Gabriela Perri – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Sun, 06 Sep 2020 00:02:14 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png Gabriela Perri – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Teorías conspirativas, crisis y política https://mst.org.ar/2020/09/05/teorias-conspirativas-crisis-y-politica/ Sun, 06 Sep 2020 00:02:14 +0000 https://mst.org.ar/?p=27022 En los últimos años, ha surgido una nueva corriente de seguidores de teorías de conspiración, impulsada por la facilidad con que se las encuentra en internet y la difusión que obtienen en las plataformas como blogs, foros, youtube o twitter.

Las principales teorías que circulan por internet nos cuentan de un “plan mundial” de dominación, del “nuevo orden mundial”, de “reuniones del club de bilderberg” y otras formas de control mundial. Pero ¿de dónde surgen todas estas teorías?

Hace más de un siglo, en la Rusia zarista, se editó por primera vez “Los Protocolos de los Sabios de Sion”. El autor Mathieu Golovinski, mostraba en su libro la existencia de un plan de los judíos para controlar todas las esferas de la sociedad y gobernar a toda la humanidad. En 1921 se demostró que este libro era una copia del libro “Diálogo en los infiernos entre Maquiavelo y Montesquieu”, publicado por Maurice Joly en 1864. Maurice joly, anti-bonapartista, aspiraba exponer que Napoleón III y sus seguidores conspiraban para apropiarse Francia. Investigaciones recientes superponiendo ambos libros demostraron que Golovinski se limitó a reemplazar «Francia» por «el mundo» y «Napoleón III» por «los judíos. Así de escandaloso el plagio.

El libro fue pergeñado y difundido por Pierre Rachkovski, un agente de la policía secreta zarista, para justificar los linchamientos multitudinarios que los judíos recibían. El antisemitismo de este libro tenía como objetivo también demonizar a los partidos revolucionarios de obreros que surgían en esa época de decadencia del imperio ruso, que estaban compuestos por trabajadores e intelectuales de origen judío. La fecha de su publicación en 1902 no tenía nada de casual, ya que se estaba dando el acrecentamiento del desarrollo industrial y la organización de las masas obreras que surgieron de este, y que exigían mejores condiciones laborales y mejoras en su calidad de vida, movilizándose así en contra del régimen del zar Nicolás II y desembocando en la revolución de 1905. Estos movimientos y reclamos fueron objetivos a derrotar por parte de la policía secreta del régimen zarista, aterrada por perder su poder. Así, en medio de un régimen decadente y en crisis, surge el germen de las teorías conspirativas actuales sobre el dominio mundial por parte de un selecto grupo tras las sombras.

Esas ideas volvieron a surgir en medio de un régimen en crisis, como fue la República de Weimar, un régimen político imperialista impuesto por los ganadores de la Primera Guerra Mundial, en el que la clase trabajadora alemana fue la que se llevó la peor parte, además de que ya venía devastada después de la guerra imperialista. Esta crisis desencadena la revolución de 1918 que termina fracasando. La crisis continuó creando mayor descontento social en Alemania. Con el surgimiento de Adolf Hitler y el partido nazi, inspirados en este libro, el régimen fascista se encarga de encontrar un chivo expiatorio a la crisis, culpando a los judíos y también persiguiendo a los comunistas diseminando las ideas escritas en la antigua Rusia sobre la conspiración, desatando una de las peores atrocidades cometidas por el fascismo y la humanidad decadente y barbárica: el holocausto.

Ya no es un régimen político acabado como el de los Zares, ni las imposiciones imperialistas de austeridad que terminaron el fascismo; hoy, es el sistema capitalista en su conjunto el que está en crisis, y los principales defensores  de este sistema decadente, las derechas nacionalistas, vuelven a estas ideas que partieron de una falsificación para justificar el linchamiento de judíos y obreros revolucionarios.

