feminismo – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Wed, 13 Sep 2023 15:39:33 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png feminismo – MST :: https://mst.org.ar 32 32 28S: Las mujeres y las disidencias tomamos las calles nuevamente https://mst.org.ar/2023/09/13/28s-las-mujeres-y-las-disidencias-tomamos-las-calles-nuevamente/ Wed, 13 Sep 2023 15:39:33 +0000 https://mst.org.ar/?p=33682 Fruto del resultado de las PASO y las amenazas de la ultra derecha, el movimiento feminista y disidente volvió a reunirse, como reflejo claro del dinamismo que comienza a tomar otra vez la marea verde. En CABA, la convocatoria fue desde Ni Una Menos, con quienes desde 2020 no había sido posible coordinar acciones. Luego de tres reuniones, logramos acuerdos para hacer una acción común el 28 de septiembre, día de acción global por el aborto legal, seguro y gratuito. La consigna que se logró es: Por el aborto, la ESI y vidas dignas. Contra las derechas, el ajuste y el FMI.

 

Escribe: Andrea Lanzette

Como ocurre en todos los sectores, la discusión no escapa al movimiento de mujeres y disidencias, los resultados electorales de las PASO y algunas de las consignas de la ultraderecha alertan al feminismo que estaba quieto y lo pone en movimiento. Principalmente la posibilidad de volver atrás sobre la ley de Aborto, la anulación de la ESI. Esto se dió, por supuesto con mucho debate y contradicciones.

Por un lado, existe una sobrevaloración de esa perspectiva, y la suposición facilista de un triunfo electoral y el cumplimiento efectivo de las aspiraciones del programa de la ultraderecha. Aún no ganaron, pero además “No Pasarán”.

El resultado a favor de Milei es un resultado contradictorio, que expresa la bronca y el voto castigo a los que gobiernan. Y no es un cheque en blanco.

No se puede subestimar a este sector y hay que combatirlo, hay reserva en nuestro movimiento para enfrentar cualquier intento de restringir nuestros derechos. Principalmente con lxs miles de pibis que le pusieron el cuerpo a la marea verde. Por eso, las asambleas del Ni Una Menos son enormes.

Por otro lado, sobre esta realidad y los resultados, algunos sectores sindicales del movimiento feminista intentaron desde el inicio levantar la bandera del voto a Massa como salida mal menorista frente al escenario electoral. No hubo consenso, ni siquiera entre los sectores kirchneristas, con que estos planteos fueran resoluciones o consignas que nos unificaran.

Ninguna variante de las que está en condiciones de ganar y ser gobierno, incluyendo Massa van a defender nuestros derechos, los tres espacios, atados al FMI, cortarán por el hilo más delgado a la hora de ajuste, y las mujeres y disidencias serán las más atacadas.
La realidad es mucho más compleja, y es necesario analizarla bien, desde Juntas y a la Izquierda, ni miedo, ni resignación; la salida es lucha y organización

No resignarse, ni aceptar votar a nuestro verdugo

Es verdad que, ante las amenazas de la ultraderecha, mantenernos en la calle y con nuestras consignas es clave, en defensa de nuestros derechos, y también por su aplicación real.

La pobreza, la miseria y la carestía de vida vienen haciendo estragos entre las mujeres y diversidades, en especial las de la clase obrera ocupada y desocupada. La bronca crece, con un 70 % de la feminización de la pobreza. Este gobierno, con Massa a la cabeza cogobernando con Alberto y Cristina Fernández, es responsable del nivel de pobreza y violencia que sufrimos. Más devaluación, más inflación, más mujeres y disidencias pobres.
Esto se suma al fracaso de todos los gobiernos de las últimas décadas, que se expresa en hechos terribles, entre otros, sigue habiendo un femicidio por día, no hay aplicación del cupo laboral travesti-trans. Y la propia ILE tiene desigualdades en su aplicación.

La creación de un Ministerio “de cartón” sin presupuesto, con secretarías y dependencias burocráticas de “mujeres, género y diversidades”, sólo fue doble discurso y cooptación estatal de un sector del movimiento feminista, pero no la aplicación efectiva de la ESI, la IVE y la ILE, ni un real combate a la violencia de género y protección a sus víctimas, ni ayuda social al colectivo LGBT.

La frustración también tiene cara de mujer, y es uno de los factores que explica el avance de sectores derechistas y antiderechos como Milei.

Para que ninguna feminista tenga bronca, es necesario modificar esta realidad. Ni las derechas, ni el gobierno ajustador le dan una verdadera salida de la crisis a las mujeres y las disidencias. Dar vuelta todo debe ser la tarea frente a esta realidad, machista y patriarcal.

La izquierda también tiene debates

Claramente, ni las derechas ni este gobierno ajustador piensan en nosotres. Los tres espacios con posibilidades de ganar, JxC, libertad avanza y UxP, responden al acuerdo con el FMI, y su plan será de aún más miseria, cualquiera de ellos que gobierne. Efectivamente hay un solo espacio electoral que no responde al FMI, que lo denuncia y que propone romper con él.

Son las candidatas y candidatos del FIT Unidad. Desde ya llamamos a votar a este frente y fortalecerlo, porque esos votos le darán impulso para las tareas que se vienen. Pero debemos saber que la actual coyuntura reclama soluciones más allá de lo electoral.

Desde Juntas y a la Izquierda y el MST creemos que es necesario el protagonismo del FITU más allá de lo electoral. El Frente debe ser un canal, ante una perspectiva de agudización de la crisis capitalista y la lucha de clases, que en base a su programa anticapitalista y socialista debe dar respuesta a las luchas sociales y hechos políticos, denunciando a la derecha, la ultraderecha y también al gobierno nacional sin hacerle concesiones al kirchnerismo, para así desarrollarse como una alternativa política para luchar por un gobierno de las y los trabajadores y el socialismo.

Debe coordinar a las miles de mujeres que queremos acabar con el patriarcado, para que enfrentemos al capitalismo y construyamos las bases de un nuevo Argentinazo, para que se vayan todos de verdad. Esa debe ser la tarea principal del frente, ante una crisis tan aguda como la que vivimos.

Este 28 S todes a las calles, frente a las derechas y el ajuste

Lograr esta acción fue muy importante, pero además lo fue dar el debate, disputar contra estas posiciones y lograr consignas integrales que apuntaran a todos nuestros problemas. Por otro lado, haber logrado no solo la denuncia del ajuste de los gobiernos, sino también la identificación de a donde debemos reclamar, puesto que el sector K solo planteaba como actividad una concentración en Congreso, para que nada empañe al gobierno nacional. Pero la jornada del 28S enfrenta a todos nuestros enemigos, la movilización será desde Plaza de Mayo al Congreso, allí concentraremos y se leerán nuestras exigencias. Un modo de no dejarle pasar al gobierno nacional su responsabilidad.

Desde Juntas y a la Izquierda también dimos batalla frente a sectores de izquierda, impresionados con los resultados y que cedían ante los planteos de sectores de Patria Grande, o más afines al gobierno. Tal es el caso de las Rojas o el propio Pan y Rosas; que en pos de una masividad o unidad rápida, abandonaban las exigencias.
Desde Juntas y a la Izquierda creemos que es necesario estar en la calle, combatir el ajuste y organizar de verdad a la marea verde que está dispuesta a luchar contra el ajuste y las derechas, porque “No pasarán”.

 

 

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Encuentros regionales. Los desafíos del feminismo https://mst.org.ar/2021/10/13/encuentros-regionales-los-desafios-del-feminismo/ Wed, 13 Oct 2021 21:58:30 +0000 https://mst.org.ar/?p=30310 La semana pasada se hicieron Encuentros de mujeres y disidencias en varias ciudades del país. Aquí, los conceptos centrales que expresó nuestra dirigente Cele Fierro en el Encuentro de Buenos Aires.

