lula – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Thu, 20 Oct 2022 20:41:26 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png lula – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Segundo turno electoral en Brasil: Derrotar a Bolsonaro votando críticamente a Lula https://mst.org.ar/2022/10/20/segundo-turno-electoral-en-brasil-derrotar-a-bolsonaro-votando-criticamente-a-lula/ Thu, 20 Oct 2022 20:41:26 +0000 https://mst.org.ar/?p=31785 El próximo domingo 30 de octubre se realiza la elección de segunda vuelta en Brasil. Se enfrentan en las urnas el actual presidente Bolsonaro, que en estos últimos cuatro años encabezó un gobierno que declaró la guerra al pueblo trabajador, llevó adelante un plan de depredación y destrucción del medio ambiente e impulsó una política sanitaria directamente criminal durante la pandemia; contra el frente amplio encabezado por Lula y el PT, que lleva como candidato a vicepresidente a un político burgués, profundamente conservador y reaccionario como Geraldo Alckmin. Ninguno de los dos proyectos políticos que se enfrentan en Brasil representan los intereses de la clase trabajadora, de las mujeres y las disidencias, de la juventud y del pueblo pobre. Pero es una tarea necesaria y urgente derrotar a Bolsonaro y a la extrema derecha en las calles y en las urnas.

Escribe: Carlos Maradona

Es imposible entender la política brasileña de las últimas décadas sin analizar los 14 años de gobierno del PT, primero con los gobiernos de Lula y después con los de Dilma. La llegada de Lula y el PT al gobierno despertó un gigantesco apoyo y simpatía en amplias franjas de trabajadores, de sectores populares, de las mujeres y las disidencias y de todos los sectores que venían sufriendo los ataques de gobiernos neoliberales y de derecha. Lula y el PT no solo tenían un enorme apoyo popular para desarrollar medidas a favor de los trabajadores y el pueblo y cambiar de raíz la estructura de desigualdad social y miseria que azotó Brasil por larguísimas décadas, sino que gobernaron en un contexto latinoamericano y mundial donde podrían haber impulsado grandes cambios sociales y políticos en el país más grande del continente.

Pero Lula y el PT hicieron todo lo contrario. Durante 14 años gobernaron al servicio de los bancos, del agronegocio y de las grandes empresas nacionales y multinacionales. Aplicaron planes de ajuste y ataques a los trabajadores, a los campesinos y a la seguridad social. Todo esto regado con una tremenda corrupción que atravesó a todos los sectores de la dirigencia del PT. Estos 14 años de un gobierno que no solucionó ninguno de los graves problemas de los trabajadores y el pueblo fue sembrando desconfianza y desmoralización en los sectores populares y fue responsable directo de la aparición y crecimiento de una nueva derecha, vinculada a sectores militaristas y reaccionarios, misóginos y racistas, que fue creciendo de la mano de un discurso anti-sistema.

Bolsonaro y el Partido Liberal crecieron por responsabilidad del PT

Jair Bolsonaro fue un capitán retirado del ejército que nació a la vida política como concejal de Río de Janeiro por el Partido Demócrata Cristiano en 1988. En el año 1990 fue elegido diputado por el Partido Progresista. Nunca se destacó por su labor parlamentaria, pero ante la bronca y la decepción que generaron en amplias capas de la población los 14 años de gobierno del PT, emergió en el año 2018 con el Partido Social Liberal después de la crisis que llevó al impeachment y destitución de Dilma y la causa judicial contra Lula que le impidió ser candidato, y en las elecciones generales de ese año, ganó con el 55,13% de los votos contra el 44,87% de Fernando Hadad del PT. En el año 2021 el Partido Social Liberal se disolvió y Bolsonaro se afilió al Partido Liberal.

