macron – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Wed, 05 Feb 2020 16:10:04 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png macron – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Huelga general en Francia ¡Para terminar con Macron! https://mst.org.ar/2020/02/05/huelga-general-en-francia-para-terminar-con-macron/ Wed, 05 Feb 2020 16:09:33 +0000 https://mst.org.ar/?p=21227 Tras dos meses de lucha contra el proyecto de ley de reforma jubilatoria, el presidente derechista Macron se ha visto obligado a ceder de manera parcial: ya no propone como edad de retiro los 64 años, pero sí pretende cambiar el actual sistema de reparto por una capitalización por puntos. Reproducimos aquí el análisis político sobre el conflicto que La Comuna, nuestro partido hermano francés, publicó el 28 de enero.

Después de 56 días de conflicto histórico, decir que Emmanuel Macron y sus políticas son rechazadas por la gran mayoría de la población es poco. Las encuestas de opinión son irrefutables: el 72% opina que Macron es autoritario; el 70% lo considera arrogante; el 64% lo encuentra preocupante; y el 69% piensa que no será reelegido si se vuelve a presentar como candidato en 2022. Finalmente, con respecto a su plan para desguazar las jubilaciones por reparto, el 61% solicita el retiro de la “reforma”. ¡La ruptura con Macron es total!

Macron quiere imponer su reforma cueste lo que cueste y aun si tiene que torcerles el brazo a las instituciones que se supone que él representa. El último ejemplo hasta la fecha se encuentra en las opiniones emitidas por el tribunal administrativo más alto del país, el Consejo de Estado(1).

De hecho, el Consejo de Estado considera que no pudo “llevar a cabo su misión con la serenidad y el tiempo necesarios para la reflexión para garantizar mejor la seguridad jurídica del examen que realizó”. A partir del 3 de enero, el Consejo de Estado no tuvo más que tres semanas para emitir su opinión sobre dos proyectos de ley que han sido modificados seis veces durante el mismo período. Una “situación todavía más lamentable” ya que se trata de una reforma “sin precedentes desde 1945 y que tiene la intención de transformar en las próximas décadas (…) uno de los principales componentes del contrato social”. Y el Consejo de Estado critica la utilización de 29 decretos, inclusive “para definir elementos estructurantes del nuevo sistema jubilatorio”, lo que hace “perder la visibilidad de conjunto que es necesaria para apreciar las consecuencias de la reforma y, por lo tanto, de su constitucionalidad y convencionalidad”. Es un desaire para Macron y su gobierno, uno más.

Entonces, sin una base social y política seria que lo respalde, ¿de dónde saca su fuerza Macron para pensar que puede imponer su proyecto? En gran parte, si no exclusivamente, de la actitud de las direcciones sindicales y políticas que se niegan a encarar un combate frontal, en el campo de la lucha de clases, a través de la huelga general.

Porque en lugar de convocar a una huelga general, los dirigentes sindicales confederales luchan por fragmentar la movilización, alternando durante siete semanas las “jornadas nacionales de huelga”, las “jornadas descentralizadas” y las “jornadas de acción”. La consigna de huelga general la reemplazan por la de “bloqueos” y “acciones relámpago” que sólo sirven como distracción, para cansar a los huelguistas, incluso si eso significa ponerlos en peligro. Además, de aquí en adelante docenas de elles ya están amenazados con sanciones disciplinarias y despidos, en especial en la educación, la EDF(2) o la RATP(3). Por supuesto, esta táctica objetivamente le hace el juego al gobierno, que sólo tiene que esperar con paciencia el agotamiento de les trabajadores para aplicar su reforma.

Entonces, ¿por qué las direcciones sindicales confederales siguen en un camino sin otra salida que la derrota? En pocas palabras, porque todas ellas están a favor de la reforma. Por un lado están la CFDT y la UNSA(4) que, como están a favor de la reforma, utilizaron la “victoria” de que el gobierno abandonó la edad de retiro para poner fin a la lucha. Por otro lado están la CGT, FO, FSU y SUD(5), que piden el retiro de la reforma, ¡pero que participaron en todas las negociaciones durante dos años! Y ese sigue siendo el caso de la “conferencia de financiamiento” que comienza el 30 de enero, en la que todos estos “acompañantes” van a participar aunque Martínez (CGT) denuncia que hay “temas prohibidos”, como los aumentos de salarios. Pero Martínez ya está metido allí y va a seguir hasta el final(6).

