economia – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Fri, 14 Jun 2024 21:26:49 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png economia – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Reestatizar con control social Luz y gas: tarifazos que multiplican la pobreza https://mst.org.ar/2024/06/14/reestatizar-con-control-social-luz-y-gas-tarifazos-que-multiplican-la-pobreza/ Fri, 14 Jun 2024 21:26:47 +0000 https://mst.org.ar/?p=35623 Junio viene con nuevos tarifazos, de los que sobresalen la luz y el gas. Mientras los salarios corren por detrás de la inflación, el gobierno autorizó aumentos de luz y gas que van desde el 80% al 604%. Son el resultado de la quita de subsidios a las empresas bajo el ajuste de Milei. El verso del gobierno es que están sincerando las tarifas atrasadas y que subsidiarán a las personas. El resultado será la generación de mayor pobreza.

Escribe: Gerardo Uceda

Luego de la postergación de abril y mayo en busca de dibujar la inflación en un dígito, el gobierno se decidió a aplicar una serie de aumentos para junio que impactarán ferozmente en el bolsillo de la gente.

Primero fueron los combustibles, que aumentaron entre el 3,4% y el 11% en el caso del gasoil. La justificación: que las petroleras deben recuperar márgenes de ganancia. Luego vino la decisión de la Cámara, contra el fallo de la Jueza Libertatori, de autorizar el aumento del Subte que lo lleva de $125 a $574 y a $650 y a $757 en agosto. Con el argumento de que éste sería el valor de la tarifa sin subsidios. También habrá aumentos en los alquileres, las prepagas, cable y telefonía celular en estos casos producto de la desregulación de la economía según la norma del liberfacho.

Pero ninguno de ellos se compara en monto e impacto social con los tarifazos que vendrán en la luz y el gas. Así como que las tarifas peguen tremendo salto es un objetivo del gobierno, a Milei le preocupa también el impacto en la medición de la inflación de junio, ya que tiraría abajo el único “logro” que Milei puede mostrar luego de 6 meses de gobierno: haber bajado la inflación a un dígito (8,8 en abril y un poco menos en mayo) producto de la masiva caída del consumo y la recesión.

Los aumentos en números concretos

Si hablamos de la luz en la provincia de Bs. As., el propio subsecretario de Energía de la Provincia dijo que el aumento será de hasta el 80% y en caso del gas puede llegar hasta el 604%. Ahora bien, la quita de subsidios no impacta en todos los sectores sociales en la misma proporción, debido a que hasta ahora, lo sectores de menores ingresos declarados tenían una tarifa más subsidiada.

Las tarifas están diferenciadas en niveles de ingresos N1 (altos) N2 (bajos) y N3 medios. Al quitarles los subsidios entonces, el impacto es muchísimo mayor en los sectores de bajos ingresos (N2) donde el aumento es sideral. Por ejemplo, hasta mayo por 150 kWh por mes una familia humilde pagaba $9.186 y con el aumento pasará a pagar $14.675, es decir, casi el 80% de aumento. Mientras que para los sectores de ingresos medios y altos las subas serán algo menores, pero partiendo de una base más alta por los mismos 150 kWh/mes.

En el caso del gas la cosa es aún peor, ya que nuevamente el sector N2 de bajos ingresos, será el más impactado. Siempre hablando de la provincia de Bs. As. (donde vive el 40% de los argentinos) una familia humilde pasará de pagar $4.896 a pagar $39.661 o
$49.000 (es decir, un 604% de aumento) si es de Metrogas, cuando un plan Potenciar trabajo cobró en junio $78.000. Mientras que los usuarios de ingresos medios N3 tendrán una suba del 367% y los N1 (altos) un 299%, es decir, nadie se escapa de la guadaña del recorte del gasto.

Lo peor de todo, es que el gobierno ya explicó que, estos aumentos sólo corresponden a la eliminación de subsidios en lo que se denomina el primer segmento de la energía, es decir el de la generación, y seguirá postergando los otros dos segmentos para los próximos meses. De manera que estos no serán los últimos aumentos que tendremos que soportar, ni mucho menos.

Con diferencias en el análisis de los datos, todas las consultoras, incluida “Chequeado” coinciden en la magnitud enorme de los tarifazos y que los mismos tienen como principal perjudicado a los más pobres, como sucede con la totalidad del ajuste que lleva adelante Milei y los suyos.
Encima como dijimos, éste de junio no será el último aumento, el gobierno aplicará una indexación periódica de las tarifas de agua, luz y gas con un combinado de inflación, los precios mayoristas y los aumentos de salarios.

Los falsos argumentos del gobierno

Para justificar los recortes de los subsidios que el gobierno quiere utilizar para pagarle la deuda externa al FMI y otros usureros internacionales, el gobierno y sus voceros acuden a todo tipo de argumentaciones, algunas con ciertos elementos de realidad y la mayoría directamente falsas.

Una primera cuestión que utiliza es que las tarifas estaban atrasadas o pisadas y que no reflejaban el costo real del servicio. Lo cual es muy discutible, ya que ninguna de las empresas mostró en forma transparente y pública cuál es el verdadero valor de las tarifas. Lo que sí se sabe en términos fácticos es que con estos aumentos, según un estudio de la UADE, pagaremos la tarifa eléctrica más cara de los últimos 30 años. Lo cual ha generado todo tipo de reacción de los vecinos como los de Pinamar, que salieron en masiva protesta por tarifas de hasta 1 millón de pesos.

Otro argumento de una verdad a medias es que antes se subsidiaba a los ricos de Puerto Madero, lo cual es una verdad muy a medias, ya que, si bien el diseño del esquema subsidiario por parte del gobierno pejotista era un desastre, la totalidad del monto de los subsidios era recibido por las empresas de servicios, en su amplia mayoría privatizadas. Y que lo que percibían les permitía acumular ganancias exorbitantes que están reflejadas en sus balances anuales públicos y que nunca invirtieron un peso en obras de infraestructura a largo plazo, lo que llevó sistemáticamente a cortes del servicio de luz en los veranos o roturas de caños de agua en las ciudades de todo el país, etc.

También los miembros del gobierno utilizan como una muletilla que las empresas deben recuperar la rentabilidad perdida. Argumento falaz por dónde se lo mire ya que, como dijimos sus balances nunca fueron en rojo, sino todo lo contrario y nunca presentaron una justificación seria y consistente del costo de la prestación de servicios. El ejemplo palmario es el del Subte elevaron el costo del boleto de $125 a $540 sin dar ningún tipo de explicación. Ni hablar del costo de los combustibles donde YPF presentó un balance público en el que reconoce ganancias del primer trimestre de 2024 del 829% cuando la inflación fue muchísimo menor. De modo que, si las empresas venían teniendo ganancias, sin hacer más que las inversiones mínimas imprescindibles, lo que ahora están llevando a cabo, con ganancias que cuadruplican la inflación, es ni más ni menos que un robo, que hoy pagaremos directamente de nuestro bolsillo, como les gusta decir a los libertarios. Eso sí, avalados por el Estado del cual reniegan Milei y sus ministros.

Las consecuencias de los tarifazos

Es claro que los aumentos, como dicen los vecinos de Pinamar, son impagables y que llevan a que la gente no pueda directamente usar el servicio, como pasó en el Chaco que con un pasaje a $710 en una provincia donde los empleados públicos tienen de los sueldos más bajos del país, los chicos ya ni pueden ir a la escuela en colectivo, teniendo que caminar kilómetros para llegar.

Desde una perspectiva más global, vemos que el impacto de los aumentos en las tarifas será tan significativo que muchos ya están hablando de una nueva “pobreza energética”, esto es que las familias más pobres tendrán que pagar más del 35% de sus ingresos en los servicios básicos de luz, gas y agua, ya que ninguna factura de luz a partir de junio (ni hablar de la indexación mensual que seguirá) será inferior a los $20.000 y apenas se consuma un poco más subirán rápidamente a $40.000 o $50.000.

El panorama como siempre es muchísimo más sombrío para los sectores más pobres de la sociedad o directamente marginales para el invierno que recién empieza, por ejemplo, ya que sus viviendas suelen ser menos aisladas, con mayores filtraciones por lo que el costo de calefacción es mayor en el caso del gas, peor aún para la electricidad donde los electrodomésticos o estufas de este sector son mucho menos eficientes desde el punto de vista de ahorro energético. Pero esto ni a Caputo ni al presidente les importa un rábano.

La salida: reestatizar con control social

Está claro que el modelo del kirchnerismo de falsas reestatizaciones como YPF o aerolíneas manejadas por el Estado capitalista en el cual estaban enquistados o el de los negociados de sus ministros con los corruptos privados que costara la vida a las víctimas de Once mientras los empresarios se llenaban de plata sin invertir un peso, no va más.

Pero tampoco es ninguna solución la liberación de las tarifas y eliminación de subsidios, como hace este gobierno, permitiendo que los privados pongan el valor del servicio a lo que se les antoje y que el 100% tengamos que pagarlo nosotros. En primer lugar porque se tratan de servicios básicos elementales que incluso están en la Constitución, en segundo lugar, porque no hay competencia ni libre mercado en ellos (nadie puede optar por una u otra compañía de agua o gas o luz para hablar en sus términos de libertad de mercado), sino que somos cautivos de una prestadora única a la que el Estado le garantiza que nosotros le paguemos el servicio al precio que impongan, y si no nos cortan el mismo (así sea una persona “electrodependiente” como fue denunciado hace pocos días). Y tercero y principal, porque el 80-90% de la inversión de todas estas empresas, hoy privatizadas y amparadas por Milei, se hizo con dinero público, con plata que pusimos durante generaciones los argentinos con nuestro trabajo e impuestos fue Menem quien les entregó toda esa millonaria inversión a los privados y eso hasta el día de hoy no se ha corregido, de modo tal que estos servicios son nuestros, del pueblo, los privados no son más que usurpadores de empresas que nos pertenecen, hoy protegidos y mimados por este gobierno como si se tratasen de una empresa privada cualquiera. Quedó demostrado con los ferrocarriles, los subtes, con los cortes de luz de cada verano, que estos empresarios parásitos no han invertido ni una mísera parte de sus ganancias en nuevas redes, tendidos, maquinarias y tecnología acorde a los años transcurridos desde que se hicieran cargo de las empresas. Por eso, reconocerles el derecho a que pongan ellos las tarifas que quieran para engrosar sus ganancias no sólo es un desatino sino burla al conjunto del pueblo.

Decimos con claridad que no hay salida por ninguna de estas dos vías aplicadas hasta hoy. La única manera de conseguir que tengamos tarifas accesibles para cada bolsillo, con un servicio de calidad, que garantice un nivel de inversiones adecuado no sólo para mantener el servicio sino para ir actualizándolo según los niveles de exigencia y necesidades de la época, es a través de una reestatización de todas las empresas hoy en poder de los privados, sin ninguna compensación o pago, ya que sobran los motivos contractuales para dar de baja las concesiones sin pago (no cumplieron ninguna de las cláusulas de inversión pactadas en los contratos). Pero una vez estatizadas no podemos entregárselas a los amigos del Gobierno como hizo el kirchnerismo con La Cámpora en Aerolíneas. Lo que tenemos que hacer es ponerlas a trabajar bajo el control de los trabajadores y los usuarios, en un régimen totalmente distinto de administración, donde seamos el pueblo, los trabajadores, técnicos y profesionales de esas empresas los que decidamos qué tarifas pueden pagar los distintos sectores de la sociedad, si tenemos que subsidiar a los más necesitados y recargar sobre los que estén mejor. También si tenemos que invertir en nuevas redes, tendidos de cables u obras de infraestructura mayores para conseguir la energía. Debemos ser nosotros, no un puñado de empresarios a los que sólo les interesa cobrar las boletas y girarlas al exterior o a sus cuentas privadas, ni mucho menos dejar esto en manos de políticos burgueses entongados siempre con los empresarios, los que decidamos cuánto de las ganancias que genere el sistema lo invertimos en la forma tradicional de energía o lo utilizamos para la reconversión en energías más limpias y amigables con el planeta.

