Grecia – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Wed, 21 Jun 2023 15:24:30 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png Grecia – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Otra muestra de la barbarie capitalista. Grecia: centenares de personas ahogadas en un naufragio https://mst.org.ar/2023/06/21/otra-muestra-de-la-barbarie-capitalista-grecia-centenares-de-personas-ahogadas-en-un-naufragio/ Wed, 21 Jun 2023 12:38:00 +0000 https://mst.org.ar/?p=33288 Otra vez las fronteras de la Unión Europea (UE) se tiñen de muerte, esta vez en el Mar Jónico. Hace falta un gran movimiento en defensa de las personas migrantes. El imperialismo capitalista conduce a la barbarie(1).

Escribe: Rubén Tzanoff

Durante la madrugada del miércoles 14 de junio hubo un nuevo naufragio en las costas griegas, en el Mar Jónico. En esta oportunidad se hundió un viejo pesquero con centenares de personas a bordo. Había zarpado de Egipto e hizo escala en la ciudad libia de Tobruk, en donde abordaron los migrantes, que navegaron durante cinco días antes del hundimiento.

Cifras aterradoras de muertos y desaparecidos

Hasta el jueves 15, se habían hallado 78 cadáveres y 104 sobrevivientes. Según estimaciones de las personas que se salvaron, en el pesquero había unas 750 personas. Las cifras indican que hay centenares de personas desaparecidas en el mar. En la nave siniestrada había inmigrantes sirios, egipcios, pakistaníes y palestinos.

El médico Manolis Makaris, jefe de Cardiología del Hospital de Kalamata, la ciudad más cercana al naufragio, atendió a muchos supervivientes. Le trasladó a la cadena radio-televisiva griega ERT1 el testimonio aterrador de un sobreviviente que vio a «cien niños en la bodega» del barco, en donde también viajaban las mujeres.

Cinismo asesino

Las autoridades griegas decretaron tres días de luto y detuvieron a nueve egipcios, entre los que estaría el capitán de la embarcación, bajo la acusación de tráfico de personas. El Tribunal Supremo de Grecia ordenó la apertura de una investigación para esclarecer responsabilidades. El gobierno de Atenas afirmó que los inmigrantes rechazaron la ayuda del guardacostas…

Son unos cínicos. Hace años que Atenas ejecuta devoluciones en caliente de inmigrantes que pretenden asilo y es reacio a la ayuda humanitaria en el mar. Lo concreto es que el guardacostas griego se aproximó al pesquero sobrecargado de personas en aguas internacionales, lo filmó antes de naufragar y no hizo nada por auxiliar a las personas en emergencia para salvar sus vidas.

Fronteras de la muerte

Semejantes brutalidades no son excepciones, se repiten en España, Francia, Italia y Grecia, entre otros países. Es el nefasto resultado de la construcción de la «Europa Fortaleza» por parte de las autoridades de la Unión Europea, los gobiernos que la integran y sus vecinos gendarmes, como Marruecos y Turquía. En mayor o menor medida, todos son cómplices necesarios de blindar las fronteras externas e internas del bloque imperialista. Lo hacen para impedir el ingreso de personas desesperadas que huyen de las guerras, de los regímenes represivos, del hambre y de la pobreza. En la UE no hay «democracias avanzadas», sino un bloque integrado por gobiernos insensibles a los derechos humanos de los inmigrantes africanos, asiáticos y de otras regiones del mundo.

En defensa de las personas migrantes

Es necesario generar un gran movimiento unitario para que no haya más muertes en las fronteras, castigar a los responsables de tantas tragedias evitables y por los derechos de los migrantes. Las fronteras por tierra y mar de la rica Unión Europea se levantan apilando los cadáveres de miles de personas que sólo quieren una vida mejor. Es una muestra repetida de la barbarie a la que conduce el sistema del imperialismo capitalista. Hay que derrotarlos para construir un mundo sin fronteras, con plenos derechos sociales y democráticos, algo que sólo puede llegar de la mano del socialismo.

La raíz de la barbarie: el capitalismo

Pasados ya varios días tras el naufragio, a los 80 cadáveres hallados en el mar griego hay que sumarle las más de 500 personas que también viajaban hacinadas en el barco pesquero y se hundieron para siempre con él. Con un total que así supera las 600 muertes, estamos ante una de las mayores tragedias de migrantes en el Mar Mediterráneo.

A su vez, a la detención de nueve tripulantes egipcios entre el total de rescatados se suma la de un pakistaní bajo la misma acusación: tráfico de personas, por lo que todos ellos están procesados. Pero detrás de los implicados en forma directa en este nuevo episodio inhumano, repudiable y que nos llena de bronca, hay causas sistémicas.

Como bien señala la Resolución sobre Europa aprobada en el 2° congreso mundial de nuestra Liga Internacional Socialista, realizado en marzo pasado en Barcelona: «Cada año miles de personas mueren intentando entrar a la UE, a veces abandonadas en el mar. La construcción de la ‘Europa fortaleza’ implica varios aspectos: a) establecen gendarmes extra-fronteras mediante convenios de la UE con países como Turquía o Marruecos para frenar a los migrantes; b) si pasan esa barrera, aplican las detenciones y deportaciones inmediatas, ‘en caliente’; c) en casos de ingreso transitorio, funcionan campos de retención en condiciones cada vez más duras e inhumanas; d) si logran entrar y no ser retenidas o expulsadas, las personas migrantes sobreviven indocumentadas y en condiciones de precariedad y hasta semiesclavitud laboral. La guerra en Ucrania agravó esta situación, con cientos de miles de nuevos migrantes forzosos hacia los países de Europa occidental.»2

Todos los gobiernos de la burguesía imperialista europea, sea con discursos antiinmigrantes y racistas o con lágrimas de cocodrilo, cierran cada vez más sus fronteras y hasta tercerizan las barreras. Por ejemplo Giorgia Meloni, la jefa del gobierno de extrema derecha italiano, recibió días atrás en Roma a uno de los caudillos de Libia, el general Jalifa Haftar, para negociar el precio de la subcontratación de los campos libios de refugiados, barrios marginales rodeados de alambre de púas, a fin de que no migren a Italia.

Esa misma Europa, la vieja Europa, es la que en ocasión de la Primera y la Segunda Guerra Mundial empujó a millones y millones de personas con hambre y desesperación hacia América Latina, EE.UU. u otros países. Cuando lo necesitó, saludó que sus emigrantes fueran bien recibidos en destino e integrados a su nueva sociedad. Pero ahora, cuando intentan llegar a la UE migrantes en peores condiciones desde otros países, muchos de los cuales fueron colonias y hoy siguen siendo semicolonias europeas, los deja morir sin piedad. Una doble moral que asquea.

Nadie se va de su pueblo ni de su país en condiciones de precariedad tan extrema porque quiere, por capricho. Si migra así, de hecho huyendo y a riesgo de hundirse en el mar, lo hace para no seguir padeciendo situaciones insostenibles, a menudo de vida o muerte. Nadie de Bolivia, Paraguay, Perú, Venezuela, Senegal o donde sea viene a sacarle el trabajo a ningún argentino, como tampoco ningún argentino se va al exterior a sacarle el trabajo a otra persona: van o vienen como pueden, en busca de un futuro mejor para ellos y sus familias.

La causa de fondo de este verdadero asesinato y de tantas otras barbaries es este sistema capitalista, inhumano por naturaleza, que practica y glorifica la libre circulación de las mercaderías y los capitales por el mundo para que la burguesía embolse sus ganancias, pero a la vez prohíbe y persigue la libre circulación de seres humanos que por hambre, guerra, persecución u otra necesidad vital abandonan su país de origen y migran hacia otros horizontes.

Entonces, mientras seguimos exigiendo el castigo a los culpables de estos crímenes, la recepción y el trato humano a los migrantes, la regularización e igualdad de derechos para los sin papeles, tenemos que organizarnos políticamente en cada país y a nivel internacional para luchar sin tregua para derrotar al capitalismo y construir el socialismo, una sociedad justa, igualitaria y sin fronteras en la que nadie deba migrar contra su voluntad.

