deuda externa – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Wed, 15 May 2024 19:48:30 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png deuda externa – MST :: https://mst.org.ar 32 32 25 de mayo. De la gesta revolucionaria a la entrega pactada https://mst.org.ar/2024/05/15/25-de-mayo-de-la-gesta-revolucionaria-a-la-entrega-pactada/ Wed, 15 May 2024 19:48:30 +0000 https://mst.org.ar/?p=35418 Aprovechando el sentimiento patriótico que rodea al 25 de mayo, el presidente lanzó su propuesta de un gran pacto de acuerdo nacional, presentándolo como una reforma política estructural revolucionaria al sistema actual. Sin embargo los diez ejes presentados por Milei son un pacto de entrega, opuestos por el vértice a la gesta revolucionaria de 1810 que terminaría liberándonos del yugo imperial español.

Escribe: Gerardo Uceda

El 1º de marzo al abrir la Asamblea Legislativa, como contraofensiva a la derrota sufrida por su Ley Ómnibus, el presidente lanzó una propuesta política ambiciosa, con el pomposo nombre de “Pacto del 25 de mayo”. Lo hizo especulando con el sentimiento patriótico que existe en el inconsciente colectivo sobre la Revolución de Mayo de hace 214 años. Dándole, como siempre en sus discursos, un carácter épico y revolucionario, insistiendo en que se trataría de una reforma política radical de todo el sistema actual. Pero lo cierto es que la mayoría de sus puntos sólo representan nuestra entrega al imperialismo y sus grandes corporaciones, sobre todo en lo que es el nudo gordiano, el famoso RIGI, del cual hablaremos en detalle. Muy lejos está este pacto de entrega y sumisión al gran capital que el presidente quiere transar con los gobernadores de provincias, de la tremenda gesta revolucionaria de 1810 que terminaría años después, con la derrota militar, política y económica de España y la liberación de toda América Latina del yugo imperial español.

El 25 de mayo: Una revolución que se extendió por toda Latinoamérica

Milei no es el primero, ni seguramente el último, en querer cambiar y apropiarse de este tremendo proceso revolucionario, de hace más de 200 años para tratar de llevar agua a su molino y ponerla a disposición de sus intereses de clase. Al servicio de esto tergiversan y ocultan hechos según su conveniencia. Lo mismo sucede con corrientes de izquierda, en donde también existen debates sobre el significado y alcance de este proceso del 1800, que tuvo como epicentro a nuestro país, pero también Venezuela, Perú, Colombia. Muchos de estos debates son honestos y útiles, ya que el marxismo no estudió con toda profundidad y seriedad la revolución Latinoamericana de comienzos del siglo XIX. Otros análisis desde la izquierda estalinista son presentados y tergiversados, con el fin de justificar su política de conciliación de clases con sectores burgueses, en los márgenes de su “liberación nacional”.

Nuestra corriente, en vida de Moreno, estudió con profundidad el proceso de colonización de Latinoamérica y de EEUU (lo cual es una deuda del marxismo/trotskismo, mucho más volcado al estudio de los acontecimientos de Europa), así como las revoluciones en contra del imperio español. Para nosotros la revolución de 1810 fue parte de un proceso, que tuvo antecedentes previos y que terminaría cerrándose años después con el logro de la independencia de los diferentes países que hoy la componen.

Una conquista feudal, con objetivos capitalistas

Lo primero que salta a la vista cuando uno estudia el proceso de colonización de Latinoamérica es que, a pesar de haber sido encabezada y mayormente sostenida por el Imperio Español (aunque también estaban detrás el inglés, francés y portugués), quizás el más decadente y atrasado de todos, el objetivo último de esta colonización no fue, ni de lejos, reproducir en América las bases y contenidos de una economía feudal. Por el contrario, de lo que se trataba era de extraer y llevarse las enormes riquezas del Nuevo Continente hacia Europa para lo que Marx denominó como “acumulación primitiva u original capitalista”, que sería utilizada como base principal del desarrollo burgués europeo. Una llamativa diferencia con la conquista de Norteamérica es que, a pesar de haber sido colonizada por un imperio en auge y mucho más próximo al Capitalismo moderno, tuvo características sociales más asociadas al viejo y decadente feudalismo. El imperio español ya en crisis y decadencia tenía la necesidad de conseguir esta conquista para avanzar en el desarrollo capitalista, ya que sus competidores franceses e ingleses lo aventajaban en ello. De allí que, aunque combinados, duales por el origen mismo del Imperio, para nosotros los métodos y los objetivos de esta conquista fueron claramente capitalistas. Ante la ausencia de una clase trabajadora, la organización social por siglos tuvo combinaciones, primando siempre la utilización de una mano de obra semiesclava, conformada por los pueblos originarios, esclavos de África y, posteriormente, los mestizos.

San Martín y demás libertadores

A medida que pasaron los años, en las grandes ciudades, como Buenos Aires y Caracas, se iba conformando una clase burguesa local. Como siempre, los intereses de las clases entraban más y más en conflicto. Para el 1800 ya existían muchísimas críticas a la explotación y extracción de riquezas por parte de España y, así como los sectores más acomodados se fueron asociando con la corona, los sectores menos acomodados se fueron radicalizando más y más. Por ello no es casual que de las grandes ciudades surgieran referentes políticos y militares como San Martín y Belgrano en Argentina, Sucre y Bolívar en Venezuela u O´Higgins en Chile. Ellos fueron los máximos exponentes militares de los sectores revolucionarios quienes tenían claro que debían sacarse de encima al Imperio Español. Obviamente el proceso estuvo lleno de contradicciones, por tratarse de sectores muy heterogéneos, pero esto no elimina para nada el rol revolucionario que todos ellos jugaron en su época, que impulsando la movilización con base social, organizando ejércitos enfrentando los ataques del imperio e incluso el abandono y la traición de los gobiernos regionales que dudaban del proyecto emancipador. San Martín y Bolívar fueron críticos denunciantes de estas claudicaciones gubernamentales, que los dejaban sin recursos para enfrentar la guerra de independencia.

El 25 de mayo de 1810

Las jornadas de mayo de 1810 se inscriben en un proceso de ascenso que venía de décadas atrás en toda la región. El alzamiento de Tupac Amarú, el de los esclavos de Haití, la resistencia en Buenos Aires a las invasiones inglesas de 1806/7. Y continuaría con la Independencia de Venezuela en 1811, Argentina en 1816 y posteriormente las de Chile en 1818 y Perú en 1821. A partir de estas fechas se puede dar cuenta de la magnitud y extensión del proceso revolucionario emancipador, más allá de sus contradicciones y de la clase (burguesa) que lo lideraba.

En este contexto el 25 de mayo en este contexto, fue un punto de inflexión histórico, con distintas alas políticas expresadas en su interior, unas moderadas (Saavedra o Rivadavia) y otras más radicales (Moreno, Castelli, Monteagudo). Ese 25 gran cantidad rodeó el Cabildo, desobedeciendo las órdenes de la Corona y conformando la 1° Junta de Gobierno que no tenía funcionarios de España. Se le sacaron bienes a funcionarios españoles, se expulsó a obispos y curas procorona española, entre otras medidas. Esta revolución provocó cambios políticos y sociales importantísimos, se deshicieron de los funcionarios y nobles de la corona, y se continuó con las conquistas de la Asamblea del 13, como la eliminación de todo título nobiliario y de la esclavitud. Si bien tuvo las limitaciones de su dirección burguesa, reflejaba el estadio de un proceso en ese momento histórico. Ese límite actuaría durante los años siguientes y aún hoy tiene sus elementos de continuidad, como dijimos aún en polémicas con corrientes que se reclaman de izquierda.
En nuestro país, luego de muchas contradicciones y una contraofensiva imperialista post 1810, la situación fue impulsando y presionando a los sectores más moderados o claudicantes hacia la declaración definitiva de la Independencia, que terminó firmándose en julio de 1816. Un reflejo patente de las limitaciones del proceso revolucionario de mayo, está en que nunca se pudo avanzar en las aspiraciones de los sectores más avanzados como Bolívar, San Martín, Miranda o Sucre, que siempre imaginaron el fin de la gesta en la conformación de una gran “patria” Latinoamericana, sin fronteras nacionales, que uniera a todos los pueblos y pudiera independizarse definitivamente de toda opresión imperial extranjera. No fue esto lo que sucedió, sino que en cada país fueron primando las tendencias más moderadas (cada vez más reaccionarias con los años), reconfigurando Estados nacionales burgueses, muy ligados y dependientes a los distintos imperios, como el ascendente imperio inglés en el caso de Argentina, al cual la burguesía autóctona se fue asimilando y asociando luego de que fuera decayendo el proceso revolucionario de mayo.
Esta deuda, en un contexto totalmente distinto, con distintos actores y clases sociales en danza, aún persiste en la actualidad. La necesidad de una nueva, segunda y definitiva independencia, ahora ya no contra el imperio español o británico, sino contra el imperialismo yanqui, sigue a la orden del día. Pero esta segunda independencia, no puede ya ser encabezada, ni siquiera acompañada, por sectores burgueses, como opina gran parte de los progresismos o el estalinismo. Hace más de un siglo que esta clase burguesa no sólo perdió todo carácter revolucionario o incluso progresivo, sino que es clara y definitivamente reaccionaria y contrarrevolucionaria. La tarea de sacarnos de encima todo yugo económico, político y militar imperialista en la actualidad sólo puede estar en manos de la clase trabajadora, la única capaz de poder enfrentar a la burguesía hasta el fin y conseguir algo muy parecido a lo que aspiraban aquellos libertadores, la unidad de toda Latinoamérica, pero ahora bajo la forma política y social de una Federación de Repúblicas Socialistas de Latinoamérica.

