guerra – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Thu, 21 Dec 2017 19:50:47 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png guerra – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Juventud: Guerra capitalista y nuestro itinerario https://mst.org.ar/2017/12/21/juventud-guerra-capitalista-itinerario/ Thu, 21 Dec 2017 19:50:47 +0000 https://mst.org.ar/?p=11424 La lucha se libra en todos los frentes. Restaurar contra toda oposición, la idea de cambio social, de revolución y cultura militante. La burguesía tiene agenda para los jóvenes. Hay que trazar nuestro itinerario de lucha (de causas, de calle), rebelión y construcción política. Así estamos.

La ofensiva del capital contra la juventud es planetaria y se materializa principalmente en tres medidas: la “reforma laboral” (a lo Macri/PJ/CGT), que aumenta la duración de los contratos, la flexibilidad laboral y sepulta la negociación colectiva; en simultáneo, se retrasa la edad de jubilación y por tanto, en esas condiciones, se dificulta más todavía encontrar un trabajo digno. Y finalmente, la mercantilización de la educación pública, que apuesta por la rentabilidad privada, y no por la formación y el conocimiento para la crítica social, para la libertad. Universidad de élite, campo de entrenamiento laboral y fábrica de precarizadxs con su consecuente derivación de decadencia en la formación profesional. Las consignas capitalistas son: flexibilizar, mercantilizar y formatear ideológicamente.
En paralelo el despliegue represivo se ensaña con la juventud. Y esa orientación se traduce en radicalización política como una irreversible tendencia. La lucha democrática por justicia para Maldonado y Rafael Nahuel; las jornadas anti-reforma previsional y los cacerolazos con perfume a 2001 de los últimos días, tuvieron un relevante protagonismo juvenil. El cuadro de fondo es la confrontación sobre la salida de la crisis orgánica del sistema capitalista también en Argentina. Ellos o nosotrxs, no hay tercera vía.

Desobediencia en clave internacionalista y obrera

Los ataques contra la juventud integran una agenda internacional de la burguesía que persigue un propósito explícito: garantizar rentabilidad y domesticación política del más sensible y revoltoso de los grupos sociales. En simultáneo se internacionaliza como tendencia la respuesta de ese colectivo social: desde Palestina incubando una nueva Intifada; a Chile con la rebelión permanente contra los herederos del pinochetismo y el estalinismo. Desde Paraguay y Honduras al corazón del imperialismo yanqui con lxs negrxs de “Black Lives Matter” (Vidas Negras Importan). De Francia a Cataluña y el agite en los CDR; del estudiantado en Sudáfrica a las calles de Buenos Aires. Así se activa una generación de recambio que polariza frente a los gobiernos de castas y corporaciones. Es fundamental limar los contornos de estos contingentes y potenciar la radicalidad, la autoorganización, la indignación contra el orden de los patrones y una comprometida predisposición internacionalista. Apasionarse por las luchas de la clase obrera y los pueblos del mundo, también tiene que ser una bandera con perfume a Mayo Francés y Cordobazo en el siglo XXI. En eso estamos, a full, conscientes.

Porque nos robaron tanto, ahora queremos todo

La ilusión frustrada de muchxs con el posibilismo de la década pasada, el ascenso del macrismo como derecha política al gobierno, instala una agenda de la resistencia como centro. Y aunque el punto de partida es resistir, con un frente único como perímetro político y la movilización como método, no nos resignamos y anticipamos un nuevo momento, de ofensiva, de relaciones de fuerza a favor, nos movemos con una hipótesis estratégica: vamos a nuevos argentinazos, a nuevos 2001. Por lo tanto, protestar es decisivo, condición necesaria. Pero proponer salida por izquierda es prioridad, para machacar en la lucha de ideas y clarificar, para dar pelea contra todas las variantes de escepticismo: desde los que gobernaron y ahora responsabilizan al pueblo “que no daba”, hasta la versión izquierda del mismo fenómeno perjudicial. Nos referimos al FIT que tapona la vitalidad de la izquierda, que mutila su potencialidad de influencia masiva porque limita su proyecto a la autopreservación testimonial, a contar con algún diputado como máxima aspiración concreta. Estamos para mucho más en la izquierda si hay unidad. Y tenemos un conjunto de causas por las cuales luchar rabiosamente:

  • Para garantizar pleno empleo y tiempo libre, dos medidas: reparto de las horas disponibles, jornada reducida de 6 horas y salario equivalente al costo de vida
    Priorizar lo público como derecho social. Educación con presupuesto suficiente, en base a eliminar los subsidios que se le otorgan a las privadas y no pagar la deuda externa
  • Democracia y soberanía básicas: legalizar aborto y marihuana, urgente
    Contra el oscurantismo medieval, separar la Iglesia del Estado. Eliminar subsidios
    Libertad, igualdad y derechos para todas las formas de disidencia sexual
    Integrar el ecosocialismo, como respuesta radical a la crisis socioambiental
    Implacables contra el patriarcado como institución y el machismo como ideología. Entonces, socializar los cuidados, revolucionar la educación con perspectiva de género
  • Desmantelar las castas, burocracias y camarillas: en el Estado, los sindicatos, en la justicia y obviamente, en la universidad. Abolir privilegios materiales, incorporar la revocabilidad y una ética básica de usar todo lo público. Que todo se decida por la base, de abajo hacia arriba
  • Fijar como estrategia un gobierno de los que nunca gobernaron y de perspectiva latinoamericanista e internacional

Tienen el poder y lo van a perder

La crisis capitalista se desenvuelve con ritmo desigual, pero incesante. Pronosticamos nuevas revoluciones. Esto supone explosiones sociales, independientes de aparatos y mandamases. Pero con todo lo que tiene de positivo esa irrupción multitudinaria que disloca los planes burgueses y plantea oportunidad de otro rumbo, hay que asumir que la construcción de una sociedad nueva, alternativa, requiere preparación. No es cosa de improvisados, ni de amateurismo. La revolución necesita especialistas de esta lucha, de esta pasión. Y para eso organización colectiva, partido revolucionario. Pero no partido de cualquier naturaleza: sí de lucha, con su estructura de equipos militantes con jerarquías por responsabilidad y compromiso con las causas que explicamos más arriba. Funcionamiento con deliberación democrática para decidir y centralización para actuar con energía concentrada en la lucha política y de clases. Una fuerza de miles de militantes diseminados en fábricas, universidades, colegios y barrios. Un ejército de rebeldes, socialista, obsesionado con destituir el gobierno burgués de turno y desmantelar el poder capitalista, su economía de rapiña, su régimen político de privilegiados, sus relaciones de opresión variadas. Ahora es Macri el oponente inmediato y toda la camarilla de colaboración que lo sostiene. Queremos hacer grande el MST, para ser una imparable organización que impulse este proceso hacia adelante. Que luche por unir a la izquierda. Que sea implacable con la otra trinchera. Por eso, hay que militar en este partido. Por lo grandioso de su proyecto, por lo jugado de su propósito.

Mariano Rosa

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Crisis en la península coreana: Peligrosos “juegos de guerra” https://mst.org.ar/2017/09/07/crisis-en-peninsula-coreana-peligrosos-juegos-de-guerra/ Thu, 07 Sep 2017 12:09:55 +0000 https://mst.org.ar/?p=9972 El lanzamiento de un misil de alcance medio que sobrevoló la isla de Japón la semana pasada y la detonación de un dispositivo nuclear de alto poder el domingo 3 de setiembre por parte del régimen coreano, desataron nuevas amenazas militares y de sanciones económicas por parte de EEUU, que se encuentra realizando ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur en las aguas del mar de Japón. Una peligrosa presión del imperialismo que no quiere perder la hegemonía en el control de la región.

Los expertos discuten si la bomba nuclear detonada el domingo es de 8 o 15 veces superior en potencia a la arrojada sobre Hiroshima que dejó 70.000 muertos y una enorme devastación. Especulan si los coreanos tienen ya, como anuncian, la bomba de hidrogeno (bomba H), que es su mayor detonación de prueba realizada por EEUU alcanzó por unas fracciones de segundos 15 millones de grados de temperatura, el calor del núcleo del sol.

Lo cierto es que todos coinciden que la detonación, realizada en el norte del país, produciendo un terremoto de 6,3 grados de magnitud, y el alcance del último misil (2.700 km), son la muestra de un gran salto en la tecnología que posee el régimen norcoreano y acerca mucho la posibilidad de que este pequeño país pueda alcanzar las costas estadounidenses en un futuro cercano con sus misiles con cabeza nuclear. (1)

La respuesta del imperialismo y de su aliado Corea del Sur ha sido redoblar la apuesta y las provocaciones contra el derecho de Corea del Norte de armarse en su defensa. La otra Corea al sur del paralelo 38° decidió realizar maniobras militares con la utilización de fuego real, sumando misiles y aviones F15 a la escalada. Se continúan desplegando las baterías yanquis THAAD anti misiles, que alteran el equilibrio militar estratégico en la región y Trump autoriza la venta de armamento “sofisticado” a Corea del Sur y Japón. Los yanquis amenazan también con volver a instalar armamento nuclear en Corea del Sur, entre otras medidas.