Pablo Vasco

1 Reproducimos la nota publicada el 16 de junio en la web de la Liga Internacional Socialista (LIS).

2 https://lis-isl.org/2023/03/14/2-congreso-de-la-lis-europa-en-clave-de-guerra-crisis-y-luchas-sociales/

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Los debates en la izquierda sobre Grecia https://mst.org.ar/2015/08/26/debates-en-izquierda-grecia/ Wed, 26 Aug 2015 16:32:51 +0000 http://mst.org.ar/?p=5452 Los compañeros del FIT, en sus distintas expresiones se opusieron a Syriza cuando ésta enfrentaba a los viejos partidos capitalistas y hoy también se centran en criticar a quienes están formando un nuevo partido. Altamira de PO dice: «La Plataforma de Izquierda fue la principal cómplice de la línea capituladora de Syriza, y su posición actual es una adaptación a su propio fracaso». Es un planteo muy alejado de la realidad. Es público que el ala izquierda de Syriza fue la piedra en el zapato de Tsipras y quien se mantuvo defendiendo el programa que llevó a Syriza al gobierno. Lo menos que puede hacer una organización de izquierda, es reconocer los hechos tangibles, sobre todo cuando su propio grupo en Grecia prácticamente ha desaparecido sin pena ni gloria en medio de semejante proceso. Algo similar ya le había pasado a PO en Venezuela, donde también fue comentarista del proceso bolivariano. Por su parte el PTS desde La Izquierda Diario dice: «hay sectores de esta izquierda que ya proponen un nuevo mejunje que una a todos los que están en contra del ajuste o eventualmente en contra del euro, sin distinción de clase ni de programa. Parece que no sacaron ninguna conclusión de su participación en Syriza y en su gobierno». Insólitamente, cuando se está punto de aplicar un brutal ajuste, el PTS critica a quienes rompen con Syriza y correctamente convocan a la unidad para enfrentarlo. Además, no es cierto que esa convocatoria no tenga programa.
Creemos que detrás de esas equivocadas posiciones, no puede esconderse el debate central: salta a la vista que el lugar para los revolucionarios era dentro de la experiencia de Syriza, por eso ahora nuevamente es de su seno que surge lo más avanzado para una nueva alternativa de peso real en la izquierda. Frente a esa realidad evidente, quienes se opusieron a ser parte de Syriza en Grecia ¿Lograron trascender y hacer que avance la izquierda? ¿Fueron o son hoy una alternativa para millones? ¿Pudieron demostrar en la realidad un crecimiento superior al que ahora tendrá el nuevo partido surgido del seno de Syriza? Sencillamente no, porque el proceso central de experiencia de miles pasaba por la experiencia dentro de Syriza y no por fuera, por eso les pasó por al lado la principal experiencia y siguieron en la marginalidad política. Por esa razón, más allá de que seguramente hay valiosos compañeros en otras organizaciones, quien emerge con fuerza en la escena política es el nuevo partido Unidad Popular. Ojalá pueda confluir con quienes impulsaron el NO, pero no puede ocultarse el peso importante que pasan a tener en la vida política griega los escindidos de Syriza. Esa es la realidad.
En resumen, la claudicación del sector de Tsipras no invalida la construcción de grandes coaliciones amplias, lo que sí hace necesario, es que en ese tipo de experiencias las alas revolucionarias peleemos por ser mayoría dentro de esas coaliciones. Así podría suceder en nuestro país si todos los sectores provenientes del trotskismo actuáramos juntos, en el marco de una coalición que contenga a otras vertientes de izquierda. Ese es el debate y no otro.

En España y en Podemos, se abre un debate similar  

Mientras Íñigo Errejón, importante dirigente de Podemos, defendió lo hecho por Tsipras, el portavoz de Izquierda Anticapitalista Raúl Camargo, diputado de Podemos en la Asamblea de Madrid, llamó el sábado en el mitin final de la universidad de verano de la formación a «defender a Unidad Popular frente a un Tsipras que «ha acabado diciendo no se puede». La corriente de Podemos pide la vuelta a un programa electoral como el de las elecciones europeas, más democracia en el partido y que se deje claro que «de ninguna manera se va a gobernar con el PSOE». Camargo agregó: «Ahora la gran disyuntiva es entre los que aplican las políticas de austeridad y que dicta la Troika, los que dicen: aunque no les guste tenemos que hacer eso porque si no las consecuencias serán peores y los que se rebelan y dicen: no, hay otra alternativa. Pero hay que tener coraje y decir sí se puede. Nosotros tenemos que defender a Unidad Popular».

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Con el pueblo griego y el ala izquierda de Syriza, seguimos diciendo NO a la austeridad https://mst.org.ar/2015/07/17/pueblo-griego-ala-izquierda-de-syriza-seguimos-diciendo-no-austeridad/ Fri, 17 Jul 2015 21:14:32 +0000 http://mst.org.ar/?p=5430 La votación del Parlamento es un ataque a la voluntad popular

Finalmente, el miércoles 15 el Parlamento griego votó por 229 votos contra 64 el acuerdo propuesto por el poder político y económico europeo y acordado con Tsipras y la mayoría del gobierno de Grecia. Lo votó en acuerdo con los partidos tradicionales y con el voto en contra de una importante porción de los diputados de la propia Syriza: 40 diputados de izquierda no acompañaron al gobierno. Esa votación a favor del plan de austeridad marca un antes y un después en la situación y es un retroceso para ese país. El paquete de medidas acordado incluye la suba de la edad jubilatoria, recortes salariales, mantiene planes de privatizaciones, recorta pensiones, pone nuevos impuestos al pueblo y compromete a Grecia a seguir pagando una deuda externa ilegítima e impagable.

Durante varios días los responsables de las negociaciones por parte del gobierno griego insistieron en que no había otra posibilidad, que no compartían el contenido pero que había que acordarlo. No es así. Lamentablemente la mayoría gubernamental de Syriza, comenzando por Tsipras, terminaron cediendo en toda la línea ante el poder del capitalismo europeo. No es que no había otro camino, sino que hace meses se eligió un camino equivocado, que condujo a un resultado negativo, que en los hechos es una traición a la voluntad popular expresada en el NO el 5 de julio en el referéndum y a la que se había expresado en enero cuando millones pusieron a Syriza en el gobierno.

Ante las enormes presiones de Alemania y la troika, la única posibilidad era apoyarse precisamente en la movilización popular expresada en los días previos al referéndum. La victoria del NO había mostrado una clara relación de fuerzas favorable para defender la independencia y dignidad del pueblo griego y desde ahí convocar a la solidaridad internacional contra la austeridad y el chantaje de la troika, solidaridad que ya se había hecho sentir en muchos países y podía extenderse. Lógicamente no era un camino fácil, pero era el correcto y el único que podía abrir una nueva situación en donde las necesidades populares fueran la prioridad.

En lugar de hacer esto, se capituló ante la presión internacional colocando a Grecia en una situación de dependencia y ajuste. Nada de esto había votado y reclamado el pueblo griego. Así lo expresó una declaración por mayoría del propio Comité Central de Syriza un día antes de la votación parlamentaria. Como bien dijo esa misma noche la presidenta del Parlamento y dirigente del ala izquierda de Syriza, Zoe Konstantopoulou: «El pueblo griego habló, dijo no a los ultimátum, a las extorsiones, a la propaganda, dijeron no a los memorándum. No tenemos derecho a interpretarlo como un no con condiciones. Todo lo incluido en este acuerdo ha sido votado en contra por la mayoría de la población y tenemos la obligación de defender esa posición, porque todo nuestro poder viene del pueblo griego”.

Desde el MST-Nueva Izquierda somos solidarios con la pelea que fue dando junto al pueblo griego el ala izquierda de Syriza, organizada en distintos sectores que integran la “Plataforma de Izquierda”. En especial reivindicamos a la juventud de Syriza, que antes y después del referéndum se jugaron con fuerza a movilizar contra la troika y los planes de austeridad avalados por su propio gobierno. También a otras organizaciones sociales y políticas de izquierda que levantaron en común con el ala izquierda de Syriza los comités por el NO previos al referéndum. Todos ellos, de una u otra forma, con aciertos y errores, intentaron que se cumpla la voluntad popular. Y si bien no pudieron frenar la votación del Parlamento, son la base esencial para las peleas concretas que se vienen contra su aplicación y por seguir construyendo una herramienta política anticapitalista y anti-austeridad en Grecia.

