Luiz Domingues – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Thu, 13 Feb 2020 19:29:31 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png Luiz Domingues – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Brasil: Caída en picada. 100 días de gobierno de Bolsonaro https://mst.org.ar/2019/04/17/brasil-caida-en-picada-100-dias-de-gobierno-de-bolsonaro/ Wed, 17 Apr 2019 13:57:14 +0000 https://mst.org.ar/?p=17942 En el primer trimestre del gobierno, Bolsonaro dilapidó su capital. La caída monumental de la imagen del presidente es la muestra que no es lo mismo el discurso que los hechos, el presidente que venía con la tarea de aplicar las reformas al servicio del gran capital, se hunde en su crisis interna y no ha logrado avanzar en consolidar su proyecto. Reproducimos extractos de la declaración de nuestros compañeros de Alternativa Socialista de Brasil, que siguen construyendo al interior del PSOL una alternativa política de izquierda, anticapitalista y socialista, como única garantía para luchar contra la política de este gobierno reaccionario, la falsa oposición y construir y fortalecer una organización al servicio de la clase trabajadora, las mujeres y la juventud. (N. de la R.)

Pasados los 100 primeros días de este gobierno, y aún sin lograr implementar todas las metas de su programa de ataques a los derechos de la clase trabajadora, podemos reafirmar lo que dijimos en nuestro primer artículo después de la toma de posesión de Jair Bolsonaro como presidente: “El proyecto del nuevo presidente y sus aliados, está al servicio de los bancos, de las grandes empresas, del agronegocio, del imperialismo y del fundamentalismo religioso, y el programa que ellos pretenden implementar – y ya vienen implementando – es una verdadera receta para el caos social”.
En otro momento en el mismo artículo, analizábamos que “aunque Bolsonaro fue elegido con el voto de muchos trabajadores y trabajadoras que no veían una alternativa de fondo a ese sistema fallido, y que ya no soportan más las traiciones del PT, eso no significa que “no pueden avanzar, romper con el gobierno en la medida en que perciban que el ex militar trabaja sólo para la burguesía y los poderosos”. Ahí también podemos decir que hemos acertado, pero la verdad es que no esperábamos que eso se diera tan rápidamente. Por lo que apuntan las encuestas de opinión, Bolsonaro es el presidente con la peor evaluación en los primeros meses de gobierno, al menos desde 1985. (…) Sin duda alguna eso indica que tendrá una mayor dificultad en la aplicación de su programa ultraliberal y reaccionario, pero serán las calles y no los institutos de investigación los que deberán dar la última palabra.

Una verdadera guerra contra los trabajadores, el pueblo pobre y la diversidad

(…)La verdad es que el centro del gobierno de Jair Bolsonaro es el Ministerio de Economía, comandado por el “Chicago boy” Paulo Guedes. (…) El aparente “descuido” del presidente con el resto de los ministerios revela que para él poco importa quien comanda educación, derechos humanos o ciencia y tecnología, la regla básica para todas esas áreas son clara: recortes, privatizaciones, ventas, etc.
La caza a las brujas contra lo que llama “ideología de género”, “marxismo cultural” y “adoctrinación izquierdista” sólo sirve para encubrir la falta de un programa concreto para su gobierno, y el poco interés de la gestión en resolver problemas esenciales (…). Para eso, Bolsonaro no tiene ninguna respuesta, y no porque según él, “no habría nacido para ser presidente”, sino porque no es ese su interés, y el pueblo empieza a darse cuenta de ello (…).

