CLACSO – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Wed, 05 Dec 2018 22:43:11 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png CLACSO – MST :: https://mst.org.ar 32 32 El debate socioambiental después del G20, CLACSO y la Contracumbre https://mst.org.ar/2018/12/05/debate-socioambiental-despues-g20-clacso-contracumbre/ Wed, 05 Dec 2018 22:43:11 +0000 https://mst.org.ar/?p=16427 El G20 emitió un documento final que supone incluso un retroceso en materia socioambiental. La mayoría de los países no se atreve a desafiar a Trump y ni siquiera mencionan el Acuerdo de París, y EEUU directamente rechaza cualquier mínimo compromiso. En esto, la crisis del capital no les da margen: requiere liberar a la ley de la ganancia el saqueo y la depredación. El G20 es una guerra declarada contra la naturaleza y la humanidad, sin exagerar.

Para que no queden dudas vamos a dar cifras, fundamento empírico. Los integrantes del G20 son responsables del 75% de las emisiones globales de dióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero. Hasta el 2015 esos países emitían casi 33 gigatoneladas de dióxido de carbono. Más del 40% del total corresponde a EEUU y China. Y desde 1988 a la fecha solamente 100 empresas capitalistas concentran la responsabilidad por casi el 70% del total de las emisiones. Exxon, Shell, BP y otras son las principales. En simultáneo, el pasado mes de octubre, el Panel Intergubernamental de Expertos para el Cambio Climático (IPCC) aprobó un informe que dice que “para limitar el calentamiento global a 1,5°C se necesitarían cambios de gran alcance y sin precedentes en todos los aspectos de la sociedad”. Ese nuevo documento plantea que para limitar el calentamiento global a 1,5 °C se necesitarían transiciones “rápidas y de gran alcance” en la tierra, la energía, la industria, los edificios, el transporte y las ciudades. “Sería necesario que las emisiones netas globales de dióxido de carbono (CO2) de origen humano disminuyeran en 2030 alrededor de un 45% respecto de los niveles de 2010, y siguieran disminuyendo hasta alcanzar el “cero neto” aproximadamente en 2050. En contraste, los mandamases del G20 retroceden hasta del limitadísimo Acuerdo de París. En resumen: la cumbre de los contaminadores refuerza la irresponsabilidad capitalista y el curso al precipicio al que conducen a la humanidad.

CLACSO: la cumbre del extractivismo progresista

CFK explicó que el encuentro en CLACSO no era una “contra” cumbre. Es decir, que no se proponían rivalizar antagónicamente con el G20. Y desarrolló su tesis sobre “la unidad sin programa” para ganarle a la derecha neoliberal. La expresión más cruda de esa orientación fue la propuesta de unir “pañuelos verdes y celestes” en un mismo proyecto para gobernar. Por su parte, otro portavoz del espacio, el vicepresidente de Bolivia, García Linera, expuso largamente una explicación que respalda la emancipación “por etapas” del capitalismo extractivo. El razonamiento consiste en proponer primero capturar renta de las corporaciones extractivas y coexistir con las mismas, y “más adelante” salir de ese modelo. Los progresismos están en campaña para restaurar el ciclo político anterior. Se asientan en la polarización que provocan las derechas emergentes. Establecen como única estrategia “sacar votos para ganarles”. En esto, son explícitos: Kicillof transita medios de prensa explicando que “no piensan romper con el FMI y que de hecho cuando gobernaron no expropiaron a nadie y solo tuvieron una controversia con los fondos buitres”. CFK se reunió con banqueros hace pocos días. La confianza que apuestan a reconstituir más que con las masas es con el capital, dando señales de confiabilidad política. Estamos frente a un desplazamiento más a derecha de todo ese espectro político. Impugnamos esa propuesta. Lo hacemos cuestionando el planteo de cogobierno con lo peor de lo viejo y sobre la base de un balance en materia socioambiental categórico del ciclo anterior: su performance no amerita debate. Multiplicaron el extractivismo neocolonial en términos económico-políticos y depredador en el plano ecológico. En las calles promovemos la unidad de acción con todas las fuerzas políticas que rechacen la agresión derechista de Macri o del que sea. Pero como estrategia política de poder, a la coexistencia con las corporaciones, la Iglesia y la casta política le decimos: no, gracias.