Desde 2015, con el Ni Una Menos en nuestro país, se extendió la ola feminista. Y al año tomaron fuerza las disidencias y creció la marea verde por el aborto legal. Estos avances del movimiento feminista, más la presencia en los Encuentros de muchas compañeras migrantes y originarias, plantearon la necesidad de cambiar el nombre: de nacional y de mujeres a plurinacional y de mujeres, lesbianas, bisexuales, travestis, trans y no binaries.

Pero el sector que hegemonizaba la comisión organizadora, el PCR, más sus socias del peronismo político y sindical, y luego también Mala Junta-Patria Grande, burocráticamente se negaron a aceptar esos cambios y ni siquiera quisieron ponerlos a debate y votación. Así lo vimos en Trelew 2018 y en La Plata 2019. Además el PCR ya había tomado la decisión política de sumarse al Frente de Todos, gobierno del que son parte. De estos sectores, que al ser oficialistas frenan todo tipo de movilización, es la responsabilidad de que hoy no haya un único Encuentro. Ya en San Luis, que iba a ser la sede 2020, hubo dos comisiones organizadoras. La pandemia ocultó un poco esta crisis, pero la división está.

Además de este Encuentro en Capital, se están haciendo otros 15 en distintas ciudades. Es modesto, pero es un paso. Y sólo se podrá volver a tener un Encuentro unificado si tiene independencia política del gobierno. Porque vamos a tener que seguir en las calles para que se apliquen los derechos que ya conquistamos y conquistar lo que falta. Y entonces hay que poder señalar a los responsables: este Estado, este gobierno, esta justicia, esta policía.

No es que nosotres queremos un Encuentro sólo de los sectores más rojos, socialistas, revolucionarios. Toda compañera tiene derecho a apoyar la política que sea. No renegamos de las compañeras que se definen como peronistas o que siguen a otra corriente: de lo que sí renegamos es de que algunos sectores ponen por delante la línea del gobierno, sin cuestionar, y terminan bajando las banderas y frenando las luchas. El Encuentro no se puede supeditar a tal o cual gobierno ni a la Iglesia, sino que debe reflejar en forma democrática al movimiento feminista, sus luchas y avances. Hay que convocar a todos los sectores que quieran luchar en unidad.

En cuanto al gobierno, nos quieren hacer creer que tiene políticas «con perspectiva de género». Pero que haya tenido que tomar puntos de nuestros discursos y demandas no es igual a que garantice todo. Para nada. Pasa con la ley de aborto, que como contó una compañera hay mujeres que desconocen su derecho. Hace pocos días se cumplieron 15 años de la Ley de Educación Sexual Integral, pero no se implementa en todas las escuelas, todos los niveles ni todas las provincias. En eso hay responsabilidad de todos los gobiernos, incluido el actual.

Por ejemplo dentro de la Campaña por el Derecho de Aborto un sector afín al gobierno propone que ésta sea de hecho un anexo oficial, en vez de mantenerse independiente. Los sectores anti-derechos siguen obstaculizando, y también están adentro del gobierno nacional, por eso es clave la independencia política.

El gobierno nos dice que toda su política tiene «perspectiva de género». Pero en el Presupuesto nacional sólo prevén formar en ESI a 30.000 docentes, cuando en todo el país son más de 600.000. Además, el Estado nacional destina 200 millones de pesos a sueldos y jubilaciones de obispos, curas y becas de seminaristas, mientras que las provincias destinan más de 60 mil millones de pesos a las escuelas religiosas, que encima no dan ESI. Hay ley de inclusión laboral trans, que es una ventaja, pero no se implementa. Se creó el Ministerio de Mujeres, pero es de cartón pintado y para las víctimas de violencia de género tienen el Programa Acompañar, que es de apenas 21 mil pesos por seis meses. ¿Quién puede creer que eso le da a una víctima alguna posibilidad real de autonomía para salir de la situación de violencia?

Después del cachetazo electoral, el gobierno pactó un nuevo gabinete y puso de jefe a Manzur. El mismo que declaró a Tucumán «provincia pro-vida», militó contra el derecho al aborto y obligó a parir a una niña abusada en vez de acceder a la ILE. Y no sólo lo denunciamos por ser antiderechos de género: viene a coordinar un gabinete con Aníbal Fernández, amigo de la policía; Julián Domínguez, amigo del agro; y sigue Guzmán, que paga la deuda externa a costa de ajuste. Hace poco tuvimos acciones enormes en todo el país de nuestras compañeras y compañeros desocupados del Teresa Vive por la falta de alimentos en los comedores. ¡Esa plata se va a pagar la deuda, en vez de ir a comida, a trabajo genuino, a salario!

Por eso denunciamos también la desigualdad, la brecha de ingresos entre hombres y mujeres, que es del 27%. Es que nosotras accedemos a los trabajos peor pagos y nos es más difícil acceder a cargos mejor remunerados. Lo que explicaba Caro Cáceres sobre Enfermería: el nuevo programa del gobierno impulsa la formación terciaria, no la universitaria, entonces es menor jerarquización y menor sueldo. Y Larreta incluso no reconoce a las enfermeras universitarias y acaba de despedir al personal que tomó por la pandemia. Para una docente es más difícil acceder a 30 horas cátedra que para un varón, porque ella se tiene que hacer cargo de la casa, les chiques, las tareas del cuidado. A esas tareas no remuneradas la mujer dedica en promedio 4,5 horas al día, en tanto que el varón media hora. Y el gobierno hasta ahora no ha hecho nada. Además las mujeres jóvenes tenemos un 35% de desocupación, más del doble que los varones.

Fíjense la contradicción del gobierno, cómo vende un chamuyo. Mientras Máximo Kirchner dice que «cada dólar que se destina al pago de la deuda es un dólar menos para el pueblo», el gobierno paga la deuda dólar tras dólar sin chistar. Alberto critica a Macri, que brinda en Miami con los acreedores, y dice «me obligan a que el año que viene paguemos 19 mil millones de dólares». ¿Cómo «me obligan»? ¡Esa deuda es toda una estafa y las estafas no se pagan! Esa plata se debe destinar a garantizar los derechos de las mayorías. Pero Alberto no quiere ir contra los ricos, las corporaciones, el FMI. En cambio a nosotros no nos tiembla el pulso. Y así como estamos contra el binarismo de género, también estamos contra el binarismo político derecha-peronismo. Lo que hace falta es fortalecer a la izquierda como alternativa política, apostar al Frente de Izquierda, con diversidad de voces. Porque queremos que sea más fuerte, más amplio.

Es que nuestra pelea es para empujar las luchas por cada reclamo concreto, pero también para derribar este sistema de explotación y opresión. Para eso nos tenemos que organizar y fortalecer nuestra organización revolucionaria que se plantea ese objetivo de fondo. Porque tenemos que ser las trabajadoras los trabajadores quienes gobernemos. ¿Quién mejor que las enfermeras y todo el equipo de salud para saber lo que hace falta en el hospital y cómo garantizar el derecho a la salud en cada provincia y en el país? Y así en cada rubro, en cada rueda de la producción y los servicios. Somos las y los trabajadores los que tenemos que gobernar. Luchamos por una sociedad con igualdad real, en donde se garanticen todos y cada uno de nuestros derechos. Por eso somos fanáticas de la construcción política, de nuestra construcción revolucionaria, para derribar ese sistema capitalista y patriarcal y construir una sociedad igualitaria, democrática, para nosotres una sociedad socialista.

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El Encuentro de mujeres y disidencias, en Congreso https://mst.org.ar/2020/10/11/el-encuentro-de-mujeres-y-disidencias-en-congreso/ Mon, 12 Oct 2020 00:20:20 +0000 https://mst.org.ar/?p=28909 De cara al 35 Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersex y No Binaries, que no se pudo hacer en San Luis por la cuarentena, varias organizaciones nos encontramos en Congreso el 11S para dejar claro que seguimos organizades por todos nuestros derechos.

Esta jornada es de gran importancia, ya que la crisis del sistema capitalista y patriarcal nos pone a las mujeres y las disidencias sexuales en la primera línea de pelea, pues somos nosotras y nosotres quienes más sufrimos la carga sobre nuestras espaldas. Por eso desde Juntas y a la Izquierda, Libre Diversidad y el MST nos sumamos a la asamblea unitaria que resolvió convocar esta acción y aportamos la columna más numerosa.