Es imperioso que comencemos ya con la transformación energética, virando de los combustibles fósiles que hoy mueven el 100% del consumo de gas y gran parte de la electricidad, también generada a través de centrales termoeléctricas a gas, por nuevas formas de energía como la eólica, la energía cinética o de las olas del mar, la investigación en mejores formas de energía solar, etc.

Obviamente, ningún capitalista actual, buscando desesperadamente rapiñar algo de ganancia en un mundo en donde la tasa de ganancia cae año tras año, hará esto, no invertirán un peso en investigación, ni siquiera lo hacen en infraestructura. Solo desde la izquierda tenemos esta propuesta de fondo, que permitiría recuperar las empresas para que sean puestas al servicio del conjunto del pueblo, donde tengamos buenos servicios de transporte, luz, gas y agua a precios razonables y pagables por cualquier salario. Lo contrario es lo que vivimos hasta hoy, o peor aún son los tarifazos que nos propone Milei que le paguemos a sus amigos empresarios de las privatizadas para que ellos sean cada día más ricos y nosotros más pobres.

 

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Suba del dólar, recesión y demás. Sin luz al final del túnel https://mst.org.ar/2024/05/29/suba-del-dolar-recesion-y-demas-sin-luz-al-final-del-tunel/ Wed, 29 May 2024 19:51:54 +0000 https://mst.org.ar/?p=35517 En la semana del 25 de mayo el dólar blue se disparó, llegando a más de $ 1270. Milei y Caputo niegan que se trate de una nueva corrida, o que el dólar oficial esté atrasado. El PJ y los K afirman lo contrario. En el medio estamos todo el pueblo, sufriendo el peor ajuste con la inflación interanual más alta de la década, con una recesión clásica confirmada cercana a la del 2001. El Fondo y los grandes capitalistas tienen gran incertidumbre sobre las perspectivas económicas.

Escribe: Gerardo Uceda

Pasada la mitad de mayo, conjuntamente con el empantanamiento de la Ley Bases en el Senado, crecieron los rumores sobre el atraso del dólar oficial, que aumentaba al 2% mensual frente a una inflación altísima. Milei y los suyos niegan esto, pero se vieron traicionados por su propio dios, el famoso «mercado», lógicamente encabezado por los grandes especula-dores empezaron a operar sobre el blue y los financieros. En la semana del 20 al 24 de mayo, los dólares paralelos alcanzaron un nuevo récord ubicándose a más de $1270 (aunque terminaría bajando el viernes unos $60) y encendieron una vez más todas las luces rojas de una economía sumergida en la estanflación más importante desde el 2001.

Las causas de esta corrida, que el gobierno niega, son varias. Por un lado es un dato de la realidad que la inflación acumulada de más del 65% en el año, y ni hablar si le sumamos el 25% de diciembre 2023, se comió la devaluación que les regaló Milei en el inicio de su gestión. Por eso el agro retaceaba la venta y liquidación de granos. La falta de inversiones productivas, resultado de la desconfianza en las perspectivas del plan, es otro ingrediente que colabora en la inestabilidad de los dólares financieros y provocan su corrida. Como en el cine, podríamos decir que, cambiados los nombres y algunas circunstancias, esta película ya la vimos durante los últimos veinte años.

Desde el kirchnerismo y el PJ, usando elementos reales de la crisis y deslindando toda responsabilidad previa, salieron a desquitarse como lo hacía la derecha cuando ellos gobernaban, preanunciando una mayor corrida del dólar, denunciando el ajuste y la recesión libertaria. Como si el gobierno de Alberto-Cristina y Massa no fueran corresponsables del descalabro económico en el que estamos.

El juego de los grandes exporta-dores y especuladores es siempre el mismo: presionar por una devaluación y así lograr mayores ganancias en dólares mientras pagan en pesos devaluados, con las consecuencias funestas que todos conocemos, de aceleración de la inflación y más pobreza para millones. Habrá que ver si la economía débil como está soporta este nuevo embate especulador.

La estanflación se profundiza

Como cínicamente había pronosticado el Presidente a poco de asumir con su plan, la Argentina aceleró la estanflación que ya venía de los gobiernos anteriores. La inflación interanual se acerca al 290% y el gran logro de Caputo y los suyos es que hoy estemos en el 8,8%, en el podio mundial. Las consecuencias de este bestial ajuste están a la vista: más del 50% de la población debajo de la línea de pobreza, salarios atrasados en más del 30% en el sector registrado y superior al 50% en los no registrados, jubilados en la indigencia y planes sociales sin siquiera la asistencia mínima de alimentos en los comedores, completan este combo infernal de inflación galopante con tarifazos incluidos, más allá de que ahora, por el temor a que la inflación se les vuelva a disparar, los postergaron uno o dos meses.

Esta caída del poder adquisitivo de los salarios llevó al desplome del consumo masivo, que en abril duplicó a la de marzo (-13,5% vs 7,8%) en los súper chinos, con valores similares de caída en el sector mayorista y shoppings y con un récord (-41,2%) en electrodomésticos y productos para el hogar. Hasta los consumos con tarjetas de crédito cayeron el 35% porque la gente ya ni tiene esperanzas de poder pagarlas.

En un país con un 75% de lo producido destinado al mercado interno como es Argentina, pulverizar el salario como hizo el ajustazo de Milei trae de la mano crisis en empresas dedicadas al mismo. Allí todos los indicadores son pésimos, 8,4% de caída del PBI en 5 meses (niveles sólo alcanzados por la parálisis de la pandemia y que se acercan a los del 2001), empresas al 50-40 y hasta 30% de su capacidad de producción. Esto está llevando a cierres de comercios y empresas que no venden. Otras están liquidando sus stocks porque la mercadería se les vence (lo que contribuye a que Milei se autoconvenza de la fábula de que domó a la inflación).

Perspectivas

Fuera del autobombo de los discursos del Presidente, la perspectiva económica de continuar este plan de feroz ajuste es negra, sin luz al final del túnel. Solo Milei opina que estamos llegando al fondo de la recesión (dicho sea de paso, ya tuvieron que reconocer que estamos oficialmente en recesión con la suma de dos trimestres completos de retracción de la economía) y que ahora empieza una pronta recuperación en V. La mayoría de los analistas burgueses serios opina que la depresión continuará, la OCDE (Organización para el Crecimiento y Desarrollo) cambió su pronóstico por uno peor, evaluando una caída del PBI de 3,3% para todo el 2024 y una posible recuperación del 2,7% para 2025 (es decir que a fines del 2025 estaremos todavía un 0,6 % más atrasados que en el 2023 ya de por sí desastroso para el pueblo.

La recuperación de salarios (de su poder adquisitivo, que desde Economía dicen que ya estaría produciéndose, no es real, ya que todos auguran que el dólar «atrasado» deberá ser corregido, lo que adelanta una nueva devaluación, salto en los precios y otra vez el hundimiento de lo sueldos frente a la inflación. A esto se deberá sumar, como dijimos, la actualización de las tarifas que se postergó en abril para permitir lograr ese ficticio 8,8% que festejan. Requerimiento del FMI para bajar los subsidios y así poder cobrarse la deuda.

Se profundizarán los cierres de las empresas, con despidos y suspensiones, con aumento de la desocupación que ya en estos 5 meses superan los 67.000 despidos sólo en el sector privado formal, sin mencionar los despidos del Estado por el achique y las decenas de miles perdidos en áreas de trabajo informal como la construcción hoy paralizada, por el corte de la obra pública y también privada.

Desde nuestro punto de vista el panorama más probable es que esta recesión que continuará como mínimo hasta fin de año, traiga más penurias, pobreza y miseria para las masas y ningún discurso encendido o promesa de futuro mejor puede cambiar la realidad. Sólo tirando abajo este plan económico liberfacho, hecho a medida de las grandes corporaciones y el Imperialismo, podremos salir de esta crisis. Poniendo en marcha un plan económico opuesto por el vértice al actual y también al que implementó de manera algo distinta pero de igual sentido el kirchnerismo en el poder. Ajustando a los ricos, a sus grandes ganancias. Dejando de pagar de manera inmediata la fraudulenta deuda externa que hoy nos asfixia con este ajustazo, cobrando impuestos progresivos a las grandes fortunas y ganancias, nacionalizando la banca y el comercio exterior para impedir la multimillo-naria fuga de dólares que arrastramos desde décadas. Nacionalizando las empresas de servicios y transportes para tener tarifas que podamos pagar con nuestros sueldos y utilizando todos los recursos del estado para realizar, al revés del plan Milei, un masivo plan de obra pública en obras de infraestructura y construcción de viviendas populares, que daría trabajo a millones y solucionaría el problema de la vivienda y alquileres de millones. Sólo con medidas como éstas, de neto corte popular y socialista podremos salir de la crisis a la que nos llevaron décadas gobernando siempre para los más ricos.

 

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25 de mayo. De la gesta revolucionaria a la entrega pactada https://mst.org.ar/2024/05/15/25-de-mayo-de-la-gesta-revolucionaria-a-la-entrega-pactada/ Wed, 15 May 2024 19:48:30 +0000 https://mst.org.ar/?p=35418 Aprovechando el sentimiento patriótico que rodea al 25 de mayo, el presidente lanzó su propuesta de un gran pacto de acuerdo nacional, presentándolo como una reforma política estructural revolucionaria al sistema actual. Sin embargo los diez ejes presentados por Milei son un pacto de entrega, opuestos por el vértice a la gesta revolucionaria de 1810 que terminaría liberándonos del yugo imperial español.

Escribe: Gerardo Uceda

El 1º de marzo al abrir la Asamblea Legislativa, como contraofensiva a la derrota sufrida por su Ley Ómnibus, el presidente lanzó una propuesta política ambiciosa, con el pomposo nombre de “Pacto del 25 de mayo”. Lo hizo especulando con el sentimiento patriótico que existe en el inconsciente colectivo sobre la Revolución de Mayo de hace 214 años. Dándole, como siempre en sus discursos, un carácter épico y revolucionario, insistiendo en que se trataría de una reforma política radical de todo el sistema actual. Pero lo cierto es que la mayoría de sus puntos sólo representan nuestra entrega al imperialismo y sus grandes corporaciones, sobre todo en lo que es el nudo gordiano, el famoso RIGI, del cual hablaremos en detalle. Muy lejos está este pacto de entrega y sumisión al gran capital que el presidente quiere transar con los gobernadores de provincias, de la tremenda gesta revolucionaria de 1810 que terminaría años después, con la derrota militar, política y económica de España y la liberación de toda América Latina del yugo imperial español.

