coronavirus – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Tue, 01 Feb 2022 14:54:11 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png coronavirus – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Cambio en los protocolos Covid. Una medida propatronal y antisanitaria https://mst.org.ar/2022/02/01/cambio-en-los-protocolos-covid-una-medida-propatronal-y-antisanitaria/ Tue, 01 Feb 2022 14:54:11 +0000 https://mst.org.ar/?p=30686 Luego de una breve campaña del empresariado, que incluyó una reunión con las gremiales empresariales, CGT y gobierno y luego con el COFESA, el Ministerio de Salud modificó el protocolo Covid. La síntesis: contactos estrechos… ¡a laburar!.

Escribe: Guillermo Pacagnini

La medida desmiente a quienes dicen que el gobierno no movió un dedo ante la tercera ola pandémica. Claro que, una vez más, lo hizo para favorecer a las patronales, como ha sido el sesgo de toda la política específica implementada desde que se declaró la pandemia. Justamente cuando la sala de situación marcha un nuevo récord superando los 134.000 casos positivos, el gobierno lauda a favor de las patronales. Si esto no es la “economía sobre la salud” … ¿qué es?

El nuevo protocolo

Tras la reunión con los ministros de Salud de todo el país que conforman el Consejo Federal de Salud (COFESA), el gobierno cambió en el protocolo las pautas referidas a los contactos estrechos asintomáticos, con clara direccionalidad para el ámbito laboral.

– Contacto estrecho asintomático sin vacunar o con esquema de vacunación incompleto (sin vacunar o con más de 5 meses de la aplicación de la última dosis): 10 días de aislamiento desde el último contacto con el caso confirmado y seguimiento estricto.

– Contacto estrecho asintomático con esquema inicial completo de vacunación (dosis única, dos dosis o esquema inicial con dosis adicional, según corresponda y menos de 5 meses de completado el esquema) o que hayan tenido COVID-19 en los últimos 90 días: opción de flexibilizar aislamiento, maximizar medidas preventivas (uso adecuado de barbijo y ambientes con ventilación cruzada permanente) y realización de test diagnóstico entre el tercer y quinto día, evitar concurrir a eventos sociales o masivos, realizar automonitoreo de síntomas de forma diaria (la App Cuidar permanecerá bloqueada durante 10 días).

– Contacto estrecho asintomático con esquema de vacunación completo y refuerzo con más de 14 días de la última aplicación: opción de flexibilizar aislamiento, maximizar medidas preventivas (uso adecuado de barbijo y ambientes con ventilación cruzada permanente), evitar concurrir a reuniones sociales o eventos masivos, realizar automonitoreo de síntomas de forma diaria, la app Cuidar permanecerá bloqueada durante 10 días.

En síntesis: a quienes sean contactos estrechos con una, dos, tres dosis de vacunas, autocuidado y… la patronal podrá disponer de esa fuerza laboral en las empresas.

Un combo de medidas antiobreras

Primero fueron las patronales de la salud privada quienes bramaron por la merma de recurso humano “crítico”, pidiendo que los contactos estrechos no se aíslen, habida cuenta que el personal de salud está vacunado casi en su totalidad con dos dosis y en un 60% con el refuerzo.

Luego fue el gobierno de Kicilloff quien hizo punta a través de una resolución del 8/1 para que los contactos estrechos el equipo de salud no gocen de licencia. Por ser recurso “crítico”. En lugar de reforzar los planteles, recorta derechos y aumenta la exposición al riesgo.

Ahora esta política se generaliza. Aunque las jurisdicciones deban “adherir” a la recomendación nacional, ya sabemos cómo termina esta historia.

Esta medida es parte de un combo de medidas antiobreras y regalo de fiestas para las patronales, para estimular “la reactivación” y evitar un supuesto ausentismo. Comenzaron con el fin de la doble indemnización y la prohibición de despidos. Luego la eliminación del Covid como presunta enfermedad profesional. Aunque nunca estuvo “listada” entre las enfermedades profesionales para las ART, se le otorgaba un carácter de “presunción” como tal. Ahora lxs trabajadorxs tendrán que demostrar ante las nefastas “comisiones médicas” que se contagiaron en circunstancias relacionadas con el trabajo. O sea, marche preso.

Ahora con la eliminación del derecho a licencia por contacto estrecho, terminan de eliminar algunas medidas excepcionales que, aunque muy parciales y de bajo alcance, podían ser utilizadas como una tabla de auxilio para el trabajador ante la exposición al riesgo que significa una pandemia sin malla de contención social.

Una vez más, la economía prima sobre la salud

Pero no solo va contra los intereses laborales. También es una medida antisanitaria. Vizzotti se escuda en que esta ola es diferente a las anteriores porque hay una disociación entre la explosión de casos y la tasa de internaciones y mortalidad. Esto es una verdad a medias. Porque la evolución en Europa y otras regiones muestra que la evolución no es tan benévola como se la presenta, los grupos de riesgo sieguen siendo blancos preferenciales y se han incorporado franjas etarias más jóvenes. Claramente por la insuficiencia en la vacunación.  Pero, además la ministra, olvida ex profeso referirse a otras tres cuestiones: a) que hay una política aperturista completa e indiscriminada (una vez más a requerimiento del establishment) que atenta contra el autocuidado, lo cual es una barbaridad sanitaria y que ello reproduce e incentiva la circulación viral comunitaria; b) que aún tenemos 5 millones y medio con solo una dosis y solo el 15% con la tercera que es la que se necesita ante la Omicron; c) que hay saturación del sistema de salud incluyendo los centros de testeo que están desbordados. Y que esta medida, además der exponer al riesgo al equipo de salud en particular y el movimiento obrero en general, va a aumentar la circulación viral sin lugar a dudas y sobrecargar más todavía al sistema de salud.

Seis medidas de emergencia

Hay que movilizarse para que se dé marcha atrás con esta disposición antiobrera y antisanitaria y reclamar un cambio de rumbo implementando cinco medidas urgentes:

  1. Reforzar el personal y multiplicar los centros de testeo a los fines de masificar el mismo, incluyendo la detección domiciliaria. El índice de positividad no solo indica la alta contagiosidad, sino la insuficiencia de las pruebas diagnósticas. Aislamiento focalizado donde corresponda.
  2. Disposición nacional restringiendo actividades con alta circulación de gente. Protocolos adecuados para garantizar disminuir la exposición al riesgo. Comités de crisis con participación de trabajadorxs en provincias, municipios y lugares de trabajo para elaborar los mismos.
  3. Garantía salarial, prohibición de despidos y ayuda social para quienes requieran aislamiento.
  4. Plan de vacunación masiva con tres dosis para todxs.
  5. Comenzar a dar pasos firmes hacia un sistema único de salud estatal, universal y gratuito.
  6. Ni un peso para la deuda e implementar un impuesto progresivo y real a las grandes fortunas y rentas para financiar este programa, que debe ser parte de un plan obrero y popular para que la crisis la paguen las corporaciones y el FMI y no el pueblo trabajador como vienen sucediendo.

El gobierno vaticinó el fin de la pandemia y vino la tercera ola. Desmontó las tibias medidas de protección comunitaria y votó presupuestos de ajuste. Negocia con el Fondo, paga la deuda y favorece a las patronales. Hay que pararle la mano y pelear por un cambio de rumbo.

]]>
Tercera ola, primera línea. Otra vez variable de ajuste https://mst.org.ar/2022/01/20/tercera-ola-primera-linea-otra-vez-variable-de-ajuste/ Thu, 20 Jan 2022 12:55:56 +0000 https://mst.org.ar/?p=30673 Escribe: Guillermo Pacagnini

Llegó la tercera ola y encuentra nuevamente al sistema sanitario en situación crítica y al equipo de salud agotado. Lxs trabajadorxs evitamos el colapso en las olas anteriores a costa de un alto desgaste psicofísico. La política aperturista indiscriminada y las características epidemiológicas de la variante dominante sobrecargan a un sistema que esta vez sí puede colapsar si se insiste en no reconocer salarial, laboral y profesionalmente a la primera línea.