Nos fuimos juntando las y les compañeres en Plaza Congreso por la tarde. Contamos con la presencia de Cele Fierro, que planteó la necesidad urgente de seguir peleando por nuestros derechos en el marco del actual gobierno. Alberto Fernández y su ministra Elizabeth Gómez Alcorta siguen dilatando la legalización del aborto, sostienen el matrimonio Iglesia-Estado y presentan un “presupuesto de género” dibujado y sin proponer nada nuevo para detener la violencia machista.

Durante el evento se leyó el documento unitario (ver abajo), que expresa la solidaridad con todos los sectores en lucha, donde mujeres y disidencias cumplimos un rol protagónico, Las Rojas y el Nuevo Mas ausente sin aviso. Se terminó esta jornada de lucha con un gran pañuelazo y la fuerte convicción de seguir organizades y peleando por nuestros derechos.

Documento unitario AMBA

Hacia el Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersex, No Binaries.

Hoy domingo 11 de octubre, llegamos aquí con nuestra genealogía de lucha, que une a nuestros feminismos combativos, que con la fuerza de la historia logramos tras tantos años, que nuestro Encuentro sea Plurinacional, de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersex y No Binaries, logrando la visibilización de nuestros modos de existir, de nuestras resistencias y luchas.

Acá estamos, las y les que seguimos construyendo este Encuentro Plurinacional y pluridisidente que según lo anunciado se realizará en San Luis en octubre 2021.

A pesar de la pandemia, que muestra crudamente con la crisis sanitaria, social y económica la cara más atroz del Capitalismo y del Patriarcado, seguimos luchando por nuestros derechos, seguimos construyendo espacios de encuentro, que combinan y retoman los hilos rojos, violetas y verdes de nuestro accionar y lucha en las calles, en las tomas de tierras, en las tomas de fábricas, en las ollas populares de las barriadas, en las huelgas y en la defensa de todos los territorios, en especial los que hoy luchan contra los incendios de las multinacionales agroganaderas, contra el saqueo y destrucción de las mineras, de las petroleras, de las empresas transnacionales extractivistas, que promueven el ecocidio y la destrucción de los bienes comunes de la naturaleza, así como de los cuerpos de las mujeres, tomadas como botín de guerra.

Queremos saludar a las mujeres, lesbianas, intersex, bisexuales, trans, travestis y no binaries que luchan por su derecho a la tierra y a la vivienda digna y decir bien fuerte y claro:  ¡No al desalojo de la toma de Guernica y de todas las tomas de tierras en distintos rincones del país!

El desalojo, la represión y la criminalización no son una respuesta al problema estructural del hábitat con acceso a viviendas dignas. Por territorios para habitar, libres de violencia patriarcal. Rechazamos a los gobiernos que pretenden desalojar a miles de familias y dan como única respuesta la extorsión, la criminalización de la pobreza y un culto a la propiedad privada. Repudiamos el discurso de demonización de las tomas del gobierno de la Provincia de Buenos Aires, del gobierno nacional y del Poder Judicial. En particular, repudiamos las declaraciones que hizo el fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta y exigimos al juez Martín Miguel Rizzo que anule la orden de desalojo de Guernica prevista para el 15 de octubre.

La crisis económica no sólo evidenció la ferocidad de la violencia por parte del Estado, sino también el aumento de la violencia patriarcal y machista en nuestra cotidianeidad, sin dar respuestas. Desde el 20 de marzo, cuando comenzó el aislamiento social, preventivo y obligatorio hasta el 30 de septiembre ocurrieron al menos 142 femicidios, según cifras de distintos relevamientos. Mientras nos dicen “quedate en casa”, el hogar continúa siendo el lugar más inseguro: el 64 por ciento de los femicidios ocurrió en la vivienda de la víctima.  Y las consultas a la línea 144 llegaron a incrementarse casi un 50 por ciento en relación al año pasado. Mientras tanto, los programas de atención se precarizan, sus trabajadores lo hacen en las peores condiciones, y a pesar de decenas de anuncios, la realidad para quienes sufren este flagelo, no cambia.

En el contexto de encierro, las mujeres, lesbianas, bisexuales, trans, travestis y no binaries quedamos en aislamiento de nuestros derechos, y en muchos casos obligades a convivir con nuestros agresores sin ninguna respuesta por parte del Estado, siendo incompetente el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad. Sin un presupuesto claro ni voluntad política de acompañar y asistir integralmente a quienes estamos en situación de violencia machista. Exigimos presupuesto para viviendas y refugios para las víctimas de violencia, no para financiar al clero. Abajo los decretos de la dictadura que lo garantizan. La urgencia de las cifras, que no son números sino nuestras vidas, muestran una realidad alarmante y urgente.

¡Basta de femicidios!¡Abrazamos a nuestras hermanas en Jujuy que denuncian la complicidad estatal ante las desapariciones y femicidios! ¡Exigimos justicia para Cesia, Iara, Roxana y Gabriela como también exigimos justicia por todos los femicidios y transfemicidios en nuestro país!

Seguimos tejiendo nuestras redes de autocuidado, acompañamiento y apoyo. Al mismo tiempo exigimos la implementación real de políticas públicas integrales y presupuesto para prevenir, atender, acompañar y erradicar la violencia machista y patriarcal.

Denunciamos que en estos dos años y dos meses que pasaron desde el rechazo del Senado a la Ley de aborto, las cifras de la clandestinidad siguen en aumento. Miles abortan en condiciones inseguras. Hay provincias enteras donde no se respeta ni siquiera el acceso a las interrupciones legales que habilita hoy el Código Penal. Miles de niñas siguen siendo obligadas a gestar y parir. En la pandemia el acceso a poder interrumpir embarazos en forma segura es cada vez más difícil y costoso.

Mientras el gobierno sigue con maniobras y dilaciones, quienes seguimos en la calle exigimos que se trate y apruebe este año nuestro  proyecto para la legalización del aborto voluntario en la Argentina. El proyecto que debe sancionarse es el elaborado por el movimiento de mujeres y disidencias, que es el de la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito: el que ganamos en las calles. En ese proyecto decimos NO a la “objeción de conciencia”, reconocemos a las disidencias, y exigimos que las obras sociales y prepagas también garanticen el aborto.

Las muertes por abortos clandestinos son femicidios de Estado. ¡ABORTO LEGAL YA!  ¡Separación de la iglesia católica y todas las iglesias del Estado! ¡Basta de financiar la educación confesional! Presupuesto para una ESI laica, científica y con perspectiva de género.

En el marco de la pandemia, el acceso a la salud pública también atravesó nuestras realidades, siendo nosotras y nosotres les responsables socialmente de las tareas del cuidado. Son mujeres trabajadoras, las enfermeras que están en la primera línea contra el COVID hoy. Y denunciamos a los gobiernos, que buscan precarizar sus condiciones laborales. ¡Exigimos la Inclusión ya! ¡Basta de precarización laboral!

También exigimos que se reconozca nuestro trabajo de cuidado: porque somos nosotras, nosotres quienes bancamos la olla en las barriadas, quienes garantizamos el alimento, el cuidado y las tareas domésticas de forma impaga y sin reconocimiento alguno. Somos nosotras y nosotres quienes trabajamos incansablemente sin derechos, somos las trabajadoras de la salud, de la educación, de todas las categorías que dieron en llamar “esenciales” quienes exponemos nuestra vida mientras nuestro salario ni siquiera se acerca a la canasta básica. Mientras que se define un presupuesto para el próximo año, atado a los intereses empresariales y de los ricos, mientras se plantea el pago riguroso de una deuda ilícita, ilegal, fraudulenta y odiosa, mientras nuestras economías se destruyen y no llegamos a fin de mes, este gobierno pone énfasis en recibir a la comitiva del FMI para acordar un adoctrinado pago y seguimiento de las políticas que nos llevan a la total pobreza.

