Chile – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Wed, 26 May 2021 15:08:46 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png Chile – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Chile: Giro a izquierda en el “oasis” latinoamericano https://mst.org.ar/2021/05/26/chile-giro-a-izquierda-en-el-oasis-latinoamericano/ Wed, 26 May 2021 15:04:58 +0000 https://mst.org.ar/?p=29796 El terremoto político de las recientes elecciones cambió la situación política del país, los partidos de los 30 años, la derecha y la ex – Concertación marcan su declive, mientras se abre paso el “fenómeno independiente” y la izquierda anticapitalista a nivel electoral. La nueva etapa abierta tras la rebelión sigue su curso con más desafíos y oportunidades.

Escriben: Camilo Parada Ortiz y Maura Fajardo Gálvez, candidatos constituyentes

Ninguna encuesta ni “experto” de la burguesía pudo descifrar la hecatombe del régimen que desembocó en las elecciones y sus resultados. Al parecer la opinión de los representantes del orden aún esperaban el relato que acostumbran sobre el país, el mismo relato de exportación que hace dos años atrás Piñera se animaba a plantear a Chile como un “oasis” o bien, en los 90’, la Concertación agitaba con el “jaguares de Latinoamérica”. Slogans que ejemplificaban la estabilidad capitalista tras la derrota histórica que significó la dictadura y la transición pactada a la democracia.

Entonces, si de ideologías hablamos, las falsas ideas suelen desvanecerse cuando la lucha de clases se profundiza. La irrupción del movimiento de masas el 18-O de 2019 en primer lugar hizo caer aquellos relatos, mientras que los límites de lo posible fueron dinamitados, un cambio de magnitud que abrió una nueva etapa en la historia reciente, sintonizando así a Chile en la “normalidad” continental, de crisis y rebeliones.

Bajo aquel marco las elecciones del 15 y 16 de mayo muestran que el curso de la rebelión sigue en marcha, aunque con sus desigualdades evidentes, se expresó el giro a izquierda del país. Se caracterizó por la desaprobación de los partidos de los “30 años” y en segundo lugar, como contraparte, la entrada de los independientes quienes fueron la “sorpresa” por ocupar espacios decisivos en la Convención ¿Quiénes son? Todas y todos los que no están al alero de los partidos tradicionales del régimen y debieron reunir patrocinios previamente para poder presentarse a las elecciones. En dicho fenómeno se destaca la Lista del Pueblo que con un programa difuso y figuras del estallido canalizó gran parte de la votación, también se destacan las listas de movimientos sociales que de igual forma asumieron convencionales. A su vez, la izquierda anticapitalista fue parte de este espacio en dónde se destacó la participación de nuestra organización, el Movimiento Anticapitalista y nuestras candidaturas.

Las elecciones modificaron el mapa político del país y si bien aún estamos en medio de los acontecimientos, la dinámica indica el proceso que se encamina, ya que: a) la votación tiene un componente programático en dónde la impugnación al modelo capitalista-neoliberal es la tónica; b) la derecha no logró ocupar el quórum de 1/3 para frenar las iniciativas en la Convención Constitucional; c) la crisis económica y sanitaria aceleró aún más la ruptura con el modelo y el nuevo Chile suma la característica de la presión social ante ofensivas impopulares.

Es por eso que el panorama cambió y en sintonía con Latinoamérica y el mundo, se expresa la etapa pre-revolucionaria. Se abren posibilidades de avanzar en robustecer alternativas anticapitalistas, las cuales sólo será posible desarrollar si somos capaces de intervenir en procesos reales sin sectarismos, identificando sus límites, pero también sin aislarnos políticamente. A las características expuestas, además se suma que hoy el movimiento de masas hace una nueva experiencia con el “fenómeno independiente” y a su vez, las reservas de lucha siguen presentes para avanzar en transformaciones radicales como se demostró en las elecciones. Perspectiva que comienzan con la exigencia de la libertad a lxs presxs políticxs de la rebelión y declarar la CC en una Asamblea Constituyente libre y soberana para discutir absolutamente todo.

Los desafíos son evitar que las expectativas de cambio se diluyan y por lo tanto, acumular fuerzas organizadas con estrategia transformadora, es por eso que para cerrar dejamos un extracto de la carta abierta a las y los convencionales electos independientes, a la Lista del Pueblo, de los movimientos sociales y de la izquierda anticapitalista que impulsamos desde el M.A:
“Les saludamos y miramos con optimismo los desafíos que se presentan y desde ya, el Movimiento Anticapitalista y el espacio social que logramos impulsar se ponen a disposición para trabajar codo a codo para robustecer las ideas de cambio en la constituyente, mientras forjamos espacios para que la voluntad popular tenga un canal democrático y las y los convencionales electos sean una gran vocería de las voces de los pueblos. Sostener el camino emprendido, confluir unitariamente y forjar la activación política será central para los desafíos del presente. Creemos que es posible y necesario impulsar con premura asambleas, foros y todo tipo de espacios de autoorganización popular para sostener y tonificar la acción constituyente de los próximos meses, con un método democrático y respetuoso podemos darle a la fuerza electoral un contenido superior de organización y programa.”

 

]]>
Balance del terremoto electoral en Chile. Es posible liquidar el régimen de los «30 años» https://mst.org.ar/2021/05/26/balance-del-terremoto-electoral-en-chile-es-posible-liquidar-el-regimen-de-los-30-anos/ Wed, 26 May 2021 11:55:19 +0000 https://mst.org.ar/?p=29777 Escribe: Joaquín Araneda, Movimiento Anticapitalista

Las súper-elecciones del 15 y 16 de mayo, en dónde fueron elegidos representantes para la Convención Constitucional, alcaldías, consejos municipales y gobernadores regionales estuvieron marcadas por un cambio de envergadura en el mapa político nacional. Es indudable que el cambio de etapa derivado de la rebelión del 18-O y el desgaste del capitalismo neoliberal tuvo una réplica a nivel electoral. Aquí analizamos parte de su dinámica.

La derecha en su peor momento 

Las elecciones a la Convención Constitucional (CC), mostraron con total claridad el repudio a la derecha, fundamentalmente al conglomerado de gobierno. El golpe podría haber sido peor de no ser por la unidad que supieron sostener en el retroceso, unidad tensionada por la disputa interna y la necesidad de encontrar nuevos liderazgos.

La apuesta era buscar el tercio para bloquear las iniciativas de la CC, maniobra prevista por el Pacto por la paz y la nueva constitución que reglamentó el cambio constitucional de forma antidemocrática incluyendo el quorum de los 2/3 para asegurar el poder de veto a la minoría conservadora. Aquel resquicio no lo lograron conseguir generando una gran preocupación en el establishment, que ya se ha expresado en la caída de la bolsa.
Pero esto es solo un costado de la paliza, porque en lo que hace a gobernaciones, el escenario es aún peor, de las 16 disputas en todo el país el conglomerado de gobierno no gana ninguna y si bien existen varias peleas abiertas que se dirimirán en segunda vuelta, los números de rechazo a Chile Vamos (conglomerado de gobierno) son rotundos.
El escenario es similar a nivel de alcaldías y concejalías. El propio Piñera horas después de la elección debió reconocer este escenario.

El golpe sacude al régimen de los 30 años 

La ex Concertación (Partido Socialista, Democracia Cristiana, entre otros partidos), el otro pilar fundamental del régimen de los «30 años», recibe también el golpe electoral con dos niveles de intensidad. La primera y más extensa ola los golpea en la elección a constituyentes donde se manifiesta la ruptura en una expresión más cabal. La «lista del Apruebo» obtiene poco más de 800 mil votos a nivel nacional, lo que representa un 14% y 25 constituyentes, de los cuales 15 pertenecen al Partido Socialista y sólo 2 de la DC. La segunda, más mediada por las posibilidades reales de existencia de listas alternativas los golpea en la elección de gobernación y alcaldías. Este dato les permite intentar dibujar una explicación, pero la esencia de los resultados indica que son el conglomerado, luego de la derecha gobernante, que peor sale de conjunto. Con la dificultad adicional de que seguramente les tocará el rol, nada nuevo, de intentar sostener la institucionalidad y el modelo lo más parecido posible al actual.

PC/FA y una elección que los tonifica en la disputa al interior de la oposición 

Es evidente que la elección de conjunto golpea a la derecha y favorece a la izquierda. En este contexto el Partido Comunista y el Frente Amplio pueden anotarse una victoria en el marco de su estrategia de conducir a la oposición en los términos del régimen. No solo porque logran victorias políticas importantes, como quedarse con la alcaldía de Santiago, Ñuñoa y Viña del Mar o la gobernación de la provincia de Valparaíso. Jadue (carta presidencial del PC) en particular se reelige con una votación superior al 60% en el municipio de Recoleta y en la constituyente se imponen al bloque de la ex Concertación obteniendo casi 19% a nivel nacional y 28 constituyentes con poco más de un millón de votos.

Estos números no pueden ocultar que siendo el espacio más a la izquierda del régimen, con aparato, recurso y estructura, el «fenómeno» independiente refleja en gran medida que un porcentaje muy importante del pueblo movilizado los identifica como parte de lo viejo.

Irrupción del fenómeno independiente 

Si el golpe a la derecha y la ex concertación son las expresiones más destacadas «por la negativa» de la elección, la irrupción de una gran cantidad de constituyentes independientes es sin duda la expresión «por la positiva», sumando a este punto la importante votación a candidatas mujeres impulsadas por la potente marea feminista, lo que implicó que la «corrección de género» se aplicara a favor de los hombres.

Está claro que no se puede hablar de una «bancada independiente» desde el punto de vista programático y político, pero 65 escaños serán ocupados en la Convención por personas que se postularon por fuera de los partidos tradicionales.

Más allá de ser electas en algunos casos o no, las listas ligadas a las asambleas y movimientos sociales obtuvieron importantes votaciones destacándose en ellas la juventud, el movimiento en defensa del ambiente, el movimiento feminista y los sectores del sindicalismo de base.