A diferencia de las anteriores oleadas, el equipo de salud se halla con evidentes signos de agotamiento. Sin dudas la vacunación, por la que hubo que luchar sobre todo en el sector privado para lograr los esquemas completos, jugó un papel fundamental en la disminución cualitativa a niveles casi imperceptibles de la mortalidad que se evidenció sobre todo durante el primer año. Y se ha logrado un capital acumulado en experiencia de atención. Pero el hecho de no haberse modificado el rumbo con políticas de fondo como reclamamos desde los sectores sindicales y sanitarios combativos y desde la izquierda, colocan nuevamente al equipo de salud soportando una situación más compleja, por el agotamiento laboral y por la sobrecarga del sistema.

El desgaste prematuro

Las secuelas inmediatas de la pandemia en el equipo de salud no son un rayo en cielo sereno. Vienen a agravar cualitativamente el desgaste prematuro que genera la actividad laboral ejercida en el ámbito sanitario, en cuanto a exposición a riesgos psicosociales relacionados con el proceso de trabajo que producen estrés crónico y daños específicos en la salud de lxs trabajadorxs.

Este cuadro de desgaste laboral o agotamiento prematuro, lo venimos denunciando desde hace años desde CICOP y otros sectores y hemos estudiado profundamente sus características en el trabajo que publicamos con la UNLa denominado «La salud de los trabajadores de la salud». Del mismo surge que se experimenta pérdida de capacidades, y diversas enfermedades que tienen una incidencia mayor en el equipo de salud, superior a la media de la población. Por la gran exposición al riesgo, la maquinaria del cuerpo se gasta antes de tiempo. En las mujeres este proceso suele ser más evidente. En una síntesis de nuestra experiencia de lucha con trabajo mancomunado con investigadores de la Universidad de Avellaneda, fuimos delineando propuestas de salida.

Rechazando el arcaico concepto de insalubridad que desde la óptica de la burocracia sindical lleva a aceptar este status quo a cambio de alguna bonificación en negro, incorporamos al pliego de reclamos laborales la necesidad de disminuir la exposición al riesgo y mejorar las condiciones laborales. Luchando contra la naturalización de este daño crónico y transformándolo en acciones de movilización y reclamo. La reducción de la edad jubilatoria, el fraccionamiento de las guardias, el pleno reconocimiento salarial, profesional y laboral, junto al avance hacia un sistema único de salud, se implantaron en la matriz de este programa de avanzada.

La pandemia y sus efectos

La pandemia no solo desnudó los graves problemas estructurales del sistema de salud. También agravó cualitativamente el agotamiento del equipo de salud. La exposición al riesgo, primero absolutamente desconocido en una pandemia de rasgos inéditos, la muerte de compañeros de trabajo, la enfermedad y sus secuelas inmediatas y a mediano y más largo plazo, agregaron combustible a la situación de estrés psicofísico. La política de no cuidar a los que cuidan, de mantener salarios de hambre empujando al poliempleo, la no inclusión de la enfermería y otras en la carrera profesional en la mayoría de las jurisdicciones, el medio ambiente que desnuda una desinversión de años y daña la salud, la fragmentación del sistema, el caldo de cultivo para la violencia hacia lxs trabajadorxs de salud, entre otras cuestiones, tienen en el ajuste y las políticas oficiales la responsabilidad de agravar el desgaste.

Son varios los trabajos de campo que señalan esta preocupación. El crecimiento de los diagnósticos de Burn out o agotamiento demuestra el tremendo impacto que tuvo la pandemia en el rendimiento laboral, secuelas físicas y sobre todo en la salud mental de los trabajadores. El informe The COVID-19 HEalth caRe wOrkErs Study (HEROES) muestra que entre 14,7% y 22% del personal de salud entrevistado en 2020 presentó síntomas que permitían sospechar un episodio depresivo. «No estamos entrando en una fase endémica: estamos en uno de los peores momentos de la pandemia. Ahora no faltan camas ni respiradores, pero hay una fatiga terminal de los trabajadores de salud producto de una sobrecarga de trabajo brutal», advirtió el referente de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva, Arnaldo Dubin refiriéndos e al sector privado donde la situación es peor aún (Página 12 19/1/2021).

Primera línea también en la lucha

Por eso es francamente antilaboral y antisanitaria, la política de los gobiernos (acá ya no hay grieta) de volver a someter al equipo de salud como variable de ajuste. La preocupación central de las autoridades no es el agotamiento de lxs «esenciales». Sino el «ausentismo». Según La Nación: Preocupa el ausentismo del personal de salud, que hace resentir la atención en plena tercera ola de Covid. El sistema de salud, público y privado, empieza a padecer el faltante de recursos humanos por estar contagiados o ser contacto estrecho.» Más claro imposible el pensamiento de patronales y gobiernos.

El recurso «crítico» necesita un reconocimiento pleno y ello implica la necesidad de invertir en salario, en planteles y fortalecimiento del sistema. Los presupuestos de ajuste y el mantenimiento de un sistema fragmentado sometido a una presión tremenda cuando se flexibilizan los protocolos y se mantiene una apertura absoluta por presión de las corporaciones, atentan más contra la integridad del equipo de salud. Y van a terminar repercutiendo en la atención y favoreciendo el colapso del sistema. Claro que la respuesta del equipo de salud no ha sido precisamente la resignación. Durante la pandemia estuvimos en la primera línea también de la lucha. En casi la totalidad de las provincias hubo luchas heroicas de enfermera, médicos y el equipo todo. Pese al inédito abandono de la dirigencia tradicional sindical, configurando una de las traiciones que van a hacer historia, se luchó con autoconvocatorias como la de Neuquén, con la fundación o consolidación de nuevos sindicatos combativos como el de Río Negro o la ALE de CABA. O con direcciones combativas al frente como la CICOP, AGIHM, la APYT del Garrahan. Por nombrar solo los más significativos. Abriéndose paso en medio de las restricciones y cuando los aplausos se apagaron se intensificaron los reclamos en las calles.

También se remó contra direcciones políticas como la del FdT que prometieron un cambio que, lejos de llegar, se tornó en ajuste y abandono de los que cuidan a la gente. El castigo electoral seguramente reflejó parte del cambio de humos social por ello.

Por eso, seguramente, pese al agotamiento, se retomará la pelea y con más fuerza. La marcha de antorchas conque la enfermería en CABA terminó el 2021 o el plan de lucha de CICOP en tierras de Kicillof son indicios de ello. La bandera del pleno reconocimiento salarial, profesional y laboral está más vigente que nunca. Recomposición salarial y no bonos en negro, pleno goce de licencias, cohortes con recambios en la primera línea, inclusión de todxs en la carrera, combate al poliempleo, inmediato refuerzo presupuestario, son los primeros pasos requeridos. Junto al sistema único de salud, son la salida que se necesita para una salud pública gratuita e igualitaria y trabajadores con plenos derechos.

]]>
En la Argentina y en el mundo. Sobra pandemia, faltan vacunas https://mst.org.ar/2021/05/12/en-la-argentina-y-en-el-mundo-sobra-pandemia-faltan-vacunas/ Wed, 12 May 2021 13:55:37 +0000 https://mst.org.ar/?p=29737 La pandemia no cede. El riesgo cierto de colapso delos sistemas acecha y solo podría evitarse con la vacunación rápida del 70% o más de la población mundial. Su insuficiencia se combina con una escandalosa desigualdad en la producción, distribución y la propia vacunación. Las medidas que venimos reclamando desde la izquierda son de urgente necesidad.

Escribe: Gerardo Uceda

Se han reavivado el debate y las iniciativas a nivel internacional de proponer la liberación de patentes sobre las vacunas para Covid-19. Esa presión hizo que Biden, un defensor del capitalismo imperialista, haya tenido que pronunciarse a su favor. Por supuesto que no pasó de declaraciones y no dio un solo paso concreto en la OMC. Se necesita avanzar rápidamente en la expropiación de las patentes y en la transferencia de tecnología e inversiones, para lograr una producción masiva de vacunas que garantice la vacunación rápida, eficaz e igualitaria de los miles de millones de habitantes del planeta.

Con más de 158 millones de infectados y de 3 millones de muertes, resulta claro que la pandemia no cede después de un año y medio como se esperaba. La economía capitalista ya en crisis previa, se hundió con la crisis sanitaria por la Covid-19 y no logra la ansiada recuperación mundial. Aunque, como siempre, esta doble crisis llevó a que los más ricos del mundo hayan acumulado miles de millones de dólares, de nuevas ganancias extraordinarias, mientras cientos de millones de seres humanos son arrastrados a la pobreza y miseria el capitalismo sabe que esto tiene patas cortas. A como dé lugar, la economía tendría que retomar un ritmo de crecimiento más uniforme y sostenido, si se quiere salir de este profundo pozo en el que se cayó en 2020.

