Ley Bases – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Wed, 15 May 2024 19:58:49 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png Ley Bases – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Parar y rodear el Congreso cuando se trate. Abajo la Ley Bases de Milei https://mst.org.ar/2024/05/15/parar-y-rodear-el-congreso-cuando-se-trate-abajo-la-ley-bases-de-milei/ Wed, 15 May 2024 19:58:49 +0000 https://mst.org.ar/?p=35428 Con el pasar de los días, cada vez queda más claro que la Ley Bases ataca a toda la clase trabajadora y el pueblo. Que se haya votado en Diputados sólo se explica por las complicidades de los partidos capitalistas. Pero la bronca por abajo crece. Esa presión se hace sentir y potencia la movilización para el día en que se trate en el Senado, sea el 23, el 30 o cuando sea. La tarea: organizar la bronca para darle un nuevo golpe al plan de Milei. Se necesita un paro activo y un plan de lucha hasta derrotarlo.

Escribe: César Latorre

El descontento por el deterioro del nivel de vida crece fuerte por abajo, sobre todo en la clase trabajadora, que en cuanto se abre una oportunidad se manifiesta cada vez con más fuerza. Esta voluntad de lucha se empezó a expresar en la movilización a Tribunales el 27D y se vio con más claridad en el primer paro general activo del 24F. El 8 y el 24M, así como el marchón universitario, sumaron participación juvenil y de sectores medios. Luego hubo paros sectoriales en varios gremios y el paso más firme fue el segundo paro general del pasado 9. Aunque el gobierno sigue adelante con su ajuste y continúan los despidos en el sector público y privado, hay una tendencia creciente de ascenso obrero y popular.
El clima social está cambiando y eso se puede constatar en las charlas en cada lugar de trabajo, en el viaje al laburo, cuando nos juntamos con familiares y amigos. Desde compañeras y compañeros arrepentidos de haber votado a Milei hasta críticos de la dirigencia del PJ, todos comentan lo insostenible del ajuste.

Como analizamos en otras notas de este mismo periódico, fuerza social para derrotar al gobierno hay y por eso la tarea es desarrollarla al máximo, encarando los obstáculos a los que nos enfrentamos para poder derrotar a Milei y su plan.

Guerra contra el pueblo trabajador

A diferencia de la primera versión de la Ley Bases, esta vez el conocimiento público de su contenido se va conociendo mucho más. Este es otro de los resultados de las luchas, que al empantanar las iniciativas políticas del gobierno se prolonga el debate de esta nueva Ley Bases y entonces se vuelve más explícito que es antiobrera, antipopular y antinacional hasta la médula. Millones de personas ahora son concientes de que esta ley no tiene ni un solo artículo a favor de las mayorías populares.

Esta comprensión retroalimenta el ascenso y también el cuestionamiento a la dirigencia política y sindical del PJ. A los primeros, porque la gente ve a los gobernadores y diputados peronistas pactar con Milei. Y a los segundos, porque negocian con Milei la reforma laboral y no llamaron a movilizar al Congreso cuando la ley se votó en Diputados. Millones ven esas complicidades y por eso tuvieron que reubicarse y ratificar el paro del 9, que hasta un día antes no se sabía si lo mantendrían o no.

Por acción u omisión

Si la derrota de la Ley Ómnibus en febrero no fue completa es sólo por la falta de continuidad en el plan de lucha. Y esto es así por la estrategia del PJ y su rama sindical, que se juegan a que el gobierno se desgaste pero no caiga. Esta actitud del PJ de asegurarle la famosa gobernabilidad a Milei tiene una raíz de fondo: su propio compromiso con el establishment, con las patronales, en definitiva con el sistema capitalista. Dicho sea de paso, esa pasividad frente al modelo económico y al régimen político, más el argumento autojustificatorio del mal menor, le dieron al ultraderechista Milei la posibilidad de posar como «lo nuevo» frente al orden establecido, «lo distinto» frente a la casta política que -primero con Macri y luego con Alberto, Cristina y Massa- frustró las expectativas populares.

Así como durante el gobierno de Macri el PJ y la burocracia frenaron las luchas y su consigna fue «Hay 2019», hoy su afán de ser opción de gobierno dentro de tres años choca contra la necesidad objetiva de derrotar el plan de Milei ahora. Pero la decepción obrera y popular con esta falsa democracia capitalista, que es incapaz de responder a las necesidades básicas, choca de frente contra la estrategia del PJ, sobre todo en el movimiento obrero, y eso condiciona a la burocracia sindical. Cuando las luchas afloran, el espacio para la conciliación de clases, el llamado posibilismo y las medias tintas se reduce.

Por un paro con movilización para rodear el Senado

El gobierno de Milei llega a este tratamiento de su nueva ley con mayor desgaste, con los sectores sociales más atentos a lo que está en juego, con la fuerza social tonificada a partir del paro del 9 de mayo. Está planteada la posibilidad de llevar adelante una gran manifestación y seguir los paros contra el gobierno. Es evidente que hay mayor espacio para convocar y que van a quedar más expuestos los que así no lo hagan. Por lo tanto, desde las bases, la exigencia de paro con movilización y plan de lucha cobra una importancia cualitativa.

El martes 6, en la facultad de Sociales de la UBA, en una reunión amplia convocada a iniciativa de la Mesa de Organismos de derechos humanos, dirigentes de la CGT y las CTA plantearon llamar a movilizar al Congreso cuando se trate la Ley Bases. Es evidente que la bronca y la presión desde las bases trabajadoras, y en los propios «cuerpos orgánicos» de los sindicatos, se hace sentir. Cachorro Godoy y Hugo Yasky convocaron, mientras que Pablo Moyano incluso habló de «un plan de lucha hasta derrotar este plan económico». En estos días veremos qué se concreta de esos planteos. Eso sí: sobre llamar a un nuevo paro general hasta ahora no dijeron ni mu.