Con cerca de 900 mil votos en todo el país y 22 constituyentes electos la «Lista del Pueblo» es la que recogió la mayor parte de ese impulso, con un programa difuso y claras referencias a las figuras del estallido, tendrá un protagonismo clave en la CC y sin dudas una prueba enorme, inesperada hace apenas unos meses.

Es evidente que la conclusión fundamental de esta irrupción plantea como una posibilidad la derrota de la Convención Constitucional del «pacto por la paz» y coloca como primera tarea fundamental la de poner en pie una Asamblea Constituyente libre y soberana, con potestad de cambiarlo todo. El voto popular es indicativo de esto y aquellas direcciones que se plantean desde «lo posible» no pueden más que reconocer que la «sorpresa» que se expresó en la elección ha corrido el dial político hacia la izquierda.

Nuestro balance 

Nuestra organización, Movimiento Anticapitalista, tiene pocos años de existencia. Durante el estallido de octubre participamos y logramos construir un grupo dinámico que busca desde entonces desarrollarse de manera audaz en el torbellino de los acontecimientos, contando para ello con el soporte de la Liga Internacional Socialista. A pesar de las profundas restricciones producto de la pandemia nos lanzamos a impulsar la presentación de dos candidaturas independientes: la de Camilo Parada Ortiz en el D10 y Maura Fajardo Gálvez en el D12.

Ese fue el desafío que asumimos y es evidente que con desigualdades pudimos empalmar con un sector que apostó, con su voto y participación, a nuestras candidaturas de ruptura, que se levantaron fuera de cualquier pacto. Con 8.226 votos (2.21%) en el distrito 12 y 8.773 votos (2,07%) en el distrito 10 superaron a gran parte de las y los candidatos de los partidos tradicionales, listas completas de otras fuerzas de izquierda e incluso a algunos que resultaron electos y lo más importante es que ese apoyo se expresó aun sabiendo que sin lista era más que difícil obtener un escaño.

Se plantean nuevos debates para las izquierdas, los movimientos sociales, feministas, socioambientales y las y los independientes de los 30 años que debemos abordar para actuar frente a la nueva situación abierta en nuestro país, ignorar que estamos frente a un fenómeno nuevo, ocultarlo o acusar a quienes intervinimos leyendo esa perspectiva, como método no ayuda a sacar conclusiones y es parte de lo viejo. Nuestra disposición está planteada para continuar fortaleciendo los lazos y necesarias unidades de los diversos sectores en lucha para avanzar con un solo puño en todos los frentes para recuperar todo lo que nos han quitado.
Salimos de este proceso dispuestos y dispuestas a ser parte activa de lo nuevo y a pegar un salto organizativo, para ello nos preparamos y ese es nuestro balance fundamental.

 

 

 

]]>
Violeta Parra. La canción de la tierra https://mst.org.ar/2020/10/11/violeta-parra-la-cancion-de-la-tierra/ Sun, 11 Oct 2020 20:02:28 +0000 https://mst.org.ar/?p=28897 En la zona donde nació, el Chillán, hay bosque y variedad de arbustos y árboles. Uno de ellos, cuando florece lo hace con una delicada campanita blanca que se orienta hacia abajo. La patagua parece imitar las imágenes que nos quedaron de Violeta. Siempre acompañada de algún instrumento, en especial la guitarra con su cabello desprolijo, la mirada profunda y lejana, sobre el traste y las cuerdas o sobre la tierra, su elemento.

Somos producto de las circunstancias dicen por ahí, lo material nos determina, nos pone enfrente el desafío de tomar las riendas y dar pelea, sobre todo cuando esa materialidad nos resulta adversa, cuando hay escasez, dificultades, pobreza.

La limitación económica de una familia de trabajadores. Padre maestro de música, madre costurera, nueve hermanos, no coartó a la cultura, al contrario, la potenció. En casa de los Parra los ritmos, los recitados, las lecturas, el trabajo con las manos son lo único que puede morigerar la miseria. “Yo no estudié la guitarra, sólo de mirar cómo tocaban los grandes…se me cortaban los dedos, pero con el tiempo aprendí”. El padre muere joven, muchas penurias y el alcohol como escape. Con la costura la madre no llega a alimentar tantas bocas. Violeta y su hermana salen de pequeñas a ganarse algunas monedas para aportar. Cantando en la calle y en circos, y de adolescentes, en locales y casas quintas.

La irrupción para hacerse oír

La radio fue su medio de difusión. En 1949 junto a Hilda hacen una presentación en Radio Corporación, más tarde, entre enero y septiembre de 1954 consigue un espacio propio: canta Violeta Parra por Radio Chilena. Pasan los fragmentos grabados en exteriores o en lugares donde ella interpretaba su música, como el restorán de su madre. Hacia finales de ese año logra conducir un programa de folclore de alcance más amplio. Por todo este trabajo la galardonan con el premio Caupolicán, otorgado por la Asociación de Cronistas de Espectáculos, lo recibió el 28 de junio de 1955. Este reconocimiento llegó para hacerla un poco más conocida. Pero la ‘Violeta Chilensis’ necesitaba arrastrar su obra más allá de las fronteras del país.

Antropóloga de la música popular

En los inicios de su incursión en el medio radial, Violeta se acerca al entonces jefe de programación de la estación Chilena, Gastón Soublette. En primer lugar, para hacerle conocer su repertorio, pero la tarea que más le reclama es la escritura en partituras del trabajo que había hecho recorriendo pueblitos con las cantoras y cantores: los juglares que mantenían la tradición a puro interpretar lo que habían heredado de madres, padres, abuelas. Un tesoro para la cultura del país trasandino, sin el cual se hubiese perdido. Ese trabajo se tradujo en Cantos folklóricos chilenos, libro editado en 1959 por Zig Zag y 20 años después por Nascimento, que no solo reproduce versos completos y melodías recopiladas por la folclorista durante sus viajes por diferentes zonas del país, sino también los diálogos que sostenía con los antiguos cultores.

Esta labor la nutre para sus composiciones e interpretación, lo cual se ve en Arriba quemando el sol, de estructura llamada pentatónica y ritmo norteño:

“…Cuando vi de los mineros dentro de su habitación/ Me dije «Mejor habita en su concha el caracol/ O a la sombra de las leyes el refinado ladrón»
Y arriba quemando el sol/ Las hileras de casuchas frente a frente, sí señor
Las hileras de mujeres frente al único pilón/ Cada una con su balde y con su cara de aflicción/ Y arriba quemando el sol…”

Pero será la región central, su territorio, la que atraviesa su  mayor producción. El uso de la décima en la cueca, casi su marca de estilo. La Jardinera es ejemplo de ello:

“…Para mi tristeza violeta azul/ Clavelina roja pa’ mi pasión/  Y para saber si me corresponde/ Deshojo un blanco manzanillón/ Si me quiere mucho, poquito o nada/ Tranquilo queda mi corazón…”

De la zona sur utiliza su base musical, incluso los expertos hablan de la recuperación del guitarrón.

Con el corazón en las manos

Corre la década del sesenta, la artista andina viaja a General Pico, provincia de La Pampa. “Descansa, se siente desestresada, pinta mucho” en un lugar definido como “casi un departamento de dos ambientes que tenía ocho por cinco metros”. El comedor de la casa “lo ocupa ella con sus pinturas, arpilleras, cerámicas. Con toda la luz que entraba por los ventanales del frente, trabaja y ahí parece que recupera fuerzas”. (Miguel de Machesich en La luciérnaga curiosa).

La ‘Violeta de América’ se entrega con las manos, con ellas rasga las cuerdas, pero también cose, pinta, borda. Durante su estadía en Francia en 1964 expone sus trabajos de tapices, pinturas y esculturas. El Museo de Artes Decorativas de París recibe cerca de sesenta trabajos, la mayoría creados en Buenos Aires. La poética se traslada a las telas. Los temas populares, el registro de su aldea, las costumbres se hacen metáfora con los símbolos que utiliza entre colores vivos, figuras estilizadas y curvas. La perspectiva plana y la yuxtaposición como recursos de la estética mapuche pueden verse en Contra la guerra y El árbol de la vida. Ella misma gestiona estas exposiciones visitando al mismo embajador chileno, con estos trabajos y algún recital en locales nocturnos se mantenía. Cuenta una anécdota al respecto, que una baronesa le quiere comprar una de sus telas y la artista le pone un precio descomunal, y al ver que la señora lo compraría de todas maneras, decide bajar el monto, comprendiendo que de verdad apreciaba su trabajo.

Denuncia y militancia artística

Su origen mapuche sumado al trabajo con las manifestaciones de los ancestros a través de sus costumbres, la acerca a una religiosidad más cultural que práctica, además su paso por el partido comunista chileno la aleja del dogma religioso. El Rin del angelito que había aprendido en la comunidad y que teatraliza en la radio, y el mismo tema que escribe sobre él, muestran este particular rasgo:

…Cuando se muere en la carne/ El alma busca su sitio/Adentro de una amapola/O dentro de un pajarito

La tierra lo está esperando/ Con su corazón abierto/ Por eso es que el angelito
Parece que está despierto

Cuando se muere en la carne/ El alma busca su centro/ En el brillo de una rosa
O de un pececito nuevo..

Muchas de sus canciones denuncian al poder y además de lo político reflejado en su maravillosa La Carta, otras estrofas evidencian el papel de la Iglesia. Toda su historia es una historia de lucha y esfuerzo, de rearmarse y reconstruirse desde la pobreza, la carencia, el dolor. En sus letras reflexiona acerca del sometimiento por parte de gobiernos e Iglesia sobre pueblo humilde:

“…Que dirá el santo padre/ Que vive en roma/ Que le están degollando
A sus palomas

Miren como nos hablan del paraíso/ Cuando nos llueven balas como granizo
Miren el entusiasmo con la sentencia/ Sabiendo que mataban ya a la inocencia

El que oficia la muerte como un verdugo/ Tranquilo esta tomando su desayuno
El trigo por lo sembrao/ Regao con tu sangre Julian Grimao

Entre más injusticia, señor Fiscal/ Más fuerza tiene mi alma para cantar
Con esto se pusieron la soga al cuello/ El sexto mandamiento no tiene sello…

El legado de una artista

La producción de Violeta es inmensa. Ella misma lo es por toda la lucha que como mujer de un pueblo sometido hizo desde su poesía, su música, su arte. Sus últimos días intenta un proyecto integral, levanta su Carpa de La Reina para transformarla en una especie de reducto del folclore y la música popular.