Mientras tanto, el PS, el PCF y EELV(7) firman una “plataforma común” y proponen una “reforma progresista” de las jubilaciones. ¿Progresista? Veamos: no incluye el rechazo a un sistema previsional en base a puntos, así como están ausentes las cuestiones vinculadas con la edad de retiro, los años de aporte y el período considerado para determinar el haber jubilatorio. Ni una palabra sobre la revisión de la ley Hollande-Touraine de 2014, que aumentó el período de aporte a 43 años, sino una reflexión sobre “nuevos recursos ampliando la base de financiamiento a las ganancias del capital”. Al contrario de lo que requiere la construcción del “todos juntos”, el PC pide que se llame a un referéndum (uniéndose al RN de Marine Le Pen(8)) mientras que por su parte el LFI de Mélenchon(9), que no es firmante de la “plataforma”, propone presentar una moción de censura ante la Cámara de Diputados. Todos estos están armados con cuchillos sin filo y Macron no tiene absolutamente nada que temer de ellos.

Definitivamente, las direcciones sindicales y políticas del movimiento obrero son el principal obstáculo ante la voluntad de les trabajadores de luchar todes juntes y al mismo tiempo contra las políticas de este gobierno. “Cada huelga contiene en germen todos los elementos de la guerra civil”, escribió Trotsky(10). Y un año después del surgimiento del movimiento de los Chalecos Amarillos, la contradicción entre la determinación de les trabajadores de terminar con el ataque a las jubilaciones y el método de acción propuesto por los aparatos sindicales, método inspirado en su complacencia con las “reformas”, es evidente para todas y todos.
“Las masas trabajadoras están creando, por su acción directa, una situación revolucionaria”, escribió Trotsky en junio de 1936(11). Esto se le parece, ¿no?

Traducción y notas: Pablo Vasco

1. Es el organismo asesor del Estado, que emite opinión oficial sobre los proyectos de ley y demás medidas del gobierno. A la vez, supervisa las jurisdicciones administrativas del país y es el máximo tribunal que juzga los pleitos entre las personas y el Estado.
2. Electricidad de Francia., principal empresa de generación y distribución eléctrica del país. Es una sociedad anónima, cuyo 85% del capital es estatal.
3. Regulación Autónoma de Transporte Parisinos, empresa pública de transporte de la región metropolitana. Gestiona los servicios de subtes, colectivos, tranvías, trenes y el funicular de Montmartre. Su directorio está integrado por representantes del Estado, de les trabajadores, de entidades de consumidores, del sector proveedor y especialistas en transporte.
4. La CFDT, ligada a la Democracia Cristiana, es hoy la principal central sindical. La UNSA agrupa a los llamados “sindicatos autónomos”, que son moderados. Ambas son pro-gobierno.
5. La CGT es la segunda central sindical y su conducción está ligada al PC, FO (Fuerza Obrera) es más afín al PS, FSU agrupa a los gremios docentes y SUD es más radical pero minoritaria.
6. De dicha “conferencia” también participa la central patronal (MEDEF), que se niega a aumentar sus aportes al sistema previsional.
7. Partido Socialista, Partido Comunista y Los Verdes.
8. Encuentro Nacional, de ultraderecha.
9. Francia Insumisa, de centroizquierda.
10. Su moral y la nuestra (1938-39), cap. 11 Moral y revolución.
11. ¿A dónde va Francia?, cap. La etapa decisiva.

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Fuerte huelga ferroviaria en Francia Macron (el Macri francés), ante una situación explosiva https://mst.org.ar/2018/04/18/fuerte-huelga-ferroviaria-en-francia-macron-el-macri-frances-situacion-explosiva/ Wed, 18 Apr 2018 23:23:35 +0000 https://mst.org.ar/?p=13458 Desde hace dos meses, las huelgas buscan desarrollarse frente al Macri francés por la derrota de sus reformas capitalistas: ferroviaria, estatal y universitaria.

