frente de izquierda – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Thu, 20 Aug 2026 12:39:22 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png frente de izquierda – MST :: https://mst.org.ar 32 32 La izquierda, el foro del FIT-U y un desafío histórico ¿Qué perspectivas, qué partido, qué estrategia? https://mst.org.ar/2026/07/04/la-izquierda-el-foro-del-fit-u-y-un-desafio-historico-que-perspectivas-que-partido-que-estrategia/ Sat, 04 Jul 2026 17:32:23 +0000 https://mst.org.ar/?p=40278 Este artículo lo publicamos como adelanto de la nueva edición del periódico impreso del MST, Alternativa Socialista, que podés conseguir en todos nuestros locales o comprándolo también en formato virtual solicitándolo aquí en la sección “colaborá con PDI” de nuestro sitio web.

Transitamos varios meses donde se evidencia cada vez más un notable avance político de la izquierda. El mismo es identificado en todo medio de comunicación, estudio de opinión o encuesta. Y sobre todo se refleja por abajo en lugares de trabajo, de estudio y en barrios populares. Ya no se trata de debatir solamente lo que está pasando, se necesita además profundizar sobre el qué hacer para aprovechar esta situación política abierta en función de intentar dar pasos mucho más cualitativos y estratégicos. Ahí radica el debate de fondo que todos los partidos del Frente de Izquierda Unidad, junto a intelectuales, referentes sociales y miles de militantes y simpatizantes tenemos que desarrollar. El comienzo de los Foros del FIT-U y su desarrollo en próximas jornadas es una instancia importante para socializar y hacer público todo el debate. La primera instancia del mismo el lunes 29 de junio mostró acuerdos, desacuerdos y en nuestra opinión cierta incomprensión de la oportunidad planteada y de lo necesario para aprovecharla, así como imprecisiones y algunas interpretaciones erróneas, en torno a qué proponemos desde el MST. De ahí que en este artículo queremos profundizar sobre varios elementos que consideramos decisivos y estratégicos para el desarrollo de una política audaz y revolucionaria para el tiempo que viene.

Nueva situación, nuevas tareas y propuestas

Una primera cuestión, imprescindible, es partir de dimensionar correctamente los cambios que se están produciendo en el país y sus posibles alcances en la perspectiva a mediano y largo plazo. Porque puede suceder que haya organizaciones, compañeras o compañeros, que tiendan a ver lo que está sucediendo como un poco más de lo mismo, o tan solo como un problema electoral o de buenas encuestas sucesivas. Tenemos que ver si podemos ponernos de acuerdo en que esto no es así, que vivimos algo mucho más importante e inusual y altamente positivo, apasionante. Profundizar en torno a este análisis de la realidad es un elemento primario indispensable.

Estamos ante un proceso inédito, un giro a izquierda que encuentra a la izquierda revolucionaria, a la figura de la compañera Myriam Bregman en particular y al Frente de Izquierda Unidad en general capitalizando ese avance y siendo receptores de esa simpatía en desarrollo y que aún no tocó su techo, que está muy lejos posiblemente de un punto que nos limite. Y todo esto nos coloca ante un desafío histórico: que en la perspectiva se puede abrir la posibilidad cierta de que —al combinarse un salto profundo en la lucha de clases, un giro brusco de la situación y el desarrollo de este giro a izquierda— los niveles de apoyo social a la izquierda crezcan mucho más y ponga en la realidad la posibilidad inédita de disputar por el poder político del país.  

Si esto es así, implica comprender que ninguna propuesta para una situación tan extraordinaria como la que estamos viviendo y protagonizando puede ser correcta si parte de ser, en líneas generales, la misma o muy similar a la que se tenía antes de estos cambios de la realidad. Nadie puede acertar en las tareas necesarias repitiendo como si nada hubiera pasado las mismas recetas políticas de antes de que estos cambios de magnitud se produjeran. Los cambios en la situación y las perspectivas de cambiar aún más no empalman con un conservadurismo político que tiende a no querer modificar el statu quo previo dentro de la izquierda o de nuestro frente. Si cambia la realidad tenemos que abrir la cabeza y cambiar todo lo que haga falta, sin rutinarismo, sin formalismo. 

Cambia la realidad, que cambie el Frente de Izquierda

Valga como un ejemplo claro y palpable la situación del Frente de Izquierda Unidad. El frente que construimos, valoramos y defendemos, y del cual tenemos que verificar su estadio actual, sin caer en la superficialidad de hacer del mismo una defensa abstracta e inmóvil. Por el contrario, debemos animarnos a desarrollar una propuesta dinámica para que nuestro frente evolucione y se ponga a la altura de la situación que vivimos. Partiendo de comprender que, así como es hoy, no alcanza para contener, canalizar y organizar toda la posibilidad política abierta. Hace falta mucho más, algo nuevo y superior, para responder a la realidad presente y sobre todo a la que puede venir en adelante.

Esto es muy evidente y necesario, al existir una relación indivisible entre la positiva situación de giro a izquierda, la necesidad de cambios y políticas audaces, y la ubicación del FITU reconociendo sus límites para desde allí pelear por su transformación. En este sentido, el 1° panel del Foro que el Frente de Izquierda Unidad desarrolló el lunes 29 de junio mostró que —en los casos de PO e Izquierda Socialista— no hay una comprensión real, una asimilación de la situación excepcional que vivimos y de las nuevas tareas que eso nos plantea. Lo cual se manifiesta en un problema político, que los conduce a mecanicamente solo proponer más de lo mismo, sin plantearse modificar en nada los aspectos más retrasados y criticables de nuestro frente. Y si siempre es necesario ser autocríticos, lo es más todavía cuando hay cambios de magnitud que obligan a dar nuevas respuestas políticas y organizativas.

En sus intervenciones los compañeros se mantienen dentro de la lógica de que el FIT-U actual, si convoca comités conjuntos —o una asamblea nacional, agrega PO— estaría bien y resolvería los problemas planteados. Sin embargo, lamentablemente no es así. Es el hecho de ser solo un frente electoral, el no tener vida real cotidiana, ni debates políticos permanentes, ni un funcionamiento de fondo como herramienta política conjunta, lo que no permite intervenir en común ni debatir de verdad todo, incluido el tema comités, partidos, asambleas, luchas en curso o cualquier otra iniciativa.

En este sentido seguimos creyendo que si ya anteriormente todo lo positivo que tiene el Frente de Izquierda Unidad igualmente lo hacía navegar en común con sus limitaciones que no lo dejaban avanzar más, esa realidad vista desde la situación actual es todavía más evidente. Y el debate de este 1° Foro dejó de manifiesto que los compañeros de IS y PO no terminan de ver la real magnitud de los cambios en curso, y por ende tampoco ven la necesidad de revolucionar a nuestro frente y ponerlo a la altura de la situación. Por eso en general sus propuestas tienden a ser más de lo mismo, partiendo de un modelo de Frente de Izquierda que no cuestionan, pese a sus evidentes limitaciones.  

Igualmente, de nuestra parte también estamos a favor de impulsar comités comunes en todos lados, así fue incluso resuelto por votación de nuestro Congreso, por lo tanto consideramos un error no intentar que así sean. A la vez, para que esto pueda realizarse, vemos importante que haya un acuerdo en cuál es la estrategia y objetivos de esos comités, para que no estallen en disputas innecesarias. Y en este sentido, para nosotros el debate y la estrategia de avanzar a un gran partido común es un tema central para su conformación e impulso unitario.

Estrategia, partido y la verdadera propuesta del MST

Con una comprensión cabal de la magnitud de los cambios que transitamos y de la oportunidad y desafío histórico que tenemos por delante, desde el MST proponemos avanzar hacia la construcción de un gran partido revolucionario en común, unificado de la izquierda, o como queramos llamarlo. En ese camino una posibilidad concreta sería avanzar a un partido unificado de todo el FIT-U, en base a su correcto programa anticapitalista y socialista, jerarquizando los importantes acuerdos alcanzados y manteniendo la existencia de tendencias para reflejar la realidad de provenir de diferentes organizaciones y experiencias, e ir procesando tranquilamente diferencias y matices sin que nadie pierda su identidad ni opiniones preexistentes. Esta propuesta, lógicamente puede llevarse adelante si todos los partidos del frente tuvieran la voluntad política de avanzar en esta u alguna otra propuesta en igual sentido. Como decimos, partimos de que al menos dos de las fuerzas integrantes del frente no se plantean la necesidad de abordar estas cuestiones como actuales y necesarias. En el caso de PO manifestó en el Foro que sí está dispuesta a debatir sobre la construcción de un partido, pero hasta ahora no pasa de ser solo una frase de ocasión, que no tiene relación ni se condice con ninguna de las propuestas que levantó en el foro, que en ningún caso se refirieron a este tema, mientras privilegió, al igual que IS, poner el centro en marcar centralmente las diferencias que existen, algo que no fue una contribución positiva.