El 25 de mayo: Una revolución que se extendió por toda Latinoamérica

Milei no es el primero, ni seguramente el último, en querer cambiar y apropiarse de este tremendo proceso revolucionario, de hace más de 200 años para tratar de llevar agua a su molino y ponerla a disposición de sus intereses de clase. Al servicio de esto tergiversan y ocultan hechos según su conveniencia. Lo mismo sucede con corrientes de izquierda, en donde también existen debates sobre el significado y alcance de este proceso del 1800, que tuvo como epicentro a nuestro país, pero también Venezuela, Perú, Colombia. Muchos de estos debates son honestos y útiles, ya que el marxismo no estudió con toda profundidad y seriedad la revolución Latinoamericana de comienzos del siglo XIX. Otros análisis desde la izquierda estalinista son presentados y tergiversados, con el fin de justificar su política de conciliación de clases con sectores burgueses, en los márgenes de su “liberación nacional”.

Nuestra corriente, en vida de Moreno, estudió con profundidad el proceso de colonización de Latinoamérica y de EEUU (lo cual es una deuda del marxismo/trotskismo, mucho más volcado al estudio de los acontecimientos de Europa), así como las revoluciones en contra del imperio español. Para nosotros la revolución de 1810 fue parte de un proceso, que tuvo antecedentes previos y que terminaría cerrándose años después con el logro de la independencia de los diferentes países que hoy la componen.

Una conquista feudal, con objetivos capitalistas

Lo primero que salta a la vista cuando uno estudia el proceso de colonización de Latinoamérica es que, a pesar de haber sido encabezada y mayormente sostenida por el Imperio Español (aunque también estaban detrás el inglés, francés y portugués), quizás el más decadente y atrasado de todos, el objetivo último de esta colonización no fue, ni de lejos, reproducir en América las bases y contenidos de una economía feudal. Por el contrario, de lo que se trataba era de extraer y llevarse las enormes riquezas del Nuevo Continente hacia Europa para lo que Marx denominó como “acumulación primitiva u original capitalista”, que sería utilizada como base principal del desarrollo burgués europeo. Una llamativa diferencia con la conquista de Norteamérica es que, a pesar de haber sido colonizada por un imperio en auge y mucho más próximo al Capitalismo moderno, tuvo características sociales más asociadas al viejo y decadente feudalismo. El imperio español ya en crisis y decadencia tenía la necesidad de conseguir esta conquista para avanzar en el desarrollo capitalista, ya que sus competidores franceses e ingleses lo aventajaban en ello. De allí que, aunque combinados, duales por el origen mismo del Imperio, para nosotros los métodos y los objetivos de esta conquista fueron claramente capitalistas. Ante la ausencia de una clase trabajadora, la organización social por siglos tuvo combinaciones, primando siempre la utilización de una mano de obra semiesclava, conformada por los pueblos originarios, esclavos de África y, posteriormente, los mestizos.

San Martín y demás libertadores

A medida que pasaron los años, en las grandes ciudades, como Buenos Aires y Caracas, se iba conformando una clase burguesa local. Como siempre, los intereses de las clases entraban más y más en conflicto. Para el 1800 ya existían muchísimas críticas a la explotación y extracción de riquezas por parte de España y, así como los sectores más acomodados se fueron asociando con la corona, los sectores menos acomodados se fueron radicalizando más y más. Por ello no es casual que de las grandes ciudades surgieran referentes políticos y militares como San Martín y Belgrano en Argentina, Sucre y Bolívar en Venezuela u O´Higgins en Chile. Ellos fueron los máximos exponentes militares de los sectores revolucionarios quienes tenían claro que debían sacarse de encima al Imperio Español. Obviamente el proceso estuvo lleno de contradicciones, por tratarse de sectores muy heterogéneos, pero esto no elimina para nada el rol revolucionario que todos ellos jugaron en su época, que impulsando la movilización con base social, organizando ejércitos enfrentando los ataques del imperio e incluso el abandono y la traición de los gobiernos regionales que dudaban del proyecto emancipador. San Martín y Bolívar fueron críticos denunciantes de estas claudicaciones gubernamentales, que los dejaban sin recursos para enfrentar la guerra de independencia.

El 25 de mayo de 1810

Las jornadas de mayo de 1810 se inscriben en un proceso de ascenso que venía de décadas atrás en toda la región. El alzamiento de Tupac Amarú, el de los esclavos de Haití, la resistencia en Buenos Aires a las invasiones inglesas de 1806/7. Y continuaría con la Independencia de Venezuela en 1811, Argentina en 1816 y posteriormente las de Chile en 1818 y Perú en 1821. A partir de estas fechas se puede dar cuenta de la magnitud y extensión del proceso revolucionario emancipador, más allá de sus contradicciones y de la clase (burguesa) que lo lideraba.

En este contexto el 25 de mayo en este contexto, fue un punto de inflexión histórico, con distintas alas políticas expresadas en su interior, unas moderadas (Saavedra o Rivadavia) y otras más radicales (Moreno, Castelli, Monteagudo). Ese 25 gran cantidad rodeó el Cabildo, desobedeciendo las órdenes de la Corona y conformando la 1° Junta de Gobierno que no tenía funcionarios de España. Se le sacaron bienes a funcionarios españoles, se expulsó a obispos y curas procorona española, entre otras medidas. Esta revolución provocó cambios políticos y sociales importantísimos, se deshicieron de los funcionarios y nobles de la corona, y se continuó con las conquistas de la Asamblea del 13, como la eliminación de todo título nobiliario y de la esclavitud. Si bien tuvo las limitaciones de su dirección burguesa, reflejaba el estadio de un proceso en ese momento histórico. Ese límite actuaría durante los años siguientes y aún hoy tiene sus elementos de continuidad, como dijimos aún en polémicas con corrientes que se reclaman de izquierda.
En nuestro país, luego de muchas contradicciones y una contraofensiva imperialista post 1810, la situación fue impulsando y presionando a los sectores más moderados o claudicantes hacia la declaración definitiva de la Independencia, que terminó firmándose en julio de 1816. Un reflejo patente de las limitaciones del proceso revolucionario de mayo, está en que nunca se pudo avanzar en las aspiraciones de los sectores más avanzados como Bolívar, San Martín, Miranda o Sucre, que siempre imaginaron el fin de la gesta en la conformación de una gran “patria” Latinoamericana, sin fronteras nacionales, que uniera a todos los pueblos y pudiera independizarse definitivamente de toda opresión imperial extranjera. No fue esto lo que sucedió, sino que en cada país fueron primando las tendencias más moderadas (cada vez más reaccionarias con los años), reconfigurando Estados nacionales burgueses, muy ligados y dependientes a los distintos imperios, como el ascendente imperio inglés en el caso de Argentina, al cual la burguesía autóctona se fue asimilando y asociando luego de que fuera decayendo el proceso revolucionario de mayo.
Esta deuda, en un contexto totalmente distinto, con distintos actores y clases sociales en danza, aún persiste en la actualidad. La necesidad de una nueva, segunda y definitiva independencia, ahora ya no contra el imperio español o británico, sino contra el imperialismo yanqui, sigue a la orden del día. Pero esta segunda independencia, no puede ya ser encabezada, ni siquiera acompañada, por sectores burgueses, como opina gran parte de los progresismos o el estalinismo. Hace más de un siglo que esta clase burguesa no sólo perdió todo carácter revolucionario o incluso progresivo, sino que es clara y definitivamente reaccionaria y contrarrevolucionaria. La tarea de sacarnos de encima todo yugo económico, político y militar imperialista en la actualidad sólo puede estar en manos de la clase trabajadora, la única capaz de poder enfrentar a la burguesía hasta el fin y conseguir algo muy parecido a lo que aspiraban aquellos libertadores, la unidad de toda Latinoamérica, pero ahora bajo la forma política y social de una Federación de Repúblicas Socialistas de Latinoamérica.

El pacto entreguista de Milei y LLA

Opuesto por el vértice a las jornadas de mayo de 1810 está el pacto de entrega que propone Milei a los gobernadores y que muchos comparan con el de Roca-Runciman ante los ingleses. A tal punto que al momento de escribir esta nota el propio gobierno relativizó que efectivamente se haga para el 15 de mayo, ya que ahora presenta como prerrequisito y a la vez chantaje que salga la ley Bases. Lo cierto es que se basa en 10 puntos, todos ellos antiobreros y antipopulares hasta la médula, de entrega y sumisión al gran capital corporativo y el imperialismo:

Inviolabilidad de la propiedad privada (para que no se puedan tocar las privatizadas, ni mucho menos ninguna empresa privada);
Equilibrio fiscal innegociable (lo que implica continuidad del ajuste sobre las masas, ahogo económico a las provincias, parate de obra pública, recortes en universidades, educación, salud, etc);
Reducción del gasto público a niveles históricos (lograr el 25% del PBI implica reducción de la planta del Estado, despidos, no renovación de contratos, sumado a lo detallado en el punto 2);
Reforma tributaria (bajarle los impuestos a los ricos y empresarios, mientras impone el impuesto al salario);
Coparticipación federal (rediscutiendo el actual régimen);
Explotación de recursos naturales en las provincias (avanzar con el extractivismo y la megaminería);
Reforma Laboral (para acabar con todos los derechos laborales del trabajador y permitir que las empresas puedan despedir y contratar sin límites);
Reforma Previsional (elevando la edad jubilatoria, nadie, en especial las mujeres, se podrán jubilar sin 30 años de aportes mínimos);
Reforma Política (esta es una de las mayores discusiones, porque ninguno de los partidos patronales está de acuerdo, probablemente lo retire)
10- Apertura del comercio (esto es, la apertura de importaciones sin aranceles que destruirá la industria nacional y también está aquí la discusión del RIGI).
Más allá de cómo queden los distintos puntos, que están negociando, se suba alguno o se baje otro, lo cierto es que cada vez queda más patente que el objetivo central del pacto, lo que necesitan con urgencia puesto que no llegan las inversiones, es el famoso RIGI (Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones) que está siendo muy cuestionado por múltiples sectores, capitalistas grandes, no sólo las Pymes, y del que hablaremos a continuación.

¿Qué es el RIGI?

El “Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones” (RIGI) que pretende acordar Milei, es una completa entrega a las grandes corporaciones, en su mayoría multinacionales, a las que les otorga beneficios cambiarios, aduaneros y fiscales de tal magnitud que la mayoría de las empresas de la UIA, y ni que hablar de las Pymes, salieron en su contra, como lo reflejan los distintos medios periodísticos que los representan.

La idea básica declamada del gobierno es “atraer inversiones” en forma rápida y contundente. Es que todo el ajuste de estos 5 meses de terror se puede caer abajo si no cuenta con dólares frescos para poder levantar el cepo, hacer arrancar la economía e intentar salir de la recesión en la que nos metió. Recién ahí pueden ir pensando en algún plan de estabilidad y crecimiento, lo cual parece una utopía en la actualidad.
En resumen, el RIGI consiste en incentivar por 30 años la inversión privada extranjera en nuestro país. El mínimo a invertir sería de 200 millones de dólares (pero no se les exige que sea inmediato ni todo junto, puede ser un “plan de inversiones”). La cifra es tan grande que se entiende por qué se quejan los empresarios y pymes, porque los deja afuera a ellos. Para tentarlos otorga beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios. Con especial énfasis en las inversiones en minería, petróleo, gas y algo de agropecuarias. Es decir nos relega por completo a la producción de materias primas (comodities), eliminando toda posibilidad de desarrollo industrial del país. Les permite a esos “inversores” importar sin aranceles bienes de capital y de insumo, por lo tanto no tienen la obligación de comprarlos en el país, lo que sigue destruyendo la industria nacional y es una gran ventaja frente al resto de los industriales, que tienen que pagar las importaciones hasta con el impuesto PAIS. Incluso podrían “importar la mano de obra”, es decir que ni siquiera les exige que contraten personal argentino. Tampoco tienen que pagar derechos de exportación los primeros 3 años.

