Internacionalismo – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Thu, 23 Feb 2023 16:28:07 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png Internacionalismo – MST :: https://mst.org.ar 32 32 24 de febrero. A un año de la invasión del imperialismo ruso a Ucrania https://mst.org.ar/2023/02/23/24-de-febrero-a-un-ano-de-la-invasion-del-imperialismo-ruso-a-ucrania/ Thu, 23 Feb 2023 13:56:41 +0000 https://mst.org.ar/?p=32636 Un año después del comienzo de la guerra, el ejército ruso no logró derrotar al de Ucrania por la decidida intervención de los trabajadores y el pueblo en la resistencia. En esta nota sintetizamos los principales hechos y debates abiertos. La Liga Internacional Socialista (LIS) despliega una política principista y nuestros camaradas en el país invadido construyen la Liga Socialista Ucraniana.

Escribe: Rubén Tzanoff 

En el territorio del Donbass se llevaron a cabo combates desde 2014 a 2016 que luego se transformaron en escaramuzas aisladas. Pero el 24 de febrero de 2022 la agresión del presidente Vladimir Putin desembocó en la invasión a Ucrania por parte del ejército de la Federación de Rusia.

Sin triunfo relámpago, con una ocupación territorial significativa

Con la “operación militar especial” el comando ruso esperaba imponer una rendición incondicional en pocos días. Sin embargo, se topó con una resistencia ucraniana que impidió un triunfo relámpago. Para el verano de 2022, Rusia ocupó más de 80 mil km² de Ucrania. Si se incluye a Crimea y la parte del Donbass ocupada entre 2014 y 2015, el control de los invasores abarca una superficie de 125 mil km², alrededor del 20% del territorio ucraniano.

Tanto en los pueblos que siguen ocupados como en los que tuvieron que abandonar, las tropas rusas sembraron el terror con torturas, asesinatos y otras muestras de barbarie que obligaron a millones de personas pobres a refugiarse donde pudiesen.

Una resistencia masiva y popular

En varias ciudades los funcionarios locales, altos mandos de la policía, servicios especiales y representantes clave de la burguesía, huyeron presos del pánico, tanto hacia el oeste como fuera del país.

Ante esta situación, el poder real y las tareas de defensa quedaron en gran parte en manos de las denominadas Fuerzas de Defensa Territorial (FDT). Formalmente eran parte de las Fuerzas Armadas, pero funcionaban como una milicia de base autoorganizada. Recién a mediados de la primavera de 2022, cuando la situación en el frente se estabilizó un poco, la burocracia regional recuperó todas las palancas del poder y las incorporó definitivamente a la estructura militar.

El factor determinante de la resistencia reside en la masiva participación de los trabajadores y el pueblo, tanto en los frentes de combate como en las ciudades. Las tropas rusas no fueron recibidas con aplausos, sino con una resistencia que logró detener e hizo retroceder a los invasores en varias regiones.

El pueblo ucraniano libra una guerra justa. La de un país semi-colonial y oprimido que enfrenta la agresión de la Federación de Rusia, una potencia imperialista emergente y opresora.

La actualidad de la guerra y su posible desarrollo

Si bien el imperialismo occidental dejó entrever la posibilidad de pactar con el imperialismo ruso a expensas de los territorios ucranianos ocupados, hoy esta eventualidad no ocupa el centro de la escena. Por el contrario, el enfrentamiento va in crescendo y la guerra se extiende en el tiempo.

Es imposible descartar una escalada bélica que desemboque en una tercera guerra mundial. El miedo a la utilización de armas nucleares ha vuelto a instalarse en la población mundial. Sin embargo, lo cierto es que por el momento esto no ha sucedido y las potencias en disputa han trazado algunas “líneas rojas” que todavía reconocen como límites.

La intervención del imperialismo occidental

El imperialismo occidental apoya política, económica y militarmente a Ucrania. La UE admitió la postulación del país al Bloque. El presidente de EEUU visitó Kiev en señal de “apoyo inquebrantable” a Zelensky. Muchos países suministran armas y algunas potencias evaluaron la posibilidad de entregar una cantidad limitada de tanques. Más allá de ello, la OTAN no interviene en el conflicto con sus tropas ni le entrega a Zelensky los aviones y las modernas armas estratégicas que este les pide.

El cínico imperialismo occidental dice actuar por la “libertad y la democracia”, pero en realidad sólo defiende sus propios intereses que pasan por extender su influencia en Ucrania y el Este Europeo.

Zelenski dicta leyes antiobreras y agudiza la desigualdad social

Los movimientos sobre el tablero internacional no pueden soslayar el accionar local de Zelenski con la clase obrera ucraniana. El 19 de julio de 2022 la mayoría parlamentaria del partido de Zelensky, El Servidor del Pueblo, aprobó la ley Nº 5.371 que instauró los contratos individuales en las empresas con menos de 250 empleados (más del 80% del total), lo cual impide la celebración de convenios colectivos. En septiembre de 2022, la aprobación de la ley Nº. 3.663 liquidó el Fondo de Seguridad Social y anuló derechos de los trabajadores respecto del tratamiento y rehabilitación luego de enfermedades.
Las graves consecuencias que causan los ataques rusos a la infraestructura energética se administran desigualmente. Mientras el pueblo soporta penurias y cortes masivos de electricidad, la élite de la clase burguesa y la burocracia los sufre en una proporción menor. Los hijos de funcionarios y burgueses, en su mayoría, huyeron al extranjero y eludieron la movilización al frente de combate.

Mientras la carga principal de la protección de Ucrania recae sobre la clase obrera integrada al ejércitio, el gobierno justifica sus medidas reaccionarias amparándose en la invasión. A fines de 2022 se conoció una serie de corruptelas en el sistema fiscal, en varios ministerios y estructuras regionales de la pirámide del poder.

Más que nunca, por el triunfo de la resistencia ucraniana

Al cumplirse un año de guerra, la LIS reafirma el conjunto de la política que viene desarrollando en sus sucesivas declaraciones públicas y campañas.

Y levanta en alto las banderas que expresan: Fuera las tropas del imperialismo ruso de Ucrania, alto a los bombardeos sobre la población civil. Solidaridad con la resistencia ucraniana, en la más amplia unidad de acción. Si se produjese un cambio cualitativo y estallase una conflagración mundial, la política de los revolucionarios deberá readecuarse.
Durante los primeros días de guerra el gobierno puso a disposición de la población decenas de miles de armas, pero luego interrumpió el suministro. La LIS alienta la autodefensa y reconoce el derecho de la resistencia ucraniana a defenderse con todos los medios disponibles a su alcance. Frente al accionar bélico de las potencias mundiales, la LIS exige: Fuera la OTAN y el imperialismo occidental de Ucrania y de Europa del Este. Por la disolución de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC).

Ante los ataques del gobierno y las patronales a los derechos democráticos y sociales, la LIS apoya los reclamos de los trabajadores y el pueblo, independientemente de Zelensky y el régimen institucional. Y se solidariza con el pueblo ruso que hace acciones contra la guerra y el régimen opresivo de Putin y el pueblo bielorruso que está contra la invasión y defiende las libertades democráticas.

La LIS también reafirma el compromiso internacionalista de continuar con las campañas de apoyo a los trabajadores y el pueblo, como las ya realizadas con la recolección de fondos para el Sindicato Independiente de Ucrania “Zakhist Pratsi”, con las conferencias realizadas desde Ucrania, con el viaje de una delegación a Kyiv, Bucha e Irpín y los pronunciamientos, y manifestaciones frente a los consulados y embajadas rusas, todo con el apoyo a nuestros camaradas ucranianos que son parte de la resistencia ucraniana, los reclamos obreros y construyen la Liga Socialista Ucraniana.

