Cortazar – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Sun, 27 Sep 2020 14:37:22 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png Cortazar – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Alejandra Pizarnik el cuerpo hecho (y deshecho) a versos https://mst.org.ar/2020/09/27/alejandra-pizarnik-el-cuerpo-hecho-y-deshecho-a-versos/ Sun, 27 Sep 2020 13:40:23 +0000 https://mst.org.ar/?p=28207 Detrás del arroba con este nombre, en varias redes surgen sus poesías y escritos. Completos o por partes. Como si aún estuviese escribiendo. Controversial y mítica lo cierto es que fue una de las escritoras argentinas más prolíficas y obsesivas con su labor literaria.

Corriéndose de la norma

Flora Alejandra Pizarnik nació en Avellaneda, el 29 de abril de 1936 en un hogar de clase media. Sus padres, de origen ruso judío se habían escapado del avance nazi y de la entreguerra. Los “Pozharnik” apellido paterno modificado como tantos otros de inmigrantes dejaron atrás familiares que morirán en el holocausto. Muchos críticos observan este hecho y el contacto prematuro con la muerte de la poeta como el detonante de su vida y obra.

Las expectativas normadas para las mujeres eran y aún hoy (en menor medida pero siguen siéndolo), ser una buena ama de casa, tener hijos y criarlos como “dios manda”. Para el caso, de las dos hermanas Pizarnik una, Mirta, cumplirá en cierta forma el mandato. La otra lo romperá sin miramientos. Ya de niña, Alejandra esbozaba cierta incomodidad con lo “esperable”. Retraída y solitaria, se la pasaba en el jardín de la casa hablando y jugando con los pájaros, inventando historias, leyendo mucho, dibujando en libretitas.

La llegada de la adolescencia la puso frente a frente con el estereotipo estético de la figura femenina. Ella, andrógina y pequeña, con aire aniñado, llevará este estigma a lo largo de su vida. No encajar en ese parámetro le valdrá su acercamiento a ciertos fármacos y a enfocarse centralmente en la lectura de filósofos y escritores que desde la posguerra afilaban sus plumas en el marco de movimientos como el existencialismo y las vanguardias poéticas.

De Sartre a Rimbaud, pasando por Faulkner, Baudelaire, Mallarmé, Rilke, Lautremónt revisión de cientos de páginas. Pero también estos textos le traían reflexiones, anotaciones, era una alumna de secundaria nada convencional para la década de los años 50´. Autopercibida como una intelectual irreverente, dedicará sus horas a esta labor. En su entorno dirán que era rara en su aspecto, formas de andar, rebelde y subversiva.

YO SOY… /mis alas?  /dos pétalos podridos /mi razón? /copitas de vino agrio

mi vida?   /vacío bien pensado  /mi cuerpo?  /un tajo en la silla  /mi vaivén?

un gong infantil  /mi rostro?  /un cero disimulado  /mis ojos?  /ah! trozos de infinito

En el borde de las instituciones

Al finalizar sus estudios secundarios ingresa a estudiar periodismo, por breve tiempo. Más excusa que otra cosa, su obsesión era conocer todo lo que circulaba en materia poética de ruptura y profundizar en los estudios de sus influencias. Será con el abogado, poeta, ensayista Juan Jacobo Bajarlía con quien alcance, en parte, esta búsqueda. En principio, juntos tradujeron a los surrealistas como Paul Eluard, André Breton.

La década del ‘50 trajo de la mano de la primera presidencia de Perón y de su inminente reelección, movimientos literarios plasmados en revistas que debatían acerca del acervo cultural del país, el sentido y pertenencia del arte, las nuevas tendencias en Europa o Norteamérica. Contorno, por ejemplo, fundada por los hermanos Ismael y David Viñas de sesgo de izquierda como Sur con otro perfil, creada por Victoria Ocampo donde colaboraron desde Borges hasta Octavio Paz pasando por Ortega y Gasset y Eduardo Mallea.

