Joe Lewis – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Wed, 08 Feb 2023 16:34:11 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png Joe Lewis – MST :: https://mst.org.ar 32 32 No son gauchos ni son peones. Son asesinos y sicarios de los patrones https://mst.org.ar/2023/02/08/no-son-gauchos-ni-son-peones-son-asesinos-y-sicarios-de-los-patrones/ Wed, 08 Feb 2023 16:34:11 +0000 https://mst.org.ar/?p=32578 Desde los grandes medios de comunicación, varios de los que participaron meses antes en reuniones secretas con jueces, empresarios y políticos en las propiedades de Joe Lewis, se intentó explicar que las tierras apropiadas por este magnate británico eran defendidas por «gauchos a caballo» y «peones de estancia». Y que eran ellos los que enfrentaban a los manifestantes que estábamos frente al portón, a los que ingresaron al camino de Tacuifí por un acceso y a las compañeras y compañeros de la columna de montaña. Nada más falso. Se visten de gauchos y están a caballo, pero son asesinos, son sicarios al servicio de la empresa de Lewis y estuvieron cerca de matar a un compañero y golpearon en forma salvaje y brutal a muchos otros.

Escribe: Carlos Maradona

Cuando el lunes 30 de enero con una importante marcha integrada por FIPCA (Fundación Interactiva para la Promoción de la Cultura del Agua), grupos de ex Combatientes, CTA T y CTA A, organizaciones de sectores del peronismo, los jóvenes del Movimiento La Dignidad y una gran delegación del MST en el FIT Unidad y la Red Ecosocialista, encabezada por Cele Fierro, llegamos a la puerta del acceso público del camino de Tacuifí sobre la ruta nacional 40, vimos que la entrada a las tierras de Lewis y su empresa, que deberían ser públicas, estaban custodiadas por personal a caballo y con una gran bandera argentina desplegada detrás de las rejas.

Más de un centenar de policías de la provincia de Río Negro se apostaban a los costados de las rejas, mientras otros 50 policías permanecían bajo la sombra de los árboles. Varios de esos policías compartían el lugar con la guardia armada de Lewis del lado de adentro. Una reja de hierro de más de 16 metros de largo, con sus pilares centrales enterrados varios metros bajo la tierra, con soldaduras dobles y poderosos candados, estaba custodiada por unos 40 sicarios a caballo y otros de a pie vestidos de gauchos, con bombachas, boinas y pañuelos. Los grandes medios de comunicación se empeñan en definirlos como «gauchos», pero después de estar 5 días cara a cara con ellos, de verlos actuar, de investigarlos, de saber algunos de sus nombres y sus historias, podemos afirmar en forma contundente que estamos frente a una guardia armada pagada por la empresa de Lewis que actuó como una verdadera banda paramilitar contra los que allí nos manifestábamos.

Apropiadores de tierras, asesinos de pueblos originarios

En el año 1878, bajo la presidencia de Nicolás Avellaneda, se inició la llamada «Campaña del Desierto» al mando del ministro de guerra Julio A. Roca. Con esto, el Estado Argentino se proponía extender la frontera sur y avanzar sobre tierras indígenas, asesinando y desmembrando a las comunidades y fortaleciendo el proyecto de la oligarquía terrateniente y estanciera, incorporando miles y miles de hectáreas al naciente modelo agroexportador. La campaña comandada por Roca fue la más violenta y la más sangrienta contra la población indígena. Organizó una ofensiva militar de 6.000 soldados que avanzaron sobre la zona norpatagónica de Neuquén y Río Negro. La mayor parte de la población indígena fue asesinada y apresada, quedaron a disposición del gobierno nacional y fueron confinados en dependencias del Ejército y la Marina. El objetivo era invisivilizar a las diferentes comunidades bajo la designación general de «indios».

