FIT-U – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Thu, 20 Aug 2026 12:39:22 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png FIT-U – MST :: https://mst.org.ar 32 32 La izquierda, el foro del FIT-U y un desafío histórico ¿Qué perspectivas, qué partido, qué estrategia? https://mst.org.ar/2026/07/04/la-izquierda-el-foro-del-fit-u-y-un-desafio-historico-que-perspectivas-que-partido-que-estrategia/ Sat, 04 Jul 2026 17:32:23 +0000 https://mst.org.ar/?p=40278 Este artículo lo publicamos como adelanto de la nueva edición del periódico impreso del MST, Alternativa Socialista, que podés conseguir en todos nuestros locales o comprándolo también en formato virtual solicitándolo aquí en la sección “colaborá con PDI” de nuestro sitio web.

Transitamos varios meses donde se evidencia cada vez más un notable avance político de la izquierda. El mismo es identificado en todo medio de comunicación, estudio de opinión o encuesta. Y sobre todo se refleja por abajo en lugares de trabajo, de estudio y en barrios populares. Ya no se trata de debatir solamente lo que está pasando, se necesita además profundizar sobre el qué hacer para aprovechar esta situación política abierta en función de intentar dar pasos mucho más cualitativos y estratégicos. Ahí radica el debate de fondo que todos los partidos del Frente de Izquierda Unidad, junto a intelectuales, referentes sociales y miles de militantes y simpatizantes tenemos que desarrollar. El comienzo de los Foros del FIT-U y su desarrollo en próximas jornadas es una instancia importante para socializar y hacer público todo el debate. La primera instancia del mismo el lunes 29 de junio mostró acuerdos, desacuerdos y en nuestra opinión cierta incomprensión de la oportunidad planteada y de lo necesario para aprovecharla, así como imprecisiones y algunas interpretaciones erróneas, en torno a qué proponemos desde el MST. De ahí que en este artículo queremos profundizar sobre varios elementos que consideramos decisivos y estratégicos para el desarrollo de una política audaz y revolucionaria para el tiempo que viene.

Nueva situación, nuevas tareas y propuestas

Una primera cuestión, imprescindible, es partir de dimensionar correctamente los cambios que se están produciendo en el país y sus posibles alcances en la perspectiva a mediano y largo plazo. Porque puede suceder que haya organizaciones, compañeras o compañeros, que tiendan a ver lo que está sucediendo como un poco más de lo mismo, o tan solo como un problema electoral o de buenas encuestas sucesivas. Tenemos que ver si podemos ponernos de acuerdo en que esto no es así, que vivimos algo mucho más importante e inusual y altamente positivo, apasionante. Profundizar en torno a este análisis de la realidad es un elemento primario indispensable.

Estamos ante un proceso inédito, un giro a izquierda que encuentra a la izquierda revolucionaria, a la figura de la compañera Myriam Bregman en particular y al Frente de Izquierda Unidad en general capitalizando ese avance y siendo receptores de esa simpatía en desarrollo y que aún no tocó su techo, que está muy lejos posiblemente de un punto que nos limite. Y todo esto nos coloca ante un desafío histórico: que en la perspectiva se puede abrir la posibilidad cierta de que —al combinarse un salto profundo en la lucha de clases, un giro brusco de la situación y el desarrollo de este giro a izquierda— los niveles de apoyo social a la izquierda crezcan mucho más y ponga en la realidad la posibilidad inédita de disputar por el poder político del país.  

Si esto es así, implica comprender que ninguna propuesta para una situación tan extraordinaria como la que estamos viviendo y protagonizando puede ser correcta si parte de ser, en líneas generales, la misma o muy similar a la que se tenía antes de estos cambios de la realidad. Nadie puede acertar en las tareas necesarias repitiendo como si nada hubiera pasado las mismas recetas políticas de antes de que estos cambios de magnitud se produjeran. Los cambios en la situación y las perspectivas de cambiar aún más no empalman con un conservadurismo político que tiende a no querer modificar el statu quo previo dentro de la izquierda o de nuestro frente. Si cambia la realidad tenemos que abrir la cabeza y cambiar todo lo que haga falta, sin rutinarismo, sin formalismo. 

Cambia la realidad, que cambie el Frente de Izquierda

Valga como un ejemplo claro y palpable la situación del Frente de Izquierda Unidad. El frente que construimos, valoramos y defendemos, y del cual tenemos que verificar su estadio actual, sin caer en la superficialidad de hacer del mismo una defensa abstracta e inmóvil. Por el contrario, debemos animarnos a desarrollar una propuesta dinámica para que nuestro frente evolucione y se ponga a la altura de la situación que vivimos. Partiendo de comprender que, así como es hoy, no alcanza para contener, canalizar y organizar toda la posibilidad política abierta. Hace falta mucho más, algo nuevo y superior, para responder a la realidad presente y sobre todo a la que puede venir en adelante.

Esto es muy evidente y necesario, al existir una relación indivisible entre la positiva situación de giro a izquierda, la necesidad de cambios y políticas audaces, y la ubicación del FITU reconociendo sus límites para desde allí pelear por su transformación. En este sentido, el 1° panel del Foro que el Frente de Izquierda Unidad desarrolló el lunes 29 de junio mostró que —en los casos de PO e Izquierda Socialista— no hay una comprensión real, una asimilación de la situación excepcional que vivimos y de las nuevas tareas que eso nos plantea. Lo cual se manifiesta en un problema político, que los conduce a mecanicamente solo proponer más de lo mismo, sin plantearse modificar en nada los aspectos más retrasados y criticables de nuestro frente. Y si siempre es necesario ser autocríticos, lo es más todavía cuando hay cambios de magnitud que obligan a dar nuevas respuestas políticas y organizativas.

En sus intervenciones los compañeros se mantienen dentro de la lógica de que el FIT-U actual, si convoca comités conjuntos —o una asamblea nacional, agrega PO— estaría bien y resolvería los problemas planteados. Sin embargo, lamentablemente no es así. Es el hecho de ser solo un frente electoral, el no tener vida real cotidiana, ni debates políticos permanentes, ni un funcionamiento de fondo como herramienta política conjunta, lo que no permite intervenir en común ni debatir de verdad todo, incluido el tema comités, partidos, asambleas, luchas en curso o cualquier otra iniciativa.

En este sentido seguimos creyendo que si ya anteriormente todo lo positivo que tiene el Frente de Izquierda Unidad igualmente lo hacía navegar en común con sus limitaciones que no lo dejaban avanzar más, esa realidad vista desde la situación actual es todavía más evidente. Y el debate de este 1° Foro dejó de manifiesto que los compañeros de IS y PO no terminan de ver la real magnitud de los cambios en curso, y por ende tampoco ven la necesidad de revolucionar a nuestro frente y ponerlo a la altura de la situación. Por eso en general sus propuestas tienden a ser más de lo mismo, partiendo de un modelo de Frente de Izquierda que no cuestionan, pese a sus evidentes limitaciones.  

Igualmente, de nuestra parte también estamos a favor de impulsar comités comunes en todos lados, así fue incluso resuelto por votación de nuestro Congreso, por lo tanto consideramos un error no intentar que así sean. A la vez, para que esto pueda realizarse, vemos importante que haya un acuerdo en cuál es la estrategia y objetivos de esos comités, para que no estallen en disputas innecesarias. Y en este sentido, para nosotros el debate y la estrategia de avanzar a un gran partido común es un tema central para su conformación e impulso unitario.

Estrategia, partido y la verdadera propuesta del MST

Con una comprensión cabal de la magnitud de los cambios que transitamos y de la oportunidad y desafío histórico que tenemos por delante, desde el MST proponemos avanzar hacia la construcción de un gran partido revolucionario en común, unificado de la izquierda, o como queramos llamarlo. En ese camino una posibilidad concreta sería avanzar a un partido unificado de todo el FIT-U, en base a su correcto programa anticapitalista y socialista, jerarquizando los importantes acuerdos alcanzados y manteniendo la existencia de tendencias para reflejar la realidad de provenir de diferentes organizaciones y experiencias, e ir procesando tranquilamente diferencias y matices sin que nadie pierda su identidad ni opiniones preexistentes. Esta propuesta, lógicamente puede llevarse adelante si todos los partidos del frente tuvieran la voluntad política de avanzar en esta u alguna otra propuesta en igual sentido. Como decimos, partimos de que al menos dos de las fuerzas integrantes del frente no se plantean la necesidad de abordar estas cuestiones como actuales y necesarias. En el caso de PO manifestó en el Foro que sí está dispuesta a debatir sobre la construcción de un partido, pero hasta ahora no pasa de ser solo una frase de ocasión, que no tiene relación ni se condice con ninguna de las propuestas que levantó en el foro, que en ningún caso se refirieron a este tema, mientras privilegió, al igual que IS, poner el centro en marcar centralmente las diferencias que existen, algo que no fue una contribución positiva.

Ahora bien, al mismo tiempo, los compañeros del PTS vienen planteando impulsar un movimiento por un partido de la nueva clase trabajadora. Es una definición general, no acabada que habría que precisar y bajar a tierra. De hecho, en el primer Foro del FIT-U hicieron muy poca referencia al tema, eligiendo priorizar un relato sobre los datos de su propio desarrollo político y otros temas generales. En nuestro caso, partimos de coincidir con los compañeros del PTS en que es necesario avanzar en el debate hacia la construcción de algo nuevo, sea un movimiento hacia un partido o alguna variante que conduzca a levantar una gran herramienta política de la clase trabajadora, dando pasos para incorporar a miles de nuevos militantes.

Sobre este tema, y pese a que ya hemos escrito artículos, realizado videos y explicaciones orales con toda nuestra propuesta, los compañeros del PTS siguen opinando críticamente, pero partiendo de un error de interpretación, ya que debaten con una propuesta que nosotros no hacemos. El compañero Christian Castillo mencionó en su intervención que el partido de tendencias del cual habla el MST tuvo en otros países resultados malos. Y en la nota de crónica del Foro publicada el 30 de junio en La Izquierda Diario, escriben lo siguiente: “Por su parte, el MST, en el marco de las oportunidades políticas que plantea la situación, partió de coincidir que con el FITU ya no alcanza y propuso construir un nuevo tipo de organización, un partido de carácter amplio, aunque proponiendo un funcionamiento de “partido de tendencias”, problemático para pensar un partido democráticamente centralizado para la lucha de clases si los debates no se saldan, como lo demuestran distintas experiencias a nivel internacional del pasado reciente”. (1)  

Sería importante, para poder desarrollar un mejor debate, que se partiera de opinar sobre lo que el MST propone y no sobre cosas que nosotros no proponemos. Ya que en ningún momento de este debate abierto en la izquierda de nuestro país propusimos un partido amplio de tendencias. Es más, para ser exactos venimos proponiendo esencialmente lo contrario, además que explicamos que nuestra propuesta no tenía nada que ver con otras experiencias internacionales, a las cuales los compañeros hacen referencia.

En el Foro, nuestro compañero Alejandro Bodart dijo sobre este tema: “No estamos hablando de un partido amplio como los que han surgido desde el 2001, desde el nuevo siglo para acá. Porque esos partidos han sido organizados esencialmente alrededor de fuerzas reformistas, no han tenido un programa insurreccional para resolver el problema del poder, han sido todas variantes electorales, que cuando entraron en crisis electoralmente terminaron retrocediendo. Nosotros estamos hablando de algo novedoso, porque es novedoso en el país que sea la izquierda revolucionaria la que está avanzando, por lo tanto tiene la posibilidad de organizar una gran fuerza con un programa revolucionario, con un método revolucionario, con una estrategia insurreccional, con la estrategia de gobierno de los trabajadores, algo que es inédito a nivel mundial, y podría ser un golpe tremendo para las clases dominantes argentinas y una luz de esperanza para otros procesos a nivel mundial, si lográramos hacerlo”. (2)  Como puede verse, esta propuesta no tiene nada que ver con experiencias amplias, ni electorales u otras análogas.

De la misma forma y en un artículo que publicamos días atrás en Periodismo de Izquierda, decíamos sobre el tema: “En cuanto a la posibilidad de avanzar en un movimiento hacia un partido común, lógicamente hay debates en torno a cómo realizarlo de la mejor manera. Lo primero, en nuestra opinión, es ponernos de acuerdo en qué queremos construir. En este sentido, consideramos y proponemos dar pasos hacia la conformación de un nuevo y gran partido revolucionario, que aglutine para la disputa política y en la lucha de clases, a miles de nuevas y nuevos activistas y a la militancia de los partidos que estemos dispuestos a dar ese paso en común. No estamos hablando de un frente táctico, ni de un partido amplio, ni de una organización de carácter electoral. Hablamos de construir un partido revolucionario, con un programa revolucionario y socialista, con la estrategia de la toma del poder por la clase trabajadora y para su gobierno y con el método del centralismo democrático para funcionar”. (3)

Algo en sentido similar expresé este lunes 29/6 en mi intervención en el Foro del Frente de Izquierda, cuando ejemplifiqué que hasta el Partido Bolchevique (es decir un partido revolucionario, ni amplio, ni electoral) tenía una estrategia común, un programa de fondo por un gobierno de los trabajadores y en ese marco tenía permanentes debates, acuerdos y diferencias que procesaba internamente. Y colocamos este ejemplo precisamente porque estamos debatiendo cómo mejor construir un partido revolucionario, no de otro tipo. Y queremos hacer notar que no hay contradicción entre construir un gran partido revolucionario de miles y el saber convivir con acuerdos, matices y diferencias. En realidad, lo utópico es creer que un gran partido con influencia de masas tendrá siempre acuerdos totales en todo.

Partido, tendencias y corrientes internas: ¿Qué está en debate?

Por estas razones, le insistimos a los compañeros del PTS que es importante debatir sobre las propuestas reales que levantamos desde el MST y dejar de lado propuestas que no son nuestras, para no desvirtuar el debate y sacar conclusiones equivocadas que solo pueden servir para justificar una supuesta falta de acuerdos. Nosotros una vez más lo ratificamos: cuando hablamos de avanzar hacia un gran partido nos referimos a un partido revolucionario, con un programa de fondo por un gobierno de los trabajadores y el socialismo. No hablamos ni de una variante organizativa de tipo electoral, ni de un partido amplio, ni de una copia de otras experiencias como el NPA de Francia u alguna similar a esa de otro país. Hablamos de un partido que sirva para intervenir en forma privilegiada en la lucha política y de clases, y en ese marco que también sea útil para la lucha política electoral, sin que sea esta su prioridad estratégica.

