ecosocialismo – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Thu, 14 Dec 2023 21:29:29 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png ecosocialismo – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Panorama socioambiental. Progresistas y negacionistas: todos extractivistas https://mst.org.ar/2023/12/14/panorama-socioambiental-progresistas-y-negacionistas-todos-extractivistas/ Thu, 14 Dec 2023 21:29:29 +0000 https://mst.org.ar/?p=34638 Termina un 2023 cruzado electoralmente con un avance extractivista y antidemocrático en todo el territorio. Entramos en un nuevo momento de la Argentina con el fin de los gobiernos mal llamados «progresistas», que nos dejan como saldo el triunfo de Milei y una catástrofe ambiental, social y económica.

Escribe: Jessi Gentile

Unen filas los que mandan para servir a los mandamientos del FMI y lograr «normalizar» la Argentina a los deseos del mercado y el capital financiero. Para lograrlo necesitan extinguir la resistencia, desarticular la organización, desmoralizar a los que siguen creyendo que vale la pena luchar por otra vida, una digna de ser vivida.

El PJ lo hizo

Si no fueras habitante argentino y te cuento que el gobierno nombró como funcionario del Estado Nacional a Aracre, ex-CEO de Syngenta, multinacional líder en la venta de agrotóxicos y referencia en semillas transgénicas… ¿Me dirías que gobernaban los Fernández o Milei?

Si te cuento que el Ministro del Interior impulsó convenios en 10 provincias con la empresa estatal de aguas de Israel, Mekorot, firma que está denunciada por crímenes de guerra, por restringir el suministro a la población palestina y de promover un «apartheid del agua»… ¿Me dirías que fue un ministro de los Fernández o de Milei?

Si te cuento que el gobierno unificó cuatro fuerzas de seguridad federales (Policía Federal, Gendarmería, Prefectura y Policía de Seguridad Aeroportuaria) y entró con gases y balas a la comunidad Lafken Winkul Mapu en Villa Mascardi (que integraba Rafa Nahuel, asesinado en 2017), encarcelando a mujeres y niños mapuches… ¿Me dirías que fue una política del gobierno de los Fernández o Milei?

Y si te cuento que en Jujuy para robarles el litio y el agua a la comunidades indígenas y entregárselas a las corporaciones extractivistas votaron una reforma constitucional exprés que prohíbe el derecho a la movilización. Lo hicieron con legislatura vallada, a espaldas de la comunidad, sin consulta previa, con allanamientos ilegales a la casa de referentes de lucha, con disparos a la cara de los manifestantes, detenciones arbitrarias, etc… ¿Creés que fue con el apoyo de los legisladores del PJ o de Milei?

Y hay más escenarios del PJ para presentarte. La complicidad para que el inglés Joe Lewis usurpe Lago Escondido y extienda esa impunidad a capitales cataríes para que alambren las nacientes del río Chubut hoy guardianadas en soledad por la Lof Cayunao. Hace 4 meses que el Tercer Malón de la Paz acampa en condiciones inhumanas en Plaza Lavalle, CABA, exigiendo respuestas al poder ejecutivo y al poder judicial ante la embestida racista en todos sus derechos. La detención y represión a vecinos de Exaltación de la Cruz por abrir una bandera que decía «Basta de Cáncer» en un acto donde habló el expresidente del Frente de Todos, la represión en Casilda, lxs procesadxs políticos en Chubut por defender el agua, la represión contra la población de Choya-Andalgalá. El desalojo en la provincia de Bs. As. a base de balas de plomo a familias que no tienen ni un techito para vivir.

El ejercicio de la memoria para los tiempos oscuros que se avecinan es clave para no olvidar cuál fue la respuesta política del gobierno «progresista» ante las comunidades que se organizan para defender algo tan elemental y vital como la salud y la vida.
No me mal entienda, lector. No estoy diciendo que Milei y el PJ (ya sea de Massa, Alberto o Cristina) son lo mismo, de ninguna manera. Me interesa que saquemos una misma conclusión para no caer en nuevos/viejos errores que nos llevan a nuevas/viejas frustraciones. Fue el PJ en todas sus versiones como organización sindical, ambiental, feminista, de desocupados, el responsable de parir esta bestia que viene por los pocos derechos que nos quedan por defender. Fueron muchos años desaprovechados, tiempos en que se podía construir mayoría social para conquistar soberanía alimentaria y energética, pero decidieron someternos a seguir siendo un proyecto colonial, de saqueo y dependiente. Y en esto tienen puntos de coincidencia con macristas y libertarios, tal vez algunos más ligados con China, otros con EEUU, pero todos de subordinación y superexplotación de la naturaleza y fuerza de trabajo. A decir verdad, negar el cambio climático y conceptualizar que la cordillera (tanque de agua pura) es una torta para reventar tiene puntos solidarios.

Capital fósil: nada detiene su andar, devora todo a su paso

Me parece importante no dejar de señalar, ante el escenario de EBULLICIÓN CLIMÁTICA y otra inutilísima COP, la criminal política hidrocarburífera. Fue alevoso el relato construido desde las usinas mediáticas sobre soberanía energética con el famoso gasoducto Néstor Kirchner, el oleoducto y los nuevos puertos petroleros en el Golfo San Matías, que pueden traer un relativo y coyuntural autoabastecimiento, pero con profundización de la matriz fósil, con más fracking: no es soberanía. La célebre fórmula de exportación como salvación ante la escasez de divisas es sólo una ilusión. «Las petroleras se llevan del país miles de millones de dólares en pagos de servicios, patentes e intereses de deuda. Las pérdidas de este rubro son similares a las que se van en la importación de energía» indica el Observatorio Petrolero Sur.

La centralidad y dependencia en Vaca Muerta le otorga un poder de presión a las petroleras que combinado con gobiernos tibios resultan no solo en menos retenciones y más exenciones, más subsidios, más ganancia para las petroleras, sino en nuevas técnicas peligrosísimas como las offshore en aguas profundas que vienen avanzando con audiencias públicas truchísimas convocadas por la polémica gestión del ministro de ambiente, Cabandie. Niegan a la comunidad el acceso a la información pública o SIMULAN AUDIENCIAS que no son públicas, ni vinculantes Es decir un simulacro donde no se contempla la posibilidad de rechazar el proyecto. Es de esta manera cómo han logrado hacer pasar la entrega de nuestro mar a Equinor y cía. donde ya están llevando adelante la exploración offshore con consecuencias nefastas para la vida marina.

Yo veo el futuro repetir el pasado

Milei es una regresión a los 90, viene a rematar lo poco que queda en la Argentina. Sin embargo le toca hacerlo en un mundo polarizado, en un continente de rebeliones y con 25/30 años de experiencia en organización y resistencia antiextractivista. Con el desarrollo en red de asambleas costeras que defienden el mar, con asambleas precordilleranas que defienden el agua y los cerros, con una coordinadora ambiental BFS, con independencia política y de lucha callejera para coordinar y unir ampliamente todas las peleas. Milei no es omnipotente, ni vive bajo las mismas condiciones que el menemato, no tiene estructura orgánica nacional propia, no dirige sindicatos, tampoco tiene desarrollo orgánico en las barriadas populares, ni en las universidades públicas, no tiene mayoría en las cámaras. Es decir que si avanza es por la traición de direcciones políticas y sindicales peronistas. De este lado de la trinchera la Red Ecosocialista te invita a soltar esas viejas estructuras y te anima a sumarte a construir algo nuevo libre de sectarismo y oportunismo. Abiertos a montar desde la máxima diversidad, unidad en la calle, con firmes programas que den respuesta de fondo para defender y construir más resistencia. Ellos en nombre de las «fuerzas del cielo» están convirtiendo la tierra en un infierno, sin embargo los que luchamos contra los mandamases del capitalismo sabemos que con la lucha colectiva la tierra será el paraíso. Hacete ecosocialista.

 

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Milei. Gobierno retóxico, programa contaminado https://mst.org.ar/2023/11/23/milei-gobierno-retoxico-programa-contaminado/ Thu, 23 Nov 2023 21:08:31 +0000 https://mst.org.ar/?p=34353 Oscila entre lo ridículo y lo frustrante tener que desmentir a los negacionistas de la crisis climática con evidencias tan obvias, el colapso ecológico es tan real como la tierra es redonda.

Escribe: Jessi Gentile

Ahora mismo esto se torna un desafío permanente, dado que al vocero de semejante mentira lo tenemos ocupando el sillón de Rivadavia. Ese mismo que concentra el poder para seguir defendiendo al capital agrario/fósil, vociferando más confusión hacia la población.

Nega-Sionismo: la privación del agua como política

Javier Gerardo no se sonroja cuando afirma barbaridades como que “una empresa puede contaminar un río todo lo que quiera” y que el problema, en realidad, radica en que “no hay derechos de propiedad sobre el agua, cuando falte el agua, alguien va a ver un negocio ahí y va a reclamar los derechos de propiedad. Van a ver cómo ahí sí se termina la contaminación”. El agua es vital para la vida y en la actualidad es un bien escaso y en disputa. Contaminarla pone en jaque la salud de todo lo que tiene vida a su alrededor. Solo basta con acercarse a los barrios que viven a la vera de los ríos contaminados para ver las enfermedades que generan. Además, en Argentina, la sequía y las bajantes de los ríos golpean no solo a los ecosistemas, sino también a las comunidades: son más de 7 millones de personas las que no tienen acceso al agua y asciende el número de quienes tomamos el agua con sabor, color y olor. En el mundo mueren un millón de personas al año por consecuencia de esa escasez, informes alertan que la mitad de la población mundial para el 2050 va a tener inconvenientes para acceder al agua. El discurso de Milei es muy peligroso porque hace apología de la contaminación, y al mismo tiempo, esos discursos son anticonstitucionales. En este marco, privatizar los ríos o los mares para supuestamente salvar a las ballenas, como también alegó uno de sus socios, es de una perversidad total. Los ríos y los mares no son de nadie, no se deben mercantilizar, son bienes comunes que no tienen precio porque sin ellos nuestra vida en el planeta está cuestionada.