Frente a las consecuencias que causa la guerra en todo el mundo, la LIS impulsa las movilizaciones y las huelgas para que la crisis la paguen los capitalistas.

Debate I: sobre el carácter de la guerra

La guerra ha motivado distintos posicionamientos. La incomprensión del doble carácter del conflicto, sus ritmos y la perspectiva, están la base de las confusiones reinantes en una parte importante de la izquierda. La guerra combina dos procesos al mismo tiempo: la justa defensa de la soberanía ucraniana y la agudización de los roces interimperialistas entre las potencias de la OTAN y los imperialismos emergentes de Rusia y China.
A partir de esta caracterización, surgen dos ejes que determinan la política: la necesidad de apoyar a la resistencia ucraniana y la de no respaldar a ninguno de los imperialismos en pugna.

Debate II: con el “campismo” y el “pacifismo”

Hay organizaciones “campistas” y neoestalinistas que se niegan a reconocer la realidad que atraviesa la disputa por el dominio mundial y el surgimiento de los nuevos imperialismos ruso y chino. De aquí surge la política de centrarse únicamente en el justo rechazo al imperialismo norteamericano, sin mencionar a los imperialismos emergentes y apoyándolos abierta o veladamente.

Es un hecho que en todas las regiones donde se enfrentan opresores y oprimidos también actúan los intereses imperialistas en disputa. Esta realidad en sí misma no es un justificativo para no brindarle apoyo a los pueblos agredidos que luchan por su independencia.

También existen debates con las posiciones del “pacifismo”. Desde ya, la LIS está por la paz, pero no la paz de los cementerios ucranianos en territorios invadidos. Una paz justa y la autodeterminación de distintas regiones sólo puede abrirse paso con la expulsión de las tropas rusas de Ucrania. Para lograrlo, es necesario apoyar a la resistencia ucraniana y a las acciones del pueblo ruso contra la invasión que comanda Putin.

Debate III: sobre la “desnazificación”

Los intentos de hacer pasar las opiniones de la ultraderecha como populares forman parte de la engañosa y exagerada propaganda rusa. En tal sentido, es necesario referirse al Regimiento Azov que fue creado en 2014 integra la Guardia Nacional desde 2015, ubicado en Mariupol. Se formó con activistas radicales de derecha y ultras del fútbol de Kharkiv, Kiev y otras ciudades. Con su creación las autoridades contaron con una unidad motivada para el combate y trasladaron a una gran cantidad de jóvenes radicales de derecha de las calles de Kiev hacia la periferia. En febrero de 2022, el regimiento tenía alrededor de 1.300 combatientes. Para el verano ya habían muerto más de la mitad, mientras gran parte del resto fue tomado como prisionero del ejército ruso.

También cabe señalar que los líderes nacionalistas más significativos abandonaron Azov en 2015 y en 2019 organizaron el partido de extrema derecha Cuerpo Nacional junto a Sector Derecha y Svoboda. En las elecciones, el bloque nacionalista recibió el 2,15% de los votos y no entró al Parlamento. La supuesta “desnazificación” constituye la piedra angular de la justificación de la invasión.

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Sigue la campaña «1 dólar para Líbano» en fábricas de zona norte https://mst.org.ar/2020/09/09/sigue-la-campana-1-dolar-para-libano-en-fabricas-de-zona-norte/ Wed, 09 Sep 2020 10:51:53 +0000 https://mst.org.ar/?p=27206 El asesinato de nuestro camarada Abd Abbas en Beirut nos impulsa a redoblar esfuerzos en nuestra campaña de solidaridad con el Líbano. Por eso continuamos llegando a los obreros de zona norte del Gran Buenos Aires con nuestra campaña “Líbano no puede esperar. Un dólar para Líbano”.

Así como lo hicimos antes en la fábrica FATE, en Mondelez Pacheco, en Bed Time Pacheco, y en líneas de colectivos y hospitales, el 8/9 al mediodía estuvimos en Mondelez Victoria repartiendo volantes, con equipo de sonido y alcancías pidiendo solidaridad a quienes entraban al turno tarde y a los que luego salían del turno mañana.

Se repartieron volantes, con muy buena aceptación y, mientras estábamos realizando la actividad con banderas, sonido y pecheras de ANCLA, vino la policía por pedido de la patronal, intentando amedrentarnos. Nos preguntaron qué reclamábamos, les dimos un volante y los mandamos a ponerse barbijos porque no estaban respetando las medidas sanitarias obligatorias.

A pesar de esto la actividad continuó hasta las 14:30 horas con muy buena receptividad por parte de los trabajadores y muchos colaboraron en las alcancías y revisaban sus bolsillos y billeteras buscando plata para poder colaborar.

A muchos les sorprendió que hiciéramos una campaña por el Líbano, un país tan alejado para los obreros argentinos y, luego de entender nuestras explicaciones acerca del internacionalismo obrero, alguno nos llamó para poner plata a través de la reja (ya había entrado) y nos dio su nombre para continuar hablando.

Esta campaña solidaria con nuestros camaradas libaneses da sus frutos, no sólo en el sentido de que hay quienes colaboran económicamente, sino también recordándole a los obreros que somos una sola clase y que no tenemos fronteras entre nosotros porque tenemos un mismo enemigo sin importar dónde hayamos nacido o dónde vivamos. Y nuestro partido y la Liga Internacional Socialista somos  vanguardia en esto.

Isabel Morales

]]> Te quiero así, internacionalista https://mst.org.ar/2020/06/10/te-quiero-asi-internacionalista/ Wed, 10 Jun 2020 14:56:28 +0000 https://mst.org.ar/?p=24059 Hay perfume de cambios. Es planetario, no está localizado. Si algo faltaba para exhibir las debilidades del imperialismo es la rebelión en el corazón del sistema. No son momentos para dudar, son tiempos para organizarse, animarse y transformar. El Encuentro Internacional de Jóvenes Socialistas del próximo 20 de junio, tiene ese propósito, esa aspiración.

Escribe: Mariano Rosa

Las primeras semanas de la pandemia multiplicaron las referencias históricas a otras enfermedades de alcance mundial. La Gripe Española, de 1918 por ejemplo. Incluso, estuvieron los que se remontaron a la Edad Media y la peste negra. Los analistas de la economía hacen pronósticos y trazan paralelos con crisis anteriores. Algunos arrancaron con la comparación en el 2008, otros empezaron a ir hacia atrás y llegaron a 1930, e incluso algunos se animaron con la depresión larga de finales del siglo XIX. Obvio, usan las comparaciones dramáticas de crisis anteriores para sembrar terror y al final, intentar amedrentar para hacer pasar sus planes anti-populares. Tanto las comparaciones de la historia sanitaria como las de la economía van alimentando una conclusión: con el capitalismo en la actualidad es todo peor para las personas, para la inmensa mayoría social. Sin embargo, hay otras referencias que empiezan a aparecer y ganan peso. Es que transitamos el momento de las primeras rebeliones de la pandemia. Y no en cualquier lugar: en el centro mundial del imperialismo y contagia acciones masivas en Europa, e incentiva las protestas en gigantes decisivos como Brasil. Ese cuadro tiene un protagonista excluyente: la juventud estudiantil y trabajadora, multi-étnica, plebeya y de sectores medios. Es este punto, el panorama remite a una rebelión bisagra en el siglo pasado, con el mismo protagonista inicial: el Mayo Francés de 1968. Pero una vez más: los primeros síntomas de esa reacción masiva, también prometen ser superiores en las condiciones actuales del capitalismo del siglo XXI, decadente, reaccionario y asediado.

