corea – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Thu, 21 Sep 2017 19:35:47 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png corea – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Trump mostró los dientes en la ONU https://mst.org.ar/2017/09/21/trump-mostro-dientes-en-onu/ Thu, 21 Sep 2017 19:33:21 +0000 https://mst.org.ar/?p=10145 El presidente yanqui habló por primera vez en la Asamblea General de la ONU el 19 de septiembre. Amenazó a Corea del Norte con su “destrucción total”, puso en duda la continuidad del acuerdo nuclear con Irán e intentó ubicarse como líder mundial, llamando a formar una “alianza de naciones soberanas contra amenazas globales”.

Con su intervención, Trump dejó en claro su posición de jefe imperialista. Demostró que, más allá de su discurso aislacionista en las elecciones, el Departamento de Estado yanqui no piensa retroceder un paso de su papel de gendarme mundial, en defensa de los intereses del gran capital. El discurso, milimétricamente calculado, marcó un giro en su política internacional acorde a una reorientación para disputar la hegemonía estadounidense en la escena mundial.

Se dedicó a relativizar el lema de su campaña electoral “América primero”, dejando atrás sus anteriores muestras de desprecio hacia la OTAN, la Unión Europea y la propia ONU, y planteando que busca una alianza de “naciones soberanas que trabajen juntas dese el respetuo mutuo”. Al mismo tiempo, buscó ubicarse a la cabeza dicha alianza, recriminando la pasividad del organismo internacional y exigiéndole un rol más activo y bélico contra Irán y Corea del Norte. Hacia este último país, dirigió una especie de ultimátum:

“No se puede aceptar que esta banda criminal se arme con misiles nucleares. Tenemos una gran paciencia, pero si nos vemos obligados a defendernos o a defender a nuestros aliados, no tendremos otra opción que destruir totalmente a Corea del Norte.”

Hay quienes habían opinado que Trump sería un presidente más inocuo por su supuesto aislacionismo. Hoy queda claro que no es más que el nuevo amo del imperio del norte, y que está dispuesto a todo para sostener la posición hegemónica que EE.UU. ostenta en el mundo y que viene siendo cuestionada crecientemente desde que estalló la crisis capitalista de 2008. Avanza con nuevas amenazas de perpetrar un genocidio contra millones de personas, destruir una nación entera y desatar un conflicto nuclear, cuestión que habrá que ver si en verdad puede hacer o es parte del juego de presiones. Por ahora, coloca el tema en su discurso oficial y es repudiable.

Desde el MST nos solidarizamos con el pueblo norcoreano y llamamos a la más amplia movilización mundial contra el imperialismo de Trump.

Federico Moreno

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Basta de agresión imperialista a Corea del Norte https://mst.org.ar/2017/08/17/basta-de-agresion-imperialista-corea-norte/ Thu, 17 Aug 2017 16:03:26 +0000 https://mst.org.ar/?p=9727 En las últimas semanas la tensión por la agresión yanqui a Corea del Norte y su respuesta a ésta por parte del gobierno dictatorial de Kim Jong-un ha ido en aumento. Si bien la guerra nuclear no es la política de EEUU, su juego de presiones militares y sanciones económicas es muy riesgoso y pone en vilo a todos los habitantes de la región.
Primero fue el envío de una flota estadounidense para realizar maniobras conjuntas junto a Corea del Sur como amenaza para que Corea del Norte termine con su plan de desarrollo armamentístico. Después el despliegue del sistema anti misiles THAAD en Corea del Sur, contra la posición de China y Rusia ante este avance militar estratégico de EEUU en esa área del mundo.
El lanzamiento de un misil norcoreano con capacidad de alcanzar las costas de Alaska, produjo la petición de EEUU de sanciones económicas por 1.000 millones de dólares ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Sanciones aprobadas en acuerdo con China y Rusia, los viejos aliados de Corea del Norte.
Siguió como respuesta la amenaza del régimen norcoreano de bombardear la base norteamericana de la isla de Guam ante el inminente desarrollo de maniobras militares en las fronteras coreanas y la amenaza de Trump de responder “con fuego y furia como nunca antes se vio”.
Finalmente y cuando la tensión llegaba a uno de sus puntos máximos en los últimos años, el régimen totalitario coreano dio marcha atrás y llamó a un compás de espera… hasta el próximo lunes en que se iniciarán las maniobras militares conjuntas. En tanto, Pence, el vicepresidente norteamericano en su gira latinoamericana intenta, por ahora sin éxito, que los gobiernos amigos rompan relaciones diplomáticas con Pyongyang.
Alarmados por el nivel de enfrentamiento, desde la canciller alemana Ángela Merkel, pasando por el gobierno ruso y por el gobierno chino (principal socio comercial y abastecedor de Corea del Norte), ha habido un coincidente llamamiento en resolver el conflicto por la vía “diplomática”.
Lo cierto es que el dominio del mundo por EEUU y las grandes potencias no puede permitir la entrada en el club nuclear de un país independiente, no controlado por ellas. Y por eso atacan, a un país, que independientemente de las diferencias que tengamos con su régimen político, tiene el derecho soberano a su defensa y más contra la agresión del principal terrorista del mundo, que mantiene formalmente la guerra iniciada en 1953, el gobierno yanqui encabezado por Donald Trump.
¡Fuera las tropas y armada imperialista de la península coreana!
¡Basta de sanciones económicas contra Corea del Norte!

