Maduro – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Tue, 26 Feb 2019 01:17:57 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png Maduro – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Miércoles 27/2: La izquierda marcha contra la injerencia imperialista en Venezuela https://mst.org.ar/2019/02/25/miercoles-27-2-izquierda-marcha-injerencia-imperialista-en-venezuela/ Tue, 26 Feb 2019 01:17:57 +0000 https://mst.org.ar/?p=17176 Este lunes por la tarde, los partidos que conforman el Frente de Izquierda (PTS, Partido Obrero e Izquierda Socialista) junto a nuestro partido el MST y al Nuevo MAS, nos reunimos para acordar la convocatoria a una importante movilización el próximo miércoles a la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, para denunciar toda la política de agresión e injerencia imperialista sobre Venezuela y a su títere Guaidó; haciendo nuestra denuncia y marcha antiimperialista desde una posición independiente y crítica del gobierno de Maduro.

La movilización arrancará concentrando a las 18 horas en Plaza Italia y partirá desde allí a la sede diplomática del imperialismo estadounidense. La convocatoria común, se hizo en base a una declaración conjunta de los partidos del FIT, el MST y el MAS.

A continuación, reproducimos la convocatoria unitaria:

El Frente de Izquierda, el MST y el Nuevo MAS convocamos a movilizar a la embajada yanqui en Buenos Aires, para repudiar la intentona golpista en Venezuela y la autoproclamación como presidente de Juan Guaidó, bendecida por Trump y sus agentes en América Latina -los Bolsonaro, Macri y Piñera-.

Este intervencionismo imperialista busca justificarse en nombre de la “democracia” y los “derechos humanos”. Pero quienes lo comandan son históricos impulsores del golpismo y el avasallamiento a todos los pueblos del mundo, comenzando por el imperialismo yanqui.

Lo mismo puede decirse del ultrarreaccionario Bolsonaro, que reivindica a la dictadura brasileña, o del derechista Macri, que impulsa una escalada represiva en la Argentina y forma parte de una corriente política que ha apoyado a todos los golpes militares en Argentina.

Repudiamos el reconocimiento que el presidente Macri ha hecho del seudopresidente Guaidó así como de su representante en Argentina, y exigimos el retiro de Argentina del grupo de Lima, ariete del imperialismo en la región.

Denunciamos el brutal cerco económico que el imperialismo ha establecido sobre Venezuela, al disponer la intervención de los activos de ese país en los Estados Unidos, así como la amenaza declarada de apelar a una invasión militar, para asegurar los objetivos del golpe.

Al mismo tiempo, señalamos el carácter también golpista e intervencionista de aquellos que pretenden esos mismos objetivos a través de una supuesta “mediación” o “diálogo”, cuyo presupuesto es sostener la extorsión económica y política sobre Venezuela. Es el caso del grupo de Montevideo, fogoneado por la Unión Europa.

En la Argentina, los Massa, Pichetto, Urtubey, nucleados en Alternativa Federal, se han subido a la cruzada golpista contra Venezuela. Por su parte, y mientras Cristina Kirchner se llama a silencio, su bloque legislativo se suma a la política de la falsa “mediación” impuesta por la Unión Europea y el Vaticano.

Nuestro repudio al golpe imperialista no implica ningún apoyo político al régimen bolivariano, que es responsable de haber conducido a una encerrona al pueblo venezolano. El chavismo estableció un régimen de poder personal y estatización de las organizaciones populares, con el Ejército como sostén principal. El chavismo no alteró las relaciones de propiedad y, cuando la crisis mundial precipitó la caída de los precios del petróleo, no vaciló en trasladar a las masas el peso de la crisis, con devaluaciones y tarifazos.

 

El gobierno venezolano ha llevado el salario a U$S 6 y ha provocado una catástrofe social y millones de refugiados. Gobiernan pactando con las multinacionales (empresas mixtas en petróleo y minería) y a favor de los grandes empresarios nacionales y de la llamada “boliburguesía” militar y civil, y pagan puntualmente la deuda externa. El gobierno de Maduro también eliminó la vigencia de los convenios colectivos de trabajo lo que motivó la oleada de huelgas hacia finales del año pasado.

La oposición proyanqui se monta en el descontento popular, pero, si prevalece, no harán más que someter al pueblo a nuevas privaciones y a una recolonización económica integral.