Que un exmilitar con un discurso violento y de ataques a los trabajadores y a sus organizaciones, al movimiento feminista y LGBTI, a los sectores negros y afrodescendientes, y con partidos políticos que venían siendo bastante marginales en la política brasileña haya podido ganar las elecciones del 2018 con el 55% de los votos no tiene otra explicación que el rol nefasto que juegan fuerzas políticas que se autodenominan «progresistas» o «populares» que no solo no sirven para enfrentar a la derecha, sino que directamente le abren las puertas.

En Brasil, al igual que en muchos otros países del mundo, se está expresando un enorme proceso de polarización social y política, donde los partidos definidos como de «centroizquierda» como el PT muestran el fracaso del reformismo y el posibilismo, se niegan a cambiar la estructura social y política del país, y terminan aplicando planes de ajuste y abriendo las puertas a salidas que con un discurso anti-sistema se proponen aplicar ataques violentos a los trabajadores y a los pueblos, de la mano del FMI y las multinacionales.

Unirse a la derecha para enfrentar a la extrema derecha. Otro fracaso anunciado
Después de cuatro años de gobierno fue quedando demostrado que detrás de ese falso discurso anti-sistema, Bolsonaro y el PL fueron fieles aplicadores de las políticas de ajuste y depredación del medio ambiente impulsadas por EEUU y el FMI. Y ante la pandemia que azotó al mundo, Bolsonaro se convirtió en uno de los primeros negacionistas y en el responsable directo de decenas de miles de muertes que se podrían haber evitado con una política sanitaria que estuvo ausente.

En el año 2018 hubo un poderoso movimiento popular liderado por las mujeres para enfrentar el surgimiento de Bolsonaro y su acceso a la presidencia. Este movimiento conocido mundialmente con «Ele Nao» ganó las calles de las principales ciudades de Brasil y tuvo repercusión mundial. Pero ni el PT ni la central sindical que dirige, la CUT, se pusieron a la cabeza de este movimiento ni se jugaron a su impulso y desarrollo.
También en el año 2021, después de una pandemia que causó una tragedia en Brasil, se desarrollaron importantes y masivos actos con la consigna de «Fora Bolsonaro» en todas las grandes ciudades. Una vez más el PT faltó a la cita y puso todas sus fichas en el armado de un gran frente amplio para el 2022 y así ganarle las elecciones a Bolsonaro.
Y para lograrlo, Lula y el PT empezaron a armar un frente amplio con sectores de la burguesía y de la derecha clásica. Escogieron de candidato a vicepresidente a Alckmin, dos veces gobernador de Sao Paulo por el PSDB (Partido de la Social Democracia Brasileña), un conservador vinculado al Opus Dei y represor en ocupaciones de tierras y movilizaciones. También es parte del frente amplio el ex presidente neoliberal Fernando Henrique Cardoso, antiguo rival de Lula y ahora aliado, y Henrique Meirelles, un gran empresario que fue ministro del gobierno ajustador de Temer.

La elección de la primera vuelta el 2 de octubre pasado, mostró que el frente amplio con sectores de la derecha tradicional impulsado por Lula y el PT no alcanzó para ganar la elección y mostró la enorme polarización que atraviesa Brasil. El frente amplio de Lula sacó el 48,43% de los votos y el PL de Bolsonaro obtuvo el 43,20%, pero con sus aliados obtuvo la mayoría de las bancas en el Senado y en Diputados.

Enfrentar a Bolsonaro en las calles y en las urnas. Votamos críticamente a Lula
En las elecciones del 30/10 la tarea fundamental de los trabajadores y el pueblo de Brasil es impedir que Bolsonaro siga gobernando el país por otros 4 años. Sin depositar ni un gramo de confianza en el PT, ni en Lula ni en el frente amplio, y sin dejar de decir que ese proyecto integrado hoy junto a partidos de la derecha tradicional no va a solucionar los problemas del pueblo brasileño, votamos críticamente a Lula y llamamos a la izquierda clasista de Brasil a unirse, a defender un programa anticapitalista ahora y después de las elecciones, a ocupar las calles por todos los derechos postergados y a enfrentar cualquier tipo de ataques a los mismos, venga de donde venga.

