Internacional – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Thu, 09 Apr 2026 19:26:53 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png Internacional – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Cele Fierro Salió hacia Barcelona para ser parte de la Flotilla Global Sumud https://mst.org.ar/2026/04/09/cele-fierro-salio-hacia-barcelona-para-ser-parte-de-la-flotilla-global-sumud/ Thu, 09 Apr 2026 19:25:45 +0000 https://mst.org.ar/?p=40057 Cele Fierro salió hacia Barcelona para ser parte de la Flotilla Global Sumud. ¡Palestina Vencerá!

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Conferencia Antifascista de Porto Alegre Conclusiones en perspectiva https://mst.org.ar/2026/04/09/conferencia-antifascista-de-porto-alegre-conclusiones-en-perspectiva/ Thu, 09 Apr 2026 19:20:38 +0000 https://mst.org.ar/?p=40053 Escribe: Sergio García

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Entre los días 26 y 29 de marzo se desarrolló en Porto Alegre, Brasil, la 1° Conferencia Antifascista, que partió de una convocatoria conjunta entre el MES-PSOL de ese país, otras fuerzas del SU-IV, el PT de Porto Alegre, el PCdoB, el Movimiento de Trabajadores Sin Tierra y otras organizaciones. La conferencia tuvo una importante asistencia, un conglomerado de fuerzas de diferentes extracciones políticas y sociales. Y por lo tanto debates, acuerdos, desacuerdos y temas que quedan a repensar hacia próximos eventos. El MST en el Frente de Izquierda, como integrantes de la LIS fue invitado a participar y junto a una delegación brasilera de la corriente Revolución Socialista del PSOL, dejamos en el evento nuestras opiniones y propuestas. Terminada la conferencia, aquí compartimos algunas opiniones sobre el balance político de la Conferencia y sus perspectivas.

Sergio García y Verónica O´kelly

En primer lugar hay que partir de un hecho evidente: la Conferencia Antifascista de Porto Alegre se convirtió en un evento de importancia política. Esto se evidenció desde la misma movilización inicial el día 26 de marzo, donde varios miles de manifestantes recorrieron las calles de Porto Alegre en medio de cantos y carteles contra Trump, Bolsonaro, Netanyahu, Milei y demás ultraderechistas y neofascistas del mundo, dándole al inicio del evento una buena impronta de lucha y movilización antiimperialista y antifascista.

Por la misma razón, los días que duró la Conferencia fueron seguidos en forma presencial por un muy buen número de militantes, trabajadores y jóvenes que participaron de sus diferentes paneles centrales con cientos de personas en cada uno de ellos. Con presencia de integrantes del DSA de EEUU, La Francia Insumisa, delegaciones de ATTAC, el CADTM, la Fundación Rosa Luxemburgo y diferentes organizaciones políticas y sindicales. También con buena participación en cerca de ciento cincuenta paneles autogestionados e inscriptos por diferentes espacios y organizaciones. En estos talleres estuvieron presentes movimientos sociales, culturales, sindicales y sectores políticos como las corrientes del PSOL Alicerce y Ecosocialistas, además del MRT (sección brasileña de la FT), el PSTU (LIT-CI), la CST (UIT-CI), entre otras.

La Conferencia, que aglutinó representantes de diferentes países y continentes, evidenció por lo tanto la urgencia política de debatir e intercambiar propuestas políticas y de lucha frente al ascenso de estas derechas extremas, que son un fenómeno que hace parte de una característica central de la situación mundial que transcurre en la actualidad. Estos sectores políticos neofascistas significan un enorme peligro para la clase trabajadora y la humanidad, más todavía si llegaran a consolidarse como regímenes fascistas, algo que todavía no ha sucedido. 

De esta manera transcurrió la Conferencia, que finalmente definió una declaración final presentada por los organizadores, con un contenido político que tiene bastantes limitaciones, y en ese marco cuestiones correctas planteadas, por ejemplo el definir que: “Frente a la barbarie, levantamos la bandera de la solidaridad internacional, de la lucha de los pueblos y de un futuro socialista, ecológico, democrático, feminista y antirracista”.

También es correcto que la lucha por Palestina y contra el genocidio sionista, el apoyo a la Flotilla Sumud Global con la presencia de Thiago Ávila y la denuncia a las atrocidades del Estado de Israel con apoyo de EEUU hayan sido parte de los debates y de las resoluciones finales, cuando se denuncia: “la perpetuación de situaciones coloniales que, en el caso de Palestina, adoptan la forma de un genocidio explícito en Gaza, orquestado por el Estado sionista de Israel, apoyado incondicionalmente por Estados Unidos, con la complicidad de otros países imperialistas. Además, Israel ha invadido y bombardeado criminalmente el Líbano y afirma que anexará el sur del país (…). Apoyar la Flotilla Global Sumud, que nuevamente busca romper el bloqueo y denunciar el genocidio en Gaza. La lucha del pueblo palestino —en Gaza y en Cisjordania— es la causa de la humanidad”.

Sobre estos puntos con los cuales tenemos acuerdos y otros que también están en la declaración final, como la lucha contra el ecocidio capitalista y la denuncia de que “El sistema capitalista-imperialista atraviesa una profunda crisis y una marcada decadencia económica, social y moral”, hay mucho para profundizar y tareas concretas para desarrollar en cada país. Porque tal cual expresamos en nuestras intervenciones en la Conferencia, lo central para derrotar a estos gobiernos de extrema derecha es una lucha masiva y poderosa en la calle, con la mayor unidad de acción, huelgas generales y todas las herramientas que la clase obrera y los pueblos tienen para llevar adelante. Sin esta política de frente único y disposición total a la lucha, pasando por encima de direcciones burocráticas que no dan pelea y negocian, no se puede derrotar un ascenso neofascista como el actual.

Este tipo de encuentros tiene un valor innegable: permite que la izquierda se encuentre, intercambie análisis, avance en el conocimiento mutuo entre organizaciones y confronte posiciones con sectores de centroizquierda que también participan. En un escenario internacional marcado por la inestabilidad, la crisis de los regímenes, la ofensiva de la extrema derecha y la respuesta de franjas de masas, estos espacios pueden contribuir a acortar distancias y generar condiciones para acciones de lucha comunes. En ese sentido, la construcción de la unidad de acción para enfrentar a la extrema derecha es una necesidad concreta que apoyamos e impulsamos en todos lados. Frente al peligro del ascenso de corrientes reaccionarias y fascistizantes, la táctica del Frente Único debe ocupar un lugar central.

Debates y contradicciones políticas

De la declaración final surge evidente que hay toda una serie de cuestiones correctas en la denuncia general a las fuerzas neofascistas y al imperialismo estadounidense, algo que compartimos y consideramos prioritario entre las tareas que tenemos por delante. A la vez, el propio origen de la convocatoria a esta Conferencia marca un límite político que se vislumbra en la misma declaración final: la ausencia de toda referencia crítica a los gobiernos del llamado progresismo, que han sido y son todavía en los países donde conducen el poder administradores del ajuste capitalista sin provocar ningún cambio sustancial a favor de las grandes mayorías.

Creemos que es fundamental no confundir la justa orientación unitaria en la lucha antifascista y antiimperialista con la defensa de la unidad política con sectores burgueses o con la socialdemocracia —posición que, lamentablemente, estuvo presente en una parte significativa de las organizaciones convocantes y participantes, en particular ligadas al PT y al PCdoB—. Sostenemos que la unidad política con estos sectores no solo no contribuye a frenar el avance de la extrema derecha, sino que, por el contrario, tiende a fortalecerla. Son precisamente los gobiernos que administran y gestionan los Estados capitalistas, aplicando políticas de ajuste y conciliación con la burguesía, los que frustran las expectativas de las masas y alimentan el terreno sobre el cual crece la extrema derecha. Y representantes de esos gobiernos como el del PT de Brasil o el de Colombia y Uruguay, quienes impulsan, con sus representantes en este tipo de conferencias, el intento de llevar a las organizaciones de izquierda anticapitalistas,a una política equivocada de apoyo a estos gobiernos.

En países como Argentina ese accionar fue el motivo de una decepción masiva causada por el peronismo, que condujo al advenimiento de Milei, tal cual lo desarrollamos en nuestra intervención en el panel sobre la situación en Argentina. Algo similar había pasado en Brasil previo al triunfo de Bolsonaro en 2018, tras el decepcionante gobierno anterior del PT. Entre el ascenso de las derechas extremas y el fracaso de gobiernos progresistas hay una relación dialéctica que no puede obviarse ni en el presente, ni en las orientaciones políticas hacia el futuro.

El hecho de que esta Conferencia tuviera al PT de Porto Alegre como uno de sus principales organizadores impide que ese debate se materialice en conclusiones prácticas correctas. Por el contrario, el conjunto de los convocantes trabajan en común por una política electoral de voto a Lula en primera vuelta, algo en nuestra opinión equivocado. El PSOL pudo haber tenido su propia candidatura presidencial para desplegar todo un proyecto antiimperialista y anticapitalista de fondo, disputar y atraer a posiciones de izquierda a una importante franja de la población, y dejar un posible voto crítico a Lula como opción para la segunda vuelta.