Ahora bien, al mismo tiempo, los compañeros del PTS vienen planteando impulsar un movimiento por un partido de la nueva clase trabajadora. Es una definición general, no acabada que habría que precisar y bajar a tierra. De hecho, en el primer Foro del FIT-U hicieron muy poca referencia al tema, eligiendo priorizar un relato sobre los datos de su propio desarrollo político y otros temas generales. En nuestro caso, partimos de coincidir con los compañeros del PTS en que es necesario avanzar en el debate hacia la construcción de algo nuevo, sea un movimiento hacia un partido o alguna variante que conduzca a levantar una gran herramienta política de la clase trabajadora, dando pasos para incorporar a miles de nuevos militantes.

Sobre este tema, y pese a que ya hemos escrito artículos, realizado videos y explicaciones orales con toda nuestra propuesta, los compañeros del PTS siguen opinando críticamente, pero partiendo de un error de interpretación, ya que debaten con una propuesta que nosotros no hacemos. El compañero Christian Castillo mencionó en su intervención que el partido de tendencias del cual habla el MST tuvo en otros países resultados malos. Y en la nota de crónica del Foro publicada el 30 de junio en La Izquierda Diario, escriben lo siguiente: “Por su parte, el MST, en el marco de las oportunidades políticas que plantea la situación, partió de coincidir que con el FITU ya no alcanza y propuso construir un nuevo tipo de organización, un partido de carácter amplio, aunque proponiendo un funcionamiento de “partido de tendencias”, problemático para pensar un partido democráticamente centralizado para la lucha de clases si los debates no se saldan, como lo demuestran distintas experiencias a nivel internacional del pasado reciente”. (1)  

Sería importante, para poder desarrollar un mejor debate, que se partiera de opinar sobre lo que el MST propone y no sobre cosas que nosotros no proponemos. Ya que en ningún momento de este debate abierto en la izquierda de nuestro país propusimos un partido amplio de tendencias. Es más, para ser exactos venimos proponiendo esencialmente lo contrario, además que explicamos que nuestra propuesta no tenía nada que ver con otras experiencias internacionales, a las cuales los compañeros hacen referencia.

En el Foro, nuestro compañero Alejandro Bodart dijo sobre este tema: “No estamos hablando de un partido amplio como los que han surgido desde el 2001, desde el nuevo siglo para acá. Porque esos partidos han sido organizados esencialmente alrededor de fuerzas reformistas, no han tenido un programa insurreccional para resolver el problema del poder, han sido todas variantes electorales, que cuando entraron en crisis electoralmente terminaron retrocediendo. Nosotros estamos hablando de algo novedoso, porque es novedoso en el país que sea la izquierda revolucionaria la que está avanzando, por lo tanto tiene la posibilidad de organizar una gran fuerza con un programa revolucionario, con un método revolucionario, con una estrategia insurreccional, con la estrategia de gobierno de los trabajadores, algo que es inédito a nivel mundial, y podría ser un golpe tremendo para las clases dominantes argentinas y una luz de esperanza para otros procesos a nivel mundial, si lográramos hacerlo”. (2)  Como puede verse, esta propuesta no tiene nada que ver con experiencias amplias, ni electorales u otras análogas.

De la misma forma y en un artículo que publicamos días atrás en Periodismo de Izquierda, decíamos sobre el tema: “En cuanto a la posibilidad de avanzar en un movimiento hacia un partido común, lógicamente hay debates en torno a cómo realizarlo de la mejor manera. Lo primero, en nuestra opinión, es ponernos de acuerdo en qué queremos construir. En este sentido, consideramos y proponemos dar pasos hacia la conformación de un nuevo y gran partido revolucionario, que aglutine para la disputa política y en la lucha de clases, a miles de nuevas y nuevos activistas y a la militancia de los partidos que estemos dispuestos a dar ese paso en común. No estamos hablando de un frente táctico, ni de un partido amplio, ni de una organización de carácter electoral. Hablamos de construir un partido revolucionario, con un programa revolucionario y socialista, con la estrategia de la toma del poder por la clase trabajadora y para su gobierno y con el método del centralismo democrático para funcionar”. (3)

Algo en sentido similar expresé este lunes 29/6 en mi intervención en el Foro del Frente de Izquierda, cuando ejemplifiqué que hasta el Partido Bolchevique (es decir un partido revolucionario, ni amplio, ni electoral) tenía una estrategia común, un programa de fondo por un gobierno de los trabajadores y en ese marco tenía permanentes debates, acuerdos y diferencias que procesaba internamente. Y colocamos este ejemplo precisamente porque estamos debatiendo cómo mejor construir un partido revolucionario, no de otro tipo. Y queremos hacer notar que no hay contradicción entre construir un gran partido revolucionario de miles y el saber convivir con acuerdos, matices y diferencias. En realidad, lo utópico es creer que un gran partido con influencia de masas tendrá siempre acuerdos totales en todo.

Partido, tendencias y corrientes internas: ¿Qué está en debate?

Por estas razones, le insistimos a los compañeros del PTS que es importante debatir sobre las propuestas reales que levantamos desde el MST y dejar de lado propuestas que no son nuestras, para no desvirtuar el debate y sacar conclusiones equivocadas que solo pueden servir para justificar una supuesta falta de acuerdos. Nosotros una vez más lo ratificamos: cuando hablamos de avanzar hacia un gran partido nos referimos a un partido revolucionario, con un programa de fondo por un gobierno de los trabajadores y el socialismo. No hablamos ni de una variante organizativa de tipo electoral, ni de un partido amplio, ni de una copia de otras experiencias como el NPA de Francia u alguna similar a esa de otro país. Hablamos de un partido que sirva para intervenir en forma privilegiada en la lucha política y de clases, y en ese marco que también sea útil para la lucha política electoral, sin que sea esta su prioridad estratégica.

Un partido así, desde ya tiene que funcionar bajo la premisa del centralismo democrático, con preponderancia del polo democrático para facilitar la inclusión de quienes se integran y el desarrollo de opiniones y debate colectivo. A la vez, si lo vamos a conformar diferentes organizaciones que en un sentido nos unificamos junto a miles de nuevos militantes, también tiene que permitirse, al menos en forma transitoria, la existencia de tendencias internas que reflejen el estadío anterior con su posiciones, experiencias y trabajos militantes en todo el país. Sin que esto niegue el funcionamiento de un partido centralista democrático que debate interna y colectivamente, vota y decide una línea política determinada ante cada hecho de la realidad, por mayoría y con minorías que respeten esa realidad.

Con los compañeros del PTS, que vienen impulsando una propuesta de partido y comités para debatir su conformación, queremos continuar debatiendo fraternalmente sobre todos estos temas, haciendo los mayores esfuerzos por escucharnos realmente, como método necesario si queremos explorar la hipótesis de lograr acuerdos estratégicos entre nuestras organizaciones. Como parte de estos debates e intercambios, en nuestra opinión los compañeros pueden avanzar un necesario paso más; promoviendo hacia este objetivo la apertura de los comités que se están realizando a todas y a todos los trabajadores y jóvenes que compartimos la tarea política de participar y aportar en construir una nueva y gran organización política, lo cual potenciaría todo el proceso de organización militante que está en curso y prepararía mejores condiciones para seguir avanzando. O al menos realizar experiencias de comités comunes en algunos lugares, y luego sacar conclusiones sobre los mismos. Al mismo tiempo, nos parece bien impulsar en común coordinaciones zonales para impulsar la lucha de clases y apoyar los procesos en curso en cada región. Una tarea que es muy importante y que a la vez no se contrapone, aunque tampoco reemplaza, la necesidad de avanzar en el debate y acuerdos políticos de fondo, que es lo primordial que tenemos que intentar lograr.

La importancia del debate de partido y de avanzar en unidad

El debate sobre estos pasos necesarios parte de los acuerdos que existen para poder realizarlos y también de una visión de fondo que creemos muy importante frente a la posible perspectiva de una combinación de un importante giro a izquierda con alza de la lucha de clases y crisis de magnitud. En esa combinación dinámica que suscitará tensiones sociales, enfrentamientos políticos con nuestros enemigos de clase y oportunidades de avance para la izquierda revolucionaria, consideramos que un partido de los que hoy integramos el Frente de Izquierda Unidad en soledad no podrá responder correctamente y en toda su magnitud a semejante desafío. El principal error político que se pudiera cometer es si alguna de las fuerzas existentes cree lo contrario, y por la vía de los hechos desarrolla una orientación política creyendo que, evolutivamente y por cuenta propia, logrará saltos de enorme magnitud hacia la influencia de masas orgánica. 

