kirchnerismo – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Thu, 23 Nov 2023 20:38:18 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png kirchnerismo – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Un balance necesario para pararnos ante lo que se viene https://mst.org.ar/2023/11/23/un-balance-necesario-para-pararnos-ante-lo-que-se-viene/ Thu, 23 Nov 2023 20:38:18 +0000 https://mst.org.ar/?p=34342 El resultado del balotaje abre un nuevo momento en nuestro país. El primer análisis que tenemos que hacer es porqué se dió el triunfo contundente de La Libertad Avanza, y esta conclusión nos tiene que permitir debatir con los miles de trabajadores y jóvenes que se preguntan qué hacer ante la ultraderecha. Fortalecer la organización y la lucha, para enfrentar juntos las políticas reaccionarias de Milei y Macri, y cimentar las bases para una alternativa política más grande, por fuera de las viejas estructuras de la política tradicional que nos trajeron hasta acá, para que no se repitan los mismos errores. 

Escribe: Guillermo Pacagnini

Para hacer un análisis integral del ascenso de la ultraderecha al gobierno, no podemos dejar de nombrar que Milei contó, estos últimos años con un apoyo mediático importante, empezando ya en 2018 como el economista con más tiempo en el aire, cuestión que continúo hasta la actualidad. Para sorpresa de muchos, en 2021 hizo una buena elección, conquistando bancas en el Congreso. Ya en este año electoral, luego de haberse armado en gran parte de los distritos en las elecciones adelantadas, apoyado en la estructuras de la vieja política, tuvo su candidatura a presidente. Fue el más votado en las PASO, todo un dato, quedó segundo en las generales, y hacia el ballotage, contó además con el apoyo de Bullrich y Macri.

Con este recorrido, lo que se logró consolidar es un voto de la derecha más rancia de nuestro país, pero ganaron por mucho más que ese sector. Ganó el voto de muchos jóvenes y laburantes que no vieron que tenían ningún derecho que defender, y encontraron en la propuesta de la dolarización, respuesta a la inflación y precarización social y laboral, como así también en el discurso anti casta política, la respuesta a la corrupción y los privilegios de una minoría.

Que llegue ese discurso, esas propuestas, es producto del peso de las condiciones materiales con necesidades insatisfechas y derechos no garantizados, y una gran frustración con un gobierno que lo prometió y traicionó. Recordemos que prometió heladera llena, que volvieron para ser mejores, que los últimos iban a ser los primeros, y podemos seguir con las frases, pero la realidad es que nada de eso se hizo y además, tomó la agenda a la derecha y lo nacional y popular fueron anuncios y políticas insuficientes.

Promesas, frustraciones y fracaso

El gobierno que convalidó la estafa macrista y se arrodilló ante los pedidos del FMI, avanzó con legislación y proyectos extractivistas en todo el territorio, fue el que concretó la campaña de estigmatización a los movimientos sociales y recortó las partidas en el medio de la crisis social y económica. Es quien al servicio de las patronales, las corporaciones y el Fondo, dejó que las y los trabajadores, activos y jubilados, tengan salarios inferiores a la canasta familiar. Es el que creó el Ministerio de género, mujeres y diversidad para institucio-nalizar la marea verde, pero es un ministerio de cartón pintado. Y es la fuerza política que desgastó las banderas de la lucha por los derechos humanos, abriendo paso a los negacionistas pro dictadura. En estos ejemplos, y solo por poner algunos, se encuentra el descontento que canalizó Milei y La Libertad Avanza.

Por supuesto que hay preocupación, temor y bronca en amplios sectores, fundamentalmente del activismo, pero para poder transformar en organización para enfrentar las políticas reaccionarias que quieran implementar tenemos que sacar conclusiones de fondo. ¿Por qué creció la derecha bajo el gobierno peronista? ¿Qué responsabilidades tiene? ¿Cuál es la salida alternativa?

Lo cierto, es que está lleno de ejemplos que muestran cómo el PJ le fue pavimentando el camino a la derecha. Si hacemos un poco de memoria, desde 2011, el pacto PRO-K porteño fortaleció a Macri para llegar a presidente en 2015. De igual modo, desde 2021 el gobierno nacional del PJ alentó a Milei para dividir por derecha a la oposición de JxC y de paso derechizar toda la agenda política. De movida, los empresarios peronistas Vila y Manzano, dueños de A24, le dieron a Milei pantalla permanente. Massa mismo lo recibía en su despacho, como reconoció en el debate presidencial. Y hay más vínculos. El mileísta Ramiro Marra fue asesor de Marco Lavagna y llegó a diputado porteño por la lista de Lavagna, Roberto esta vez. Y vienen del massismo varios candidatos de Milei a intendente en el conurbano bonaerense, cuyas listas ayudó a armar el PJ. Se frustraron las expectativas populares y eso terminó alimentando al monstruo.

Lo cierto, es que ese aparato giró a la derecha. Y no es por los que ahora, a pocas horas del triunfo de Milei, como figuras del PJ o de la burocracia sindical, se están preparando para pactar. Es por lo que hicieron hasta acá. Es un partido abiertamente defensor del sistema capitalista, que engendra y profundiza la desigualdad social.

Construir organización desde otras bases

No va más la idea de que se puede disputar por dentro, esta idea de que es lo menos malo. Porque eso nos trajo hasta acá, del mal menor llegaron a defender a Massa como presidente, el mismo Massa que acuerda con el Fondo, el mismo Massa que ajusta, el mismo Massa que defiende al Estado genocida de Israel. El malmenorismo nos trajo hasta acá. Es el fracaso del peronismo, y esa vieja estructura solo será cuna de nuevas frustraciones.

Por eso a las y los trabajadores, a la juventud que entiende que la resignación y el miedo no son opción, a los que saben que hay que salir a pelear por lo que es nuestro, que vengan y lo construyan junto con la izquierda. Porque lo que hace falta es algo más grande, con todo este activismo militante, pero tiene que ser desde la izquierda, porque no se puede defender la justicia social, la independencia económica y la soberanía política con quienes nos empobrecen y son serviles al imperialismo y las corporaciones. Es con la izquierda, que siempre defendimos y lo seguiremos haciendo, enfrentando a quien tengamos que enfrentar, por  los derechos de los trabajadores, por lo público, por verdaderas condiciones de vida digna.

 

 

 

 

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El PJ, el Frente de Todos y la idea de cambiarlo desde adentro. Final cantado https://mst.org.ar/2022/06/29/el-pj-el-frente-de-todos-y-la-idea-de-cambiarlo-desde-adentro-final-cantado/ Wed, 29 Jun 2022 13:59:56 +0000 https://mst.org.ar/?p=31249 Por estos días cuando los discursos están corridos a la derecha, cuando lo que rige es el acuerdo con FMI, cuando la carestía de los sectores trabajadores y populares crece, y mientras los bancos, cerealeras y distintas multinacionales siguen ganando, hay sectores al interior de la coalición de gobierno que dicen que la disputa por «el proyecto» hay que darla desde adentro. Para debatir con esa idea, que dentro del PJ no es nueva, usaremos estas líneas.

Escribe: Cele Fierro

Los inicios del peronismo

Con Perón en la Secretaría de Trabajo y Previsión, luego en la primera presidencia, se efectuaron las primeras conquistas de la clase trabajadora: desde el «estatuto del peón» al salario mínimo, además el aguinaldo, las vacaciones pagas y el descanso dominical, seguro de vida, jubilaciones, solo por nombrar algunas. Esto hizo que se asiente en un sector social: popular, las y los de abajo, los «cabecitas negras», es decir la clase trabajadora. Estos derechos conquistados se enmarcan en la justicia social que levantan como bandera. Las otras banderas, la de independencia económica y soberanía política también se enmarcan en el contexto internacional, y la situación económica excepcional que vivía el país.