Ojo con las trampas

. Un primer alerta es sobre la propia ley en debate. Porque no se trata de que en el Senado le hagan tal o cual «corrección» a tal o cual artículo o capítulo. La Ley Bases es una porquería completa por donde se la mire y por eso hay que rechazarla de plano.

. El segundo problema es el paquete. Porque los instrumentos de Milei son varios: la Ley Bases, el DNU, el protocolo de Bullrich y también sus proyectos de reformas represivas contra el derecho a la protesta social. Todo ese combo es necesario voltear.

. Y la tercera cuestión es la continuidad de la pelea. Porque es posible que la ley termine volviendo a Diputados y entonces se estire la pulseada, sumado a la necesidad de rechazar el DNU y las demás normas de ajuste, entrega y represión.

Por todas estas razones es decisivo empujar por un nuevo paro activo y un plan de lucha hasta derrotar todo el plan de Milei. Desde ya, hay que movilizar masivamente al Congreso y también impulsar grandes marchas en todo el país. Pero también es una tarea clave del activismo sindical exigir y organizar la convocatoria o autoconvocatoria a asambleas en cada lugar de trabajo y cuerpos de delegados en todos los gremios para debatir y resolver cómo seguirla, incluso coordinando con las fábricas de la zona y sectores en lucha.

No hay que esperar las directivas de la burocracia desde arriba. Allí en donde haya condiciones, es preciso discutir y resolver democráticamente entre los compañeros y compañeras cómo movilizar y cómo darle continuidad. Si al calor de la lucha van surgiendo polos de referencia más avanzados, más combativos, más democráticos, se fortalecerá el desarrollo de una nueva dirección sindical que no pacte con las patronales, el gobierno de Milei y los gobernadores. Desde el Plenario Sindical Combativo y nuestra corriente sindical ANCLA estamos al servicio de ese gran desafío.

A las calles

La Ley Bases está en veremos. El famoso Pacto de Mayo pasará para julio, agosto o no se sabe cuándo. Milei no afloja, pero está jodido porque la temperatura social está subiendo. Hay condiciones de lograr una enorme movilización obrera y popular que sea un nuevo hito en la batalla contra este gobierno liberfacho y su nefasto plan. Es una lucha que no se va a resolver de hoy para mañana. Y no podemos confiar ni un milímetro en el Congreso, en la justicia, en la burocracia sindical ni el PJ y demás partidos que defienden este sistema capitalista, que más temprano que tarde pactan a espaldas del pueblo.

Las y los trabajadores sólo podemos confiar en nuestras propias fuerzas como clase, aliados a la juventud y demás sectores populares. Y por eso tenemos que tomar en nuestras manos cada batalla de esta verdadera guerra, junto con la otra gran necesidad que está planteada: construir una alternativa política de izquierda con peso suficiente para ir por cambios de fondo, anticapitalistas y socialistas, para sacar de la crisis al pueblo y al país. Si derrotamos la Ley Bases daremos un gran paso adelante en ese camino.

 

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Movilizar cuando se trate en el Senado. Una ley para los ricos, contra los trabajadores https://mst.org.ar/2024/05/02/movilizar-cuando-se-trate-en-el-senado-una-ley-para-los-ricos-contra-los-trabajadores/ Thu, 02 May 2024 20:19:27 +0000 https://mst.org.ar/?p=35340 Haciendo referencia a su nombre, esta “Ley” es una “Base” para limpiar derechos sociales y favorecer a los ricachones y al FMI. No hay ni una medida que beneficie a los trabajadores y sectores populares, por eso la rechazamos, pese a que la CGT y las CTA no movilizaron para impedir que pase. Destacamos acá los puntos más nefastos, exigiendo el paro y movilización cuando la traten en el Senado para impedir que sea ley.

• Reforma Laboral: extiende los períodos de “prueba”, elimina las multas a las empresas por tener trabajadores no registrados por lo que podrán mantener el trabajo precario sin consecuencias, elimina la posibilidad a ser reinstalado por la justicia ante un despido discriminatorio por actividad sindical, de género o ideológica, ataca las indemnizaciones por despidos, las patronales podrán tener trabajadores fuera de convenio, sin responsabilidad al contratar tercerizadas con la figura de “colaborador”, es decir, que tengan hasta 5 trabajadores sin relación de dependencia, sin jornada laboral ni licencias, nada. Es parte de la transa de la CGT, a cambio de salvar la caja sindical, manteniendo la cuota “solidaria” compulsiva.
• Más ajuste previsional: elimina la moratoria vigente, lo que implica en los hechos, aumentar la edad para jubilarse a los 65 años al 90% de las mujeres y al 70% de varones, quienes no podrán cobrar una jubilación, sino solo acceder a una Prestación de Retiro bastante menor, cobrando un 20% menos que una jubilación mínima, un bono a la ancianidad…
• Reforma del Estado: con la idea fija liberfacha de “reducir la estructura estatal, disminuir el déficit y equilibrar las cuentas públicas”, ajustan para pagar la estafa de la deuda, al poder eliminar funciones y hasta cerrar organismos públicos, con lo que se ataca a trabajadores del Estado, de la cultura y la ciencia. El artículo 3 abre a la disolución total o parcial de casi 100 organismos públicos, donde solo 14 son exceptuados, aunque no de una reestructuración casi total, como el INCAA, CONICET, INTA, el Malbrán, INCUCAI, ANMAT, ENACOM o la CONAE, que no podrán “disolver”, pero sí quitarles funciones y transformar su estructura, con miles de trabajadores en la calle.
Atacan también la estabilidad laboral de las y los estatales para poder despedir, al pasar a disponibilidad por un año a quién afecten con la reestructuración, el cambio de funciones o la supresión de organismos públicos y luego poder echarlos, algo inconstitucional al chocar con el Art. 14 bis. También pueden disponer su “movilidad” de una dependencia a otra, incluso fuera de la provincia, con traslados compulsivos por un año como apriete a quien no responda al gobierno. Dispone las jubilaciones compulsivas, modifica las sanciones y causas de cesantías y ataca el derecho de huelga, al fijar como norma el descuento por los días de paros.