Hace un par de horas el presidente electo anunció que una de sus primeras medidas será viajar a EEUU y a Israel. No es menor que visite estos destinos, tiene que rendir sumisión a EEUU, el gendarme mundial, quien dirige mediante el FMI nuestra economía y junto a su enclave en Medio Oriente, Israel, lleva a cabo un genocidio sobre Gaza asesinando niños, mujeres y población civil en general para anexarlo y explotar sus bienes comunes. ¿Por qué Milei visita Israel? Por dos razones: la primera está ligada a la compra de armas, al espionaje y los servicios de inteligencia. Ya anunció que la mano dura y la represión son su bandera.  La segunda razón de su visita es afianzar las relaciones con la empresa sionista de gestión del agua, Mekorot, a la que el gobierno del PJ le entregó el manejo de este bien común en 10 provincias. Así como leíste, una empresa que comete crímenes de guerra ingresa a nuestro país con total impunidad. Van a argumentar que es clave la tecnología de Mekorot para mitigar las sequías y las inundaciones, ¡mienten! Importan el modelo de una empresa que ocupa, coloniza y mata de sed al pueblo palestino para hacer en Argentina lo mismo, allá se la roban al pueblo palestino y acá a las comunidades para regalárselas a las actividades extractivistas.

Un sistema adicto (al petróleo)

La libertad Avanza ya había expresado que “el calentamiento global es una mentira”, según ellos, una invención marxista, y agregaron: “todas esas políticas que culpan al ser humano del cambio climático son falsas y lo único que buscan esas políticas es recaudar fondos para financiar vagos socialistas que escriben papers de cuarta”. Analicemos estas acusaciones.

En cuanto a la realidad de la crisis climática, el consenso científico mundial es casi absoluto, del 99.9%. El calentamiento del planeta en los últimos 250 años coincide con el desarrollo del capitalismo y expresa un salto mayor desde la segunda guerra mundial. Esto no solo significa que el actual modo de producción y consumo capitalista es el que nos está extinguiendo, sino que son los capitalistas disfrazados de negacionistas quienes también hacen dinero y acumulan capital a costa de la vida de millones. Bajo este sistema cada año se rompen records de los registros de temperatura. Nuevas imágenes de devastación son añadidas cotidianamente a los inventarios existentes, y los problemas que no motivan interés para los Estados -como el calentamiento y acidificación oceánica, la disponibilidad de agua, la pérdida masiva de especies y el deshielo del permafrost- implican consecuencias muy graves y de largo plazo.

Tras los discursos negacionistas se esconden los intereses del capital fósil. Entre 1751 y 2010 sólo 90 empresas fueron las responsables del 63% de las emisiones acumuladas, 50 de las cuales producen petróleo, gas y carbón. Y desde 1988 Exxon, Shell y Chevron son responsables del 71% de las emisiones de carbono. Desde hace 50 años, los resortes del poder (medios, sindicatos, bancos) son conscientes de las consecuencias ambientales, y se encargaron de encubrirlas. Hoy, que esas consecuencias son evidentes a los ojos de las mayorías sociales, a ese mismo poder no le cabe otra posibilidad que ser usina de la ideología de la negación.

Milei también anunció que eventualmente quiere poner a YPF en valor para privatizarla. No se conoce cuándo ni cómo, pero para hacerlo necesita mayoría en el Congreso, algo que el libertario hoy no tiene. De lo que sí hay certeza, es que el nuevo CEO será Horacio Marin, actual presidente de exploración y producción de Tecpetrol, que es el brazo petrolero del grupo Techint. Las acciones de YPF subieron como nunca desde el lunes 20, los capitalistas del mundo están mirando con mucho apetito nuestro petróleo. Hay que tener en cuenta que YPF no es una sociedad del Estado, ni es 100% estatal. YPF es una Sociedad Anónima con 51% de mayoría estatal pero que se comporta en el mercado y el país como una empresa privada. Es decir, se va a profundizar la extracción del petróleo vía fracking, offshore, gasoductos, oleoductos, que es igual a decir: se va a vender nuestro mar argentino, más contaminación, más desguace de las economías regionales, más muertes obreras, sismos y consumos irracionales de agua. Una fiesta para las empresas que seguramente tendrán mayores beneficios a través de la desregulación y quita de impuestos. Todo eso va a repercutir fuertemente en los bolsillos de los trabajadores vía tarifazos y aumento de combustibles.

La lucha contra la ultraderecha ya arrancó

Milei forma parte de un fenómeno mundial ultraderechista, fenómeno en el cual a sus primos hermanos, Trump y Bolsonaro, no les fue nada bien. Al igual que con ellos, el accionar de Milei va a generar muchísima resistencia, luchas y movilizaciones. Es clave encontrarnos en las calles de manera unitaria y coordinada como venimos haciendo con la Coordinadora Basta de Falsas Soluciones, que tiene un potencial tremendo para aunar los reclamos en las calles. Con la BFS y la Red Ecosocialista, junto a decenas de asambleas y activistas, estamos llevando adelante una Campaña Nacional Anti-Extractivista que el 4 de diciembre sale a la calle en todo el territorio para decir BASTA DE EXTRACTIVISMO, NEGACIONISTAS NUNCA MÁS. Además, el 8 de diciembre la Red Ecosocialista en todas las provincias del país llevará adelante jornadas de formación sobre la crisis climática, que se traduce en crisis capitalista, su relación con la guerra de Ucrania, con el genocidio palestino y tejeremos una hoja de ruta anticapitalista para enfrentar lo que se venga.

 

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Panorama socioambiental. El ecosocialismo como brújula estratégica https://mst.org.ar/2023/11/08/panorama-socioambiental-el-ecosocialismo-como-brujula-estrategica/ Wed, 08 Nov 2023 15:18:53 +0000 https://mst.org.ar/?p=34164 El 2023 está cerrando con una agenda ambiental intensa y cargada de desafíos. Del agropower a la ilusión offshore. Vaca Muerta a diez años a la vista. La trampa del litio en la narrativa del capitalismo verde. Las falsas polémicas del relato extractivo. La resistencia que se va cristalizando en organización desde abajo. Una contribución de análisis, programa y orientación desde anticapitalismo en clave ecológica.

Escribe: Mariano Rosa

El bloque social dominante de poder en nuestro país hace ya varias décadas que discute matices tácticos, contingentes, pero en el contexto de un conjunto de nudos estratégicos de consenso pleno:

El modelo capitalista neo-colonial supone una inserción en el mundo como proveedor de commodities.

Mercantilización de la naturaleza en todas las formas que proponga el extractivismo: desde el agronegocio al fracking, de la megaminería al litio, y de la explotación marítima offshore a la cementación urbana con fines de valoración especulativa.

La ecuación básica supone sostener esa matriz de tipo dependiente, una industria de ensamble con alta dependencia de la importación y un ciclo demandante de dólares asociado al pago de la deuda externa construida en la dictadura genocida, validada y amplificada por todos los gobiernos posteriores.

Esos puntos de referencia, esos consensos básicos del capitalismo argentino, atraviesan de forma transversal toda la propuesta programática de la política tradicional. En todo caso, el debate radica en los ritmos de ecualización de los desequilibrios coyunturales, dado que la dependencia de las tendencias económicas mundiales es absoluta, el mediano plazo no existe como horizonte temporal: la matriz capitalista neocolonial, define un tipo de política tradicional esencialmente cortoplacista. Es inevitable: no se controlan las variables de la botonera económica, las definiciones no se adoptan en Argentina, por lo tanto, la soberanía hipotecada condiciona todo. Este es el marco para entender la desesperación compartida por el agronegocio, la exploración offshore, la megaminería, el litio como ilusión o Vaca Muerta como promesa que no fue (ni de autosuficiencia energética, ni de inversión directa a gran escala). El único capitalismo que existe en estas condiciones es el extractivista y neocolonial.

Disputa global y mundo petrodependiente: guerras, pandemias y genocidios

Obviamente, el panorama de Argentina se inscribe en un planeta polarizado por el principal conflicto geopolítico de esta etapa: la disputa global por la hegemonía capitalista entre EEUU y China, y sus aliados satélites. Ese mundo, de un capitalismo que no logra remontar la caída tendencial de la tasa de retorno desde 2008, que exclusivamente conoce como mecanismo para ese propósito el reforzamiento de la explotación laboral, de todas las opresiones con fines económicos y la mercantilización de la naturaleza. Ese modelo incompatible con la vida en paz, con los derechos básicos, con la salud de los pueblos, también lo es con los ecosistemas. La pandemia de COVID fue posiblemente la primera devolución de gentilezas de una naturaleza reactiva a la intervención ecocida del capital. Y la racionalidad de la ganancia, que organiza la economía y las relaciones sociales, bajo el capitalismo explica en su barbarie, que en un mundo alertado por la ciencia hace décadas sobre la necesidad de abandonar la petrodependencia no para de expandir las fronteras más aberrantes de ese vector de energía:

La guerra en Ucrania disparó los precios del petróleo y el gas.

La incursión genocida de Israel sobre Palestina y la amenaza de expansión regional del conflicto, también hace escalar el mercado fósil.

Y ya se sabe que, bajo las condiciones de este sistema, de racionalidad inhumana de la minoría propietaria, el aumento del precio relativo de un insumo incentiva la concentración de capital en esa rama. Por lo tanto, en ese cuadro, se explica la ofensiva pro-fracking, pro-offshore y pro-fósil en toda la línea sobre nuestro país y todas las reservas conocidas y sospechadas de hidrocarburos.
Mundo polarizado. Mundo de pandemias, guerras y genocidios. Capital ecocida y las claves de la época.