En Francia, el frente de rechazo que procuran afirmar las masas es la expresión de la mezcla explosiva que produjo la crisis política, social y económica. Asistimos ahora a un primer round. En esta etapa, el anhelo de derrotar al presidente Emmanuel Macron se desarrolla en todas las categorías sociales. Pero es sólo el inicio.
El pasado 15 de marzo asistimos a un primer giro importante. Ese día 100 mil jubilados manifestaron en París, y decenas de miles en toda Francia contra la suba del impuesto a la renta. Habitualmente, las marchas de jubilados reunían entre dos mil y cinco mil personas. Ese mismo 15, todos los servicios médicos para personas mayores fueron paralizados por un paro casi unánime del personal. En el mismo momento, Macron lanzaba su “pacto ferroviario”: una nueva reforma para quebrar la empresa estatal de ferrocarriles, la SNCF.
El 22 de marzo, más de medio millón de estatales manifestaron en Francia contra la reforma de la administración pública, En París, la marcha de los estatales y la manifestación nacional de 25 mil ferroviarios se reunieron en la Plaza de la Bastilla al finalizar ambas.
Desde el 3 de abril empezó la huelga ferroviaria. Pero la intersindical de cuatro federaciones de la SNCF decidió un “plan de lucha” de dos días por semana sobre cinco, durante tres meses. Desde 1936 hasta ahora, en todas sus huelgas nacionales largas los ferroviarios hacían paro prorrogable. Es decir, cada día los compañeros de todos los talleres, depósitos y centros decidían seguir o no la huelga. Las asambleas reunían a los afiliados y no afiliados. Esta vez decide una “cumbre” intersindical y el paro de tres meses se opone a la reunión cotidiana de las asambleas generales.

No al pacto Macron-burocracia

Si estos dirigentes sindicales que hablan todo el tiempo de “estrategia” hubieran sido jefes militares que dirigían un ejército, los grandes jefes de grandes guerras, como Napoleón Bonaparte, los habrían internado en un asilo o fusilado. Estos “estrategas” sindicales le entregaron todos sus planes al enemigo, que ya sabe cuándo terminará la guerra y los días en que todas las tropas estarán de franco: tres días por semana. Sin embargo, estos burócratas no son unos locos de atar. Su “estrategia” está guiada por una única voluntad: la concertación con el gobierno.
En francés, concertar no significa negociar entre dos “campos” para buscar un acuerdo, sino trabajar juntos por un proyecto común. Macron, pues, les propuso a los burócratas sindicales un pacto en base al plan oficial.
Los jefes sindicales quieren “una buena concertación” que tome en cuenta las propuestas de gestión del CGT. Ellos mismos son voluntarios para administrar los “cuidados paliativos” previos a la muerte de la SNCF. Antes de hacer un pacto con Macron, estas cuatro federaciones hicieron un pacto entre ellas. Una de esas federaciones es la CFDT1, nacida del sindicalismo católico, cuyos líderes son macronistas. Entonces la CGT, todavía ligada indirectamente al PC, decidió no llamar al paro por el retiro de la reforma ferroviaria. Y SUD, que dice ser un sindicato radical, cuestionó la forma del paro por no ser prorrogable, pero aceptó no tomar partido por el retiro de la reforma.
Así, todo está hecho para que la huelga se vaya apagando. El NPA2, que tiene una fuerte influencia sobre SUD, tampoco plantea esa consigna. En efecto, su líder Olivier Besancenot busca un acuerdo con lo que queda de la izquierda reformista en Francia (PC, el movimiento del ex ministro socialista Hamon y la “Francia Insumisa” liderada por Jean-Luc Mélenchon) y él mismo retira esa consigna que podría contrariar a sus nuevos socios políticos. Esto no deja de agravar la crisis del NPA.
Pese a toda esta confusión, los ferroviarios mostraron una combatividad muy fuerte: las dos primeras series de paro fueron cumplidas masivamente.

La lucha estudiantil

A fin de marzo, la movilización de los estudiantes contra la reforma universitaria (que les cerrará la puerta a la gran mayoría de alumnos secundarios y les impondrá estudios cortos a la mayoría de estudiantes) tuvo un primer auge tras la violenta agresión para-policial contra una pequeña asamblea de estudiantes de Montpellier, en el sudeste de Francia.
En esta situación, los trabajadores de los hipermercados Carrefour hicieron dos días de huelga muy masiva y combativa contra el plan de despidos, con ocupación de numerosas tiendas.
Hay que recordar que en las elecciones nacionales de mayo pasado Macron sacó muy pocos votos. En el ballotage él apareció “contra” Marine Le Pen, la candidata fascistoide que jugó hasta el ridículo su rol de espantapájaros para hacer elegir a Macron. En la primera vuelta, considerando la alta abstención obrera y popular, Macron recogía sólo el 18% de los votos reales. Mientras todos los grandes partidos de derecha e izquierda reformista llamaban a votar por él en la segunda vuelta contra el fascismo, como hubo una abstención de 25% y un 8% de voto en blanco Macron sacó el 66 de los que fueron a votar pero poco más del 43% de los votos reales.
Tal es el espectro de la crisis política en Francia. El combate para derrotar a Macron y sus reformas destructoras no ha hecho más que comenzar.