Entre las “islas” no capitalistas, las experiencias locales y la unidad de acción como centro

Nuestro colectivo activó y fue animador de los debates en este campo en las jornadas de la Confluencia anti-G20. Nos tocó participar de un rico conversatorio que dejó planteadas visiones distintas. Por un lado, hubo voceros de una idea insistente que tiene anclaje en la concepción autonomista. Su fundamento es que en la medida en que no están dadas las relaciones de fuerza para confrontar al capital, se trata entonces de coexistir, pero construyendo espacios de autonomía presunta. Nosotrxs compartimos las experiencias sociales de resistencia en etapas defensivas, pero la estrategia de construir “islas no-capitalistas” como todo proyecto no lo compartimos, ya que asume resignadamente que no se puede suplantar el modelo del capitalismo por otro superador. Las experiencias de la coexistencia siempre terminan dependiendo completamente de las relaciones circunstanciales de fuerza. En el mismo sentido, el centro en lo local, en las causas parciales como toda estrategia y en los movimientos sociales como nuevo sujeto histórico, también lo discutimos: si no se elevan al plano de la política y disputan poder, los que definen son los contaminadores y extractivistas. Finalmente, desarrollamos una controversia interesante, aunque parcial con la visión del economista Claudio Katz, que insistió en una caracterización que presenta el panorama con la derecha ganando hegemonía -o cerca de lograrlo- y, por lo tanto, lo central es la unidad de acción y por lo tanto, el debate de proyecto político independiente es abstracto o para “el futuro”. Nuestra posición fue distinta a todas ellas.

Anticapitalismo y ecosocialismo del aquí y ahora

En el plano programático, tenemos coincidencias parciales con muchos de los colectivos e intelectuales que compartimos el espacio de la Confluencia. Sobre la necesidad de fijar como derechos la soberanía alimentaria y practicar la agroecología, prohibiendo el agronegocio; encarar un proceso de transición energética hacia limpias y renovables, superando la dependencia hidrocarburífera; recuperar los espacios públicos y verdes en las ciudades, contra la cementación especulativa, etc. Sin embargo, para garantizar esas medidas, esas causas, son clave las condiciones para una transición pos-extractiva y pos-capitalista en términos de relaciones de fuerza, sujetos sociales, políticos, tácticas y estrategias de poder. Nuestro programa propone medidas que cuestionan y son incompatibles con el capitalismo extractivo. Para garantizar agroecología y soberanía alimentaria, hay que expropiar a los pooles. Para ir a otro modelo de energía, lo mismo se impone con las grandes petroleras. Recuperar el derecho a la ciudad supone avanzar sobre las desarrolladoras inmobiliarias. Y todo exige empoderamiento social, democracia real, confrontación a la casta política, las burocracias sindicales, el clero, las empresas mediáticas. Vale decir: no hay programa ecosocialista sin anticapitalismo y un poder político nuevo, con otra orientación y asentado en la movilización conciente de masas con proyección latinoamericanista e internacional. Por eso, insistimos en la Confluencia y ahora: nuestro planteo es unificar el movimiento socioambiental e integrarlo a una convergencia en política con la izquierda que levanta un programa ecosocialista. Esta convocatoria está dirigida a colectivos, organizaciones y activistas de enorme valor militante como hay en las luchas contra el extractivismo. El MST y la Red Ecosocialista son un punto de partida para esas tareas y desafíos, una contribución a esa estrategia.

Mariano Rosa

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CLACSO y G20. Debates alrededor del Foro Mundial del Pensamiento Crítico https://mst.org.ar/2018/11/21/clacso-g20-debates-foro-mundial-pensamiento-critico/ Wed, 21 Nov 2018 21:01:16 +0000 https://mst.org.ar/?p=16144 El evento organizado por CLACSO en CABA presenta como principales exponentes a Dilma Rousseff, José Mujica, Álvaro García Lineras y Cristina Kirchner. Reúne a políticos, intelectuales y artistas que son parte o apoyan a los gobiernos progresistas de las últimas décadas en América Latina y se propone “expresar la lucha por sociedades más justas e igualitarias” y contra las derechas. Los triunfos de Bolsonaro, Trump y Macri alientan esos debates en la vanguardia mundial. ¿Responde este espacio a los desafíos planteados? En este artículo aportamos nuestras opiniones.

