cristina fernandez de kirchner – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Thu, 02 May 2024 20:33:24 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png cristina fernandez de kirchner – MST :: https://mst.org.ar 32 32 El discurso de Cristina en Quilmes: “Si Milei cambia, lo vamos a ayudar” https://mst.org.ar/2024/05/02/el-discurso-de-cristina-en-quilmes-si-milei-cambia-lo-vamos-a-ayudar/ Thu, 02 May 2024 20:33:24 +0000 https://mst.org.ar/?p=35352 El sábado 27, al inaugurar un miniestadio quilmeño con el nombre de Néstor Kirchner, hizo su primer discurso público desde que asumió Milei. Reapareció cuando sube la bronca contra el gobierno y de paso busca reordenar el peronismo. ¿Cuál es el verdadero contenido de lo que dijo y lo que no dijo?

Escribe: Pablo Vasco

Un palo bien dado. Como es obvio para cualquier dirigente opositor tres días después de la enorme marcha federal universitaria, Cristina arrancó por sacudirle lindo al gobierno. Imposible no coincidir con ella cuando dijo, refiriéndose a Milei: “Hermano, hermana, te puede haber votado el 60 por ciento de los votos, pero si después cuando sos gobierno la gente se caga de hambre, pierde el trabajo, aumenta la desocupación, no puede llegar a fin de mes, ¿de qué sirve?”

Otra crítica justa. También fustigó una de las claves del proyecto económico de Milei, al que llamó experimento anarco-capitalista y luego anarco-colonialista porque “nos preanuncia una economía de carácter extractivista. O sea, llevarse todos los recursos naturales sin valor agregado, sin tecnología, sin industrialización. O sea, pre-capitalista. Porque me hace acordar a la Argentina del Virreinato del Río de la Plata, donde se llevaban todas las riquezas y no te quedaba nada”.

Hablemos de energía. Cristina le dedicó largo tiempo al tema. Explicó el negoción de unos pocos pulpos privados que monopolizan la generación, el transporte y la distribución e inflan las tarifas. Pero después de decir que “no hay eficiencia en el mercado, hay apropiación de rentabilidad de la sociedad”, como salida estratégica no propuso la estatización integral de todo el sistema energético, incluidos el petróleo y el gas, sino “sentar a todos los jugadores, blanquear los costos, establecer rentabilidades razonables”. El verso de siempre.

Contra la docencia. Cristina volvió a atacar a les docentes y su derecho de huelga: “yo lo dije en el documento del 14 de febrero, teníamos que discutir de la educación, sobre todo primaria y secundaria”; “el gobernador de Santa Fe dijo que destinaba un 23, 25% de los recursos a los salarios docentes y que no concurrían por suplencias, por licencias, por lo que fuera”. Y hasta reafirmó su discurso gorila del 1° de Mayo de 2012 (“trabajan cuatro horas por día y tienen tres meses de vacaciones”).

“Si cambia, lo ayudamos”. Según CFK, “el presidente tiene que comprender que debe dar un golpe de timón… él quiere acomodar la cabeza al sombrero. No presidente, cuando no le entra el sombrero no achique la cabeza: agrande el sombrero… Y si lo hace lo vamos a ayudar, porque nadie quiere que le vaya mal. Porque si le va mal a usted, les va mal a todos los argentinos”. Falso, Cristina: si a Milei le va bien, a todo el pueblo trabajador y al país nos va cada vez peor. Por eso, como dijo Estela de Carlotto, hay que “hacer algo para que se vaya rápido”.

Enfrentar a Milei, te lo debo. Ahí termina de hacer agua el planteo de Cristina. Si el plan económico-social de Milei es colonialismo extractivista, desindustrializar, agravar el desempleo, bajar los salarios y jubilaciones, meter reforma laboral, privatizaciones, tarifazos de servicios y otros males, ¿por qué en todo su discurso no dijo ni mu sobre salir a enfrentar, movilizar o al menos resistir, la nueva Ley Bases y todo el ajuste? Hablemos claro: el que no enfrenta al gobierno, lo deja correr.

El PJ no va más. Cero autocrítica sobre su gobierno con Alberto, cuyo desastre le abrió la puerta a Milei, Cristina apenas dijo: “tenemos una enorme responsabilidad como oposición, que es discutir el país que queremos reconociendo lo que hicimos, lo que nos faltó y mirando para adelante”. Busca reorientar al pejotismo, con mucho cruce interno. Pero ese proyecto está agotado, no sirve “dar la pelea adentro”: acá sólo habrá soberanía política, independencia económica y justicia social con la izquierda, con un gobierno de las y los trabajadores, con un proyecto distinto, anticapitalista y socialista.

 

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Una polémica necesaria. La reaparición de Cristina, documento en mano https://mst.org.ar/2024/02/29/una-polemica-necesaria-la-reaparicion-de-cristina-documento-en-mano/ Thu, 29 Feb 2024 22:43:48 +0000 https://mst.org.ar/?p=35048 Después de un prolongado silencio y con la publicación del documento “Argentina en su tercera crisis de deuda”, la expresidenta reapareció en escena. Balances de experiencias neoliberales, algunas afirmaciones correctas, pero… adhesión a un programa de reformas y el silencio sobre el aspecto antidemocrático y autoritario de este gobierno.

Escribe: Nicolás Zuttión

Precisamente cuando salga este número de Alternativa Socialista se cumplirán dos semanas del documento que publicó Cristina Fernández de Kirchner (CFK). Un material de tinte periodístico, con algunos balances históricos (parcialmente correctos), pero que esencialmente funciona como proclama política del fraccionado peronismo. Tomando como eje el análisis de las diferentes crisis de deuda, CFK habló en nombre de un régimen resquebrajado.

Omisiones intencionales

En su extenso material de más de 30 páginas la expresidenta relata los diferentes episodios históricos donde la deuda externa terminó desatando diferentes crisis. Entre ellos ubica el período alfonsinista que culmina con la hiperinflación y el pacto de Olivos; el menemismo, su desenlace con De la Rúa, el 2001 y Duhalde; la experiencia macrista y el gobierno de Alberto Fernández (del cual, a pesar de haber sido vicepresidenta, se muestra ajena).

Su descripción de los hechos y la explicación de cómo se desarrollaron algunas de las crisis mencionadas, según el documento, pueden ser compartidas. Pero para nada sus omisiones. CFK, en cada suceso, esconde el rol que el peronismo jugó para que se desarrollen estas crisis de deuda. Ni hablar de la identificación del menemismo como una corriente diferente al peronismo, cuando ella y su marido Néstor Kirchner, desde una provincia del sur, fueron alfiles del período privatista de los 90.

Tampoco explica las razones por las cuales apareció el macrismo y triunfó en 2015. No hay un balance de su último gobierno, que accedió a la Rosada con el 54% de los votos en 2011 y fue derrotado por Macri. Se esconden así, los últimos años de aquella gestión donde, desde 2014 a la fecha, para tomar un período histórico, se abrió camino a un ajuste sin pausa y el inicio de un ciclo devaluatorio por la faltante de dólares para cumplir con fondos buitres.

Y, lo que aún es peor, es el silencio estremecedor sobre el último gobierno. CFK piensa que todo se soluciona diciendo que las responsabilidades de mantener la “herencia macrista” recaen sobre quien tenía la birome y era el presidente: Alberto Fernández. Pero quien tenía el bastón de mando, ungió y llevó a Alberto a la presidencia con el sello del Frente de Todos fue justamente la autora del escrito al que aludimos. Hay responsabilidades y están marcadas a fuego por la historia.

Las crisis y la represión, un elemento ausente

Todos los sucesos pasados en donde se desarrollaron las crisis de deuda, lejos están, como dice la autora del documento, de ser una suerte de comportamiento natural de la historia. No es que la época cambió y Alfonsín “no pudo o no supo” detener la “híper”. Tampoco es que Menem no tuvo otra y obligadamente se adecuó a la hora dorada del neoliberalismo y las privatizaciones. Ellos, como los sucesivos gobiernos, fueron cómplices de una orientación capitalista a nivel mundial que, la mayoría de las veces, en nuestro país estuvo representada por el Fondo Monetario Internacional.

Cada consumación de estos hechos, terminaron con un nuevo saqueo que, para llevarlos adelante, necesitaron de salvajes represiones. Hoy, como bien indica CFK, estamos en la puerta de un nuevo robo de características monumentales por parte del gobierno de Milei. Sin embargo, en su extenso escrito, en ninguna parte hay alusión alguna a Patricia Bullrich, su protocolo represivo e inconstitucional ni de las jornadas frente a Congreso donde todo el aparato de las fuerzas reprimió con gases y balas a los manifestantes.
Por lo tanto, ¿CFK avala la represión? Sí, por supuesto. Porque su orientación es en defensa de las instituciones del régimen que conocemos, el mismo que genera las crisis que ella denuncia. También la experiencia concreta de su gobierno lo demuestra con diferentes episodios represivos y en el documento con la omisión aludida.