Un partido así, desde ya tiene que funcionar bajo la premisa del centralismo democrático, con preponderancia del polo democrático para facilitar la inclusión de quienes se integran y el desarrollo de opiniones y debate colectivo. A la vez, si lo vamos a conformar diferentes organizaciones que en un sentido nos unificamos junto a miles de nuevos militantes, también tiene que permitirse, al menos en forma transitoria, la existencia de tendencias internas que reflejen el estadío anterior con su posiciones, experiencias y trabajos militantes en todo el país. Sin que esto niegue el funcionamiento de un partido centralista democrático que debate interna y colectivamente, vota y decide una línea política determinada ante cada hecho de la realidad, por mayoría y con minorías que respeten esa realidad.

Con los compañeros del PTS, que vienen impulsando una propuesta de partido y comités para debatir su conformación, queremos continuar debatiendo fraternalmente sobre todos estos temas, haciendo los mayores esfuerzos por escucharnos realmente, como método necesario si queremos explorar la hipótesis de lograr acuerdos estratégicos entre nuestras organizaciones. Como parte de estos debates e intercambios, en nuestra opinión los compañeros pueden avanzar un necesario paso más; promoviendo hacia este objetivo la apertura de los comités que se están realizando a todas y a todos los trabajadores y jóvenes que compartimos la tarea política de participar y aportar en construir una nueva y gran organización política, lo cual potenciaría todo el proceso de organización militante que está en curso y prepararía mejores condiciones para seguir avanzando. O al menos realizar experiencias de comités comunes en algunos lugares, y luego sacar conclusiones sobre los mismos. Al mismo tiempo, nos parece bien impulsar en común coordinaciones zonales para impulsar la lucha de clases y apoyar los procesos en curso en cada región. Una tarea que es muy importante y que a la vez no se contrapone, aunque tampoco reemplaza, la necesidad de avanzar en el debate y acuerdos políticos de fondo, que es lo primordial que tenemos que intentar lograr.

La importancia del debate de partido y de avanzar en unidad

El debate sobre estos pasos necesarios parte de los acuerdos que existen para poder realizarlos y también de una visión de fondo que creemos muy importante frente a la posible perspectiva de una combinación de un importante giro a izquierda con alza de la lucha de clases y crisis de magnitud. En esa combinación dinámica que suscitará tensiones sociales, enfrentamientos políticos con nuestros enemigos de clase y oportunidades de avance para la izquierda revolucionaria, consideramos que un partido de los que hoy integramos el Frente de Izquierda Unidad en soledad no podrá responder correctamente y en toda su magnitud a semejante desafío. El principal error político que se pudiera cometer es si alguna de las fuerzas existentes cree lo contrario, y por la vía de los hechos desarrolla una orientación política creyendo que, evolutivamente y por cuenta propia, logrará saltos de enorme magnitud hacia la influencia de masas orgánica. 

En nuestra opinión, para esa perspectiva de un gran partido revolucionario que dispute influencia de masas, hará falta la unidad política y estratégica de direcciones, cuadros y militantes dispuestos a trabajar en común y a fondo, sabiendo priorizar todos los importantes acuerdos que tenemos y convivir también con diferencias o matices que se mantengan. Porque a lo largo de nuestro país hay desigualdades de construcción y de experiencias, y no una hegemonía específica de una sola organización por sobre las demás. Por esto tiene que primar la sabiduría de jugarse a poner dentro de una misma organización y estrategia lo mejor que tenemos en la izquierda. Al menos entre las organizaciones que sí estamos dispuestas a asumir ese complejo desafío que a la vez es muy imprescindible frente a todo lo que viene. Sobre este tema, no podemos menos que volver los ojos sobre nuestra historia y la de todo el movimiento revolucionario. Y sobre todo, recordar cómo se fortaleció, según el historiador y militante marxista Pierre Broue, el partido de Lenin en los meses previos a la revolución de octubre: “el Partido bolchevique de 1917 surgió de la confluencia en el seno de la corriente bolchevique de las corrientes revolucionarias independientes constituidas tanto por la organización Interdistrital como por las numerosas organizaciones socialdemócratas internacionalistas, que se habían quedado hasta entonces al margen del partido de Lenin… la fuerza del partido unificado viene de la fusión total de las diferentes corrientes, al menos en tan gran medida como la diversidad de itinerarios que les han llevado, a través de una serie de años de lucha ideológica, a la lucha común en pro de la revolución proletaria”. (4)

Hasta aquí todo este debate en torno a la construcción de un gran partido se está desarrollando y seguramente el mismo continuará realizándose. También puede ser que haya compañeras o compañeros que se pregunten o tengan dudas acerca de por qué debatir tanto en torno a la posibilidad de construir un gran partido, o prefieran poner el centro solo en el debate de los comités y su utilidad, o al impulso de otro tipo de organizaciones donde participar y activar. De nuestra parte estamos a favor de impulsar todo ámbito de lucha, de organización y autoorganización y de intercambio político y protagonismo militante. Solo que a la vez estamos convencidos, y en nuestra opinión la experiencia histórica lo confirma, que la tarea política más imprescindible y estratégica es la de construir un partido y dirección revolucionaria.

Un partido que dispute la dirección en organismos reales de los trabajadores y de la juventud, que impulse procesos genuinos de autoorganización y se juegue a tratar de desarrollar organismos de doble poder. Organismos que son esenciales para cualquier proceso revolucionario y a la vez que no reemplazan la necesidad de tener un fuerte y sólido partido revolucionario, entre otras cosas para actuar dentro de esos organismos contra las políticas equivocadas de otras direcciones reformistas, burocráticas, vacilantes o posibilistas, que en general actúan para terminar liquidando estos organismos genuinos tan necesarios.    

Hagamos este y todos los diálogos a fondo en los siguientes cuatro foros del Frente de Izquierda Unidad, cuyo desarrollo y continuidad es muy importante para continuar y profundizar todos estos debates y los de construcción internacional, de tipos de unidad de acción y frente único, construcción de partidos revolucionarios y el programa necesario. También impulsando otras instancias comunes que puedan surgir, en reuniones, asambleas de la militancia y en todo ámbito democrático y colectivo que exista y donde participen las direcciones políticas del frente, los cuadros, la militancia, simpatizantes, intelectuales, referentes obreros y sociales y todo aquel que quiera aportar sus ideas a este momento decisivo para la izquierda anticapitalista y socialista.

  • (1) Primer foro del Frente de Izquierda. Con auditorio colmado: gran debate sobre los desafíos de la izquierda y la clase trabajadora (Publicado en LID).
  • (2) Foro del FITU. Apertura de Alejandro Bodart en la primera charla (Publicado en PDI).
  • (3) Sergio García: Izquierda, comités, partido y estrategia Podemos avanzar mucho más (Publicado en PDI).
  • (4) El Partido Bolchevique, Pierre Broue.

PRÓXIMOS PANELES DEL FORO DEL FRENTE DE IZQUIERDA

“Las vías, el método y el programa para construir una herramienta política de la clase trabajadora en la Argentina y el papel de la izquierda”

  • Internacionalismo revolucionario hoy. Programa y modelo de construcción.
  • Frente único, unidad de acción y autoorganización. Relación entre las organizaciones políticas y sindicales, el movimiento piquetero y los movimientos de lucha.
  • Método de partido y funcionamiento: centralismo democrático, tendencias y lucha de clases.
  • Propuestas y programa hacia una salida obrera y socialista en Argentina.

Con fecha y lugar a confirmar que luego informaremos, te invitamos a participar en forma presencial, o a seguirlos en vivo en forma virtual a través del Youtube de Periodismo de Izquierda.

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Argentina. Foro de debate del Frente de Izquierda: palabras de Alejandro Bodart https://mst.org.ar/2026/07/03/argentina-foro-de-debate-del-frente-de-izquierda-palabras-de-alejandro-bodart/ Fri, 03 Jul 2026 17:35:52 +0000 https://mst.org.ar/?p=40281 El lunes 29 de junio se realizó en el auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA el primer encuentro del ciclo de foros que el Frente de Izquierda Unidad organizó para debatir públicamente la oportunidad y desafío que tiene la izquierda en Argentina. Este primer debate abordó las vías, el método y el programa para construir una herramienta de la clase trabajadora en la Argentina y el papel de la izquierda.Del panel participaron dirigentes de las cuatro fuerzas que integran el Frente. Compartimos a continuación las palabras de Alejandro Bodart.

El tiempo es tirano, así que vamos a tener que ser hiper acelerados en esto. Creo que la esencia de este debate es que estamos ante una oportunidad histórica para la izquierda y por lo tanto tenemos que discutir cuáles son las vías para aprovechar esa oportunidad en su real magnitud. Es evidente que Milei no está en su mejor momento, aunque no podemos minimizar el rol de la derecha porque la derecha, y un fenómeno mundial, llegó para quedarse y aunque esté mal Milei, tienen otros personajes que pueden usar para seguir peleando por avanzar en nuestros derechos. Yo creo que, cuando hablamos de oportunidad de la izquierda, el fenómeno fundamental es la crisis del PJ. Porque es el PJ el que está abonando a la posibilidad de que la izquierda se transforme en una fuerza que pueda disputar de igual a igual a los viejos partidos. Esta es la tercera oportunidad grande que tenemos desde la izquierda, desde la caída de la dictadura para acá. Hubo una primera que fue en los ‘80 el crecimiento del MAS. Una segunda, que fue en el 2001 con Zamora, lo que era Izquierda Unida. Estas dos terminaron en un fracaso completo por errores teóricos, políticos, de método. Esta es la tercera oportunidad, la gran oportunidad que se nos plantea y no la podemos perder. Porque, como se ve, no es que todos los años hay una oportunidad. Sino que, en general las oportunidades pasan cada tantos años y de oportunidad no aprovechada, en general se termina retrocediendo más que avanzando. Nosotros creemos que la influencia política que está ganando Myriam como figura dominante del Frente de Izquierda y el propio Frente de Izquierda, nos ponen ante la oportunidad de pelear por ganar influencia orgánica de masas. ¿Qué quiere decir esto? La posibilidad, en primer lugar, de organizar a decenas de miles detrás del programa revolucionario que tiene el Frente de Izquierda. Porque estamos hablando de que hay un giro hacia la izquierda revolucionaria en nuestro país y este es un hecho inédito incluso a nivel mundial, donde muchas veces vemos cómo los giros terminan en variantes de centroizquierda, progresistas. Acá estamos hablando de la izquierda revolucionaria. Si lográramos organizar a decenas de miles y nosotros creemos que tenemos esa posibilidad, si hacemos los deberes bien, se nos plantearía la posibilidad de encabezar luchas, de encabezar luchas contra el gobierno de Milei, porque no hay que creer que Milei o la derecha va a caer solamente por elecciones. Tenemos que tirarla avanzando cada vez más en la organización para enfrentarlo en las luchas. Se abriría la posibilidad de disputar sindicatos, de disputar comisiones internas y de llegar fuertes a una posible crisis revolucionaria o Argentinazo o como le queramos llamar. Porque nosotros creemos que más temprano que tarde, la dinámica del país, el avance en la cabeza que se está dando se va a terminar trasladando a la calle y al movimiento de masas. Por lo tanto, nosotros creemos que estamos hablando de una oportunidad tremenda, extraordinaria, si la sabemos aprovechar en su real magnitud. No sabemos si una posible crisis revolucionaria va a ser antes, durante, después de las elecciones. No tenemos la bola de cristal. Puede ser que sean las luchas que hoy se han iniciado en el interior del país el que se trasladen y haya una irrupción del movimiento de masas fuerte en todo el país. Puede ser un buen resultado electoral de la izquierda el que genere la posibilidad de que haya una crisis revolucionaria, porque no creemos que un buen resultado electoral va a ser visto con simpatía por la burguesía ni por los sectores de poder. O puede ser después. Lo importante es cómo llegamos los socialistas revolucionarios para no perder una oportunidad como la perdimos en las crisis revolucionarias anteriores, donde por H o por B no pudimos capitalizar y jugar un rol. Nosotros creemos que la oportunidad, compañeros, es que la izquierda se prepare para disputar el poder en el país. De eso estamos hablando. No estamos hablando de captar 500 más, 1000, que cada organización puede hacerlo, puede crecer en este periodo. Estamos hablando de que tenemos la posibilidad, si hacemos las cosas bien, de organizar decenas de miles de compañeros para llegar fuertes a algún desenlace. Por supuesto, nosotros tenemos una opinión que es que ningún partido del Frente de Izquierda por sí solo puede capitalizar esta oportunidad en su real magnitud. Y esto es un tema importante. No hay ningún partido hegemónico en las estructuras de la clase obrera, en los barrios, en la juventud, como para capitalizar esto. La posibilidad de capitalizarlo tiene que ver con una política unitaria, que tenemos que discutir cuál es. Nosotros creemos que el Frente de Izquierda ha sido una gran herramienta, pero no alcanza para el período que viene. Tiene que evolucionar, tiene que cambiar porque tiene que dejar de ser solo un frente electoral para transformarse, a nuestro juicio, en una organización común, llamémosle como querramos: un gran Partido de Trabajadores, un gran Partido Unitario de la Izquierda, un Nuevo Movimiento Histórico, el nombre que le querramos dar. Pero si no tenemos una estrategia común de desarrollar una organización común entre las distintas fuerzas del Frente de Izquierda o entre las que acepten este desafío, va a ser muy difícil aprovechar en su total magnitud la oportunidad.