De Argentina lxs principales panelistas son ex funcionarixs del gobierno kirchnerista o nuevas incorporaciones de ese espacio como Juan Gravois, Victoria Donda o Felipe Solá. El discurso de Cristina en la primera jornada parece mostrar que su objetivo apunta fundamentalmente al fortalecimiento de un armado electoral con vistas al 2019.

¿Con el G20 o contra el G20?

El evento se realiza a pocos días de la cumbre del G20, liderado por Trump, los demás líderes imperialistas y organismos multilaterales de crédito como el FMI, el Banco Mundial y la OCDE. El apoyo al acuerdo de Macri con el FMI es uno de sus fines.
Enfrentar a las derechas y al imperialismo amerita en primer lugar impulsar la mayor movilización unitaria contra este evento como venimos haciendo las organizaciones que conformamos la «Confluencia Fuera G20-FMI» para enfrentar a los responsables del hambre, la explotación de las clases trabajadoras, los pueblos; y de una depredación ambiental que destruye a pasos acelerados la naturaleza, que desprecia la supervivencia de la vida humana detrás de su sed de ganancias capitalistas. Sin embargo no es este un centro de la mayoría de los referentes del Foro de CLACSO, que no participan ni impulsan la movilización del 30/11, cuestión que no parece nada casual tomando en cuenta que Dilma, Cristina y Mujica han sido asistentes permanentes al G20 mientras gobernaron.

Pensamiento crítico sin crítica

Es llamativo que en un foro de pensamiento crítico, esté ausente justamente el análisis crítico de los gobiernos progresistas que abrieron la puerta a las derechas. Ni Macri ni Bolsonaro nacieron de un repollo, son producto de más de una década de los gobierno del FPV en Argentina y del PT en Brasil que decepcionaron a parte importante de la sociedad al no solucionar muchas de sus demandas.
Dilma dijo en su intervención que el ascenso de la derecha en el país vecino se debió en parte a la falta de enjuiciamiento a los militares de la dictadura. ¿No tuvo oportunidad el PT en 13 años de llevarlos adelante? ¿No tuvo oportunidad de terminar con el régimen político, económico y social surgido a partir de la negociación con la Dictadura? ¿No hay que buscar las causas del triunfo de Bolsonaro en la falta de respuestas del PT ante los movimientos de junio de 2013? ¿No tuvo nada que ver la adaptación del PT a lo peor de la política y las corporaciones brasileras que lo terminaron involucrando en el Lava Jato? ¿O haber elegido el camino del ajuste sobre los sectores populares en lugar de hacerlo contra los grandes industriales y el poder financiero a partir de la crisis económica de 2014? Ninguna de estas preguntas sobrevoló el evento.

¿Unidad antineoliberal y antifacista?

El centro de las exposiciones de Dilma y de Cristina fue la necesidad de conformar grandes unidades para enfrentar a las derechas neoliberales y fascistas en las elecciones. Lo mismo plantean distintos intelectuales y dirigentes que forman parte del espacio. La pregunta es: ¿Unidad para qué? ¿Unidad con quién? Si es para impulsar la movilización, que a nuestro entender es la manera central de enfrentar a las derechas, estamos de acuerdo en lograr la más amplia unidad de acción, por ejemplo para derrotar ahora el ajuste de Macri y el FMI sin esperar al 2019, pero no es ese su planteo. En cuanto a la unidad política que hace falta, se trata no sólo de enfrentar a los dirigentes de la derecha sino a sus políticas; y establecer un programa que dé respuesta a las necesidades obreras y populares. ¿Se puede hacer un programa común para terminar con el ajuste con lxs dirigentes del PJ que le votaron todas las leyes de ajuste a Macri? ¿Con quienes plantean no romper con el FMI? ¿Se puede para terminar con la depredación ambiental hacer un frente con el megaminero Gioja, el fumigador de escuelas Bordet o una Alicia Kirchner que vende como progreso fracking y mega represas? ¿Defender los derechos de los pueblos originarios con Insfrán? ¿Ampliar los derechos de las mujeres y las disidencias, lograr el aborto legal y una ESI con perspectiva de género con los voceros del Papa y los pañuelos celestes?¿Se puede pelear contra la xenofobia con xenófobos como Picheto?
El argumento de “saquemos a la derecha y después vemos” es un callejón sin salida. Sacar las conclusiones de lo ocurrido en Brasil tiene gran importancia. No se puede obviar que Lula llevó como vicepresidente a José Alencar, un gran industrial textil y referente de la Iglesia Universal del Reino de Dios, institución que después fue uno de los artífices de la llegada de Bolsonaro al poder. Ni que Temer, vicepresidente de Dilma, fue quien terminó consumando su salida y aplicando las reformas económicas que facilitaron la llegada del fascismo. Seguir ese camino sólo garantiza nuevas frustraciones. Es ilusorio repetir las mismas recetas y esperar resultados diferentes.