Acompañamos a nuestras compañeras y compañeros del Comité de Enlace entre Lucha Socialista y Alternativa Socialista, con quienes integramos la Liga Internacional Socialista, en este llamado a votar muy críticamente al PT y a Lula y a seguir construyendo el partido revolucionario que Brasil tanto necesita.

 

 

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Contra la proscripción de Lula https://mst.org.ar/2018/04/06/proscripcion-de-lula/ Fri, 06 Apr 2018 17:23:45 +0000 https://mst.org.ar/?p=13273 Cuarenta minutos después que el Supremo Tribunal Federal de Brasil rechazara el Habeas Corpus que la defensa de Lula Da Silva había presentado, el juez Sergio Moro ordenó ayer la detención del ex presidente, condenado a 12 años de prisión por corrupción. Repudiamos el fallo, cuyo único objetivo es proscribir la candidatura de quien encabeza las encuestas de las elecciones presidenciales del próximo octubre. El STF ha demostrado su desdén por la justicia, encubriendo y retrasando los juicios de muchos empresarios y políticos, como el presidente Michel Temer, y acelerando los tiempos de otros procesos, como el de Lula. Su accionar selectivo es autoritario, anti-democrático y políticamente motivado, en defensa del plan de ajuste de la burguesía brasileña.

Defendemos el derecho de Lula a ser candidato, y el derecho de millones de brasileños a votar a quién quieran. Esto no se traduce en una defensa de la inocencia de Lula. Su gobierno y el de Dilma traicionaron a los trabajadores, cuidaron los intereses de los bancos, la oligarquía y las multinacionales, y colaboraron con empresas y políticos corruptos por doquier. Por eso nosotros siempre nos opusimos a las políticas de ajuste de los gobiernos del PT y apoyamos el surgimiento de una alternativa política por izquierda, que toma cuerpo en el PSOL. Pero no aceptamos que un gobierno ilegítimo, corrupto y autoritario cercene los derechos democráticos de millones de brasileños.

Tampoco confiamos en la justicia brasileña, igualmente corrupta y comprometida políticamente. Una comisión investigadora independiente debe hacerse cargo de las causas de corrupción de Lula y de toda la casta política y empresarial. Es la única manera de llegar a veredictos ecuánimes, no sujetos al poder político de turno, para que vaya preso hasta el último corrupto.

Comité Ejecutivo del MST – 6 de abril de 2018

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HOY 17 hs, acto ante la Embajada de Brasil / Bodart: “Rechazamos la persecución a Lula” https://mst.org.ar/2018/04/06/17-hs-acto-embajada-de-brasil-bodart-rechazamos-persecucion-lula/ Fri, 06 Apr 2018 16:25:09 +0000 https://mst.org.ar/?p=13266 Ante los hechos en Brasil, hoy a las 17 la coalición Izquierda al Frente realiza un acto ante la embajada de ese país, sita en Cerrito 1350. El dirigente Alejandro Bodart (MST), quien encabeza la protesta, afirmó: “Repudiamos la persecución y proscripción de Lula, que motorizan el gobierno reaccionario de Temer, su justicia adicta y los militares. Tal como la oposición por izquierda a Lula, que encarna el PSOL, nosotros fuimos y somos muy críticos de él, Dilma y las políticas de ajuste del gobierno del PT, pero rechazamos de plano que un presidente ilegítimo, corrupto y autoritario condicione la vida política del país y vete al candidato más popular.”

Bodart agregó: “Lula y todos los demás dirigentes políticos y empresarios brasileros acusados de corrupción deberían someterse a una comisión investigadora independiente, integrada por personalidades reconocidas e intachables. Es la única garantía de poder llegar a un veredicto realmente ecuánime, que no esté sujeto al poder político de turno como lo es la actual condena y proscripción a Lula.”

