italia – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Thu, 29 Feb 2024 23:00:51 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png italia – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Italia: II Encuentro internacionalista https://mst.org.ar/2024/02/29/italia-ii-encuentro-internacionalista/ Thu, 29 Feb 2024 23:00:51 +0000 https://mst.org.ar/?p=35067 Las sesiones se realizaron durante los días 17 y 18 de febrero en Milán. El evento reunió fuerzas variopintas, y se expresaron importantes diferencias y limitaciones que impiden de conjunto ir más allá de un foro de debate, aunque también es un lugar de encuentro entre aquellas organizaciones que sin tener relaciones políticas previas defendieron posiciones muy parecidas y esto último abre la puerta a nuevos reagrupamientos, lo que es muy positivo. La Liga Internacional Socialista (LIS) viene participando de este espacio, cuya próxima cita se estipuló para los primeros meses de 2025 en fecha y lugar a confirmar.1

Corresponsal

La iniciativa y organización de estos encuentros ha estado a cargo de un comité conformado por distintas organizaciones italianas: Lotta Comunista, que fue el anfitrión en su local del Club de Trabajadores Bicocca, el Partito Comunista dei Lavoratori, la Associazione Marxista Rivoluzionaria Controvento, ControCorrente, Rivoluzione Comunista y Sinistra Anticapitalista. La consigna convocante de este año fue “Los puntos neurálgicos de la lucha entre las potencias: desde Ucrania hasta Taiwán, desde África hasta el Gran Oriente Medio. Para una respuesta de clase”. En los días previos se publicaron los aportes escritos en un boletín interno. Participaron 25 organizaciones de 12 países2, mayoritariamente europeas, provenientes de “las familias del internacionalismo proletario, leninismo, trotskismo, izquierda comunista, anarquismo y comunismo libertario”.
Los principales debates se centraron en la definición de China y Rusia, la política que debemos tener los revolucionarios hacia el enfrentamiento de Rusia con Ucrania, hacia Palestina y, más en general, frente a las luchas de liberación nacional.

Viejos y nuevos imperialismos

Es conocida nuestra opinión sobre la disputa interimperialista por la hegemonía que existe entre el decadente imperio estadounidense, que pese a su debilitamiento sigue siendo el principal gendarme mundial, y los nuevos imperialismos, con China al frente de un bloque que incluye a Rusia y otros países capitalistas. Negar el rol imperialista de China y Rusia conduce indefectiblemente a claudicarles y llevar agua al molino del campismo, que las defiende como progresivas en su enfrentamiento con EE.UU.. En este error teórico y político caen por ejemplo el Partido Obrero (PO) y la Fracción Trotskista (FT), dirigida por el PTS de Argentina. Estas fueron las dos únicas organizaciones que en Milán defendieron que China y Rusia no pueden definirse como imperialistas.

La FT, a través de su pequeño grupo italiano (FIR), explicó de manera academicista que China no es imperialista y la transición a serlo todavía no está concluida, lo que implicaría que de darse una confrontación militar abierta con EE.UU. seguramente apoyarían a China, algo que han esbozado en otros debates. El PO desarrolló un galimatías que lo llevó a explicar que todavía no estaba terminado el proceso de restauración en estos países, lo que implicaría que todavía ni siquiera son capitalistas, aunque a continuación asevera que sí lo son y que están en camino a ser imperialistas, aunque aclaran que todavía ese salto no se ha producido (sic). ¡Una verdadera ensalada rusa!

¿Apoyo a la resistencia ucraniana o derrotismo para favorecer a Rusia?

Las mayores diferencias se explicitaron en relación con la guerra entre Ucrania y Rusia. Varios de los participantes en la reunión caracterizan la guerra como interimperialista, ¡incluso los que defienden que Rusia no es imperialista! Para estos sectores el derecho a la autodeterminación de Ucrania no existe o es completamente secundario. Esto los lleva a no apoyar la justa lucha del pueblo ucraniano y a proponerles que en vez de defenderse bajen las armas.