Les baja a las grandes empresas el impuesto a las ganancias del 35 al 25%, devolución de los saldos (ganancias) en menos de 3 meses.)
Entre los beneficios cambiarios está la libre disponibilidad de divisas que llega hasta el 100% luego del tercer año es decir, se pueden llevar el total de las ganancias sin dejar un peso. Ninguna empresa en el mundo se atrevió a pedir tanto, se lo otorga solito Milei. Y le da una estabilidad impositiva por 30 años.

Son tantas las concesiones que otorga que, como dije, todos los sectores burgueses excepto Techint y algunos pocos más, han salido a denunciar que esto destruiría la industria y nos condenaría para siempre a ser un país sólo productor de materias primas. De desarrollo industrial y generación de trabajo, ni hablemos. También han elevado sus quejas los gobernadores de las provincias mineras, ya que con este régimen las empresas quedarían exentas de tributar en la provincia, sólo lo harían a nivel central y luego Milei no les retorna ni un peso porque… “no hay plata”.

Por todo esto y porque además implica la entrega lisa y llana de toda soberanía, la entrada del extractivismo y la megaminería sin límites, etc. es que desde el MST rechazamos no sólo el RIGI sino todo el Pacto del 25/5, toda la Ley Bases y el DNU, llamamos a movilizarnos para impedir que avancen con esta iniciativa que es definitivamente contra las y los trabajadores y todo el pueblo.

 

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Milei: fantasía económica, con stand up https://mst.org.ar/2024/05/02/milei-fantasia-economica-con-stand-up/ Thu, 02 May 2024 20:35:12 +0000 https://mst.org.ar/?p=35355 Días atrás Milei hizo dos discursos sobre economía: uno por cadena nacional y otro con un grotesco stand up. Planteó un presente y un futuro de fantasía. Pero la realidad desmiente tanto verso.

Escribe: Gerardo Uceda

El día previo a la enorme marcha federal educativa, Milei anunció por cadena que se había alcanzado en tres meses un superávit primario y financiero como gran proeza. Dijo que de 123 años sólo en diez hubo superávit. Y que su gobierno lo logró en tiempo récord, pese a que heredó un déficit de más de 15 puntos del PBI (lo que no es cierto), con una crisis peor a la de 2001 (lo cual es falso). Lo único cierto es que con su ajuste feroz nos estamos acercando rápido a una crisis como la de 2001.

Con medias verdades y mentiras completas, ocultó que el principal destinatario del ajuste es el pueblo y sobre todo los jubilados. Dijo que sólo los ajustó 0,4% del 5% total que bajó por el ajuste del Tesoro, pero en realidad los ajustó más del doble: 1%. Defendió todos los beneficios a las grandes patronales: devaluación, exenciones fiscales, blanqueo. Según él la Argentina tiene la mayor presión impositiva del mundo a los empresarios, pero Chequeado.com confirma que acá los capitalistas pagan 29% promedio… y en Dinamarca 47,4%, en Francia 45,2% y en Finlandia 43,2%.

El otro discurso, un stand up tragicómico, fue ante sus amigos de la Fundación Libertad, rodeado de capitalistas y ex presidentes de derecha. Mintió aún más, augurando que la economía dejó de caer, “nos vamos para arriba como pedo de buzo” y la inflación baja. Llamó a los empresarios a invertir rápido en este país, cuyo destino es la recuperación y el crecimiento…

Delirante para millones de trabajadores, clase media, jubilados, desocupados, que vemos caer los ingresos o directamente entramos en la pobreza o la indigencia, con tarifazos que siguen y una inflación que araña el 300% anual. Milei pretende que aguantemos este brutal ajuste, ilusionando con un futuro mejor que nunca llegará. Pero no hace falta ser economista para desenmascarar sus mentiras.

El ajuste real y quién lo paga

Es real que marzo terminó con un superávit primario de 625 mil millones, mejor que la meta del FMI, y eso le da un margen para lograrlo también en el segundo trimestre. Pero se debe a la brutalidad del ajuste. Y no es real que ese superávit preanuncie una recuperación ni un crecimiento sostenido. Es que se logró a costa de motosierra, licuando los salarios y jubilaciones mediante una inflación que superó el 50% en el primer trimestre y más del 80% desde que asumió Milei.

Casi todos los analistas, incluido el FMI, coinciden que semejante ajuste no es sostenible en el tiempo. Llevará a una depresión económica con despidos, cierres de empresas, caída de la recaudación y ese círculo vicioso frenaría cualquier crecimiento. Además la baja de la “inflación núcleo” está asociada a la caída en picada del consumo, incluso alimentos y productos de primera necesidad. Pero este empobrecimiento que sufrimos el 90% de la población aumenta el malhumor, en una caldera que puede estallar.

Que el ajuste de Milei no lo pagó la “casta” ni los grandes capitalistas no necesita demasiada demostración. Los sueldos de 4 y 5 millones de los funcionarios como Adorni, los más de 6 millones que se votaron los senadores, la devaluación del 118% que le dio en bandeja a los exportadores y los blanqueos para plata fugada lo demuestran.

Los jubilados y los trabajadores pagamos gran parte del ajuste. Las jubilaciones perdieron del 28 al 43% de poder adquisitivo en un año, los trabajadores registrados perdieron el 15% después de estas paritarias, los estatales un 30% y los no registrados más del 45%. Los programas sociales bajaron el 52,5% y la ayuda alimentaria un 8%. La licuadora licuó todos nuestros ingresos.

Y la motosierra en las cuentas públicas es un 30,7% del recorte. La obra pública cayó un 88%, causando suspensiones y despidos, y se frenaron un 77% las transferencias a las provincias. En salud se recortó un 44,9%, mientras los hospitales públicos reciben cada vez más gente que se baja de las prepagas impagables. En energía se recortó un 67%, en transporte un 31%, en las universidades un 33% y todo así.

Perspectivas

Lejos de la pronta recuperación en “V” que vaticina Milei, es más probable entrar en una depresión larga, en “L”. Y aunque siempre tras toda caída profunda hay algo de rebote, para los sectores más bajos la recuperación nunca es completa y ahora la caída afecta también a sectores medios.

La propia economía capitalista corre riesgo, ya que la caída del consumo, el cierre de fábricas y comercios hará bajar la recaudación. Por eso el superávit logrado en marzo no es sustentable y llevará a tener que subir impuestos, al revés de lo que decía Milei (en realidad la presión fiscal ya aumentó por el impuesto PAIS).

Hasta los analistas burgueses ven improbable la continuidad de este ajuste, porque para lograr un crecimiento a su medida hace falta una segunda parte del plan, con reforma laboral a fondo, lo que llevará a mayor bronca y resistencia, con la posibilidad de que las luchas hagan saltar todo el ajuste.

 

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Bajo el signo de Milei. Perspectiva económica https://mst.org.ar/2024/02/29/bajo-el-signo-de-milei-perspectiva-economica/ Thu, 29 Feb 2024 22:49:23 +0000 https://mst.org.ar/?p=35054 A pesar de la derrota sufrida en Diputados, al caer la Ley Ómnibus, Milei y los suyos duplicaron la apuesta aplicando por decreto una serie de medidas que multiplican y aceleran el ajuste. Esto lo hacen cuando la inflación acumulada desde la asunción ya superó el 50% en 2 meses y la pobreza ya afecta a más del 57% de la población. Veamos algunas de las medidas motorizadas desde Economía.

Escribe: Gerardo Uceda

Cuando la Ley Ómnibus fue derrotada en las calles y no producto de la rosca entre Diputados del PJ, acuerdistas y oficialistas, dijimos que la movilización debía continuar hasta derrotar por completo al plan de ajuste del Gobierno, porque éste volvería a la carga más temprano que tarde para continuar con el brutal ajuste. No nos equivocamos.
Desde que asumió, quedó claro que Milei quiere que el costo de la crisis lo paguen los trabajadores y el pueblo no la “casta”. Así fue con su primer medida: la devaluación del peso que incrementó el valor del dólar oficial un 120%, aceleró la inflación a un 25% en diciembre y luego a un 20,6% en enero (con un acumulado del 50,7%), dejando un tendal de pobreza a lo largo y ancho del país, que la UCA acaba de publicar está en el 57,4% (27 millones). Pasó peor aún con la indigencia que trepó del 9,6% al 15% en enero de este año. La contracara es que los grandes exportadores agro-mineros, petroleros, etc. recibieron como regalo del cielo un incremento del 120% en sus facturaciones producto de la citada apreciación del dólar oficial. La liberación de los precios permitió que otros sectores formadores de precios como grandes cadenas de alimentos y supermercados también hicieran su agosto, con remarcaciones del 200% y hasta 300% en un año, y si no aumentan más es por la baja del consumo y que todavía no se traslada a precios los aumentos tarifarios previstos para los próximos 2 meses.

Aunque derrotada al Ley Ómnibus, el feroz ataque a los derechos laborales, jubilatorios y sociales continúa por parte del gobierno de Milei. Cada día nos despertamos con nuevos anuncios desde la Rosada, dando cuenta de todo tipo de recortes. Veamos los más importantes.

Las principales medidas del recorte

Sin pretender abarcar a todas ellas, digamos que en las últimas dos semanas y a través del vocero presidencial Adorni, todos los días la motosierra se enciende contra el pueblo.
Así fue como anunció la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente, que giraba la nación a las provincias desde los 90 y que representa el 10-15% del sueldo de un docente. Con cara de piedra Adorni dijo que “no existe” y así dejó a las provincias en una situación crítica, muchas de ellas ya anunciaron que no podrán pagarlo, poniendo a toda la docencia del país en estado de alerta.

Días después anunció un recorte de las transferencias discrecionales y las automáticas a las provincias, lo que para algunas provincias como La Rioja, Buenos Aires o Chaco por ejemplo está cerca del 10% de los ingresos totales de las provincias. Con esto en teoría podría ahorrarse cerca de un punto del PBI (pero en los pasillos aseguran que si consigue un 0,5% Caputo se contentaría). Obviamente esto tendrá un impacto directo en frenar la obra pública de las provincias e incluso en los salarios de los trabajadores de los Estados provinciales. Por otra parte, como no tiene presupuesto aprobado 2024 y se maneja con el 2023, lo que por ley debe girar a las provincias se verá literalmente licuado por la inflación, ya que giraría nominalmente el mismo monto de hace un año atrás.

Otra, al eliminar el Fondo Compensador del Interior, que está destinado a subsidiar el transporte colectivo de pasajeros, el boleto en las provincias podría llegar hasta 1.500 pesos, cuando ya anunciaron que el subte pasaría de $125 a $574 en abril y $757 en julio. Podríamos seguir enumerando los aumentos que se vienen en la luz (150%) y en el gas (700%), siempre con la misma lógica de achique presupuestario para bajar el déficit, con el fin único de juntar dólares para pagar la deuda y sobrecumplir las metas con sus amos del FMI.