La salida es por izquierda

Para enfrentar a las derechas es primordial impulsar la lucha unitaria en las calles, lugares de trabajo, estudio, etc, y al mismo tiempo dotar a esa movilización de un programa que responda a las necesidad de la clase trabajadora y los sectores populares. El progresismo ha mostrado las limitaciones en ambos sentidos. Apostar a los mecanismos institucionales del capital e intentar administrar el Estado, conviviendo con los dueños del poder sin afectar sus intereses, puede permitir alguna mejora circunstancial en épocas de altos precios de comodities, pero no resolver los problemas de fondo y realizar los cambios estructurales necesarios, abriendo las puertas al ascenso de las derechas que contratacan apenas logran recomponer fuerzas. Para terminar con el poder del capital financiero, la destrucción del planeta y el sometimiento al imperialismo es preciso tomar medidas que incluyan la ruptura con el FMI y el no pago de las deudas externas, la nacionalización de la banca y el comercio exterior, la estatización con control obrero y social de los resortes económicos, la recuperación de los bienes comunes, asambleas constituyentes que terminen con los regímenes políticos y judiciales al servicio del poder económico, prohibir los agrotóxicos, el fracking y la megaminería contaminante. Es decir, avanzar en medidas de ruptura anticapitalista con las corporaciones y el capital financiero para poner las riquezas de nuestros países al servicio de las necesidades obreras y populares.

Contra la derecha, unir a toda la izquierda

El desafío para la izquierda y lxs luchadorxs es el de enfrentar a las derechas y el fascismo llamando a la movilización masiva y unitaria y al mismo tiempo construir una alternativa política de masas visible, con vocación de poder, para que las energías de estas luchas no terminen abonando a proyectos que ya fracasaron por sus limitaciones. Para eso, el camino es el de forjar la unidad de toda la izquierda anticapitalista en una herramienta capaz de atraer a todos lxs que peleamos por una transformación política , económica y social en beneficio de las mayorías. Con ese compromiso y al servicio de esas tareas construimos el MST y Anticapitalistas en Red.

Emilio Poliak

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El discurso de Cristina: conciliación y guiños antiderechos https://mst.org.ar/2018/11/20/discurso-de-cristina-conciliacion-guinos-antiderechos/ Tue, 20 Nov 2018 17:54:37 +0000 https://mst.org.ar/?p=16120 Ayer se llevó a cabo la primera jornada del Foro Mundial del Pensamiento Crítico, organizado por el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales CLACSO, el mismo fue promocionado como una “contra cumbre” al G20, que se realizará en los próximos días, aunque la propia CFK se encargó de quitarle ese título para no aparecer como “contra”. Entre las principales “atracciones” del evento estaba la aparición pública de la ex presidenta de Argentina, quien con su discurso dejó en claro porqué su mejor estrategia, hasta ahora, venía siendo el silencio.

Lejos de la imagen combativa y dura, casi revolucionaria, cercana al mito que venden sus aduladores profesionales y también muchos de sus rivales políticos, Cristina desarrolló mejor que nadie los argumentos sobre porque su proyecto es conciliador, tibio, y socio de viejas castas empresarias, políticas y eclesiásticas; que la ubican lejos de representar un camino positivo. Desde estas líneas queremos debatir sus dichos y omisiones, y plantear cual es la construcción necesaria para enfrentar a fondo a Macri, al FMI y a las derechas continentales, algo que millones queremos y necesitamos para frenar tanto ajuste.