Al no haber medicación antiviral efectiva aún; con nuevas cepas mutantes más contagiosas y virulentas y; con cada vez mayor ocupación de camas críticas, la pandemia está requiriendo de recursos económicos para atenderla que el capitalismo en decadencia no quiere ni puede darse el lujo de sostener. Por eso mismo, sentó sus esperanzas en que el rápido desarrollo de vacunas que se consiguió pudiera controlar la evolución de los contagios y las muertes de manera rápida. Sin embargo, no es esto lo que está sucediendo en el mundo y la carencia absoluta de vacunas en la mayoría de los países no sólo perpetúa la pandemia sino que, abre las puertas a nuevas cepas, mutaciones e incluso a la posibilidad de que las vacunas de hoy no sirvan para las infecciones de mañana y, a la necesidad de buscar nuevas vacunas.

La cantidad de contagiados, muertes y la saturación de los sistemas de salud representan una enorme presión para escalar la producción. Así, poder vacunar a una importante proporción de la población mundial. Esta presión que ejercen los pueblos, los equipos de salud y hasta presidentes de países periféricos se traduce desde hace meses en iniciativas como las de Médicos Sin Fronteras (MSF) y más de 100 países que promueven la suspensión de las patentes, que protegen la producción de vacunas por tan sólo 9 ó 10 laboratorios en la actualidad. La respuesta de Biden en el mismo sentido, ahora secundado por Macron y Putin, obedece a esta misma presión mundial. Una maniobra defensiva para evitar una escalada de conflictos sociales que cuestione su liderazgo mundial.

La coyuntura sanitaria

La evolución de los contagios es más que preocupante, distinto a lo sucedido con las epidemias de coronavirus previas, como el SARS CoV1 y el MERS, que fue disminuyendo de intensidad y las mutaciones sufridas por los virus fueron cada vez menos virulentas y contagiosas, con la actual sucede lo contrario. Esta posibilidad ya era conocida por los científicos, pero el capitalismo en su afán de perseguir solo la ganancia, y si es rápida mejor, dejó sin financiamiento a los laboratorios que investigaban a este virus. De haber continuado con esas investigaciones de hace más de 10 años, hoy enfrentaríamos la pandemia con mayores certezas y las vacunas hubieran estado disponibles desde el comienzo.

En lugar de eso, hoy contamos con más de 158 millones de infectados, 3 millones de fallecidos y millones que quedan con secuelas, cuya gravedad y características a futuro aún son inciertas. Su evolución por brotes u oleadas ha ido tomando diferentes países y continentes, comenzando en China. Luego, su epicentro fueron los países de Europa donde produjo una catástrofe de muertes, para luego trasladarse a América, con EEUU y Brasil a la cabeza. Aun cuando la India soporta el embate más fuerte en contagios de esta nueva ola, América con 133 millones de infectados sigue a la cabeza. Y las dudas se abren sobre qué pasará en África y en Asia central en el futuro inmediato. Cada nueva oleada se corresponde con aperturas económicas y de circulación afectando, en general, a gente cada vez más joven, que son los que más trabajan, salen o circulan. Entonces, al no existir medicación antivira, la única esperanza para acabar con la pandemia está centrada en las vacunas que escasean.

La responsabilidad del capitalismo y sus gobiernos

A pesar del rápido descubrimiento del genoma viral y de que hay cientos de proyectos y formulaciones de distinto tipo de vacunas, en la actualidad no hay más de 10 que estén disponibles para vacunar. La mayoría de ellas elaboradas por grandes grupos farmacéuticos como Pfizer, AstraZeneca o Johnson & Johnson a las que se suman las vacunas rusa y chinas. Todas ellas protegidas por las llamadas patentes sobre la propiedad intelectual, que les asegura durante 10 años no sólo la exclusividad de producción sino fundamentalmente ganancias extraordinarias. Es decir, muy por sobre la ganancia media y razonable de los costos de producción. A la fecha se han producido en el mundo casi 1.300 millones de dosis, un déficit absoluto ya que se necesitarían como mínimo 14 millones de dosis para vacunar a toda la población mundial, en esta primera etapa y, luego asegurar una provisión mundial para los brotes de años sucesivos. Todos estos laboratorios primero Pfizer-Moderna, luego AstraZeneca y también Gamaleya han declarado su incapacidad para responder a las necesidades de la demanda. Hoy hay juicios de la Comunidad Europea contra Astra por no entregar las vacunas. Cientos de millones se contagian mes a mes y, millones mueren innecesariamente por esta falta absoluta de vacunas. Los laboratorios saben esto perfectamente pero no quieren de ningún modo perderse de estas superganancias, y a futuro. En su razonamiento es el más grande negocio que hayan tenido en sus manos, muy superior al de los antihipertensivos o los antibióticos. Por eso salen como fieras cuando se habla de licenciar, o expropiar, o bajar las patentes; aunque sea en forma parcial o transitoria, se llame OMS, MSF, o el propio Biden quien lo proponga. Alegan que no habrá más inversiones a futuro, que perderán plata, todas mentiras. Un estudio demostró que en la investigación de la vacuna de Oxford, por ejemplo, sólo el 3% fue invertido por el privado AstraZeneca, el 97% provino de fondos públicos, al igual que el conocimiento para desarrollarla. Otro tanto se puede decir de Pfizer Moderna, donde EEUU adelantó el grueso del dinero para la investigación, vía la compra anticipada de millones de dosis.

Los Estados y organismos de salud también lo saben, por eso la OMS habló de licenciar las patentes en forma transitoria hasta que ceda la pandemia. Luego estuvo la iniciativa de India-Sudáfrica y, como la presión es cada vez más grande, hasta el propio Biden presidente del país líder mundial en patentamientos y defensor a ultranza de dicho sistema tuvo que salir a decir que habría que licenciar las patentes. Claro que lo hace de manera tibia y parcial, como pidiendo permiso a las multinacionales farmacéuticas que ya le respondieron con misiles mediáticos. Habla, como otros, de presentarlo ante la OMC donde, si hay acuerdo de mayoría, se podría avanzar. Macron y Putin dicen que lo apoyan. Alemania, Inglaterra y otros se oponen. Será un larguísimo juego de póker donde, mientras ellos se miran las caras y reparten cartas, la gente seguirá muriendo.

Para lograr vacunas para todxs

Nuestro país no escapa de esta lógica que describimos a nivel mundial, sólo el 3% ha sido vacunado con dos dosis y no está asegurada la provisión de vacunas a futuro. A pesar que, como decimos, las vacunas están en Garín al otro lado de la General Paz. Es que Alberto a con un supuesto discurso progre, se mueve dentro de los límites estrechísimos del capitalismo que juega para las farmacéuticas.

Si queremos vacunas para todos y en forma acelerada, no hay otra que avanzar en la expropiación unilateral de las patentes, exigir la transferencia no sólo del conocimiento sino de la tecnología necesaria para producirlas, e invertir todo el dinero necesario para ponerlas en marcha. Los Estados nacionales son soberanos y deben velar por la salud y la vida de sus habitantes en primer lugar. Hasta podrían apelar a la propia resolución de la OMC del ’94 que ya contemplaba que, ante circunstancias excepcionales, se podrían licenciar o eliminar las patentes. Y nadie puede dudar que la pandemia lo es. Por supuesto, los adalides del posibilismo capitalista dirán que este proceso es lento y que requiere de mucha inversión. Lo mismo nos dijeron cuando decíamos que se podrían producir íntegramente las vacunas de Oxford en el país. Aún sin licenciar las patentes y un mes después, desde Vizotti para abajo, todos nos dieron la razón. Decimos además que, si un país hace punta en la expropiación de patentes muchos lo seguirán, decenas de otros laboratorios públicos y privados empezarían a producir vacunas en gran escala y los actuales productores, en su afán de no quedar por fuera del negocio, se sumarían con toda su capacidad a la producción. Porque de última no se trata, como dicen ellos, de pérdidas sino que de ganar menos.

Crisis capitalista y crisis sanitaria

La crisis y responsabilidad del modo de producción capitalista, y su protección a ultranza de la ganancia, se expresa no solamente en el tema vacunas que ya describimos, sino en todo el manejo de la pandemia que está resultando un desastre, exponiendonos a riesgos futuros. Este desmanejo se da en nuestro país y el resto de mundo como sintetizaremos a continuación.