Vuelvo a decir: todos los partidos pueden crecer un poco del Frente de Izquierda porque hay un giro hacia acá. Pero estamos hablando de decenas de miles y para eso hace falta una política unitaria. Por supuesto, un partido unitario plantea qué hacer con los partidos existentes. Nosotros hemos tirado una propuesta: es que los partidos se transformen en corrientes internas, tendencias o el nombre que le querramos dar. Pero si no asumimos este desafío es muy difícil porque es muy difícil plantearse un Partido Único con la disolución de los partidos, cosa que sería hasta equivocada porque hay matices y diferencias que no impiden trabajar común en pos de una estrategia, porque tenemos un programa que es el programa del Frente de Izquierda Unidad. Tenemos una estrategia que es el gobierno de los trabajadores. Tenemos matices que pueden ser evaluados y discutidos en un marco común. Y que tenemos que discutir un método, que es el método de la clase obrera, que si surgen diferencias para la acción se vote por mayoría, como pasa y como queremos que pase en el movimiento obrero.

En concreto, si surge una diferencia de a qué plaza o a qué acto ir un 24 de Marzo, podemos discutir perfectamente entre la militancia de ese nuevo partido y votar mayoritariamente ir, no ir y discutir después qué hacemos. No podemos poner esas diferencias, que muchas veces son tácticas, aunque hay diferencias más de fondo, como excusa para no poder organizar un partido, un movimiento o una organización común de los revolucionarios en la Argentina. Ojo, no estamos hablando de un Partido Amplio como los que han surgido desde el 2001, desde el nuevo siglo para acá, porque esos partidos han sido partidos organizados esencialmente alrededor de fuerzas reformistas, no han tenido un programa insurreccional para resolver el problema del poder, sino que han sido todas variables electorales que, cuando entraron en crisis electoralmente terminaron retrocediendo, ni con un método revolucionario. Nosotros estamos hablando de algo novedoso, porque es novedoso que en el país sea la izquierda revolucionaria la que está avanzando. Por lo tanto, tiene la posibilidad de organizar una gran fuerza con un programa revolucionario, con un método revolucionario, con una estrategia insurreccional, con la estrategia del gobierno de los trabajadores, algo que es inédito a nivel mundial y podría ser un golpe tremendo, no solo para las clases dominantes argentinas, sino también una luz de esperanza para otros procesos a nivel mundial si lográramos hacerlo.

Si no lo logramos, va a haber un retroceso importante y lamentablemente se va a perder otra nueva oportunidad. Nosotros estamos convencidos de que lo que estamos discutiendo en la Argentina es la posibilidad de que la izquierda se transforme en una alternativa no solo de gobierno, sino de poder. De eso se trata. Por eso no lo tenemos que tomar a este debate como uno más de los tantos que hemos tenido en la izquierda. Necesitamos avanzar en discutir entre todos nosotros, sacarnos de encima lo que muchas veces hace que caigamos en la chicana, en el debate barato, en tratar de ver cómo nos ganamos uno a otro, un militante más, un militante menos. Acá de lo que estamos hablando es de la posibilidad de que la izquierda revolucionaria se transforme en una alternativa para disputar el poder. Para disputar la posibilidad, si actuamos juntos, de avanzar en superar en muchos lugares la barrera de la burocracia, ganar sindicatos, comisiones internas. De lo que estamos hablando es de lo que todos los que estamos acá, todos los militantes y las direcciones de los partidos que formamos el Frente de Izquierda, tenemos como objetivo desde que entramos a militar, que es derrotar el capitalismo argentino en el marco de una política internacionalista y abrir el camino a una salida de la clase obrera. Por lo tanto, creemos nosotros desde el MST, que valen todos los esfuerzos habidos y por haber, la paciencia para discutir, discutir entre nosotros que no hay ninguna posibilidad de hacer un gran partido con influencia de masas, sin aprender a convivir con ciertos matices y diferencias, sabiendo que muchas veces hay muchos debates que no se van a resolver inmediatamente, que son debates que se van a ir resolviendo a partir de la intervención común. Que necesitamos ganar confianza actuando conjuntamente, que hemos avanzado en el Frente de Izquierda en el plano electoral, pero muchas veces no actuamos de la misma forma en la lucha de clases, en las disputas sindicales, nos cuesta tener una orientación común. Bueno, llegó el momento que frente a lo que está planteado hagamos un esfuerzo para avanzar en ese sentido. Y esta la propuesta que nosotros traemos a debate.

Tenemos un programa revolucionario que es el del Frente de Izquierda, que por supuesto necesita mejorarse, ampliarse, avanzar. Ahora lo que más necesitamos hoy es una estrategia para organizar decenas de miles, para actuar, para traer hacia acá a los millones de trabajadores que pueden venir del peronismo, pero que están completamente en crisis con esa dirección. Atraer hacia nosotros a los intelectuales, a los referentes de Derechos Humanos, a los referentes sindicales que todos los días la pelean. Porque hay mucha gente que no va a entrar directamente a los partidos, pero podría estar dispuesta a militar para un proyecto de un Partido Unificado, de un partido que tenga instancias democráticas y que permita con el programa que tenemos y con un método sano, llevar a la clase obrera argentina a la posibilidad de disputar el poder. No perdamos esta oportunidad que tenemos. Abramos un debate franco entre nosotros. Escuchémonos entre nosotros, porque muchas veces hacemos debates en el aire y tratamos de ver cómo respondemos al resto de los compañeros y no cómo escuchamos en primer lugar, para que podamos hacer una elaboración colectiva. Ese es el desafío que tenemos y creo que si lo hacemos correctamente todos vamos a poder avanzar en la necesidad que tiene la clase obrera argentina de contar con una dirección revolucionaria que lleve a las luchas al triunfo, compañeros.

Como se dijo acá, este es el primero de cinco debates. Comprometámonos todos a ser cinco y que esto no se termine antes. Porque tenemos que seguir profundizando sobre todos los temas que están en debate. Cada vez que la izquierda tuvo una oportunidad enorme tuvo que ver con la crisis del PJ. En el ‘83 perdió la elección y eso tuvo una relación con el desarrollo que tuvo después, por ejemplo, el MAS en la Argentina. En el 2001 se cantaba “sin peronista ni radicales vamos a vivir mejor”, y eso tuvo que ver también con la experiencia de Zamora, etcétera. Ahora tiene que ver con la nueva crisis. Pero ojo, en el ’83, como la izquierda no lo pudo capitalizar, volvió Menem. Y en el 2001, Kirchner terminó en el poder y hubo varios gobiernos nuevamente del PJ. ¿Por qué voy a esto? Si nosotros no aprovechamos esta oportunidad rápidamente, porque no es que tenés toda una vida para discutir, el peronismo puede recomponerse y puede terminar siendo nuevamente el freno para que los trabajadores avancen a la independencia de clase. Por eso es tan importante este debate y lo tenemos que hacer en profundidad, porque nada está definido de antemano. Hay una oportunidad enorme, pero ojo. Yo creo que evidentemente, si hablamos de la oportunidad que tenemos no podemos ser necios. Y es evidente que Myriam tiene cualidades que ha permitido que se transforme en la dirigente que se ha transformado. Eso no lo podemos negar, hay que reconocerlo. Ahora, yo creo que también el Frente de Izquierda ha colaborado para que Myriam sea lo que es y también para que tengamos la oportunidad. Y en el último período han sido las luchas en general que se han dado, las que han puesto a la izquierda en el centro de la escena. Porque hemos sido los únicos que hemos estado con el Garrahan, los que hemos estado con los jubilados, los que hemos estado en cada lucha Y todo ese movimiento social ha contribuido para que hoy estemos ante esta oportunidad. Ahora el problema es cómo avanzamos en los debates más de fondo.

Nosotros estamos a favor de los comités unitarios. Lo hemos dicho, lo hemos escrito. Pero ojo también: si hay comité unitario y no tenemos acuerdos sobre a dónde los queremos llevar, esos comités, lejos de lograr hacer que se arrimen decenas de miles, puede hacer que se vayan espantados por la crisis y los debates de la izquierda y que nos terminemos quedando solo los militantes. Por eso es importante discutir acuerdos más de fondo, además de los comités que sería importante. Con qué programa, con qué estrategia, cuáles son las discusiones que vamos a llevar a esos comités unitarios que hay que construir. Pero primero tenemos que discutir si ponernos de acuerdo. Si nos vamos a ir a matar ahí por tal o cual propuesta, ojo, porque ya hemos tenido malas experiencias en el 2001 con relación a esto, donde hubo expresiones unitarias pero que terminaron en una mala experiencia porque íbamos a matarnos, era un foro para matarse entre la izquierda.

Nosotros queremos discutir con claridad. Para nosotros hace falta empezar a discutir si podemos ponernos de acuerdo en construir en común un partido, un movimiento o algún tipo de organización que permita agrupar a decenas de miles. Para nosotros sería fundamental que el FITU evolucione a transformarse en eso, o por lo menos los que estamos de acuerdo en esto nos empecemos a poner a trabajar en ese sentido. Por supuesto, es un desafío enorme, enorme esto. Porque cada uno está acostumbrado a su partido, donde más o menos en general tiene tantos acuerdos que no hay muchos problemas. Pero hoy es cómodo eso frente a la realidad. En ese sentido es conservador el problema, porque nos tenemos que plantear una vara más alta si queremos aprovechar. Porque, ¿alguien cree que sin un partido revolucionario de decenas de miles se puede disputar el poder? No, compañeros, no. Hace falta un partido que agrupe a decenas de miles, llamémosle como lo queramos. Ese es el debate, cómo construimos y si es posible entre nosotros. Nosotros le decimos algo: si no somos capaces y no es posible construir un tipo de organización unitaria para disputar realmente, vamos a perder la oportunidad. Se lo decimos claramente. Nosotros queremos y vamos a batallar para que no perdamos esa oportunidad.

¿Es posible convivir como corrientes los partidos? Bueno, es un desafío tremendo, pero si no somos capaces de agarrar y discutir cómo hacemos para que esos desafíos sean reales y bueno, dediquémonos a otra cosa, compañeros, porque la revolución nos impone permanentemente desafíos a los revolucionarios.

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Izquierda, comités, partido y estrategia Podemos avanzar mucho más https://mst.org.ar/2026/06/20/izquierda-comites-partido-y-estrategia-podemos-avanzar-mucho-mas/ Sat, 20 Jun 2026 17:30:00 +0000 https://mst.org.ar/?p=40275 El mapa político de nuestro país se reconfigura al ritmo de la crisis del gobierno, la fragmentación de un peronismo que decepciona y la emergencia de la izquierda como un actor político protagónico y en ascenso. Tras algunos meses del inicio de un giro a izquierda de una importante franja de la población, ya no sorprende que Myriam Bregman y el Frente de Izquierda aparezcan en toda encuesta y estudio de opinión por encima del 10% de intención de votos. En el caso de Myriam, con mayores niveles de imagen positiva por encima de otras figuras del régimen político argentino. Lo cual anticipa que el salto de la izquierda no ha llegado a su techo.

No hay manera de intervenir correctamente en el presente y futuro sin partir de asimilar en toda su magnitud este cambio tan positivo que se está produciendo y que bien pudiera ser tan solo el inicio de un salto cualitativo superior. De nuestra parte partimos de considerar esta situación como inédita, altamente progresiva y como impulsora del mayor desafío que la izquierda revolucionaria ha tenido en décadas: la posibilidad de hacer confluir nuestro desarrollo militante y peso político en combinación con próximos saltos en la lucha de clases. Proceso que si en perspectiva se desarrolla y condensa, puede hacer irrumpir la hipótesis de disputa por el poder político. De todo eso estamos hablando, no solamente de un salto limitado a lo electoral, que desde ya sería positivo, ni de un poco más o menos de militancia e influencia política. Por eso, el contenido general de lo que proponemos coloca la vara allí donde la realidad plantea que es posible llegar. Todo planteo por debajo de eso solo puede realizarse si no se comprende la magnitud del fenómeno en curso. 

Acto en Paraná con Alejandro Bodart

Es este contexto apasionante y en pleno desarrollo el que alimenta toda una serie de debates que recorren a la izquierda y del cual hacen parte referentes, intelectuales, militantes y miles de seguidores de la izquierda que acuden a todo tipo de eventos con sus ganas de participar y sus opiniones. En la recorrida y organización de actos en todo el país, que diferentes dirigentes del MST venimos realizando, constatamos esta situación y las crecientes ganas de sumarse a la organización política que evidencian sectores de la clase trabajadora y la juventud. Son eventos con un alto componente de participación de independientes y simpatizantes, como muestra de la atracción que genera por estos días las ideas de la izquierda y la presencia de sus referentes y voceros.

Frente a esta situación novedosa y en camino ascendente, si hay algo que no se puede hacer, es lo mismo que antes o solo anclarse en el terreno pasado conquistado o en formas organizativas que, si ya eran limitadas, en este nuevo escenario lo son aún más. Por dar un ejemplo en relación al Frente de Izquierda, una unidad que valoramos y defendemos como continuidad necesaria, aunque desde hace mucho tiempo venimos planteando que su formato electoral es una traba para responder a las necesidades políticas. Esas mismas trabas y formatos electorales hoy lo son aún más. De ahí que, frente a la nueva situación, no podemos solo responder con la defensa del FIT-U como tal, sino partir de su defensa para ir por mucho más. En este sentido, no compartimos las valoraciones de PO e IS que hacen eje en el FITU con el modelo tal cual está: limitado a un acuerdo solo electoral. Como si no necesitará cambiar o superarse cualitativamente. 

Un reciente Encuentro en Jujuy con Cele Fierro

En nuestra opinión, la defensa de nuestro frente de unidad de la izquierda siempre debe ir de la mano de buscar mecanismos para mejorarlo y transformarlo en algo mucho más positivo de lo que es hoy. El giro a izquierda que estamos presenciando y sobre el cual intervenimos necesita acuerdos políticos mucho mayores que integren la participación electoral con la unidad en la lucha de clases y en todo ámbito de disputa política. Y la organización política que hace falta construir tiene que asumir el desafío de responder de conjunto a todas estas cuestiones de la realidad. En este plano, consideramos muy útil y acertado que el FIT-U organice una serie de foros sobre diversos temas poniéndolos en debate, porque así contribuye en parte a trabajar para poner el centro en cuestiones de mayor trascendencia. 