En este contexto es que nuestra poetisa incursiona en círculos literarios donde conoce a su colega Olga Orozco, Oliverio Girondo, Enrique Medina, Aldo Pellegrini. Publica en Poesía de Buenos Aires y más tarde la editorial sacará a la luz su segundo libro La última inocencia.

Lo político como defensa de la libertad

 El golpe del ’55 y la sucesión de acontecimientos políticos que incluyen la proscripción de peronismo, resistencia, acuerdos con el nuevo gobierno de Frondizi y la revolución cubana del ‘59 atravesaron la arena artística y literaria.  Alejandra seguía produciendo, leyendo. La realidad social la desbordaba, sus luchas internas la agotaban.

Pero un episodio en el año 1971 en la Cuba que la mayoría de los autores latinoamericanos admiraban, cantaban y  defendían, la hizo posicionarse de manera clara. El caso del poeta Heberto Padilla. El gobierno castrista se había transformado en un régimen de control, autoritario, de persecución ante las y los críticos. Algo similar que en los países del Este europeo. El estalinismo hacía estragos censurando mediante métodos insospechados a cualquiera que fuese capaz de no acordar con las políticas en curso. Padilla había publicado un libro Fuera de juego, donde denunciaba estos atropellos con un trabajo del lenguaje y belleza tales que fue premiado. Las represalias no tardaron en llegar, por lo que el autor fue encarcelado durante casi cuarenta días, torturado y obligado a retractarse, a emitir públicamente una “autocrítica” e incluso a denunciar colegas que fuesen contra el gobierno. La mayoría de los escritores que antes bancaban con todo al gobierno, se desencantaron y le dieron la espalda. Su amigo, Julio Cortázar publicará un texto duro contra semejante atropello en la revista Panorama. Ante ese material Policrítica a la hora de los chacaleses que Alejandra le dice “ te apruebo mucho políticamente” reafirmando su oposición con todo tipo de dictaduras.

Su amiga Ivonne Bordelois menciona en un documento audiovisual que la familia Pizarnik había sufrido la doble persecución y muertes de la mano de los nazis pero también del régimen estalinista y esto la volvía escéptica ante las propuestas revolucionarias, teniendo en cuenta que se asimilaban a estos regímenes dictatoriales aquellas ideas políticas. “Tenía, si, olfato para discernir sobre tonos antisemitas en discursos políticos de algún lado”

Desde 1960 a 1964 se instala en París y agudiza su trabajo. Publica “Árbol de Diana” prologado por Octavio Paz.

Cuando vea los ojos que tengo en los míos tatuados

Regresa a Buenos Aires y publica el resto de su obra poética a la vez que agudiza en su laberinto interno. El temor a la muerte y a la locura la hacen consumir todo tipo de fármacos. En ese espiral se sumerge hasta que decide suicidarse.

Mucho se ha dicho y escrito acerca de Alejandra Pizarnik. En los últimos años han aparecido su diario, las correspondencias. Seguramente aún quedan ángulos que sopesar. Uno de ellos es, por ejemplo comprender la travesía y el esfuerzo de una mujer escritora, bisexual, en el mapa literario e intelectual dominado por los hombres, aún más, en el marco del boom latinoamericano.

En esa lucha permanente por encontrar su autonomía como escritora, su voz, su estilo, puso en juego su cuerpo, su cabeza, su alma, su sexualidad. Los que la conocieron o transitaron en algún momento de su vida dicen que se ha publicado un sesgo de  sus diarios, por ejemplo,  ocultando aquellos pasajes donde hablaba de su sexualidad, al igual que los nuevos escritos encontrados hace poco en los libros de su biblioteca. Tenía la costumbre de intervenir los libros que leía, anotando en los márgenes, en las contratapas, en el índice.

El 25 de setiembre de 1972 tomó una sobredosis de barbitúricos. Había intentado hacerlo anteriormente. Estuvo internada en el hospital Pirovano en la sala 18, donde estaban «los desequilibrados».

Nos deja una obra extensa e intensa. Dos líneas de su poesía puede encender una llama que nunca se apaga.