Construir una alternativa política independiente para la clase trabajadora y los sectores populares, entre otras cosas se logra pudiendo decir que el gobierno del PT viene aplicando políticas de austeridad que se expresan, por ejemplo, en el llamado Arcabouço Fiscal; mantiene alianzas con el agronegocio; impulsa proyectos de privatización de recursos naturales; niega aumentos salariales al sector público; y se niega a revertir las contrarreformas laboral y previsional. Razón por la cual denunciamos el accionar de este gobierno en nuestra intervención en la asamblea de juventudes de la Conferencia. Se trata, por lo tanto, de un gobierno que, pese a su base social, actúa dentro de los marcos de los intereses de la burguesía, atacando derechos y expectativas populares. Y se puede decir todo esto estando a la vez en la primera línea de la lucha en las calles contra todo neofascista-bolsonarista que se postule en Brasil.

Tras las elecciones seguramente estos y otros debates recorrerán al PSOL, que ha venido perdiendo independencia política siendo llevado hacia posiciones afines al PT incluso teniendo ministros en el gobierno petista. De ahí que esté ante una disyuntiva; mantiene ese curso con lo cual ratificará que ya no juega un rol positivo, abriendo la necesidad de construir otra alternativa. O si sucediera que Boulos y su sector dieran el paso de irse al PT tras las elecciones, en ese caso será una oportunidad y responsabilidad de los compañeros del MES el impulsar la posibilidad de que el PSOL retome una senda de independencia política necesaria y urgente. Algo que veremos si es todavía posible o no. 

Por otra parte, la diversidad de convocantes permite que participen más sectores y diferentes expresiones políticas y sociales, y aunque esta amplitud la consideramos esencial para la lucha en las calles, en muchas ocasiones no contribuye a resultados positivos en cuanto a definiciones políticas. Además de lo dicho anteriormente en torno a la ausencia de definiciones sobre el rol del progresismo en términos generales, en realidad el peso del llamado campismo entre los convocantes impidió también que se expresen resoluciones correctas en temas de actualidad, como la invasión del imperialismo ruso sobre territorio ucraniano, que ocasionó miles de muertos y una guerra ya de años en el corazón de Europa. La ausencia de esta denuncia en la convocatoria inicial y en la resolución final, fue suplida en parte. En primer lugar por la presencia de la delegación ucraniana, de la Red de Solidaridad con Ucrania y de activistas de la oposición rusa. Y por el apoyo que se le dio a la Red ENSU en todas sus actividades por parte del MES-PSOL, por nuestra delegación de la Liga Internacional Socialista (LIS) y por otras organizaciones del SU, quienes nos comprometimos a continuar apoyando el justo derecho del pueblo ucraniano a defenderse de esta agresión, a la vez que lo hacemos en forma independiente y critica del gobierno de Zelenski y denunciando los planes expansionistas y militaristas de la OTAN. 

Incorporar en la declaración final la frase: “Luchamos contra todos los imperialismos y apoyamos la lucha de los pueblos por su autodeterminación, por todos los medios necesarios”, es un breve avance aunque a la vez no resuelve el problema central: la necesidad de denunciar el rol imperialista y agresor, en este caso de la Rusia de Putin. Algo equivocadamente ausente en un texto que pretende describir la situación internacional y las tareas que de ahí se desprenden. Por supuesto sectores políticos campistas se han incomodado por la presencia y actividad de la Red de apoyo a Ucrania. Se trata de fortalecer más esa presencia en futuros eventos, por ejemplo garantizando que el tema sea parte de un panel central, y no ubicarlo en una dimensión inferior a otros conflictos y guerras regionales imperialistas.

Estas visiones campistas, cómplices de las masacres de Putin, también se expresaron en la Conferencia en el sentido de que incluso cuando se denunciaron cosas muy correctas, como los ataques de EEUU e Israel sobre Irán, la incursión yanqui sobre Venezuela y el hostigamiento sobre Cuba, siempre se lo hizo oralmente y en los textos, sin ningún tipo de crítica ni diferenciación con el régimen represor y asesino de los Mulás en Irán, ni con los regímenes altamente autoritarios de Venezuela y Cuba. Cuando la necesidad de enfrentar los planes imperialistas en esos tres países es prioritaria, sin que eso implique un sinónimo de callar la responsabilidad interna de sus gobiernos actuales, ante la situación que hace años soportan sus poblaciones.

Perspectivas y continuidad

Como decíamos al inicio, la Conferencia fue importante. A la vez el mundo que vivimos empuja hacia la necesaria continuidad de este tipo de Conferencias y de otras que puedan surgir, bajo el objetivo de enfrentar y derrotar a estos monstruos de ultraderecha. Por lo tanto valoramos que se nos haya dado la posibilidad de participar como invitados y expresar nuestras posiciones en este evento. La delegación de la LIS en la Conferencia, además de hablar en paneles centrales y autogestionados y de ser parte de la asamblea de la juventud, desarrollamos una actividad muy positiva durante los días que duró la Conferencia, en la que pudimos compartir con compañeros y compañeras de distintos países análisis sobre la situación internacional y los desafíos que enfrentan las organizaciones revolucionarias. 

Ahora, al plantear en la resolución final la hipótesis de una Conferencia en Argentina, tendremos que ver con los compañeros del MES-PSOL y con otras fuerzas de nuestro país si se pueden encontrar mejores formatos y objetivos hacia una posible segunda instancia. Que supere contradicciones y problemas políticos que estuvieron planteados en Porto Alegre. Sin caer en una convocatoria cerrada que no serviría, ni tampoco impulsar una Conferencia que sea de un aperturismo funcional a variantes políticas ajustadoras de la clase trabajadora argentina. Sobre todo esto, tendremos que pensar e intercambiar los meses que vienen.

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Colaborá con la campaña El pueblo de Cuba nos necesita https://mst.org.ar/2026/04/09/colabora-con-la-campana-el-pueblo-de-cuba-nos-necesita/ Thu, 09 Apr 2026 19:13:54 +0000 https://mst.org.ar/?p=40049 Este artículo fue extraído del sitio web de la  Liga Internacional Socialista

Cuba representa para Trump y sus secuaces mucho más que un campo de negocios para que puedan lucrar los monopolios con una eventual restauración capitalista. Es un símbolo de dignidad antiimperialista por haber rechazado el intento de invasión por parte de EEUU y haber expropiado a corporaciones y latifundistas. Doblegar a su pueblo y volver a someter la isla a su control, tiene como propósito dar un golpe de efecto aleccionador para los pueblos de América Latina como parte de su ofensiva global sobre esa región del mundo para apropiarse de sus bienes comunes y afirmar su poderío imperial. Lo secundan los gobiernos ultraderechistas de la región desde Milei a Bukele. El recrudecimiento del bloqueo, ahora con aranceles y sanciones a quienes vendan petróleo a Cuba de forma directa o indirecta, es una nueva  estocada para intentar derrotar por desesperación a ese pueblo hermano. Es un insumo fundamental para el funcionamiento de la electricidad, el transporte, los hospitales, universidades, escuelas, el agua potable y todo lo más básico para la vida cotidiana. Es un asedio cruel e inhumano y por lo tanto, tenemos la obligación antiimperialista elemental de ubicarnos en el campo del pueblo amenazado.

Pasar de las palabras a los hechos

Es indudable que esta prepotencia neo-colonial no actúa en el vacío: al apoyo de las ultraderechas latinoamericanas se suma al rol del régimen encabezado por Díaz Canel. Las políticas que vienen instrumentando fortalecen la presencia del capital privado en la isla y mientras aseguran privilegios a la casta burocrática que gobierna esto contrasta con la situación de miseria y falta de servicios básicos que sufre la mayoría de la población, a lo que hay que sumar la represión brutal a quienes desde la propia isla cuestionan ese rumbo. Todo esto le facilita la ofensiva a Trump. Vale decir lo mismo para los llamados gobiernos progresistas de la región que ceden a las presiones del amo del Norte, y así ni el gobierno mexicano de Sheinbaum ni el brasileño de Lula, garantizan suministro de crudo a la isla a través de Pemex y Petrobrás, lo cual podrían asegurar sin ningún problema. Por su parte, Rusia o China, más allá de posiciones declarativas en el campo diplomático, tampoco tomaron ni las más básicas medidas de respaldo al país agredido. Tienen que abandonar esa pasividad y pasar a los hechos de apoyo material concreto de todo lo indispensable para contrarrestar los efectos del bloqueo criminal. Es indudable que frente a este panorama la clave política urgente consiste en impulsar la más amplia movilización internacional antiimperialista contra las amenazas de Trump y sus secuaces en cada país del mundo.

