Leiza Benítez – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Wed, 13 Oct 2021 21:49:57 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png Leiza Benítez – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Ley de etiquetado frontal: el lobby alimenticio postergó su tratamiento https://mst.org.ar/2021/10/13/ley-de-etiquetado-frontal-el-lobby-alimenticio-postergo-su-tratamiento/ Wed, 13 Oct 2021 21:49:57 +0000 https://mst.org.ar/?p=30308 El martes 5/10 falló el quórum para tratar la sanción definitiva de la Ley de Etiquetado Frontal de los Alimentos. El faltazo del bloque de diputados de Juntos por el Cambio, más un grupo de diputados del Frente de Todos. impidió la sesión, reflejando la fuerte presión de las empresas de la alimentación por frenar la sanción del proyecto. Estas empresas, con la complicidad de los gobiernos de turno, son responsables del hambre y la malnutrición de la población.

Escriben: Leiza Benitez y Gustavo Giménez

 

El Senado dio media sanción a este proyecto el 29 de octubre de 2020. Pasó prácticamente un año antes de que esta norma, que consiste en la obligatoriedad de colocar en la cara frontal de los alimentos un octágono negro con mayúsculas blancas que alerte sobre los excesos de azúcar, sal y grasas en los alimentos y las bebidas sin alcohol, se pudiera tratar en la llamada Cámara baja.

El lobby empresario logró que Juntos por el Cambio no diera quórum. En él están las empresas azucareras que defiende tanto Manzúr, como el presidente de la comisión de Acción Social y Salud Pública, el tucumano del Frente de Todos, Pablo Yedlin, o la senadora, también tucumana del FdT, Beatr´zz Graciela Mirkin, quién ya votó en contra en el Senado. No lograron que el proyecto cayera antes, pese a los palos en la rueda y las dilaciones de Massa para tratarlo, pero van a tratar de imponer reformas que hagan que pierda toda fuerza, de miras a la próxima sesión del 16/10, en la que será tratado.
Como señala Pablo Corso en su nota publicada en La Nación del 2/09: «La bomba contra la salud pública que representan los procesados y ultraprocesados podría empezar a desactivarse con un sistema sencillo y directo, que despierta el elogio de las organizaciones que lo motorizaron y la ira de las empresas que la obstaculizaron».

De acuerdo a los parámetros fijados por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el etiquetado, que ubicado en la cara frontal del alimento deberá ocupar el 5% de la superficie del mismo, corresponderá cuando sobrepase el límite recomendado cuando los aportes de sodio y energía son equivalentes, si la cantidad de energía de las grasas totales supera el 30%, la que proviene de los azucares el 10% y si la de grasas trans es mayor del 1%. También será obligatorio colocar leyendas cuando existan edulcorantes y cafeína, «no recomendables en niños/as».

El proyecto de ley contempla también la prohibición de publicidad favorable dirigida a niñes y adolecentes para los productos que sean alcanzados por el sello negro, y ordena al Poder Ejecutivo reformar el Código Alimentario. La ley, una vez sancionada, se calcula que tardará dos años en hacerse efectiva.

La población argentina tiene sobrepeso y obesidad en un 66,1%, según los datos de la 4ta Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, realizada en 2019. Frente a este cuadro, las declaraciones de Sergio Britos, director de CEPEA, en torno a que: «el perfil de nutrientes de la OPS es extremadamente exigente en sus umbrales, de manera que llegaría a aplicarse al 91% de los productos envasados, y no es cierto que todos esos productos sean poco saludables. El sistema de sellos negros no muestra los aspectos positivos de los alimentos», son de un cinismo a toda prueba, destinado a defender las ganancias de las alimenticias que además se quejan por los costos del nuevo empaquetado y etiquetado.

La ley de Etiquetado Frontal de los Alimentos, no resolverá en su limitado texto las necesidades de acceso a los alimentos saludables, que seguirán siendo de difícil acceso para la mitad de la población sumida en la pobreza. Para ello, hace falta un programa integral que cambie todo el sistema de producción y distribución, al que nos referimos en estas páginas. Pero igualmente constituye un paso en el combate contra los monopolios alimentarios y el veneno que empaquetan como alimentos baratos, por eso la resisten y por eso debemos exigir su sanción definitiva y vigilar su aplicación.

Cuando la alimentación es un negocio…

¿Sabemos qué comemos? ¿A qué alimentos accedemos? ¿Existe la dieta saludable?

Hay oferta exorbitante de comida. Variedad de marcas y precios en el mercado. Si ahondamos un poco se ve el uso de químicos, antibióticos y procesamientos en «los alimentos» responsables de enfermedades como el cáncer, la obesidad, y la diabetes. Siendo los sectores más pobres los que corren más riesgo.

«Ricos flacos y gordos pobres» es uno de los libros de la antropóloga especialista Patricia Aguirre. Ella explica cómo a lo largo de los años, la alimentación como actividad social cambió, llegando a que hoy haya una diferenciación de la alimentación donde las harinas refinadas, los azúcares y aditivos son para los sectores vulnerables en el afán de tener más saciedad. «…vimos aparecer la comida de pobres y la comida de ricos…»(1) en los últimos 30 años, la problemática nutricional que se veía en los hospitales periféricos del conurbano bonaerense era la desnutrición. Y lo que se ve hoy es la obesidad infantil. Esto no es sólo en la Argentina, sino que es un problema global».(2)
En decir, hay una unidad entre la clase social, los datos de pobreza y la malnutrición.

Un problema a dos puntas

La malnutrición, sea por exceso o falta de ella, es un problema que está en el mundo y que tiene su fiel réplica en el país como resultado de la crisis económica que obliga a consumir alimentos de baja calidad y con publicidades que incentivan su consumo.
*Respecto a la obesidad en Argentina, el 40% de los niños tienen sobrepeso convirtiendo al país como uno de los principales con más obesidad en Sudamérica.(3)
* En los comedores infantiles, es el 40% de los chicos están desnutridos.
* Instituto Conin dice que dos de cada tres niños presenta algún tipo de malnutrición.(4)

Sobre transgénicos y ultraprocesados

La periodista Soledad Barruti hace una definición: los ultraprocesados no son comida, son productos comestibles. Explica: «Quitan lo más caro, que es la comida, y meten lo barato: saborizantes, aditivos, y rellenadores como soja o maíz de pésima calidad. Si te paseas por los pasillos del supermercado, todas las etiquetas tienen comida real en sus ilustraciones, frutas y verduras; pero los verdaderos ingredientes son almidón, saborizantes, azúcares, aceites y sal. Estas empresas tienen el mismo desafío que la empresa que vende zapatillas: que compres más, que seas un mejor consumidor.»(5)
La lógica capitalista es la que lleva a qué los alimentos estén ultra procesados, tengan colorantes y hasta antibióticos. Si pensamos en que sacando los ultraproce-sados solucionamos el problema, aparecen los transgénicos y agrotóxicos, defendidos por el agronegocio que nos envenena hasta con frutas y verduras.

María Dolores Ralgón, doctora en Ingeniería Agrónoma de la Universidad Politécnica de Valencia,(6) defiende la importancia de la agroecología y socializa algunos datos respecto a qué tipo de alimento deja la producción con agrotóxicos: «El equipo de la Universidad de Valencia ha recopilado series históricas elaboradas por laboratorios de investigación alimentaria como los de Geycy (Suiza) o el de Karlsruhe (Alemania) agregadas a investigaciones propias. Algunos ejemplos:
* El brócoli perdió desde 1985 55% de magnesio, 62% de ácido fólico y 73% de calcio.
* Papas, 78% de calcio, 48% de magnesio.
* Zanahorias: 24% de calcio, 50% de hierro, 75% de magnesio.
* Manzanas: 60% de vitamina C.
* Un jugo de naranja ecológico contiene 20% más de vitamina C que el agroquímico, sin provocar acumulación de pesticidas en el cuerpo.
En fin, si la comida está bajo el negocio capitalista sólo serán productos para la ganancia y no un alimento saludable. En ellos se esconden desde agrotóxicos, maltrato animal, antibióticos y variedad de químicos hasta la explotación de trabajadores precarizados. ¿Hay una salida posible a ello? Sí, la hay. En la próxima nota profundizamos.

Los alimentos más caros aumentan la pobreza

Los precios de los alimentos suben más que el índice general de precios. Esta inflación de los pobres, cuyos ingresos pierden cada día más en la carrera, es una de las claves para abordar los niveles históricos de pobreza e indigencia que tiene la Argentina. Un país que produce productos alimenticios para cuatrocientos millones de habitantes.

El aumento internacional de los precios de los alimentos que exporta la Argentina son una buena noticia para los capitalistas que manejan el negocio y una mala noticia para todos aquellos que ya no podemos comer carne porque el maíz o las vacas vuelan para China, por ejemplo, gracias a un gobierno que es incapaz de nacionalizar el comercio exterior o de tomar cualquier medida que frene esto, ya que afecta la sagrada ganancia de los pulpos empresarios.

Es un fenómeno mundial

Durante la Pandemia el precio de los alimentos subió en el mundo alrededor de un 40%. Entre septiembre de 2020 y el mismo mes de este año el aumento fue el 33% según el índice que prepara la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura). Según este informe que toma la evolución de una canasta entre los que se encuentran los aceites vegetales, azúcar, cereales y carne, los precios reales de los alimentos son los más altos desde el 2011.

Por ejemplo, en nuestro país este año la soja paso de un rango de 300 a 350 dólares la tonelada, a cotizarse en mayo U$S 602; el maíz de U$S 185 que cotizaba en febrero a U$S 258 en el mismo mes. Las exportaciones de soja, maíz y trigo van a facturar un 45% más que en 2020.

Para tener una idea de cómo impactan estos precios en el consumo mundial de alimentos, el trigo, la cebada, el maíz, el sorgo y el arroz son responsables del 50% de la nutrición global, y hasta del 80% en los países más pobres(7). Estos datos tienen su correlato en un impresionante aumento del hambre a nivel mundial.

Según el informe de las Naciones Unidas sobre «El estado de la inseguridad alimentaria 2021», en el 2019, 650 millones de personas pasaban hambre en el mundo, para llegar a fines del 2020 a 811 millones de hambrientos. El 11% de la población mundial. Si se toma en cuenta no solo los que no tuvieron acceso a una alimentación suficiente, sino también a los que no pudieron acceder a una alimentación adecuada, la cifra se multiplica a 2.300 millones. El 30% de la población del planeta. «Este es el pico más alto de hambre y desnutrición crónica que hemos encontrado», afirmó Máximo Torero Cullen, economista jefe de la FAO.

Además gracias al calentamiento global, la productividad de la producción agrícola se ha reducido en un 21% desde la década del ’60 y la sed de ganancias de la producción capitalista viene reduciendo los bosques, para ampliar la frontera agrícola y tierras de pastoreo, contaminando con pesticidas y aumentando las emisiones de gases de efecto invernadero (la agricultura actual genera entre el 19 y 29% de todas las emisiones).

Lo paradójico es que hay suficiente producción de calorías en el mundo para dar de comer a toda la humanidad. En efecto, según Cullen: «Si hoy día tú sumas toda la producción mundial en términos de calorías, tenemos para alimentar a todo el mundo. No es un problema de mayor producción. Es de distribución. Y eso está atado a la desigualdad». En el mismo sentido para Patricia Aguirre, especialista en Arqueología de la Alimentación, «la producción mundial de alimentos hoy podría satisfacer a 10.000 millones de personas, cuando en todo el mundo somos 7.500 millones».

Acá está la clave. No hay ninguna posibilidad de desarrollar una producción agroecológica, que cuide el medio ambiente y satisfaga las necesidades alimentarias de la población mundial, sin alterar el sistema de producción y distribución capitalistas, basada en la idea de alimentos como mercancía que tiene que alcanzar los mayores márgenes de ganancia posibles, a base de la mayor extracción de plusvalía y renta del suelo, aunque media humanidad se muera de hambre y el planeta siga envenenándose.