Necesitaban ese territorio para incorporarse de forma definitiva al mercado mundial como socios del imperialismo inglés. El Estado vendió a muy bajo precio o directamente regaló, más de 41.000.000 de hectáreas a un pequeño grupo de 500 terratenientes.
En el año 1890, una de las primeras familias beneficiadas fue la de los Puchy. El actual jefe de la guardia armada de Lewis, el que tiró gas pimienta en nuestra cara, el que enfrentó y dió la orden de golpear a nuestra compañera Cele Fierro, a Julieta Luna, Gastón Harispe, Gabriel Berrospe, Joel Sverdlik, Leandro Rachid, Marcos Ciani y a Alejandra Bartoliche, fotógrafa de Télam, fue Pablo Puchy. Se presenta como un baqueano, un pequeño productor rural, pero es el jefe de seguridad de una patota que utiliza armas de fuego, aerosoles de gas pimienta, cuchillos y facones, rebenques y fustas, que cuenta con un modernísimo domo para conocer con exactitud todo lo que sucede afuera de las rejas y que cuenta con total colaboración y complicidad de la policía de Río Negro. La mujer que con una guardia armada de 20 personas a caballo detrás de ella le pega a Cele Fierro y a Julieta Luna es policía de Río Negro, se llama Graciela Helvecia Hernández y actuó como parte de esta banda de asesinos.

Los herederos de los que asesinaron y encarcelaron a nuestros hermanos de los pueblos originarios, los que se apropiaron de sus tierras con la colaboración de un Estado genocida, son hoy la guardia armada de un enclave británico en nuestra Patagonia.

Con armas y tecnología atacaron y golpearon a nuestros compañeros

Cuando la marcha se acerca a la reja que impide el acceso al camino público, varias rejas laterales se cierran en forma automática, comienzan las grabaciones de video que son monitoreadas por un circuito cerrado de televisión. Una formación militar de gente armada subida a los caballos se ubica frente a los manifestantes, detrás de una bandera argentina gigante y con un ruido ensordecedor de chacareras, zambas y canciones de nuestro folklore, esperan la orden de Puchy para agredirnos. Todo bajo la mirada cómplice y pasiva de la policía de Río Negro.

Se acercan a los manifestantes con gas pimienta, muestran provocativamente sus armas, y en un momento, empieza una feroz pedrada con hondas y a mano, que llueven sobre nosotros. La marcha enfrenta unida y organizada este ataque, con un compañero de la juventud del MST que las piedras le atraviesan el casco y termina hospitalizado con dos puntos en la cabeza. La policía sigue a los costados. Un grupo de ocho compañeras y compañeros logra ingresar a las tierras de Lewis y transitar el camino público de Tacuifí, que ellos presentan como «camino privado». Pablo Puchy al frente de esta patota los enfrenta a 200 metros de la reja y comienzan a golpearlos brutalmente. Alejandra, una fotoperiodista de Télam es golpeada y arrastrada salvajemente. Intentan quitarle la cámara, pero no lo logran y ella registra cientos de fotos que muestran la brutalidad de la agresión. Cele Fierro intenta defender a Julieta Luna y es golpeada. Después evita que en el piso sigan golpeando a Joel Sverdlik. La reja infranqueable por fin se abre. Las compañeras y compañeros heridos salen en ambulancia y son atendidos en el Centro de Salud de El Foyel. La policía provincial custodia la apertura de la reja y entorpece y retrasa el ingreso de la ambulancia.

Esta banda armada a sueldo de la empresa de Lewis tiene sus ramificaciones en la ciudad de El Bolsón. El viernes 3 de febrero en horas de la mañana nos manifestamos frente a la Municipalidad, y en un bar de la zona un compañero fue atacado y golpeado por sicarios de esta banda. La impunidad con la que cuentan es absoluta. Ni el gobierno municipal, ni el provincial, ni el nacional, que conocen perfectamente su existencia, hacen nada contra ellos.

Hay que terminar con este Estado paralelo y con sus sicarios

Conseguir la apertura del camino público de Tacuifí para que uno de los lagos más bellos de nuestra Patagonia puede ser disfrutado por todos es una tarea pendiente. Tanto como sacar ese enclave inglés de nuestro territorio. Y para hacerlo hay que derrotar a su guardia armada. Tenem os que ir preparados para hacerlo. Tenemos que instalar la recuperación del Lago Escondido como una causa nacional. Tenemos que hacer fuerte esta causa en El Bolsón, en Bariloche, en Lago Puelo y en todo nuestro sur. En todo el país. Los heridos y golpeados no pueden seguir siendo de nuestro lado. Tenemos que enfrentar a estos sicarios y los tenemos que derrotar. Porque como cantamos hasta quedarnos sin voz, «no son gauchos ni son peones, son asesinos al servicio de patrones». Desde el MST en el FIT Unidad comprometemos todos nuestros esfuerzos para hacerlo.