La familia viral (coronavirus) se conocía desde hacía más de una década, sin embargo, se abandonaron más de 6 líneas de investigación por carecer de fondos. Como las anteriores epidemias habían cedido solas y no había posibilidades de hacer negocio con vacunas o medicamentos, sencillamente dejaron de poner plata. Años después nos atacó el SARS-CoV2 y nos encontró sin conocimiento de su genoma, sin vacunas, ni siquiera con conocimiento epidemiológico de su trasmisión.

En segundo lugar, desde el comienzo se priorizó el factor económico no la salud, más allá de las declaraciones grandilocuentes del Alberto y otros presidentes. Se dejó circular miles de millones de personas de continente a continente para no afectar la ganancia de vuelos, hoteles, empresas de todo tipo. Así la epidemia pasó de China a Europa y América en tiempo récord. Las cuarentenas instauradas no surtían efecto por varios motivos, o porque se las levantaba rápido, o porque no había testeos suficientes para identificar la circulación viral (en esto nuestro país fue campeón mundial en negar la importancia de los testeos, aún cuando ya el mundo entero decía lo opuesto). Y, fundamentalmente se caían porque no existía soporte económico para los que no tenían sueldos fijos, desnudando la precarización laboral que existe en este régimen. El capitalismo mundial y el nuestro eligieron subsidiar a los poderosos en lugar de a los millones que se quedaban sin empleo. La consecuencia fue una obscena concentración de la riqueza en pocas manos, con ricos más ricos y pobres cada vez más pobres en plena pandemia.

Tampoco pasaron la prueba los sistemas sanitarios del capitalismo mundial, ni siquiera en Europa o EEUU. Donde quedó demostrada la desinversión de décadas en la salud estatal y la inoperancia de los privados. Sobre todo la carencia de camas de Terapia Intensiva, por la sola razón que en épocas de no pandemia son caras de mantener. Faltaron insumos, elementos de protección personal durante meses y respiradores, que hasta el día de hoy siguen faltando. El supuesto colosal avance de la tecnología no logró ponerse a tono con los requerimientos de la pandemia. ¿Las razones? Muchas: decisión y voluntad política de los poderes, desconfianza en el recupero de ganancias de los privados, obsolescencia de ramas completas de la industria, entre otros.

Cuando millones requieren sedación y relajación para ser ventilados mecánicamente, entonces faltan los relajantes, sedantes y hasta oxígeno; los laboratorios productores los acaparan y aumentan su precio hasta el 2000%. Criminal.

Finalmente, cuando se encuentra en tiempo récord una más que probable solución a la Covid-19 a través de las vacunas, otra vez mete la cola el demonio de la producción capitalista, complicándolo todo. Principios activos que se producen en un lugar (India, Argentina, Italia), para ser envasados en otro (Méjico, por ejemplo), y luego ser trasladado a otro distinto, para ser vendido a los grandes países imperialistas. Los que compraron por adelantado cantidades de vacunas suficiente para vacunar 5 veces a sus pueblos mientras decenas de países aún no reciben una sola dosis, como es el caso de África o el Asia central. Un verdadero aquelarre, cuya única justificación esgrimida es la protección de las patentes de 10 laboratorios que ya demostraron su ineficacia para cubrir las necesidades mundiales de vacunación. Y como siempre operan las grandes desigualdades del sistema, donde los países ricos acumulan dosis y vacunados por millones, y a los más pobres nos espera carencia de vacunas, rebrotes de enfermedad y pandemia asegurada por 1 o 2 años más como mínimo.

Esta inoperancia criminal del Sistema la sostienen desde Bolsonaro y Trump hasta Alberto, AMLO y el resto de los falsos progresistas. La pandemia develó claramente que este capitalismo en crisis no puede dar solución a ninguna de las catástrofes a las que él mismo nos ha llevado. Solo desde la izquierda y el socialismo tenemos propuestas superadoras para enfrentar esta epidemia y las que posiblemente se sucedan. Por eso propusimos, en su momento, cuarentenas con soporte económico para los más afectados e impuestos progresivos a los ricos para solventar todos los gastos. Testeos masivos y producción mundial al servicio de yugular la epidemia. Y actualmente, estamos levantando una campaña por la anulación-expropiación de las patentes que protegen las vacunas como única forma de poder tener vacunas para todos. Solo con medidas de fondo y socialistas podremos poner pronto fin a la pandemia que hoy nos azota.

 

 

 

 

 

 

 

]]>
Rebrote, segunda ola y vacunas. Pandemia: actualidad y perspectivas https://mst.org.ar/2021/01/28/rebrote-segunda-ola-y-vacunas-pandemia-actualidad-y-perspectivas/ Thu, 28 Jan 2021 11:57:28 +0000 https://mst.org.ar/?p=29350 Con más 96 millones de contagiados y dos millones de muertos es claro que la pandemia está lejos de estar controlada. América es el continente con mayor número de enfermos y víctimas fatales. Argentina se acerca a los dos millones de casos y más de 46 mil muertos. Mientras los testeos siguen siendo insuficientes para precisar si vamos a una segunda ola o seguimos amesetados ni cuándo vendrá el pico, la vacunación que ya empezó y otras medidas debieran intensificarse para contener los rebrotes.

Escribe: Gerardo Uceda, médico

En el mundo ya se superaron los 96 millones de contagiados y los dos millones de muertos. América es el continente más afectado, dado que incluye a dos de los tres primeros países con mayor número de casos: Estados Unidos y Brasil. En Europa, Gran Bretaña es el país con mayor mortalidad y los especialistas sanitarios debaten si van todos a una tercera ola, como se estaría confirmando en España, y qué rol epidemiológico jugaría la aparición de nuevas cepas. África, el segundo continente más poblado del mundo, es una bomba de tiempo. Por diversas razones que se debaten con poca claridad todavía no estalló, pero un solo país, Sudáfrica, ya superó los 37 mil muertos y encendió las luces de alarma en la OMS.

Y si bien la letalidad, o sea la cantidad de muertos en relación a las personas contagiadas detectadas, ha bajado en el mundo y en nuestro país, esto no se debe a que se haya encontrado un medicamento que pueda curar la enfermedad, sino que es producto de múltiples factores, como la mayor experiencia de los equipos de salud para tratar los casos moderados a severos y la menor tasa de contagios entre pacientes mayores de 60 años y con factores de riesgo con respecto a la primera ola.

Pero todos estos factores son relativos y hasta podríamos decir inestables, ya que una nueva saturación de los servicios de salud -como se teme en Europa por una tercera oleada o en África- podría volver a aumentar la letalidad. También el relajamiento de las medidas de distanciamiento y cuidados básicos podría volver a contagiar a los adultos mayores y pacientes en riesgo, tal como está pasando en Irlanda, país donde la tercera ola parece incontrolable producto del relajamiento total de las medidas de control con apertura indiscriminada de aeropuertos, bares y otras actividades no esenciales.

El necesario rol de las vacunas

Ante este panorama, las vacunas y la vacunación masiva de toda la población mundial aparecen como la única vía para poder contener el avance de la pandemia. Hasta que esto no se haya logrado los avances en la contención de la pandemia siempre serán precarios y el mundo cabalgará entre segundas, terceras y quién sabe cuántas olas más, mientras la aparición de nuevas cepas de coronavirus traerá nuevos interrogantes en cuanto a contagiosidad e inclusive sobre la eficacia de las vacunas actuales, lo que hasta ahora no parece haber sucedido.

Por eso todos los esfuerzos económicos deben ponerse en lograr una producción masiva de vacunas, la mayor parte de las cuales ha demostrado efectividad, y en lograr la vacunación efectiva de la inmensa mayoría de la población. Esto no es lo que está sucediendo, por varios motivos. Entre ellos están los intereses económicos de las corporaciones farmacéuticas, la capacidad de compra de vacunas según se trate de países pobres o ricos y la propia producción que aún no alcanza los niveles necesarios. El ejemplo de Israel, que después de la segunda ola se dispuso a vacunar masivamente logrando bajar casi a cero el número de nuevos casos, es ilustrativo y debe ser considerado. Pero Israel está vacunando a una tasa del 20% de su población, con cerca de 82 mil dosis diarias. Detrás le sigue EE.UU. con un 2%, al igual que Gran Bretaña. El resto de los países, o sea la inmensa mayoría, está muy lejos de esos niveles.