En los últimos días anunciaron la eliminación de los Fideicomisos Públicos o Fondos Fiduciarios (que representan fondos que pone el Tesoro con intermediación de la banca para que los administre y con destino o beneficiario, en general las provincias). En este caso el recorte va precedido del manido relato de ir contra los gastos o los negociados de “la política”, que tanta falta le hace a Milei dado el aumento de la bronca en el conjunto de la población al ir comprendiendo que sólo nosotros pagamos los costos. Milei anunció que los eliminará porque no son transparentes en el manejo de esos fondos (y en eso tiene razón), pero no anunció a cuántos de los 29 Fideicomisos Públicos que hay, dará de baja. Lo que sí es seguro que también redundará en paralización de obra pública, mayor desempleo, y recesión, al tener como único objetivo bajar el gasto y no ser reemplazado por ningún otro mecanismo de financiación que permita continuación de la obra o reactivación alguna.

Dolarización, la otra pata del relato

Milei se jacta de que con este brutal ajuste estaría logrando dos éxitos centrales. Uno evitar una hiperinflación de otro modo inevitable, de manera que nos traguemos que el 25% y 20,6% serían nada frente a la híper. Y dos, que con la devaluación/inflación ha logrado licuar deuda en pesos (a pesar de una monumental emisión realizada) y que esto le permitió a su vez que el BCRA comprara cerca de 7 mil millones de dólares. Según el presidente, como la base monetaria está alrededor de los 8,5 mil millones de dólares, estaría muy cerca de lograr tener los fondos necesarios para su promesa central de campaña que era la dolarización. Claro que esto no es real ya que se debe a la baja compra de dólares en estos meses, a que todavía existen asimetrías en los procesos de importaciones y exportaciones por el cambio de sistema, y todavía siguen sin desactivarse las Leliqs y otras letras. Tampoco entra en la cuenta del presidente que ya hundió, aún antes de dolarizar, a casi el 60% de los argentinos en la pobreza.

Derrotar el ajuste como única salida

Mientras desde el gobierno y los medios oficialistas hablan de que está bajando la inflación, que la recesión durará poco y que luego de unos meses de estancamiento para el tercer trimestre esperan un rebote de la economía, los pronósticos más serios dicen lo contrario. La perspectiva marcada por la CEPAL es que el 2024 cierre con -1% (es decir recesión/decrecimiento) siendo el único país en toda América Latina que estará en recesión este año. El propio FMI es más pesimista aún, estimando una caída del -2,8% (cuando antes había pronosticado un crecimiento del 2,8%), y recién prevé un crecimiento para 2025 del 5%. En el mismo sentido alerta la Came (Confederación de la mediana empresa) que la producción industrial cayó un 30% desde diciembre a fines de enero, lo que lógicamente se trasladará a suspensiones y despidos, precisamente en el sector que más empleo genera en el país.

Desde el MST en el FIT-Unidad, no defendemos ninguno de los negociados (como muchos de los Fideicomisos) que le dan letra al discurso anti-casta y corrupción de Milei. Ni queremos subsidiar a los sectores privilegiados como hizo el kirchnerismo. Pero somos categóricos en afirmar que la única salida en la actualidad es derrotar este plan íntegramente, que ha demostrado con creces que a la única “casta” que ajusta es a los trabajadores, jubilados, desocupados y conjunto del pueblo, en beneficio único del imperialismo y su deuda, de los sectores más concentrados de la burguesía y las grandes corporaciones. A ellos les transfirió y piensa seguir transfiriéndoles la totalidad del ajuste que sufrimos los de abajo, con cada vez más pobreza y recesión.

Necesitamos un plan opuesto, que empiece por no pagar la deuda externa, nacionalizar la banca y el comercio exterior para evitar la fuga de capitales y las maniobras aduaneras, una reforma tributaria donde paguen ingresos progresivos las grandes ganancias y fortunas y la especulación financiera. Con un estricto control de precios para evitar las subas leoninas que sufrimos en los últimos meses y sobre todo que empiece con un aumento inmediato de salarios, jubilaciones y planes para que cubran los $600.000 que hoy sale la canasta familiar y actualizados por la inflación. A lo que deberíamos sumar la nacionalización de la energía y servicios públicos para tener tarifas y transportes accesibles y destinar todos los recursos provenientes del no pago y los impuestos a los ricos en un verdadero plan de obras públicas y viviendas masivas que solucionen el problema de trabajo y vivienda de millones.

 

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Las 10 medidas del plan motosierra https://mst.org.ar/2023/12/14/las-10-medidas-del-plan-motosierra/ Thu, 14 Dec 2023 20:51:27 +0000 https://mst.org.ar/?p=34626 Escribe: Gerardo Uceda

Lejos de ser algo nuevo o distinto, como querían hacer creer, los anuncios son un refrito de la vieja ortodoxia neoliberal de los 90, potenciadas por la tremenda crisis y que piensan descargar sin piedad sobre millones de trabajadores y pueblo en general. Las promesas de solución eliminando a la “casta” se hicieron humo. Hoy la casta volvió con Macri, Caputo, Bullrich, Scioli y Lavagna -entre otros- para ajustarnos a nosotros. Estas son las principales medidas que lanzó Caputo. Atacan a la gran mayoría, pero benefician a los mismos ricos de siempre.

1. Dólar oficial a $ 800 y suben el impuesto PAIS a las importaciones. Con esta devaluación del peso superior al 125%, la inflación subirá de modo brutal. Si antes los precios ya se habían disparado de un 50 a un 100%, será peor aún. Los salarios, jubilaciones e ingresos de la mayoría caerán a menos de la mitad. Pero no todos salimos perjudicados: los grandes exportadores de soja, maíz, carne, etc. se habrán enriquecido el doble, ya que cobrarán a un dólar duplicado y acá pagarán los salarios e insumos a un peso devaluado.

2. No renuevan los contratos en el Estado con menos de un año de vigencia. Con el verso de limpiar de ñoquis K el Estado, pretenden no renovar los contratos de unos 300.000 trabajadores. Hay miles y miles de laburantes con contratos basura desde hace años, como los hasta hace poco llamados imprescindibles, que quedarán en la calle si pasas este ajuste.

3. Suspenden la pauta oficial por un año. Si bien es un ahorro del que pueden prescindir, los $ 40 mil millones de menos en pauta publicitaria del gobierno que anunció Adorni provocarán una reducción de las tareas en medios públicos y privados, con el consiguiente recorte de personal y de salarios.

4. Reducen ministerios y secretarias. Según el ministro, equivaldría a reducir un 50% del gasto de la función pública. Si bien esta medida busca más rédito político que ahorro económico, ya que los 9 ministerios deberían cumplir las funciones de los anteriores 18, gastarán más presupuesto en áreas como Seguridad, o sea represión, y recortarán en Educación, Cultura, Ciencia y Técnica y otros sectores necesarios.

5. Reducen las transferencias a las provincias. No sólo afecta los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y los giros extra con los que el kirchnerismo condicionaba a los opositores, sino también la coparticipación federal, o sea el reparto de impuestos. Así, a buena parte de las provincias les faltarán recursos para pagar sueldos y aguinaldos.

6. Eliminan licitaciones de obra pública y suspenden las licitadas: Esto significa un parate enorme, que ya provoca despidos y suspensiones como en Vaca Muerta. Se multiplicará en cientos de empresas constructoras privadas. Se van a parar todas las obras de infraestructura, lo que causará miles de trabajadores despedidos y un atraso para el país muy difícil de revertir.

7. Reducen subsidios a la energía y el transporte. Esto provocará un tarifazo inmediato en la luz, gas, transporte, combustibles y otros servicios públicos. Según el avance de la inflación, es difícil saber en qué puede terminar. Si durante el último año de Alberto el agua aumentó el 1.000% en algunas provincias, sin subsidios las subas podrían no tener techo.

8. Congelan los planes Potenciar Trabajo al valor de 2023. Justo cuando prevén una inflación del 20 o 30% mensual y un parate de la economía (la estanflación que anunció Milei), a los sectores más pobres les congelan sus ingresos. Y tratarán de aplicarlo a los estatales, ya que se van a manejar con el Presupuesto 2023 para todo tipo de gastos. Con esto, por ejemplo, las Universidades públicas ya anunciaron que no llegarían a abril.
9. Reemplazan el sistema de importaciones por otro sin autorización previa. Al dejar de lado el actual sistema SIRA, les empiezan a allanar el camino a las grandes empresas para importar lo que quieran sin restricciones. En medio de una gran carencia de dólares, puede ser muy peligroso.

10.Duplican la AUH y suben 50% la Tarjeta Alimentar. Parece un gesto social, pero la inflación se va a comer muy pronto este aumento insuficiente. Además, como ambos programas los maneja directamente el gobierno, congelan los demás subsidios y planes que gestionan los movimientos sociales para debilitarlos.

Como vemos, es un ajustazo tremendo. A esto hay que agregar las privatizaciones de YPF, la TV pública, educación y salud ya anticipadas. Y si le sumamos la apertura total de la economía, que da paso a importar del resto del mundo con bajo o nulo arancel, más que un estancamiento de la economía se viene un derrumbe: cierres de empresas y comercios, y despidos y suspensiones en todo el sector privado dedicado al mercado interno.

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Crisis de combustibles. Sin nafta https://mst.org.ar/2023/11/08/crisis-de-combustibles-sin-nafta/ Wed, 08 Nov 2023 12:57:25 +0000 https://mst.org.ar/?p=34151 En estos días todos asistimos y sufrimos por la falta de combustibles, estaciones sin nafta, surtidores cruzados, cupos para cargar y los especuladores de siempre vendiendo a cualquier precio. Si bien no es la primera vez que sucede, la histeria en las alturas y la bronca por abajo se potenciaron por la proximidad de las elecciones del 19/11. Gobierno y oposición buscan culpables de la coyuntura en una crisis que es esencialmente estructural, como veremos.

Escribe: Gerardo Uceda

Del mismo modo que sucedió en los días previos a las generales del 22/10 con la corrida cambiaria y las remarcaciones sin par, se dio en estos últimos días una situación crítica con el faltante de combustibles. Y si bien ya todos denunciaban que la crisis venía de hacía semanas, sobre todo en el interior del país, con faltante de gasoil para las maquinarias del campo, la crisis tomó dimensiones de catástrofe cuando afectó Bs As y CABA. Desde largas colas de cuadras y cuadras para cargar, pasando por surtidores cruzados o estaciones direc-tamente cerradas, hasta la implemen-tación de cupos para cargar y, por supuesto, la aparición de especula-dores que vendían el litro de nafta hasta el doble de su valor de mercado, mostraban a las claras que la situación era seria. Del otro lado miles, millones de argentinos sufríamos las consecuencias, sin poder cargar combustible en el auto o la moto para ir a trabajar. Se puso rápidamente en evidencia que no era un problema de las estaciones de servicio, ni siquiera de logística de distribución. El faltante abarcaba prácticamente a todo el país. El malhumor social, altísimo por la crisis económica crónica, trepó rápidamente. Todos los medios de comunicación lo tomaron como tema central durante días, incluyendo decenas de noteros que iban a recoger la bronca de la gente en la colas de las bombas de nafta. A pocos días del ballotage, todo se potencia y la situación impactó de lleno en los candidatos y sus aparatos políticos, tratando de zafar unos y de llevar agua para su molino los otros.

Massa desde Tucumán responsa-bilizó a las petroleras, culpándolas de acaparamiento y de que querían espe-cular ante una posible nueva devaluación y un supuesto próximo aumento del 20-40%. Diciendo que no había razones para el faltante ya que la Argentina estaba ante una producción récord de petróleo y que prohibiría la exportación de crudo si no aparecía la nafta en las estaciones de servicio. Sabiendo que la gente lo responsabili-zaría a él y su gobierno de esta crisis, y la altísima posibilidad de que esto se tradujera en una mayor cantidad de voto bronca en su contra.

