deuda externa la habían fugado los amigos de Macri pasaron a aplicar un ajuste profundizado por la decisión política de mantenerse fieles a los mandatos del imperialismo yanquee, pagando la deuda externa «taca taca».

También es importante señalar que la crítica discursiva al tiempo que se firmaba el pacto con el FMI tuvo su correlato local al favorecer a los sectores concentrados de la economía, lo cual también erosionó su base política. Los retrocesos en Vicentín, el respeto a los privilegios de los formadores de precios, las corporaciones y los ricos, más los hechos de corrupción que rodean al gobierno y nunca fueron investigados, fueron la base objetiva de la bronca por abajo contra la casta política que ya gobernó y la burocracia cómplice.
Este desgaste político, la situación de deterioro de la sociedad con cada vez más pobreza, más empleo precario y un círculo de desaliento del cual no se logra salir es lo que ha permitido el surgimiento de una derecha que capitaliza el descontento y se constituye como una alternativa.

Un concepto a desterrar: el mal menor

Como dice el viejo proverbio: «muchas veces se encuentra el propio destino en el sendero que se elige para evitarlo». No se puede enfrentar a la derecha protofascista con quienes le allanaron el camino para su surgimiento. El PJ ya lo había hecho con el macrismo en la CABA, ya que al no enfrentarlo y votarle la mayoría de la leyes permitió que se fortaleciera hasta ser una opción de poder. Ahora la historia se repite, pero con un personaje más siniestro. No de la misma manera, pero sí en el mismo sentido: les armaron hasta las listas.

La polarización que se está fomentando para intentar sostener la sobrevida de un proyecto político caduco en donde supuestamente Massa y el PJ serían útiles para enfrentar a Milei, es un cuento chino. Ni Massa ni el PJ van a enfrentar a la ultraderecha. Un anticipo de esto lo vimos con el acto de la negacionista Villaruel en la legislatura porteña en donde, salvo algunas delegaciones sindicales y de DDHH, ni siquiera convocaron a movilizar junto a la izquierda y dejaron correr el acto como si nada. O como Barrionuevo que hizo punta entre la vieja dirigencia sindical y fue presto a brindarle apoyo a Milei para intentar quedar ubicado en un posible nuevo escenario nacional.

Cómo enfrentar a la derecha

El único sector que estuvo en las calles, enfrentando el ajuste de Juntos por el Cambio y su continuidad con el Frente de Todos/Unión por la Patria fue la izquierda junto al activismo obrero, popular y juvenil. Este es un hecho inocultable. Mientras Daer (fiel ladero del gobierno) se reunía con Macri para acordar la reforma laboral, la izquierda fue la vanguardia junto al sindicalismo combativo de los enfrentamientos en Plaza Congreso cuando se trataron los proyectos de reforma jubilatoria como anticipo de la reforma laboral. Derrotando el intento del macrismo de habilitar a las fuerzas militares como represión interna, frenando su proyecto patronal y marcando el inicio de la debacle de su gobierno. En esos hechos la izquierda estuvo al frente. Y el PJ trabajó arduamente para negociar una salida electoral, despejando las calles.

No queremos que la historia se repita. La coalición gobernante siempre termina funcional a la derecha. El acto en la legislatura porteña es una muestra de lo que decimos. La ultraderecha instalando e institucionalizando el negacionismo, el macrismo garantizándole la seguridad, el kirchnerismo criticando pero sin movilizar contra Villarruel y la izquierda con sus diputados enfrentando la acción de la ultraderecha, denunciando y reclamando.
El llamado a la «unidad nacional» de Massa a Morales, el represor y ajustador de Jujuy, es la muestra más evidente de la verdaderas intenciones del ministro-candidato.

El Frente de Izquierda Unidad es la verdadera y consecuente alternativa contra la derecha y la ultraderecha. Por eso en estas elecciones, en donde además se votan legisladores, si querés pararles la mano, la opción «útil» es la izquierda que pone su fuerza y su programa al servicio de enfrentarlos.

 

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