 

 

]]>
El MST en el FIT Unidad en la 7° marcha a Lago Escondido https://mst.org.ar/2023/02/08/el-mst-en-el-fit-unidad-en-la-7-marcha-a-lago-escondido/ Wed, 08 Feb 2023 13:57:38 +0000 https://mst.org.ar/?p=32564 En los últimos días del mes de diciembre del 2022, una delegación del MST integrada por Alejandro Bodart, Cele Fierro y quien escribe esta nota, se reunió en nuestro local central con Julio Urien, presidente de FIPCA, Gustavo Pirich, ex combatiente en las Islas Malvinas y Darìo Còrdoba, integrante de Grupo por la Soberanía. Nos invitaron a sumarnos a la 7° marcha al Lago Escondido. En pocos días preparamos una importante delegación encabezada por Cele Fierro para participar y sumarnos de forma activa a una batalla donde se discute mucho más que la apertura de un camino. Se discute como enfrentar un poder paralelo, cómo acabar con la impunidad y cómo recuperar nuestros bienes comunes. El MST en el FIT Unidad y la Red Ecosocialista estuvimos presentes en esta batalla.

Escribe: Carlos Maradona

Nuestra delegación salió con un micro con 60 compañeras y compañeros de CABA, del Gran Bs. As y de Salta. Prepararon la llegada de la delegación al camping compañeres de Neuquén y de Río Negro. Y también estuvo una delegación de Chubut. Desde el sábado 28 de enero al 4 de febrero, fuimos parte activa de todas y cada una de las actividades. Era nuestra primera participación en las marchas pero con una disciplina militante y con mucha seriedad y compromiso en todas las tareas que asumimos, nos ganamos el respeto de todos los sectores que participaban desde años anteriores. Y como dijimos en las reuniones donde se preparaba la marcha, la presencia del MST en el FIT Unidad, y de la izquierda en esta marcha y en esta causa, llegó para quedarse.

Fuimos porque consideramos sumamente justo el reclamo y tenemos total coincidencia en las consignas que se proponen. Y porque estamos convencidos que desde la izquierda se puede aportar muchísimo a esta causa, que necesita de una amplia unidad de acción y de una fuerte movilización para enfrentar y derrotar a los enemigos que están apoyados por los gobiernos provinciales y nacional.

5 días y noches de lucha contra Lewis, su patota y el poder

Mientras la columna de montaña ya transitaba el camino hacia el Lago Escondido, el lunes 30/1 nos concentramos en la ruta 40 y marchamos a la entrada del camino de Tacuifí. Con Cele Fierro junto a Julio Urien y otros referentes de FIPCA y de las organizaciones convocantes, cruzamos la ruta y llegamos a la reja. Allí ya esperaba la policía de Río Negro y la guardia armada de Lewis, a caballo y a pie, con música folklórica a todo volumen mostrando su decisión de no dejarnos pasar. Golpeamos la reja y enfrentamos el ruido de la música con nuestros cantos y subimos a la reja para mostrar que estaba empezando una dura pelea.

El 31/1 nos movilizamos a Bariloche, a los Juzgados, a exigir por la vida y la integridad de la columna de montaña, a presentar un amparo por la apertura del camino público. Ocupamos uno de los Juzgados y cercamos los dos. Obligamos al juez de turno a recibir a una delegación encabezada por Julio Urien, Cele Fierro, los abogados y otros referentes. La columna del MST y la Red Ecosocialista marchó por las calles de Bariloche, no paró un minuto de cantar y gritar en las puertas de los Juzgados al tiempo que difundìamos volantes y nuestra prensa por la ciudad. Al regresar de Bariloche volvimos a parar en Tacuifì.