En nuestra opinión, para esa perspectiva de un gran partido revolucionario que dispute influencia de masas, hará falta la unidad política y estratégica de direcciones, cuadros y militantes dispuestos a trabajar en común y a fondo, sabiendo priorizar todos los importantes acuerdos que tenemos y convivir también con diferencias o matices que se mantengan. Porque a lo largo de nuestro país hay desigualdades de construcción y de experiencias, y no una hegemonía específica de una sola organización por sobre las demás. Por esto tiene que primar la sabiduría de jugarse a poner dentro de una misma organización y estrategia lo mejor que tenemos en la izquierda. Al menos entre las organizaciones que sí estamos dispuestas a asumir ese complejo desafío que a la vez es muy imprescindible frente a todo lo que viene. Sobre este tema, no podemos menos que volver los ojos sobre nuestra historia y la de todo el movimiento revolucionario. Y sobre todo, recordar cómo se fortaleció, según el historiador y militante marxista Pierre Broue, el partido de Lenin en los meses previos a la revolución de octubre: “el Partido bolchevique de 1917 surgió de la confluencia en el seno de la corriente bolchevique de las corrientes revolucionarias independientes constituidas tanto por la organización Interdistrital como por las numerosas organizaciones socialdemócratas internacionalistas, que se habían quedado hasta entonces al margen del partido de Lenin… la fuerza del partido unificado viene de la fusión total de las diferentes corrientes, al menos en tan gran medida como la diversidad de itinerarios que les han llevado, a través de una serie de años de lucha ideológica, a la lucha común en pro de la revolución proletaria”. (4)

Hasta aquí todo este debate en torno a la construcción de un gran partido se está desarrollando y seguramente el mismo continuará realizándose. También puede ser que haya compañeras o compañeros que se pregunten o tengan dudas acerca de por qué debatir tanto en torno a la posibilidad de construir un gran partido, o prefieran poner el centro solo en el debate de los comités y su utilidad, o al impulso de otro tipo de organizaciones donde participar y activar. De nuestra parte estamos a favor de impulsar todo ámbito de lucha, de organización y autoorganización y de intercambio político y protagonismo militante. Solo que a la vez estamos convencidos, y en nuestra opinión la experiencia histórica lo confirma, que la tarea política más imprescindible y estratégica es la de construir un partido y dirección revolucionaria.

Un partido que dispute la dirección en organismos reales de los trabajadores y de la juventud, que impulse procesos genuinos de autoorganización y se juegue a tratar de desarrollar organismos de doble poder. Organismos que son esenciales para cualquier proceso revolucionario y a la vez que no reemplazan la necesidad de tener un fuerte y sólido partido revolucionario, entre otras cosas para actuar dentro de esos organismos contra las políticas equivocadas de otras direcciones reformistas, burocráticas, vacilantes o posibilistas, que en general actúan para terminar liquidando estos organismos genuinos tan necesarios.    

Hagamos este y todos los diálogos a fondo en los siguientes cuatro foros del Frente de Izquierda Unidad, cuyo desarrollo y continuidad es muy importante para continuar y profundizar todos estos debates y los de construcción internacional, de tipos de unidad de acción y frente único, construcción de partidos revolucionarios y el programa necesario. También impulsando otras instancias comunes que puedan surgir, en reuniones, asambleas de la militancia y en todo ámbito democrático y colectivo que exista y donde participen las direcciones políticas del frente, los cuadros, la militancia, simpatizantes, intelectuales, referentes obreros y sociales y todo aquel que quiera aportar sus ideas a este momento decisivo para la izquierda anticapitalista y socialista.

  • (1) Primer foro del Frente de Izquierda. Con auditorio colmado: gran debate sobre los desafíos de la izquierda y la clase trabajadora (Publicado en LID).
  • (2) Foro del FITU. Apertura de Alejandro Bodart en la primera charla (Publicado en PDI).
  • (3) Sergio García: Izquierda, comités, partido y estrategia Podemos avanzar mucho más (Publicado en PDI).
  • (4) El Partido Bolchevique, Pierre Broue.

PRÓXIMOS PANELES DEL FORO DEL FRENTE DE IZQUIERDA

“Las vías, el método y el programa para construir una herramienta política de la clase trabajadora en la Argentina y el papel de la izquierda”

  • Internacionalismo revolucionario hoy. Programa y modelo de construcción.
  • Frente único, unidad de acción y autoorganización. Relación entre las organizaciones políticas y sindicales, el movimiento piquetero y los movimientos de lucha.
  • Método de partido y funcionamiento: centralismo democrático, tendencias y lucha de clases.
  • Propuestas y programa hacia una salida obrera y socialista en Argentina.

Con fecha y lugar a confirmar que luego informaremos, te invitamos a participar en forma presencial, o a seguirlos en vivo en forma virtual a través del Youtube de Periodismo de Izquierda.

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Argentina. Foro de debate del Frente de Izquierda: palabras de Alejandro Bodart https://mst.org.ar/2026/07/03/argentina-foro-de-debate-del-frente-de-izquierda-palabras-de-alejandro-bodart/ Fri, 03 Jul 2026 17:35:52 +0000 https://mst.org.ar/?p=40281 El lunes 29 de junio se realizó en el auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA el primer encuentro del ciclo de foros que el Frente de Izquierda Unidad organizó para debatir públicamente la oportunidad y desafío que tiene la izquierda en Argentina. Este primer debate abordó las vías, el método y el programa para construir una herramienta de la clase trabajadora en la Argentina y el papel de la izquierda.Del panel participaron dirigentes de las cuatro fuerzas que integran el Frente. Compartimos a continuación las palabras de Alejandro Bodart.

El tiempo es tirano, así que vamos a tener que ser hiper acelerados en esto. Creo que la esencia de este debate es que estamos ante una oportunidad histórica para la izquierda y por lo tanto tenemos que discutir cuáles son las vías para aprovechar esa oportunidad en su real magnitud. Es evidente que Milei no está en su mejor momento, aunque no podemos minimizar el rol de la derecha porque la derecha, y un fenómeno mundial, llegó para quedarse y aunque esté mal Milei, tienen otros personajes que pueden usar para seguir peleando por avanzar en nuestros derechos. Yo creo que, cuando hablamos de oportunidad de la izquierda, el fenómeno fundamental es la crisis del PJ. Porque es el PJ el que está abonando a la posibilidad de que la izquierda se transforme en una fuerza que pueda disputar de igual a igual a los viejos partidos. Esta es la tercera oportunidad grande que tenemos desde la izquierda, desde la caída de la dictadura para acá. Hubo una primera que fue en los ‘80 el crecimiento del MAS. Una segunda, que fue en el 2001 con Zamora, lo que era Izquierda Unida. Estas dos terminaron en un fracaso completo por errores teóricos, políticos, de método. Esta es la tercera oportunidad, la gran oportunidad que se nos plantea y no la podemos perder. Porque, como se ve, no es que todos los años hay una oportunidad. Sino que, en general las oportunidades pasan cada tantos años y de oportunidad no aprovechada, en general se termina retrocediendo más que avanzando. Nosotros creemos que la influencia política que está ganando Myriam como figura dominante del Frente de Izquierda y el propio Frente de Izquierda, nos ponen ante la oportunidad de pelear por ganar influencia orgánica de masas. ¿Qué quiere decir esto? La posibilidad, en primer lugar, de organizar a decenas de miles detrás del programa revolucionario que tiene el Frente de Izquierda. Porque estamos hablando de que hay un giro hacia la izquierda revolucionaria en nuestro país y este es un hecho inédito incluso a nivel mundial, donde muchas veces vemos cómo los giros terminan en variantes de centroizquierda, progresistas. Acá estamos hablando de la izquierda revolucionaria. Si lográramos organizar a decenas de miles y nosotros creemos que tenemos esa posibilidad, si hacemos los deberes bien, se nos plantearía la posibilidad de encabezar luchas, de encabezar luchas contra el gobierno de Milei, porque no hay que creer que Milei o la derecha va a caer solamente por elecciones. Tenemos que tirarla avanzando cada vez más en la organización para enfrentarlo en las luchas. Se abriría la posibilidad de disputar sindicatos, de disputar comisiones internas y de llegar fuertes a una posible crisis revolucionaria o Argentinazo o como le queramos llamar. Porque nosotros creemos que más temprano que tarde, la dinámica del país, el avance en la cabeza que se está dando se va a terminar trasladando a la calle y al movimiento de masas. Por lo tanto, nosotros creemos que estamos hablando de una oportunidad tremenda, extraordinaria, si la sabemos aprovechar en su real magnitud. No sabemos si una posible crisis revolucionaria va a ser antes, durante, después de las elecciones. No tenemos la bola de cristal. Puede ser que sean las luchas que hoy se han iniciado en el interior del país el que se trasladen y haya una irrupción del movimiento de masas fuerte en todo el país. Puede ser un buen resultado electoral de la izquierda el que genere la posibilidad de que haya una crisis revolucionaria, porque no creemos que un buen resultado electoral va a ser visto con simpatía por la burguesía ni por los sectores de poder. O puede ser después. Lo importante es cómo llegamos los socialistas revolucionarios para no perder una oportunidad como la perdimos en las crisis revolucionarias anteriores, donde por H o por B no pudimos capitalizar y jugar un rol. Nosotros creemos que la oportunidad, compañeros, es que la izquierda se prepare para disputar el poder en el país. De eso estamos hablando. No estamos hablando de captar 500 más, 1000, que cada organización puede hacerlo, puede crecer en este periodo. Estamos hablando de que tenemos la posibilidad, si hacemos las cosas bien, de organizar decenas de miles de compañeros para llegar fuertes a algún desenlace. Por supuesto, nosotros tenemos una opinión que es que ningún partido del Frente de Izquierda por sí solo puede capitalizar esta oportunidad en su real magnitud. Y esto es un tema importante. No hay ningún partido hegemónico en las estructuras de la clase obrera, en los barrios, en la juventud, como para capitalizar esto. La posibilidad de capitalizarlo tiene que ver con una política unitaria, que tenemos que discutir cuál es. Nosotros creemos que el Frente de Izquierda ha sido una gran herramienta, pero no alcanza para el período que viene. Tiene que evolucionar, tiene que cambiar porque tiene que dejar de ser solo un frente electoral para transformarse, a nuestro juicio, en una organización común, llamémosle como querramos: un gran Partido de Trabajadores, un gran Partido Unitario de la Izquierda, un Nuevo Movimiento Histórico, el nombre que le querramos dar. Pero si no tenemos una estrategia común de desarrollar una organización común entre las distintas fuerzas del Frente de Izquierda o entre las que acepten este desafío, va a ser muy difícil aprovechar en su total magnitud la oportunidad.