Desde la LIS, desde el comienzo de la invasión rusa, venimos sosteniendo que en la guerra se combinan dos procesos: los roces interimperialistas por un lado y la justa lucha del pueblo ucraniano en defensa de su independencia por el otro, y que cualquier política que no tenga en cuenta ambos elementos termina siendo equivocada. Nosotros rechazamos la injerencia imperial tanto de Rusia como de la OTAN en Ucrania y Europa del Este. Hemos levantado una política independiente del gobierno liberal y antiobrero de Zelensky. Pero sostenemos el derecho a defenderse del pueblo ucraniano contra la invasión imperialista rusa con todos los recursos que tenga a su alcance. Esta posición principista nos permitió conocer y empalmar en la reunión con los compañeros italianos del Partito Comunista dei Lavoratori (PCL) y los alemanes e ingleses de la Liga por la Quinta Internacional ya que defienden la misma caracterización y política que nosotros. También seguir profundizando la relación con la dirección del Nuevo Partido Anticapitalista (NPA) de Francia, con los que tenemos coincidencias y una relación de varios años.

¿Palestina del río al mar, dos Estados o uno binacional?

El otro debate importante de la reunión giró en torno a Palestina y el sionismo. Si bien la mayoría, no todos, pusieron énfasis en continuar impulsando las movilizaciones de apoyo al pueblo palestino y el repudio al genocidio que está llevando adelante el sionismo en Gaza, las coincidencias sólo llegaron hasta ahí. Las intervenciones evidenciaron diferencias y confusiones en diversos temas, principalmente sobre cuál debe ser la salida estratégica para Palestina.

El PO planteó una visión acrítica de la política y los métodos de Hamas; los anarquistas, que no se debería construir ningún Estado; otros defendieron la política de dos Estados, pero socialistas; varios, un Estado binacional a partir de la confraternización de ambas clases obreras3. Nosotros nos detuvimos a explicar por qué no era viable ninguna salida que no arrancara por proponer destruir el Estado sionista y sobre sus cenizas construir una Palestina única, laica, democrática, no racista y socialista. Propuesta que sólo podría viabilizarse en el marco de la extensión de la revolución socialista a todo Medio Oriente.

La cuestión nacional

Al discutir la invasión de Rusia a Ucrania y Palestina fueron surgiendo con fuerza diferencias de fondo con relación a cómo abordar los conflictos nacionales no resueltos y las luchas en defensa del derecho a la autodeterminación de los pueblos. Una posición que polarizó el debate y que no compartimos en absoluto fue la de Lotta Comunista, que planteó que “los problemas nacionales no existen más” y que es un error apoyar a Palestina o a Israel, ya que no podemos cederles a los nacionalismos y debemos plantear una perspectiva socialista e internacionalista. Con relación a este tema el SEP de Turquía planteó que los problemas nacionales se podían defender cuando estaba la URSS como contrapeso, pero que ahora no podíamos quedar pegados a los nacionalistas que están al frente de los reclamos nacionales en distintas partes del mundo. Y hubo propuestas de olvidarse de las dicotomías agresores-agredidos y opresores-oprimidos para aplicar el derrotismo en todo tiempo y lugar.

Nuestra intervención refutó estos planteos reaccionarios, explicando que los reclamos por la autodeterminación y la soberanía de los pueblos agredidos u oprimidos no son opuestos a la lucha por el socialismo y tienen que formar parte de nuestro programa transicional. Y que dándoles la espalda a las luchas por reivindicaciones nacionales no resueltas y sentidas por las masas es imposible disputarle la dirección al nacionalismo burgués y construir fuertes partidos revolucionarios.

Balance positivo

La delegación de la Liga Internacional Socialista estuvo conformada por Vicente Gaynor, Rubén Tzanoff y Alejandro Bodart, coordinador de la LIS, quien presentó nuestros puntos de vista sobre los distintos temas en debate. En el cierre del Encuentro y a modo de balance, Bodart planteó que “las diferencias son grandes, pero es positivo intercambiar opiniones y facilita el acercamiento entre quienes tenemos posiciones similares o buscamos el reagrupamiento de los revolucionarios”, algo que en nuestro caso se dio con compañeros del Partito Comunista dei Lavoratori, la League for the Fifth International y el NPA. Y saludó el anuncio de la realización del III Encuentro el próximo año, sugiriendo que “sería útil que la próxima reunión aborde debates relacionados a cómo enfrentar a la ultraderecha, cómo postular a la izquierda revolucionaria como alternativa, y discuta procesos concretos de organización e intervención, por ejemplo el FITU en Argentina, el PSOL en Brasil o el NPA en Francia”.