El 1/2 fue de los días màs duros y màs intensos. Con la firme decisión de enfrentar al poder de Lewis y su mafia marchamos organizados, con cascos para enfrentar las piedras, con pancartas como escudos y con una disciplina absoluta que ìbamos a necesitar. A la fuerza de nuestra columna y de nuestra unidad la guardia militar de Lewis le había preparado alambradas de pùa a la reja en la parte del medio y de arriba. Duplicaron la presencia de la policía de Rìo Negro y engrasaron cada pilar de la reja para evitar que subiéramos. Y cuando nuestros cantos y nuestra actitud militante derrotaba sus chacareras y cuando logramos derribar todos los alambre de pùas comenzó el ataque.
Primero con aerosoles de gas pimienta, y enseguida una lluvia de piedras con hondas y a mano contra nuestra marcha. Al compañero Gonzalo Villagra, estudiante y militante de la juventud del MST de La Plata y de la Red Ecosocialista, una piedra le perforò el casco y con su frente ensangrentada lo atendimos en la Posta Sanitaria de nuestra marcha y después fue atendido en el Centro de Salud donde le dieron dos puntos de sutura. Gonzalò regreso después a la marcha y se sumò activamente a la misma. Mientras seguían los enfrentamientos en la puerta, una delegación de nuestra marcha logró burlar los controles de la guardia de Lewis y pudo ingresar a su territorio. Ocho compañeras y compañeros ingresaron y caminaron por el camino público. Entra ellos estaba Cele Fierro, referente nacional del MST en el FIT Unidad y Julieta Luna, de Periodismo de Izquierda. Fueron interceptados por la patota comandada por Pablo Puchy y los golpearon. Salieron en ambulancia por la reja principal. Cele Fierro fue herida en la cabeza y golpeada cuando enfrentò a la patota y defendía a Julieta Luna, que también fue violentamente golpeada. Tambièn fueron gravemente heridos los compañeros Gabriel Berrospe, Gastòn Harispe, Leandro Rachid, Marcos Cianni, Joel Sverdlik y la periodista de Telam Alejandra Bartoliche.
El resto del dìa 1 y el 2 de febrero fueron para denunciar ante toda la prensa nacional al poder armado de Lewis y las agresiones a nuestros compañeros. Cele Fierro con la cabeza vendada comenzó un raid de medios que durò hasta entrada la noche y siguió a las primeras horas del otro dìa y todavía continùa. El 2/2 pusimos una carpa en la Feria Artesanal que recibe miles de visitantes y repartimos volantes y nuestra prensa hasta agotarla. Juntamos màs de 500 firmas en un petitorio reclamando por el lago y por la soberanía y conocimos jóvenes de El Bolsòn y de otros lugares que quedaron conectados con nosotres. Ese dìa se hicieron las denuncias penales contra Lewis, Puchy y su banda en la Fiscalìa de El Bolsón y se preparaba una marcha a la intendencia para el 3/2 a la mañana. Por supuesto ese dìa no estaba ni el intendente y ni un solo funcionario del municipio. El MST y la Red Ecosocialista marchamos por las calles de El Bolsòn y junto a FIPCA difundimos entre la población y los turistas lo que estaba pasando.

El dìa 3 de febrero era clave para que pudieran salir las compañeras y compañeros de la columna de montaña. Se acababan las provisiones y crecían las agresiones. Fuimos en caravana a una de las entradas de las tierras de Lewis y esperamos bajo la luz de la luna en plena ruta 40, que saliera la columna de montaña. Cinco horas y media parados pero con la convicción de que no podìamos irnos sin ellos. Y a las 3.30 hs del jueves 4 nos unimos todos en abrazos y cantos y volvió a escucharse con fuerza la canción que nuestra juventud había creado unos días antes y que fue un himno de esta marcha: «No queremos más piratas, que se vayan de Argentina, recuperemos el Lago, junto a las Islas Malvinas».