Esta situación no nos puede dejar de marcar, que no solo se apoyaba en el movimiento obrero, sino que además lo institucionalizó, lo hizo dependiente del Estado, creando una burocracia para controlarlo. En un discurso ante la Bolsa de Comercio en el ’44, Perón dejó claro su proyecto: planteando a las patronales que no se tienen que oponer a la acción de la secretaría de trabajo, que el peligro no es que los trabajadores se organicen si están controlados por el gobierno, lo peligroso es que estén a merced de las ideas anticapitalistas. Que «la defensa de los intereses de los hombres de negocios, de los industriales, de los comerciantes, es la defensa misma del Estado» y además plantea que hay que «buscar una perfecta regulación entre las clases trabajadoras, medias y capitalistas, procurando una armonización perfecta de fuerzas» para dar respuesta a los problemas sociales.

Tomar estas declaraciones nos sirven para ver cuál era el proyecto de Perón ya en sus primeros años, porque ya es más notorio desde su regreso en la década del 70 que se apoya en los sectores más conservadores y reaccionarios, desplazando a los sectores del peronismo de izquierda.
Desde ese momento, hasta la actualidad siempre se mantuvo esa disputa interna.

La moneda siempre cae para el lado del capitalismo

Es imposible negar que hay distintas alas dentro del PJ, en tiempo pasado y en la actualidad. Dependiendo la situación van surgiendo nuevas, o se acomodan viejas. De Perón a Isabelita, con López Rega y la Triple A. Los 90 con las relaciones carnales con el imperialismo. Después del Argentinazo, Duhalde y la Masacre de Avellaneda. El Frente para la Victoria con un viejo conocido en la Patagonia y un ignoto, desconocido para las mayorías, que luego de acompañar en los 90 llega a Buenos Aires con discursos para contener el descontento y la movilización social. Con viento de cola las concesiones a los sectores populares y una mejora relativa para la clase trabajadora no puede dejar de mostrar que se desendeudaron pagando una deuda fraudulenta y que en su gobierno quienes se llenaron los bolsillos fueron los mismos de siempre. Durante los mandatos de Cristina se cerró el acuerdo secreto con Chevron para darle vía libre a la fractura hidráulica, creció la extensión de campo con soja lo que profundizó la utilización de agrotóxi-cos. Pero a pesar de los hechos la idea de que se puede cambiar desde adentro, persiste. Pero con claridad hay que plantear que eso no va más, porque todos defienden este sistema, por eso Cristina, cuando dice que hay que terminar con el anarcocapitalismo financiero, no habla de socialismo ni por asomo, dice que hay que hacer un capitalismo serio. Serio o no, el capitalismo es guerras, más pobreza, destrucción ambiental, recorte de derechos sociales, laborales, ambientales y de género y es eso lo que tenemos que enfrentar.

Con el PJ y el Frente de Todos no hay salida

Quienes vieron en el Frente de Todos la alternativa para terminar con el macrismo y empezar un nuevo rumbo, quienes honestamente consideraron que era la coalición para ponerle fin al sometimiento al FMI, para frenar la embestida de las corporaciones extractivistas, hoy lo cuestionan. Porque ya no es solo el discurso de que las deudas se pagan y que hay que hacerlo con la plata de quienes se la fugaron, escondiendo tras un discurso progre que aceptan el sometimiento del Fondo y pagan la estafa macrista. Ya no se puede ocultar el lobby extractivista con el discurso que hay que crecer, ese crecimiento viene por la explotación de los bienes comunes o el agronegocio, que luego va a derramar para los sectores más necesitados y así «los últimos serán los primeros» cuando el único derrame que vemos es el de veneno en nuestros suelos y ríos, petróleo en las costas y más enfermedades en las comunidades que nunca salen de la pobreza.

Hay un salto aún mayor, porque cuando quien se planta como el ala izquierda del gobierno ya cuestiona la asistencia social, golpea a las organizaciones piqueteras y se recuesta en los intendentes del conurbano y gobernadores, de progre no tiene nada. Cuando habla de un capitalismo para todos y todas, desconoce o más bien oculta que este sistema está dividido en clases sociales que una detenta el poder sobre la otra y así es explotada y oprimida, en el estadio actual imperialista, extractivista, para la amplia mayoría es destrucción, mientras que para una minoría parásita significa seguir llenando sus bolsillos. Hoy, ante la disyuntiva que se presenta para salir de la crisis, la respuesta nuevamente es apoyarse en los sectores reaccionarios, tradicionales, defensores de este sistema y de los intereses de los capitalistas. A las compañeras y compañeros de Patria Grande, MTE – UTEP, del Evita, la CCC y de los diferentes movimientos sociales y políticos que están dentro del Frente de Todos, es tiempo que estas discusiones se hagan a fondo, si se quiere terminar con la desigualdad, la exclusión y la explotación la pelea no es desde adentro, sino enfrentando a quienes nos entregan a los designios del FMI y le abren la puerta a que la derecha reaccionaria tenga lugar en nuestro país.

La izquierda: un proyecto superador

Hoy las tres banderas históricas del peronismo no las pueden flamear. Hablar de Justicia Social cuando se cuestiona la asistencia social, cuando se habla de generar trabajo, pero es precarización sin derechos básicos. Justicia social era el salario mínimo, las vacaciones pagas… ¿ahora sería un IFE? No da. Hablar de independencia económica cuando quiénes deciden son los bancos, las corporaciones, ¡tampoco da! Ni se les ocurre la nacionalización del sistema bancario o el control del comercio exterior. Y cuando dijeron que iban por la expropiación de una empresa como Vicentin para dar pasos en la soberanía alimentaria, retrocedieron al instante. Y a quien se le ocurra hablar de soberanía política cuando hay que consultar en Washington cada decisión y tiene que ser aprobada por el FMI debería caérsele la cara.

Hoy somos la izquierda, el MST y el Frente de Izquierda Unidad, quienes levantamos esas banderas y proponemos un proyecto superador que garantice la justicia social poniendo todos los resortes de la economía a funcionar en base a las necesidades sociales y no las ganancias capitalistas, generando trabajo genuino, con todos los derechos, viviendas, salud y educación. Conquistando la independencia económica echando a patadas a todas las multinacionales, estati-zando todas las empresas bajo control de sus trabajadores, reorganizando la producción donde sean las comunidades las que decidan qué se produce. Nacionalizando la banca y el comercio exterior pasando a tener el control de lo que se exporta e importa, terminando con la fuga de capitales. Y construyendo la soberanía política partiendo de romper con el Fondo, terminar con los partidos del régimen que responden a los intereses del capital y siendo las y los trabajadores con un programa anticapitalista y socialista quienes seamos los artífices de nuestro propio destino.

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Proyectos engañosos, rumbo incierto. La decepción del kirchnerismo https://mst.org.ar/2022/04/06/proyectos-enganosos-rumbo-incierto-la-decepcion-del-kirchnerismo/ Wed, 06 Apr 2022 13:55:10 +0000 https://mst.org.ar/?p=30963 Días atrás, los senadores oficialistas presentaron un proyecto para pagarle la deuda al FMI en base a un futuro impuesto a los fugadores. El mismo día, CFK se reunió con el embajador norteamericano para pedirle «ayuda» con ese fin. Para quienes se alejan de Alberto, ¿qué proyecto transformador ofrece hoy el kirchnerismo? Nuestra propuesta desde la izquierda.

Escribe: Pablo Vasco

El peronismo nació y creció como proyecto político en los años 40, cuando la economía nacional iba con viento en popa. Salvando las distancias, en 2003 el kirchnerismo surgió favorecido por el viento de cola de las exportaciones agrarias. Pero los ventarrones que hoy azotan nuestro país, el continente y el mundo entero son otros, muy distintos.

La crisis capitalista no da tregua y las corporaciones buscan mantener su tasa de ganancias como sea. Aumentar los precios y las tarifas, pagar menos impuestos y salarios, precarizar a los trabajadores y subir la edad jubilatoria son algunos de sus mecanismos para ese fin. Además, la Argentina está endeudada, dominada y monitoreada por el FMI.