Estrategia y partido revolucionario    

Por estas razones es que consideramos positivo abordar a fondo el debate sobre la necesidad de aprovechar políticamente este salto en la ubicación de la izquierda, para intentar construir una gran organización política, militante y revolucionaria de la clase trabajadora y de la juventud. En realidad, es el debate más estratégico de todos, ya que la historia demuestra que los procesos de revolución si quieren avanzar, necesitan obviamente de la existencia objetiva de niveles muy altos de lucha de clases, de organismos de doble poder y de una dirección revolucionaria que desde su partido dispute con una línea correcta en la lucha de clases y en el seno de esos organismos de autoorganización que pueden existir. No hay ningún ejemplo de la historia contemporánea que haya demostrado que sin un partido revolucionario se haya podido avanzar en sentido socialista y revolucionario. Por eso no estamos debatiendo algo menor o táctico, sino estrategia pura y decisiva.  

En este plano, los compañeros del PTS han propuesto el impulso de un movimiento por un partido de la nueva clase trabajadora y la conformación de comités en todo el país para ese objetivo. Como ya hemos planteado públicamente y en particular se lo hemos expresado a los compañeros que lo impulsan, desde el MST estamos a favor de impulsar en común esos comités y también estamos a favor de desarrollar en unidad este debate estratégico que compartimos hacia la conformación de un gran partido de miles de militantes. Para esos objetivos sería óptimo que prontamente los compañeros del PTS habiliten la posibilidad de encontrarnos en comités comunes, algo que miles de compañeras y compañeros esperan y que se evidencia como una necesidad del momento.

Acto en Rosario con Mariano Rosa y Juan Pablo Casiello

Precisamente porque consideramos que la situación nos coloca ante un desafío histórico e inédito, es que partimos de hacer los mayores esfuerzos para encontrar acuerdos políticos de fondo para estas tareas y objetivos. Está claro que, si miramos hacia atrás, en toda la izquierda revolucionaria vamos a encontrar importantes acuerdos, matices y diferencias. A la vez, nunca debe ser un impedimento ni un obstáculo para encontrar acuerdos de fondo presentes y a futuro, que en última instancia es lo decisivo. Las direcciones políticas que tienen la revolución en su horizonte político siempre tienen que hacer los mayores esfuerzos para encontrar acuerdos de fondo que actúen como palanca positiva y un impulso cualitativo hacia adelante.

En cuanto a la posibilidad de avanzar en un movimiento hacia un partido común, lógicamente hay debates en torno a cómo realizarlo de la mejor manera. Lo primero, en nuestra opinión, es ponernos de acuerdo en qué queremos construir. En este sentido, consideramos y proponemos dar pasos hacia la conformación de un nuevo y gran partido revolucionario, que aglutine para la disputa política y en la lucha de clases, a miles de nuevas y nuevos activistas y a la militancia de los partidos que estemos dispuestos a dar ese paso en común. No estamos hablando de un frente táctico, ni de un partido amplio, ni de una organización de carácter electoral. Hablamos de construir un partido revolucionario, con un programa revolucionario y socialista, con la estrategia de la toma del poder por la clase trabajadora y para su gobierno y con el método del centralismo democrático para funcionar.

En efecto, para llegar a ese objetivo tiene que haber transiciones que puedan expresarse en estatutos por el tiempo que sea necesario, en la medida que venimos de diferentes procedencias y experiencias políticas. De ahí nuestro planteo de que ese partido tiene que permitir tendencias internas para reflejar y contener esa realidad y facilitar una incorporación plena y el procesamiento de debates o diferencias que existan. Esta forma no va contra el centralismo democrático, ya que la existencia de tendencias no elimina que el funcionamiento sea a través de votaciones y de la aplicación de la línea mayoritaria que se adopte en cada tema y momento. 

Algo similar, que tome en cuenta la procedencia y experiencia previa, puede resolverse en torno a la cuestión internacional. Donde no pueden imponerse ni líneas políticas ni formas de construcción de un día para el otro. Se puede debatir todo, tomar posiciones por mayoría y minoría. Asimismo, permitir democráticamente que las mismas se expresen y que cada quien tenga libre afiliación internacional. Hasta tanto el tiempo permita ver si hay acuerdos mayores a desarrollar en el plano de la construcción internacionalista y revolucionaria. 

Acto de Cele Fierro en San Juan

En resumen, sobre estas y otras cuestiones estamos debatiendo e intercambiando con las y los compañeros del PTS y queremos hacerlo con todas y todos quienes estén a favor de avanzar en común a la construcción de un nuevo y gran partido de miles de militantes. Es la tarea más estratégica y decisiva. Necesita un debate muy profundo y mucha paciencia y comprensión de lo que implica trabajar en común entre quienes provenimos de diversas experiencias políticas dentro de la izquierda revolucionaria. Un proceso que para realizarse necesita partir de escucharnos, de trabajar con lealtad, de creer realmente que una sola fuerza no puede resolver problemas que necesitan el aporte y la fuerza de diversas direcciones y organizaciones. Un proceso que condensa la fusión de organizaciones, dirigentes y cuadros, combinado con la incorporación de nuevos miles de militantes, para dar origen una herramienta política muy superior para los enormes desafíos que vienen. ¿Es posible un objetivo tan complejo? Claro que sí. Depende en primer lugar, de la voluntad revolucionaria de querer intentarlo realmente. De nuestra parte, en eso estamos.

*La foto de portada es del reciente acto en Córdoba del MST, con Alejandro Bodart y Luciana Echevarría

Conversatorio en Mendoza, con Ana Paredes Landman
Próximo Encuentro en Neuquén
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La izquierda protagonista. De la movilización a la organización de miles  https://mst.org.ar/2024/02/29/la-izquierda-protagonista-de-la-movilizacion-a-la-organizacion-de-miles/ Thu, 29 Feb 2024 22:45:25 +0000 https://mst.org.ar/?p=35051 El paro nacional del 24E fue un enorme golpe para el gobierno de Milei y fue el motor de la caída de la ley ómnibus. Disputas con los gobernadores, hiperactividad en redes y fracturas internas, muestran un momento de confusión y dificultades en el gobierno. Frente a este escenario ¿Cómo hacemos para transformar a la izquierda en una alternativa que se postule a fondo en el movimiento de masas?

Escribe: Martín Miranda

El sindicalismo combativo, las organizaciones sociales, los sectores de la cultura, las asambleas han sido protagonistas en las pasadas semanas y tienen planteado serlo en las próximas. Un denominador común que tienen es la participación de la izquierda y en particular de nuestro partido y las principales fuerzas del Frente de Izquierda Unidad, en primera fila. En unidad de acción, haciendo una experiencia con sectores que vienen de otras experiencias políticas y están haciendo un entrenamiento acelerado. Jóvenes, trabajadoras y trabajadores que enfrentan al gobierno y no esperan los tiempos de la política parlamentaria, a la que se aferra el PJ y su arco de influencia. Frente a esta realidad, el debate sobre cómo construir una dirección capaz de aglutinar esa fuerza y darle, no solo un programa, sino una estrategia revolucionaria, es la clave. Resistir no es suficiente, hace falta algo más, hace falta pelear por dar vuelta todo.

Un gobierno con debilidades, un régimen cuestionado y una oposición en crisis

El experimento de Milei tiene un origen en la experiencia de décadas del pueblo que vive de su trabajo en Argentina con los partidos tradicionales y las coaliciones montadas por éstos luego de 40 años de democracia recortada. La bronca con las instituciones que, siendo una maraña de burocracia, cada día están más lejos de resolver los problemas de millones, es parte del combustible que derivó en la elección del tuitero desenfrenado. Otro aspecto tiene que ver sin dudas con el fracaso de las expresiones políticas como el PJ e incluso Juntos por el Cambio, en sus distintas variantes. La primera mostrando claramente los límites de una fuerza con sectores que critican algunos aspectos del neoliberalismo pero bancan la estructura capitalista como único modelo posible, y la última debido a su “tibieza” para ir a fondo con el programa que la gran burguesía reclama.

Esto constituye un problema enorme para el régimen político, que intenta adaptarse a una nueva realidad pero al comando de una banda de desquiciados, que más allá de que muestren otros “datos”, vienen fracasando y perdiendo fuerza, aunque pretenden llevarse por delante todos nuestros derechos.

Con un gobierno que tiene serias dificultades, un ajuste brutal en curso y una oposición que viene de una experiencia horrible con el movimiento de masas, se abre una oportunidad inmejorable para que la izquierda revolucionaria surja y se fortalezca como opción de dirección para sectores del movimiento de masas. Siempre y cuándo logremos atacar falencias propias y dar a fondo algunos debates.

Del protagonismo en las calles a la construcción de una potente organización

El principal desafío que tenemos por delante tiene que ver con lograr ser un canal de organización para miles, es decir superar el estadío de representar a una franja de votantes para organizar a una masa de militantes y activistas. Para lograrlo, el FITU debe replantearse su forma de funcionamiento actual, como hace tiempo sostenemos desde el MST, no alcanza con coordinar una campaña electoral o trabajar alguna declaración conjunta, hay que dar un salto de unidad político y organizativo. Construir espacios donde el activismo pueda participar y decidir. En esto tenemos debates de línea con las demás fuerzas del frente. Por ejemplo, el PTS, mientras intenta diluir la fuerza de la izquierda en los espacios de base como las asambleas barriales o se coloca por fuera de los sindicatos combativos, se recuesta exclusivamente en la representación parlamentaria, una desconexión absoluta entre la organización revolucionaria y las “figuras” que, de alguna manera deja al activismo un rol “gremial” mientras que la política queda en manos de “especialistas” de izquierda. Por otro lado, el PO también contribuye a la desorganización general, con una política de pretender hegemonizar la movilización, sin abrir canales unitarios de construcción y disputa y escondiendo al FITU detrás de su movimiento social o los lugares sindicales donde actúa. El sectarismo y el oportunismo terminan coincidiendo en poner palos en la rueda en que se desarrollen los nuevos procesos sindicales y sociales, y que el FITU aparezca articulando positivamente esos fenómenos y de esa manera se potencie como alternativa.

Para cambiar, a nuestro modo de ver, son fundamentales estos debates que venimos dando desde hace tiempo y que volvimos a presentar en las últimas PASO. La realización de plenarios de debate y decisión convocando a la militancia y miles de simpatizantes del frente. Trabajando en una estrategia común que ponga al FITU actuando en unidad en las calles, en los lugares de trabajo, de estudio y en los barrios. Una estrategia común que nos permita traccionar a los sectores que ven con desconfianza al PJ, a la militancia social, que viene de hacer una experiencia y piensa en cambiar. Estos pasos, que venimos impulsando desde hace tiempo desde el MST, son más claves que nunca en esta situación, te invitamos a que te sumes para dar juntos estas peleas y fortalecer una izquierda que pelee por dar vuelta todo.

 

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El FIT-U puede tallar en grande. El desafío es unir a toda la izquierda https://mst.org.ar/2021/06/09/el-fit-u-puede-tallar-en-grande-el-desafio-es-unir-a-toda-la-izquierda/ Wed, 09 Jun 2021 13:58:53 +0000 https://mst.org.ar/?p=29827 Escribe: Sergio García

La situación del mundo, de nuestro continente y del país, es de continuidad de una crisis sanitaria, económica y social que golpea con mucha fuerza a millones de familias trabajadoras y a la juventud. Los capitalistas y sus gobiernos intentan descargar la crisis que ellos mismos generaron sobre nuestras espaldas. Tienen para eso a sus propios partidos patronales, a los organismos internacionales de crédito como el FMI y el Club de París para someternos y endeudarnos, y a las burocracias sindicales cómplices para facilitar que los ajustes pasen.

Frente a todo esto en el mundo soplan vientos de lucha, de polarización social y política y de nuevos fenómenos. En nuestra región esto se vino expresando con fuertes movilizaciones y rebeliones como sucedió primero en Chile y luego en Colombia. Y en el plano electoral se evidenciaron las ganas de cambio y búsqueda a izquierda tanto en la constituyente de Chile como recientemente en Perú.

Sobre esta base nuestro país ingresa en los meses previos a las elecciones y a poco más de un mes del cierre para la presentación de alianzas. En medio de esto se suceden luchas obreras y populares que reciben todo nuestro apoyo, ya que solo desde la izquierda impulsamos los reclamos genuinos por no tener ningún compromiso con los gobiernos nacionales y provinciales, responsables del ajuste en curso.

Fortalecer una alternativa de izquierda

Mientras seguimos impulsando estos procesos y uniéndolos en la calle, como nuevamente haremos este viernes 11 yendo a Plaza de Mayo con diversos sectores obreros, clasistas y piqueteros, se plantea como tarea del momento fortalecer una alternativa de izquierda, anticapitalista y socialista, que tenga la fuerza para disputar en grande contra la derecha retrógrada de Juntos por el Cambio y ante el Frente de Todos que más allá de algunos discursos, mantiene la misma estructura económica, desigual y de ajuste que legó del macrismo, con las misma corporaciones controlando la producción de alimentos, los agronegocios contaminando y privilegiando sus ganancias, con la misma destrucción de nuestros bienes comunes y un deterioro salarial que conduce a más pobreza.

Para esta tarea de ser alternativa, nuestro frente, el FIT Unidad, tiene una gran responsabilidad y a la vez una gran oportunidad política.

La responsabilidad es la de convocar ampliamente a fortalecer un polo unitario a izquierda de la grieta, para que se sienta muy fuerte una tercera voz a favor de la clase obrera, de las mayorías populares y de la juventud. Y la oportunidad que tenemos es precisamente, en esa convocatoria, demostrar que nos postulamos de verdad con toda y sin ningún tipo de sectarismo, para colocar a la izquierda en una disputa grande.

Debates en curso

En este sentido, hay debates que se vienen dando al interior del FIT-U y que lógicamente se continuarán desarrollando las próximas semanas. Al estar cerca de los plazos electorales, uno de ellos es sobre cómo conformar las listas.