Diana Thom

]]> Cortázar eterno https://mst.org.ar/2020/08/26/cortazar-eterno/ Wed, 26 Aug 2020 12:09:26 +0000 https://mst.org.ar/?p=26455                             A 106 años de su nacimiento

Escritor, profesor, traductor, miembro del “Boom” latinoamericano.

Julio Florencio Cortázar nace el 26 de agosto de 1914 en Bélgica. Cuenta en una carta escrita en París en 1963: “Nací en Bruselas en agosto de 1914. Signo astrológico: virgo; por consiguiente asténico, tendencias intelectuales, mi planeta es Mercurio y mi color el gris (aunque en realidad me gusta el verde). Mi nacimiento fue el producto del turismo y la diplomacia; a mi padre lo incorporaron a una misión comercial y como acababa de casarse se llevó a mi madre a Bruselas. Me toco nacer en los días de la ocupación de Bruselas por los alemanes a comienzos de la 1° Guerra Mundial”.

Vivió hasta los 4 años en Bélgica, Suiza y España para luego regresar a la Argentina e instalarse en el barrio de Banfield. Cuando cumple 6, su padre los abandona, hecho que marcará su infancia. Fue un niño triste, enfermizo, pasaba bastante tiempo en la cama. Su refugio fue la lectura. Leía tanto que el director de la escuela primaria a la que concurría, le pidió a su madre que “le racionara los libros”. Un Don Quijote de la era moderna, pero por  fortuna no le tapiaron la biblioteca. También escritor precoz: a los 10 años escribe su primera novela, “afortunadamente perdida” según relataría él mismo, más tarde.

En 1932 se recibe de Maestro Normal Nacional en la gloriosa escuela Mariano Acosta (no puedo dejar de mencionar la emoción de recorrer sus fríos claustros y pensarlo inclinado sobre un libro, cuando muchos años más tarde iniciaba yo mi carrera de profesora). En 1935 obtiene el título de Profesor de Letras.

Ejerce como maestro rural en Bolívar y Chivilcoy, mientras escribe sus cuentos y colaboraciones para revistas literarias.

Entre 1939 y 1944 vive en Chivilcoy dictando clases de literatura en la Escuela Normal. Al año siguiente se muda a Mendoza donde enseña literatura francesa en la Universidad Nacional de Cuyo. En 1946 cuando Perón asume la presidencia renuncia al cargo.  “Preferí renunciar a mis cátedras antes de verme obligado a sacarme el saco como les pasó a tantos colegas que optaron por seguir en sus cargos”.

Regresa a Buenos Aires y allí su cuento “Casa tomada” sería publicado en la revista “Los anales de Buenos Aires” dirigida por Jorge Luis Borges. Luego formaría parte de su libro “Bestiario” en 1951. Tantas conjeturas tejidas alrededor del cuento, aunque según Cortázar fue producto de un sueño. “Cerré bien la puerta de entrada y tiré la llave a la alcantarilla. No fuese que algún pobre diablo se le ocurriera robar y se metiera en la casa, a esa hora y con la casa tomada”.

En 1948 se gradúa de traductor público de francés e inglés y 3 años más tarde decide marcharse a París dónde vivirá hasta el final de su vida. Allí trabaja como traductor en la UNESCO.

En la década del 60 la novela hispanoamericana da un salto cualitativo y es reconocida internacionalmente. Allí nace el movimiento BOOM latinoamericano integrado por Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Mario Vargas Llosa y Carlos Fuentes.

José Donoso en su libro “Historia personal del Boom” (Chile, 1972) nos cuenta: “Cortázar trabaja en la Unesco como traductor, vive en un piso en París y como único lujo tiene una modestísima casita en La Vaucluse donde cuando puede se encierra a escribir. En todo caso su fama internacional, que es relativa, se debe más que nada al éxito de la película Blow Up  basada en su cuento “Las babas del diablo”. Dice Cortázar que estando en Teherán por una conferencia de la Unesco, entró a un supermercado a comprar crema dental. Como era de cajón se acercó al estante de libros. Allí vio una edición de bolsillo de Rayuela en inglés. En la portada estaba el nombre minúsculo del escritor y de la novela y la referencia: del autor de Blow Up.