La alternativa es la movilización obrera y popular contra los planes de ajuste, la expulsión de la burocracia oficialista de los sindicatos para conquistar la independencia de las organizaciones obreras y por un verdadero gobierno de los trabajadores y el pueblo.

A partir de esta comprensión común, llamamos a movilizarnos en Argentina y en todo el continente en oposición a la intentona golpista y a cualquier tipo de injerencia imperialista, y planteamos un programa obrero de emergencia:

  • No al pago de la fraudulenta deuda externa y repatriación obligada de capitales.
  • No a las empresas mixtas, petróleo 100 % estatal bajo control de sus trabajadores y técnicos.
  • Confiscación de los bienes de quienes saquearon al país, para disponer de esos recursos para las necesidades urgentes del pueblo y del país.
  • Respeto íntegro a los contratos colectivos y un salario igual a la canasta básica indexado según la inflación.
  • Control de los precios ejercido por los trabajadores y las comunidades, con delegados electos.
  • Control obrero de la producción y distribución, sin burócratas del gobierno ni militares: reincorporación de todos los despedidos.
  • Rechazo a los despidos tanto en el sector público como en el privado, ocupación y producción bajo control obrero -sin militares ni el gobierno- de toda empresa que despida o amenace cerrar.
  • Libertad para los trabajadores presos por luchar y anulación de los juicios a trabajadores, campesinos y todos los enjuiciados por protestar.

Con este planteo, llamamos a movilizarnos a la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires contra esta intentona golpista.

¡Fuera el imperialismo de Venezuela y de América Latina!

Peleamos por una salida política de los trabajadores para Venezuela y por la unidad socialista de América Latina.

]]> Venezuela / Cele Fierro (MST): “Trump no es democracia, tampoco Guaidó ni Maduro” https://mst.org.ar/2019/01/28/venezuela-cele-fierro-mst-trump-no-es-democracia-guaido-ni-maduro/ Tue, 29 Jan 2019 00:35:44 +0000 https://mst.org.ar/?p=16784 Ante la crisis en Venezuela, Cele Fierro, precandidata presidencial del MST, hoy afirmó: “Si alguien no va a llevar democracia a Venezuela son Trump y los Estados Unidos, campeones mundiales del intervencionismo. Pero tampoco son solución Guaidó ni Maduro, ya que a uno nadie lo eligió y al otro es evidente que el pueblo ya no lo quiere. Es sólo el pueblo venezolano quien debe decidir democrática y libremente su destino.”

Cele Fierro agregó: “El video de Macri enviando ‘fuerza’ al pueblo hermano es una hipocresía, porque él reconoce al títere yanqui Guaidó. A su vez, lo que alimenta a la derecha es el ajuste, la corrupción y el autoritarismo de Maduro. Por eso la salida es un mecanismo democrático, como por ejemplo un plebiscito para decidir elecciones libres a todos los cargos.

]]>
Ni el plebiscito de la MUD, ni la falsa constituyente de Maduro https://mst.org.ar/2017/07/15/venezuela-ni-plebiscito-de-mud-ni-falsa-constituyente-de-maduro/ Sat, 15 Jul 2017 20:51:46 +0000 https://mst.org.ar/?p=9205 Sergio García*

La semana pasada estuve en Venezuela, país al que le tengo gran cariño y respeto por haber vivido allí varios años en un intercambio político con militantes socialistas y anticapitalistas en vida de Chávez. Desde entonces viajo a menudo. Cuando viví en Caracas, fui parte de la fundación de la corriente política Marea Socialista, surgida del seno del proceso bolivariano quien hoy es la principal oposición de izquierda al gobierno, e integra junto a  nuestro MST una corriente internacional común. Así como yo, también Alejandro Bodart, Vilma Ripoll y muchos dirigentes y compañeros del MST hemos viajado y recibido a compañeros venezolanos todos estos años, nos une una construcción común y un proyecto.

Desde esa cercanía personal y política con Venezuela, haber visto estos días la situación de ese país, no deja de sorprenderme negativamente. Hay un contraste notable con los años de mayor ascenso del proceso revolucionario que tomaba medidas sociales correctas que, aún siendo parciales, mejoraron la vida de millones de trabajadores y sectores populares. De ese país, que ilusionó a la militancia popular y de izquierda del continente, lamentablemente ya no queda casi nada. La vida es triste, la gente común no tiene nada, cuesta pagar la comida diaria que escasea, no hay remedios, los niños se mueren en los hospitales, la militarización está por todos lados, la persecución a los críticos también. El llamado socialismo del siglo XXI se transformó en manos de Maduro en un régimen capitalista más, de acumulación mafiosa al amparo del negocio petrolero. Nada de progresivo o rescatable hay en eso, aunque se lo intente cubrir con frase bolivarianas para engañar al auditorio.