Alejandro Bodart             (15) 6359-5836 / 6814-8103
Pablo Vasco (prensa)                  (15) 6815-8633

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Brasil: ¿a dónde va el PSOL? https://mst.org.ar/2018/03/21/brasil-a-donde-va-psol/ Wed, 21 Mar 2018 18:48:27 +0000 https://mst.org.ar/?p=12370 El lanzamiento de la pre-candidatura de Guilherme Boulos, dirigente del combativo MTST (Movimiento de Trabajadores Sin Techo), a presidente de Brasil, apoyado por la mayoría de la dirección del PSOL, abrió un gran debate en ese partido. Recién afiliado, el programa que propone y su defensa de los gobiernos petistas plantean cambios importantes en esta experiencia amplia surgida como alternativa desde la izquierda a la defección del PT en el gobierno. Reproducimos un artículo de un dirigente del PSOL y del MES, cuya postura compartimos, escrito antes de proclamado Boulos.

Boulos y la herencia del lulismo

Para el pueblo brasileño la diferencia entre izquierda y derecha ha pasado a ser muy confusa, sutil, a veces hasta inexistente. Es que los años de gobierno del PT, actuando en nombre de la izquierda, han tenido muchos elementos de continuidad con las experiencias de los gobiernos de los partidos burgueses y de la derecha en un sentido amplio. No es un fenómeno nacional. Pero en Brasil ocurrió recientemente. Enrique Meirelles, por ejemplo, actual ministro de Economía de Temer, fue el nombre fuerte de Lula al mando del Banco Central desde el inicio de las gestiones petistas. Como se sabe, también la apropiación ilegal de fondos públicos fue algo en común. Los elementos de continuismo son innumerables.

Tan es así, que con la crisis de 2008 en el mundo y sus repercusiones en Brasil poco después, la mayoría de la burguesía apretó aún más al Ejecutivo federal para ajustar con fuerza redoblada y recortar los derechos de los trabajadores y el pueblo. El segundo mandato de Dilma intentó cumplir esta tarea eligiendo a Joaquín Levy para el Ministerio de Hacienda (hombre fuerte de Bradesco y de los equipos económicos tucanos), pero el PT no tuvo cohesión para llevar adelante el Plan Levy. Esta falta de cohesión fue la base para que la crisis entre el PT y la burguesía se estableciera. La burguesía ya había notado que la utilidad mayor del PT de controlar la rebeldía del movimiento de masas se había agotado, tal como indicaban las jornadas de junio de 2013. Ahora entendía la dificultad del PT de hacer el trabajo sucio en un momento de crisis económica. También debe ser tomado en serio que la izquierda representada por el PT y los partidos de la burguesía brasileña no son iguales. En este sentido la izquierda (incluso la que podemos llamar la izquierda tradicional o reformista) y la derecha siguen siendo diferentes.
Hay elementos reales de identificación y diferenciación entre tal izquierda y la derecha. La experiencia de las masas con los gobiernos petistas, sin embargo, ha sido interrumpida. Cuando se iba a tomar la decisión final entre dos elementos de la realidad, la identificación y la diferenciación, llegó el impeachment. Aunque no fue planeado de manera unificada por la burguesía y en gran parte se desencadenó motivado por las diferencias de los antiguos aliados petistas del PMDB, entonces atrapados por la operación Lava Jato, terminó contando con el apoyo del capital financiero, interesado en las promesas de Temer de hacer lo que Dilma no tenía gobernabilidad para ejecutar en el terreno económico. Con el impeachment realizado y con Temer gobernando, una parte de las masas vieron que la situación podía quedar, sin el PT, peor que con él. La experiencia en curso de las masas con el petismo fue interrumpida. No toda, porque una experiencia fuerte ya se había hecho. Pero el horizonte de lo posible, tan común en situaciones normales, ha marcado la conciencia de las masas en el sentido de ver sólo dos polos de la política: PT y Lula por un lado y los partidos tradicionales de la burguesía y sus medios corporativos por otro. Un tercer campo fue bloqueado por las dificultades objetivas y la inacción del propio PSOL, impidiendo la lucha por una subjetividad nueva y alternativa. No diferenciarse del PT fue fatal.