Ningún pacto con Trump: democracia real en la isla para resistir

Varias veces Trump insistió en afirmar que había negociaciones en curso con el gobierno de Díaz Canel. Es más: señaló a Marco Rubio, reacionario número uno, como su interlocutor actual con representantes del PC de Cuba. No acreditamos nada de lo que diga el imperialismo, pero existe el antecedente humillante del chavismo en Venezuela que pactó con Trump de forma descarada y cobarde. El gobierno cubano no debe acordar absolutamente nada a espaldas del pueblo de cubano. A la vez, para garantizar una respuesta contundente y organizada de un pueblo con tradición antiimperialista y revolucionaria, debe liberar de forma inmediata a los presos políticos en la isla, asegurar la más amplia garantía en materia de derechos democráticos, de conectividad, reunión y organización para los colectivos y activistas que en el país se ubiquen en el campo de la defensa soberana de Cuba contra todo injerencismo. Asimismo, terminar con todo forma de represión, control y espionaje especialmente contra las juventudes que repudian al imperio gringo, pero que tienen independencia crítica sobre la orientación del proceso político en el país. No se puede bajo ninguna circunstancia, pretender enfrentar al imperio siendo verdugo del propio pueblo. La perspectiva de la revolución política antiburocrática es parte de la defensa de Cuba del imperialismo y de las conquistas de la revolución que aún perduran, aunque notoriamente deterioradas debido al bloqueo criminal, junto a la política restauracionista del gobierno de Díaz Canel.

Trump la estrangula, nosotros la abrazamos

Finalmente hay una urgencia humanitaria que reclama toda nuestra solidaridad. La situación en la isla es de asfixia imperialista real: apagones, desabastecimiento de insumos esenciales e interrupciones en la atención médica. En Cuba, más del 80% de los equipos de bombeo de agua dependen de la electricidad, y los cortes de energía están socavando el acceso al agua potable, al saneamiento y a la higiene. La escasez de combustible golpea el sistema de racionamiento y la canasta familiar básica regulada, y ha afectado a las redes de protección social (alimentación escolar, hogares maternos y casas de adultos mayores), golpeando especialmente a los sectores más vulnerables. No podemos ser indiferentes.

Desde la Liga Internacional Socialista proponemos poner en pie una Campaña de Solidaridad con el Pueblo de Cuba para reunir recursos y enviar de forma independiente como apoyo económico desde cualquier punto del mundo. Organicemos colectas solidarias en fábricas y empresas, hospitales, universidades y colegios. Llevemos adelante diferentes iniciativas como Jornadas de Solidaridad para concientizar sobre la situación y juntar fondos para hacer llegar a ese pueblo digno que resiste de forma ejemplar hace tantas décadas. O simplemente canalicemos el compromiso individual de personas que quieran colaborar de forma personal. Todo suma.

Frente a la política de estrangulamiento imperialista, la derecha cubana desde Miami y sus vasos comunicantes en el sector privado capitalista de la isla apuntar a socavar la moral del pueblo. Desde la LIS queremos ser la voz desde la izquierda antiburocrática e independiente del régimen que repudia el bloqueo y denuncia a Trump, pero además la que se ubica en la primera línea concreta del abrazo solidario internacionalista a este pueblo amenazado.

No hay margen para ser indiferentes.

El Pueblo de Cuba nos necesita

El dinero recaudado será entregado a un grupo de jóvenes que hace trabajo social en los barrios más carenciados.

Para aportar a la campaña, envíanos un correo a info@lis-isl.org

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Cuba: soberanía popular, democracia y responsabilidad histórica https://mst.org.ar/2026/02/01/cuba-soberania-popular-democracia-y-responsabilidad-historica/ Sun, 01 Feb 2026 20:01:00 +0000 https://mst.org.ar/?p=39857 Desde Socialistas en Lucha (SeL) rechazamos la intensificación de las políticas coercitivas del gobierno de Estados Unidos contra Cuba. Las disposiciones recientes orientadas a penalizar a terceros países que comercien petróleo o derivados con la isla constituyen medidas unilaterales de presión económica, de carácter extraterritorial, que afectan de forma directa las condiciones materiales de vida de la población. Estas políticas no son instrumentos de democratización: son mecanismos de castigo colectivo que trasladan disputas geopolíticas al terreno social.

La aplicación de estas medidas coincide con un momento de extrema vulnerabilidad. La interrupción del suministro energético proveniente de Venezuela —cercano a los 30 mil barriles diarios, entre el 30 y el 40 % de las necesidades nacionales— dejó a Cuba sin uno de sus principales soportes operativos. En enero, el país recibió apenas 84 900 barriles en una única entrega desde México, muy por debajo del promedio diario de 37 mil barriles registrado durante 2025. El resultado es una crisis energética profunda, con apagones prolongados, deterioro productivo y afectaciones severas a los servicios básicos.

En este contexto, es necesario reconocer un hecho social ineludible: el agotamiento material y político ha llevado a sectores crecientes de la población a percibir la presión externa —e incluso la intervención— como una posible salida. Esta percepción no surge de una adhesión al poder extranjero, sino de la ausencia de horizontes internos creíbles, de la clausura del debate político y de la falta de mecanismos efectivos para incidir en el rumbo del país. Comprender esta deriva es una condición indispensable para deslegitimarla.

Desde una perspectiva de izquierda democrática, afirmamos con claridad que ninguna transformación emancipadora puede provenir de la coerción externa. Las potencias no actúan en nombre de los derechos de los pueblos, sino de sus propios intereses estratégicos. La historia latinoamericana demuestra que la presión económica y la tutela política generan dependencia, fragmentación social y nuevas formas de subordinación, no democracia ni justicia social.

Pero del mismo modo, sería políticamente estéril atribuir la crisis cubana exclusivamente a factores externos. La responsabilidad del actual bloque gobernante es central. Durante décadas se consolidó un modelo de poder altamente centralizado, con escasa rendición de cuentas, hostil al pluralismo político y cada vez más desconectado de las dinámicas sociales reales. La reducción del socialismo a la administración burocrática y control político vació de contenido el proyecto emancipador que alguna vez movilizó a amplios sectores de la sociedad.

La soberanía no puede sostenerse solo como rechazo a la injerencia extranjera. La soberanía es inseparable de la democracia política, de los derechos civiles y de la participación popular efectiva. Cuando la ciudadanía no dispone de canales reales para deliberar, organizarse y disputar decisiones estratégicas, la soberanía se convierte en una fórmula retórica administrada desde arriba.

Las políticas de sanciones, restricciones financieras y aislamiento comercial impuestas por Estados Unidos son reales y profundamente dañinas. Pero su impacto se ve amplificado por un bloqueo interno hecho de rigideces económicas, falta de transparencia, penalización del disenso y una cultura política que confunde estabilidad con parálisis. Este entramado explica por qué amplios sectores sociales no perciben salidas endógenas y terminan depositando expectativas —contradictorias y desesperadas— en factores externos.

Hoy Cuba enfrenta una crisis multidimensional: una población envejecida que supera el 20 %, pensiones que no cubren el costo básico de la vida, un sistema de salud deteriorado, una educación en retroceso, servicios públicos intermitentes, infraestructura colapsada y un proceso de dolarización informal que profundiza desigualdades. A ello se suma la persistencia de la represión política, con más de 1 185 personas privadas de libertad por ejercer derechos fundamentales, lo que erosiona aún más la confianza social.

Desde Socialistas en Lucha (SeL) sostenemos que la mejor manera de cerrar el paso a la intervención extranjera no es el inmovilismo, sino la democratización profunda. Solo una apertura real de derechos políticos, el reconocimiento del pluralismo social, la legalización de la organización independiente y la restitución de la soberanía popular pueden reconstruir un horizonte compartido y restituir legitimidad al proyecto socialista.

Cuba no enfrenta una disyuntiva entre coerción externa o continuidad autoritaria. La verdadera alternativa es entre dependencia y democracia, entre administración burocrática y protagonismo popular.

Nuestra posición es inequívoca: rechazo a toda forma de dominación externa y oposición al orden interno que ha clausurado la participación social. Defendemos un socialismo democrático, basado en derechos, deliberación pública y control popular del poder.

Ni coerción imperial ni clausura burocrática.

Por soberanía popular, democracia política y socialismo desde abajo.

Socialistas en Lucha

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México: triunfo contundente de la centroizquierda https://mst.org.ar/2024/06/14/mexico-triunfo-contundente-de-la-centroizquierda/ Fri, 14 Jun 2024 21:39:42 +0000 https://mst.org.ar/?p=35634 La sucesora del actual mandatario ganó los comicios del pasado 2 de junio por amplio margen, derrotando una coalición de la derecha reaccionaria integrada por los tres partidos tradicionales del régimen mexicano. Contrarrestando la tendencia general de avances electorales de la derecha, en México esta es derrotada por una fuerza del progresismo de centroizquierda.

Escribe: Vicente Gaynor

Clara Sheinbaum Pardo, del partido Morena (Movimiento de Regeneración Nacional) del actual mandatario Andrés Manuel López Obrador (AMLO), ganó las elecciones presidenciales con alrededor del 60% de los votos. Es un resultado superior al que obtuvo el propio AMLO en 2018. El oficialismo también ganó siete de las nueve gobernaciones y aseguró una mayoría calificada en el parlamento que le permitiría incluso reformar la constitución.