Los negros (millennials) de la clase obrera

El capitalismo no es una «idea». Es una organización social, concreta. Tiene el poder concentrado, tiene un aparato de represión que actúa, tiene los resortes clave de la producción, de la economía. Pero claro, también tiene mecanismos para construir formas de pensar. Los medios masivos de comunicación, los contenidos del sistema educativo, la familia, la religión, los partidos tradicionales, las conducciones burocráticas de los sindicatos, todos operan a favor de reforzar creencias. Así, las crisis son «desgracias sin responsables», la pobreza es una contradicción circunstancial, la contaminación el resultado de malas prácticas de «algunos», el machismo un «flagelo sobre el cual hay que concientizar». Y así. El sistema nunca como causa de conjunto. La misma lógica funciona para explicar la desocupación o incluso la precarización laboral. Son accidentes de la economía, la precariedad un «desacople» que hay que «regular» y todo más o menos de esa forma. Sin embargo, las cosas funcionan distinto. El capitalismo, se define como modo de producción y organización de la sociedad, por un propósito exclusivo: asegurar rentabilidad sostenida y creciente a los dueños privados y explotadores de trabajo humano. Por lo tanto, con cada crisis económica, que tiene como causa última que la rentabilidad caiga, los mandamases del sistema actúan siempre igual. ¿Qué hacen? Receta repetida: incorporan máquinas para aumentar la productividad y reemplazar personas; profundizan la depredación de la naturaleza para tener insumos más baratos y procuran bajarle todo lo posible el precio al factor decisivo para sostener todo el edificio: la fuerza laboral. Para bajar el precio del salario tienen recursos: la desocupación, que presiona como factor «extra-económico» para que la clase obrera relegue muchas veces derechos por miedo a quedar sin trabajo. Pero como los patrones no pueden hacer funcionar nada (ni máquinas, ni robots, ni inteligencia artificial, ni nada) sin trabajadores encontraron una forma de hacerlo barato: flexibilizar todas las condiciones de uso de la fuerza laboral. No pagar salario fijo, sino «por producción», no comprar equipamiento, sino que el trabajador lo pone, no pagar obra social, ni jubilación, ni nada. La inmensa mayoría de la juventud se incorpora de forma precaria a la producción. En Argentina, en esa condición hay por lo menos 3 millones de jóvenes trabajadores. Impresionante. Pero claro, los capitalistas tienen un obstáculo: la lucha, la rebeldía, la reacción de la juventud que se planta. Sí, los negros (millennials) de la clase obrera, los parias. Se plantan, luchan, suman conciencia y así las cosas empiezan a poder ser cambiadas.

El capital racista, machista y contaminador

Hay debates muy profundos, y claves para encarar en la lucha de ideas que se multiplica con la rebelión mundial que crece. En la juventud hay dos o tres importantes para entrarles:

  • El racismo, las teorías de las identidades y las concepciones de la inter-seccionalidad.
  • El machismo, la violencia de género y el feminismo como movimiento policlasista.
  • La depredación socio-ambiental y las variantes de «reformismo ecológico» como propuesta.

Por razones de espacio, no vamos a poder desarrollar nuestras posiciones acá. Pero, sí explicar un asunto: todas esas posturas tienen en común que no levantan como estrategia para erradicar el racismo, desmantelar el machismo o preservar el planeta, la lucha por suplantar el capitalismo por otro sistema. Y, en definitiva, asumir a partir de ahí que por las posiciones que ocupa en los enclaves de la producción y la economía, la clase obrera sigue siendo el sujeto decisivo. Obviamente, hay planteos de un cerrado sectarismo que desprecian las opresiones que el capitalismo multiplica, y reduce todo a la contradicción capital-trabajo. No lo compartimos tampoco. Nuestro enfoque integra, en una plataforma de lucha y reorganización social común, las medidas de fondo para abolir la explotación social y todas las opresiones derivadas de la dominación capitalista del mundo. Al final, no se trata del «racismo», el «machismo» o la «contaminación» en el capitalismo. Más bien, la cuestión consiste en que el sistema es consustancialmente racista, machista y depredador. Por eso, no tiene reforma posible que lo humanice. Hay que desmantelarlo de abajo, arriba.

Entonces sí: dar vuelta todo

El sistema, los que mandan (por ahora), dividen de mil formas a los pueblos, a las personas. Y claro, también a la juventud. Las fronteras, son un artificio crucial para ese objetivo: separar, dividir. Por eso, la tarea número 1 que tenemos los socialistas es unir lo que ellos separan. Hay una generación mundial de relevo que de hecho se mueve en el mismo sentido: contra gobiernos, burocracias, aparatos de represión, iglesias, y falsos patriotismos y acumula, y acumula experiencia y conciencia. Es una generación que tiende al internacionalismo de la solidaridad en las banderas, de la empatía por encima de límites nacionales en las causas por las que lucha. Es fundamental, que miles de los mejores activistas de este movimiento objetivo contra el capital, transformemos esa energía en propuesta y organización política, para la revolución. Que al final, construyamos contra todos los muros de los que mandan esos puentes hacia un mundo nuevo, de derechos que no se discutan más. De libertades conquistadas como un nuevo piso civilizatorio para salir del sótano de esta barbarie. Esa perspectiva, ese horizonte se llama socialismo con democracia para los de abajo. Luchamos por eso. Activamos, militamos y construimos organización por eso. Hacemos internacionalismo, socialista, por la revolución. El 20 de junio, por encima de fronteras, más de 20 países, 5 continentes representados: Encuentro Internacional. Es nuestra hora y entonces sí: dar vuelta todo.

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Jornada internacional del MST y la LIS. «Planeta en llamas, capitalismo en crisis» https://mst.org.ar/2019/11/27/jornada-internacional-mst-lis-planeta-en-llamas-capitalismo-en-crisis/ Wed, 27 Nov 2019 19:59:43 +0000 https://mst.org.ar/?p=20656 El sábado 23, en la Facultad de Sociales (UBA) y, a la vez, en varias ciudades del país también conectados a esta actividad, protagonizamos una gran jornada de debate sobre política internacional.

Alejandro Bodart, coordinador de la Liga Internacional Socialista y referente del MST, abrió la jornada con una teleconferencia desde Francia. Expuso sobre la nueva situación mundial y las oportunidades para las y los revolucionarios en el mundo. Contra el escepticismo y las posiciones reformistas, detalló la profundización de las luchas en curso en el marco de la polarización social y la necesidad imperiosa de fortalecer la herramienta política necesaria para llevar las revoluciones hasta el final, y que gobiernen los trabajadores y el pueblo.
Al finalizar esta presentación, las y los participantes nos dividimos en cuatro ejes temáticos que dieron inicio a la segunda parte de esta jornada.

América Latina, la insurrecta, a cargo de Sergio García, abordó los procesos históricos de nuestro continente a lo largo del siglo XX, los cambios a inicios del siglo XXI y la actualidad de Bolivia, Chile, Ecuador, Haití, Colombia y las expectativas de Argentina: más temprano que tarde los pueblos se levantan ante las políticas de ajuste de los gobiernos títeres del FMI. Chile es el futuro que se aproxima ante los planes del Fondo y el imperialismo. Debatimos la necesidad de seguir enfrentando el golpe en Bolivia y nuestra posición independiente y crítica al proyecto de Morales y el MAS.