Al respecto, el compañero Gabriel Solano, dirigente de PO, respondió días atrás un artículo de mi autoría, donde cuestiona nuestra propuesta que plantea la posibilidad de ir a las PASO sino hubiera acuerdo en la conformación de las listas. En su respuesta, entre otras cosas dice:
«En relación a las listas ya hemos señalado que somos partidarios del acuerdo de listas comunes, como de hecho ya lo hemos alcanzado la inmensa mayoría de las veces. Las bases para un acuerdo ya existen, y son las que nos permitieron realizar presentaciones unitarias en las elecciones del 2019…El armado de listas debe permitir decirle a un trabajador: los que defendemos a la clase obrera estamos en el FIT-U y las otras listas defienden a los capitalistas. Una competencia de 4 listas en las Paso bloquea esa posibilidad. Pone el acento en un debate interno, que nos desacredita de cara a los trabajadores…Es importante que el Frente de Izquierda-Unidad aborde la cuestión electoral no con el ángulo mezquino de pedidos inadecuados de los partidos que lo integran».

Tales afirmaciones no solamente son muy parciales, sino sobre todo equivocadas.
Por un lado, porque la base del acuerdo 2019 del que habla Solano, nada tiene que ver con la realidad de este 2021, hay otra situación en general, otra situación de mayor debilidad de PO en particular, y debe haber necesariamente otro acuerdo. Negar esto, es negar la realidad.

A la vez, si tuviéramos que ir a las PASO eso no tiene por qué ser un sinónimo de enfrentamiento «que nos desacredite frente a los trabajadores». Todo lo contrario. Bien podríamos ofrecerles a millones de trabajadores la posibilidad de ver todas las propuestas positivamente, optar y decidir entre cientos de miles como se conforman nuestras listas hacia las elecciones generales, en lugar de hacerlo entre pocas personas en una negociación. Donde muy probablemente no haya acuerdo, porque algunos quieran obviar los cambios de la realidad de estos últimos dos años y pretendan «mezquinos pedidos inadecuados».

Pero a la vez, sí hay una ausencia en la respuesta que nos hace PO, es la necesidad de convocar ampliamente a fortalecer la unidad de toda la izquierda, algo a todas luces necesario para enfrentar con más fuerza a todos los partidos patronales y las variantes posibilistas-reformistas.

Desde el FIT Unidad, siendo la mayor unidad de la izquierda con un programa muy profundo y correcto, tenemos la responsabilidad de convocar a todos los partidos y referentes sociales e intelectuales que quieran fortalecer una alternativa de izquierda con un programa de fondo, a que se sumen y sean parte.

Hasta ahora, lamentablemente el Nuevo MAS y la «Tendencia» de PO optaron por dividir sin ningún tipo de propuesta unitaria, solo descalificaciones sectarias hacia nuestro frente. En el caso del Nuevo MAS y su referente Manuela Castañeira, intentan mostrar una supuesta «renovación de la izquierda», la cual que no puede lograrse nunca desde un pequeño y limitado frente junto a Altamira y Ramal. No es con acuerdos coyunturales ni con personalismos como se logra renovar ni superar la situación de la izquierda.

Nuestra propuesta

Desde el MST en el FIT Unidad proponemos otro camino; impulsar la mayor unidad posible y garantizar todos los mecanismos democráticos necesarios. En este sentido hacemos un llamado a Luis Zamora y AyL, al Nuevo MAS y a la «Tendencia» de PO, a referentes sociales, ambientales, feministas, intelectuales y de DDHH, a todas y todos quienes quieran fortalecer un proyecto anticapitalista y socialista, a que demos paso a una unidad de izquierda mayor.

Y si convocamos a una gran unidad no puede haber trabas que lo impidan. Entre muchas fuerzas en general es muy difícil, por no decir imposible, lograr un acuerdo de listas. Por lo cual también tiene que abrirse la posibilidad de una gran PASO de toda la izquierda, donde todo lo que se saque se distribuya en forma proporcional a los votos de cada lista y sin ningún tipo de restricciones. Para que sea la realidad y el voto de miles y miles de trabajadores y jóvenes quienes ordenen las listas hacia las generales de noviembre.

Es hora que desde la izquierda, y en particular desde nuestro Frente de Izquierda Unidad, nos pongamos a la altura de la situación y de las necesidades de millones de trabajadores. Abramos a fondo este debate. No hay tiempo que perder y mucho por ganar si unimos de verdad a toda la izquierda. Es la política más útil y oportuna para enfrentar con más fuerza a todos los partidos capitalistas y fortalecer las luchas en curso y las que vendrán. Que no haya excusas, ni trabas antidemocráticas, ni rechazos divisionistas.

 

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19 de diciembre. Plaza de Mayo se viste de rojo con el MST en el FIT-U https://mst.org.ar/2020/12/01/19-de-diciembre-plaza-de-mayo-se-viste-de-rojo-con-el-mst-en-el-fit-u/ Wed, 02 Dec 2020 00:07:54 +0000 https://mst.org.ar/?p=29210 Entramos al último mes de este complejo 2020, la crisis económica y social que sufrimos las y los trabajadores y mayorías populares sigue adelante. Mientras desde el gobierno se ensayan nuevos relatos para intentar camuflar un fuerte ajuste, y desde la oposición de derecha de Juntos Por el Cambio pretenden que olvidemos su desastre en el gobierno anterior, la realidad es que gobiernen unos u otros, siempre hay ajuste y siempre hay FMI monitoreando el rumbo a seguir.

Más de allá de sus peleas, no es casual que con ambos sectores se paga deuda ilegal y fraudulenta, se alienta el extractivismo y los agronegocios, se pone techo a salarios de por sí muy bajos, se ataca a las jubilaciones a pedido del Fondo y se reprime, sea con Berni ahora, o con Bullrich antes.

En el país donde nos gobiernan partidos patronales, se defienden los intereses de las clases que representan, del régimen capitalista que administran y pretenden seguir haciendo funcionar, para el beneficio de una minoría y con un poder político y judicial privilegiado, corrompido y enriquecido. Mientras las podridas burocracias sindicales, enquistadas desde hace décadas en sus sillones, trabajan para el gobierno dejando pasar el ajuste 2020, y preparándose para igual rol en el 2021, bajo un nuevo ajuste pactado con el FMI.

Las luchas y la izquierda

Frente a esta situación no es casual que el malestar social haya venido creciendo, manifestándose de diversas formas en la calle, en lugares de trabajo y barriadas populares. Tras los primeros meses de la pandemia, donde primaba una mezcla de preocupación y temor, poco a poco se fueron comenzando a expresar sectores descontentos de jóvenes y trabajadores ocupados y desocupados.

Así fuimos viendo con el correr de los meses a la juventud precarizada, a las y los trabajadores de enfermería y de toda la primera línea. A trabajadores del transporte, a los sectores más golpeados por la pobreza peleando por tierra para vivir en Guernica y tantos lugres. Vimos a la juventud defender la vida en marchas y acampes contra el extractivismo, los agronegocios y las factorías porcinas. Vimos y vemos al movimiento feminista contra la violencia de género y ahora más que nunca por aborto legal. Comenzamos a ver autoconvocatorias entre metalúrgicos, acciones del movimiento docente y estatal y grandes marchas del movimiento piquetero por alimentos y trabajo digno.

Todos estos procesos, que vienen avanzando, son tan solo un piso que irá creciendo el tiempo que viene, y al cual nos disponemos a impulsar a fondo, apoyar y coordinar desde abajo. Mientras nos jugamos a unir todo ese proceso de lucha de clases a la lucha política, donde solo la izquierda que conformamos el FIT Unidad tenemos un programa de fondo y alternativo para ofrecer, para dar verdaderas respuestas y para difundirlo como parte de postularnos como una tercera voz, independiente, socialista y anticapitalista, frente al gobierno del ajuste y a la oposición reaccionaria de derecha.

Es tiempo de socialismo

Sobre esta base, y en el marco de un país y un mundo en crisis capitalista profunda, se evidencia a los ojos de millones que este sistema que nos gobierno no va más. Que cambian los gobiernos, las personas y los partidos del régimen a cargo del Estado, pero siempre las mayorías vivimos peor, en los marcos de este sistema decadente, injusto y desigual.

Se hace más evidente que sin socialismo, no hay solución a ninguno de nuestros graves problemas colectivos, sociales y económicos. Solo con un programa y proyecto socialista la clase obrera, los sectores populares y la juventud encontraremos soluciones verdaderas a nuestras vidas. Solo con ese rumbo la vida será distinta, plena, con trabajo digno y salarios justos, con producción al servicio de las necesidades sociales y sin destrucción ambiental. Con derechos reales, igualitarios, colectivos, libertad, derecho a disfrutar de nuestras hijas e hijos, de nuestros seres queridos, del arte y la cultura. Solo con el socialismo tendremos un país y un mundo sin desigualdades de clase ni injusticias sociales. Y solo con un gobierno de los trabajadores y el pueblo vamos a poder dar vuelto todo lo que está mal y abrir ese nuevo horizonte socialista que necesitamos y nos merecemos.

Para fortalecer este camino y esta perspectiva socialista e internacionalista, desde el MST en el FIT Unidad vamos a realizar un gran acto de cierre de año en Plaza de Mayo, el próximo sábado 19 de diciembre. Y haremos actos similares ese mismo día, a lo largo de todo el país. Eventos donde además de expresar nuestras ideas y opiniones, estarán presentes las principales luchas de estos meses, para hacer oír su voz y sus reclamos.

Por eso te invitamos a que nos acompañes y te sumes a estos grandes eventos políticos y de lucha. A que vengas con tus compañeras y compañeros de trabajo, con las vecinas y vecinos de los barrios populares, que vengas también con tus compañeros de estudio, con todas y todos con quienes estuviste luchando y reclamando todo este año. Hagamos sentir bien fuerte y entre miles, que vamos hacia el 2021 por nuevos desafíos, nuevas luchas y para fortalecer a la izquierda y a quienes proponemos hacer posible lo necesario; un país y un mundo socialista.

 

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28S declaración del FIT Unidad por el derecho al aborto legal https://mst.org.ar/2020/09/25/28s-declaracion-del-fit-unidad-por-el-derecho-al-aborto-legal/ Fri, 25 Sep 2020 11:42:57 +0000 https://mst.org.ar/?p=28123 #28S – Día de lucha por el derecho al aborto en América Latina y el Caribe

¡Que se apruebe el proyecto de Ley de la Campaña Nacional por el derecho al aborto legal!

La pelea por el aborto legal lleva décadas en nuestro país. Este 28S nos encuentra en el marco de la pandemia del COVID-19 y la crisis económica y social que pusieron al descubierto las consecuencias de vivir bajo la explotación capitalista y la opresión patriarcal con el crecimiento de la miseria, la pobreza, la destrucción de la naturaleza y las consecuencias de la privatización del sistema de salud, que pesan especialmente sobre las mujeres y niñxs.

Los gobiernos capitalistas, independientemente de su signo político (sean los autodenominados “nacionales y populares” o los más abiertamente reaccionarios), junto con los empresarios y multinacionales, están descargando con ajuste sobre las y los trabajadores las consecuencias de una bancarrota que no generamos. En particular, las mujeres y la comunidad LGTBI sufrimos los despidos, ataques al salario y los trabajos más precarios. Vivimos un agravamiento de las violencias al interior de los hogares y en los lugares de trabajo. Las cuarentenas sin medidas de protección, nos han expuesto a más violencia machista, abusos sexuales y embarazos no deseados, mientras los gobiernos mantienen el aborto clandestino y el vaciamiento de los sistemas de salud, negando nuestros derechos y poniendo en riesgo nuestras vidas.

Por eso el movimiento de mujeres y de la comunidad LGTBI tiene la tarea de seguir impulsando las luchas contra la violencia de género, la brecha salarial, por el aborto legal y por todos nuestros derechos.

En nuestro país la grave crisis social tiene un capítulo especial en la falta de vivienda, que se expresa en las extendidas tomas de tierras, donde las mujeres son protagonistas, peleando por un lugar donde vivir junto a sus familias -muchas veces huyendo de parejas violentas-, y enfrentando la represión y amenazas de desalojo de los gobiernos nacional y locales. Muchas de ellas ni siquiera han podido cobrar los míseros 10 mil pesos del Ingreso Familiar de Emergencia Ante esto, las autoridades de los ministerios de género, mujeres y diversidad nacional y provincial han respondido a su desesperado llamado a frenar el desalojo, con nueva fecha para el 1° de Octubre. Los gobiernos no actúan en soledad, lo hacen con la complicidad de las burocracias sindicales que no han hecho nada por las miles de mujeres trabajadoras precarizadas que luchan por un pedazo de tierra -como lo estamos viendo en la Provincia de Buenos Aires en González Catán y Guernica, así como en Jujuy, Neuquén y tantos otros lugares del país.

En la Argentina, el gobierno nacional asumió diciendo que estaba a favor del aborto y prometiendo avanzar en la legalización. Pero Fernández en vez de apoyar el proyecto de la Campaña Nacional por el derecho al aborto, que defendió el movimiento de mujeres en las calles, prometió en la apertura de las sesiones legislativas en marzo pasado, que “en diez días” presentaría un proyecto alternativo que jamás presentó. Las declaraciones de Fernández envalentonaron a los sectores reaccionarios, como vimos en Tucumán, Jujuy, Formosa y Corrientes. Mujeres y disidencias presas o criminalizadas, niñas obligadas a parir, protocolos que habilitan la objeción de conciencia institucional, como en CABA.

Después de tan enorme gesto, el Papa salió a apoyar la renegociación de la deuda y las Iglesias evangelistas y sus expresiones más reaccionarias nucleadas en ACIERA -alineadas con la derecha bolsonarista y los golpistas en Bolivia, líderes de la ofensiva contra la denominada “ideología de género” en todo el continente- siguieron avanzando en protagonismo e intervención en distintos ámbitos del Estado. Todo, por supuesto, con financiamiento directo e indirecto por parte de las distintas administraciones.

Para garantizar nuestros derechos hace falta romper esa alianza histórica, separar a la Iglesia del Estado, cesar con toda modalidad de financiamiento a las iglesias, poner fin a la impunidad y el encubrimiento a los curas abusadores bajo amparo estatal (como ocurre con el cura y capellán de gendarmería Raúl Sidders, entre otros), y terminar con  las cesiones inmobiliarias, aportes y todos los subsidios, incluidos los de la educación confesional.