Además de estos dos polos, y por los años de régimen común entre el PT y los partidos burgueses, hay un enorme descrédito de las masas con todo lo que está ahí. Una parte de este descrédito ha sido aprovechada por la candidatura de Bolsonaro. Este descrédito, sin embargo, es mucho más grande, más profundo y no sólo tiene tendencias latentes por derecha, sino también por izquierda. Un descrédito con peso de masas, que tiene más peso que todas las fuerzas positivas combinadas. Estamos en una etapa de conciencia negativa predominante en las amplias masas.
La negación por sí misma es incapaz de ofrecer una alternativa. Sin embargo, creemos que una política de emancipación debe apoyarse en ella. Ocurre que una parte de los dirigentes del PSOL apuesta por ser una herencia del petismo y en particular de Lula. Este sector del PSOL, que ahora cuenta con la voluntad de Guillermo Boulos de ser candidato a presidente en una alianza de movimientos sociales con el partido, se apoya en el hecho de que Lula todavía tiene un peso electoral de masas. De hecho, en términos positivos hay dos tendencias fuertes en la conciencia de las masas, además de la negación y la repulsión a todos los partidos. Los que consideran que la izquierda y la derecha son todos iguales, y los que diferencian izquierda y derecha pero consideran que el PT es la única izquierda o que es el líder de la izquierda, en especial Lula. Pero en este punto también el PSOL debería entrar y construir lo nuevo. En sus años de existencia el partido ha logrado existir. Se convirtió en un hecho. En algunos lugares comenzó a disputar con el PT y a ocupar el espacio que hasta entonces era del PT. Y ocupaba este espacio no subordinándose, sino postulándose como alternativa. En algunos estados en los que el PT se hundió antes de que el PSOL naciera, el trabajo fue más fácil. Es el caso de Río de Janeiro, donde el PT fue liquidado en 1998, con la intervención del propio Lula y de José Dirceu contra Vladimir Palmera. A nivel nacional, sin embargo, el proceso fue más difícil y el trabajo estaba y está en curso, como en Río.

Este trabajo, sin embargo, con la política que está llevando adelante el liderazgo de Boulos, sufrirá un cambio de rumbo y confundirá más al PSOL con el PT. Eso es porque Boulos quiere tener como línea central de su campaña heredar los votos de Lula. Para ello se presenta como defensor de Lula. Y no se presenta sólo como defensor del derecho de Lula a ser candidato. Tal defensa es lícita. Pero Boulos reivindica el carácter progresista de los gobiernos del PT, como ejemplos limitados de gobiernos progresistas, dando a entender que fueron gobiernos populares que sólo se equivocaron porque confiaron en la posibilidad de conciliación con la burguesía. Creo que esta línea es la renuncia a la construcción de una verdadera nueva izquierda. Y creo que es una línea pragmática que se opone a la necesidad de una nueva política. Incluso porque, si es para defender el carácter progresista de los gobiernos petistas y del liderazgo de Lula, reivindicándolo como el principal exponente de la izquierda, entonces lo cierto y valiente sería defender el nombre que Lula va a indicar, en caso de que no pueda ser candidato.