Daniel Petri, miembro del Comité Nacional de La Comuna
(por un partido de trabajadores).
17/4/18

1. Confederación Francesa Democrática del Trabajo.
2. Nuevo Partido Anticapitalista.

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Francia-Huelga General: 1º round contra reformas flexibilizadoras de Macron https://mst.org.ar/2017/09/19/francia-huelga-general-1o-round-reformas-flexibilizadoras-de-macron/ Tue, 19 Sep 2017 11:51:10 +0000 https://mst.org.ar/?p=10095
El pasado martes 12, convocados por la CGT y la izquierda, más de 400.000 franceses salieron a la calle en las principales ciudades protestando contra la reforma laboral que Macron pretende aprobar en el parlamento el próximo viernes 22. Lo hicieron un día después que cientos de miles de catalanes protagonizaron una gran Diada por la Independencia. Vientos de cambio y fuertes choques entre las clases se avecinan en la Vieja Europa.
 
Mientras Emmanuel Macron, con la excusa de asistir a los damnificados por el paso del huracán Irma, se encontraba de visita en las Antillas francesas, tanto en la ciudad capital como en Lyon, Nantes, Toulouse y una decena de ciudades más, los trabajadores salían a la calle en protesta contra la reforma del Código del Trabajo. En Paris, en la cual se realizaron varios choques contra la policía, los organizadores calculan el número de asistentes en 60.000 personas, a los que hay que sumar el desplazamiento de cientos de camiones que bloquearon las principales vías de acceso, como producto de la adhesión a la medida de 200.000 feriantes.
Si bien la cifra de movilizados es algo menor a la que se realizó en la gran manifestación de marzo de 2016, contra la ley El Khomri y las reformas anti obreras del ex presidente del PS François Hollande, en esta oportunidad solo la CGT dirigida por Philippe Martínez con el apoyo del referente de Francia Insumisa, Jean Luc Mélenchon,  llamó a movilizarse. Las otras dos grandes centrales la Confederación Francesa Democrática de Trabajadores (CFCT) y Fuerza Obrera (FO) no lo hicieron, por haber negociado concesiones parciales con el gobierno previamente.
Sí se movilizaron distintos sectores de sus organizaciones de base y fundamentalmente muchos trabajadores jóvenes, sobre los que los viejos aparatos sindicales tienen poco control. El primer round contra Macron fue todo un éxito y la amplia participación de la juventud es un factor de futuros desbordes ante las traiciones de la vieja burocracia sindical.
Podían observarse entre las pancartas que portaban los manifestantes algunas consignas muy simpáticas como “Rey Macron, los flojos te expulsarán” y “¡Holgazanes de todo el mundo, uníos!” haciendo referencia a las declaraciones previas del presidente francés que calificó a los huelguistas y manifestantes de vagos  y holgazanes, con lo cual no hizo sino agravar la enorme bronca que existe contra él.
El “rey” o “emperador”, calificativos que tienen que ver con su amplia mayoría en el parlamento, producto de un anacrónico y anti democrático régimen institucional en el cual una minoría representante de alrededor del 20% de los franceses puede legislar a su antojo, y también a su forma “gerencial” para manejar los destinos del país, tiene el triste record de ser el presidente con menos apoyo en tan pocos meses de gobierno, con el 60% del país en contra.
 