El gobierno de Maduro desde su llegada fue involucionando de manera constante, y es el pueblo pobre y la juventud sin futuro quien paga esa involución planificada desde el poder del estado. Las medidas económicas y sociales que se toman combinan un desfalco de millones dólares, el pago puntual de la deuda externa a organismos internacionales, la entrega de todos los recursos minerales a corporaciones imperialistas, y un ajuste permanente sobre los derechos a través del abandono de las misiones sociales, de la salud pública, la educación y la nula asistencia alimentaria y médica. Si lo hiciera un gobierno de derecha no habría duda que todos lo enfrentaríamos. Lo increíble es que al hacerlo Maduro, algunos sectores de izquierda le encuentren justificación, digan que son “errores” o que “no es el principal responsable”. Aquí no hay errores, hay una política planificada desde el gobierno, y es una política antipopular en toda la línea.

Enfrentar los planes de la MUD

Frente a una realidad que ha llevado al gobierno de Maduro a perder el apoyo social de millones en pocos años, el otro polo político surgido de la derecha tradicional y organizada en la MUD (Mesa de Unidad Democrática) busca hacerse con el gobierno viendo la oportunidad que el propio desastre madurista le coloca en el horizonte. Ese polo representa intereses antipopulares, combina viejos golpistas con dirigentes de misma y reaccionaria condición ideológica, y lógicamente nada bueno pueden ofrecerle a Venezuela. Su interés no es mejorar el país, sino ser ellos directamente quienes conduzcan el proceso de entrega de las riquezas venezolanas a las corporaciones extranjeras. El imperialismo y sus corporaciones hacen negocios a diario con Maduro, pero se encuentra más cómodos si sus hijos directos gobernaran para hacer con ellos negocios similares. La MUD tiene distintas alas, entre ellas algunas bien reaccionarias y ligadas a sectores para militares y otros también derechistas pero más proclives a una negociación.

La MUD convoca para este domingo un plebiscito, intentando colocarse como el ala democrática de esta contienda, pero su objetivo de fondo es la utilización del plebiscito para fortalecerse ellos como poder alternativo, para decir acá estamos nosotros, en el marco de su plan estratégico y reaccionario en sus aspectos económicos y políticos para Venezuela. Por eso nuestros compañeros de Marea Socialista correctamente rechazan este plebiscito y denuncian: “Bajo la misma lógica mafiosa y confrontativa de la política de cúpulas, el Plebiscito pasa a ser la contrapropuesta a la A.N.C por parte del otro polo que busca intervenir en esa disputa por las divisas que ingresan a PDVSA. Dicha iniciativa pretende legitimar un nuevo poder factico en el país, que le permita a la dirigencia de derecha ser parte de esa disputa: sea mediante la violencia armada en la calle o en un posible pacto y/o gobierno de transición, escenarios en los cuales el pueblo estaría excluido de participar protagónicamente en cualquier decisión…La Consulta Popular no es una táctica de unidad de acción de distintos sectores en defensa de una lucha política de interés nacional, como lo podría ser la derogatoria del decreto del Arco Minero, ni contempla una lucha reivindicativa. La Consulta del 16-J es una iniciativa política de una dirigencia con intereses contrarios a la de los venezolanos que padecemos la crisis, y que de llegar al gobierno aplicaría un paquete de ajuste económico similar al que viene ejecutando el gobierno actual. Participar o reconocer esa iniciativa como una herramienta democrática, es una ilusión política que conduce al precipicio y a barnizar de democrática a una dirección reaccionaria”(1)

De esto surge nuestra oposición al plebiscito y a la dinámica de un intento de gobierno de unidad nacional o de transición, que pudiera venir por el avance de la MUD por un pacto entre Maduro y la MUD. De una u otra forma sería un gobierno antidemocrático y antipopular que deberíamos enfrentar en la calle y políticamente. Junto a esto, también rechazamos cualquier tipo de intervención extranjera a Venezuela, en particular de los organismos ligados al imperialismo. Y por supuesto también si en algún momento se planteara una intervención militar, aunque no es eso lo que hoy está planteado en la realidad.