Concentración monopólica

Los responsables de los precios cada vez más inalcanzables de los alimentos están en manos de una serie de empresas monopólicas. Veinte industrias elaboran el 80% de los alimentos y bebidas que se consumen. Entre ellas encontramos a Arcor, Molinos de La Plata, Dadone-La Serenísima, Adecoagro, Ledesma, Coca Cola, Nestlé, Mondelez-ex Kraft, Molinos Cañuelas, Morixe. Por otro lado esan las grandes cadenas de ventas que manejan el 65% de los productos que se consumen en el país, Coto, Carrefour, Cencosud, La Anónima, Walmart, entre las más grandes. Algunas de las grandes cadenas tienen una producción vertical ya que intervienen en todos los aspectos del negocio, producción, transporte y comercialización.

La cadena alimentaria empieza en la producción. Allí nos encontramos con una gran concentración de la tierra, cada vez más importante. Según Mempo Gardinelli y Pedro Peretti en su libro La Argentina agropecuaria, 6.000 familias y sociedades (muchas extranjeras), controlan por propiedad o alquiler el 48% de la tierra cultivable, en la que obtienen grandes rindes por la combinación de la siembra directa más la utilización de transgénicos. Un ejemplo de esta concentración, es que en el año 2020, en la producción y venta de aceite comestible, Aceitera General Dehesa, Molinos Río de la Plata y Arcor controlaron el 90% del mercado interno. Oleaginosa Moreno-Glencore, Vicentín y la Asoc. de Cooperativas Argentinas el 90% de las ventas al exterior. Controlan el precio y nos venden el aceite al precio que lo venden en dólares afuera y si no les conviene el precio local, desabastecen, especulan y acaparan esperando mejores oportunidades, presionando al mercado local para que absorba mayores precios.(8)

Una gran parte de estos pulpos agrupados en el Consejos Agroindustrial Argentino (CAA) es con quien el nuevo ministro de Agricultura Domínguez quiere lanzar el nuevo plan agropecuario. Sobran las palabras…

Alimentos para todes saludables y accesibles

El debate por el etiquetado claro a puesto la consigna que da título de esta nota esta nota al orden del día. Es posible. Aquí, algunos ejes para lograrlo.
Un programa de emergencia
Es necesario garantizar el acceso inmediato a los alimentos necesarios a toda la población, en particular de la mitad que está por debajo de la línea de pobreza y no puede adquirir todos los productos saludables para sus familias. Para ello es necesario:
. Aumentar los salarios, jubilaciones y planes sociales al nivel de la canasta familiar en forma inmediata.
. Congelar el precio y eliminar el IVA de los alimentos de la canasta básica alimentaria.
. Aplicar la Ley de Abastecimiento a toda empresa que acumule y desabastezca los productos necesarios para el consumo popular.
Controlar, redirigir la producción y atacar la concentración monopólica
. La Nacionalización del Comercio exterior y la creación de organismos regulatorios como fueron la Junta Nacional de Granos o de Carnes, con control social, para dirigir la producción agropecuaria.
. Nacionalizar la hidrovía del Paraná como todos los puertos privados por los que se evaden controles y sale la producción del país.
. Por fuertes impuestos a las empresas monopólicas, altas retenciones a sus exportaciones, y segmentación de acuerdo a su tamaño, privilegiando a los pequeños productores con créditos y baja carga impositiva.
Por un cambio de fondo en la producción alimentaria
. Reforma agraria integral, expropiando a los terratenientes que concentran la tierra y a los grandes capitalistas del agronegocio, repoblando con agricultores el «desierto verde», poniendo bajo control obrero todas las fabricas ligadas a la producción agropecuaria.
. Nacionalización de la banca con control social para liquidar la especulación financiera y redirigir el crédito al desarrollo de un modelo productivo agro ecológico.
. Prohibición del uso de agrotóxicos, transgénicos y demás métodos extractivistas, reconvirtiendo los puestos de trabajadores destinados a estas actividades.
. Intervención estatal de todo lo que se produce para garantizar el comercio directo sin intermediarios capitalistas: del productor al consumidor impulsando la economía de proximidad.
. Impulso de la ciencia y la tecnología para el desarrollo de una producción agro ecológica.
. Educación socioambiental y alimentaria integral. Democratización de los medios de comunicación al servicio de la producción de alimentos como bienes comunes y no como mercancía.

1https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/17-3031-2007-06-24.html
2 https://resumen.cl/articulos/antropologa-patricia-aguirre-la-comida-refleja-las-relaciones-sociales
3 https://www.mdzol.com/sociedad/2021/8/19/argentina-tiene-el-mayor-indice-de-obesidad-infantil-de-sudamerica-180277.html
4 https://www.mdzol.com/sociedad/2021/5/28/malnutricion-infantil-alarmantes-estadisticas-un-lapidario-dato-de-conin-162060.html
5 https://www.equaltimes.org/soledad-barruti-los?lang=es#.YWTYNdrMKUn
6 https://lavaca.org/mu157/como-como-alimentos-quimicos-vs-ecologicos/

7 Datos del art. «Por qué el precio global de los alimentos es más alto hoy que durante la mayor parte de la historia moderna», publicado por la BBC News el 28/09/2021)

8 Art. «Argentina: El dólar y el precio de los alimentos. La pinza agrofinanciera que propicia una hiperdevaluación» de Horacio Rovelli, publicado en Sin Permiso 09/05/2020.

 

 

 

 

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Salud municipal de La Matanza. Debates para fortalecer la pelea https://mst.org.ar/2021/06/09/salud-municipal-de-la-matanza-debates-para-fortalecer-la-pelea/ Thu, 10 Jun 2021 01:43:32 +0000 https://mst.org.ar/?p=29849 Escriben: Ana Paredes Landman y Leiza Benitez

 

Es histórica la lucha de trabajadorxs municipales autoconvocadxs de la salud matancera. A Espinoza le gusta decir que lxs esenciales son héroes. Lo que no le gusta, es darles sueldos y condiciones laborales dignas. Es el principal responsable de la situación de la primera línea, con salarios de $20/$30.000, precarizadxs y cuyo plan de vacunación no se completó. Pero no es el único responsable. Kicillof deja correr lo mismo que Alberto Fernández. Espinoza no es una manzana podrida o un «mal peronista», es un eslabón necesario dentro de un Frente de Todos que administró la pandemia a favor de los ricos y sin tocar a los laboratorios, los bancos ni romper con el FMI.

Lxs municipales en varios distritos se rebelaron, porque cargan en sus hombros las decisiones de postergar la salud pública de los gobiernos. En los 90, con Menem, se descentralizó la salud para «achicar el gasto público» y seguir las exigencias del imperialismo. Ese paso de hospitales nacionales a provincias y municipios se hizo sin recursos. Y si le sumamos que los intendentes administran los hospitales como kioscos de clientelismo, tercerizaciones, privatizaciones y precarización, puede entenderse por qué es uno de los niveles de la salud más expuesto durante la pandemia. Lo polémico, es que ningún gobierno después de Menem -del que todo el PJ reniega- estuvo dispuesto a revertir esta decisión. Ahora, está quedando claro que más allá de la «grieta», en todos los ámbitos de la salud es igual: sea Espinoza, Kicillof, Larreta o AF-CFK.

¿Cuál es la mejor herramienta de lucha?

La lucha de salud es nacional. Tiene sus particularidades y puntos en común. Por ejemplo, que hay un proceso de desborde de las conducciones gremiales traidoras –Troncoso acá, UPCN en el Garrahan, SUTECBA en CABA, y ATE en Neuquén y en todos lados-. Esto da lugar a un proceso importante: activismo que busca alternativas, trabajadorxs que se autoconvocan, que exigen a sus conducciones pero que no esperan, delegadxs combativxs que luchan, que son disidentes de las conducciones gremiales de los clásicos sindicatos municipales (verticalismo, patota y afinidad al gobierno de turno).

En algunos lugares se recuperan sindicatos (la APyT del Garrahan) o se transforman de pequeñas asociaciones en herramientas combativas y democráticas (ALE), o a partir de un fenómeno de autoorganización/autoconvocatoria se fundan nuevos sindicatos como AGHIM hace algunos años. También existe la variante de luchar por barrer de las conducciones a burócratas como Daer, como lo hace la agrupación Bordó en ATSA, de la salud privada. ¿Cuál es la orientación para Matanza? ¿Es agrupar al activismo municipal combativo y disputar la conducción del sindicato? ¿Es construir una nueva organización de lucha? ¿Es agrupar a la Enfermería de forma independiente y a la vez, coordinar con todo el equipo de salud? ¿Es darle un nuevo contenido a la CICOP incorporando a la salud municipal? Es un debate clave para encarar. Creemos que hay que abrir una discusión sobre este punto, sin tabúes, para evitar que la energía actual se evapore sin cristalizar en una verdadera herramienta de lucha permanente, que permita conquistar nuevos derechos y defender las posiciones ganadas.

Otro sindicalismo, otro modelo de salud, otro sistema

Nosotrxs, defendemos un sindicalismo de nuevo tipo, que pueda contener las características de lxs nuevxs luchadorxs y que sea una herramienta útil para luchar. Eso no puede ser con recetas «a priori», pero sí hay condiciones irremplazables: que sea democrático y de lucha. Que sea independiente de los gobiernos de turno. Que sea plural.
Una de las tareas que la pandemia puso en agenda, junto con los reclamos inmediatos, es discutir que este modelo de salud hace agua. Y que la salud municipal es la más inundada. Por eso, hay que pelear por un sistema único y nacional de salud, con condiciones salariales y laborales garantizadas. Sin falsas divisiones por municipio, provincia u hospital. Y sin discriminaciones: ¡enfermería, profesional! Y con control de lxs trabajadorxs. Para pelear por desmantelar el modelo médico hegemónico, patriarcal. Por esto luchamos desde Alternativa Salud en todo el país. En cada Hospital, centro o sala y desde las conducciones conquistadas, entendiendo que la pelea es de todo el equipo de salud, en unidad. Y siendo conscientes que la lucha es contra este sistema capitalista, de explotación y violencias hacia lxs trabajadores, que nos trajo hasta esta crisis inédita y que ahora, quiere que paguemos los costos. Lxs esenciales tenemos un desafío planteado, un lugar excepcional en la mitad de la pandemia, para pelear por todas estas causas. Queremos proponerle a lxs luchadorxs de la salud municipal de La Matanza que encaremos este desafío juntxs.

Voces esenciales

Nelson Ramos, delegado del Hospital Germani
«Desde el 2011 hasta el 2020, el sindicato no convocó a asamblea. Creo que la gente se hartó, el año pasado el sindicato jugó mal, sin escuchar a los delegados, además del magro sueldo y las condiciones laborales que tenemos.
Lo del último tiempo es histórico. Desde el año pasado y todo este año que iniciaron los autoconvocadxs del Niño y después nos sumamos los otros hospitales. Si bien, en el Germani siempre hubo asambleas, eran otros temas los que se tocaban».

María Mendéz, pediatra del Hospital Germani
«Estoy a cargo del servicio de pediatría y la verdad es que quiero defender y luchar por este servicio. Es un lugar difícil llevarlo adelante sin el apoyo de las decisiones de políticas sanitarias coherentes en donde tengamos profesionales, profesionales capacitados, profesionales que puedan solventar y tener un servicio de calidad. Hoy es todo a pulmón. La verdad es que, este reclamo no lo hago solamente a título personal, sino porque estoy cansada de que se golpee al equipo de salud y que se deje los servicios sin un sustento para la atención de calidad. No quiero encontrarme llevando adelante un servicio de pediatría que sea mediocre. Y en general, creo que todos se cansaron de ganar miserias, de tener mucha responsabilidad y que eso no sea reconocido, y menos en pandemia, donde se está trabajando tanto y tan mal».

María Inés Figueroa, Hemoterapia. Policlinico Central
«Yo trabajo como empleada monotributista. Cobro $29.000. La situación es desastrosa. No tengo derechos laborales, ni aguinaldo,ni vacaciones. Y en esta situación hay cientos de municipales en Matanza.
Creo que la lucha que tenemos que dar es colectiva. En unión con los hospitales y organizaciones que acompañan. Para visibilizar esta situación que llevaron los gobiernos».