El sostenido bloqueo a la implementación de la educación sexual, que bloquea el reclamo la juventud, forma parte de la alianza con el oscurantismo clerical, que sirve a los efectos de reforzar una regimentación social a través de la educación en principios pre-científicos y prejuicios religiosos sobre la sexualidad y el rol de las mujeres y las personas LGTTBI.

Con la excusa de la pandemia, el gobierno de Fernández dijo que la legalización del aborto no era prioridad hasta que termine la emergencia sanitaria. Si el argumento habla de no saturar el sistema de salud, desde el inicio del  aislamiento obligatorio se efectuaron cerca de 28 mil internaciones que ocupan Unidades de Terapia Intensiva para atender a mujeres con secuelas graves por la interrupción de un embarazo en condiciones de extrema precariedad e insalubridad, situación evitable con el aborto legalizado. Es falso que la legalización “estrese” al sistema de salud. Por el contrario, permitiría liberar recursos para concentrarlos en el combate a la pandemia. En realidad, el aborto legal sólo “estresa” a las iglesias.

Este contexto afecta particularmente a las mujeres y personas gestantes que quieren acceder al derecho a decidir sobre sus cuerpos, arrojándolas a realizarse abortos en condiciones inseguras, mientras crece la criminalización de las personas que quieren abortar. Por eso el FITU exige la centralización de todo el sistema de salud (público, privado, de las obras sociales y universidades nacionales), bajo control de los trabajadores y profesionales de la salud, único; y un impuesto a las grandes rentas y fortunas (que abarque a la gran propiedad de la tierra, a las ganancias bancarias y viviendas ociosas) y el no pago de la deuda externa.

Mientras el Congreso se reúne y vota leyes contra las y los trabajadores y sectores populares, como la negociación del pago de la fraudulenta deuda externa, el proyecto de la Campaña corre peligro de perder estado parlamentario si este año no se pone en discusión. Al mismo tiempo que se sigue cajoneando el tratamiento de este derecho en el parlamento nacional, en la Ciudad de Buenos Aires, el gobierno de Larreta dicta una reglamentación restrictiva de la adhesión al protocolo ILE que sólo los legisladores del FIT-U han impugnado políticamente y en sede judicial.

La integración al gobierno de referentes y organizaciones del movimiento de mujeres y LGTBI sólo ha servido para que en nombre del “feminismo” y de nuestras luchas, brinden un apoyo ruinoso al pago de una deuda colonial y se justifique la negativa a nuestros derechos más elementales y a nuestros reclamos históricos.

Este 28S llamamos a las mujeres, personas gestantes, trabajadoras, a seguir movilizadas y organizadas por el aborto legal, la separación de la iglesia y el Estado, por la aplicación de la educación sexual laica, científica y respetuosa de las identidades de género y sexuales, con perspectiva de género, contra los femicidios, porque la crisis la paguen los capitalistas -tal como lo resolvimos, en un debate con más de 50 organizaciones, en la Conferencia Latinoamericana y de los EEUU convocada por el FIT-U.

Necesitamos seguir impulsando un movimiento de mujeres y LGTBI independiente de todos los gobiernos, las iglesias e instituciones del Estado. Un movimiento que pelee junto a las familias sin techo, junto a les trabajadores de la salud, les docentes y el conjunto de los sectores de trabajadores en lucha, nos marcan el camino. Esa es la alianza poderosa a las que le temen los empresarios y sus gobiernos, esa es la alianza que nosotras nos jugamos a fortalecer, para darles un mensaje claro a quienes quieren descargar la crisis sobre nosotras. Nuestras vidas no pueden esperar, el aborto tiene que ser ley. ¡Aprobación inmediata del Proyecto de la Campaña nacional por el derecho al aborto!

Este 28S volvemos a reclamar:

¡Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir!

¡Separación de la iglesia y el estado!

¡Ni una Menos sin vivienda! ¡No al desalojo en Guernica!

Frente de Izquierda y de les trabajadores – Unidad

 

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Obelisco: la izquierda y las luchas protagonistas de la jornada https://mst.org.ar/2020/09/17/obelisco-la-izquierda-y-las-luchas-protagonistas-de-la-jornada/ Fri, 18 Sep 2020 00:59:55 +0000 https://mst.org.ar/?p=27713 En el marco de la convocatoria de la “Tribuna abierta de organizaciones sociales y sectores en lucha”, diferentes espacios de la izquierda, como el MST y su organización sindical ANCLA y el PTS-MAC, protagonizaron una enorme jornada en el Obelisco. El malestar generado por el constante ajuste sobre el pueblo; la negativa a las paritarias y aumentos para los trabajadores esenciales; el derroche de fondos para pagar una deuda externa, ilegal y fraudulenta; el aumento en la inversión del aparato represivo, junto con la desaparición seguida de muerte de Facundo Castro, motivaron a este sector político a gritar basta por la bronca acumulada. Un primer paso para la postulación de un tercer polo político en el país; el de la izquierda.

Nico Zuttión

Una gran caravana de autos, motos, bicicletas y personas a pie se congregaron en el Obelisco de la Ciudad de Buenos Aires. A cielo abierto, finalizando el atardecer, trabajadores de la salud, la educación, repartidores, todos esenciales en esta pandemia, junto a miles de activistas sociales, militantes de izquierda dijeron presente en la “Tribuna abierta de organizaciones sociales y sectores en lucha”. Otra vez, con este acto, la ciudad porteña se hizo espectadora de cómo diferentes reclamos volcaron la bronca contra el gobierno en la calle. Esta vez impulsado desde la izquierda.

Banderas y pancartas que pedían aumentos de salarios, jubilaciones, presupuesto de salud, basta de precarización, vivienda digna, ni una menos, no a la policía, en síntesis, que se priorice lo obvio ante la crisis social, económica y sanitaria que se vive, eran exigencias concretas para el gobierno de Alberto Fernández. Su postura cada vez más patronal, pro FMI y que alienta una escalada represiva, impulsó el rechazo y combate masivo de la izquierda y sectores en lucha que combaten una orientación que está dejando al país en ruinas.

El testimonio de los trabajadores

El inicio del acto estuvo en manos de dos repartidores. Carlos Mareco, de la agrupación Dar Vuelta Todo, dio la apertura con su testimonio comentando que “En esta gran auto convocatoria de la bronca los trabajadores de reparto y comidas rápidas nos hacemos presentes. Más allá de que nos digan que nosotros somos socios, colaboradores y autónomos, somos conscientes de que somos trabajadores a los que se nos niegan derechos”. Y denunció “Mientras a la policía le dan aumentos salariales del 60% a nosotros nos siguen pagando las mismas tarifas de hace dos años, cuando nos dicen que somos esenciales”. Para cerrar convocó a un paro mundial de repartidores para el 8 de octubre.

Por su parte, Marcelo de La Red repartidor de Glovo, denunció el comportamiento de esta empresa que decidió escapar del país con la enorme masa de ganancias que acumuló estos años, dejando a cientos de trabajadores en la calle.

Otros aportes vinieron de la voz de Paula Viña y Eduardo Lusa, trabajadores de LATAM que hace tiempo vienen llevando una lucha en contra del vaciamiento de la empresa. Paula Viña del sector tráfico de aeronáutico y perteneciente a la agrupación ANCLA del MST dijo “Hace 6 meses venimos dando la pelea. LATAM aprovechó la pandemia para descargar la crisis sobre nuestros hombros. Mientras tanto las direcciones sindicales se han borrado”. Además, completó “No hay tiempos para medias tintas. Escuchamos un gobierno que en su discurso dice una cosa, pero cede a los intereses de los empresarios. La solución es convertir a LATAM, toda esa empresa, parte de la aerolínea de banderas, Aerolíneas Argentinas, para que ninguna familia quede sin trabajo”.

Trabajadores de Madygraf y el Hospital Italiano, de la agrupación Bordó de Sanidad de distintas clínicas y laboratorios, también se hicieron presentes para mostrar la unidad obrera que se dio en la jornada. Uno de los presentes de la ex Doneley bajo gestión obrera manifestó “Tomamos la fábrica cuando la patronal la decidió cerrar y la pusimos a producir. Seguimos así peleando por nuestros puestos de trabajos. Esta fábrica es un ejemplo de resistencia en esta etapa de crisis que sabemos que se va a seguir profundizando, creemos que podemos ser un ejemplo para todos los trabajadores que se encuentran en la misma situación”.

Por el personal del Hospital Italiano de la agrupación Bordó de Sanidad, intervino César Latorre, delegado general y también integrante de la agrupación ANCLA. En su discurso enfatizó “Los trabajadores de salud sabíamos que se venía una gran crisis sanitaria. También anticipamos una salida de fondo. Participamos con la Liga Internacional Socialista en una campaña para la unificación del sistema de salud, sin embargo, desde los sectores concentrados del poder, de las clínicas privadas, los grandes laboratorios vienen haciendo loby para que esto no se dé y logran que la gran parte de la población no tenga acceso a la salud”. Agregó además una denuncia hacia la burocracia sindical, dedicándole palabras a Daer, gerente del negocio de las clínicas privadas y cerró afirmando que “vamos a seguir la pelea por mandar a la burocracia sindical al tacho de la historia”.

Contra el desalojo y el gatillo fácil

Tuvieron lugar en el evento familias de los predios tomados en Guernica, Los Ceibos (de la localidad de González Catán) y San Fernando (localidad de Victoria). Una de las representantes que subió al escenario manifestó “Estamos acá para hacerles saber que nosotros estamos ahí por una necesidad de una vivienda digna para todos, no solamente en Guernica si no en distintos puntos de la provincia. Y para demostrarle que por más que haya represión y desalojo, nosotros vamos a seguir luchando por un pedazo de tierra porque es una necesidad y un derecho para todos”. Seguido a este testimonio se leyó una carta denunciando la situación que viven cientos de mujeres que forman parte de las tomas de tierras.

Un espacio se dio también a la denuncia de los casos de gatillos fácil que se emplean como moneda corriente por parte de las fuerzas represivas. Marina Candia mamá de Ignacio Seijas; Yesica Escudero esposa de Fernando Leguizamón; Mariana y Matías padres de Alan Maidana y Cintia Alfonso hermana de Lucas Verón pidieron por la verdad, contra la impunidad y por justicia.

La voz de la Izquierda

Como se anunció en la previa de la convocatoria, también formaron parte del acto referentes de la izquierda nucleada en el FIT – Unidad. Nicolás del Caño, en nombre del PTS, intervino diciendo que “hoy hemos hecho una confluencia de distintos sectores de trabajadores, de jóvenes y hemos tomado las calles, porque las calles son nuestras, no son de los que salieron a defender a los estafadores de Vicentin, a los que salen a defender a millonarios y privilegiados o para pedir que se abran la cuarentena. Acá están, como lo vimos en este escenario, los compañeros a los que les bajaron el salario, que sufrieron despidos, trabajadores en negro despedidos y muchos otros que estando en blanco fueron despedidos”.

Por parte del MST tomó el micrófono la referente Celeste Fierro “Lo primero es expresar la alegría por haber construido entre todos esta gran jornada de lucha, donde se expresan cada uno de los reclamos que se viven en el país. Hace tiempo lo veníamos planteando y es muy importante que hoy se concrete. Cada una de estas luchas que recién expresaban los distintos referentes, son la respuesta a los ataques a nuestros derechos, los de la clase trabajadora y las clases populares por parte de las patronales, el gobierno y la policía. Estamos acá para decirles basta y que se exprese con fuerza cada una de esas luchas”. Se refirió al conflicto entre el gobierno y la Bonaerense, al respecto enfatizó “El gobierno respondió rápido a la apretada de la yuta, les aumentó el salario, pero a los verdaderos esenciales los hace esperar. La bonaerense es la responsable de que hoy estemos gritando justicia por Facundo y de querer desalojar a las familias de Guernica. Les decimos que no lo vamos a permitir. Con esta policía lo único que se tiene que hacer es disolverla y rajar a Berni ya mismo de ese lugar. El gobierno tiene que dar respuesta a los esenciales, a los trabajadores de la salud no les ha dado respuesta alguna, tampoco a los jóvenes precarizados ni a LATAM, a los compañeros que mantienen los comedores donde llegan todas las semanas cada vez más familias. Decimos basta y planteamos que hay otro camino distinto al que llega el gobierno nacional, ese camino es dejar de pagar la deuda externa para que esos recursos vayan a solucionar los problemas de la clase trabajadora”.

Cele Fierro finalizó proponiendo. “Esta acción tenemos que ponerla al servicio de todo lo que aún falta hacer, queremos que los compañeros que aún no lo ven, reflexionen al respecto, porque hoy más que nunca hace falta que se ponga en pie desde la izquierda un tercer polo político alternativo, frente al PJ y Juntos por el Cambio. No podemos permitir que los miles de descontentos con el camino elegido por el gobierno nacional, crean que la única alternativa es la derecha reaccionaria de Bullrich y Macri. Por eso nuestra responsabilidad es con el FITU fortalecer una gran alternativa política que se postule frente a millones, ¡esta es la gran tarea que tenemos! Hacer más fuerte una voz anticapitalista y socialista contra este sistema decadente y en crisis. ¡Somos las y los trabajadores quienes podemos gobernar este país!”

Primera línea, presente

Antes del cierre la palabra se les cedió a los verdaderos héroes del momento, los trabajadores de la salud que, a pesar del destrato del gobierno de turno, vienen dando una batalla monumental en el desarrollo de la pandemia. La primera línea tuvo voz a través de Natalia Aguilera, enfermera del Hospital San Martín de La Plata y Guillermo Pacagnini, Secretario General de CICOP y dirigente de ANCLA. Natalia denunció que “Los trabajadores de la salud somos esenciales para nuestras obligaciones, pero no así para nuestros derechos. En estos 180 días el gobierno no solo que no preparó el sistema, si no que no resolvió los problemas profundos de vaciamiento que tenemos en los hospitales”.