La situación en Argentina

El caso argentino, como ya hemos alertado otras veces, es muy complejo. En primer lugar, porque los efectos sanitarios beneficiosos de la primera fase de cuarentena estricta y bastante precoz se fueron perdiendo en la medida en que el doble discurso presidencial anunciaba la continuidad del aislamiento pero les cedía a las presiones de los capitalistas que exigían la apertura económica: se facilitó la circulación viral y el aumento de casos se hizo crítico en los meses de invierno y primavera.

Luego, sin haber bajado los casos de manera contundente y significativa como había pasado en Europa, sino estando en niveles de una meseta alta, se permitió una mayor apertura y circulación interprovincial para de nuevo preservar las ganancias de los empresarios privados ligados a la gastronomía y el turismo en general. Esto trajo aparejado que en diciembre, sobre todo en CABA y Buenos Aires, los casos aumentaran significativamente, abriendo la posibilidad de una segunda ola (atípica si se quiere, ya que nunca se logró yugular la primera). Se reunieron gobernantes y ministros y hablaron de endurecer las medidas de aislamiento sin demasiada convicción y mucho menos eficacia. Hoy la situación de contagios sigue siendo preocupante aun en medio del verano, porque los casos por semana superan los 10.000 y el gobierno se conforma con decir que «no hay nuevos picos».

Pero todo esto es muy relativo, ya que Argentina sigue siendo uno de los países que menos testea y es sabido por todos que al testear menos, una de las consecuencias lógicas e inmediatas es que se registran menos casos. También parece estar pasando lo mismo que aconteció en Europa: al liberar la circulación los primeros afectados son los más jóvenes, mientras que los mayores de 60 años observan mayores cuidados de aislamiento y su tasa de contagio bajó significativamente, siendo entre la mitad y el 20% de la de los jóvenes.

Esto ocurre sobre todo porque la apertura de actividades dispuesta por el gobierno, al permitir los viajes interprovinciales y aumentar la circulación en el transporte público -trenes, ómnibus, subtes- a pedido de las patronales, a los primeros que afecta es a los más jóvenes, quienes ya es sabido tienen mayor tasa de enfermedad leve o asintomática. Si a esto le sumamos el ya mencionado deficitario sistema de testeo, es lógico entender las dudas de los sanitaristas e infectólogos que se preguntan si realmente estamos «amesetados» o estamos yendo a un segundo pico de fecha incierta por carencia de datos.
¿Se puede lograr la inmunización colectiva?

En este marco complejo se ubica la vacunación en la Argentina. El gobierno nacional viene anunciando desde fines del año pasado lo exitoso de la compra de vacunas a Rusia, también a Pfizer y el convenio con la Oxford. Sin dudas tiene más de relato y oportunismo político que de efectividad. Ya que en el ranking de países que hoy más vacunan el nuestro se ubica en el Nº18, con apenas el 0,24% de gente vacunada; es decir, 100 veces menos que Israel y 10 veces menos que Gran Bretaña y otros países de Europa. Esto se debe a múltiples causas, la mayoría responsabilidad del gobierno, por el pésimo manejo que hizo de la información sobre la vacuna rusa Sputnik V, permitiendo el aprovechamiento político de la derecha, que arrojó dudas sobre la misma para llevar agua hacia su molino. Pero también porque se compró poca vacuna y llega a cuentagotas. Países como Chile y Canadá, por nombrar dos, ya tienen comprada y asegurada la provisión de millones de dosis para vacunar varias veces a su población. No es el caso de Argentina, en donde la única que disponemos efectivamente es la Sputnik V, mientras las vacunas de Pfizer y la de Oxford siguen en promesas.

La única oportunidad que tenemos para controlar la pandemia en nuestro país y el mundo es vacunar masivamente a más del 70% de la población para así lograr una verdadera inmunidad de rebaño que garantice bajar drásticamente la circulación viral, y luego seguir vacunando durante años. Esto se debe hacer con las vacunas Sputnik, la de Pfizer, Oxford o las de origen chino, todas. Lo importante es que el gobierno garantice los recursos económicos y la logística de vacunación para lograrlo. Junto a esto se necesita otra serie de medidas urgentes, como testeos masivos, con aislamiento selectivo y focalizado en base a los mismos, y evitar el transporte y circulación de no esenciales hasta tanto la vacunación surja efectos comprobados. Por cierto, junto a las medidas sanitarias hace falta disponer un abanico de medidas económico-sociales de emergencia porque la crisis capitalista también se cobra vidas y salud.

]]>
¿Hay segunda ola? Pandemia, vacuna y después… https://mst.org.ar/2020/12/09/hay-segunda-ola-pandemia-vacuna-y-despues/ Wed, 09 Dec 2020 13:55:59 +0000 https://mst.org.ar/?p=29234 Desde hace unas semanas con los resultados auspiciosos de las vacunas, el gobierno salió a instalar la idea de que la solución del problema Covid-19 es inminente. Al mismo tiempo el ministro bonaerense asegura que hay segunda ola. Nuestra opinión.

Escribe: Gerardo Uceda

Son los grandes capitalistas nacionales y extranjeros los que presionan para que se instale que todo va bien. Necesitan que la gente salga, consuma y trabaje más allá de los riesgos. Sin embargo, la pandemia no acabará con el fin del 2020 ni el comienzo del nuevo año. La polémica alrededor de las vacunas refleja la contradicción entre las necesidades del capital y los datos objetivos de la ciencia.

Pequeño racconto

La aparición de la pandemia fue un golpe tremendo para todos los sistemas de salud y para la economía mundial. Nuestro país no escapó a esa lógica y ahí empezaron las contradicciones y desdichos, el campeón local fue el ministro Ginés quién primero dijo que no le preocupaba, luego que no llegaría, luego que no tan rápido, finalmente que no afectaría demasiado nuestro sistema de salud, todos sabemos que nada de eso se cumplió y el ministro quedó varias veces en ridículo ante el avance inexorable de la pandemia. Por su parte, Alberto en un principio tomó una aparentemente irreductible posición «a favor de la vida y no de la economía» que duraría menos de un mes, para después ir abriendo fábricas, negocios y bancos y también las puertas a la masiva circulación viral.

Pasó de dar cátedra con proyecciones sobre países como España, EEUU y Suecia, a tener que reconocer que Argentina caía entre los países con mayor número de contagios y muertos por millón de habitantes. Y si el sistema de salud no colapsó aún es por la dedicación y profesionalismo de todo el personal de salud, hoy agotado por los errores en el manejo de la pandemia cometidos por las autoridades. La pésima ubicación en materia sanitaria que hoy tiene nuestro país no se debió sólo a la apertura indiscriminada de la economía, disfrazada por Fernández desde el inicio, sino también a la falta de inversión, donde la falta de testeos, logística de seguimiento y trazabilidad viral fue crítica y la ausencia de Unificación del Sistema de Salud con control estatal llevó a que las prepagas y obras sociales retacearan la cobertura en atención y testeos, mientras el gobierno dedicaba sus esfuerzos y recursos en arreglar el pago a los fondos privados y ahora al FMI y a los capitalistas locales con subsidios y no a la gente que padecía las consecuencias de quedarse sin trabajo e ingresos.

Se viene la segunda ola

Se quiere comunicar que con el advenimiento de las vacunas el tema de la pandemia ya está en vías de resolución. De allí la indiscriminada apertura turística, bajando requisitos para trasladarse y vacacionar, el objetivo, al igual que lo fue en Europa, es salvar las ganancias de la temporada de vacaciones. También como en Europa, los expertos coinciden en que el riesgo de una segunda ola es alto, que las vacunas no llegarán a tiempo para poder frenarla, agravada porque en Argentina la primera ola aún no bajó significativamente y no se toman las medidas de protección complementarias. En países como Corea y Japón y en la propia Europa ya se habla de una tercera ola (ver gráfico) posterior a la segunda de la apertura estival y que tiene que ver con la vuelta masiva al trabajo y a las facultades. Nada de esto se está discutiendo en nuestro país en aras de promocionar el salir a gastar y vacacionar para preservar las ganancias de unos pocos.

Pero, para contrariar los planes del gobierno, en los últimos días han aparecido todo tipo de discusiónes sobre las vacunas, si son efectivas o no, si obligatorias o voluntarias y hasta si tienen un contenido político.