Mario Candoti, delegado Policlínico Central
«A mis compañeros/as quiero decirles que no tengan miedo, que salgan a pelear. Es la única herramienta que tenemos para hacer valer los derechos laborales. Para tener sueldos dignos, para tener mejores condiciones de trabajo y tener un futuro mejor en nuestra carrera Municipal».

Graciela Amarilla, delegada del Hospital del Niño
«Yo les pregunto si no les da bronca, con el pluriempleo que tenemos los enfermeros que nos obligan a no tener vida. Estamos haciendo una tarea esencial y ahora se nota más en la pandemia. La enfermería es una profesión. Cumplimos los requisitos para ser considerados profesionales y la verdad, es que al ver el trato salvaje que recibimos los esenciales, me indigno y lo que yo digo es que sí me tengo que enfermar y morir prefiero hacerlo reclamando y peleando y no morirme sometida.»

 

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Redoblar la movilización para derrotar la ofensiva minera https://mst.org.ar/2021/02/10/redoblar-la-movilizacion-para-derrotar-la-ofensiva-minera/ Wed, 10 Feb 2021 21:08:52 +0000 https://mst.org.ar/?p=29419 El jueves 4 de febrero el pueblo de Chubut marcó un nuevo hito en el enfrentamiento al proyecto megaminero de Arcioni, Fernández y compañía. Miles inundamos las calles y tiramos abajo la sesión convocada para el viernes 5. Fruto de este proceso de movilización incluso el gobierno sufrió un nuevo revés, en este caso judicial, ya que la Justicia desarchivó una causa por falsedad ideológica del gobierno. Pero la lucha continúa, preparemos con fuerza desde cada asamblea nuevas acciones y vayamos por una huelga general socioambiental para tirar abajo el proyecto de zonificación minera y derrotar el plan de Arcioni y sus socios.

Escribe: Juan Aquino

A fines de 2020 el pueblo de Chubut obtuvo un importante triunfo con su movilización, logrando durante semanas paralizar a la Comisión de Recursos Naturales, Desarrollo Económico y Medio Ambiente, que debía elaborar el dictamen para el tratamiento del proyecto 128/20 de zonificación minera. Esta victoria significó un duro golpe al gobierno de Arcioni y al conjunto del régimen. En un vano intento de revertir la situación, Arcioni convocó sobre diciembre a una movilización pro-minera encabezada por las burocracias de Camioneros, UOCRA y Petroleros, pero finalmente se trató de una acción totalmente reducida, desdibujada y sin capacidad de incidir. El año pasado cerró así con una batalla ganada por el pueblo.

Pero rápidamente, promediando enero, el presidente Alberto Fernández convocó a Arcioni y su vice Sastre a reunirse en Buenos Aires para darle un nuevo impulso a la ofensiva extractiva y se desarrollaron las llamadas mesas de debate, en las que el gobernador y su gabinete se reunieron con la Federación Empresaria del Chubut (FECh), la Cámara de Proveedores Mineros, las Cámaras de Comercio de la región y la Unión Industrial de Chubut, entre otros. Una tertulia de amigos para avalar el proyecto.

Luego Alberto dijo estar “sorprendido” de que aún no se haya aprobado la zonificación minera y llegó el tirón de orejas al presidente del PJ chubutense Carlos Linares y al Intendente de Comodoro Rivadavia, Juan Pablo Luque, para que habiliten los votos necesarios en la Legislatura. Así llegamos al enfrentamiento de la última semana, en la que el gobierno provincial y sus legisladores, en acuerdo con Juntos por el Cambio y el PJ se disponían a dar el zarpazo. Sin embargo, los miles en las calles de Chubut y el país, con acciones destacadas en el valle y la costa de la provincia, significaron un nuevo parate al proyecto.

Nacionalizar la lucha

El jueves 4 además de movilizarnos en toda la provincia tuvo lugar una jornada plurinacional impulsada por la Unión de Asambleas de Comunidades de Chubut (UACCh) y por la Coordinadora Plurinacional Basta de Falsas Soluciones (BFS). Con movilizaciones, cortes y asambleas en más de 20 distritos de distintas provincias y una gran acción en CABA, la balanza se torció (al menos por ahora) a favor del pueblo chubutense.
Es el momento de profundizar la coordinación nacional para rodear de solidaridad a nuestra provincia, es una pelea que de ganarse, fortalecerá todas las luchas socioambientales en curso, impactando sobre el plan extractivo de Fernández y los capitalistas.

Por una marea verde socioambiental

La presión del pueblo movilizado condiciona a todos los actores de la política tradicional. Así fue que para la última marcha provincial la Asociación de Trabajadores de la Educación de Chubut (ATECh) y las CTA convocaron a parar por 48 hs los días 4 y 5. Pero para derrotar este plan de entrega hace falta profundizar ese camino de unidad de las asambleas y la clase trabajadora. Las centrales y sindicatos deben convocar a asambleas para organizar la participación de sus miles de afiliados en este proceso de lucha decisivo; poner todos los recursos de sus organizaciones para garantizar la más amplia convocatoria para parar y movilizarse de punta a punta de la provincia. El ingreso a esta pelea de manera organizada de les trabajadores de los gremios privados es fundamental. En todas las asambleas y movilizaciones de la provincia participan molecularmente trabajadores del petróleo, el aluminio y la pesca, entre otros. Quebrar el pacto pro-minero de las burocracias de sus gremios, así como de Camioneros y la CGT de conjunto es muy necesario. A la vez, en la medida que aquellas castas enfeudadas no dan el brazo a torcer, hay que impulsar autoconvocatorias para viabilizar la bronca de las bases contra la megaminería y frente al ajuste en curso, que durante 2020 contó con severas reducciones salariales y suspensiones en la mayoría de los sectores antes mencionados.
Las primeras coordenadas para empezar a transformar nuestra provincia implican tirar abajo el proyecto 128/20 y conquistar la ley de Iniciativa Popular, proyecto presentado en tiempo récord por las asambleas y que contó con el aval de más de 30 mil chubutenses para prohibir la megaminería en todas sus fases. El camino para lograrlo es la unidad de todos los sectores de la clase obrera ocupada y desocupada, las asambleas ambientales, organizaciones de mujeres y disidencias, en una gran huelga general socioambiental, en defensa del agua, el territorio y la vida. A ello apostamos desde la Red Ecosocialista y el MST en el Frente de Izquierda y de Trabajadores Unidad para derrotar el proyecto de Arcioni y Fernández e ir por todos los cambios que hacen falta.

Megaminería y el proyecto de Alberto. La punta del iceberg.

Ya no es novedad que Alberto Fernández junto a Arcioni y el Frente de Todos tienen como uno de los objetivos prioritarios de su gobierno intentar por todas las vías avanzar con la zonificación minera en la meseta de Chubut. Explícitamente se encargan de dejar en claro que la expansión de la megaminería en el país es uno de sus primeros planes en pos de generar los dólares necesarios para pagar la fraudulenta deuda externa nacional con el FMI y demás acreedores, así como también las deudas provinciales. En su intento de ganar esa estratégica batalla podemos decir que hacen las mil y unas. Una de las últimas fue la de la visita del ministro de Desarrollo Productivo Kulfas, el secretario de Minería y ex gerente de la Barrick Gold, Hensel a la mina Veladero, en San Juan. Hablaron de “minería con un modelo inclusivo y sustentable”, de los “elementos de tecnología avanzada” y una montaña más de eufemismos y doble discurso para embellecer la nefasta actividad extractivista de esa provincia.
La sed de beneficiar a las empresas imperialistas lleva a precarizar más la vida, las fuentes laborales y hasta la naturaleza. Ese es su plan estratégico.

Nuestros bienes comunes, la gallina de huevos de dólares

El avance megaminero no es el único camino que AF quiere tomar. Tal como lo son los proyectos extractivistas, están en momento de “exploración” y descubrimiento de mayores emprendimientos que les permitan a los capitalistas seguir en su mar de privilegios y viviendo a costa nuestro.

En Argentina y en América Latina son varios los frentes de depredación que hay en funcionamiento y tienen en mente avanzar a más. Las técnicas de expansión del agronegocio, la instalación de mega granjas, el fracking y el desarrollismo inmobiliario son la hoja de ruta a seguir y que encubren bajo los términos de nuevas tecnologías. Incluso la “actualización” de las condiciones laborales entran en el mismo paquete ecocida que no son más que mayor precarización.

Para enfrentar a los gigantes, unidad

Sin dudas, el pueblo de Chubut es ejemplo de que luchando se puede ganar.
Con la Red Ecosocialista y el MST queremos plantear la necesidad de impulsar esta batalla en todos los terrenos. La lógica para los distintos territorios es la misma: si genera ganancia, se avanza sin importar nada. Por eso, estamos en un momento decisivo para defender todos nuestros recursos naturales. La coordinación y unidad de las distintas luchas socioambientales nos va a dar más fuerza para ganar más peleas. En el último período, el amplio movimiento en defensa de los bienes comunes logró ganar batallas importantes, marcando el camino de una creciente marea verde socioambiental que tiene todo el potencial para seguir desarrollándose y consolidarse. Por otro lado, la unidad no sólo tiene que ser de los sectores que componemos el heterogéneo colectivo socioambiental, sino también integrar todas las luchas de les trabajadores y sectores populares. Además, creemos que la pelea debe implicar de fondo pelear por reorganizar las reglas de producción y consumo en base a las necesidades sociales, sanitarias y alimentarias de las mayorías y en una relación amigable con la naturaleza. Ellos vienen por los bienes comunes y nuestra calidad de vida, la batalla es dura, pero no imposible de ganar, por eso la unidad para pelear por un sistema mejor es más indispensable que nunca. Vayamos por todo.

Leiza Benitez

Dos proyectos para Chubut: el de Arcioni y Fernández o el de la Izquierda

La dilatada crisis de Chubut pone una y otra vez de manifiesto la irracionalidad desde el punto de vista social, de la acumulación parasitaria capitalista y lo agotado de un régimen ajeno a las necesidades mayoritarias.

Los endeudamientos por más de USD 650 millones contraídos por los gobiernos de Das Neves, Martín Buzzi y nuevamente Das Neves en su último mandato, significaron una sentencia de muerte para la economía provincial. Máxime cuando no hubo ningún control de a dónde fueron a parar dichos préstamos; y hoy aun habiendo pagado religiosamente durante varios años con las regalías petroleras supera los USD 1.000 millones. Hoy, con una crisis económica que arroja a miles a la pobreza, con les trabajadores estatales recién cobrando el salario de diciembre y sin haber percibido la mayor parte del aguinaldo 2020, y una crisis sanitaria que puede llevar al colapso al sistema de salud en los próximos meses durante una segunda ola de COVID, Arcioni y Alberto Fernández plantean que para salir de la crisis debemos profundizar el mismo camino que nos trajo hasta acá: ajustar, no solo en base al pago diferido de los salarios, sino con techo paritario y desguace de las conquistas de les trabajadores; dar un salto en el extractivismo, imponiendo (a punta de garrote si hace falta) la megaminería; y esto con el objetivo de capturar los dólares necesarios para el pago de la fraudulenta deuda con los buitres extranjeros y seguir beneficiando a las corporaciones. Está claro que el gobierno y sus socios no tienen un plan B, por eso hace décadas insisten en una misma orientación aún a pesar de que carecen de licencia social para llevarla adelante.

Lo que hace falta es exactamente lo opuesto, poner en el centro las necesidades obreras y populares en una relación sustentable con el medioambiente. Partir de la suspensión e investigación de la deuda externa, para avanzar en un default soberano; aplicar impuestos progresivos las grandes fortunas, para que la crisis la paguen PanAmerican Energy, Aluar, Benetton, las pesqueras, grandes cadenas de Supermercados y Casinos y no el pueblo trabajador. Para redireccionar todos esos recursos a hacer frente a las dos crisis, la sanitaria, garantizando personal y presupuesto suficiente para enfrentarla, a la vez unificando el sistema de salud con centralidad estatal; y la crisis económica, garantizando el pago en tiempo y forma del salario estatal y la infraestructura necesaria, con protocolos de verdad (discutidos por les trabajadores de la educación y la comunidad educativa) para garantizar una vuelta a la presencialidad segura para todes.