Una reforma laboral que ataca derechos históricos
Con la excusa de combatir el desempleo que orilla en 10% y está por arriba de la media europea, Macron apela a la receta clásica neo liberal de flexibilizar las condiciones de trabajo de los trabajadores para impulsar “la inversión” empresaria.
Un centro de las reformas es la facilitación de los despidos cuyas indemnizaciones  dependían del juez. Ahora para los trabajadores de por lo menos 28 años de antigüedad habrá un tope de 20 sueldos de indemnización y para los de menor antigüedad no podrá superar un mes por año trabajado. En las empresas con menos de 11 trabajadores la indemnización máxima será de 2,5 veces a partir de 9 años de antigüedad. Las empresas multinacionales podrán despedir con procedimiento de crisis por razones económicas de su sede francesa, que hace la indemnización más barata, aunque la contabilidad de sus filiales en el exterior este muy floreciente.
Al aprobarse las reformas las pequeñas empresas de menos de 50 trabajadores podrán firmar convenios particulares con un delegado de los trabajadores, y estos convenios tendrán más fuerza que los convenios colectivos centrales de la actividad firmados con los sindicatos correspondientes. Con esto se favorecerá los convenios a la baja aprovechando la debilidad de las empresas con menor número de trabajadores. En las empresas con 20 o menos trabajadores sin delegado de los trabajadores, el acuerdo puede ser impuesto por una consulta hecha directamente a la plantilla laboral.
En este camino, a partir del 2020, se reduce la representación sindical en las empresas, que hoy está conformada por el comité de empresa, los delegados del personal y el comité de seguridad y condiciones de trabajo, y se lo reduce a solo dos instancias. En las pequeñas empresas sin representación sindical los acuerdos podrán realizarse con un representante ajeno a los sindicatos.
Cambia la remuneración por horas extras, baja del 25% al 10%. Y dada la posibilidad de reestructurar las horas de trabajo por fuera de los convenios colectivos se liquida de hecho la conquista de las 35 horas semanales.
La reforma, llamada la “Reforma Laboral XXL” pretende flexibilizar las conquistas laborales al máximo, permitiendo incluso el aumento de la edad jubilatoria que puede llevar la jubilación de los ferroviarios a 70 años (hoy es a los 53), tiene su contrapartida en la baja de impuestos para las patronales francesas:  ya que mientras limita al 30% la tasa impositiva a los ingresos del capital, elimina el impuesto a la riqueza sobre activos que no sean inmobiliarios, con el fin de incentivar el emprendimiento y la innovación” (Rebelión, 18/09/2017).
 Y aun así el Medef (Movimiento de Empresas de Francia) que agrupa a la gran patronal del país dice que la reforma laboral es “insuficiente”.
 
Nuevas jornadas de movilización
La CGT llamó a movilizarse nuevamente este jueves 21 de Setiembre ante la decisión de Macron de aprobar a toda costa la reforma en el parlamento el viernes 22. Para el sábado 23 Mélenchon llama también a otra movilización contra lo que ha llamado un “golpe de estado social”.
La pelea en curso es producto de las necesidades de la burguesía francesa, que en línea con las necesidades y políticas del capitalismo actual, tiene que obtener una mayor cuota de plusvalía de los trabajadores para compensar la baja en sus tasas de ganancia, que vienen comprometidas desde la crisis del 2008. Para ello tiene que demoler el “estado de bienestar”.
Utiliza para avanzar el desprestigio y confusión de las viejas formaciones políticas que, como el Partido Socialista (del cual Macron fue ministro de economía)  fue la punta de lanza de estas reformas y a una vendida burocracia sindical. 
Pero la huelga general del martes 12, así como las protestas anteriores en la presidencia de Hollande, están demostrando que la clase obrera francesa no va a permitir licuar sus conquistas sin dar pelea.
La huelga general francesa y sus centenares de miles de trabajadores en la calle, se realizó apenas un día después de la gran Diada catalana por la Independencia. Dos enormes hechos de la lucha de clases en el corazón de Europa con apenas un día de distancia.