La polémica sobre las vacunas

Las vacunas son la única forma eficaz de prevenir e incluso erradicar enfermedades del tipo de la del Covid-19. El 96,5-98% de los argentinos opina igual, que son buenas, seguras y que se vacunarían contra el coronavirus. Y si existe un 2-4% de «anti-vacunas» es probable que esa posición esté fundamentada en que las vacunas son víctimas de su propio éxito, ya que desde 1796 que Jenner descubrió la vacuna contra la viruela y se consiguió que la principal y más mortal de las pandemias de la época desapareciera, han desaparecido prácticamente la polio, el sarampión y otras. Esto es lo que lleva a la falsa sensación de ausencia de riesgo. Pero, obviamente éste no es el caso del coronavirus.

Son el capitalismo y los funcionarios de Estado a su servicio los responsables de la polémica. En primer lugar, porque por su apuro en volver a la normalidad de sus negocios y ganancias, se apresuraron a decretar en forma anticientífica que las mismas ya estaban disponibles, saltándose pasos de protocolares de investigación, como sucedió con la vacuna rusa. O titulan como catastrófica una revisión de efectos colaterales normal como con la de Oxford. Aquí, el inefable Ginés en otro de sus habituales pifies añadió que «la elección de la vacuna era una cuestión científica y de geopolítica» abriendo la puerta a las críticas de la derecha sobre una supuesta vacuna comunista, una pavada. Tuvo que venir la vice Visconti en su auxilio, negando sus dichos. Los laboratorios productores, además, en su carrera por la primicia y ganancias extraordinarias, exageran los problemas de las vacunas de la competencia, incluso se habla de espionaje y sabotaje entre sí, en las cadenas de distribución y logística. Lo que de ser cierto confirmaría la miseria del capital donde la sed de ganancia justifica el retardo en la llegada de vacunas a la gente.

Las vacunas sí tienen problemas reales que no se difunden. Como qué eficacia y seguridad estaría demostrada en un primer periodo, pero no en el largo plazo donde no hay datos aún. Tampoco sobre si habrá necesidad de vacunaciones anuales o no, ni si aparecerán cepas resistentes que obliguen a revacunar por esta causa. Y aunque la vacunación empiece pronto en 2021, de ningún modo significa el fin de la pandemia, porque en un principio sólo se vacunarían los grupos de riesgo (personal de salud, mayores e inmunosuprimidos) y el virus seguiría circulando, a posteriori recién se podría vacunar al resto. Otro problema serán los recién nacidos sensibles al contagio sea por otras personas o por animales, reservorios e infectados. En definitiva, todos los expertos advierten que para controlar la pandemia se necesitarán 2 o 3 años, ni hablar todavía de erradicación. Estamos lejos del falso optimismo del capitalismo que brega por volver al consumo y a sus ganancias.

Nuestra opinión

Nosotros sí nos ponemos incondicionalmente del lado de la gente y su salud. Por ello exigimos que el Estado garantice la vacunación, primero de los grupos de riesgo y luego masivamente sin costo alguno. Como esto es necesario pero no suficiente, insistimos en que se multipliquen los testeos para detectar y aislar los focos que persistirán por algún tiempo según los expertos, y fundamentalmente que se destinen fondos para reforzar el sistema de salud, partiendo de salarios dignos y nuevas contrataciones en planta permanente de personal de salud, en el marco de conformar un Sistema Único estatal, universal y gratuito. Y que se garantice un ingreso acorde a la canasta familiar para todos los trabajadores afectados por las medidas de aislamiento y cuarentenas que hay que aplicar hasta que la pandemia sea definitivamente controlada. Ningún recurso debe distraerse para pagar la deuda externa, por el contrario, todos ellos deben estar destinados a la crisis sanitaria y económica que vive nuestro pueblo.

]]>
Reporte Covid: 13.305 nuevos casos y 386 fallecidos https://mst.org.ar/2020/10/14/reporte-covid-13-305-nuevos-casos-y-386-fallecidos/ Wed, 14 Oct 2020 03:08:12 +0000 https://mst.org.ar/?p=28991 Según las últimas cifras del Ministerio de Salud de la Nación, esta noche se confirmaron 13.305 nuevos casos de COVID-19.

Así, el total de positivos en el país asciende a 917.035, de los cuales 742.235 son pacientes recuperados y 150.228 son casos activos. La cifra de muertes de hoy es 386, (220 hombres, 166 mujeres), llegando el total de fallecidos a 24.572.

 

Testeos

En las últimas 24 hs fueron realizados 20.544 testeos y desde el inicio del brote se realizaron 2.260.058 pruebas diagnósticas para esta enfermedad, lo que equivale a 49.806,5 muestras por millón de habitantes.

Ocupación de camas

Monitoreo de internados y camas UTI Casos confirmados COVID-19 internados en UTI: 4.294 Porcentaje ocupación total de camas UTI adulto:

– Nación: 64,2%

– AMBA: 63,9%

Comentarios

Mientras en el mundo se detienen los ensayos de la vacuna de Johnson & Johnson contra el coronavirus debido a la “enfermedad inexplicable” de un participante, vuelven los contagios masivos a países como Francia y España, y se disparan las alarmas sanitarias en el continente europeo.

En Argentina, continúan en aumento los desbordes del sistema sanitario en varias provincias como Neuquén, Tucumán, Rio Negro y Chubut. Después de haber flexibilizado la cuarentena al abrir ramas no esenciales de la economía y sin tomar medidas sociales para cuidar a la población era evidente el rumbo de contagios catastrófico para la salud de los trabajadores. Además, si no se refuerza el sistema de salud pública con más personal, quienes están ahora en la primera línea corren el riesgo de agotamiento y de vida.

Por ejemplo, en Comodoro Rivadavia, ciudad de 220 mil habitantes cuenta con tal solo 13 médica para realizar el seguimiento de pacientes con coronavirus (1 médico cada 16 mil habitantes) y los casos activos en esa localidad llegan a 3.000. A su vez, por la falta de enfermeros en el Hospital Regional, no pueden inaugurar una sala de terapia para adultos con Covid-19 (camas que pertenecían a pediatría)

El sector de la salud continúa eternamente postergado a la hora de debatir presupuestos y decidir prioridades: hoy pide a gritos el reconocimiento que merece la enorme tarea que viene llevando adelante con una sobrecarga laboral extrema, sin vacaciones ni licencias, con enorme exposición al contagio y la muerte. Los equipos de salud están dejando todo para cuidar a la población frente a la peor crisis sanitaria de los últimos 100 años.

A pesar del verso discursivo del Presidente Alberto Fernández sobre cuidar la vida, no hay decisión política para reforzar el sistema sanitario. Los números no engañan: en la provincia de Buenos Aires creció en 1.500 camas y 1.132 respiradores, mientras que la cantidad de profesionales que ingresaron al sistema es de 700. En muchos hospitales hay cargos disponibles, pero no se consiguen postulantes debido a los bajos salarios y el pluriempleo. La dinámica que vayan tomando las protestas del sector de trabajadores de salud y demás esenciales será determinante.

La retórica de las autoridades provinciales de que el virus se frena con la mera responsabilidad individual ha sido desmentida por todas las investigaciones científicas. En los tiempos que vivimos se necesitan políticas públicas eficientes y que todo el poder estatal se ponga en funcionamiento para frenar la enorme grieta de desigualdad social que agiganta la posibilidad de contagios.

Detalle por provincia (Nº de confirmados | Nº de acumulados):

– Buenos Aires 4.666 | 475.319

– Ciudad de Buenos Aires 745 | 136.236

– Catamarca 3 | 393

– Chaco 172 | 10.678

– Chubut 438 | 7.788

– Córdoba 1.158 | 54.095

– Corrientes 114 | 1.748

– Entre Ríos 257 | 9.823

– Formosa 3 | 139

– Jujuy 36 | 16.842

– La Pampa 44 | 1.171

– La Rioja 43 | 6.031

– Mendoza 653 | 33.052

– Misiones 24 | 186

– Neuquén 299 | 12.688

– Río Negro 405 | 17.152

– Salta 136 | 15.356

– San Juan 27 | 1.268

– San Luis 126 | 2.426

– Santa Cruz 66 | 6.514

– Santa Fe 2.288 | 66.898

– Santiago del Estero 146 | 5.545

– Tierra del Fuego 202 | 6.894

– Tucumán 1.254 | 28.793

                                                                                  Tomás Vázquez

]]>
Coronavirus en Salta https://mst.org.ar/2020/10/13/coronavirus-en-salta/ Wed, 14 Oct 2020 00:56:34 +0000 https://mst.org.ar/?p=28987 Con la apertura de actividades económicas, la activación tardía del Plan Detectar, sin ayuda social para los sectores populares y sin unificar toda la estructura sanitaria en un sistema único de salud para luchar contra la pandemia, vamos camino a un colapso anunciado.

