Elecciones – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Wed, 26 May 2021 15:04:58 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png Elecciones – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Chile: Giro a izquierda en el “oasis” latinoamericano https://mst.org.ar/2021/05/26/chile-giro-a-izquierda-en-el-oasis-latinoamericano/ Wed, 26 May 2021 15:04:58 +0000 https://mst.org.ar/?p=29796 El terremoto político de las recientes elecciones cambió la situación política del país, los partidos de los 30 años, la derecha y la ex – Concertación marcan su declive, mientras se abre paso el “fenómeno independiente” y la izquierda anticapitalista a nivel electoral. La nueva etapa abierta tras la rebelión sigue su curso con más desafíos y oportunidades.

Escriben: Camilo Parada Ortiz y Maura Fajardo Gálvez, candidatos constituyentes

Ninguna encuesta ni “experto” de la burguesía pudo descifrar la hecatombe del régimen que desembocó en las elecciones y sus resultados. Al parecer la opinión de los representantes del orden aún esperaban el relato que acostumbran sobre el país, el mismo relato de exportación que hace dos años atrás Piñera se animaba a plantear a Chile como un “oasis” o bien, en los 90’, la Concertación agitaba con el “jaguares de Latinoamérica”. Slogans que ejemplificaban la estabilidad capitalista tras la derrota histórica que significó la dictadura y la transición pactada a la democracia.

Entonces, si de ideologías hablamos, las falsas ideas suelen desvanecerse cuando la lucha de clases se profundiza. La irrupción del movimiento de masas el 18-O de 2019 en primer lugar hizo caer aquellos relatos, mientras que los límites de lo posible fueron dinamitados, un cambio de magnitud que abrió una nueva etapa en la historia reciente, sintonizando así a Chile en la “normalidad” continental, de crisis y rebeliones.

Bajo aquel marco las elecciones del 15 y 16 de mayo muestran que el curso de la rebelión sigue en marcha, aunque con sus desigualdades evidentes, se expresó el giro a izquierda del país. Se caracterizó por la desaprobación de los partidos de los “30 años” y en segundo lugar, como contraparte, la entrada de los independientes quienes fueron la “sorpresa” por ocupar espacios decisivos en la Convención ¿Quiénes son? Todas y todos los que no están al alero de los partidos tradicionales del régimen y debieron reunir patrocinios previamente para poder presentarse a las elecciones. En dicho fenómeno se destaca la Lista del Pueblo que con un programa difuso y figuras del estallido canalizó gran parte de la votación, también se destacan las listas de movimientos sociales que de igual forma asumieron convencionales. A su vez, la izquierda anticapitalista fue parte de este espacio en dónde se destacó la participación de nuestra organización, el Movimiento Anticapitalista y nuestras candidaturas.

Las elecciones modificaron el mapa político del país y si bien aún estamos en medio de los acontecimientos, la dinámica indica el proceso que se encamina, ya que: a) la votación tiene un componente programático en dónde la impugnación al modelo capitalista-neoliberal es la tónica; b) la derecha no logró ocupar el quórum de 1/3 para frenar las iniciativas en la Convención Constitucional; c) la crisis económica y sanitaria aceleró aún más la ruptura con el modelo y el nuevo Chile suma la característica de la presión social ante ofensivas impopulares.

Es por eso que el panorama cambió y en sintonía con Latinoamérica y el mundo, se expresa la etapa pre-revolucionaria. Se abren posibilidades de avanzar en robustecer alternativas anticapitalistas, las cuales sólo será posible desarrollar si somos capaces de intervenir en procesos reales sin sectarismos, identificando sus límites, pero también sin aislarnos políticamente. A las características expuestas, además se suma que hoy el movimiento de masas hace una nueva experiencia con el “fenómeno independiente” y a su vez, las reservas de lucha siguen presentes para avanzar en transformaciones radicales como se demostró en las elecciones. Perspectiva que comienzan con la exigencia de la libertad a lxs presxs políticxs de la rebelión y declarar la CC en una Asamblea Constituyente libre y soberana para discutir absolutamente todo.

Los desafíos son evitar que las expectativas de cambio se diluyan y por lo tanto, acumular fuerzas organizadas con estrategia transformadora, es por eso que para cerrar dejamos un extracto de la carta abierta a las y los convencionales electos independientes, a la Lista del Pueblo, de los movimientos sociales y de la izquierda anticapitalista que impulsamos desde el M.A:
“Les saludamos y miramos con optimismo los desafíos que se presentan y desde ya, el Movimiento Anticapitalista y el espacio social que logramos impulsar se ponen a disposición para trabajar codo a codo para robustecer las ideas de cambio en la constituyente, mientras forjamos espacios para que la voluntad popular tenga un canal democrático y las y los convencionales electos sean una gran vocería de las voces de los pueblos. Sostener el camino emprendido, confluir unitariamente y forjar la activación política será central para los desafíos del presente. Creemos que es posible y necesario impulsar con premura asambleas, foros y todo tipo de espacios de autoorganización popular para sostener y tonificar la acción constituyente de los próximos meses, con un método democrático y respetuoso podemos darle a la fuerza electoral un contenido superior de organización y programa.”

 

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EEUU: debates en la izquierda https://mst.org.ar/2020/11/11/eeuu-debates-en-la-izquierda/ Wed, 11 Nov 2020 16:52:18 +0000 https://mst.org.ar/?p=29122 A continuación trascribimos extractos de la entrevista que Panorama Internacional le realizara a Ashley Smith, militante y escritor socialista, miembro del DSA y el Colectivo Tempest sobre las recientes elecciones y los debates que están planteados en la izquierda estadounidense.

Parte de la izquierda llamó a votar a Biden, argumentando la necesidad de derrotar el autoritarismo de Trump. ¿Qué balance haces de estos debates?