1. Nota publicada originalmente en la web de la LIS: https://lis-isl.org/2024/02/28/italia-ii-encuentro-internacionalista/#_ftn1
2. Argentina, Alemania, Austria, España, Francia, Gran Bretaña, Grecia, India, Italia, Rusia (en el exilio), Serbia y Turquía.
3. https://lis-isl.org/2024/02/26/el-dilema-de-la-clase-trabajadora-israeli/

 

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Nostalgia por Tabucchi https://mst.org.ar/2020/09/24/nostalgia-por-tabucchi/ Thu, 24 Sep 2020 17:56:26 +0000 https://mst.org.ar/?p=28085 Una crónica sobre el más importante escritor italiano del siglo XX, a 77 años de su natalicio

“La vida es más lo que no recordamos que lo que recordamos”

Antonio Tabucchi nace en Pisa, Italia el 24 de septiembre de 1943, con los últimos bombardeos de EEUU sobre la ciudad. Se cría con sus abuelos maternos en Vecchiano, un pueblo cercano a la ciudad de Toscana, pero regresa a Pisa para hacer sus estudios secundarios y luego universitarios: filosofía, filología, literatura moderna española y portuguesa.

En su juventud viaja a París y allí, mientras deambula a orillas del Sena, en una escena fácilmente imaginable, vio un pequeño puesto de libros usados. Llamó su atención un ejemplar de Bureau de Tabac de Fernando Pessoa. “Yo no conocía nada de él. Lo compré. En el viaje de regreso a Italia, lo leí en el tren, me entusiasmó y, en cierto sentido, cambió mi vida. resolví cambiar la orientación de mis estudios. Por si fuera poco, también organicé un corto viaje a Portugal. Quería conocer la tierra de ese autor que tanto me había gustado. Y allí me fui con mi coche”.

Su vida cambió radicalmente porque a partir de allí, dedicó su tiempo a leer todo lo escrito por Pessoa y no contento con ello, decidió estudiar portugués para leerlo en su lengua madre, lejos de las traducciones. Vivía seis meses en Toscana y seis en Lisboa, ciudad que amó y veneró hasta su muerte en marzo de 2012.

“Mi primer contacto con Portugal fue a mediados de los años 60. Era el momento final del régimen de Salazar. Conocí a escritores perseguidos por el régimen y que tenían muchas dificultades. Surgió en mí un sentimiento de solidaridad cómplice hacia todos ellos. Y, desde entonces, fue como si tuviera dos patrias”.

En Portugal se casó con María José de Lancastre, profesora de literatura, quién hizo una bellísima fotobiografía sobre Pessoa y si bien no he podido encontrar datos de cómo se conocieron, imagino un encuentro en alguna Universidad, compartiendo la obsesión por el escritor portugués en largas charlas de café y oporto.

Nadie mejor que él para escribir sobre el nostálgioso Pessoa y sus más de 200 heterónimos*. Lo admiraba hasta el delirio, obsesionado por la duplicidad y el desdoblamiento. Recordemos que Pessoa, inventaba un heterónimo con nombre y apellido, una biografía y un estilo de escritura para cada uno. Ante tanta genialidad creativa, Tabucchi subyuga y dedica el resto de su vida a su estudio, y a la enseñanza de la literatura portuguesa en las más prestigiosas universidades de Italia, Portugal, Francia y EEUU. Como fruto de tanta veneración hacia el poeta nace “Un baúl lleno de gente” (1990), una recopilación de ensayos sobre los heterónimos de un Pessoa que crea multiplicidad de vidas para llenar la propia: la de un triste, melancólico y frustrado oficinista que traduce cartas comerciales y va guardando en un baúl sus escritos, cartas y sueños a la espera de un viaje imposible.