La farsa de Maduro y su constituyente

El debate sobre el plebiscito de mañana y todo lo sucedido estas semanas, tienen como marco de fondo la cuestión de la Constituyente de Maduro convocada para el 30 de julio. La palabra Constituyente suena linda, es popular en la izquierda ya que todos queremos procesos constituyentes donde el pueblo decida sobre todo. El único problema es que en la constituyente de Maduro, el pueblo no decide nada. A diferencia de la constituyente impulsada por Chávez, acá no hay referéndum previo consultando sobre si se quiere o no una constituyente. Tampoco participan libremente los partidos con sus candidatos, no hay reglas previas ni decididas por el pueblo, y sí filtros a quienes quieren ir de candidatos. Y no habrá elecciones posteriores para refrendar sus resultados.

Además, difiere en todos los aspectos de la constituyente que cambio la vida política en Venezuela. La de Maduro no está enmarcada en avances ni en intentos de tomar medidas progresivas, sino en un retroceso y un proceso de contrarreformas económicas y políticas que sufre el pueblo. Vale como ejemplo que la Constituyente legalizara una nueva forma de avanzar en los entreguistas acuerdos del Arco Minero de Orinoco, es decir la entrega total de los recursos estratégicos y minerales a corporaciones extranjeras.  La constituyente no es más poder popular, sino una ficción del mismo con una parte de concejos comunales vacios y atados al clientelismo estatal. La constituyente de Maduro no es más democracia sino un intento de avanzar a un régimen menos democrático todavía, sin elecciones, ninguna consulta popular ni mecanismos de decisión popular ante los grandes temas nacionales, e ilegalización indefinida de las corrientes críticas de izquierda. La constituyente es una farsa antidemocrática con disfraz bolivariano y no tiene nada de progresivo.

Los debates en la izquierda sobre Venezuela

Lógicamente todo esto trae fuertes debates en la izquierda y en el ámbito internacional se cruzan diversas visiones. Hay un sector atado a concepciones sectarias que nunca comprendió que el surgimiento del movimiento bolivariano tenía elementos positivos porque el movimiento de masas acompañaba esa experiencia, y entonces debíamos ser parte de ese proceso político y social, manteniendo por supuesto una política anticapitalista, socialista e independiente para desarrollar todas nuestras propuestas y nuestra crítica cada vez que fuera necesario.

Pero hoy el debate se da con otro sector de la izquierda que comete errores aún mucho peores, porque no ve que ya hay un cambio cualitativo, una regresión inmodificable, y defiende al proyecto y al gobierno de Maduro que ya no es nacionalista antiimperialista, porque ha mutado en forma regresiva más hacia derecha en lo económico social, y a un curso muy antidemocrático en su régimen político. Lo que hace Maduro no está emparentado con la izquierda y solo se puede decir lo contrario desde miles de kilómetros de Venezuela. Porque fronteras adentro la realidad es incontrastable; hay por parte del gobierno ajuste, entrega y represión. Y eso desmoralizó y alejó a miles de chavistas que ya no apoyan al gobierno. La derecha actúa en ese contexto servido en bandeja por el gobierno.

En defensa de Maduro ha salido todo el arco político proveniente y ligado a los viejos partidos comunistas y sus corrientes ideológicas afines con sus referentes. En Argentina Atilio Borón es su principal portavoz de una declaración internacional (2). La posición de ellos es justificatoria de un gobierno que ya es antipopular por donde se lo mire. Igualmente que estos sectores tengan esta posición no es de extrañar, están ligados por intereses directos, en muchos casos económicos y otras conveniencias al gobierno de Maduro y al de Cuba, que transita la apertura al capitalismo internacional. También sectores de la centroizquierda acompañan esta declaración.

Para nosotros lo que es lamentable, es que haya algunos intelectuales marxistas, incluso provenientes del trotskismo que hayan avalado con su firma una declaración internacional que defiende a un gobierno capitalista en su contenido de clase, regresivo en su dinámica y neo stalinista en su régimen político. Y lo hacen basado en una serie de afirmaciones por completo incorrectas que aquí vamos a confrontar.