Sin cambios de fondo

La realidad es contradictoria, como la carta de CFK. En el documento aparece la siguiente apreciación: “hasta el momento, el nuevo gobierno sólo ha desplegado un feroz programa de ajuste que actúa como un verdadero plan de desestabilización y que no solo retroalimenta el espiral inflacionario colocando a la sociedad al borde del shock, sino que además provocará irremediablemente el aumento de la desocupación y la desesperación social en una suerte de caos planificado”. Un análisis correcto de plano, pero sin un llamado a los trabajadores y el pueblo a organizarse para enfrentar y derrotar el plan de Milei. Si todavía sectores tenían alguna expectativa en la reaparición de Cristina con una propuesta alternativa, lamentablemente se verán una vez más defraudados. No al llamado ni a la acción para derrotar el ajuste y las reformas reaccionarias ni menos una propuesta de cambio de modelo.Además, lo más resonante son los ejes vertebradores a partir de los que la expresidenta piensa la reorganización del país: reforma laboral, previsional y fiscal, como así también la vía libre para una serie de privatizaciones. Ese es el marco común desde el cual está dispuesta a hablar la dirigente de más peso del peronismo. Y como dijimos, uno no se adapta a la época, puede luchar contra las corrientes con un programa a favor de los intereses de los trabajadores y sectores populares.

La salida es por izquierda

De la polémica con el documento se desprende una conclusión. Es la clara necesidad de fortalecer una fuerza política que pelee por los intereses mencionados. Una fuerza que entienda que los problemas no devienen de malos funcionarios, incapaces, que no pudieron hacer otra cosa con la época que habitaron, sino que saque la conclusión de que la raíz de todos estos males es sistémica. El problema es el sistema social, el capitalismo en estos últimos 40 años ha demostrado lo limitada que es la democracia orientada a las necesidades de los empresariados y su libertad de hacer ganancias a costa del hambre de las mayorías sociales.

Ese proceso, habilita la búsqueda de nuevos horizontes políticos que, en este caso, en gran parte, por la decepción de los gobiernos tradicionales, desembocó en Milei como presidente.

Desde el MST en el Frente de Izquierda Unidad, convocamos a miles de compañeras y compañeros a impulsar la tarea de construir y fortalecer una nueva alternativa anticapitalista y socialista. Justamente para enfrentar al actual derechista que está en el gobierno. Como así también planteamos al resto del frente que integramos, el Frente de Izquierda Unidad, dar un salto político para estar a la altura de las circunstancias en la que nos encontramos. Para convertirse en un polo de atracción de los miles que hoy salen a la calle dispuestos a enfrentar a Milei. Nuestras fuerzas están puestas al servicio de esta orientación e invitamos a todas y todos aquellos con quienes peleamos juntos en la calle, lugares de trabajo, de estudio y en los barrios populares, a que se sumen en esta tarea.

 

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Otro collar para el mismo perro. Del Frente de Todos a «Unión por la Patria» https://mst.org.ar/2023/06/21/otro-collar-para-el-mismo-perro-del-frente-de-todos-a-union-por-la-patria/ Wed, 21 Jun 2023 14:44:51 +0000 https://mst.org.ar/?p=33278 El frente oficialista ha mutado de nombre para tratar de evitar un desastre electoral, pero todo indica que no hay ningún cambio de planes.

Escribe: Nadia Burgos

Cerradas las alianzas electorales, los partidos del régimen, patronales y capitalistas siguen sin resolver cómo sortear el hartazgo que provoca la crisis social, económica y política que ellos generaron.

Juntos por el Cambio sostuvo su armado y su nombre, y se debate qué candidato es mejor para expresar su programa político y sortear el desafío de llevarlo adelante. Mientras, en el país ya tenemos coordenadas de cómo quieren avanzar, Jujuy y la nueva constitución de Morales lo demuestran, y el pueblo que resiste es una clase a lo que se tendrán que enfrentar quienes sigan ese camino de ajuste y autoritarismo.

Del otro lado de la supuesta grieta y quienes se proponen dentro de los márgenes capitalistas hacerle frente a esa derecha, está el Frente de Todos en el gobierno y cargando con una desaprobación cada vez mayor. Pero ese no es el único problema que tienen, están buscando candidatos y un nuevo armado discursivo que permita contener a los desencantados.

El frente de gobierno, peronistas, kirchneristas y massistas utilizan el argumento de “enfrentar a la derecha” para alimentar el voto por un supuesto mal menor. Estrategia engañosa que queda al desnudo si uno se adentra en el debate del armado electoral y más aún si uno ve la perspectiva de gobierno.

Lo primero que muestra esa estrategia discursiva es el tinte de derecha que tiene su nuevo nombre: Unión por la Patria. Sin dudas, la nueva denominación implica la intención de diferenciarse del fracaso del gobierno. No decimos esto livianamente. El Frente de Todos ha pagado la deuda y ha sido el garante de aplicar los planes del FMI y de profundizar el rumbo de saqueo, de especulación financiera y reprimarización de la economía en sus años de gobierno. Dijeron que volvían “mejores”, que venían a llenar la heladera, que venían a investigar la deuda y están terminando su mandato con un acuerdo espurio con el FMI, con extractivismo al palo, con 19 millones de personas bajo la línea de pobreza y con una inflación interanual del 114%. Parafraseando a Cristina, cumplieron “taca taca” todo lo que los sectores concentrados y el FMI le pidieron y lo hicieron a costa de nuestros salarios, jubilaciones, trabajo, territorios y derechos.

Atados con alambre

La crisis política se expresa con facilidad dentro del frente gobernante. Quienes dicen ubicarse en los sectores más cercanos al progresismo vociferan la necesidad de dar una vuelta de página con este gobierno y levantar un programa de supuesto capitalismo con rostro humano. Hablan de cambios generacionales, pero todo ello dentro de los márgenes del capitalismo. Así la crisis se expresa con un programa barnizado con un supuesto a lo social, con actos en días patrios y búsqueda de mística de lucha, pero con definiciones por la negativa: ni Fernández, ni Cristina van a ser candidatos.

Como expresión de la dinámica de descontento y ruptura por abajo, el Frente de Todos también lo expresa en los candidatos que se van postulando. Quienes ya se lanzaron representan sectores en disputa y reflejan la crisis del PJ, responsable del desastre de este gobierno. Incluso hay un variopinto de opiniones: Wado se presenta como vocero del kirchnerismo pero no conforma a todos, y Grabois es criticado porque solo le habla a un sector. Del lado derecho y al fondo, Massa, Tolosa Paz y Scioli expresan la real profundización de su crisis con pedidos de intervención judicial, el rechazo a la utilización de las PASO y hasta un Scioli que llegó a mencionar un posible apoyo a Bullrich.

Cada vez se evidencia más que solo los une la necesidad de responder a la exigencia de las corporaciones y el FMI, no a los reclamos de las mayorías sociales. Hoy en nuestro país los sectores más concentrados, los empresarios, los bancos, buscan quien les garantice aplicar un plan de normalización capitalista en nuestro país, que es con ajuste, represión y más extractivismo. Las diferentes vertientes del PJ se postulan para aplicar este programa apoyándose en la burocracia sindical para tratar de levantar un dique a las luchas.

Porque en definitiva lo que está en juego es quién va a poder aplicar a fondo las reformas estructurales que promueve el FMI. El cambio de nombre no solo responde al despegarse del gobierno actual, sino a reeditar una estrategia electoral que ya aplicaron, el tristemente célebre “Hay 2019”. Quienes todos estos años gobernaron abriendo la puerta a la derecha, quienes permitieron incluso que se agrande la figura de personajes nefastos como Milei, quienes apuestan a un PJ verticalista que ni siquiera permita la inclusión de minorías, con voceros y candidatos con perfil de derecha como Massa, no pueden ser salida para el pueblo trabajador. Con este “nuevo PJ”, reeditan la estrategia del mal menor que ya fracasó y que hoy padecemos.

La salida es por izquierda

Todo este debate es necesario para seguir preparándonos para los planes de gobierno, el ajuste y la represión que se van a acelerar en los próximos meses. Argentina entró en la senda latinoamericana de la lucha de clases. Cada vez más nos enfrentamos a la disyuntiva “ellos (el capitalismo) o nosotros”. Tener esto presente es una herramienta más para debatir los límites del mal menor. Estamos en un contexto de crisis mundial, los gobiernos capitalistas buscan cerrar esa crisis con un mazazo sobre la clase trabajadora y el pueblo, sobre los territorios y la naturaleza. Unión por la Patria no puede estar del lado de la clase trabajadora porque defiende este sistema desigual. Así lo expresaron durante todos estos años en su política y también lo reconocieron en sus discursos. Es esa defensa de este sistema podrido la que los impulsa cada vez más a la derecha y que va clarificando a miles que la salida y sobre todo la forma de enfrentar a la derecha es fortaleciendo a la izquierda que lucha y que tiene vocación de poder.

Desde la izquierda tenemos un desafío: fortalecer el FITU como esa herramienta y postular nuestro programa como salida a la crisis actual. Porque en definitiva están en disputa dos modelos de país: uno atado al FMI de la mano de las alianzas electorales capitalistas y patronales. Y del otro lado la izquierda, el MST y el FIT Unidad, dispuestos a dar esta pelea y profundizar el camino por una Argentina socialista. Vamos a nuevas confrontaciones sociales y, en ese camino, más sectores se desencantarán del PJ y sus coaliciones y se sentirán llamados a construir una salida con independencia de clase, junto con la izquierda. Prepararnos para la tarea de enfrentar las consecuencias del ajuste, gobierne quien gobierne, implica en primer lugar fortalecer nuestra organización y para ello te convocamos a seguir construyendo esta herramienta.