Desde ya, en el Congreso el kirchnerismo votó en contra del acuerdo con el Fondo. Pero no lo obstaculizó ni llamó a enfrentarlo y sigue dentro del mismo gobierno de Alberto que aplica el acuerdo y sus condicionamientos. La Cámpora se jacta de su gran columna del 24 de Marzo, pero no sacó ni un militante a las calles en rechazo al acuerdo que critica.
Frente a una crisis económica y social que no deja márgenes para medias tintas, el doble discurso tiene cada vez menos cabida. Por eso un proyecto realmente transformador, con soberanía política e independencia económica para garantizar justicia social, debería empezar por desconocer esa monumental deuda trucha que nos dejó Macri, no pagar ni un solo peso y echar al FMI y sus monitoreos para siempre.

Pero en vez de esa respuesta soberana, los senadores ahora piden crear un fondo mediante un eventual impuesto a los fugadores y Cristina para cobrarles le pide «ayuda» nada menos que a Estados Unidos… y así seguir pagándole al Fondo hasta cancelar esa deuda impagable. Nos parece un proyecto equivocado, por varias razones:

1. La deuda externa es una estafa completa por donde se la mire, una deuda odiosa, y las estafas no se pagan: se denuncian y se repudian. En cuanto al gobierno yanqui, ¡mejor que nos «ayuden» nunca más!

2. De nada sirve sacarle a un chorro para pagarle a otro, encima el mismo que financió la fuga. Desde ya, desde el MST estamos a favor de gravar y recuperar los capitales en el exterior no declarados a la AFIP, abrir sus cuentas bancarias e investigar sus libros contables. Pero si se llegara a recuperar algo, se debería destinar a las necesidades sociales más urgentes y a reactivar la economía nacional, no a las arcas del FMI(1).

3. Aun con la lógica del proyecto, si de verdad buscara que sólo «paguen los que fugaron», ¡al menos debería incluir la suspensión ya mismo de todo pago hasta cobrar ese hipotético impuesto! En realidad, su objetivo político es otro: disimular que el gobierno del Frente de Todos ya viene pagando millonadas de dólares al Fondo a costa de más ajuste, más entrega y más extractivismo.

¿Otra vez «la pelea desde adentro»?

Desde hace décadas, la forma de retener a las bases peronistas que realmente quieren cambios es con la consigna de «dar la pelea desde adentro». Pero reflexionemos un poco:
. En los 70 lo intentaron los Montoneros, pero fracasaron y vino Isabel con López Rega y luego el golpe.
. Tras la derrota electoral de 1983 lo intentó la «renovación peronista», pero fracasó y terminó en el poder Menem y su neoliberalismo.
. La «década ganada», corrupción y ajuste mediante, terminó en Macri presidente.
. Y después la coalición K con el albertismo era para ganarle a Macri y aplicar otro plan económico, pero Alberto y Massa pactan con el FMI, ajustan al pueblo y se corren cada vez más a la derecha.

¿Hasta cuándo malgastar tantos sueños, tanto esfuerzo militante en un objetivo incumplible? ¿O acaso a alguien ahora se le ocurrirá prometer que «hay 2023»?
No, compañeras y compañeros. Este gobierno no va a recuperar la plata fugada, como no lo hizo con Vicentín, ni con el «aporte solidario» de los ricos ni con ninguna medida que afecte en serio los bolsillos de los bancos y corporaciones. Entre John Lennon y terapias de grupo, tampoco va a aplicar las medidas duras que hacen falta contra los grandes empresarios para combatir la inflación, que se devora los sueldos, las jubilaciones y los planes sociales.

Por el contrario, este gobierno tiene al país sumido en un 37% de pobreza -más los efectos de la inflación brutal de este primer trimestre- y la política económica oficial sigue yendo en beneficio del imperialismo y el capital concentrado. Para la cúpula pejotista, hace rato que aquello de «combatiendo al capital» pasó al olvido: cuando gobiernan, lo hacen para el capitalismo y la dependencia.

Año tras año, es la decepción con toda esa dirigencia política, imposible de «cambiar desde adentro», lo que genera el legítimo desencanto y la bronca que sienten millones de trabajadores y jóvenes.

La salida es por izquierda

El gobierno del Frente de Todos ya está roto por dentro, con una evidente grieta interna. Muchos y muchas militantes y simpatizantes ya no se consideran parte de ese «todos», ya no lo ven como «su» gobierno. Y en medio de la incertidumbre, nadie sabe bien adónde desembocará semejante crisis política.

Pero más allá de que busquen encauzarla con internas para dirimir las candidaturas de 2023 o si en los próximos meses cuaja una ruptura firme, el kirchnerismo que lideran Cristina y Máximo tiene una concepción de construcción esencialmente atada a los espacios de poder, los cargos y los puestos. Por eso le será más que difícil romper sus lazos con el PJ de siempre u otro armado político similar, defensores de este sistema capitalista, semicolonial y en crisis.

En otras épocas, en algún acto Cristina sostuvo «a mi izquierda está la pared». No era cierto, aunque quizás en aquel momento convencía a muchos y muchas de sus militantes y simpatizantes. Ya no podría repetir su frase. La izquierda es una realidad política y en las calles. Es la única fuerza política que pone el cuerpo en todas las luchas sociales y no tiene doble discurso, sino un programa con propuestas concretas por cambios de fondo.
Entonces cabe preguntarse:
. ¿Para qué va a seguir en el kirchnerismo un activista sindical, que en su laburo o en su gremio enfrenta todos los días a la patronal y a las burocracias de la CGT y las CTA, encadenadas a este gobierno del ajuste capitalista, la reforma laboral y la suba de la edad jubilatoria?
. ¿Para qué va a seguir allí una o un activista de los movimientos sociales, si este gobierno dijo que va a cortar los planes de ayuda, los mantiene por debajo de la canasta de indigencia y encima reprime y desaloja a familias sin techo como en Guernica?
. ¿Para qué va a seguir allí cualquier activista ambientalista, si este gobierno promueve la megaminería contaminante, el fracking, el uso de agrotóxicos para el monocultivo de soja y la exploración petrolera off shore?
. ¿Para qué va a seguir en el kirchnerismo cualquier militante antiimperialista, que anhele la liberación nacional, si este gobierno está sometido como un felpudo al FMI o, como el proyecto de los senadores, plantea seguir siendo «pagadores seriales»?
. ¿Para qué va a seguir allí unx activista feminista, LGBTI+ o anticlerical, si este gobierno creó un Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad «unicornio», vistoso pero irreal en cuanto a políticas públicas, y sigue subsidiando a la Iglesia y los colegios religiosos?
. ¿Para qué va a seguir allí unx activista estudiantil, secundario, terciario o universitario, si este gobierno para «bajar el déficit fiscal» va a recortar los presupuestos educativos y los salarios docentes y no docentes?
. ¿Para qué va a seguir allí cualquier militante por los derechos humanos, si este gobierno dejó de lado a Milagro Sala, tiene nuevos presos políticos y destina cada vez más presupuesto a equipamiento militar y policial?

La única verdad es la realidad. En todos los casos, si estos compañeros, compañeras y compañeres salen a luchar se encuentran con la izquierda, solidaria, coherente. Y en todos los casos también, las reivindicaciones de ese activismo empalman o directamente son las mismas que levanta la izquierda. Ya es hora entonces de encarar el desafío y, sin renunciar a ninguna identidad, dejar atrás los proyectos en crisis y venir con el MST y el Frente de Izquierda Unidad a fortalecer la única salida genuina; a luchar contra el capitalismo y por una sociedad nueva, distinta, realmente justa e igualitaria: el socialismo.

1 Aparte de utilizar lo recuperado para pagar la deuda ilegítima al Fondo, según el art. 37º del proyecto, a los bancos, bolsas o entidades que «colaboren» en informar violaciones a las leyes fiscales o lavado se les perdona toda multa y se los premia con hasta un 30% del monto recaudado.