Un ejemplo de militancia, disciplina y organización

El 4 de febrero, antes de regresar, volvimos a Tacuifí y quemamos una bandera inglesa y pirata frente a la reja y frente a la policía y la guardia de Lewis que se sorprendió con nuestra aparición. En estos días nuestra juventud, nuestra militancia, las compañeras y compañeros de la Red Ecosocialista, fueron un ejemplo de actitud militante, de disciplina, de disposición a todas las tareas y también de trabajo en equipo con otras organizaciones y otros sectores. Nos unía el reclamo y los objetivos. Nos unìa el poderoso enemigo que enfrentamos y nos une la recuperación del lago, de nuestra Patagonia, de nuestros bienes comunes y de nuestras Malvinas. Una mención especial merecen nuestra compañera Cele Fierro, referente nacional del MST y nuestros militantes Gonzalo Villagra y Julieta Luna, que golpeados, ensangrentados, doloridos, volvieron de inmediato a las tareas y no pararon un minuto cada uno en sus respectivas actividades. En ellos simbolizamos el partido que estamos construyendo. Y volvimos del sur orgullosos de ellos y de todos.

 

 

 

 

]]>
Lago Escondido. Un Estado inglés dentro del Estado nacional https://mst.org.ar/2023/02/08/lago-escondido-un-estado-ingles-dentro-del-estado-nacional/ Wed, 08 Feb 2023 13:56:57 +0000 https://mst.org.ar/?p=32567 Las 14.000 hectáreas que el magnate inglés Joe Lewis posee en el sur de Río Negro constituyen un verdadero Estado, en este caso de la corona británica, dentro del territorio nacional Argentino. Sus propias leyes, que no respetan ninguna de las leyes argentinas que lo obligan desde hace años a abrir un camino de público acceso al Lago Escondido. Sus propios jueces que lo acompañan, fallan para él y no juzgan ninguna de sus atrocidades. Una fuerza armada parapolicial, que le responde dentro de sus tierras, pero que extiende su accionar a toda la zona de El Foyel y El Bolsón. Grandes medios de comunicación que lo presentan como un desarrollador del progreso en nuestra Patagonia. Y un gobierno provincial y otro nacional, sumisos a ese poder. Esto es lo que enfrentamos en la Séptima Marcha al Lago Escondido.

Escribe: Carlos Maradona

Para entender cómo llegamos a esto hay que remontarse al año 1996. El gobierno del Partido Justicialista, encabezado por Carlos Menem y el gobierno provincial de la UCR con Pablo Verani como gobernador, violentó las leyes argentinas y le permitieron al empresario inglés Joe Lewis, adquirir tierras en zona de frontera que incluyen al Lago Escondido. Este fue el primer paso de la instalación de un verdadero Estado con leyes y fuerzas de seguridad propias, dentro del Estado nacional. Y que se ha mantenido estos 27 años con todos los gobiernos, tanto del peronismo como del macrismo. En esta Séptima Marcha al Lago Escondido compartimos actividades, trincheras y también golpes con compañeras y compañeros de distintos sectores del peronismo. Hemos forjado con ellos una relación de camaradería y de confianza, que se reforzó al estar codo a codo enfrentando piedras, gases y palos, empujando juntos contra las rejas y resistiendo juntos a la guardia armada de Lewis. El gobierno provincial de Río Negro, a cargo actualmente de Arabela Carreras, presiona a los jueces a favor de Lewis, manda su policía a defenderlo y trabaja al servicio de ese Estado paralelo. Y también el gobierno nacional del Frente de Todos deja que Lewis actuúe dentro de este Estado inglés en nuestra Patagonia. Hay que decirlo con todas las letras: el gobierno nacional no hizo nada de nada a favor de nuestra marcha. No hizo nada que pudiera enfrentar el poder de Lewis y su enclave británico. Ni siquiera cuando la vida de las compañeras y compañeros de la columna de montaña «Juana Azurduy» estaba en riesgo, movieron un dedo. Todo se logró con la unidad y la fuerza de la marcha y de la movilización, con el enfrentamiento cara a cara a la banda paramilitar de Lewis, con la firmeza de la columna de montaña y con una decisión categórica: el Lago Escondido es argentino y lo vamos a recuperar y vamos a abrir el camino público de Tacuifí.