Medio Oriente: Primavera Árabe (2° temporada) arrancó con la exposición de Guillermo Pacagnini, donde se encararon las similitudes y diferencias con el proceso que se vivió entre 2011 y 2013, las principales manifestaciones de los procesos revolucionarios de Argelia, Túnez, Sudán, Yemen, Irak, Líbano, Irán, Palestina y la pelea del pueblo kurdo y nuestra posición, con el común denominador de todas las rebeliones en el mundo. También las grandes posibilidades de construcción en Medio Oriente para la LIS.

Europa: de chalecos amarillos y catalanes ingobernables fue coordinado por Pablo Vasco. Abordamos el viejo continente, en particular desde el Brexit, los cientos de movilizaciones, huelgas de mujeres en Suiza y las importantes luchas de jóvenes contra el racismo y la xenofobia, respondiendo al crecimiento de sectores de derecha. En Francia, a un año de la lucha de los chalecos amarillos y la huelga general. Catalunya, en medio de una polarización del Estado Español entre el gobierno pactado de los socialistas y Podemos, demuestra cómo la centroizquierda se ha adaptado al régimen y la oportunidad para construir agrupamientos revolucionarios.

Estados Unidos: un fantasma recorre el imperio, fue coordinada por Francisco Torres.  Estados Unidos, la crisis del 2008 y los procesos de movilización. El interés de la juventud por las ideas de izquierda y socialistas. Las enormes huelgas de docentes, de trabajadores, de mujeres y de jóvenes contra Trump que abren la perspectiva hacia momentos de mayor inestabilidad y crisis.

El cierre estuvo a cargo de Cele Fierro y Mariano Rosa, dirigentes del MST recién llegados de Chile. Ambos enfatizaron la impresionante rebelión en el país vecino, donde ya nada volverá a ser como antes. El régimen político chileno ha tenido un descreimiento tan grande como las movilizaciones, y el pueblo rechaza a todos los partidos políticos que han traicionado la lucha y las demandas callejeras y que se juegan a sostener a Piñera en el poder e institucionalizar la rebelión. Pero el pueblo movilizado tiene otra agenda, perdió el miedo a la represión, y lo que recorre el mundo hoy es consecuencia de la crisis capitalista que, para recuperar ganancias, busca ajustar al máximo al pueblo trabajador, recortando los derechos conquistados. Como señalamos en la página 10, la conclusión final señala que la única salida es el socialismo.

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Un llamado a la unidad de los socialistas revolucionarios https://mst.org.ar/2019/02/12/llamado-unidad-de-socialistas-revolucionarios/ Tue, 12 Feb 2019 20:27:02 +0000 https://mst.org.ar/?p=16981 El presente documento que aquí reproducimos, es un material elaborado en común por el SEP – Partido Socialista de Trabajadores de Turquía- y la corriente Anticapitalistas en Red, de la cual el MST de Argentina es parte. Con este texto estamos fortaleciendo el proceso de unificación entre ambos sectores en el plano internacional, que tendrá una nueva instancia los próximos meses, con un evento internacionalista con representante de diversos países de América, Europa y Asia. Ponemos en nuestras páginas este material a disposición de todo el activismo y la vanguardia, de las y los militantes y simpatizantes de la izquierda y de las y los trabajadores, las mujeres y la juventud, que quieran conocer este nuevo paso internacionalista que estamos dando así como la estrategia política, socialista y revolucionaria que lo sustenta.

La emancipación del capitalismo, que es un sistema mundial, requiere de una dirección internacional que lidere la lucha revolucionaria del proletariado, que es una clase mundial. Esta teoría básica del marxismo toma forma en la Internacional, como un partido mundial. Hoy en día, la necesidad de construir una internacional que sea la vanguardia revolucionaria del proletariado es aún el problema fundamental a resolver de los marxistas revolucionarios. Por ello, es de urgencia para el movimiento marxista revolucionario internacional dar un paso hacia la construcción de un partido mundial de la clase trabajadora para luchar por el triunfo del socialismo revolucionario en todo el mundo.

El sistema capitalista demuestra constantemente que no es capaz de superar la crisis económica, las guerras imperialistas y la creciente lucha de clases. El sistema imperialista ataca los derechos de los trabajadores, agita masacres étnicas y religiosas alrededor del mundo, perpetra invasiones, fortifica a los partidos fascistas, abandona los derechos democráticos, avanza en la destrucción medioambiental del planeta y pone en el poder a líderes sexistas, homofóbicos, nacionalistas, religiosos y autoritarios para intentar superar su crisis y actual estancamiento. Los últimos restos de su prestigio, como las tesis de la victoria del mercado y el liberalismo, el “fin de la historia” y el “fin de la lucha de clases” -declaradas como realidades indiscutibles después del colapso de la URSS en 1991- fueron barridas por la crisis del 2007-8, que se manifestó en el estallido de la burbuja financiera estadounidense debido a la fuga del capital productivo hacia la especulación por la caída sostenida de la tasa de ganancia de las grandes corporaciones.

En una Era en la que la lucha de clases crece a nivel mundial, es vital que los marxistas revolucionarios nos pongamos a la cabeza de las luchas para dirigir la bronca creciente contra el sistema hacia vías revolucionarias. Esto sólo será posible con la construcción de una nueva organización internacional de los socialistas revolucionarios.

La crisis capitalista trae oportunidades

Durante la crisis de 2007-8 y su posterior propagación al sur de Europa en 2010-2011, los Estados Unidos y la Unión Europea socializaron las deudas del capital financiero para rescatar las compañías en bancarrota. Adoptaron una política de baja tasa de interés y le inyectaron al mercado 1,5 billones de dólares a través de la Reserva Federal y el Banco Central Europeo para protegerse de los efectos de la crisis económica. La exportación de este capital significó transferir la crisis del centro a la periferia. El capital financiero mundial buscaba obtener una mayor parte de la plusvalía producida en los países periféricos a través de una extraordinaria ola de especulación. Esta vez, el resultado fue hundir en la crisis a países como Argentina y Turquía.

Por otra parte, en los países centrales las nubes negras están volviendo a aparecer en el horizonte de la economía capitalista. A once años del estallido de la crisis, sin haberla resuelto, una nueva crisis financiera se avecina. Cada vez más y más economistas burgueses admiten que se viene una nueva crisis, y advierten a los jefes del sistema capitalista imperialista. Este estancamiento del sistema capitalista, inevitablemente, ha agudizado la lucha de clases, y esto aumentará en el futuro. Desde la crisis del 2007-8, ya ha habido luchas sociales decisivas en muchos países del mundo. Hemos observado la escalada en la lucha de clases y grandes levantamientos en Grecia, Egipto, Túnez, Francia, España, Argentina, Brasil, Sudáfrica, Turquía, Irán, Nicaragua, Venezuela y muchos otros países. Crecen las huelgas en Estados Unidos. Ha continuado la resistencia del pueblo palestino contra el Estado sionista de Israel. El Brexit inglés amenaza con derrumbar la Unión Europea.
Desafortunadamente, no hemos contado con una organización marxista revolucionaria internacional desarrollada para poder intervenir con fuerza en estos conflictos sociales. Hoy, revertir esto es de suma importancia, porque en el próximo período las batallas decisivas de la lucha de clases se expandirán y serán más duras. Los trabajadores explotados y la juventud a la que le han robado el futuro no aceptarán ser aplastados por los engranajes del sistema. Tampoco las mujeres soportaran seguir siendo oprimidas y doblemente explotadas. La ira de todos ellos, sus protestas y sus levantamientos son inevitables. También se fortalecerá la tendencia del capitalismo imperialista a intentar aplastar estas resistencias mediante la represión y la opresión. Asistimos a un mundo cada vez más polarizado. Aparecerán nuevas oportunidades que tendremos que aprovechar en pos de la lucha revolucionaria del proletariado y para avanzar en la construcción de la dirección revolucionaria. Para todo esto es vital la unión de las fuerzas marxistas revolucionarias del mundo para liderar la creciente lucha de clases en el próximo período. La unidad socialista revolucionaria de la clase trabajadora y la juventud también es una necesidad para nosotros. La nueva organización internacional que debemos construir deberá formarse en torno a algunos puntos críticos:

  • La unidad internacional buscará construir el frente único de resistencia y ofensiva de la clase trabajadora siendo activa en los frentes de defensa de los trabajadores. Con el método del programa de transición, tendrá una línea para conectar las luchas actuales con la revolución permanente.
  • Contra la tendencia de los gobiernos burgueses al autoritarismo, luchará por defender los derechos democráticos. Esta lucha estará organizada en base a la independencia de clase.
  • Participará fuertemente en los movimientos de la clase trabajadora, la juventud, las mujeres y la disidencia sexual. En estas luchas, la disputa por la dirección de estos movimientos de masas ira de la mano de la construcción de partidos leninistas.
  • Luchará contra la intervención y la ocupación imperialista, fortaleciendo la lucha anti-imperialista del proletariado y los sectores populares. Contra las guerras étnico-religiosas impulsadas por los imperialistas, levantará el principio de unidad de clase y hermandad de los pueblos. Organizará la resistencia contra el fascismo, el chauvinismo y todo tipo de fundamentalismo religioso.
  • Enfrentará al campismo en todas sus variantes. Contra los gobiernos y regímenes nacionalistas o con roces con el imperialismo que aplican medidas de ajuste y utilizan la represión cuando sus pueblos le quitan su apoyo y deciden enfrentarlos. En estos procesos impulsamos el desarrollo de la iniciativa independiente de la clase trabajadora, intentamos romper la influencia de las fuerzas burguesas reaccionarias sobre el movimiento y nos oponemos a cualquier tipo de injerencia imperialista.

La unidad de los socialistas revolucionarios debe distinguirse de la izquierda reformista, que no se ve a si misma como sepulturera del sistema sino como enfermera del mismo, y también del centrismo, que oscila entre la revolución y la reforma. También de los escépticos y sectarios, que dónde logran cierto peso obstaculizan el desarrollo de la lucha de clases y el avance de la dirección revolucionaria. Sin competir contra estas fuerzas por la dirección de los trabajadores y la juventud, y finalmente derrotarlas, no será posible convertir la crisis capitalista en revolución social.

Otro punto importante es el método para la construcción de la unidad internacional de los socialistas revolucionarios. Este debe ser apropiado para el contexto revolucionario internacional. Esta construcción no puede realizarse mediante un partido hegemónico con partidos subordinados en otros países. La experiencia a lo largo de muchos años nos ha demostrado esto. Tal método se apoya en una base nacionalista contraria al internacionalismo, que finalmente termina en la dominación de la perspectiva nacional. Además, este método alimenta el sectarismo y el territorialismo, divide y debilita la lucha revolucionaria del movimiento marxista revolucionario. Por lo tanto, es necesario tener otro método para unir a los socialistas revolucionarios. Aunque vengan de distintas tradiciones, los marxistas revolucionarios del mundo deben unirse en base a ciertos principios políticos e ideológicos que lleven a la unidad internacional. Proyectar una liga internacional sin matices y discusiones es un tipo de nacionalismo burocrático; no obedece a la dialéctica ni a la praxis revolucionaria. En lugar de repetir las mismas palabras, debemos basarnos en la discusión fraternal, en políticas probadas en la lucha de clases, y en aprender de aquellos procesos. La organización internacional que tenga principios comunes en torno a los problemas concretos planteados por la lucha de clases internacional y que construya herramientas de lucha en base a las demandas de la lucha de clases y campañas internacionalistas para golpear como un solo puño logrará avances reales hacia la construcción de un partido mundial.

Para fortalecer un alternativa revolucionaria

La más reciente evidencia de que los gobernados ya no quieren ser dominados como lo vienen siendo, y que los que gobiernan ya no pueden controlarlos, es el movimiento de los chalecos amarillos en Francia. Sin embargo, como vemos en esta experiencia, la dirección revolucionaria con peso de masas, que es la única que puede solucionar esta contradicción, aún no ha sido construida. El resultado de la crisis de dirección de la clase obrera se demuestra en el surgimiento de partidos racistas, de extrema derecha y demagogos populistas de derecha en gran parte del mundo. La victoria de Bolsonaro en Brasil es el más reciente ejemplo. Trump, Erdogan, Xi Jingpin, Putin, etc. son resultado de la crisis de dirección del proletariado y una burguesía acorralada.

La crisis del capitalismo, en muchos casos, lleva a un giro a la izquierda de las masas. Pero, por la crisis de la dirección revolucionaria, esta ola dilapida su fuerza contra el dique de la burocracia sindical, el populismo de izquierda y el neo-reformismo. En Francia, por ejemplo, el Partido Comunista francés, stalinista y reformista, junto a los líderes sindicales de la CGT, inicialmente intentaron deslegitimar a los chalecos amarillos, luego recomendaron posponer las acciones de lucha y lograron mantener las apariencias llevando a cabo acciones mínimas, a pesar del pedido de las bases trabajadoras de un paro general. Un gran favor para Macron y la burguesía, sacudidos por las acciones de los chalecos amarillos. El populista de izquierda Luc Mélanchon y su organización Francia Insumisa -que creció gracias al giro a izquierda de las masas- también intentó desacreditar a los chalecos amarillos, y solo demostraron su apoyo luego de que el movimiento tomara dimensiones extraordinarias. No sorprende que Le Pen se haya fortalecido frente a esta actitud del reformismo, la burocracia sindical y el populismo de izquierda, al igual que toda la extrema derecha en Europa.

Vale la pena ejemplificar un poco más. No hay duda que el vergonzoso desempeño de Die Linke en Alemania, adaptado al neoliberalismo, le allane el camino a la extrema derecha de AfD. La italiana Rifondazione Comunista, que tuvo una performance similar, le dejó las calles  al movimiento populista de derecha 5 Estrellas y la extrema derecha de la Alianza del Norte. La eurocomunista Syriza y su líder Tsipras se convirtieron en los salvadores de la burguesía en Grecia. El gobierno del PT en Brasil hizo posible la victoria de un personaje de extrema derecha como Bolsonaro. El kirchnerismo es el responsable del triunfo de Macri. En Venezuela el gobierno de Maduro alimenta a la derecha golpista y proimperialista. En India, los stalinistas reformistas del CPI y CPI (M) le dejaron el terreno listo para gobernar al autoritario populista de derecha Modi. En todos estos ejemplos, los partidos reformistas han apoyado las políticas neoliberales, que consisten de privatizaciones y paquetes de ajuste social. El enojo y la frustración de las masas trabajadoras es el puntapié inicial de la extrema derecha ante la ausencia de una alternativa socialista revolucionaria fuerte.