Creo que el debate de la izquierda fue esencialmente entre una posición clásica del «mal menor», que ha sido la posición dominante en la izquierda estadounidense durante 80 años, y una posición minoritaria, que yo comparto, que no se puede detener el mal votando por males menores. (…)

Y el mayor peligro ahora es que después de haber apoyado a Biden, la gente le de una luna de miel o lo defenderá cuando sea atacado por la derecha, lo que sucederá de inmediato. Y esta es una posición contraproducente, porque lo que hace es garantizar que las únicas dos opciones disponibles para la gente sean la derecha en la forma de Trump, y el Partido Republicano, y el centro neoliberal del Partido Demócrata. Y eso producirá una situación en la que es muy fácil imaginar que la izquierda no juegue un papel independiente en ninguno de los debates, eso sería una tragedia. Porque creo que en el contexto de la polarización en la que nos encontramos ahora, con algunas de las luchas episódicas que hemos visto explotar en los Estados Unidos durante los últimos años, existe la posibilidad de construir la izquierda como un polo independiente que pueda, con el tiempo, desafiar tanto a la derecha en la forma del Partido Republicano como al establishment capitalista en términos del Partido Demócrata.(…)

La izquierda tiene que salir de esta trampa del mal menor y comenzar a posicionarse como una fuerza independiente. De dos maneras, una, comenzando realmente a declarar la independencia política. Y dos, presentando candidatos con nuestra propia boleta y desafiando tanto a los Republicanos como a los Demócratas. (…) Incluso si perdemos las elecciones, comenzamos a posicionarnos como una voz independiente tanto de la derecha como del Partido Demócrata. Pero más importante que eso, necesitamos orientar y reorientar a toda la izquierda en la construcción de las luchas: Black Lives Matter, la lucha por el derecho al aborto, las luchas de la clase trabajadora. Porque ese será el único mecanismo para lograr cambios bajo la administración Biden. (…)

En tu opinión, ¿cuáles son los principales desafíos y tareas de la izquierda y del DSA? ¿Qué papel puede jugar un proyecto como Tempest ante estos desafíos?

Creo que tenemos que dar un paso atrás y pensar en dónde estamos en el capitalismo global y estadounidense. En este momento, estamos en una crisis de largo plazo, múltiples crisis que son el resultado de la forma en que opera el capitalismo a escala global y en los Estados Unidos. Es decir, tenemos una pandemia que tiene sus raíces en la internacionalización del agronegocio, tenemos una profunda crisis económica que fue desencadenada pero no causada por la pandemia. Y eso no muestra signos de disminuir, lo veremos. Estamos en medio de una recesión global, tenemos una crisis climática, tenemos una guerra internacional contra los inmigrantes, tenemos una epidemia de opresión racial y opresión de grupos minoritarios en todo el sistema mundial. Y tenemos, para la mayoría del mundo, crecientes desafíos para satisfacer nuestras necesidades básicas. (…) Y eso es lo que impulsó el ascenso de la derecha y está impulsando el ascenso de una nueva izquierda en Estados Unidos.

En muchos sentidos, creo que estamos en las primeras etapas del desarrollo de la nueva izquierda socialista en Estados Unidos. Y enfrenta grandes desafíos, pero también enormes oportunidades. El hecho de que hayan sido electas personas como Alexandria Ocasio-Cortez o la audiencia que obtuvo Sanders en sus dos candidaturas a la presidencia, es una señal de la profunda radicalización que se está desarrollando en el país. Creo que el desafío para la nueva izquierda socialista es el pensamiento de que realmente vamos a lograr cambios a través de la arena electoral. Porque creo que eso ha sido principalmente el foco durante los últimos cuatro o cinco años en la izquierda estadounidense. (…) Y creo que la mayoría de la gente en el DSA todavía piensa en eso y también ve la importancia de la lucha. Y creo que necesitamos tener un debate dentro de DSA y de toda la nueva izquierda socialista sobre una reorientación del enfoque predominante en las elecciones hacia la organización de las luchas populares. (…)

Creo que el nuevo movimiento socialista debe reorientar sus energías hacia la construcción de la organización de base en los sindicatos, la construcción en la lucha de clases, en los lugares de trabajo, va a haber huelgas contra las condiciones que están creciendo. Ya las hemos visto en medio de la pandemia, van a estallar. Y necesitamos que los socialistas se arraiguen más profundamente en esas luchas de la clase trabajadora. Y también en los movimientos sociales. Acabamos de tener el levantamiento más grande en la historia de este país, la rebelión de Black Lives Matter. Y en su mayor parte, el DSA y la izquierda socialista en general, no fueron un actor independiente en esas luchas. Y como resultado, esas luchas se desviaron del levantamiento de las vidas negras importan, hacia los votos Negros importan detrás del Partido Demócrata. Y entonces creo que subraya la importancia de estar más profundamente implantados en las luchas sociales y en la lucha de clases. (….)

Creo que tenemos que ganar una discusión dentro del DSA a favor de la política independiente, la lucha social y el posicionamiento del nuevo movimiento socialista como un polo de atracción. Que sea una alternativa tanto frente a la derecha como frente al Partido Demócrata, el centro neoliberal del sistema.

Y lo último que diré, ¿cuál es el papel de Tempest? Creo que Tempest es un proyecto modesto. Y está en sus etapas iniciales. Pero creo que ha comenzado a posicionarse como una voz crítica que evalúa la debilidad de esta estrategia electoral predominante que ha tenido el DSA en el nuevo movimiento socialista, y argumenta positivamente esta reorientación hacia la lucha de masas y la política independiente. Entonces, con suerte, Tempest y otras fuerzas dentro y fuera de DSA pueden plantear cada vez más un frente unido de fuerzas de izquierda que están a favor de esta reorientación hacia la lucha de clases y social, y la construcción de un partido independiente propio, un nuevo Partido Socialista.

Nominalmente, casi todos en el DSA están de acuerdo con ese objetivo. La pregunta es cómo y cuándo vamos a hacer eso. La mayoría de la gente en el DSA y sus alas predominantes, o ven apoderarse del Partido Demócrata como la finalidad (…), o una larga marcha a través del Partido Demócrata sumando representantes electos. Y algunas personas dicen que serán 20 ó 50 años. No tendremos una sociedad habitable en 20 ó 50 años. La ciudad de Nueva York estará bajo el agua con el cambio climático global. Así que necesitamos un argumento mucho más agresivo de la izquierda, que tenemos que empezar a sentar las bases para construir un nuevo partido propio. Eso no va a pasar por Tempest. No vendrá a través de ninguna organización o publicación en particular de la izquierda. Tiene que ser un frente de gente de izquierda discutiendo en esa dirección común, y ganando ese argumento dentro del DSA a través del debate y la discusión con paciencia y camaradería, y lo más importante, la colaboración en la lucha, donde podemos construir la confianza y dar el debate al mismo tiempo. Porque creo que estamos en un punto de inflexión, especialmente en la convención del DSA que se avecina este verano, donde necesitamos desesperadamente una reorientación de la izquierda socialista hacia la independencia y la lucha.