De nuestra parte, de los que fundaron el PSOL y saben que la derecha actual y la izquierda actual dirigida por el PT tienen en común la defensa de la política sin la participación activa de las masas, no vamos a renunciar a luchar por un camino realmente nuevo. El lulismo fue una expresión de una estrategia de conciliación de clases, como incluso Boulos ha dicho algunas veces. Querer ser su heredero inevitablemente, es una forma de valorar esta estrategia. Si es para afirmar lo nuevo, hay que ser realmente nuevo. Hegel decía que los muertos entierran a sus muertos. En términos de cambio revolucionario es el caso, aunque en el terreno electoral sé que no es el caso del lulismo en estas elecciones. Pero su herencia depende de los petistas. Nuestro cálculo no puede tener como eje obtener los votos que Lula no puede tener, una orientación electoralista que nos aleja de la necesidad de construir una verdadera novedad política (y creo que será una línea estúpida en términos electorales porque los votantes preferirán el indicado por Lula y no a quien sólo se declara su amigo y aliado). Debemos apostar a la construcción de un proyecto propio que muestre, a quienes creen que la izquierda y la derecha son iguales, que otra izquierda es posible; a los que creen que Lula es la izquierda posible, que otra izquierda es necesaria; y a los que no creen en más nada, que confíen sólo en sí mismos.

Roberto Robaina

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Investigar la corrupción del PT y de toda la casta política. No a la condena judicial a Lula https://mst.org.ar/2017/07/19/investigar-corrupcion-pt-de-casta-politica-4200-no-condena-judicial-lula/ Wed, 19 Jul 2017 16:41:09 +0000 https://mst.org.ar/?p=9280 En Brasil el juez Sergio Moro condenó a Lula, ex presidente y actual precandidato del PT a la presidencia, a 9 años de cárcel y 19 años de inhabilitación para ejercer cargos públicos por corrupción pasiva y lavado de dinero.

La condena es por la entrega de 3,7 millones de reales por la constructora OAS a Lula para arreglar una casa de campo y un departamento de lujo en Guarujá. Lula por ahora no irá preso, ya que apeló ante el Tribunal Regional Federal. El proceso puede durar hasta dos años. Mientras el tribunal no confirme la condena Lula podrá ser candidato en las presidenciales de 2018 y va primero en las encuestas.
Es la primera vez que en Brasil se condena a un ex presidente. Es consecuencia de la investigación judicial “Lava Jato” sobre una trama de corrupción, con dádivas y coimas de grandes empresas (Odebrecht, JBS, OAS y otras), que involucra a gran parte de la dirigencia política incluido el actual presidente Temer.
La profunda recesión que redujo el PBI brasilero en más de un 7% en los últimos dos años empujó a la burguesía, con Temer a la cabeza, a tratar de ajustar el régimen jubilatorio e imponer una reforma laboral precarizadora (ver pág. 5). Ante ese ataque surge una importante resistencia obrera y popular, cuyo pico fue el paro general del 28 de abril, que plantea ¡Fora Temer! Si éste sobrevive es por la complicidad del Tribunal Electoral, la Justicia, el Congreso corrupto y la burocracia sindical que impide llevar la pelea hasta el final.

Investigar y enfrentar a toda la casta política

Como señalan nuestros compañeros del MES-PSOL de Brasil en su reciente declaración, “las relaciones entre Lula y la cúpula del PT con las mega-constructoras, los bancos y las grandes empresas como la JBS…” fueron “programáticas”. A cambio de coimas, desde el gobierno se promovían negocios en el país y en el exterior, como lo muestran los sobornos de Odebrecht para obtener obra pública en toda América Latina.
Coincidimos con el MES, pero rechazamos este intento de proscripción a Lula por la vía judicial. Aunque algún juez o fiscal avance contra la corrupción, esta condena confirma que la justicia es una institución dependiente del poder político, sujeta a sus presiones y maniobras.
Por eso frente a la corrupción que cruza a todo el poder político y empresarial de Brasil la salida es formar una comisión investigadora independiente, con personalidades intachables y sin ningún vínculo con el poder, para sacar todo a luz. Aquí en la Argentina planteamos lo mismo, bajo la forma de una CONADEP de la corrupción, para investigar tanto al gobierno anterior del FPV como al actual de Cambiemos.
Mientras el grueso de la cúpula política brasilera sigue impune, empezando por el propio Temer, nos oponemos a que un candidato presidencial que tiene un fuerte respaldo entre sectores populares sea proscripto.
A la vez, damos batalla política contra Temer y toda la derecha y también contra Lula, responsable de políticas de ajuste y de haber puesto a Temer como vicepresidente junto a Dilma. Como dice el MES, “defendemos la derrota de toda la casta política, en la cual la cúpula del PT se integró y ahora defiende… Pero esta derrota debe venir de las manos de los trabajadores, que necesitan apostar a la construcción de una nueva alternativa. Al mismo tiempo, nuestro Fuera Temer exige y lucha por elecciones generales ya, para presidente y para el Congreso nacional, fortaleciendo la lucha para barrer a la casta política. Sin nuevas elecciones, además de mantenerse la casta política, las reformas neoliberales serán aprobadas por este Congreso corrupto y pro-patronal.”
Esas elecciones generales deben ser complementadas por la convocatoria a una Asamblea Constituyente, que ponga fin al viejo régimen político de corrupción y privilegios, derogue todas las leyes de ajuste y tome las medidas de fondo necesarias para reorganizar Brasil al servicio de los trabajadores y el pueblo.