El pacto entreguista de Milei y LLA

Opuesto por el vértice a las jornadas de mayo de 1810 está el pacto de entrega que propone Milei a los gobernadores y que muchos comparan con el de Roca-Runciman ante los ingleses. A tal punto que al momento de escribir esta nota el propio gobierno relativizó que efectivamente se haga para el 15 de mayo, ya que ahora presenta como prerrequisito y a la vez chantaje que salga la ley Bases. Lo cierto es que se basa en 10 puntos, todos ellos antiobreros y antipopulares hasta la médula, de entrega y sumisión al gran capital corporativo y el imperialismo:

Inviolabilidad de la propiedad privada (para que no se puedan tocar las privatizadas, ni mucho menos ninguna empresa privada);
Equilibrio fiscal innegociable (lo que implica continuidad del ajuste sobre las masas, ahogo económico a las provincias, parate de obra pública, recortes en universidades, educación, salud, etc);
Reducción del gasto público a niveles históricos (lograr el 25% del PBI implica reducción de la planta del Estado, despidos, no renovación de contratos, sumado a lo detallado en el punto 2);
Reforma tributaria (bajarle los impuestos a los ricos y empresarios, mientras impone el impuesto al salario);
Coparticipación federal (rediscutiendo el actual régimen);
Explotación de recursos naturales en las provincias (avanzar con el extractivismo y la megaminería);
Reforma Laboral (para acabar con todos los derechos laborales del trabajador y permitir que las empresas puedan despedir y contratar sin límites);
Reforma Previsional (elevando la edad jubilatoria, nadie, en especial las mujeres, se podrán jubilar sin 30 años de aportes mínimos);
Reforma Política (esta es una de las mayores discusiones, porque ninguno de los partidos patronales está de acuerdo, probablemente lo retire)
10- Apertura del comercio (esto es, la apertura de importaciones sin aranceles que destruirá la industria nacional y también está aquí la discusión del RIGI).
Más allá de cómo queden los distintos puntos, que están negociando, se suba alguno o se baje otro, lo cierto es que cada vez queda más patente que el objetivo central del pacto, lo que necesitan con urgencia puesto que no llegan las inversiones, es el famoso RIGI (Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones) que está siendo muy cuestionado por múltiples sectores, capitalistas grandes, no sólo las Pymes, y del que hablaremos a continuación.

¿Qué es el RIGI?

El “Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones” (RIGI) que pretende acordar Milei, es una completa entrega a las grandes corporaciones, en su mayoría multinacionales, a las que les otorga beneficios cambiarios, aduaneros y fiscales de tal magnitud que la mayoría de las empresas de la UIA, y ni que hablar de las Pymes, salieron en su contra, como lo reflejan los distintos medios periodísticos que los representan.

La idea básica declamada del gobierno es “atraer inversiones” en forma rápida y contundente. Es que todo el ajuste de estos 5 meses de terror se puede caer abajo si no cuenta con dólares frescos para poder levantar el cepo, hacer arrancar la economía e intentar salir de la recesión en la que nos metió. Recién ahí pueden ir pensando en algún plan de estabilidad y crecimiento, lo cual parece una utopía en la actualidad.
En resumen, el RIGI consiste en incentivar por 30 años la inversión privada extranjera en nuestro país. El mínimo a invertir sería de 200 millones de dólares (pero no se les exige que sea inmediato ni todo junto, puede ser un “plan de inversiones”). La cifra es tan grande que se entiende por qué se quejan los empresarios y pymes, porque los deja afuera a ellos. Para tentarlos otorga beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios. Con especial énfasis en las inversiones en minería, petróleo, gas y algo de agropecuarias. Es decir nos relega por completo a la producción de materias primas (comodities), eliminando toda posibilidad de desarrollo industrial del país. Les permite a esos “inversores” importar sin aranceles bienes de capital y de insumo, por lo tanto no tienen la obligación de comprarlos en el país, lo que sigue destruyendo la industria nacional y es una gran ventaja frente al resto de los industriales, que tienen que pagar las importaciones hasta con el impuesto PAIS. Incluso podrían “importar la mano de obra”, es decir que ni siquiera les exige que contraten personal argentino. Tampoco tienen que pagar derechos de exportación los primeros 3 años.

Les baja a las grandes empresas el impuesto a las ganancias del 35 al 25%, devolución de los saldos (ganancias) en menos de 3 meses.)
Entre los beneficios cambiarios está la libre disponibilidad de divisas que llega hasta el 100% luego del tercer año es decir, se pueden llevar el total de las ganancias sin dejar un peso. Ninguna empresa en el mundo se atrevió a pedir tanto, se lo otorga solito Milei. Y le da una estabilidad impositiva por 30 años.

Son tantas las concesiones que otorga que, como dije, todos los sectores burgueses excepto Techint y algunos pocos más, han salido a denunciar que esto destruiría la industria y nos condenaría para siempre a ser un país sólo productor de materias primas. De desarrollo industrial y generación de trabajo, ni hablemos. También han elevado sus quejas los gobernadores de las provincias mineras, ya que con este régimen las empresas quedarían exentas de tributar en la provincia, sólo lo harían a nivel central y luego Milei no les retorna ni un peso porque… “no hay plata”.

Por todo esto y porque además implica la entrega lisa y llana de toda soberanía, la entrada del extractivismo y la megaminería sin límites, etc. es que desde el MST rechazamos no sólo el RIGI sino todo el Pacto del 25/5, toda la Ley Bases y el DNU, llamamos a movilizarnos para impedir que avancen con esta iniciativa que es definitivamente contra las y los trabajadores y todo el pueblo.

 

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Plata para salarios, jubilaciones y planes sociales, no para los ricos y el FMI. Hay otra salida https://mst.org.ar/2024/02/08/plata-para-salarios-jubilaciones-y-planes-sociales-no-para-los-ricos-y-el-fmi-hay-otra-salida/ Thu, 08 Feb 2024 21:11:40 +0000 https://mst.org.ar/?p=34943 En un poco más de un mes y medio el conjunto de la clase trabajadora ya sufrimos lo que significa el plan del gobierno de Milei. Todo para las corporaciones, los grandes empresarios y el FMI, nada para los laburantes. Al final la casta de la que hablaba Milei resultamos ser los trabajadores, los jubilados y los desocupados. Una vez más nos quieren hacer pagar la crisis a nosotros y no a quienes la generaron.

El mandatario liberfacho aplicó apenas asumió la tercera suba del dólar más grande de la historia argentina (118%) al devaluar un 54% el peso frente a la divisa estadounidense. Esto trajo aparejado un calvario en la escalada de precios que en diciembre fue del 25% y que se espera que enero termine con un número de inflación igual o superior. Un golpazo al bolsillo de los trabajadores.

A eso hay que sumarle el combo de ataques antiderechos que incluye el DNU, el Protocolo y la fracasada Ley Ómnibus. Por empezar la desregulación económica que permitió los aumentos indiscriminados en alimentos, las naftas, los combustibles, las prepagas, los alquileres y los tarifazos en materia de luz, gas y el transporte público que recién empiezan y que se espera sigan creciendo.

Además buscan la explotación laboral a fondo haciendo uso y abuso de la figura de monotributo, se fomenta la tercerización laboral, se reemplazan las horas extra, se baja la indemnización por despido, se introducen cambios regresivos en el Régimen del Teletrabajo y se limita el derecho a huelga en el 60% de las actividades, por considerarlas esenciales. También buscan el remate de las empresas públicas y avanzan con despidos masivos en organismos del Estado como parte del recorte.

A todo esto hay que agregarle un ajuste en salarios, jubilaciones y planes sociales. Como saben que ante todo esto los reclamos están a la orden del día, aplican un protocolo antiprotesta y buscan criminalizar a quienes quieran luchar contra este ajustazo. Todo para garantizarle una ganancia extraordinaria a las grandes corporaciones y para pagar una deuda ilegal, ilegítima y fraudulenta como la que tenemos con el FMI y que fue tomada entre otros por el actual Ministro de Economía Caputo cuando era funcionario de Macri.
Ante esta crisis monumental es imposible salir con las recetas de los mismos que nos trajeron hasta acá, pero tampoco alcanza con las medias tintas que proponen algunos sectores del progresismo que acompañaron el fracaso de la gestión de Alberto Fernández. Con este plan que intenta aplicar Milei vamos a más hambre, miseria, falta de trabajo, inflación y entrega de nuestra soberanía. Por eso lo tenemos que tirar movilizados y en las calles, como lo venimos haciendo desde el 20 de diciembre, el 27 de diciembre en la convocatoria a tribunales de la CGT y como el último 24 de enero en el Paro General con una política independiente como lo expresó en estas instancias la Multisectorial y las movilizaciones en Plaza Congreso que culminaron con la derrota de la Ley Ómnibus.
Lo que hace falta es un programa de emergencia en favor del 99% que produce la riqueza, hace mover el país y está sufriendo hoy día a día sin poder llegar a fin de mes. Para eso hay que ajustar a los de arriba, al 1% de ricos y empresarios que bancan a Milei y toda su runfla.

Desde el MST en el Frente de Izquierda Unidad proponemos las siguientes medidas de emergencia como parte de un plan económico obrero y popular.

Como primera medida romper con el FMI. Hacerlo también con todas las fraudulentas deudas con bonistas y acreedores internacionales. Es verso que el único destino es pagar o renegociar, que es seguir pagando. Hay que hacer una auditoría social y suspender todo pago, un default soberano. Esa deuda es una estafa y las estafas no se pagan.

Nacionalizar la banca y el comercio exterior. Controlar qué entra y qué sale de nuestro país y por esa vía frenar la fuga de capitales de la verdadera casta que son los banqueros y empresarios.

Aplicar un fuerte impuesto progresivo sobre los grandes empresarios y ricachones, para que el costo de la crisis lo paguen los que saquearon y pretenden seguir saqueando al país.
Ante la inflación para recuperar el poder adquisitivo: hace falta un inmediato aumento de salarios, jubilaciones y planes sociales, con un mínimo que cubra el valor de la canasta familiar y que sea actualizado con cláusula gatillo de acuerdo a la inflación real. Además eliminar el IVA, congelar los precios con control de las entidades de consumidores y las organizaciones obreras y populares. En las grandes formadoras de precios, control de sus costos reales por los trabajadores. Al empresario que acapare o remarque, aplicarle duras sanciones con la Ley de Abastecimiento que no debe ser derogada.

Ante el ataque a los puestos de trabajo y las condiciones laborales: prohibir por ley los despidos y suspensiones. Y si alguna empresa incumple, nacionalizarla y que siga funcionando bajo control de su personal. Reducir la jornada laboral a 6 horas para repartir el trabajo existente, sin rebaja salarial ni precarización. Con la plata que hoy se va para la deuda se podría impulsar un plan de viviendas y obras públicas: escuelas, hospitales, etc. Eso generaría rápidamente unos 500 mil empleos directos y además reactivaría todas las industrias relacionadas.