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EE.UU: Biden declarado ganador https://mst.org.ar/2020/11/11/ee-uu-biden-declarado-ganador/ Wed, 11 Nov 2020 13:57:43 +0000 https://mst.org.ar/?p=29113 Primer análisis y perspectivas

Escribe: Luis Meiners

Entrada la mañana del sábado 7 de noviembre, luego de tres días de recuento de votos, Biden ha sido declarado ganador de las elecciones. En una elección muy ajustada en varios estados clave para la definición en el Colegio Electoral, el triunfo del candidato del Partido Demócrata se considera irreversible a partir del triunfo en el estado de Pennsylvania. Trump continúa con sus declaraciones sobre fraude y prepara acciones legales, pero ha perdido apoyo entre algunos aliados para continuar en este camino.

Más allá de cómo se desenvuelvan los acontecimientos en las próximas semanas, la transición hasta la votación del Colegio Electoral el 14 de diciembre, y la asunción presidencial el 20 de enero, es importante realizar un primer análisis del resultado electoral y de las perspectivas políticas para lo que viene. Este artículo busca ser un primer aporte en este sentido.

El triunfo del Partido Demócrata

El Partido Demócrata logró capitalizar el rechazo a Trump. Esto lo condujo a obtener más de 74 millones de votos, unos 9 millones más de lo obtenido por Hillary Clinton en 2016, y a derrotar a Trump en el voto popular con una diferencia de alrededor de 4 millones de votos. Sin embargo, Biden no logró cosechar un triunfo contundente, y los resultados del Colegio Electoral dependieron de pequeñas diferencias a su favor en un puñado de estados clave. Al mismo tiempo, el Partido Republicano probablemente retendrá el control del Senado.
Luego del despliegue de unidad durante los últimos meses, en los que el sector «progresista» del partido se volcó con todas sus fuerzas a la campaña por Biden, el resultado electoral por detrás de las expectativas ha hecho resurgir las diferencias. El «centro» del partido ha salido rápidamente a decir que los planteos «radicales» del ala progresista alienaron a parte del electorado. De esta manera preparan el terreno para lo que vendrá bajo su gobierno.

Sería más preciso caracterizar lo sucedido como una derrota de Trump que un triunfo de Biden. Aun cuando esa derrota no haya sido contundente. No ha sido el entusiasmo generado por Biden el que ha logrado cosechar millones de votos más que en 2016. La histórica rebelión antirracista que movilizó a millones contribuyo considerablemente más a motivar a las personas para derrotar a Trump que la campaña de Biden. Esto puede verse en estados como Georgia, donde los demócratas no ganaban desde 1992, y ahora parecen estar muy cerca de lograrlo. Este estado tuvo una participación juvenil por encima de la media nacional (21% de los votantes contra 17% de los votantes). Esta franja se volcó a favor de Biden, particularmente la juventud negra de la cual el 90% votó a Biden. El 35% de los jóvenes negros de Georgia identificó al racismo como su principal preocupación a la hora de votar.

El futuro del «Trumpismo»

Los resultados electorales reflejan la polarización que ha sido uno de los elementos fundamentales del escenario político de Estados Unidos desde la crisis de 2008, y se ha acentuado durante la presidencia de Trump. Lejos de producirse una caída en la cantidad de votos de Trump, éste obtuvo alrededor de 7 millones de votos más que en 2016, pasando de casi 63 millones de votos a más de 70 millones. Con este resultado, está claro que el «trumpismo» seguirá siendo una fuerza política considerable.

Para analizar este fenómeno es importante tener en cuenta que su existencia responde a causas estructurales profundas. Trump fue el emergente por derecha de un escenario político modelado por la crisis del régimen de acumulación capitalista, su forma neoliberal, el estado imperialista y las formas de representación política que prevalecieron durante las últimas cuatro décadas. La crisis del 2008 expuso el agotamiento y la crisis del régimen bipartidista estadounidense. Un partido demócrata que fue vehículo de las reformas neoliberales, de los tratados de libre comercio internacional, perdió parte de su base electoral tradicional. La frustración de las esperanzas de cambio depositadas en Obama fue el golpe final.

Este proceso abrió la puerta para la emergencia de Trump. En 2016 desplazó a otros candidatos del establishment republicano, tanto «conservadores» como «moderados».

Durante su presidencia la crisis del Partido Republicano se ha mantenido. Una parte de los republicanos «tradicionales» ahora se alinearon detrás de Biden, mientras gran parte de los representantes electos republicanos se han disciplinado detrás de Trump bajo cálculos electorales. Parte de este partido esperaba que una derrota contundente de Trump abriría la puerta para que el establishment republicano «recupere» el partido. Sin embargo, con o sin Trump, el Partido Republicano parece consolidarse en la política del «trumpismo».

El «Trumpismo», más allá de cuan aberrante puede ser, no es una aberración sino un «síntoma mórbido» de una crisis más profunda. Continuará siendo una presencia estable y significativa en la política estadounidense hasta que las condiciones estructurales que le dieron origen sean transformadas radicalmente. Es en este sentido que hay que interpretar sus declaraciones sobre el fraude electoral. Más que lograr revertir el resultado, apuntan a consolidar su base social y darle continuidad.

Sin embargo, es importante descartar análisis unilaterales sobre la «derechización» del electorado. La realidad es más compleja y contradictoria, y esto ha tenido expresiones incluso en el terreno electoral. En el estado de Florida, por ejemplo, donde Trump obtuvo el 51% de los votos, también ganó con el 60% de los votos una iniciativa popular que lleva el salario mínimo a 15 dólares la hora. Una encuesta nacional realizada por la cadena conservadora Fox News, reveló que el 72% de los votantes están a favor de cambiar hacia un sistema de salud estatal (39% muy a favor y 33% algo a favor), que el 72% del electorado está a favor de camino hacia la ciudadanía para los inmigrantes ilegales frente a un 28% a favor de la deportación y que el 71% está a favor de sostener el fallo Roe vs. Wade que abrió las puertas para el aborto legal.