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Cristina, la pagadora serial ¿Pagar la deuda taca-taca o cortar con el FMI? https://mst.org.ar/2023/05/31/cristina-la-pagadora-serial-pagar-la-deuda-taca-taca-o-cortar-con-el-fmi/ Wed, 31 May 2023 15:14:44 +0000 https://mst.org.ar/?p=33192 En la Plaza, Cristina dedicó gran parte de su discurso a defender su política de «pagadores seriales» de la deuda. Incluso reivindicó: «Néstor pagó la deuda estatizada por la dictadura». Por eso necesitamos un FIT Unidad que se plante y luche por cortar el taca-taca al FMI y los bonistas para saldar la deuda social.

Escribe: Francisco Torres

El 25 de mayo, la vicepresidente, jefa del Senado y figura del Frente de Todos, habló casi una hora y explicó por qué se debe pagar, siempre pagar al FMI, a los bonistas y fondos buitres, toda esa estafa que es la deuda externa. Pese a reconocer que este sería «el» problema que encadena al país y condiciona cualquier proyecto de desarrollo, sin pestañar repitió: «Pagamos durante 12 años y medio, 100.000 millones de deuda de dólares. ¿Y qué? ¿Fue magia, somos unos genios?». En realidad, no.

Como socialistas revolucionarios le responderíamos que fue una pésima decisión toda la política de bancar esa sangría de recursos, a costa del pueblo trabajador, que impide cortar esa cadena imperial de endeudamiento eterno. Porque, como reconoció en el acto, «siempre te acomodan para que sigas debiendo». La realidad es irrefutable y demuele relatos discursivos, por muy construidos que estén.

El supuesto «desendeudamiento» de Néstor y Cristina

Si bien al hablar en la Plaza repitió efusiva que garparon 100.000 palos verdes, la posta la contó en su discurso ante la 69ª Asamblea General de la ONU, el 24 de septiembre de 2014, cuando blanqueó una cifra muy distinta. Y reconocer que pagaron casi el doble en los tres gobiernos K. Otra vez, la realidad irrefutable.

Es que la entonces presidenta dijo orgullosa ante la crema imperial: «nuestros gobiernos no fueron los que declararon el default, fuimos -sencillamente- los que nos hicimos cargo, como correspondía, y pagamos desde el año 2003 a la fecha más de 190.000 millones de dólares. Repito la cifra: más de 190.000 millones de dólares». Dejando claro que para ella siempre «corresponde» pagar el tributo imperial.

Con eso además le ponía cifra a lo que reconocía un año antes, el 26 de agosto de 2013, cuando afirmó por cadena nacional: «Más que deudores recalcitrantes, somos pagadores seriales». Por eso y despejando todo relato discursivo y las cifras que tira Cristina según la ocasión, lo cierto es que, lejos de sus autoelogios al canje 2005-2010 y la supuesta política de «desendeudamiento»; en el 2005 los Kirchner tenían una deuda de 145 mil palos verdes, pagaron 190 mil y terminaron debiendo 240 mil palos verdes. Una montaña mayor que antes y cinco veces lo que pidió Macri, condenándonos eternamente.

Para ponerlo en números exactos de Economía: en 2005 se debían U$S 154.270 millones y en 2015, pese a pagar «más de 190.000 millones de dólares» como reconoció ante la ONU, los gobiernos de Néstor y Cristina K finalizan debiendo U$S 240.665 millones. El famoso canje apenas bajó la deuda en los 2 primeros años, pero luego volvió al nivel del 2003 y siguió creciendo.

¿Dónde está el «desendeudamiento»? Solo en los discursos. Y esa mentira es la que CFK le pide a la gente que vaya a militar, a explicar para pelear votos, pero «con información» como dijo cínicamente. Como la única verdad es la realidad, según dijeran el viejo caudillo del PJ y antes Kant, la realidad es que en los 12 años K, luego de pagar el equivalente a toda la deuda inicial e incluso una cuarta parte más, el país terminó ¡debiendo un 56% más! Solo confirma que más pagamos y más debemos, como repetimos siempre.

Cortar con el collar de melones que nos hunde hace 50 años

En 1973 se debían U$S 7.900 millones y ahora se deben casi U$S 400.000 millones. ¡Es decir, la deuda creció 5.063 veces más! Pese a toda esta la deuda ya la pagamos dos veces. Entonces y parafraseando a la vice, es momento de decir esa verdad.
Y convocar a todos y a todas a que, en su lugar de estudio, en el trabajo, la calle, el bondi, subte o la bici, cuenten este entramado de desinformación, en cuanto a los verdaderos responsables de lo que vive la Argentina en materia de endeudamiento, de falta de dólares, de corridas que han asolado al país, que la gente pueda decidir con claridad pero, sobre todo con información. Aunque claro, con esta información que intentamos decodificar.

Porque Cristina, junto a Massa, Wado de Pedro, Tolosa Paz y otros ministros del gabinete de Alberto, con gobernadores como Kicillof, Alicia Kirchner o Quintela de La Rioja –tres provincias con fuertes luchas docentes-, con intendentes y legisladores del PJ, más la burocracia sindical cómplice, insiste en hablar como si no fuera gobierno.

Posa de «opositora» del gobierno que integra, el que designó al poner a Alberto y a Massa en el timón. Por eso, después de explicar que en su gobierno pagaron y pagaron, como a su lado estaba Máximo que suele agitar que no se debería pagar la deuda a costa del pueblo, Cristina jugó a mostrarse crítica del FMI: «Si no logramos que ese programa que el Fondo Monetario impone a todos sus deudores, sea dejado de lado y nos permita elaborar un programa propio de crecimiento, va a ser imposible pagarlo. Cuando Néstor decía: ‘los muertos no pagan las deudas’, decíamos eso».

Compartimos que no hay salida pagando al Fondo, pero ¿qué les impide dejar de lado ese cogobierno que nos trajo al 40% de pobreza, que afecta a 18 millones de personas y salta al 45% en el Gran Buenos Aires? Porque la deuda se paga con eso y con el 66% de las infancias pobres o privados de derechos básicos, con falta de salud, educación, trabajo y salarios dignos.

Relatos de pagadores seriales

Ante esta realidad incontrastable y abriendo el paraguas, Cristina llamó a la «unidad nacional» y pidió una «solución política» al tema de la deuda. Pero, ¿una unidad para no pagar e investigar la estafa de la deuda? No, unidad para seguir pagando y mendigar que «en todo caso lo aten a un porcentaje de exportaciones», refiriéndose a los pagos.
Son relatos de pagadora serial, como en 2022 cuando le pidió al embajador yanqui, Marc Stanley, que la ayude a recuperar la plata fugada al exterior para que esos evasores hicieran un aporte especial y así saldar la deuda al Fondo. Otro cuento.

Lo mismo al criticar la deuda que nos cargó Macri: «Empecemos a cumplir la constitución, investiguemos la deuda, investiguemos a sus responsables. Es hora de que las instituciones de la República no estén para cuidar los intereses de las corporaciones y los poderosos sino la de todos los argentinos», dijo CFK.

Cuestionó que todos se hacen los otarios ante el lapidario informe de la Auditoria General de la Nación contra esa deuda, plagada de irregularidades. Pero si es la deuda externa más dañina en la historia, entonces ¿por qué no suspenden todo pago y saldan la deuda social con el pueblo trabajador?

Por lo mismo que en los 12 años de gobierno K nunca investigaron nada y pagaron la deuda que estatizó la dictadura militar con Cavallo. La que nos cargó el menemismo
y la que paga-ron taca-taca al Fondo, al Club de París y a los bonistas y fondos buitres. Así, hasta al criticar la deuda macrista se ven los límites del relato cristinista.

La deuda es una estafa y las estafas no se pagan

Como dijera Bodart (MST – FIT Unidad), precandidato a gobernador bonaerense tomando las palabras de la vice, esta crisis «es culpa del chancho y de quien le da de comer». Es culpa del FMI y de todos los gobiernos: desde los militares, con los liberales, la UCR, el PRO y el PJ, incluidos los Kirchner, que reconocieron y siguen pagando esta estafa sin chistar.

Para romper ese ciclo de decadencia y salir de la actual catástrofe social, no va lo que propone Cristina, ni lo que hacen Massa y Máximo al ir a China a ofertar nuestros bienes comunes como el litio o el gas para juntar dólares y pagar. Tampoco es salida la derecha de Larreta o Bullrich que avaló el acuerdo con el Fondo, Ni Milei que pide un ajuste más brutal aún para cumplir con el Fondo y las corporaciones para las que trabajan.

La alternativa es postular con fuerza al Frente de Izquierda Unidad como planteamos desde el MST. Los únicos que llamamos a cortar con el FMI y desconocer toda deuda con los buitres privados. Para volcar esa plata a dar trabajo genuino y salarios dignos, desarrollar la obra pública y un masivo plan de viviendas populares, en un programa anticapitalista que priorice las necesidades sociales de más y mejor salud y educación pública.