Ante los tarifazos: reestatización con control social de sus trabajadores. La luz, gas, agua y transporte son derechos, no un negocio para cuatro vivos de las privatizadas. Los tarifazos son impagables y tampoco va subsidiar con plata pública la ganancia privada. Hay que reestatizar todas esas empresas bajo control social, única manera de tener servicios accesibles y eficientes.

 

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Ajuste y conflicto social. La Argentina en clave Milei https://mst.org.ar/2023/12/14/ajuste-y-conflicto-social-la-argentina-en-clave-milei/ Thu, 14 Dec 2023 13:56:14 +0000 https://mst.org.ar/?p=34622 Asumió Milei y arranca un período de fuertes cambios. Van a intentar un ajuste muy duro y recortar derechos esenciales. Pero se vienen también duras confrontaciones para impedirlo. Ante el fracaso del PJ y la deserción de la burocracia, se abre una oportunidad para avanzar en la dirección sindical y política que necesitamos los trabajadores y el pueblo.

Escribe: Guillermo Pacagnini

El ascenso de Milei tiene una base material, la tremenda crisis que castiga al pueblo trabajador: inflación récord, precarización laboral y casi media población en la pobreza. Una clara responsabilidad del gobierno peronista, que defraudó a quienes creyeron que venía a cambiar el desastre que nos había dejado el macrismo.

Pero no es un fenómeno inédito, sino el reflejo local de un fenómeno mundial y latinoamericano que surge de la crisis capitalista global. Con crisis profunda de las viejas estructuras políticas y polarización política y social hacia derecha e izquierda. Ante el fracaso de los partidos tradicionales y fuerzas “progresistas” en el gobierno, y ante la falta de desarrollo de alternativas revolucionarias de izquierda con peso de masas, irrumpen fenómenos de derecha muchas veces por fuera de los viejos partidos: Bolsonaro en Brasil, Trump en EE.UU., Meloni en Italia.

A su vez éstos no se sostienen en el tiempo, generando reacciones importantes del movimiento obrero y popular. Por eso, aunque el programa de medidas de Milei tenga un fuerte tono de los años 90, el marco internacional es diferente al de esa década, cuando tras la caída del Muro de Berlín el modelo neoliberal estaba en auge. Ahora nos tenemos que preparar para mayores tensiones sociales y políticas.

El nuevo gobierno y el régimen político

La llegada al poder de un personaje ultraderechista impactó y generó debates políticos en el activismo. Según algunos, se abre un período de retroceso y derrotas o un régimen casi fascista. A veces esa visión la alimentan las direcciones burocráticas o dirigentes de sectores de Unión por la Patria para justificar su inacción, zafar de su responsabilidad por hundir al país o, peor aún, aportar a la “gobernabilidad” de Milei.

El equipo de gobierno que se acaba de formar expresa un nuevo proyecto con fuerte apoyo burgués, imperialista y del FMI. Quieren avanzar en un profundo ajuste y también en reformas estructurales que intentan desde hace años y que la lucha de clases les obstaculizó. Más que un plan económico, es un nuevo intento de “normalizar” el país en clave capitalista: agachar la cabeza y, con suerte, laburar sin chistar por dos pesos.
Luego de semanas de arduas negociaciones contra reloj, con la venia del imperialismo y el FMI, el establishment y las dos coaliciones políticas derrotadas, todos aportaron su cuota de cuadros para armarle un equipo de gobierno al ultraderechista Milei. Libertarios, macristas, exfuncionarios de las castas y representantes de grandes corporaciones capitalistas integran el nuevo círculo rojo. Eso no lo podemos minimizar.

También van a tratar de aprovechar la base social que los votó, consolidando la franja que ganaron para su discurso ultraliberal y buscando sumar a los que votaron para castigar al gobierno peronista. Tienen a su favor el efecto de “gobierno nuevo” y las expectativas creadas en esos sectores.

Pero este frente único, que va a contar con los gestos pro-gobernabilidad del resto de Juntos por el Cambio, el peronismo y la burocracia sindical, también está plagado de contradicciones y va a estar sometido a fuertes tensiones.

Hay un gobierno que tuvieron que conformar sobre la marcha alrededor de un outsider, ante el fracaso del proyecto de JxC que no logró capitalizar la debacle peronista y también fue castigado. Tiene la titánica tarea de amordazar y derrotar al movimiento obrero, los movimientos sociales, las mujeres y la juventud para imponer un plan de saqueo, concentración económica y ajuste brutal.

Van a tratar de incorporar elementos autoritarios al régimen, criminalizar la protesta social, y aplicar la represión para despejar el camino. Pero a su vez van a chocar con las reservas democráticas y las necesidades de lucha de amplios sectores del movimiento de masas, que no va a dejarse explotar y quitar derechos esenciales sin dar pelea.
La burguesía juega sus fichas sabiendo que esta “normalización” va a tener un alto costo. La alternancia del bipartidismo peronista y radical viene golpeada desde el Argentinazo de 2001, y las dos coaliciones que lograron poner en pie para recomponer esa alternancia acaban de naufragar.

Una hoja de ruta reaccionaria

Algunas estrategias tienen idas y venidas, por ejemplo, postergan la dolarización. Aun así, es un gobierno claramente alineado con los EE.UU., Israel y dispuesto a las “relaciones carnales”, a jugar de su lado en la disputa por la hegemonía imperialista y a cumplir las exigencias del FMI. Falta ver cómo se ubica frente a los BRICS, ya que hay sectores de la burguesía que tienen importantes negocios allí.

Como anunció Caputo, pretenden empezar por un brutal ajuste ortodoxo contra el pueblo (ver recuadro). Plantean una dura reducción del 15% del PIB: 10% por desactivación de Leliqs y 5% de ajuste directo. A este ajuste, que nos devaluó la vida un 120% de un plumazo, le sigue un plan de privatizaciones, achicamiento extremo del Estado, apertura económica indiscriminada y una serie de reformas reaccionarias en el Estado, laboral y previsional que suponen una quita de derechos sociales y democráticos que nos costaron años de lucha. Con o sin ley ómnibus, es la antesala del intento de reformas estructurales reaccionarias.

Los despidos de estatales son el primer eslabón de la cadena. Pero el ataque es más general. En el sector privado buscarán bajar el llamado costo laboral. O sea, reemplazar las indemnizaciones por un “fondo de cese laboral” administrado por aseguradoras privadas (modelo UOCRA), tercerizar con mano de obra más barata (modelo Siderar Techint) y flexibilizar los convenios prolongando la jornada (modelo Toyota Zárate). El extractivismo ecocida, el cercenamiento de los derechos de género y del derecho a la protesta también están en la agenda. Resta conocer los ritmos, aunque pretenden aprovechar el envión inicial e imponer un shock.

Las mentiras de Milei

Para justificar semejante plan, Milei apela a varias falacias. Contra ellas debemos dar una batalla cultural para desenmascarar esta estafa a la clase trabajadora y los sectores medios y populares. Veamos algunas.

“El ajuste lo paga la casta”. Falso. La casta está en el gobierno, en el Congreso, en las cúpulas militares y policiales, en los jueces vitalicios. Siguen gozando de sus privilegios. No se les rebajó ni un peso de sus ingresos. No se los obliga a utilizar los servicios públicos, como planteamos desde la izquierda. En cambio se devaluaron los salarios, se congelaron los planes sociales y se viene un brutal tarifazo.

“No hay plata y no hay otra que ajustar”. Falso. Está concentrada en el 1% más rico. Los empresarios, las corporaciones, los bancos han multiplicado sus ingresos. Y encima les conceden un tipo de cambio para seguir favoreciendo sus negocios. Asimismo hay un drenaje brutal con la estafa de la deuda externa, que asciende a casi 450.000 millones de dólares. Más pagamos, más debemos.

“El problema es el excesivo gasto público”. Falso. La ayuda social y los presupuestos de salud y educación ya se vienen ajustando. Sólo en los primeros diez meses de este año, los “gastos” fueron ajustados un 4,8% en términos reales: asignaciones familiares (-28,5%), subsidios a la energía (-25,8%), programas sociales (-6,1%) y jubilaciones (-3,5%). Los principales problemas que liquidaron las reservas y son un drenaje permanente son el pago de la deuda usuraria por responsabilidad de los sucesivos gobiernos, la fuga de capitales, el saqueo de los recursos y la concentración de la economía en pocas manos.

“La Argentina fue potencia hace 100 años y con estas medidas vamos a despegar”. Falso. La burguesía parasitaria nunca tuvo un proyecto de desarrollo. La Argentina fue y sigue siendo un país con la economía primarizada, agroexportador, desindustrializsdo, dependiente. Una semicolonia del imperialismo. Salvo el período de posguerra entre 1946 y 1949, cuando hubo una relativa sustitución de importaciones, nuestro país siempre estuvo sujeto al saqueo de recursos por una burguesía que es socia menor de las multinacionales e hipotecada al FMI, el Banco Mundial y demás usureros internacionales.

¿Qué hacer?

Las y los luchadores tenemos que programar nuestra propia hoja de ruta y prepararnos para duras confrontaciones.

En el movimiento obrero hay que apoyar y ayudar a coordinar las primeras luchas que se libran ante los despidos en el Estado. Ante el inminente proceso recesivo, reclamar la prohibición por ley de despidos y suspensiones y ocupar las empresas que cierren. Defender los convenios de los intentos de flexibilización, con la vigencia de plenos derechos, y pelear por un aumento general de salarios, jubilaciones y planes sociales con cláusula gatillo de indexación por inflación. También vendrán peleas en defensa de la salud y la educación públicas.

La CGT ha criticado las medidas, pero apuesta a la gobernabilidad y busca negociar las reformas. La CTA-T llama a no hacer olas para no “exponer“ a los compañeros. ATE y la CTA-A están en alerta, pero no llaman a ninguna medida. Hay que reclamarles un paro general y plan de lucha con continuidad, pero a la vez hay que prepararlo desde abajo, con el nuevo activismo y el sindicalismo combativo. En unidad con los movimientos sociales combativos, a los que amenazan con criminalizar. Al calor de estas luchas, tenemos que dar pasos en la nueva dirección sindical que se necesita.

Pero la pelea va a ser en todos los terrenos. En el movimiento ambiental, contra el extractivismo y la depredación del ambiente, uno de los pilares de este modelo capitalista. También en la juventud, en el movimiento de mujeres y disidencias, y en los barrios populares. Vamos a una pelea global, que tenemos que librar con la mayor unidad de acción.