Nació el 4 de octubre de 1917 y nos dejó por decisión propia el 5 de febrero de 1967.

En la pantalla grande, realizaciones como Violeta se fue a los cielos (basada en el libro homónimo de su hermano) bajo la dirección de Andrés Wood con el papel protagónico de la actriz Francisca Gavilán, o el corto animado Cantar con sentido, así como distintos documentales sobre su historia dan cuenta de lo profundo que sigue calando su bello trabajo, diciendo verdades que se actualizan al día de hoy.

Diana Thom

 

]]>
La tragedia de Chile https://mst.org.ar/2020/09/11/la-tragedia-de-chile/ Fri, 11 Sep 2020 20:08:37 +0000 https://mst.org.ar/?p=27393 Hace unos días publicamos un artículo por los 50 años del triunfo de la Unidad Popular en Chile. Tres años después, a pesar de la determinación de la clase obrera chilena en avanzar hacia el socialismo, el 11 de septiembre, la “Vía Pacífica al Socialismo” terminaba en una dictadura fascista que duraría casi dos décadas.

Escribe: Carlos Mareco

En 1970 Allende ganaba las elecciones con el 36% de los votos. Que pudiera asumir o no su mandato dependía del Congreso, ya que la UP no había alcanzado el 50% de los votos. Latinoamérica vivía un doble proceso, por un lado la ofensiva neocolonial del imperialismo yankee y por el otro el alzamiento obrero y popular que se abrió en la década del ´60. En ese contexto la burguesía estaba dividida en torno a cómo frenar el proceso revolucionario. Ya desde antes del triunfo de Allende un sector derechista manejaba la opción golpista en diálogo directo con los EE UU y la CIA mientras otro temía la respuesta obrera y popular si se desconocía el resultado de las elecciones. Este sector prefería cercar a Allende y además no veía mal ampliar sus riquezas sacando provecho de la nacionalización de empresas. Finalmente, el 3 de noviembre de 1970 y con el aval del Partido de la Democracia Cristiana, Allende asumió la presidencia. Dos días antes una banda de ultraderecha había asesinado al Comandante en jefe del ejército, General Schneider.

En el primer año de gobierno se nacionalizó el cobre, el hierro, el salitre, el 90% del crédito bancario fue estatizado al igual que casi 100 empresas y se inició la reforma agraria con la expropiación de 1.400 latifundios, mejoró el poder adquisitivo de los trabajadores y al mismo tiempo la burguesía nacional aumentaba sus ganancias. El segundo año, por el boicot internacional mediante la baja del precio del cobre y la necesidad de importar productos para el consumo interno se disparaba una espiral inflacionaria. Ante esto Allende respondía con nuevos aumentos de salarios, permitía el aumento de los precios de las empresas no estatizadas, el congelamiento en las empresas estatales y se rompían todos los récords productivos con el aumento de la producción, beneficiando a la burguesía industrial y en especial a la comercial, que seguía controlando la distribución y comercialización de los productos.

El Programa de la Unidad Popular planteaba “llevar a cabo los cambios de fondo que la situación nacional exige, sobre la base del traspaso del poder de los antiguos grupos dominantes a los trabajadores, al campesinado y sectores progresistas de las capas medias”… “Transformar las actuales instituciones del Estado donde los trabajadores y el pueblo tengan el real ejercicio del poder”. Prometieron “una nueva constitución política, de una Cámara Única, la Asamblea del Pueblo” y que se “rechazará el uso de las Fuerzas Armadas para oprimir al pueblo”, todo esto mediante “una movilización de masas” que “construirá desde las bases la estructura del nuevo poder”. Pero nada de eso ocurrió, al contrario, el Partido Comunista y el Partido Socialista se dedicaban exclusivamente a atraer a “sectores democráticos y progresistas” de la burguesía nacional y las FF AA para que apoyen y se sumen al gobierno, al mismo tiempo combatían todo tipo de autoorganización y movilización de la clase trabajadora porque asustaría a los “progresistas” sectores burgueses del ejército y a  la Democracia Cristiana.

Los Cordones Industriales, el poder obrero

Reproducimos un extracto de una entrevista de Avanzada Socialista, prensa del PST, publicado en su edición Nro 72 en agosto de 1973. La entrevista es a Armando Cruces, 26 años, presidente de Elecmetal y del Cordón Vicuña Mackena. Según la redacción de AS, al momento que lo encontraron, el compañero Cruces se encontraba descargando un camión de alimentos, de los que abastecieron a la población.

«El compañero Allende, reformista, militante de mi Partido Socialista, transa con el enemigo a cada momento. Hay vacilaciones. Además el Partido Comunista de Chile se ha demostrado por entero en meter la «paz social» en Chile y en esto ha arrastrado al propio presidente de la república. Hay situaciones difíciles, donde los militares diariamente allanan empresas, Cordones Industriales, poblaciones, donde hay enfrentamientos con carabineros. ¡Y los trabajadores en Chile estamos en estos momentos revolucionados! Tenemos cientos de empresas en poder de nosotros, administradas por los trabajadores… desgraciadamente hoy en día, cuando ya la clase obrera ha avanzado mucho, se la quiere frenar. Se la quiere llevar a un terreno reformista, y en que aquello que nosotros hemos logrado con tanto sacrificio, derramando propia sangre de nosotros, pretenden que esto se devuelva.

En Vicuña Mackena movilizamos 5.000 a 7.000 trabajadores en cada movilización y caen tres o cuatro muertos. La fuerza en estos momentos está en los Cordones Industriales y no en la CUT»…

… «En estos momentos hay una lucha contra el fascismo, y también hay una lucha en contra del reformismo, que es bastante peligroso»…

“Los Cordones Industriales tienen un trabajo muy fuerte. Se necesita la participación de los trabajadores, decisión. Y aquí en Chile han nacido los Cordones Industriales… en estos momentos, en que se le han caído los pantalones al gobierno, nosotros a la burguesía los hemos acorralado. A los fascistas los hemos acorralado. Porque ya en las empresas no hay fascistas, los hemos echado. Y están afuera, están acorralados en el Barrio Alto de Santiago. Por eso decimos, es difícil la tarea del Cordón, pero sí es bastante positiva. Se lo repito, estamos siendo la vanguardia del proceso en estos momentos. Y de una u otra manera, en el enfrentamiento que se ve venir, los cordones industriales van a continuar siendo la vanguardia y van a ser donde los trabajadores, desesperados, se van a refugiar, y no en la Central Única de los Trabajadores…»

«Los Cordones Industriales tienen una Coordinadora ahora… es una Coordinadora que tienen los Cordones de Santiago, son siete u ocho Cordones. Y demostró poderío que esta Coordinadora da la orden y se paralizan los siete Cordones y se para todo Chile. Es un poderío. Agrupa a 80.000 trabajadores».

…»a Allende ayer se le cayeron los pantalones, por la presión de los camioneros y por todo lo que está ocurriendo en el país. Hizo renunciar su gabinete, y nosotros los trabajadores entendemos que lo hizo renunciar con un solo fin: para así poder integrar a las Fuerzas Armadas nuevamente al gabinete, al gobierno y nosotros los trabajadores decimos ¡No, no puede ser! Nosotros los trabajadores somos antimilitares. Odiamos al fascismo. El fascismo está en los generales, está en los oficiales de las Fuerzas Armadas con estructuras fascistas creadas por ellos mismos. Y al pueblo cuando tenga la oportunidad nuevamente lo van a arrasar como están haciendo en Brasil y  lo han hecho en otros países».

La clase obrera demostró en incontables ocasiones su decisión de luchar hasta el final por el socialismo, se encargaron de garantizar el abastecimiento de alimentos y productos de primera necesidad cuando la burguesía los acaparaba y escondía. Los trabajadores hicieron un esfuerzo enorme por garantizar la producción, tomando en sus manos el funcionamiento de las fábricas, el transporte y las empresas cuando las patronales reaccionarias y proimperialistas desarrollaban el lock out; se encargaban de encontrar los depósitos de alimentos escondidos y garantizaban la distribución y racionalización de los mismos. Entendían que las dificultades que se vivían eran producto del boicot patronal y exigían que se avance con más expropiaciones y el control obrero de todas las fábricas, así nacían los cordones industriales y las coordinadoras interfabriles que eran de hecho la expresión del poder dual de los obreros, que se proponía realizar las medidas que Allende y la UP no hacían. Los obreros buscaban por todas las vías armarse para lo que se venía. Algunas fábricas lo lograban de manera aislada, a los gritos exigían armas, en todos los barrios, fábricas y tierras ocupadas, por su parte el gobierno se dedicó a requisar a los obreros armados al mismo tiempo que adquiría nuevo armamento para las fuerzas represivas.  Las tareas de autoorganización que impulsaban los trabajadores, lejos de ser tareas económicas o administrativas, eran tareas políticas, empezaban a tomar el destino de su futuro en sus propias manos.

Pero mientras los obreros organizados eran perseguidos y asesinados por los altos mandos de las FF AA y las bandas fascistas, los sediciosos seguían organizando libremente el golpe que se vendría. Hicieron una primera prueba con el “Tanquetazo”, la burguesía demostraba estar dispuesta a recuperar sus privilegios a sangre y fuego, la clase dominante reconocía que sólo existían dos opciones, o el gobierno de los trabajadores o la dictadura militar de la burguesía. Soldados de la marina habían intentado en su momento rebelarse contra las tendencias golpistas de los altos mandos, pero fueron duramente castigados y abandonados por el propio gobierno “socialista”.