Gustavo Gimenez

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Corea del Norte: se agrava la crisis https://mst.org.ar/2017/04/26/corea-norte-se-agrava-crisis/ Wed, 26 Apr 2017 19:43:22 +0000 http://mst.org.ar/?p=8105 Primero fue el bombardeo a Siria, luego el lanzamiento de la superbomba sobre Afganistán. Ahora Trump presiona para que Corea del Norte abandone su programa nuclear y de fabricación de misiles balísticos. Una poderosa flota militar de EEUU encabezada por el portaviones USS Carl Vinson, que es acompañado con por lo menos tres buques con capacidad misilística, se dirige a las costas coreanas, donde se completaría con submarinos nucleares, naves de guerra japonesas y de Corea del Sur, para realizar maniobras militares conjuntas.

¿Se viene la tercera guerra mundial?

Hasta ahora el centro de las presiones, ha sido esencialmente político. China, un antiguo aliado del régimen coreano de Kim Jong-un, ha jugado un rol clave. Primero cortó las compras de carbón de Corea del Norte, luego raleó los vuelos hacia Pyonjyang y ahora amenaza cortar el suministro petrolero con que abastece a su viejo aliado, si este no cede a las demandas de Trump.
Por eso es que mintieron en un primer momento dónde estaba la flota, cuando ésta navegaba en sentido opuesto a las costas coreanas. La determinación, hasta el momento, del régimen coreano de no aceptar las condiciones de Trump y su amenaza de realizar en estos días una nueva prueba atómica, ha obligado a redirigir la flota, a coordinar con Japón, visita del vicepresidente yanqui mediante, y Seúl, una presión mayor.
Muchos medios han dado manija sobre la inminencia de una tercera guerra mundial. La realidad es que más allá de tal o cual roce y disputa por sus zonas de influencia, existe un importante acuerdo contrarrevolucionario entre las grandes potencias con EEUU. Incluso China, a la cual molesta el escudo antimisiles yanky Thaad, que se aprestan a montar en Corea del Sur, se ha convertido en el interlocutor privilegiado de Trump al presionar al régimen de Kim Jong-un para que ceda a sus demandas. Putin, en tanto, no pasa de alguna declaración anti imperialista… de ocasión.
Además, según analistas internacionales, es improbable una definición militar hasta que se realicen las próximas elecciones en Corea del Sur, necesarias para que una nueva administración supere la actual crisis política que atraviesa este país aliado de EEUU.
Dicho esto, no se puede minimizar el hecho de que la crisis involucra a naciones con distinto poderío nuclear, y que tanto el imperialismo como el gobierno norcoreano han señalado su disposición a utilizarlo si es necesario. Aunque las declaraciones por ahora son parte del juego de presiones, toda crisis tiene su propia dinámica y se colocaría a la región al borde de un desastre nunca visto, si el curso de la misma la llevara al enfrentamiento militar.