Gustavo Giménez

]]> Crisis en el gobierno de LULA https://mst.org.ar/2005/06/29/crisis-en-el-gobierno-de-lula/ Wed, 29 Jun 2005 12:00:00 +0000 http://www.mst.org.ar/2005/06/29/crisis-en-el-gobierno-de-lula/

El gobierno de Lula y el congreso nacional de Brasil están envueltos en escandalosos casos de corrupción que nos hacen recordar a los casos Banelco y sobresueldos de nuestro país. La denuncia implica al tesorero del PT, Delúbio Soares, que pagaba un sueldo paralelo a diputados nacionales del PL y del PP. No es la única denuncia de corrupción contra el gobierno de Lula: también los hubo sobre el negocio de los bingos y el status de ministro que Lula concedió a Henrique Meireles, presidente del Banco Central, para protegerlo de investigaciones de crimen fiscal. También hay denuncias contra el ministro de Salud Romero Jucá y en el sistema de Correos.

No podía ser de otro modo. Todo esto es producto de la opción política realizada por la dirección del PT y el gobierno de Lula: la opción de profundizar la política económica del anterior presidente, Fernando Henrique Cardoso, de favorecer la especulación, de someter a los trabajadores, la juventud, los sin tierra y los sin techo en beneficio de los banqueros y capitalistas nacionales y extranjeros, en una servil política de entrega y sumisión al FMI y al imperialismo. Lula es, junto a Kirchner, el gendarme de los yanquis en Haití, al enviar tropas militares a ese país. Esa opción fue aliarse con partidos como el PP, PL, PTB, PMDB, conocidos enemigos del pueblo brasileño. Y esa alianza no podía producirse sin la apropiación de los recursos del Estado como «bien negociable» para cualquier capitalista.

El maremoto político que generaron estas denuncias provocó la renuncia del jefe de gabinete, José Dirceu, que después de Lula era el hombre más importante del gobierno. Nada va a ser igual para Lula y el PT a partir de ahora.

El PSOL (Partido Socialismo y Libertad) a través de su militancia y de sus parlamentarios, Heloísa Helena, Geraldo Mesquita, Luciana Genro y Babá, ha participado el pasado miércoles 22 de junio de una movilización por el fin de la corrupción al lado de cerca de 10 mil trabajadores estatales en huelga contra el vergonzoso aumento del 0,1% ofrecido por el gobierno. Durante el acto, los parlamentarios y manifestantes fueron hasta la entrada principal del Palacio Legislativo Federal y, con escobas y baldes en la mano, lavaron la calzada frente a la rampa del Congreso. La simbólica limpieza de la rampa fue una demostración pública de que el pueblo brasileño repudia la corrupción instalada en las instituciones públicas y exige una profunda investigación de todas las denuncias.