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Alberto a derecha. El kirchnerismo, ¿hacia dónde? https://mst.org.ar/2022/03/23/alberto-a-derecha-el-kirchnerismo-hacia-donde/ Wed, 23 Mar 2022 13:55:33 +0000 https://mst.org.ar/?p=30888 La decisión de Máximo y CFK de que sus diputados y senadores voten contra el acuerdo gobierno-FMI se convirtió en un salto en la crisis del Frente de Todos, más allá de no haber obstaculizado el avance del acuerdo. El debate visualizó diferencias, evidenció disputas, cuestionó al frente de gobierno que sin romperse como tal, marca a las claras que algo está bastante roto, como lo evidencia el cruce de cartas entre intelectuales de ambos lados. El sector de Alberto Fernández y Massa se movió a derecha con Juntos por el Cambio y el FMI. La pregunta obligada es ¿hacia dónde va el kirchnerismo?

Escribe: Sergio García

La crisis económica y social marca nuevas tensiones y se combina con la crisis política del Frente de Todos. Crece la incertidumbre sobre el futuro de la coalición de gobierno, y se escuchan fuertes declaraciones: “Si gobernar es ejercer el poder o morir en el intento no estamos haciendo ninguna de las dos cosas… Me hace acordar a esos directores técnicos que dirigen con miedo, que tratan que no salte el fusible, que no arriesgan, que van al resultado, que en definitiva no juegan, que era lo que mejor hacían… Prometimos que íbamos a volver mejor y volvimos al pedo”.

Estas palabras reflejan gran decepción. Las disparó el actor y humorista popular “Dady” Brieva, quien hace años apoya al kirchnerismo y a Cristina en particular. Las declaraciones se viralizaron por el peso mediático del autor, pero hay miles de votantes del Frente de Todos que sienten una frustración similar.

Alberto y Massa, a derecha

El gobierno actual llegó supuestamente a terminar con el modelo macrista, su estafa junto al FMI e investigar el destino de la plata que según Alberto “se fugaron los amigos de Macri”. Dos años después, la mayoría del gobierno legaliza un fraude millonario en el Congreso. Así salvaron la cabeza de Macri que queda libre de culpa, y vuelven a endeudar al país por más de diez años, debilitando nuestra soberanía con una supervisión trimestral del FMI, que actuará en paralelo al ajuste acordado.

Esta ruptura con lo prometido en campaña no se reduce a este desenlace fondomonetarista. Hablamos de decisiones de gobierno que llegaron al punto de eliminar el IFE en medio de la pandemia. El impulso a un modelo extractivista con las mismas corporaciones saqueadoras y destructoras de la vida, las aguas y suelos, que actuaban en alianza con Macri.

Hablamos de un gobierno que retrasa jubilaciones y salarios de millones, y deja avanzar la inflación cada mes con complicidad e impotencia. Nos referimos a un gobierno que mantuvo los niveles de pobreza que el macrismo había hecho crecer. Falta trabajo digno, planes de vivienda y créditos baratos, pero el poder financiero está autorizado por el gobierno a fugar millones y enviar “legamente” ganancias a sus casas matrices en el exterior.

Cristina, Máximo y las transformaciones

“Es el instante cruel donde la moderación se transforma en impotencia. Deciden bajarle la intensidad a la política y, como efecto no deseado, suprimen a la política. Proponen ir despacio pero terminan inmóviles. Pretenden hablar suave pero se vuelven inaudibles. Todo lo que se presenta moderado termina siendo débil y sin capacidad transformadora”.
Con esta crítica certera, los intelectuales kirchneristas contestaron la carta impulsada días atrás por referentes afines al presidente. Como relato de la realidad presidencial lo dicho en la respuesta pinta por entero al albertismo. Sin embargo, el debate está en cómo lograr la “capacidad transformadora” que se quiere tener.

No olvidemos dos cuestiones claves que también hacen parte de la realidad. Una es que si hoy existe el “albertismo” en torno a un modelo de “moderación e inmovilismo”, es a consecuencia de la decisión equivocada de CFK de darle la presidencia del país. Alberto no cambió; siempre fue moderado y tendiente a la asociación con corporaciones y el stablishment. No hay motivo para sorprenderse, y sí para ver lo incorrecto del proyecto original del Frente de Todos.
En segundo lugar, tampoco olvidemos que bajo los gobiernos de Néstor y Cristina no hubo ninguna transformación progresiva ni cualitativa en la estructura económica, social y política del país, que siguió siendo desigual y al servicio de una minoría privilegiada de capitalistas. Hubo sí momentos de una mejor situación económica que permitieron otorgar parciales medidas sociales, las cuales se redujeron cuando la crisis económica fue mayor. Así, finalmente en medio del descontento social, el peronismo kirchnerista perdió las elecciones contra el macrismo.

Quien no se plantea transformar los resortes esenciales de la estructura capitalista actual, no puede transformar nada. Y CFK parte de defender el modelo capitalista que demuestra su fracaso en la realidad. Utiliza su prestigio para explicar que no hay mejor capitalista que ella, que han sido pagadores seriales de deudas externas, y que en su gobierno los empresarios han ganado más que nunca. Todas verdades que explican por qué llegamos hasta acá sin verdaderas transformaciones estructurales a favor de las mayorías populares. Con esa equivocada estrategia política, las limitaciones y nuevas decepciones no vendrán solamente desde el albertismo.

Frustraciones sistémicas

La crisis actual del Frente de Todos trae un debate que sin ser nuevo, recobra actualidad: qué modelo político, económico y social hace falta construir.
O como dicen Cristina y Máximo, irremediablemente hay que mantenerse dentro de un capitalismo dependiente en convivencia con corporaciones y el poder financiero, porque así es posible lograr una sociedad más justa repartiendo mejor las ganancias en acuerdo con los capitalistas. Incluso, conviviendo con el flagelo de la deuda externa, pero en el marco de un acuerdo de pagos un poco mejor que el de Guzmán. O por el contrario es irremediablemente necesario romper con todo este modelo, y convocar a las mayorías populares a que se movilicen para confrontar de verdad contra los poderes de turno, abriendo un camino alternativo.

Convencida de su cuestionable modelo, la dirigencia kirchnerista se debate qué hacer. Si acelerar la pelea por las candidaturas de 2023 o si directamente terminar con la experiencia del Frente de Todos. Sucede que, por su concepción política, le será muy difícil tender a romper con el PJ tradicional ni con nadie que le impida mantenerse en el poder. Y es la convivencia con esos actores políticos y la defensa del sistema imperante, la garantía de nuevas frustraciones para miles de trabajadores y jóvenes que honestamente han apoyado estos años al kirchnerismo y hoy viven en plena incertidumbre. A todas y todos ellos les proponemos iniciar otro camino.

Con la izquierda y el FIT Unidad

Vivimos un nuevo acuerdo con el FMI que nos trajo el gobierno y Juntos por el Cambio, a la vez que los libertarios se proponen avanzar aún más por derecha. Frente a todo esto, hace falta fortalecer un polo político y social a la izquierda.
Ese polo unitario tuvo dos grandes demostraciones de fuerza contra el FMI en Plaza de Mayo, articulados por el Frente de Izquierda Unidad, y similares iniciativas que desplegamos frente al Congreso en las jornadas donde diputados y senadores votaron el nefasto acuerdo. También este 24 de marzo, desde el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, se expresará una gran columna unitaria contra el ajuste y el FMI.

La tarea es fortalecer la unidad de la izquierda lograda en el FIT Unidad, hacerla más grande y sólida, más unida en cada lucha política y social. Elevarla más allá de lo electoral, convertirla en un lugar activo para miles de independientes que quieren protagonizar y no tan solo apoyar con su voto. Desde el MST proponemos poner al Frente de Izquierda Unidad en esa perspectiva, siendo convocantes frente a trabajadoras, trabajadores y la juventud que hoy decepcionada, busca nuevos caminos tras su mala experiencia con el Frente de Todos. Demostrando en los hechos que frente a las disputas por arriba y dentro de viejos aparatos, hay espacio político para engrandecer un proyecto anticapitalista y socialista. A esta apasionante y estratégica tareas invitamos a sumarse.