Aunque hay mucho escrito y de distintos autores, tomamos en este caso las definiciones del compañero y economista Claudio Katz (3), que representa a este sector y que son las más claras e incorrectas. Entre otras cosas dice:

“Actualmente Maduro dirige sus cañones contra la brutalidad derechista y no contra el pueblo” (2). No es así. Maduro aplica medidas económicas, sociales y políticas contra el pueblo, y las relata como una lucha contra la derecha. Un economista marxista debiera considerar al pago de la inmoral deuda externa, al desfalco y entrega de dólares a la burguesía, a la entrega de los recursos estratégicos a corporaciones como “medidas y cañones contra el pueblo”. Además de que la represión cotidiana no es a las cúpulas de la derecha, sino a parte de la población, sean opositores de derecha o de izquierda, todos están perseguidos, atacados, echados de sus trabajos. Los principales dirigentes del chavismo crítico son acusados injustamente a diario de ser “agentes de la CIA”. ¿No se considera a eso tampoco un ataque contra el pueblo?

También plantea: “El choque entre Maduro y Capriles-López se asemeja a la confrontación de Allende con Pinochet, de Perón con Lonardi o más recientemente de Dilma con Temer”. De nuevo está equivocado. El enfrentamiento en Venezuela es por el control y comercialización de la renta petrolera en acuerdo con las transnacionales imperialistas. Es decir para fines burgueses en ambos casos, y a diferencia del 2002 en Venezuela donde había un golpe contra medidas parcialmente progresivas ahora hay un enfrentamiento distinto, la MUD para conducir ellos el millonario negocio petrolero, y Maduro para seguir haciéndolo él y sus castas convertidas en burguesas al calor de ese negocio, sin tener ni un atisbo de proyecto independiente y progresivo. Basta recordar que es el gobierno que está haciendo regresar a Venezuela las empresas capitalistas que fueron expulsadas por Chávez. Y sin olvidar que la liberación de Leopoldo López, verdadero instigador de muerte, es una capitulación a la derecha que muestra que Maduro negocia permanente con ellos. La comparación con Brasil es equivocada y a la vez una capitulación al PT y a Dilma, quienes se negaron todo el tiempo a convocar a elecciones generales para que el pueblo decida y así sí, frenar a la derecha.

Otra definición muy incorrecta es la siguiente: “Sería un terrible error sumarse a elecciones concebidas para preparar un cementerio de chavistas. A Maduro le exigen realizar comicios en un clima de guerra civil que ningún gobierno suele aceptar”. Aquí la subordinación a la estrategia antidemocrática de Maduro es completa. Nunca la izquierda puede avanzar dando menos democracia que el régimen democrático burgués, sino superándolo. Sin ir muy lejos en los ejemplos, Chávez frente a intentos de golpes y revocatorios siempre avaló las elecciones y fue a la disputa. Sin olvidar que en Venezuela no hay elecciones a nada desde el 2015 y no había ninguna guerra civil. Nosotros decimos que sin participación y decisión popular no hay ningún proyecto que pueda considerarse de izquierda. La suspensión de todas las elecciones es una política reaccionaria del madurismo, no tiene nada de progresivo y conduce a un callejón sin salida de carácter antipopular. Es una política que además le hace el juego a la derecha, porque le da a la MUD el principal argumento frente a la sociedad y contra la izquierda en general.

Por último Katz la remata con una comparación fuera de la realidad: “la revolución bolchevique no sólo enseñó a registrar el trasfondo social, los conflictos de clase y los intereses en juego. Indicó también un camino para superar la hipocresía del liberalismo burgués y confirmó que los actos de fuerza contra la reacción, forman parte de la confrontación con la barbarie derechista”. Aquí se superan los límites de la imaginación en una comparación que pierde criterios elementales de clase. Los bolcheviques encabezaban una revolución obrera y popular que avanzaba en expropiar a la burguesía; Maduro representa una burocracia enquistada en un estado rentista, convertida en clase burguesa al amparo de esos negocios. Y la violencia que ejerce no es revolucionaria sino reaccionaria, es contra el pueblo en general que pasa hambre, falta de remedios, de trabajo, de seguridad social. Y que, si sale a protestar más allá de los intereses de la derecha, es acusado y perseguido sin miramientos. Maduro expresa lo peor de la violencia estatal stalinista.