Seguramente que en esta crisis hay sectores de derecha que quieren maniobrar para avanzar posiciones. Pero no es agitando la bandera «en defensa del gobierno» como se lucha contra la corrupción. Defender un gobierno corrupto se parece más a defender privilegios que emanan de ese poder que a defender las banderas históricas de los trabajadores y aún menos se parece a apoyar sus luchas. Solo el camino de la lucha y la movilización, levantando una verdadera opción de los trabajadores que lejos están de estos hechos de corrupción, acabará con ella y le cerrará el espacio a la derecha tradicional brasilera. Esa es la pelea a dar.

PL: Partido Liberal
PP: Partido Progressista
PTB: Partido Trabalhista Brasileiro
PMDB: Partido do Movimento Democrático Brasileiro

El gobierno de Lula y el congreso nacional de Brasil están envueltos en escandalosos casos de corrupción que nos hacen recordar a los casos Banelco y sobresueldos de nuestro país. La denuncia implica al tesorero del PT, Delúbio Soares, que pagaba un sueldo paralelo a diputados nacionales del PL y del PP. No es la única denuncia de corrupción contra el gobierno de Lula: también los hubo sobre el negocio de los bingos y el status de ministro que Lula concedió a Henrique Meireles, presidente del Banco Central, para protegerlo de investigaciones de crimen fiscal. También hay denuncias contra el ministro de Salud Romero Jucá y en el sistema de Correos.

No podía ser de otro modo. Todo esto es producto de la opción política realizada por la dirección del PT y el gobierno de Lula: la opción de profundizar la política económica del anterior presidente, Fernando Henrique Cardoso, de favorecer la especulación, de someter a los trabajadores, la juventud, los sin tierra y los sin techo en beneficio de los banqueros y capitalistas nacionales y extranjeros, en una servil política de entrega y sumisión al FMI y al imperialismo. Lula es, junto a Kirchner, el gendarme de los yanquis en Haití, al enviar tropas militares a ese país. Esa opción fue aliarse con partidos como el PP, PL, PTB, PMDB, conocidos enemigos del pueblo brasileño. Y esa alianza no podía producirse sin la apropiación de los recursos del Estado como «bien negociable» para cualquier capitalista.

El maremoto político que generaron estas denuncias provocó la renuncia del jefe de gabinete, José Dirceu, que después de Lula era el hombre más importante del gobierno. Nada va a ser igual para Lula y el PT a partir de ahora.

El PSOL (Partido Socialismo y Libertad) a través de su militancia y de sus parlamentarios, Heloísa Helena, Geraldo Mesquita, Luciana Genro y Babá, ha participado el pasado miércoles 22 de junio de una movilización por el fin de la corrupción al lado de cerca de 10 mil trabajadores estatales en huelga contra el vergonzoso aumento del 0,1% ofrecido por el gobierno. Durante el acto, los parlamentarios y manifestantes fueron hasta la entrada principal del Palacio Legislativo Federal y, con escobas y baldes en la mano, lavaron la calzada frente a la rampa del Congreso. La simbólica limpieza de la rampa fue una demostración pública de que el pueblo brasileño repudia la corrupción instalada en las instituciones públicas y exige una profunda investigación de todas las denuncias.

Seguramente que en esta crisis hay sectores de derecha que quieren maniobrar para avanzar posiciones. Pero no es agitando la bandera «en defensa del gobierno» como se lucha contra la corrupción. Defender un gobierno corrupto se parece más a defender privilegios que emanan de ese poder que a defender las banderas históricas de los trabajadores y aún menos se parece a apoyar sus luchas. Solo el camino de la lucha y la movilización, levantando una verdadera opción de los trabajadores que lejos están de estos hechos de corrupción, acabará con ella y le cerrará el espacio a la derecha tradicional brasilera. Esa es la pelea a dar.

PL: Partido Liberal
PP: Partido Progressista
PTB: Partido Trabalhista Brasileiro
PMDB: Partido do Movimento Democrático Brasileiro

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