La burocracia coreana y la carrera armamentista

El régimen de Pyonjyang surge como producto de la guerra revolucionaria que llevó a Corea del Norte a convertirse en un estado obrero independiente del imperialismo, luego del conflicto de 1950-53. Pero su dirección burocrática, enemiga acérrima de desarrollar la movilización regional y mundial para derrotar al imperialismo, para conservar sus privilegios surgidos de parasitar la economía nacionalizada, se ve en la necesidad de invertir una parte desproporcionada del presupuesto nacional, en una cobertura armamentística que le permita enfrentar una amenaza militar de potencias y ejércitos mucho más poderosos.
Por eso Corea del Norte tiene armamento y misiles de avanzada y un pueblo pobre, con una parte subalimentada, un muy bajo desarrollo del resto de sus industrias (fundamentalmente las ligadas al consumo) y un régimen que se sostiene en base a una brutal dictadura, con rasgos monárquicos en la sucesión del poder.
Atrapada en esa situación la burocracia gobernante elabora proyectos para “liberalizar” en un futuro su economía siguiendo el ejemplo chino. Pero ahora, el hecho de que Corea del Norte pueda estar cerca de desarrollar misiles inter continentales, ha desatado una brutal y peligrosa agresión.

Más allá de su régimen, estamos incondicionalmente al lado del pueblo norcoreano contra la injerencia imperialista

El imperialismo yanqui, que es en realidad el mayor terrorista del mundo, con la excusa de que el dictador “loco” que dirige el régimen norcoreano no puede tener armamento atómico, es quién viola el derecho más elemental de todo pueblo oprimido a armarse en su legítima defensa.
La presión sobre Corea del Norte debe ser rechazada unánimemente por todos aquellos que defienden el derecho a la libertad y la auto determinación de los pueblos, exigiendo el retiro inmediato de la flota yanqui y de los buques japoneses y surcoreanos. De la misma forma que en su momento rechazamos la invasión a Malvinas de la “democrática” Margaret Thatcher.
¡Llamamos a la mayor y más amplia movilización democrática exigiendo el retiro de la armada agresora!

Gustavo Giménez

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Siria, Afganistán, Corea del Norte: PAREMOS A TRUMP, nuevo gendarme imperial https://mst.org.ar/2017/04/16/siria-afganistan-corea-norte-paremos-trump-gendarme-imperial/ Sun, 16 Apr 2017 14:32:05 +0000 http://mst.org.ar/?p=7990 En pocos días, EEUU ha lanzado un bombardeo sobre Siria, descargado su superbomba sobre Afganistán y enviado una poderosa flota para amenazar a Corea del Norte. Trump ha cambiado su discurso de campaña en forma radical, y aplaudido por gran parte del establishment imperialista ha retomado la intervención militar directa, como hace años no se veía.

Cuando aún no se habían apagado los ecos del bombardeo con 59 misiles Tomahawks a la base aérea siria se Shayrat, de donde habrían partido los aviones que con su carga química letal provocaron la masacre de 86 civiles en Khan Sheikhun, la ciudad opositora al régimen genocida de Al Assad; el lanzamiento y estallido de la “madre de todas la bombas” dejaba en Afganistán el saldo provisorio de más de 100 combatientes el ISIS muertos y una devastación de un kilometro y medio a la redonda.

En paralelo una flota naval de enorme poderío era despachada rumbo a Corea del Sur, desatando una grave y peligrosa crisis, ya que el gobierno coreano posee armas atómicas y promete usarlas si es agredido, mientras un ataque aéreo yanqui mataba por error a 18 combatientes aliados de la fuerza kurda que combate en la localidad de Tabqa, cerca de la capital de facto del ISIS en Raqqa. ¡El gendarme Trump se ha propuesto disciplinar al mundo a bombazo limpio!

La “madre de todas las bombas”

Así es llamada la bomba descargada en estos días sobre Afganistán con la excusa de combatir al ISIS y sus refugios en las galerías subterráneas del distrito de Achin, en la provincia de Nangarhar, al este del país. La potencia de la bomba lanzada es de 10 toneladas de explosivos. Es la bomba convencional (no nuclear) más poderosa. Destruye a todo ser vivo en un circulo de 1,6 km de diámetro y genera graves daños respiratorios unos cientos de metros más, ya que su carga de nitrato de amonio y aluminio provoca una reacción exotérmica al liberarse una gran cantidad de gases y calor. Tiene un poder destructivo similar a una pequeña bomba nuclear. Si se arrojara sobre cualquier ciudad destruiría el centro de la misma. Un arma de terror.