Vuelvo a decir: todos los partidos pueden crecer un poco del Frente de Izquierda porque hay un giro hacia acá. Pero estamos hablando de decenas de miles y para eso hace falta una política unitaria. Por supuesto, un partido unitario plantea qué hacer con los partidos existentes. Nosotros hemos tirado una propuesta: es que los partidos se transformen en corrientes internas, tendencias o el nombre que le querramos dar. Pero si no asumimos este desafío es muy difícil porque es muy difícil plantearse un Partido Único con la disolución de los partidos, cosa que sería hasta equivocada porque hay matices y diferencias que no impiden trabajar común en pos de una estrategia, porque tenemos un programa que es el programa del Frente de Izquierda Unidad. Tenemos una estrategia que es el gobierno de los trabajadores. Tenemos matices que pueden ser evaluados y discutidos en un marco común. Y que tenemos que discutir un método, que es el método de la clase obrera, que si surgen diferencias para la acción se vote por mayoría, como pasa y como queremos que pase en el movimiento obrero.

En concreto, si surge una diferencia de a qué plaza o a qué acto ir un 24 de Marzo, podemos discutir perfectamente entre la militancia de ese nuevo partido y votar mayoritariamente ir, no ir y discutir después qué hacemos. No podemos poner esas diferencias, que muchas veces son tácticas, aunque hay diferencias más de fondo, como excusa para no poder organizar un partido, un movimiento o una organización común de los revolucionarios en la Argentina. Ojo, no estamos hablando de un Partido Amplio como los que han surgido desde el 2001, desde el nuevo siglo para acá, porque esos partidos han sido partidos organizados esencialmente alrededor de fuerzas reformistas, no han tenido un programa insurreccional para resolver el problema del poder, sino que han sido todas variables electorales que, cuando entraron en crisis electoralmente terminaron retrocediendo, ni con un método revolucionario. Nosotros estamos hablando de algo novedoso, porque es novedoso que en el país sea la izquierda revolucionaria la que está avanzando. Por lo tanto, tiene la posibilidad de organizar una gran fuerza con un programa revolucionario, con un método revolucionario, con una estrategia insurreccional, con la estrategia del gobierno de los trabajadores, algo que es inédito a nivel mundial y podría ser un golpe tremendo, no solo para las clases dominantes argentinas, sino también una luz de esperanza para otros procesos a nivel mundial si lográramos hacerlo.

Si no lo logramos, va a haber un retroceso importante y lamentablemente se va a perder otra nueva oportunidad. Nosotros estamos convencidos de que lo que estamos discutiendo en la Argentina es la posibilidad de que la izquierda se transforme en una alternativa no solo de gobierno, sino de poder. De eso se trata. Por eso no lo tenemos que tomar a este debate como uno más de los tantos que hemos tenido en la izquierda. Necesitamos avanzar en discutir entre todos nosotros, sacarnos de encima lo que muchas veces hace que caigamos en la chicana, en el debate barato, en tratar de ver cómo nos ganamos uno a otro, un militante más, un militante menos. Acá de lo que estamos hablando es de la posibilidad de que la izquierda revolucionaria se transforme en una alternativa para disputar el poder. Para disputar la posibilidad, si actuamos juntos, de avanzar en superar en muchos lugares la barrera de la burocracia, ganar sindicatos, comisiones internas. De lo que estamos hablando es de lo que todos los que estamos acá, todos los militantes y las direcciones de los partidos que formamos el Frente de Izquierda, tenemos como objetivo desde que entramos a militar, que es derrotar el capitalismo argentino en el marco de una política internacionalista y abrir el camino a una salida de la clase obrera. Por lo tanto, creemos nosotros desde el MST, que valen todos los esfuerzos habidos y por haber, la paciencia para discutir, discutir entre nosotros que no hay ninguna posibilidad de hacer un gran partido con influencia de masas, sin aprender a convivir con ciertos matices y diferencias, sabiendo que muchas veces hay muchos debates que no se van a resolver inmediatamente, que son debates que se van a ir resolviendo a partir de la intervención común. Que necesitamos ganar confianza actuando conjuntamente, que hemos avanzado en el Frente de Izquierda en el plano electoral, pero muchas veces no actuamos de la misma forma en la lucha de clases, en las disputas sindicales, nos cuesta tener una orientación común. Bueno, llegó el momento que frente a lo que está planteado hagamos un esfuerzo para avanzar en ese sentido. Y esta la propuesta que nosotros traemos a debate.

Tenemos un programa revolucionario que es el del Frente de Izquierda, que por supuesto necesita mejorarse, ampliarse, avanzar. Ahora lo que más necesitamos hoy es una estrategia para organizar decenas de miles, para actuar, para traer hacia acá a los millones de trabajadores que pueden venir del peronismo, pero que están completamente en crisis con esa dirección. Atraer hacia nosotros a los intelectuales, a los referentes de Derechos Humanos, a los referentes sindicales que todos los días la pelean. Porque hay mucha gente que no va a entrar directamente a los partidos, pero podría estar dispuesta a militar para un proyecto de un Partido Unificado, de un partido que tenga instancias democráticas y que permita con el programa que tenemos y con un método sano, llevar a la clase obrera argentina a la posibilidad de disputar el poder. No perdamos esta oportunidad que tenemos. Abramos un debate franco entre nosotros. Escuchémonos entre nosotros, porque muchas veces hacemos debates en el aire y tratamos de ver cómo respondemos al resto de los compañeros y no cómo escuchamos en primer lugar, para que podamos hacer una elaboración colectiva. Ese es el desafío que tenemos y creo que si lo hacemos correctamente todos vamos a poder avanzar en la necesidad que tiene la clase obrera argentina de contar con una dirección revolucionaria que lleve a las luchas al triunfo, compañeros.

Como se dijo acá, este es el primero de cinco debates. Comprometámonos todos a ser cinco y que esto no se termine antes. Porque tenemos que seguir profundizando sobre todos los temas que están en debate. Cada vez que la izquierda tuvo una oportunidad enorme tuvo que ver con la crisis del PJ. En el ‘83 perdió la elección y eso tuvo una relación con el desarrollo que tuvo después, por ejemplo, el MAS en la Argentina. En el 2001 se cantaba “sin peronista ni radicales vamos a vivir mejor”, y eso tuvo que ver también con la experiencia de Zamora, etcétera. Ahora tiene que ver con la nueva crisis. Pero ojo, en el ’83, como la izquierda no lo pudo capitalizar, volvió Menem. Y en el 2001, Kirchner terminó en el poder y hubo varios gobiernos nuevamente del PJ. ¿Por qué voy a esto? Si nosotros no aprovechamos esta oportunidad rápidamente, porque no es que tenés toda una vida para discutir, el peronismo puede recomponerse y puede terminar siendo nuevamente el freno para que los trabajadores avancen a la independencia de clase. Por eso es tan importante este debate y lo tenemos que hacer en profundidad, porque nada está definido de antemano. Hay una oportunidad enorme, pero ojo. Yo creo que evidentemente, si hablamos de la oportunidad que tenemos no podemos ser necios. Y es evidente que Myriam tiene cualidades que ha permitido que se transforme en la dirigente que se ha transformado. Eso no lo podemos negar, hay que reconocerlo. Ahora, yo creo que también el Frente de Izquierda ha colaborado para que Myriam sea lo que es y también para que tengamos la oportunidad. Y en el último período han sido las luchas en general que se han dado, las que han puesto a la izquierda en el centro de la escena. Porque hemos sido los únicos que hemos estado con el Garrahan, los que hemos estado con los jubilados, los que hemos estado en cada lucha Y todo ese movimiento social ha contribuido para que hoy estemos ante esta oportunidad. Ahora el problema es cómo avanzamos en los debates más de fondo.