La experiencia de los populismos, nacionalismos y reformismos de izquierda en América Latina también ha terminado terriblemente. Todos los líderes de estas experiencias se hundieron en la corrupción. En Venezuela y Nicaragua, la burocracia en el poder apostó a transformarse en una nueva burguesía y convirtieron a sus gobiernos en autoritarios y represivos para defender sus privilegios y evitar ser aplastados por las mismas contradicciones que generaron. En Brasil el PT gobernó junto a sectores de la gran burguesía y actuó activamente en la región para evitar que las rebeliones populares de principio de siglo y los nuevos gobiernos que surgieron se salieran de los límites del capitalismo. En Argentina, el kirchnerismo -ala izquierda del burgués PJ- actuó para evitar que el giro a izquierda que desató el Argentinazo en 2001 fuera capitalizado por la izquierda revolucionaria. Lo que hace a Argentina diferente es que pese a la mediación del kirchnerismo la organización de la izquierda socialista revolucionaria es importante y extendida y las masas tienen opciones revolucionarias. Como resultado, la extrema derecha y las tendencias autoritarias no han podido fortalecerse, mientras que los socialistas revolucionarios sí se han fortalecido, aunque por el escepticismo y el sectarismo del FIT hacia el resto de la izquierda revolucionaria todavía no se haya pegado un salto cualitativo.

En los Estados Unidos y Gran Bretaña, las masas de izquierda se han referenciado en líderes neo-reformistas como Sanders y Corbyn, por la insuficiencia de la izquierda revolucionaria. Aunque el reformismo no promete cambios radicales, al ofrecer objetivos accesibles, le es atractivo a aquellos decepcionados por las políticas neoliberales de años. Por lo tanto es necesario prestar especial atención al entusiasmo de la juventud hacia estos líderes reformistas ya que después de décadas, en el corazón del imperio, miles de jóvenes están identificándose con  los ideales del socialismo. Es preciso adoptar tácticas ante procesos como éstos para entrar en contacto con las masas y acelerar la construcción del socialismo revolucionario. Es inaceptable que la vanguardia revolucionaria se torne aislacionista, sectaria e intérprete de los procesos. Pero, por otra parte, es necesario evitar actitudes que fortalezcan las ilusiones que las masas depositan en los partidos y líderes reformistas. Y es necesario decir la verdad a los trabajadores y la juventud, nunca confundir las banderas y ni esconder la crítica. No sorprende observar que Sanders y Corbyn se han moderado, incluso siendo oposición. Este giro a derecha debe ser interpretado como una especie de preparación para intentar demostrar a los líderes imperialistas que ellos son figuras que pueden conciliar con el sistema. Al mismo tiempo, esta derechización provoca que sectores de vanguardia hagan rápidamente la experiencia con ellos y avancen hacia posiciones que los acercan a la izquierda revolucionaria, siempre que ésta sepa darse una política y orientación hacia ellos.

Los efectos del centrismo

Nuestra estrategia principal es la construcción de partidos leninistas. En el caso del SU, el rechazo  a construir partidos bolcheviques y la adopción como estrategia de la perspectiva de establecer partidos de masas con fuerzas reformistas, no es otra cosa que la adaptación al reformismo. En el proceso de construir un partido leninista, la vanguardia revolucionaria puede adoptar la táctica de unirse a estos partidos para entrar en contacto con las masas de trabajadores y la juventud, sin comprometer su posición crítica por un instante. Pero generar ilusiones sobre esos partidos es un error grave. Estos partidos tienen un programa limitado y luchan por su ubicación parlamentaria. Por lo tanto, mientras más se acercan a ser gobierno, más se acercan a integrarse al sistema. Sus líderes sólo intentan ser el ala izquierda de la burguesía, y cualquier intento de ocultar esto significaría engañar a la clase trabajadora. Esta es la pura realidad, no sectarismo.

La tarea principal de la tradición trotskista es construir partidos leninistas revolucionarios con peso de masas. Estos partidos asegurarán la superación de la influencia de la traicionera aristocracia obrera que perjudica la lucha de clases, impulsarán a los que luchan para garantizar la continuación de la movilización revolucionaria; liderará el camino a la formación de órganos de autogobierno obrero y finalmente la destrucción del poder burgués. Aquellos que nieguen esta tarea con la proclamación de una “nueva era”, colaboran con desarmar a la vanguardia obrera.

Los conceptos de partido leninista, centralismo democrático, poder proletario, democracia obrera, vanguardia revolucionaria, etc., son repulsivos para los partidos que se reivindican marxistas y se han adaptado a los sistemas parlamentarios burgueses. Esos movimientos se han moderado bajo la hegemonía intelectual de la democracia liberal, moviéndose hacia un nivel de crítica aceptable para el sistema. La mayor prueba de esto es el apoyo político de algunas organizaciones que se reclaman trotskistas al gobierno de Syriza a pesar de sus traiciones. Resumiendo, en el próximo período veremos la exacerbación de la crisis capitalista, la agresión imperialista y la lucha de clases. Por eso, crear una alternativa revolucionaria internacional de la clase trabajadora es nuestra tarea revolucionaria.

No podemos aceptar que las únicas alternativas para la clase trabajadora sean los partidos reformistas y la burocracia sindical bajo la dominación de la aristocracia obrera. Las consecuencias serían desastrosas para el proletariado mundial. Las formaciones centristas, aún confusas, están tambaleando, junto a la burocracia reformista, son también un callejón sin salida para el proletariado.

No se puede construir un partido leninista sólo a nivel nacional. El internacionalismo proletario no es un principio abstracto, sino una lucha real y una solidaridad que ha surgido de la propia lucha de clases. Urge crear una organización mundial de marxistas revolucionarios para acelerar la lucha de clases en el mundo. El SEP y Anticapitalistas en Red se encaminan a crear esta organización. Llamamos a las organizaciones e individuos socialistas que quieran ser parte de la construcción de una nueva organización internacional socialista revolucionaria a contactarse con nosotros, para levantar la lucha y la esperanza por un futuro socialista.

                                                                                                               Febrero 2019

Alejandro Bodart en Turquía

Durante estos días, nuestro dirigente Alejandro Bodart se encuentra en nombre de la corriente Anticapitalistas en Red, junto a las y los compañeros del SEP de Turquía, conociendo su experiencia militante y su trabajo político y social, siendo parte de reuniones, charlas y otros eventos de intercambio internacionalista. También participará en reuniones con dirigentes de la izquierda paquistaní, griega y de otros países de la región, que siguen con atención el proceso de unificación entre Anticapitalistas en Red y el Sep. Al regreso de su viaje, socializaremos las conclusiones políticas y las tareas que se desprenden de este viaje.

 