Ecología política anticapitalista, es decir: ecosocialismo

No toca una fase del capitalismo donde los márgenes para posiciones reformistas son inexistentes. La aparición de esperpentos ultraderechistas como Milei, son programáticamente el deseo reprimido de toda la clase dominante. Del otro lado, crece la sensibilidad y conciencia socioambiental en clave antisistémica, ya superando la infancia política de la culpa individual. Cada vez más confluyen en la experiencia práctica de los pueblos las demandas de justicia social y ambiental. Esa antinomia falsa de la narrativa de la política y el sindicalismo tradicionales: o trabajo o naturaleza. O desarrollo en los términos del capitalismo extractivo o desigualdad y pobreza. Todo humo. Toda construcción ideológica para alimentar un sentido común alineado y confundido. Resignado a una agenda parcial y limitada de derechos. Mienten con todo su aparato estatal y mediático. Manipulan, lo intentan. Pero hay un camino alternativo, y tiene al anticapitalismo como punto de partida por necesidad inevitable, no como un a priori teórico abstracto:
Trabajar menos, para trabajar todos con derechos e ingreso suficiente. Cuestiona la ganancia empresaria, sí o sí.

Transición energética justa. Renovables y limpias, con base en otra matriz de consumo de energía: transporte público ampliado, estatal, gratuito y con control social. Otra vez, la cuestión de la propiedad privada como umbral a superar.

Comida suficiente, saludable y accesible. Es decir: chau agrotóxicos, transgénicos y pooles. Reforma agraria y repoblamiento rural con planificación democrática de la producción y comercialización. Expropiación del latifundio moderno. Anticapitalismo, otra vez.

Y entonces, el debate se desplaza a la cuestión del poder político: sin un empoderamiento pleno de la clase que trabaja, del pueblo marginado, de los de abajo, no hay reorientación, cambio de reglas y otro rumbo para el país, la región y el planeta. La revolución entonces, con su vector socioambiental, no es una utopía infantil: es una necesidad urgente.

Plan de vuelo made in Argentina

Decíamos en el arranque que el horizonte se presenta tenso y cargado de desafíos. En lo inmediato, todo el proceso de resistencia a la agenda offshore es central. De allí los Atlanticazos como bandera y el fortalecimiento de esa coordinación positiva. Mientras escribimos esta nota, nos siguen llegando testimonios del exitoso 4 de noviembre en Madryn. Otro paso adelante.

Además, el próximo 12 de noviembre, la escala la hacemos en Córdoba: San Marcos Sud, y el Festival Ambiental tan parido desde esa ruralidad que resiste que ya emociona de solo ver cómo va creciendo. A estar ahí, a multiplicar, a abrazar esa iniciativa, obviamente.
Nunca como ahora fue tan urgente la campaña Fuera Mekorot contra la empresa estatal sionista y mercantilizadora del agua reclutada por el kirchnerismo de la mano de Wado de Pedro. El monitoreo que fingen en el corredor minero cordillerano es una exploración de mercado para privatizar el agua. Hay que echar a estos cómplices de genocidio y la desposesión del pueblo palestino de Argentina y de toda la región. Más que nunca, una obligación política y de conciencia.

A la vez, y sin disociar de todo lo anterior, tenemos en el Noroeste un llamado a la revolución permanente: el litio en las condiciones de esta matriz capitalista para la transición del norte capitalista dejando el pasivo ambiental en nuestro sur pobre y depredado, con la administración de este personal político de las corporaciones, no se puede tocar. En esto, junto a las comunidades, por otro jujeñazo, hay que tener contra toda ilusión productivista una posición firme en esta coyuntura.

Y de conjunto, con todo el movimiento socioambiental en su variada paleta de matices, el 4 de diciembre se impone construir una Jornada Nacional Anti-Extractivista que siga sumando voluntades y combatiendo las usinas del capital en sus narrativas de mal-desarrollo: causa de injusticia social y ambiental, a la vez.
Es por acá. Resistir, organizar y proponer alternativa en clave estratégica ecosocialista.

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II Foro de ecología política socialista. Ante el colapso capitalista, una respuesta internacional y ecosocialista https://mst.org.ar/2023/07/13/ii-foro-de-ecologia-politica-socialista-ante-el-colapso-capitalista-una-respuesta-internacional-y-ecosocialista/ Thu, 13 Jul 2023 19:15:26 +0000 https://mst.org.ar/?p=33379 Escribe: Jessi Gentile

Con la asistencia de delegaciones de 30 países de los 5 continentes, en marzo de este año en Barcelona se desarrolló el II Congreso Mundial de la Liga Internacional Socialista.
Durante sus sesiones se resolvió que ante el colapso ecosistémico al que nos arrastra el capitalismo con pandemia mediante, guerra y la depredación de nuestro único planeta, urge darle continuidad al inédito encuentro socio ambiental que iniciamos en 2022 para seguir organizando una respuesta internacional entre las y los luchadores de todos los rincones del mundo que defendemos la vida. El II Foro de ecología política socialista, votado en dicho congreso, tuvo lugar el sábado 8 de julio. Como no podría ser de otra manera, se convirtió nuevamente en un evento único, nucleando a revolucionarios de todas las latitudes.

La jornada contó con 5 paneles, a las 10 am de nuestro país se inició el evento con dos paneles de nivel, el primero titulado Militarización de la ecología y disputa por la hegemonía. Guerra en Ucrania, amenaza nuclear y 3ra guerra mundial. Como ponentes asistieron Yegor Zamisky y Oleg Vernyk (Ucrania), Anneke Demanuele (Australia) y Alejandro Bodart (Argentina). En simultáneo se llevó adelante el panel de Saqueo, depredación y migración climática: África, Asia del Sur y Medio Oriente. Asistieron como ponentes Khoder Anwar del Líbano, Awais Qarni de Pakistán y Okaka Rodgers de Kenia.
Llegadas las 13 hs se continuó con los paneles de Petrodependencia, la ilusión del litio y falsas transiciones. Los ponentes fueron Guillermo Folguera (Argentina) y Camilo Parada (Chile) mientras que en simultáneo se llevaba adelante el panel 4: Hacia la COP 30 en Brasil: progresismo latinoamericano, greenwashing y consenso extractivista. Con informes y cierres de Mauricio Matos (Brasil) Joaquín Araneda (Chile) y Jessi Gentile (Argentina).
El foro finalizó y se sintetizaron conclusiones con el panel: Antes de que sea tarde: debates en torno a la transición poscapitalista al socialismo, compuesto por el profesor Fernando Benjumea (Colombia) y Mariano Rosa (Argentina). El evento fue traducido en simultáneo al inglés, árabe y portugués. Todos los paneles están al alcance del público en el canal de YouTube de la Liga Internacional Socialista. Sintetizamos aquí algunas intervenciones:

Alejandro Bodart: A medida que se agudice la disputa interimperialista vamos a ver desastres ambientales tremendos. EEUU da luz verde a todas las corporaciones y China se ha desarrollado con niveles de superexplotación de los trabajadores y la naturaleza. Tanto EEUU como China no tienen nada de positivo, ni de mal menor. La posibilidad de una confrontación militar y nuclear entre estos dos bloques es creciente y de darse no solo tendría consecuencias en la vida humana, sino que pondría amenazar la existencia de la humanidad misma y el costo ambiental en armas químicas sobre nuestro planeta sería incalculable. La lucha ambiental tiene que unirse a la de la clase obrera para liberarse de las ataduras que nos unen al imperialismo, pero al mismo tiempo para terminar con el sistema. Este foro tiene el objetivo de debatir estos temas y organizarnos para salvar a la humanidad, con una perspectiva al socialismo con plena democracia donde la clase obrera resuelva todo, en un mundo donde terminemos con la explotación y hagamos una vida sustentable con la naturaleza.

Oleg Vernyk : las víctimas fatales, la destrucción de la infraestructura civil, las catástrofes ecológicas, las consecuencias de la guerra en Ucrania durarán décadas. La explosión en el Embalse de Kajovka y la central hidroeléctrica ha sido un antes y un después en esta situación. Como consecuencia fueron inundadas 14 localidades, murieron 52 personas como resultado de este ataque, miles de animales y toneladas de peces. Por décadas Ucrania ahora posee un territorio desierto que antes fue tierra fértil. Según los informes como resultado del bombardeo hay 584 mil hectáreas que no podrán ser cultivables en el futuro. Antes de la invasión rusa se cultivaban hasta 4 millones toneladas de granos.
Es una verdad absoluta que el capitalismo es antiecológico, y no es compatible con la vida. Solo las ganancias condicionan su relación con la naturaleza. Alertamos la amenaza de una catástrofe mayor, que podría ser una catástrofe nuclear ligada con la posible explosión de la la central nuclear de Zaporiyia que es otro recurso que tiene el imperialismo ruso para chantajear a todos los gobiernos. Estamos convencidos de que la sociedad mundial tiene que girar por velar la defensa del ambiente. Solo el ecosocialismo podrá salvar la civilización.

Anneke Demanuele: el tratado de Aukus es una alianza estratégica militar entre Australia, Reino Unido y Estados Unidos que tendrá un impacto incalculable. Durante décadas EEUU ha sido el imperialismo hegemónico mundial, pero con el ascenso de China y el impacto de la invasión rusa en Ucrania las disputas interimperialistas están escalando. Todos los gobiernos aumentan sus gastos militares y la posibilidad de una guerra mundial crece.
El pacto está diseñado para contrarrestar la influencia de China en la región del Indo-Pacífico, ubicando de esta manera a Australia en el bloque de EEUU. Australia tendrá sus submarinos nucleares a larga distancia albergándose en todos los puertos. El crecimiento de la militarización, el impacto sobre el medio ambiente de los desechos nucleares y el aumento de convertirnos en una amenaza para China en la región es un hecho. El pueblo de Australia ha resistido durante muchos años a la megaminería de uranio, la producción nuclear y de armas nucleares. Los reactores nucleares que dan energía a estos submarinos usan un uranio enriquecido y a Australia ya le esta costando lidiar con los desechos nucleares para uso médico, ahora tendrá que absorber lo pactado en Aukus. Las consecuencias son muy graves en la vida animal y la salud humana, y no hay plan para tratar eso desechos. En el pasado incluso los han arrojado en tierras indígenas.