Tabucchi es considerado, además, el mejor traductor de Pessoa al italiano. Con su esposa realizó innumerables traducciones. Su primera novela es de 1975 “Piazza d´Italia”, donde narra la historia de una familia anarquista en un pueblito de la Toscana y sus tres generaciones de rebeldes por temperamento y mandato familiar.

En 1981 publica “El juego del revés”, en 1983” Dama de Porto Pim y otras historias “, en 1984 “Nocturno hindú” y así no deja de escribir hasta que lo encontró la muerte, que siempre busca tempranamente al equivocado. Su obra es prolífica e inmensamente maravillosa.

“Cuando me pongo a escribir, me encierro una semana entera sin ver a nadie. Mi mujer me deja provisiones, mis hijos tienen amigos por Portugal. Cuando no escribo, escucho música por la mañana, almuerzo en casa con la familia, visito a un amigo por la tarde y por la noche me gusta ir al cine. También me gusta pasear, quedarme en un café simple donde conozco a personas sencillas. Conversar con ellas, asistir al juego de las cartas”.

En 1994 llega “Sostiene Pereira” y aquí me detendré con el secreto, ambicioso y poco humilde propósito de interesar al lector para que de inmediato pida prestada la novela.

Tabucchi nos cuenta en su nota para la décima edición italiana: “Pereira me visitó por primera vez una noche de 1992. En aquella época no se llamaba Pereira, no poseía trazos definidos, era una presencia vaga, huidiza y difuminada, pero que deseaba ya ser protagonista de su libro. Era un personaje en busca de autor. No sé por qué me eligió precisamente a mi para ser narrado. Por la mañana compré un diario de la ciudad y leí la noticia de que un viejo periodista había muerto en el Hospital de Santa María de Lisboa.(…) Por discreción no deseo revelar el nombre de la persona. Diré únicamente que era alguien a quien había conocido fugazmente en París a finales de los años sesenta, cuando él, como exiliado portugués escribía en un diario parisiense. Era un hombre que había ejercido su oficio de periodista en los años cuarenta y cincuenta en Portugal, bajo la dictadura de Salazar. Y había conseguido hacerle una jugarreta a la dictadura salazarista publicando en un periódico portugués un feroz artículo contra el régimen. Después, naturalmente, había tenido serios problemas con la policía y se había visto obligado a escoger la vía del exilio. Yo sabía que después del setenta y cuatro, cuando Portugal recuperó la democracia, había regresado a su país, pero no había vuelto a encontrarme con él”.

Con “Sostiene Pereira” Tabucchi llega al punto más alto de su narrativa y es reconocido internacionalmente de una vez y para siempre. La novela se desarrolla en una Lisboa teñida de horror por la dictadura de Antonio de Oliveira Salazar, pero al mismo tiempo una Lisboa esperanzada que sigue atentamente los acontecimientos de la Guerra Civil Española al otro lado de la frontera. Pereira es un viejo periodista de un mediocre diario de Lisboa. Es un personaje melancólico, que transita un duelo largo por la muerte de su esposa, metódico, de costumbres casi obsesivas, un solitario que le habla al retrato de su esposa y un católico preocupado por la resurrección de la carne en la cual no cree. Vive en un pasado al que considera mucha mejor atmósfera, que la actual. Lee a los clásicos del siglo XIX y hace traducciones del francés que rellenan un tiempo desocupado. Le han encargado dirigir la página cultural del periódico y para ello contrata al joven Monteiro Rossi, a quién le pide que redacte efemérides necrólogicas anticipadas de escritores, para tenerlas a mano y usarlas cuando fallezcan. Pero el joven Rossi está comprometido inevitablemente con la vida y con el amor de su novia Marta. Esta tríada tan disímil llevará a Pereira fuera de su zona de confort y control, provocándole una crisis personal, política, una dolorosa toma de conciencia de un mundo que hasta el momento se ha negado a ver. Pereira se va convirtiendo en un personaje tierno, querible y al mismo tiempo en uno de esos que deseamos que despierten de una vez y para siempre y salgan del letargo. Pereira le dice no al fascismo, al abuso, al autoritarismo, a la censura.

“Con Pereira he creado un personaje que lucha contra su propia infelicidad y su soledad. Su toma de conciencia no es exclusivamente política, sino producto de una maduración interna, la elaboración del luto de toda una vida pasada, la búsqueda y el deseo de una vida futura”.