Pero quizás el intento más fuerte para aislar a Corea del Norte es la propuesta de EEUU, que cuenta con el apoyo de Francia e Inglaterra, vertida en el Consejo de Seguridad de la ONU, para realizar nuevas sanciones económicas que impidan abastecerse de combustibles y materias primas esenciales al país peninsular. Nuevas y duras sanciones que Trump pretende que se extiendan a aquellos países que comercian con el régimen coreano. Lo cual está destinado fundamentalmente a China, país sobre el que recae más del 80% de las importaciones y exportaciones de la economía norcoreana y que le provee del 90% de alimentos y combustibles.

Esta última propuesta es hasta ahora vetada por China y Rusia en el Consejo de Seguridad, que insisten en la “suspensión por la suspensión”, o sea en que los yanquis abandonen sus maniobras militares conjuntas con el régimen de Seúl, en las que están involucrados alrededor de 60.000 soldados y un poderoso armamento, para poder así lograr que el régimen de Pyongyang se siente a negociar y abandone su respuesta militar a tal brutal escalada.

Al servicio de esta política Putin ha declarado recientemente que Una histeria militar no tiene ningún sentido (…) Todo esto puede conducir a una catástrofe planetaria y a un gran número de víctimas», y como reseña el diario El País de España en su edición del 06/09: “Putin ha comparado la situación en Corea del Norte con la que llevó a la invasión de Irak por parte de EEUU y recordó que Saddam Husein suspendió la producción de armas de destrucción masiva pero que acabó igualmente derrocado. ‘En Corea del Norte lo saben y lo recuerdan. ¿Crees que tras la adopción de algunas sanciones abandonarán el proceso para crear armas?’»

¿Se acerca la tercera guerra mundial?

Los analistas internacionales coinciden en que más allá de las amenazas y bravuconadas de Trump, no está en la política de EEUU llegar a una conflagración nuclear con Corea del Norte, sino presionarla para que acepte una política de “desarme”.

En el Consejo de Seguridad de la ONU, se produjo una fuerte discusión entre la embajadora yanquie Nikky Haley y el representante chino Liu Jeiyi en torno a la salida para el conflicto. Es que detrás de la pelea con Corea del Norte está también la disputa geo política con China.

Más allá de que Kim Jong-un, el presidente norcoreano, realice acciones condenadas por el régimen chino, la potencia asiática es el sostén económico de la  pobre economía norcoreana. Corea del Norte, pese a sus roces con China, le ha sido funcional para frenar la influencia del los yanquis en la región, que teniendo a Corea del Sur y Japón como aliados privilegiados, amenaza con avanzar sobre los intereses de Pekín en el mar de la China y no quiere ver mermada su influencia histórica en una región a la que tiene destinada la armada más poderosa del planeta.

En estos días se han puesto de manifiesto las diferencias dentro del establishment norteamericano en torno a cómo seguir adelante. Mientras que la embajadora y los secretarios de Defensa y de Estado de EEUU, James Mattis y Rex Tillerson, han seguido la línea de exigir una desnuclearización completa, el ex principal asesor del equipo presidencial, el ultraderechista James Bannon, ha declarado que: “no hay solución militar aquí. Nos han ganado«. (diario el Mundo de España, 05/09/2017)

En un terreno más general el conflicto se desarrolla en el marco de la llamada “guerra comercial”, por el cual EEUU está presionando al resto del mundo para que una parte mayor de la plusvalía mundial quede en EEUU. China tiene una balanza comercial favorable con EEUU por 347.000 millones de dólares.

Aunque la guerra nuclear no sea el horizonte inmediato, lo cierto es que este juego de presiones imperialistas, los mandamases del imperio las hacen sentados en un arsenal nuclear importante, que ocasionaría un desastre nunca visto si llegara a utilizarse, como resultado de una profundización de la grave crisis política, económica, sistémica, que cruza el sistema de dominación capitalista imperialista en esta etapa.

El creciente militarismo de Trump, como de otras potencias importantes, hay que buscarlo en la decadencia y crisis económica que atraviesa EEUU y las potencias imperialistas. No es la expresión de una creciente fortaleza y hegemonía, sino todo lo contrario, de su decadencia y dificultades para mantener las posiciones conquistadas y eso es lo que lo hace más peligroso.