La marcha unitaria convocada para el 20 de diciembre debe ser el primer paso para ir ganando las calles.

Pero hay otra tarea para este período que es más estratégica: la pelea por una alternativa política. Las luchas sociales van a ser claves para frenar el ajuste y defender derechos. Pero si no logramos una alternativa nueva, desde la izquierda, que ofrezca un canal a todos los que han sido defraudados con el falso progresismo del gobierno peronista que fracasó, que se transforme en opción de gobierno, no vamos a avanzar a una salida a favor del pueblo trabajador. La otra cara de esta dura etapa de confrontaciones implica una oportunidad para avanzar en esa alternativa política. El proyecto que planteamos desde el MST en el FIT Unidad apunta a transitar ese camino.

 

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Un balance necesario para pararnos ante lo que se viene https://mst.org.ar/2023/11/23/un-balance-necesario-para-pararnos-ante-lo-que-se-viene/ Thu, 23 Nov 2023 20:38:18 +0000 https://mst.org.ar/?p=34342 El resultado del balotaje abre un nuevo momento en nuestro país. El primer análisis que tenemos que hacer es porqué se dió el triunfo contundente de La Libertad Avanza, y esta conclusión nos tiene que permitir debatir con los miles de trabajadores y jóvenes que se preguntan qué hacer ante la ultraderecha. Fortalecer la organización y la lucha, para enfrentar juntos las políticas reaccionarias de Milei y Macri, y cimentar las bases para una alternativa política más grande, por fuera de las viejas estructuras de la política tradicional que nos trajeron hasta acá, para que no se repitan los mismos errores. 

Escribe: Guillermo Pacagnini

Para hacer un análisis integral del ascenso de la ultraderecha al gobierno, no podemos dejar de nombrar que Milei contó, estos últimos años con un apoyo mediático importante, empezando ya en 2018 como el economista con más tiempo en el aire, cuestión que continúo hasta la actualidad. Para sorpresa de muchos, en 2021 hizo una buena elección, conquistando bancas en el Congreso. Ya en este año electoral, luego de haberse armado en gran parte de los distritos en las elecciones adelantadas, apoyado en la estructuras de la vieja política, tuvo su candidatura a presidente. Fue el más votado en las PASO, todo un dato, quedó segundo en las generales, y hacia el ballotage, contó además con el apoyo de Bullrich y Macri.

Con este recorrido, lo que se logró consolidar es un voto de la derecha más rancia de nuestro país, pero ganaron por mucho más que ese sector. Ganó el voto de muchos jóvenes y laburantes que no vieron que tenían ningún derecho que defender, y encontraron en la propuesta de la dolarización, respuesta a la inflación y precarización social y laboral, como así también en el discurso anti casta política, la respuesta a la corrupción y los privilegios de una minoría.

Que llegue ese discurso, esas propuestas, es producto del peso de las condiciones materiales con necesidades insatisfechas y derechos no garantizados, y una gran frustración con un gobierno que lo prometió y traicionó. Recordemos que prometió heladera llena, que volvieron para ser mejores, que los últimos iban a ser los primeros, y podemos seguir con las frases, pero la realidad es que nada de eso se hizo y además, tomó la agenda a la derecha y lo nacional y popular fueron anuncios y políticas insuficientes.

Promesas, frustraciones y fracaso

El gobierno que convalidó la estafa macrista y se arrodilló ante los pedidos del FMI, avanzó con legislación y proyectos extractivistas en todo el territorio, fue el que concretó la campaña de estigmatización a los movimientos sociales y recortó las partidas en el medio de la crisis social y económica. Es quien al servicio de las patronales, las corporaciones y el Fondo, dejó que las y los trabajadores, activos y jubilados, tengan salarios inferiores a la canasta familiar. Es el que creó el Ministerio de género, mujeres y diversidad para institucio-nalizar la marea verde, pero es un ministerio de cartón pintado. Y es la fuerza política que desgastó las banderas de la lucha por los derechos humanos, abriendo paso a los negacionistas pro dictadura. En estos ejemplos, y solo por poner algunos, se encuentra el descontento que canalizó Milei y La Libertad Avanza.

Por supuesto que hay preocupación, temor y bronca en amplios sectores, fundamentalmente del activismo, pero para poder transformar en organización para enfrentar las políticas reaccionarias que quieran implementar tenemos que sacar conclusiones de fondo. ¿Por qué creció la derecha bajo el gobierno peronista? ¿Qué responsabilidades tiene? ¿Cuál es la salida alternativa?

Lo cierto, es que está lleno de ejemplos que muestran cómo el PJ le fue pavimentando el camino a la derecha. Si hacemos un poco de memoria, desde 2011, el pacto PRO-K porteño fortaleció a Macri para llegar a presidente en 2015. De igual modo, desde 2021 el gobierno nacional del PJ alentó a Milei para dividir por derecha a la oposición de JxC y de paso derechizar toda la agenda política. De movida, los empresarios peronistas Vila y Manzano, dueños de A24, le dieron a Milei pantalla permanente. Massa mismo lo recibía en su despacho, como reconoció en el debate presidencial. Y hay más vínculos. El mileísta Ramiro Marra fue asesor de Marco Lavagna y llegó a diputado porteño por la lista de Lavagna, Roberto esta vez. Y vienen del massismo varios candidatos de Milei a intendente en el conurbano bonaerense, cuyas listas ayudó a armar el PJ. Se frustraron las expectativas populares y eso terminó alimentando al monstruo.

Lo cierto, es que ese aparato giró a la derecha. Y no es por los que ahora, a pocas horas del triunfo de Milei, como figuras del PJ o de la burocracia sindical, se están preparando para pactar. Es por lo que hicieron hasta acá. Es un partido abiertamente defensor del sistema capitalista, que engendra y profundiza la desigualdad social.

Construir organización desde otras bases

No va más la idea de que se puede disputar por dentro, esta idea de que es lo menos malo. Porque eso nos trajo hasta acá, del mal menor llegaron a defender a Massa como presidente, el mismo Massa que acuerda con el Fondo, el mismo Massa que ajusta, el mismo Massa que defiende al Estado genocida de Israel. El malmenorismo nos trajo hasta acá. Es el fracaso del peronismo, y esa vieja estructura solo será cuna de nuevas frustraciones.

Por eso a las y los trabajadores, a la juventud que entiende que la resignación y el miedo no son opción, a los que saben que hay que salir a pelear por lo que es nuestro, que vengan y lo construyan junto con la izquierda. Porque lo que hace falta es algo más grande, con todo este activismo militante, pero tiene que ser desde la izquierda, porque no se puede defender la justicia social, la independencia económica y la soberanía política con quienes nos empobrecen y son serviles al imperialismo y las corporaciones. Es con la izquierda, que siempre defendimos y lo seguiremos haciendo, enfrentando a quien tengamos que enfrentar, por  los derechos de los trabajadores, por lo público, por verdaderas condiciones de vida digna.

 

 

 

 

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Con Milei se abre una nueva etapa política. ¿Qué hacemos desde la izquierda? https://mst.org.ar/2023/11/23/con-milei-se-abre-una-nueva-etapa-politica-que-hacemos-desde-la-izquierda/ Thu, 23 Nov 2023 13:59:41 +0000 https://mst.org.ar/?p=34327 El triunfo de un candidato de ultraderecha y negacionista generó lógicas preocupaciones entre miles de trabajadores y jóvenes. No es para menos. El tenor de sus propuestas e ideas reaccionarias choca de frente con los más elementales derechos sociales y democrá-ticos que desde la izquierda defendemos.

Escriben: Cele Fierro y Sergio García

De ahí que el primer posicionamiento político inequívoco, es colocarnos desde el primer día de su gobierno en franca oposición. Y no de manera discursiva sino en la práctica cotidiana, enfrentando cada una de sus medidas de ajuste y los posibles intentos de cortar derechos o conquistas colectivas como la ley de aborto entre otras. Como un símbolo y mensaje directo contra un gobierno negacionista, este jueves estuvimos en Plaza de Mayo acompañando la ronda de Las Madres, para que sepa que no pasarán los que quieren perdonar genocidas y hablan de «excesos» donde hubo un genocidio.

Si las primeras declaraciones de Milei ya apuntan a un fuerte ajuste y a planes privatistas, nuestras primeras tareas son denunciar esos planes y ponernos a organizar cada pelea. Por eso nos solidarizamos con las y los trabajadores de prensa y apoyamos el comienzo de su lucha contra la privatización de la TV Pública, Radio Nacional y Telam. Y estaremos junto a las y los trabajadores estatales si quieren no pagarle el aguinaldo o atacar a los contratados mediante rebaja de presupuestos en salud, educación y diferentes ministerios. Impulsaremos cada lucha que sea necesaria desde el primer día del gobierno de Milei y Villarruel, no la tendrán fácil estos retrógrados antiderechos.

Convocando a construir algo nuevo

Al mismo tiempo, en cuanto a su llegada al gobierno está claro es un subproducto del desastre ocasionado por el gobierno peronista en estos últimos cuatro años. Sus candidatos, dirigentes y funcionarios pueden inventar cualquier tipo de explicaciones, pero la realidad es una sola: se suponía que venían para terminar con lo peor del macrismo y se dedicaron cuatro años a gestionar el modelo de ajuste que dejó Macri, con el FMI y su deuda ilegal incluida. Por la misma razón además no serán ellos quienes enfrenten a Milei, como otras veces habrá inmovilismo, negociaciones. Las cuales ya comenzaron con las reuniones en un clima de amabilidad, hacia el cambio de gobierno.

Así las cosas, ahora que comienza una nueva etapa política, es hora de convocar a miles de trabajadores y a la juventud, a no perder un día más en el apoyo a proyectos del PJ o ligados a este partido plagado de fracasos. Es la hora de animarse a hacer otra cosa, algo nuevo y diferente. Y precisamente solo será diferente y alternativo si es con la izquierda, que somos el único sector político de verdad comprometido con los intereses de la clase trabajadora y el pueblo y sin ninguna responsabilidad en los desastres cometidos hasta hoy.

Juan Grabois decía días atrás que no hay que resignarse y que volverán mucho mejores. No Juan, ese cuento ya lo contaron varias veces y siempre termina en un cuento de terror. No volverán mejores quienes se fueron ajustando al pueblo y atando al país al Fondo. Lo que hace falta es construir por fuera de esas viejas estructuras anquilosadas y cómplices de las grandes corporaciones capitalistas. Y quienes dicen pelear por un país distinto, soberano e independiente sin FMI, tienen que romper con el PJ o seguirán siendo cómplices también. No hay otro camino si se quiere ser coherente.