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Litio. El mito salvador de una economía quebrada https://mst.org.ar/2023/04/05/litio-el-mito-salvador-de-una-economia-quebrada/ Wed, 05 Apr 2023 14:40:04 +0000 https://mst.org.ar/?p=32871

Escribe: Jessi Gentile, Red Ecocosociaslista – MST

El litio es el elemento número tres de la tabla periódica, hablamos del metal más liviano, es electropositivo, su función es clave para acumular y almacenar energía en baterías, a diferencia del sol, el viento o el petróleo no es una fuente de energía sino de almacenamiento.

En relación al oro que fue descubierto en el 4000 a.c, el litio es un metal muy joven, descubierto en Suiza en 1800 y en nuestra Puna en 1920, aún no tiene el historial de guerra y conquistas que el oro, sin embargo, hoy le da carga a los dispositivos que son indispensables en nuestra vida, computadoras, celulares, tablets etc.

La batería del celular fue desarrollada en 1980 y en 1991 la empresa Sony la empezó a comercializar porque facilitaba tener una batería de muy bajo peso, pero con mucha capacidad energética, transformando al litio en el rey de la eficiencia.

Su uso habitual era para tratamientos de farmacología, en vidrios, cerámicos, como absorbente de CO2 en los submarinos, pero su uso explosivo fue con la batería.

En la actualidad un celular contiene menos de 1 gr de litio, un auto Tesla 6 kg, equivalente a 17.000 celulares. Este dato se refleja en la demanda y explotación del litio en la Puna. Si se pretendiese transformar todo el parque automotor de un país a batería de litio, estaríamos hablando de la extinción de nuestros salares, del agua y las comunidades que lo habitan.

No es transición energética, es ecocidio extractivista

El litio no se encuentra en esa condición de metal en la naturaleza, a diferencia de lo que ocurre con el oro, la plata o el cobre. El litio se puede obtener de ciertas rocas a través de la megaminería a cielo abierto con lixiviación sulfúrica, y su máxima explotación radica en Australia.

La otra fuente son los salares de altura, como Uyuni en Bolivia, Atacama en Chile o el salar del Hombre Muerto en Catamarca, el de Olaroz en Jujuy y en la Puna salteña.
Los salares son perforados entre 1.000 y 3.000 metros de profundidad hasta llegar a las napas con salmueras (ríos subterráneos) extrayendo con bombas y depositando el agua en enormes piletones de grandes extensiones, como tres mil veces la cancha de River. Durante 18 meses se evapora el agua al sol, es decir se pierde el agua que es de las comunidades y luego precipitan las sales para obtener el cloruro de litio y luego el carbonato de litio.

Argentina, Chile y Bolivia; el verdadero triángulo de las Bermudas 

El ranking de los países con las mayores reservas del mundo lo lidera Bolivia, con 21 millones de toneladas de litio; le siguen Argentina (19 millones); Chile (9,8 millones); Estados Unidos (9,1 millones) y cierra el top cinco Australia (7,3 millones). Hay más litio en Sudamérica que en Australia, aunque en éste último es más fácil extraerlo, es también más más caro, cuesta 9.000 dólares una tonelada y en Sudamérica 3.500. Algunos dirán que la diferencia de costo tiene que ver con el método de extracción ya que en roca se requiere de más tecnología y energía que la evaporación al sol, que es gratis. Aunque hay que agregar que nuestro país es amigable con las corporaciones extranjeras ofreciéndoles un país con regulación cero, con dependencia y carencia de dólares, con mano de obra precarizada y con endeudamiento externo. Además, desde 1994 la Constitución establece que los bienes comunes son de las provincias, (¡como si la hidrogeología conociera de fronteras!) lo que implica dejar a conveniencia de cada élite provincial la «negociación» de nuestros bienes con corporaciones mafiosas que manejan presupuestos más grandes que los PBI del NOA.

En los tres países latinoamericanos.  la exploración y explotación son muy distintas, aunque las consecuencias son las mismas: crisis hídrica en ecosistemas áridos, extinción de los humedales con su respectiva flora y fauna, despojo de comunidades y desocupación.

En Bolivia la explotación la hace el Estado y se asocia con privados para darle valor agregado una vez que obtiene el recurso. En Chile con el legado privatista de minerales y agua, el litio fue declarado estratégico y lo concesiona CORFO (Corporación de Fomento de la Producción) a dos empresas privadas que extraen el metal hace más de 40 años, pagando el 40% de regalías y obligadas a vender el 25% del litio en el país.

En nuestro país dos empresas están extrayendo litio aunque hay decenas de proyectos en danzas, Sales de Jujuy-Orocobre -Toyota y Livent que está en Catamarca desde los 90. Entre las dos producen unas 35.000 toneladas anuales de las 459.000 toneladas de Carbonato de Litio Equivalente que se producen en el mundo entero.

Argentina exporta el 100% como commodity a muy bajo valor y bajo el escandaloso código minero menemista, el cual impone que la regalía provincial es del 3% pero al valor de boca de mina, o sea al valor de la salmuera. Es decir, de 380 millones de dólares de recaudación los Estados cipayos se quedan con menos del 3% y los pasivos ambientales, mientras las corporaciones se quedan con las ganancias. A esto se suma el escándalo de corrupción por evasión impositiva de Livent que estaba exportando a 4.000 dólares la tonelada cuando el valor de mercado en ese momento era de 9.000 dólares.

Desde la invasión de Rusia a Ucrania la tonelada de carbonato de litio aumentó a 70.000 dólares y la proyección es que para los próximos 10 años la demanda supere a la oferta. Negocios para el triángulo de impunidad de poder político, judicial y corporativo, despojo para las mayorías sociales.

Entender el colapso y organizar la respuesta 

La ecuación que milita sin grieta la clase política es que la crisis se supera pagando al FMI y aumentando las exportaciones, una fantasía cruel que están pagando con hambre, miseria y desocupación, en un nuevo ciclo de saqueo, las mayorías sociales. La frontera extractivista del modelo primario exportador se sigue expandiendo a costa de destruir humedales, bosques, salares, contaminando y secando ríos, entregando el mar y destruyendo nuestros principales ecosistemas. La inflación camina al 120% cuando termine el año, se acaba de conocer que asciende a 18 millones de pobres la población argentina y que el porcentaje de niñez (menores de 15 años) alcanza la vergonzosa cifra del 54.2%. Con 20 millones de trabajadores ocupados de los cuales el 45,3% está precarizado.

Mientras más exportamos y más divisas entran, más pagamos y más nos empobrecen. La deuda sigue ascendiendo, llegando hoy a $396.540 millones de dólares.
El país está quebrado y es criminal seguir insistiendo con fórmulas caducas que nos han traído hasta este colapso. Rechazamos toda forma de apropiación en manos de esta lógica capitalista, corporativa y de sus gestores políticos. El modelo de producción hay que cambiarlo invirtiendo la ecuación, produciendo en función de lo que necesita la población y no la ganancia privada. No se pueden gestionar los territorios como si estuviéramos en 1880, no tiene precio la cuenca hídrica de los salares, sobre el curso del agua se organizan la vida de las comunidades y los animales. El saqueo está secando todo.

El falso progresismo y la derecha más rancia tienen puntos solidarios cuando se trata de exprimir nuestros territorios a base de contaminación y represión. Son todos negacionistas de la crisis climática pero entusiastas pagadores al FMI.

La transición post fósil no es un debate, es una urgencia evidente, pero tiene que ser sobre la base de la planificación democrática de la economía, con los trabajadores y las comunidades dentro y requiere una perspectiva internacional de complementariedad productiva y colaboración. Cambiando el régimen social de propiedad. Al mismo tiempo terminar con la obsoles-cencia programada que produce dispositivos eléctricos de corta durabilidad, es un patrón de acumulación insostenible. Al consumo fomentado de forma artificial hay que reemplazarlo por el derecho a la información pública real científica, para una re-educación consciente. Para esta perspectiva antisistémica y ecosocialista tenemos que organizarnos y en simultáneo seguir planteando que se aplique el principio precautorio, que establece que toda modalidad productiva que pueda impactar negativamente debe ser suspendida, como así también la ley general de ambiente que nos asiste como razón, incluso legal y de democracia básica. Que promuevan por ejemplo la consulta popular vinculante, para que sean los pueblos los que decidan, como ocurrió en Esquel hace 20 años contra la mega-minería.

 

 

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Antes que sea tarde: ecosocialismo urgente https://mst.org.ar/2022/12/21/antes-que-sea-tarde-ecosocialismo-urgente/ Wed, 21 Dec 2022 13:56:53 +0000 https://mst.org.ar/?p=32253 Escribe: Cele Fierro

Este 2022 cierra, tanto a nivel internacional, regional y mundial, con hipótesis confirmadas, con alertas que se corroboran y con desafíos impostergables. El informe del IPCC (Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático). La COP 27 en Egipto. Las tensiones geopolíticas, la invasión imperialista a Ucrania y su impacto socioambiental. La ofensiva del capitalismo chino sobre América Latina y nuestra agenda contra toda la casta extractivista.

Los informes científicos insisten en la necesidad de disminuir y controlar las emisiones de gas de efecto invernadero. El informe elaborado por el IPCC, publicado a principios de este año, alertaba que las emisiones se debían controlar en un plazo de 3 años para no superar 1.5°C de calentamiento global, entendido como el umbral “sostenible”. Además, plantea la necesidad de abandonar la utilización de carbón para 2050 y bajar, mínimo, un 60% el uso de petróleo y un 70% el de gas. No alcanzar estos parámetros hace que la temperatura global aumente, poniendo en riesgo la vida en el planeta. Lejos de políticas tendientes a estos objetivos, los gobiernos del mundo siguen avanzando en la agenda extractivista adicta a los combustibles fósiles.

Muestra de esto fue la COP 27, esta vez desarrollada en Egipto. En esta Cumbre se acordó la creación de un fondo de asistencia ante los daños irreversibles causados por el calentamiento global en base a compromisos que son copy-paste de los anteriores. Estuvo ausente por completo la mención de la salida de los combustibles fósiles. No está de más nombrar la hipocresía de estas Cumbres, y de la última en particular que se realizó en un país bajo un régimen represivo que actúa contra activistas políticos y ambientales, siendo también uno de los que menos políticas públicas impulsa para enfrentar el calentamiento global.