En los distintos territorios del Abya Yala, así como en otros territorios del mundo sometidos al imperialismo y al colonialismo, las mujeres, disidencias y pueblos, están enfrentando a las políticas coloniales e imperialistas de las transnacionales. Se destruye el bosque nativo para destinarlo al negocio inmobiliario, a las sojeras y al agronegocio. Se contamina la tierra y se rompen las montañas a través del fracking, se represa a los ríos y se los mata. Las mujeres originarias de estos territorios, que durante siglos los defendieron, son quienes están en la primera línea cuidando la naturaleza, y los territorios cuerpos de las defensoras de la vida, como Berta Cáceres en Honduras, Marielle Franco en Brasil o Macarena Valdés en Chile. Como las hermanas mapuche en ambos lados de la cordillera.

El silencio ante los flagelos que nosotras y nosotres sufrimos, sólo contribuye a la desmovilización. La incorporación de algunos sectores del feminismo al gobierno nacional y los gobiernos provinciales, con la ilusión de que la salida a nuestros reclamos vendría de la mano de su gestión, sólo significó un salto en la institucionalización y cooptación en nombre de nuestra lucha. Por tal, desde los feminismos populares, plurinacionales, disidentes, socialistas, seguimos diciendo: ¡El Estado es responsable! Llamamos a quienes se movilizaron por la #MareaVerde, contra la violencia patriarcal y por nuestros derechos, a seguir en las calles impulsando un movimiento de mujeres y disidencias independiente de los gobiernos, las iglesias y las instituciones del estado.

  • ¡Tierra para vivir y vivienda digna! ¡No al desalojo de Guernica ni de ninguna toma de tierras en nuestro país! No a la represión. #NiUnaMenosSinVivienda
  • ¡Aborto Legal ya! ¡Nuestro proyecto está en las calles y es el de la Campaña! ¡Separación de las iglesias del Estado!
  • ¡Basta de femicidios y transfemicidios! ¡Basta de violencia capitalista y patriarcal! Los gobiernos y las instituciones del Estado son responsables! ¡Paren de matarnos!
  • ¡Basta de despidos, suspensiones y precarización laboral! ¡Nosotras, nosotres, somos esenciales! ¡Aumento salarial y de jubilaciones ya! ¡No al pago de la fraudulenta deuda externa! ¡La deuda es con nosotras y nosotres, no con el FMI!

Organizaciones convocantes:

Opinión Socialista

Juntas y a la Izquierda-MST en el FIT Unidad

Mumala

Isadora – Izquierda socialista en el FIT Unidad

Agrupación de mujeres y disidencias Pan y Rosas, PTS en el Frente de Izquierda

PRC

Plenario de Trabajadoras- Partido Obrero en el FIT Unidad

Campaña Nacional Contra las Violencias hacia las Mujeres

(FOL) Frente de Organizaciones en Lucha, (FOB Autónoma)Federación de Organizaciones de Base Autónoma, Corriente Social y Política Marabunta, (ASL)Acción Socialista Libertaria, Venceremos PT, REGIONAL SUR Compañeres independientes, Mariposas de Villa Paris REGIONAL OESTE, Compañeres independientes, Agrupación Victor Choque REGIONAL MENDOZA Aquelarre Agrupación Feminista, Feministas Sindicalistas, Feministas Autonomas, Frente Popular Dario Santillán, CORREPI

Mujer bonita es la que lucha, comisión de mujeres Línea Sarmiento

ADEMYA (Sindicato docente de CABA).

 

 

 

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En el marco del 35° Encuentro. Pañuelazo en la Quinta de Olivos https://mst.org.ar/2020/10/11/en-el-marco-del-35-encuentro-panuelazo-en-la-quinta-de-olivos/ Mon, 12 Oct 2020 00:13:12 +0000 https://mst.org.ar/?p=28906 El día de hoy, en el marco del 35° Encuentro Plurinacional de mujeres, lesbianas, travestis, trans y no binaries,  participamos desde Juntas y a la lzquierda, Alternativa Docente y el MST junto a otras organizaciones, de un gran pañuelazo con radio abierta en la Quinta de Olivos.

De camino al pañuelazo, meditaba que hoy estaríamos asistiendo a los últimos talleres, llevando a cabo nuestro típico “tetazo” frente a la Catedral y palpitando la movilización de miles y miles que todos los años nuclea a mujeres y disidencias de todo el país. Lamentablemente, la pandemia y el aislamiento nos impidió la realización del Encuentro, pero no nos imposibilitó seguir organizadxs, en las calles y luchando por todo lo que falta.

En la zona norte y en todo el país, nos organizamos porque nos parecía que en una fecha tan importante del calendario feminista, resultaba imprescindible salir a las calles para luchar por todas nuestras reivindicaciones y derechos cercenados con las medidas de distanciamiento social y bioseguridad necesarias. Lamentablemente hay sectores que siguen sosteniendo que no se puede salir, pero al respecto nosotrxs somos categoricxs: las actividades online no alcanzan, son muchas las penurias que estamos viviendo las mujeres y las disidencias, la situación económica, social y política evidencia lo peor de este sistema capitalista y patriarcal.

Se exacerbaron y crecieron las cifras de femicidios, travesticidios y denuncias de violencia de género, se ha profundizado la situación de precarización extrema de las mujeres y disidencias, el desempleo, la doble opresión relativa a las tareas del hogar hoy en cuarentena es más potente que nunca, somos mayoritariamente las mujeres quienes nos hacemos cargo además de nuestro trabajo “formal” de las tareas del hogar y de reproducción de la fuerza laboral, como así también de nuestrxs hijxs, su escolaridad y todo lo que ello conlleva.  Sigue habiendo cientos de miles abortos clandestinos y en las peores condiciones sanitarias, personas con capacidad de gestar con complicaciones graves y más de cien muertxs por año por aborto séptico.

Creíamos – y creemos- que por todas estas cuestiones y muchas otras, era necesario ir a los  centros de poder político a hacer oír nuestra voz, que en zona norte es la Quinta de Olivos. El presidente Alberto Fernández desde el inicio del mandato se pronunció a favor del aborto, prometió que enviaría al Congreso Nacional un proyecto de ley para su legalización, y manifestó empatizar y dio su palabra de modificar las distintas falencias del Estado para con las mujeres y disidencias creando un Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad. Lamentablemente a casi un año de gobierno podemos decir que todos estos dichos no quedaron en más que en eso, tuits, alocuciones y doble discurso.

Ante intensas requisitorias por la falta de presentación del proyecto de legalización del aborto, sigue excusándose en la pandemia, la falta de presupuesto, el colapso del sistema de salud y muchas otras mentiras. Contrariamente a lo que dicen los funcionarios  y el presidente la legalización del aborto, ahorraría cientos de millones de dólares al Estado en ocupación de camas y tratamientos por abortos mal realizados, como así también –y lo que es mas importante- salvaría la vida de más de cien mujeres y personas con capacidad de gestar por año.

El movimiento feminista y la marea verde, ya tenemos un proyecto que está presentado que tiene estado parlamentario, el de la Campaña Nacional por el derecho al Aborto, Legal, Seguro y Gratuito, lo que falta es voluntad política.

Mientras tanto, seguiremos organizadxs, en las calles luchando por todas nuestras reivindicaciones hasta hacer posible lo necesario.

Catalina Coles

]]> San Juan: marcha feminista por el 35 Encuentro https://mst.org.ar/2020/10/10/san-juan-marcha-feminista-por-el-35-encuentro/ Sat, 10 Oct 2020 11:46:07 +0000 https://mst.org.ar/?p=28869 En el marco del 35 Encuentro plurinacional de mujeres, lesbianas, travestis, trans y no binaries, con Juntas y a la Izquierda y el MST salimos a las calles a visibilizar que, a siete años del Encuentro realizado en San Juan, siguen vigentes todos nuestros reclamos y pendientes nuestros derechos.

Y esto es así porque el gobierno de Uñac (Frente de Todos) replica en nuestra provincia la misma política de Alberro Fernández, de relato feminista pero claudicación a la Iglesia. En la provincia no sólo no se da la ESI, sino que la formación de docentes estaría a cargo de la Iglesia Católica.