Presente y futuro del FIT Unidad

El Frente de Izquierda es una conquista política de unidad de la izquierda, no es casual que tenga el apoyo de cientos de miles de trabajadores y jóvenes y refleje el apoyo de franjas de vanguardia y el activismo. Reivindicamos el lugar que supo conquistar y del cual somos parte protagonista y a la vez somos críticos de muchas de sus formas y límites autoimpuestos por visiones ligadas al electoralismo y al hegemonismo.

El no haber podido tener una política común ante el balotaje muestra en los hechos los límites de nuestro frente y la falta de canales de debate y participación real con la militancia y nuestros simpatizantes, para encarar temas de gran importancia como estos. Hubo posiciones más en sentido de un llamado votoblanquista de PO y PTS y otra de IS de capitulación a Massa, y se perdió la oportunidad de tener en común una política que condensara un rol activo contra Milei, de compresión de quienes querían su derrota, sin caer en el apoyo político a Massa, como propusimos desde el MST.

Ante el nuevo país que se viene también ha llegado la hora de que el FIT-U cambie mucho, mejore, se supere. Asuma su tarea de plantarse como alternativa peleando de verdad y en unidad en todos los terrenos de la lucha, o el tiempo lo ira debilitando. Si queremos mejorar cualitativamente no hay más lugar para posturas hegemonistas ni para un curso de adaptación electoralista. Estamos a tiempo si se abre un debate claro, profundo y democrático entre toda la militancia del frente, para debatir y tratar de acordar las tareas políticas necesarias frente al nuevo gobierno.

Para esto hay que abrir la posibilidad de convocar eventos y grandes asambleas de la militancia. Convocar a simpatizantes y amigos. Convocar a miles de trabajadores y jóvenes decepcionados con el peronismo para que vengan con la izquierda a fortalecer esta alternativa. Hay que abrir canales reales para todas y todos aquellos que quieran ser parte de nuestro frente. Y hay que construirlo con una postura sólida ante cada tema y ante cada lucha, acompañando nuestro programa anticapitalista y socialista por un gobierno de los trabajadores. Todo esto es muy necesario para que el frente tenga realmente un futuro.

Sí, te hablamos a vos. Organizate

Ganó Milei y en importantes franjas generó preocupación, bronca, indignación e inquietud por lo que se viene. Compartimos ese sentimiento y a la vez lo transformamos en acción militante, en rebeldía, en lucha organizada en cada terreno. Nuestra tarea es prepararnos a fondo y con toda la fuerza para las grandes confrontaciones sociales que vendrán.

Por eso a vos que nos acompañaste en agosto y octubre con tu voto, a vos que además no querías a MIlei de presidente, a vos que vas defender tus derechos en cada lugar de trabajo, estudio y barrio popular, te invitamos a organizarte con nosotros. Necesitamos un partido socialista y revolucionario más grande y más fuerte para intervenir en la lucha de clases y para seguir llevando adelante una lucha de ideas dentro del FIT-U. Para dar estas batallas te invitamos a que nos acompañes. Tenemos la oportunidad de demostrar que frente a Milei estamos en la primera línea y para esa ubicación necesitamos ser miles, ser muy organizados, ser mucho mejores. Transforma tu bronca en lucha política organizada. Es decisivo para el tiempo que viene.

 

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Según Massa, el Fondo investigará la estafa… A la sombra del FMI https://mst.org.ar/2023/11/08/segun-massa-el-fondo-investigara-la-estafa-a-la-sombra-del-fmi/ Wed, 08 Nov 2023 12:56:23 +0000 https://mst.org.ar/?p=34155 Massa dijo que el FMI investigaría la fuga de capitales por la deuda que el mismo Fondo le dio a Macri en 2018 por U$S 44.000 millones, con aval de Trump como «jefe» del organismo internacional. Querían ayudar a Macri a ganar la elección en 2019 para seguir teniendo un aliado por derecha en la región, eso no pasó, y la elección la perdió, pero la monstruosa deuda nos la cargaron igual. Hay que suspender todo pago y volcar esos recursos al pueblo trabajador.

Escribe: Francisco Torres

La «generosidad» del FMI con el macrismo no guarda precedentes en sus 75 años de historia. Nos condenó a 100 años de endeudamiento, en un proceso absolutamente irregular y fraudulento, al violar incluso la Constitución nacional, claramente capitalista y pro-imperialista, además de las leyes y normas que rigen al país en materia de deuda.

Al no pasar por el Congreso, ese endeudamiento no se hizo por Ley de Presupuesto ni por una Ley específica ni por decreto presidencial. Con absoluto vacío administrativo, resolvieron unos pocos con el staff del Fondo, de manera coherente con la barbaridad a la que nos condenaban.

Incluso el ministro de Economía que firmó no tenía facultades para tomar ese empréstito ruinoso ni cumplieron con los análisis de solvencia, sostenibilidad y consulta previa al Banco Central, como fija la Ley 24.156. Eso y otras graves irregularidades probadas por la Auditoría General de la Nación.

Violaron incluso el Estatuto del FMI que le impedía entregar tales montos y en esas condiciones impagables. El Convenio Constitutivo del Fondo, en su Art. VI, prohíbe usar sus desembolsos para «hacer frente a una salida considerable o continua de capital». Pero eso pasó, sin que el staff imperialista moviera un dedo.

Es que el saqueo duplica incluso lo que prestó el Fondo. Como informa el Banco Central el 14 de mayo del 2020: «la fuga de capitales entre 2015 y 2019 superó los US$ 86.000 millones y más de la mitad de ese dinero se concentró en el 1% de las empresas y personas que compraron dólares en ese período». El grupo selecto de empresas compradoras netas adquirió US$ 41.124 millones para formar activos externos (fuga). Escandaloso desfalco.

Al tope de esas 100 mayores corporaciones están Telefónica, Pampa Energía, Western Union, American Express, General Motors, Shell, Quilmes, Telecom, Monsanto, Juncadella, DirecTV, Toyota, Procter & Gamble, Aluar, Acindar, John Deere, Aceitera General Deheza, Arcor, Fiat, Chevrolet, Dow Agrosciences, Siderar, Galicia, Syngenta, Iveco, Facebook, HSBC, S C Johnson, Bagley, Pfizer y Pan American entre otras (El Cohete a la luna, 05/2020). Otra vez, las patronales cargan sus cuentas al pueblo.

La mayor estafa de la historia. Las estafas no se pagan

La Argentina es el país que tomó la mayor deuda en toda la historia del FMI y la de Macri fue la más grande de nuestra historia. Incluso duplicó el acuerdo stand by que tomó De la Rúa antes del estallido del 2001. Como esa deuda era impagable, este gobierno, en vez de desconocerla por ser una estafa, optó por pedir una renego-ciación con el exministro Guzmán y luego otras con Massa.
Ante el curro comprobado, Alberto Fernández dijo: «más que una deuda, es un delito». Y Massa también afirmó: «el tío vago de la familia fue al prestamista, tomó la hipoteca y la plata se fue de Argentina». Pese a eso, el PJ avaló esa deuda ilegal e ilegítima y la paga ajustando al pueblo.

Massa dice lamentarse por las «imposiciones» del FMI, como la devaluación del 22% que significó un saqueo brutal a los salarios de trabajadores, jubilaciones, los programas y presupuestos sociales como los de salud, educación, vivienda, obra pública o empleo.

Estamos bajo la sombra del FMI, más allá del relato. Y luego del balotaje, vendrá otro ajustazo para pagar. Mientras Milei, con Macri y Patricia Bullrich, plantean descaradamente que harán «un ajuste mucho mayor» que lo que pide el FMI.

Como está en campaña, Massa dijo que el FMI iniciaría una investigación sobre la fuga de capitales del préstamo de 2018 que Macri nos cargó, porque «no se usó para financiar hospitales ni escuelas, sino para financiar el pago a fondos de inversión». Pese a eso, Massa insiste con el verso del «desendeudamiento» al estilo Néstor y Cristina, al sostener que «una obsesión que tiene que tener el próximo presidente es juntar todos los dólares que Argentina necesita para pagarle al FMI y volver a sacarlo de la Argentina».

Pero ese acuerdo es un lastre que nos hunde en la miseria. Por su control de la economía, con una revisión cada 3 meses del FMI para verificar que se cumpla su plan de ajuste, saqueo y sumisión. Con el compromiso del gobierno de reducir el mal llamado déficit fiscal. Con un ajuste brutal en 2022, que equivale a recortar el 75% del presupuesto de salud del país en el Presupuesto 2024.

La causa del déficit es la deuda eterna y la fuga de divisas

El gobierno acuerda y busca cumplir con más ajustes. Mientras los liberfachos dicen que no debería haber déficit, aunque eso implique ajustar más las jubilaciones, rebajar salarios, eliminar programas sociales, privatizar y regalar empresas, rifar la salud y la educación pública, aumentar las tarifas y pasajes al eliminar los subsidios.

Pero si hay déficit, la causa no son los recursos que el Estado destina a jubilaciones, salarios, planes y presupuestos sociales, sino a los pagos multimillonarios al FMI en primer lugar, pero también al Club de París, al Banco Mundial, al BID y a los bonistas buitres.

Esa es la verdadera causa del mal llamado «déficit» y ninguno de estos gobiernos del capital lo quiere cortar porque son responsables de traernos a este endeudamiento «eterno». Menos Milei, que trabaja para los fondos buitres y se une a Macri, que nos cargó la mayor deuda de la historia.

Es que solo por esa deuda odiosa con el FMI, «en total entre capital, intereses y sobrecargos, la Argentina debería reintegrar casi 54.000 millones de dólares de aquí a 2032» (El Cronista, 12/10). A lo que se debe sumar que, por el total de vencimientos de capital por el total de la deuda entre 2024 y 2027, implica U$S 122.286 millones, que equivalen a casi 2 presupuestos y medio del país previstos para este año. El saqueo sin fin.

420 mil viviendas y 2 millones de puestos de trabajo

Para dimensionar lo que implica la política criminal de Massa, solo con los pagos de este año al FMI por U$S 21.642 millones, al dólar oficial (ver cuadro), se podría haber puesto en marcha un mega plan de viviendas populares, que permitiera construir 420.000 nuevas viviendas y generar más de 2 millones de nuevos puestos de trabajo genuino.

