independentismo – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Wed, 24 Jan 2018 19:32:37 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png independentismo – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Cataluña y Estado Español: Se acerca la hora de definir https://mst.org.ar/2018/01/24/cataluna-espanol-se-acerca-hora-de-definir/ Wed, 24 Jan 2018 19:32:37 +0000 https://mst.org.ar/?p=11681 Pasado el 21D se abrió un nuevo escenario en cuyo telón de fondo está la formación del nuevo gobierno y la necesidad de construir una opción superadora a los partidos nacionalistas y pro capitalistas.

El 17 de enero se constituyó el Parlament y la Mesa con mayoría independentista, resultando presidente de la misma Roger Torrent (ERC). De esta manera, comenzó a institucionalizarse el triunfo electoral obtenido sumando los votos de JxCat, ERC y CUP. Torrent anunció oficialmente que el candidato a President es Carles Puigdemont.

Cuenta regresiva

Ya comenzó a correr el plazo para elegir el ejecutivo. Sí hasta el 31 de enero el independentismo no forma gobierno, se debe convocar a nuevos comicios.
La futura investidura es una incógnita. Puigdemont manifestó su voluntad de volver del exilio y solicitó la delegación de su voto. También barajó ser ungido por Skype.
El lunes pasado viajó a Dinamarca para dar una conferencia en la Universidad de Copenhague y, aunque la Fiscalía solicitó la activación de la euroorden de captura, el Juez Pablo Llarena la rechazó.
Llarena explicitó que no pidió la detención porque Puigdemont quería ser detenido y así quedar habilitado a delegar el voto, como los presos que ya están a disposición del Tribunal. No sólo es ridículo, también desnuda el carácter político de las causas judiciales en curso.

¿Quién gobernará y con qué programa?

Es un hecho que Puigdemont es el candidato a President. A partir de esta realidad circulan interrogantes. Si el Tribunal Constitucional impide su investidura ¿se forzará una nueva elección para abril o habrá acuerdo para presentar otro candidato? En tal caso ¿sería una clara figura del soberanismo o alguien de un perfil técnico y conciliador? Por todos lados asoma la disputa permanente entre las posiciones del PdeCAT y ERC.

No se la llevan de arriba

Sería un error olvidar que los que vienen perdiendo están en la vereda de enfrente. El pacto de investidura de Rajoy atraviesa un momento de tensiones. Ciudadanos le pide al PP una autocrítica por el pésimo resultado en Cataluña y la separación de los implicados en la corrupción del caso Gürtel. El PP acusa a Ciudadanos de oportunistas y tiene en la mira a Albert Rivera e Inés Arrimadas que le disputan el electorado de derecha. Las dos fuerzas actúan con la mira puesta en las elecciones municipales y autonómicas del 2019.
¿Y la economía? En el balance de fin de año Rajoy pintó un panorama de salida de la crisis del 2008. Lo cierto es que España “Es también el país donde más ha crecido la desigualdad desde el 2007, el 10% más pobre ha visto disminuir su participación en la renta nacional en un 17%, mientras que la del 10% más rico ha aumentado en un 5%. En España el 10% más rico de la población concentra más de la mitad de la riqueza total (53,8%), más que el 90% restante.” (La Vanguardia 22/1/2018).
Entre otros ejemplos, el gobierno gastó €87 millones en el fracasado operativo represivo para evitar el 1-O, prefiere pagar la deuda externa y afrontar pérdidas de €2.000 millones por la quiebra de autopistas; antes que destinar ese dinero a mejorar el nivel de vida del pueblo trabajador.
La precariedad laboral, los bajos salarios y el desempleo son moneda corriente. El precio de los alquileres está generando consecuencias sociales.
Cada vez menos democracia y más desigualdad. Esta es la “normalidad” de Rajoy y el Rey que sigue incubando la eclosión de nuevas crisis.
El pueblo da todo, los dirigentes no