Por su parte, Pacagnini criticó la gestión de la pandemia diciendo “Este gobierno, como los demás gobiernos capitalistas del planeta, ha priorizado la economía de los ricos a expensas de la salud del pueblo trabajador. Hoy hemos llegado a los 600.000 casos, estamos con uno de los peores resultados del mundo, no pueden explicar por qué se descontroló la pandemia y echan la culpa a la responsabilidad individual. Desde la izquierda reclamamos desde el primer momento que hay una salida distinta y no es lo que hizo el gobierno”. También sumó “Desde la izquierda dijimos que hay inclinar la mesa para otro lado, hay que poner plata en la salud y hay que sacarla de lo destinado para la deuda, de los bolsillos de las que se la llevan afuera. Exigimos un sistema único de salud, pero para que sea universal, y gratuito de verdad, para que todo el mundo este seguro.

Concluyó aportando a la lucha que afronta el sindicalismo clasista y la izquierda “No alcanzan los parches. Algunos nos proponen que con la lucha sindical alcanza. Es muy importante esta lucha, pero sabemos que al otro día en este sistema lo conseguido, lo podemos perder. Luchamos por una sociedad distinta, un gobierno de los trabajadores, para que haya salud para todos, pero esto sólo se logra con la unidad del sindicalismo y una variante política, que es la izquierda”

Justicia por Facundo

El cierre del acto estuvo marcado por el pedido de justicia por la desaparición seguida de muerte de Facundo Castro. Con un video de su mamá, Cristina Castro, donde denunció el accionar de la Bonaerense y pidió la renuncia del ministro de seguridad de la provincia, Sergio Berni. Par ese cierre fueron invitados a subir al escenario referentes del FIT-Unidad, Cele Fierro, Alejandro Bodart, Vanesa Gagliardi, Nicolás del Caño, Myriam Bregman y Alejandrina Barry. Ellos junto trabajadores de salud invitaron a todas y todos los presentes a levantar miles de fotos del rostro de Facundo. Conesa emotividad y pedido de justicia, concluyó el evento. De esta forma, el conjunto de los espacios que participaron de la jornada, se pronunció contra la escalada represiva que es sostenida por el gobierno del Frente de Todos ante el creciente malestar popular.

 

Primeras conclusiones

Esta denominada “auto convocatoria de la bronca” es de un signo saludable para los trabajadores. La acción en conjunto de parte del MST, el PTS y demás sectores en lucha funciona como puntapié para una postulación más que necesaria de la izquierda socialista y anticapitalista. Es por este andar que se tiene que construir un polo de referencia para los miles de trabajadores que se ven afectados por las políticas implementadas por el gobierno de Fernández. Ese camino, como dijo Cele Fierro, tiene que profundizar el FIT Unidad.

Ante la falsa grieta y el envalentonamiento de una derecha reaccionaria que utiliza la debacle económica y social para discutir con el Frente de Todos, la izquierda y el FIT Unidad tienen la responsabilidad de presentarse como alternativa política. Alternativa que debe contar con un programa de fondo en busca de resolver las demandas de las mayorías. Nuevamente, tomándolo como acción fundante de un tercer bloque político opuesto a las variantes del régimen, se celebra la iniciativa que debe continuar con más acciones y la implementación de planes de luchas para continuar la pelea por hacerle pagar la crisis a los que la generaron, una economía al servicio de los trabajadores y un modelo que ponga por delante las necesidades del pueblo antes que las ganancias de los capitalistas.

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Editorial de domingo: la izquierda y las luchas, a las calles https://mst.org.ar/2020/09/13/editorial-de-domingo-la-izquierda-y-las-luchas-a-las-calles/ Sun, 13 Sep 2020 13:54:56 +0000 https://mst.org.ar/?p=27469 Vivimos en medio de un país en fuerte crisis económica, social y sanitaria, similar al resto del mundo. Los contagios de Covid-19 se ubican por encima de los 10 mil por día y las muertes por el avance de la pandemia se cuentan por algunos cientos al final de cada jornada. El flagelo no se detiene y avanzó a recorrer todo el país, en medio de la apertura ilimitada para los negocios capitalistas y de la desidia y falta de medidas y controles por parte de los gobiernos nacionales y provinciales.

A esto se suma el deterioro económico de millones de familias trabajadoras, afectadas por los bajos salarios, recortes, precarización laboral, suspensiones, despidos y aumentos de precios de productos esenciales de la canasta familiar. El malestar social frente a todo esto es evidente y en aumento. Y muchas veces se expresa en acciones de lucha, obreras, populares y de nuestra juventud, que venimos impulsando y apoyando con fuerza en todo el país. También trabajadores y jóvenes que han votado al Frente de Todos comienzan a señalar su malestar, descontento y dudas ante el rumbo del país. Es lógico.

La desaparición y asesinato de Facundo Castro, los casos de gatillo fácil, represión y desalojos en diversos municipios son otra parte del accionar del gobierno y las fuerzas policiales y de seguridad que genera mucho rechazo. También los planes de seguir y ampliar los negocios corporativos, agronegocios y extractivismo son motivo de acciones por parte de jóvenes que se organizan en defensa de la vida y el planeta.

Ante la crisis y el descontento también se manifiestan otros sectores sociales, que no reflejan ningún proceso progresivo sino todo lo contrario. Nos referimos a los banderazos impulsados por la derecha de Juntos por el Cambio y fogoneados por los grandes medios opositores. Los anticuarentena, anticientíficos, quemadores de barbijos, gorilas neoliberales y manoduristas han confluido ya en varias movidas. A todo esto se sumó días atrás el alzamiento de La Bonaerense, una institución represiva enemiga de las luchas obreras y populares, que debería ser desmantelada y disuelta. El gobierno de Fernández y Kicillof le cedió por completo a esa “maldita policía” de gatillo fácil y negocios mafiosos que comanda Berni.

Una tercera voz a las calles

Frente a toda esta situación, y como lo venimos diciendo hace tiempo desde el MST en el FIT Unidad, se hace cada vez más necesario levantar una gran acción nacional unificada de la izquierda, el sindicalismo combativo y todos los sectores en lucha. Una gran acción coordinada que junte toda esa fuerza política y social y le dé un programa de fondo, alternativo tanto al gobierno como a la derecha retrógrada.

En este camino, entramos mañana a una semana de acciones de lucha que deben alimentar esta perspectiva cada vez más imprescindible. Además de reclamos sectoriales que habrá en los próximos días y de la preparación de una jornada de lucha para el Día de la Sanidad (21/9) donde habrá distintas acciones con todas las demandas de la primera línea, lo principal de esta semana es que el jueves 17 habrá dos instancias importantes de movilización.

Por un lado, la actividad organizada por el Plenario del Sindicalismo Combativo. Arranca a las 15 hs con una caravana y marcha a un acto de carácter sindical y reivindicativo a las 17 hs en Plaza de Mayo. Impulsaremos con fuerza esta acción unitaria del sindicalismo clasista, llevando allí nuestras propuestas y representaciones sindicales y sociales, como parte del plan de lucha obrero y popular que hace falta.

A la vez, al ser tan necesario superar las instancias parciales por importantes que sean, y para fortalecer un rumbo de postulación política y sindical de la izquierda, ese mismo jueves 17 también convocamos, entre nuestra ANCLA-MST y el MAC-PTS, más otros sectores que se irán sumando, a realizar luego del acto en Plaza de Mayo una caravana al Obelisco y a las 18 hs un evento de la izquierda y los sectores en lucha. Para que allí se escuche el reclamo de esos sectores y la voz de la izquierda a través de referentes de nuestros partidos.

Con este importante evento que ya está en marcha, vamos a contribuir a seguir postulando y haciendo más visible el programa de fondo de la izquierda y de quienes están en lucha. Uniendo estos procesos, como debe ser. Y colocando esta acción como un paso importante en la perspectiva de nuevas y más significativas acciones en los tiempos que vienen. Estas propuestas seguiremos llevando desde el MST al seno del FIT Unidad.

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Panel del FIT-Unidad a 80 años del asesinato de Trotsky Nuestra estrategia y conclusiones políticas https://mst.org.ar/2020/09/02/panel-del-fit-unidad-a-80-anos-del-asesinato-de-trotsky-nuestra-estrategia-y-conclusiones-politicas/ Wed, 02 Sep 2020 19:23:07 +0000 https://mst.org.ar/?p=26862 El 21 de agosto se realizó el panel organizado por el FIT Unidad en homenaje a León Trotsky, a 80 años de su asesinato. El intenso intercambio, además de marcar acuerdos, reabrió polémicas pasadas y contuvo importantes debates presentes de estrategia, táctica y formas de construcción. Dejamos nuestra valoración y conclusiones políticas.

Sergio García

Vivimos en un mundo de fuerte crisis capitalista, donde es muy saludable que las nuevas generaciones tengan hoy, para disgusto de aparatos burgueses, reformistas y burocráticos, mucho interés en conocer el legado de León Trotsky y las posiciones y actividades del trotskismo actual, a las cuales se suman muchas compañeras y compañeros en nuestro país y en muchos otros. En ese sentido es muy valorable que el FIT Unidad haya realizado este evento, que podamos tener un frente común y una presencia importante en la vida política y social del país. El trotskismo es una realidad y tiene vigencia y perspectiva.

En este marco la existencia del FIT-U y las ponencias en el evento realizado, confirmaron que hay un marco político y programático común que contiene a nuestras organizaciones y además constataron que tan fuertes debates no han impedido que sigamos actuando en común en otros planos y acciones. Eso es indudable y es lo que permite que, de una u otra forma, podamos intentar mejorar cualitativamente nuestro frente, que es lo que evidentemente hace falta.

Sobre esta base de acuerdos se desarrollaron y marcaron importantes debates, matices y diferencias, que lejos de esconder hay que precisar y seguir debatiendo a fondo. Los compañeros del PTS, PO e IS han escrito fuertes polémicas de balance contra las posiciones del MST y entre ellos mismos. Este artículo aborda todas estas polémicas y aporta en ese sentido, como ya lo hizo en profundidad nuestro compañero Alejandro Bodart en sus exposiciones en dicho evento.

Internacionalismo, política y métodos

El compañero Christian Castillo, del PTS y la Fracción Trotskista, realizó un balance del evento donde polemiza con varias de nuestras posiciones, solo con varias confusiones importantes, por lo cual sostiene una política equivocada.
En el plano de los métodos y políticas de construcción internacional, a lo largo de toda la Conferencia Latinoamericana como del panel sobre Trotsky, ninguno de los partidos del FIT-U pudieron contestar correctamente nuestro planteo de construir organizaciones internacionales sin métodos nacional trotskistas y sin actuar como un “partido madre” desde Argentina. El PTS en su balance posterior, profundiza su incomprensión al respecto. Castillo dice: “el MST también sostiene una postura organizativista, de que el problema es no ser “partidos madres” y “respetar las distintas tradiciones”. Pero cualquiera que conozca la tradición de los bolcheviques en la Tercera Internacional verá que no actuaban de esa manera sino que discutían abierta y acaloradamente las políticas de los partidos comunistas en los Congresos y reuniones” (1).

Evidentemente la cita demuestra que los compañeros olvidan un pequeño detalle: la dirección bolchevique venía de dirigir la primera revolución socialista triunfante y de haber fundado la Tercera Internacional, su prestigio y experiencia le permitían actuar de una manera determinada. Desde ya que nosotros no invalidamos que haya que discutir a fondo y opinar sobre todo lo que pasa en otros países, eso es algo obvio. Pero partimos de comprender que para hacer una gran internacional, donde nadie tiene la experiencia de haber dirigido una revolución, tiene mucho peso el trabajo común, el respeto por las experiencias, ideas y tradiciones de cada sector y el no imponerle a nadie las opiniones desde Argentina. Pareciera que los compañeros del PTS no toman en cuenta esa diferencia sustancial con los bolcheviques, o en todo caso, creerán tener ese mismo nivel de prestigio para actuar igual que ellos, lo cual sería algo muy por fuera de la realidad de una corriente internacional muy pequeña, que no ha pasado todavía ninguna prueba importante de la lucha de clases.

Por eso insistimos en que no hay ningún criterio meramente organizativo de nuestra parte, sino profundamente político: solo se puede hacer una gran internacional revolucionaria en base a un profundo programa socialista y anticapitalista. Utilizando un método de construcción de respeto a otras organizaciones y tradiciones que compartan ese programa y aporten sus experiencias, y en un funcionamiento que permita incluso diferencias parciales, sin que nadie pretenda imponer una supuesta autoridad sobre todas las cosas. Si la construcción internacional se reduce a grupos que copien lo hecho desde Argentina, no va a haber grandes avances en este plano. Con el método y la política que proponemos se puede avanzar mucho más. No es casual, por dar un ejemplo práctico, que la LIS en poco tiempo ya tenga organizaciones y cuadros en países y continentes muy diversos, en un grado de desarrollo muy alentador y superior a otras experiencias del trotskismo de nuestros días.

A la vez sí compartimos con el PTS que no se puede construir en base a uno o dos puntos mínimos o generales. Desde ya hace falta un programa socialista profundo, de hecho en la LIS tenemos una declaración política de ese carácter que ponemos a disposición (2). Lo que no compartimos con el PTS que, detrás de eso, su manejo de “centrismo” es equivocado. Siempre existen corrientes centristas, oscilantes. Nuestra crítica es que los compañeros de la Fracción Trotskista, que integra el PTS, parten de la concepción de que ellos serían los únicos revolucionarios y el resto de organizaciones del trotskismo serían centristas en el mejor de los casos. Y eso es una definición equivocada, profundamente autoproclamatoria e irreal. Esa concepción también los lleva, en forma sectaria, a construir solo grupos afines al PTS argentino, sin abrirse a buscar saltos, confluencias o trabajo común con otras organizaciones. Mientras con esa definición intentan aparecer como “los revolucionarios”, frente a otros que no lo serían, en su accionar práctico más bien actúan muchas veces con una notoria propensión a impactarse por tendencias académicas, por el estado de ánimo de sectores medios, o a impresionarse por ejemplo por lograr una amplia difusión de ideas, cuando eso en sí mismo no soluciona problemas estratégicos, es tan solo un medio importante que sin trabajo político sólido y leninista en las bases no logra cambios cualitativos.