Perspectivas

Estados Unidos se enfrenta a una serie de crisis entrelazadas. El declive estructural de la hegemonía imperialista, la crisis del modelo de acumulación prevaleciente durante las últimas décadas, la crisis del régimen y los partidos políticos. Frente a este panorama los demócratas buscarán construir un gobierno de «unidad nacional». Ya se han aproximado a figuras republicanas para integrar el gabinete de Biden. Durante toda su campaña Biden hizo eje en «unir a los americanos». El programa de restauración imperialista, de recuperación de la economía capitalista y de la reconstrucción de la legitimidad del régimen político, enfrenta enormes obstáculos. Requiere, por lo tanto, de la construcción de un gobierno de «unidad nacional».

Ejecutar este programa no será una tarea sencilla. En primer lugar, porque venimos de una rebelión histórica que, a su vez, estuvo precedida por una década de radicalización con varios puntos álgidos. Esto significa que existen grandes reservas en el movimiento de masas para las peleas que vendrán. Biden no se enfrentará a un movimiento de masas derrotado y desmoralizado, sino a uno que viene de protagonizar una rebelión. Tampoco ha logrado despertar gran entusiasmo, en contraste con el triunfo de Obama 12 años atrás. Los festejos en las calles se deben más a la derrota de Trump que al triunfo de Biden. Segundo, porque la pandemia y crisis no están ni cerca de estar resueltas. Esto implica que los márgenes de maniobra del gobierno de Biden serán reducidos. Tercero, porque las condiciones que alimentan la polarización siguen intactas, por lo que la derecha seguirá siendo un actor político de la realidad y buscará obstaculizar al gobierno de Biden para postularse políticamente.

El proceso de radicalización de los últimos años ha dado origen a un crecimiento de la izquierda que se ha desarrollado junto con importantes debates en torno a cuestiones de táctica y estrategia. Llevados al terreno de la elección presidencial, estos debates se expresaron en el hecho que una parte sustancial de la izquierda socialista llamó a votar por Biden. Los argumentos de este sector giraron esencialmente en torno a la excepcionalidad de Trump como amenaza para la democracia y la posibilidad de que éste diera algún tipo de golpe para sostenerse en el poder.

Sin embargo, como hemos visto en las últimas semanas, estos análisis descansaban sobre una evaluación equivocada sobre la orientación y dinámica estructural de la clase dominante y el estado imperialista. Ninguna fracción considerable del aparato militar ni de la burguesía apoyaba una salida de este tipo. Ni siquiera contaba con el apoyo de la totalidad del Partido Republicano. El jueves la Asociación Nacional Manufacturera expresó en un comunicado su fe en el proceso democrático y en el recuento de votos y llamó a que todos los votos sean contados. La Cámara de Comercio también llamó a respetar el proceso electoral. Figuras importantes del Partido Republicano han desestimado las declaraciones de Trump.
Incluso medios como el Wall Street Jornal, y aún más, la cadena Fox, que han sido cercanos a Trump, han tenido una línea editorial enfocada en el respeto por el resultado electoral. Finalmente, a pesar de la existencia de acciones de grupos de derecha en algunos lugares de recuento de votos, no hemos visto una reacción masiva en las calles de la base de Trump.

Este debate resulta importante para la política de la izquierda frente a la presidencia de Biden. Los republicanos seguramente controlarán el Senado, y la derecha seguirá siendo una fuerza importante en las calles. Como ha sucedido otras veces en la historia, desde el Partido Demócrata se intentará disciplinar a los movimientos sociales dentro de los límites de la defensa del gobierno de Biden ante la «amenaza de la derecha». Ante este escenario, la independencia política y de clase de la izquierda socialista es más importante que nunca. La tarea de construir una alternativa política socialista frente a los dos partidos del capital, que se delimite tanto de la derecha reaccionaria del trumpismo como del gobierno de Biden, es fundamental para la dinámica que vendrá.

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Elecciones en EEUU. Biden más cerca de una victoria https://mst.org.ar/2020/11/06/elecciones-en-eeuu-biden-mas-cerca-de-una-victoria/ Fri, 06 Nov 2020 17:36:45 +0000 https://mst.org.ar/?p=29100

En la tarde del miércoles 4 de noviembre el candidato presidencial del Partido Demócrata habló en un tono más triunfalista, expresando su confianza en que será el ganador una vez que todos los votos sean contados. A pesar de que el resultado final es aún incierto, la balanza parece inclinarse para Biden. El congreso seguiría dividido con una mayoría demócrata en la Cámara de Representantes y republicana en el Senado.

Los números actuales

La participación electoral ha sido la más elevada de los últimos 100 años, aunque casi un tercio del electorado no votó. Biden ha obtenido más de 70 millones de votos, y supera a Trump en alrededor de 3 millones de votos. Los resultados que fueron cerrando en el transcurso del día confirmaron el triunfo de Biden en Wisconsin, Michigan y Arizona, estados que Trump había ganado en 2016.

Restan definirse los estados de Nevada, Pennsylvania, Carolina del Norte y Georgia. Si Biden gana el primero, donde tiene una leve ventaja, alcanzaria los 270 votos necesarios para ganar la elección en el Colegio Electoral. De esta manera no dependería de ninguno de los otros tres estados, donde Trump tiene una ventaja hasta el momento. Evitaría tener que definir la contienda en Pennsylvania, estado sobre el cual ya han descendido cientos de abogados y en el que la disputa puede terminar resolviendose en las cortes. Se prevé que Nevada anuncie los resultados en la mañana del jueves.

Perspectiva

Dependiendo de cómo se den estos resultados la contienda podría resolverse en los próximos días, o estirarse y volcarse hacia una resolución judicial. Trump busca activamente esta última alternativa, que claramente tiene que ser rechazada. Durante todo el día estuvo fustigando desde twitter y ha hecho movimientos hacia una batalla legal. Pero sus posibilidades parecen estar reduciéndose. Incluso algunos referentes republicanos han salido a desmarcarse.