Un gobierno sumergido en crisis

Es necesario recordar que los hechos que día tras día siguen golpeando al gobierno Bolsonaro comenzaron antes incluso de su posesión cuando su hijo Flávio Bolsonaro, hoy senador, junto con su asesor Fabrício Queiroz comenzaron a ser investigados por el Consejo de Control de Actividades Financieras por transacciones de más de un millón durante su mandato como diputado estadual en Río de Janeiro. Esta investigación golpeó de lleno la imagen anticorrupción de la familia Bolsonaro y dio inicio al descrédito de la misma.
La primera gran crisis en el gobierno se dio en febrero, (…), cuando el diario Folha de São Paulo divulgó que el PSL, partido del presidente, había usado “candidaturas naranjas”1 para cumplir el cupo obligatorio de mujeres en las listas.(…)
Otro foco de crisis (…) fue el malestar entre Bolsonaro y el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, uno de los principales articuladores de la Reforma Previsional en la Cámara. La pelea se inició por las críticas de Carlos Bolsonaro a Maia, que a su vez reaccionó criticando al gobierno y llegó a decir en una entrevista que Bolsonaro “jugaba a presidir”. (…) Todo esto repercutió en las negociaciones sobre la “Reforma”, y aunque es un problema aparentemente superado, expresa la fragilidad de las relaciones entre el gobierno y el Congreso Nacional, y la propia volatilidad de su base de sustentación.
Por fin tenemos la última caída en el gobierno, la del ministro de educación Ricardo Vélez Rodríguez, que a pesar de la breve administración, probablemente será recordado por sus declaraciones y por la total falta de competencia con el área. (…) Luego de la apertura del año escolar, envió una carta a las escuelas recomendando que los profesores hagan lectura de una declaración saludando “el nuevo Brasil” y cantando el Himno Nacional, esa declaración contenía el lema de campaña de Bolsonaro “Brasil por encima de todo, Dios por encima de todos” un claro atentado a la cultura democrática y laicidad en las escuelas del Estado. Por último, llegó a defender la revisión de los libros didácticos, insinuando que debían traer una relectura del período de la Dictadura Civil-militar (1964-1985), probablemente justificando el golpe y trayendo una versión más amena de los veinte años de total restricción a las libertades democráticas, los derechos humanos y el terrorismo por parte del Estado.(…)

La lucha contra la “Reforma” Previsional debe ser el centro de las próximas movilizaciones

A pesar de toda la fragilidad del gobierno que expusimos en este texto, no debemos olvidar que existe una pauta que une hoy a los diferentes sectores de la burguesía y de las élites, esa pauta es la aprobación de la Reforma Previsional, que busca sanar el falso déficit al bolsillo de la jubilación de trabajadores y trabajadoras. Si bien es cierto que existe una cierta tensión entre los poderes, también es un hecho que cuando se trata de defender sus intereses de clase ellos son capaces de pasar por encima de cualquier conflicto, y por eso no podemos depositar nuestras esperanzas en el Congreso Nacional. Es el pueblo pobre y trabajador unido en las calles que deberá imponer la mayor derrota al gobierno Bolsonaro hasta este momento, enterrando de una vez la “Reforma” y defendiendo el derecho a la jubilación (…).
Sólo ocupando las calles podremos derrotar esa Reforma y todos los ataques del gobierno ultraliberal y reaccionario de Bolsonaro.

Luiz Domingues y Lucas Tiné, Alternativa Socialista

1. Candidaturas falsas para recibir dinero y desviarlo.

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Primera semana del gobierno Bolsonaro: El principal blanco es la clase trabajadora https://mst.org.ar/2019/01/23/semana-gobierno-bolsonaro-principal-blanco-es-clase-trabajadora/ Wed, 23 Jan 2019 18:18:31 +0000 https://mst.org.ar/?p=16773 Reproducimos la nota de nuestros compañeros brasileros de Alternativa Socialista-PSOL, integrante de Anticapitalistas en Red, publicada en dicha web el pasado 10 de enero.

Como ya era de esperar, el nuevo gobierno de ultraderecha encabezado por Jair Bolsonaro (PSL) comenzó lanzando una fuerte embestida contra los derechos de los trabajadores y de los demás sectores oprimidos. Su primera medida como presidente oficialmente investido fue reajustar el salario mínimo definido por el Congreso Nacional para 2019, pero hacia abajo. De los ya ínfimos 1.006 reales bajó a apenas 998 reales, un verdadero ataque al sector más vulnerable de la clase trabajadora brasileña, que será el principal blanco de la nueva administración. Así ya lo demostró la extinción del Ministerio del Trabajo y lo refuerzan las declaraciones del propio presidente, donde defiende el fin de la Consolidación de las Leyes del Trabajo y la Justicia del Trabajo, y que en una reciente entrevista en televisión defendió una nueva reforma jubilatoria. Nada de eso sorprende, venido de alguien que durante la campaña decía, alto y bien claro, que los trabajadores deberían elegir entre menos derechos y más empleos o viceversa. ¡Bolsonaro es hoy, sin ninguna duda, el principal enemigo de la clase trabajadora brasileña!