• Fondos fiduciarios públicos: habilitan a liquidar fondos como el que asiste a víctimas de trata, entre los que están también el Procrear, con créditos para viviendas o para urbanizar barrios populares, las becas Progresar a estudiantes, para la compra de garrafas, combatir incendios forestales, proteger bosques nativos o hacer obras viales y ferroviarias. En una transa espuria, los gobernadores lo aceptan si esos fondos se reparten vía coparticipación, un escándalo.
• Ley de Hidrocarburos, al gas y la electricidad: las modifican para garantizar a las petroleras el saqueo de los hidrocarburos. La “emergencia” energética habilita también mayores tarifazos. Esta ley, escrita por los holdings del petróleo y el gas, los habilita a hacer lo que quieran, exportar o importar libremente, sin garantizar el consumo interno, pueden poner el precio que quieran, en concesiones de 25 a 30 años y más. Incluso les asegura a las petroleras toda área de exploración y explotación a futuro, entre otros puntos para rematar nuestros bienes comunes y estratégicos, con mayor facilidad para afectar el medioambiente al propiciar la megaminería, el fracking y el extractivismo.
• Beneficios a “inversores” extranjeros: el RIGI, Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, da fuertes incentivos tributarios y aduaneros, beneficios cambiarios y de todo tipo a las corporaciones con “inversiones” de U$S 200 millones. Es tan entreguista que legisladores “dialoguistas” pidieron bajar ese piso para que no se beneficien solo empresarios extranjeros. No cuestionan esas prebendas, solo que no dejen afuera los “inversores locales”, como buenos empleados del capital, cada uno defiende a su patrón.
• Procedimiento administrativo: son reformas para dar “mayor eficiencia y eficacia” a la actividad privada, lo que liberaría a los “argentinos de bien” de las cadenas del colectivismo socialista, pero solo buscan montar una estructura administrativa y de negocios que sirva a los pocos vivos capitalistas para los que este gobierno trabaja.
• Paquete fiscal regresivo: reinstalan el impuesto al salario a más de 1 millón de trabajadores, mientras dan todo tipo de facilidades impositivas y condonan deudas a los grandes capitalistas. Como el blanqueo de capitales, el más favorable de la historia para los ricachones que fugan, el 1% de la población, en un país donde Milei trata de “héroe” al que fuga, a la par de permitir lavar plata del narcotráfico y la corrupción. Con rebajas en el impuesto a los Bienes Personales, más una moratoria a los grandes deudores y evasores, en un paquete fiscal de mayor regresividad tributaria al incluir la suba en lo que pagan monotributistas y autónomos.
• Liquidar la obra pública: el gobierno nacional podrá renegociar o rescindir los contratos de obra pública o de provisión de bienes y servicios. Lo que ya implica menos viviendas, escuelas, hospitales, rutas, puentes, canales y el despido de 100 mil trabajadores, como denunció la Cámara Argentina de la Construcción, mientras la UOCRA alerta que son más.
En definitiva, una media sanción para una ley más acotada, pero pérfida. Debemos movilizar y exigir el paro cuando la trate el Senado. Porque hay fuerza para decir: Basta de Milei, su ajuste y represión.

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Panorama Político. No está dicha la última palabra https://mst.org.ar/2024/05/02/panorama-politico-no-esta-dicha-la-ultima-palabra/ Thu, 02 May 2024 13:59:23 +0000 https://mst.org.ar/?p=35320 El gobierno y aliados lograron dar un paso táctico en Diputados con la aprobación de la Ley Bases y el llamado paquete fiscal. Pero falta mucha agua por correr. Ahora viene el Senado, quizá el 15 de mayo. Sensaciones en el aire. Colaboradores explícitos y ladinos. Ausencias y presencias. Recalcular el nuevo momento. Es imprescindible pensar en clave estratégica. La necesidad de un congreso abierto del Frente de Izquierda Unidad.

Escribe: Mariano Rosa

Milei encabeza un proyecto político que se propone reformular el patrón de acumulación capitalista en Argentina, en línea con otros intentos históricos anteriores de hace 50 o 60 años. La apuesta consiste en abaratar costo laboral patronal (en la contratación, explotación y despido de trabajadores) y gasto público burgués en el sostén del Estado, limitando las erogaciones al personal burocrático indispensable y al aparato de represión de la protesta social, en esencia. Desde una semicolonia, el presidente, si quiere lograr credibilidad frente al gran capital, necesita mostrar capacidad de reestructuración de la economía, control de la calle y sostenibilidad en el tiempo de esas condiciones.

Sobre la base de una ecuación así, la tesis libertaria supone que va a incentivar la inversión privada y de allí poner en movimiento un “círculo virtuoso”. De ahí el pronóstico de la recuperación en “V” y otras previsiones más aspiracionales que científicas. Porque al final, para la concreción de esa estrategia se requiere bastante más que tacticismo parlamentario para la rosca, el cabildeo y ganar algunas votaciones en el Congreso. En realidad, diríamos, una vez más: son las relaciones de fuerza, es la calle, estúpido.