Nada de eso propone Cristina. Y es porque hoy, aquellas banderas de independencia económica, soberanía política y la justicia social, solo las expresamos con el programa emancipador y de clase del FIT Unidad.

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La carta de renuncia de Cristina https://mst.org.ar/2023/05/17/la-carta-de-renuncia-de-cristina/ Wed, 17 May 2023 16:18:14 +0000 https://mst.org.ar/?p=33132 Cuando cerraba la nota apareció una nueva carta de renuncia de Cristina su candidatura esgrimiendo el argumento de que está proscripta. En ella sostiene que se rompió el «pacto democrático» establecido hace 40 años con el advenimiento del actual sistema democrático. Que la suspensión de las elecciones de San Juan y Tucumán así lo demuestra y que los dos presidentes que aceptaron el programa del FMI (refiriéndose a Macri y a Fernández) no conservan «aptitud electoral». Habla de los niveles de pobreza del 40%, de los trabajadores pobres, etc. y no se hace cargo de nada.

Es la vicepresidenta. La persona con más poder dentro de la coalición del Frente de Todos. Habla como si, ocupando uno de los principales cargos gubernamentales, no tuviera ninguna responsabilidad en el desastre que atraviesa el país. Como si Massa, el ministro que aplica el plan del FMI, cuyos condicionamientos nos han llevado a esta condición extrema, no fuera el ministro bendecido por ella y el kirchnerismo.

Los argumentos de Cristina refuerzan nuestra idea de que hay que cambiar todo el régimen político. Un régimen que justamente viene desde hace 40 años imponiendo planes de ajuste, que ya sufrió un duro golpe con el Argentinazo del 2001 y el «que se vayan todos» y que la crisis actual viene a plantear la imperiosa necesidad de cambiarlo por otro al servicio de los trabajadores y el pueblo y no de la casta (Cristina, Macri y Milei incluidos) que gobierna este país, para defender los intereses del capitalismo «eficiente» como suele decir la vice.

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Cristina, otra lobista del litio  https://mst.org.ar/2023/05/03/cristina-otra-lobista-del-litio/ Wed, 03 May 2023 13:55:46 +0000 https://mst.org.ar/?p=33002 Boric no es modelo de nada, nunca. El 27 de abril la vicepresidenta rompió el silencio y dio un discurso para su militancia donde reivindicó el modo de producción capitalista y se metió en el debate sobre el litio: “Chile acaba de presentar el plan estratégico del litio. Tenemos que debatir si lo vamos a declarar recurso estratégico y conformar una asociación con privados y las provincias para manejar el recurso”. Entre los debates que rodean al litio está el planteo de su nacionalización. La vicepresidenta toma el ejemplo chileno para usarlo como orientación del camino a seguir. Desde ya, los bienes comunes nunca deberían ser privados porque son comunes y estratégicos para la vida. Es inevitable preguntarnos ¿nacionalizar para producir qué? La nacionalización en manos de ecocidas y contaminadores ¿es una salida? En esta etapa del capitalismo decadente, la burguesía con proyectos de desarrollo nacional está extinguida. La clase política tradicional responde a los intereses externos y tiene lazos orgánicos con el capital productivo y financiero al que nadie votó pero que aún así gobierna. ¿Acaso YPF “nacionalizada” trajo beneficios sociales? ¿Es nacional y popular con una orientación social justa? Pues no. Es una empresa mixta (símil a lo que Boric propone en Chile) con fines de lucro asociada con Chevron para saquear Vaca Muerta y con Shell y Equinor para depredar la Costa Atlántica o comercializar (como YPF Agro) agrotóxicos al servicio del monocultivo y los pools de siembra. Que la gestión de este bien sea nacional o privado, no cambia el ecocidio que provoca, no resuelve el problema de la crisis energética, es ganancia para pocos y problemas para todos. Sin acceso a la información, sin democracia directa y vinculante y sin la planificación de los trabajadores y quienes viven en los territorios: EL LITIO NO SE TOCA.

Valor de uso o valor de cambio. Como es sabido la extracción de litio tiene múltiples fines, pero la demanda irracional del último periodo tiene como destino la industria de automóviles eléctricos que son consumidos principalmente por la Unión Europea, EEUU y China, potencias que tejen todo tipo de estrategias para apropiarse de litio: los TLC, acuerdos bilaterales y hasta el ingreso de tropas del Comando Norteamericano Sur disfrazados de “investigadores”. A diferencia de las alternativas del transporte público eficiente, con planes de movilidad al centro del trabajo, con la reorganización de los horarios laborales y la limitación del uso individual, la electromovilidad es una falsa solución a la crisis climática que solo beneficia a las economías más contaminantes del planeta y reproduce un mismo modo de consumo artificial. En este marco, el debate en torno al valor de uso social que pueda tener el litio queda absolutamente postergado. No podemos legitimar posturas que se disfrazan de “agregar valor”, a los mecanismos más destructivos y contaminantes. El capital y el Estado utilizan el discurso de la transición energética para confundir conscientemente el valor de uso social con el valor de cambio privado.

“No hay soluciones milagrosas, no nos va a salvar ni Vaca Muerta, ni el litio. Sí el trabajo, el desarrollo y la redistribución de los ingresos”. Este discurso es cierto pero lo que no dice la vicepresidenta es que desde la última dictadura la matriz productiva del país tiene una tendencia ascendente hacia la re-primarización económica. Ningún gobierno fue ajeno a esto, mucho menos el de Néstor y Cristina, quienes ampliaron aún más la frontera sojera, dieron luz verde a Barrick Gold en la cordillera y firmaron el acuerdo secreto con Chevron en un remate de la soberanía nacional. Para realizar lo que Cristina propone, hay que hacer el camino inverso al que tomó. Abandonar la matriz neocolonial agro-minera-petrolera exportadora atacando el capital financiero que convierte nuestros bienes comunes en commodities y mutando hacia la industrialización con el desarrollo del ferrocarril, construyendo un sistema de transporte público, colectivo y limpio y un plan de viviendas y reurbanización social. Orientar la producción hacia las necesidades sociales y no las del capital. Poniendo al trabajador y las comunidades en el centro. Ni el precio extraordinario del litio nos salvará si la economía sigue atada a los designios del FMI y a una clase política antiobrera, ecocida, patriarcal y racista.

¿Nacionalizar el extractivismo? La propuesta del presidente chileno, que reivindica Cristina, no es la nacionalización total, sino prever asociaciones estatales con empresas privadas para la exploración y producción. Codelco será la empresa estatal encargada de negociar la participación estatal en los contratos con las dos empresas que extraen el litio en el Salar de Atacama: SQM (contrato hasta 2030) y Albermale (2043). Las mismas tienen contratos de arrendamiento de las tierras con CORFO (Corporación de Fomento de la Producción), institución que administra el Litio. La pregunta del millón es…¿Con quién fue debatida la Estrategia Nacional del Litio? A las comunidades aledañas a los salares no se las convocó a nada. Sin embargo, sobran las reuniones del progresista Boric con los lobistas de las corporaciones de electromovilidad, interesados en expandir la explotación del litio. La lógica de participación en Argentina no es distinta, la democracia es una ficción cuando se trata de garantizar derechos básicos. Los pueblos se encuentran en completa desigualdad con las corporaciones. Alberto hace poco volvió a insistir con la zonificación minera en Chubut, en Añelo (Neuquén) se llevó adelante una audiencia pública sin público, ilegal e ilegítima para llevar adelante sin licencia social el Oleoducto y Puerto petrolero en el Golfo San Matías, también en nombre de la soberanía y transición. En la Puna los estudios de impacto ambiental son vergonzosos, el Acuerdo Escazú del que tantas olas hace el gobierno es ficción absoluta, ni información, ni participación, ni protección a ningún defensor de los territorios. El litio no se debe tocar en Argentina, ni en formato estatal, ni mixto ni privado. Primero, que se respete el derecho a decidir de los pueblos que enfrentan estos proyectos que amenazan sus formas de vida. Segundo, invocamos el principio precautorio y la ley general de ambiente con consulta popular vinculante. Tercero, que se abra un debate plurinacional en lugares de trabajo, universidades, colegios y terciarios sobre la transición post fósil para debatir y definir la necesidad de planificar la economía para producir menos, mejor y crecer en calidad de vida; para sustituir este régimen de propiedad por uno social, acabar con la obsolescencia programada… En fin, hablamos de cuestionarlo todo para revolucionar toda la estructura económica, social y el Estado, por uno obrero, ecosocialista y de las mayorías.

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Cristina, el Grupo Puebla y el desafío-dilema del FIT-U https://mst.org.ar/2023/03/22/cristina-el-grupo-puebla-y-el-desafio-dilema-del-fit-u/ Wed, 22 Mar 2023 13:58:33 +0000 https://mst.org.ar/?p=32771 En un evento del Grupo Puebla en el CCK, habló Cristina en la tercera edición del Foro Mundial de Derechos Humanos y presentación del libro «Objetivo: Cristina». Dejamos
nuestra opinión del discurso y consideraciones sobre este espacio internacional. También nos referimos al desafío que tiene el FIT-U si se ubica correctamente atrayendo a
miles de decepcionados con este espacio. Y al dilema en que se encuentra para lograrlo y transformarse en una herramienta política superior.

