Jea Cisneros – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Fri, 07 Aug 2020 03:16:04 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png Jea Cisneros – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Coronavirus: sin alcanzar el pico sigue creciendo el número de contagios https://mst.org.ar/2020/08/07/coronavirus-sin-alcanzar-el-pico-sigue-creciendo-el-numero-de-contagios/ Fri, 07 Aug 2020 03:11:24 +0000 https://mst.org.ar/?p=25599 7513 nuevos casos se detectaron en el día de hoy, 6 de agosto, según el Ministerio de Salud de la Nación. Mientras los contagios aumentan, acumulamos 228.195 positivos de COVID en nuestro país. Los casos de circulación comunitaria son los mayoritarios, mientras no aparecen medidas cualitativas por fuera del Aislamiento Social Obligatorio cada vez más flexible, en menos regiones y con más actividades no esenciales autorizadas. Continúan en Unidad de Terapia Intensiva 1245 personas que representan el 56.6% de las unidades en todo el país y el 66.5% en AMBA. Siempre considerando que hay un subregistro en los datos oficiales. Los principales establecimientos del conurbano se acercan a los niveles de saturación de las unidades de terapia intensiva.

Ocupación de camas totales en el Conurbano

En el día de hoy el gobierno cambió el protocolo nacional. Anunció el lanzamiento de la confirmación de contagios a través del método “clínico epidemiológico”, donde será considerado COVID positivo, toda persona que presente dos de los tres síntomas más comunes (fiebre, dolor de garganta, dolor de cabeza), conviva con una persona COVID positivo y se considere que haya tenido contacto estrecho. Advierten que pueden subir rápidamente los casos confirmados con este método. Carla Vizzotti, secretaría de Acceso a la Salud, afirmó que el seguimiento y tratamiento sería exactamente al mismo de quienes están confirmados por resultados de laboratorio. Parece oportuno señalar que esos protocolos cambian según la provincia, localidad e incluso hospital, reflejando la fragmentación del sistema der salud.

Este cambio, que no es novedoso desde el punto de vista epidemiológico, es un reconocimiento fáctico del aumento cualitativo en la circulación comunitaria del virus y del fracaso de la política sanitaria oficialista, (dificultades en los testeos, incluidas).
Los fallecimientos también aumentan en relación a los sucedidos en las últimas 24 horas, contabilizando 147 decesos. La pandemia nos ha costado 4215 vidas hasta el día de hoy. Por supuesto, aunque la tasa de letalidad sea baja, ese número pertenece al debe en la política de los gobiernos y no a la responsabilidad individual de la población como se pretende.
Salvo Catamarca, San Luis y San Juan, el resto del país reportó el siguiente número de casos positivos: Río Negro (222), Santa Fe (141), Mendoza (117), Córdoba (114), Jujuy (71), Tierra del Fuego (67), Entre Ríos (59), Neuquén (53), Chaco (47), Salta (42), La Rioja (40), Tucumán (30), Santa Cruz (21), Santiago del Estero (10), Chubut (7), La Pampa (5), Corrientes (4), Formosa (1) y Misiones (1).

Jea Cisneros

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Jubilado mata chorro… ¿Y después? https://mst.org.ar/2020/07/23/jubilado-mata-chorro-y-despues/ Thu, 23 Jul 2020 16:44:03 +0000 https://mst.org.ar/?p=25056 Los medios insisten sobre el tema del robo al jubilado y si asesinó al ladrón en defensa propia o no. Aparte del caso puntual, hay que encontrar una salida real al problema de fondo: la inseguridad en los barrios.

No podemos dejar de repudiar el robo a una familia laburante. En este caso le tocó a un vecino de Quilmes, herrero jubilado y esposo de una enfermera, querido por el barrio. Hubo nuevo caso similar en Mar del Plata. Quienes hemos pasado por situaciones similares sabemos de la bronca, el temor y la impotencia, más aún si fue una banda y con violencia. Sin embargo, queremos ser claros sobre el caso quilmeño.
Primero, es llamativo que si lo quisieron robar tres veces el jubilado no haya llamado a la policía. Segundo y principal, hay defensa propia sólo si corre riesgo cierto la vida. Pero el video y la autopsia no dejan dudas: el jubilado mata al ladrón con dos disparos estando éste tirado en el suelo, herido y desarmado. Fue un asesinato. Y haber sido víctima de un robo injusto y violento no lo hace menos culpable de ese crimen.
Más allá de cada caso específico, es importante plantearlo como lo que es: un problema social más general de inseguridad, que a veces muestra características de guerra de pobres contra pobres. La salida no es la ley de la selva, sumando un asesinato, sino reducir los niveles de delincuencia e inseguridad en la sociedad.