Sin ESI con perspectiva de género y disidencia, y sin presupuesto, no se combate ni erradica la violencia hacia las mujeres. Tampoco San Juan adhirió al protocolo ILE. Por eso ratificamos la exigencia de su aplicación para que las niñas sean niñas, no madres.

Frente a la Catedral, símbolo de la principal institución antiderechos, denunciamos su rol dogmático contra las mujeres y disidencias, y reclamamos una vez más la separación de la Iglesia y el Estado, la anulación de los subsidios millonarios y que sean destinados a la escuela pública y a erradicar la violencia hacia las mujeres.

Mary Garrido

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Cultura de la cancelación, una perspectiva feminista y socialista https://mst.org.ar/2020/09/27/cultura-de-la-cancelacion-una-perspectiva-feminista-y-socialista/ Sun, 27 Sep 2020 13:26:33 +0000 https://mst.org.ar/?p=28205 En las últimas semanas, Twitter explotó por las declaraciones de tinte transfóbico y biologicista de JK Rowling. Desde ya, repudiamos los dichos de la escritora, pero queremos poner en debate la famosa “cultura de la cancelación” y debatir una salida de fondo para sepultar las conductas patriarcales y discriminatorias que expresan ciertos personajes públicos y empresas, y terminar con de una vez con el sistema padre de todas las opresiones: el capitalismo patriarcal.

Es común ver diariamente en las redes sociales cómo se ataca, violenta y cancela a alguna personalidad o compañía por alguna conducta que exprese un pensamiento discriminatorio, de carácter racista, patriarcal, homo-lesbo-trans-odiante, etc. Un ejemplo reciente fue el de JK Rowling, autora y escritora británica, que luego de expresar su opinión acerca de las identidades trans, recibió insultos de todo tipo y amenazas, con el fin de hacerla desaparecer del ojo público. Es un caso de entre cientos. Fueron La Faraona o Martin Cirio, el youtuber El Demente, la Rosalia y la lista de personalidades canceladas sigue. La masificación y la expansión de la práctica de cancelar se denomina como ‘’cultura de la cancelación’’. Esta “consiste en retirar el apoyo a personajes públicos y compañías tras haber hecho o dicho algo considerado objetable u ofensivo”(1), con el objetivo de que pierda peso como influencia y las demás personas dejen de consumir su trabajo.

La cultura de la cancelación se intensificó con la masividad de la cuarta ola feminista. La revolución de las pibas llegó para cuestionarlo todo, incluso la legitimidad de ciertas figuras que antes se consideraban intocables o sagradas. Surge como respuesta de sectores progresistas, hartos de años de opresión e impunidad, a las conductas patriarcales, machistas y discriminatorias que tan frecuentemente vemos reproducidas en la sociedad. Pretende ponerle un fin a estos comportamientos, partiendo de la lógica de que si retiramos nuestro apoyo a personalidades o empresas que los perpetúan, estaremos tomando partido en combatir estos problemas estructurales. En realidad, la problemática es mucho más compleja y tiene sus raíces en el sistema capitalista y patriarcal, veamos.

Nuestra conducta, problema estructural

Vivimos en un sistema capitalista y patriarcal que nos educa y moldea, a través de sus instituciones -como la escuela, la familia, las iglesias, etc- para que seamos los sujetos individuales quienes reproduzcamos conductas machistas, racistas y discriminatorias para legitimar la opresión y explotación de la minoría sobre las mayorías. ¿Cómo? Sí, así como lo estás leyendo. Este sistema se nutre del machismo, la homofobia, el racismo, la xenofobia y la discriminacion para perpetuar todas las desigualdades. De esta forma utiliza la brecha salarial entre hombres y mujeres; el no reconocimiento económico y laboral de las tareas del cuidado; la concepción de que las mujeres y los cuerpos gestantes son meras incubadoras para la reproducción y el cuidado de la mano de obra; utiliza también la diferencia de oportunidades laborales y económicas entre personas afrodescendientes y blancos; la falta de acceso al trabajo de los sectores más pobres de nuestra sociedad; etc. para hacer crecer cada vez más sus ganancias a costa de recortar cada uno de nuestros derechos.

Es aquí donde está el problema. La cultura de la cancelación sólo apunta a atacar, escrachar y dejar de apoyar a la persona o entidad que reproduce estas conductas, pero no plantea la necesidad de combatir al andamiaje sistémico e institucional que nos educa de esta forma. Surgen entonces varias preguntas: ¿realmente sirve la cultura de la cancelación para combatir las profundas desigualdades sociales? ¿Sirve para combatir al sistema que desde la niñez nos moldea para sostener el status quo? ¿Sirve para darle un fin a la opresión y a la explotación? claramente no.

Es necesario reconocer que la intención de quienes practican la cancelación es positiva, ya que resulta de un claro y profundo proceso deconstrucción que busca cuestionarlo todo. Pero lo erróneo es el método. Se emplea mano dura para neutralizar a las personas por vía de su encierro, eliminación, expulsión social o linchamiento, simplemente eso. No genera ningún cambio estructural que signifique una mejora en la calidad de vida de las y los oprimidos y explotados. La cancelación, como todo método de escrache sin perspectiva de justicia real o de cambio estructural es, en última instancia, una forma más de punitivismo.

Capitalismo patriarcal, estás cancelado

No es coincidencia que la mayor parte de personalidades escrachadas o canceladas sean artistas multimillonarios, empresas o compañías que cotizan en bolsa. Pues son los mismos sectores, el 1% de la sociedad, quienes tiran de las cuerdas de este sistema capitalista y patriarcal. Son quienes se benefician de las ideologías que reproducen. La cultura de la cancelación representa simples cosquillas a las ganancias millonarias de estos personajes.

Ante las desigualdades que genera el sistema, una salida individual como la cancelación de ciertas personalidades, lejos está de ser suficiente para generar cambios estructurales. Frente a esto, se abre la posibilidad de transformar la bronca en organización colectiva, con el objetivo de apuntar al sistema de fondo. Para terminar con el capitalismo patriarcal, generador y perpetuador de todas las desigualdades, y construir desde las bases una nueva sociedad sin opresiones.

Gabriela Perri y Guille Barale

(1)(https://www.huffingtonpost.es/amp/entry/cultura-de-la-cancelacion_es_5f06e395c5b63a72c33d9465/)

]]> Una mirada feminista de la crisis y el mercado de trabajo https://mst.org.ar/2020/09/24/una-mirada-feminista-de-la-crisis-y-el-mercado-de-trabajo/ Thu, 24 Sep 2020 19:37:35 +0000 https://mst.org.ar/?p=28097 Guadalupe Limbrici

El INDEC publicó el informe de Mercado de trabajo. Tasas e indicadores socioeconómicos del segundo trimestre de 2020. En un año marcado por la pandemia de coronavirus, se esperaba el impacto de la misma en el trabajo. Sin embargo, no se puede perder de vista que la crisis económica es previa al COVID 19 y que las estimaciones para este año eran -aún sin el virus- negativas.

La pandemia profundizó la crisis y desnudó los intereses de los gobiernos a la hora de tomar medidas para proteger a los diferentes sectores de la sociedad. Esas medidas tuvieron un fuerte impacto en los valores que se dieron a conocer.

Pese a la existencia de un Decreto de Necesidad y Urgencia presidencial que prohibía los despidos y suspensiones, la falta de controles sobre las grandes empresas tuvo como consecuencia el incumplimiento de la medida. Así, la tasa de empleo bajó de 42,2% en el primer trimestre del año, a 34,4% en el segundo, y la tasa de desocupación llegó al 13,1%.

En un marco político y social atravesado por la crisis, es imprescindible la perspectiva de género para que los análisis contemplen aspectos de la realidad que durante mucho tiempo han sido desplazados a un segundo plano o directamente invisibilizados. La ausencia de esta perspectiva colabora con la reproducción de la desigualdad estructural de género que atraviesa todos los ámbitos de la vida de las mujeres y las disidencias. Por eso, el análisis económico debe partir del reconocimiento de esta desigualdad. En primer lugar, porque hay que decir que las mediciones del INDEC sobre el mercado de trabajo no incluyen a las disidencias y sólo contemplan el binomio varón-mujer. Es una deuda pendiente la de incorporar otras identidades para tener datos oficiales, ya que el primer paso para transformar una realidad injusta, es identificarla.