Nosotros estamos a favor de los comités unitarios. Lo hemos dicho, lo hemos escrito. Pero ojo también: si hay comité unitario y no tenemos acuerdos sobre a dónde los queremos llevar, esos comités, lejos de lograr hacer que se arrimen decenas de miles, puede hacer que se vayan espantados por la crisis y los debates de la izquierda y que nos terminemos quedando solo los militantes. Por eso es importante discutir acuerdos más de fondo, además de los comités que sería importante. Con qué programa, con qué estrategia, cuáles son las discusiones que vamos a llevar a esos comités unitarios que hay que construir. Pero primero tenemos que discutir si ponernos de acuerdo. Si nos vamos a ir a matar ahí por tal o cual propuesta, ojo, porque ya hemos tenido malas experiencias en el 2001 con relación a esto, donde hubo expresiones unitarias pero que terminaron en una mala experiencia porque íbamos a matarnos, era un foro para matarse entre la izquierda.

Nosotros queremos discutir con claridad. Para nosotros hace falta empezar a discutir si podemos ponernos de acuerdo en construir en común un partido, un movimiento o algún tipo de organización que permita agrupar a decenas de miles. Para nosotros sería fundamental que el FITU evolucione a transformarse en eso, o por lo menos los que estamos de acuerdo en esto nos empecemos a poner a trabajar en ese sentido. Por supuesto, es un desafío enorme, enorme esto. Porque cada uno está acostumbrado a su partido, donde más o menos en general tiene tantos acuerdos que no hay muchos problemas. Pero hoy es cómodo eso frente a la realidad. En ese sentido es conservador el problema, porque nos tenemos que plantear una vara más alta si queremos aprovechar. Porque, ¿alguien cree que sin un partido revolucionario de decenas de miles se puede disputar el poder? No, compañeros, no. Hace falta un partido que agrupe a decenas de miles, llamémosle como lo queramos. Ese es el debate, cómo construimos y si es posible entre nosotros. Nosotros le decimos algo: si no somos capaces y no es posible construir un tipo de organización unitaria para disputar realmente, vamos a perder la oportunidad. Se lo decimos claramente. Nosotros queremos y vamos a batallar para que no perdamos esa oportunidad.

¿Es posible convivir como corrientes los partidos? Bueno, es un desafío tremendo, pero si no somos capaces de agarrar y discutir cómo hacemos para que esos desafíos sean reales y bueno, dediquémonos a otra cosa, compañeros, porque la revolución nos impone permanentemente desafíos a los revolucionarios.

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Carta abierta del MST A la dirección del PTS https://mst.org.ar/2026/05/06/carta-abierta-del-mst-a-la-direccion-del-pts/ Wed, 06 May 2026 19:30:53 +0000 https://mst.org.ar/?p=40122 habilitar la posibilidad de realizar experiencias comunes que potencien todo este proceso, sea con el impulso de algunas de estas propuestas que aquí les acercamos, o con otras ideas o iniciativas que ustedes consideren y pongan en debate.

Por todo esto, desde el MST les proponemos organizar una reunión entre nuestros partidos para intercambiar a fondo sobre estas u otras propuestas que ustedes tengan. Y también que todo el FIT-U se reúna para debatir estos temas de tanta importancia.

Dirección Nacional del MST en el Frente de Izquierda Unidad – 22 de abril de 2026

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Hacia el 2026 Sobre algunos debates en el Frente de Izquierda https://mst.org.ar/2025/12/28/hacia-el-2026-sobre-algunos-debates-en-el-frente-de-izquierda/ Sun, 28 Dec 2025 12:29:00 +0000 https://mst.org.ar/?p=39904 Por Sergio García

Culmina un año que estuvo recorrido por diversos momentos y tensiones políticas y sociales cruzadas y polarizantes. No es el motivo de este trabajo analizar en profundidad toda la situación en sus aspectos políticos, económicos y sociales. Queremos, sin embargo, abocarnos a la relación entre tres cuestiones que son, a nuestro modo de ver, claves en su relación y perspectiva. Nos referimos a la necesidad de profundizar la lucha sin cuartel contra todo el proyecto del ultraderechista Milei ahora que intenta una nueva ofensiva. A la situación profundamente crítica del peronismo en todas sus variantes, reflejando el fracaso de sus viejas estructuras y postulados. Y a la ubicación que el Frente de Izquierda tiene y que de mediar cambios positivos pudiera tener en sentido superador, para en verdad dar un salto cualitativo hacia las perspectivas que se abren.  

Sobre el gobierno de Milei, en pocas palabras, creemos que la realidad de este cierre de año consolida una serie de definiciones que no podemos perder de vista de cara al futuro próximo. Me refiero a la relación entre los puntos de fortaleza que le permiten intentar avanzar con su proyecto de reformas estructurales que son ataques directos y profundos a derechos sociales y democráticos de las grandes mayorías. Avaladas e impulsadas por un notorio apoyo imperialista y burgués y un apoyo social no mayoritario, pero sí electoralmente de primera minoría. Todo lo cual se combina con el contexto de un país polarizado política y socialmente, que registra la existencia de grandes franjas de la población que se oponen a todo su proyecto y que hace las veces de obstáculo repetido, que por momentos hace tambalear o retroceder los intentos de avance oficialista. En ocasiones con movilizaciones masivas o al menos muy importantes, como en su momento la Universidad, el Garrahan y el colectivo de discapacidad. Y en otros casos la existencia de esa respuesta social, aunque no se exprese en la calle, actúa en forma de presión sobre parte de la oposición en el Congreso, como días atrás haciendo que el gobierno fuera parcialmente derrotado en los aspectos de su proyecto de presupuesto que pretendían liquidar derechos universitarios y de la discapacidad. La misma situación de crisis por arriba y presiones que vienen desde abajo, le impidió avanzar a velocidad con la reforma laboral y tuvo que derivarla, ofuscado, para el mes de febrero. 

En resumen, al gobierno de Milei no lo subestimamos porque es un peligro real y latente que no se va a frenar en sus intentos. Ni tampoco le damos un nivel de fortaleza ni de apoyo social masivo que no tiene. Se lo puede derrotar, como el Garrahan demostró, con lucha consecuente, democrática, amplia, convocante y firme. Haciendo desde un lugar emblemático lo que hay que hacer y no hacen todas las grandes conducciones opositoras, políticas y sindicales, en particular las del peronismo. Lo cual hace parte de las conclusiones centrales a tener en cuenta, hacia todas las luchas que se vienen. Donde la masividad de las medidas, la democracia en la base, la mayor unidad de acción, el frente único necesario y la crítica y diferenciación tajante de todas las conducciones burocráticas, serán esenciales si queremos derrotar a Milei. Articulando la pelea entre diferentes sectores sociales y con nuestro frente a la cabeza de impulsar esa convocatoria. 

El peronismo entre tinieblas

Una de las características centrales del momento presente es el proceso de crisis, disputa interna y fragmentación, que el PJ en sus diferentes alas viene sufriendo desde hace un largo período, y que ha profundizado en el último tiempo. Actuando a su vez sobre importantes sectores de sus bases obreras y populares, que manifiestan fuertes elementos de decepción, desmoralización o directamente alejamiento de los espacios del peronismo. Vivimos una etapa decadente del proyecto peronista, que ni siquiera se reserva para sí, ninguna de sus tres banderas originales de justicia social, soberanía política e independencia económica. Ninguna de sus últimas experiencias de gobierno, enarbolaron ese legado de origen y transcurrieron entre ajustes, FMI, corrupción estatal y apertura al acuerdo con los sectores más concentrados del poder económico y financiero. Desde ahí condujeron al país a un desastre económico y social que habilitó la llegada del siniestro personaje libertario.  