La reja de Tacuifí es la frontera del Estado paralelo

Durante 5 días, bajo un sol abrasador que ardía el pavimento de la ruta 40, más de 300 compañeras y compañeros nos apostamos frente a la reja del que debería ser el camino público de Tacuifí según la ley argentina, pero que tiene un cartel que ostenta el nombre de camino privado en el Estado paralelo inglés. Es defendido por una guardia armada y por la policía de Río Negro. Esa reja marca el límite de los dos Estados. Adentro rigen las leyes de Lewis y no quieren ningún tipo de injerencia. Por eso cuando hace unos meses estuvo Grabois con una amplia cobertura de prensa, lo dejaron ingresar pero por los caminos privados, lo dejaron sacarse una foto y hacer unos videos, porque no estaba en juego el camino público. Nuestra Séptima Marcha a Lago Escondido tenía un objetivo claro: abrir el camino público. Y si bien esta vez no pudimos lograrlo, sí pudimos concretar que un grupo de compañeras y compañeros ingresen a las tierras de Lewis y transiten el camino público. Por eso la brutalidad de la represión contra ellos. Porque llegaron a 200 metros de la reja, de la frontera de Lewis, pero del lado de adentro. Por eso los golpearon poniendo en riesgo sus vidas. Porque no quisieron regresar y salir por otros accesos. La Séptima Marcha logró ingresar y transitar por el camino público. Mostró que se puede. Y vamos a volver con más fuerza para abrir la reja y terminar con la frontera de Lewis, para siempre.

Hagamos de Lago Escondido una causa nacional

Dentro del Estado paralelo de Lewis hay una mansión de 2.500 m2, un centro de convenciones de 4.200 m2, un hipódromo, un kartódromo, cines, canchas de fútbol, de básquet, tenis, un establo para más de 100 caballos, etc. Un aeropuerto privado sin control del Estado nacional donde aterrizan y hacen reuniones secretas del poder, con la participación de políticos, empresarios, jueces y CEOs de los grupos mediáticos. Y ese Estado paralelo cuenta con otro aeropuerto, con una pista similar, en su largo, al Aeropuerto Jorge Newbery en la zona atlántica de Sierra Grande. Ese Estado paralelo crece y se ramifica. Ahora llegaron inversores de Qatar y de Estados árabes aliados a Inglaterra y a EEUU para seguir adquiriendo tierras, lagos y lagunas. Para seguir violentando las leyes argentinas. Detener esto es una tarea fundamental. Con esta marcha dimos un paso grande para hacer de Lago Escondido una causa nacional.

Las compañeras y compañeros de la comuna de montaña «Juana Azurduy» entraron el 28 de enero. Caminaron por la montaña durante seis días. Al ingresar al Estado paralelo de Lewis fueron hostilizados y atacados. Cuando accedieron al lago los arrinconaron en un estrecho sector de costa de piedra y durante toda la noche torturaron sus oídos con ruidos de motosierras y música ensordecedora. Les rompieron equipos y la guardia armada de Lewis intentó por todos los medios que se volvieran. Pero la fuerza y la tenacidad de la columna aguantó todas las provocaciones y a pesar del cansancio y el hambre navegaron el lago en sus kayaks y se negaron a volver. Cuando el 4 de febrero, a las 3.10 hs de la madrugada, después de esperarlos durante más de 5 horas en una ruta 40 solo iluminada por la luna y las luces de nuestros autos y micros, nos fundimos en un abrazo y bajo cantos, gritos y algunas lágrimas, juramentamos volver y abrir para siempre el camino público.

Durante varios días Lewis y Lago Escondido fueron primeras tendencias en Twitter. La lucha por la recuperación del Lago Escondido se instaló en todo el país. Los golpes y la acción de la patota armada de Lewis llegaron a todos los medios de comunicación. Y si bien desde algunos de los grandes medios intentaron distorsionar el reclamo, no lo lograron. Hoy, en todo el país y sobre todo en la Patagonia, son miles y millones los que conocen de esta verdadera atrocidad y de la existencia de este Estado paralelo de bandera inglesa. Este fue uno de los triunfos de esta Séptima Marcha. La lucha por la apertura del camino público de Tacuifí se hizo nacional. Y ahora tenemos la gran tarea de extender esta lucha a todo el país, empezando por nuestra Patagonia. Y hacer de Lago Escondido una causa nacional hasta lograrlo.