En el ala izquierda de Syriza es en quien radica la mayor responsabilidad política para los tiempos que se vienen. Si el sector gobernante de la coalición de izquierda radical abandonó su propio programa y objetivos, se transforma en una tarea imprescindible enfrentar ese rumbo y organizar políticamente a los miles y miles de trabajadores y jóvenes que se sienten defraudados, pero a la vez siguen creyendo en el camino anticapitalista y anti-austeridad por el cual fue electo el gobierno actual.

En este sentido, compartimos las palabras de Stathis Kouvelakis, dirigente de dicha ala izquierda cuando dice: “Está la Plataforma de Izquierda. El pueblo griego sabe, y los medios lo repiten constantemente, que para Tsipras, la principal piedra en el zapato es Lafazanis y la Plataforma de Izquierda. Podemos agregar a Zoe Konstantopoulou. Pienso que eso es lo que hemos ganado de esa situación. Tenemos una base desde la cual comenzar un nuevo ciclo, una fuerza que ha estado en el frente de esa batalla política y carga con esta experiencia sin precedentes. Todos entienden que si fracasamos, si no estamos a la altura de la situación, la izquierda se reducirá a ruinas luego de esto. Desde esta perspectiva, que es la perspectiva de la reconstrucción de la izquierda anticapitalista, sin pretender que somos la única fuerza que cumplirá un rol importante, reconocemos la magnitud de los desafíos, lo cual pone una responsabilidad muy grande sobre lo que hagamos aquí y ahora”.

También son correctas las declaraciones de otra corriente -DEA- que integra la Plataforma de Izquierda y plantea: “El pueblo del NO -esa fuerza popular masiva, la alianza de clase de las y los trabajadores, de los pobres y de la juventud que emergió en la batalla del referéndum- sigue ahí y nos muestra que la voluntad para luchar, así como la cólera que generan sus condiciones de vida, no solo existe sino que ha aumentado en el seno de la sociedad. La dirección de esta lucha contra el nuevo memorándum puede recaer en nuevas manos. Esto significa que la lucha continuará con el mismo objetivo de siempre: abolir los memorándum y revertir la austeridad. También en Syriza, continúa existiendo la Syriza de izquierda y su alma radical. El gobierno y el ala moderada del partido consideran, con razón, que esta izquierda puede ser un obstáculo en la gestión y la puesta en marcha del nuevo memorándum y profieren amenazas en torno a medidas disciplinarias y de expulsión. Exigen disciplina en torno a las decisiones del partido. Ahora bien, para la izquierda, lo más importante es la disciplina en torno a su programa y a su estrategia política, que comporta la derogación de los memorándum, revertir la austeridad, renunciar al pago de la deuda y poner en pie las medidas básicas del programa de Tesalónica de Syriza. Es decir, una disciplina en torno a los principios y valores inviolables de la izquierda, así como una disciplina a las decisiones colectivas adoptadas en torno a esas dos cuestiones… Por último, pero no menos importante, también existe la izquierda que no está en Syriza, la de los movimientos sociales y la del voto NO. Cualesquiera que sean los errores cometidos y los desacuerdos que hayan podido existir entre nosotros, durante estos últimos años hemos estado juntos en la calle y en las luchas y hemos ganado la batalla del referéndum del 5 de julio. En este nuevo ciclo de luchas sociales y políticas, podemos y debemos trabajar codo con codo”.

De nuestra parte, creemos firmemente en la necesidad de conformar grandes coaliciones políticas de izquierda que se jueguen a disputar el poder real. En Grecia, las mejores y más avanzadas experiencias se han hecho en esta disputa política y dentro del proceso vivo de Syriza y no por fuera de él, como alienta equivocadamente un sector de la izquierda sectaria en nuestro país. El hecho cierto y lamentable de que un sector de Syriza no haya pasado la prueba no implica renunciar a la disputa por construir grandes alternativas de izquierda, ahora en otras condiciones. Por eso alentamos que del seno de esta experiencia política y social, y en unidad con quienes quieran, surjan nuevos reagrupamientos políticos amplios y de izquierda que permitan seguir batallando en Grecia y en el mundo por un camino anticapitalista. Nuestro compromiso es apoyar ese camino y al pueblo griego que en las calles, los próximos meses, seguirá dando pelea por sus derechos sociales contra el acuerdo votado en el Parlamento y contra su implementación.

Buenos Aires, 17 de julio de 2015

Dirección Nacional del MST-Nueva Izquierda

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Negociación de la deuda griega con la troika, Merkel y Hollande. Tsipras en su laberinto https://mst.org.ar/2015/06/11/negociacion-de-deuda-griega-troika-merkel-hollande-tsipras-en-su-laberinto/ Thu, 11 Jun 2015 16:48:28 +0000 http://mst.org.ar/?p=5386 Una decisiva «negociación» sobre las condiciones del pago de la deuda griega se está llevando entre el gobierno del primer ministro griego Tsipras con los integrantes de la Troyka (Banco Central Europeo, Unión Europea y FMI), la canciller alemana Ángela Merkel y el presidente francés François Hollande.
Del lado del frente imperial las condiciones para desembolsar un nuevo tramo del «rescate» europeo, para que Grecia siga pagando su deuda y no entre en default, son las condiciones más leoninas conocido hasta ahora a un país dependiente. El país esta devastado por la complicidad de su burguesía local con los negocios del imperialismo europeo, tiene una fraudulenta deuda externa equivale al 175% de su PBI, y ha sufrido innumerables medidas de ajuste sobre su pueblo, desde la firma del Memorandum con la Troika en el 2010.
Grecia no recibe fondos del exterior desde Agosto del 2014 y desde esa fecha al presente ha pagado vencimientos de deuda por $ 17.000 millones de euros (que representa el 10% de su PBI), lo que ha vaciado sus finanzas. Por eso no ha podido cumplir con varios vencimientos de junio con el FMI, y ha acordado pagarle el monto completo de ellos de 1.600 millones de euros el 30 de Junio. Para cumplir con este y nuevos vencimientos necesita el desembolso del segundo tramo del rescate de 7.200 millones de euros.
La Unión Europea le exige a Tsipras profundizar el insoportable plan de «austeridad» con medidas tales como lograr un superávit primario de la economía, del 1% este año, 2 % en 2016, 3% en 2017 y 3,5% en 2018. Reducir fuertemente las pensiones (que ya han caído entre un 20 y un 44%), que significan un recorte presupuestario de 900 millones de euros este año y 1.800 millones el próximo y que el país no vuelva a permitir los convenios laborales, prohibidos por el anterior gobierno por exigencia de los acreedores. Y un aumento importante del IVA, entre los que se destaca el aumento de 10 puntos porcentuales sobre la factura de la luz.
Tsipras viene resistiendo los puntos más duros de estas exigencias, pero dentro de una política de conceciones crecientes a las duras exigencias de los dirigentes europeos. Primero abandonó o postergó sin fecha, el programa de Tsanolica, que fue la base electoral de Syriza que planteaba medidas de carácter unilateral para no seguir cediendo a la política de ajuste del pueblo griego para pagar la deuda y emprendió una política de negociación.
Luego y como el propio ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, ha admitido, tuvo que ir violando parcialmente lo que para el gobierno griego eran las llamadas «líneas rojas» que no se podían cruzar y que tenían que ver con la aplicación de reformas que contribuyeran a una mayor caída de los salarios e ingresos del pueblo griego. Ha tenido que postergar sin fecha la subida del salario mínimo de 586 euros actuales a los 751 previos a la crisis, la concesión de la 13ª paga a los jubilados con pensiones inferiores a 700 euros (el 45% percibe menos de 665), o la postergación de la eliminación de un injusto impuesto inmobiliario. Y continuar con el plan de privati-zaciones, entre ellas de 14 aeropuertos regionales.