Verdes y Celestes 

Como feministas, que junto a miles este año estuvimos en la primera fila peleando por nuestro derecho a decidir sobre nuestro cuerpo, no puede más que indignarnos los dichos de Cristina en su discurso. Ella omitió mención a la enorme batalla que dimos y sigue dando el movimiento feminista en nuestro país. Y no fue un olvido casual, sino que tiene íntima relación con lo que sí dijo en su afán de lograr la mayor “unidad”, porque nos llamó a conciliarnos con los sectores que militan día a día contra nuestros derechos, al igual que lo hizo el día del debate por el aborto legal en senadores, cuando nos llamó a no enojarnos con la Iglesia. La división no es entre quienes rezan y quienes no, porque cada quien es dueñx de creer en lo que quiera, el tema está en que política de gobierno se lleva adelante; es con la fuerza de la marea verde y con todas sus demandas, o con los reaccionarios dogmas de la institución por excelencia enemiga de nuestros derechos, que empuja a las mujeres a recurrir al aborto clandestino y a la muerte.

Ningún proyecto político alternativo, emancipador, realmente feminista, puede plantear la conciliación con estos sectores reaccionarios. Por eso con la fuerza de la ola verde vamos a seguir impulsando un país laico donde el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo sea ley, donde la educación sexual integral sea implementada en todos los niveles y en todo el territorio, donde no se les ceda ni un paso a los sectores retrógrados. Tenemos que construir colectivamente un proyecto que se plante como alternativa al macrismo y a las distintas variantes de derecha en Argentina y en todo el continente. Y ese proyecto tiene que ser feminista, anticapitalista y anticlerical.

Además, a diferencia de CFK, a nosotras no nos molesta presentarnos como “contras” a los poderes imperiales que representa el G-20; porque además de decir lo que no queremos y organizar verdaderas contracumbres y marchas contra el G-20, también sabemos decir y defender lo que sí queremos: el Aborto Legal y la separación definitiva de la Iglesia del Estado. Las Iglesias y sus políticas de odio tienen que dejar de inmiscuirse en nuestras vidas y dejar ser bancadas por el Estado con subsidios millonarios. No queremos ninguna unidad con esos sectores, porque peleamos por una sociedad en la que podamos vivir en libertad. A diferencia de CFK, nosotras con el clero que encubre pedófilos, nunca. Con las pibas, siempre.

Preparando el 2019: pensamiento crítico sin autocríticas

La participación de Cristina (también la de Dilma y otros) transformaron el foro de CLACSO en una especie de acto de afirmación acrítica y orientación política para la “tropa” propia y el establecimiento de los “principios” que regirían un espacio de unidad electoral de cara al 2019 y variantes similares en otros países de la región. La elección de la polémica contra el “modelo” del macrismo era cantada, pero el tono mostró, más allá de algún que otro chascarrillo, la ratificación de la estrategia del espacio K y sus aliados con una sola variante; la disputa electoral del año próximo uniendo a todo el PJ. Por eso es importante analizar no solo lo que dijo Cristina, sino lo que omitió decir, porque ambos elementos conforman el retrato de un proyecto político que puede ganar o perder, pero no representa una salida para la clase trabajadora, las mujeres y la juventud.

En varios de los momentos de su discurso comparó su gobierno con el actual mostrando números reales, ya que e s evidente que bajo el macrismo el país está cada vez peor. Pero lo que no planteó es por qué luego de 12 años de gestión muchas de las cosas que hoy critica no se cambiaron durante ese período, cuando tenían mayoría en las cámaras y un fuerte apoyo social. No lo hizo por una razón, en ese momento los cambios que hoy propone hubieran puesto en juego sus propios privilegios.