La megaminería no es la salida a la crisis, por eso hay que derrotar el proyecto de zonificación e imponer con la movilización sostenida la aprobación de la Iniciativa Popular. La estatización de los recursos estratégicos como el petróleo, la producción de aluminio, la pesca y el territorio en manos hoy de las corporaciones es fundamental para elaborar una transición hacia una nueva matriz energética y productiva en clave eco-socialista. Que garantice trabajo para todes, menos horas, pero con un salario igual a la canasta familiar, y produciendo lo socialmente necesario en armonía con el medio ambiente.

Ninguna de estas medidas vendrá de la mano de Arcioni, Fernández ni la derecha. Más allá de algún matiz discursivo, todos ellos garantizan la perpetuidad de este modelo anti popular y de saqueo. Por eso, al igual que la mayoría de les compañeres que se movilizan en toda la provincia, sostenemos que Arcioni y todo su modelo se tienen que ir. Pero para esto no alcanza con un cambio de figuritas. Sastre, su gabinete y todas las variantes del peronismo legislativo o al frente de las conducciones gremiales, así como Juntos por el Cambio, son cómplices. Ellos y el gobierno nacional son quienes garantizan la gobernabilidad. Para llevar adelante las transformaciones urgentes que demanda Chubut hace falta impulsar un proceso Constituyente libre y soberano, en el que sean las mayorías obreras y populares movilizadas las que deliberen y decidan, para refundar Chubut sobre nuevas bases, sin ajuste, extractivismo ni represión, en el camino de preparar un gobierno de les que nunca gobernamos, les trabajadores y el pueblo.

Solo la izquierda levanta las propuestas que hacen falta para emprender ese camino. Por eso, fortalecer el MST y el FIT Unidad de cara a los desafíos que se vienen es una tarea de primer orden. Sumate.

J. A.

La movilización condiciona a la Justicia y pone nervioso a más de uno

A fines del 2020, en el marco de las enormes movilizaciones y acciones que se dieron a lo largo de la provincia para frenar la embestida de Arcioni y Fernández, tuvieron lugar presentaciones judiciales contra el gobernador, por un lado, por “falsedad ideológica” al haber fundado el proyecto 128/20 de zonificación minera en informes falsificados al CONICET. Por otro lado, tuvo lugar en Esquel una presentación en el Juzgado Civil, Comercial y Laboral consistente en solicitar que se dicte una “medida autosatisfactiva”, por considerar que el proyecto de zonificación minera 128/20, presentado por el ejecutivo provincial es inconstitucional. Días más tarde, para sacarse el peso de encima, la Jueza Arbilla de Esquel se declaró incompetente y envió la presentación al Superior Tribunal de Justicia de Chubut. Pero éste también resolvió declararse incompetente y devolver la presentación al juzgado de origen.

El 4 de febrero, en el marco de las multitudinarias protestas en toda la provincia y varias ciudades del país, al triunfo de tirar abajo una vez más la sesión legislativa, se sumó horas más tarde la resolución de la jueza, que decreta de oficio, como medida cautelar la suspensión del tratamiento del Proyecto de Ley 128/20 hasta tanto se resuelva la cuestión de fondo”.

Este nuevo escollo para los planes extractivistas de Fernández y Arcioni, un logro de la movilización socioambiental, produjo la reacción en caliente del gobierno provincial, que ya apeló la medida, pero también la embestida de personajes como Aníbal Fernández. En un extenso hilo de twitter, el ex jefe de gabinete kirchnerista y hoy interventor de Yacimientos Carboníferos Río Turbio, calificó de “burrada inigualable” la decisión de la jueza alegando que es de “una gravedad institucional inusitada” y pidió para ella el juicio político, por impedir que se reúna la Legislatura para “cumplir con el mandato del pueblo” (sic). Lo que olvida misteriosamente este otro Fernandez, es que justamente la Legislatura con su variopinta aunque patronal composición, impulsada por Arcioni y Alberto, se propone a avanzar en contra del mandato popular mayoritario que ya ha manifestado su negativa a los emprendimientos megamineros. Nada ha mencionado Aníbal sobre los derechos vulnerados sistemáticamente en la provincia los últimos tres años, ni el fraude electoral de Arcioni, ni el fraude legislativo de la primera Iniciativa Popular en 2014. En definitiva, la institucionalidad que defiende Aníbal, como el PJ local con sus mediaciones, es la de las corporaciones.

Hernan Mondino

 

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Nuestra hoja de ruta. Crece la marea verde socioambiental https://mst.org.ar/2020/11/11/nuestra-hoja-de-ruta-crece-la-marea-verde-socioambiental/ Wed, 11 Nov 2020 18:59:58 +0000 https://mst.org.ar/?p=29144 911, estamos en emergencia. La complicidad estatal que encabezan los gobiernos junto a los empresarios nos está llevando al colapso. Sabemos que el Estado extractivista es responsable, por eso decimos: ¡basta! La marea verde llegó para quedarse, ¿cómo la seguimos?

Escriben: Leiza Benitez y Nacho Mancini

¿Cómo fue el surgimiento de Basta de Falsas Soluciones? Sin duda alguna, el gran paso que significa la creación de la coordinadora nacional BFS se lleva las cinco estrellas en este panorama. La maduración del movimiento socioam-biental logró conformar un espacio que incluye a organizaciones y colectivos socioambientales -como nuestra Red Ecosocialista- orgas antiespecistas, asambleas territoriales y partidos políticos de izquierda de todo el país. Los debates fraternales, los espacios democráticos de asamblea y la toma de decisiones por consenso, son las actividades cotidianas que nos permitieron dar cuerpo a la organización de distintas acciones plurales y unitarias.

Es importante destacar que la consolidación de la coordinadora se fue gestando al calor de la lucha callejera y del surgimiento del nuevo eco activismo mundial contra el cambio climático, que tiene a la juventud en primera línea.
Hagamos un pequeño recorrido de los hechos que fueron marcando el precedente de BFS:
Diciembre del 2019, Mendoza. El gobernador de Cambiemos Suárez mandó a la legislatura provincial la modificación de la ley 7722 que regula la actividad minera prohibiendo el uso sustancias tóxicas. La bronca del pueblo mendocino se hizo sentir. Caravanas históricas, cortes de ruta, movilizaciones que enfrentaron la represión policial e incluso con festejo navideño en las calles, logramos frenar el intento de la instalación megaminera en la provincia. Esta pelea dejó la enseñanza de que ante todo aparato y escepticismo, se puede ganar.

Como siempre, ante la crisis, los políticos tradicionales
aprovechan para intentar avanzar en medidas que protejan las ganancias capitalistas. En ese sentido, Alberto Fernández puso en marcha las medidas para el Plan 2020-2030 de avanzada extractivista para recaudar dólares para la deuda. Es así como surge el acuerdo porcino con China. La noticia del intento de instalación de megafábricas porcinas rápidamente generó rechazo en el movimiento socioambiental. Lograr poner freno a ese negociado lleno de secretismos, nos llevó a coordinar acciones de todo tipo. La destacada jornada nacional del 25A que gritaba «basta de falsas soluciones» demostró que no íbamos a parar hasta derrotar el acuerdo. En CABA, la provocación de la policía al intentar detener a dos pibas por dibujar un chanchito con un fibrón, sólo logró generar más bronca y resistencia hasta que finalmente tuvieron que retroceder. Luego de esa jornada, el gobierno anunció que postergaba la firma del acuerdo hasta noviembre, un primer triunfo para esta ola verde.

El 25S, huelga mundial por el clima tuvo otra nueva gran jornada de alcance nacional, ya diciendo «Ni en noviembre, ni nunca». No nos íbamos a quedar con el pequeño impasse propuesto por el gobierno para intentar dividir al movimiento y así debilitar la lucha. La marcha que recorrió los principales puntos del poder político, levantó el reclamo ante el cambio climático y contra el extractivismo.

La defensa de los humedales y el freno a los incendios provocados que iniciaron en las islas del Delta de Paraná y se extendieron a catorce provincias del país, provocó un fuerte impulso a las movilizaciones a pesar de la cuarentena. Con este recorrido ya no se podía esperar más: era necesario avanzar en la consolidación de un espacio plural y unitario.
#911. Una demostración de fuerza nacional.

La jornada tuvo distintas expresiones en todo el país. En Capital Federal se realizó una movilización a Plaza de Mayo con festival artístico y vigilia. Antes, un enorme operativo policial quiso provocar la columna e impedir su ingreso, pero no logró frenar la movilización que se plantó al canto de «que se vayan todos» y finalmente tuvo que abrirse. El movimiento socioambiental copó la plaza.

Otro destacado de la movilización que salió del Obelisco, fue la presencia de una nutrida delegación de las familias y la Comisión de Escuelas contaminada por Klaukol de La Matanza.
En sintonía con esa acción central, desde el norte hasta la Patagonia las más diversas expresiones del movimiento socioambiental se manifestaron en los centros políticos de las principales ciudades, dónde con la Red participamos activamente con intervenciones y nutridas columnas. Este marco nacional de acciones constituye un dato relevante, teniendo en cuenta la decisión del gobierno nacional de avanzar en convenios bilaterales por provincia con China, intentando fragmentar la lucha. Por eso, la existencia de un potente movimiento con expresiones en todo el país es la garantía de continuidad de las medidas de fuerza para enfrentar este artilugio del Frente de Todos y la avanzada del modelo extractivista.

El Rosariazo ambiental

Mientras se coordinaban las distintas acciones que culminarían en el #911, Rosario decidió iniciar un acampe por tiempo indeterminado el 2 de noviembre en la Plaza San Martín, frente a la gobernación. La acción fue impulsada por Autoconvocadxs por los Humedales y construida en asambleas previas. Pero, ¿cómo se llegó hasta aquí?
El movimiento de lucha socioam-biental en la ciudad atravesó distintos momentos. Al comienzo, se dio un pico de movilizaciones en contra de las quemas llegando a una marcha por la ciudad y posterior corte del puente Rosario-Victoria con unas 5 mil personas. La expresión de ese movimiento fue la Multisectorial Humedales, que aglutinó a distintos activistas independientes, colectivos socioambientales y organizaciones políticas. Con el devenir de las quemas, los altos y bajos de la lucha, la Multisectorial atravesó distintos debates de funcionamiento interno y de posicionamiento político ante los gobiernos y la justicia. En los hechos, fue madurando un proceso de burocratización y personalismo desde arriba, motorizado centralmente por el PCR (Frente de Todos) y algunos referentes allegados a esa organización, que defendían una línea de trabajar «codo a codo» con los gobiernos para combatir las quemas, priorizando la pelea institucional en desmedro de las acciones de calle decididas democráticamente en asamblea.

Ante eso surge Autoconvocadxs por los Humedales, un colectivo diverso que reúne activistas que participan en la Multisectorial y otres que se incorporaron por fuera, junto a organizaciones de izquierda como nuestra Red Ecosocialista y el MST. Las primeras acciones del espacio consistieron en mantener el corte del puente Rosario-Victoria, y progresivamente se fue construyendo la acción del acampe con el objetivo de señalar una serie de denuncias y exigencias a los tres niveles del poder político, legislativo y judicial.
La acción que comenzó el lunes 2 de noviembre, tuvo su primera batalla el miércoles 4 a la mañana cuando efectivos de la policía provincial, más personal de la guardia urbana municipal se acercaron al acampe para intimidar a les activistas y presionar para que levanten las carpas. La resistencia de Autoconvocadxs junto a la rápida solidaridad de organismos de derechos humanos y abogades que se hizo presente, logró frenar esa provocación y a la tarde se convocó a una asamblea abierta que reafirmó la continuidad del acampe, recibiendo mayores adhesiones. Ese mismo día también -para llenar de contenido y defender la medida de fuerza- desde la Red Ecosocialista organizamos un conversatorio con eje en soberanía alimentaria y modelo de país, que fue muy concurrido y despertó mucho intercambio entre les presentes.