Las semanas que duró la Cumbre, sponsoreada por Coca Cola (corporación campeona del mundo en la contaminación por plástico, explotadora de obreros en todo el globo y factor de enfermedad a escala mundial), sirvieron para cerrar acuerdos y que los gobiernos y corporaciones se pinten de verde. En definitiva, la COP 27 fue puro chamuyo ambiental.
Se confirman las previsiones más catastróficas como vivimos durante todo el año. La multiplicación de violentos eventos climáticos extremos y sus consecuencias sociales y clasistas, tanto en Pakistán, Siberia, el Cuerno de África, Centroamérica y el Caribe, ponen de manifiesto que para poner fin a estos acontecimientos no hay parches que sirvan, porque las causas son sistémicas y estructurales, y las soluciones tienen que ser iguales.

La geopolítica de la rapiña imperialista: la ofensiva de China y más combustibles de origen fósil con la guerra en Ucrania

La invasión del imperialismo ruso a Ucrania, con la participación de EEUU y la OTAN de forma indirecta, no solo afecta a sus pueblos en sus territorios. Esta incursión bélica generó un alza en los precios de la energía y de los granos (commodities), afectando los costos de productos de primera necesidad para la población mundial.

Tenemos que sumar a esto dos cuestiones que afectan la situación socioambiental en el planeta. Por un lado, que producto de la dependencia del gas y petróleo ruso, distintos países buscan otras alternativas, desde reactivar industrias para la extracción y uso de carbón o acuerdos con otros países productores de combustibles fósiles. Lejos están de impulsar el desarrollo de energías limpias para una transición energética. Por el otro, el fortalecimiento armamentístico de los países reactiva esa industria, lo que significa aumentar la emisión de gases de efecto invernadero que se suman a los emitidos por el conflicto bélico en sí. Conclusión: más dependencia de combustibles fósiles, más efecto invernadero y más calentamiento global.

En este contexto, donde la rapiña imperialista está a la orden del día, China apuesta a un circuito de apropiación de bienes comunes baratos y explotación obrera para su propia competencia inter-imperialista. Se expresa en el avance del proyecto impulsado por el gobierno asiático “Ruta de la seda” que nuestro país, como otros 139 de 4 continentes, ha firmado. Este proyecto tiene consecuencias en términos de reforzamiento del extractivismo en todos los continentes sometidos y semicoloniales, que están atravesados por este plan y pierden soberanía al paso que avanza y se consolida.

La disputa interimperialista y la lucha por el reparto del mundo y sus bienes comunes nos pone en la tarea de seguir luchando por la recuperación de esos bienes comunes en manos de las corporaciones (nacionales e internacionales), presentando planes concretos de reconversión energética en clave socioambiental, puesto que los límites que existen para hacerlo no son ni científicos, ni tecnológicos, son políticos y económicos. Es por esto que la defensa de nuestros territorios, de nuestra vida, se une con la defensa de las causas por la emancipación nacional, echando a patadas a las corporaciones, rompiendo con los organismos multilaterales de crédito como el FMI, dejando de pagar la usurera deuda externa, impulsando la lucha antiimperialista de los pueblos. Estas tareas están entrelazadas con la construcción de la herramienta política de la clase trabajadora para su emancipación definitiva cuando tome las riendas de su propio destino.

Extractivismo al palo, activismo socioambiental creciente

La economía globalizada no deja por fuera a nuestro país de los embates de gobiernos ecocidas y corporaciones extractivistas. Además, el sometimiento ante el FMI y sus recetas y condicionamientos impulsan como motores económicos a la megaminería, el agronegocio, el fracking y las plataformas petroleras en el mar argentino.
Estos avances chocan con un fuerte rechazo popular debido a que crece por todo el territorio esta marea verde socioambiental.

Fue así que el diciembre pasado con la puebla en Chubut se logró frenar la zonificación minera en la meseta.

Durante el año se desarrollaron dos procesos centrales de movilización: uno de ellos fue ante las quemas en las diferentes provincias y por la Ley de Humedales, y el otro fue la lucha contra las offshore, el fracking y el gasoducto en el Golfo San Matías.

En ambos casos la movilización tuvo sus frutos, animando la conformación de la resistencia ante dichos planes, aunque el gobierno nacional, los provinciales y la oposición de derecha, sin grieta, mantienen su política ecocida.

El reclamo por la Ley de Humedales no es nuevo, y este año se incrementó ante las nuevas quemas en el Delta del Paraná. La movilización popular logró que se trate en comisiones, pero el lobby minero, ahora impulsando la extracción de litio, y la sed de dólares para pagar la deuda consiguió que se trabe, que salgan dictámenes que desconocen el proyecto consensuado y que aún hoy no tengamos Ley.

La sed de dólares es tal, que ponen en riesgo absolutamente todo. El verano pasado, el Atlanticazo sumó voluntades y fue un Tsunami en defensa de nuestro mar y de la biodiversidad, contra el plan de las plataformas petroleras que solo van a traer más contaminación afectando las economías regionales como así también la flora y fauna marina. Se suspendió gracias al pueblo en la calle y las herramientas legales. Pero tuvo un revés, ya que no podemos olvidar que las instituciones de este sistema, como es la justicia, trabajan para los intereses de los capitalistas… y ahora quieren avanzar.
La resistencia de los pueblos originarios merece un párrafo aparte, los guardianes de nuestra tierra vienen sufriendo una represión feroz como la que se vivió en Mascardi que tuvo la saña patriarcal de detener y desaparecer por horas a mujeres mapuches que hasta fueron desarraigadas de su tierra sin razón legal alguna, este camino represivo también lo sufrieron las y los vecinos de Córdoba que defienden en monte contra la maldita autovía y el heroico pueblo de Andalgalá-Choya que sigue resistiendo los embates del proyecto MARA.

Irracionalidad capitalista

Es irracional que nos sometan de manera simultánea, en un mismo territorio, de norte a sur, de este a oeste, violando toda legalidad, con represión mediante, a actividades extractivas las cuales, todas o la mayoría, están prohibidas en diversos lugares del planeta.

La conclusión a la que es central llegar tomando estos acontecimientos es que: mientras hay un claro avance de la lucha y la resistencia a las actividades depredatorias que saquean, contaminan y ponen en riesgo nuestra vida, también hay un consenso estratégico capitalista de todas las coaliciones burguesas del país, que no solo le da vía libre a estos proyectos, sino que impulsa más, y hasta pretende pintarse de verde, promocionando la extracción de litio como parte de una política de transición energética. Todo al servicio de la acumulación capitalista.
Vivimos en una democracia pro extractivista, donde los que mandan atentan contra la voluntad popular de los pueblos. Mientras hervimos entre incendios y petróleo, manipulan leyes consensuadas y nos inundan ante audiencias públicas truchas. Una verdadera democracia es la que garantiza la verdad o por lo menos el acceso a la información real, es la que permite debatir en todas las instancias públicas para que todos los sectores populares sepamos que no quedan bosques, que no quedan más humedales, que la crisis hídrica es real, que si seguimos este camino nuestra generación se encamina a vivir un aumento a los 4°C de calentamiento global, que el planeta geofísicamente está al límite, que no hay más petróleo en el planeta, por eso utilizan prácticas no convencionales y por eso la deuda que tiene la democracia con los pueblos es la del derecho a decidir, por eso las consultas vinculantes, las audiencias vinculantes y cualquier decisión tiene que ser con las comunidades adentro, porque somos la única garantía de salvaguardar la vida en este planeta.

Denunciarlos, enfrentarlos y plantear alternativas es central para que nadie compre el verso de que no hay otra opción y sólo así podremos sacar al país adelante, cuando queda claro que mientras más extractivismo hay más desigualdad, pobreza y contaminación.

¿Sos o te hacés? Ecologismo oficialista, contradicción insalvable

El debate contra el posibilismo está en todos los frentes, y en la lucha socioambiental el rol de los colectivos oficialistas ha sido cuestionado por el conjunto del activismo. Este año se les cayó del todo la careta. Fue el referente de Jóvenes por el Clima (JOCA) quien salió a defender las plataformas offshore en la costa argentina cuando miles festejaron que se iba el barco de Equinor. Son quienes se sentaron con las corporaciones mineras, quienes avalaron la trucha COP 27, y quienes terminaron defendiendo cualquier Ley de Humedales.
Son la juventud del “no se puede” ir por más, son quienes no se rebelan contra la lógica de este sistema, sino que defienden reformas menores. Con excusas defienden a este gobierno y al modelo extractivista, responsables de que la crisis climática y ecológica se continúe profundizando.

El problema exclusivo no es “la derecha” de JxC, como nos quieren hacer creer, sino que son los acuerdos estratégicos que los unen, la agenda de Alberto, CFK y de Massa es la agenda del FMI que avala la oposición, y eso significa la necesidad de más dólares, por lo tanto, más minería, agrobusiness y fracking para recolectarlos.
No hay caso, no se puede estar de los dos lados del mostrador: o se está del lado de la defensa de los bienes comunes, o con las representaciones políticas de la matriz productiva extractiva.

Demasiado tarde para no ser ecosocialista

Ante la irracionalidad capitalista, queremos poner fin a este sistema que genera y profundiza las desigualdades. Queremos una sociedad igualitaria con una planificación democrática. Queremos que se escuche y que decidan los trabajadores. Queremos una democracia real, participativa, que inicia con la prohibición de todos los agrotóxicos. Porque rechazamos este modelo del agronegocio que se basa en transgénicos, la siembra directa, la propiedad concentrada de la tierra y los alimentos envenenados, rechazamos el uso de la ciencia y la tecnología al servicio del capital y no de las necesidades populares.
Bregamos por un modelo alternativo que se plante por la prohibición de todas las industrias extractivistas. Impugnamos el productivismo de corrientes reformistas y de la izquierda que defiende la regulación y control estatal de estas actividades depredatorias (el caso JOCA en las offshore y el PO con los agrotóxicos). La ciencia bajo la lógica capitalista no es neutral, el sistema desarrolla técnicas que destruyen nuestra vida independientemente de qué clase social la dirija. Y si esa actividad no responde a ninguna necesidad social hay que abolirla.