Más allá de que Macron pueda imponer su “mayoría” parlamentaria y sancionar las reformas, tiempos de grandes choques entre las clases se avecinan en Francia. Choques en los que está surgiendo y surgirá una nueva vanguardia joven para dar la pelea hasta el final. Luchas en las que estará planteado dar una importante batalla por una nueva dirección sindical y política de los trabajadores y el pueblo francés. Esa es la oportunidad para los luchadores y revolucionarios anti capitalistas del país galo.
Gustavo Giménez
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Francia: jornada de lucha 12S https://mst.org.ar/2017/08/30/francia-jornada-de-lucha-12s/ Wed, 30 Aug 2017 20:54:28 +0000 https://mst.org.ar/?p=9870 El 12S habrá una jornada de acción en toda Francia contra el ataque del gobierno de Macron al Código Laboral y sus conquistas. Algunos sectores sindicales llaman al paro y otros no. Reproducimos aquí el reciente pronunciamiento de La Comuna, nuestro partido hermano francés, algunos de cuyos dirigentes conducen el Sindicato nacional CGT de los Archivos de Francia, del importante Ministerio de Cultura.
«El 12 de septiembre será, pues, la primera jornada nacional de acción y movilización desde la elección de Macron. Hemos explicado cuáles eran, a nuestro parecer, las condiciones de su éxito y su alcance. Volvemos sobre ello.
Mientras que Mailly-Martinez1 concertaban con el gobierno sobre los futuros decretos (precarizadores), Macron decidía aplicar un primer golpe contra los subsidios de alquiler de los estudiantes y familias más afectadas por el desempleo, la crisis y las enfermedades.
Enseguida anunció la supresión pura y dura de 160.000 contratos precarios. Esas decenas de miles de trabajadores precarizados esperaban obtener un Contrato de Duración Indeterminada (CDI) al término de esos contratos de «inclusión» establecidos por Hollande2. Después de la «inclusión», la «exclusión».
Al mismo tiempo, el gobierno ha anunciado nuevos beneficios fiscales para los más ricos. Como en la película El Capital, de Costa Gavras, los gobernantes podrían jactarse de ser «Robin Hood al revés»: sacarles a los pobres para darles a los ricos. Pero Mailly nos había dicho: «Hay que darle su oportunidad a Macron». Y sobre todo: «Ningún prejuicio desfavorable»…
En menos de 100 días, Macron y su primer ministro son rechazados por al menos dos tercios de los franceses, según las encuestas. Pero Mailly todavía no sabe si estará en la calle el 12 de septiembre, mientras que hay un fuerte debate en contra suyo en el seno de la confederación sindical Fuerza Obrera.
El 12 puede tener un alcance real. A condición de que los objetivos de la lucha sean claros, netos y sin vueltas. No; no se trata, como pretende la dirección central de la CGT, de «proponer» un nuevo Código Laboral. Los derechos justos no se «proponen»: se exigen. Sin duda, el Código Laboral merece ser mejorado en favor de los trabajadores. Pero para hacer eso se debe mantener. Ahora bien; la ley (precarizadora) El Khomri lo ha cuestionado seriamente. Por eso insistimos: la ley El Khomri es la matriz de los decretos que el gobierno trata de imponer. Por su parte, los capos de la CGT dicen estar «en contra de la ley XXL». Eso quiere decir que le ceden a la ley XL.
Sin embargo, desde ahora, la ley El Khomri es un incentivo para permitir la baja generalizada de los salarios, la libertad para despedir, la sustitución de los trabajadores con CDI por trabajadores precarios y sin derechos, así como los horarios y ritmos de trabajo infernales.
Por otra parte, los decretos de Macron no se limitarán a fortalecer la ley El Khomri, sino que apuntan a la liquidación de la Seguridad Social poniendo fin a los aportes patronales.
Frente a esta ofensiva, los sindicatos están forzados a optar:
* o bien por el sindicalismo de «interlocutores sociales» y «mediadores» del empresariado y del Estado, participando en la muerte del modelo social a base de «propuestas».
* o si no, por el sindicalismo de exigencia y acción colectiva, independiente del Estado, del gobierno y de los partidos institucionales (incluida Francia Insumisa3 y su bloque de diputados).
Cuanto más vamos hacia las bases de los sindicatos, más se afirma la voluntad de coordinar con el sindicalismo de clase y de masas. Entre muchos otros, lo demuestra por ejemplo el petitorio del Sindicato CGT de los Archivos de Francia, con más de 10 000 firmas a la fecha, por dos exigencias ineludibles: derogación total de la ley El Khomri y abajo los decretos.
Si los objetivos son ésos, si la determinación de los sindicatos CGT, FO, Solidarios y FSU a todos los niveles es clara, entonces sí, todo es posible.»
París, 27/8/17