Perspectivas

El sábado 7 se realizó en Rosario una asamblea conjunta entre Autoconvocadxs y la coordinadora Basta de falsas soluciones, para organizar el festival que culminó en la exitosa jornada del 9 de noviembre con talleres, paneles de debate, musiques y feriantes. Este trabajo conjunto demostró en los hechos la potencialidad de unir y articular los distintos espacios de lucha socioam-biental en la ciudad, con activistas honestes de la Multisectorial, Autoconvocadxs y la coordinadora BFS, alrededor de un programa que sintetice la exigencia de terminar con el modelo extractivista que está avanzando sobre las tierras quemadas, la Ley de humedales sin trampas y la oposición a la instalación de mega factorías porcinas en la provincia. En el mismo sentido se vienen desarrollando asambleas para coordinar en los territorios y también nacionalmente.

De ahora en adelante, deberemos debatir fraternalmente un primer balance del acampe y cuál es la perspectiva, sin caer en fetiches de las medidas de fuerza sino ordenarnos por si sirven o no al avance de la lucha.

Activá con nosotres

Desde la Red Ecosocialista, confiamos plenamente en la fuerza de esta marea verde socioambiental dispuesta a ir hasta el final contra los planes extractivistas de gobiernos y corporaciones. Este nuevo momento, plantea una serie de tareas que es importante discutir y empezar a llevar cabo. En primer lugar, la exitosa jornada del 9 demuestra el salto de calidad que implica haber conformado la Coordinadora BFS, con el potencial de unir en la diversidad las luchas, bajo una plataforma común y un plan de acción orientado a radicalizar y ampliar las medidas para torcer las relaciones de fuerzas a nuestro favor. Todo esto debatido democráticamente por el conjunto del activismo, y cuando no haya acuerdo apelar a los consensos. En segundo lugar, está planteado pasar de la protesta a la propuesta, construir un plan b alternativo por una Argentina sin agrotóxicos, megaminería, fracking, ni factorías ni especulación inmobiliaria. Creemos necesaria una reforma agraria integral, tierra para trabajar y vivir como derecho elemental. Cambiar el agronegocio por agroecología planificada y a una matriz energética en base a limpias y renovables. Es decir, una salida anticapitalista y ecosocialista con la mayoría social trabajadora como centro movilizador de esa propuesta. Para esa tarea estratégica nos organizamos en asambleas abiertas de debate y acción, incorporando valioses activistas a esta trinchera. Te invitamos a activar con nosotres. ¡Es ahora!

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El modelo productivo del Frente de Todos. Extractivismo explícito https://mst.org.ar/2020/10/28/el-modelo-productivo-del-frente-de-todos-extractivismo-explicito/ Wed, 28 Oct 2020 17:45:41 +0000 https://mst.org.ar/?p=29073 Bajo el discurso de “crecer para pagar”, el plan del Frente de Todos, de saqueo y contaminación, se profundiza día a día. Incendios provocados, más transgénicos y agronegocio, megaproyectos inmobiliarios y, el inconsulto, acuerdo porcino son algunos de los ejemplos que tomaremos en esta nota.

Escribe: Leisz Benítez

“Por más verdes que se vistan, todos son extractivistas” expresó uno de los carteles de las históricas movilizaciones en el marco de la Huelga Mundial por Clima del 2019. El movimiento socioambiental irrumpía nuevamente en la agenda mundial con los Friday For Future contra el cambio climático.

En Argentina, se transitaba por las elecciones presidenciales y se veía cómo Macri ingresaba a la terapia intensiva de la política argentina por el chau, chau, adiós que amplias franjas le habían hecho.

Intentando estar del otro lado, se veía a un Alberto Fernández uniendo a sectores del posibilismo, de la denominada Izquierda Popular, junto a lo peor de los sectores empresariales, de la Iglesia y abiertamente extractivistas. Todo para preparar un gran pacto que permita seguir con el plan que el capitalismo tiene para los países de Latinoamérica: extraer todos los recursos posibles a bajo costo en beneficio de los países imperialistas.

Para muestra basta una imagen: los que siguen tomando las decisiones sobre las estrategias productivas del país son viejos conocidos, responsables de verdaderas catástrofes ambientales de los últimos años.

Algunos ejemplos: recientemente trasladado a Neuquén, en la Secretaría de Minería tenemos a Alberto Hensel, lobbista de la Barrick, fanático megaminero y de la modificación de la ley de glaciares. Un personaje conocido por los pueblos contaminados como Jáchal en San Juan. En el Ministerio Nacional de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Felipe Solá. Responsable del ingreso de la soja transgénica al país en los ’90. Es el actual impulsor del acuerdo porcino con China y, por ende, responsable de nuevas pandemias.

A la cabeza del Ministerio de Medioambiente está Juan Cabandié. El exministro que algunos pueden catalogar parte del ala progre pero, la realidad es que, ante el ecocidio de medio país literalmente prendido fuego solo llegó al territorio a posar de brigadista para, luego, publicar fotos en sus redes sociales con el llamado a que “se terminen los incendios intencionales” dejando de lado su responsabilidad, y sin realizar ninguna acción eficaz.

En fin, en la composición del Frente de Todos es mayoritaria y dominante la orientación extractivista. Nada que envidiarle a Cambiemos; sólo un doble discurso que se intenta vestir verde.

De concentración de tierras y agronegocio

Según los datos del Censo Nacional Agropecuario 2018 (CNA), que se publicaron a inicios de este año, la profundización de la concentración de tierras implica que menos del 2% más rico concentra el 36% de la tierra cultivable -unos 57 millones de hectáreas- y que el 55% más pobre, tiene sólo el 2,25% de la tierra, -casi tres millones de hectáreas-. Además, el informe evidencia de que este desplazamiento de control de las tierras se viene aumentando en los últimos 30 años. Lo cual impide cualquier posibilidad de decidir democráticamente qué producir.

Por si esto no fuera suficiente, en un comunicado publicado hace días por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, se anunció la financiación y la habilitación de uso de más de un millón de hectáreas que estaban excluidas para uso agrario. Esta medida se enmarca en la puesta en marcha del plan agroindustrial 2020-2030; que tiene como estrategia generar ingreso de dólares para que permitan cumplir con los pagos al FMI. Otra ayuda del gobierno a los grandes del campo es la baja en las retenciones de soja, medida con la que sólo cede ante la especulación de los sojeros. Estos empresarios guardan los granos que son para la exportación esperando aumentos en el precio oficial del dólar y, así, generar más ganancia. Se estima que hoy acumulan tres veces la cantidad de dólares que hay en la reserva del Banco Central Argentino. Es claro que el sector empresarial del campo no la pasa nada mal: concentra la mayor parte de tierras de producción, reciben “ayuditas” del Estado y, si se quejan, se les cede con beneficios, o recules vergonzosos como en el caso Vicentin.

¿Alimentación saludable? Bien, gracias

Continuando con el plan 2020-2030 llegan los transgénicos. Mediante boletín oficial, el gobierno nacional anunció la autorización para el uso del trigo transgénico HB4. Antes de hablar de qué se trata, hagamos un recorrido sobre el uso de este tipo de semillas modificadas genéticamente.
Ingresados al país, de la mano del antes mencionado Solá, transgénicos como la soja RR prometían acabar con el hambre del mundo. 1996 fue el año para “La Revolución Verde”, iniciativa festejada por Menem y empresarios del campo que permitió el ingreso masivo de semillas que resisten a poderosos agrotóxicos, como el comercializado por la multinacional Monsanto, el glifosato Roundup. El herbicida se rocía en avionetas sobre los cultivos para eliminar malezas que puedan entorpecer el crecimiento de la futura cosecha. Las fumigaciones matan mucho más que algún yuyo molesto, contamina aire, acaba con la fauna autóctona y destruye la tierra.

Investigaciones como las de Andrés Carrasco -ex presidente del CONICET y ex director del Laboratorio de Embriología Molecular de la UBA- muestran el impacto negativo en la calidad de salud humana que deja el uso de agrotóxicos como el glifosato. La investigación y denuncia de Carrasco y los pueblos fumigados nunca fue escuchada.
El impulso del uso de agrotóxicos no fue sólo mérito del menemismo. En 2012, Cristina Fernández de Kirchner mantuvo reuniones con CEO‘s de la multinacional Monsanto. El objetivo del gobierno “Nacional y popular” era poner en pie una mega planta de producción de maíz transgénico en Malvinas Argentinas, Córdoba. Desde Nueva York, Cristina anunció la iniciativa y, de paso, elogió el uso de transgénicos y a Monsanto.

Finalmente, el intento de instalación de Monsanto en Malvinas Argentinas fue truncada por la inmensa lucha que dieron los vecinos de la Asamblea Malvinas Lucha por la Vida.
El uso de los transgénicos se defiende gobierno tras gobierno. Teniendo como consecuencia, una hegemonía casi absoluta en el uso de este tipo de semillas para el monocultivo.
Hoy, a casi 30 años de esa primera soja RR -la promesa biotecnológica- somos el tercer país con más hectáreas con sembrado transgénico del mundo. Sólo nos superan Estados Unidos y Brasil en el ranking. Con este mérito, volvamos a la aprobación del trigo HB4.

Impulsado por el grupo Bioceres -empresa líder en distribución de semillas-, este transgénico es resistente a las sequías y a potentes agrotóxicos. La investigación inicial del trigo transgénico se desarrolló en la Universidad Nacional del Litoral. Gracias al lobby empresarial con los planes de estudios de la educación pública.

El HB4, es capaz de resistir al glifosato y al glufosinato de amonio. Estos herbicidas, pueden usarse en las plantaciones sin que sufra ningún daño la producción.

El dato más alarmante en este punto es que, la luz verde para el trigo HB4 fue prendida por primera vez en el mundo en Argentina. Con expectativas de acrecentar rápidamente la frontera de producción para el ingreso de dólares con el fin de pagar la odiosa deuda externa.

Un caso más que muestra que lo que importa son las ganancias, por sobre la vida y la salud de los pueblos.

¿Ciudad Ecofriendly?

La ciudad de Buenos Aires, la cuna de Cambiemos, la histórica de “oposición” al PJ, no se queda atrás en el tema extractivismo. Con grandes inversiones en publicidad y obras de cartón, Larreta se muestra como un político “eco amigable”. Bicisendas, containers y cartelería verde es parte del paisaje de la ciudad de la furia. Pero la pintura verde se diluye cuando empezamos a indagar las acciones del gobierno porteño. El cemento, el hacinamiento en pequeños departamentos y la falta de espacios verdes son algunos de los sufrimientos que genera el extractivismo urbano.

En CABA hay disponible, la tercera parte de espacio verde que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS). Plazas cementadas y megaproyectos inmobiliarios son el motivo de esta crisis. “Queremos parques en la ciudad, no negocios”, fue la convocatoria para frenar la ley que proponía Larreta de privatización del complejo Costa Salguero para la construcción de torres de lujo. Las acciones callejeras y los escraches virtuales lograron que la justicia acepte una cautelar para suspender la venta del complejo. De todas maneras, los negociados inmobiliarios siguen al acecho de hacerse de infraestructura valuada en dólares que les permita seguir generando ganancias, en base a especular con el déficit habitacional.

Este tipo de políticas no son nuevas del espacio político de los globos amarillos. Ya con Macri y con el rabino Bergman como ministro de ambiente y desarrollo sustentable la cosa era bastante escandalosa.

La imagen de Bergman vestido de árbol será imborrable. Tampoco nos podemos olvidar del “lo más útil que podemos hacer es rezar, además de trabajar” cuando fue consultado por la baja de presupuesto para prevenir incendios forestales.
Si volvemos a la cuna del macrismo, no podemos olvidar la lucha de trabajadores y usuarios del subte contra el asbesto, un material altamente cancerígeno prohibido en Argentina en el 2001. A pesar de la prohibición, los vagones con asbesto son comprados en el 2011 a Madrid por Macri. Gracias a las denuncias de los trabajadores, se supo que el 30% de las instalaciones de transporte subterráneo contiene material cancerígeno. Con la lucha, lograron que algunas formaciones sean removidas, aunque hoy siguen las condiciones insalubres para los trabajadores y usuarios de ese transporte.
Otras medidas emblemáticas fueron las de las bajas en las retenciones a la soja y a la megaminería. Todas medidas que, de eco friendly, no tienen nada.