La bomba que fue desarrollada en el 2003 en la invasión a Irak, no fue usada en su momento, ya que estaba prevista para ser lanzada en aéreas rurales y las defensas iraquíes de aquel entonces se ubicaron cerca de las ciudades. Ahora, pese a la complicidad del actual gobierno afgano con el gendarme yanqui, se hicieron oír las voces de protesta de distintos funcionarios: “fuentes del Gobierno que han pedido permanecer en el anonimato han explicado a EL MUNDO que existe un gran descontento entre los líderes militares y políticos de Kabul ‘porque nuestro país no es un laboratorio de prueba’…” (diario El Mundo, España, 15/04/2017).

Varios analistas internacionales coinciden en que el argumento de “combatir al ISIS” es una excusa, ya que este solo contaría entre 1.000 y 1.500 combatientes en el  país, en el cual le ha costado hacer pie. El verdadero motivo habría sido mostrar una prueba del poderío militar yanqui y de la predisposición a usarlo si hiciera falta.

La amenaza de un “ataque preventivo” a Corea del Norte

El envío del portaaviones Carl Vinson con capacidad y propulsión nuclear, que transporta 6.000 militares y 90 aviones y helicópteros, equipado con un formidable armamento, dos destructores y una fragata misilística a Corea del Norte, para obligar al régimen coreano a abandonar sus pruebas de misiles y defensa atómica, es un salto en la escalada militar norteamericana: «Corea del Norte está buscando problemas. Si China decide ayudar, estaría muy bien. ¡Si no, solucionaremos el problema sin ellos!», tuiteó Trump…” (DW, Actualidad Política, 12/04/2017). Se trata de una jugada muy peligrosa ya que hay armas nucleares en los dos bandos. En respuesta el régimen de Kim Jong-un  mostró en el impresionante desfile militar para festejar el aniversario del nacimiento del fundador del régimen, Kim Il-sung, misiles ya probados de alcance medio, tanto para ser lanzados de submarinos como de lanzaderas móviles,  y declaró su decisión de responder con un contraataque de magnitud, si el país es agredido por la flota norteamericana. Corea del Norte tiene la capacidad militar de alcanzar en una primera hora de ataque, múltiples blancos en Corea del Sur y Japón.

Trump pretendía impedir un nuevo ensayo nuclear o prueba misilística de Corea del Norte que estaban anunciados para estos días, pasando de las sanciones económicas descargadas sobre el país asiático a una amenaza militar. Lo hace intentando comprometer al régimen chino, cuyo presidente Xi Jinping se entrevistó hace pocos días con Trump, en las presiones para “disuadir” al régimen coreano de las prueba nucleares. En el reciente encuentro entre los dos presidentes, si bien Trump insistió en equilibrar la balanza comercial altamente favorable a China, ubicó este tema en un segundo plano. En esa oportunidad señaló: «Le expliqué al presidente de China que tendrían un acuerdo comercial mucho mejor con Estados Unidos si solucionan el problema de Corea del Norte» (DW, Actualidad Política, 12/04/2017)

En este sentido China, que ha advertido sobre lo riesgoso de la situación planteada y pedido el retiro de la flota yanqui, hace rato que viene siendo correa de las presiones contra la independencia de Corea del Norte, al cortar sus importaciones de carbón (es el principal producto de exportación de Corea del Norte) y ahora en la crisis en desarrollo, al recortar sus vuelos a Pyongyang.

Informes periodísticos habrían hecho trascender una fuente anónima del Pentágono que señalan que el envío de la flota no tendría el propósito de un ataque militar inmediato, sino de ejercer una fuerte presión que permita negociar en mejores términos a la administración norteamericana. El reciente anuncio del lanzamiento “fallido” por parte de Corea del Norte este domingo, parece ser un primer resultado de estas presiones.