1 Líderes de las centrales sindicales FO y CGT respectivamente.
2 El presidente anterior, socialdemócrata.
3 Partido de centroizquierda que conduce Mélenchon.

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Francia/Macrón: En tres meses perdió 14 puntos de aceptación https://mst.org.ar/2017/08/12/franciamacron-en-meses-perdio-14-puntos-de-aceptacion/ Sat, 12 Aug 2017 20:35:28 +0000 https://mst.org.ar/?p=9639 Al otro lado del Canal de La Mancha, el nuevo líder del palacio del
Eliseo, el joven presidente neo liberal Emmanuel Macron, está
sufriendo un rápido desgaste. A solo 3 meses de haber asumido el
gobierno tiene apenas el 36% de aceptación. Meses atrás, con una
abstención record de 51%, había ganado el ballotage por el 66% de los
votos.
La explicación de esta abrupta baja en la popularidad del presidente
que era promocionado como una nueva y brillante estrella en el
firmamento europeo, tiene razones muy concretas: un plan de recortes
para bajar el déficit fiscal, aumentar el impuesto conocido como
“Contribución Social Garantizada” para la seguridad social y recortar
5 euros de la APL (Ayuda personalizada de Vivienda).
Son 4.500 millones de euros los que el primer ministro Édouard
Philippe pretende ajustar del gasto público para cumplir con los
objetivos propuestos por la Unión Europea. Dentro de ese recorte se
incluyeron también ajustes en Defensa, que llevaron a renunciar al
jefe del Estado Mayor, el general Pierre de Villers.
Capítulo aparte merece la recepción con gran pompa del presidente ruso
Vladimir Putin y del estadounidense Donald Trump, al que le reiteró el
alineamiento francés con la nación imperialista.
Finalmente hay en la población trabajadora una gran preocupación sobre
la anunciada reforma laboral. Hace ya más de una semana el Parlamento
le otorgó a Macron superpoderes, con los cuales podrá sacar por
decreto la nueva reforma laboral, que luego deberá ser convalidada por
el Congreso. Macron ya había logrado imponer, cuando fue ministro del
gobierno de Hollande, una reforma que recortaba derechos laborales.
Ahora pretende introducir mecanismos para que las empresas puedan
flexibilizar los protocolos de contratación y despidos. Se pondrán fin
a los acuerdos sectoriales y convenios colectivos, jerarquizando las
negociaciones por empresa, y buscará precarizar todo tipo de empleo
eliminando las relaciones de dependencia y aumentando la jornada
laboral, atacando así seriamente las conquistas y la representación
sindical.
El proyecto de ley que en las dos cámaras del Parlamento en las que
Macron tiene amplia mayoría se votó sin modificaciones, llevó al
dirigente de la izquierda y presidente de la bancada de Francia
Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, a señalar que esta ley que otorga
poderes especiales al presidente es un verdadero “golpe de Estado
social”.
Como señalan nuestros compañeros de La Commune de Francia: “la inmensa
mayoría de los trabajadores y empleados, la mayoría de los
trabajadores de todas las calificaciones, la mayoría de los jóvenes
quieren poner fin a la ‘reforma del mercado de trabajo’ que concentra
todos los ataques contra los salarios, puestos de trabajo, las
condiciones de trabajo y vida.”
Y frente a la convocatoria a un paro general para el 12 de setiembre
próximo lanzada por la CGT, y a los errores de la dirigencia sindical,
insisten en que: “el caso del Código de Trabajo no puede luchar sin
luchar por la retirada del proyecto de votación actual en el
Parlamento y la derogación de la ley El Khomri. (1) Estos son los
requisitos previos para el éxito de la jornada…” (…) “Sí, se necesita
la unidad. La unidad y no una caricatura…” , criticando así las
dificultades para lograr un plan de lucha unificado de todas las
organizaciones del sindicalismo francés para derrotar esta ley anti
obrera.
Gustavo Giménez
(1)   Ley El Khomri: ley flexibilizadora aprobada durante el gobierno
de Hollande. Su nombre se debe a la ministra de Trabajo que la
impulsó, Myriam El Khomri.

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Francia: Ni Macron, ni Le Pen https://mst.org.ar/2017/05/05/francia-ni-macron-ni-le-pen/ Fri, 05 May 2017 11:59:11 +0000 http://mst.org.ar/?p=8259 El domingo 7 de mayo se realizará la segunda vuelta de las elecciones francesas. Competirán el neoliberal Macron y la ultra derechista Le Pen. El voto a Macron no frenará al ascenso de Le Pen, todo lo contrario. El candidato de Francia Insumisa Jean-Luc  Mélenchon, la izquierda, distintos sectores sociales y gremiales llaman a no votar por ninguno de los dos. Una campaña que incidirá con fuerza en el futuro de las luchas en el país galo y en la tercera vuelta legislativa del mes de junio.

Cuando culminó el debate televisivo entre Emmanuel Macron de En Marcha! y Marine Le Pen del Frente Nacional, muchos medios le dieron “ganador” al neo liberal Macron que, con su “estilo profesoral”, habría puesto en evidencia a la xenófoba “de barricada” Marie Le Pen. En una campaña interesada, no tanto a frenar a Le Pen, ya que Macron tendría la victoria asegurada, sino a meter miedo para que no prospere la posición de la izquierda francesa de votar en blanco o abstenerse.

Es que una fuerte votación en blanco o por la abstención, debilitaría la legitimidad del próximo gobierno, destinado a continuar el fuerte plan de ajuste que Hollande y la burguesía francesa vienen implementando sobre los trabajadores y el pueblo francés. Si tomáramos los porcentajes de los votantes inscriptos, Macron representa solo al 18% y Marine Le Pen al 16%, por lo que un porcentaje importante de abstención o voto en blanco le restaría base social al próximo gobierno.