Luego del Tanquetazo la Armada de Chile empezó a organizar el golpe, se le sumaron los altos mandos de las Fuerzas Aéreas y finalmente el cuerpo de Carabineros. El 11 de septiembre mientras Allende dormía en su residencia las fuerzas represivas se levantaban contra el gobierno y se desplegaban por el país. Cuando Allende se da cuenta ya era tarde. Estando en la Moneda intenta contactar a Pinochet para que éste detenga a los golpistas, pero era él mismo quien estaba encabezando el golpe. Ni el PC, ni el PS y mucho menos Allende confiaron nunca en la clase obrera, permitieron que los fascistas se hicieran camino desde todos los espacios. El día del golpe la clase obrera con sus poderosos Cordones Industriales se quedó sin un comando centralizado, resistieron aisladamente el uno del otro sin armas ni la conducción que reclamaban las circunstancias. Mediante el despliegue de tanques, aviones y artillería se iniciaba una feroz matanza que liquidó a toda la vanguardia obrera socialista y revolucionaria e incluso se persiguió hasta a los más reformistas como el PC y el PS, se ilegalizaron los partidos, se disolvió el parlamento, se impuso el terror, el Estadio de Chile y el Estadio Nacional se convirtieron en un charco de sangre.

Estaban dadas todas las condiciones objetivas, de conciencia y de autoorganización de las masas y principalmente de la clase obrera para avanzar hacia la toma del poder y la instauración del socialismo, pero sin una dirección revolucionaria, esto es, un Partido Socialista, Obrero y Revolucionario es imposible lograr el socialismo. Esta sigue siendo la tarea fundamental de los revolucionarios en el Siglo XXI, en el que estamos viviendo la mayor crisis del sistema capitalista y procesos revolucionarios en todo el planeta.

]]>
50 años del triunfo de Allende en Chile https://mst.org.ar/2020/09/04/50-anos-del-triunfo-de-allende-en-chile/ Fri, 04 Sep 2020 17:53:05 +0000 https://mst.org.ar/?p=26979  El 4 de septiembre de 1970 la Unidad Popular ganaba las elecciones presidenciales. Su triunfo despertó enormes expectativas y puso a prueba la teoría de la  “vía pacífica al socialismo” preconizada por el Partido Socialista y el Partido Comunista. Tres años después el golpe encabezado por Pinochet terminaba trágicamente con esa experiencia. Extraer las conclusiones de este proceso en momentos donde las masas chilenas vuelven a jaquear el régimen heredado del pinochetismo y un ascenso obrero y popular recorre el mundo es de suma importancia para quienes luchamos por terminar con el sistema capitalista.

Emilio Poliak

La década del ´60 estuvo marcada en Latinoamérica por la radicalización de sectores importantes del movimiento de masas a partir del triunfo de la Revolución Cubana y por el ascenso que tuvo entre sus expresiones salientes el Mayo Francés, el Cordobazo y otras luchas importantes alrededor del mundo. La elecciones de 1970 se dan en ese contexto y con  un ascenso que desde 1967 venía creciendo en Chile como respuesta al deterioro económico y la represión del gobierno de Democracia Cristiana.

En ese cuadro, frente a las elecciones presidenciales la burguesía se divide entre el Partido Nacional y la Democracia Cristiana, facilitando el triunfo de la Unidad Popular. Las fuerzas dirigentes de esta coalición eran el Partido Socialista y el Partido Comunista y la integraban también partidos burgueses como el Partido Radical y el MAPU (ruptura de la DC). Salvador Allende obtuvo el 36,3 %, superando a  Jorge Alessandri el PN (34,9%) y a Radomiro Tomic  de la DC (27,8%). De todas maneras, por el régimen político chileno, al no obtener más de la mitad de los votos era el parlamento, con mayoría de la derecha, quien debía ratificar el triunfo. A pesar de las presiones de sectores de la burguesía y  el imperialismo, en un clima marcado por movilizaciones y atentados el congreso finamente ratificó a Allende como presidente electo. El peligro de desatar un proceso de rebelión de consecuencias impredecibles y el compromiso de Allende de respetar los marcos de la legalidad burguesa fueron decisivos a la hora de la definición. El  3 de noviembre, Allende asumió la presidencia en medio de una gran movilización popular.

La vía chilena al socialismo

El programa de la UP señalaba que “la única alternativa verdaderamente popular y, por lo tanto, la tarea fundamental que el Gobierno del Pueblo tiene ante sí, es terminar con el dominio de los imperialistas, de los monopolios, de la oligarquía terrateniente e iniciar la construcción del socialismo en Chile” (I)

Al momento de definir cómo se llevaría adelante este  proceso Allende decía “se nos mira con afecto fraternal y combativo por millones de hombres, mujeres y jóvenes en el mundo, que ven en la experiencia nuestra la tentativa consciente de un pueblo que abre un poderoso cauce de transformaciones a través de la vía eleccionaria. Dentro de la democracia burguesa vamos a encontrar los resortes que nos permitan realizar los cambios fundamentales que modifiquen a fondo la vida política, económica y social de nuestro pueblo. Hemos ganado por los cauces legales. Hemos vencido a través del camino establecido por el juego de las leyes de la democracia burguesa, y dentro de estos cauces vamos a hacer las grandes y profundas transformaciones que Chile reclama y necesita. Dentro de la propia Constitución modificaremos esa Constitución, para dar paso a la Constitución Popular, que expresa auténticamente la presencia del pueblo en la conquista y ejercicio del poder.” (II)

Y en su primer discurso ante el parlamento señalaba “Los escépticos y los catastrofistas dirán que no es posible. Dirán que un Parlamento que tan bien sirvió a las clases dominantes es incapaz de transfigurarse para llegar a ser el Parlamento del Pueblo chileno. Aún más, enfáticamente han dicho que las Fuerzas Armadas y Carabineros, hasta ahora sostén del orden institucional que superaremos, no aceptarían garantizar la voluntad popular decidida a edificar el socialismo en nuestro país. Olvidan la conciencia patriótica de nuestras Fuerzas Armadas y de Carabineros, su tradición profesional y su sometimiento al poder civil […] Por mi parte declaro, señores miembros del Congreso Nacional, que fundándose esta institución en el voto popular, nada en su naturaleza misma le impide renovarse para convertirse de hecho en el Parlamento del pueblo. Y afirmo que las Fuerzas Armadas chilenas y el Cuerpo de Carabineros, guardando fidelidad a su deber y a su tradición de no interferir en el proceso político, serán el respaldo de una ordenación social que corresponda a la voluntad popular expresada en los términos que la Constitución establezca.”(III)

Es decir, la política de la Unidad Popular consistía en llegar al socialismo a través de los mecanismos de la democracia burguesa. El reformismo de la socialdemocracia, asumido por el stalinismo se ponía a prueba. El resultado tomaría un carácter trágico poco tiempo después.

Una vez en el gobierno, Allende impulsó medidas tendientes a llevar adelante el programa de la UP. Se nacionalizó el cobre, principal producto de exportación y la gran minería de  hierro, carbón, salitre y cemento. El sistema bancario fue nacionalizado quedando el 90% del crédito en manos de la banca estatizada. Cerca de 100 fábricas fueron estatizadas pasando al área social y se dinamizó la reforma agraria expropiando unos 1400 latifundios. Los recursos obtenidos a partir de esas medidas sirvieron para aumentar el poder adquisitivo de los sectores populares y fomentar planes de viviendas entre otras medidas sociales. Todas esas medidas fueron votadas en el paramento, es decir apoyadas por la oposición, especialmente de la DC que reflejaba a sectores de la burguesía que no veían mal recuperar algo de la renta cedida ante la penetración imperialista de las últimas décadas. Claro que la pretensión de esos sectores era que la renta recuperada se distribuyera mayoritariamente entre la burguesía y no en las masas populares. Estas contradicciones de clase estallarían en poco tiempo.

La derecha reacciona, la clase obrera responde

Las  presiones del imperialismo yanqui comenzaron rápidamente, limitando las compras al país y propiciando la baja del precio internacional del cobre. Esto agudizó los problemas de abastecimiento que venían del gobierno anterior y provocó la aparición de una espiral inflacionaria. Se ponía a la orden del día avanzar en el control estatal de la distribución, pero la política de Allende fue tolerar los aumentos de precios en las industrias no estatizadas, a la vez que autorizaba algunos aumentos salariales para compensar. De esta manera buscaba, coherente con su orientación, ganar  o neutralizar a sectores de la burguesía industrial y comercial, cosa que no lograría. A mediados de 1972 comenzaron las primeras manifestaciones de la derecha con cacerolazos. En lugar de profundizar el camino de las nacionalizaciones y expropiaciones el gobierno retrocedió en las que estaban planeadas y renunció al proyecto de crear una red estatal de distribución. Esto no calmó a la derecha que en octubre se lanzó a una huelga patronal encabezada por los dueños de camiones y comercios que duró tres semanas.

La respuesta de la clase obrera no se hizo esperar, movilizándose para quebrar el lock out patronal. Se organizaron comités de defensa y comités de fábrica que tomaron la producción en sus manos. Surgieron los cordones industriales, que reunían todas las fábricas de un determinado sector, con sus direcciones elegidas por las bases. No tenían como eje las tareas económicas sino políticas, tales como organizar la defensa del territorio, establecer qué industrias del sector debían pasar al área social, y determinar los métodos de lucha (tomas, movilizaciones, concentraciones, huelgas, etc.). Se trasformaron en  un verdadero esbozo de poder dual cuando se coordinaron con comités barriales En lugar de jugarse a la movilización y al desarrollo y centralización de estos organismos, el gobierno se recostó sobre el ejército dándole todas las tareas de control y vigilancia e incorporando al gabinete tres ministros militares.

En este marco de polarización, el 4 de marzo de 1973 se realizaron elecciones donde la UP no sólo volvió a ganar sino que aumentó su caudal de votos, pasando al 44%. Las masas chilenas mostraban que a pesar de las dificultades y a  que en sectores cada vez más extendidos crecían las  críticas a las vacilaciones del gobierno, estaban dispuestos a defender sus conquistas, sus organizaciones y a derrotar a la derecha reaccionaria.