Por su parte desde la oposición Macri-Mileista aprovecharon para cargar las tintas sobre la inoperancia del gobierno, la crisis estructural que existe y sobre todo recalcando que el precio de los combustibles es el más bajo de la región en dólares y que la culpa del faltante es del gobierno que no autoriza aumentos acompasados con la inflación (las naftas aumentaron menos que la inflación en el último año, por directivas del gobierno) y una recomposición más de fondo que sitúe su precio al nivel de los países que nos rodean. Su posición es clara y siempre del lado de los grandes empresarios sin importar que los de abajo no podamos pagarla y que con el aumento por ellos propuesto, se catapulte la inflación precisamente por ese aumento generalizado en los combustibles, que van desde el encarecimiento de los fletes, hasta la energía eléctrica o gas para la producción.
Ambos dicen algunas cosas ciertas en un mar de mentiras que les sirven para justificar su posicionamiento político o su doble discurso. Veamos en forma resumida por qué decimos esto.

Las causas coyunturales

Aquí es quizás donde haya menos diferencias entre las posiciones del gobierno y la oposición, que las causas superficiales saltan a la vista. Hay varias, la falta de ingreso de combustibles importados por falta de dólares para pagar los buques aparece como la más importante. Se filtró que entre 4 y 10 buques con nafta y gasoil estaban listos para descargar pero no lo hicieron en las semanas previas, sencillamente porque no había dólares para pagarles. A esto se sumó, como sucede en cualquier crisis por falta de una mercancía, que la gente ante el riesgo de quedarse varada y sin poder movilizarse o trabajar, salió rápidamente a llenar sus tanques, produciendo una disminución de los stocks rápidamente. También está el factor estacional ya que en esta época se suma la cosecha del sector agrícola, que consume una mayor cantidad de gasoil en el campo. Por último, agreguemos que evidentemente siempre hay especulación con acaparamiento, de los comerciantes esperando un casi seguro aumento en los precios, que el gobierno tendría que otorgar dado el malestar creciente en la población, en un contexto electoral. Aumento que era solicitado a gritos por la oposición (a la que le conviene no sólo horadar a Massa, sino también que éste le haga el trabajo sucio en caso de que ellos ganen en noviembre). Por su parte desde economía eligieron poner énfasis en el aspecto especulador de las empresas petroleras, para así ganar un poco de «mística» popular, mien-tras hacían las gestiones para que aparecieran los dólares para pagar a los 10 barcos que, según prometen estarían actualmente descargando sus combustibles, lo que permitiría solucionar la coyuntura y ver de llegar un poco más tranquilos al 19/11, con alguna posibilidad de ganar el ballotage, cosa que, si continuaba la crisis, aparecía como muy complicado.

Razones estructurales

Aunque no pretendemos abordar todas las causas, es necesario hacer un poco de historia para comprender el problema de fondo que tiene la producción y elaboración de combustibles en el país desde hace años.

Podríamos decir que un quiebre fue la privatización de YPF por parte de Menem. Hasta esos años la Argentina no sólo se autoabastecía del petróleo, gas y combustibles refinados sino que los exportaba, teniendo excedente de los mismos. La privatización a manos de Repsol produjo un cambio drástico y sostenido en el tiempo que, podemos resumir en dos o tres hechos centrales, la exportación de crudo para obtener ganancias rápidas con el precio ascendente en la época en el mercado internacional, la falta de inversión en exploración petrolera de nuevas áreas y la falta de inversión en nuevas destilerías para refinar mayor cantidad de petróleo en forma sostenida.

La exportación del crudo excedente se está verificando aún en nuestros días, es la parte de razón que tiene Massa al decir que hay un récord de producción este año. Lo que el ministro candidato «olvida» es que recién estamos alcanzando los niveles de producción del 2008 y todavía estamos por debajo de lo producido en 1998 por ejemplo. Además que esta «producción récord» está basada en el aumento del 250% de Vaca Muerta, que contribuye en casi el 40% a la producción total (con el desastre ecológico que veremos en otro artículo luego), mientras que los pozos tradicionales de Santa Cruz produjeron menos de 2 millones de m3, Chubut bajó en un año el 14%. Mientras que Mendoza y Río Negro registraron los valores más bajos de los últimos 15 años. La causa de esto es muy sencilla de explicar para los expertos. Desde la década del 90 la privatizada Repsol no invirtió prácticamente nada en exploración (la parte más costosa de toda la producción petrolera).

La refinación de combustibles tampoco creció al ritmo deseado, también por falta de inversión. Así hoy Argentina sólo produce un 80% de los combustibles refinados que necesita para su funcionamiento cotidiano, el 20% restante es importado a través de los dichosos barcos hoy en cuestión. En los tiempos de Néstor y Cristina esto pasaba desapercibido por que se pagaban con los ingresos resultantes del excedente de la soja y demás cereales. Hoy, sin un dólar en el BCRA, la situación se tornó crítica y será recurrente, sin dudas. Mientras tanto el «exceso de petróleo crudo» al que hace mención Massa es exportado para que lo refinen en el exterior, porque a las empresas les conviene exportarlo a 86 dólares el barril, mientras aquí lo venden a 56 dólares (el llamado barril criollo) y al gobierno también le conviene (no lo dice el ministro) porque de allí consigue algunos millones de dólares que necesita para las vacías arcas del Central. Por ello decimos que con esta política de privatización primero, con desinversiones y luego con una YPF controlada por el Estado pero al servicio de la ganancia y manejada como una privada más, éste gobierno no puede solucionar el problema de los combustibles. Recién hace un año cuando le explotó en la cara la crisis del gas, se acordaron de acelerar la construcción del gasoducto Néstor Kirchner, que lo habían tenido parado años y en el cual tienen sentada gran parte de sus esperanzas a futuro.

Por su parte la oposición Macri-Mileista no deja de vociferar a los cuatro vientos, ayudado por todos los medios de comunicación bajo su órbita, que el problema es el atraso del precio de los combustibles. Los que subieron menos que la inflación y que esto es insostenible. Mandan a todo tipo de CEO petrolero o especialista a explicar lo que para ellos es una obviedad: No se puede tener congelado un solo producto (los combustibles) en el medio de una economía inflacionaria, ya que lo único que se consigue es un faltante de ese mismo producto. Otra vez una verdad a medias, veamos.

En primer lugar la derecha nos explica que aquí el precio es de 0,89 dólares el litro (lo ridiculizan diciendo que es menor de 0,35 U$S, porque toman el blue, con el cual no se maneja la macroeconomía) y lo comparan diciendo que en Brasil es 1,41, en Uruguay y Chile mucho más. Es como comparar peras con manzanas, estos últimos no son productores de petróleo y mucho menos tienen excedentes de crudo como nosotros. Podríamos argumentar por el contrario que en Bolivia el precio es de 0,54, en Ecuador 0,63 y en Colombia 0,89 todos ellos sí son productores de hidrocarburos como nosotros. Es más llamativo aún que no citen, tanto que les gusta, al propio EEUU en donde el galón (3,78 litros) cuesta U$S 3,25 es decir 0,85 el litro y menor aún es su precio en Texas uno de los estados productores de crudo.

Entonces como vemos la crisis actual es la resultante de la privatización que llevó a una desinversión en exploración y refinación del crudo, que se mantuvo en el tiempo. Que la supuesta reestatización kirchnerista de YPF no corrigió esto ya que se sigue operando con criterios de privadas, que venden el crudo para ganar dólares sin importarle el mercado interno ni las consecuencias sobre el pueblo argentino. Y también es completamente falso que el precio del combustible en un país tenga que ser necesariamente el precio internacional, mucho menos si, intencionadamente se lo busca comparar con los países no productores, con los precios más altos como pretenden los liberfachos y la derecha en general. Si el país se auto abasteciera y produjera lo suficiente para todas las necesidades de energía del país, con una empresa YPF realmente estatal bajo el control de los trabajadores, ingenieros y técnicos podría perfectamente tener precios diferenciados y bajos de los combustibles (cosa que hizo EEUU hasta hace algunas décadas por ejemplo) para potenciar el desarrollo de su industria. Ni qué hablar que si tiene excedentes a vender en el mercado internacional, y obtener divisas que nos permitan ir invirtiendo en energías renovables y menos contaminantes, como veremos en el próximo artículo.

Matriz energética: la otra cara de la crisis

En el medio de esta crisis surge como una obligación ir a buscar las causas más profundas, últimas de la misma. Todo el mundo (excepto Milei y unos pocos negacionistas) sabe que el calentamiento global que padecemos desde hace décadas y que está a punto de convertirse en irreversible está dado por la emisión de gases provenientes del uso indiscriminado e irresponsable de los combustibles fósiles. Las grandes potencias como China y EEUU ni caso le hacen al protocolo de Kioto que obliga a reducirlas. En el país del Norte, el 84% de la energía que consume proviene del petróleo y el gas, y consumen nada menos que el 25% de la energía mundial, siendo apenas el 5% de la población del planeta. China es otro ejemplo de contaminación global, con la mayoría de sus ciudades industriales dentro de las más contaminadas del planeta. Los automóviles y los grandes edificios son los que más energía utilizan y los que más contaminan, siendo que ya hay condiciones para bajar y hasta eliminar la utilización de fósil-energía, utilizando 60% de electricidad, 20% de biocarburantes y un 20% de luz solar directa.

Pero al mundo capitalista le importa muy poco la contaminación del ser humano, lo importante es la ganancia rápida, con la menor inversión posible. Ese fue el esquema en el que se basó la producción desde el siglo XIX y que se mantiene hasta nuestros días. Es el mismo esquema que copiamos en nuestro país y que las multinacionales y empresas privadas replican, porque el petróleo y el gas se obtenían con sólo perforar el subsuelo que todos habitamos.

Incluso cuando la producción tradicional empezó su declinación como pasa actualmente en Santa Cruz, Chubut, Rio Negro o Mendoza la salida pergeñada no es la inversión en otras áreas de energías limpias, sino Vaca Muerta. Que hoy ya representa el 39% de la producción total de gas y el 45% del petróleo. Datos que indican la inversión en ésta área de petróleo no convencional fue en desmedro de las otras, bajando en forma neta la inversión en otras provincias. Sin importar que esta producción no convencional conlleva riesgos de contaminación de napas de aguas profundas y la propia utilización de químicos contaminantes y hasta desastres ambientales como ya ha pasado en distintos países del mundo como Alaska y Ecuador. Sus defensores actuales, todos partidarios de la ganancia rápida olvidan que esta producción está prohibida en decenas de países desarrollados, precisamente por el riesgo de contaminación.

Otra de las «novedades» que nos propone el progresismo de Alberto-Massa es la producción petrolera offshore, basándose en una legislación vigente que supuestamente la permite. Una falacia ya que sólo está permitida la perforación a menos de 100 mts y de lo que se habla ahora es de perforar a 1.400 o 4.000, metros con el riesgo de contaminación del mar en la zona turística de la Costa Argentina y toda la zona pesquera artesanal. Nada importa con tal de sacar ganancia rápida.

Nosotros desde el MST y la Red Ecosocialista, estamos por la disminución drástica y progresiva en la utilización de combustibles fósiles y su reemplazo acelerado, haciendo todas las inversiones necesarias para reconvertir la matriz energética en una sustentable como la eólica, o la undi-motriz (la proveniente de las ondas del mar) o incluso la solar como formas menos contaminantes que los combustibles fósiles. Es la única alternativa que tenemos para combatir y tratar de revertir el ecocidio al que nos está llevando el capitalismo en su decadencia extrema.