La posibilidad de un triunfo de Biden junto con una victoria republicana en el senado fue bien recibida por los mercados, que registraron subas luego de cierta volatilidad. Esto no es casualidad. Ya durante la campaña el candidato demócrata había cosechado adhesiones de Wall Street y el aparato militar. Es que hoy representa una apuesta que da más certidumbre a la clase dominante, en un contexto marcado por la creciente inestabilidad mundial acelerada por la pandemia. En un mundo en crisis, Biden promete restaurar la legitimidad del estado imperialista, tanto puertas adentro como a nivel internacional. Y su historial como campeón del neoliberalismo durante sus casi cuatro décadas como senador y luego como vicepresidente proveen ese reaseguro.

Esta tarea no le será fácil. La elección confirmó la enorme polarización social que existe en Estados Unidos. Y también mostró las grietas y la crisis del régimen político. Esta no quedará cerrada por el resultado electoral, sea cual fuera. No podemos olvidar que las elecciones estuvieron antecedidas por una rebelión histórica, y que el país sigue sumido en una crisis económica y sanitaria que no tiene una perspectiva de resolución rápida. La votación de Trump también refleja que la derecha es un actor que llegó para quedarse, y que seguramente intentará ganar presencia callejera y postularse como principal oposición en caso de confirmarse un triunfo de Biden. Si se da este escenario, será fundamental evitar cualquier “luna de miel” con el nuevo gobierno, y continuar el camino marcado por la histórica rebelión de este año.

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UNCo: Elecciones en Ciencias de la Educación y Psicología https://mst.org.ar/2019/11/15/unco-elecciones-en-ciencias-de-educacion-psicologia/ Fri, 15 Nov 2019 16:57:27 +0000 https://mst.org.ar/?p=20535 El miércoles 13 culminaron las  elecciones del Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Educación y Psicología (CECEP). La CEPA, que conducía el centro hace 5 años, perdió por paliza a manos de la agrupación “K” Aluvión.

En una elección súper polarizada, el kirchnerismo logró arrebatarle el centro a su socio en el Frente de Todos, obteniendo poco más del 50% de los votos. La CEPA venía de jugar un papel lamentable el año pasado en el conflicto universitario, tirando para atrás todo plan de lucha. Este año profundizó su inmovilismo y se dedicó a la gestión de los servicios, mientras cientos y cientos de estudiantes abandonaban sus estudios por no poder costearlos. Esto llevó a la CEPA a profundizar su retroceso en la universidad, perdiendo su “bastión». Y ya lo veían venir, tal es así, que buscaron por todos los medios llegar a un acuerdo con Aluvión para reproducir el Frente de Todos en la facu. 

 

Sectarismo y autoproclamación. Resultados a la vista 

Lamentablemente, el PTS este año se volvió a negar a conformar un frente con nosotros en la facultad. A contramano de lo sucedido en Humanidades hace una semana atrás, donde la conformación del FIT-U garantizó continuar al frente del CEHUMA, está vez el PTS impidió la posibilidad de disputar en mejores condiciones a la burocracia estudiantil. Este error los llevó a perder la mitad de los votos obtenidos en las elecciones anteriores y quedarse sin la secretaría que tenían. 

En este marco, desde la Juventud Socialista del MST, dimos una pelea desigual contra los grandes aparatos de la Facultad que están bancados por la gestión. Con una campaña a pulmón, logramos duplicar nuestros votos con respecto al 2018 y quedar igualados en votos con el PTS (6,5% cada uno). La unidad que no fue, no solo hubiera sido bien recibida por decenas de estudiantes, si no que hubiéramos quedado mucho más cerca de terminar de barrer a la CEPA de la Facultad y ser una clara alternativa al Kirchnerismo.

 

 

 

 

 

 

 

La unidad de la izquierda, una necesidad 

Como decíamos más arriba, los índices de deserción crecen cada año. Los salarios no alcanzan para las copias, el alquiler, el transporte, etc. Es por eso que la unidad de la izquierda alcanzada a nivel nacional, no puede quedar sólo en el plano electoral general, tenemos que llevarla a todos los lugares de trabajo y estudio, a los barrios, al movimiento de mujeres. Para ser alternativa y pelear en mejores condiciones contra el ajuste y el FMI. Llamamos a los compañeros y compañeras del PTS a reflexionar y avanzar en unidad.

Por último, queremos agradecer a todxs lxs compañerxs que fueron parte de la campaña y a quienes nos acompañaron con su voto. Lxs invitamos a sumarse a la JS del MST para seguir avanzando en la construcción de una herramienta política en la UNCo y en todo el país.

 

Susana Arias

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Cele Fierro viaja a Salta en apoyo a la lista del FIT Unidad https://mst.org.ar/2019/11/09/cele-fierro-viaja-salta-en-apoyo-lista-fit-unidad/ Sat, 09 Nov 2019 22:37:08 +0000 https://mst.org.ar/?p=20402 La referente nacional del MST Cele Fierro, quien mañana viaja a la capital salteña a acompañar la votación del FIT Unidad, declaró: “Nuestras compañeras y compañeros han realizado una gran campaña militante, a puro pulmón. Luego de las PASO, todas las fuerzas que integran nuestro FIT Unidad han presentado sus propuestas de cambio como alternativa para quienes nunca gobernamos: las y los trabajadores y el pueblo”.

 

“Estamos disputando más bancas al servicio de las y los de abajo y seguiremos en las calles en defensa de la clase trabajadora, las mujeres y la juventud. Quienes nos voten saben que nuestras listas y propuestas expresan las luchas cotidianas. Si logramos nuevas bancas en la Legislatura y el Concejo de la capital, llevaremos esas voces y todas las fuerzas del frente rotaremos democráticamente en los cargos”, cerró Cele Fierro.