Hay quienes erróneamente exigen más del pueblo. Luego de tantas movilizaciones, paros y acciones masivas, hay que cargar las tintas en otro lado: las direcciones mayoritarias del catalanismo.
JxCat y ERC no preparan al pueblo política y organizativamente para concretar la República, por eso dejaron de lado la Declaración Unilateral de Independencia (DUI). En el pico de la fuerza movilizada, Puigdemont abandonó sorpresivamente Cataluña y Oriol Junqueras se entregó a la Justicia, causando desazón e incertidumbre.
Lamentablemente, Ada Colau y Pablo Iglesias, desde En Comú-Podem, siguen siendo furgón de cola del régimen, al colocarse equidistantes tanto al 155 como a la independencia. Algo similar sucede con la ANC que intenta hacer equilibrio entre posiciones contrarias.
Es necesario poner blanco sobre negro en torno a las direcciones del proceso: con sus agachadas y dilaciones dejaron pasar una oportunidad histórica para lograr la República.
No se mueven así por error o porque no les queda otro camino. Actúan siguiendo la lógica de los partidos burgueses y pequeño burgueses que no quieren desbordar los límites del capitalismo explotador y opresor.

“Sí quieres cambiar algo, pues camina distinto”

La primera tarea es llamar a profundizar la más amplia unidad de acción por la inmediata libertad de los presos políticos, la anulación de las causas judiciales y la desactivación total del 155. Que Soraya Sáenz y sus cómplices se vuelvan a Madrid ya mismo dando fin a la intervención de las instituciones autonómicas.
Para hacer valer la voluntad de autodeterminación del pueblo catalán, es fundamental retomar las grandes movilizaciones y los cacerolazos masivos. Las centrales sindicales deberían llamar a un plan de lucha con paros y cortes de ruta, unificando los reclamos democráticos con los sociales.
Al mismo tiempo hay que fortalecer la experiencia de autoorganización que representan los CDR.
Para que la República sea una realidad es necesario derrotar a Rajoy y al caduco régimen del ´78. No hay posibilidad de negociaciones favorables con semejantes reaccionarios, apoyados por la mayoría de los gobiernos de la Unión Europea.
La convocatoria a Asamblea Constituyente es el camino para debatir y sentar las bases de una República libre, al servicio de los trabajadores y el pueblo, no de los patrones. Un país que tienda un brazo fraternal a los pueblos oprimidos de la península Ibérica y fundamentalmente hacia el conjunto de la clase obrera, sometida por la explotación capitalista.
Desde ya, estas posiciones no implican compromisos políticos con el gobierno burgués que surja. Pelear por una salida de fondo es enfrentar al capitalismo y su doble rostro antidemocrático y explotador, construyendo una nueva alternativa política, con un partido de izquierda, revolucionario y socialista.

Desde Barcelona:
manelperelecha@gmail.com
Facebook: Portal Anticapitalista

 