País factoría

Si enumeramos los propósitos de las dos leyes votadas en el Congreso, deberíamos decir que:

  • Ampara el blanqueo de dinero ilegal, además de perdonar a los fugadores de divisas y desgravar de impuestos a los sectores más pudientes.
  • Reinstala el impuesto al salario y estimula el empleo no registrado.
  • Perdona a evasores, facilita los despidos y promueve el trabajo ilegal.
  • Sube de hecho la edad jubilatoria para las mujeres y complica todas las condiciones para acceder a una jubilación menos que mínima.
  • Lo votado en materia energética (libre disponibilidad de capitales hasta 2038 y ninguna obligación de garantizar una cuota mínima para el consumo interno) es el paraíso de las corporaciones petroleras y gasíferas.
  • El régimen de incentivos para las grandes inversiones (RIGI) directamente revela la decisión política de transformar la Argentina en una factoría agro-minera exportadora en una especie de déjà vu del pacto Roca-Runciman en la primera Década Infame.
  • El horizonte apunta a multiplicar la renta extraordinaria de las corporaciones empresariales, especialmente el agro, la minería y el capital financiero, y reforzar el status neocolonial del país.
  • La Ley Bases y el paquete fiscal dan instrumentos para esa orientación. Por eso enfrentar y derrotar esta nueva arremetida es fundamental.

 

País jacobino

En la etapa más profunda y antifeudal de la Revolución Francesa, el ala de ese proceso que más sobresalió fueron los jacobinos, conocidos por sus posiciones de radicalidad antimonárquica y de base popular, plebeya. En el vocabulario político del marxismo -lo usaron Lenin y Trotsky, con frecuencia-, jacobinismo remite a esa naturaleza irreverente y luchadora permanente.

La virulencia del ataque del proyecto libertario sobre derechos sociales y democráticos se profundiza en relación proporcional a las respuestas de masas que va encontrando. Con la intensidad de los golpes, Milei y su ecosistema van activando ese jacobinismo característico de un pueblo con reservas acumuladas en décadas. Si uno repasa estos más de cuatro meses y medio de polarización, tiene demostraciones de fuerza de una potencia enorme por su masividad y otras por su determinación desafiante:

-El paro y la movilización del 24 de enero.
-Las acciones del 8 y 24 de Marzo.
-La Marcha Federal Universitaria del 23 de abril.

Esas cuatro acciones fueron puntos de quiebre en las relaciones de fuerza y se combinaron con la acción del 20 de diciembre de la izquierda, con la multisectorial independiente y la resistencia a la ley ómnibus frente al Congreso durante días y días. Fueron puntos altos en radicalidad que se combinaron dialécticamente y sumaron en el mismo polo anti-Milei desde las calles. Este es un límite claro que sigue teniendo la ofensiva reaccionaria del gobierno y despeja un debate: si hay o no relaciones de fuerza en las calles a favor de los de abajo. Por eso, aunque da pasos tácticos, el gobierno no logra imponer su hegemonía y alterar a su favor la pulseada entre las clases sociales.

Milei no puede solo, capítulo 1: colaboradores explícitos

El gobierno libertario no es fuerte per se, sino que más bien capitaliza debilidades ajenas de las fuerzas políticas tradicionales que pagan el costo de decepcionar a millones en los gobiernos anteriores. Sin estructura orgánica propia, sin vasos comunicantes sólidos con sectores de masas, el PRO, el bloque variopinto de Pichetto y la UCR son dadores explícitos de gobernabilidad parlamentaria. Milei tiene todavía base social con expectativas pero no los fierros que se requieren para gestionar: ni peso en el Congreso, ni gobernadores propios, ni fuerza militante que lo banque en las calles.

Por eso apela al PRO (como era sabido), a casi todo el bloque de Pichetto (incluyendo a la Coalición Cívica y Stolbizer) y la eterna UCR cómplice siempre de reaccionarios que en el mundo son y serán: desde el lamebotas De Loredo, hasta el sector de Lousteau que amagó un progresismo que no le sale e incluso los cuatro diputados del neurocientífico Manes, que se abstuvieron en una votación pareja como la que se dio.

Son la carroña de la crisis de representación política de los partidos tradicionales y, el presidente, el cuervo que fagocita esos desperdicios de la decadencia burguesa. El pueblo va registrando en la conciencia quién es quién. Procesa su experiencia material concreta con estos personajes siniestros. Y ya empiezan los escraches, no en el mundo virtual de la batalla digital, sino en el campo concreto del repudio callejero.

Milei no puede solo, capítulo 2: la colaboración ladina, el doble juego

La política capitalista y burguesa, tiene mucho de montaje y puesta en escena, de ilusiones construidas para confundir y distraer. Por eso es clave analizar la apariencia y la esencia de las cosas. El peronismo en apariencia se ubica como oposición polarizante frente a Milei a partir de rechazar en el Congreso su proyectos (aunque siempre con algunos felpudos díscolos).

Sin embargo, si uno toma de conjunto el peronismo en su expresión parlamentaria, sindical y social, encuentra ya una esencia bien distinta. Para empezar, ni durante la ley ómnibus ni ahora con este paquete aprobado en Diputados convocaron a movilizar al Congreso. Desde ya, no lo hizo la CGT, pero tampoco UxP, y apenas muy testimonialmente la UTEP de Grabois el primer día de sesiones. Sin la calle no hay chance de derrotar el plan Milei. Precisamente, la estrategia del peronismo en su amplio espectro no es enterrar el plan Milei ya que eso equivale a enterrar al propio Milei.

El peronismo rehuye toda posibilidad de hacerse cargo del gobierno después de un proceso de movilización que desaloje a un gobierno reaccionario de este calibre. La razón es de clase, programática y simple: sabe perfectamente que asumir en esas condiciones implica tener que hacer concesiones económico-sociales y democráticas al jacobinismo del movimiento de masas. Y para eso tiene que tocar privilegios de los ricos, chocar con el FMI y enfrentar a las corporaciones.