La cumbre en Bruselas de Tsipras con Merkel y Hollande

Este 10 de junio una nueva ronda reunió a los primeros mandatarios con autoridades de las instituciones que constituyen la Troika. Tsipras pretendería moderar las exigencias para el desembolso de los 7.200 millones de euros contemplados en el plan de rescate: un 0,75% de superávit versus el 1 % que le exigen, recortar solo las prejubilaciones, bajar tal o cuales puntos en el aumento del IVA, etc. y tensar la cuerda hasta el final para cerrar una negociación «más favorable».
Lo cierto es que el «ajuste» al pueblo griego, está llegando a un límite insoportable. La sed de ganancias de los banqueros y capitalistas europeos pareciera no tener límites, y como algunos analistas sostienen el castigo ejemplar sobre Grecia, está destinado a servir como ejemplo y escarmiento para aquellos pueblos que opten por variantes como Syriza o Podemos.
Tsipras se encuentra entonces en su laberinto. No hay negociación «razonable» posible con la Troika y el imperialismo europeo, se trata de enfrentar sus exigencias con una política soberana que repudie los Memoran-dums y ponga por delante el programa con el que Syriza derrotó a los partidos del ajuste y la entrega. Ese es el debate que se ha generado al interior de la izquierda radical griega organizada en Syriza y que sigue con pasión toda la vanguardia mundial.

  Gustavo Giménez

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Los debates en Syriza y sus perspectivas https://mst.org.ar/2015/06/11/debates-en-syriza-perspectivas/ Thu, 11 Jun 2015 16:30:21 +0000 http://mst.org.ar/?p=5387 Al calor de la pelea entre Grecia y la troika, se ha ido desarrollando dentro de Syriza, la coalición de izquierda que gobierna, un profundo debate sobre el camino adoptado por Tsipras y su equipo y las distintas alternativas posibles. No es un debate menor, ya que detrás de la negociación con la comunidad europea está la perspectiva y el futuro del proceso de cambio griego, y el saber si Syriza será un proyecto que va a ir avanzando en su ruptura con el capitalismo imperialista europeo o comenzará a debilitarse con un sesgo de consternación en la base obrera y popular que la llevó al gobierno.
Como se viene observando, Tsipras con su sector está llevado adelante una línea de negociación sobre la base de varias e importantes concesiones, sobrepasando el límite de las llamadas «líneas rojas» que se había comprometido no pasar. Allí es que surge la voz crítica del ala izquierda de Syri-za, que a través de diversos dirigentes hicieron público el debate y sus propias propuestas alternativas. Este sector, que perdió el último debate en el Comité Central de Syriza, igualmente avanzó a sacar casi el 45% de los votos y también pudo instalar en la opinión pública y entre la izquierda internacional, que hay precisamente un debate y que hay distintas miradas dentro de Syriza; y eso es un mérito importante. Stathis Kouvelakis, dirigente de Syriza dice: «el marco que propone Tsipras es el de la austeridad atenuada; en ningún caso, el de una ruptura con la austeridad». Como puede verse, no es un debate menor.
Durante los próximos días finalmente se sabrá si el gobierno griego llega a un acuerdo con la troika o no. Por cómo viene el debate, si así fuera será sobre la base de un equivocado retroceso orientado por la ajustada mayoría de Syriza, lo cual abrirá un nuevo momento en Grecia y en la propia coalición de gobierno. Razón de más, para seguir atentamente los debates que vienen. Seguramente el ala izquierda que está dando una importante pelea tendrá que esforzarse en dar nuevas batallas políticas. Será cada vez más decisivo apoyarse en el pueblo griego, en sus demandas y movilizaciones, en sus reclamos y su fuerza social, para evitar que a la negociación equivocada le sigan nuevos pasos en sentido similar. El ala izquierda de Syriza tiene ante sí una gran responsabilidad histórica y, por esa misma razón, tiene nuestro apoyo y solidaridad para el tiempo que viene.
Siempre hemos dicho que la construcción de confluencias de diversas tendencias de izquierda, como Syriza, juegan un rol muy positivo en la disputa por el poder político, y a la vez todos sabemos que alcanzado el gobierno se abre una etapa nueva, de lucha de ideas, proyectos y estrategias. Allí se pone blanco sobre negro, y al compás de la lucha de clases, que sectores están a la altura del momento y provistos de salidas por izquierda y quienes moderan sus propuestas con un resultado que puede ser de frustración. Ya se está desarrollando este momento, al cual lo seguimos apasionadamente y sin neutralidad, apostando al desarrollo del ala izquierda y de la movilización revolucionaria del pueblo griego, en consonancia con el ascenso de la izquierda y la juventud española, ambos procesos requieren no detenerse e ir por más. El tiempo dirá hasta donde llegan.

Sergio García

]]> Grecia, tras el acuerdo con el Eurogrupo. Los retos de Syriza https://mst.org.ar/2015/03/11/grecia-eurogrupo-retos-de-syriza/ Wed, 11 Mar 2015 17:30:53 +0000 http://mst.org.ar/?p=5291 Con su inimitable estilo, Wolgang Schaüble, el ministro alemán de finanzas, declaraba a la conclusión del acuerdo entre Grecia y los demás miembros del Eurogrupo, el 20 de febrero pasado: “el gobierno griego tendrá dificultades para que su electorado acepte este acuerdo”. En realidad, el electorado parece mostrarse comprensivo con un gobierno sometido a un chantaje permanente, que ha intentado un ejercicio en el que ninguno de sus predecesores había soñado en serio: negociar lo más duramente posible en el marco del euro para sacar al país de la cura de austeridad que le ha hundido en una depresión sin fin.

Según un reciente sondeo, Syriza goza de un sólido apoyo popular. En caso de nuevas elecciones, obtendría el 41,3% de los sufragios, con 20 puntos de ventaja sobre Nueva Democracia. La misma encuesta señala una aparente paradoja: el acuerdo concluido con el Eurogrupo el 20 de febrero es juzgado por el 70% de las personas interrogadas como “mejor” o “más bien mejor” que el precedente, pero una mayoría relativa (39%) piensa igualmente que es “ciertamente” o “más bien”, la continuación de los Memorándum, contra el 31% que es de la opinión contraria y casi otros tantos que se declaran “sin opinión” sobre este tema.
Por tanto, parece claro que la opinión pública piensa que el gobierno ha hecho lo que ha podido en el contexto dado sin sumarse a pesar de ello a su retórica autojustificativa, que se esfuerza en presentar el resultado como un “éxito”. Razón por la cual las tasas de aprobación de cara a decisiones que endurezcan la estrategia seguida en las negociaciones son las más elevadas jamás registradas hasta hoy: un 44% se declara a favor de medidas de control de los capitales (52% contra) y un 38% en favor de una salida de la zona euro (60% en contra).

Un “golpe de estado blando”

En cualquier caso el acuerdo en cuestión representa un serio retroceso para el gobierno de Syriza que ha sido obligado a concesiones de envergadura: reconocimiento de la integridad de la deuda, compromiso de evitar cualquier “medida unilateral” susceptible de tener un impacto presupuestario o de amenazar la “estabilidad financiera”, reconducción finalmente de la tutela de la propia Troika, llamada en adelante “Instituciones”. La lista de las “reformas” enviadas por Yanis Varufakis el 25 de febrero a sus homólogos completa el cuadro: el gobierno griego se compromete a proseguir las privatizaciones, a introducir “flexseguridad” en un mercado de trabajo ya desregulado y a intentar mejorar la calidad de los servicios públicos con un gasto estrictamente constante. Los compromisos electorales de Syriza parecen bien lejos…
Es verdad que Alexis Tsipras ha obtenido un respiro de cuatro meses, que debía garantizar las necesidades de financiación del país y de su sistema bancario. Pero el discurso que ha mantenido después y que intentaba presentar el acuerdo como un “éxito” y una “demostración de las posibilidades de negociación en el seno del marco europeo” no ha tardado en sonar falso. El gobierno se encuentra con las manos atadas, incapaz de realizar la mayor parte de sus compromisos electorales y de sacar al país del corsé de los odiados “Memorándum”. El resultado ha sido una parálisis casi irreal para un gobierno de la izquierda radical, con un trabajo legislativo en punto muerto, y un montón de declaraciones contradictorias y/o dilatorias sobre la casi totalidad de las medidas emblemáticas anunciadas en los primeros días del gobierno, muy en particular sobre la subida de los salarios, la supresión de los impuestos sobre las propiedades, particularmente penalizadoras para las capas medias y populares, la subida del umbral de no imposición, etc.; en definitiva, lo esencial de lo que habría permitido dar un respiro a una sociedad exhausta.
Syriza se encuentra de hecho confrontada a lo que algunos califican de “golpe de estado europeo blando”, en el que las armas monetarias y las técnicas de manipulación de la comunicación han reemplazado (por el momento en cualquier caso) a los carros de asalto, y que le prohíbe poner en marcha el programa por el que ha recibido un mandato popular. Más grave aún: si este estado de cosas se perpetúa, el “tiempo ganado” de esos cuatro meses cubiertos por el acuerdo del 20 de febrero podría muy bien jugar contra el gobierno, conduciendo a la erosión del apoyo popular y permitiendo al adversario reorganizar sus fuerzas y contraatacar. Y, sobre todo, no hay ninguna razón para pensar que, si se mantiene el mismo planteamiento que ha seguido la delegación griega en Bruselas el mes pasado, el resultado en la nueva ronda de las negociaciones que se abrirá en junio podría ser diferente. Tanto más en la medida de que se tratará no sobre un acuerdo transitorio de algunos meses sino sobre compromisos a largo plazo.