 

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¿Pagadores seriales o chau Fondo? Cristina, Perón, el PJ y el FMI https://mst.org.ar/2021/10/27/pagadores-seriales-o-chau-fondo-cristina-peron-el-pj-y-el-fmi/ Wed, 27 Oct 2021 13:57:31 +0000 https://mst.org.ar/?p=30363 En el encuentro con La Cámpora, previo al 17 de octubre, Cristina dijo que Perón nunca dejó entrar al FMI y reivindicó que “Néstor les pagó todo”. Mientras, Máximo y otros referentes K agitan con el no pago. ¿La única verdad es la realidad? ¿Qué salida hay a la deuda eterna?

Escribe: Francisco Torres

Qué hacer con el FMI y toda la deuda trucha provoca ruido en el Frente de Todos. Ven el rechazo que despierta el Fondo Monetario en la juventud y en quienes siguen reivindicando esa idea del peronismo como movimiento “nacional y popular” con tintes de antiimperialismo yanqui.

El pueblo castigó en las elecciones la distancia entre lo que se prometió y la realidad. Esto lo reconoce hasta el ministro Guzmán, mientras “critica” al FMI: “Hoy el pueblo argentino lo está pagando con menos oportunidades de empleo y más inflación”. Y lo dice el mismo ministro del cual la diputada K Fernanda Vallejos dijo en su audio que “no tiene la más mínima sensibilidad social” y viene “del frasco de Yankilandia”.

Ajuste para cumplir con el FMI

No solo lo denunciamos desde el Frente de Izquierda Unidad. También lo reconoce Vallejos: “La política económica está subordinada a la reducción del déficit fiscal y a cumplir con el mandato del Fondo Monetario como ocurría con Macri”. Y agregó que hay equilibrio fiscal con un 50% de pobreza y en pandemia porque Guzmán pisa y subejecuta el presupuesto. Sólo que, con la doble moral de una referente que gerencia el capital, aclaró que cuando ella va a los medios dice otra cosa.

Como la caldera social se recalienta, no es la única con tono crítico. El 17, en Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini y referentes gremiales K fueron más allá en lo discursivo, al afirmar que ese acto sería el inicio de una lucha hasta conseguir no pagar la deuda.
Días después La Cámpora difundió un spot en donde cantan: “Esa deuda que nos dejaron no la vamos a pagar”. Pero Máximo, limitándose a anhelos de ficción, pidió: “Si la pandemia cambió al mundo, el FMI debería cambiar su lógica”.

Luego en Lanús, al homenajear a Néstor Kirchner, agitó: “¿Alguien vio el préstamo del FMI en sus barrios, en sus escuelas, universidades, en hospitales? Nada, se esfumó, se dilapidó”. Pero después de esa denuncia, pidió que “sería muy bueno que el FMI venga a la Argentina, los vamos a recibir de muy buena manera, a explicar por qué le prestaron la plata” a Macri.

Más allá de todo el agite, Máximo reconoce que el ajuste lo paga el pueblo: “El sacrificio que se le pide a la gente tiene que ser conducente”. Y pone de ejemplo “conducente” el pago al FMI hecho años atrás por Néstor. Lo mismo hizo Cristina, al reivindicar como un supuesto pago “soberano” el pagarle de contado al FMI en 2006, en vez de desconocer todo como deuda odiosa(1) e ilegítima.

¿Juan Domingo Biden y un nuevo FMI?

Hay mucho relato para hacer pasar los acuerdos con el Fondo y el gobierno yanqui. Como cuando Alberto habló de “Juan Domingo Biden” para darle un barniz social al jefe del imperialismo. O al elogiar a Kristalina y vender la idea de un “nuevo” FMI. O al anunciar en el Congreso una investigación de la deuda, gritando “nunca más la puerta giratoria de dólares que se fugan y dejan tierra arrasada”. En campaña también dijo que la plata del Fondo se la fugaron Macri y sus amigos, y tendrían que rendir cuentas… Solo palabras para alentar falsas conciencias.

También Cristina apeló al relato ante La Cámpora: “Perón nunca permitió el ingreso del Fondo Monetario a la Argentina. Y Néstor pagó todo lo que debía y buenas noches”. Quiso darle carácter de gesta a hechos reñidos con la realidad, la soberanía y la independencia económica.

Porque no es cierto que Perón nunca permitió entrar al FMI. Las gestiones para sumarse al Fondo iniciaron con el gobierno de facto del general Farrell(2), del que Perón era vicepresidente, ministro de Guerra y Secretario de Trabajo. Perón, ya como presidente, envió al Senado ese decreto para refrendarlo. Incluso reconoce haberse reunido con el primer director del FMI, Camille Gutt, el 28 de noviembre de 1948: “Cuando me hice cargo del gobierno, la primera visita que recibí fue la del presidente del FMI”. Pero no hubo acuerdo y Argentina ingresa al Fondo en 1956. Luego vendrá la historia de acuerdos con el FMI, que el peronismo encabeza.

Detrás del relato, pagar y pagar

La única verdad es la realidad, dijera el general. Y hoy la realidad muestra al ministro Guzmán y al jefe de gabinete Manzur -el que puso Cristina- en EE.UU. negociando pagar. Igual que Gustavo Béliz con Jake Sullivan, Consejero de Seguridad Nacional, quien dejó claro que la Casa Blanca quiere “una negociación exitosa” de la Argentina con el FMI.
Ante banqueros imperialistas como JPMorgan o Goldman Sachs y fondos buitres como GoldenTree o BlackRock, Manzur ratificó que el PJ va a honrar la deuda y “tiene el consenso adentro del Frente de Todos”. Para más garantías les dijo a los usureros que llevarán el acuerdo al Congreso porque en eso tampoco hay grieta. Ni con Santilli ni con Milei y Espert.

Más que alentar quimeras, el gobierno le va a pagar al Fondo otros 400 palos verdes en intereses en noviembre y 1.880 más en diciembre. Más otros 18.000 palos verdes en 2022, 19.000 en 2023 y 5.000 en 2024. Algo imposible sin ajuste y reformas antiobreras.
Nos dicen que si no pagamos nos caemos del mundo, que no habrá trabajo, salarios ni salud o educación. Pero Alberto y Cristina pagaron 10 mil palos verdes por la deuda, es decir, más de un billón de pesos. Y no hay soberanía ni justicia social en eso.
Al revés: si no pagamos, empezamos a salir de esta catástrofe social. Y a despertar una ola de simpatía en Latinoamérica para llamar a un frente de países deudores, ya que son los poderosos quienes tienen para perder.

No pago soberano y chau FMI

Con lo que ya pagó este gobierno se podrían haber construido 30 nuevos hospitales, más 100 escuelas y 210.000 viviendas populares, generando más de un millón de puestos de trabajo. Con los más de 44.000 palos verdes que debe pagar, ni te cuento. Por eso, en vez ir al G20 a seguir mendigando, es posible patear el tablero y decir chau FMI.

Nos repiten otra falsedad: que “las deudas se pagan”, como si fuese la del almacén. Pero hay que hacer como cuando nos liberamos del imperio español y declarar un no pago soberano y una auditoría social de toda la deuda.

Muchos países tuvieron progreso social al desconocer deudas odiosas. En 1776, con la independencia yanqui, desconocieron la deuda con Gran Bretaña. En 1917, la Revolución Rusa hizo lo mismo con la deuda de los zares En Ecuador, Correa hizo una auditoría, pagó solo una parte y así pudo crecer un poco. Y acá lo hicimos en 2001: el Argentinazo impuso el no pago, que ayudó temporalmente a salir de la crisis hasta que se volvió al FMI.

A su vez, hay que nacionalizar la banca y el comercio exterior para frenar toda devaluación, fuga de capitales y cuidar al pequeño ahorrista. Para que toda esa plata quede en el país y dar trabajo, salarios, vivienda, salud, educación y un plan de desarrollo productivo. Para eso hay que luchar, en la más amplia unidad, por el no pago. Y votar al Frente de Izquierda Unidad y sumarse al MST, que proponemos “honrar” la única deuda legítima: la deuda con el pueblo trabajador.

1. Deuda contraída contra los intereses del pueblo y con conocimiento de los acreedores, que por lo tanto no debe ser pagada.
2. Por Decreto-ley 3.185, del 31 de enero de 1946, se resuelve adherir a la Conferencia Monetaria y Financiera de las Naciones Unidas en Bretton Woods (art. 1), y “efectuar las gestiones necesarias para la incorporación de la República al FMI” (art. 2).