En la actualidad, sufre las consecuencias de todo ese accionar, no logra aparecer como alternativa para millones, transcurre en la Provincia de Buenos Aires bajo un modelo de ajuste sin atacar a los sectores más ricos de ese lugar estratégico, en el Congreso aumenta su fragmentación y vemos a sectores que se ordenan por darle oxígeno a Milei. Y en el plano sindical con la CGT encabezando una línea de negociación con el gobierno, en lugar de lucha frontal por los derechos obreros. Así las cosas, no es sorpresa para nadie que la decepción aumente entre lo más genuino de sus bases. Todo lo cual abre un escenario de debate, intercambio y necesario acercamiento a esos sectores obreros y populares que sueñan con otro modelo de país, que el peronismo no quiere ni puede darle. Toda la crisis del peronismo coloca al Frente de Izquierda que integramos desde el MST, ante un desafío y oportunidad política. Solo quienes no se plantean la necesidad de ser una opción que influencia sectores de masas y quiera disputar por el poder político del país, pueden ignorar este proceso y no tener ninguna propuesta y respuesta positiva y convocante para darle. 

¿Qué hacemos desde el Frente de Izquierda? 

La respuesta a esta pregunta es el principal tema que dentro de nuestro frente tenemos que abordar. Sabiendo que, lógicamente, el qué hacer frente a Milei y en medio de la crisis del peronismo, es un tema que se aborda también puerta afuera de nuestro frente. Entre las y los trabajadores y el activismo de la juventud que apoya a la izquierda, entre la intelectualidad comprometida, entre referentes sociales, antiburocráticos, socioambientales y de diferentes luchas sociales y democráticas. 

El Frente de Izquierda tiene la responsabilidad de asumir el lugar que tiene y decidirse a avanzar para intervenir en esta crisis a la ofensiva, superando sus límites autoimpuestos y las visiones políticas que desde adentro lo enchalecan en forma regresiva. Por tomar un ejemplo reciente, la negativa de la dirección de PO, acompañado lamentablemente por Izquierda Socialista, para que el FIT-U sea un gran convocante y articulador de las acciones contra la reforma laboral, son una expresión concreta, llevada al insólito, de lo que no va más. Aunque suene exagerado no lo es: dentro de nuestro frente hay que dar batallas políticas cotidianas para que se permita que el FIT-U actúe políticamente y ocupe su lugar. Batallas que se dan frente a visiones de cierto sindicalismo de aparato que pretende ponerse por encima de las necesidades políticas, y que cierra puertas en lugar de abrirlas hacia una articulación verdadera y masiva. Son visiones que no ayudan a la lucha de fondo contra Milei ni menos a dar un salto como alternativa política desde nuestro frente. Porque para frenar la reforma hace falta una articulación amplia, genuina mucho más allá de dos o tres pequeños sindicatos con un funcionamiento bastante cuestionable. Y porque además, para ser alternativa, el FIT-U tiene que ser un destacado impulsor de esa gran coordinación política y de lucha, aprovechando positivamente el apoyo social conquistado.

Los intercambios y diferentes posiciones que se expresaron en torno a las acciones de las últimas semanas, están enmarcados en los debates más estratégicos sobre qué tiene que hacer el Frente de Izquierda. Evidentemente hay sectores de nuestro frente que todavía ni se plantean el problema político de ver que en medio de la magnitud de la crisis política, económica y social, y del desbarranque del PJ como fuerza tradicional del país, estamos en un cruce de caminos del cual solo podemos salir en forma revolucionaria, con propuestas hacia adelante y superadoras del modelo de FIT-U existente. Por lo cual quienes sí queremos responder a esta situación y desafío del presente y el futuro, seguiremos insistiendo en abrir todo tipo de canales de intercambio y debate profundo hasta lograr cambios positivos.      

Como decía previamente, no es casualidad que este debate trascienda más allá de nuestras puertas. Solo por citar un ejemplo, semanas atrás el compañero Ariel Petruccelli, de la asamblea de intelectuales escribió en un artículo: “¿por qué el FITU no ha logrado despegar? Que sea una coalición electoral de partidos de cuadros supone ciertamente un lastre: las rencillas internas conllevan demasiadas energías, y la ausencia de espacios de base comunes impide incorporar a quienes apoyan a la coalición, pero no se identifican plenamente con ninguna de sus fuerzas1”.

Su opinión, mucho más extensa que esta breve cita, merece ser tenida en cuenta y responderse con debates profundos y decisiones concretas. Lo mismo tenemos que hacer con las opiniones y propuestas de tantas y tantos compañeros y amigos de nuestro frente. Ante situaciones extraordinarias no se responde con más de lo mismo ni con respuestas formales y rutinarias. Quien crea que el FIT-U puede seguir así, sin cambiar nada, en el fondo actúa contra el propio Frente de Izquierda. No debería ser necesario recordar que a las construcciones políticas le afectan las mismas leyes que a otros procesos sociales o históricos; por ejemplo esa ley que enseña que todo lo que no avanza retrocede. El dilema es por donde avanzar, al menos impulsado entre quienes nos planteamos la necesidad y oportunidad de hacerlo.

De nuestra parte hemos planteado en diferentes oportunidades que el Frente de Izquierda Unidad tiene que dejar de ser un frente articulado como modelo electoral, para reconvertirse en un partido unificado de la izquierda, con libertad de tendencias que se puedan organizar democráticamente y con apertura a intelectuales, referentes sociales, personalidades independientes que compartan nuestro programa y a grupos que hacen parte de nuestras campañas. Con un funcionamiento de debate político permanente, con reuniones semanales que debatan los hechos políticos y los principales procesos de lucha de clases. Buscando avanzar en el actuar común allí donde haya acuerdos, permitiendo el disenso cuando no lo haya. Un partido donde nadie tenga que perder su identidad ni organización, pero que nos impulse a un trabajo común de mayor profundidad. A la vez que nos jugamos a organizar miles de nuevos militantes como parte de ese cambio de modelo de nuestro frente. 

En paralelo a nuestra propuesta, los compañeros del PTS están difundiendo su planteo de un Partido de Trabajadores. Al hacerlo y sumar una propuesta más, se está comenzando a desarrollar un debate que consideramos positivo, más allá de la opinión particular sobre cada propuesta. Desde el MST creemos que es válida la que estamos impulsando, y no por eso nos cerramos a debatir otras, o a que en común pensemos acercamientos o propuestas comunes que permitan dar pasos reales. En el caso de la propuesta del PTS todos acordamos que no existen hoy corrientes obreras independientes que se planteen este tipo de construcción, de haberlas sería muy positivo empalmar con ellas en una construcción común y superior. La cuestión es qué hacemos mientras tanto. Ahí es donde opinamos que un cambio de modelo en el FIT-U nos ubicaría mucho mejor como alternativa política, ayudaría a organizar a miles e incluso alentaría más a que sectores obreros antiburocráticos se planteen dar un paso hacia la participación política. No hay un abismo entre nuestra propuesta y la que hacen los compañeros, aunque si vemos el peligro de que ese camino conduzca a cierta abstracción, sino hay medidas visibles para ir avanzando. Por eso creemos que se trata de ver por donde empezar y que el FIT-U tiene que dar el primer paso. Para eso estamos completamente abiertos a intercambiar y ver diferentes posibilidades.

Que arranque el intercambio

Por supuesto estos debates están recién comenzando enmarcados en la situación del país que nos coloca ante un proceso desigualmente combinado de alta complejidad y oportunidad política. En ese contexto convocamos a los compañeros del PTS a que impulsemos a fondo y en común todo el debate. A que organicemos Foros y todo tipo de eventos de intercambio, profundización y presentación de todas las propuestas existentes. También le extendemos la propuesta a PO e IS, quienes si bien no aparecen comprendiendo hoy esta necesidad política, por lo cual no ingresan al debate con propuestas concretas, igualmente sus opiniones tienen que ser parte de un debate colectivo de nuestro frente. 

De la misma forma, extendemos la invitación a todas y a todos aquellos simpatizantes, votantes y amigos del Frente de Izquierda que tengan algo para aportar o proponer. A quienes integran la Asamblea de Intelectuales, a referentes sociales de las luchas, a dirigentes obreros antiburocráticos, al activismo socioambiental, de derechos humanos y de género. A trabajadores y jóvenes independientes, que como parte del proceso de crisis del peronismo comienzan a relacionarse más con nuestro frente. Es la hora de proponer, debatir y avanzar hacia algo nuevo, con el FIT-U ubicado como su impulsor y motor de arranque.

  1. ¿Por qué mientras la crisis se acelera la izquierda revolucionaria sigue estancada,  Ariel Petruccelli, LID 09.11.25  ↩

*El autor de esta nota, Sergio García, es Director de Periodismo de Izquierda e integra la Mesa Nacional del Frente de Izquierda, por el MST.

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El 2016 del FIT https://mst.org.ar/2016/12/20/2016-fit/ Tue, 20 Dec 2016 17:44:38 +0000 http://mst.org.ar/?p=5987 El 2016 fue un año de consolidación y reafirmación para el FIT. El frente que conforman el PTS, el PO e IS se consolidó como cooperativa electoral y se reafirmó como proyecto sectario. En 2017 será un obstaculo a superar para todos los que aspiramos a construir la unidad en la lucha necesaria para enfrentar al macrismo y una alternativa unitaria de la izquierda para disputarle a los partidos del régimen.