Sin embargo, y pese a que esta quizás pueda ser la primera intención, no puede minimizarse el peligro que significa la amenaza militar frente a una situación que si se sigue tensando puede colocar a la región al borde de una guerra nuclear. En todo caso se estaría negociando con el dedo en el gatillo… de los misiles nucleares…

Desde esta página los socialistas del MST no podemos sino repudiar estas acciones del gendarme yanqui, y exigir el retiro de sus fuerzas, tanto de Afganistán como de su flota de las costas coreanas. No tenemos ninguna coincidencia con la política de ese grupo fascistoide que es el ISIS y tampoco con el régimen totalitario que gobierna Corea del Norte, pero nada bueno vendrá para esos pueblos y la lucha de los pueblos del mundo, de manos de las bombas del terrorista mayor de la humanidad, el imperialismo yanqui. Estamos incondicionalmente del lado del pueblo afgano o norcoreano para, independientemente de sus gobiernos de turno, enfrentar a la “democracia imperial” de los Trumps, como combatimos codo a codo con nuestros soldados en la Guerra de Malvinas, contra la “demócrata” Margaret Thatcher.

Las razones del giro militarista de Trump

Todos los analistas coinciden que existe un cambio total en la política de “aislacionismo” y “América first” que el actual mandatario norteamericano desarrolló durante su campaña electoral y que sus primeros asesores, como el hoy desplazado Steve Bannon aconsejaban. Con el bombardeo al régimen sirio de Bashar al Assad y luego con el bombazo y el envío de la flota, EEUU habría cambiado cualitativamente su política, girando a la intervención militar directa, antes reservada a acciones en lugares marginales.

Si bien el discurso de campaña continuaba, el envío del proyecto de presupuesto por parte de la administración Trump al Congreso de EEUU, ya mostraba un incremento sideral del presupuesto dedicado a la defensa de un 10% (52.300 millones  de dólares), contrastando con la baja de todos los presupuestos de la seguridad social.

Las escusas del devenido en “líder democrático” Trump, son variadas: combatir al ISIS cuando justamente la administración norteamericana fue cómplice de su surgimiento, cuando permitió su inicial desarrollo, generosamente abastecido en armas y dinero por Turquía (miembro de la OTAN), Arabia Saudita y Qatar. O transformase en un “paladín humanitario” frente al ataque con gas sarín de Al Assad, después de haber coincidido con Putin en apoyar  al genocida con el objetivo de terminar no solo con el ISIS, sino con todas con  las facciones opositoras al asesino de Damasco, luego de que Obama dejara en manos de la ONU y de los rusos el control del armamento letal que poseía el régimen sirio.

Con Corea del Norte, al igual que hizo con Irán, el imperialismo yanqui tiene la decisión de frenar a cualquier costa el atributo soberano de ese país de dotarse del armamento necesario para su defensa, e impedir que el exclusivo club nuclear, cuya mayor potencia representa, vea cuestionada su hegemonía, necesaria para enfrentar la lucha de los pueblos por su independencia.

¿Significa este giro militar que los yanquis están más fuertes que antes, ahora con el magnate Trump a la cabeza? Tan criticado por el establishment en sus primeros pasos…  y ahora tan elogiado. ¿Se ha recuperado el imperialismo yanqui de la frustración de su invasión a Irak y el estancamiento en Afganistán?

La realidad aparece compleja. Como relatan los medios, solo unos pocos días antes de atacar a Siria, Donald Trump señalaba: “No soy y no quiero ser el presidente del mundo. Soy el presidente de los Estados Unidos, y de ahora en adelante Estados Unidos será lo primero” en un encuentro con líderes sindicales (diario La Vanguardia, Barcelona, España 14/04/2017). Lo hacía como en su campaña electoral, porque la situación interna de EEUU está lejos de ser la de la potencia floreciente que alguna vez se erigió como centro del mundo. Su discurso “primero América” tenía que ver con la necesidad de darle respuesta a un pueblo castigado por una importante caída del nivel de vida de su clase trabajadora y de su otrora prospera clase media, frente a un enorme crecimiento de la concentración de la riqueza en las  grandes multinacionales y un aumento histórico de la desigualdad social.

De allí su “guerra comercial” contra el mundo, que no es otra cosa que plantearle al resto de los países y potencias la necesidad de que una mayor cuota de la plusvalía mundial quede en EEUU. Más allá del cambio de discurso, sus “amenazas” al enemigo de los puestos de trabajo norteamericanos, el gigante chino, se han trocado en chantajes para que la burocracia china acepte equilibrar la balanza comercial deficitaria para EEUU y avance en su colaboración contrarrevolucionaria en la zona que influencia. De hecho cuando se realizó la entrevista Trump – Xi Jinping, se ejecutó el ataque norteamericano sobre Siria. Ataque que en otras circunstancias podría ser visto como un grave desaire y que ahora solo generó del mandatario chino (que es aliado de Al Assad), apenas una tímida protesta.