Ni por asomo evalúa ese giro. Más bien las incursiones de CFK han sido para dar señales de confiabilidad al gran capital o bien, como Grabois, para justificar la borrada de la CGT diciendo que le da vergüenza decirles lo que tienen que hacer. Impúdica justificación del rol de contención social de la burocracia sindical. El peronismo razona con la lógica no de derrotar el programa libertario entero, sino de desgastar al gobierno y en todo caso capitalizar electoralmente más adelante ese operativo. En el mientras tanto, la crisis la pagamos de mal en peor quienes no la generamos. No es por ahí.

Hay vida después del peronismo (y vale la pena)

Indudablemente ahora la tarea número uno está centrada en resistir y derrotar la ofensiva ultra-reaccionaria del gobierno de Milei. Bajado a tierra, implica preparar la batalla del Senado contra la Ley Bases exigiendo que la CGT y las CTA llamen a parar y a rodear el Congreso cuando vuelva a sesionar. Un despliegue de potencia de masas así canalizaría los cambios en el estado de ánimo popular y el agotamiento progresivo de paciencia social, pudiendo bloquear la iniciativa legislativa de Milei. Fuerza sobra para eso. No podemos dejar de insistir en la necesidad de una política de plan de lucha que centralice todas las peleas parciales contra el plan motosierra y desde abajo concentre los golpes.

Pero además, por la positiva, es crucial trazar un camino independiente de todo proyecto político tradicional desde la izquierda. En particular, de lo que se trata es de terminar con este delirio ultraderechista gobernante pero no para volver al pasado, sino para superar todo lo experimentado hasta ahora.

No se trata de ser confiables para el FMI, las corporaciones y pactar con las castas reales. Hay que partir de las necesidades elementales de la mayoría obrera, juvenil y popular:
. Aumento general de salarios, jubilaciones, programas sociales y becas de estudio.
. Congelamiento de precios y alquileres, aplicando sanciones a los remarcadores, desde multas hasta expropiación.
. Prohibir los despidos y suspensiones.
. Reducir la jornada laboral y repartir todo el trabajo disponible con salarios equivalentes a la canasta familiar.
. Suspensión unilateral del pago de la deuda externa y redireccionamiento de esos recursos a obra pública masiva.
. Estatizar la banca y el comercio exterior.
. Reforma impositiva integral: anular el IVA y el impuesto al salario, gravar duramente las grandes fortunas.
. Prohibir el agronegocio, la megaminería y el fracking: reconversión de la matriz productiva y laboral.
Efectivamente, hay otra salida más allá del peronismo, sin pedir permiso al capital.
Una izquierda que se haga cargo
Con este nuevo gobierno se reafirmaron atributos de la izquierda en el reconocimiento de amplísimos sectores sociales: que siempre está, pone el cuerpo, es coherente y no se vende. Ese activo ya lo tenemos.

Lo fundamental frente al espacio vacante de oposición que deja el peronismo entre trabajadores, juventudes y pueblo empobrecido, es que la izquierda asuma esa responsabilidad y articule política convocante para ser alternativa con peso real.
Lo primero es abrir el Frente de Izquierda Unidad para nuclear y darle un canal de expresión al descontento existente. Y con eso, transformar la bronca en propuesta política.
Planteamos que el FIT-U convoque a un gran Congreso Abierto que tienda puentes hacia miles de activistas gremiales sin expectativas en los burócratas de sus sindicatos ni en el PJ o los miles de precarizados, sin sindicatos ni organización. También convocar a lo mejor de la vanguardia estudiantil que viene de protagonizar la Marcha Federal. A colectivos y agrupaciones sociales. A intelectuales críticos. A la militancia socioambiental, de género y de derechos humanos. A todos y todas una convocatoria abierta desde el FIT-U. Sería un suceso enorme en su valor anticipatorio.

Nuestra fuerza llevaría a ese congreso la propuesta que venimos levantando como orientación hace tiempo: que el FIT Unidad evolucione de frente electoral a movimiento político unitario. No estamos proponiendo un partido único; es otra cosa. Imaginamos un movimiento como confluencia de tendencias, que interactúan con parámetros democráticos, pero que le dan organicidad a muchísimos independientes que votan a la izquierda o sectores que se replantean que el peronismo no va más.

Un movimiento así organizaría a decenas de miles de activistas en todo el país, y fortalecería la emergencia de una fuerza alternativa que intervenga cotidianamente y que vaya ganando influencia política cada vez con más peso en la realidad. La izquierda por la que luchamos se tiene que hacer cargo de la responsabilidad y oportunidad que afronta. Es ahora sí o sí.

 

 

 

 

 

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La izquierda y los luchadores contra el plan Milei. CGT-CTA: paro y movilización cuando el Senado trate la ley https://mst.org.ar/2024/05/02/la-izquierda-y-los-luchadores-contra-el-plan-milei-cgt-cta-paro-y-movilizacion-cuando-el-senado-trate-la-ley/ Thu, 02 May 2024 13:58:02 +0000 https://mst.org.ar/?p=35324 El 1° de Mayo, día internacional de las y los trabajadores, pese a las ridículas provocaciones de la Federal y la Gendarmería de Bullrich, la Plaza de Mayo se tiñó de rojo y de banderas de lucha. El acto de la izquierda junto al sindicalismo combativo, las asambleas barriales, los conflictos actuales, los piqueteros y demás sectores que venimos articulando en la coordinación multisectorial independiente contrastó con la concentración testimonial y al servicio del PJ de la CGT.