Por eso insistimos en que si no se rediscute el tema de la deuda, no hay ninguna posibilidad de sacar el país adelante. Más que esperar que el FMI se «investigue» a sí mismo, con Macri de cómplice y al PJ que lo avaló después, frente a la evidencia y el reconocimiento de las máximas autoridades de que esa plata no se usó para beneficiar al pueblo, sino para pagar deuda anterior, para la especulación financiera y fuga de divisas, se debe suspender todo pago al FMI y de toda la deuda «eterna».

Para considerarla ilegal, ilegítima y «odiosa», en los términos del derecho internacional, ya que «no es una deuda, sino un delito», una verdadera estafa al pueblo y las estafas no se pagan. Para eso, luchamos y exigimos una auditoría social que investigue a fondo, con plenos poderes y de forma integral, toda la deuda y los acuerdos con el FMI. Para desconocerlos o definir alguna legitimidad si la hubiera. Esto ya se ha hecho en otros países.

Para así hacer pública la nómina de los tenedores de deuda y de los grupos que fugaron al exterior y quienes tienen fondos en paraísos fiscales. Difundir la lista de los estudios jurídicos, contables y económicos, con sus «profesionales» que actuaron en las negociaciones de deudas tan ruinosas.

Determinar las comisiones y honorarios por cada deuda, para intimar a restituir lo cobrado y que paguen por los daños al país. Con fuertes sanciones, incluso la cárcel, tanto en lo penal, como en lo civil, comercial, bancario y político de cada funcionario de gobierno y del sector privado implicado. Luchar para que paguen quienes se beneficiaron con la estafa de la deuda. Porque la deuda es con el pueblo trabajador. Y solo así podremos salir adelante, como planteamos con el Frente de Izquierda Unidad.

 

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Entre las elecciones y el país que se viene. Recta final https://mst.org.ar/2023/10/11/entre-las-elecciones-y-el-pais-que-se-viene-recta-final/ Wed, 11 Oct 2023 17:34:08 +0000 https://mst.org.ar/?p=33851 De cara al 22. Nos acercamos al último tramo de la campaña. Con el dólar superando los $1.000, todo es incertidumbre. Milei camina por delante, mientras Massa y Bullrich buscan impedir un festejo prematuro y sacar su pasaje a la segunda vuelta en noviembre. Mientras transcurre esta competencia por el poroteo electoral, el régimen político empieza a mostrar metamorfosis. Los tres tercios que rompieron el diagrama anterior empujaron a radicales con Massa, cambiemitas con Milei, así como pejotistas armándole listas al liberfacho en diversas localidades. Síntomas de una crisis política de gran profundidad, ya que todo se mueve con el horizonte de un futuro nebuloso. Lo único claro es que viene muy compleja para los que menos tienen.

Lo que dejaron los debates. Previo al final de este proceso electoral se dieron los debates donde se evidenció al candidato de La Libertad Avanza como un negacionista calificado. Repitió los argumentos de los dictadores al decir que los mismos apenas cometieron “excesos”. Negación completa del genocidio de Estado, como también niega el cambio climático. Momentos de una etapa nueva, marcada por la polarización social, donde la derecha también se anima a más. Bullrich, disputando la bandera que perdió, también hizo lo suyo amenazando las movilizaciones y yendo contra el derecho a huelga. Los derechos democráticos en la mira para poder avanzar con los ajustes que ambos proponen. En síntesis, declaraciones de guerra previo a que asuman en caso de ser electos.

El gobierno de “Unidad Nacional”. El ministro candidato, Sergio Massa, tanto en Santiago del Estero como en la facultad de Derecho de la UBA, hizo borrón y cuenta nueva. Jugó a olvidar que los males que denota el país son consecuencia de su gestión en Hacienda.
Continuó con toda herencia fondomonetarista que dejó el macrismo y reeditó el recetario de la vernácula derecha liberal: aumento de tarifas vía quita de subsidios y privilegios impositivos para los sectores concentrados como dólares diferenciales para las patronales agrarias, petroleras y mineras. Ahora no sólo quiere gobernar con el programa de la derecha, sino que la invita a gobernar en caso de llegar al sillón de Rivadavia. Una nueva formulación de una política de conciliación de clases y una forma de abroquelar fuerza en las alturas para el impacto que le preparan a los de abajo. Nada que sirva para enfrentar en serio a la extrema derecha de Milei.

Un pronóstico anunciado. Si hablamos del dólar al principio, también hay que sumar la confirmación de los piratas del FMI sobre lo pésimo que va a ser este año. En una nueva publicación oficial reafirman que la economía va a tener una contracción de 2,5 puntos del PBI y, además, la inflación va a alcanzar los tres dígitos este año: 121,7%. Más leña al fuego para una sociedad donde más del 40% se encuentra debajo de la línea de pobreza y 6 de cada 10 chicos comparten esa condición. Comprobación empírica de que si no se rompe con el organismo y se deja de pagar la deuda que el macrismo tomó, pero que revalidó este gobierno, no hay forma de parar esta espiral de decadencia.

La miseria del régimen. Mientras la situación social y económica arroja este panorama, la clase política sigue actuando con total impunidad. Los casos del puntero pejotista “Chocolate” Rigau en la Legislatura de la provincia de Buenos Aires, como el viaje de Insaurralde a Marbella en plenas funciones y con esta situación referida, muestran la disociación del personal político con la realidad de los trabajadores. Algo que obliga a poner en discusión los privilegios para echarlos por tierra. Una reforma política se vuelve necesaria para acabar con dietas de millonarias, cargos irrevocables y prerrogativas que se toman quienes se encuentran en cargos ejecutivos como legislativos, la justicia y las Fuerzas represivas.

Con el FIT-Unidad en las urnas y en las calles. En estas últimas semanas de cara a las elecciones, se vuelve necesario seguir difundiendo y reforzando la campaña del Frente de Izquierda – Unidad. Única variante política que propone una salida que ponga en primer orden las necesidades de las mayorías trabajadoras. Espacio político que, como lo venimos remarcando, insiste en hacer uso del voto útil, pero con una opción que represente nuestros propios intereses despejando cualquier falso debate de un balotaje adelantado. Estas candidaturas son las que encabezan Myriam Bregman como presidenta y Cele Fierro como candidata a Legisladora por CABA. A la par, como sostenemos desde el MST, hay que seguir trabajando para fortalecer al frente en la calle. Volverlo una herramienta organizativa que aglutine a miles de activistas, los reúna y golpee con un solo puño en la calle. Esta pelea es posible y necesaria para el futuro que se aproxima, donde imponer la ruptura con el FMI, declarar un default soberano, nacionalizar la banca y el comercio exterior, y aplicar una reforma impositiva para que paguen más los ricos es la única salida viable a este capitalismo decadente. Por lo expuesto te llamamos a votar al FIT-Unidad, impulsar su campaña y su programa, pero también a organizarte con el MST para dar las peleas enumeradas y fortalecer el frente para transformarlo en una opción anticapitalista y socialista que se ponga a la cabeza y dispute la dirección de las confrontaciones sociales que se vienen.

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Contra el ajuste y la derecha de Milei. Luchemos en las calles y votemos al FIT Unidad https://mst.org.ar/2023/09/13/contra-el-ajuste-y-la-derecha-de-milei-luchemos-en-las-calles-y-votemos-al-fit-unidad/ Wed, 13 Sep 2023 12:55:24 +0000 https://mst.org.ar/?p=33667 Medidas electorales que no alcanzan. Massa continúa con sus anuncios de medidas para compensar el zapatazo de la última devaluación en los bolsillos de los trabajadores y el pueblo. Ahora subió el piso para tributar ganancias en los asalariados que cobran altos ingresos. La medida beneficia a 800.000 e implicaría una recuperación promedio del 20% del salario perdido. Pero el impuesto al salario sigue vigente y a este parche electoral la altísima inflación seguramente se lo va a comer en poco tiempo. Como se come el salario de millones de familias trabajadoras que están por debajo de la canasta familiar.

La inmensa mayoría en la lona. Las proyecciones de inflación de agosto hablan de entre un 11 y 12%. Un aumento interanual del 150%. Según la Dirección de Estadísticas de CABA una familia tipo necesito en agosto más de $ 160.000 para no caer en la indigencia, $ 283.000 para no ser “pobre vulnerable” y $ 348.000 para ser clase media baja “frágil”. Sin contar el alquiler. Las canastas básicas que miden la línea de indigencia y de pobreza aumentaron ¡en tan solo un mes! un 14,5%, El salario siguió cayendo por quinto años consecutivo y el 75% del trabajo creado es informal. En la ciudad más rica del país. En la otra punta, los empresarios del agro negocio han sido beneficiados por una nueva devaluación sectorial al permitírsele retener el 25% de sus exportaciones en divisas extranjeras.

La CGT y las CTAs como siempre miran para otro lado. Con caras sonrientes recibieron a su ministro candidato que los comprometió al apoyo electoral en el acto donde anuncio la elevación del piso de ganancias. Tuvieron a favor en la fiesta la crítica de la derecha que puso el grito en el cielo. Ni hablar de paros o plan de lucha para reclamarle al ministro un aumento general de emergencia de salarios, jubilaciones y planes sociales. Todo está bien porque hay que unirse (con Massa) “para enfrentar a la derecha”.

Grabois denuncia, pero llama a votar al ministro. El dirigente progresista se hizo eco de las denuncias sobre que la gente del Partido Renovador y dirigentes del PJ le armaron las listas a Milei. Hizo una pirueta verbal para no acusar al propio Massa y ratificó que hay que votarlo porque los otros dos candidatos son peores. Cumple al pie de la letra su rol de kirchnerista crítico que arma argumentos para retener a los que no bancan al hombre de los grandes empresarios y el FMI. Si está en contra del FMI y del ajuste ¿Por qué no rompe con el gobierno? Es lo que debería hacer y todavía no hace.