]]>
Cataluña: derrotar al 155 y al régimen del ’78 https://mst.org.ar/2017/12/06/cataluna-derrotar-al-155-al-regimen-78/ Wed, 06 Dec 2017 18:46:45 +0000 https://mst.org.ar/?p=11227 A pocos días de las elecciones del 21D, hijas de la destitución del gobierno autonómico por el art.155, la negativa judicial a liberar a los presos políticos muestra que la independencia de Cataluña está estrechamente ligada a la lucha por derrotar al régimen monárquico español.
El 4 de diciembre, el Tribunal Supremo español dio la libertad condicional a cuatro ministros catalanes, tras aceptar éstos la aplicación del 155, la promesa de no volver a declarar ninguna independencia unilateral y una fianza de 100.000 euros. A su vez dejó presos al vicepresidente autonómico Oriol Junqueras, el candidato con mayor intención de voto, al ministro Forn y a los dirigentes de la ANC y de Ómnium, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart.
El mensaje del régimen político español fue claro: no admitirá ningún avance del proceso independentista catalán y, aun a riesgo de sufrir un golpe electoral el 21 de diciembre, sigue arremetiendo contra los derechos democráticos más básicos e intentando sembrar miedo.
La resistencia catalana, mientras se prepara para una importante marcha a Bruselas el 7 de diciembre, no deja de responder a los ataques, como fue la importante respuesta para defender de los fachos la sede de la CUP, el masivo festival por la libertad de los presos políticos o las nuevas concentraciones al conocerse la negativa judicial.
En las últimas semanas, la dirigencia independentista tradicional del europeísta PdeCAT y el centroizquierdista ERC se “autocriticaron” de su ingenuidad ante la brutalidad del régimen español y justificaron su abandono del gobierno sin resistir tras la excusa “humanitaria” de no causar un baño de sangre, refugiándose en un discurso ilusorio de lograr un referéndum pactado.
En realidad no es posible que el pueblo catalán “pueda decidir libremente” su independencia sino derrotando al régimen del ’78, que recortó los derechos autonómicos, se negó a negociar ninguna concesión seria y actuó como un régimen bonapartista imperialista enemigo de la autodeterminación catalana.
Por eso es criminal la actitud de la izquierda española, sea del PSOE y el PC -que firmaron el Pacto de la Moncloa- o de las organizaciones que nacieron criticándolo y que, como señala Dante Fachín1, ahora “abdican de la defensa de otros valores cuando la cosa se pone espesa” y terminan reforzándolo.
Lejos de lo que afirma Pablo Iglesias (Podemos), que acusó al independentismo de haber contribuido “a despertar el fantasma que es la mayor amenaza para la democracia, el fascismo”, la mejor forma para derrotar al fascismo es uniendo las luchas por la autodeterminación e independencia con las de la clase trabajadora, en un solo puño para derrotar al régimen del ’78.
Enfrentando a los distintos gobiernos que vienen descargando un brutal ajuste a partir de la crisis del 2008, miles han salido a la calle. Los “indignados” y el 15M, numerosas huelgas y marchas, la lucha de las nacionalidades, el reclamo contra los crímenes del franquismo, son expresiones de una pelea que ha debilitado al viejo régimen y han abierto la oportunidad para derrotarlo.

1. Máximo referente de Podem de Cataluña, el cual rompió junto a la mayoría de sus integrantes por diferencias insalvables con Pablo Iglesias.

Gustavo Giménez

]]>
Revolución Catalana: Puigdemont proclama la independencia… y la suspende para negociar https://mst.org.ar/2017/10/10/revolucion-catalana-puigdemont-proclama-independencia-suspende-negociar/ Tue, 10 Oct 2017 19:45:55 +0000 https://mst.org.ar/?p=10822 En la reunión del parlamento catalán del martes 10, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, anunció la independencia de Cataluña. Pero a renglón seguido dictaminó su suspensión por varias semanas para negociar con el gobierno español y la Unión Europea (UE).

Más de 30.000 catalanes estaban movilizados en las puertas de su parlamento. Esperaban la Declaración Unilateral de Independencia (DUI) de Cataluña, tal cual lo exigían el veredicto de las urnas del 1º de octubre y la enorme movilización popular. Sin embargo, Puigdemont optó por declarar la independencia y luego suspender sus efectos por varias semanas, para «negociar» con Rajoy y la UE. La CUP, una formación anticapitalista que no participa del gobierno pero que es clave para completar la mayoría parlamentaria del sector independentista, se negó a aprobar esa suspensión. Pese al llamado a dialogar, los representantes del régimen español han puesto el grito en el cielo y amenazan con lanzar graves represalias en forma inmediata. Es que la inmensa mayoría de las declaraciones y acciones del gobierno español, los líderes de Europa y la gran burguesía española y catalana coinciden en rechazar frontalmente la independencia. Ese frente incluye a los que se movilizan junto a los fascistas por la «unidad» de España, como los que se visten de blanco y llaman «al diálogo y la paz». Como lo señaló el vocero del Partido Popular en el parlamento catalán, ¿qué quiere negociar con Rajoy el presidente Puigdemont? ¿Los plazos en que se va a concretar la independencia? Pero el gobierno español está totalmente en contra, considera ilegal el plebiscito del 1º-O, ya mandó la policía a reprimir, sigue metiendo tropas, intimaciones judiciales, leyes de aplicación inmediata para que las empresas trasladen sus casas centrales y amenaza con aplicar el artículo 155 de la reaccionaria Constitución española para intervenir política y militarmente Cataluña. Y esas declaraciones son solo el anticipo de más medidas represivas que Rajoy, en base al autoritario régimen español, se apresta a lanzar contra Cataluña en respuesta a los ambiguos anuncios independentistas de Puigdemont.