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Nace Anticapitalistas en Red https://mst.org.ar/2018/05/09/nace-anticapitalistas-en-red/ Wed, 09 May 2018 19:50:36 +0000 https://mst.org.ar/?p=13651 Del 2 al 4 de mayo, en Buenos Aires, delegaciones de distintos países de Europa y América Latina, luego de discutir y llegar a conclusiones comunes sobre la situación mundial y las tareas que tenemos planteadas los revolucionarios, decidimos poner en pie una nueva coordinación de grupos y partidos a nivel internacional: Anticapitalistas en red.
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Luego de participar de un gran acto el 1º de Mayo frente al Congreso de la Nación, y en medio de un tembladeral político y económico, la semana del bicentenario del nacimiento de Carlos Marx se tiñó de internacionalismo militante. Varias jornadas de intensos debates e intercambio de ideas y propuestas, entre compañeras y compañeros venidos desde Francia, España, Bielorrusia, Venezuela, Chile, Paraguay, Uruguay y los que nos tocó el honor de ser anfitriones, terminaron de darle forma y contenido a este nuevo proyecto internacional.
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Grandes coincidencias sobre la Época revolucionaria, en la que estamos inmersos, y la Etapa contradictoria, que se abrió en los 90’s, fueron una base muy sólida de partida. En un período donde el revisionismo y el reformismo han hecho estragos entre buena parte de la izquierda, nos organizarnos para seguir batallado por la destrucción del sistema capitalista y, por el socialismo a escala mundial.
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La desaparición del estalinismo como aparato mundial y la sumisión incondicional al capitalismo que estamos presenciando por parte de todas las direcciones pequeñoburguesas, burocráticas, nacionalistas de izquierda y “progres” terminaron con la etapa en donde algunas de estas direcciones no revolucionarias, por la presión del ascenso, tomaban medidas anticapitalistas y capitalizaban triunfos revolucionarios.
En el mundo actual, sólo la clase obrera movilizada, la construcción de partidos revolucionarios con influencia de masas en nuestros países y la reconstrucción de la IV internacional pueden permitirnos enfrentar con éxito la barbarie a la que nos está arrastrando el capitalismo en su etapa imperialista. Estos son nuestros objetivos estratégicos.
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Pese a las dificultades y confusiones que subsisten en la consciencia de los trabajadores seguimos creyendo que un futuro socialista es posible y, fundamentalmente, necesario. Por eso, los que hoy comenzamos a reagruparnos pondremos todas nuestras fuerzas al servicio de impulsar la movilización, la autoorganización de nuestra clase y la construcción de organizaciones revolucionarias junto a las mujeres que hoy protagonizan una revolución a nivel internacional, los jóvenes y la clase obrera.
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Aunque nos comenzamos a agrupar a partir de bases programáticas y de principio muy sólidas, que al mismo tiempo nos han separado de algunos camaradas con los que durante muchos años compartimos un mismo espacio, nuestro proyecto se opone a la autoproclamación de otros sectores de la izquierda. No nos creemos los dueños de la verdad ni los únicos revolucionarios del planeta. Nuestra propuesta está al servicio de empalmar con muchos compañeros que, organizada o individualmente, luchan en todo el mundo contra los desastres que ocasiona el capitalismo y por un mundo mejor. Y seguiremos llevando estas propuestas a los espacios de reagrupamiento en los que participamos y valoramos.
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Seguiremos actuando en los principales procesos de la lucha de clases y en los nuevos fenómenos políticos que surgen en todo el mundo porque no somos sectarios y rechazamos la idea de que es posible construir partidos revolucionarios con influencia de masas al margen de los procesos reales que se desarrollan en nuestros países. Pero sabemos diferenciar lo que es una táctica de lo que tiene que ser nuestra estrategia.
De todo esto y mucho más discutimos y avanzamos en estas importantes jornadas de principios de mayo de 2018. Además de la socialización de los materiales de esta primera reunión en la nueva pagina web que en los próximos días estará operativa (anticapitalistasenred.org), nos proponemos elaborar en breve, un manifiesto donde propagandizaremos nuestra visión del mundo y nuestras propuestas, como un aporte a las nuevas generaciones que día a día le dan pelea como pueden a este sistema putrefacto y con los que nos proponemos rápidamente empalmar.
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Alejandro Bodart
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4º Congreso Nacional del NPA https://mst.org.ar/2018/02/22/4o-congreso-nacional-npa/ Thu, 22 Feb 2018 18:56:57 +0000 https://mst.org.ar/?p=11962 Las sesiones congresales del Nuevo Partido Anticapitalista francés se desarrollaron del 2 al 4 de febrero. Aquí reflejamos algunos de los principales debates y nuestras opiniones.

Durante tres días los delegados intercambiaron posiciones sobre el balance, la orientación y la política a llevar adelante. Nuestro partido, el MST, participó como invitado junto a delegaciones del PSTU de Brasil y del MAS de Portugal. Llegaron saludos del Grupo Revolución Socialista antillano y del MAIS brasileño.

Una conducción en crisis

En el congreso se presentaron siete plataformas organizadas para el debate: U, V, Z, W, T, X e Y.
Algunos de los puntos centrales de polémica fueron: ¿cómo posicionarse ante los gobiernos reformistas?, ¿qué política desplegar hacia Francia Insumisa?, la orientación hacia las luchas de los trabajadores y estudiantes, el movimiento de mujeres e inmigrantes, la conformación de un Frente Social y cómo organizar al partido sindical y políticamente.
El NPA viene retrocediendo año a año en cantidad de militantes y ha perdido la simpatía que había despertado su creación en amplios sectores del pueblo trabajador y la juventud. Por eso el debate sobre las causas que motivaron esta realidad fue un punto importante.
La conducción arrastra una crisis que se profundizó en el anterior congreso, realizado en 2015, ya que ninguna de las plataformas que se presentaron en dicha oportunidad logró una mayoría clara. La primera minoría recayó en aquel momento en uno de los dos sectores en los que se dividió la vieja dirección de la ex LCR, Liga Comunista Revolucionaria, referenciada internacionalmente en el Secretariado Unificado.
En la conferencia nacional del NPA realizada en 2016, los compañeros del SU, que siguieron divididos en dos plataformas, perdieron la mayoría a manos de un reagrupamiento de toda la izquierda del partido.
En este congreso, la plataforma U (reunificación de los dos sectores de la vieja dirección de la LCR) defendió el balance y la política desarrollada y reivindicó la campaña a presidente por Philippe Poutou como un mérito centralmente propio. Argumentaron que el NPA se achicó reflejando el atraso en la conciencia de los trabajadores, una relación de fuerzas desfavorable y fuertes elementos de degradación social. Polemizó fuertemente con las tendencias críticas, acusándolas de amalgamar falsamente sus posiciones en el afán de debatir fraccionalmente.

La oposición, dividida

En este congreso, los sectores que unidos habían ganado la última conferencia se dividieron en seis plataformas: V, Z, W, T, X e Y.
Hubo delegados que llamaron a recuperar la unidad. Algunos caracterizaron las diferencias que los separan como mínimas, otros como muy grandes, sin que se llegara a una síntesis al respecto.
Desde la oposición se criticó el apoyo a los gobiernos de Syriza (Grecia), Bloque de Izquierda (Portugal), PT (Brasil) y Podemos (Madrid) y se hizo eje en la necesidad de delimitar posiciones con los agrupamientos reformistas. La intervención en la lucha de clases también fue motivo de polémicas. La delimitación se ubicó en el centro de los planteos de este sector.

Impasse

Aunque la crisis del NPA no se resolvió, el hecho de que se haya debatido sin la ruptura del partido es positivo. Recordemos que la crisis motivó distintas separaciones a lo largo del tiempo, como fueron las de GA (Gauche Anticapitaliste) en torno al apoyo o no a la candidatura de Mélenchon y la de nuestros compañeros de La Commune, para tomar sólo dos ejemplos.
La fuerte polarización en el debate dejó poco espacio para la reflexión y la elaboración colectiva, que siempre es más rica que las parcialidades y además abre camino a la posibilidad de sintetizar posiciones y salir a militar unificados.
Al mismo tiempo, la existencia de siete tendencias y un final con tres declaraciones, sin que las votaciones fundamentales hayan tenido una mayoría absoluta, implica un impasse con futuro incierto.