Los planes del retrógrado Milei. Mientras el triunfante en las PASO candidato liberfacho abandona para los próximos dos años su proyecto dolarizado e intenta moderar alguna propuesta intragable, aún para los que lo ven con simpatía, no puede ocultar su esencia. Su vice Villarruel hace un acto apologético de la Dictadura en la Legislatura, su futura canciller Mondino habla sobre Malvinas de “que hay que respetar los derechos de los isleños”, en línea con la admiración de Javier por la pirata Margaret Thacher. Además, quiere que solo los hijos de los ricos puedan estudiar. Votar a Milei no soluciona nada, por el contrario, empeorará todo. Su avance electoral es un subproducto del desastre que el gobierno actual del PJ y el anterior del macrismo le han ocasionado al país. Por eso no son ellos quienes pueden frenarlo. Solo la izquierda lo enfrentará consecuentemente.
Pato Bullrich o Melconian. Desplazada a un tercer lugar en las encuestas y con serias dificultades para explicar las propuestas económicas de Juntos por el Cambio, Patricia lanzó al locuaz economista liberal al ruedo para polemizar donde ella no llega. Un hombre que habla un lenguaje de cancha que ya afirmó que hay que despedir al 25% de los empleados públicos para cerrar el déficit fiscal. Una muestra de la crisis que atraviesa la hasta hace unos pocos meses coalición ganadora es que Macri tuvo que salir a aclarar que su candidata es Bullrich y no Milei.

Los tres quieren achicar al Estado para cumplir con el Fondo. Con distintos discursos tanto Milei, como Massa o Bullrich, buscan un super ajuste en las cuentas públicas para cumplir con el FMI. Milei dice que antes de dolarizar necesita ordenar las cuentas fiscales y para ello propone un ajuste mayor que el que el Fondo pide, los economistas de la Pato solo le agregan “prolijidad” y “gobernabilidad” a la propuesta. Massa hace el discurso opuesto, pero está achicando del “gasto” en forma récord. El gasto total del Estado bajará del 20,3% del PBI en 2020 al 19,8% en este 2023. Lo hace utilizando la alta inflación que licúa subsidios, salarios estatales, jubilaciones, planes sociales, transferencias a las empresas públicas y a las provincias.

El imperio sigue apretando. El turno esta semana fue de la jueza yanqui que fallo una cifra de indemnización multi millonaria a favor del fondo buitre Mulfort por la demanda de los Ezquenazi en la recompra de Estado argentino de las accione de YPF. La derecha aprovechó para pegarle a Kicillof, que “nacionalizó” pagando una millonada a los que vaciaron la empresa y dejo un cabo suelto. El gobierno apelará la decisión y Kici aprovechó y salió pegar en defensa de los “intereses nacionales”. Los socialistas reclamamos la ruptura con los juicios a favor de las empresas y fondos buitres, la nacionalización total sin poner un peso de la actual sociedad anónima y también investigar los negocios turbios entre los Kirchner y sus ex socios, los Ezquenazi.

El fantasma del genocidio. Villarruel lo trajo con el permiso de las autoridades cambiemitas de la Legislatura. Con la excusa de reivindicar a “las víctimas del terrorismo”, se persigue blanquear a las desprestigiadas FFAA, justificar su accionar y preparar el terreno para incorporarlas a la represión interna. Juntos por el Cambio les allana el camino cuando justifica la represión ilegal al pueblo jujeño o actúa con brutalidad policial cobrando la vida de Facundo Morales. Los principales dirigentes K y de los referentes de los organismos de DDHH oficialistas faltaron a la cita. La izquierda y el EMVyJ fueron los que bancaron la parada contra los defensores de la dictadura asesina.

El jueves 14 a Plaza de Mayo y en todo el país. Al ajuste y la derecha la paramos en las calles. El 6 de este mes un parazo docente llamado por la Multicolor-la lista opositora a la Celeste de Baradel- puso al gobernador K de Bs. As. en apuros y le arrancó un aumento. Fueron la vanguardia de una serie de conflictos. Ahora ante un llamado de la Unidad Piquetera se lanza una marcha a Plaza de Mayo en la cual confluyen con las organizaciones sociales, la izquierda sindical combativa en gran parte agrupada en el Encuentro Sindical Combativo y prácticamente toda la izquierda política del país, con nuestro FIT Unidad en el centro de la convocatoria.

La crisis del viejo régimen. La vieja partidocracia que gobernó este país se desarma por todas sus costuras. El viejo PJ, su repodrida burocracia sindical y su variante progre K, son abandonados por millones que lo supieron votar. Milei, la abstención y el voto blanco/nulo, son la expresión de una bronca de millones que, con mucha confusión, repudian a los viejos sostenes de la decadencia y entrega del país. A los que con un discurso progre o seudo democrático han metido a millones en la peor de las miserias. Han fortalecido electoralmente a la ultra derecha porque el programa que han aplicado es bien de derecha.

El desafío del FIT-U. Existe un enorme espacio vacante para responder a las necesidades de lucha de nuestro pueblo. Es un deber de la izquierda político y social jugarse a impulsarlas, desarrollarlas, coordinarlas. El FIT-U, como la expresión más fuerte de unidad de la izquierda, tiene una responsabilidad ineludible en este proceso. Va a crecer y desarrollarse si se juega a ocupar este espacio, a ser vanguardia en las peleas actuales y en los enormes combates que se avecinan. Si está a la altura crecerá entonces en todos los terrenos, también en la proyección electoral. Acciones unitarias y coordinadas de lucha como la de este 14/09 son un gran paso en ese sentido. Pero hace falta fortalecer una alternativa como el FIT-U a la vez nuestro frente debe mejorar mucho y cambiar. Por eso también peleamos.

En defensa propia, votar el Frente de Izquierda Unidad. Las semanas que vienen hasta las elecciones generales y luego si hay balotaje como es muy probable, constituyen una trampa y también una oportunidad. Los sostenedores del viejo régimen (Milei incluido) van a intentar que la gente aguante sus necesidades urgentes y deposite su ilusión en que tal o cual candidato va a solucionar sus problemas. Mientras impulsamos la lucha en las calles, el FIT-U tiene el desafío de apoyar cada pelea y levantar un programa totalmente opuesto, de ruptura con el FMI y los buitres de la deuda, de nacionalización de la banca y el comercio exterior, con fuertes impuestos a los ricos y grandes empresarios, para que de allí salga la plata para el salario, el trabajo, la salud y la educación, que millones reclaman y necesitan. Por eso convocamos a votar al Frente de Izquierda a presidente y a todas las categorías en todo el país. Hacerlo es en defensa propia por nuestros derechos y es también por más diputados de izquierda. Y es para fortalecer a la izquierda anticapitalista y socialista hacia las confrontaciones de clase que vienen.

 

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Medidas de emergencia para enfrentar la crisis https://mst.org.ar/2023/08/30/medidas-de-emergencia-para-enfrentar-la-crisis/ Wed, 30 Aug 2023 15:30:36 +0000 https://mst.org.ar/?p=33624 Desde el MST en el Frente de Izquierda Unidad, venimos postulando que para sacar al pueblo de esta crisis a la que nos llevaron 40 años de gobiernos burgueses alternantes, se tienen que aplicar medidas urgentes, opuestas a las que se aplicaron siempre y de carácter socialista, que te las resumimos aquí.

1 Para atacar la inflación: Aumento salarial, de jubilaciones, planes sociales y Control efectivo de precios

Lo más importante y urgente de todo es un aumento general de salarios, jubilaciones y planes sociales al nivel de la canasta alimentaria, actualizado mensualmente de acuerdo al índice de inflación para evitar la pérdida del poder adquisitivo mientras se va solucionando la crisis. Sobra la plata en el país para poder hacerlo, lo que hoy sucede es que el 80% de la riqueza generada se la lleva una ínfima minoría de grandes multinacionales y capitalistas autóctonos en lugar de ser distribuida en forma de salarios dignos a los trabajadores. La entrega de comida a cargo del Estado a todos los barrios y comedores populares es vital.

Además de eliminar de inmediato el IVA a los productos de consumo masivo (lo que bajaría un 23% el precio de los mismos), hay que aplicar la Ley de abastecimiento que permite el control de precios efectivo por parte de los consumidores y trabajadores, así como evitar el acaparamiento y la remarcación indiscriminada de los formadores de precios. También prevé multas y hasta la cárcel para los que la incumplan.

2 Plan de obras públicas y jornada de 6 hs para enfrentar la desocupación

En lugar de despidos y el recorte de planes sociales que nos propone tanto el gobierno actual como las variantes de derecha, nosotros proponemos, con los recursos provenientes del no pago de la deuda, la reforma tributaria y la nacionalización del comercio exterior, aplicar un fuerte plan de obras públicas de infraestructura indispensables (carreteras, recuperación ferroviaria, viviendas populares) lo cual generaría más de un millón de puestos de trabajo. Para las grandes empresas privadas proponemos jornada laboral de 6 hs sin reducción del salario, con lo cual se conseguiría otro millón de puestos de trabajo (con apertura de los libros contables de toda empresa que argumente no poder absorber los costos de la jornada de 6 hs). Con esto combatiríamos también el trabajo informal y no harían falta los planes sociales de los que tanto se quejan desde la derecha. Asimismo hace falta congelar los alquileres y sancionar una ley de alquiler social.

3 Romper con el FMI y no al pago de la fraudulenta deuda externa

Llegamos aquí, a este nivel de pobreza y crisis económica principalmente por estar atados a los mandatos del FMI y sus socios. Macri nos endeudó por casi U$S 50 mil millones, Alberto a pesar de haberlo criticado tomó deuda por más de U$S 28.800 y pagó U$S 2.230 en forma neta. Con lo cual la deuda trepó a U$S 397 mil millones. Eso demuestra que con JxC o UxP la deuda crece, genera más miseria y es impagable. Hoy de los U$S 7.500 millones que alardea Massa, más de la mitad serán para pagarle al propio FMI que nos lo presta. De esa bicicleta no se puede salir sino cortando en forma inmediata todos los pagos a los acreedores, ya que está demostrado que la deuda es ilegal, ilegítima y usuraria. Con los miles de millones de dólares que genera el país anualmente sobraría plata para recuperar las reservas, aumentar los salarios, generar empleos genuinos y para invertir en servicios, salud y educación.