A toda revolución le sigue un intento contrarrevolucionario

En Cataluña hay una verdadera revolución democrática. Una revolución popular que tiene a su frente a una dirección burguesa y pequeño-burguesa expresada en la alianza gobernante de «Juntos por el Si» (PdeCAT y ERC). De esa dirección son parte los dirigentes de la Asamblea Nacional Catalana y Ómnium, y en forma minoritaria la izquierdista y anticapitalista CUP. Estos sectores están en conflicto con la gran burguesía española y catalana, que está furiosamente en contra de la independencia. Están al frente de una enorme movilización del movimiento de masas, que tiende a realizar acciones cada vez más importantes, sobre todo después de haber derrotado el intento de golpe de estado del 20S.

A esa revolución le siguieron los movimientos contrarrevolucionarios y cada uno de los personajes va dejando en claro su rol a medida que se crispan las aguas. Rajoy, el rey, Ciudadanos, el aparato estatal y la gran burguesía no dudan en reprimir y utilizar todos los recursos para detener una causa independentista que puede derrumbar al régimen bonapartista monárquico del Estado español.

pañol. Por eso frente al triunfo del Sí el 1º-O, al paro general y al repudio nacional e internacional a la represión no se replegaron, sino que volvieron a la carga. El rey exigió que la conducción catalana deseche la independencia bajo amenaza de intervenir Cataluña y el gobierno español facilitó que grandes empresas catalanas muden su sede social, reforzó sus medidas autoritarias y favoreció fuertes movilizaciones de la clase media acomodada, que es la base social que aún conserva el viejo régimen político en crisis. Los que han llamado al diálogo en forma engañosa, como importantes líderes de la UE o el PSOE, en realidad juegan el rol del «policía bueno», ya que su «diálogo» no incluye de ninguna manera debatir la independencia. La UE ha sido muy clara en su negativa al ingreso de una futura Cataluña independiente. Y el PSOE se prepara para apoyar a Rajoy en la aplicación del represivo artículo 155. Pablo Iglesias, de Podemos, que ha tenido una actitud centrista durante todo el proceso independentista, ha quedado atrapado en esa política funcional a los intereses del Estado español.

Para defender la independencia, movilización

La revolución democrática está tomando un curso en el cual sus tareas chocan contra la estructura capitalista y el régimen político en que se sostiene. Solo sería posible alguna negociación con esos enemigos de la independencia catalana sobre la base de desarrollar con toda fuerza la movilización y la organización obrera y popular. En ese sentido es muy importante la entrada en escena de la clase obrera catalana, organizada a través de sus sindicatos, en el paro del pasado martes 3. También el desarrollo de expresiones territoriales como las Asambleas o Comités en defensa de la República Catalana que constituyen organizaciones muy progresivas y que es urgente desarrollar. Y se hace necesario enfrentar cada agresión, como los cambios de sede de las grandes empresas o las movilizaciones unionistas, con una respuesta política contundente