La Revolución Cubana deja en evidencia según él mismo su “inutilidad política”. A partir de allí los temas políticos forman parte de su literatura. Viaja a Cuba invitado por la Casa de las Américas, más tarde a Chile, Nicaragua, Costa Rica. Dona derechos de autor para campañas por la liberación de presos políticos y forma parte del Tribunal Russel que investigó los crímenes a los DDHH en las dictaduras latinoamericanas. En una entrevista de los años 70 Cortázar nos dice: “Por mi parte, creo que el escritor revolucionario es aquel en quién se fusiona indisolublemente la conciencia de su libre compromiso individual y colectivo, con esa soberana libertad cultural que confiere el pleno dominio de su oficio. Si ese escritor responsable y lúcido, decide escribir literatura fantástica o psicológica o vuelta hacia su pasado, su acto es un acto de libertad dentro de la revolución y por eso también es un acto revolucionario”.

Maestro del cuento, la poesía y hacedor de grandes novelas como Rayuela, considerada como obra fundamental de la literatura moderna, leída por millones de personas y traducida a decenas de idiomas. Su narrativa está cargada de cuestionamientos existenciales, ahondan lo fantástico pero sin dejar la realidad, rompiendo con órdenes cronológicos y espaciales. Es uno de los mayores innovadores de la lengua y la narrativa castellana.

Su obra es vastísima. Nos dejó un legado sublime: siete novelas, nueve libros de cuentos, dos prosas breves, tres obras de teatro, 12 misceláneas, tres libros de poesía, nueve de críticas, cartas, traducciones. Sobre él se han escrito biografías, ensayos y abundante filmografía.

Amaba el Jazz, el boxeo y los gatos. Estos últimos estuvieron presentes en su literatura, como por ejemplo en Rayuela, cuando describe las cosas que sorprenden a la Maga en las calles parisinas: “y los gatos siempre inevitablemente , los minouche morrongos miaumiau kittenkat chat cat gatto grises y blancos y negros  de albañal, dueños del tiempo y de baldosas tibias, invariables amigos de la Maga que sabía hacerles cosquillas en la barriga y les habla un lenguaje entre tonto y misterioso, con citas a plazo fijo, consejos y advertencias”.

Su amigo entrañable Osvaldo Soriano es quien le cuidaba a su adorada gata Flanelle, cuando estaba de viaje.

El 29 de agosto de 1975 la DIPPBA (Dirección de Inteligencia  de la Policía de la Provincia de Buenos Aires) creo el legajo 3178 que contenía una ficha con los siguientes datos: Apellido (Cortázar), Nombre (Julio Florencio), Nación (Argentina-Francia), Profesión (escritor), Antecedentes sociales o entidad: “hábeas”. Esta ficha fue encontrada junto a otras 217.000 más, lo que deja al descubierto la persecución en su contra.

En 1981 opta por la nacionalidad francesa como acto de protesta a la dictadura cívico, militar y eclesiástica argentina. En 1983, luego de la llegada de la democracia hace su última visita a la Argentina, con un recibimiento formidable por parte de un público lector que lo admira y lo aclama. Cuenta Osvaldo Soriano que Alfonsín se negó a recibirlo por consejo del actor Luis Brandoni.

El 12 de febrero de 1984 fallece de leucemia y es enterrado en el cementerio de Montparnasse junto a su último amor Carol Dunlop, cuya muerte lo había sumido en una depresión profunda.

Dicen que quienes visitan su tumba le dejan como tributo una copa de vino, una hoja en blanco o un boleto de metro con una rayuela dibujada.

“Cambiar la realidad es en el caso de mis libros un deseo, una esperanza. Pero me parece importante señalar que mis libros no están escritos, ni fueron vividos ni pensados, con la pretensión de cambiar la realidad”.

Me atrevería a decir que sus escritos ayudan y mucho a soportar y abstraerse de una realidad siempre cruel, siempre perversa, siempre injusta, siempre excluyente. Intentar cambiarla es la tarea.

Ingrid Fernández

]]>