A través de un DNU, el gobierno nacional anunció restricciones de circulación en 18 provincias entre las que se incluye Salta. El presidente del Comité Operativo de Emergencia (COE), Francisco Aguilar, dio a conocer que cinco departamentos entre los que se encuentran Capital, Gral. Güemes, La Caldera, Cerrillos y Rosario de Lerma se encuentran bajo “asilamiento”. También hizo referencia a la continuidad de actividades exceptuadas: obra privada, sector gastronómico, comercial, supermercados y shopping, contradictoriamente con el aumento de contagios que se espera en estas semanas, se abren más actividades porque, por un lado, los capitalistas no están dispuestos a perder sus ganancias y por el otro, la ausencia de ayuda social para lxs trabajadores de estos sectores e independientes y pequeños comerciantes sigue sin llegar y empuja a lxs que viven el día a día a exponerse al contagio.

Situación epidemiológica y de infraestructura

Salta atravesó 19 días de aislamiento social preventivo y obligatorio (ASPO), para el Gobierno y el COE, los indicadores muestran disminución en casos de contagios y fallecimiento en Capital, Orán y San Martín, datos que no se condicen con la realidad, ya que la provincia supera los 15 mil casos de contagios y hasta la fecha son 540 las muertes registradas. En cuanto a la ocupación de camas de terapia intensiva, se estima que está en el 85%. Desde el COE aseguran que cuando los casos disminuyan podrán determinar en qué momento llegamos al pico.

«Esperamos para dentro de dos semanas, fin de la semana que viene, un aumento del número de casos, por lo tanto, un aumento en el número de pacientes y por lo tanto un requerimiento de pacientes que se van a internar en terapia intensiva. Hemos reforzado el número de camas», declaró Aguilar en conferencia de prensa junto a Matías Posadas, secretario general de la Gobernación.

El llamado “refuerzo” consistió en la inauguración de cinco camas de terapia intensiva en el Htal. Oñativia, Materno Infantil y Hospital Papa Francisco simultáneamente. También se prepara con mayor capacidad el centro de contingencia ubicado en el Centro de Convenciones y una carpa en el Htal. San Bernardo con 52 camas para hacer frente a la nueva ola de contagios prevista en estas semanas.

Reforzar las camas críticas, requiere convocar más: enfermerxs, médicxs, camillerxs y personal de limpieza en planta permanente y con salarios dignos. Se deben tomar medidas para evitar las muertes de quienes están en la primera línea, es imprescindible conformar comités de crisis, donde las y los trabajadores de salud discutan democráticamente los protocolos de bioseguridad, se les otorguen las licencias para los grupos de riesgo y se avance en la jerarquización de las y los trabajadores para combatir la precarización laboral y el poliempleo.

Plan detectar

El Ministerio de Salud Pública puso en marcha el operativo “Plan Detectar” en algunos barrios de la Capital y departamentos como Santa Victoria, Tartagal, Orán, Vaqueros, Campo Quijano y en Cerrillos, donde el 88% de las personas testeadas dieron positivo. Consiste en la búsqueda de personas con síntomas COVID-19 a través de los test rápidos de anticuerpos IgG e IgM.

“El operativo DETECTAR tiene un fin específico, que es trabajar en territorio con el objetivo de cortar la cadena de transmisión”, dijo Analía Acevedo, directora general de Coordinación de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública.

Hoy nadie pone en duda que, mientras llegue la vacuna, el testeo permite focalizar la circulación del virus. Ahora bien, pensamos que se perdió tiempo y vidas, esta decisión debió llevarse acabo desde inicio de la pandemia y con otra perspectiva porque está claro que esta medida se lleva adelante para descomprimir las consultas telefónicas y médicas en los hospitales, nuestra postura es exigir testeos masivos en todos los barrios para tener datos más selectivos de toda la población acompañado de una asistencia sanitaria integral.

De responsabilidad social a responsabilidad política

Hay un común denominador en cada conferencia de prensa, el gobierno insiste con la responsabilidad social e individual. La realidad es que, la crisis que atraviesan el sistema de salud, en particular el público, fue debilitado por las políticas privatizadoras y de ajuste por parte de todos los gobiernos y ésta es la responsabilidad política que tiene que asumir tanto Fernández como Saénz.

Hay que tomar medidas que favorezcan al 99% de la población: suspender el pago de la deuda externa provincial y nacional, y con ese dinero, triplicar el presupuesto de Salud y unificar toda la estructura sanitaria en un sistema de salud único, estatal y gratuito, financiado con rentas generales como lo proponemos desde el MST en el FIT Unidad. Para acabar con el negociado alrededor de un derecho básico y elemental, hay que estatizar laboratorios y la producción de medicamentos debe ser pública. Es fundamental, otorgar un salario universal equivalente a la canasta básica para los sectores populares, para no tener que elegir entre morir de hambre o contagiarse en el intento de salir a buscar el mango, y prohibir todo despido y suspensión. Son medidas para revertir este presente y abren camino a otro tipo de sociedad, una más justa e igualitaria, una sociedad socialista.

Anabel Renfijes

]]>
Reporte Covid: 318 muertes y 9.524 nuevos contagios https://mst.org.ar/2020/10/12/reporte-covid-318-muertes-y-9-524-nuevos-contagios/ Tue, 13 Oct 2020 01:10:00 +0000 https://mst.org.ar/?p=28954 El parte diario del Ministerio de Salud de la Nación indica que en las ultimas 24hs los contagios registrados fueron 9.524 y los fallecidos contabilizados 318. De esta forma, el total de casos acumulados desde el inicio de la pandemia es de 903.730; mientras que los fallecidos hasta este punto alcanzan las 24.186 muertes.

 

El gobierno reconoce abiertamente que el impacto del virus sobrepasó sus expectativas y, sin embargo, continúa bajo la misma línea que nos trajo hasta esta situación de crisis sanitaria y social. Las cifras oficiales arrojan que hoy las camas de terapia intensiva se encuentran ocupadas en un 64,3% a nivel nacional, en promedio.

Ya está puesta sobre la mesa la posibilidad de una vuelta a clases, con condiciones que no están a la altura de la situación. Tanto para estudiantes como para lxs docentes, que sostuvieron un sistema educativo tan desfinanciado como el de salud, mientas sufrían una agudización en la precariedad de su trabajo con el pase a la virtualidad. Y ahora son castigados con una paritaria de hambre, con la complicidad de la burocracia sindical.

De las 318 muertes reportadas en el último día, 173 eran hombres y 142 mujeres. Solamente 13.956 testeos fueron realizados en esta última jornada; sumando el total desde el comienzo del brote, en nuestro país se realizaron 2.239.514 pruebas diagnósticas. Esto equivale a 49.353,8 muestras por millón de habitantes, lo que establece que Argentina es uno de los países con más casos diarios y menor cantidad de pruebas efectuadas.

Lejos de estar a la altura de las circunstancias, Fernández sigue especulando con que el Sistema de Salud resista, con localidades en el interior que ya exceden su capacidad de camas UTI. El rumbo a trazar para garantizar un pleno acceso a la salud -lo que constituye un derecho primordial- es un Sistema único, estatal, universal y gratuito como el que proponemos desde el MST en el FIT-Unidad.

Con el triple de presupuesto que el actual, condición que implica confrontar los intereses de los grupos económicos más concentrados, a los que el presidente ya acostumbra a ceder.