Las causales del delito

Ningún pibe nace chorro. Para comprender por qué un joven llega a exponer su vida robando, necesitamos señalar el origen de la inseguridad. La causa principal del delito no es la pobreza en sí misma, sino más bien la desigualdad social existente bajo el capitalismo. Y esa brecha social entre ricos cada vez más ricos y pobres cada vez más pobres viene creciendo en nuestro país gobierno tras gobierno.
A esa desigualdad de base se suman dos factores. Uno es la exclusión juvenil: hoy uno de cada cinco jóvenes ya no tiene acceso a la educación ni a un trabajo, ni siquiera precario. Son los llamados “ni-ni”, que suman bastante más de un millón. La marginalidad y el lumpenaje terminan llevando a algunos a ser mano de obra barata de redes del delito.
El tercer componente de la inseguridad es el pésimo ejemplo que viene del poder político y económico, con su corrupción e impunidad. Si los funcionarios de gobierno y grandes empresarios coimean, curran fondos públicos y siguen piolas; si además no se puede estudiar ni laburar de nada, y si encima no hay perspectivas de mejorar a futuro, se completa fácilmente el combo social que empuja a delinquir.
Por último, la policía es parte del problema y no de la solución. Es errado creer que más cana es más seguridad. No trae seguridad la misma fuerza corrupta, que coimea, garantiza zonas liberadas y hace negocios con el narcotráfico, los desarmaderos de autos y las redes de trata. Esos delitos económicamente organizados no podrían funcionar sin el amparo del Estado. Y algunos canas hasta a punta de pistola obligan a los pibes a salir a robar para ellos, y si se niegan los matan, como a Luciano Arruga. Lo mismo en cuanto al sistema carcelario, que en vez de servir para la reinserción social promueve más violencia.

Nuestras propuestas

• Como medida inmediata, aplicar un plan de shock para garantizar la inclusión social de la juventud, con becas educativas y programas de empleo sin precarización, con salario y condiciones dignas. Esa medida de emergencia implicaría una primera reducción rápida de las conductas delictivas.
• A nivel económico, impulsar medidas opuestas a los planes capitalistas y su desigualdad: poner altos impuestos a los ricos, no pagar la deuda trucha e invertir esa plata en crear trabajo, etc. O sea, combatir a los grandes chorros de guante blanco.
• A nivel político, para dar el ejemplo, terminar con los privilegios de los funcionarios: rebajar sus sueldos a lo que gana un/a laburante, control público sobre los presupuestos y licitaciones, y revocarlos de sus cargos si incumplen.
• A nivel policial, desmantelar el aparato represivo, depurarla, elegir a los comisarios por voto popular y que sean revocables, y derecho sindical a los agentes para defender sus derechos y poder denunciar a los jefes corruptos sin temer represalias.
• A nivel de la justicia, democratizar todo su funcionamiento mediante jueces y fiscales electos por voto popular y juicios por jurados populares.
• En los barrios castigados por la inseguridad, alentar la organización vecinal y las medidas de prevención comunitaria con alertas y rondines. Quienes más saben en dónde está el delito y cómo combatirlo son siempre las vecinas y vecinos.

Jea Cisneros y Pablo Vasco

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FUBA: Debates sobre el rumbo del movimiento estudiantil https://mst.org.ar/2018/07/04/fuba-debates-rumbo-movimiento-estudiantil/ Wed, 04 Jul 2018 23:08:33 +0000 https://mst.org.ar/?p=14473 La semana pasada el Consejo Superior de la UBA dominado por la representación de las castas profesorales y la burocracia estudiantil, convalidaron una nueva conducción en la FUBA. Se abrió una nueva etapa política para el movimiento estudiantil. Es clave afrontar un debate de fondo en el campo de la izquierda.