La coalición que agrupa a los sectores más reaccionarios y a los tres partidos tradicionales de México (PAN, PRI y PRD) quedó bastante más atrás con el 27,5% de los votos. La derrota hace probable la separación de la coalición. El candidato del partido de centroderecha Movimiento Ciudadano (MC), a su vez, obtuvo el 10.3% de los votos.
Los partidos tradicionales del régimen mexicano han llegado al punto culminante de su crisis de legitimidad. Tras aplicar las políticas del neoliberalismo durante décadas, son vistos por la inmensa mayoría de la población -no sin razón- como los responsables de la pobreza, la corrupción, la violencia y todas las miserias que padece el pueblo mexicano.
El gobierno de AMLO, en cambio, ha logrado una aprobación mayoritaria (por encima del 55% según las encuestas), fundamentalmente sobre la base de condiciones económicas favorables, el apoyo de la burocracia sindical y de haber implementado medidas que, aunque limitadas, lograron mejorar las condiciones de vida de algunos sectores del movimiento de masas.

El aumento del salario mínimo, la reforma laboral de 2019, la expansión de programas sociales y la descriminalización del aborto son algunas de las principales medidas que le dieron credibilidad al discurso progresista de AMLO y Morena. Sin embargo, es preciso no perder de vista que mantienen al país dentro del esquema del capitalismo imperialista, incluso profundizando algunos aspectos del saqueo y explotación mediante nuevos acuerdos con Estados Unidos.

El aumento del salario mínimo fue significativo, de 88 a 249 pesos, y a 375 pesos en las zonas diferenciadas de los estados fronterizos del norte. Otras reformas regularon parcialmente la tercerización, aumentaron los días de vacaciones y crearon programas sociales de formación laboral.

La reforma laboral aprobada por el Congreso en 2019 estableció que los contratos laborales deben ser renegociados cada cuatro años y aprobados por las bases, y que los dirigentes sindicales deben ser votados por voto directo, libre y secreto. Esto debilitó a la burocracia y permitió que surgieran direcciones independientes en algunos sindicatos, pero no ha evitado que los viejos dirigentes corrompidos sigan controlando la mayoría de los gremios.

Aunque las medidas de AMLO marcan un giro de la política neoliberal de las décadas anteriores y esto genera apoyo y expectativas populares, mantienen al pueblo mexicano bajo el yugo de la explotación imperialista y a México como semi-colonia del imperio yanqui.

El aumento del salario mínimo, aunque significativo, beneficia a un sector limitado de los trabajadores y los salarios siguen corriendo por detrás de la inflación.
El 55,23% de los trabajadores son “informales” y 37% son “trabajadores pobres”, empleados pero ganando por debajo de la canasta básica. Estos niveles de explotación están en el centro del modelo burgués mexicano, que les garantiza al imperialismo y a burgueses locales como Carlos Slim (quién duplicó su fortuna en los últimos años) acumular ganancias produciendo cerca del centro económico mundial con “costos laborales” bajos.

AMLO profundizó los acuerdos con Estados Unidos que garantizan esto, aprovechando el giro de la burguesía yanqui de trasladar su producción del Este asiático a destinos más cercanos. Se han construido y se siguen expandiendo nuevos cordones industriales e infraestructura para expandir la superexplotación de los trabajadores mexicanos.
A pesar del discurso, AMLO ha mantenido o profundizado la colaboración y sumisión a Estados Unidos también con el USMCA, tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canadá que sostiene el saqueo extractivista de los bienes comunes, y en sus políticas de seguridad e inmigración.

AMLO alineó su política migratoria a las demandas de Trump y Biden, actuando de gendarme fronterizo contra los pueblos de Centroamérica y el Caribe, sosteniendo y participando de un genocidio que se cobra la vida de cientos de migrantes cada año, resaltado trágicamente por el incendio criminal que mató a 40 migrantes guatemaltecos en Ciudad Juárez.

También ha convivido todos estos años con el negocio del narcotráfico que involucra a sectores de la burguesía y el Estado mexicano en todo nivel, manteniendo la “guerra contra las drogas” ordenada por Estados Unidos, que sólo profundiza la militarización del país.

La derrota de la derecha y los partidos tradicionales contrasta con las noticias de avances de la derecha en otras regiones del mundo. Pero en el mundo también abunda la resistencia y las luchas de los pueblos trabajadores. En México, mientras se defienden las limitadas conquistas logradas sera fundamental organizarse y luchar por todo lo que falta para lograr una vida digna para todos los trabajadores y, el pueblo pobre. Para lo cual tambien es indispensable construir una alternativa socialista fuerte, independiente de Morena y de todo sector burgués, algo que todavía está ausente en la realidad mexicana.
La huelga indefinida por salarios que inició el sindicato docente CNTE el 15 de mayo y el acampe estudiantil de solidaridad con Palestina en la Universidad Nacional de México son señales de que hay posibilidades de avanzar en las tareas pendientes.

*Nota publicada ven la web de la Liga Internacional Socialista. https://lis-isl.org

 

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Lisboa. 50° aniversario de la Revolución Portuguesa https://mst.org.ar/2024/05/02/lisboa-50-aniversario-de-la-revolucion-portuguesa/ Thu, 02 May 2024 20:45:36 +0000 https://mst.org.ar/?p=35364 El 25 de abril el pueblo ganó las calles en el 50° aniversario de la conocida como Revolución de los Claveles. No solo fue una jornada de celebración sino también de lucha, en la que STOP fue la expresión del sindicalismo democrático y combativo movilizado. Una delegación de la Liga Internacional Socialista (LIS) marchó junto al Movimiento Alternativa

Escribe: Rubén Tzanoff

Caída de la dictadura

La Revolución de los Claveles fue un evento europeo de trascendencia mundial ya que casi al mismo tiempo (1973) Pinochet había dado un golpe militar en Chile y en la vecina España subsistía la dictadura franquista. Se inició como expresión del hartazgo de los capitanes del ejército por la situación colonial en decadencia del viejo imperialismo portugués en África y Asia, pero en el proceso irrumpieron los trabajadores y el pueblo, derrotaron a la dictadura del Estado Novo, liderada por Antonio de Oliveira Salazar y luego por Marcelo Caetano, que había durado casi medio siglo. Así se abrió la perspectiva para realizar cambios profundos, en el sentido socialista. Con el tiempo, la burguesía logró encaminar la situación para que se estancara en un cambio de régimen, de dictatorial a democrático burgués, y que no avanzara hacia el cambio de un sistema capitalista a uno socialista. La ausencia de una dirección revolucionaria y socialista con peso de masas fue determinante para que el poder burgués retomara las riendas. Igualmente, la Revolución dejo una huella imborrable en el pueblo trabajador y tareas democráticas y sociales por realizar. Por eso, después de cinco décadas, los festejos han vuelto a reivindicar la Revolución.

Reivindicada ayer y hoy

Desde el primer minuto del día 25 de abril de 2024, los fuegos artificiales iluminaron el cielo de Lisboa. Indicaban el inicio de los festejos por la Revolución. Durante el día continuaron las celebraciones de todo tipo y con distintos fines políticos, desde las que montó el gobierno de derecha hasta las que organizó la oposición, pero con un denominador común: reivindicar la gesta de 1974 en alguno de sus aspectos. Los eventos continuarán realizándose durante varios días.

Miles de personas en las calles

No fue un feriado más de descanso y diversión. Miles y miles de personas organizadas en partidos políticos, sindicatos o de forma independiente salieron a las calles con sus organizaciones, amigos y familiares de distintas generaciones. Las representaciones artísticas, la entonación de las estrofas de Grândola Vila Morena, los claveles rojos en las manos o las solapas, las pancartas y banderas con reclamos llenaron de color y combatividad las calles de la capital portuguesa. La Revolución de los Claveles sigue ocupando un lugar de privilegio en el sentir popular.

Las izquierdas

Las distintas formaciones consideradas de izquierda, entre ellas el Partido Comunista de Portugal (PCP), el Bloque de Izquierda y el Partido Socialista se concentraron en Marqués de Pombo para luego marchar hasta la Plaza del Rossio. Sin embargo, esto no se concretó ya que el PCP, principal organizador de la acción, usó su columna como un tapón durante tres horas, para que la manifestación no avanzara, hasta que el hartazgo llevó a los participantes a superarlos.

STOP con los docentes

Entre la variada concurrencia estuvo el sindicato docente democrático y combativo STOP, que también fue una de las organizaciones que se cansó de la maniobra del PCP y lo rebasó. A su paso recibió el reconocimiento y el cariño de mucha gente hasta el destino final. Los docentes cantaban: “25 de abril siempre, fascismo nunca más” y otras consignas relacionadas con la escuela pública.

El MAS en la jornada

El Movimiento Alternativa Socialista (MAS) organizó un almuerzo de camaradería en el edificio de los Bomberos Voluntarios Lisbonenses, entre cuya concurrencia había activistas sindicales, políticos y dirigentes de larga trayectoria en el socialismo revolucionario, como Gil García y Joao Pascual. Luego el partido participó de la manifestación ubicándose detrás de STOP. En la actividad ofreció decenas de periódicos Ruptura, lució banderas, entre ellas la de Palestina, y desplegó una faja de cabecera con la inscripción: Un, dos, tres, abril otra vez.

La LIS en Lisboa

Una delegación de la LIS viajó desde el Estado español para participar del aniversario junto a los camaradas del MAS con quienes avanza el relacionamiento en la dirección del reagrupamiento internacional de los revolucionarios.