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Demagogia de derecha. Elecciones y pensamiento autoritario https://mst.org.ar/2019/07/18/demagogia-de-derecha-elecciones-pensamiento-autoritario/ Thu, 18 Jul 2019 15:58:03 +0000 https://mst.org.ar/?p=18995 Escribe: Raúl Ángel Gómez

Vicedecano Facultad de Psicología Universidad Nacional de Córdoba

Se llamaba Omar Carrasco,  lo mataron a tres días de incorporarse al Servicio Militar Obligatorio en el Grupo de Artillería 161 de Zapala, en marzo de 1994.  Fue en un «baile» ordenado por un subteniente. Hubo tres condenas y un altísimo grado de interferencia para que la causa no creciera y finalmente lograr dejar impune el encubrimiento en la que eran investigados cerca de diez altos jefes del cuartel y del servicio de Inteligencia del Ejército.

El presidente de la Nación era Carlos Menem, quien para cerrar el escándalo le puso fin al servicio militar obligatorio. Terminaban así casi 100 años de “colimba” (Acrónimo de «corre- limpia-barre», que revelaba los maltratos que sufrían los conscriptos), el servicio que en 1902 había creado el ministro de guerra Pablo Riccheri durante la presidencia de Julio Argentino Roca y que implicaba uno de los mayores dispositivos de poder que las Fuerzas Armadas mantenían sobre la población civil.

El caso puso en el tapete los abusos humillantes y denigrantes a la que eran sometidos los soldados conscriptos y generó el repudio generalizado, ya que se lo unía al desprestigio de las Fuerzas Armadas por el golpe del ’76 y la derrota en la guerra de Malvinas. Estimaciones no oficiales indicaban que desde la caída de la dictadura casi 40 jóvenes habían muerto en los cuarteles producto de los abusos al momento de conocerse el caso Carrasco.

Durante la dictadura militar el número de «colimbas»  que se sumaron a la larga lista de detenidos-desaparecidos, superó los 200. Uno de los casos emblemáticos es el de Alberto Agapito Ledo, por cuya desaparición está indicado como responsable el ex Jefe del Ejército durante el gobierno de Cristina Fernández, César Milani.

Desde la supresión del Servicio Militar Obligatorio han sido muchas las voces del régimen imperante que han intentado reinstalar la conscripción. Uno de los más persistentes abanderados de la ofensiva revanchista es el legislador salteño Alfredo Olmedo que, inclusive, llegó a presentar un proyecto para reactivar el servicio militar obligatorio al que aspira a rebautizar con la denominación de «servicio militar comunitario».

En los últimos tiempos han recrudecido las presiones desde la derecha con el argumento de que «eso puede hacer disminuir los índices de inseguridad» demostrando que en realidad lo que se pretende es militarizar a los jóvenes pobres.

La Ministra de Seguridad de la Nación Patricia Bullrich, junto a varios funcionarios del Gobierno de Mauricio Macri, anunció la puesta en vigencia del “Servicio Cívico Voluntario” a cargo de Gendarmería para jóvenes de 16 a 20 años.

Una iniciativa escandalosamente electoralista con la que intentan “fidelizar” a un electorado de derecha, que hace gala de lo que la psicología política denomina Pensamiento Autoritario.     

La psicología considera al pensamiento autoritario como un dimensión compuesta por tres conglomerados actitudinales: sumisión autoritaria, agresión autoritaria y convencionalismo.

El primero refiere a la tendencia a someterse a las autoridades percibidas como plenamente legítimas en el gobierno de la sociedad. El segundo evalúa la predisposición a la hostilidad hacia las personas y grupos considerados como potenciales amenazas al orden social. Por último, el tercero, refiere a la aceptación general de las convenciones sociales.

Así, el pensamiento autoritario se entiende como variable predictiva por excelencia de diversas formas del prejuicio, por ejemplo la homofobia, sexismo, racismo en sus diferentes manifestaciones, xenofobia, etc.

Un gobierno que no cesa de obtener récords en incrementar los niveles de pobreza, recurre a una maniobra demagógica fascistoide para reforzar los mecanismos de odio de clase que ha sabido instalar desde los medios hegemónicos, construyendo discursos que apelan al pensamiento autoritario en sus formas más elementales.

En esa línea, se enarbolan argumentos que intenta atribuir la violencia e inseguridad a una supuesta “falta de disciplina” de las nuevas generaciones que no trabajan ni estudian. Como todo enunciado ideológico-discursivo la funcionalidad está puesta en encubrir que miles de jóvenes no trabajan ni estudian como producto de la cada vez mayor desigualdad y exclusión que genera el capitalismo.

Con una estrategia electoral centrada en la polarización y en un intento de empalmar con la ola derechista, tipo Bolsonaro en Brasil, se apela a una medida efectista para justificar muchas otras cosas que no se quieren mostrar, como es el índice de pobreza, la destrucción de la salud pública  y el deterioro de todo el sistema educativo.

De no ser tan peligroso sería patético escuchar a una Ministra de la Nación afirmar que la Gendarmería Nacional puede ‘educar en valores democráticos” a los jóvenes.

La misma Ministra que fomenta la portación de armas, la doctrina de asesinato sumario por las fuerzas represivas (que los medios refieren con el eufemismo “Gatillo fácil”) y la justificación y encubrimiento de cualquier acto de violencia de las fuerzas de seguridad, intenta fundamentar esta medida en que “la Gendarmería hoy es la institución más valorada en nuestro país, la número uno, mucho más valorada que cualquier otra, más que la educación pública”.  

Como un ejemplo perfecto de profecía autocumplida la afirmación surge de una Ministra de un gobierno que ha desplegado una las mayores ofensivas, de discurso y de acto, contra la educación pública, las universidades nacionales, la ciencia y la técnica.

De manera casi pedagógica este acto de demagogia de derecha evidencia la lógica final de un gobierno que ha decidido ser el mandadero de la usura internacional.

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Bodart: “Macri y el FMI se tienen que ir ya” / El MST propone adelantar las elecciones https://mst.org.ar/2019/04/25/bodart-macri-fmi-se-ir-ya-mst-propone-adelantar-elecciones/ Thu, 25 Apr 2019 15:50:06 +0000 https://mst.org.ar/?p=18043  

Ante el descalabro económico y político, el dirigente de izquierda Alejandro Bodart (MST) declaró: “Macri, el FMI y su ajuste se deben ir ya. Frente a la gravedad de la crisis, la única salida es adelantar las elecciones y que sean a una Asamblea Constituyente libre y soberana para reorganizar el país sobre nuevas bases. Un plan alternativo debe incluir medidas básicas de autodefensa nacional como no pagar la deuda externa para volcar esos millones a las prioridades sociales, nacionalizar la banca y el comercio exterior y restatizar las privatizadas bajo control social”.