Un divisionismo irresponsable

El año comenzó con grandes desafíos para la izquierda. Macri arrancó su ataque al pueblo trabajador con devaluación y despidos. El kirchnerismo, golpeado y desorientado por la derrota electoral no encontraba su cabeza. Sus dirigentes se pasaban al PJ de la gobernabilidad o adoptaban la táctica de la aveztrúz. La burocracia sindical negociaba la plata de las obras sociales con el nuevo gobierno y decía que había que darle tiempo. Los trabajadores, huérfanos de dirección y como podían, lugar por lugar, daban luchas heróicas. Miles y miles se radicalizaban y decidían que había llegado el momento de hacer algo.
La propuesta de lanzar un encuentro sindical desde la izquierda y el clasismo para coordinar las luchas y ofrecer un polo de referencia organizativo al activismo que surgía por todos lados estaba a la orden del día. El FIT se encargó de enterrar la posibilidad de que se concretara. Desde la primer reunión para organizarlo, sus integrantes vetaron a varios sectores de la izquierda, incluyendo a nuestro partido. El intento de hacer un encuentro limitado a su propio sector también fracazó, victima sus disputas por quién ponía más oradores. Un infantilismo criminal que colaboró con el aislamiento de las luchas y la división de la clase obrera.

¿Y el FIT, donde está el FIT?

El Frente PTS-PO-IS brilló por su ausencia este año. Sus partidos no tuvieron una política común ante ningún hecho político de importancia. No realizaron actividades conjuntas ni para el 1 de mayo. No intervinieron juntos en ningún debate parlamentario ni tuvieron un bloque común en el Congreso. Recién a fin de año se percataron de la aproximación de las elecciones de 2017 y decidieron realizar un acto conjunto.
El tan publicitado acto de Atlanta, sin embargo, no devino en ningún relanzamiento del FIT. La muestra de unidad duró las horas y minutos que duraron los discursos y que necesitaron los dirigentes del FIT para escribir notas en las que se pelearon hasta por los fuegos artificiales del acto.
La ubicación que había logrado el FIT como referencia de izquierda, ante el repudio masivo que genera Macri, el desvanecimiento del kirchnerismo y el corrimiento a la derecha de toda la centroizquierda, era una plataforma desde la cuál se podría haber lanzado un gran movimiento de la izquierda que disputaría de igual a igual con las fuerzas del régimen. Pero el sectarismo miope de los partidos del FIT los llevó a dilapidar ese capital político en su afán por disputarse entre sí la conducción de su cooperativa electoral.

Peleados con la realidad

Con ese sectarismo enfermizo negaron la existencia del resto de la izquierda mientras pudieron. Pero todo aquel que niega la realidad está destinado a chocarse con ella. Por eso los dirigentes del FIT reaccionaron a la conformación de Izquierda al Frente por nuestro MST y el Nuevo MAS, con un berrinche de insultos y difamaciones. Sin embargo, este nuevo frente fue recibido con alegría entre los activistas y simpatizantes de izquierda y estará en adelante al servicio de la necesaria unidad de toda la izquierda política y social.

Federico Moreno

]]> PO difama, para rechazar la unidad de la izquierda https://mst.org.ar/2016/12/05/po-difama-rechazar-unidad-de-izquierda/ Mon, 05 Dec 2016 20:27:35 +0000 http://mst.org.ar/?p=5947 Desde que conformamos nuestro frente entre el MST y el MAS, una gran cantidad de trabajadores/as, activistas obreros y estudiantiles, del movimiento de mujeres, militantes y simpatizantes de izquierda y  grupos y organizaciones nos han acercado sus saludos, muestras de apoyo y pedidos de querer conocer más del nuevo frente, confirmando que siempre un paso unitario en la izquierda es bien recibido.

En oposición a todas esas genuinas manifestaciones, el Partido Obrero acaba de publicar su primera opinión oficial sobre el tema. La verdad, por más que busquemos y busquemos, difícilmente se pueda encontrar un artículo de tan bajo nivel político y ajeno a la tradición de debate entre la izquierda, como el escrito por Gabriel Solano de PO en referencia a nuestro nuevo frente. En un pésimo artículo, dedicado a difamar y a insultar a dos partidos de izquierda, Solano dice entre otras barbaridades que el frente es de “un roto para un descosido”, que es “un acto de lumpenismo político de dos partidos que, en los últimos años, han tenido una trayectoria alejada de cualquier principio socialista”… y que “es necesario que la izquierda tome nota del carácter descompuesto de este nuevo frente y de la metodología con el que fue creado”.

Como puede notar cualquier lector, detrás de esa catarata de insultos Solano parece algo nervioso, si no no se entiende por qué dedica de manera tan burda tanta tinta en su periódico contra nosotros. La verdad, si PO quiere criticar el nuevo frente de izquierda que conformamos, la próxima vez podría darle esa tarea a alguien que pueda escribir algo interesante, en lugar de publicar algo que solo provoca vergüenza ajena. Por supuesto, todos sabemos que una nota en un periódico oficial representa la opinión de la dirección del partido responsable, lo cual es aún peor. Por eso queremos debatir las razones de fondo que llevan a PO a publicar un artículo tan pedante y ajeno a su delicada situación; ya que ha perdido la dirección política del FIT y eso debería hacerlo más reflexivo y menos engreído.

Las razones del divisionismo de PO

Por un lado, está claro que el frente MST-MAS le molesta. Porque la conformación del mismo deja en evidencia que el FIT representa solo una parte de la izquierda, porque ahora hay otro frente y además hay muchas otras fuerzas por fuera. Solo alguien que niega la realidad puede seguir diciendo que “la única izquierda es el FIT”. Y en política, como en todos los órdenes de la vida, negar la realidad no conduce a ningún lado. Nosotros, partiendo de la realidad, siempre hemos dicho que la unidad de la izquierda es una tarea pendiente y nuestro nuevo frente es un aporte importante hacia ese objetivo.

Por otra parte, y como puede comprobarse revisando seriamente los archivos de cada partido de los últimos tres años, tanto el MST como el MAS en reiteradas oportunidades le planteamos al FIT la unidad e incluso ingresar al FIT, y siempre rechazaron todas estas propuestas. Lo que equivale a decir que el nuevo frente MST-MAS nace a causa del sectarismo del FIT, que vive inventando excusas para negarse a la unidad. Increíblemente, ahora se queja porque se construyen nuevas unidades por fuera de ellos.

Además este tema se debería debatir partiendo de cuestiones reales, a diferencia de Solano que en su marcado infantilismo dice: “La larga declaración política elaborada por este matrimonio de compromiso no explica los motivos de su alianza salvo al final, cuando dicen que no queremos seguir peleando por separado contra la ley proscriptiva del régimen”. Evidentemente, Solano no quiere discutir seriamente porque no le conviene. Ya que la declaración del frente está plagada de razones y explicaciones políticas de izquierda, habla de la necesidad de enfrentar a Macri en la calle y en unidad, de la pelea contra las patronales, contra la burocracia sindical, de lo importante de trabajar para unir a la izquierda, de nuestro llamado a realizar un gran plenario unitario del sindicalismo clasista, de la estrategia de pelear por un gobierno de trabajadores y por el socialismo.

PO tergiversa la declaración política de nuestro frente y no quiere opinar sobre su contenido real, porque tendría que decir que es correcta. Entonces prefiere difamar, insultar, esconder la realidad debajo de un penoso artículo. Sin olvidar que además es correcto que nuestra declaración diga que peleamos juntos contra la proscripción del régimen ¿Qué tiene de malo esto? Nada. ¿O acaso hay que recordarle a PO que ese fue el único motivo por el cual se formó el FIT?

¿Cuál es entonces el principal porqué de esa nota tan divisionista?  PO la escribe, porque no le importa en lo más mínimo la unidad de la izquierda, ni para enfrentar el ajuste de Macri y las patronales ni para dar peleas políticas y electorales en común. Ya que si le interesara, comenzaría por reconocer que hay otro frente de izquierda y hacer alguna propuesta constructiva, como sí las hicimos nosotros hacia toda la izquierda. Como hace cualquier trabajador que siempre prioriza la unidad, la cuida, la defiende, sabe privilegiar los acuerdos; es el método esencial de la clase obrera frente a gobiernos y patrones. Lamentablemente PO tiene el método de la pequeña burguesía, pierde de vista lo esencial y funciona por histerias expresadas en el papel.