Enfrentamos al poder económico y político, los pooles de siembra y a las multinacionales que controlan el comercio exterior, los puertos y nuestras vías navegables.
Impugnamos la convivencia de dos modelos, el del agronegocio junto al de la agroecología, como propone el brazo ambiental del gobierno. No compramos falsas soluciones y mentiras que nos ofrece este gobierno que avanza con la actividad petrolera. Necesitamos una reconversión energética a energías limpias y renovables, pero con reconversión laboral, donde el Estado se haga cargo y ningún trabajador quede en la calle, esto es posible con la expropiación de las mismas.

En nuestro país el principal bien común es la tierra, es imprescindible cambiar el régimen actual de tenencia de la tierra por una reforma agraria integral, con repoblamiento del territorio con finalidad social mayoritaria, no capitalista privada.
La agroecología como bandera, la comida como derecho social y la soberanía alimentaria como principio.

Luchamos por la participación vinculante de las comunidades, los pueblos y trabajadores en la toma de decisiones sobre qué, cómo y para qué se produce.

Tiene que estar tipificadas en el Código Penal la violacion sobre nuestros bienes comunes.
Todas las instituciones de este sistema están al servicio de los intereses de los ricos y corporaciones. Es por eso que los que gobiernan deciden impulsar estas políticas, quienes legislan lo hacen a favor de esos mismos intereses, la policía es el brazo armado del sistema que reprime a quienes nos oponemos, y la justicia avala o mira para otro lado. Por eso los cambios tienen que ser estructurales.

Creemos que la salida es colectiva, no creemos en salidas individuales. Creemos que la mejor decisión individual es sumarse a construir colectivamente un movimiento internacional, revolucionario y ecosocialista que tenga como estrategia la unidad de todos los sectores oprimidos con la clase trabajadora a la cabeza para desalojar del poder a toda la clase política patronal y ecocida que nos ha traído hasta este colapso. Antes que sea tarde: eco-socialismo urgente.

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Ley de Humedales. Los dueños del fuego y el extractivismo como política de estado https://mst.org.ar/2022/10/05/ley-de-humedales-los-duenos-del-fuego-y-el-extractivismo-como-politica-de-estado/ Wed, 05 Oct 2022 13:58:33 +0000 https://mst.org.ar/?p=31711 Escribe: Cele Fierro

El triple lobby corporativo de la agroganadería, los emprendimientos inmobiliarios y la megaminería, se impuso nuevamente ante la Ley de Humedales. Sin grieta, como es costumbre, avanza el extractivismo en Argentina en un nuevo ciclo de despojo. El reloj climático nos impone a las comunidades y organizaciones socioambientales nuevos desafíos para proteger el ambiente y la vida.

El Frente de Todos y Cambiemos suspendieron el plenario de comisiones del jueves 29, donde se iba a tratar el proyecto de ley de Humedales. Plenario que había pasado a un cuarto intermedio con la promesa de tener dictamen para que la ley sea tratada en el Congreso. Sin embargo, el miércoles a última hora llegó una carta bochornosa firmada por los jefes de todos los bloques de la cámara baja pidiendo suspender la plenaria para “escuchar la voz de los gobernadores”. Sería más acertado decir: escuchar a los agentes inmobiliarios en el Tigre, los ganaderos de las islas del Delta, los terratenientes de la Sociedad Rural, los productores de arroz en Corrientes y a las corporaciones de la megaminería de litio en los salares del NOA (los salares son humedales, así lo reconoce la Convención Ramsar y el Ministerio de Ambiente de la Nación).

Luego de 10 años de lucha, de 23 proyectos cajoneados, de 1.000.000 ha incendiadas, de promesas electorales, de un ministro de ambiente que dibuja una ley de humedales que no los protege, de movilizaciones, cortes de puentes, acampes y acciones en todo el país, solo cabe una primera conclusión: No se protegen los humedales porque el poder político protege los intereses privados y externos de empresas que después devuelven esos favores en sintonía electoral y por promesas de dólares para el pago de la estafa de la deuda externa.

Sin embargo, es interesante analizar algunos de los argumentos que nos venden, disfrazados de oportunidades económicas, el neo extractivismo (progresista, liberal, derechista, conservador, o en el que usted decida aventurarse). Toda la historieta sobre el futuro idílico exportador se basó, basa y basará en mentiras. Sus ganancias extraordinarias son nuestras enfermedades.

Mentira uno: “La Ley no está debatida a fondo, es muy apresurado sacar un dictamen”. Esta es la típica maniobra del poder para seguir dilatando los tiempos y de esta manera volver a cajonear el proyecto, para desmoralizar a los pueblos que se han convertido en legisladores escribiendo su propio proyecto, uno de los más debatidos en la historia, logrando consenso con más de 400 organizaciones y con el aval de la comunidad científica. Es el único proyecto que sí tiene licencia social. La democracia representativa fracasó cuando la transformaron en intereses ajenos a los del pueblo, y la democracia real es la que se hizo valer en la calle.

Mentira dos: “Con esta Ley solo les preocupa el impacto ambiental y no el económico y social”. Este modelo productivo es el que nos ha llevado a que la mitad de la población esté hundida en la miseria, donde nuestros pibes están malnutridos. Es una brutalidad lo que hacen en su lógica de valorización y mercantilización de todo lo que tiene vida: destruyen las economías regionales, contaminan el agua, la tierra, el aire. El lema de las movilizaciones contra las quemas era “no se puede respirar”, la afectación en la salud se quintuplicó con las quemas. Además, la concentración en pocas manos va generando migraciones forzadas sobre la población. Secan el Paraná. Imponen métodos que no son necesarios para alimentar, sí son necesarios para abaratar costos, que responden a una necesidad de los propietarios y no de las personas. Comemos porquería con agrotóxicos, sin seguridad sanitaria, por eso hay enfermedades de todo tipo, y lo que producen en el país es para alimentar chanchos chinos y de otras latitudes.

Mientras el gobierno le facilitó un dólar especial a los sojeros que bloquean la ley de Humedales y la Ley de acceso a la tierra, somos las mayorías sociales los que sufrimos niveles escalofriantes de contaminación, desocupación y precarización, todas consecuencias directas de la reprimarización económica extractiva y del capital especulativo. Porque mientras todo arde, dan luz verde a la Ley del agronegocio y la megaminería de litio, que es una nueva embestida para aumentar las exportaciones al servicio de pagarle al FMI. Ya hoy tenemos el triste récord de ser el país con más glifosato por persona en el mundo, además de estar dentro de los 10 países que más deforestan en el planeta. En términos laborales, la UTT emplea una persona cada 3 ha cultivadas para alimentar a otras, mientras que el paquete tecnológico de exportación de commodities para biodiesel y alimentar animales emplea una persona cada 126 ha. Es decir, este modelo no genera progreso, ni trabajo, ni desarrollo. La Ley de humedales es un paso hacia proteger los ecosistemas que son esenciales para la salud y la vida, filtran el aire y el agua que tomamos además de ser nuestros principales aliados para enfrentar la crisis climática.

Mentira tres: “La ley avasalla la autonomía de las provincias y la propiedad privada está amenazada”. La mayoría de las provincias del país están gobernadas por el mismo signo político de la coalición nacional, el PJ. Es más, junto con los gobernadores hace pocos días estuvieron de gira por Washington ofreciendo nuestro país como zona de sacrificio a cuanta corporación extractiva se cruzaron. Se pretende tapar con apelaciones federales el manejo a discreción del extractivismo y la corrupción que engendra haciendo parecer que la Ley de humedales es ilegal, cuando es legítima. No obstante, como señala la Fundación Ambiente y Recursos Naturales de la Argentina (FARN), en el art. 41 de la Constitución Nacional las provincias delegaron en la Nación la facultad de sancionar leyes de presupuestos mínimos ambientales. Estas leyes establecen un piso mínimo de protección que las provincias pueden complementar, pero no incumplir. Sostener que esta ley es inconstitucional refleja el desconocimiento respecto a la Constitución y un feudalismo legislativo.

La Ley de humedales no resuelve todos los problemas, es más, el proyecto consensuado es un avance pero tiene limitaciones. Sin embargo, no tenerla implica un retroceso que nos ubica a kilómetros de distancia de avances concretos. La movilización es clave para seguir insistiendo en la ley consensuada. Mientras, tenemos que seguir batallando y poniendo en evidencia que este sistema es solo un episodio histórico, que no va más. Hoy no puede garantizar derechos básicos elementales como alimentos, energía, agua y tierra. Solo podremos garantizar estos derechos modificando el régimen de propiedad terrateniente. Para eso urge construir fuerza social para desalojar de la órbita de la toma de decisiones a los gerentes de las corporaciones y el FMI, que es toda la clase política. La prohibición del extractivismo, la planificación económica, democracia real, control de las comunidades y todos los resortes de la economía puestos al servicio de las mayorías son nuestro norte en la pelea contra la crisis climática que es la crisis capitalista.

 

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No se puede respirar, Humedales S.A. https://mst.org.ar/2022/08/24/no-se-puede-respirar-humedales-s-a/ Wed, 24 Aug 2022 13:57:03 +0000 https://mst.org.ar/?p=31538 Cien mil hectáreas de humedales quemadas. Los cambios del uso del suelo, o «la pampeanización» del Delta, y la usurpación de tierras públicas en favor de privados que las utilizan para agro-ganadería y la especulación inmobiliaria. Sin ley de humedales, las quemas se profundizan como las ganancias de los empresarios y familiares del poder.

Escribe: Jessi Gentile

Sí, está pasando de nuevo. El Delta del Paraná, territorio biodiverso que comprende la zona de Entre Ríos, Santa Fe y el norte de Buenos Aires, ha vuelto a arder como consecuencia de las actividades agro-ganaderas y la especulación inmobiliaria.

En los últimos 3 años las quemas se han vuelto parte de la normalidad en nuestro país, complejizándose por la gran cantidad de material vegetal seco que hay por la última sequía y también por la bajante del Río Paraná. Casi 100.000 hectáreas ya se quemaron en las islas según un relevamiento realizado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) que, además, alertó sobre la presencia de contaminantes en el aire.