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Fin del relato. Postular a la izquierda https://mst.org.ar/2020/11/11/fin-del-relato-postular-a-la-izquierda/ Wed, 11 Nov 2020 13:58:20 +0000 https://mst.org.ar/?p=29110 Escribe: Sergio García

Para un sector importante de trabajadores y jóvenes que esperaban un rumbo distinto del gobierno, las últimas semanas han sido de sorpresas y decepciones. No habían terminado de asumir que el gobierno no expropio Vicentin, cuando tuvieron que escuchar el anuncio de la baja a las retenciones del complejo sojero y minero, más nuevos subsidios a las petroleras. Recibido el impacto y sorpresa, a renglón seguido llegó la decisión política de reprimir brutalmente a familias en Guernica. Las imágenes, indignantes, golpearon sobre la cabeza de sectores sensibles de la población.

Cuando esta intragable política represiva a favor de una minoría privilegiada, todavía está en debate y muy cuestionada, llegó la misión del FMI, en medio de anuncios de Guzmán que anticipan más ajuste y entrega; nueva fórmula jubilatoria que no toma en cuenta la inflación, por lo cual es un ajuste a los jubilados, y la solicitud al Fondo de un programa de facilidades extendidas, que es una sumisión a largo plazo. Más un pedido al Parlamento, es decir a Juntos por el Cambio, de que lo voten juntos y sin grieta.

El país que se viene está signado por ese rumbo de ajuste, FMI y represión. Y ese rumbo ya viene siendo enfrentado y seguramente lo será aún más el tiempo que viene, por diferentes luchas sociales de trabajadores, desocupados, jóvenes, ambientalistas y el movimiento feminista y disidente.
Seguramente a este sector ya movilizado se irán sumando mes a mes nuevas capas de la población, entre ellas muchas y muchos votantes del Frente de Todos obligados a salir a la calle por sus derechos sociales o en apoyo al derecho de otras y otros afectados por el ajuste. Cómo sea, este proceso crecerá en el terreno de las luchas y puede jugar un rol positivo. Desde la izquierda clasista tenemos que apoyar cada lucha, impulsarlas, coordinar con quienes se van sumando y jugarnos a desarrollar la lucha por abajo contra la burocracia sindical de todo pelaje y alentar los procesos de autoconvo-catoria allí donde surgen o esté planteado su desarrollo.

Vamos a un país de más ajuste, más luchas y más
polarización social y política, ya que la derecha reaccionaria de Juntos por el Cambio también actúa fuerte, aprovechando todas las oportunidades que le da el gobierno con su política de acordar el rumbo con los sectores más concentrados de la economía, las grandes corporaciones extractivas y la burocracia sindical.

Debates y propuestas en el FIT-U

La necesidad política del momento, frente un gobierno que ajusta y se entrega al FMI, y frente a una derecha troglodita, es levantar con fuerza una tercera voz política alternativa e independiente a todas las fuerzas del régimen capitalista. Y esa tarea solo puede llevarla adelante el FIT Unidad si se dispone correcta y audazmente a realizarla.

Para eso, deben superarse visiones equivocadas que desde dentro de nuestro frente vienen retrasando este objetivo.

Hemos debatido y polemizado reiteradas veces con los compañeros de PO e IS sobre lo equivocado que es separar las luchas obreras y populares de la lucha política, y su negativa a impulsar en común grandes jornadas de movilización y actos masivos, entre sectores obreros y populares en lucha, el sindicalismo combativo y la izquierda organizada en el FIT-U. Esa división irreal, solo contribuye a dejar a nuestro frente como un actor electoral y no colocarlo a la ofensiva política, disputando en forma permanente en todos los terrenos con una estrategia común y conjunta sobre todo el proceso político y de lucha.

Es en este sentido que venimos proponiendo avanzar en un cambio profundo del FIT-U como condición necesaria para evitar cierta parálisis y aparecer mucho más fuertes y visibles en el escenario político nacional. La conferencia de prensa que impulsamos la semana pasada en apoyo a Guernica y en rechazo a las calumnias de Berni, y el acto de este martes contra la llegada del FMI, son pequeños pasos en ese sentido. La izquierda anticapitalista y socialista somos una realidad de este país, podemos aprovechar este peso político y social o desaprovecharlo. Será una cosa o la otra depende que rumbo se elija. En lo inmediato, se impone generar las próximas semanas una gran acción conjunta de los procesos de lucha del momento como Guernica, Enfermería, Latam, la lucha socioambiental, por el aborto legal y otros procesos en curso junto con el FIT Unidad para realizar una gran movilización y acto político conjunto. Eso es clave para elevar nuestra voz y que millones escuchen y vean otra propuesta.

Por un gran movimiento político

Hacia adelante, insistimos en la necesidad de superar el formato actual del FIT Unidad, que no condice con las necesidades políticas y sociales del momento. Se necesita superar los limitados esquemas de frente electoral, avanzar mucho más hacia un movimiento político más de fondo, donde todo se debata y decida democráticamente y se busque una estrategia común hacia todo proceso de la lucha de clases y hacia todos los debates políticos. Un gran movimiento donde haya lugar para que sectores que no sean parte de nuestros cuatro partidos puedan integrarse y sentirse realmente partícipes. Para que referentes, intelectuales, ambientalistas, jóvenes, feministas, referentes sociales puedan ingresar y sentir que este es un lugar donde son protagonistas, escuchados y pueden aportar. Hay que abrir las puertas del FIT Unidad para que llegue con más fuerza a miles y miles, para que nos desarrollemos como una verdadera alternativa de poder, frente a todas las variantes del régimen capitalista.
En el último tramo de este 2020 y hacia un 2021 de más crisis, ascenso, tensiones, polarización y lucha política en todos los planos, se hace evidente encarar estos debates y buscar superaciones que fortalezcan a la izquierda y a nuestro frente.

 

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Frente de Todos: ¿sirve para enfrentar a la derecha? https://mst.org.ar/2020/10/14/frente-de-todos-sirve-para-enfrentar-a-la-derecha/ Wed, 14 Oct 2020 13:55:29 +0000 https://mst.org.ar/?p=29011 Entre los grandes relatos de la política argentina destaca el peronismo. Un movimiento multifacético donde cohabitan su base plebeya con una absoluta mayoría de dirigentes burgueses, conservadores y en gran parte reaccionarios.

Escribe: Carlos Carcione

El mito fundante de su condición progresiva se asentaba en algunos aspectos parciales de la realidad del primer gobierno de Perón(1). Lo mismo sucedió con el Kirchnerismo, comparado para el relato con el menemismo versión neoliberal, decididamente de derecha, que sentó las bases que llevaron a la Alianza y al colapso del 2001. Ahora, más allá del acuerdo con los sectores más reaccionarios del peronismo como por ejemplo Sergio Masa y los gobernadores amigos de Alberto, y con los mismos argumentos, es decir, comparando con el gobierno de Macri y escudándose en la pandemia, se pretende presentar al Frente de Todos como la única herramienta posible para frenar a la derecha. Otra vez el relato contra realidad. Es necesario debatir algunos de los ejes de la política del gobierno que la actualidad pone sobre la mesa.

Modelo productivo

Siguiendo la línea del Papa peronista, Alberto Fernández asienta su propuesta de modelo productivo en una continuidad del relato kirchnerista, la definición de volver, supuestamente a un capitalismo productivo. Pero este capitalismo que propone se asienta en una política de continuidad de la impulsada por los grandes grupos que operan en el país: la consolidación y profundización de la cada vez más primarizada y furiosamente extractivista, economía argentina.

Con el país incendiado por la quema provocada por desarrolladores inmobiliarios y el agro negocio, el silencio del gobierno nacional sobre esto avala la complicidad de los gobernadores de las principales provincias afectadas, Bordet de Entre Ríos y Schiaretti de Córdoba, también peronistas. Entre tanto, cede al chantaje de estos sectores del agro rebajando las retenciones, y luego de 6 meses no ha sido aprobado el aporte por única vez de los sectores más ricos, que a este ritmo se evaporará. Por otra parte continúan las facilidades, y subsidios y se alienta otros sectores del extractivismo como la minería a cielo abierto y las petroleras.