En la sociedad actual en la que vivimos, donde la post-verdad y las fake news han entrado fuertemente en la escena política, estas teorías sin fundamentos han tomado fuerza y prevalecen en sectores sociales y variantes políticas, posicionadas como anti-políticas y que dicen estar por fuera del régimen político tradicional, estas teorías carentes de rigurosidad científica tienen terreno fértil. Así es como surge la teoría de que el virus del Covid-19 tiene por objetivo el colapso económico, y que la solución es una vacuna que nos rastreara a todos lados; o “el plan karegi” de mezcla de “razas” para crear humanos dóciles y obedientes que trabajaran por menos salarios; o la teoría del dominio mundial por parte del magnate judio George Soros.

La realidad concreta es que vivimos en un sistema decadente de producción anárquica que destruye el planeta dando origen a estos virus pandémicos. Un sistema en el que los imperialismos destruyen países en Medio Oriente para obtener sus recursos, obligando a sus pobladores a mudarse a otros países y cobrar miserias a beneficio de empresarios y bancos que desde la crisis económica de 2008 no logran recuperar su tasa de ganancias.

El verdadero mal no está oculto ni se esconde, está a vista de todos y es el sistema capitalista y la burguesía, que destruye el planeta talando y quemando árboles, dinamitando montañas, llenando de petróleo los océanos, precarizando trabajadores en todo el planeta, con el fin de mantener altas sus ganancias.

En esta crisis hay que tomar partido por enfrentar el verdadero poder que domina el mundo, la burguesía, y los planes de austeridad de las derechas nacionalistas, racistas y misóginas que quieren mantener el status quo de destrucción y explotación imperante.

Emanuel Oliva y Gabriela Perri

]]> Córdoba se sumó a la jornada nacional contra el acuerdo porcino con China https://mst.org.ar/2020/09/01/cordoba-se-sumo-a-la-jornada-nacional-contra-el-acuerdo-porcino-con-china/ Tue, 01 Sep 2020 23:54:35 +0000 https://mst.org.ar/?p=26805 Mientras maniobran desde Cancillería para hacer pasar un acuerdo con China que no tiene licencia social, se multiplican las acciones de rechazo.

Este martes 1 de septiembre en distintas ciudades del país de forma simultánea el MST y la Red Ecosocialista realizaron acciones en frente de la Cancillería, Legislaturas y sedes de gobernaciones locales.

En Córdoba, a las 17 horas, frente a la Legislatura provincial se llevó adelante una intervención rechazando el acuerdo porcino y ecocida y también denunciando la intencionalidad de los incendios que castigaron a más de 45 mil hectáreas de monte nativo las semanas anteriores, para ampliar las fronteras agroganaderas -también necesarias para la instalación de las granjas de cerdos- y el desarrollismo inmobiliario.

Mientras el gobierno provincial de Juan Schiaretti está ansioso por la aprobación del proyecto y hace reuniones para que se instale alguna granja en la provincia, la concentración se llevó a cabo frente a la Legislatura, el lugar donde se concentra el poder político que toma las decisiones en nombre de la ciudadanía.

La legisladora por el MST en el FIT Unidad, Luciana Echevarría, apoyó  la acción y declaró: “El desastre ambiental que estamos viviendo es la consecuencia de la implementación de un modelo productivo que prioriza los intereses de los empresarios por sobre la vida y la salud de millones. Al monte lo incendiaron para seguir expandiendo la frontera sojera y prepararse para alimentar a los cerdos chinos. Estas granjas sólo pueden traer más contaminación y enfermedades. La causa de los incendios no es la sequía, sino el saqueo que impulsan sin grieta todos los gobiernos y espacios políticos, con excepción de la izquierda”.

Finalmente, agregó: “Estamos en una situación crítica desde el punto de vista socioambiental. Mientras las comunidades reclaman en defensa del territorio, Schiaretti negocia con el gobierno nacional la instalación de estas megafactorías. Hoy es más urgente que nunca defender la salud y el ambiente, por eso rechazamos este acuerdo y llamamos a la sociedad a acompañarnos».

Guadalupe Limbrici y Gabriela Perri

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