 

Escribe: Guillermo Pacagnini

En la Plaza denunciamos el ajuste de Milei, la Ley Bases y a todo este gobierno de los ricos, los yanquis y sus cómplices. En el Monumento al Trabajo fueron a lavarse la cara los burócratas de la CGT después de rosquear con el gobierno la reforma laboral y dejar correr la Ley Bases. En la Plaza de Mayo levantamos un programa alternativo al ajuste sin fin de Milei1, mientras la CGT volvió a reclamar “diálogo social… programa de consenso multisectorial… participar del diseño de la sociedad…” 2

Un claro contraste entre una manifestación de lucha que coloca la tarea de poner en pie un polo alternativo, y un acto de la vieja dirigencia burocrática, funcional al PJ y la gobernabilidad, buscando descomprimir la caldera popular que viene levantando presión.

Debates en la izquierda

El acto de Plaza de Mayo fue importante y marcó una salida, expresando al espacio de coordinación y movilización que viene enfrentando consecuentemente desde el primer momento a Milei. El documento leído llamó a derrotar a Milei y su plan, señaló que el peronismo y la burocracia critican pero juegan a la gobernabilidad, y que se necesita una alternativa independiente.

En este marco, tenemos que señalar que pudo haber sido mucho más potente, masivo y haber contrastado mucho más con el engendro cegetista, si hubiéramos actuado con una misma política desde el FIT Unidad.

Para postular con mucha más fuerza un programa y un polo alternativo de movilización frente al acto de la CGT, para disputarle mejor las franjas de trabajadores que reclaman salarios, rechazan el ajuste y fueron con sus sindicatos a un acto chico y engañoso, cuya única oferta fue confiar en el PJ y en la misma dirigencia conciliadora.

Y para fortalecer el espacio multisectorial que articula a los nuevos fenómenos de organización independiente, como las asambleas barriales y movimientos por la cultura, más allá de su desigual y embrionario desarrollo, con el activismo y varias de las nuevas direcciones sindicales antiburocráticas, los movimientos sociales combativos y la izquierda con un rol de argamasa, en particular el FIT Unidad, cuando actúa en unidad con una política correcta.

Desde el MST planteamos desde un primer momento que no había que concurrir al acto de la CGT, sino llamar a una acción alternativa y batallamos por ello. Incluso para que el Encuentro de luchadores -que sigue pendiente- se realice el 1° en la Plaza3.

Lamentablemente desde el PO, IS y algunos sectores sindicales llamaron a marchar con la CGT, poniendo allí sus mayores energías y debilitando la preparación y convocatoria alternativa a la Plaza, a la que ubicaron como acción secundaria de su jornada. El PTS durante semanas también sostuvo esa misma postura, pero ante las evidencias de la realidad y las presiones por un acto independiente desde la propia coordinación, cambiaron y se sumaron a impulsar el acto en la Plaza.

Los argumentos fueron largamente debatidos y los hemos desarrollado en PDI. Su visión esquemática de que siempre hay que concurrir a las convocatorias de la burocracia sindical, más allá del programa y de la situación concreta de la lucha de clases, los llevó a ceder y a participar casi de manera acrítica. Justificaron su política ubicándose detrás de la concentración con una columna propia. Pretendieron cambiarle el contenido a una marcha reaccionaria, con la justificación de que concurrieron trabajadores y por eso se transformaría en un canal para las luchas actuales, cosa que no sucedió.

Como dijimos en PDI: “Siguiendo a Trotsky, las tácticas unitarias con direcciones burocráticas o traidoras que llaman a una acción no significan una ley absoluta ni una receta fija. Dependen esencialmente de si fortalecen o no el proceso más general de movilización y de la situación concreta de la lucha de clases. Tomando en cuenta tres puntos de referencia: si el programa responde a las necesidades del movimiento obrero, si la acción convocada fortalece o no a la clase y siempre manteniendo la independencia política y organizativa (unidad/delimitación).

“En función de ello, desde la izquierda hemos tenido diferentes políticas según cada circunstancia concreta: hemos llamado a concurrir a marchas de la burocracia algunas veces desde las oposiciones de los gremios, otras veces conformando columnas independientes con los sindicatos y agrupaciones combativas y otras veces hemos llamado a no concurrir impulsando (o no) acciones alternativas.

“En este caso se está llamando a una marcha detrás de un programa pro-burgués al servicio de un sector de las patronales ‘productivas’ ligadas al peronismo”. 3

El acto en Plaza de Mayo y la correcta declaración unitaria que logramos nos plantea la necesidad de profundizar este camino de lucha y abordar los próximos desafíos de una pelea que sigue abierta y donde no está dicha la última palabra.

Cómo seguir

El principal desafío que tenemos es, como planteamos en la declaración que leímos en Plaza de Mayo, salir con la mayor fuerza a reclamarles a la CGT y a las CTA, un paro general con movilización el día en que se trate la Ley Bases en el Senado. Llamar a la mayor unidad en la movilización ese día para que caiga la ley.

Si la ley se trata antes del paro general anunciado para el 9 , la CGT y demás centrales tienen que adelantar la medida de fuerza, llamar a parar, a salir a las calles y a rodear el Congreso. Si el tratamiento es posterior al paro del 9, ese día tenemos que reclamar que sea un escalón hacia la derrota de la ley. Por eso no puede ser una medida dominguera, aislada y pasiva. Hay que reclamar que sea un paro activo, preparado con asambleas y plenarios, con movilización, levantando un programa que con claridad plantee la derrota de la Ley Bases. Y que tenga continuidad con un plan de lucha hasta derrotar al gobierno, su ley antiderechos, el DNU, el protocolo represivo y demás medidas de ajuste.

La resistencia en las luchas por el salario y contra los despidos, las protestas y cacerolazos en los barrios, el paro del 24 de enero y su masiva marcha que potenció al movimiento obrero, las acciones en Congreso que impulsamos desde la coordinadora independiente y la histórica marcha educativa del 23, que puso en escena al movimiento estudiantil, demostraron que sobra disposición de lucha y que la bronca está creciendo.