Escribe: Sergio García

El Grupo Puebla

La vicepresidenta habló en el marco de una actividad del Grupo Puebla, espacio político y
foro internacional donde cohabitan ex presidentes del progresismo latinoamericano,
intelectuales afines y referentes de la socialdemocracia.
Hoy fuera de la responsabilidad de gobernar, la mayoría de sus integrantes deambulan por el mundo recitando sus recetas sobre qué hacer para lograr derechos sociales y frenar a las derechas.

Lo que no dicen es que estando en el gobierno no garantizaron un cambio cualitativo
en torno a derechos sociales para las mayorías, porque en el mejor de los casos, solo
atendieron mínimamente el desastre social que se vivía, y se dedicaron a administrar, con
algunos cambios parciales, el modelo neoliberal.
Esto los llevo a no enfrentar el poder político, económico y mediático del sistema, a convivir sin tocar ninguno de los ejes estructurales del capitalismo, se asociaron directamente en muchos casos con corporaciones multinacionales extractivas y destructivas y se apoyaron en las burocracias sindicales de todo tipo, para intentar que el descontento social no se expresará en las calles, sin lograrlo.

La decepción con muchos de estos gobiernos que prometieron cambios que no garantizaron, adquirió demasiado peso. Y la combinación de este proceso con el malvivir de millones, le abrió la puerta a sectores de la derecha proyanqui para volver a los gobiernos. Luego estas ajustaron, reprimieron y volvieron a perder las elecciones,
como fueron los casos de Chile, Colombia, Brasil y Argentina, entre otros.

Este evento del Grupo Puebla y el discurso de CFK, se dan en el marco de nuevas decepciones, como es el caso argentino donde el Frente de Todos gobierna en acuerdo con el FMI, del chileno que se viene deteriorando por no animarse a tocar las estructuras heredadas del pinochetismo. Y la reunión se da también en el marco de dos gobiernos nuevos; Petro y Lula, que en sus primeras medidas anticipan un camino de conciliación con las derechas que dicen enfrentar. Se vienen en nuestra opinión, nuevas frustraciones. Comenzando por escuchar a ideólogos del sector como García Linera, teorizar actualmente sobre que estamos en un momento donde no están planteadas transformaciones sino gestionar e intentar evitar que vuelvan nuevas derechas. Programa mínimo e ineficaz, si los hay.

El discurso de CFK

Las palabras de CFK estuvieron enmarcadas en la presentación del libro «Objetivo: Cristina», en denuncia al accionar del lawfare. Un material orientado por el Grupo
Puebla que es una herramienta de este sector político en su denuncia al sistema o «partido judicial» al decir de CFK. Que la justicia clasista de este sistema es repugnante, no cabe
duda, como muchas de las atribuciones sesgadas que se toma o sus investigaciones y sentencias decididas de acuerdo a sus intereses políticos de turno. Aunque denunciar esto es necesario, no elimina la responsabilidad política de los gobiernos peronistas y macristas en gigantes entramados de corrupción que merecen una investigación verdadera, que solo puede hacerse de manera independiente.

Sobre estos temas CFK dijo, entre otras cosas, que «las sentencias se escriben en los
medios». Desde ya, es evidente el rol macabro de los medios hegemónicos asociados a fuerzas conservadoras. Lo que no dice CFK es que bajo los gobiernos progresistas el modelo capitalista y corporativo de medios quedó vigente. También se refirió a la economía con preocupación. Olvidando que las medidas económicas
del gobierno del cual es vicepresidenta, son de ajuste cotidiano, enmarcadas en un acuerdo con el FMI. Acuerdo al cual critica, pero no hace nada para evitar que se aplique. Agregó que a ella y a otros progresistas los persiguen, porque igualaron socialmente a las mayorías. De nuevo, habla sobre el tema dejando de lado estos tres años de gobierno del Frente de Todos, con una desigualdad social ascendente y una inflación descontrolada.

No vamos a hacer referencia aquí todo lo dicho por CFK. Solo decir que finalmente dijo
en referencia a la necesidad de fortalecer su proyecto, que es «para afrontar los dramas como el narcotráfico o cuando vengan a buscar recursos naturales». Una frase que parece olvidar que ella, fue y es parte de gobiernos que entregaron nuestros bienes comunes a corporaciones extractivas y permiten el avance del agronegocio y los agrotóxicos. Esa es la única realidad indisimulable. Mientras sigue sin decir nada sobre su candidatura.

En resumen, uniendo la estrategia del Grupo Pueblo con las palabras de CFK que acompañan ese rumbo, surge evidente que la tarea de la izquierda es superar estas experiencias fallidas. Las cuales cuando fueron gobierno, nunca enfrentaron verdaderamente los intereses del poder judicial cuya arquitectura han mantenido y ni atacaron el poder económico que critican. Fue el consenso lo que primó y así ese poder sigue en pie y actuando. Hay que superar el modelo progresista y hacerlo por izquierda, impulsando la más amplia movilización contra los planes del FMI, los ajustes y en defensa de los derechos obreros, populares y de la juventud, invitando a miles de decepcionados
que quieren frenar a las derechas, a que den esa lucha tan necesaria junto con la izquierda. Luchando en la calle y disputando política e ideológicamente contra el posibilismo que termina siendo funcional a las derechas, y levantando un programa de fondo, de ruptura con todos los poderes de la estructura capitalista, algo muy necesario y posible. Frente a esta necesidad y oportunidad política, la pregunta es qué debe hacer el FIT-U, dentro y fuera de las elecciones, para afrontar estos desafíos.

El FIT-U y sus dilemas

En un país de tensiones políticas, fuertes luchas sociales y polarización creciente, no es
menor que hace la izquierda anticapitalista y socialista y que actitud tome el FIT-U ante
cada lucha social, política y electoral.

Sobre el rumbo de la unidad de la izquierda que conformamos, venimos insistiendo en
superar el carácter electoral del FIT-U, por eso levantamos la propuesta de avanzar a un tipo de frente más profundo, de funcionamiento permanente, que articule todo incluido la
participación en las luchas y abra su participación a la izquierda social, intelectual e independiente. Para tener más fuerza social contra las derechas y para atraer hacia la izquierda a franjas decepcionadas con el progresismo, tenemos que hacer todo esto y mucho más.

Por eso seguiremos insistiendo en nuestra propuesta y a la vez debatiendo con visiones
equivocadas como las de Izquierda Socialista, que asume el carácter del frente electoral como inmodificable, una postura política que no sirve para pelear por cambios positivos, sino que es reflejo de adaptación electoralista y conservadora, de defensa de un modelo
limitado. No compartimos esa concepción ni otras que retrasan los objetivos políticos
necesarios que tenemos en la izquierda.

Diferimos con algunas posturas de compañeros del PTS y PO, quienes no actúan para sacar al FIT-U hacia adelante y en unidad, envueltos en una disputa que se desarrolla entre fuertes ataques públicos y marchando por carriles desproporcionados que de tanto en tanto los desubica políticamente. Nada de esto ayuda a aparece como alternativa al fracaso del progresismo.

Tampoco sirve dejar de lado una disputa en grande contra las derechas y el posibilismo y
reducir el frente a peleas que son evitables. Tal es el caso de PO en Mendoza, que se negó a ser parte de una lista unitaria junto al MST y el PTS porque sí o sí pretendía el cargo de
gobernador, colocando ese reclamo como condición, cuando no le correspondía. O luego
el PTS en Salta con algo más grave; dar un extraño giro y cambio de posición, pretender
lugares que no le correspondían e intentar tapar todo con un pedido de un acta acusatoria
contra luchadores obreros de Oran, para luego finalmente irse del Frente de Izquierda que
conformamos el MST y PO.

En una y otra provincia, desde el MST valoramos las unidades que se pudieron construir y abrimos espacios para que se conformen, poniendo la necesidad de unidad en un primer plano. Lo mismo hicimos en Jujuy, que es la otra elección de importancia de esta tanda electoral. En ninguna de estas importantes provincias participa Izquierda Socialista, la fuerza más pequeña y menos extendida de nuestro frente.

Si nos referimos a estos ejemplos electorales es porque muestran como el FIT-U, en el
marco de ser un frente positivo que juega roles importantes y ser el único frente
alternativo a todas las variantes del sistema, tiene a su vez mucho por mejorar y cambiar.
De eso se trata el dilema en el que estamos y que va mucho más allá del proceso electoral.
Finalmente llegarán las elecciones nacionales. En un reciente artículo los compañeros de
PO dicen: ¿Cómo se puede discutir una fórmula presidencial de la izquierda sin discutir su
contenido político? Compartimos. Una fórmula presidencial tiene que expresar acuerdos
políticos claros y la unidad general del tipo de campaña y disputa que vamos a dar. Al mismo tiempo, el debate de una fórmula presidencial también conlleva un acuerdo sobre todo el armado nacional de las listas y el de CABA y Buenos Aires. Es un debate político y de candidaturas, es decir un debate integral el que debe realizarse. Porque intentar que haya listas unitarias es muy correcto, solo que las mismas se construyen con propuestas que garanticen unidad política para una lucha común, la visibilidad de las y los principales referentes, que las diferentes ideas que hay en el FIT-U puedan expresarse y rotaciones justas de todo lo que se logre. De lo contrario, quedarán las PASO como opción válida para quien defina utilizarlas.