En Rosario, la ciudad más afectada por la contaminación en el aire, se han organizado movilizaciones multitudinarias al grito popular «No se puede respirar», reclamando por el «cese al fuego intencional» y el tratamiento urgente de «la ley de humedales». Esas grandes columnas de humo viajaron 300 km, llegando a la Capital Federal inundando el aire con partículas cinco veces más toxicas de lo que el cuerpo humano puede tolerar, generando graves problemas respiratorios y cardiovasculares. Además de alterar un ecosistema que es nuestro principal aliado, junto a los bosques y selvas, para enfrentar la crisis climática, porque limpia el agua que tomamos, filtra el aire que respiramos, evita inundaciones, y es excepcionalmente biodiverso porque es el hábitat de alrededor de 700 especies de plantas y de 567 especies de vertebrados (47 mamíferos, 269 aves, 37 reptiles, 27 anfibios y 187 peces).

La pampeanización al ritmo de la crisis climatica

Los científicos en el mundo son categóricos: la humanidad está transitando la peor crisis climática de la historia. Así mismo, hacen un llamado a todos los gobiernos del mundo a comprometerse en reducir de manera sostenida los gases de efecto invernadero, cuidando los ecosistemas receptores del CO2. Sin embargo Argentina está en el ranking de los diez países con mayor pérdida forestal en el mundo, y la razón principal es el cambio de uso de suelo para la producción agrícola-ganadera. La «pam-peanización» (transformación de bosques, humedales y selvas al monocultivo de comoditties o los establecimientos ganaderos que utilizan la práctica del fuego para la renovación de la pastura), se ha ubicado como la segunda fuente más importante de emisiones del país después del consumo de energía. Según un estudio de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) el 37% de las emisiones totales se deben a la tala, a la ganadería o la combinación de ambas. Lo que no solo deriva en pérdida vegetal, sino también en la degradación del suelo y del agua.

En el Delta el modelo sojero desplazó la actividad ganadera hacia zonas bajas. Según los registros del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentario (SENASA), solo en los últimos cinco años la cantidad de ganado en las islas creció casi un 50%. A esta irracionalidad se suma que las tierras que arden en su mayor medida son públicas, no privadas, por ende no pueden ser vendidas ni arrendadas; lo que el gobierno puede dar son permisos de uso gratuito u oneroso pero todo queda a discreción de los funcionarios de turno, dado que en Entre Ríos, por ejemplo, no hay ninguna ley que regule la tierra publica. La doble vara de un Estado que permite la usurpación de tierras de las grandes corporaciones pero reprime y persigue a los sectores vulnerables que toman tierras ante la falta de un techo para vivir.

Es un crimen porque es evitable

Es un ecocidio por las consecuencias irreversibles en la salud y en el territorio, algunos científicos alertan que la recomposición del humedal puede tardar hasta 300 años.
El poder judicial lleva años sin querer encontrar y juzgar a alguien. Persigue a tres perejiles, que pueden ser los autores materiales, pero la justicia tiene que focalizarse en los autores intelectuales del fuego. Pruebas satelitales, anuncios de venta al público en internet por inmobiliarias, testimonios de vecinos, asambleas y técnicos han señalado a los responsables: las corporaciones que acaparan la tierra para el negocio de countries, terraplenes y la agroganaderia. Algunas de las denuncias señalan al heredero de los jugos Baggio, dueño de más de 30 mil hectáreas de campo sobre las islas del Delta, que, según los registros satelitales, suelen prenderse fuego y a familiares de intendentes, como el de Victoria por JxC, Domingo Maiocco, dueño de más de 10 explotaciones agroganaderas.
El SENASA además respondió un pedido de información pública, donde revelaba que el gobierno de Entre Ríos es titular de 76 establecimientos –con una superficie total de 83.925 hectáreas– donde funcionan 523 unidades productivas vinculadas a la ganadería.

El Congreso, empleado de la agroganadería

El poder legislativo hace años que cajonea la Ley de humedales. A fines del año pasado el proyecto de ley de humedales, con el que el Frente de Todos se comprometió a aprobar haciendo campaña electoral, perdió estado parlamentario. En marzo del 2022 se volvió a presentar el proyecto de ley consensuado junto a organizaciones socioambientales, científicos y universidades. Sin embargo, el Gobierno nacional, con Cabandié a la cabeza, a través del Consejo Federal de Medio Ambiente (Cofema) y a espaldas de las asambleas movilizadas, anunció en julio una nueva propuesta de ley. La misma fue demolida porque, en relación al proyecto consensuado, desprotege a los humedales. Eliminaron las prohibiciones, la moratoria, minimizaron la participación popular, la rigurosidad de los inventarios y el ordenamiento territorial.

Todos ecocidas

La responsabilidad es del Estado Nacional y de los tres gobiernos (Santa Fe, Buenos Aires y Entre Ríos) que integran el acuerdo interjurisdiccional PIECAS. Lo demuestra así el lobby y los movimientos políticos a derecha del ejecutivo: Alberto desplazado por Massa, amigo de EEUU, el FMI y del extractivismo. Siendo intendente de Tigre, transformó los humedales en Shopping y paisajes a lo Miami. Ahora llega para encender aún más la situación. El cinismo del gobierno no tiene precedentes y mientras el humo llega a la casa Rosada, Fernández desde la comodidad de Olivos twitea: «No podemos tolerar que continúe habiendo incendios en el Delta que afectan al ambiente y a la salud de millones de argentinos. No vamos a permanecer pasivos ante acciones descalificables que generan desastres ecológicos», eludiendo su responsabilidad real, como si los incendios fueran un fenómeno nuevo en el Delta.

Ecosocialismo para salvar los humedales

Frente a este panorama desde la Red Ecosocialista luchamos por la ley de humedales (consensuada) sin extractivismo. Sostenemos la necesidad de estipular en el código penal los delitos ambientales y que haya juicio y cárcel a los responsables. Para reparar, recuperar y conservar es urgente que los humedales de todo el país se declaren como bienes comunes intangibles. Y, como el fuego es este sistema ecocida, peleamos por una trasformación integral del modelo productivo que contemple una reforma agraria integral y agroecológica, con planificación democrática para que las poblaciones decidamos todo.

 

 

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10 y 11 de septiembre: Foro Global Socioambiental https://mst.org.ar/2022/08/24/10-y-11-de-septiembre-foro-global-socioambiental/ Wed, 24 Aug 2022 13:55:40 +0000 https://mst.org.ar/?p=31544 Organizaciones de los 5 continentes como impulsoras. Casi 30 países comprometidos en la iniciativa. Resistencias territoriales, protesta y propuesta. Una fiesta del internacionalismo verde, en clave anticapitalista, en registro ecosocialista. Ventana de oportunidad. Punto de encuentro contra la indiferencia. El futuro en nuestras conciencias y compromiso. Convocatoria mundial de la Liga Internacional Socialista

Época de crisis, guerra, revoluciones, pandemias y ecocidio. Incendios y sequía en los principales ríos de Europa Occidental. La Amazonía atraviesa su peor fase de deforestación. En Asia del Sur los niveles de contaminación del aire y el agua son desesperantes. Hay catástrofes en materia de quema de humedales en Argentina y otros puntos de Sudamérica. Hay ofensivas sobre el litio, la cordillera, los cursos de agua. Sobre todo. Los bienes comunes protegidos por las comunidades en Centroamérica son objetivo de proyectos de infraestructura imperialistas. En África y otros puntos del mundo el calentamiento global no deja país exento de abruptas alteraciones de un clima enloquecido. El capital hace el planeta inviable, la civilización de perspectiva incierta. Pero el panorama ofrece una buena noticia: crecen las rebeliones verdes de la juventud sensible, consciente y comprometida. Generación vanguardia que activa el contagio de sectores más extendidos de los pueblos de todo el mundo. Inclusive, de a poco, contingentes de la estratégica clase trabajadora del campo y la ciudad, va asumiendo su condición de sujeto clave, determinante. Así las cosas, tenemos un desafío: ser la pesadilla organizada de los de arriba, esa minoría peligrosa y contaminante.

Sin margen para la indiferencia: activar ecosocialismo

Unir las rebeldías más allá de las fronteras. Ese es un primer paso. Pero, además, disputar la transición a los tecnócratas del capitalismo verde y a los profetas del “no se puede”, de “la responsabilidad individual”. Trazar las coordenadas de un programa alternativo. Sentar las bases de una reorganización integral de todas las reglas de la producción, el consumo y la vida. Sin naturaleza mercantilizada. Sin ecosistemas violentados por la rentabilidad del 1 %. Por una articulación social de explotados y oprimidos. Anticapitalista. Ecosocialistas. Por un internacionalismo verde. Se trata de activar con conciencia, con compromiso. Saber que depende de nuestra generación, de lo que seamos capaces. De toda nuestra voluntad en colectivo. Porque tiene sentido. Porque no está escrito que no sea posible. Porque somos el freno de emergencia a la catástrofe. Todos, todas, todes convocades al Foro Global Socioambiental de la Liga Internacional Socialista. Militantes de la revolución imprescindible. Nos encontramos el 10 y 11 de septiembre.

Paneles del Foro Global

Sábado 10 de septiembre

10 hs. Resistencias territoriales: matriz productiva, luchas y propuesta alternativa. Los casos del Líbano y Pakistán.

Ponentes: Rafic Daw (Beirut, Líbano) y Omer Abdullah, organizador del Frente de Estudiantes Revolucionarios del Norte de Punjab (Bagh Kashmir, Pakistán).

13 hs. Tras las huellas de la ex URSS. Balance socioambiental del socialismo burocratizado y la restauración capitalista en Europa del Este.

Ponentes: Alejandro Bodart, Comité Ejecutivo de la LIS (Argentina); Oleg Vernyk – presidente del Sindicato Independiente “Zahist Pratsi” (Kiev, Ucrania) y Dmitry Zaidov, activista de la organización ecologista “For Clean Air” y miembro de la Liga Socialista Ucraniana.