Mientras empujamos la unidad de acción, tenemos que fortalecer la coordinación independiente. Está pendiente realizar un encuentro de la izquierda y los luchadores que contraste con el Pacto de Mayo que Milei quiere firmar el 25 con los gobernadores. Hay una nueva oportunidad y una necesidad urgente de postular un polo alternativo a Milei, al peronismo que ya fracasó y abordar los debates de cómo seguir la disputa en el terreno social y político. Desde el MST en el FIT Unidad impulsaremos a fondo estas tareas.

1. 1º de Mayo. La izquierda realizó un importante acto, pese a las provocaciones del gobierno – Periodismo de Izquierda
2. Acto de la CGT. Un documento general sin llamar a paro y movilización cuando la ley se trate en el Senado – Periodismo de Izquierda
3. Coordinación independiente. Postergación del Encuentro y debates hacia el 1° de mayo – Periodismo de Izquierda

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Más reducida, pero ataca derechos ¿Qué implica la nueva Ley Bases? https://mst.org.ar/2024/05/02/mas-reducida-pero-ataca-derechos-que-implica-la-nueva-ley-bases/ Thu, 02 May 2024 13:55:43 +0000 https://mst.org.ar/?p=35336 Después de muchas concesiones para evitar otra derrota como la sufrida con su Ley Ómnibus original, con el voto cómplice del PRO, la UCR, Hacemos Coalición Federal y también el PJ, Milei logró media sanción a su primer proyecto. Aunque más acotada, esta Ley Bases ataca derechos laborales y sociales, mientras beneficia a las corporaciones para las que gobiernan. La CGT y las CTA ni convocaron y enfrentarla quedó en manos de la coordinación de luchadores y la izquierda. Ahora habrá que movilizar cuando se trate en el Senado. ¿Qué cambios introduce?

Escribe: Francisco Torres

En esta ley no hay un solo artículo que beneficie a la clase trabajadora ni a los sectores populares. Todos son prebendas y privilegios para las corporaciones, los banqueros, oligarcas agropecuarios, megamineros y el FMI. Por eso la repudiamos frente al Congreso y denunciamos a la CGT por transar con el gobierno al no enfrentarla.

En ese marco de repudio callejero, vale analizar que una cosa puede ser querer y otra poder. Porque mientras Milei hace gala de no “negociar” y diga que se dio media sanción “a la totalidad de la Ley Bases”, lo cierto es que debió ceder y mucho para evitar otro fracaso en Diputados, faltando aún que la trate el Senado.

En esas negociaciones se vio obligado a entregar puntos claves de su proyecto original, como reducir el número de privatizaciones, sacar el remate del Fondo Previsional, reducir las “emergencias” y la reforma laboral, con 15 de los 60 artículos que presentó el hombre de Techint y la UIA, Julio Cordero, actual Secretario de Trabajo y gestor de la reforma laboral del DNU, frenado en la justicia por anticonstitucional.

Hacer lo que pueden, no lo que quieren

Esta ley que logra media sanción en Diputados es igualmente pérfida, aunque pagaran un precio mayor del que esperaban, ya que de los 664 artículos y 6 anexos de la Ley Ómnibus original con la que Milei arrancó con ínfulas su mandato, luego del paro nacional del 24 de enero y las multitudinarias movilizaciones, cacerolazos y protestas que la sepultan, se pasó a una versión más acotada a mediados de abril, reducida a solo 279 artículos y 2 Anexos.

Después, en esta nueva coyuntura abierta con el paro de enero y un ascenso creciente, con masivas movilizaciones el 8M, el 24 de marzo y la histórica marcha en defensa de la educación, con paros nacionales de docentes, estatales, ANSES, metalúrgicos, choferes, luchas en el INCAA, la cultura, Télam, el neumático y demás sectores, el gobierno debió sacrificar artículos hasta último momento.

Solo así lograron cerrar con la oposición cómplice esta media sanción más modesta, con 232 artículos -65% menos que el original- y un solo Anexo, pese a agregar la perversa reforma laboral que la CGT dejó pasar. Una diferencia no solo numérica, sino que -después de negociar por meses-, sale esta media sanción más acotada, con un mayor costo para llegar a “la ley posible”, como reconocieron los negociadores libertarios.

El gobierno se anota un logro, pero esto muestra también que en verdad hacen lo que pueden, no lo que quieren. Ya que la lucha creciente los fue obligando a entregar aspectos cruciales de su plan de guerra, con el que pretenden arrasar con todas las conquistas obreras y populares, avanzar a un régimen monárquico con la suma del poder público, a destruir lo público y un mayor saqueo de nuestros recursos.

Para quitar valor a esa lucha, el jefe del bloque del PJ y Unión por la Patria dijo que la nueva Ley Bases “es igual de fea que la de enero”. Y durante el debate agregaron: “sin lugar a dudas, esta ley es peor que la primera…”. Pero decirlo es funcional a la política del PJ de hacer creer que a Milei no le “entran balas” y querer desviar la bronca acumulada a un castigo en 2025 que los recoloque electoralmente como “alternativa”, luego del desastre de su gobierno que le abrió la puerta a esta ultraderecha.

Además, tapar la complicidad de gobernadores del PJ puesto que, al voto cómplice del PRO, la UCR, la gente de Pichetto, López Murphy, Stolbizer y Carrió, los diputados que responden a gobernadores de Misiones, Río Negro, Neuquén y Santa Cruz, hay que sumar también los que responden a los gobernadores del PJ en Córdoba, Salta y Tucumán, con Llaryora, Sáenz y Jaldo. Mientras Jalil, de Catamarca, ya adelanta que sus senadores votarán a favor cuando se trate en el Senado.