Contra las derechas y el posibilismo

Si el Frente de Izquierda supera los debates electorales de la mejor manera, y sobre todo si el resto de los partidos que lo integran se aviene a un debate profundo sobre como transformarlo en una herramienta política y de lucha muy superior, estaríamos en mejores condiciones para dirigirnos a millones de trabajadoras, trabajadores y a la juventud. Al inicio de esta nota, marcábamos la política equivocada de los referentes del Grupo Puebla, las contradicciones del discurso de CFK y la decepción que en países como el nuestro generan fuerzas del denominado progresismo, ese posibilismo que fracasa como meros administradores del capitalismo imperante. Frente a una realidad que genera que miles y miles busquen otro camino, en el FIT-U tenemos el desafío y la oportunidad de dar un gran salto. Podremos darlo o no, depende de que hagamos el tiempo que viene.

Desde el MST en el FIT-U seguiremos proponiendo un camino que creemos mucho mejor para dar un salto real que potencie el futuro de la izquierda. En franca lucha, como siempre, contra todas las derechas y contra las falaces propuestas de un progresismo que va de fracaso en fracaso y que en nuestro país se encamina a uno más. No perdamos esta
oportunidad para postular a fondo a la izquierda como opción de poder junto a millones.

 

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Progresismo del centro. Ante la política del acuerdo, la izquierda como alternativa https://mst.org.ar/2022/11/30/progresismo-del-centro-ante-la-politica-del-acuerdo-la-izquierda-como-alternativa/ Wed, 30 Nov 2022 13:58:23 +0000 https://mst.org.ar/?p=32118 Pasaron dos semanas del último acto en donde Cristina Fernández de Kirchner cortó el listón para comenzar la carrera electoral, aunque sin definir todavía si será o no candidata a presidenta, como coreaba y pedía una parte del estadio. Un discurso que manifestó resignación e imposibilidad para cambiar el rumbo actual traslució el fracaso del Frente de Todos. ¿La solución planteada? Un acuerdo en las alturas, con la derecha, bajo el lema de “Pacto democrático”. El FMI no se toca y a la pobreza se la combate ¿con la gendarmería? La fuerza de la esperanza no puede venir con la garantía de todos los males: el capitalismo argento de carácter decrépito que día a día empuja más trabajadores a la pobreza. La izquierda como alternativa a esta crisis permanente.

Escribe: Nicolás Zuttión

El 17 de noviembre, en el Estadio Diego Armando Maradona de La Plata, Cristina Fernández de Kirchner (CFK) aportó una gran cantidad de definiciones políticas que delinean el devenir del “progresismo” que integra el Frente de Todos. Inundados por internas que existen entre las diferentes tribus que componen la coalición gobernante, la vice intentó esbozar una nueva hoja de ruta. Más allá del punto de partida en cuanto al debate electoral, que presenta cientos de hipótesis sobre quién va a encabezar el peronismo, CFK alentó un programa político de centro, más a la derecha que el que condensó la consigna “Hay 2019”.

Miles de votantes genuinos de aquel experimento electoral que buscaban sacar al macrismo del gobierno para obtener otra cosa en términos políticos, económicos y sociales, hoy se ven defraudados. Con la idea de unir para ganar, CFK pergeñó un frente con Sergio Massa y Alberto Fernández para ganarle a la derecha, con la derecha del peronismo. Los resultados de este gobierno, que hasta la propia Cristina denunció en su última aparición, buscando desenmarcarse de su propia creación, hoy dan un giro de 180°.
La nueva estrategia del “progresismo”, de este progresismo a dos velocidades, como lo denomina Álvaro García Linera, está atada a un acuerdo con lo que buscaban “erradicar” la derecha. Hoy, “La fuerza de la esperanza”, su lema central, no es ni más ni menos que con un acuerdo o “pacto democrático” con lo peor de la política local.

Pacto de orden

Tras el intento de homicidio que Sabag Montiel quiso perpetrar sobre Cristina Fernández, el sector liderado por la vicepresidenta ha tratado de imponer una idea de “unidad nacional” para enfrentar a la “noche negra” que se avecina, de la mano de la extrema derecha. Sin dudas que es innegable la existencia de este sector político que, mayormente, está representado por Milei y su partido Libertad Avanza, como así también es un dato certero el crecimiento de estas variantes en las encuestas que se vienen realizando, aunque todavía por detrás de Juntos por el Cambio, el principal armado político de la oposición de derecha.

De todas maneras, la presencia de las mismas se debe, principalmente, por el propio fraude electoral del Frente de Todos. Este, claramente, sin infundir falsas apreciaciones de lo que es ese espacio, se presentó como algo antagónico al macrismo. Pero, una vez más, CFK busca combatir a la derecha con palabras, pero alentarla con acciones.

Así como su último discurso tuvo centros hacia la UCR, su hijo, Máximo Kirchner, no se ha cansado de tirar indirectas al Jefe de Gobierno de CABA, Horacio Rodríguez Larreta, para que se “independice de Macri”. Otro de sus alfiles, Eduardo “Wado” de Pedro, también trabaja full time en reuniones con gobernadores variopintos y empresarios del círculo rojo. Esto no quiere decir que las listas electorales muestren unificaciones entre los actores mencionados, pero sí acuerdos. Fue la propia Cristina en su acto quien dijo: “es necesario acordar políticas, los condicionamientos son tan profundos que van a requerir que todos los argentinos tiremos para el mismo lado. Si no el país será difícil para cualquiera”.
En síntesis, para enfrentar a la derecha Cristina quiere sobrepasar los límites del 2019 y pactar con la propia derecha que ella considera “democrática”. Aquella que, como es sabido, se niega a reconocer a los y las enfermeras como profesionales y, además, tiene un alto hándicap de represión. Una nueva forma de malmenorismo que, como ya vimos, va a extender los plazos de la democracia capitalista con la que no se cura, no se educa ni se come.

Los acuerdos son políticos y económicos

“La Argentina que recibimos en el 2001 es muy diferente a la que dejamos en el 2015, allí empezó un tobogán del cual no salimos”. Esta fue otra de las frases lanzadas por CFK en su acto buscando, como ya dijimos, desmarcarse del ajuste en curso que reforzó un fenómeno en el país: el de los trabajadores con salarios de pobreza. Sin embargo, más allá de que intente alguna pirueta, un día antes de su discurso se votó, en el Senado que preside, el presupuesto que acordaron con el FMI.

CFK también dejó en claro que no hay otro camino más que el de los recortes. Sus palabras textuales indicaron que: “muchas veces se han tenido que tomar decisiones por el condicionamiento brutal que recibió el gobierno después por el Fondo Monetario a la Argentina”. En un mismo sentido, en el acto de la UOM, CFK había vuelto a bendecir a Massa por cómo “administraba consecuencias”.

La orientación económica que está llevando a cabo este gobierno, no es algo que se piense en cambiar por parte del progresismo de aquí en adelante. Es el principal fraude que han cometido con sus votantes. La inflación descontrolada, la entrega total al FMI legalizando la deuda ilegal e ilegítima del macrismo y el deterioro permanente de los salarios, es la orientación a cumplir.

Es con este gobierno que la masa salarial pasó a significar un monto menor que el excedente del capital. Del 51,8% que los salarios significaban en la renta nacional durante 2016, hoy sólo representan el 43,1%. Estas grandes transferencias se explican con medidas como el “dólar soja”; con la nueva versión se le asignará la friolera de $130.000 millones a uno de los sectores que más ha ganado.

Parafraseando a Máximo, otra vez estamos arrodillados, sin embargo, el silencio es lo que prima por parte de su espacio. Y, como el que calla otorga, se sabe que hay acompañamiento a estas recetas del superministro.

Lo nuevo es la izquierda

Entre otras de las menciones que se hizo en el acto CFK quiso presentar a su espacio como lo “nuevo”, lo novedoso en la política. Defender a un sistema irracional y subordinado por la ganancia de un puñado de empresarios y banqueros no tiene nada de nuevo. Es la intención de perpetuar un sistema en decadencia, que alienta una contrarrevolución económica permanente, causando que miles y miles de familias trabajadoras pierdan derechos de forma constante.

Tampoco es novedoso, como también alentó la vicepresidenta, querer resolver las consecuencias de la pobreza con la militarización de los barrios. “¿Por qué no podemos hacer lo mismo, desplegar miles de gendarmes en Provincia de Buenos Aires, en vez de tenerlos en la Patagonia, nadie sabe haciendo qué?”. La salida del ajuste, como lo propone la propia derecha, es por vía de la represión con una fuerza represiva responsable de los asesinatos de Maldonado y Rafael Nahuel, como así también la constante persecución y hostigamiento al pueblo mapuche.