Cambiar la dinámica y el rumbo

En medio de este cuadro complejo, delegados ferroviarios, trabajadores de la salud, dirigentes estudiantiles, activistas del movimiento de mujeres, jóvenes y luchadores por los derechos de los inmigrantes, incluso más allá de las plataformas que integraban, expresaron su voluntad de lograr una organización y una política en común para intervenir en la lucha de clases y hacer una experiencia que ponga por delante las coincidencias por sobre las divergencias. Esto demuestra que hay reservas para luchar por un cambio de rumbo.
La lucha de los estudiantes contra la selección para el ingreso a la universidad que propicia el gobierno derechista de Emmanuel Macron; la movilización de los trabajadores contra la reforma laboral, los despidos, los bajos salarios y la precariedad; los reclamos contra la privatización de servicios ferroviarios, el achicamiento de los Archivos Nacionales y el ataque a los estatales, y las acciones contra la represión y los abusos a los inmigrantes y el próximo Paro Internacional de Mujeres del 8M, requieren de un partido de izquierda fuerte y arraigado en el movimiento de masas.
Está por delante la gran tarea de volver a transformar al NPA en un polo de reagrupamiento de todas las expresiones de la izquierda francesa, que lo recoloque como alternativa sindical y política reconocida por amplios sectores de vanguardia y del movimiento de masas.
Para fortalecer la disputa contra los viejos dirigentes sindicales y políticos se necesita un partido con la más amplia democracia interna para debatir y organizarse; a la par de la más férrea unidad que permita pegar como un solo puño, haciendo una experiencia que priorice los acuerdos por encima de las diferencias.
Es necesario explorar todas las posibilidades que permitan sacar al NPA de la crisis, recorriendo un camino internacionalista, anticapitalista, alejado tanto del oportunismo como del sectarismo y, fundamentalmente, impulsando la movilización y las luchas de los trabajadores y el pueblo como hacen nuestros compañeros de La Commune.

Rubén Tzanoff


1. El frente de centroizquierda que lidera Jean-Luc Mélenchon.
2. Izquierda anticapitalista, en francés.

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Importante reunión internacional en Barcelona https://mst.org.ar/2017/12/21/importante-reunion-internacional-en-barcelona/ Thu, 21 Dec 2017 20:07:10 +0000 https://mst.org.ar/?p=11430 Durante los días 14 y 15 de diciembre se realizó una reunión de nuestra corriente internacional en Barcelona, epicentro de la lucha por la República de Cataluña. A ella asistieron representantes de distintos grupos y partidos de Europa occidental y Europa del este.
Las deliberaciones fueron coordinadas por nuestro compañero Alejandro Bodart, quien además mantuvo encuentros y reuniones con distintas organizaciones catalanas.
Fueron dos días de debates sobre la situación mundial, Europa y Cataluña. De intercambio de opiniones sobre el próximo Congreso Mundial de la IV Internacional (SU) al cual estamos invitados. Un punto fundamental de la reunión giró en torno a las principales tareas de los revolucionarios en el Viejo Continente y cómo aprovechar las oportunidades para avanzar en la construcción de nuestros grupos en cada país en donde actuamos.
El fructífero encuentro evidenció acuerdos generales sobre los tiempos de crisis que atraviesa la economía capitalista mundial. Sirvió para debatir y precisar nuestra política y orientación para intervenir en la rica realidad española y en la rebelión del pueblo catalán contra el Estado y el régimen surgido de la constitución franquista del 78.
La presencia de compañeros de distintos países de Europa nos permitió abordar también la situación de la lucha de clases en Francia, Alemania, Rusia, Bielorrusia, Ucrania y otras regiones. La lucha de los trabajadores ante la precariedad laboral, el desempleo y los bajos salarios; el regreso del endeudamiento externo, las reivindicaciones de los derechos de las mujeres y los jóvenes, fueron el cuerpo principal de los debates.
Como tareas, la primera resolución fue profundizar la ya intensa campaña realizada contra el artículo 155, por la libertad de los presos políticos de Rajoy, el Rey y el régimen constitucional franquista del 78. También difundir rápidamente y en varios idiomas una publicación con nuestra caracterización y política sobre el proceso catalán.
En el plano organizativo se decidió constituir un subcentro europeo para trabajar en equipo entre los distintos grupos y compañeros de nuestra corriente y participar de la Conferencia Internacional que realizaremos en Buenos Aires los primeros días de mayo de 2018.
Como cierre de la intensa actividad desplegada, el sábado 16 participamos y llevamos nuestra solidaridad al encuentro internacional “With Cataluña”, organizado a partir de la iniciativa surgida de los Comités de Defensa de la República (CDR).

Corresponsal

 

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Encuentro anticapitalista en Bielorrusia https://mst.org.ar/2017/06/21/encuentro-anticapitalista-en-bielorrusia/ Wed, 21 Jun 2017 19:18:38 +0000 https://mst.org.ar/?p=8855 Acabo de regresar de una reunión en Minsk, capital de la República de Bielorrusia. Durante dos días fui partícipe de un intenso y productivo debate sobre las perspectivas de la lucha de clases a nivel internacional y en Europa del Este.

Muchos acontecimientos históricos han tenido a Minsk como protagonista. El 1º de marzo de 1898 nueve delegados de varias organizaciones fundaron allí el Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, que pocos años después y bajo la conducción de la fracción bolchevique llegaría al poder y cambiaría para siempre la historia del siglo XX. Su ubicación en el centro exacto de Europa la transformó en un objetivo estratégico durante la II Guerra Mundial y los combates entre los ocupantes nazis y el Ejército Rojo provocaron la destrucción del 80% de sus construcciones. Reconstruida íntegramente bajo las normas arquitectónicas del estalinismo, cuenta con extensas hileras de monoblocks, amplias avenidas, imponentes edificios públicos y miles de metros cuadrados destinados a espacios verdes en donde conviven 3 de los casi 10 millones de habitantes que tiene el país.

Tiempos de cambio

Es mi tercera visita a la ciudad. Su fisonomía ha cambiado mucho desde mi primer viaje a fines de los ’90. Los símbolos distintivos del capitalismo están en todas partes. Lo que se ha mantenido en el tiempo es el mismo gobierno y el régimen autoritario que lo sostiene. Alexander Lukashenko lleva 23 años en el poder. Este dictador, que pasó de ser un burócrata menor en tiempos de la Unión Soviética a transformarse en presidente, ha conducido con mano de hierro la restauración capitalista en el país.
Sin embargo, este año viene de cometer un error de cálculo garrafal que le ha valido una derrota sin precedentes por parte del movimiento de masas y provocó un cambio de calidad en la situación política de Bielorrusia. Presionado por una economía que lleva varios años estancada y que ha entrado en recesión, con serias dificultades para pagar la abultada deuda externa e interna contraída, intentó cobrarles un fuerte impuesto a los desempleados, incluidas las amas de casa y los miles que para sostener a sus familias trabajan en el extranjero.
La rebelión popular durante los meses de febrero, marzo y abril fue mayúscula, con miles y miles de manifestantes en Minsk y todas las ciudades del interior. El país se unió contra el gobierno, que finalmente tuvo que retirar la medida y decretar una moratoria por tiempo indefinido.

Nuevas oportunidades

En este nuevo contexto tuvo lugar nuestro encuentro. Asistieron dirigentes mineros y de los sindicatos independientes de Bielorrusia, referentes de la izquierda del Partido Verde, intelectuales, periodistas y jóvenes del Movimiento Social, partido anticapitalista recientemente fundado en Ucrania.
Al desgaste político que experimentan Lukashenko y el régimen autoritario se suma el desdibuja-miento de la seudo oposición neoliberal. Esto plantea una gran oportunidad para dar un salto en la construcción de una herramienta anticapitalista y revolucionaria.
En Ucrania también existen enormes posibilidades, como lo muestra el avance en la formación de un nuevo partido anticapitalista. En proceso de legalización, esta nueva organización no solo se ha afianzado en Kiev, la capital del Estado, sino que también se está arraigando en Krivói Rog, la principal ciudad obrera del país.
Para nuestra organización internacional el desafío es redoblar el acompañamiento de estas experiencias y seguir avanzando en el proceso de reagrupamiento de los revolucionarios, necesidad que cada día se hace más imperiosa.

Alejandro Bodart

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