El plan de ataques del nuevo gobierno reaccionario, sin embargo, es aún más amplio y pasa también por la destrucción de los derechos de los pueblos originarios. Así quedó claro mediante la medida provisoria que transfiere al Ministerio de Agricultura, comandado por Tereza Cristina, fiel defensora de los grupos ruralistas, la incumbencia de la demarcación de las tierras indígenas. O sea, es como poner un zorro a cuidar del gallinero. En respuesta, la Asociación de los Pueblos Indígenas de Brasil (APIB) entró con una delegación en la Procuraduría General de la República, intentando revertir ese retroceso. No alimentamos ninguna ilusión en el sistema judicial, que ha sido uno de los principales cómplices de los ataques a los trabajadores y las libertades democráticas en el último período, pero estamos junto a la población indígena y los quilombolas (1) en la lucha por la tierra de la que, en última instancia, ellos son los verdaderos dueños.

Otro sector que sintió las primeras consecuencias del gobierno Bolsonaro fue la población LGBT, comunidad sacada de las normas de derechos humanos, a través de otra medida provisoria, lo que en la práctica debilita la lucha contra la LGBT-fobia y el combate a ese tipo de violencia. Al contrario de lo que se vendió durante la ceremonia de posesión, donde la primera dama Michele Bolsonaro insistió en dar un discurso en lengua brasileña de señas, este no es un gobierno “inclusivo”. Al contrario: se trata de un gobierno que va a profundizar aún más las desigualdades entre hombres y mujeres, frenar el combate al machismo, la violencia de género, el racismo, la LGBT-fobia y todos los demás tipos de discriminación. Apoyado por los sectores más reaccionarios de las iglesias evangélicas, como la propia ministra del Ministerio de la Mujer, la Familia y los Derechos Humanos, Damas Alves, según la cual “los niños visten de azul y las niñas visten de rosa”.

Al contrario de lo que dicen los ingenuos o los malintencionados, no hay cómo alentar para que al gobierno de Bolsonaro le vaya bien, porque lo “bien” para ellos es la extinción de cualquier derecho básico para la clase trabajadora, la juventud y demás explotados y oprimidos del país. El proyecto del nuevo presidente y sus aliados está al servicio de los bancos, las grandes empresas, el agronegocio, el imperialismo y el fundamentalismo religioso, y el programa que ellos pretenden implementar -y ya vienen implementando- es una verdadera receta para el caos social. La única manera de que las cosas realmente salgan bien para la mayoría de la población es con el pueblo en la calle luchando contra los ajustes y en defensa de los derechos. En ese sentido, se hace necesaria una amplia unidad de acción, partiendo de la base de los sindicatos, entidades estudiantiles y asociaciones de vecinos, etc., preparando las batallas que vendrán, sin renunciar a la independencia de clase y llamando a la responsabilidad a las direcciones burocráticas que insisten en buscar una salida negociada con los enemigos del pueblo, como defendió hace poco en una entrevista a El País el presidente nacional de la CUT (2).

No hay diálogo posible con este gobierno. La única respuesta se deberá dar a través de la movilización, en un combate sin tregua contra ese programa ultraliberal y reaccionario. Aunque Bolsonaro haya sido elegido con el voto de muchos trabajadores y trabajadoras que no veían una alternativa de fondo a ese sistema quebrado, y que ya no soportaban más las traiciones del PT, eso no significa que ellos no puedan pronto romper con el gobierno a medida que perciban que el ex militar sólo trabaja para la burguesía y los poderosos. Y en ese momento necesitamos estar preparados para los grandes embates que vendrán, para los cuales la construcción de una nueva alternativa combativa, anticapitalista y socialista podrá jugar un papel muy importante. Los pueblos alrededor del mundo ya han dado innumerables señales de disposición, como los “chalecos amarillos” en Francia, los trabajadores en Hungría y las mujeres en la India, que comenzaron el año con una gran lucha contra el machismo y la discriminación religiosa de género. El año apenas comenzó y ya promete grandes desafíos. ¡Vamos a la lucha!

Luiz Domingues, Alternativa Socialista, Rio Grande do Sul

1. Población descendiente de los esclavos traídos de África que escaparon por el Amazonas.

2. En una entrevista al diario El País, del 18 de octubre de 2018, el presidente nacional de la Central Única de los Trabajadores (CUT), Vagner Freitas, dijo que la central buscaría al nuevo gobierno para “negociar” y presentar otra propuesta de reforma jubilatoria.

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