Habló de “nuevas arquitecturas institucionales para preservar el funcionamiento de la democracia”, de los tres poderes del Estado, marcando lo vetusto del poder judicial, entre otras cosas. Para ampliar y “preservar” la democracia, lo primero que hay que hacer es garantizar todas las formas de toma de decisiones, que sean verdaderamente democráticas, que todos los cargos sean revocables, para que el que no hace lo que dijo se vaya. Hay que democratizar la justicia, elegir los jueces por voto popular y terminar con las relaciones carnales con el poder político de turno. Hoy CFK denuncia a la justicia porque está aliada al macrismo y la persigue, pero durante su gobierno mantuvo los privilegios en las relaciones directas con la Justicia. Como también se mantuvieron los privilegios de todo el poder político y los negociados del estado con las grandes empresas, corrupción mediante.

En todos esos años siguió la ganancia extraordinaria del poder financiero, de las corporaciones mineras, petroleras y agrotóxicas. Y jamás quiso que se trate y se vote la ley de Aborto legal Seguro y Gratuito. Ahora, a un año de las elecciones, ya de nuevo arrancan los discursos y es notorio el intento electoralista de conciliar, de ganar adeptos de diferentes vertientes ideológicas. Decir un poco de cada cosa, tratando de quedar bien “con dios y con el diablo”. No te dejes engañar; todes queremos salir de Macri y terminar con este modelo. Y para eso hay que unirse ahora, en las calles y en cada lucha, y no sentándonos a esperar, cuando encima en sus discursos ya nos anticipan que si vuelven a gobernar, lo harán por el mismo camino; aceptando las condiciones del capital, bancando a una casta privilegiada que nos oprime, explota, saquea y contamina, en desmedro del conjunto de la población.

Lo que no dijo dejó en claro lo que quiere

Cristina omitió decir, por ejemplo, que una parte importante de los que ella incluye en su llamado “frente social, cívico y patriótico” su frente anti-neoliberal, votaron el 90% de las leyes de ajuste de Macri, entre ellas el Presupuesto 2019, diseñado por el FMI, hace pocos días. Omitió decir que en este contexto económico, las centrales sindicales y los principales gremios del país, participe de su frente, facilitaron que avance el plan “neoliberal” al no convocar a ninguna medida de fuerza para detenerlo.

Por último, CFK omitió mencionar qué medidas económicas, políticas y sociales aplicaría, cuál es el famoso modelo alternativo al de Cambiemos. Su llamado a la comparación de dos “modelos” es una forma de esconder que, hacia adelante, más allá de la pirotecnia no propone salir de los marcos de este sistema explotador y desigual.

Estas omisiones en su discurso, junto con algunas definiciones, dan la pauta que lo de ayer fue el fortalecimiento de la campaña por la unidad del PJ, incluyendo sus nefastas y grandes alas derechas, que sí existen, aunque quiera ocultarlas proponiendo la irrealidad de no hablar de “izquierda y derecha”.

Derecha sobra. Unamos a toda la izquierda

Nada positivo se puede esperar de quienes hoy llaman a enfrentar a Macri aliándose con los antiderechos, con el PJ que ajusta en sus provincias y es el garante de la gobernabilidad y con lo peor de la vieja burocracia sindical que levanta las medidas de lucha contra el ajuste por migajas. Para enfrentar de verdad el avance de las derechas, también hay que plantarse como alternativa a los falsos progresismos que han sido los responsables de dejar la puerta abierta para que entren en escena los Macri o los Bolsonaro.

Por esto la tarea es fortalecer una alternativa real, conformando un nuevo y gran tercer espacio independiente de toda la izquierda, que dispute en las calles, en cada lucha, que sea una opción también electoral para los millones que ven que con Macri no va más y que tampoco quieren volver al pasado. Desde el MST llamamos a conformar este espacio, con un programa de ruptura con el FMI, lejos de todas las viejas estructuras políticas reaccionarias y que tenga medidas sociales, económicas y políticas antiimperialistas y anticapitalistas, y sea feminista, laico y ecosocialista. Para darle fuerza a esta propuesta el MST realizará este viernes 23 a las 18hs un acto en Congreso, te invitamos a venir y a fortalecer una alternativa contra Macri, el FMI, las derechas y las falsas viejas opciones que defraudan.

Cele Fierro – Referente del MST y Juntas y a la Izquierda

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