Fuera las tropas imperialistas de la península coreana

Corea del Norte surgió como estado obrero burocrático luego de que en una cruenta guerra de liberación logrará con el apoyo de China, frenar al frente imperialista integrado por EEUU y la burguesía  de la región. Su régimen estalinista fundado por Kim il-Sung, se sostiene sobre la base de una dura dictadura, que tiene características dinásticas, basada en una fuerte represión interna y en el desarrollo de una estructura militar muy desproporcionada en torno al tamaño de su país, que absorbe gran parte de los recursos nacionales que deberían ir a responder las necesidades de un pueblo muy pobre.

En esto no hace sino seguir las tendencias de todos los regímenes estalinistas, que al negarse a profundizar y extender las revoluciones sobre las que se montaron, tienen que invertir sumas enormes en presupuesto militar para protegerse de las amenazas de invasión imperialista, como autodefensa de los intereses de su casta que parasita de los recursos del país.

El imperialismo trata de utilizar estas características del régimen coreano para justificar su agresión. Como lo hicieron Thatcher y las potencias “democráticas” para justificar el envió de la armada imperial británica en la Guerra de Malvinas, denunciando los horrores de la dictadura de Galtieri. O como lo hacen hoy al bombardear impunemente al pueblo sirio, con la excusa de que están peleando contra el genocida de Al Assad.

Los discursos y la impronta imperial de Trump no lo ayudan mucho a que este mensaje sea creíble y su engaño tiene cada vez menos fuerzas, en medio de una crisis de “credibilidad” de los viejos partidos y formaciones tradicionales.

Los socialistas revolucionarios como siempre, más allá de las totales diferencias que tenemos con el régimen de Kim Jong-un, estamos incondicionalmente en la vereda del pueblo coreano contra la agresión imperial. Una agresión que es funcional a Trump y su discurso guerrerista, y también, en la medida que no se transforme en un enfrentamiento abierto, a la política militarista y bonapartista de la dictadura coreana. Solo ejerciendo en forma plena su derecho a  la autodeterminación es que el pueblo coreano podrá terminar con la dictadura sangrienta de la burocracia norcoreana y decidir el curso que debe tomar su país.

Corea del Norte tiene derecho a armarse en su defensa. El peligro de una conflagración nuclear no viene de que un país independiente pueda acceder al exclusivo “club nuclear” que dominan EEUU y las grandes potencias, sino justamente de la prepotencia imperial y su agresión hacia los pueblos que no domina. Más que nunca hace falta enfrentar entonces la prepotencia de Trump y su armada imperial, exigir el retiro de todas las tropas y armamento yanqui de la península coreana y el fin de toda sanción económica contra la nación coreana.

Gustavo Giménez

  • Ya el régimen coreano ha lanzado con éxito dos misiles de largo alcance (ICBM) que pueden llegar hasta Alaska.

 

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Trump declaró la guerra a los inmigrantes https://mst.org.ar/2017/04/03/trump-declaro-guerra-inmigrantes/ Mon, 03 Apr 2017 11:49:17 +0000 http://mst.org.ar/?p=7742 En febrero el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de EE.UU. publicó dos memorándums que reglamentan una serie de medidas acorde al decreto antiinmigrante del presidente yanqui. Desde entonces, la policía migratoria ICE ha llevado adelante una verdadera guerra de terror contra los 11 millones de inmigrantes indocumentados que viven en el país. Pero los inmigrantes, junto a grandes sectores de trabajadores “nativos”, están levantando una potente resistencia.

La política del gobierno busca criminalizar al conjunto de los inmigrantes y fortalecer una ideología xenófoba y reaccionaria para que millones de estadounidenses culpen a la “invasión” de inmigrantes “criminales” por los problemas que padecen fruto de las políticas pro-corporaciones del propio gobierno.

A tono con el lenguaje que emplean regularmente los partidos europeos de extrema derecha, uno de los memos del DHS dice: “inmigrantes criminales han demostrado su indiferencia por el Estado de derecho y representan una amenaza para las personas que residen en los Estados Unidos”. La idea que promueven no tan sutilmente es que los inmigrantes (todos) son delincuentes, y no personas, que amenazan a las verdaderas “personas”.

Las medidas que habilita el DHS expande la autorización a deportar a prácticamente cualquier inmigrante indocumentado. En lugar de la práctica anterior que autorizaba a deportar a personas condenadas por delitos graves, ahora ICE puede deportar gente condenada por cualquier delito, hasta la contravensión más leve; a gente acusada de cualquier delito, aunque no haya sido condenada; y a gente que no ha sido acusada pero que el propio ICE considera que haya cometido un delito.

En la lista de delitos por los cuales se pueden deportar personas ahora está haber usado un documento falso, algo que todo inmigrante indocumentado tiene que hacer para conseguir trabajo.