Sin embargo el gobierno siguió con su orientación priorizando el diálogo con la Democracia Cristiana. El Partido Comunista, a través de su principal dirigente no dejaba lugar a dudas “…Pero junto a la opinión de Leighton [dirigente democristiano] ya se perfila otra entre las tendencias no derechistas del PDC [Partido Demócrata Cristiano] y ella sostiene que al igual que después de las elecciones presidenciales existen condiciones objetivas favorables para buscar la integración de la Democracia Cristiana a responsabilidades de Gobierno. Una buena ayuda para alcanzar esta posibilidad la constituye la presencia de las Fuerzas Armadas en el Gabinete de Salvador Allende, lo que entrega una base nacional que puede servir de puente para una colaboración política más amplia. De ser esto posible se abrirían perspectivas «históricas» puesto que, conforme al criterio de los que sostienen esta posición, sería posible integrar a la base de respaldo de los partidos de la Unidad Popular prácticamente a toda la base de la Democracia Cristiana, con lo cual se conseguiría una «ancha mayoría» para respaldar el proceso de cambios iniciados y asegurar sus indispensables correcciones…” (IV)

Del Tancazo al golpe

Las vacilaciones del gobierno no sólo desarmaban a obreros y campesinos sino que dejaban las manos libres para que la derecha siga intentando desestabilizar al gobierno. Los intentos de hacerlo por la vía del régimen apelando a un juicio político o variantes por el estilo se esfumaron después de las elecciones de marzo y dieron paso rápidamente al intento de hacerlo a través de un golpe.

El 29 de junio el Regimiento Blindado Nº2 a las órdenes del teniente coronel Roberto Souper dirigió sus tanques hasta la Case de la Moneda, sede del gobierno, efectuando varios disparos mientras intentaba que otros regimientos se sumen. La rebelión militar fue sofocada por las tropas comandadas por el General Prats, jefe del ejército y ministro del gobierno.

Años más tarde Pinochet, que había actuado bajo las órdenes de Prats, reconoció que “la acción había servido para que los servicios de inteligencia de las Fuerzas Armadas pudieran medir la capacidad de respuesta de las fuerzas pro Unidad Popular, registrar el tipo de armas que éstas usaban y comprobar el nivel de respuesta de la población a los llamados de Salvador Allende.”(V) Es decir, mientras la derecha se preparaba para derrocar al gobierno, la Unidad Popular en lugar de preparar al pueblo para enfrentarlos lo desarmaba. El propio Allende en un discurso pronunciado luego de la derrota del tancazo decíaY desde allí llamé al pueblo dos veces por radio. Primero, para señalarles que tuvieran confianza en las Fuerzas Armadas, Carabineros e Investigaciones […] Mientras sucedían estos hechos –repito– el Comandante en Jefe del Ejército, junto con los generales Pinochet, Pickering, Urbina y Sepúlveda, trazó el plan para reprimir a los subversivos.” (VI)

Mientras la derecha se armaba para el golpe, Allende llamaba a confiar en los militares como Pinochet y Urbina, que lo encabezarían o  Pickering y Sepulveda Squella que al igual que Prats renunciaron, dejando el camino abierto al golpismo. Luego del Tancazo, se creó un gabinete de Seguridad Nacional en el que se incorporaron los tres Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas y el Director General del Cuerpo de Carabineros, según el PC para “asegurar la constitucionalidad, para decirle a todo el país que ha llegado la hora de normalizar la situación sediciosa.”(VII) Para completar la orientación  conciliatoria el partido Comunista se dedicó a intentar que la Democracia Cristiana también se incorporase al gobierno. Así lo contaba su Secretario General: “No hemos señalado dos obligaciones (de los comunistas después de las elecciones) sino tres; la tercera es asegurar llegar a las elecciones del 76 y asegurar el triunfo de un nuevo gobierno popular y revolucionario que continúe la obra que le ha correspondido iniciar al compañero Allende. Estas tres obligaciones están íntimamente unidas y en el fondo trazan una perspectiva revolucionaria que no hace sino reafirmar la conocida orientación del Partido Comunista en el sentido de considerar que es posible, en las condiciones concretas de nuestro país, realizar la revolución antiimperialista y antioligárquica y construir el socialismo sin necesidad de un enfrentamiento armado.”(VIII)  En plena polarización la estrategia del PC era ganar en las elecciones a celebrarse tres años después y reafirmar la vía pacífica al socialismo

Mientras tanto la polarización tenía su reflejo al interior de las fuerzas armadas. En agosto, los  marinos de Valparaíso y Talcahuano se organizaron para denunciar la preparación de un nuevo golpe. NI el gobierno, ni el PS, ni el PC les brindaron apoyo, por el contrario los abandonaron a su suerte y fueron encarcelados y torturados por sus jefes. En lugar de aprovechar la división de las FFAA para ganar  a las bases contra los superiores que respondían a la reacción siguieron confiando en los mandos, allanando el camino al golpe.

Paralelamente  el movimiento obrero había empezado a armarse por sus propios medios. En las fábricas se fabricaban armas, bombas molotovs, granadas, etc. Y también los partidos distribuyeron algunas armas principalmente cortas, además de algunos fusiles.

Finalmente, el 11 de septiembre el “democrático” General Pinochet encabezaba un nuevo golpe. A las  10:30 de la mañana, Allende habló por segunda vez y dio cuenta a los trabajadores que recibió un ultimátum para que renunciara. Reafirmó que no iba a renunciar y lamentó que los militares hubiesen traicionado su profesionalismo, diciendo que la historia los habría de juzgar. Pero nunca llamó al  movimiento obrero a resistir. Únicamente dijo que los trabajadores debían estar alertas en la defensa de sus conquistas. Luego se despidió. Tampoco e PS ni el PC dieron ninguna instrucción a sus militantes o a los trabajadores. La instrucción de los partidos era que se debía obedecer las órdenes de la CUT. Y la orden de la CUT fue tomar todas las fábricas, todos los locales de trabajo, todos los fundos y permanecer “alerta esperando nuevas instrucciones”, pero las nuevas instrucciones no llegaron nunca. No hubo  ningún plan de resistencia, ni comando centralizado. La única instrucción que tuvieron fue de quedarse en sus fábricas: y los militares fueron fábrica por fábrica, destruyendo fácilmente la resistencia que hubo. La resistencia se dio, en forma espontánea y aislada, fábrica por fábrica, en los Cordones Industriales. Una vez muerto Allende, acalladas las radios de izquierda, los militares cercaron las fábricas. Los obreros resistieron desde adentro, pero entonces se inició el bombardeo de esas fábricas. La resistencia heroica, desesperada y aislada de la vanguardia obrera no consiguió frenar el golpe.

Lecciones de septiembre

El relato histórico de los hechos tiene como objetivo extraer las conclusiones de un proceso que anunciado como la vía pacífica al socialismo, contando con un apoyo y fuerza tremenda de la clase obrera y el campesinado terminó en una tragedia que significó varios miles de muertos, la destrucción de las organizaciones obreras y populares, la perdida de las conquistas obtenidas y una dictadura de 17 años que cambió la estructura económica del país en favor de los grandes capitalistas y el imperialismo. Trotsky, analizando la revolución de Octubre, señalaba que sin la existencia de una dirección revolucionaria como el Partido Bolchevique la energía de las masas se hubiera disipado en estallidos sin lograr el triunfo de la revolución. En Chile, esa dirección no existió. El Partido Socialista y el Partido Comunista llevaron hasta el final su concepción reformista, de mantenerse dentro de los límites del régimen democrático burgués. El MIR, una fuerza guevarista que no formaba parte de la UP tampoco estuvo a la altura de las circunstancias. Uno de sus dirigentes escribía  en su prensa: “Las Fuerzas Armadas tienen un papel verdaderamente patriótico y democrático que jugar junto al pueblo, apoyando a los trabajadores en su lucha contra la explotación de la burguesía…”(IX) Tampoco tuvo una política para desarrollar los Cordones Industriales, más bien los  ignoraba intentando crear otros organismos artificiales por fuera de los que genuinamente se daba el movimiento obrero.  A lo sumo, al  igual que el PC planteaba integrarlos a la burocrática CUT dirigida por los comunistas. El trotskismo lamentablemente carecía de una presencia significativa. Se produjo una radicalización de sectores importantes en la base de casi todas las  corrientes, sobre todo en el Partido Socialista, donde las críticas al reformismo de su dirección fueron muy importantes. Pero esto no alcanzó para dar forma a una dirección alternativa que pudiera guiar la fuerza obrera y popular hacia el desarrollo de los organismos de doble poder, la centralización de los comités de defensa y tener una política hacia las bases del ejército para intentar quebrarlo. A la hora del golpe definitivo de la reacción, no hubo una resistencia organizada capaz de derrotarla y darle a la lucha de clases una perspectiva para avanzar hacia la revolución socialista.

En el siglo XIX ya Marx había señalado que “la clase obrera no puede simplemente tomar posesión de la máquina estatal existente y ponerla en marcha para sus propios fines” (X) y que no se trata de “hacer pasar de unas manos a otras la máquina burocrático-militar, como se venía haciendo hasta ahora, sino romperla y ésta es justamente la condición previa de toda verdadera revolución popular” (XI) El planteo de que el proletariado debía establecer un nuevo tipo de Estado a partir de nuevos organismos creados por él mismo, distintos a los de la burguesía, lo desarrolló al calor de la  experiencia de la Comuna de París que definió básicamente como “la supresión del ejército permanente para sustituirlo por el pueblo armado” y un organismo de la democracia obrera no parlamentario, sino de trabajo, legislativa y ejecutiva al mismo tiempo con miembros electos por las bases, revocables y sin privilegios materiales. A partir de esas elaboraciones y de su propia experiencia los bolcheviques impulsaron a  los soviets como la forma del nuevo Estado Obrero. En Chile, donde los Cordones Industriales comenzaban a ser embriones de organismos democráticos de doble poder y la clase obrera comenzaba a armarse, todas estas conclusiones fueron pasadas por alto, manteniendo la máquina del Estado burgués, especialmente su ejército profesional, con consecuencias trágicas conocidas. Lamentablemente sectores que se reclaman de izquierda, progresistas o anticapitalistas parecen no haber asimilado todavía las enseñanzas de la historia. El Partido Socialista chileno se pasó definitivamente del lado de la burguesía como garante del pacto de la concertación pos pinochetista, administrando el Estado Capitalista al servicio de la misma burguesía que se enriqueció durante la dictadura. Y en momentos en que el pueblo chileno retoma las luchas en una verdadera revolución contra los resabios del régimen heredado de la dictadura nuevamente el Partido Comunista y el recientemente creado Frente Amplio intentan canalizar toda la movilización por las vías de la institucionalidad burguesa.