No hay nada de nuevo en un espacio político que hasta entregó las banderas de la soberanía política y la independencia económica, aceptando el rumbo marcado por el FMI.
Desde el MST en el FIT-Unidad entendemos que la decepción provocada por el Frente de Todos y la nueva orientación derechista del progresismo no puede quedarse encerrada sin tener la posibilidad de desplegar la fuerza militante para cambiar y erradicar las políticas neoliberales de nuestro país. Por eso, invitamos a todos y todas a transformar su decepción en voluntad para emprender otro camino con una nueva estrategia política. Una estrategia de izquierda, antiimperialista, anticapitalista y socialista.

Es necesario fortalecer a la izquierda, reconociendo sus límites y trabajando para superarlos, con un proyecto que vuelva al FIT-Unidad un gran movimiento político unitario, con libertad de tendencias o corrientes internas, y que avance como polo de atracción, buscando ser una referencia para las luchas de los trabajadores, la juventud y demás espacios que se desarrollan y sabemos que se van a profundizar. En fin, trabajando para que la izquierda sea opción de gobierno ante tanta variante de derecha.

A todo militante que está convencido en luchar por la construcción de un país y un mundo más justo, donde la realidad no sea una verdad absoluta que haya que aceptarla o resignarse ante ella, te invitamos a dar esta pelea en el MST. Son posibles y necesarios los cambios de fondo. Romper con el FMI no es una utopía, sino una urgencia para que la vida vuelva a ser digna para las mayorías trabajadoras y populares. También es necesario dejar de estar atados a un modelo productivo como el del agronegocio que nos envenena y, encima, nos saquea nuestros recursos con la complicidad de los gobiernos. Existen formas de terminar con esos atropellos: hay que declarar la nacionalización de la banca y el comercio exterior, para definir qué, cuándo y en qué cantidades comercializar lo producido en nuestro suelo.

Claro que no es una pelea sencilla, pero no por eso es imposible. Sumate a luchar por un gobierno de las y los trabajadores. Para dar juntos estas peleas, te invitamos a sumarte al MST en el Frente de Izquierda Unidad.

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Atentado contra Cristina ¿En defensa de las libertades democráticas o de la democracia burguesa? https://mst.org.ar/2022/09/07/atentado-contra-cristina-en-defensa-de-las-libertades-democraticas-o-de-la-democracia-burguesa/ Wed, 07 Sep 2022 21:34:59 +0000 https://mst.org.ar/?p=31627 Una vez más repudiamos el atentado. A la vez, denunciamos la campaña política que se hace a favor de la “democracia”, “la unidad nacional” y “la paz social” a partir de este hecho. Por eso no fuimos a la Plaza de Mayo el pasado viernes. Esto no tiene nada de contradictorio: una cosa son las libertades democráticas y otra muy distinta el régimen que conocemos como “la democracia” (que sabemos tiene poca y cada vez menos de ella).

Escribe: César Latorre

La palabra democracia ha tenido un uso aristocrático desde que se acuñó en la antigua Atenas esclavista y hasta el día de hoy, como forma de organización siempre significó “la democracia de una clase social minoritaria impuesta a otra mayoritaria”.

La democracia de la burguesía

Frente a la autocracia de la nobleza, la burguesía rescató de la antigüedad nuevamente la noción de democracia y al ascender al poder impuso el nombre de democracia al régimen político con el cual consolidó su dominación política.

Así es como al día de hoy en los planes de estudio, que la burguesía diseña para formatearnos para no cuestionar su hegemonía impuesta, se cuenta que la palabra se origina por la unión de los vocablos griegos: demos y cracia. Y de ahí la feliz conclusión de que la democracia es el gobierno del pueblo. Para terminar de fijar esta falsa ideología enseñan que el pueblo es una totalidad y, en consecuencia, la democracia es el gobierno de todos.

Sin embargo, es difícil sostener que hay una parte de la población que se condena a sí misma a la pobreza y la miseria. Por la realidad cae la falsa ideología. La “democracia” en nuestro país hoy significa firmar un cheque en blanco cada cuatro años, e incluso ya ni siquiera ello (a Massa no lo votó nadie). Por supuesto que no solo es esto, sino también la teoría de la separación de los poderes y el equilibrio entre ellos, la supuesta igualdad ante la ley, entre otras mentiras.

Las libertades democráticas

Distinto al régimen democrático burgués son las libertades democráticas. Entre las más importantes de estas se encuentran la libertad de expresión, reunión, asociación, manifestación, representación y organización. Incluso, estas libertades en un régimen democrático burgués son relativas. Por ejemplo, en nuestro país hubo históricamente democracias que han proscripto partidos políticos o, como ahora, han impuesto pisos proscriptivos. Hubo más y menos libertad de prensa, etc.

Esto es así porque, justamente, las libertades democráticas pueden ser también ejercidas por sectores que no están en el gobierno. Más aún, en esta etapa de decadencia del capitalismo en la cuna de la democracia burguesa (Francia) hay cada vez más condicionamientos a las libertades democráticas.

Libertades democráticas vs democracia burguesa

Por lo dicho anteriormente queda más que claro que defender libertades democráticas no implica defender la (anti)democracia burguesa. Es por ello que como revolucionarios nuestra tarea es defender y desarrollar las libertades democráticas más allá de los límites que le impone “El Estado de Derecho”. Por ejemplo, nuestro programa antiprivilegios sostiene que se tendrían que poder revocar mandatos o que los jueces se deberían votar en vez de que sean designados a dedo de manera vitalicia por el poder ejecutivo. Estas serían medidas de ampliación de las libertades democráticas y que van contra la democracia que nos impone la burguesía.

Yendo al punto

La marcha del viernes pasado y la utilización política que se está haciendo por el atentado pretende mezclar estas diferencias e intentar reconstituir la falsa ilusión de la “unidad nacional” en defensa de la “democracia” Porque, mientras se está marchando a la plaza de mayo, por otro lado el gobierno aplica otra gran injusticia para las mayorías populares reconociéndole a los sojeros un tipo de cambio a $200 dólares, recortando en salud y educación o permitiéndole más beneficios a las mineras. La inflación sigue comiendo nuestros ingresos y se recorta la ayuda social. Las diferencias sociales deterioran aún más las posibilidades democráticas reales. Por estas razones es que desde el FITU no fuimos a la marcha como equivocadamente hizo el NMas.

¿Democracia vs dictadura?

Desde un arco muy amplio se intentó (e intenta) agitar que con el atentado corre peligro “la democracia”, que la derecha fascista quiere suprimir la “democracia” y barbaridades por el estilo. Estamos lejos de que haya una derecha golpista organizada para perpetrar y sostener un golpe. El atentado cada día queda más claro que es más bien producto de lúmpenes no organizados políticamente en una fuerza consecuente, consciente y con un plan de gobierno para llevar adelante. Las propias impericias del atentado son muestra suficiente. También la reacción condenatoria de las fuerzas políticas de derecha. La burguesía y el imperialismo hoy no apuestan a esa salida. Por eso se las ingeniaron para correr al desgastado Alberto, que prácticamente se caía solo, para encontrarle la vuelta sin siquiera llamar a elecciones anticipadas. Por eso rápidamente todo el establishment y el propio imperialismo yanqui salió a bancar a Massa. Está tan inestable la situación política que no se pueden arriesgar a desatar una guerra civil.

Por estas razones hoy no está en peligro la “democracia”, para nada. Además, la revolución del 82 contra la dictadura genocida sigue teniendo su peso y la derecha no tiene la bancada social para hacerlo. Muestra cabal de esto es la efímera vida del movimiento antipiquetero de Marra. Por supuesto esto no quiere decir no ser los primeros en enfrentar a los liberfachos y nuestro partido estuvo y estará a la vanguardia de ello. Pero, indudablemente, para enfrentarlos no hay que caer en los brazos del reformismo que ha mostrado en toda Latinoamérica que son los que le abren la puerta de entrada.
E incluso para poder defender la memoria del pobre Trotsky de las manos del revisionismo oportunista del NMas: él siempre defendió las condiciones de organización de la clase trabajadora (libertades democráticas) frente al peligro del fascismo, no el fetiche de un régimen contra otro.

Democraticemos todo

Este régimen cada día menos democrático no va más. El 2001 ya había hecho una sentencia concluyente: Que se vayan todos. Hay que cambiar todo, hay que democratizar realmente todo. Por eso seguimos levantando la necesidad de discutir todo, de que haya una asamblea constituyente para desenmascarar a esta democracia trucha en el camino de lograr las condiciones de igualdad necesarias para que exista una democracia real.
Bajo este sistema capitalista y bajo esta democracia burguesa es que está en peligro la democracia. De conjunto las instancias de decisión están cada día más restringidas: en el sistema político, en las organizaciones obreras, etc. Para pasar el ajuste van a necesitar restringirlas más aún, por ende, todos los que de una u otra manera o argumento no se opongan al ajuste están atentando contra las libertades democráticas.

Si de verdad querés luchar por una democracia real, tenés que organizarte con nosotres que somos los más consecuentes en enfrentar en los hechos a la derecha y los únicos que realmente estamos dispuestos a desarticularlos de raíz suprimiendo las condiciones sociales de su existencia: liquidando la desigualdad social.