Las medidas también expanden drásticamente el poder de ICE de aplicar deportaciones “expeditivas”, sin proceso legal, a horas del arresto y a menudo incluso sin avisar a familiares. Además habilita a contratar 10 mil agentes más de ICE y 5000 más de la Patrulla Fronteriza, y habilita a las policías locales como agentes de deportación.

Desde que se aplicaron estas medidas, la comunidad inmigrante ha sido victima de una ofensiva brutal, con redadas sorpresivas y detenciones arbitrarias.

Rómulo Avelica-Gonzalez fue arrestado cuando fue a dejar a sus hijas a la escuela. El video que grabó su hija de 13 años en su celular muestra como agentes de ICE lo esposan y se lo llevan ante la mirada desconsolada de sus hijas. La razón de su deportación fue una pena por manejar alcoholizado diez años atrás.

Joel Gerrero fue a una cita de rutina con las autoridades migratorias, a las que iba cada seis meses, solo que esta vez, sin aviso, ICE decidió hacer complir una orden de deportación de 2014 por una contravensión por tenencia simple de marihuana. Un mes atrás se había casado; su esposa es ciudadana estadounidense y lleva seis meses de embarazo.

Hay casi un millón de inmigrantes “fugitivos”, que tienen orden de deportación. Menos de uno de cada cinco ha sido condenadx por algún delito. De hecho, los inmigrantes indocumentados son arrestados en una proporción menor al conjunto de la población.

También hay una persecusión al activismo. Daniela Vargas, de 22 años, fue arrestada al finalizar una conferencia de prensa en la que denunciaba la deportación injusta de su padre y hermano. Aunque no había cometido ningún delito, y gozaba de una situación legal bajo una ley que proteje a quienes entraron al país siendo niños, fue arrestada igual, supuestamente por no haber renovado los documentos de su situación legal.

La persecusión a los inmigrantes no es invento de Trump. El primer salto en las deportaciones fue bajo la presidencia del demócrata Bill Clinton, con su Ley de Reforma de la Inmigración Ilegal y Responsabilidad Inmigrante. Bush quiso avanzar con una ley que literalmente transformaba en delito federal grave el simple hecho de residir “ilegalmente” en los EE.UU. La Ley Sensenbrenner fue derrotada por la masiva rebelión inmigrante que culminó con la marcha de un millón de personas el 1 de mayo de 2006.

Obama prometió un cambio a favor de los inmigrantes, e incluso adoptó en su campaña la consigna de los trabajadores rurales inmigrantes “Sí se puede”. Pero su presidencia llevó las deportaciones al record de 434.000 en 2013, y se transformó en el presidente que más gente deportó en toda la historia de EE.UU., un total de 2,5 millones.

Fue Obama quien implementó la política de ligar las deportaciones a los delitos, denominándola “criminales, no familias”. Caracterizó así a cada persona con antecedentes como una lacra sin familia, en un país marcado por el racismo y la encarcelación masiva, en el que una de cada tres personas tiene prontuario criminal. Y esa relación se agudiza en las comunidades negra y latina.

Esta es la base sobre la cual Trump ahora busca transformar a la totalidad de los inmigrantes en delincuentes. Pero la resistencia no a tardado en levantar la cabeza. Las redes de emergencia en defensa de los inmigrantes que surgieron en todo el país en 2006 se han reorganizado. Una conferencia reciente de Movimiento Cosecha en Boston juntó a 350 activistas representando organizaciones en 25 estados, lanzó una campaña nacional que tendía su primer ito en un nuevo “Día sin inmigrantes” este 1 de mayo.

Cosecha es el movimiento que organizó las protestas en aeropuestos que recorrieron el país cuando Trump intentó implementar su decreto contra los musulmanes. También encabezaron la campaña por transformar las universidades espacios seguros para inmigrants, logrando que muchas se nieguen a colaborar con las autoridades migratorias.

El llamado a un nuevo paro de inmigrantes para el 1 de mayo está logrando una veloz repercusión, y no solo entre los inmigrantes. De acuerdo a una encuesta reciente, solo el 16 % de los estadounidenses apoyaría deportaciones masivas, eso incluye un 31 % de quienes se identificaron como republicanos conservadores. En cambio, un 64 % apoya lo que se conoce como un “camino a la ciudadanía”.

Sindicatos importantes, entre ellos el de docentes de Los Angeles, ya votaron parar el 1 de mayo junto a los inmigrantes. La regional Oeste del sindicato de empleados de servicios, el más grande del país, está debatiendo si adhiere también. El Movimiento por las Vidas Negras está definiendo su participación. Este Día Internacional del Trabajador puede ser un nuevo terremoto contra la agenda reaccionaria de Trump.

                                                                                                       Federico Moreno

 

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