Que el pueblo decida todo, la única salida correcta y de izquierda

En esta situación el mayor favor que se le hace a la derecha y al imperialismo, viene del propio gobierno de Maduro. Lo que hace en materia económica y política ensucia las banderas emancipatorias de la izquierda y le da todos los argumentos a la derecha, para ganarse más base social en Venezuela y en el exterior. Si lo que hay en Venezuela representa un proyecto de izquierda, nadie en su sano juicio puede quererlo. Y así se usa a Venezuela para desprestigiar al socialismo y a la izquierda.

Por eso quienes en verdad militamos a diario por un proyecto emancipador, anticapitalista y socialista, no tomamos como propias las políticas de un gobierno que ya ni siquiera encaja en un modelo nacionalista clásico, porque no defiende causas nacionales sino el mantenerse en el poder para conducir un proceso de contrarreformas sociales antipopulares. Somos críticos y oposición de izquierda a ese gobierno. Y junto a nuestros compañeros venezolanos de Marea Socialista rechazamos tanto el plebiscito de la MUD como la farsa constituyente de Maduro, y apoyamos la presentación que realizó el chavismo crítico y un amplio abanico de ex ministros de Chávez, de líderes sociales actuales e históricos que exigen se convoque a un referéndum para que el pueblo decida si debe haber o no constituyente y bajo que reglas democráticas hacerla, que es lo que dice la Constitución Bolivariana y lo que Maduro y la MUD incumplen.

Proponemos que el pueblo decida sobre todo, que haya convocatoria a elecciones a todos los cargos para salir de esta crisis provocada por dos cúpulas ajenas a las mayorías populares y que se legalicen todos los partidos que hoy están ilegalizados y proscriptos. Solo la intervención directa del pueblo dará un curso positivo a Venezuela. Y deben abrirse consultas populares vinculantes para decidir qué hacer con la deuda externa, con el desfalco millonario, con los recursos estratégicos que se están llevando las corporaciones y otros grandes temas. Y proponemos que el dinero del estado se use para traer urgente alimentos y medicina para frenar la muerte y la escases de alimentos. Para esa salida tiene que organizarse y movilizarse el pueblo venezolano. Desde Argentina saludamos a los sectores de izquierda como Marea Socialista y a los integrantes del chavismo crítico, que con coraje y sin ningún tipo de ataduras económicas a la burocracia burguesa del estado, construyen una nueva referencia anticapitalista, socialista y bolivariana en Venezuela. Cuestión esencial para el tiempo que viene.

*Dirigente del MST en Izquierda al Frente. Director de la Revista “Nueva Izquierda. Vivió en Venezuela y acaba de regresar de Caracas esta semana.

  • Rechazamos el plebiscito de la MUD. Marea Socialista
  • Intelectuales en solidaridad con el pueblo bolivariano
  • La izquierda frente a Venezuela (Claudio Katz)

 

]]>
Venezuela: una Constituyente trucha https://mst.org.ar/2017/05/11/venezuela-constituyente-trucha/ Thu, 11 May 2017 17:30:32 +0000 http://mst.org.ar/?p=8314 El presidente Maduro lanzó la convocatoria a una «Asamblea Constituyente» totalmente antidemocrática, que proscribe a todos los partidos políticos opositores y elimina el sufragio universal, para reemplazarlos por «constituyentes» de organismos satélites de su gobierno.

Unas semanas atrás, el Tribunal Superior de Justicia, en acuerdo con el presidente Maduro, disolvió la Asamblea Nacional dominada por la oposición del MUD y luego retrocedió ante la intervención de la Fiscal General, Luisa Ortega, el descontento interno y la presión internacional.
Ahora, el régimen del PSUV ha llamado a una Constituyente amañada. Lo hace en medio de una grave situación del país, en la cual más de 30 personas han muerto y hay más de 700 heridos en los enfrentamientos entre la oposición con las fuerzas de seguridad, a manos de las bandas civiles que apoyan a Maduro y también por los francotiradores apañados por la cúpula del MUD.
Como señalan nuestros comapñeros de Marea Socialista de Venezuela, esta es una Asamblea «sin partidos, ni clara participación ciudadana universal, sin que se respete la consulta al pueblo en un referéndum… de características corporativas, con la división en dos tipos de constituyentes que la integrarían y poca claridad en sus objetivos… un verdadero asesinato de la Constitución de Chávez» (1)