1. https://lis-isl.org/2024/04/26/lisboa-50-aniversario-de-la-revolucion-portuguesa/

 

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Declaración internacional. La guerra en Ucrania dos años después de la invasión rusa https://mst.org.ar/2024/05/02/declaracion-internacional-la-guerra-en-ucrania-dos-anos-despues-de-la-invasion-rusa/ Thu, 02 May 2024 13:57:46 +0000 https://mst.org.ar/?p=35328 Reproducimos la declaración conjunta de la Liga Internacional Socialista (LIS), la Oposición Trotskista Internacional (ITO) y la Liga por la Quinta Internacional (L5I), publicada el 27 de abril en la web de la LIS(1).

El 24 de febrero se cumplió el segundo aniversario de la invasión rusa a Ucrania, con un saldo de miles de muertes, millones de personas desplazadas y niveles devastadores de destrucción de infraestructura y viviendas.

El objetivo de Putin de conquistar grandes zonas de Ucrania e instalar un régimen títere pro-Moscú ha fracasado. Durante el primer año de la guerra, las tropas rusas fueron rechazadas por la resistencia ucraniana.

La guerra se convirtió en una guerra de posiciones. El ejército ruso consolidó sus lineas en Donbas y Lugansk. Allí, los invasores, en colaboración con las milicias nacionalistas granrusas, expulsaron a gran parte de la población ucraniana y anexaron esas regiones a la Federación Rusa. Recientemente Rusia ocupó también parte de las regiones de Zaporozhye y Kherson.

A pesar de las masivas sanciones occidentales y el apoyo militar y económico a Ucrania por parte de los países de la OTAN, Rusia -respaldada por China- pudo no sólo reorganizar su economía, sino también consolidar sus posiciones militarmente.

La OTAN se expandió hacia el este, todas las potencias aumentaron enormemente su gasto militar y esta especie de Nueva Guerra Fría entre potencias imperialistas entró en una nueva etapa de confrontación. Al mismo tiempo, las divisiones internas en el campo occidental pasaron a primer plano, y la estrategia inicial (armar a Ucrania hasta el punto de que pudiera resistir la invasión rusa, pero evitar una confrontación abierta entre la OTAN y Rusia) llegó a sus límites.

Después de dos años, la guerra puede conducir a tres posibles acontecimientos. En primer lugar, aunque es poco probable, la OTAN y Occidente aumentan su compromiso e intervienen abiertamente en Ucrania, iniciando una confrontación que cambiaría el carácter de toda la guerra, pero también amenazaría con provocar una guerra mundial. En segundo lugar, la guerra continúa como una guerra de posiciones, con un costo material enorme, pero sin grandes movimientos en el frente. En tercer lugar, una paz impuesta por el imperialismo (ya sea en forma de alto al fuego, armisticio o “negociaciones”) con el objetivo de congelar el conflicto. Estos tres acontecimientos se producirían a expensas de la clase trabajadora y las masas populares de Ucrania, pero también de Rusia y Occidente.
Contra esto, los revolucionarios deben defender una solución justa y democrática a la guerra: Rusia fuera de Ucrania, OTAN fuera del Este europeo y derecho a la autodeterminación de Crimea y las regiones del Donbas. Esto debe vincularse a la perspectiva a largo plazo de una Ucrania socialista independiente, ya que ninguna otra salida traería una paz justa y duradera.

El carácter de la guerra

La guerra combina dos procesos. Por un lado, la invasión de una potencia imperialista a un país semicolonial o intermedio que ha oprimido históricamente, y la justa resistencia del pueblo ucraniano en defensa de su autodeterminación y soberanía. Por otro lado, una intensificación concentrada de la lucha interimperialista entre la OTAN y Rusia, que buscan promover sus respectivos intereses imperialistas a costa de las vidas de los trabajadores ucranianos y rusos.

El imperialismo occidental ha avanzado en Europa del Este desde la disolución de la URSS y logró fortalecer su influencia política en Ucrania desde 2014, cuando Estados Unidos, Gran Bretaña y la UE apoyaron abiertamente que fuerzas nacionalistas, pro-occidentales y de extrema derecha tomaran el poder. Las organizaciones abajo firmantes continuarán discutiendo la caracterización del Maidan y la resistencia de la población rusa y de habla rusa. Mientras tanto, estamos de acuerdo en que el conflicto se vio agravado por el dominio occidental sobre Ucrania y por Rusia tomando el control del Este de Ucrania después de 2014. El conflicto resultante ha costado miles de vidas.

En 2022, el motivo de la invasión de Putin fue intentar que Ucrania volviera a estar bajo el control imperialista de Moscú. La OTAN y Rusia tienen el mismo objetivo en Ucrania: subyugar al país y a su pueblo a sus respectivos intereses imperialistas. La burguesía ucraniana ha decidido, en su mayoría, cambiar de bando y seguir explotando a los trabajadores y campesinos en beneficio de sus propios intereses y los de sus patrocinadores imperialistas.

Una parte importante de la burguesía ucraniana no resistió la invasión rusa. En los primeros días de la agresión, un gran número de funcionarios centrales y regionales huyeron del país o colaboraron con los ocupantes rusos. Las potencias de la OTAN ofrecieron asilo a Zelensky para formar un “gobierno ucraniano en el exilio”.
Los trabajadores ucranianos tomaron en sus propias manos la defensa de su país, organizando fuerzas de defensa territorial de base en muchas ciudades y regiones. Este enorme apoyo del pueblo trabajador ucraniano a la resistencia contra los invasores se suma a la importante mejora en el estado del ejército ucraniano en comparación con 2014. El imperialismo occidental había equipado y reorganizado ese ejército de manera que fuera posible una resistencia efectiva por parte de soldados altamente motivados. El ejército ucraniano resistió y Zelensky se posicionó a la cabeza del esfuerzo bélico. Pero fue a pesar de la burguesía local, no gracias a ella, que el pueblo ucraniano impidió que las fuerzas rusas llegaran a Kiev.

Por otro lado, la clase obrera ucraniana, aunque participó en la resistencia popular, no desarrolló su propia posición política frente a la de la burguesía ucraniana.

Desde 2014, el imperialismo occidental ha ido convirtiendo a Ucrania en un país dominado por el imperialismo de Europa occidental y Estados Unidos, lo que incluye un apoyo militar muy importante. Una vez que la resistencia ucraniana demostró que Putin no lograría una victoria fácil, el imperialismo occidental rápidamente recalculó sus posibilidades y aceleró aún más su ya enorme apoyo económico y militar de Ucrania.

Sin embargo, su política, que mantiene hasta el día de hoy, es regular su apoyo con el objetivo de desgastar a Putin, para que no pueda ganar la guerra, pero no para permitir que Ucrania logre una victoria decisiva sobre el invasor. Temen que ir más allá de esa estrategia puede conducir a una guerra interimperialista entre Rusia y la OTAN.

Además, millones de ucranianos interpretarían correctamente esa victoria como propia, aunque Occidente también podría aprovecharla. Y la desestabilización en Rusia y todo el Este que esto provocaría podría evolucionar en un sentido completamente opuesto al que busca el imperialismo occidental, motivando a los trabajadores a salir de manera independiente.

Zelensky y la burguesía ucraniana han utilizado la guerra para promover toda su agenda contra los trabajadores ucranianos. En los últimos dos años, el gobierno ha eliminado derechos laborales, sindicales y democráticos elementales, y ha implementado una brutal política de ajuste neoliberal. Al mismo tiempo, también quedó al descubierto la miserable corrupción de la burguesía y su casta política, que incluso robó al ejército y la ayuda humanitaria.

Desafortunadamente, la izquierda mundial se dividió ante la guerra en Ucrania. Una parte importante adoptó una posición campista a favor del invasor ruso, presentándolo, de una forma u otra, como un mal menor en relación al imperialismo occidental. Otro sector caracterizó la guerra como simplemente un conflicto interimperialista, adoptando un derrotismo equivocado, que de hecho los colocó en el campo del invasor. Un tercer sector de la izquierda global fue más allá de apoyar la justificada autodefensa de Ucrania para apoyar las políticas de la OTAN o pedir a sus gobiernos que lo hicieran.

Si estallara una guerra abierta entre los bloques imperialistas que intervienen en Ucrania, la lucha del pueblo ucraniano por su autodeterminación pasaría a otro plano. Su objetivo no desaparecería, pero tendría que resolverse mediante la lucha revolucionaria contra la guerra imperialista.

Pero este no es el caso actualmente, ni es probable que lo sea en el corto plazo. En la guerra por Ucrania no estamos ante una guerra abierta entre Rusia y los países de la OTAN, aunque las potencias occidentales, sobre todo Estados Unidos, tiene una influencia importante en la conducción y los objetivos de la guerra. Sin embargo, para Ucrania y sus trabajadores y campesinos, la guerra sigue siendo principalmente una guerra de autodefensa contra un Estado invasor opresivo. Fuera de Ucrania, el conflicto entre Rusia y la OTAN tiene un carácter reaccionario al que los socialistas debemos oponernos.
Los abajo firmantes defienden una política revolucionaria principista. Afirmamos que ninguna potencia imperialista es progresista ni menos mala que otra. El imperialismo estadounidense y el bloque que lidera siguen siendo las principales potencias del mundo. Pero Rusia es en sí misma una potencia imperialista global y la principal fuerza opresiva en Ucrania.