Para la clase obrera y los sectores populares la necesidad de crear organismos propios de autodeterminación democrática como instrumentos de lucha y  como germen de un nuevo Estado es una tarea fundamental. La construcción de una dirección revolucionaria sigue siendo el mayor desafío para que la energía de las masas no termine en nuevas frustraciones. La experiencia chilena, así como las experiencias fallidas de los progresismos latinoamericanos del siglo XXI muestran que no es evitando la radicalización de las masas y otorgando concesiones a la derecha como se puede neutralizarla o derrotarla y obtener conquistas significativas para el pueblo trabajador, sino desarrollando los organismos democráticos  de las masas en lucha y una dirección revolucionaria que destruya las bases económicas e institucionales de los capitalistas avanzando en la revolución socialista.

  • Programa de la Unidad Popular
  • Discurso en el XXIII Congreso General Ordinario del Partido Socialista de Chile de La Serena Pronunciado el 28 de enero de 1971.
  • Discurso ante el Congreso de la República, 21 de mayo de 1971
  • Chile Hoy, N° 43
  • “Camino recorrido: Memorias de un soldado”, 1990
  • Discurso de Salvador Allende hablando al pueblo desde La Moneda el 29 de junio de 1973
  • Víctor Días, subsecretario general del PC en El Siglo, 13 de agosto de 1973
  • Chile Hoy, Nº 40
  • Revista Punto Final (órgano del MIR)
  • Marx, La guerra civil en Francia
  • Marx, carta a a Kugelmann, 12 de abril de 1871

.

]]>
Protestas, represión y proceso constituyente. Chile: marzo caliente https://mst.org.ar/2020/03/04/protestas-represion-y-proceso-constituyente-chile-marzo-caliente/ Wed, 04 Mar 2020 13:57:16 +0000 https://mst.org.ar/?p=21543 El 18 de marzo se cumplirán cinco meses de revolución, cinco meses del estallido que marcó a fuego el final de una etapa en Chile. Mientras que el debate sobre el proceso constituyente cobra fuerza, la disputa por la calle no se detiene. El gobierno amenaza con recrudecer la represión, pero sigue perdiendo apoyo. El desafío de construir una alternativa revolucionaria está más vigente que nunca.

Escribe: Joaquín Araneda, dirigente del Movimiento Anticapitalista

El festival de Viña del Mar, famoso a nivel internacional, se transformó en febrero en una vidriera de los profundos cambios que se han producido en los últimos meses. No solo por las enormes performances de las y los artistas que expusieron desde el escenario las violaciones a los derechos humanos, cuestionaron al gobierno en duros términos y difundieron masivamente algunas de las demandas que millones hemos puesto en las calles. Sino que también, las calles de Viña y Valparaíso fueron escenario de enfrentamientos y masivas movilizaciones, con miles de pobladores bajando desde los cerros hasta las puertas mismas de la Quinta Vergara.

Es cierto que la masividad de los primeros días de la revolución no es la que se manifiesta hoy en las calles, pero no es menos cierto que existe un estado de deliberación política profunda en toda la geografía nacional. Existe una importante vanguardia de masas que continúa movilizada y que cuenta con el apoyo mayoritario de la población, a pesar de las campañas cada vez más desaforadas del gobierno, la derecha y sus socios de la “centro izquierda” que hablan de violentistas y delincuentes para referirse a una juventud que perdió el miedo y está dispuesta a todo por conquistar sus reivindicaciones.

Pero Viña fue solo una muestra, tal como se palpaba en el ambiente, marzo empezó con un alza en las movilizaciones y reclamos. El “Súper Lunes” estuvo cruzado por actividades feministas, cacerolazos, barricadas y enfrentamientos con los pacos en todo Santiago y en distintas ciudades del país, dejando en claro que la intención de institucionalizar el enorme proceso de movilización no logra concretarse y la inestabilidad está latente.

Salvado por el Pacto, cuestionado por la movilización

Sebastián Piñera es el Presidente con la peor imagen de la historia del continente y el que tiene los niveles más altos de rechazo en toda la historia. Solo se explica que continúe al frente del Ejecutivo por el sostén que el conjunto del régimen político le ha otorgado mediante el “Pacto por la Paz y la Nueva Constitución” firmado por el conjunto de las fuerzas con representación parlamentaria (con algunas excepciones) empezando por el Frente Amplio que se transformó, desde ese día en la principal viga del gobierno a cambio de un amañado proceso constituyente de resultado incierto.

Por el lado de las calles, el PC al comando de la mesa de Unidad Social desmontó el proceso de convocatoria a huelgas generales que había motorizado, muy contra su voluntad, los primeros días del estallido y que habían permitido, por un lado, terminar con el Estado de Excepción y, por el otro, obligar al gobierno a aceptar una “agenda social” aunque insuficiente.

Con estos apoyos el gobierno intenta retomar la ofensiva y amenaza con nuevas medidas represivas para “garantizar el orden público”, y a la derecha del propio Piñera se fortalecen relativamente sectores que lograron aglutinar sus fuerzas tras la postura del “Rechazo” al cambio constitucional y apuestan a tonificarse en las urnas y también en las calles, comenzando incluso a mostrarse con grupos armados amparados por carabineros.
Este es el verdadero resultado del pacto, por un lado, desmontar las fuerzas de la clase obrera y el pueblo, y por el otro, darle una vía de escape y reagrupamiento a la derecha que estaba contra las cuerdas. Estos “demócratas” de lo posible parecen no haber aprendido nada de la experiencia fallida de los ’70, no hay diálogos ni pactos con la derecha que terminen bien para el pueblo.

Desarrollar la movilización, pelear por la unidad, construir organización revolucionaria

Desde el Movimiento Anticapitalista, sección chilena de la Liga Internacional Socialista, venimos desarrollando una importante agitación política sosteniendo el programa de la revolución en alto y denunciando con fuerza el Pacto. Nos reunimos y empezamos a impulsar con otras organizaciones de izquierda la creación de un comando unitario por una verdadera Asamblea Constituyente Libre, Democrática, Soberana y Plurinacinoal que además señale con fuerza el reclamo de que Piñera se tiene que ir de una vez por todas. Participamos activamente de las movilizaciones y acciones unitarias y damos pasos concretos en la organización de una fuerza que sea capaz de transformarse en una alternativa revolucionaria, anticapitalista, feminista y ecosocialista, dando un salto orgánico y político. Para esa tarea, el próximo 8 de marzo, en el marco de las enormes movilizaciones feministas que atravesaran nuestro país y el mundo, llevaremos a las calles por primera vez nuestro periódico, lo cual representa un avance considerable de nuestro desarrollo y se suma a nuestra página web y distintas redes sociales no solo como una forma de difundir nuestras ideas, sino también como una herramienta de organización política que apuntamos llegue a miles.

En sus páginas insistiremos en la necesidad de redoblar la movilización, empezando por el 8 y 9 de marzo donde el movimiento feminista volverá a poner todas sus fuerzas en las calles y la necesidad de organizar una nueva y poderosa huelga general para terminar con las amenazas represivas y con el propio gobierno asesino de Piñera.

Desarrollaremos todos los elementos de la campaña conjunta con la izquierda y los sectores combativos por una verdadera Asamblea Constituyente denunciando que, para no perder en el plebiscito de abril, la clave es no dejar la movilización y avanzar en la organización revolucionaria.

Retomaremos con fuerza el reclamo por la libertad de todos los presos y presas políticas que se cuentan por miles, como también el castigo a los responsables de violaciones a los DDHH, la disolución de carabineros y demás medidas democráticas básicas y urgentes para terminar con la represión.

Finalmente, desarrollando este programa que surgió y se fortalece en las calles, avanzaremos con nuestra propuesta de pelear por un verdadero gobierno de quienes nunca hemos gobernado, los y las trabajadoras, las y los pobladores y la juventud como única garantía para que se puedan llevar hasta el final todas las demandas que nuestro pueblo ha colocado en debate y por las cuales se moviliza.

Con esta nueva herramienta y la voluntad revolucionaria de cambiarlo todo, desde el Movimiento Anticapitalista nos proponemos seguir participando activamente de la revolución chilena. Convencides de que no solo es posible sino necesario terminar con el régimen de Pinochet y avanzar hacia una salida socialista.

]]>
La Matanza: Marcha de la Gorra Vol.2 https://mst.org.ar/2019/12/09/matanza-marcha-de-gorra-vol-2/ Mon, 09 Dec 2019 17:52:37 +0000 https://mst.org.ar/?p=20753 Este viernes 6 de diciembre se realizó en San Justo la segunda edición de la Marcha de la Gorra local con gran participación y exigencias hacia todos los niveles del estado y sus gobiernos

Antes de las 17hs, ya las columnas colmaban el frente del Shopping sobre ruta 3. Cientos fuimos cuando decidimos comenzar a avanzar. Encabezada por una bandera de arrastre de referentes de DDHH, sociales y políticos, seguido por una cabecera de familiares de víctimas de gatillo fácil locales, el Volumen N°2 de la La Marcha de la Gorra, superaba en cantidad a la primera.