La crisis humanitaria y la rapiña burocrática

Lo cierto es que esta convocatoria del gobierno no soluciona ninguno de los problemas acuciantes del pueblo venezolano. Es otra vuelta de tuerca en el derrotero madurista para perpetuarse a cualquier costa. La emergencia de falta de alimentos y medicinas necesita medidas urgentes como la suspensión de los pagos de la deuda externa para adquirir estos insumos vitales para la sobrevivencia del pueblo venezolano.
Lejos de responder a estas necesidades, Maduro al igual que cualquier gobierno burgués clásico, profundiza una larga lista de negocios con las multinacionales. Así lo describe Gonzalo Gómez: «el Arco Minero del Orinoco, la prioridad del pago de deuda ilícita por encima de las necesidades de la población, la preparación de Zonas Económicas Especiales como espacios territoriales con régimen neoliberal, las nuevas empresas mixtas con transnacionales…». Son operaciones financieras lesivas, como el escándalo de haber donado 500 millones de U$S a la asunción de Donald Trump.
Frente a la política del MUD de propiciar la intervención de la OEA y del imperialismo, esta entrega de Maduro a las multinacionales a costa del hambre del pueblo no hace sino allanarles el camino.

En vez de una Constituyente tramposa hace falta un programa contra la crisis

Como señala Marea Socialista, se debe respetar la realización de un referéndum consultivo que apruebe el llamado a Constituyente, tal como fija la Constitución vigente desde 1999.
Es necesario que cese la represión y la violencia vandálica y se termine con el estado de excepción. Que se libere a los presos políticos que no estén implicados en crímenes ni atentados a servicios públicos. El Consejo Nacional Electoral debe llamar en forma inmediata a elecciones regionales y presidenciales sin ninguna proscripción, como las que hoy pesan sobre la mayoría de los partidos por fuera del PSUV y la MUD, con respeto por los derechos que fija la actual constitución.
La suspensión del pago de la deuda externa y su investigación, la ruptura de los negociados con las multinacionales como el Arco Minero de Orinoco y una acelerada investigación con una Auditoria Ciudadana de los hechos de corrupción como el desfalco y la fuga de capitales deben completar este programa de emergencia.
Más que nunca, a partir de Marea Socialista, es necesario fortalecer en Venezuela una alternativa política distinta, que a partir de la lucha por este programa rescate lo mejor de la revolución bolivariana y luche por una salida anticapitalista para Venezuela.

Gustavo Giménez


(1) Declaración de Marea Socialista, 7/5/17

]]>
Venezuela: Los nombres, las cosas y la Asamblea Constituyente de Maduro https://mst.org.ar/2017/05/02/venezuela-nombres-asamblea-constituyente-de-maduro/ Tue, 02 May 2017 17:59:47 +0000 http://mst.org.ar/?p=8205 Cuando “socialismo” es sinónimo de zonas económicas especiales para desarrollar el más despiadado capitalismo. Cuando se habla de “minería ecológica” y se instaura un ministerio con ese nombre para designar a la barbarie extractivista del Arco Minero del Orinoco. Cuando “democracia” es igual a manipulación autoritaria por parte del ejecutivo, de todos los poderes públicos contemplados en la actual y vigente Constitución de Chávez. Cuando “poder popular” significa, en el lenguaje de la cúpula, órganos administrativos locales de control clientelar social y político y distribución de la miseria por medio de los CLAPs, cuando sólo se realizan elecciones en los espacios, cada vez más reducidos, donde el PSUV se asegura el triunfo. Los nombres y los contenidos de las cosas que señalan han perdido toda correspondencia.

Esto sucede con la convocatoria de Maduro a la Asamblea Constituyente “Popular”. Una Asamblea Constituyente sin partidos, sin referendo para aprobar la convocatoria y sin referendo para sancionarla, como si ocurrió con la Constitución del 99. Una “Constituyente” donde los constituyentistas serán elegidos por mitades, entre unos organismos del “poder popular” dedicado como decíamos, a cumplir las tareas que les asigna el Estado, Burgués por cierto, y el Partido Único de Venezuela, y un espacio “territorial” para cumplir la cuota que corresponde a gobernadores y alcaldes psuvistas.