Por eso esta declaración de independencia «a medias» solo genera confusión, cuando lo que hay que dar es la mayor claridad y no alentar expectativas en «diálogos» o «negociaciones» pantanosas. Menos todavía cuando el régimen centralista español se apresta a redoblar sus acciones represivas a partir del miércoles 11. Solo luego del resultado final de los choques que se avecinan podría lograrse alguna negociación favorable a la causa independentista. Al contrario de lo que dice la gran prensa mundial, hoy el régimen español y la burguesía española y europea atraviesan una importante crisis. El mismo día que Puigdemont hablaba en el parlamento catalán se desarrollaba en la vecina Francia la más importante huelga y movilización de los trabajadores públicos en décadas y la primera ministra de Escocia se pronunciaba a favor de Cataluña anunciando un nuevo plebiscito hacia su independencia de Gran Bretaña. La revolución catalana es la batalla actual más importante de los pueblos de Europa y su resultado marcará el rumbo de los próximos acontecimientos de la lucha de clases mundial.

]]>
En respuesta a la fábrica de mentiras: No media revolución, revolución entera https://mst.org.ar/2017/10/10/en-respuesta-fabrica-de-mentiras-no-media-revolucion-revolucion-entera/ Tue, 10 Oct 2017 19:45:18 +0000 https://mst.org.ar/?p=10820 Cataluña concentra la tensión del proceso de lucha de clases en Europa y a escala internacional. La burguesía continental en pánico amenaza, agrede, extorsiona, procura aterrorizar. El pueblo catalán está desplegando una movilización enorme. Hay contradicciones agudas en la dirección del proceso en curso. Hay una feroz lucha política de ideas a escala mundial. Las corporaciones mediáticas fabrican mentiras a escala industrial. Nuestra intervención de respuesta, desde la trinchera del pueblo republicano

En la confrontación contra la derecha fascista, incluso en el terreno de la guerra civil, el peso del programa, la lucha de ideas lo domina todo en términos estratégicos. La burguesía lo sabe y por eso, utiliza todo su fuerza material para blindar ideológica y políticamente a la reacción. Es una línea internacional. Trotsky decía que el problema de la burguesía republicana en España, en el 30 del siglo pasado, era que se proponía hacer “media revolución, y las revoluciones se hacen enteras, completas o se vuelven contrarrevolución”. Hoy el proceso político en Cataluña se juega en las calles, de forma desigual pero masiva y toda pacífica, sin los métodos de autoorganización de la clase obrera. El bloque españolista de conjunto intensifica su amenaza, con lo cual no se hace más que aumentar la polarización y acumular más y más contradicciones. No podemos descartar que se desenvuelvan de forma explosiva, virulenta. Sin embargo, lo central pasa hoy por intervenir en el duro debate político internacional que pretende aislar la lucha por la independencia de la clase obrera española y de la solidaridad internacional. Frente al confusionismo interesado de la burguesía solidaria entre sí, nuestros planteos al servicio de una clarificación marxista para el apasionante debate presente.

Falacia 1: Cataluña es como Malvinas, y los catalanes como los kelpers

La comparación se completa diciendo “si estás por la autodeterminación de los catalanes, por qué también no le reconocemos el mismo derecho a los kelpers”. Es muy simple este debate. Los kelpers no son una nacionalidad autóctona de las islas, oprimidas por la Argentina. Son población implantada por el ocupante colonizador inglés como parte de una estrategia de ocupación en el siglo XIX. Es decir: no hay ningún derecho histórico vulnerado, sino una operación montado por el imperialismo inglés. Nada que ver con el caso catalán, nacionalidad preexistente al Estado Español, que como tal surge con las invasiones napoleónicas del siglo XIX. Es decir: España como un Estado indivisible, con una lengua única, con un esquema de apropiación y despojo económico de las regiones a favor de la burguesía rica españolista, es una construcción reciente y reforzada por la dictadura franquista tras ganar la guerra civil en 1939. Es decir: frente a una nacionalidad de casi mil años de preexistencia, se invoca una unidad forzada por el fascismo en el siglo XX. Una aberración

Falacia 2: La independencia catalana es secesión, como Santa Cruz de la Sierra en Bolivia