En 1995 la novela es llevada al cine con Marcello Mastroiani como protagonista, la última película que hará el entrañable actor ya que morirá poco después. Una película fiel al texto, un homenaje a un Pereira inolvidable.

En 1997 escribe “La cabeza perdida de Damasceno Monteiro”, consiguiendo con ella, la revisión del caso que protagoniza su novela en la que es asesinado un joven portugués.

Sus obras son reconocidas internacionalmente por público y crítica y son traducidas a más de 40 idiomas. Recibe innumerables premios y es candidato al Nobel de Literatura en varias oportunidades.

En 2004 obtiene la ciudadanía portuguesa. Muere a los 68 años, el 25 de marzo de 2012 de cáncer.

Salvando enormes distancias con Antonio Tabucchi, me unen con él algunas obsesiones: Lisboa, Pessoa, los desdoblamientos esquizofrénicos, la muerte.

Me esperan dos flores, dos tumbas.

“La literatura como todo arte, es la demostración de que la vida no alcanza” (Fernando Pessoa)

Ingrid Fernández

*Nombre diferente al suyo con que el autor firma su obra cuando adopta una personalidad fingida

 

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Balance de las elecciones italianas: Un espejo de la crisis capitalista europea https://mst.org.ar/2018/03/21/balance-de-elecciones-italianas-espejo-de-crisis-capitalista-europea/ Wed, 21 Mar 2018 20:13:15 +0000 https://mst.org.ar/?p=12399 El pasado 4 de marzo se realizaron elecciones generales en Italia. En el país mediterráneo, que tiene un sistema parlamentario, el resultado electoral confirmó y potencia la grave crisis que atraviesa su régimen político.

Por un lado, se hundió la centroizquierda gobernante del Partido Democrático (PD) que bajó del 40% en el 2014 a un miserable 19% o 23 % si se cuentan a sus aliados. Su ruptura de “Libres e Iguales” apenas superó el 3% de los votos1. Por el otro, fue golpeada su alternancia bipartidista, la formación Forza Italia del ex primer ministro Sergio Berlusconi que retrocedió al 14% y cedió el primer lugar dentro de los partidos de derecha a la Liga del Norte en franco ascenso electoral.
El resultado electoral con la formación Movimiento 5 Estrellas de Beppe Grillo y Luigi Di Maio como minoría más votada, con un histórico 32% y una elección fuertísima en el sur pobre, la coalición de derecha formada por La Liga del Norte, Forza Italia y Hermanos de Italia que suma un 37% y el raquítico 23% de la alianza de centroizquierda, no permite que ninguna de las fuerzas en pugna pueda formar gobierno por sí sola2. Es muy posible que se prolongue una crisis (que siguiendo crisis similares de “formación de gobiernos” sucedidas en España o Alemania recientemente), termine en un “gobierno técnico” de transición hasta que puedan realizarse nuevas elecciones.
Por fuera de estos resultados la alianza de partidos anti capitalistas llamada “Poder al Pueblo” cosechó solamente el 1,06 % y la llamada “Por una Izquierda Revolucionaria” solo el 0,10 %, reflejando las dificultades de la izquierda anticapitalista para canalizar el enorme descontento con el viejo régimen político, dado los errores sectarios y oportunistas cometidos en el pasado, lo que ha hecho que partidos centristas como el M 5 Estrellas o la reaccionaria y xenófoba Liga del Norte, sean en la actualidad los que capitalicen la crisis abierta.