¿Hacia una “desobediencia controlada”?

Las críticas no han tardado en llegar, y se han manifestado en el seno mismo de Syriza, a su más alto nivel. Tras una reunión maratoniana de doce horas, el 27 de febrero, alrededor de un tercio del grupo parlamentario manifestó su oposición al acuerdo en una votación indicativa. No menos de seis ministros señalaron su desaprobación mediante votos “en blanco”; a saber, los cuatro ministros provenientes de las filas de la Plataforma de Izquierdas (Panagiotis Lafazanis, Dimitris Stratoulis, Nikos Chountis y Costas Isyhos), a los que se han añadido Nadia Valavani (Viceministra de Finanzas) y Thodoris Dritsas (Viceministro de Desarrollo). Se les ha sumado también la presidenta de la Asamblea Nacional, Zoé Konstantopulu, que no ha dudado en votar contra. Este sector crítico ha obligado a Alexis Tsipras a retrasar sine die toda idea de someter el acuerdo del 20 de febrero a un voto parlamentario, que no haría más que revelar las fracturas en el seno de su propia mayoría.
Las resistencias han franqueado un nuevo umbral en la reunión del Comité Central de Syriza que se ha celebrado el pasado fin de semana. El ala izquierda del partido, dirigida por el actual Ministro de Recuperación Productiva Panagiotis Lafazanis, ha realizado una demostración de fuerzas logrando agrupar el 41% de los votos alrededor de una enmienda que rechazaba tanto el acuerdo del Euro como la “lista Varoufakis” de las reformas a realizar. Para la Plataforma de Izquierdas, el gobierno debe salir del marco de los acuerdos firmados y poner en marcha algunos de esos compromisos-faro, ignorando el acuerdo previo de las “Instituciones”. De cara a las negociaciones de junio, propone “un plan alternativo”, que no vacilaría ante medidas unilaterales, incluyendo, en caso de nuevo chantaje de liquidez, una ruptura con el euro. Y para “avanzar en este sentido”, la izquierda de Syriza propone “apoyarse en las luchas obreras y populares, contribuir a su revitalización y a la ampliación continua del apoyo popular”. Inmediatamente los medios han presentado un partido dividido sobre las opciones estratégicas y poco inclinado a aceptar los límites impuestos por las instancias de la UE.
Sin embargo, parece desprenderse un nuevo punto de equilibrio tanto del discurso de Alexis Tsipras ante el Comité Central como de los anuncios ministeriales que le han seguido. El gobierno se orienta ahora hacia una especie de “desobediencia controlada” respecto a la tutela europea. Tsipras ha anunciado la presentación inminente de cinco proyectos de ley, que tratarán sobre las medidas de urgencia para hacer frente a la crisis humanitaria, el arreglo de los atrasos con el fisco según modalidades favorables a los contribuyentes modestos, la prohibición de desahucios de la vivienda principal a causa de la hipoteca, la reconstitución del sector audiovisual público y la constitución de una comisión de investigación sobre las responsabilidades de los políticos que apoyaron los Memorándum.
El proyecto de ley para resolver la crisis humanitaria se presentó después en el Parlamento, pero hay que subrayar que no constituye más que una versión fuertemente revisada a la baja del “primer pilar” del programa de Salónica, debido en particular a las condiciones restrictivas fijadas para tener acceso a las ayudas ofrecidas. Su coste se evalúa en 200 millones de euros contra 1.800 millones para el correspondiente a los compromisos preelectorales, o incluso 1.300 millones si se quitan los 500 millones previstos para el restablecimiento de un treceavo mes para los beneficiarios de la pensión mínima. Sin embargo, este plan se completa con medidas anunciadas por el ministro de asuntos sociales, Dimitris Stratulis, que anulan los recortes a las pensiones que el precedente gobierno se había comprometido a efectuar durante 2015. Stratulis, una de las figuras más importantes de la Plataforma de Izquierdas, ha declarado también que no pensaba someter ninguno de sus proyectos al acuerdo previo de las “Instituciones”, quedando sólo para el Ministro de Finanzas el encargo de discutir con la Troika con nuevo look. En cuanto al salario mínimo, el proyecto de ley que pretendía llevarlo a su nivel de 2009, es decir 751 euros brutos, en dos etapas (una durante este año, la segunda en 2016), así como a restablecer los convenios colectivos, es esperado de aquí a dos semanas.
Para completar este cuadro de desobediencia selectiva, hay que mencionar las iniciativas del Ministro del Recuperación Productiva, y dirigente del ala izquierda de Syriza, Panagiotis Lafazanis que ha bloqueado la prosecución de los tres proyectos sin duda más emblemáticos de la política de “acumulación por desposesión” realizada a marchas forzadas por los gobiernos precedentes: la prosecución del despiece de la compañía de electricidad que intentaba privatizar su parte “rentable”, la explotación a cielo abierto de la mina de oro de Skuries en la Calcídica, cedida en condiciones escandalosas al mastodonte del extractivismo Eldorado Gold y la cesión del terreno del antiguo aeropuerto de Atenas a un precio irrisorio a un holding constituido por el multimillonario griego Latsis asociado a capitales qatarís.

Hacia una nueva ronda de enfrentamientos

Esta orientación no podría sino complicar aún más las relaciones con las “Instituciones”, precisamente cuando la situación económica se degrada con fuerza. Confrontado a un hundimiento de la recaudación fiscal que podría conducir a una suspensión de pagos desordenada, el gobierno ha anunciado su intención de retrasar el pago de las obligaciones del BCE, cuyo plazo vence, para poder pagar las del FMI.
Pero Wolgang Schäuble no lo ve así. En una entrevista concedida a la edición dominical del Bild Zeitung, ha advertido a los dirigentes griegos que cualquier retraso en el reembolso de la deuda sería automáticamente considerado como una falta de pago. Les ha conminado igualmente a poner inmediatamente en marcha las “reformas” a las que se han comprometido so pena de que se les negaría cualquier financiación. Una amenaza a tomar tanto más en serio en la medida que el BCE sigue sin levantar las restricciones al aprovisionamiento en liquidez de los bancos griegos, más que nunca en un estado crítico. Mario Draghi ha querido incluso precisar que estas restricciones no serían levantadas más que si el consejo del BCE “decidía que las condiciones para una finalización exitosa del programa están reunidas”, expresando a la vez fuertes “reservas” sobre las reformas contempladas por Atenas.
En suma, parece que lejos de resolver la crisis griega, el resultado de esta agitada primera vuelta de negociaciones no fue más que una primera etapa de un enfrentamiento prolongado entre el primer gobierno europeo de izquierda radical y una Unión Europea más que nunca atrincherada en la defensa de la “jaula de hierro” de las políticas neoliberales. Queda por ver si el gobierno Syriza, pero también el partido y los movimientos sociales, sabrán sacar provecho de estos cuatro meses para elaborar una estrategia alternativa capaz de romper este yugo y evitar la repetición de los sinsabores de febrero.