4 Nacionalizar el comercio exterior y la banca

Es otra medida urgente, asociada con la anterior. Hoy el comercio está dominado por un puñado de monopolios (agroexportadores, automotrices, petroleras y mineras), que con sus maniobras en la facturación de sus ventas o compras, fuga de divisas y especulación manejan el precio del dólar y las reservas del BCRA. Para evitar esa fuga de capitales, que supera largamente los U$S 20 mil millones anuales, para poder dar crédito a los pequeños productores y tener un control real de lo que se importa y exporta, para que esté al servicio de las reales necesidades del pueblo: la única salida es nacionalizar el Comercio Exterior y la Banca privada, nacionalizar la pesca, los puertos y la hidrovía por donde hoy se va la mayor parte de la riqueza del país y queda en manos cada vez más concentradas.
5 Reforma tributaria progresiva:

En la Argentina de hoy la mayor parte de los ingresos del Estado son aportados por los trabajadores y el pueblo, a través del IVA y los impuestos que pagamos sus 45 millones de habitantes. Mientras que las grandes corporaciones y monopolios evaden y prácticamente pagan muy pocos (a pesar que se quejan a diario de altos impuestos). Nosotros proponemos una reforma tributaria, con impuestos progresivos a las grandes ganancias y riquezas, para que paguen más los que más tienen. Lo mismo para los grandes pulpos inmobiliarios, con impuestos progresivos a las propiedades ociosas con lo cual se corregiría en parte el problema de la falta de alquileres que hoy azota a gran parte del pueblo, no con la reforma reaccionaria que acaban de aprobar en Diputados).

Todas estas medidas de urgencia se tienen que acompañar de otras, que sólo la izquierda propone como la reestatización de todas las empresas de servicios y transporte privatizadas, para poder tener tarifas accesibles al bolsillo del trabajador. La inversión en un cambio de la matriz energética para acabar con la megaminería, el extractivismo y empezar a atacar el cambio climático y la destrucción de la naturaleza que nos proponen Milei, Massa o Bullrich. Tenemos que duplicar los presupuestos de salud y educación para empezar a revertir años de crisis y decadencia. Y un gran número de otras medidas complementarias, en el sentido de empezar a pagar la deuda con el pueblo y no con el FMI como nos proponen los candidatos del ajuste. Por eso te decimos con toda claridad, si de verdad querés acabar con los privilegiados y castigarlos, de nada sirve apoyar a los ajustadores de siempre, así se vistan de progres o anticastas. Sumate a estas propuestas y organízate con el MST en el Frente de Izquierda Unidad para luchar por una salida de fondo a la crisis.

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La economía después de la devaluación. Pronóstico reservado https://mst.org.ar/2023/08/30/la-economia-despues-de-la-devaluacion-pronostico-reservado/ Wed, 30 Aug 2023 15:25:39 +0000 https://mst.org.ar/?p=33622 Cumpliendo con las exigencias del FMI, los argentinos nos despertamos al día siguiente de las PASO con una devaluación del 22%. Con esto Massa, además buscaba conseguir un desembolso de U$S 7.500 millones que le permitiera llegar a octubre sin grandes sobresaltos y bajar la presión alcista sobre los dólares financieros y blue y así transmitir a los empresarios y el pueblo una sensación de tranquilidad económica. Nada de esto pasó, la inflación se disparó y el blue trepó a los $780. Por qué pasó todo este lío y qué salida planteamos desde la izquierda te lo contamos resumidamente en esta nota.

Escribe: Gerardo Uceda

Si hay una «política de Estado» en la Argentina de hoy es la completa sumisión de todas las coaliciones y partidos burgueses a los dictados del FMI y su ajuste. Pueden diferir en las formas de expresarlo, en los ritmos de aplicación y hasta en los modos de ejecutarlo. Pero todos coinciden en las dos propuestas centrales del Fondo: devaluar el peso y ajustar a las masas para que ellas paguen el costo de la crisis. Así de sencillo.

Ahora bien, luego de la devaluación del lunes 14 de agosto, todos esos mismos analistas y sectores burgueses reconocen que la misma habría tenido prácticamente todas consecuencias negativas sobre la economía y casi ningún beneficio. Veamos por qué.
La estrategia de devaluar el peso, en mente del FMI y los grandes capitalistas, tiene dos grandes objetivos: por un lado, lograr que el gobierno «venda» el dólar oficial a $ 350 a los importadores y los «compre» a un precio similar a los exportadores y con eso frenar la sangría de reservas a la que habíamos llegado. Según ellos, la merma de reservas se debía a que el gobierno vendía dólares a $ 268 a quienes querían importar y compraba el dólar «agro» a $ 350 (ello explicaría los obstáculos infructuosos que les ponían a los industriales). El FMI veía en esto la posibilidad de recuperar reservas del BCRA para asegurarse los pagos venideros… a si mismos.

Por otro lado, imaginaban que con una devaluación, la productividad y la rentabilidad argentina mejoraría. Porque pagarían los costos de sus transacciones en pesos devaluados y, principalmente, porque pagarían los salarios de millones de trabajadores directa e indirectamente involucrados en la producción y cobrarían en dólares recientemente ajustados.

Sin embargo, por lo menos en las primeras semanas post devaluación, ninguno de estos dos efectos positivos para la gran burguesía y el FMI sucedió, sino más bien todo lo contrario como veremos luego mientras están tratando de pasarse factura mutuamente. La oposición de Juntos y Milei dice que era necesario devaluar pero con un plan integral de contención del gasto o déficit y sin dar seguridad jurídica. Que por eso salió todo mal.
El gobierno, por su parte, trabajaba con presupuestos falsos y por su propia crisis política arrimó leña al fuego. Desde el equipo económico de Massa decían que una devaluación del 22% no tendría impacto en los precios debido a que las grandes corporaciones y formadores de precios, crearon un colchón de ganancias extraordinarias previo a las PASO. Claro que asumir esto es negar la esencia de la voracidad capitalista, que frente a la posibilidad de multiplicar en forma fácil sus ganancias no mide consecuencias. El Massa candidato también imaginaba que, haciendo la devaluación rápido post PASO, podría absorber los costos y le daría tiempo para recuperarse frente al electorado en setiembre y octubre. Este razonamiento de crisis es también de una ingenuidad rayana en la estupidez.
Para colmo, el panorama electoral post PASO es también un elemento revulsivo hacia la economía y estabilidad capitalista. Por un lado y de sobra conocida la gran debilidad de Massa y el oficialismo para hacer frente a tamaña crisis. Pero además la irrupción de Milei con su propuesta de dolarizar empuja a una subida del dólar sin techo previsible si, y es una posibilidad, se alzara con la presidencia, generando incertidumbre y especulación anticipadas.

Consecuencias reales de la devaluación

Lo que en verdad ocurrió en la semana post PASO y lo sufrimos todos es que los grandes capitalistas y formadores de precios, que ya intuían o directamente tenían el dato de la devaluación que se venía, el mismo lunes estaban mandando listas de actualización o suba de precios desde el 20-30% hacia arriba. Con lo cual la aceleración inflacionaria llegó a niveles no vistos, agitando el fantasma de la hiper. Falta de precios de referencia, acaparamiento de mercancías (muy evidente en la construcción, por ejemplo) y aumentos desmedidos sin ninguna lógica completaban el combo.

Sucedió que la brecha cambiaria con el blue y los dólares financieros no bajó en absoluto y éstos se ubicaron en torno a los $ 780 llegando con picos de $ 800 (otra vez por encima del 100% de brecha aún después de la devaluación), generando el clima de una corrida cambiaria, sin techo previsible. Para frenar la corrida del peso a los dólares paralelos y financieros el BCRA tuvo que incrementar la tasa de los plazos fijos del 97% al 118%, lo que automáticamente encareció el costo del crédito, haciendo prácticamente imposible su utilización para cualquier proyecto industrial o comercial real y previsible.

Desde el propio gobierno en sus diversas áreas echaron más leña al fuego inflacionario. Así, desde la secretaría de energía tuvieron que advertir que las tarifas eléctricas tendrían que reajustarse (parece que «descubrieron» que el 80% de su costo está dolarizado). Lo mismo sucedería con el gas (del cual el 100% del costo está dolarizado) y los combustibles que ya arrancaron con el 12,5% de aumento por más presión que intentó meter Economía. Y todo esto en un país en el que todos los analistas internacionales prevén una caída del PBI del 3 al 4% para el próximo año.

De esta manera, el supuesto beneficio (capitalista por cierto) de haber devaluado el dólar un 22% se perdió casi todo en pocos días, con la perspectiva de una inflación del 12% mensual en agosto y setiembre, con el aumento del costo del crédito y el aumento de las tarifas que tendrían que pagar los propios empresarios. Aunque Massa nos venda que habrá un dólar estable a $ 350 hasta fin de año, o que hizo acuerdo de precios con algunos industriales ligados a los alimentos, nada está garantizado. Solo debemos recordar que la carne subió un 60% en los últimos meses y esto a pesar de que el consumo cayó entre un 20 y 30% en el mismo período.

Los trabajadores y el pueblo pagan los costos

Si para la economía en general, desde el punto de vista empresarial, la devaluación fue mala y no trajo los resultados esperados, para el pueblo las consecuencias fueron devastadoras y podrían ser peores sino las enfrentamos. Casi de inmediato todos nos transformamos en un 30% más pobres, el poder adquisitivo del salario se licuó. Pero a futuro el panorama es peor aún ya que la inflación prevista saltó del 120% al 180 y hasta el 200% anual, mientras que las mejores negociaciones paritarias de gremios industriales no superan el 120% anual, ni hablar de los trabajadores informales, los jubilados y planes sociales. Estas catastróficas consecuencias casi seguras no se arreglan con los miserables bonos de $ 10 mil pesos más para jubilados, o bonos no remunerativos a cuenta de paritarias o la miseria acordada para los planes sociales, que anunció Massa ayer en su pomposo discurso. Ni siquiera anunció un IFE como lo hubo en pandemia y lo que le bajan a los monotributistas es un chiste de mal gusto. Los anuncios son sólo parches electorales, muy miserables para la magnitud de lo perdido, y son beneficios para los patrones.
De seguir las recetas del gobierno y de la oposición tradicional, ni qué hablar del liberfacho Milei, nos enfrentaremos en los próximos meses a subas impagables del gas, luz, transporte y todos los alimentos sobre los que impacta no sólo el valor del dólar sino el traslado de los costos de energía y transporte a los precios por parte de los grandes mayoristas y cadenas de distribución.

Por eso pegó un salto brutal la bronca hacia el gobierno y su ajuste. Esta es la razón que explica la desesperación de la gente que, no teniendo salario ni ayuda social se lanza al saqueo de supermercados y comercios, no como se ponen de acuerdo todos ellos en catalogar de ladrones o delincuentes organizados, para los que el sistema sólo tiene como respuesta la represión y la cárcel. También son combustible para la bronca que aumenta y va a alimentar el conflicto social.

 

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