En segundo lugar, porque los datos que se desprenden del informe del mercado de trabajo demuestran que la crisis y la pandemia golpean con mucha más fuerza a las mujeres.

La desigualdad en números

Mientras la tasa de empleo en varones es del 50,6%, el acceso de las mujeres al mercado de trabajo es mucho menor, de apenas el 35,6%. La desocupación en varones llegó al 12,8% y en mujeres al 13,5%.

La crisis que atravesamos afecta a todos, golpea a las mujeres con más fuerza y es realmente devastadora en los más jóvenes: la desocupación en varones de entre 14 y 29 años se eleva muy por encima de la media, hasta el 22,7% y en mujeres de entre 14 y 29 años llega al 28,5%.

Los roles estereotipados de género propios del patriarcado continúan limitando, en pleno siglo XXI, las posibilidades de las mujeres. No sólo hay mayores limitaciones para el acceso al mercado del trabajo, sino que cuando lo logramos, estamos mayormente representadas en los trabajos más precarizados e informales, con menores salarios y derechos, que en muchos casos son una extensión de las tareas del cuidado. La brecha salarial con respecto a los varones existe y se mantiene a lo largo del tiempo y en todo el mundo, al igual que el techo de cristal que limita el acceso a cargos de jerarquía.

La desigualdad en el mercado laboral es tan evidente que han sido necesarias políticas de discriminación positiva, pero mientras las causas sitémicas de la división del trabajo continúen vigentes, el cumplimiento de esas medidas es siempre conflictivo.

El trabajo invisible

Uno de los grandes cambios obligados por la pandemia fue el del trabajo remoto, que se refleja en la medición de la tasa de ocupados que trabajaron desde su vivienda, que pasó del 6,5% en el primer trimestre, al 22% en el segundo. Esta modificación lamentablemente no vino acompañada de la garantía de derechos laborales, por lo que en la gran mayoría de los casos se tradujo en sobreexplotación además de la obligación de las y los trabajadores de tener que garantizarse sus propias herramientas de trabajo. La docencia es un claro ejemplo de esta situación: sin capacitaciones, recursos ni sueldos dignos tuvieron que ponerse al hombro la educación.

A la sobreexplotación del trabajo remoto se sumó la larga lista de tareas del cuidado, ese trabajo que históricamente recae sobre las mujeres y no es reconocido ni remunerado. El masivo vuelco al home office dejó en evidencia, con más fuerza que nunca, el trabajo invisible que garantiza la reproducción de la fuerza de trabajo necesaria para que la rueda del mundo siga girando.

La socialización de las tareas del cuidado es un debate que hay que volver a poner en el centro de la escena. Porque la invisibilización de esta gran carga de tareas es uno de los factores claves de la desigualdad de género, es el punto donde patriarcado y capitalismo convergen en la opresión y explotación sistémica de la mitad de la humanidad, y lo lograron convenciéndonos de que se trata de un acto de amor.

Con la fuerza de la realidad que -forzada por la pandemia- desnudó una vez más estas desigualdades, es hora de que la revolución feminista llegue a los rincones invisibilizados del hogar. Como dijo Silvia Federici, eso que llaman amor es trabajo no pago.

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A 73 años del voto femenino https://mst.org.ar/2020/09/10/a-73-anos-del-voto-femenino/ Thu, 10 Sep 2020 12:12:49 +0000 https://mst.org.ar/?p=27264 Desde 2015 una nueva ola feminista recorre el mundo, al calor de la lucha por el derecho al aborto, en contra de la violencia de género, por los derechos de las disidencias sexuales, y que se radicaliza en contra del sistema capitalista y patriarcal en su conjunto. Nuestra generación es heredera de las luchas históricas de las mujeres por la libertad y la igualdad de género. Por eso, a 73 años de la victoria del sufragio femenino, recordamos cómo se logró y cuáles fueron los principales debates de la época.

Antecedentes de la lucha sufragista

Los Estados-nación capitalistas hasta el siglo XX mantuvieron la exclusión política total de las mujeres en sus instituciones, lo que generó un amplio movimiento feminista a fines del siglo XIX bajo la bandera del derecho a elegir y ser elegidas, como parte de ser reconocidas como ciudadanas plenas. Esto concluyó en la lucha por el sufragio universal, que recorrió el mundo entero.

En la Argentina, el Código Civil sancionado en 1869 establecía claramente la inferioridad jurídica de las mujeres. Esta situación llevó a un proceso de luchas por parte de mujeres con diferentes perspectivas políticas. Feministas socialistas como Cecilia Grierson o Alicia Moreau tuvieron una enorme relevancia en la lucha por la igualdad social y política, que se encarnó de forma concreta en esa lucha por el sufragio.

En 1910 tuvo lugar el Primer Congreso Femenino en Buenos Aires, con la presencia de mujeres de diversos países, especialmente de América Latina. Allí se discutió la agenda de lucha del movimiento, en donde se destacan puntos como la protección de las madres y de los niños desvalidos, el acceso a la educación, la modificación del Código Civil y el voto femenino.

En 1911 Julieta Lanteri, reconocida feminista de la época y una de las pocas mujeres que logró acceder a la Facultad de Medicina, exige ser empadronada para las elecciones de aquel año, ya que no había ninguna restricción legal basada en el sexo. El juez que llevaba el caso no vio ningún impedimento y Lanteri se convirtió en la primera mujer en votar. Sin embargo, la Ley Sáenz Peña, de 1912, estableció el voto universal, secreto y obligatorio, pero bajo una restricción hacia nosotras: el padrón electoral se basaba en el empadronamiento militar, que sólo incluía hombres.

El Octubre ruso empujó la pelea

Para la década del ’20, el movimiento en Argentina se fue fortaleciendo, ya que al finalizar la Primera Guerra Mundial algunos países europeos habían establecido el sufragio para las mujeres después de una fuerte lucha del movimiento feminista. Sin embargo, cabe recordar que la Revolución Rusa estableció ese derecho mucho antes que en los países capitalistas. El principio de la igualdad de las mujeres proclamado por la revolución de febrero de 1917 recibió un mayor impulso después de la revolución socialista de Octubre. La república soviética proclamó la igualdad absoluta entre mujeres y hombres en cuanto a todos los derechos civiles, económicos y políticos.

Este hecho, más la presión de las sufragistas, llevó a muchos gobiernos occidentales a temer que las mujeres encontrarán más atractivo el Estado socialista. Una manera de alejar esta amenaza era otorgar a las mujeres el derecho a votar. Gran Bretaña y Alemania permitieron a las mujeres votar en 1918 y los Estados Unidos en 1920, seguidos por otros países.

Los decretos soviéticos sobre la mujer y las disidencias fueron de vanguardia total para la época: además del voto y el derecho a ser elegidas, se reemplazó el matrimonio religioso por el civil y se permitió a la mujer conservar su apellido de soltera; igual salario por igual trabajo; igualdad para heredar y ser propietaria; derecho al aborto; se simplificó el proceso de divorcio, se separó a la Iglesia del Estado y se despenalizó la homosexualidad. Además, se abrieron cientos de guarderías y jardines de infantes, cafeterías, comedores y lavaderos comunitarios para alivianar la tarea hogareña.

En este contexto, la orientación de las principales organizaciones feministas argentinas se unificó en torno al voto universal para las mujeres. La década de 1920 significó grandes cambios en la lucha por la conquista de derechos: en 1919 se presentó el primer proyecto de sufragio y durante la década del 20 se sumaron otras iniciativas. Fue todo un período en el que la agitación por las demandas de las mujeres aumentó considerablemente.