Pero lo que más deja al descubierto el relato en el sentido económico es el tema deuda. Presentada como un éxito la renegociación con los bonistas, y la casi segura postergación de los pagos al FMI y al Club de París(2), el presupuesto presentado por el gobierno deja en claro que destina al pago de servicios de la deuda el 9,4% del total de ese instrumento.

Pero para que se entienda veamos algunas comparaciones: estarán destinados 665.000 millones de pesos a pagos de vencimientos de deuda. Pero supera por mucho lo que se destinará por ejemplo a Vivienda (151.000 millones), o Ciencia y Técnica (95.000 millones). Mientras que para salud (383.000 millones) y educación (492.000 millones), que también quedan por debajo en un año en que supuestamente no se pagará deuda. Este es modelo que impulsa el gobierno, es su presupuesto.

Derechos sociales, civiles y políticos

En el terreno de los derechos básicos también se puede constatar que la realidad va por un camino opuesto a la del relato. Aquí también la excusa es la pandemia. Sin embargo, esta crisis sanitaria lo que hace es dejar al descubierto la falta de nuevos derechos y la limitación de los existentes. En lo social, en lo civil y en lo político.

Entre los derechos sociales los más elementales como el trabajo, la vivienda, el salario o las jubilaciones, tampoco representan una prioridad para el gobierno del Frente de Todos. Durante este periodo la desocupación medida por el INDEC alcanzó el 13,8%, sin embargo el mismo organismo señala que si se toma en cuenta a los que no salen a buscar trabajo porque saben que no encontraran, el número supera el 30%. El decreto del gobierno que prohibía los despidos no se cumplió, y tampoco desde el ejecutivo tomaron ninguna medida para hacerlo cumplir. Pero en el caso de jubilaciones y salarios el papel del gobierno de Fernández es más evidente: paritarias prácticamente congeladas, 7% de aumento a estatales y cifras similares para los empleados privados. Con la complicidad de la CGT y el resto de las direcciones sindicales se produjo esta verdadera expropiación. Igual sucede con las jubilaciones y las ayudas sociales. Esto explica que la pobreza ya alcance a más de la mitad de las familias argentinas. Por otra parte el conflicto creado en Guernica, provincia de Buenos Aires, con la ocupación de tierras por parte de familias que necesitan urgentemente vivienda, ni el gobierno nacional ni el provincial, kirchnerista de paladar negro, da soluciones a esas familias y por encima de esa necesidad coloca el derecho a la propiedad privada.

En el terreno de los derechos civiles un solo ejemplo, el cajoneo del proyecto de ley interrupción legal y gratuita del embarazo como cuestión de salud pública. Pero tampoco presentó su propio proyecto como prometió en su asunción, muestra que se está produciendo una adaptación del presidente al rumbo que marca la derecha también en este tema. Tan grave como esto es el aliento a una tendencia represiva presente diariamente en los medios por parte del ministro bonaerense Berni, y en el caso de Guernica, acompañado por el dirigente de La Cámpora y ministro Andrés Larroque. Pero si vamos al resto de las autoridades provinciales peronistas, no es una amenaza, sino que se lleva a la práctica cotidianamente. El último ejemplo: la represión al personal de enfermería de la provincia de Misiones. Esto explica la política de equipamiento y aumento salarial de la policía bonaerense pero también del resto de las fuerzas de seguridad.

Aceptar el límite de “lo posible” o hacer posible lo necesario

El argumento de que existe una relación de fuerzas desfavorable y de que no se puede avanzar en la ampliación de derechos o la garantía de mantener derechos ya conquistados no es posible por ese límite demuestra la adaptación a las políticas conservadoras y de derecha en este gobierno del Frente de Todos. Desde finales de 2017 la consigna del kirchnerismo y sus socios actuales en el gobierno, que llamaba con el “Hay 2019” a esperar las elecciones presidenciales de ese año, se muestra como un simple eslogan de campaña, útil solo para evitar una derrota contundente de la derecha. La actual justificación de que se hace lo posible solo es útil para hacer pasar integralmente una política conservadora.

Este ejercicio de comparar el relato con la realidad que les proponemos a aquellos que acompañaron al Frente de Todos con la esperanza de un gobierno progresista, parte de la convicción de que no se puede derrotar a la derecha aceptando lo que esta misma derecha pone como límite. Por el contrario, los llamamos a reconocer las necesidades y organizarse con la izquierda para luchar por convertir en posibles esas necesidades impostergables.

1. Como se puede ver en esta misma edición.
2. https://www.ambito.com/economia/presupuesto-2021/se-proyecta-pagar-menos-la-mitad-intereses-la-deuda-que-2019-n5134797

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Chubut / Emilse Saavedra: “El PJ y kirchnerismo sostienen a Arcioni, pero el pueblo reclama que se vaya” https://mst.org.ar/2019/09/22/chubut-emilse-saavedra-mst-fit-el-pj-kirchnerismo-sostienen-arcioni-pueblo-reclama-se-vaya/ Sun, 22 Sep 2019 22:26:41 +0000 https://mst.org.ar/?p=19916 Ante la ratificación del ajuste por parte del gobierno de Mariano Arcioni y el PJ-Frente de Todos, la candidata a diputada nacional del MST-FIT Unidad por Chubut, Emilse Saavedra, quien participó en una actividad contra la megaminería, señaló: “El fuera Arcioni pegó un salto esta semana, una de las más duras en décadas. Cuando más aislado está, el PJ y kirchnerismo sostienen a Arcioni, mientras el pueblo reclama que se vaya. Los kirchneristas se dicen críticos y son mayoría en la legislatura para poder avanzar, pero hasta el intendente de Comodoro, Linares, bancó la ‘gobernabilidad’ del ajuste. Y como si fuera poco, lo hacen luego que sufrimos los crímenes del ajuste de Jorgelina y María Cristina; del obsceno aumentazo que quiso darse el gobernador con sus funcionarios; la indignación, protestas y quema de la legislatura y gobernación; los pases de facturas entre Arcioni y Macri por una crisis de la que ambos son responsables; la corrupción y denuncias de sobornos; los pedidos de juicio político y destitución; más el ratificado pago escalonado de los salarios hasta noviembre”.

Saavedra agregó: “Este combo explosivo de un gobierno y la casta política servil a las corporaciones, las mismas que se llevan nuestras riquezas, solo ofrece más ajuste. Desde el MST fuimos los primeros en alertar que no habrá salida al pueblo sin que se vaya Arcioni. Y que se convoque a una Convención Constituyente donde el pueblo decida dar vuelta todo. A su vez planteamos la necesidad de coordinar los gremios en conflicto en un gran plenario provincial, para concretar un paro de todo Chubut y un plan de lucha de las CTA y la CGT hasta imponer un plan de emergencia donde paguen los ricos y corruptos. Para eso, es vital fortalecer en las calles y el Congreso a la izquierda que se une”.

 

Emilse Saavedra, candidata a diputada nacional por el FIT Unidad, en una actividad con jóvenes para rechazar la megaminería en Chubut

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Alberto Fernández se prueba el traje de Presidente https://mst.org.ar/2019/08/28/alberto-fernandez-se-prueba-traje-de-presidente/ Wed, 28 Aug 2019 21:46:54 +0000 https://mst.org.ar/?p=19544 Gran acuerdo nacional para cuidar al capitalismo

En los últimos 15 días, consciente del triunfo contundente en las PASO y ya sin tanta presión por polarizar con el gobierno, Alberto Fernández empezó a entregar en distintos medios y apariciones públicas, definiciones más certeras sobre su futuro gobierno. En estas mismas páginas se resume su propuesta económica, pero teniendo en cuenta la contundencia del rechazo al plan del FMI, ¿con qué política pretende aplicar ese programa?