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Que el árbol no tape el bosque https://mst.org.ar/2022/09/07/que-el-arbol-no-tape-el-bosque/ Wed, 07 Sep 2022 21:29:31 +0000 https://mst.org.ar/?p=31625 Atentado y repudio. La agresión armada de Sabag Montiel contra CFK conmocionó al país y provocó un masivo rechazo. Sus derivaciones probablemente seguirán tiñendo el panorama político del país. Desde el MST en el FIT-U repudiamos la agresión y exigimos una profunda investigación para esclarecer los hechos y el castigo a los responsables, al tiempo que rechazamos la hipocresía y las campañas mediáticas de toda la derecha que habilitan estas y otras acciones reaccionarias. Así lo hicimos apenas conocido el suceso a través de nuestros referentes Cele Fierro y Alejandro Bodart y con pronunciamientos de la dirección de nuestro partido. También con una declaración del Frente de Izquierda Unidad en el mismo sentido.

Hipocresía de la derecha. El repudio abarcó a casi todas las organizaciones políticas y sindicales, y hubo pronunciamientos a nivel internacional. La oposición de JxC lo hizo atravesada por una escalada en sus disputas internas y en su búsqueda de espacio político para postularse por derecha, cuando es el gobierno quien está implementando gran parte de las medidas económicas que tenían en agenda. En ese sentido, el repudio de Juntos se hizo desplegando toda su hipocresía. Responsables de alentar todo tipo de discursos reaccionarios, se sumió en la encrucijada de rechazar el atentado tratando de evitar ceder espacio a los sectores más retrógrados de la derecha que, como Milei, Bullrich o Granata, no sólo se negaron a repudiar el hecho, sino que alentaron nuevas provocaciones.

Los discursos reaccionarios. Se han fabricado teorías conspirativas funcionales a las conveniencias de ambas coaliciones capitalistas, sin asidero en la realidad ni fundadas en ninguna investigación seria. Todo apunta a que Fernando Sabag Montiel habría actuado por su cuenta. Sin embargo, sus acciones se encuadran en una situación política donde los discursos que ocupan cotidianamente un lugar central de los grandes medios (que reciben una abultada pauta oficial) generan las condiciones para que grupo o individuos lleven adelante este tipo de acciones. Un clima generado en primer lugar, por la derecha más reaccionaria, que se paseaba por movilizaciones entre bolsas mortuorias y guillotinas, o con funcionarios pidiendo pena de muerte o fusilamiento de CFK. Pero tampoco se puede circunscribir este tipo de ataques al kirchnerismo y la figura de la vicepresidenta. Las organizaciones de desocupados son blanco de este tipo campaña de los medios, de la derecha y también del gobierno, incluida Cristina. También son objeto de estos ataques las mujeres y disidencias que luchan por sus derechos y también la izquierda.

Doble vara. La difusión de este tipo de discursos no es exclusiva de la derecha. Ya mencionamos el rol del gobierno del Frente de Todos en la demonización de los movimientos piqueteros y no pueden olvidarse las declaraciones de un ministro sostenido por el kirchnerismo como Sergio Berni, quien no dudó en pasar de las palabras a la acción en el violento desalojo de Guernica, por ejemplo. Pero si se profundiza en el análisis podemos encontrar patotas sindicales actuando en unidad con funcionarios y gobiernos como en el caso de Mariano Ferreyra; un ministro kirchnerista atropellando con su auto a manifestantes en Santa Cruz o los atentados con Molotov en esa misma provincia contra el gremio docente ADOSAC. La patota de la burocracia petrolera que desalojó la ruta por orden de Arcioni en Chubut y decenas de ejemplos más. Por supuesto, ninguno de estos hechos fue repudiado por el kirchnerismo. Discursos de odio de ayer y de hoy. Violencia repudiable impulsada por sectores políticos, empresariales y religiosos. Aunque sus mentores no actúen necesariamente con un arma o directamente, sus mensajes incentivan a que otros lo hagan.

Capitalismo; madre de la violencia. Un sistema que se asienta sobre la explotación de la mayoría de la sociedad para beneficiar a una minoría privilegiada sólo puede sostenerse a partir de la violencia. A veces más disimuladamente, otras (sobre todo en épocas de crisis) más explícitas. Los discursos de odio la alientan, pero no son las causas de esta violencia, buscan en gran medida introducir en la conciencia social que la responsabilidad de la miseria es de los sectores oprimidos de la sociedad y no de la clase dominante. Así los desocupados, los trabajadores que bloquean la producción en sus reclamos, los inmigrantes, los movimientos feministas, las diversidades sexuales y la izquierda son el blanco privilegiado de estas campañas, aunque a veces también organizaciones burguesas que defienden este orden social puedan ser alcanzadas. En un cuadro de polarización social y política, las disputas de las distintas fracciones burguesas por la gestión del estado capitalista exacerban todos estos elementos y mientras se repudian las acciones de los otros, se minimizan o justifican las propias. Sin embargo, en la defensa de este régimen social, son las clases populares las que sufren permanentemente la violencia estatal, o para estatal.

Utilización política del atentado. El Frente de Todos intenta utilizar el repudio mayoritario del atentado para fortalecer a un gobierno que venía muy cuestionado hasta por su propia base social, en pleno giro conservador y ajustador. La movilización del viernes convocada por el Frente de Todos junto a la CGT y todas las alas de la burocracia sindical perseguía ese objetivo. Los llamados a la paz social y la unidad nacional en defensa de una democracia supuestamente amenazada no son otra cosa que el intento de amordazar y frenar cualquier lucha contra el ajuste que vienen llevando adelante. Por esa razón el MST y el FIT-U no concurrimos ese día a Plaza de Mayo. Al mismo tiempo, la defensa de CFK, primero por la «causa vialidad» y luego por el atentado, preteden ser utilizados como argamasa para recomponer el rompezabezas de la coalición oficialista, o darle excusas a sectores que amagaban irse y nunca concretaban, como lo expresa la decisión oportunista de Patria Grande de suspender su ruptura con el bloque, soslayando el duro ajuste en curso.

Paz social para garantizar el ajuste. La unidad nacional que se reclamó desde la Plaza de Mayo y los discursos oficiales ya se viene gestando en el apoyo del conjunto de la burguesía, la burocracia sindical y la derecha al plan de ajuste encabezado por Massa, Rubinstein su gabinete y sostenido por Cristina, para cumplir el acuerdo con el FMI. Mientras la causa vialidad y sus posteriores movilizaciones se llevaban la atención mediática, Massa recortó brutalmente millones de pesos de los presupuestos de educación, salud, obra pública y hasta las destinadas a la discapacidad. En los últimos días suspendieron miles de planes sociales mientras otorgaron nuevas concesiones a las agroexportadoras con el dólar soja. La paz social que pregonan tiene el objetivo de generar las condiciones para sacar de las calles a los movimientos sociales, los obreros del SUTNA, la docencia que lucha en varias provincias y a todo sector que salga a pelear contra el ajuste. Para eso no dudarán (todos juntos) en profundizar la persecución, la represión y la criminalización de la protesta social. Por lo tanto, el repudio al atentado no pude significar apuntalar esa paz social. La tarea del pueblo trabajador no consiste en construir la concordia con el gobierno, la UIA, las patronales agroexportadoras y las corporaciones que aplican el ajuste y exigen aumentar la explotación obrera y la criminalización de la protesta social, sino organizar la pelea hasta derrotar el ajuste.

El árbol y el bosque. Sin dudas el repudiable atentado está siendo utilizado como cortina de humo para la aplicación de un megaajuste. Por eso el repudio no debe limitarse al atentado. Hay que repudiar y llamar a movilizarse contra la salida a la crisis que proponen el gobierno y todos los políticos capitalistas que es ajustar a los trabajadores y sectores populares, favoreciendo a los que más tienen, a las corporaciones y el FMI. Acuerdan con las patronales para socializar las pérdidas y privatizar las ganancias. Transan con la burocracia sindical, traidora, frenadora y privilegiada. Negocian con la Justicia, atada al poder político. Y fortalecen el aparato represivo. Que el árbol no nos impida ver el bosque.
Derrotar el ajuste y fortalecer a la izquierda. La izquierda ha estado siempre en la primera línea de la lucha por la defensa de las libertades democráticas; en la lucha contra la dictadura, contra los levantamientos carapintadas, contra las leyes de impunidad, contra el 2×1 macrista, contra los procesamientos a los luchadores y las represiones de los distintos gobiernos, sean los de la derecha o los autodenominados «progresistas». Esta defensa no implica defender este régimen, diseñado para mantener un sistema de dominación que ataca cada vez con más violencia las condiciones de vida del pueblo trabajador. Por otra parte, es la propia clase capitalista, a través de todos sus partidos, la que, a medida que aumenta la crisis y su necesidad de ajustar se encarga de ir cercenando esa democracia que dicen defender. Por lo tanto, la necesidad de construir una herramienta política de la clase trabajadora y los sectores populares es una tarea primordial, tanto para enfrentar el ajuste en curso como para provocar los cambios de fondo que permitan terminar con este sistema de opresión y violencia. Fortalecer el MST en el FIT-Unidad es una necesidad en ese camino.

 

 

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