Este argumento también se repite, una y otra vez. A veces se remite a “Córdoba” o “Buenos Aires”. En fin, varias cuestiones. Primero, que en el caso de la Medialuna en Bolivia, no hubo un proceso de base popular en las calles reclamando derechos violentados. Fue la burguesía gringa de esa región, racista y odiosa del sustrato campesino, original y popular del proceso boliviano la que impulsó la secesión. Un programa totalmente reaccionario, derechista, enemigo de la clase trabajadora. En Cataluña se movilizan millones en un proceso que reclama república, independencia y derechos. Es decir: que arrancó democrático y va cobrando dinámica cada vez más anticapitalista por sus objetivos y los enemigos que enfrenta.

Falacia 3: La autodeterminación divide a la clase obrera, fortalece a la burguesía

En Cataluña hay un proceso popular que cuestiona el Régimen del 78 y la Moncloa. Impugna objetivamente el austericidio de la Troika, es decir, la hoja de ruta de la burguesía hegemónica en Europa. Por lo tanto, si la independencia se consuma, si se impone la República Catalana se estimula y fortalece el proceso más general de lucha contra la monarquía y la arquitectura de la impunidad al franquismo, los privilegios de la  iglesia y la corona, más los beneficios de la fracción financiera del gran capital en la península. Por eso, apoyar la independencia en Cataluña y la convocatoria a una Constituyente libre, soberana y democrática, incluye el llamado al conjunto de la clase obrera a abolir la monarquía que nadie votó y convocar a un proceso Constituyente para hacer de España “un país para el pueblo”.

Falacia 4: El proceso es burgués, totalmente extraño a los intereses de la clase obrera

Lenin escribió en 1916 frente a la insurrección en Irlanda y criticando durísimo a los izquierdistas que no la apoyaron que “quien espere la revolución social pura, no la verá jamás. Será un revolucionario de palabra, que no comprende la verdadera revolución”. Altamira, el PO y otros grupos sectarios, subestiman el proceso catalán, lo minimizan. El PTS actúa de forma casi idéntica haciendo una petición de principios a cada ascenso revolucionario que está dando la crisis capitalista desde 2008, que los excluye de intervenir positivamente. El argumento típico del sectario consiste en identificar las contradicciones de la dirección del proceso con la base del movimiento que se desenvuelve. Si hay una cosa que la movilización catalana no tiene es apoyo de la gran burguesía que despliega un consecuente terrorismo económico con la migración de empresas desde el 1-O. La autodeterminación es un derecho elemental de los pueblos y refleja cuando expresa volumen de fuerzas masivo, contradicciones insalvables. El proceso catalán tiene la independencia como punto del iceberg pero se combina dialécticamente con la insatisfacción de derechos sociales básicos incompatibles con el españolismo monárquico.

Independencia, república y revolución hasta el final

Trotsky aconsejaba a los revolucionarios en España tres cuestiones: 1) ninguna alianza política con la burguesía; 2) ser los mejores soldados contra el fascismo y 3) transformar España en un “país del pueblo, de las masas”. En Cataluña hay una enorme revolución democrática llena de contradicciones en su orientación política, por las conducciones que más peso tienen. Lo central hoy es apoyar la “energía elemental de las masas” sin desconocer los límites de su dirección política actual, militando para construir alternativa que “complete la revolución hasta el final”. En la etapa presente es multiplicar la solidaridad internacional con la independencia y la república. En esa orientación nuestro planteo consiste en colocar en agenda la necesidad de una Constituyente sin pactos, sin acuerdos por arriba, con total libertad y soberanía popular para decidir sobre todo: la deuda externa, el sistema financiero, fiscal, la tierra, el trabajo, la educación, la casta. Todo. La revolución irrumpió. Ahora, frente a la reacción derechista, como decía el poeta:”A galopar hasta enterrarlos en el mar”. Viva la revolución catalana.

Mariano Rosa

]]>