Vaca Muerta una vez más

El yacimiento Vaca Muerta, ubicado en Neuquén, es uno de los ejes centrales del extractivismo. Con el título de combatir la crisis energética, el proyecto de producción de gas no convencional es una de las principales hojas de ruta de Alberto Fernández.

Bajo la reciente presentación del Plan Gas que destinará 1.491 millones de dólares para la explotación del yacimiento neuquino mediante el método fracking, el intento de explotar Vaca Muerta como salvataje económico, vuelve a estar en primera escena una vez más.

La insistencia con Vaca Muerta no viene de ahora. Ya en el 2013, Cristina Fernández firmó un acuerdo lleno de secretismos con Chevron. Una vez más, el discurso cantaba en nombre del progreso y la realidad estaba plagada de beneficios a la multinacional extractivista.

Recordemos que está ampliamente demostrado que el proceso de fracking conlleva un gran número de perjuicios ambientales a corto y mediano plazo.

Volviendo al 2020, no podemos olvidar el decreto que habilitó poner nuevamente en funcionamiento a la megaminería, por ser nombrada como actividad esencial en plena cuarentena, mientras que en los barrios se desplegaron fuertes operativos represivos hacia los trabajadores.

No es el fuego

Las aterradoras imágenes sobre los focos de incendios del país realmente son impactantes.
Este año, sin dudas va a quedar para la historia por tener medio país prendido fuego. Catorce provincias afectadas por las quemas intencionales. Los humedales del Delta del Paraná y el bosque nativo en la provincia de Córdoba, son alguno de los lugares que viven un real ecocidio.

Sobre esta situación desesperante las declaraciones y el accionar del gobierno nacional fue casi nulo. La intervención de Cabandié se redujo a hacer algunas declaraciones mientras posaba para las redes sociales. El gobernador de Córdoba Schiaretti y sus funcionarios, de manera provocadora atribuían a la responsabilidad individual la catástrofe. El mismo Máximo Kirchner presentó un proyecto para modificar la ley de incendios y prohibir el uso comercial de las zonas incendiadas. Medida totalmente insuficiente ya que no previene ni sanciona a los responsables materiales del ecocidio, además de ya estar prevista en las leyes vigentes; exponiendo la ignorancia y oportunismo de Máximo.

En contraposición a la casta política se encuentra la solidaridad del pueblo. En defensa de los humedales se vieron masivas jornadas con corte de rutas de los vecinos de Entre Ríos y Santa Fe. Combatiendo las gigantes llamas en las sierras de Córdoba se encontraban nuevamente los vecinos del lugar poniéndose, junto a brigadistas voluntarios, a la cabeza de apagar los focos de incendios. Por el otro lado, diversas organizaciones socioambientales organizamos colectas para enviar a bomberos voluntarios mientras denunciamos la responsabilidad política del desastre en curso.
“Dónde hubo fuego, negocios quedan” dijo nuestra legisladora Luciana Echevarría de Córdoba para denunciar los intereses que escondían las quemas intencionales. El desarrollismo inmobiliario y agroindustrial son los sectores más interesados en utilizar rápidamente las tierras arrasadas por el fuego.

La nueva chanchada de Solá

En la desesperación por conseguir dólares para el FMI y como parte de toda una orientación extractivista llega este mega proyecto que el gobierno quiere cerrar.
Una vez más, con secretismo y de manera inconsulta, aparece de la mano de Felipe Solá el acuerdo porcino con China que promete traer trabajo al país y reactivar la economía. Pero la realidad es que, de cerrarse, pasaríamos a ser el chiquero de China.

Mediante el método feedlot, plantean traer 300 mil chanchas madres para instalarlas en doce mil mega granjas. Todo esto en una primera etapa con la expectativa de llegar a producir 9 millones de toneladas de carne porcina por año. Esta masiva producción se puede transformar rápidamente en cuna de nuevas pandemias ya que actualmente hay brotes de peste porcina africana, enfermedad con potencial pandémico. Es un peligro que China no quiere correr y que explica el porqué de enviar su producción a la Argentina. Con el hacinamiento y el uso de antibióticos que implica el feedlot, mayor maltrato animal, también extenderá la producción de transgénicos para alimentar a los animales, dejando en consecuencia mayor contaminación de agua, suelo y aire.

Frente a esta situación, el rechazo masivo a este acuerdo inconsulto no se hizo esperar. Organizaciones socioambientales y políticas venimos accionando de manera plural y democrática un plan de lucha que tuvo un primer logro: que el acuerdo se posponga hasta noviembre.

El gobierno, al darse ese tiempo, buscó por todas las vías “convencer” de que el proyecto no traería impactos negativos para la población. El objetivo de dividir a la coordinación nacional contra el acuerdo porcino no tuvo éxito ya que, organizaciones socioambientales venimos debatiendo y realizando acciones de lucha para frenar para siempre la decisión de Fernández y Solá.

Como conclusión, podemos decir que el acuerdo con China es el resumen y la consecuencia de cómo actúa el modelo de saqueo y contaminación capitalista en nuestro país.
Siempre como estrategia pagar la fraudulenta deuda externa y beneficiar a las corporaciones a costa de los pueblos. La entrega de tierras para el agronegocio. El mayor uso de transgénicos resistentes a agrotóxicos, los incendios intencionales, millonarios subsidios y baja de impuestos a las grandes exportaciones son parte del entramado sistémico.

Urgente y necesario. Cambiar el modelo

A nivel mundial, con el cambio climático, estamos entrando a un punto de no retorno. En lo político, los gobiernos miran para otro lado y profundizan los planes extractivistas día a día. La educación y el desarrollo tecnológico está en manos de tecnócratas que priorizan los grandes negociados por sobre el beneficio colectivo. Los planes económicos de ajuste y represión son parte también de la fotografía cotidiana.
Contra eso, los pueblos nos organizamos, resistimos. Experiencias históricas como la de la asamblea Malvinas Lucha por la Vida, que corrió a Monsanto, o la del pueblo mendocino, que frenó la ley 7722 para el ingreso de la megaminería, son ejemplos de que con una gran unidad de acción y con un plan de lucha decidido democráticamente se puede ganar.
Con la Red Ecosocialista activamos cotidianamente en ese camino, con intervenciones callejeras, asambleas y encuentros para concientizar, pero también para sumar más fuerza y poder derrotar todos los planes de contaminación que los gobiernos y empresarios tienen para ofrecernos. Pero también militamos en el MST construyendo una organización política estratégica desde abajo, con la mayor democracia y de manera autofinanciada, para poder decir todo lo que pensamos sin lobby patronal ni de ninguna iglesia.

 

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Zona oeste: los repartidores nos movilizamos https://mst.org.ar/2020/08/19/zona-oeste-los-repartidores-nos-movilizamos/ Wed, 19 Aug 2020 20:17:35 +0000 https://mst.org.ar/?p=26069 El martes 18, repartidores de todas las apps recorrimos las principales calles de Haedo y Morón bajo un reclamo justo: basta de inseguridad. Dar Vuelta Todo Oeste y La Matanza participamos de la acción y llevamos el debate para organizarnos por todos nuestros derechos. 

Escribe: Leiza Benitez/Repartidora Rappi

Los repartidores estamos siendo atacados por todos lados: la crisis económica y las medidas de ajuste nos golpean igual que todos los trabajadores, la falta de políticas de inclusión, y la inseguridad en aumento constante, nos lleva a que en cada pedido podemos perder todo, y nos jugamos hasta la vida. Ante los robos, vemos cómo la policía aparece sólo cuando vienen las cámaras y actúan como cómplices de los delitos organizados. A las apps tampoco les interesamos mucho, si rechazamos un pedido por ser zona insegura o sospecha de fraude, nos sancionan, pero si nos llegan a robar se esconden en el soporte lavándose las manos.

A este panorama, los repartidores se vienen autoconvocando contra la inseguridad en distintos lugares del país. La semana pasada, participamos de la caravana que recorrió el centro de San Justo y Ramos Mejía, en La Matanza. En esa oportunidad se habló de seguir y recorrer más lugares.

Para esta semana, la convocatoria fue concentrar el martes 18 en Haedo dónde fuimos en caravana a Morón para cortar distintos puntos del centro del mismo, llegando a las puertas de la Municipalidad.

Los compañeros repartidores y precarizados de otros sectores de Dar Vuelta Todo, nos sumamos activamente, con carteles que llevamos en nuestras mochilas, volantes y nuestro periódico impreso para debatir con los compañeros de trabajo y vecinos, nuestras propuestas frente a la inseguridad y las problemáticas que hoy nos afectan al conjunto de los trabajadores.

¿Más policía, es más seguridad? ¿Qué medidas son necesarias? 

Tal como lo venimos diciendo, el reclamo por más seguridad es legítimo y lo vamos a acompañar. Trabajadores de todos los rubros nos vemos afectados con esta situación que no es nueva. Y eso, nos indigna. Por eso queremos dejar clara nuestra postura para aportar al debate: más policía no es más seguridad.[i]

Tal como lo dijimos en la movilización y como venimos charlamos con compañeros, tenemos propuestas alternativas para que podamos trabajar sin correr el riesgo de perder todo.

Aquí nuestra propuesta para más seguridad:

  • Ya ponemos la bici o moto, pagamos la mochila, la ropa, la nafta y cuando nos roban, encima nos sancionan, es una locura. Para que nuestros riesgos estén cubiertos: ART, con seguro contra robos, accidentes y muerte a cargo de los empresarios de las apps, con asistencia económica en caso de enfermedad. No olvidemos que, en los últimos meses, 8 compañeros murieron atropellados. Queremos justicia por ellos, y que se acabe con el sistema de puntos.
  • No creemos que la salida sea cerrar zonas o rechazar entregas a determinados barrios. Eso sólo estigmatiza a los barrios más vulnerables, dónde muchas veces, nosotros mismos vivimos en ellos. Pero como tampoco queremos exponernos, proponemos que se activen “Corredores Seguros”, con calles iluminadas, desmalezamiento, pavimento y otras medidas de seguridad preventivas, con presupuesto a cargo del poder local, y no con medidas represivas.
  • Varios compañeros levantan la propuesta de “más policía”, queremos debatir con esta posición. Más policía no significa más seguridad. Es la misma policía corrupta la que muchas veces arregla con el narcotráfico, la trata y liberan zonas para los robos a cambio de comisiones. Son un peligro. En lo que va de la cuarentena las «fuerzas de seguridad» del Estado asesinaron a 92 personas. La mayoría, jóvenes. Además, reprimieron a trabajadores que luchaban por sus derechos como nosotros. No están para cuidarnos.
  • Necesitamos seguir organizándonos y luchando para que se tomen medidas integrales para frenar la inseguridad y también para conquistar más derechos. Debemos poner en pie una Coordinadora Zona Oeste, con repartidores de todas las apps, sin dejar afuera a nadie. Con asambleas por lugares o paradas para balancear las acciones que venimos realizando y decidir democráticamente cómo seguirla para ganar.

Desde Dar Vuelta Todo, Colectivo de precarizadxs e informales, te invitamos a que te organices con nosotros. En todo el país estamos realizando brigadas de concientización, asambleas y distintas acciones.

En Oeste y La Matanza, este domingo 23 a las 15hs. Realizamos una reunión abierta online, para seguir debatiendo que hacer y cómo nos organizamos por todos nuestros derechos.

[i] https://mst.org.ar/2020/08/17/debate-entre-repartidores-como-combatir-la-inseguridad/

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Algo huele mal y no son los chanchos…  https://mst.org.ar/2020/08/19/algo-huele-mal-y-no-son-los-chanchos/ Wed, 19 Aug 2020 17:35:20 +0000 https://mst.org.ar/?p=26063 El plan de Solá para convertir al país en granja industrial de China avanza. En esta nota, desarrollamos algunos mitos, verdades y propuestas para enfrentar este acuerdo extractivista. 