Los casos de Ariel, Juanse y Diego -cuyos familiares estuvieron presentes-, se suman al de Matías Alderete. Hacia mitad del año en La Matanza, se vivió una concentración de casos de este tipo, a manos de la Federal -la misma que mató a Luciano- y en el caso de Ariel, un agente de la Policía Aeroportuaria. La marcha exigió justicia por todos ellos. Nosotres agregamos, que la conformación de comisiones investigadoras independientes se vuelve necesaria teniendo en cuenta la complicidad con las mafias y la justicia de las fuerzas de (in)seguridad.

 

Espinoza, más gendarmería no es seguridad

Es represión. «La Matanza tenía mil gendarmes y Vidal y Macri nos los sacaron», «Tiene que volver gendarmería al municipio», «Con la policía no alcanza», «Tenemos una policía de brazos caídos». Serían frases propias de Patricia Bullrich. Pero no. Es la campaña electoral de Fernando Espinoza, que además prometióque en el 2020, con él como intendente, Axel y Verónica en la Provincia y Alberto y Cristina en Nación, la Gendarmería volvería a patrullar La Matanza. La mayoría de estos dichos fueron paralelos a la «ola» de casos que atravesó nuestro municipio a mediados de año.

El rol original de la Gendarmería es cuidar las fronteras nacionales. Los gobiernos la traen a los barrios del conurbano a cuidar la frontera de clase, expresó en el acto final Vilma Ripoll que acompañó la marcha junto a la delegación del MST local. También nuestra jóven compañera, Sofía Vega, que además es presidenta del Centro de Estudiantes de la Técnica 8 y coordinadora de la UET subió al escenario junto a otras jóvenes a dar voz al documento. En ese acto -además de en el documento de elaboración colectiva-, hubo reiteradas menciones de repudio en voces de diferentes organizaciones a la orientación represiva del gobierno local. Es que, para combatir la inseguridad, no necesitamos más represión y mano dura, sino políticas de inclusión con presupuesto.

 

«No vamos a tirar un gendarme por la ventana»

Hace algunos días la GNA le entregó a Patricia Bullrich un sable con ese grabado. Esa frase, la diría la ministra macrista de seguridad luego del asesinato de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, dónde gendarmería tuvo responsabilidad directa. Esta ministra instaló la Doctrina Chocobar como un modelo, el del gatillo fácil y la impunidad. Así lo demuestra el informe con el que salió a «desmentir» a CORREPI, cuyas estadísticas hasta febrero de este año arrojaron 1303 casos de personas asesinadas por el aparato represivo del estado en el periodo 2015 – 02/2019, de los cuales 51% fueron en la provincia de Buenos Aires.

Hace días también, la cámara de diputados de la Nación votó favorable el proyecto de «Reequipamiento de las Fuerzas Armadas» presentado por Agustín Rossi, que asumirá su cargo como Ministro de Defensa en los próximos días. El proyecto, votado por un 95% de la cámara, argumenta la defensa contra ataques externos para crear un Fondo que asigne un presupuesto extra al ejército.  Somos críticos y también lo fue el documento unitario leído en la Plaza el viernes:

 

«Sabemos que el ajuste no pasa sin represión. Por eso, hemos visto la militarización del Hospital Posadas para garantizar su vaciamiento. Y las represiones a conflictos educativos, y de trabajadores contra cierres, ajuste, por paritarias. Así también hemos vivido la represión a los jubilados para garantizar el plan de ajuste del FMI. Denunciamos la decisión que ha tomado una mayoría aplastante de diputados de designar un presupuesto de aumento progresivo para el “reequipamiento de las fuerzas armadas. Esas fuerzas armadas han sido rechazadas por el pueblo por ser garantes de la última dictadura militar y no han sido depuradas estructuralmente. Ese compromiso con los derechos humanos se reafirmó en el enfrentamiento al 2×1 a los genocidas, y en la alegría que hoy, a pocos días festejamos de la aparición del nieto número 130 recuperado. Actualmente, en nuestros países vecinos adoptan un rol de represión interna, no de defensa genuina. Además, ese presupuesto representa un 20% del presupuesto de educación. Decimos ¡No al ajuste en educación y salud! ¡Plata para educación no para represión! ¡No al FMI, ni un peso para los especuladores y grandes empresarios! ¡No a la represión de la protesta! ¡Libertad a les preses por luchar!».

 

El MST y una respuesta desde la izquierda

Sabemos que el delito y la violencia crecen cuando crece la miseria y que la criminalización a la protesta intenta lograr pasar el ajuste sobre la clase obrera y los sectores populares. Por eso nuestra columna incorporó la consigna «Macri se va, pero el FMI queda. Basta de ajuste y represión». El control social en los barrios y el gatillo fácil muchas veces, como en el caso de Luciano, viene de la mano de intentar hacer parte del delito organizado a los jóvenes, o garantizar su silencio, otras veces son demostraciones de fuerza. Por eso exigimos «Basta de gatillo fácil, fuera la policía y la gendarmería de los barrios» y frente al aumento del presupuesto al ejército reclamamos que esa plata nutra el de educación. Esa, junto a las ofertas laborales sin precarización, es una real política de inclusión para los pibes y las pibas.

Además, creemos que una política contra las mafias policiales, relacionadas con el gatillo fácil, la trata y el narcotráfico, es la depuración de las fuerzas como resultado de la investigación independiente de una comisión integrada por familiares de víctimas, organismos de derechos humanos y personalidades intachables; que los comisarios sean electos por voto popular y revocables. Que roten de su zona de ejercicio para no favorecer el establecimiento del delito organizado y que tengan control popular, además de la posibilidad de denunciar a sus superiores. Todo esto en el camino del desmantelamiento de todo el aparato represivo que funciona al servicio de los capitalistas.

Un gran perro Matapacos se lució en la columna del MST, acompañado de pancartas con la consigna «fuera Piñera represor», en un gesto de internacionalismo militante. «No es un policía, es toda la institución» se canta ante cada reclamo por gatillo fácil. En Chile podríamos cambiar policía por paco. No hay diferencias sustanciales en el objetivo estratégico de las fuerzas represivas en una u otra parte del mundo. Por eso, un programa antirrepresivo en clave internacionalista, anticapitalista y socialista, es fundamental. Y la unidad de acción para avanzar hacia ese horizonte, indispensable.

 

 

Ana Paredes Landman / MST en el FIT-Unidad (La Matanza)

]]>
No al pacto y la «cocina». Chile: ¡A la huelga! Chao Piñera y sus cómplices https://mst.org.ar/2019/11/27/no-al-pacto-cocina-chile-a-huelga-chao-pinera-complices/ Wed, 27 Nov 2019 13:58:30 +0000 https://mst.org.ar/?p=20626 Al cierre de esta edición, en Chile está transcurriendo una huelga general convocada por los sindicatos combativos de portuarios, camioneros y docentes, a la que finalmente tuvo que plegarse la burocracia de la CUT. Reproducimos el volante de nuestra organización hermana, el Movimiento Anticapitalista de Chile.

A más de un mes de revolución se intensifican los cruces de caminos. Piñera y sus cómplices se atrincheran atrás de un pacto, nuevamente a espaldas del pueblo y suscrito sobre las violaciones a los derechos humanos. Insuficiente y antidemocrático de fondo, un convenio para garantizar la continuidad del modelo capitalista-neoliberal y amparar la impunidad. Sus firmantes: todo arco político de quienes gobernaron los últimos 30 años y sus nuevos socios, la ex-Nueva Mayoría, el Frente Amplio y obvio, la derecha pinochetista.
Pero no la tiene fácil: el asalto a la política desde las calles y la autoorganización no la detienen nada ni nadie. Somos muchas y muchos, las y los trabajadores, las mujeres y la juventud que sabemos que el «pacto por la paz y la nueva constitución» no solucionará la crisis. Hay fuerzas de sobra para cambiarlo todo, sin ninguno de ellos: así se ha demostrado desde octubre hasta ahora.

Con la juventud sin miedo y la clase trabajadora a la huelga

Enfrentamos a un gobierno que tambalea, sostenido en un primer momento por las Fuerzas Armadas que asesinaron, violaron y torturaron. Hoy Piñera es sostenido por el «Pacto», una minoría concentrada en el poder que no les molesta la violencia represiva y la impunidad. La izquierda parlamentaria adopta el «a medida de lo posible», el FA adhiriendo, mientras que el PC por omisión incentiva las falsas ilusiones para desmovilizar.
Un antídoto contra aquellos es la fuerza que aglutina la clase trabajadora cuando entra en escena. Repasemos: tras las huelgas y la marcha más grande de la historia, Piñera debió retroceder en la militarización; posteriormente en una nueva huelga general la «oposición» tuvo que actuar como salvavidas del gobierno, avanzando en el «Pacto». Demostraciones decisivas.

Es por eso que este 25, 26 y 27 de noviembre hay que robustecer el llamado a huelga que impulsan los portuarios y otros sectores, sumarle la conformación de los Comités de Huelga Territoriales para nutrir la paralización efectiva, avanzar en la coordinación con Asambleas y Cabildos para preparar piquetes y acciones unitarias, frenando la represión con la autodefensa en barricadas, piquetes y cacerolazos. Un esquema que nazca desde abajo, un camino para deliberar colectivamente un plan de lucha contra el pacto antidemocrático y de impunidad. Hay que sumarle el Fuera Piñera como necesidad para que paguen las violaciones de derechos humanos y poder garantizar un verdadero cambio a través de una Asamblea Constituyente libre, soberana, democrática y plurinacional, una reorganización del país que contemple:

  • No más AFP, por un sistema de reparto solidario.
  • Salario igual al costo de vida real.
  • Salud estatal, no sexista y gratuita.
  • Educación gratuita, de ingreso universal y de calidad.
  • Re-estatización con control social de trabajadores y usuarios de todos los servicios públicos.
  • Vivienda digna, de acceso universal sin negociados de especulación inmobiliaria.
  • Condonación de todas las deudas.
  • Por una reconversión económica integral, sin corporaciones, sin TLC, sin capitalismo neoliberal.
  • Contra la violencia machista y los femicidios, presupuesto de emergencia.
  • Aborto legal, seguro y gratuito en el sistema de salud para todos los cuerpos gestantes.
  • Reconocimiento y socialización del trabajo doméstico no remunerado, con derecho a la jubilación.
  • Comisión Investigadora Independiente por juicio y castigo para los crímenes de la dictadura y estos 30 años.
  • Por una democracia real, sin casta política privilegiada, con revocatoria de mandatos y salario para diputados y funcionarios equivalente al de un trabajador.
  • Soberanía y autodeterminación de los pueblos. Desmilitarización en Wallmapu.
  • Por un Chile Socialista, plurinacional y a favor de una verdadera integración latinoamericana.