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Economía. El día después https://mst.org.ar/2023/10/26/economia-el-dia-despues/ Thu, 26 Oct 2023 12:58:12 +0000 https://mst.org.ar/?p=33966 Las elecciones del 22/10 se dieron luego de una semana caracterizada por la histeria de los mercados, las presiones alcistas de los dólares blues y financieros, el desabastecimiento y falta de precios marco en las mercaderías. El resultado, impensado para muchos, sin dudas tuvo su impacto inmediato en los aspectos financieros y especulativos. Sin embargo los problemas económicos estructurales persisten y persistirán más allá del balotaje. ¿Qué debemos esperar los trabajadores de la economía?

Escribe: Gerardo Uceda

Los actores económicos estuvieron agitando las aguas para cubrir sus intereses frente a la incertidumbre preelectoral. El aumento del blue y los financieros, aún con las cuevas cerradas, ejercían su presión alcista sobre el oficial, con un Banco Central sin poder de fuego para detener la corrida. Grandes comerciantes e industriales remarcando a límites insostenibles sus productos motorizaban el ascenso inflacionario, que parecía no tener techo. Finalmente también había desabastecimiento en supermercados, falta de cotización y entrega en corralones. Nadie quería entregar presupuestos con más de un día de vigencia, hasta cerraron las ferreterías de los barrios. Del otro lado las empresas y gente que tenían, sacaban la plata de los plazos fijos para abastecerse, ya que comprar dólares era prácticamente imposible. Otros compraban lo que podían con la poca plata que juntaban, y la mayoría ni siquiera podían comprar nada.

Sin duda una parte importante de esta situación de zozobra tuvo que ver con el pronóstico de las consultoras de que ganaba Milei, incluso en primera vuelta, y la posibilidad de la dolarización prometida por él, imaginando un dólar el lunes a 1.500, 2.000 o más aún. El sorpresivo resultado de un Massa ganador y por más de 6% trajo resultados más contradictorios en el panorama económico y financiero del temido lunes. El blue no se disparó, incluso bajó, pero las acciones de empresas cayeron, los dólares financieros y a futuro se mantuvieron altos o subieron. Es que a pesar del resultado favorable para el oficialismo, todos los actores de la economía saben que ésta tiene problemas estructurales gravísimos que no se corregirán por un buen resultado.

Rebobinando un poco

Si nos abstraemos de la locura de los previos 10-15 días al 22/10 y tratamos de ver cómo estaba nuestra economía, podremos encontrar las causas de lo que está pasado ahora y más importante, tratar de prever lo que se viene.

Recordemos que Massa y los suyos habían firmado el acuerdo con el FMI donde se comprometían a pagar puntualmente la fraudulenta deuda contraída por Macri, eso exigía un ajuste severo que, lógicamente querían hacer caer sobre las espaldas del pueblo. Sin embargo a la vuelta de la esquina estaban las PASO de agosto y entonces Massa optó por una de cal y una de arena: al día siguiente del 13/8 devaluó un 20% el peso y todos nos volvimos más pobres, la inflación subió un escalón más y todos ya proyectaban más de un 127% anual (hoy ya se proyecta 140-180%, quién sabe) y todos nosotros, otra vez, nos volvimos más pobres. La bronca aumentó y el ministro candidato decidió dar bonos a trabajadores, a jubilados, bajar impuestos a las empresas, pero nada alcanzaba aún. Fue más allá, prácticamente eliminó el impuesto a las «ganancias» de los trabajadores, sacó el IVA en las compras con débito, y otra serie de medidas destinadas a que la gente tuviera plata en el bolsillo y generar la sensación de que estábamos un poco mejor. Esto encendió las luces rojas de todos los economistas ortodoxos y no tanto, todos coincidieron que largar al mercado tamaña cantidad de pesos en un marco de inflación tan alta, era echar leña al fuego y nos ponía a la puerta de la hiperinflación.

Resumiendo, previo a estas elecciones ya teníamos un acuerdo con el FMI que exigía un ajuste, y una inflación que se espiralaba al riesgo de una hiper. Mientras que de fondo no se había arreglado nada, seguíamos sin dólares en el Central, sin inversión productiva, la pobreza (producto de la devaluación y la inflación) había superado el 40% general y más del 60% en niños y sin luz visible al final del túnel, como diría Macri.

El panorama abierto el 22

La burguesía y el imperialismo tenían la esperanza que al balotaje entrara JxC, sector en el que confiaba que aplicaría una política económica que vienen reclamando desde hace años y que podemos resumir en ajuste rápido tipo shock, con gobernabilidad y apoyo político sólido para aplicarlo y un plan de consenso o acuerdo social con sectores de la burocracia sindical para contener un probable estallido social.

Nada de esto sucedió el domingo, ninguna de las dos variables son confiables para ellos. En la dolarización de Milei nadie de los grandes cree, no sólo porque no hay dólares en el BCRA para llevarla adelante por nuestros propios medios, sino porque tampoco hay quien quiera prestar semejante cantidad al país (se necesitarían más de 50 o 60 mil millones de dólares), tampoco ven la posibilidad de éxito de un plan tipo Bonex para endeudarse a futuro y así poder dolarizar. Tampoco ven que Milei tenga fuerza política para asegurar la gobernabilidad si quiere imponer sus medidas anunciadas. En definitiva el imperialismo (ya lo hizo saber muchas veces a través de sus medios de comunicación) y las grandes corporaciones ven que Milei no podría llevar adelante un ajuste de semejante envergadura.

Por otra parte, si Massa se rearma, aglutina al PJ y seduce a los radicales de las provincias podría ser garantía de mayor gobernabilidad, sobre todo teniendo a la burocracia de su lado. El gran problema que tienen con Massa (habida cuenta de sus últimos antecedentes como el Plan Platita) es que no confían en que aplique el ajuste en forma de shock sobre las masas. Un ajuste gradual como el que imaginan de él, sería incapaz de bajar la inflación y estabilizar la economía a su gusto. Esta es la razón, además de los problemas estructurales que ya mencionamos, que explica el comportamiento contradictorio de los mercados, que siguen especulando y presionando para una devaluación del dólar oficial (recordemos que Melconian de JxC, había dicho que debería estar a $500 la semana siguiente a las elecciones), pero por otro lado no ven que se vaya a un abismo en el próximo mes.

La perspectiva

Es indudable que seguirá la inestabilidad, las corridas, el aumento de la inflación y los riesgos de una hiper, hasta el balotaje y hasta diciembre. Es que los especuladores y todas las grandes corporaciones van a seguir operando para que sea quien sea el vencedor de la segunda vuelta, aplique el ajuste que ellos quieren. Su objetivo principal es que este ajuste pase por reformas de fondo, sobre las jubilaciones y la edad jubilatoria, sobre los salarios y los derechos laborales (indemnizaciones, sindicalización, estabilidad laboral, etc.), eliminación de planes sociales y achicamiento del Estado para logra su ansiado déficit 0, que garantice el pago al FMI y permita bajar la emisión monetaria y por ende la inflación, a costa de que lo paguemos los de abajo, con mayor pobreza, pérdida del poder adquisitivo de nuestros sueldos, aumentos de tarifas y pérdida de derechos.

Como dijimos, no tienen confianza plena en ninguno de los dos posibles futuros presidentes. Pero seguirán insistiendo y operando para que lo apliquen, se llame Massa o Milei el futuro presidente. Pretenden moderar un poco las locas propuestas de este último para que no se incendie el país en pocos meses y convencer al primero para que deje el gradualismo y lo haga en forma de shock.

Para esto tenemos que prepararnos y desde el MST en el FIT-U llamamos a todos a organizarnos para enfrentar en las calles el ajuste que se viene.

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La verdad sobre la estructura impositiva en la Argentina https://mst.org.ar/2023/09/28/la-verdad-sobre-la-estructura-impositiva-en-la-argentina/ Thu, 28 Sep 2023 22:59:40 +0000 https://mst.org.ar/?p=33769 Desde hace décadas que los capitalistas argentinos se vienen quejando de la gran presión tributaria-impositiva que tienen. Sostienen que son los capitalistas que más pagan impuestos en la región y de los mayores del mundo. Que tienen 148 o más impuestos que pagar entre nacionales, provinciales y municipales y que esto es lo que hace que no sean competitivos a nivel mundial, que no puedan exportar, etc. Como toda verdad a medias, todo esto es una gran mentira. Es real que la estructura tributaria argentina es compleja reflejando un camino de crisis en crisis. También es verdad que se pagan entre 148 y 161 impuestos contando todas las jurisdicciones. Ahora bien, es completamente falso que los capitalistas autóctonos sean los que más pagan en el mundo, mucho menos que por ello sean menos competitivos. Veamos algunos datos serios.

Para empezar digamos que nuestro país, con sus 148 impuestos, recién está en el lugar N° 13 del ranking de la OCDE 2022 de lo que aportan las empresas al PBI con el 29,1% mientras que países como Francia (46,7%) Alemania (42,2%), España (38,8%), Reino Unido (33,5%) o Italia (43,5%) y hasta el propio EEUU -tan grato a Milei- y China están por encima nuestro. Además estos países tienen una competitividad empresaria muy superior a la nuestra. De esto se puede inferir rápidamente que el pago de impuestos por parte de las empresas al Estado Nacional, no sólo es relativamente baja en nuestro país, sino que además no tiene relación directa con la competitividad y productividad de las mismas (sino con un sinnúmero de factores que están por fuera del alcance de esta nota).
Segundo aspecto, tampoco es cierto que con sus «impuestos a las ganancias» sean los que más aportan al PBI (menos si de grandes empresas estamos hablando, ya que la mayor parte la aportan las empresas menores). Si bien hay como dicen cerca de 148 impuestos, el 83% del ingreso está concentrado en alrededor de 9 impuestos, del cual el principal es el IVA (el más regresivo de los impuestos ya que lo paga por igual la gran corporación como el desocupado en cada compra) siendo el 7% de PBI, segundo viene Ganancias con el 5,7% (pero recordar que de esto hasta hoy, con la cuarta categoría vigente, el 2,5% lo pagan los trabajadores), y el de Ingresos Brutos (4% del PIB que lo pagan la mayor parte las PYMEs y hasta los monotributistas menores). También son importantes los ingresos de la seguridad social (de la cual nuevamente los capitalistas solo pagan el 3% mientras que los trabajadores pagamos el 2,1%). Y todo esto sin nombrar los pagos de impuestos que hacemos los millones de argentinos al pagar la luz, el gas, el transporte, la nafta, entre otros. De modo que si de verdad quisiéramos discriminar lo que pagan los empresarios nos quedaríamos en que ellos no terminarían pagando ni siquiera el 20% de los impuestos tal como dice la OCDE, mientras que los 46 millones restantes sostenemos el 80% del gasto.

Por último, para no extendernos más, digamos que en la práctica los ricos casi no tributan. Ya que según un estudio aparecido en EEUU, los capitalistas no pagan ni por la mitad de lo que realmente ganan. En él se señala que del movimiento total económico que no tributa impuestos el 35% viene de actividades delictivas (tráfico de drogas, armas y personas), pero la mayor parte de la evasión (62%) nace del comercio fraudulento entre empresas y bancos. Y esto no sólo es en nuestro alicaído país, es una constante en el mundo capitalista actual. Es decir que los capitalistas evaden el grueso de lo que ganan, ya sea por maniobras de subfacturación, lavado, fuga a paraísos fiscales (Argentina está entre las 3 naciones con más empresas en paraísos fiscales, un escándalo) o directamente recibiendo subsidios. Mal que le pese a Milei, sólo el 3% de la evasión de impuestos es por parte de la casta política, de modo que con su eslogan de sacar la plata de ella no solucionaría prácticamente nada, lo que sucede es que Milei no se atreve a tocar a la verdadera y podrida casta de este país y el mundo que son sus protegidos, los grandes empresarios y corporaciones.