Escribe: Leiza Benitez

Pasaron varias semanas desde que se conoció la noticia -a través de un acotado comunicado de prensa-, también de eco escrache virtual -entre otras acciones, incluidas algunas callejeras- a Solá y al Frente de Todos que denuncian el acuerdo con China. En medio del debate social, de un ecocidio producto de las quemas intencionales con objetivos empresariales y también en pleno debate por la ley de humedades, el gobierno pretende avanzar rápidamente con este acuerdo que tiene como objetivo la instalación de granjas industriales de cerdo para la exportación de 9 millones de toneladas de carne porcina.

Las chantadas y verdades del acuerdo 

Hace días, Jorge Neme, secretario de Relaciones Económicas Internacionales de Cancillería, dio una charla virtual organizada por el PJ para dar más detalles del acuerdo porcino chino. También aprovechó el espacio para intentar responder a la infinidad de denuncias, escraches y movilizaciones por este intento de convertir al país en una factoría porcina del país imperialista. Nemo, la Cancillería y toda la casta política del Frente de Todos no para de mentir en sus declaraciones. Aquí algunas de las chantadas que viene cantando el gobierno.

Chantada 1 el acuerdo, como primer punto promete generar unas 9500 fuentes de trabajo directas y hasta 40 mil indirectas. Neme aseguró, “Nuestra principal preocupación es incluir a través del trabajo; que la gente tenga un salario y no un plan”. Declaraciones insuficientes y mentirosas.

Argentina vive una desocupación y precarización galopante. El último reporte oficial del Indec y los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), desde el Observatorio de la Deuda Social Argentina, sostienen que en los meses de cuarentena la desocupación pasó de un 10,5% en el primer trimestre a un 15, 4% en el segundo. Desde la UCA contabilizan más de un millón de nuevos desocupados. Los 9500 empleos que podría generar el acuerdo con China ya deja ver que son más que insuficientes para cubrir realmente la crisis laboral.

Por otro lado, el método utilizado para estas fábricas porcinas es el feedlot. La “nueva” forma de producir es perfecta para los capitalistas, ya que requiere de poca mano de obra para desarrollarse. Otro tema es la infraestructura, que, si bien puede necesitar muchos trabajadores para la construcción de la misma, es una necesidad a corto plazo. Esta experiencia ya se vio en otros países donde la megaindustria de la carne sólo generó más precarización laboral, teniendo principalmente a lxs jóvenes como blanco fácil para contratos basura y de corto plazo.

Chantada 2 en caso de concretarse el acuerdo con China, las exportaciones podrían alcanzar los 2.500 millones de dólares por año. Bien, pero, ¿para qué se usará esa plata? Para pagar deuda externa. El acuerdo que el gobierno cerró con los bonistas y la perspectiva de pagarle cada centavo -y más- al FMI deja claro que dólar que entra al país, dólar que sale para la deuda. Además, la imparable devaluación del país le garantiza al imperialismo chino un costo de producción muy inferior al de otros países productores de la misma carne -unos 70 centavos de dólar por kg de carne, mientras que en Asia cuesta 2 pesos dólar-.

Chantada 3 “Estamos muy lejos de la frontera donde se pondría en peligro al medio ambiente, pero sí estamos muy cerca de la frontera de la pobreza, de la marginalidad, de la gente que no tiene acceso a la educación, y esa es nuestra preocupación hoy”, Dijo Neme. Bueno, el funcionario parece no conocer que el medioambiente ya está en peligro. Actualmente tenemos más de 3500 focos de incendios en los humedales del Delta de Paraná. Miles de hectáreas ya fueron arrasadas. Dejando un ecocidio realmente histórico y que todos sabemos bien que nada tienen de “accidentes” sino que los incendios están estrechamente ligados a “limpiar” zonas para expandir la producción de soja transgénica -utilizada para la alimentación de cerdos y otros animales-, también parece desconocer que en Argentina se destruyen más de 200 ha de bosque por día para ganadería y el monocultivo antes mencionado.

El otro aspecto que ya garantiza el daño socio ambiental es el método que será usado para la industrialización de la carne porcina del que ya hablamos, el feedlot. Esta técnica, tiene en su manual, el hacinamiento, con mutilaciones de los animales -a los cerdos se le corta la cola y los colmillos-. Con la utilización de un alto grado de inyecciones de medicamentos y esteroides que intentan evitar mutaciones de virus -posibles nuevas pandemias- y estimulan el crecimiento del animal. Para alimentar a los millones de cerdos se necesitará más soja, por ende, más agrotóxicos. Un aspecto más es el de los desechos de esta industria -como el gas metano- que contamina el agua, la tierra y el aire.

En pocas palabras, este acuerdo no tiene pretensiones de beneficiar al pueblo trabajador y sortear sus necesidades, sino más bien todo lo contrario: saqueo, explotación, y contaminación.

Ola verde para parar el acuerdo y por otro modelo productivo

Razones para frenar este acuerdo sobran: es inconsulto, contaminante, precarizador y explotador. Y en esto no hay medias tintas. Creemos que es una utopía pensar en que se lo puede modificar “para mejor” como se les dijo a algunas organizaciones ambientalistas. Tampoco alcanza con el control obrero de esta megaindustria ya que tiene como esencia la contaminación y el maltrato. Por eso creemos que es urgente que se tomen las calles con una poderosa ola verde socio ambiental en defensa de los bienes comunes y contra todo productivismo. Una ola verde democrática y unitaria. Que vaya a fondo hasta ganar.

Desde la Red Ecosocialista y el MST en el Frente de Izquierda Unidad ya dijimos: si contamina no es progreso. Por eso participamos activamente en todos los procesos de luchas socio ambientales que se desarrollan en el país, en asambleas, coordinadoras y movilizaciones. Y como parte de la LlS también nos proponemos unir la lucha en defensa del medioambiente y contra la contaminación a nivel internacional.

Si nos cruzamos en las calles, en alguna asamblea y crees que hay que luchar por otro sistema productivo que cuide la biodiversidad o querés conocernos más, te invitamos a sumarte.

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¿Proyecto extractivista o ecosocialismo? https://mst.org.ar/2020/08/11/proyecto-extractivista-o-ecosocialismo/ Tue, 11 Aug 2020 20:18:57 +0000 https://mst.org.ar/?p=25737 La flexibilización de la cuarentena y el camino a la “nueva normalidad” viene poniendo distintos temas en la agenda ambiental. ¿La del gobierno? Incorporar nuevos proyectos extractivistas. ¿La nuestra? Una con perspectiva ecosocialista A favor del 99%. Te invitamos a conocerla.

Escribe: Leiza Benítez

El 2020 quedará marcado para la historia como el año de la epidemia mundial que llevó al confinamiento casi total de la población planetaria. El año que, en sus primeros meses, nos dio postales de ciudades vacías de personas, pero visitadas por animales autóctonos que “recuperaban” territorios. El parate industrial dejó noticias como cierta recuperación de la capa de ozono, pero también una profundización de la crisis económica que el capitalismo viene arrastrando hace años. Los propios analistas burgueses prevén un aumento de la desocupación, caída en las tasas de ganancia, colapso en los sistemas sanitarios y más crisis social, con gobiernos que, en su afán de salvar a la clase privilegiada, golpearán más fuertemente a las mayorías populares. El Frente de Todos en Argentina no hace excepción a esa tarea de los capitalistas a nivel internacional. Veamos tres ejemplos:

  • La vaca murió. Ahora, por el chancho. El plan de “crecer para pagar” de Alberto Fernández tenía como jugada principal la explotación, mediante fracking, de Vaca Muerta. Hoy ese megaproyecto pierde por goleada como consecuencia de la fuerte caída en el precio del barril de petróleo. Es así como viene un acuerdo conocido hace poco, que gestiona el canciller Felipe Solá con el imperialismo chino. La idea es convertir a nuestro país en factoría porcina de China para así asegurarse carne barata para sus millones de trabajadorxs y a la vez evitar los problemas de contaminación y zoonosis que acarrea la megaindustria del feedlot.
  • ¿Soberanía alimentaria? No sabe, no contesta. Este punto tiene dos hechos distintos, pero con un mismo objetivo: beneficiar a los empresarios. Por un lado, están los guiños a Bill Gates y la fundación que comparte con su esposa. El eje es incorporar nuevas tecnologías agroindustriales al país, para producir alimentos a bajo costo y calidad mediante el uso de mutaciones genéticas. Además, robotizar los procesos agroindustriales. El otro punto, ligado a desechar todo avance hacia la soberanía alimentaria, es el reciente decreto que confirma el recule total del gobierno en su intervención a Vicentín, y ni qué hablar de la expropiación.
  • Ante el ecocidio, silencio. Hoy, la zona del Delta del Paraná está en llamas. Los 3.700 focos de incendios, alentados por la desidia estatal, están causando en los humedales de Santa Fe y Entre Ríos daños que son irreparables. Si bien el ministro de Ambiente Juan Cabandié posa de estar combatiendo el fuego, la realidad es que los habitantes de la zona son los que hacen máximos esfuerzos para apaciguar el desastre ecológico que se está produciendo. Las masivas movilizaciones y la autoorganización en asambleas son muestra de esa voluntad.

Con estos ejemplos vemos cómo el extractivismo nunca entró en cuarentena en la Argentina, y a la vez, cómo la agenda ambiental no está entre las prioridades del gobierno. La anarquía productivista es la única orientación hacia donde nos pueden y quieren llevar el gobierno y los empresarios.

La alternativa: el ecosocialismo

Lxs ecosocialistas del MST tenemos un programa integral para avanzar hacia una sociedad más justa y con perspectiva ambiental. Estos son algunos de nuestros ejes:

  • Ciencia y tecnología como bien social, no como un negocio. Investigaciones a cargo del Estado con colaboración internacional. Nuevas tecnologías al servicio de alivianar el trabajo humano. Romper con la obsolescencia programada.
  • Producir alimentos con agroecología y planificación democrática y social. Reemplazar la industria publicitaria por una democratización mediática para informar y hacer públicos todos los debates. Reducir las etiquetas y empaquetados al mínimo necesario.
  • Gestión de residuos urbanos con separación en origen, recolección estatal diferenciada y plantas de reciclaje. Minería tecnológica, para recuperar y reutilizar material ya extraído. Educación socio-ambiental en todos los niveles.
  • Cambio de matriz energética a energías limpias y renovables. En ese marco, fomento e inversiones en el transporte público hacia un sistema estatal integrado, no contaminante y con control de sus trabajadorxs y usuarixs.
  • Combatir el extractivismo. Prohibir los proyectos de megamineria, fracking, agrotóxicos y especulación inmobiliaria. Reparación ambiental con reconversión de las tareas de sus trabajadorxs. Producciones que prioricen generar el menor impacto ambiental y con plazos consensuados en asambleas del personal.
  • Otro plan económico. Suspensión del pago de la deuda externa. Nacionalización del comercio exterior y la banca. Reducción de la jornada laboral y reparto de las horas de trabajo, con salarios acordes al costo de vida.

Estos son algunos de los principales pasos que creemos necesarios para ir hacia un país y un mundo sin explotación ni contaminación. Con una sociedad verdaderamente democrática que, mediante la movilización y la participación, frene todo productivismo. Con ese objetivo construimos la Red-Ecosocialista y el MST, porque queremos dar vuelta todo favor del 99% y sin depredación ambiental. Si estás de acuerdo con nosotres, te invitamos a sumarte.

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Solá y los cerdos chinos https://mst.org.ar/2020/07/26/sola-y-los-cerdos-chinos/ Sun, 26 Jul 2020 23:29:01 +0000 https://mst.org.ar/?p=25159 Semanas atrás, se dio a conocer que el gobierno nacional -a través de su canciller, Felipe Solá- está en proceso de un acuerdo para que Argentina pase a producir de 7 millones a 100 millones de cerdos para la exportación de su carne a China. Un acuerdo que trae bajo el brazo el liberar al país imperialista de la zoonosis -entre otras consecuencias- y obtener divisas para el pago de deuda externa para nuestro país.