El primer planteo categórico que formulamos lo sostuvimos siempre: rechazamos todo avance de cualquier gobierno patronal sobre la FUBA. De hecho, nuestra corriente política encabezó en el Argentinazo la recuperación de esta Federación de manos de Franja Morada enfeudada a De la Rúa y Cavallo. Por lo tanto, la necesidad de la más amplia unidad de acción en la trinchera de la universidad pública, está descontada. Más todavía cuando se trata de enfrentar un avance fraudulento montado por las fuerzas del privatismo macrista para hacerse con el control de una herramienta clave del estudiantado de la principal universidad del país.
Sin embargo, ninguna maniobra superestructural se monta sobre la nada. Siempre tiene un punto de partido en relaciones de fuerzas más o menos reales dadas al calor de las luchas políticas de tal o cual sector. En la UBA es evidente que las fuerzas derechistas progresaron en el último período acumulando base electoral en las facultades más numerosas y controlando 7 de los 13 Centros de Estudiantes. Este dato no es irrelevante. Hay que integrarlo al análisis y sacar conclusiones. Ahora, lo que tenemos es al Rectorado y la burocracia estudiantil institucionalizados conduciendo la FUBA en condiciones de fraude, pero sin una contraparte movilizada de forma activa.

¿Y ahora qué? Un cambio político necesario

En este punto lo decisivo consiste en la posición política de las fuerzas con mayor responsabilidad política. El Partido Obrero junto a La Mella-Patria Grande conducían la FUBA. En reiterados artículos insistimos con críticas y propuestas alternativas para salir de un inmovilismo peligroso. Criticamos la no realización de Congresos de la Federación durante cinco años. Dijimos una y otra vez, que la rosca por arriba no podía encubrir una realidad: las relaciones de fuerza estaban cambiando a favor de las fuerzas derechistas y para enfrentarlas había que acumular fuerzas en un polo independiente, rival y unitario.
Sin embargo, ni PO ni La Mella cambiaron. Este último grupo se alió al kirchnerismo oficial, y el PO reafirmó una línea de cerrado sectarismo y exclusiones. Durante los últimos años insistimos en la necesidad de apelar a dos recursos para este escenario:

  • Estimular un protagonismo de la base estudiantil apelando a su movilización permanente, democratizando Centros y la FUBA.
  • Vertebrar un bloque de fuerzas políticas que integrara al conjunto de la izquierda en un impulso común de relanzamiento de la Federación.

Ni lo primero, ni lo segundo. Peor todavía: en cada proceso electoral estudiantil, en facultades donde el PTS milita, siempre el PO cedió al veto absurdo, infantil y extorsivo de ese grupo a fuerzas como la nuestra. Lo llamativo es que el PTS e incluso Izquierda Socialista, que es una pequeña organización, se ubicaron como comentaristas alejados en la pelea contra el fraude macrista en la FUBA, mientras el “vetado” MST tuvo una acción principista de lucha junto al PO y otras fuerzas en rechazo a las maniobras del Rectorado. Vale decir: el Partido Obrero debería revisar su esquema de alianzas en la UBA, ya que los socios electorales para juntar votos se ausentan cuando se trata de enfrentar la ofensiva derechista de Nuevo Espacio y sus aliados.

Nuestra propuesta una vez más

Lxs socialistas del MST consideramos que las mayorías y minorías en los cargos de representación sindical son transitorios. El movimiento de la lucha política y de clases (y su refracción en la universidad), opera como factor para determinar ubicaciones en Centros o Federaciones. En sí mismos los cargos no son nuestra estrategia.
En esto (salvando las siderales distancias) estamos con el ejemplo de Trotsky que al frente del Ejército Rojo, retrocedió con el reflujo de la clase y el proceso revolucionario, frente al cambio de las relaciones de fuerzas que representó el estalinismo. Es decir: no se atornilló al frente de esa institución como una finalidad, sino que se avino al repliegue de la clase para preparar (con ella) y no en su lugar, una nueva ofensiva. Es nuestra concepción.
Por eso ahora proponemos a toda la izquierda un acuerdo político de unidad para detener el avance de la derecha estudiantil; enfrentar con la clase obrera el ajuste de Macri y el FMI; luchar por un programa de democratización de los Centros, la FUBA y la UBA. Convoquemos un proceso fuertemente deliberativo en la base del movimiento estudiantil, para refundarlo como sujeto independiente, protagonista como supo ser de enormes procesos políticos en la universidad. Nuestro compromiso militante, tiene esa perspectiva.

Jesica Gentile y Jea Cisneros, Juventud Socialista UBA

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