El mismo error comete al analizar la historia del morenismo, a la cual denominan parte “del trotskismo de Yalta” como recuerda Castillo en su nuevo texto, porque supuestamente “no presentó alternativa revolucionaria”. Es una definición que se da contra la pared en segundos, porque no hubo ninguna corriente que construyera tantos partidos revolucionarios y disputara como alternativa, que la orientada por Moreno contra todo tipo de direcciones burocráticas y reformistas. ¿Quiere eso decir que Moreno no se equivocó en nada? ¿Qué no tuvo errores? Claro que no. No tenemos una visión dogmática del morenismo, como equivocadamente la tiene IS. Somos críticos y autocríticos y sobre todo, creemos en comprender la realidad, en actualizar elaboraciones y en no quedar atados a repetir definiciones de otras etapas y situaciones. Pero lo hacemos sobre la base de reivindicar una historia que fue muy rica y muy superior a ninguna otra en nuestro continente.

Confusiones sobre táctica que debilitan la estrategia

Por otra parte, hablando de táctica y estrategia, tanto en el panel como en su texto último, en realidad Castillo confirma que su organización no comprende correctamente la relación entre ambas cuestiones ni la política histórica del leninismo y el trotskismo al respecto. Por eso mezcla ejemplos a destiempo lo cual invalida toda la polémica. Habla del gobierno de Chávez, de Trotsky y el POUM; de los frentes populares y de Podemos y Syriza, de Proyecto Sur, del PSOL y el NPA, revuelve todo como una gran ensalada y de ahí saca la conclusión que solo es correcto participar donde lo hace o lo intenta hacer el PTS. Una forma muy curiosa de razonar.

Por ejemplo, insistir en que Pino Solanas es funcionario del gobierno hoy, no sirve para nada. El debate es otro; en el 2011, cuando Solanas levantaba un programa antiimperialista que incluía el no pago de la deuda y la nacionalización de nuestros recursos estratégicos entre otros puntos importantes; ¿estaba bien tener una política y táctica sobre ese fenómeno que recibía el apoyo incluso de parte importante de la base electoral de la izquierda? Nosotros creemos que era correcto y, a diferencia de lo que plantea Castillo, nos fortalecimos en ese momento con esa táctica, y cuando tuvimos que romper con la misma lo hicimos sin ningún problema, precisamente porque era una táctica. Por eso jamás dejamos de ser el MST, siempre fuimos una organización independiente e incluso dentro de la Legislatura tuvimos siempre un bloque propio. Es decir tuvimos táctica y estrategia. A lo cual agregamos que frente a las cinco correctas causas antiimperialistas que levantaba Proyecto Sur, nosotros en nuestros materiales de difusión agregábamos una sexta causa; por el socialismo y el gobierno de los trabajadores, como puede verse en materiales de esos años.

Dicho esto, tampoco compartimos la conclusión de Castillo cuando dice: “el MST se tuvo que integrar el año pasado al Frente de Izquierda (algo que, insistimos, celebramos) después de intentar atajos varios que no le dieron resultado”. No es así compañeros. El MST le propuso un acuerdo al FIT, como puede comprobarse en cartas, artículos y reuniones solicitadas, desde muchos años antes. Solo que subidos a una fuerte autoproclamación, siempre el FIT rechazó nuestra propuesta. Solo cambió esto cuando, a causa de no tener políticas más ofensivas y tácticas, el FIT comenzó a retroceder electoralmente en provincias importantes como Córdoba y Santa Fe, mientras el MST comenzó a avanzar en ambas y en forma muy destacada en Córdoba obteniendo un cargo legislativo y desarrollando una figura que hoy aparece como la más visible y en avance de la izquierda. Mientras seguíamos actuando fuerte en el movimiento obrero, feminista, disidente, ambiental y de la juventud, y esos avances bien podían reflejarse también en las elecciones nacionales siguientes. Fue en esta situación, que se abrieron las puertas del acuerdo positivo que hoy tenemos y valoramos. No por ningún fracaso previo del MST, sino por la constatación del FIT que no podía ignorar más a otro actor político importante de la izquierda.

Lo cual es exactamente al revés del balance del panel publicado en Prensa Obrera, donde se dice que esas tácticas defendidas por el MST “lo llevaron a una eclosión partidaria” (3). Sin embargo nuestro MST ingresó al FIT-U sin ninguna eclosión y siendo uno de los partidos más extendidos nacionalmente. Extraño balance el presentado por los compañeros de PO, que precisamente vienen de una reciente ruptura (eclosión) interna, como un subproducto de errores políticos naciones e internacionales y un método poco feliz de resolver sus diferencias.

La misma nota de PO también nos acusa diciendo: “El MST da un paso más y, sin desistir de las zancadillas que aplica regularmente contra la izquierda en los frentes obreros, propone la disolución del FIT-U en un “partido de tendencias”. Poco entiende evidentemente el Partido Obrero. Nuestra propuesta es para superar el estadío electoral del FIT-U para que avance a un acuerdo más profundo y más útil en la lucha de clases. En vez de continuar actuando cada uno por su lado, o como PO en la salud de Córdoba, donde actúa directamente en acuerdo con sectores burocráticos contra el MST y la izquierda. Un partido común, de tendencias, sería un avance, permitiría por ejemplo discutir mejor esas cuestiones obreras y buscar acuerdos.

Volviendo sobre ejemplos internacionales, también el PTS, en una extraña explicación, dice que haber tenido una táctica sobre Proyecto Sur estuvo mal, pero estuvo bien tener una táctica sobre el NPA como hicieron ellos, en el momento que según su propio texto: “expresaba en la dirección de la antigua Liga Comunista Revolucionaria (LCR) un giro a derecha de esta hacia un partido “anticapitalista” sin definición estratégica”. O también para el PTS es correcto reconocer ahora en el mismo texto de Castillo, que dos veces su corriente pidió el ingreso al PSOL de Brasil, un partido amplio que siempre tuvo alas y sectores no revolucionarios con mucho peso a su interior en los dos momentos en los que pidió el ingreso. Como puede verse, el PTS balancea los hechos con diferentes varas, según le convenga. Y eso no es un método marxista correcto, ni tampoco un ejemplo genuino de trotskismo.

Una confusión similar demuestra cuando habla en su texto del Frente Popular, de Trotsky de Nin, haciendo una falsa polémica, muy fuera de la realidad de este debate. El problema de nuevo es la incomprensión de los fenómenos por parte del PTS y sus formulaciones generales fuera de tiempo y lugar. Siguiendo su ejemplo de España, le recordamos que en su surgimiento Podemos no reflejaba el “Frente Popular” sino el proceso de los jóvenes indignados de España que era muy progresivo en medio de la crisis capitalista de 2008, en oposición a todos los partidos burgueses y reformistas como el PS y el PC. De nuevo preguntamos, en ese momento; ¿era correcto tener una táctica sobre Podemos? Nosotros decimos que sí, que no hacerlo era de un sectarismo muy profundo. De la misma manera, como es una táctica, cuando con el correr de los años la dirección de Podemos fue girando a derecha había que denunciarlo y llamar a conformar otra cosa, como hacen nuestros compañeros del SOL (LIS) de España desde hace mucho tiempo. Nuevamente insistimos que en cuestiones de táctica y política revolucionaria, comprender los distintos momentos es muy importante para poder intervenir correctamente en los fenómenos reales, en los momentos que expresan, aunque sea parcialmente, una franja de la población que busca por izquierda y nos abre a los revolucionarios una oportunidad política.

Para concluir el debate sobre este tema, agregamos que las críticas de IS a nuestra táctica sobre Proyecto Sur son directamente increíbles. Su corriente participa hoy del Frente Amplio peruano que tiene un programa muy centroizquierdista. Y en nuestro país dice defender la historia del morenismo, pero parece olvidarse que la misma está recorrida por diversas tácticas, entrismos y otras variantes. IS debate con cierta “amnesia selectiva”.

Venezuela y el chavismo

En este tema, tanto PO, como el PTS e IS manifestaron críticas a la política de nuestra corriente. En particular IS fue insistente en criticar y sobre todo en tergiversar los hechos. Como ya planteamos en el propio panel, falsear la realidad y acomodarla según convenga, no es un método de un partido serio. De ahí que seguir diciendo que integramos el gobierno de Chávez solo confirma un bajo nivel de debate político. Es tan burda la acusación que hasta en su posterior balance tienen que escribir que: “más allá si lo hicieron desde adentro o de afuera” (4). No compañeros, no es “más allá”. Estar adentro o afuera de un gobierno, son precisamente dos ubicaciones muy diferentes. Y los hechos pasados no se pueden cambiar y son muy claros: nuestra corriente no fue parte del gobierno de Venezuela.

Lo que si tuvimos, como marxistas y trotskistas, es una política estratégica y tácticas para intervenir, no sobre un gobierno burgués como cualquier otro, como dice IS, sino sobre el principal proceso revolucionario que vivió por entonces el continente. Que tuvo un emergente político surgido de los sectores bajos del ejército, de familia de clase media, un dirigente que representaba un proyecto nacionalista de izquierda que tuvo el apoyo casi total de la clase obrera y la vanguardia de izquierda venezolana. Ese pequeño hecho de la realidad no toma en cuenta IS. Y nuestra política y táctica entrista fue, desde las organizaciones políticas y sociales del proceso vivo, jugarnos a organizar una corriente independiente y revolucionaria al calor del ascenso y la lucha de clases, y disputando contra la política oficial chavista y nacionalista de no ruptura con el sistema capitalista. Por esa política y esa táctica en lo mejor del proceso a través de Marea Socialista logramos importantes avances, y sufrimos hasta hoy enormes críticas y persecuciones por parte del gobierno. Aunque ahora, lógicamente, todas las organizaciones anticapitalistas y socialistas venezolanas viven una coyuntura más difícil por el cambio en la situación. Y en esta dificultad, así como años atrás el grupo de la UIT-CI no comprendió el proceso, ahora también en ocasiones se pierde políticamente y termina por momentos demasiado pegado al sindicalismo de la derecha venezolana.

En el caso de IS, Mercedes Petit, además de distorsionar el debate sobre Venezuela, insólitamente intentó retomar, quince años después, los supuestos motivos de la ruptura que protagonizaron, cuando surge muy evidente que en su momento se negaron a algo tan elemental como el no aceptar la realidad de ser una minoría. El solo hecho que haya vuelto sobre el tema, con renovadas falacias tantos años después, muestra cierta necesidad de justificar el pasado más que pensar en aportar a futuro. En última instancia, para nosotros no es algo casual sino causal. Hay una larga lista de compañeros provenientes de la vieja dirección del MAS, que tras cometer enormes y gruesos errores oportunistas y movimientistas tras la muerte de Moreno, tuvieron gran responsabilidad en la destrucción de un proyecto trotskista que por entonces era de lo más importante. De semejante fracaso, en lugar de sacar sanas conclusiones y aportar aceptando la necesidad de construcción de una nueva dirección, como correspondía en el MST, se fueron aferrando de una u otra forma a distintas desviaciones políticas intentando sostener ubicaciones, sin por supuesto lograr detener la construcción de nuestro partido que siguió adelante. En su caso se resguardaron en el dogmatismo, el rutinarismo y a una fuerte dosis de tergiversaciones de los hechos. El traer de nuevo “la ruptura de la UIT-CI” tanto tiempo después a un debate que giraba sobre otros temas de actualidad, es tan solo un capítulo más de un nocivo método que ha sido y es artífice de fracasos. Positivo sería que alguna vez reflexionaran a fondo sobre todo esto.

Conclusiones finales

Como decíamos al inicio, todo el debate entre fuerzas de izquierda que nos reclamamos trotskistas y reinvidicamos el legado de Trotsky y Lenin, siempre tiene un condimento positivo, permite debatir, precisar acuerdos y lógicamente también diferencias. Constata realidades innegables, como el marcado nacional trotskismo en el caso de PO que persiste en un modelo de construcción esencialmente nacional y autoproclamatorio, y que su panelista, el compañero Rafael Santos, no pudo ocultar. Esas concepciones equivocadas, actúan también en la coyuntura de nuestro país y se complementan con un fuerte rasgo sindicalista que viene obstaculizando la necesidad de postular políticamente y en el plano de las luchas al FIT Unidad. Lo cual representa una profunda desviación electoralista, que pretende ubicar al FIT Unidad, tan solo en un rol electoral ajeno a las luchas en curso.

Paralelo a todos estos debates, que seguramente se seguirán desarrollando en diferentes escritos y próximos eventos, de nuestra parte creemos haber dejado muy claro el conjunto de nuestras posiciones estratégicas. El fuerte avance de la LIS en el plano internacional y la realidad cada vez más extendida nacionalmente del MST como partido revolucionario, son muestras innegables de una realidad política y militante. No significa que al igual que todas las organizaciones, no pasemos por mejores y peores momentos, ni que dejemos de tener una visión siempre crítica y autocrítica, para poder mejorar, avanzar, precisar políticas y tácticas en el marco de una estrategia clara. Eso también es muy necesario en la formación de una organización revolucionaria.

Desde esa concepción vamos a seguir aportando a la lucha contra el capitalismo y todos sus agentes burgueses, reformistas, y burocráticos, reivindicando más que nunca el legado de León Trotsky. Y seguiremos planteando nuestras propuestas políticas, como un aporte a la construcción del FIT Unidad, que tiene mucho por mejorar y por cambiar, si quiere intervenir, el tiempo que viene, mucho más fuerte y sólidamente en la situación política y social que se avecina. Si lográramos que de estos debates el FIT-U avance, podríamos hacer un buen aporte a la experiencia internacional del trotskismo en esta etapa de nueva crisis capitalista.

(1) Un debate relevante, Castillo; 27/08/2020; en La izquierda diario.
(2) Resolución política de la Conferencia Internacional de la LIS de agosto, 10/08/2020; en www.lis-isl.org.
(3) Los debates de la mesa sobre León Trotsky del Frente de Izquierda y de los Trabajadores –Unidad
(4) El MST apoyó al chavismo y a sus gobiernos, El Socialista, periódico de IS.

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