Ampliar a más sectores la unidad de acción para esta pelea. Desde el MST en el FIT Unidad vamos a seguir batallando para que todas las fuerzas del Frente de Izquierda se incorporen. Y más sectores de los movimientos sociales, sindicales y estudiantiles. Es necesario discutir las mejores formas, las mejores tácticas, pero siempre con un solo objetivo: romper esa frontera del Estado paralelo de Lewis y que todos podamos ingresar y transitar el camino público y acceder a nuestro lago.

]]>
Joe Lewis y Lago Escondido: Un enclave británico en nuestra Patagonia https://mst.org.ar/2023/01/30/joe-lewis-y-lago-escondido-un-enclave-britanico-en-nuestra-patagonia/ Mon, 30 Jan 2023 16:16:36 +0000 https://mst.org.ar/?p=32504 Joe Ted Lewis es un magnate y empresario inglés de 86 años, con una fortuna estimada en 6 mil millones de dólares. Está entre las 300 personas más ricas del mundo. Desde 1990 agrandó su fortuna y se expandió a 13 países y es inversionista en 200 empresas del mundo. Con la complicidad del gobierno nacional del PJ y provincial de la UCR compró, en condiciones muy dudosas, primero 8.000 hectáreas que rodean el Lago Escondido y después fue avanzando con la ayuda de los gobiernos, de políticos, jueces y fuerzas de seguridad. Muy amigo de Mauricio Macri, desde 1996 Joe Lewis mantiene en condiciones de privatización un reservorio de agua glaciar en la provincia de Río Negro y ha construído un verdadero enclave británico en nuestra Patagonia.

Escribe: Carlos Maradona

En el año 1996, con Carlos Menem del Partido Justicialista como presidente de la nación y con Pablo Verani de la UCR como gobernador de Río Negro, el multimillonario inglés Joe Lewis compró una enorme propiedad en la zona de Lago Escondido, a unos 40 km de la ciudad de El Bolsón. La compró a través de la empresa Properties Buenos Aires SA, que muy poco tiempo después cerró y pasó a llamarse Hidden Lake SA y empezó a ser controlada por la sociedad británica Lago Corp. Desde ese momento, y gracias a sus estrechas relaciones con gobernantes, jueces, políticos patronales y empresarios, Joe Lewis fue adquiriendo 14.000 hectáreas, que incluyen un aeropuerto y una central hidroeléctrica propias, y el derecho al acceso público que garantiza la ley a este patrimonio nacional, es impedido por la seguridad privada de Lewis o directamente por la Policía de Río Negro que funciona en total complicidad con el magnate.

Entre sus propiedades Lewis cuenta con una mansión de 2.500 metros cuadrados, un Centro de Convenciones de 4.200 m2, un hipódromo, un kartódromo, canchas de fútbol, de básquet, de tenis, un establo para más de 100 caballos, un cine, un centro recreativo y 12 turbinas que generan energía eléctrica gracias a los saltos del Río Escondido. El aeropuerto de Lewis en la zona no cuenta con radares monitoreados por ninguna autoridad aeroportuaria nacional, así que todos sus movimientos son secretos. Y además, es dueño también de un aeropuerto con una pista de más de 2.000 metros sobre el Atlántico, cercano a Sierra Grande, siendo esta la base aérea británica más cercana a nuestras Islas Malvinas, a menos de dos horas de vuelo. Un verdadero escándalo que todos los gobiernos nacionales y provinciales desde el año 1996, han dejado correr.

De acuerdo al Código Civil de Argentina, los ríos y lagos son de dominio público. Y la Constitución de la Provincia de Río Negro garantiza «el libre acceso con fines recreativos a las riberas de espejos de agua de dominio público». En el año 2020, Alejandro Olmos Gaona presentó ante la Procuración del Tesoro de la Nación un expediente legal que demuestra que la compra de las propiedades de Lewis están viciadas y por lo tanto debieran ser nulas, porque en las zonas de frontera no puede permitirse la compra de tierras por parte de extranjeros. Hay sentencias a favor del acceso público al Lago que no han sido aplicadas por ningún gobierno, ni nacional ni provincial. El Estado nacional y sus fuerzas de seguridad no han movido un solo dedo para desalojar este verdadero enclave británico en nuestro sur, pero sí ponen todo su empeño y su fuerza en atacar, reprimir y desalojar de sus tierras ancestrales a nuestros pueblos originarios.