Hagamos grande el frente MST-MAS

De nuestra parte, queremos volver a decirle a toda la militancia de izquierda, a sus simpatizantes y votantes, a las y los trabajadores, a las  mujeres y a la juventud, que nuestro frente MST-MAS nació para unir todo lo que más podamos de la izquierda política y social. No hay artículo, ni insulto ni difamación que nos corra de ese objetivo. Sin prisa pero sin pausa vamos a seguir instalando en todo el país nuestro nuevo frente de izquierda. Cada compañera o compañero que quiera sumarse está invitada/o a hacerlo.

Acá podemos pelear en común por un programa de izquierda y socialista. Y también podemos debatir si hay matices o algunas diferencias, lo cual es lógico. Como también debe ser lógico saber convivir con esas diferencias, si tenemos un objetivo común de postular a la izquierda frente a todos los partidos del sistema. Luego de leer a PO queda muy claro que no quiere esta necesaria unidad, le cabe esa triste responsabilidad. Por eso te invitamos a que nos acompañes en este nuevo frente y proyecto que conformamos para impulsar y apoyar las luchas y para dar la pelea político-electoral, mientras mantenemos la unidad de toda la izquierda socialista y anticapitalista como objetivo.

Sergio García

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El FIT después de Atlanta Las peleas siguen, el sectarismo también https://mst.org.ar/2016/12/01/fit-despues-de-atlanta-peleas-siguen-sectarismo-tambien/ Thu, 01 Dec 2016 14:38:40 +0000 http://mst.org.ar/?p=5936 Parece mentira, pero es verdad. Parece increíble, pero es real. Tan solo un par de días después del acto de Atlanta, las dos fuerzas que conducen el FIT (PTS-PO) ya se estaban peleando nuevamente. 

Las acusaciones arrancaron esta vez por parte de PO, que denostó el discurso central de Del Caño y además acusó al PTS de no cumplir los acuerdos pactados.
El motivo final de esta nueva disputa, los coloca al borde del ridículo. PO cuestiona al PTS por haber tirado pirotecnia en el acto, cuando había un acta acordada de no hacerlo. Cuestión que muestra dos cosas insólitas; primero que haya necesidad de pactar no usar pirotecnia y segundo que el PTS no cumpla lo pactado. Una y otra cosa son incalificables.
La resultante de sus desacuerdos es que PO anuncia que así no habrá más acciones conjuntas en el FIT, cuando afirma Solano en su artículo que: “Los acuerdos se hacen para cumplirse. Advertimos que quien los viola, lo hace considerando que no habrá nuevas acciones comunes”. Aunque PO había dicho que el acto de Atlanta era para “poner fin a un inmovilismo inadmisible” (Nota de Ramal) ahora su balance de Atlanta es que se vuelve a las actividades separadas y a políticas distintas. La apariencia de que sí hay un frente unido, duró lo que un partido de fútbol. El balance que PO hace del PTS muestra su incomodidad notoria por haber perdido la dirección política del frente. Mientras el PTS hace gala de su infantilismo enrostrándole durante semanas el “cierra Nicolás de Caño” como su eje de convocatoria. El debate pirotécnico, solo es una muestra final que en el FIT nada ha cambiado después de Atlanta. Como perros y gatos, diría una vieja frase popular.

El verdadero debate, ausente

Sin embargo, hay otro debate que convendría hacer a fondo, pero nadie en el FIT los hace, es sobre la unidad de la izquierda. Del Caño habló en su discurso a la pasada, de ampliar el FIT. PO lo critica y explica por qué eso no sería correcto. A su vez Del Caño solo hizo ese planteo en general, para la tribuna, sin decir nada que lo comprometa de verdad. Porque no hay ningún planteo serio al respecto. Muy lejos de debatir un verdadero llamado a la unidad de toda la izquierda, el eje del acto de Atlanta fue la disputa entre ellos para ver quien llevaba más gente, quien recibía más aplausos. La pirotecnia fue parte de esa disputa por hacerse notar.
Todo esto por supuesto que es lamentable. Ya que el FIT tiene la principal responsabilidad en intentar unir más a la izquierda, y no la asume. En Atlanta, una vez más tiró la pelota afuera. Los miles de militantes, simpatizantes o votantes de izquierda que no son del FIT, verían positivo un llamado de verdad a ampliar la unidad, y sus propios votantes también. Pero esto no sucedió. Como tampoco el acto se aprovechó para convocar a una gran unidad y encuentro de todo el sindicalismo clasista, que frente al ajuste de Macri y las patronales con la complicidad de la burocracia sindical, debiera ser la principal tarea de la izquierda política y sindical. En este tema, de nuevo el FIT hizo silencio.

Nuestro frente, nuestra propuesta

De nuestra parte, acabamos de conformar un nuevo frente de izquierda y socialista entre el MST y el Nuevo MAS. Es un gran paso, que viene a fortalecer la pelea por lograr unir a la izquierda socialista y anticapitalista de nuestro país, por eso como planteamos en una nuestra declaración política, es un frente abierto a dialogar e incorporar más sectores. Y lo hicimos bajo un programa de izquierda, socialista y de independencia de clase, invitando a quienes lo compartan a sumarse. Además, volvimos a plantearle al FIT que estamos dispuestos a discutir la conformación de un gran frente de toda la izquierda. Tanto el MST como el MAS, por separado y en reiteradas ocasiones le hicimos esta propuesta. Ahora se la hacemos desde nuestro frente común, asumiendo nuestra parte de responsabilidad en intentar ampliar la unidad, tema que debería ser responsabilidad de todos.
Solo hay dos posibilidades; O el FIT asume esta realidad y se abre a discutir una verdadera unidad, o seguirá negándola envuelto en sus disputas internas e interminables. Es su decisión. La nuestra es haber dado hoy un paso unitario conformando un nuevo frente. Ahora comenzando a recorrer todo el país para hacerlo grande y ponerlo a disposición de apoyar e impulsar las luchas obreras, populares, de las mujeres y la juventud. En ese camino, si algún día el FIT reflexiona seriamente, nos encontrará abiertos a encontrar las formas de unir ambos frentes.

Sergio García

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El PTS contra la unidad y la coordinación de las luchas https://mst.org.ar/2014/09/03/pts-unidad-coordinacion-de-luchas/ Wed, 03 Sep 2014 14:59:59 +0000 http://mst.org.ar/?p=4831 La CTA que conduce Micheli, de la que la Corriente Sindical del MST es parte de forma independiente, convocó al paro activo de 36hs, arrancando a las 12hs del 27 de agosto y llamó a cortar los accesos a la Capital para confluir una gran marcha de Plaza de Mayo al Congreso. Y llamó a parar también el 28. Todo esto con un programa correcto y diferenciado de la CGT, donde se plantea prohibir los despidos y suspensiones, fábrica que cierra se ocupa, por la reapertura de paritarias, inmediato aumento salarial y de planes sociales, por el 82% móvil a los jubilados, anular el impuesto al salario, el desprocesamiento de los luchadores, la derogación de la ley antiterrorista y suspender el pago de la deuda externa.
El paro fue fuerte en ATE, docentes, salud y lugares del interior donde la CTA tiene peso. Los cortes del Puente Pueyrredón, Saavedra y la Richieri fueron fuertes y contundentes. Y la marcha fue muy masiva, con la participación de delegaciones de obreros y delegados de EMFER-TATSA y de LEAR que votaron en asambleas concurrir.
Pero el PTS que hace tiempo propone el paro por 36hs, que impulsó el Encuentro de Trabajadores en Lucha para unificar y coordinar las luchas en curso, estuvo ausente y no participó de la medida ni de los cortes ni de la marcha. Ninguna crítica que el PTS pudiese tener a la CTA justifica semejante sectarismo que, en vez de unir y potenciar las luchas en curso, apunta a aislarlas y debilitarlas.
En la marcha y acto en Congreso, habló un miembro de la Interna de LEAR que leyó un texto aprobado en la asamblea. Hablaron también dirigentes de organizaciones sociales y de izquierda como Vilma Ripoll, junto a Pablo Micheli.
El PTS mostró una vez más que sus dichos «combativos», a favor de unir y coordinar las luchas, son falsos. Solo quieren coordinar si el que dirige es el PTS. O si convocan burócratas como Moyano o Baradel al que le exigieron un inexistente plan de lucha en SUTEBA en vez de reclamar que se sumaran al paro activo de 36hs que había en la realidad.
Ya en el Encuentro de Trabajadores desaprovecharon una gran oportunidad, al querer imponer burocráticamente resoluciones elaboradas por el PTS, no consen-suadas, ni con las Internas de la Mesa del Encuentro ni con las otras corrientes que participamos.
Las luchas enfrentan un frente sólido de las patronales, la burocracia y el gobierno, el que solo puede enfrentarse con la mayor unidad, extensión y movilización, además de apoyar y respetar las decisiones de las asambleas y una coordinación efectiva de todos los sectores.

Carlos Ugarte

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