Stathis Kouvelakis* 5 de marzo de 2015

* Stathis Kouvelakis, miembro del comité Central, integrante de la plataforma de Izquierdas de Syriza y profesor de teoría política en el King´s College de Londres

]]> El triunfo de Syriza; una conquista colosal que abre una nueva situación https://mst.org.ar/2015/02/07/triunfo-de-syriza-conquista-colosal-abre-situacion/ Sat, 07 Feb 2015 18:07:44 +0000 http://mst.org.ar/?p=5230 La siguiente declaración, representa la opinión de nuestra corriente internacional ante el triunfo de Syriza en Grecia. A nombre de toda la corriente, la suscriben el MES/PSOL de Brasil, el MST – Nueva Izquierda de Argentina, Marea Socialista de Venezuela y Tito Prado MPGT-Frente Patriótico de Perú, quienes hicieron este texto en común. Los próximos días, organizaciones y dirigentes de Bielorrusia, Francia, Paraguay, Uruguay, Chile y otros países sumarán su adhesión, luego de darla a conocer y debatirla entre su militancia.

El impactante triunfo de Syriza en Grecia se ha sentido a lo largo de todo el mundo y preanuncia futuros movimientos en el mismo sentido en otros lugares de Europa. No es casual, que tan solo seis días después de las elecciones griegas y del triunfo de la izquierda, más de 300.000 españoles se movilizaran a la Puerta del Sol convocados por Podemos. Es el repique inicial de un viento de cambio que agarra más velocidad y pone con los nervios de punta a Merkel y a la troika mientras a la vez alienta a los pueblos a buscar nuevas alternativas de cambio.

De nuestra parte, venimos teniendo hace años relaciones fraternas y solidarias con Syriza, acompañamos su proceso de ascenso y estuvimos el 25 de enero en Atenas junto a ellos, a través de dirigentes de nuestra corriente para hacer concreto el apoyo internacional que le dimos a Syriza en la lucha política contra los candidatos de la austeridad. De ahí, que sentimos su triunfo como propio. Y creemos que el triunfo de Syriza es el hecho más positivo de los últimos tiempos por varias razones.

Por un lado, es la expresión concreta de que en el contexto de la crisis capitalista global millones de personas buscan salidas progresistas a la izquierda de los viejos partidos. Muchas veces se habla de que crece la derecha y fenómenos en ese sentido que de hecho existen en algunos países y no debemos minimizar. Pero Grecia muestra que lo más dinámico en estos momentos es la búsqueda en sentido contrario al ajuste, la entrega y la xenofobia. Y no es casualidad tampoco que el cambio histórico en Grecia se haya dado en la misma semana en donde las mujeres y el pueblo kurdo derrotaron al ISIS en Kobane, como otro ejemplo de elementos muy positivos de la situación internacional.

Por otro lado, Grecia y Syriza muestran la posibilidad real y concreta, de que la izquierda con una forma organizativa y política correcta puede llegar al gobierno y comenzar a cambiar el estado de cosas; el triunfo marca un cambio de calidad y abre una situación inédita que rompe con la idea de que no se puede, con la falsa conciencia que quiere perpetuar el sistema de que la izquierda es testimonial, solo oposición o útil para las luchas sociales y nada más. El ejemplo de Syriza confirma que se puede ser opción de poder y abrir procesos positivos por izquierda que conmocionen y transformen la situación actual.

Además, Syriza confirma una tesis política central en la cual creemos; para ser opción desde la izquierda, hace falta grandes alternativas que bajo la forma de partido común, movimiento político unitario o frente a largo plazo, pueda aglutinar diversas corrientes y tradiciones de izquierda, bajo un programa común y un constante ir y venir de posiciones diversas que puedan debatirse libremente mientras se convive democráticamente dentro de la misma organización común. Grecia da por tierra con la concepción sectaria de parte de la izquierda que cree en la autoproclamación y el mesianismo, en la construcción cerrada y ultra homogénea sin lugar a la diversidad. Contra esa concepción, en Syriza conviven corrientes de izquierda de diversa tradición, ex comunistas, maoístas, trotskistas, ecosocialistas, nacionalistas de izquierda, referentes sociales y sindicales. Sectores con posiciones de izquierda algo más moderadas y otros más radicales con un peso creciente, todos dentro del partido común que expresa de conjunto a una izquierda anticapitalista. Así lograron llegar al triunfo ganándose el apoyo de millones. Abriendo paso, con su ejemplo y su triunfo, a un nuevo tipo de izquierda amplia y unitaria, que accede al poder en el nuevo contexto histórico que nos toca vivir, que es cualitativamente diferente a todo lo visto en el siglo XX y requiere de nuevas ideas y nuevas experiencias.

El triunfo de Syriza, también echa por tierra las concepciones posibilistas, la inacción del pesimismo, el propagandismo y las visiones reformistas, centroizquierdistas y le da un tremendo golpe a la socialdemocracia griega y europea. Grecia muestra que es la hora de la izquierda, de los grandes cambios y transformaciones. Que no hay lugar dentro del sistema para salidas ligth o de reformas mínimas. La crisis del capitalismo imperialista pone blanco sobre negro que rumbo tomar; y ahora tenemos la posibilidad de ver en concreto, que se puede optar por un camino a izquierda, difícil, complejo, pero posible.

A tan solo diez días del triunfo y de la conformación del gobierno que encabeza Alexis Tsipras, ya hay varias conclusiones a sacar. De arranque, al faltarle tan solo dos diputados para lograr mayoría propia, tuvo que aceptar el apoyo de otra fuerza más pequeña y de tinte nacionalista para ser gobierno y que Alexis Tsipras sea primer ministro. Esto trajo obviamente, debates dentro de Syriza y en toda la izquierda mundial. No se puede opinar al respecto sin partir de recordar, que si Syriza tuvo que llegar a esa situación es en primer lugar por el rol nefasto del Partido Comunista griego (KKE) que le negó el apoyo, teniendo más diputados que la fuerza que finalmente acordó con Syriza. Es esa capitulación a la troika del comunismo griego quien ayudó a generar esta situación. Sobre esta realidad, el acuerdo no querido se hizo y habrá que ver a mediano plazo si el mismo condiciona o no al gobierno o lo fuerza a un rumbo distinto. Al menos en los primeros diez días de gobierno, no es así.

La realidad es que las primeras medidas anunciadas por Syriza gozan de una enorme simpatía social y están en el marco de sus promesas de romper con la austeridad y sus acuerdos. La duplicación del salario mínimo de los trabajadores, el acceso a la salud universal, el freno a las privatizaciones de áreas estratégicas como la energía, un cambio en el régimen impositivo a favor de los que menos tienen. El otorgamiento de luz gratuita a 300.000 hogares y la reinstalación en sus trabajos de miles de empleados despedidos. Todas medidas positivas que inician rumbo y que deben ser la base para un nuevo salto que vaya tocando cada vez más, el poder real de los capitalistas.

Junto a esto la deuda y la negociación con la troika y los países centrales europeos es el otro tema clave. Syriza dice no aceptar los acuerdos previos firmados por el gobierno de Samaras y hasta ahora en esa posición se mantiene, mientras pidió negociar directamente con los países. De nuestra parte creemos que debe ponerse en primer lugar y como prioridad la deuda interna con el pueblo griego y que cualquier negociación, se haga sobre esa base que radica en un cambio total de la política de deuda del gobierno anterior y no condicione el futuro del pueblo griego. Veremos las próximas semanas como se desarrolla y que resultados tiene esta batalla política.

Lógicamente, no se trata de considerar de antemano que todo lo que haga Syriza será correcto ni de idealizarla. La realidad irá mostrando que sucede y habrá seguro debates, aciertos, errores, compartiremos muchas cosas importantes y tal vez algunas no. Es lógico que así sea. El punto radica no en tal o cual medida sino en qué ubicación general tenemos que tener desde la izquierda sobre este proceso; y nosotros no tenemos ninguna duda en colocarnos del lado del pueblo griego y de la experiencia de Syriza, para desde allí empujar con todas nuestras fuerzas, para que se siga un curso progresivo y a izquierda, donde los trabajadores y la juventud griega, con su fuerza social y manteniéndose en la calle, sean protagonistas de un cambio histórico para su país y para Europa.