La polarización

Italia hace años que viene sufriendo una grave crisis económica como producto de las consecuencias del colapso global de la economía capitalista desatada en el 2008. Después de haber tenido un retroceso de su PBI en el 2012 y 2013, su crecimiento anual es paupérrimo (menos del 1%), tiene un 40% de desocupación juvenil y su endeudamiento que es uno de los mayores de Europa, abarca un 140% de su PBI. Tiene además 600.000 nuevos inmigrantes llegados en los últimos años.
El derrumbe de la centroizquierda gobernante del PD, que hasta hace unos años era la formación centroizquierdista más votada de Europa, sigue la línea del hundimiento general de la socialdemocracia europea y la liquidación de los viejos regímenes de alternancia bipartidista, que han garantizado los planes de austeridad, contra las conquistas del “estado de bienestar” y de los trabajadores europeos.
La falta de una alternativa revolucionaria que pueda canalizar estas rupturas ha generado procesos de polarización y surgimiento de nuevos fenómenos políticos. En Italia se han reflejado en el triunfo de una formación como el Movimiento 5 Estrellas con un “discurso” anti régimen y anti corrupción, contra los privilegios de los “políticos” tradicionales y la Unión Europea, aunque su programa plantea algunas reformas económicas para favorecer los productos italianos y cierta demagogia contra la austeridad, no cuestiona las bases capitalistas de la UE, ni a las multinacionales, no exige la cesación del pago de su deuda y esta contra los inmigrantes. Los principales medios europeos la califican erróneamente como “antisistema” y de izquierda.
En la otra punta se fortaleció la derecha más xenófoba y reaccionaria de la Liga del Norte, con un discurso anti europeo, que sumó cuatro millones de votos más desde su última elección.

Los debates sobre el resultado electoral

Curiosamente para los jefes del imperialismo europeo como Merkel o Macron, la elección italiana es un desastre para la Unión Europea, dado el hundimiento del viejo régimen y la votación mayoritaria hacia formaciones “antieuropeístas” como el M 5 Estrellas o la Liga del Norte. En eso coinciden con una parte de la izquierda europea para la cual, al no surgir una alternativa anticapitalista clara, en el marco de una etapa en que los pueblos de Italia (y toda Europa) han perdido muchas conquistas, ven el panorama muy negro.
Esta confusión en la izquierda ya tuvo en el debate sobre el Brexit un importante antecedente. La ruptura de Gran Bretaña con la Unión Europea impuesta por la votación del pueblo británico en un referéndum, fue desacreditada porque en esa elección se fortaleció políticamente una formación de extrema derecha y xenófoba, la UKIP, ante la posición pro europeísta de los conservadores y laboristas. En esa oportunidad las corrientes trotskistas y revolucionarias se dividieron en torno a qué postura adoptar.
A varios años de aquella votación puede observarse el inmenso golpe que sufre la burguesía europea y británica con el Brexit. Todas sus disputas y maniobras para intentar suavizar sus efectos sobre la estabilidad y negocios capitalistas, nos muestran con qué fuerza pega esta ruptura en esa superestructura imperialista y reaccionaria que es la Unión Europea. Estas crisis en las alturas no pueden sino favorecer, en la medida en que cuestionan los mecanismos centrales de dominación del enemigo, a la lucha de los pueblos de Europa contra los planes de ajuste de los banqueros.
El hundimiento del PD de Renzi y el achicamiento de Berlusconi, la masiva votación contra el viejo régimen y la UE, más allá de que las nuevas formaciones burguesas en el gobierno van a traicionar sus promesas en este sentido, la inestabilidad creciente al complicarse la posibilidad de formar gobierno, favorecen las luchas de los trabajadores y el pueblo de Italia contra las reformas liberales.
La debilidad que significa la falta de una alternativa revolucionaria de peso en el proceso italiano, origina distintas mediaciones y le da márgenes a la burguesía para tratar su crisis y continuar con sus planes de ajuste y contra los inmigrantes.
Pero estas contradicciones de la crisis de ninguna manera pueden concluir en un diagnóstico pesimista sobre las posibilidades abiertas. El movimiento obrero y el pueblo italiano están lejos de ser derrotados. Al contrario, la dinámica de la situación va a producir más luchas contra el ajuste en Italia y en Europa, y más crisis de las alternativas pro capitalistas. En ese proceso van a deteriorarse las opciones que tras un discurso progresista o de “izquierda” no quieran enfrentarse al régimen gobernante y llevar a cabo un programa anticapitalista.
La crisis italiana plantea la tarea de construir un fuerte partido anticapitalista amplio, como sucede en otras partes de Europa, y también una corriente revolucionaria al interior del mismo, que aprendiendo de los errores del pasado empalme con las luchas y los procesos de ruptura política que se desarrollan en la península mediterránea.

Gustavo Giménez

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