Estas son las causas para un nuevo país, de los de abajo, del 99%. Estas son nuestras banderas de lucha.

Súmate al Movimiento Anticapitalista, organízate para que gobiernen lxs que nunca han gobernado

Sabemos que somos miles los que repudiamos la «cocina» de la casta política. Hemos dialogado con cientos de activistas desencantados con la izquierda parlamentaria que se sumó o avaló el pacto. Compañeras y compañeros que nos encontramos en las calles, militantes y simpatizantes del FA y de las juventudes del PC, también grupos y tendencias que han manifestado su repudio al accionar de direcciones que han colaborado con una salida pactada con la derecha.

A todxs ellxs les decimos: ahora es el momento de poner en pie una nueva alternativa. Necesitamos construir una herramienta política para robustecer la movilización y la autoorganización, no suplantarla, sino que sirva para profundizar el proceso y preparar el camino para que gobernemos quienes nunca hemos gobernado. Llegó la hora de romper con todo lo viejo e iniciar la construcción de un proyecto anticapitalista y verdaderamente revolucionario.

Para que la casta no nos arrebate en la «cocina» lo que hemos conquistado millones en las calles, la tarea fundamental del presente es construir una alternativa política que sea consecuente en esta pelea. A quienes simpatizan con estas ideas, los invitamos sumarse a construir el Movimiento Anticapitalista para impulsar una Nueva Izquierda Anticapitalista para transformar el país.

Movimiento Anticapitalista de Chile

]]>
La LIS, el Movimiento Anticapitalista de Chile y el MST https://mst.org.ar/2019/11/13/lis-movimiento-anticapitalista-de-chile-mst/ Wed, 13 Nov 2019 22:14:55 +0000 https://mst.org.ar/?p=20526 El capital es mundial, internacional. Su lógica de explotación y despojo, también. Esta simple afirmación es la base de nuestra militancia y construcción internacionalista, para oponerle a las corporaciones y sus gobiernos nuestra resistencia obrera, juvenil y popular, con programa y organización revolucionaria. La Liga Internacionalista Socialista se construye a partir de la intervención concreta de sus partidos y grupos, en los procesos reales de lucha de clases. Realiza campañas de apoyo militante para fomentar la solidaridad activa, en la vanguardia de cada país, con las luchas y revoluciones de los pueblos del mundo, y contribuir a formar partidos de cuadros para la revolución socialista. Chile, hoy, está en el centro de nuestra actividad internacional y a la vez, tiene a su joven organización nacional, el Movimiento Anticapitalista, actuando, creciendo y fogueándose en un proceso apasionante, decisivo para la revolución en América Latina. Luchando en asambleas, cabildos, marchas y barricadas por el conjunto de las ideas que levantamos en cada país y en todo el mundo: que se vayan los gobiernos burgueses con la huelga general, impulsar procesos constituyentes libres y soberanos que reorganicen los países sobre bases socialistas y realmente democráticas, preparando gobiernos de los que nunca gobernamos: los trabajadores y el pueblo.

La LIS está desplegando una campaña de solidaridad por Chile en sus distintas secciones nacionales. A la vez, apoya con el MST de Argentina desde hace semanas la actividad del Movimiento Anticapitalista. Una de sus principales figuras nacionales, Cele Fierro, participó hace días de asambleas de mujeres, de movilizaciones, charlas en universidades y reuniones con la militancia y el activismo del Movimiento Anticapitalista. A su vez, Mariano Rosa, de la dirección nacional del MST en equipo con la coordinación de la LIS, colabora en tareas de propaganda y organización también en Chile, llevando el saludo internacionalista del partido argentino a asambleas y cabildos. En definitiva: internacionalismo militante, activo, práctico, de intervención en la lucha de clases para construir partidos nacionales como parte de una organización revolucionaria internacional.

M.R.

]]>
Chile: Polémicas y fuerzas en disputa https://mst.org.ar/2019/11/13/chile-polemicas-fuerzas-en-disputa/ Wed, 13 Nov 2019 22:09:28 +0000 https://mst.org.ar/?p=20522 La coalición derechista que gobierna Chile está en crisis y sus distintas alas crujen. Lo nuevo: Piñera acepta que hay que cambiar la Constitución. El rol del PC y el Frente Amplio. Polémicas clave en la izquierda. La necesidad de una nueva izquierda anticapitalista y revolucionaria.

La crónica de las tres semanas de ascenso y esta cuarta en curso son la prueba de un repliegue errático y desbordado de Piñera:

  • La primera, fue de mano dura: represión a fondo. Resultado: creció la movilización.
  • La segunda semana, en equipo con la CUT y el PC, fue de «concesiones» y huelga para «descomprimir»: se anunciaron medidas sociales a contramano del ajuste y la huelga fue enorme. Además, lejos de descomprimir, el viernes de esa semana se dieron las marchas más grandes de la historia de Chile.
  • Tercera semana, la pasada: ante el anuncio de una nueva huelga para el 12 N, influenciado por el sector más fascistoide de su coalición, la UDI, Piñera anuncio el reforzamiento de las penas por «delitos contra el orden público». Por ejemplo: barricadas y piquetes. Dos horas después de la conferencia de prensa del presidente, se multiplicaron como nunca los fuegos de las barricadas y los piquetes en todo Chile.

Con el punto de inflexión de la huelga general de ayer, 12 de noviembre, la más grande desde los años ’80 contra la dictadura, el gobierno ya tomó una decisión: acepta un cambio de Constitución. Entramos en un nuevo momento.

La Concertación, el PC y el Frente Amplio: las revoluciones no se plebiscitan

El panorama está dominado totalmente por la movilización de masas, y aunque el gobierno reprime fuerte, las enormes protestas lo desbordan. La derecha está acorralada, sin iniciativa. Ante esto, la política del PS (con la Democracia Cristiana en la Concertación), pero sobre todo del PC y el Frente Amplio es ¡plebiscitar si el pueblo quiere o no un cambio de Constitución! No plantean Fuera Piñera ni el carácter de la Constituyente. O sea: proponen un proceso electoral para decidir lo que hace un mes las masas chilenas respaldan con sangre en las calles. Buscan darle aire a la coalición de Piñera para reagrupar fuerzas y sin la gente movilizada. Forman un frente único burocrático nacional, llamado Unidad Social, que nuclea a la CUT, la CONFECH y otras organizaciones hegemonizadas por el PC y el FA. Todo al servicio de desmontar la revolución, negociar con Piñera y el pinochetismo una transición constitucional amañada, sin ningún cambio de fondo, como salvataje del capitalismo y el régimen heredado de la dictadura. El lunes 4, en un ampliado de dirigentes y activistas universitarios convocado por la CONFECH, la dirección de ese nucleamiento de federaciones estudiantiles nos imputó «irresponsabilidad política» por reclamar Fuera Piñera y Huelga General hasta que se vaya. Según dijeron, «le hacemos el juego a la derecha que levanta cabeza en el continente, como en Bolivia». Como durante toda su historia el PC, hoy secundado por «la renovación joven» de la izquierda reformista, el FA, hacen de bomberos de las revoluciones. Nefasto.

Para las revoluciones, política y organización revolucionaria

Lo que Chile vive desde el 18 de octubre confirma algunas de las tesis políticas centrales que defiende la Liga Internacional Socialista (LIS) y sus secciones nacionales:

1) Que el capitalismo y su democracia burguesa son incompatible con garantizar derechos sociales, económicos y políticos básicos. Por eso es fundamental levantar un programa de ruptura, anticapitalista y socialista.

2) Que todas las leyes de la Teoría de la Revolución Permanente se confirman: las revoluciones en cada país son la expresión desigual y combinada de un proceso único y mundial: la lucha por la revolución socialista, la expropiación de las corporaciones, el desmantelamiento de los Estados burgueses y gobiernos de transición basados en la autoorganización obrera y popular de masas que impongan democracias reales, con amplios derechos para quienes vivimos de nuestro esfuerzo, no los que lo parasitan.

3) Que todas las direcciones reformistas y burocráticas, incluidas las que «renuevan» el campo de la «izquierda», en su adaptación parlamentarista y escepticismo en la revolución, juegan el criminal rol de bloquear la radicalización del movimiento de masas y tratar de contener sus reclamos en los marcos del sistema.

4) Más que nunca, lo decisivo es construir organización política militante, de cuadros profesionales de la revolución, con perspectiva insurreccional de masas y programa internacionalista.

Son estas conclusiones las que llevamos a cada proceso vivo de revolución en el que interviene la LIS a través de sus partidos y grupos en cada país. Así lo estamos haciendo en la revolución chilena con el Movimiento Anticapitalista. Y por eso levantamos una política muy clara:

  • Huelga general con medidas escalonadas en un plan de lucha hasta que se vaya Piñera.
  • Por un proceso constituyente basado en la autoorganización de la clase obrera y el pueblo, que termine en una Asamblea Constituyente, libre, soberana, democrática y plurinacional que reorganice Chile sobre bases nuevas: sin capitalistas, terratenientes, corporaciones, iglesias ni represores.
  • Por un gobierno de quienes nunca gobernaron: los trabajadores y el pueblo, a través de sus organizaciones democráticas impulsoras de la lucha contra el viejo régimen, como sindicatos independientes, asambleas territoriales y cabildos en el camino de un Chile realmente socialista.

Escribe: Cele Fierro, tras su viaje a Chile

]]>