 

Bodart agregó: “Cada día que siga este gobierno ajustador, al cual sus amigos del establishment ya le han bajado el pulgar, vamos a estar peor. Para imponer una salida democrática y en favor del pueblo trabajador lo que hace falta es un paro general con movilización, no los simulacros que hace la burocracia sindical cómplice del ajuste. Estas propuestas de fondo son las que haremos en el acto del MST el martes 30 en Congreso a las 15 horas”.

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La peor semana para el PJ riojano https://mst.org.ar/2019/03/29/semana-pj-riojano/ Fri, 29 Mar 2019 20:39:35 +0000 https://mst.org.ar/?p=17723 Hace una semana la Corte Suprema de Justicia le frustró el plan eternizador al PJ y las pretensiones del gobernador Sergio Casas de ir por un tercer mandato. A partir de entonces no dejan de tropezar en medio de una crisis política que parece no tener fin.

Recordemos que el 27 de enero, en plenas vacaciones, el gobernador convocó a una Consulta Popular para refrendar una enmienda constitucional a la medida de sus privilegios. Hubo un 60% de ausentismo y el PJ forzó la interpretación de los resultados para sentenciar un triunfo inexistente. La Corte fue tajante: “La voluntad del pueblo no se presume, sino que se expresa en el marco de los procesos electorales transparentes”.

No había Plan B

Ante la negativa de la Justicia, rápidamente el PJ suspendió las elecciones convocadas para el próximo 12 de mayo primero a través de una resolución del Tribunal Electoral y con un decreto del gobernador después. No había plan “B”, ni candidato con el cual reemplazar a Casas. Desde entonces desapareció todo rastro de estabilidad política en La Rioja disparándose las internas en el oficialismo y la oposición.

Aumentaron más la bronca que los salarios

Para sumarle más nafta al fuego, el gobernador Casas se rodeó de burócratas sindicales y dirigentes del PJ para brindar un “importante” anuncio. No cabía un alfiler en la sala de conferencias. ¿Acaso tanto esfuerzo por mostrarse acompañado no es más que otra muestra de debilidad?

Finalmente disparó la indignación a las cámaras: un aumento salarial del 15% a los empleados públicos, sin abrir paritarias. Los trabajadores de Vialidad provincial salieron a cortar la avenida y echaron a su delegado por posar en la foto sin haber discutido la propuesta previamente con sus compañeros, luego se sumaron uno tras otro distintos sindicatos que venían de una siesta de años y anunciaron movilización.

No fue ningún beso de príncipe lo que rompió el somnoliento hechizo de las burocracias sindicales, la bronca social es tal que no hay margen para maniobrar.

Le hacen los deberes a Macri y al FMI

La clase trabajadora no tiene respiro. EDELAR aplicó un aumento del 37% en la tarifa de luz. A los 80 despidos de Confecciones Riojanas se suman ahora un centenar en Hilados I que cierra sus puertas y otro centenar de Ritex. El gobierno no tiene respuestas… bueno, para los empresarios, sí.

¿Recordás que Casas y De Leonardi pedían votar a favor de la enmienda del PJ prometiendo frenar a Macri y su ajuste? La realidad tiró al suelo las interpretaciones benévolas sobre el peronismo “opositor” y no deja lugar a justificaciones: el ajuste del FMI lo aplican Macri y Casas, sin chistar. ¡Todos ellos se tienen que ir!

Unir a la Izquierda o favorecer a Cambiemos

La ilusión de Cambiemos por gerenciar la provincia va creciendo a medida que el PJ hunde solito su improvisado desgobierno.

Hay que decir que la mayor fortaleza de “Cambiemos- Ahora La Rioja” es la debilidad del oficialismo. No los envuelve ningún apoyo popular porque ningún trabajador deposita expectativas en quienes cacarean contra la austeridad provincial mientras son virreyes de las medidas antipopulares de Macri. No son ellos quienes nos sacarán de la crisis, porque no vienen con ningún modelo de provincia alternativo al PJ, sólo proponen un cambio de nombres.

Quienes sí estamos en la vereda opuesta al ajuste, al FMI y a los antiderechos somos la izquierda; y tenemos un programa para lograr una Rioja feminista y al servicio de lxs trabajadorxs. La coherencia la demostramos en cada lucha. Pero la unidad que nos falta es una ventaja que tienen los partidos tradicionales para seguir vendiendo falsos mesías.

  Majo González en la marcha del 24M

 

Lamentablemente el FIT no ha respondido nuestro último llamado a la unidad, previo a la suspensión de las elecciones. Tampoco lo hizo con nuestras cartas abiertas en todos estos años. Algunes compañeres se preguntan ¿será que no ven el potencial que tiene la unidad de la izquierda y el feminismo en las calles? No sabemos si es por escepticismo, adaptación y conformismo o electoralismo. Lo cierto es que hoy son una traba para la unidad de toda la izquierda y los sectores populares.

Nosotres, en cambio, peleamos a contrarreloj para levantar una alternativa feminista, anticapitalista y ecológica, con las mujeres y la juventud al frente, sumando nuevos sectores en barrios y ciudades de interior provincial. Somos la generación que no está dispuesta a negociar su futuro, a hipotecar lo público, queremos darle a la clase trabajadora la capacidad de decidir sobre todo lo que produce, a las mujeres y a las disidencias de vivir en libertad, a la niñez de crecer insubordinada a los dogmas, queremos que la palabra público suene a calidad, y que el trabajo digno no sea pieza de museo.