24 gobernadores y un presidente

Una primer definición de cómo pretende armar su esquema de poder tiene que ver con el apoyo central en los gobernadores del PJ, coincidentemente los mismos que firmaron con Macri el pacto fiscal y facilitaron el paso del ajuste en cada una de sus provincias. Manzur, Perotti y apostando hasta el díscolo Schiaretti, Alberto arma un esquema apoyado en los gobernadores y construyendo un gabinete «mixto» con otras expresiones del Frente de Todos.

El objetivo es difícil: lograr sobre esa base de solidez «interna» impulsar un gran acuerdo nacional entre empresarios, sindicatos y gobierno para «llegar a acuerdos».
Este concepto no es nuevo y había sido la propia Cristina Kirchner, en la presentación de su libro en la Rural, la que comenzó a recolocarlo.
Se trata de la vieja trampa del peronismo de intentar conciliar mediante el «diálogo» posturas antagónicas como las que existen entre los trabajadores y las patronales, fortaleciendo además la falsa idea de que el gobierno actuaría como «árbitro» de ese consenso.

Es importante mencionar que esta línea ya mostró su verdadero significado cuando el día posterior a las PASO «los mercados» a los que Fernández quiere sentar a dialogar, devaluaron el 30% la moneda, política en la que persisten, licuando directamente el salario y las jubilaciones y empeorando las condiciones de vida de millones de trabajadores. La primer declaración del candidato fue que le parecía «razonable» lo sucedido.

Liberal-progresismo

«No es verdad que el capitalismo es esta cosa cruel que dice ‘liberemos todo a la mano invisible de los mercados’» dice Fernández(1) y recoge Clarín, que cada día se enamora un poquito más de Alberto.

Sin dar muchas vueltas, el plan del Frente de Todos pasa por cuidar el capitalismo, el mismo que es cada día más cuestionado a nivel internacional, tanto que hasta el propio diario de Magneto recoge una nota del New York Times que dice «Les preocupa que, en cuanto comience la siguiente recesión, también estalle una revolución. Es muy posible que les llegue su hora: quizá en la siguiente recesión las masas por fin se decidan a afilar sus horquetas y exigir un ajuste de cuentas.»(2) Refiriéndose a los principales directores corporativos del imperialismo.

Ese plan incluye reforzar las posiciones de la burocracia sindical para maniatar al movimiento obrero, fortalecer el poder territorial de los gobernadores (el «ala dura» del PJ) y por supuesto incluir en el esquema a los sectores ligados al kirchnerismo, que por ahora, aportan sobre todo una referencia al pasado más que algo de «radicalidad» hacia el futuro.

En base a estos datos, podemos prepararnos para un período en el que, quizás los trabajadores argentinos puedan hacer su experiencia final con el PJ, aunque eso también dependerá del rol que podamos jugar desde la izquierda.

Las cartas están sobre la mesa, si lo que buscás es romper definitivamente con el modelo de ajuste y entrega del macrismo, Alberto no es alternativa, mejor dale fuerza a la izquierda que se une.

Martin Carcione

1 Clarín, 19/06/2019
2 Clarín, 26/08/2019

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De males menores y otros cuentos https://mst.org.ar/2019/07/31/de-males-menores-cuentos/ Wed, 31 Jul 2019 15:37:23 +0000 https://mst.org.ar/?p=19167 La fundamentación que ensayan distintos sectores es al servicio de lograr convencer a la mayoría que hay dos campos en disputa, uno reaccionario otro «progresivo», y entonces tenemos que elegir por uno de ellos, el mal menor. Esos argumentos y armados políticos que se van consolidando no son ni actuales, ni exclusivo de nuestro país. Veamos.

En la historia, bajo la concepción campista se propusieron frentes con la burguesía liberal para derrotar al zarismo. Contra el fascismo, la política que impulsó el stalinismo fueron los frentes populares con los partidos patronales. Siempre imponiendo a las organizaciones de nuestra clase y a la izquierda olvidar las contradicciones históricas, de clase, para asimilarse al campo más progresista para enfrentar al más reaccionario, ambos patronales. Es lo que están intentando hacer en Brasil con el frente anti- Bolsonaro, donde se plantea que confluya desde el PT, hasta las corrientes de izquierda que han sido oposición al PT y su política pro- capitalista durante todos sus mandatos. En la actualidad, los «progresismos» que gobernaron durante el periodo anterior, no rompieron con los límites del sistema capitalista, desilusionaron a un amplio sector de la población y abrieron la puerta a gobiernos más reaccionarios, hoy llaman a hacer la unidad para sacarlos, pero sin sacar los pies del plato de este sistema, volviendo a usar la vieja y falsa idea del capitalismo humanizado. El kirchnerismo y los sectores de la «izquierda popular» toman esta argumentación y plantean: Macri es la mayor contradicción, es el campo más reaccionario, entonces hay que unirse para sacarlo; en segundo plano está el programa para gobernar, lo sacamos, después vemos.

La idea de estas líneas no es para confrontar con quien ya decidió, sin ningún tipo de cuestionamiento, que la mejor opción es un frente con burócratas, antiderechos, votadores seriales de las leyes macristas, fieles a la embajada yanqui y amigos del Papa, con este espacio no hay debate. Pero sí nos interesa poder discutir con quienes no aguantan más la política de hambre, endeudamiento, ajuste y saqueo de este gobierno, que estuvieron en las calles luchando contra todas estas medidas y ven al frente F-F como el mal menor para terminar con el gobierno de Cambiemos, aunque tienen dudas. En esas dudas radica la posibilidad de discutir a fondo cuál es el camino que proponen, el proyecto económico, político, impositivo, de género, en definitiva el proyecto de país.

No hay salida a la crisis de nuestro país sin patear el tablero del sistema

Ningún proyecto que se presente como progresista, si sigue atado al FMI, a garantizar las ganancias a los bancos y las corporaciones, podrá cumplir con su premisa de «no hacer pagar la deuda con el sacrificio del pueblo», porque los intereses del sistema capitalista son incompatibles con nuestros derechos básicos. Es por esto, que en el marco de la crisis capitalista mundial y las relaciones de producción actuales basadas en la explotación de la clase trabajadora, ningún malmenorismo en una salida verdaderamente positiva para las mayorías.  Ejemplo de esto es la opinión de sectores de la burguesía como el economista Guillermo Calvo que declaró que «De repente Cristina es lo mejor que le puede pasar al país, curiosamente. Porque va a aplicar el ajuste con apoyo popular, culpando al gobernante previo».

Solo desde la izquierda planteamos dar vuelta las prioridades, llevando propuestas de fondo anticapitalistas que son las únicas que pueden garantizar los derechos de las y los trabajadores, la juventud, los derechos de género, sociambientales. Porque hay que tocar los intereses de una minoría que saca ganancias apropiándose de nuestro trabajo. Es por esto que para terminar con la timba financiera y fuga de capitales y que esa plata quede en nuestro país, hace falta nacionalizar la banca, que pase a control del Estado, donde se decida según las necesidades de la mayoría a dónde destinar ese dinero. Tener hospitales y escuelas en condiciones, salarios dignos, puestos de trabajo genuinos, van de la mano de destinar la plata que hoy se va en pagar la deuda externa y avanzando en prohibir por ley los despidos y suspensiones, estatizar bajo control de sus trabajadores, reducir la jornada laboral.

Si no rompemos con el FMI y dejamos de pagar, quien prometa esto está mintiendo, porque no va haber plata para mayores presupuestos para salud y educación pública, sino que van a querer avanzar con las reformas que son de mayor flexibilización laboral. El derecho al aborto, la implementación efectiva de la ESI, la separación definitiva del Estado con la Iglesia, el fin de la brecha salarial y la opresión patriarcal solo lo tendremos sin unidad antiderechos. Avanzando con cada medida en romper los límites de este sistema explotador y comenzando a cimentar los de una sociedad socialista.

El cuento del malmenorismo es para los escépticos, para quienes luchamos por nuestro presente y futuro, la salida es por izquierda, y nos rebelamos contra el no se puede, solo faltás vos para dar vuelta todo.

Cele Fierro

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