Convocamos entonces a rodear de apoyo a Grecia y a esta experiencia política que hoy conmueve a Europa. El internacionalismo militante hoy surge evidente como una necesidad concreta. Tanto en apoyo a Grecia, como frente al curso de España, haciendo fuerzas por el triunfo de Podemos en las próximas elecciones, para que sea otro salto en la ruptura con la troika y los planes del imperialismo europeo. Impulsemos que desde todos los lugares del mundo, hagamos llegar nuestra solidaridad y apoyo mientras a la par, bregamos en nuestros países, por la construcción de herramientas políticas amplias y de izquierda, que en el mismo sentido de Grecia y España se jueguen a disputar el poder desde la izquierda y para las mayorías trabajadoras, populares y de la juventud.

06/02/15

]]> Altamira y el FIT contra Syriza. Cuando el sectarismo es funcional a la troika https://mst.org.ar/2015/02/05/altamira-fit-syriza-sectarismo-es-funcional-troika/ Thu, 05 Feb 2015 16:47:31 +0000 http://mst.org.ar/?p=5227 Las elecciones en Grecia y el triunfo de Syriza han conmocionado a Europa, repercutiendo en todo el mundo. No es para menos. El triunfo de una coalición de izquierda es un hecho significativo, que muestra por un lado las ganas de cambio de franjas de masas y por otro la crisis terminal de los viejos partidos y de las recetas de austeridad de la troika.
Desde el 25 de enero, una enorme ola de simpatía recorre el mundo y llega también a nuestro país. Que una amplia confluencia de organizaciones de izquierda dentro del partido Syriza llegue al gobierno, produce por un lado enorme alegría en la base social y popular de izquierda y ayuda a la vez a debilitar la histórica propaganda capitalista de que la izquierda nunca llega, que somos idealistas o eternos opositores. Se acaba ese discurso intencional del sistema, superado por la realidad del “sí se puede”. De ahí, la enorme preocupación que el poder político europeo tiene hoy, a la vista del posible contagio en España con Podemos, como quedó demostrado en la inmensa movilización del sábado a la Puerta del Sol. A partir de ahora, para el imperialismo europeo todo es incertidumbre.
Lógicamente, desde el MST nos sentimos parte de esa alegría popular, como debe sentirla todo aquel que quiere derrotar los planes de austeridad. Por eso hicimos el esfuerzo de que Alejandro Bodart, nuestro diputado y candidato a presidente, viaje a Atenas para estar junto a Syriza y Alexis Tsipras, el día de las elecciones. Porque es una fuerza hermana enfrentada a su máxima responsabilidad en la historia. Y allí con ellos, quisimos estar.
Para cientos de miles de simpatizantes, votantes y militantes de izquierda el entusiasmo es muy grande, se abre una nueva situación apasionante, que da ánimo y optimismo.
Sin embargo, en nuestro país, Altamira, el PO y el Frente de Izquierda, se dedican permanentemente a denigrar a Syriza. Parece insólito, pero no lo es. Es la realidad de una política sectaria muy equivocada. Que en los hechos concretos los llevó a no apoyar a Syriza antes de las elecciones en una actitud funcional a la troika y que los coloca hoy en pleno ataque a las primeras medidas del gobierno griego. Increíble, pero cierto.
Jorge Altamira, principal líder del FIT, primero hizo que su partido apoye en Grecia a una lista casi inexistente, el EEK que sacó el 0,03% llamando a votar contra Syriza. Con los resultados puestos, el domingo a la noche PO quiso reacomodarse por unas horas y dijo en un comunicado de Altamira: “el pueblo de Grecia propina un golpe a la UE y al FMI”. Una vuelta oportunista que no resiste una pregunta muy sencilla: si el triunfo de Syriza es un golpe a la UE y al FMI ¿Porqué el FIT no llamó a votar por Syriza y le hizo campaña en contra?
Pasadas esas pocas horas de voltereta, Altamira volvió a su esencia; dedicarse a criticar a Syriza. Así publicó en Clarín (29/01) una columna destinada a destruir con falsos argumentos, la primera experiencia del pueblo griego con la izquierda en el gobierno. Utiliza un gran multimedio para hablar contra la izquierda griega; nuevamente su postura es funcional a la troika. Dice que Syriza “defiende la construcción capitalista” y es “una vertiente del orden existente” e incluso plantea que el accionar de Syriza hace que la derecha xenófoba “vea reforzar sus posiciones contra la izquierda y el movimiento obrero”. Esa opinión del PO y el FIT tampoco resiste una segunda pregunta: si el gobierno de Syriza es defensor del orden capitalista, parte del orden existente y fortalece a la derecha, entonces si es coherente el PO tendría que llamar al pueblo griego a enfrentarlo. Se entiende, claro, que semejante delirio sólo lo puede escribir a 12.000 km de Atenas. Ni a un kilómetro menos.
Los cambios producidos en Grecia, como los que vendrán en España, son ejemplos prácticos de nuevos fenómenos y vientos que soplan en el mundo. Tomarán medidas positivas como varias de las que ya tomó Syriza, también posiblemente haya errores o cuestiones criticables. Todo puede ser, habrá que ir viendo. Pero hay que estar del lado correcto de la historia y no contra el proceso de cambio como hace el FIT, que de paso confirma con su sectarismo, que en nuestro país no será nunca opción de gobierno.
La experiencia de Syriza en Grecia y Podemos en España, realzan la posibilidad y la necesidad de construir un nuevo proyecto de izquierda también en nuestro país, que se plantee gobernar. En esa tarea estamos comprometidos desde el MST. La candidatura presidencial de Alejandro Bodart es expresión de esta política, como también el llamado que durante meses le hicimos al FIT, UP y otras fuerzas a conformar un gran frente e ir juntos a las PASO para que miles participen y ordenen las listas. Lamentablemente rechazaron esta propuesta una y otra vez. Por eso seguimos recorriendo el país, ahora propagandizando el ejemplo de Syriza, para mostrar que sí se puede y que no vamos a frenar hasta lograrlo.
Con quienes quieran retomar un diálogo unitario, estamos dispuestos a conversar. Sin por eso dejar de continuar instalando la candidatura de Bodart y de extender nuestro proyecto de nueva izquierda, a todas luces más necesario hoy que ayer.

Sergio García

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Desde Grecia, Syriza trae vientos de cambios https://mst.org.ar/2015/01/27/grecia-syriza-trae-vientos-de-cambios/ Tue, 27 Jan 2015 14:40:24 +0000 http://mst.org.ar/?p=5179 Cuando miles y miles de trabajadores, jóvenes y sectores medios se reunieron el domingo 25 a la noche en la antigua Plaza Klafzmonos de Atenas a festejar el triunfo de Syriza y a escuchar a su líder, Alexis Tsipras, ver esos rostros de emoción me confirmó que vienen vientos de cambios. Y no sólo de cambios para la misma Grecia, como es obvio, sino que esta victoria histórica de una nueva izquierda conmueve a Europa entera y es esperanzadora para los pueblos del mundo.
Habiendo obtenido más del 36 por ciento de los votos y 149 diputados, Syriza ya recibe votos de confianza de diputados de otros bloques parlamentarios con lo cual va a poder formar gobierno propio. Tsipras será el flamante primer ministro y posiblemente su vicecanciller sea mi amigo Costas Isychos, también miembro de la conducción de Syriza, nacido en Quilmes.
Estamos ante un giro político enorme, porque el de Tsipras y Syriza será el primer gobierno de Europa que rechaza el brutal plan de austeridad dictado por la «troika»: la Comisión de la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI. Con la alemana Ángela Merkel a la cabeza, todo el establishment capitalista europeo y mundial seguirá buscando doblegar a Grecia. Pero los banqueros y poderosos temen esos vientos que se extienden por toda Europa, en donde nuevas alternativas plantean ajustar a los de arriba para resolver los problemas de los de abajo. Así el pueblo griego resolvió decir basta de ajuste y llevó a Syriza al gobierno, que sin duda enfrentará contradicciones, presiones y desafíos.
Tal como lo había hecho en el 2012, para estas elecciones viajé otra vez a Atenas invitado por la conducción de Syriza para llevarles a esos amigos de muchos años todo el respaldo político y personal de nuestro MST-Nueva Izquierda. Con Tsipras, Isychos y muchos otros compañeros de Syriza compartí actos de campaña en los suburbios de Atenas, almuerzos, reuniones, la tensa espera de los resultados en el búnker y el acto triunfal a la noche del 25.
En medio de la crisis capitalista global, el ejemplo de Syriza y el de Podemos en España -que se probará en la elección de mayo próximo- demuestran que la izquierda, si es abierta y se une, puede ser opción de gobierno. Syriza es una coalición radical de izquierda que nuclea a más de una docena de agrupaciones de diversa tradición y perfil, que ponen por delante sus coincidencias sin por ello ocultar las diferencias. Así lograron, en muy pocos años, enfrentar a toda la vieja política, dejar atrás el lastre de la vieja izquierda sectaria y crecer de unos escasos puntos a ganar el gobierno.
La victoria de Syriza nos reafirma en nuestro proyecto de construir en la Argentina una Nueva Izquierda, moderna, unitaria y amplia; un gran movimiento donde en base a un programa por cambios de fondo confluyamos toda la izquierda política y social. Jorge Altamira y el FIT, que siempre denostaron a Syriza pero ahora se suben con oportunismo a su éxito -como también lo hace el gobierno K-, deberían aprender del ejemplo griego y abandonar su sectarismo y autobombo. Si no, no pasarán de lo testimonial. Desde el MST-Nueva Izquierda tenemos la firme voluntad política de seguir en el rumbo de los vientos de cambios que desde Grecia nos trae Syriza.
Desde Atenas, Alejandro Bodart, diputado y precandidato a presidente (MST-Nueva Izquierda)
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Grecia y el peligro del narcisismo https://mst.org.ar/2012/09/12/grecia-y-el-peligro-del-narcisismo/ Wed, 12 Sep 2012 13:30:32 +0000 http://www.mst.org.ar/2012/09/12/grecia-y-el-peligro-del-narcisismo/ Debates en la izquierda (2ª parte)