Tenemos una plataforma para dar vuelta todo

  • Prohibir despidos y suspensiones por ley, confiscando las empresas que no cumplan.
  • Salario igual al canasta básica y actualizado cada tres meses de acuerdo al costo de vida.
  • Nuevo sistema impositivo: altos impuestos a las grandes fortunas, eliminar los impuestos sobre la canasta básica y subsidiar el consumo.
  • Estatizar los servicios públicos bajo control social de trabajadores y usuarios. Retrotraer las tarifas a diciembre de 2015.
  • Declarar la emergencia en violencia de género. Presupuesto de emergencia para asistencia integral, patrocinio jurídico gratuito, refugios y campañas de prevención. Aplicación de la ILE y suprimir la objeción de conciencia de los hospitales públicos.
  • ESI no se negocia: aplicación efectiva de la Educación Sexual Integral, con perspectiva de género, bajo monitoreo de centros de estudiantes y agrupaciones estudiantiles. Boleto educativo gratuito.
  • Basta de privilegios políticos: político que no cumple las promesas de campaña, pierde el cargo. Que sean revocables, que ganen como una directora de escuela y estén obligados a usar lo público. Elección directa y revocabilidad de jueces, fiscales y comisarios por voto popular.
  • Prohibir la megaminería, cerrar la curtiembre de Nonogasta con reconversión laboral de sus trabajadores, cerrar el emprendimiento Laguna Brava e implementar la consulta popular vinculante en las comunidades ante cada proyecto extractivo.

 

Por Majo González.

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San Luis: papelones y acusaciones cruzadas. UN RÉGIMEN DECADENTE https://mst.org.ar/2019/03/22/san-luis-papelones-acusaciones-cruzadas-regimen-decadente/ Fri, 22 Mar 2019 11:43:57 +0000 https://mst.org.ar/?p=17612 San Luis: papelones y acusaciones cruzadas en el oficialismo

UN RÉGIMEN DECADENTE

Un nuevo capítulo de la crisis política, luego de las peleas que terminaron con Adolfo y Alberto Rodríguez Saá presentándose en frentes distintos; compitiendo por entre ellos por la gobernación. Ahora el gobernador expulsó a su hermano del PJ, acusándolo de robarse los fondos partidarios de la cuenta bancaria. Muestras de sobra de que en la provincia cada vez más necesitamos una alternativa de los trabajadores.

Luego de una reforma exprés de los estatutos, el gobernador Alberto consiguió quedarse con el sello del Partido Justicialista y conformar el Frente de Unidad con fuerzas kirchneristas y otros grupos menores, relegando a su hermano mayor a refugiarse en algunos partidos provinciales y vecinales para ir a la pelea electoral con Juntos por la Gente. Adolfo judicializó la postulación de su hermano y aprovechando la autoridad formal que todavía tenía en el PJ; se apuró a retirar los fondos partidarios. Denuncian desde el oficialismo que serían 14 millones de pesos. La respuesta fue desafiliar a Adolfo y a otros dirigentes, con el argumento de que al presentarse como candidatos por otro partido estarían violentando el estatuto del partido.

Quizás influyó en la disputa el hecho de que ambos hermanos no ponen de acuerdo sobre a quién apoyar como candidato a la presidencia de la nación. Adolfo Rodríguez Saá apoyaría a alguien del peronismo tradicional como Juan Manuel Urtubey. Alberto apoya la posible candidatura de Cristina Kirchner.

Más allá de las causas, esta situación muestra la decadencia de un régimen feudal donde no hay verdaderas diferencias de proyecto político sino una pelea por cuotas de poder y jugosos negocios. Ambos, Alberto y Adolfo, han cogobernado en favor de los negocios de los amigos del poder desde la vuelta de la democracia. Mantuvieron una provincia donde, más allá de obras vistosas para la tribuna y alguna concesión social, lo que prima es el atraso, la pobreza, la precariedad laboral y los bajos salarios.

Poggi: lo mismo, pero peor

La “oposición” en la provincia sería la candidatura de Claudio Poggi, acompañado del ex K intendente de la capital Enrique Ponce que ahora se sube al carro de Cambiemos que en la provincia representa la alianza San Luis Unido. Pero no hay que perder de vista que Poggi es hijo político de los Rodríguez Saá y sólo se alejó de ellos para poder tener “juego propio” y no porque durante los cuatro años de su gobernación haya roto con el modelo corrupto y clientelar del PJ.

Es el candidato en la provincia del ajuste macrista que está hundiendo al país, sometiéndolo a los planes del FMI y los especuladores internacionales.

Una salida por la izquierda

Ninguno de los que ya gobernaron puede ser salida para los trabajadores, que ya conocemos de qué se trata esto. Mientras ellos viven en lujosas mansiones a nosotros quieren conformarnos con una beca, un plan solidario o un trabajo precarizado. Mientras inauguran obras para hacer campaña electoral y negociados, en los hospitales públicos siguen faltando insumos y personal. Pagamos un transporte carísimo con pésimos servicios.

Desde el MST tenemos propuestas para salir de esta situación. Ante la crisis económica y la caída del empleo proponemos: que se abran los libros contables de las empresas que argumentan crisis, que por ley se prohíba despidos y suspensiones y que se estatice con control de sus trabajadores la empresa que no cumpla con la prohibición. Que pasen a planta del Estado los beneficiarios de planes que hacen tareas propias del empleo público y cobren un salario igual a la canasta básica. Plata hay y además ahora se han recuperado 15 mil millones que el Estado nacional adeuda a la provincia.

Para la obra pública: control social de las cuentas del Estado, plena información y decisión de los ciudadanos con mecanismos de presupuesto participativo, para que la plata no se vaya en obras faraónicas e inútiles o negociados.

Servicios públicos: proponemos estatizar las empresas de transporte, para librarnos del chantaje empresario que llevó al paro de semanas atrás y complicó la vida de miles. Pero con control social, para evitar corrupción y fraudes como el que quebró a la empresa Transpuntano que da un servicio caro y cada día peor.

Estos planteos se escucharían más si lográramos unir a las fuerzas de izquierda existentes en la provincia en una sola lista. Lamentablemente, no se consiguió para esta elección. Tenemos una nueva oportunidad para las elecciones de diputados nacionales que empiezan en agosto.

Fortalecer esas propuestas y la unidad se traduce hoy en fortalecer una herramienta política propia de los laburantes como construimos desde el MST. Por eso te invitamos a que te organices con nosotres y nos apoyes las elecciones de junio.

Iván Amado, MST San Luis

 

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