Defendemos la resistencia del pueblo ucraniano, su derecho a continuar esa lucha por todos los medios que puedan y su derecho a la autodeterminación y la soberanía. Al mismo tiempo, llamamos al pueblo ucraniano a no confiar ni brindar apoyo político a Zelensky y a la OTAN que, como han demostrado, sólo quieren explotarlos y oprimirlos.
La invasión rusa permitió a la OTAN reagruparse y expandirse. Permitió a Estados Unidos recuperar un papel de liderazgo en el bloque que se había ido debilitando. Permitió a Zelensky avanzar en su programa neoliberal y reaccionario. Cuanto más se prolongue la guerra y más tarde Ucrania en expulsar al invasor, más crecerá la dependencia del gobierno ucraniano del imperialismo occidental y más podrá Zelensky hacer avanzar su programa reaccionario.

Si bien la clase trabajadora no tiene ningún interés en una guerra de desgaste que dure años, también debe rechazar una “paz” impuesta por las potencias imperialistas.
Los marxistas revolucionarios deben levantar el fin de la guerra de Ucrania sobre una base justa y democrática: Rusia fuera de Ucrania, no a la guerra fría interimperialista, y el derecho a la autodeterminación de la población de Crimea y Donbas. Esto, en la perspectiva a largo plazo de una Ucrania socialista independiente, ya que nada menos que eso traería una paz justa y duradera.

• ¡Fuera las tropas rusas de Ucrania, por la derrota de la invasión imperialista rusa!
• Apoyo a los objetivos de la guerra justa de la resistencia ucraniana y reconocimiento de la soberanía ucraniana.
• Reconocimiento del derecho a la autodeterminación de Crimea y el Donbas.
• No a los objetivos de guerra occidentales: ¡No al saqueo de la economía ucraniana por parte del capital imperialista! ¡Cancelación de la deuda de Ucrania! ¡Contra la extensión de la OTAN y por su disolución! ¡Contra la militarización en toda Europa!
• Por una Ucrania socialista independiente.
• Por una revolución socialista en Rusia.
• Por una Europa socialista.

Liga Internacional Socialista (LIS)
Oposición Trotskista Internacional (ITO)
Liga por la Quinta Internacional (L5I)

1. https://lis-isl.org/2024/04/27/la-guerra-en-ucrania-dos-anos-despues-de-la-invasion-rus/

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Brasil. La dirección del PSOL quiere silenciar a la concejala profesora Silvia Letícia y a Revolución Socialista(1) https://mst.org.ar/2024/02/29/brasil-la-direccion-del-psol-quiere-silenciar-a-la-concejala-profesora-silvia-leticia-y-a-revolucion-socialista1/ Thu, 29 Feb 2024 13:55:19 +0000 https://mst.org.ar/?p=35032 Petitorio

La corriente mayoritaria que dirige el PSOL, Primavera Socialista, intenta silenciar a la concejala y profesora Silvia Letícia, también coordinadora del SINTEPP (Sindicato de la Enseñanza Pública) y miembro del Consejo Municipal de Educación y del Consejo de Alimentación Escolar, y de la dirección nacional de Revolución Socialista, tendencia interna del PSOL. La remiten al Comité de Ética del partido con amenazas de castigo, que van desde la advertencia hasta la expulsión, por criticar al intendente de Belém, Edmilson Rodrigues (PSOL) y a la administración del Frente Amplio por implementar un brutal ajuste fiscal en la ciudad que perjudica a los trabajadores municipales y a la población de bajos ingresos, mientras beneficia a los empresarios.

La concejala lucha para que la municipalidad pague el piso salarial para profesores y enfermeros establecido por la ley federal. Defiende que el salario base de los empleados municipales sea al menos el salario mínimo nacional y exige que sus vales de comida pasen de 370 a 600 reales, el valor mínimo de la canasta básica de alimentos calculado por la Dieese. Silvia Letícia lucha por un Plan de Cargos, Carrera y Remuneración (PCCR) unificado para la educación y está en contra de los contratos temporales precarios auspiciados por el municipio, defendiendo los concursos públicos y el nombramiento de los ya aprobados para las Secretarías de Administración (SEMAD) y Educación (SEMEC).
También votó a favor del pago de incentivos adicionales a los Agentes Comunitarios de Salud (ACS) y de Control de Enfermedades Endémicas (ACE), como establece la ley federal, negados desde hace dos años por la administración municipal. Exige mejoras en las escuelas municipales, comidas escolares de calidad, equipamiento y medicamentos en los centros de salud, salas de urgencias y Unidades de Atención de Urgencias (UPAS). Como concejala, ha exigido las reformas necesarias para proporcionar un alojamiento digno a las personas sin hogar, niños, adolescentes, mujeres y ancianos víctimas de violencia, además de luchar contra el racismo, la violencia y los prejuicios contra la población negra y LGBTQIAP+.

En cuanto al problema de los recolectores de residuos sólidos, nuestra compañera ha denunciado la acumulación de basura en toda la ciudad y ha exigido una recogida adecuada y eficiente, saneamiento básico, alumbrado público y mejoras en la calidad de vida de la población periférica.

Silvia Letícia se opuso a la privatización de la recolección de basura, un proyecto del actual intendente que costará a las arcas públicas 1.000 millones de reales y creará un impuesto para la población. Votó contra la nueva ley de transportes de la ciudad, propuesta por el intendente, que permitirá el despido de los cobradores de ómnibus, entregará el control del flujo de pasajeros a empresarios y los eximirá de impuestos. Votó contra la propuesta del intendente de vender el edificio de la guardia municipal, situado en una zona privilegiada de la ciudad, donde se especula con construir un hotel de lujo. También denunció la licencia concedida por el municipio para instalar una refinería de oro de dudosa procedencia.

Por sus acciones y reivindicaciones en defensa de la clase trabajadora y de los pobres, de los periféricos y de los más necesitados, de las personas en situación de calle, de los cooperativistas que trabajan con el reciclaje y, en defensa del programa fundacional del PSOL, la dirección del PSOL intenta silenciar y penalizar a Silvia Letícia, que antes de ser concejala es profesora, sindicalista, con una trayectoria de lucha por los derechos de la clase trabajadora, en defensa de las mujeres ante los ataques misóginos, amenazando incluso con su expulsión del partido y, como consecuencia, la de Revolución Socialista. Debido a su firme postura, los trabajadores de la enseñanza y de otras categorías vienen exigiendo su nombre como precandidata a la intendencia de Belém y defendiendo una propuesta radical de cambio y el verdadero programa del PSOL, que prioriza a los trabajadores municipales, atendiendo sus reivindicaciones salariales y valorizando la categoría.

El intendente de Belém gobierna a favor de los ricos y poderosos, traicionando sus promesas de campaña de gobernar para los pobres y los trabajadores, en total contradicción con el programa del PSOL, el partido que construimos y defendemos. Gobierna con un Frente Amplio formado por partidos de derecha. Ha ido perdiendo la confianza del pueblo trabajador y, según las encuestas, tiene más del 84% de rechazo y está calificado como el peor gestor municipal de una capital del país. Como resultado, podría perder las próximas elecciones municipales frente a la ultraderecha corrupta y autoritaria de Bolsonaro. Esta tragedia debe ser evitada.

Los abajo firmantes nos oponemos a la persecución de Silvia Letícia, condenamos la violencia política que ha sufrido y exigimos el fin de las amenazas de expulsarla.

Firme aquí:https://forms.gle/ro2A1b9cnRyDhzkk7

1. Publicado el 27/2 en la web de la LIS: https://lis-isl.org/2024/02/27/la-direccion-dl-psol-quiere-castigar-y-silenciar-a-la-concejala-profesora-silvia-leticia-y-a-la-revolucion-socialista/

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Ni intervención imperialista ni golpistas locales. Haití: que el pueblo decida su destino https://mst.org.ar/2024/02/08/ni-intervencion-imperialista-ni-golpistas-locales-haiti-que-el-pueblo-decida-su-destino/ Thu, 08 Feb 2024 21:08:38 +0000 https://mst.org.ar/?p=34940 Al cierre de esta edición, el máximo tribunal de Kenya suspendió el envío de mil policías de ese país a Haití como inicio de una intervención militar y política de la ONU. La crisis haitiana se agrava con una huelga general contra la violencia, disputas entre mafias y amenazas de golpe en medio de una enorme pobreza. Reproducimos la declaración conjunta contra toda intervención imperialista en ese país, firmada por organismos de derechos humanos argentinos y organizaciones populares haitianas, así como un texto político de estas últimas.

¡No a la intervención imperialista en Haití! ¡Libre autodeterminación del pueblo haitiano!