Otro tanto su discurso contra la inutilidad de la Otan. Ahora se convierte en “nuestra Alianza”, sin olvidar que los países miembros tienen que subir sus aportes a la alianza atlántica hasta cubrir el equivalente al 2% de sus PBI, como ya lo está haciendo Alemania. Y esta política es la que explica el destino el anterior romance contrarrevolucionario con su ex aliado Putin, al que su amigo el ex mandamás de ExxonMobil, el actual secretario de estado de Trump, Rex Tillerson, fue a conminar (por ahora sin suerte) a que trabaje con EEUU y no con su aliado Al Assad.

Lo cierto es que este resurgir de la prepotencia armada imperial, no es producto del florecimiento en el centro del imperio, sino justamente de lo contrario, de su decadencia. El imperialismo yanqui, como el resto del sistema capitalista imperialista, no se ha recuperado de la crisis del 2007. Para ello necesita extraer una cuota de plusvalía extraordinaria que la resistencia de los pueblos del mundo le está impidiendo obtener. En esa dura pelea ha visto debilitarse a aquellos aliados que le permitían frenar la lucha de los pueblos. La caída del estalinismo fue un gran golpe, ya que privo a la contrarrevolución imperialista de un gran aparato para frenar los procesos revolucionarios y lo obligó a comprometerse directamente en el enfrentamiento a todos los pueblos que cuestionaron su hegemonía.  Luego el deterioro de sus aliados en la dominación del mundo continuó. La brutal debacle de la socialdemocracia y de sus alternativas bipartidistas de la derecha liberal clásica, de sus expresiones en los países coloniales, están obligando a EEUU ha volverse a parar sobre su cañones, al servicio de enfrentar las revueltas que cuestionan el orden imperialista y disputar también una tasa mayor de la  plusvalía a sus competidores.

La escalada militar  es un reflejo de una situación mundial en el que el tradicional centro político se debilita, generando una polarización que obliga a una confrontación más directa entre el aparato imperial y los pueblos y el movimiento de masas que lo enfrenta. Podríamos decir que será cada vez más un signo de la época que nos toca vivir, caracterizada por enfrentamientos cada vez más duros entre las clases, una época de crisis, guerras y revoluciones.

Época en la cual la brutalidad imperial, ya expresada en crisis humanitarias como la que atraviesa el pueblo sirio, o en el uso de armamento prohibido hasta arribar al límite de la amenaza nuclear, va a profundizarse comprometiendo el futuro de la humanidad y en la que veremos a los trabajadores y a los pueblos pelear y enfrentarse con toda fiereza. Etapa histórica en la cual los socialistas creemos que tenemos la oportunidad de forjar la tan necesaria herramienta anti capitalista de masas, para conducir a la humanidad a un destino diferente que el que la barbarie imperialista capitalista ofrece.

Una herramienta que será necesariamente anti capitalista y que se formará en una pelea cotidiana contra todas aquellas direcciones que, o se han negado a dar la pelea hasta el final o directamente han traicionado, sean los restos (aun poderosos) del viejo aparato estalinista, las formaciones socialdemócratas en decadencia o los nuevos progresismos que se han demostrado totalmente incapaces para enfrentar al modelo capitalista y lo han sostenido con un discurso favorable a un inexistente y tramposo “capitalismo con rostro humano”.  La actual profundización de la crisis, y los enfrentamientos entre las clases y los pueblos que luchan contra el imperio, pone cotidianamente a prueba a las viejas formaciones y genera un amplio campo para los que estamos dispuestos a llevar la pelea hasta el final.

Una pelea en la cual es necesaria la más amplia unidad en la lucha de todos aquellos que están dispuestos a enfrentar la actual escalada del gendarme imperial. Para frenar su escalada militar, exigiendo el retiro de Corea del Norte, de Afganistán y todo Medio Oriente y reclamar el derecho de todos los pueblos a su independencia y autodeterminación para resolver su destino sin ninguna injerencia imperialista.

Gustavo Giménez

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