Concesiones para sacar la nueva Ley Bases

Después de 5 meses sin “meter un gol” en el Congreso, al no lograr ni una ley –un récord en estos 40 años de retorno democrático-, las urgencias del gobierno exigían alguna señal de “gobernabilidad” para mostrar al FMI y al capitalismo doméstico.

Para lograrlo, debieron dar otra marcha atrás en el capítulo privatizaciones, al excluir el Banco Nación y sus subsidiarias (Nación Seguros, Nación Reaseguros, Nación Seguros de Retiro, Nación Servicios, Nación Bursátil y Fondos Pellegrini S.A.). Así, el número de empresas a privatizar, que habían reducido a menos de la mitad al bajarlas de 41 a 18, finalmente quedó en 11.

La motosierra perdió filo, al bajar casi 75% la cantidad de empresas a privatizar, al sumar al Nación a las compañías estratégicas que habían excluido como YPF, Casa de Moneda, ARSAT (Satelital), Télam, banco BICE, Educ.ar, DIOXITEK (uranio), Ferrocarriles, Fabricaciones Militares, TANDANOR (Naval), Fábrica de Aviones o la Administración de Puertos, entre otras.

Finalmente, en ese Capítulo privatizaciones y su Anexo I, quedan 4 empresas a tratar de privatizar de forma total: Aerolíneas e Intercargo, Radio y Televisión Argentina y ENARSA (Energía), lo que es totalmente repudiable. Hay otras 5 sujetas a concesión: AySA, Correo Argentino, Belgrano Cargas, Corredores Viales y Trenes Argentinos (Sofse). Y otras 2, Nucleoeléctrica (tiene a cargo, Atucha I y II, más la Central de Embalse) y Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT), que sólo pueden privatizar parcialmente.

También debieron reducir las “emergencias”, al pasar de las 11 iniciales a 9, después a 6 y ahora a 4: administrativa, económica, financiera y energética, en las que dan súper poderes a Milei. Aunque ya no están las emergencias en salud, previsional, social, tarifaria, fiscal, en seguridad y en defensa. Y acotan a 1 año su plazo, cuando querían tener plenos poderes en todo el mandato.

También sacaron la potestad de saquear el Fondo de Garantías previsional. Ya que el proyecto previo los facultaba a rematar los activos de las y los jubilados, acumulados en el Fondo de Garantía de Sustentabilidad del Sistema Previsional (FGS). Una montaña de plata que equivale al 95% de la deuda que Macri nos cargó con el FMI, al sumar 43.291 millones de dólares. Pero también se eliminó y no es menor ya que, meter mano en el patrimonio del sistema previsional, es un ataque clave para desfinanciar el sistema de reparto, abrir la puerta a las nefastas AFJP y destinar ahorros previsionales a pagar la deuda trucha al FMI. Cuando deberían usarse para garantizar jubilaciones dignas y el 82% móvil real.

También debieron eliminar otros puntos repudiados como el capítulo anti-educativo, que incluía declarar la educación como un supuesto “servicio esencial” para impedir el derecho de huelga o el capítulo contra la Cultura, aunque siguen ajustando.
Y quitaron además todos los capítulos de la supuesta “Defensa de la Competencia”, con la que pretendían crear una Agencia de Mercados y Competencia y un Tribunal para limitar lo que pudiera “restringir o distorsionar la competencia o el acceso al mercado”, es decir, asegurar el negocio capitalista a ultranza. Esto saltó en medio de las denuncias por cartelización de las prepagas y la intervención oficial en el “libre” mercado.

Primer dictamen para una ley más acotada, pero nefasta

Milei necesitaba algún logro legislativo para vender su Pacto del 25 de Mayo, ya que no anotó ninguno desde que asumió. Por eso cedió puntos clave, aunque esta media sanción de Diputados solo beneficia al poder concentrado, mientras ataca conquistas sociales. Al darle súper poderes para cerrar organismos del Estado, atacar la estabilidad laboral de sus trabajadores, privatizar y avanzar en el saqueo, al servicio de los grandes empresarios que lo bancan y redactaron este proyecto.

Como la crisis y las disidencias seguían, transaron una maniobra antidemocrática para votar la ley por capítulos, impidiendo votar el rechazo a algunos artículos para que pasara el paquete sin derecho a oposición. Se exigió que cumplan el Reglamento y dejen votar artículos a favor o en contra, cuando lo pide el 10%, pero ignoraron todo reclamo, preocupados porque saliera.
El gobierno y sus cómplices se apuraron a sacar esta media sanción que les resulta posible, antes que fuese tarde. Esa necesidad de cerrar filas se da luego de la histórica marcha educativa del 23, que marca un punto de inflexión en la lucha entre la clase trabajadora y los sectores populares con el gobierno de ultraderecha y la “oposición” cómplice.

Son conscientes que los tiempos se acortan, al ver que sobra fuerza para ir contra todo el plan de Milei, su DNU, derrotar esta Ley Bases y el protocolo anti protestas, pero eso no es lo que quiere la burocracia sindical ni el PJ, y por eso frenan, aíslan o boicotean las luchas.
Con la coordinación de luchadores y la izquierda, este 1º de Mayo llamamos a hacer asambleas en cada gremio y lugar de trabajo para reclamar un paro y movilización el día que se trate en el Senado para tirar abajo la ley de “bases”, la reforma laboral y el impuesto al salario.

Exigir a la CGT y las CTA un plan de lucha hasta derrotar el plan de Milei y sus cómplices, garantizando el paro del 9 de mayo, que debe ser activo y tener continuidad. Además de fortalecer la voz y presencia de la izquierda, con un Congreso Abierto del FIT Unidad, para debatir con decenas de miles cómo poner en pie una alternativa política en el país.

 

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