Joe Lewis y sus cómplices nacionales y provinciales

Joe Lewis ha convertido el Lago Escondido y toda su propiedad en un verdadero enclave del imperialismo británico en la Patagonia. Favorecido por sus socios en el poder, no solo compró tierras que nunca debió poder adquirir, sino que burla las resoluciones sobre el acceso público al Lago y ha construido una fortaleza propia, desde la cual sigue tejiendo alianzas con el poder político y económico del país. Hoy es el principal y único proveedor de energía eléctrica a El Bolsón. Y tiene a su servicio un verdadero ejército de empleados y subordinados que dicen ser «vecinos felices con el emprendimiento de Lewis», a los que muchas veces los usa como fuerza de choque ante los que intentamos denunciar este enclave inglés.

En los últimos meses, Joe Lewis y el Lago Escondido han adquirido gran notoriedad a partir del viaje clandestino de varios jueces nacionales, importantes empresarios y directivos del grupo Clarín y el Ministro de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, Marcelo D‘Alessandro (hoy en uso de licencia). Este viaje, difundido a partir de las internas propias de Juntos por el Cambio, muestra claramente que existe una importante asociación entre jueces, dirigentes políticos, medios de comunicación y empresarios, que usufructan las propiedades e instalaciones de Joe Lewis en El Bolsón para discutir y armar sus estrategias políticas y económicas. Los chats filtrados con conversaciones entre jueces, funcionarios macristas, personal jerárquico del grupo Clarín y otros empresarios son una demostración más contundente de la decadencia y podredumbre del sistema capitalista en el que vivimos. No solo por la impunidad del poder político, judicial y corporativo, sino también porque muestra un sistema de escuchas ilegales, operaciones de inteligencia clandestinas y denuncias cruzadas entre el oficialismo y la oposición. Todo esto muestra que la corrupción es estructural a este sistema y a estos gobiernos. Y como hemos dicho en reiteradas oportunidades, ninguna investigación que venga del poder político también corrupto o de una justicia clasista que nunca va a investigarse a sí misma puede aportar luz y verdad sobre lo que ocurrió. Solo una Comisión Investigadora Independiente, integrada por organismos de derechos humanos, ambientales, trabajadores y personalidades que tengan la confianza del pueblo puede investigar de verdad y castigar este entramado de corrupción y este obsceno despliegue imperialista en nuestras tierras.

Fuera Lewis de Lago Escondido, fuera ingleses de Malvinas

La existencia de este imperio británico en nuestra Patagonia es un verdadero avasallamiento a la soberanía del país y ratifica nuestra condición de país semicolonial, gobernado por partidos que se alternan en el poder pero nos mantienen en esa situación. La presencia inglesa en las Islas Malvinas y el FMI y el Banco Mundial que ordenan planes de ajuste y saqueo confirman todo esto.

La lucha por la soberanía nacional y por una segunda y definitiva independencia nacional, está hoy íntimamente relacionada con el enfrentamiento al FMI y a los gobiernos que aplican sus planes de ajuste, saqueo y endeudamiento. Y también por erradicar estos enclaves británicos en nuestros territorios, y por lograr que el acceso a lagos, ríos y glaciares sea enteramente público y ninguna fuerza de seguridad privada ni pública pueda impedirlo.

Ninguno de los partidos del poder, por más que se saquen fotos y agiten banderas argentinas, van a enfrentar en forma consecuente a estos sectores imperialistas y a sus políticas. Solo desde la izquierda somos y seremos enemigos frontales de estos personajes nefastos y de sus acciones. Hoy luchamos por el acceso público a nuestros lagos, ríos y glaciares, pero nuestro objetivo es echarlos de nuestras tierras y de nuestro país para que no nos sigan colonizando y esclavizando.

 

 

 

]]>