 El Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto informó el lunes 6 de julio que: “El canciller Felipe Solá mantuvo hoy una constructiva entrevista telefónica con el ministro de Comercio de la República Popular China, Zhong Shan, en la que quedaron abiertas las puertas para importantes emprendimientos conjuntos y fue confirmada la presencia argentina como invitada de honor en Shanghai en noviembre de este año para la CIIE (China International Import Expo)” más abajo, la publicación refuerza: “La Argentina podría producir 9 millones de toneladas de carne porcina de alta calidad y le daría a China absoluta seguridad de abastecimiento durante muchos años. Ya llegaron a un acuerdo sobre este proyecto la Asociación China para la Promoción Industrial y la Asociación Argentina de Productores Porcinos.” [i]

Más allá de la foto y las declaraciones del comunicado, aún no se sabe de la letra chica del acuerdo. Se habla de inversiones millonarias, la celebran. Se habla de la instalación de verdaderas fábricas porcinas, pero no de la contaminación que puede generar. Se habla de calidad y el abastecimiento de la carne porcina, pero no del peligro de zoonosis. En fin, mucha foto, poca información sobre los impactos que puede generar esta industria y sobre todo poca consulta al pueblo trabajador sobre que destino tomar.

¿Nueva agroindustria contaminante?, una vieja conocida

La agroindustria es la actividad que le tocó a Argentina en la división internacional del trabajo. Los distintos gobiernos, entregaron la soberanía de nuestros territorios a la contaminación que generan las “nuevas” tecnologías e infraestructuras. La soja viene siendo junto a la megaminería el eje de la producción de la economía, la ecuación siempre la misma mayor rentabilidad para las multinacionales con menor inversión. La producción de soja RR es “el ejemplo”, la semilla es capaz de resistir a poderosos agrotóxicos como el Roundup, glifosato herbicida que arrasa con malezas e insectos no deseados. Esta siembra novedosa comenzó en la zona pampeana y rápidamente expandió a la zona del litoral llegando hasta el norte del país. La aceleración se da por la fuerte adaptación que tiene la semilla a distintos suelos y climas. Este proceso de saqueo y contaminación que tiene al flamante canciller como protagonista y se sostuvo en los gobiernos de los últimos 30 años, merece un recorrido:

  • Menem y la “Revolución Verde”: Junto al joven Felipe Solá, como Ministro de Agronomía, garantizaron la instalación de la soja transgénica en Argentina. Con la mentira que se venía difundiendo a nivel internacional de “acabar con el hambre en el mundo” incorporaron un avance tecnológico que permite modificar semillas genéticamente, la soja transgénica.
  • Durante el kirchnerismo, la recuperación económica post 2001 estuvo sostenida por este modelo productivo de monocultivo. Se fortaleció la extranjerización y la concentración de la tierra La soja fue vendida a altos precios a casi un único comprador: China. Este país utiliza los granos para alimentar a sus cerdos.
  • Macri en el gobierno se encargó de favorecer fuertemente a los empresarios productores de este cultivo, bajando notablemente las retenciones por exportación, beneficiando en los cambios de pesos ARG/dólar. Con la caída de la caída de los precios en las principales bolsas internacionales, este monocultivo viene generando ganancias por debajo de las esperadas por los empresarios. Ni los salvatajes de los gobiernos alcanzan.
  • Hoy, el Frente de Todos y Solá nuevamente en el gobierno toman decisiones para avanzar en este nuevo acuerdo con China, así pasamos de ser quienes «alimentamos» a los cerdos a ser los «criadores» de los cerdos. Buscan convertir este nuevo negocio en la producción agroindustrial más grande de la historia argentina prometiendo traer grandes inversiones de múltiple capital chino.

La culpa no es del chancho…

De diversos sectores surge desconfianza y dudas frente al avance de este acuerdo. Es que poco se puede confiar en el actual canciller. La historia lo marca como responsable político de que hoy tengamos lugares como Entre Ríos con la tasa más alta de niños con cáncer ligados al uso ilegal de agrotóxicos en zonas pobladas. O del ecocidio de destruir miles de hectáreas por el monocultivo, llevando a catástrofes como deforestaciones masivas, sequías e inundaciones incontrolables.

La experiencia nos canta las consecuencias que puede acarrear si ese acuerdo se lleva adelante: maltrato animal -por el método feedlot, hacinamiento, uso de medicamentos y hormonas para el crecimiento-, precariedad laboral -por la poca fuente de trabajo que genera y por la destrucción de pequeños productores-, contaminación de suelo, aire y agua ligada a los desechos de la producción. Riesgo de una nueva propagación de gripe porcina y mutaciones de virus. Hace poco se conoció el enterramiento de millones de cerdos en China producto de la peste porcina africana. Obvio tampoco podemos dejar de mencionar a la actual pandemia que llevó a un confinamiento a escala global histórico. Y, por último, no olvidamos que el objetivo principal que tienen estos proyectos es el ingreso de divisas para destinarlas al pago de la deuda externa.

La anarquía de la producción capitalista tiene consecuencias mortales para la humanidad, hoy más claro que nunca queda en evidencia a los ojos del mundo. Actualmente, la industria ganadería crece en el mundo, junto con la preocupación de que surja la expansión de nuevos virus. La consecuencia de la producción a gran escala, sin cuidados para animales o personas, hacinando especies, precarizando vidas, las vemos con el COVID 19.

Argentina y Latinoamérica son nombradas como zonas “libres” de virus, pero tiene una explicación nos negamos desarrollar estas mega industrias que sólo beneficia al 1% mientras que para las mayorías trabajadoras sólo implican super explotación, contaminación y peligros para la salud. Que continuemos libres de esta nueva ofensiva del capitalismo chino depende de nosotres.

Para frenar el acuerdo, organización ecosocialista

En la tarde del 24 de julio fuimos parte de un eco-escrache a Felipe Solá en una conferencia virtual de la Fundación Mediterránea, con una categórica intervención del coordinador nacional de la Red Ecosocialista-MST, Mariano Rosa que explicó: “China como potencia capitalista y contaminante, descarta industrias que enferman y contaminan. Y el Estado nacional a través del canciller Solá, pretende hacer de Argentina el destino de esas industrias de la enfermedad, el maltrato animal y el negocio limitado a privados un escándalo” siguió:“El acuerdo para transformar el país en factoría porcina de China, equivale al ingreso de la soja transgénica al país. Hay un personaje que es hilo conductor: Felipe Sola, entonces ministro menemista, hoy funcionario de Alberto Fernández. Y un modelo que se reafirma: matriz contaminante, dependiente y depredatoria. Gravísimo”. [ii]. También nos sumamos al tuitazo en repudio al acuerdo.

Hoy el acuerdo no está del todo listo, pero sin dudas hay claras intenciones de ponerlo en marcha. Sólo la unidad de acción de distintos sectores y la movilización callejera puede frenar este proyecto ecocida que fomenta el gobierno y el imperio chino.

Les socialistas del MST creemos que hay que tomar otro rumbo al que pretende el Frente de Todos, un rumbo a favor de las mayorías y no de la ganancia capitalista:

  • Democratizar las decisiones, que les trabajadores colectivamente digamos que producir, cuanto y donde. Planificando para generar el menor impacto ecológico posible.
  • Soberanía económica, dejar de pagar la fraudulenta deuda externa, nacionalizar la banca y el comercio exterior. Poder decidir qué exportar y que importar.
  • Ciencia y tecnología al servicio del bien común. Que los avances tecnológicos sean para mejorar la calidad de vida.
  • Desechar la publicidad de sobreconsumo. Democratizar los medios de comunicación y ponerlos al servicio de informar y debatir sobre cómo llevar dietas saludables.
  • Reducir la jornada laboral, distribuir el trabajo disponible con salarios igual al costo de vida.
  • Prohibir todo tipo de extractivismo con reconversión laboral en pos de recuperar los ecosistemas destruidos.
  • Reforma agraria para redistribuir las tierras. Encaminarse a la agroecología, con alimentación regional.

Son algunas de las medidas que creemos que no solo son posibles, sino necesarias. Para dar vuelta todo, y vivir en un mundo libre de explotación, opresión y contaminación.

Leiza Benítez y Jeanette Cisneros

[i] https://www.cancilleria.gob.ar/es/actualidad/noticias/entrevista-entre-el-canciller-felipe-sola-y-el-ministro-de-comercio-de-la

[ii] https://mst.org.ar/2020/07/24/eco-escrache-en-conferencia-de-sola-en-fundacion-mediterranea/

]]> La Matanza se moviliza en defensa de la Feria del Playón y Galpón 3 https://mst.org.ar/2020/07/21/feria-del-playon-y-galpon-3-la-matanza-se-moviliza-en-su-defensa/ Wed, 22 Jul 2020 00:00:50 +0000 https://mst.org.ar/?p=24968 Importante movilización para frenar los hostigamientos y por la restitución de los puestos de trabajo de la feria que lleva más de 20 años funcionando en González Catán.

Escribe: Leiza Benítez

Esta mañana, como fue votado en asamblea, feriantes, vecinos y organizaciones sociales y políticas nos movilizamos a las puertas de la municipalidad bajo el reclamo de la restitución de los puestos de trabajo de la conocida Feria del Playón, en González Catán, para denunciar las amenazas contra el Galpón 3 y exigir una respuesta ante el accionar de los funcionarios municipales que hace días se llevaron toda la mercadería y los puestos de feriantes “en nombre de la cuarentena”.

La marcha se dirigió desde el shopping de San Justo hasta las puertas de la municipalidad, con banderas y carteles que exclamaban: “queremos nuestro trabajo”, “Espinoza da la cara”, “La Matanza Avanza con desempleos”.  Al finalizar el recorrido, se realizó una radio abierta que tuvo al MST entre sus oradores, donde expresamos nuestro apoyo a los feriantes, pero también denunciando la represión que viene llevando a cabo la PBA contra los sectores populares y en los barrios, donde el gatillo fácil es moneda corriente en nuestro municipio.

El día del desalojo

En la noche del 3 de julio comenzó el calvario para los trabajadores de la Feria del Playón, paseo de compras que lleva más de 20 años funcionando. Funcionarios municipales, junto a la policía y topadoras desalojaron y destruyeron todo lo que tenían a su paso, dejando totalmente desmantelada la fuente de trabajo de decenas de familias. La medida de arrasar con todo que se dio sin previo aviso fue alertada por vecinos que informaron a los feriantes que sus puestos estaban siendo destruidos y su mercadería estaba siendo llevada por camionetas de la municipalidad de La Matanza.

En simultáneo, el Director de Trabajo de La Municipalidad, Darío Butera, amenazó con avanzar al desalojo del Centro Cultural, Ambiental y Deportivo “Galpón 3”, lugar que se mantiene con la autoorganización de los vecinos hace más de 15 años. Esa noche el accionar municipal no fue solo contra esos espacios sino también contra las personas que estaban en ese momento, llevándose a dos vecinos detenidos.

Ambos hechos muestran que no son casos aislados, sino que es producto de la orden del intendente Fernando Espinoza, de bajo la excusa de combatir al coronavirus, intenta combatir los espacios de organización popular e independiente, reprimiendo a trabajadores.

Luchar hasta ganar

Las distintas asambleas y la gran movilización unitaria de hoy dejó claro que lejos de acallar a los trabajadores y vecinos de González Catán, dio fuerzas para impulsar y reforzar el repudio hacia este el accionar represivo de la municipalidad matancera. La movilización de esta mañana mostró, una vez más, que luchar sirve. La jornada culminó con el compromiso municipal de participar de una reunión con los feriantes.

Desde el MST en el FIT Unidad de La Matanza seguiremos participando de las asambleas y movilizaciones unitarias que son claves para frenar esta avanzada represiva del gobierno. En medio de la pandemia, creemos que hay que tomar medidas urgentes para garantizar una cuarentena con derechos. Para combatir el hambre, ingreso de 40 mil pesos para informales y precarizados. Para frenar los contagios, testeos masivos y reubicación de personas hacinadas. Para cuidar a los pacientes con COVID19 positivo, unificación del sistema de salud.

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