A inicios de febrero empezaría a llegar a Haití la intervención de tropas extranjeras dispuesta por el Consejo de Seguridad de la ONU en octubre pasado a instancias del imperialismo norteamericano. El primer contingente sería de 300 policías enviados por el gobierno de Kenya, pese a que en dicho país hay un fallo judicial en contra. A su vez, el 7 de febrero caduca el mandato del ilegítimo presidente interino haitiano Ariel Henry, quien solicitó la intervención militar, y se prepara una “transición” bajo el control de la ONU.
El despliegue militar por el plazo de un año, junto al dominio del régimen político de Haití por las potencias imperialistas y su “grupo central”, constituyen una ocupación e injerencia condenables. Avasallan a la vez tanto la soberanía nacional de ese sufrido país como el derecho humano del pueblo haitiano a su autodeterminación. Desde su independencia revolucionaria en 1804 Haití ha sufrido numerosas intervenciones extranjeras, que no han hecho más que agravar la miseria, la dependencia y la corrupción, incluida la MINUSTAH desde 2004 hasta 2017.
Ante esta nueva intervención militar y política imperialista, las organizaciones abajo firmantes expresamos nuestro más tajante rechazo y reafirmamos nuestra defensa incondicional del derecho elemental del pueblo trabajador de Haití a decidir libre y democráticamente su propio destino.

Primeras firmas
Haití
Renouvo Demokratik / Yves Pierre
Konbit Fanm / ROZO Nancy Marie Delcy
Fos Nasyonal pou Demokrasi (FND), Serge Jean Louis
Inyon Nasyonal Nomalyen Ayisyen (UNNOH) Josue Merilien
Asosiyasyon Ayisyano/Dominikè pou yon lòt Zile, Michel A. Leandre
Liga Etidyan Sosyalis (LES), Patricia Marie Alcide
Mouvman Rezistans Kafou Fèy / Fanel Jean St Cyr
Inisyativ Patriyòt Maryen (IPAM), Hugues Celestin
Pati Efó Solidarité Pou Knstwi Yon Alténativ Nasyonal Popile (ESKANP), Mario Coty
Komite Rezistans Popilè Benwa Batravil (KRPBB), Léon Dumontville
Renouvo Demokratik Ayiti – Lwès (RDL), Dominique G. Antoine
Rezo Oganizasyon Zòn Lwès (ROZO), Mirtha Eli
Sendika Nasyonal Plantè Yo (SNP), Eugene Dominique
Brigada Capois Lamort / Norte (BCL), Dorlus P. Bertrand
Men nan Men / Francia, Yves Descarte
Òganizasyon Peyizan Boukan Kare (OPBK), Josiane Dolcima
Latibonit Kanpe pou Ayiti (LAKAY), Garçonnet Paul Andre
Altènativ Sid / ALBA (AS/ALBA), Rodrigues Santos
Sendika Pwofesè Sen Rafayèl, Noel P. Dorlus
Asosiyasyon Monitè Alfa Pòtoprens (AMAP), Bredy Alix
Komite Rezistans Klod Anri René / Amado Lurcas
Rezo Enfòmasyon Pou Libète (REL), Lucnie Desroches
Ciudadanos comprometidos: Wilfrid Suprena, Jacques Charlemagne, Evelyne Schiluno, Magda Joseph, Yves Mensier, Erla Desrenoncourt, Yolande Laferrière, Jean Emile Fayedi, Leona Dossous.

Argentina
Nora de Cortiñas, Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora
Taty Almeida, Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora
SERPAJ (Servicio Paz y Justicia)
CADHU (Centro de Abogades por los Derechos Humanos)
APDH (Asamblea Permanente por los Derechos Humanos)
Herman@s de Desaparecidos por la Verdad y la Justicia
LADH (Liga Argentina por los Derechos Humanos)
Secretaría de Derechos Humanos de la CTA Autónoma Capital
Dirección de Derechos Humanos de la CTA Autónoma Nacional
Secretaría de Relaciones Internacionales de la CTA Autónoma Nacional
CMM (Colectivo Memoria Militante)
CORREPI (Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional)
Asociación Gremial de Abogados y Abogadas de Argentina
REDESDH (Red Socialista por los Derechos Humanos)
Asociación Mutual Sentimiento
EMCF (Encuentro Militante Cachito Fukman)
AEDD (Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos)
EATIP (Equipo Argentino de Trabajo e Investigación Psicosocial)
CAJ (Comité de Acción Jurídica)
CADEP (Coordinadora Antirrepresiva por los Derechos del Pueblo)
PSE (Pastoral Social Evangélica)
APEL (Asociación de Profesionales en Lucha)
CEPRODH (Centro de Profesionales por los Derechos Humanos)
Liberpueblo (Asociación por la Defensa de la Libertad y los Derechos del Pueblo)
Comisión Memoria Verdad y Justicia – Zona Norte
Movimiento Autoconvocado Ex Pres@s

Además de esta nueva intervención/ocupación en Haití
El caos cuidadosamente orquestado es total

Los crímenes viles cerca de la capital haitiana y en Bas Artibonite, zona estratégica para la producción nacional, aumentan a ritmo exponencial. Las bandas armadas de turno y en servicio galopan y conquistan aún más “territorios”, según la expresión utilizada por un alto funcionario de un gobierno reinante pero no mandatado por el pueblo. Los secuestros, incluyendo los secuestros extorsivos, se están convirtiendo en algo habitual en todos los rincones de la capital. El último es el de al menos siete monjas de una congregación cristiana, conocida a nivel internacional y nacional en un suburbio antes exclusivo de la principal ciudad administrativa del país, que ahora es sólo una sombra de sí misma.
Nada se mueve. Nada funciona. Moribundos y en total agonía, ciertos ministerios existen sólo de nombre. El Ministerio de Asuntos Sociales y Trabajo, el de la Condición de la Mujer y los Haitianos Residentes en el Exterior, entre otros.

La constatación de un fracaso socio-político total se puede leer en los rostros de todas las ciudadanas y ciudadanos preocupados que sólo buscan mejorar sus condiciones de vida para su bienestar y el de sus familias.

Y como si esta carga socio-política no fuera suficientemente pesada sobre las espaldas del pueblo haitiano, un ex soldado convertido en policía por la fuerza de las circunstancias, cómplice de lesa patria de las clases dominantes en Haití y sus secuaces extranjeros, y cómplice no arrepentido del derrocamiento de un gobierno elegido legítima y democráticamente, resurgió de repente. Y, para colmo de males y miseria, se declaró dispuesto a iniciar y liderar una revolución. La anterior, veinte años antes, no tuvo buena suerte. Y si a su historial le sumamos la detención, extradición, juicio, admisión de culpabilidad y prisión por tráfico ilícito de drogas y blanqueo de capitales, este cóctel explosivo puede causar un enorme daño a la ya devastada imagen de nuestro país en la escena política nacional e internacional.

Ante esta situación inquietante, peligrosa y desesperante que vive Haití en este preciso momento, los tutores internacionales, norteamericanos, franceses y canadienses ven por fin concretarse el mes próximo sus sueños de intervención/ocupación camuflada en países de África y del Caribe.

Estas oscuras fuerzas internacionales que inventaron, planearon y financiaron este desastre socio-político haitiano y que forman parte del infame Grupo Central tienen sólo una meta, un objetivo: marginar al pueblo haitiano tanto como sea posible, reducirlo a su más simple expresión para impedirle tomar en sus propias manos el destino de su país y mejorarlo según sus propios intereses.

Ellos alentaron los golpes sangrientos y asesinos por parte de los nacionales. Los gobiernos dictatoriales y títeres (militares y civiles) que apoyaron sin reserva alguna. Los payasos políticos (Martelli y sus sucesores Jovenel y Ariel) a quienes pusieron e impusieron en el poder con el objetivo de ahogar sus conocidas implicaciones en el despilfarro de ciertos fondos destinados a la reconstrucción del país (CIRCH, Fondos Petro Caribe). El desfile interminable de misiones de enviados especiales que llegan, observan y se van sin hablar ni ofrecer nada. El reconocimiento y la iniciativa de unir y fortalecer a las bandas armadas en Puerto Príncipe y sus alrededores. Todo esto es resultado de una estrategia de “podredumbre política” que están llevando hasta el último límite para obligar al pueblo haitiano a abdicar.

La llegada de kenianos, bahameños, jamaiquinos y otros compinches internacionales escondidos detrás de las cortinas o bajo las axilas de los imperialistas no cambiará en modo alguno la situación. Las contradicciones son demasiado profundas y los intereses en juego demasiado agudos. Sin embargo, aún no se ha dicho la verdad.

Sólo el pueblo haitiano tiene la última palabra. Por lo tanto, es deber de todos los patriotas y progresistas unirse, consultarse y aunar todos sus esfuerzos y voluntades en todo el país, en las comunidades rurales, comunales y urbanas, los sindicatos obreros y campesinos, los movimientos estudiantiles, las organizaciones de mujeres y de defensores de los derechos, para asumir las reivindicaciones y los deseos del pueblo haitiano, y apoyarlo en su resistencia más que secular al oprobio y a la infamia en su búsqueda para conquistar el poder.

Sólo así el pueblo haitiano, en una amplia unidad, comenzará a escribir un capítulo más de su historia ya atormentada, mediante la aplicación y ejecución de un gran proyecto nacional que pondrá fin a toda forma de injerencia, venga de donde venga, y toda forma de intervención u ocupación militar directa o encubierta.
¡Viva el pueblo haitiano unido! ¡Viva un proyecto nacional unificador!