La reforma que proponemos

Digamos que tenemos un acuerdo con el resto de los analistas económicos en que la estructura impositiva argentina es un desastre y hay que cambiarla, pero por completo, eso sí. Nosotros opinamos que no se arregla creando uno que otro impuesto coyuntural como el del cheque (que vino para quedarse), menos aún el impuesto al sueldo (al que proponemos derogar por completo, como decimos en el otro artículo de esta página).
Desde el MST en el FIT-Unidad proponemos una verdadera Reforma Tributaria, simplificadamente que tenga como eje que paguen más los que más tienen, así de simple, con impuestos progresivos y altos a las grandes ganancias y fortunas.
Que también grave la renta financiera especulativa (adiós al festival de bonos, dólares financieros, etc.) para acabar con la especulación y la falta de inversión productiva (uno de los principales problemas de la baja productividad y competitividad empresarial argentina).

Una reforma que incluya también impuestos progresivos a las propiedades ociosas o desocupadas (hay miles de ejemplos de edificios enteros con cientos de departamentos a nombre de un solo dueño o propietario que hoy pagan los mismos impuestos que el que tiene un departamentito extra). Así se acabaría con el déficit de alquileres y habitacional general.

Un impuesto progresivo a la renta de la tierra, es impensado que el metro cuadrado de las tierras más fértiles del mundo (la pampa húmeda Argentina) paguen 10 veces menos y a veces mucho menos que un departamento en Villa Soldati. Es por esa razón que cientos de capitales del mundo vienen a invertir en nuestra tierra porque pagan infinitamente menos por la tierra que en Europa o los EEUU.

Obviamente a esta reforma hay que acompañarla con la nacionalización de la banca y el comercio exterior, para evitar la fuga de capitales y las maniobras de evasión que, como vimos justifican el 62% de la pérdida de ingresos que reciben los estados y que deben justificar también los más de 350 mil millones de dólares que se calcula que tienen los capitalistas argentinos en bienes en el exterior. Esos mismos capitalistas que se quejan que pagan mucho de impuesto.

Por último, no queremos dejar de señalar, aunque no sea el objeto de esta nota, que la principal fuga o desangre que nosotros evitaríamos es el pago de la fraudulenta deuda externa, por lo que a las medidas de reforma tributaria expuesta agregaríamos la suspensión de todo pago de interés y capital de la deuda externa.

 

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Debates. El salario no es ganancia, y debe cubrir la canasta familiar https://mst.org.ar/2023/09/28/debates-el-salario-no-es-ganancia-y-debe-cubrir-la-canasta-familiar/ Thu, 28 Sep 2023 22:42:16 +0000 https://mst.org.ar/?p=33764 Hace pocos días el ministro y candidato Sergio Massa anunció el aumento de piso a partir del cual los trabajadores pagarán «impuesto a las ganancias» desde octubre. Una clara maniobra electoral que irritó a la gran burguesía, descolocó a JxC que se opuso y alineó tras de él al liberfacho Milei. Desde el MST en el Frente de Izquierda decimos que es una medida positiva, pero insuficiente, coyuntural y electoralera. Se necesita anular ese impuesto regresivo y aplicar un aumento general de salarios.

Escribe: Gerardo Uceda

Después de la devaluación, los anun-cios de bonos para asalariados y jubilados, descuentos para monotributistas, créditos subsidiados y rebajas del IVA con tarjeta, tuvieron sabor a muy poco y no revirtieron la tendencia electoral del candidato-ministro Sergio Massa. Además, había aumentado la bronca y la presión por debajo de los trabajadores al acelerarse la inflación y hasta la burocracia tuvo que reclamar. Por ello, Massa se decidió por una media más audaz desde el punto de vista impositivo. Así anunció que, a partir de octubre de este año, elevaría el piso del salario que debe cobrar un trabajador para pagar impuesto a las ganancias a $ 1.770.000 o superior a 15 salarios mínimos. Con esta suba, de los cerca de un millón de trabajadores que lo pagaba a principios de año, pasarían a tributarlo sólo unos 80.000 o poco más.

Como es lógico, esta medida fue un sacudón para todos los analistas políticos y económicos del país y para el resto de los candidatos, que denunciaron rápidamente que se trataba de una maniobra electoral y que pone en riesgo la economía del país. Según expertos tributarios, el Estado dejará de percibir por esta medida alrededor del 2,5% del PBI. Ello complicaría las metas acordadas con el FMI, considerando que el compromiso era achicar el déficit en un 1.9%.

Los primeros en quejarse fueron las patronales agrarias y los grandes empresarios diciendo que a ellos no se los beneficia con una reducción de impuestos mientras que a los trabajadores sí (son unos caraduras como ya lo veremos más adelante). También los plumíferos analistas económicos a sueldo de la burguesía, que además insistieron en que poner semejante cantidad de efectivo en circulación enciende las luces rojas de un posible paso a la hiperinflación, dada la altísima inflación que se viene registrando en los últimos meses.

Otros de los descolocados por la medida fueron Patricia Bullrich y su grupo que lo venían chicaneando a Massa diciendo que sus anuncios de aumentar el piso eran sólo promesas electorales y que no se atrevería a hacerlo. El liberfacho Milei es otro que tuvo que tragar saliva y repensar su posición a sabiendas de que si votaba a favor salía el proyecto y eso podía aumentar la intención de voto hacia el Ministro. Finalmente, decidió votar a favor argumentando que él siempre votaría a favor de bajar impuestos, abriendo las puertas hacia los empresarios asegurando que él sí les bajaría los impuestos; otro tanto hicieron 3 diputados de Lousteau.

Evolución del impuesto al sueldo

Hace pocos días una excelente nota de investigación de Mariana Leiva (Cheq. 11/9/23) nos muestra cómo evolucionó el llamado impuesto a las ganancias de los trabajadores (para nosotros, impuesto al salario) desde que pegó un salto en 2008.

Para comenzar subrayamos que no es un dato menor que el impuesto se haya «creado» en el tercer gobierno de Juan D. Perón, quien incluyó la «cuarta categoría» y que durante el gobierno del radical De la Rúa, en 1999, se haya creado la «tablita» que disponía que te podían extraer hasta el 35% de tu salario. En 2008 se registró el pico donde el mayor volumen de trabajadores pagaron este nefasto tributo. Fue el año en que impactó la crisis económica mundial en nuestro país y Cristina, la campeona del doble discurso, que decidió quién pagaría esa crisis que vino de las entrañas mismas del capitalismo imperialista y nos pegó de lleno. En ese año 742.000 trabajadores empezaron a pagar «ganancias» por la complicidad, burocracia mediante, de CFK, que por no elevar el piso y por la aceleración de la inflación en su 2° mandato, terminó haciendo que más de 2.800.000 trabajadores lo tributaran (datos de chequeado.com). Macri no se quedó atrás y durante su mandato, luego de una baja durante 2014-15 volvió a perforar el techo de los 2 millones pagando. Durante el gobierno de Fernández, por el achatamiento de la pirámide de sueldos, el promedio estuvo en el millón de afectados por el impuesto.

Durante estos últimos años, con la acelerada inflación y la caída del poder adquisitivo se dio una tremenda paradoja que podríamos resumir en que un trabajador era pobre (no alcanzaba a cubrir la canasta familiar) si ganaba menos de $200.000, para transformarse en rico que debía pagar ganancias tenía que ganar apenas el doble $500.000, para colmo distorsionado ya que para gastar uno dispone del neto a cobrar pero para tributar ganan-cias lo hace sobre el bruto del sueldo que es sustancialmente mayor. Una barbaridad.
Ahora, con esta medida aprobada en Diputados, sólo unos 80 mil trabajadores seguirán pagado si ganan más de $1.770.000 actuales o ligado al mínimo salarial ya que se estableció que sea también a partir de 15 salarios mínimos. De modo que si éste aumenta también aumentará el piso sobre el cual se paga. Desde el punto de vista capitalista, es lógico que estén preocupados ya que representa, como dijimos, el 2,5% del PBI, que es muchísima plata para un país hipotecado como el nuestro. Se quejan porque la medida va a contramano de sus intenciones que son hacernos pagar la crisis a los trabajadores, así, por lo menos una parte de los trabajadores registrados y de mejores ingresos no la estarían pagando a la medida de las necesidades de la gran burguesía. Sin embargo, es una medida muy parcial en función de las necesidades actuales de los trabajadores.

Los trabajadores no debemos pagar ganancias

Más allá de ser electoralista y parcial, aunque positiva, la discusión de fondo es si los trabajadores deben o no pagar ganancias y aquí sí hay una división de aguas clara. Nunca ninguno de los que se llenaron la boca con promesas atinó a suprimir este impuesto.
La inmensa mayoría del stablishment, partiendo de las grandes corporaciones, la oligarquía del campo, los economistas burgueses de todo color político y hasta el peronismo actual aún con un complejo panorama electoral están de acuerdo en que lo paguen.

Para sustentar su posición, argumentan que es un impuesto «progresivo» ya que lo pagan más los que más ganan, que sólo habría que hacerles algunas adecuaciones como modifi-car el piso de acuerdo a la inflación, a lo sumo cambiar las alícuotas o porcentaje de incremento con cada escala salarial superior, sobre lo que no nos vamos a extender, etc. pero que en definitiva vendría siendo uno de los impuestos más «justos». Son unos completos caraduras como veremos ahora.

La divisoria de aguas con nosotros no es de monto o de porcentajes, es conceptual, de fondo. Nosotros opinamos que ningún trabajador asalariado debe pagar ganancias de su sueldo, sea este del monto que fuere, sencillamente porque no se trata de una «ganancia» que el trabajador saca de una actividad industrial, comercial o financiera por el contrario, su sueldo representa el pago que percibe de un patrón al que sí, efectivamente él le deja una ganancia. Y si vamos más al fondo de la cuestión, resulta ser que son precisamente los trabajadores de mejores salarios, los más explotados (si entendemos por explotación el porcentaje de ganancia que le dejan al capitalista, por todos conocida como tasa de plusvalía) es tal cual lo que pasa con los petroleros, los químicos, descargadores portuarios, bancarios, etc. que sin duda son los que mejores salarios reciben en cualquier país del mundo no sólo aquí, y que a pesar de esto sus salarios, nada extrañamente representan una pequeñísima parte de las ganancias totales de estas empresas sean petroleras o bancos.

Por eso es que desde el MST en el FIT-U venimos proponiendo y presentando proyectos por la anulación lisa y llana de este impuesto al sueldo, no una medida parcial y electoral como ésta. Y, en la grave situación en que se encuentra la clase trabajadora hoy, con una mayoría en la in formalidad y precari-zada, sería solamente una medida parcial. Lo que se necesita es un aumento general de salarios, jubilaciones y planes sociales acorde a la inflación, pero también para los trabajadores precarizados, cuentapropistas, etc. que supere los $ 353.000 que calculó la Junta Interna de ATE INDEC por ejemplo, que es más real que las mediciones amañadas que se hacen para que no aparezca el verdadero número de pobreza e indigencia del país.

 

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