El apasionante proceso que vive Grecia pone a prueba las distintas posiciones que hay en la izquierda griega y de otros países. A la vez, el impacto mundial de la crisis griega actualiza el debate sobre la necesidad de una alternativa revolucionaria internacional. Ante ese desafío, el PO y el PTS reiteran una actitud sectaria y equivocada.

Pablo Vasco

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Si bien la lucha anticapitalista adopta una forma nacional, ya que se da contra el gobierno de cada Estado, el capitalismo es un sistema internacional y requiere una respuesta acorde. Este enfoque, que los marxistas en general y los trotskistas en particular sostenemos desde hace mucho, hoy es compartido por buena parte de la izquierda revolucionaria. La crisis capitalista que desde 2007 sacude al mundo resalta aún más la urgencia de tener un marco de acción revolucionaria internacionalista.
El FMI, el Banco Mundial, la banca imperialista y las corporaciones diseñan sus planes a escala del planeta. El plan de ajuste de la Unión Europea para Grecia es muy similar al que dicta para otros países miembros. En la ONU y otros foros los gobiernos capitalistas negocian y pactan sus proyectos regionales y mundiales. Ningún país escapa a esta globalidad. Por eso, con sus peculiaridades, las luchas obreras y populares son casi las mismas en todos los países: contra las medidas de ajuste y la deuda externa, por el salario y las fuentes de trabajo, etcétera.
Entonces, si lo que enfrentamos en todos lados es un mismo sistema capitalista imperialista mundial, es evidente que además de un partido nacional los anticapitalistas, los socialistas revolucionarios y todos los que queremos cambios de fondo en nuestros países y en el mundo necesitamos una herramienta política y organizativa internacional para coordinar y dar mejor esa batalla.

¿Cómo construir hoy?

Con la Revolución Rusa de 1917 dirigida por Lenin y Trotsky, una organización internacional revolucionaria y sus secciones nacionales ganaron influencia de masas: la IIIª Internacional y los partidos comunistas. Pero al no extenderse la revolución a otros países, la URSS se burocratizó. El stalinismo impuso la “coexistencia pacífica” con el imperialismo y en 1943 disolvió la IIIª Internacional.
Ante las traiciones de la IIIª, Trotsky fundó la IVª Internacional en 1938. Pero su asesinato apenas dos años después, la fuerza del stalinismo tras la Segunda Guerra Mundial y los sucesivos errores de los pequeños grupos trotskistas llevaron a que dicha corriente quedara relegada a un rol marginal. Con avances y retrocesos, desde entonces en el movimiento trotskista han primado la dispersión y las divisiones. En esta etapa de enorme crisis del capitalismo y de luchas revolucionarias de masas que cuestionan el poder, ninguna corriente anticapitalista, revolucionaria o trotskista es una fuerte referencia internacional.
Ante esta realidad contradictoria, creemos que la única forma de avanzar es la de promover un reagrupamiento internacional de los revolucionarios. Es decir, la confluencia de todas las corrientes y grupos que a grandes trazos compartamos, como decía Trotsky, “una comprensión común de los acontecimientos y las tareas”. Ello ayudaría a construir fuertes partidos en cada país y sería un polo para actuar con más fuerza sobre la realidad mundial.
Esto no niega la importancia de la construcción de partidos nacionales y de la propia corriente internacional. Pero así como desde una provincia no se puede entender bien ni actuar con fuerza en un país, desde un solo país no se puede elaborar políticas correctas ni mucho menos incidir- en el plano internacional.
Hace falta la voluntad política de establecer vínculos, de intercambiar experiencias, de coordinar y confluir en una instancia unitaria con otras organizaciones internacionales dispuestas a hacerlo. En ese sentido, y sin negar matices y diferencias, nuestra corriente internacional1 ha iniciado un proceso de reagrupamiento con la Cuarta Internacional (Secretariado Unificado), la corriente internacional de mayor extensión, que nuclea a partidos y grupos trotskistas y de otras proveniencias ideológicas en unos 30 países. Además mantenemos relaciones fraternales con fuerzas de izquierda amplias como Syriza, que hace muy poco estuvo a punto de ganar el gobierno en Grecia.

Sectarismo y nacional-trotskismo

Dentro del trotskismo, lo opuesto al internacionalismo es el nacional-trotskismo. Criticar a todos sin excepción y pretender dictar línea política para todo el mundo mirándolo desde el ombligo de un partido nacional o, a lo sumo, desde un partido con algún otro grupito satélite. Es el caso del PO y el PTS: no sólo se critican entre sí, sino que atacan con virulencia a todas las construcciones anticapitalistas amplias y a todas las corrientes revolucionarias y trotskistas que hoy actuamos a nivel internacional.
El nacional-trotskismo retro alimenta el sectarismo. Según el PO2, “la izquierda revolucionaria europea sufre una verdadera debacle” y “la mayoría de las organizaciones que se reclaman de la IV Internacional o herederas de su legado han mostrado un profundo conservadurismo”. Además de esa generalización falsa, a su propio pequeño núcleo internacional (CRCI) por no seguir la línea del PO la acusan de ser un “círculo de discutidores que rumian”. Tras semejantes ataques, el Partido Obrero propone nada menos que “la lucha por la refundación inmediata de la Cuarta Internacional”… ¡sin decir con quién, aparte del PO!
En esta ardua tarea de cómo construir una alternativa revolucionaria internacional también podemos apelar a la inagotable mitología griega.
A los oportunistas les puede pasar lo que a la ninfa Eco, enamorada de Narciso pero castigada a no tener voz propia: nunca encontrarán el amor, porque sólo saben repetir lo que dicen los demás.
Pero los sectarios suelen terminar como Narciso: un peligro opuesto al de Eco, aunque de final igualmente triste. El bello joven Narciso despreciaba a todos sus pretendientes, mujeres y varones. Un día vio su rostro reflejado en un río y se enamoró. Como no pudo dejar de contemplarse a sí mismo, allí se quedó para siempre, inmóvil y solo.

  1. MST (Argentina), MES-PSOL (Brasil), Marea Socialista-PSUV (Venezuela), La Comuna-NPA (Francia), La Lucha Continúa (Perú), Partido Verde (Bielorrusia) y grupos en Ecuador, Chile, Paraguay, España, Rusia y otros países.
  2. Resolución de la Comisión Internacional del 21º congreso (20/7/12).

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