En 1930 se dio un golpe militar contra el gobierno de Hipólito Yrigoyen, que no estaba a favor del voto femenino ni del divorcio. Pero pese al ascenso de la derecha golpista, por la presión social en 1938 se debatió el sufragio femenino en la cámara baja. Frente al debate parlamentario la movilización femenina se intensificó, aunque algunas organizaciones de mujeres dejaron de lado el reclamo del divorcio. Finalmente se logró media sanción para ambas iniciativas, pero no fue así en el Senado en donde eran mayoría las fuerzas más conservadoras.

Dos décadas de lucha lograron el voto femenino

En 1946, ganó las elecciones el general Juan Domingo Perón. Casi todas las fuerzas políticas prometían el voto femenino, un debate instalado por casi dos décadas de lucha del movimiento feminista. El reclamo, que se volvía realidad en muchos países, también se extendió dentro de la naciente clase trabajadora. Eva Perón, esposa del presidente electo, que no tenía militancia sufragista ni feminista previa, se erigió como la abanderada de esta lucha.

La promesa de todas las fuerzas políticas para garantizar el voto femenino generó muchas expectativas. Inspiradas en la Revolución Rusa, las fuerzas anarquistas, socialistas y comunistas exigían el voto femenino como parte de los derechos democráticos. Para frenar la influencia de izquierda y porque la bonanza económica del país lo permitía, ese primer gobierno peronista concedió derechos laborales y sociales. El sufragio femenino no fue la excepción, pues era clave para ganar la simpatía de grandes sectores de masas y catapultar la figura política de Evita. Además, entre 1920 y 1940, Uruguay, Ecuador, Brasil, Puerto Rico y México ya habían consagrado el derecho al voto de las mujeres.

Así, el 23 de septiembre de 1947 la Ley 13.010 estableció el voto femenino. Se ejerció por primera vez, cuatro años después, el 11 de noviembre de 1951. Contra lo que algunos preveían, hubo una elevada concurrencia de mujeres y esto fortaleció la candidatura de Perón. Eva impulsó la asignación de cuotas internas para las mujeres dentro del Partido Justicialista, lo que permitió que varias fueran candidatas y llegaran a ocupar bancas en ambas cámaras del Congreso. No actuó igual con otras demandas de las mujeres, ya que por ejemplo se oponía férreamente al derecho al aborto.

En síntesis, el voto femenino en la Argentina no fue ningún regalo del gobierno peronista sino el merecido resultado de más de dos décadas de lucha y movilización feminista. Y sigue siendo así. Para defender todos los derechos que las mujeres y las disidencias fuimos logrando con el correr de los años, y por supuesto para conquistar los que nos faltan y la verdadera igualdad social, es necesario seguir organizadas/es y en las calles hasta derrotar al padre de la explotación de clase y la opresión de género: este sistema capitalista y patriarcal.

Lorena Pardomo

 

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Declaración de Mujeres y disidencias del Frente de Izquierda – Unidad https://mst.org.ar/2020/08/06/declaracion-de-mujeres-y-disidencias-del-frente-de-izquierda-unidad/ Fri, 07 Aug 2020 00:12:48 +0000 https://mst.org.ar/?p=25591 #8A: A DOS AÑOS DEL RECHAZO EN EL SENADO

¡EL ABORTO LEGAL NO PUEDE ESPERAR MÁS!

SEPARACIÓN DE LAS IGLESIAS Y EL ESTADO

Pañuelazo este sábado 8/8 a las 11hs frente al Congreso Nacional

En medio de la crisis sanitaria abierta por la pandemia del COVID-19 y la crisis económica, se cumplen 2 años del #8A, cuando senadoras y senadores de los partidos patronales del PRO, la UCR y el peronismo rechazaron  el derecho al aborto legal, frente a la #MareaVerde que movilizó a más de dos millones de personas en todo el país. El Congreso mostró su carácter antidemocrático y su subordinación a los sectores antiderechos ligados a las iglesias, frente a un movimiento que ganó el debate social en todo el país y fue apoyado por el movimiento de mujeres en todo el mundo.

Alberto Fernández, quien llamó denodadamente a abandonar las calles durante todo 2019, asumió el gobierno prometiendo la despenalización primero, y la legalización después, pero sigue gobernando con aborto clandestino. Pero, el proyecto prometido por el presidente sigue siendo secreto de Estado, aunque públicamente dicen que “ya está listo”, el movimiento de mujeres lo desconoce. El hecho de que su presentación rivalice con el proyecto de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal es una señal de alerta para los millones que nos movilizaciones con la #MareaVerde. Más aún en la medida en que el gobierno de los Fernández refuerza los lazos con las iglesias, convocadas a jugar un rol de contención social en medio de una crisis que agrava las condiciones de vida de millones de personas y que afecta especialmente a las mujeres, las disidencias y los sectores más humildes de todo el país.

Lo ocurrido en la CABA, donde el gobierno de Larreta en acuerdo con los antiderechos y las iglesias  modificó la adhesión al protocolo ILE (Interrupción Legal del embarazo) incluyendo la objeción de conciencia institucional, deja en evidencia lo que ocurre si el gobierno nacional sigue dilatando el aborto legal.

El gobierno de Alberto Fernández no sólo es un aliado del Vaticano y la Iglesia Católica, sino también de las más derechistas iglesias evangelistas nucleadas en ACIERA, a quienes el presidente ya les concedió reiteradas reuniones. Por eso exigimos la separación de las Iglesias del Estado y la anulación de subsidios a toda la educación confesional, que suman más de 60.000 millones de pesos al año.

Mientras el presidente dice que el aborto no es prioridad, la pandemia del COVID 19 y las medidas de aislamiento social obligatorio profundizan los problemas de las mujeres y disidencias. Tenemos los trabajos más precarios, estamos en la primera línea expuestas a los efectos del virus y a millones de familias se les negó el IFE -situaciones que se agravan a medida que avanza la crisis económica. Crecen los casos de violencia de género, se multiplican los abusos en el seno del hogar y los embarazos no deseados y se mantienen el aborto clandestino y la criminalización. En todo el país los gobiernos en acuerdo con los antiderechos restringen el acceso a la ILE como ocurrió con la niña de 12 años, María, en Santiago del Estero. A dos años de la inmensa movilización de la ola verde en 2018, los partidos del régimen siguen empeñados en defender el aborto clandestino.

Como resultado, seguimos sin Educación Sexual Integral laica, científica y respetuosa de las diversidades, sin derecho al aborto legal y con un reforzamiento del oscurantismo clerical en todos los niveles del Estado.

No hay ningún impedimento para que el proyecto que ya existe, el de la Campaña Nacional por el Derechos al Aborto, se trate en un Congreso que está funcionando pero se reúne solo para votar leyes de entrega y sumisión de nuestro país al capital financiero internacional, los bonistas y el FMI.

Le decimos al presidente Alberto Fernández que el aborto legal sí es una urgencia, y que su dilación solo trae graves consecuencias para las mujeres y disidencias y favorece a los enemigos de nuestros derechos. Le decimos además que en medio del combate a la pandemia, la legalización no haría más que alivianar la carga del sistema de salud, liberarlo de la atención a las mujeres que padecen graves secuelas tras la práctica clandestina, y permitiría concentrar todos los recursos sanitarios en la atención del Covid. Ello debería ir de la mano de una política general que el gobierno se niega a tomar, y que parte de la unificación de todo el sistema de salud (público, privado y de las obras sociales) bajo control de sus trabajadores, un aumento presupuestario extraordinario para cubrir equipamiento y salario acorde para todos los y las trabajadoras y profesionales de la salud , y de la intervención estatal bajo control obrero de los laboratorios y todas las ramas de la industria vinculadas a la producción sanitaria.  Hoy más que nunca la clandestinidad del aborto es también un problema de salud pública.

Desde el Frente de Izquierda-Unidad llamamos al movimiento de mujeres y disidencias a seguir impulsando la #MareaVerde por el aborto legal y a organizarnos de manera independiente de los gobiernos y las iglesias. Por la aplicación de una ESI, laica, científica y con perspectiva de género, por la separación de la Iglesia del Estado. Impulsemos una gran jornada de lucha el #28S, Día de acción global por el derecho al aborto legal,  para que se apruebe de una vez por todas el proyecto de ley de la Campaña Nacional por el aborto legal.