16 hs. Hay vida más allá del extractivismo. Saqueo, mercantilización de la naturaleza y protestas en Brasil y Argentina.

Ponentes: Maurício Matos, Colectivo de Lucha Ecosocialista y de LS (Belén-Pará-Amazonia); João Ambrosi (Curitiba-Brasil) y Jesi Gentile de la Red Ecosocialista – MST e integrante de la Coordinadora Basta de Falsas Soluciones (Argentina).

Domingo 11 de septiembre

10 hs. No hay Planeta B. Crisis civilizatoria, transición en disputa y ecología socialista.

Ponentes: Mariano Rosa, Coordinador de la Red Ecosocialista, MST (Argentina), Khkula Bacha, Estudiante de la Universidad de Peshawor y organizadora del Frente de Estudiantes Revolucionarios KPK (Pakistán) y Socialist Alternative (Australia).

13 hs. Radiografía socioambiental de África. Imperialismos y propuestas desde abajo.

Ponentes: Leah Kimani, Joyce Wambui, Osaka Honyango, Liga Socialista Revolucionaria (Nairobi, Kenia)

16 hs. Centroamérica y Colombia desde las comunidades. Corporaciones, bienes comunes y programa anticapitalista.

Ponentes: Ligia Arreaga, activista defensora de los Derechos Humanos y del Ambiente (Panamá); Francisca “Chica” Ramírez, referente del Movimiento Campesino Anticanalero (Nicaragua) y Fernando Benjumea, profesor de la Universidad Nacional en Medellín (Colombia).

 

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Sí mirar hacia arriba: No hay planeta B https://mst.org.ar/2022/08/10/si-mirar-hacia-arriba-no-hay-planeta-b/ Wed, 10 Aug 2022 13:46:15 +0000 https://mst.org.ar/?p=31451 10 y 11 de septiembre: Foro Internacional Socioambiental de la Liga Internacional Socialista

La magnitud de la crisis climática planetaria ya no deja margen al negacionismo. Las élites y poderes económicos mundiales se apropian del concepto de transición ecológica como un plan de distracción ante el creciente grado de conciencia popular frente al desastre socioambiental. En mega-cumbres empresariales con envoltorio ecológico, se alientan planes de incentivo presupuestario con dinero público para la reconversión sustentable de corporaciones contaminantes. Son variantes de capitalismo verde en manos de aprendices de brujo. Frente a este panorama, desde el Comité Ejecutivo de la Liga Internacional Socialista convocamos al I° Foro Internacional Socioambiental en el mes de septiembre con participación de referentes de colectivos, activistas y representantes de países de los 5 continentes. Desde Sudamérica y Europa Occidental hasta África. Desde Australia hasta Centroamérica. Desde el Este de Europa hasta Asia del Sur, pasando por Medio Oriente. Porque nosotros y nosotras, si miramos hacia arriba.

Escribe: Mariano Rosa, Coordinador Nacional de la Red Ecosocialista de Argentina.

El año pasado Netflix estrenó “No mires arriba”, protagonizada por Leonardo Di Caprio. El argumento de la película es bien simple: un grupo de jóvenes científicos descubre a través de cálculos astrofísicos que un asteroide va a chocar en seis meses contra la Tierra y provocar una extinción masiva. La historia expresa tres ideas, que rescatamos para presentar un paralelismo con el panorama planetario actual, real, no cinematográfico:

  • El colapso es inevitable, científicamente comprobado, con anticipación.
  • Los poderes político y económico, promueven la desinformación, la confusión y las salidas a bajo costo económico para grandes empresas capitalistas.
  • Vemos el tamaño del desastre, pero, aun así, nos lo quieren ocultar.

A contracorriente del sentido común que instalan los que mandan, el grupo de jóvenes científicos combaten la idea de “no mirar hacia arriba”, es decir: combaten el escepticismo en condiciones de extrema minoría.

Por supuesto que no vamos a romantizar esa película ni recomendar acríticamente ningún producto cultural de Netflix con toda su carga ideológica. Pero, sí tomamos un mensaje subyacente como orientación y fundamento de la convocatoria a nuestro I° Foro Internacional Socioambiental: sí, miramos hacia arriba, con los ojos bien abiertos. Porque no hay planeta B.

Ni un minuto más

El libro «Perdiendo la Tierra», de Nathaniel Rich plantea una tesis, inapelable: en 1979 ya sabíamos prácticamente todo lo que hoy conocemos sobre el cambio climático. La ciencia del clima en los 70 y 80 anticipó las coordenadas centrales, de la dinámica que hoy se está cumpliendo casi milimétricamente en orden al efecto invernadero. Esperar, postergar, negar, distraer, es la respuesta que los poderes capitalistas del mundo desplegaron desde entonces hasta hoy. James Hansen, climatólogo de la NASA, publicó en 1981 un artículo al respecto en la revista Science y compareció en 1988 ante el Comité de Energía y Recursos Naturales del Senado de los Estados Unidos. Presentó evidencia categórica apuntando a una conclusión nítida: las emisiones de CO2 derivadas principalmente del uso masivo de combustibles fósiles provocan un aumento de la temperatura media del planeta en forma ascendente.  Dio una contundente voz de alarma en el corazón del poder político imperialista. Fue estigmatizado y perseguido. Condenado al ostracismo científico.

Más todavía, en la ya prehistoria del movimiento socioambiental, sabemos hoy, que científicos de la empresa petrolera Exxon predijeron con exactitud en 1982 los niveles de CO2 en la atmósfera a los que llegamos de forma reciente. Con ese insumo como precioso instrumento social en la mano, la corporación optó por ocultar todo y destinó millones de su presupuesto en publicidad a fomentar un negacionismo climático militante descarado. Después de todo eso, se sucedieron informes del IPCC que desde 1990 hasta el último de hace pocas semanas, se fue verificando y respaldando con solidez científica todas las hipótesis de Hansen y de los climatólogos de hace ya 50 años. Pero para finalizar, este tramo del artículo, un dato que cuantifica las consecuencias del retardo capitalista a las medidas urgentes: desde 1992 hasta la actualidad se han emitido a la atmósfera el 50% de todas las emisiones de CO2 de la historia de la humanidad. Impresionante

Aprendices de brujo buscando la cuadratura del círculo

Conforme la curva de emisiones fue creciendo año a año, la necesidad de medidas estructurales, y a escala mundial se fue haciendo evidente. Esto acorrala al capitalismo global y a su dinámica económica que presiona hacia una permanente reproducción ampliada y petrodependiente. Para el salvataje de emergencia del 1 % llegan, siempre a tiempo, los voceros a sueldo de la ciencia climática para ofrecer soluciones tecnológicas innovadoras. Desde hace unos años, pocos, se nota claramente la intervención de estos personeros de la ciencia indigna, en los informes de IPCC plagados de siglas diversas:

  • BECCS (Bioenergía con captura y almacenamiento de carbono)
  • DAC (Captura directa de aire)

Estas soluciones novedosas permitirían hacer compatible el capitalismo y la reducción de emisiones. Son las llamadas «tecnologías de emisiones negativas», y su propósito sería eliminar el CO2 que ya existe en la atmósfera. Por lo tanto, entonces, ¿qué consecuencias tiene la acción de estos descubridores de la cuadratura del círculo?:

Se puede seguir quemando combustibles fósiles durante más tiempo.
Operar una descarbonización más lenta y olvidarnos de los engorrosos planes de reducción drástica.

Incluso podemos superar temporalmente los límites de calentamiento de 1.5 o 2ºC para luego volver a estabilizar el clima por debajo.

Aunque lo anterior parezca incurrir en cierto exagerado tecnicismo, en realidad, es lo que ocultan los eslóganes de «cero-neto», «compensaciones de carbono» y «soluciones basadas en la naturaleza» que dominan las políticas climáticas oficiales en el mundo.
Ahora bien, ¿cuál es el pequeño y secundario detalle? Nunca fueron probados ni el funcionamiento, ni la viabilidad de estas tecnologías.

En definitiva, como en el film de Di Caprio, en lugar de desviar el asteroide, el rumbo de las políticas climáticas oficiales del capitalismo dominante quiere arriesgar la suerte de toda la civilización a carísimos e inciertos instrumentos tecnológicos capaces de resolver todo a última hora. Se los decimos a gritos: ¡de ninguna manera!

Con los ojos bien abiertos: entender, actuar, cambiar lo que sea necesario

Hace 20 o 30 años, posiblemente el negacionismo tuviera más margen de acción e influencia potente. Pero a medida que los impactos del calentamiento global se fueron haciendo más visibles, la conciencia social aumentó. En especial, con la ola verde de movilización juvenil pre-pandemia que puso en agenda con contundencia la gravedad y urgencia del asunto con importantes protestas internacionales. Por lo demás, el centro de atención ahora, está puesto en las medidas de rescate eco-social para nuestra civilización. Y en ese plano, las y los anticapitalistas y ecosocialistas de la LIS, tenemos mucho de qué hablar: por experiencia de luchas, por elaboración teórico-política, por tener efectivamente los ojos bien abiertos para entender, actuar y transformar todo lo que sea necesario. Desde esa perspectiva, a la izquierda de toda la llamada comunidad internacional cooptada por las corporaciones, convocamos al I° Foro Internacional Socioambiental, y hacemos especialmente un llamado a las juventudes que luchan en todo el mundo contra las atrocidades que provoca la matriz productiva capitalista y que amenaza el futuro de la vida planetaria. Con el propósito de arribar a conclusiones comunes y organizarnos de forma consciente, vamos a proponer deliberar en paneles con expositores de diversos países, sobre varios ejes temáticos estratégicos:

  • La crisis socioambiental en la agenda actual: las pistas de Marx y el punto de no-retorno
  • Resistencias territoriales
  • El balance ambiental de la URSS de Stalin: de Chernobyl al falso socialismo
  • La transición en disputa: internacionalismo ecosocialista en defensa propia

Con participantes de los 5 continentes. Por encima de las fronteras. Con la tarea histórica de activar el freno de emergencia.
10 y 11 de septiembre. Porque no hay Planeta B.

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