Puerto Príncipe, 23/1/24

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Medio Oriente. Vergonzoso apoyo de Milei al genocidio israelí https://mst.org.ar/2024/02/08/medio-oriente-vergonzoso-apoyo-de-milei-al-genocidio-israeli/ Thu, 08 Feb 2024 19:36:10 +0000 https://mst.org.ar/?p=34910 El norteamericano Blinken está de gira por la región a fin de buscar una nueva tregua en medio de los ataques genocidas de Israel y un salto en la tensión regional. Mientras el régimen fascista sufre mayor presión internacional para frenar la masacre, Javier Milei fue a darle su apoyo. ¡No en nuestro nombre!

Escribe: Gustavo Giménez

No hay registro en la historia argentina reciente del apoyo abierto de un presidente a un gobierno que está causando un genocidio.

Apoyar la matanza bajo el eufemismo de apoyar «el derecho a la defensa» se completa por su anuncio de declarar por decreto al Hamas como organización terrorista. Pese a las grandes diferencias políticas que tenemos con la conducción de ese partido islamista, rechazamos de plano esa decisión. También el traslado de la embajada argentina a Jerusalén, violando el derecho del pueblo palestino y las disposiciones internacionales en contrario.

A Milei lo recibieron los sionistas como a un rock star, mientras crecen a diario las cifras de la masacre sin pausa de la población de Gaza. Ya llegan a 27.800 las víctimas mortales, la mayoría niños, mujeres y ancianos. Y hay que sumar casi 7.000 cadáveres enterrados bajo los escombros y unos 70.000 heridos.

Dos tercios de la población gazatí fue compelida por las tropas de ocupación a abandonar sus hogares huyendo de bombas y misiles, para luego soportar masacres en los territorios «seguros» atacados con la excusa de perseguir a Hamas. De unos 2,3 millones de habitantes, los organismos internacionales calculan que 1,1 millón sobrevive en condiciones extremas, sin alimentos, agua potable, medicinas ni lo mínimo para sobrevivir.
Según las noticias, la avanzada de la tropa sionista, que centra su actuación en la ciudad sureña de Khan Yunis, se prepararía para atacar Rafah, la ciudad palestina limítrofe con Egipto, a donde huyeron decenas de miles de familias. A la vez, una denuncia israelí contra 12 de los 30.000 asistentes sociales de la ayuda humanitaria de la ONU (UNRWA) sirvió para que países y potencias amigas de Israel corten el vital financiamiento a este órgano que asiste a seis millones de refugiados.

Resistencia, choques regionales y polarización política

A 123 días del inicio del ataque sionista, el ejército israelí no logra quebrar la resistencia palestina ni recuperar los 136 rehenes que quedan a manos de ésta. El retome de control por milicias palestinas de zonas que la tropa sionista abandonó, la muerte de 24 soldados israelíes cuando una bomba antitanque, lanzada por la milicia palestina, impactó sobre los explosivos que manipulaban para demoler un barrio cercano a la frontera, son una muestra de esto.

A los combates al interior de la Franja se agrega una seguidilla de enfrentamientos armados en la región.

Hubo cruce de disparos entre Israel y la milicia libanesa de Hezbollah y un sostenido ataque de los rebeldes hutiés de Yemen a los buques que transitan por el Mar Rojo. La brutal respuesta de la aviación yanqui y británica contra las bases de lanzamiento hutíes no lograron impedir que la mitad del tráfico internacional que pasa por el canal de Suez se desvíe a otra larga y costosa ruta segura.

Al otro lado, los yanquis soportaron el ataque de drones de milicias iraquíes a su base jordana Torre 22, con la muerte de tres soldados y un tendal de heridos. Respondieron con una andanada de bombardeos en Irak y Siria, que pese a causar decenas de muertos no paran la acción de las milicias anti-norteamericanas, que ya llevan más de 170 ataques desde el inicio de la agresión sionista a Gaza.

En este marco el Secretario de Estado yanqui, en reuniones con los mandatarios de Arabia Saudita, Egipto, Qatar e Israel, pretende lograr una tregua. La dirección de Hamas habría aceptado un acuerdo que implica el canje de prisioneros, más un alto el fuego total que, en tres etapas, termine definitivamente con la agresión militar israelí. Netanyahu y su gabinete de ultraderecha se niegan a esta última cláusula de la propuesta de la conducción gazatí.

Aislamiento internacional y polarización política

En estos días, un reflejo de la presión de la movilización internacional fue el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de la ONU ante una acusación de Sudáfrica a Israel por genocidio. Según la CIJ, «Israel ha cometido, está cometiendo y corre el riesgo de seguir cometiendo actos genocidas contra el pueblo palestino en Gaza» y le exige medidas al Estado sionista, que desconoce el fallo.

Pese a sus limitaciones, como no exigir un inmediato alto el fuego, y sin tener ninguna confianza en un organismo imperialista, su fallo refleja la enorme ola de solidaridad con Palestina.

En las últimas semanas, entre otras, nutridas movilizaciones cruzaron España e Italia el 20 de enero en el aniversario del Holocausto, el 13 la marcha nacional en Washington, la declaración de la ciudad de Chicago contra el genocidio y la convocatoria de la CGT, la IAC y la Intersindical catalanas a un paro solidario de dos horas el 7 de febrero.

El régimen sionista no las tiene todas consigo. El 3 de febrero miles de israelitas, convocados por las familias de los que aún siguen rehenes en Gaza, se movilizaron para exigir a Netanyahu que traiga a sus familiares con vida. Es que la furia asesina del primer ministro y su gobierno es la responsable de que 31 de ellos hayan muerto en medio de los brutales bombardeos y el resto puede correr una suerte similar.

Netanyahu continúa y extiende la guerra porque si la para puede terminar preso. Así lo estimó en un reportaje a La Nación(1) el conocido político palestino Mustafa Barghouti(2): según él, la política del primer ministro ultraderechista israelí es el exterminio y deportación de la población de Gaza.

En igual sentido, la web Viento Sur señala que se estaría aplicando el Plan Definitivo o doctrina Smotrich. Para ese «diputado de extrema derecha -en la actualidad ministro de Finanzas de Israel y máxima autoridad en Cisjordania-, la contradicción consustancial entre las aspiraciones nacionales» entre los que actualmente usurpan el territorio y el pueblo palestino «no permite ningún tipo de compromiso, ni reconciliación, ni partición.»(3)

Solidaridad internacional para derrotar al fascismo

La búsqueda de una tregua por parte de Blinken responde al temor a que el conflicto desate un enfrentamiento militar regional. Tanto Hezbollah como el gobierno iraní han manifestado no querer entrar en guerra con Israel y EE.UU. Y es vergonzosa la política de los gobiernos árabes, que lloran lágrimas de cocodrilo por Palestina pero, como bien acusa Barghouti, «son pasivos». Y la trama de acción y reacción que se desarrolla en la región puede hacer que los actuales enfrentamientos parciales terminen en un conflicto a escala en alguno de los frentes abiertos.

La pelea por Palestina libre nos incumbe a todos los que en todo el mundo luchamos contra el fascismo, los regímenes autoritarios y las leyes cada vez más contrarias a los más elementales derechos humanos y democráticos, que el imperialismo y sus gobiernos títeres pretenden imponer para aplicar sus planes de ajuste y entrega.

El viaje de Milei a Israel, cuando muchos de los más importantes apoyadores de ese Estado genocida se cuidan de no aparecer en la foto con los asesinos, son dos caras de una misma política.

Mientras alentamos la más amplia unidad de acción para lograr un alto el fuego inmediato y cese la masacre, los socialistas del MST, sección argentina de la LIS, sostenemos que no habrá solución definitiva sin destruir ese enclave imperialista genocida que es el Estado de Israel y construir con todos los que quieran habitar esos territorios una Palestina única, democrática, laica, no racista y socialista, en el marco de la revolución en todo Medio Oriente.

1 Mustafa Barghouti: ‘Netanyahu quiere seguir la guerra porque sabe que si la detiene va a ir a la cárcel’, La Nación 05/02/2024.
2 Mustafa Barghouti es hermano de Marwan Barghouti, dirigente palestino preso desde 2004, que es considerado como un Nelson Mandela local.
3 «Israel-Palestina. La opinión pública israelí ha adoptado la ‘doctrina Smotrich’», Viento Sur 02/02/2024.

Encuentro internacionalista en Milán

Los días 17 y 18 de febrero se realizará un 2º Encuentro internacional de la extrema izquierda en Milán, Italia. Esta iniciativa, surgida de la izquierda italiana, ha logrado generar un espacio muy positivo de reunión y debate sobre la dinámica situación mundial entre distintas organizaciones nacionales e internacionales que nos reivindicamos anticapitalistas. Este nuevo encuentro tiene como disparador los “Puntos cruciales de las luchas entre potencias: de Ucrania a Taiwán, de África a Medio Oriente. Por una respuesta de clase.” En nombre de la Liga Internacional Socialista participarán nuestros compañeros Alejandro Bodart y Rubén Tzanoff. Posteriormente Bodart, coordinador de la LIS, participará de una serie de reuniones y conferencias en Portugal, España, Grecia y del congreso de nuestra organización hermana La Lucha, en Pakistán.

 

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