Este #8A decimos: ¡Nuestros derechos no pueden esperar más! Súmate al twitazo, inundemos las redes con los hashtag:

#AbortoLegal2020

#ConElProyectoDeLaCampaña

#AbortoLegalYa

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Un aporte al debate; sobre la violencia machista en organizaciones de izquierda https://mst.org.ar/2020/06/03/un-aporte-al-debate-sobre-la-violencia-machista-en-organizaciones-de-izquierda/ Thu, 04 Jun 2020 00:47:08 +0000 https://mst.org.ar/?p=23821 Llegado un nuevo 3J, se viene desarrollando un debate en las redes sociales sobre una grave denuncia pública que un importante grupo de compañeras, que militaban en Las Rojas-Nuevo Mas, hicieron contra métodos partidarios ante problemas internos de violencia de género. Distintos debates sobre temas de género y violencia machista se han desarrollado antes también en otras organizaciones, incluida la nuestra. El debate actual, es una nueva oportunidad para repensar cómo enfrentar las conductas patriarcales y los debates políticos que cruzan este fenómeno. Creemos que es necesario un encuadre y mecanismos correctos para encarar estas situaciones, proteger a las víctimas y sancionar las conductas de violencia machista.

Dejamos estas primeras opiniones, que son algunos aportes y experiencias que fuimos transitando en el último tiempo y de la cual fuimos aprendiendo en Juntas y a la Izquierda y el MST. Seguramente estas preocupaciones no eran parte importante de la agenda social y política algunos años atrás, pero la ola feminista internacional, la marea verde argentina y algunos avances parciales en materia de género nos obligan a seguir elaborando, en forma crítica y autocrítica, cómo encarar mejor estas cuestiones que son necesarias para permitir un funcionamiento interno política y moralmente sano.

En el marco de esta sociedad capitalista y patriarcal ninguna organización o partido -incluidxs sus dirigentes y militantes- está exento de estos problemas. Todo grupo se ve atravesado por pautas de desigualdad hacia las mujeres y disidencias que, en hombres y mujeres, de alguna manera expresan el orden imperante. El problema no es que surjan tales conductas, sino cómo prevenirlas, abordarlas y combatirlas desde una perspectiva socialista revolucionaria y por ende feminista socialista. Un mal tratamiento causa crisis, división y hasta implosión, como lamentablemente ha ocurrido con organizaciones en varios países. Algunas por negarse a responder democráticamente a planteos feministas y de género o negarse a tratar seriamente denuncias de violencia. Y otras por abordar debates políticos en torno al feminismo perdiendo la perspectiva de clase y socialista. En ambos casos, les ha causado a esas organizaciones más crisis, retroceso político y alejamiento de parte de su honesta militancia.

Para el MST en el FIT Unidad, y para Juntas y a la Izquierda y Libre Diversidad, nuestras agrupaciones feminista y disidente respectivamente, este tema es una preocupación permanente. La deconstrucción antipatriarcal debe ser parte de la formación política revolucionaria, como también es decisivo para nuestra organización tener una metodología partidaria centralista-democrática que es clave para desarrollarnos con una sólida democracia interna para debatir y elaborar y la mayor unidad colectiva para intervenir. Por eso a la par de tomar cada denuncia y afrontar cada debate político que pueda existir como producto del fenómeno, creemos muy importante tener una fuerte y sólida formación en la estrategia socialista y de clase trabajadora frente al flagelo del capitalismo machista y patriarcal. Porque perder ese norte no ayuda en nada a solucionar de manera correcta los debates políticos o metodológicos planteados.

Compartimos la necesidad de encaminar todas y cada una de las denuncias sobre casos de violencia, privadas o públicas, si bien la mayoría de las veces estas últimas son utilizadas políticamente como campaña por grupos o personas anti-partido que se dicen feministas. Para nosotras, nosotros y nosotres, son repudiables las actitudes oportunistas y de sectores patronales, liberales o reformistas  del llamado “progresismo”, que aun reclamándose feministas se montan sobre este tipo de hechos sólo con la intención macartista de dañar a la izquierda, que es el único espacio político que de conjunto enfrenta al sistema capitalista y patriarcal. Son sectores que reflejan otros intereses de clase y otros proyectos ajenos a la lucha socialista y anticapitalista que es inseparable de la pelea por todos los derechos de las mujeres y las disidencias. No podemos olvidar que el feminismo tomado de conjunto es un fenómeno policlasista, que introduce presiones ajenas a la clase trabajadora que solo se pueden enfrentar desde un feminismo socialista, de clase.

El machismo no viene en el ADN masculino sino en el sistema capitalista y sus instituciones, que reproducen estereotipos y conductas. Los capitalistas, además de explotar a la clase trabajadora, se benefician económicamente del trabajo doméstico femenino gratuito. Enfrentar esa explotación y opresión como parte de la lucha política anticapitalista es también tarea de un partido revolucionario. Por eso erran por completo los grupos feministas que afirman que sin derrotar al capitalismo y sin partido revolucionario se puede lograr la emancipación definitiva de las mujeres. La lucha podrá conquistar avances parciales, pero mientras haya capitalismo habrá patriarcado porque son inseparables.

A modo de aporte, socializamos que en nuestro partido revolucionario contamos con una instancia interna específica y permanente para tramitar y resolver las distintas situaciones que afectan la moral del partido y/o sus militantes, incluidas las cuestiones de género. La misma es democráticamente electa e independiente de la conducción partidaria, para mayor garantía de las partes en conflicto. Esta Comisión de Moral la elige cada Congreso, la integran militantes de trayectoria y, desde la última elección, tiene mayoría femenina para permitir mayor sensibilidad ante los temas de género. Ante toda denuncia esa Comisión de Moral debe considerarla seriamente, investigarla a fondo y como resultado adoptar sanción si corresponde. Si la hay, será acorde los hechos y más grave a mayor responsabilidad partidaria de la persona acusada.  Esa sanción puede ser apelada ante nuestro próximo Congreso por cualquiera de los sectores involucrados. Además, toda sanción debe tener un carácter educativo hacia la organizacion y, salvo en caso de expulsión, apuntar asimismo a recuperar al sancionado para la militancia revolucionaria. En caso de violencia de género, la primera medida previa a investigar es separar preventivamente al denunciado de la denunciante para protegerla y brindarle garantías. A su vez, la investigación debe incluir el derecho a defensa del acusado, ya que también existen falsas denuncias y calumnias. Por eso le damos toda la confianza a la Comisión de Moral para que trabaje a fondo y analice e investigue cada caso con seriedad y rigor científico, para llegar a la verdad en cada caso.  E incluso a veces apoyarse en la consulta a profesionales y personalidades independientes si pueden aportar para comprender mejor un caso.

En medio de estos debates que algunas organizaciones no han sabido responder correctamente, es lógico y entendible que existan compañeras militantes, como quienes hoy cursan estas denuncias sobre Las Rojas-Nuevo MAS, que den el paso de salir de ese espacio colectivo por no ser escuchadas y/o recibir intentos de acallarlas o equivocadas respuestas burocráticas por parte de la dirigencia. A la vez puede ser una oportunidad de acompañamiento y reflexión, por lo cual merece que quienes tenemos alguna experiencia tratemos de aportar para fortalecer la praxis feminista y socialista colectiva. Ayudando en lo que podamos, tras la mala experiencia que evidentemente han tenido, a que no pierdan el objetivo de seguir siendo militantes revolucionarias y creyendo en la construcción de un partido revolucionario que tenga una estrategia socialista y un método correcto.

De ahí que nuestro aporte a este debate, además de ser solidario con quienes no han encontrado un tratamiento democrático frente a sus opiniones políticas o denuncias, tiene una perspectiva socialista, anticapitalista y militante, para contribuir a un objetivo positivo junto a todas las compañeras que vean necesario el mismo camino.

Juntas y a la Izquierda – MST en el FIT Unidad

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