Otras miradas menos interesadas sobre el resultado del debate señalan que, más allá de tal o cual ganador circunstancial, los dos perdieron. Distintas encuestas están señalando una fuerte inclinación, al voto en blanco o nulo, que “…revela el hastío que despiertan Macron y Le Pen. Si en la primera vuelta se contaron 10,6 millones de abstencionistas más 1 millón de votos en blanco o nulos, una apabullante cifra de alrededor de 14 millones de franceses no votarán o elegirán el voto en blanco o nulo en la decisiva segunda vuelta.” (nuevatribuna.es, 04/057/2017)

Y no es para menos en una Francia convulsionada por el hundimiento de sus tradicionales partidos: la socialdemocracia del presidente Hollande y los republicanos de Fillon, Sarcozy, Juppe, etc., que por primera vez en décadas no lograron entrar en el ballotage, dejando lugar a dos “outsiders” como llaman a los candidatos de En Marcha! y del Frente Nacional.

La otra preocupación de la burguesía francesa sobre el resultado de la campaña “Ni Macron, ni Le Pen” es que favorecería el crecimiento de la izquierda en las próximas legislativas del 11 y 18 de junio, apuntalando el desarrollo de un dirigente como Jean-Luc Mélenchon, que con su “Francia Insumisa”, a pesar de las limitaciones de su programa que no plantea una clara salida anti capitalista, obtuvo el 19,6 % de la votación en la primera ronda, expresando una importante radicalización del electorado y constituyendo quizás el fenómeno político más importante de estas elecciones presidenciales.

La campaña contra Macron y Le Pen

Mélenchon que de entrada llamo a votar contra Le Pen, realizó una encuesta entre sus partidarios sobre la postura a tomar en la segunda vuelta. Y pese a la fuerte presión que existe por el “voto útil” a Macron, el resultado fue categórico: de 240.000 personas (más de dos tercios de los inscriptos con derecho a voto), el 66% se pronunció por el voto blanco, nulo o la abstención. Mélenchon recibió a partir de esta definición un durísimo ataque de todo el establishment. En ese sentido nuestros compañeros de La Comuna de Francia señalan: “…Como es sabido, no tenemos ninguna simpatía hacia Mélenchon. Pero no aullaremos con los lobos que lo fustigan y lo insultan por el simple hecho de no llamar a votar por Macron”

En igual sentido se pronunciaron los ex candidatos presidenciales Philippe Poutou del NPA (Nuevo Partido Anticapitalista) y Nathalie Arthaud de Lutte Ouvriére (Lucha Obrera). Hasta ERC Norte (la sección francesa de Izquierda Republicana de Cataluña) hace campaña contra Macron y Le Pen.

Esta pelea tuvo un capítulo importante en las movilizaciones del 1º de mayo en Francia. Mientras que los decenas de miles que desfilaron con la CGT, Fuerza Obrera, la Federación Sindical Unitaria y Sud,  se manifestaron contra Le Pen y se negaron a pronunciarse a favor de Macron. En el acto convocado por los sindicatos que apoyan a Macron apenas concurrieron varios cientos de manifestantes.

Votar a Macron termina fortaleciendo a la ultraderecha

Lejos de enfrentar o detener a la ultraderecha, el voto por Macron lo único que hará es alimentarla. Porque la creciente polarización que se vive en Francia, es el resultado de años de política de ajuste por parte de los socialdemócratas y los republicanos. De ese desencanto y de  la falta de alternativas de izquierda anti capitalistas de masas, se nutrió Le Pen. Macron, ex banquero y fiel representante del establishment, ha sido ministro de economía de Hollande, el gobierno que está implementando la reforma laboral más anti obrera en décadas.

Como relatan los compañeros franceses de La Comuna, ya en el 2002 millones de franceses votaron a Chirac (republicano) contra Jean-Marie Le Pen  (el padre de Marine). Chirac puso a Sarkosy como ministro del interior y recortó las jubilaciones, los beneficios sociales, atacó a los inmigrantes, “…Y ahora, el programa de Macron es peor que todo lo que Chirac, Sarkozy y Hollande pudieron hacer. Eso le permite a Le Pen utilizar como espantapájaros a Macron, que hoy es el mejor agente electoral del FN.”(…)”…El voto a Macron no es una vacuna contra el FN sino, al contrario, el veneno que nutre esa especie de tumor maligno que es el FN. Si Le Pen avanza se debe a la campaña calamitosa de Macron y su programa de destrucción social que le abre la vía al fascismo.”

Lo grande de la situación es que la experiencia y las luchas de la clase obrera francesa están generando un fenómeno de radicalización a la izquierda que no solo puede derrotar a los fachos sino a todo el repodrido régimen político de la V República.

Gustavo Giménez

 

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