 

 

 

 

Detalle por provincia (Nº de confirmados | Nº de acumulados): 

– Buenos Aires 2.221 | 470.653

– Ciudad de Buenos Aires 499 | 135.491

– Catamarca 14 | 390

– Chaco 133 | 10.506

– Chubut 348 | 7.350

– Córdoba 1.120 | 52.937

– Corrientes 77 | 1.634

– Entre Ríos 176 | 9.566

– Formosa 8 | 136

– Jujuy 76 | 16.806

– La Pampa 57 | 1.127

– La Rioja 160 | 5.988

– Mendoza 364 | 32.399

– Misiones 8 | 162

– Neuquén 264 | 12.389

– Río Negro 233 | 16.747

– Salta 84 | 15.220

– San Juan 37 | 1.241

– San Luis 68 | 2.300

– Santa Cruz 103 | 6.448

– Santa Fe 1.711 | 64.610

– Santiago del Estero 573 | 5.399

– Tierra del Fuego268 | 6.692

– Tucumán 922 | 27.539

 

Federico Stenner Schulman

]]>
Reporte Covid: 287 muertes y 10.324 nuevos contagios https://mst.org.ar/2020/10/11/reporte-covid-287-muertes-y-10-324-nuevos-contagios/ Mon, 12 Oct 2020 01:04:41 +0000 https://mst.org.ar/?p=28905 El día de hoy se confirmaron 10.324 nuevos casos con lo cual el total asciende a los 894.206. Los fallecidos en las últimas 24hs son 287 y el total hasta ahora alcanza el número de 23.868.

Con casi 900.000 casos Argentina ya superó a España y se encuentra debajo de Estados Unidos, India, Brasil, Rusia y Colombia en la lista de países con mayor cantidad de infectados por el virus en todo el mundo.

Lejos de los dichos del gobierno sobre que el virus está controlado, la realidad es que los casos siguen aumentando día a día y cada vez superamos nuevos «récords». Los trenes y todo el transporte público llenos cada día y una cuarentena inexistente son la fórmula que terminó por llevarnos a esta situación.

 

En las últimas 24 horas, se notificaron 287 nuevas muertes, son 156 hombres: 81 de la provincia Buenos Aires, 8 de la Ciudad de Buenos Aires (CABA), 1 de Chaco, 13 de Córdoba, 2 de Entre Ríos, 1 de Jujuy, 2 residentes de La Rioja, 4 de Mendoza, 4 de Río Negro, 19 de Salta, 3 de Santa Cruz, 7 de Santa Fe, 1 de Santiago del Estero y 10 de Tucumán; y 128 mujeres: 63 de la provincia Buenos Aires, 12 de la Ciudad de Buenos Aires (CABA), 2 de Chaco, 18 de Córdoba, 1 de Entre Ríos, 1 de La Rioja, 2 de Mendoza, 4 de Río Negro, 10 de Salta, 7 de Santa Fe, 1 de Santiago del Estero y 7 de Tucumán.

Con respecto a los contagios en el interior del país, Santa Fe encabeza la lista con 1.547 casos de COVID-19. La sigue Córdoba con 1.536, Tucumán con 855, Mendoza con 571, Santiago del Estero con 450, Chubut con 379, Neuquén con 306, Río Negro con 252, Chaco con 199, Entre Ríos con 157, La Rioja con 152, Salta con 148, Santa Cruz con 134, San Juan y Jujuy con 58, Corrientes con 50, La Pampa con 30, San Luis con 20 y Misiones con 5 y Formosa, que no registró casos nuevos.

 

De todos los casos el día de hoy, así se distribuye en cada Provincia:

Buenos Aires: 2.542

Ciudad de Buenos Aires: 642

Catamarca: 6

Chaco: 199

Chubut: 379

Córdoba: 1.536

Corrientes: 50

Entre Ríos: 157

Jujuy: 58

La Pampa: 30

La Rioja: 152

Mendoza: 571

Misiones: 5

Neuquén: 306

Río Negro: 252

Salta: 148

San Juan: 58

San Luis: 20

Santa Cruz: 134

Santa Fe: 1.547

Santiago del Estero: 450

Tierra del Fuego: 227

Tucumán: 855

Carlos Mareco

]]>
Reporte Covid:12.414 nuevos casos, ¿de qué cuarentena habla el gobierno? https://mst.org.ar/2020/10/10/reporte-covid12-414-nuevos-casos-de-que-cuarentena-habla-el-gobierno/ Sat, 10 Oct 2020 23:55:41 +0000 https://mst.org.ar/?p=28886 El reporte del día de la fecha del Ministerio de Salud confirmó 12.414 nuevos casos de COVID-19 y 357 muertes en el territorio argentino.

Los casos y las muertes continúan en aumento y contradictoriamente las políticas de apertura se siguen sosteniendo, el presidente Alberto Fernández ayer anunció que la cuarentena se extendería hasta el 25 de octubre, haciendo énfasis en la responsabilidad individual y en que la población debe cuidarse por sus propios medios manteniendo las medidas de prevención. Hoy se confirmaron 12.414 nuevos casos y 357 muertes. [1]

Pero ¿de qué cuarentena habla el gobierno? Fernández ayer admitió que la apertura económica fue la causa de que el virus se disipe al resto de las provincias: “el AMBA irradió el problema y muchas provincias vinieron a buscar insumos, alimentos, necesidades que debían cubrir, y tienen que ver con que el virus comenzó a circular localmente en casi todas las provincias del país”. Entonces, era de esperarse que se extienda el contagio al resto de las provincias si la apertura económica no cesa y se cuidan los intereses empresarios por encima de la salud de la población.

Es lógico que la circulación continúe si la carestía de vida va a en aumento sumado a la fuerte crisis económica, es en este contexto que el pago del IFE 4 aún no está esclarecido, el Ministro de Desarrollo Social Daniel Arroyo hoy declaró que esto “todavía no se terminó de definir”. [2] Hace casi una semana que no se tiene una respuesta concreta con respecto al pago de los $10.000, dejando en vilo a las más de 9 millones de familias que reciben esta ayuda social, la cual mantiene la misma cifra desde abril de este año.

La noticia y prioridad de esta semana fue la llegada de la misión del FMI, con Alberto Fernández halagando la gestión de la directora del organismo, Kristalina Georgieva y tratando de llegar a un acuerdo con respecto a los 44 mil millones de dólares de deuda. Con respecto a esto, el presidente dijo “todos tenemos la misma voluntad de que la Argentina cumpla sus obligaciones sin postergar a los sectores de la sociedad que ya han hecho esfuerzos inconmensurables”. [3] Nuevamente se pone en debate la pregunta sobre por qué a la deuda con el FMI tenemos que pagarla todos, cuando es de público conocimiento que los que se beneficiaron con este préstamo fueron los especuladores financieros y los bancos.

Con este tipo de políticas se hace insostenible el derecho a una vida digna, es inevitable que teniendo como principal preocupación el pago de la deuda externa, el ajuste recaiga sobre los trabajadores y sectores postergados. Hay que desconocer todo pago a la deuda externa e invertir las prioridades. ¿Por qué a toda esa plata no se la destina en financiar realmente el sistema de salud, en aumentar los sueldos acorde a la canasta básica, en aumentar el IFE y los planes sociales?

El gobierno está transitando un camino en el que a la crisis la tenemos que pagar quienes salimos a trabajar todos los días, hay que elegir entre organismos internacionales millonarios y el pueblo trabajador, y esta gestión ya ha dado claras muestras de que su objetivo es beneficiar a los sectores más concentrados de la economía.

Detalle por provincia (Nº de confirmados | Nº de acumulados):

– Buenos Aires 4.074 | 465.890

– Ciudad de Buenos Aires 742 | 134.350

– Catamarca 10 | 370

– Chaco 148 | 10.174

– Chubut 482 | 6.623

– Córdoba 1.606 | 50.281

– Corrientes 2 | 1.507

– Entre Ríos 188 | 9.233

– Formosa 8 | 128

– Jujuy 128 | 16.672

– La Pampa 44 | 1.040

– La Rioja 46 | 5.676

– Mendoza 573 | 31.464

– Misiones 5 | 149

– Neuquén 433 | 11.819

– Río Negro 453 | 16.262

– Salta 205 | 14.988

– San Juan 1 | 1.146

– San Luis 14 | 2.212

– Santa Cruz 170 | 6.211

– Santa Fe 2.043 | 61.352

– Santiago del Estero 93 | 4.376

– Tierra del Fuego 144 | 6.197

– Tucumán 802 | 25.762

                                                                                                     Violeta González

[1] https://www.argentina.gob.ar/coronavirus/informes-diarios/reportes/octubre2020

[2] https://www.baenegocios.com/amp/economia/Arroyo-dio-nuevas-definiciones-sobre-el-IFE–20201010-0014.html?__twitter_impression=true&s=08

[3] https://www.a24.com/politica/alberto-fernandez-elogio-kristalina-georgieva-confio-llegar-acuerdo-fmi-08102020_1RgtXsKeK

 

]]>