Una “Constituyente” para que menos de la mitad del país apruebe la supuesta “radicalización” de un “socialismo” como el que señalamos al inicio de esta nota. Una “Constituyente” con la que se terminan de suspender las elecciones, se elimina toda posibilidad de legalizar partidos excepto el PSUV, y se eterniza el control alimentario del país, los salarios miserables, el desabastecimiento programado o no, el desfalco continuado a la nación y el pago de una deuda externa a todas luces ilegitima.  Una Constituyente que “superará” la dependencia del petróleo, podemos imaginar cómo y a que costo, y sin ninguna duda podemos afirmar que será con la liquidación y descuartizamiento de PDVSA. Ya se ha dado el primer paso en este camino habiendo hipotecado CITGO para pagar deuda externa.

Una Constituyente cuya parte económica la escribirá sin dudas el capital transnacional de la Barrick Gold y las grandes petroleras, y los Cisneros y los Vollmer en nombre de la mafia burguesa local. En la que la decadente nomenclatura deposita su vana ilusión de permanencia, en el reparto y administración de la renta nacional y el control del Estado. Y lo peor una Constituyente que legitima de manera desgraciada a la oposición neoliberal de la MUD y a sus sectores más extremos y foquistas como si se estuviera buscando provocar una conmoción, un desastre. Y que brinda una excusa de oro para que el mismo gran capital y sus gobiernos imperialistas extorsionen a esa nomenclatura pusilánime para repartirse el país en las mejores condiciones.

La izquierda del GPP, la de Latinoamérica y la mundial que apoya este esperpento en el que se ha convertido la cúpula del PSUV, y que se alegran con la “buena noticia” de la “Constituyente Popular”, esa izquierda boba, stalinoide, autoritaria, correrá a felicitar a un gobierno que acaba de clavarle el puñal por la espalda a la obra mejor de Chávez, y que lo hace justo en el momento en que es más necesaria que nunca, para evitar una escalada de violencia que puede convertirse en imparable. Esa izquierda quedará manchada por siempre con el estigma de la indignidad y la ignorancia.

Sin embargo el futuro no está escrito. Nunca lo ha estado. Con esta convocatoria del gobierno se abre un nuevo capítulo en la lucha por el rescate de las conquistas del Proceso Bolivariano y por la refundación de una izquierda verdadera y no domesticada por la defensa de sus miserables “espacios” de poder. Será una lucha desigual y difícil, pero no se ha podido demostrar nunca qué difícil sea sinónimo de imposible. Confiemos en la voluntad de un pueblo que venció adversidades mayores, que se levantó cuando todo parecía perdido, que arriesgó a pesar de las dificultades. Confiemos en el pueblo de Bolívar.

Carlos Carcione
Marea Socialista
]]>
Venezuela / Bodart: “Ni Maduro ni la derecha: elecciones ya y sin proscripciones” https://mst.org.ar/2017/04/20/venezuela-bodart-ni-maduro-ni-derecha-elecciones-ya-proscripciones/ Thu, 20 Apr 2017 20:39:23 +0000 http://mst.org.ar/?p=8036 Ante el agravamiento de la crisis en Venezuela, el dirigente Alejandro Bodart (MST en Izquierda al Frente) hoy declaró: Ni Maduro ni la derecha son salida: el que debe decidir en forma soberana es el pueblo venezolano, en elecciones inmediatas, libres y sin proscripciones. Más allá de sus roces, el PSUV y la MUD buscan una elección con apenas dos listas, en un pacto claramente antidemocrático. Exigimos el fin de la proscripción electoral a Marea Socialista, nuestra corriente política hermana, que representa a un sector creciente de los trabajadores, las mujeres y la juventud de Venezuela.”
Bodart agregó: “Maduro entierra los avances sociales logrados años atrás por el proceso bolivariano, mientras desfalca PDVSA y la renta petrolera estatal, recorta los derechos democráticos y entrega los recursos a multinacionales como en el Arco Minero del Orinoco. Por su parte la derecha, incluidos los golpistas hoy reciclados en la MUD, ya fue gobierno y llevó al pueblo venezolano al desastre y la miseria, generando el estallido del Caracazo. Marea Socialista, en cambio, defiende las conquistas populares y plantea una salida antiimperialista y anticapitalista.
]]>
VENEZUELA: Crisis política y fracaso anunciado https://mst.org.ar/2017/04/02/venezuela-crisis-politica-fracaso-anunciado/ Sun, 02 Apr 2017 19:03:13 +0000 http://mst.org.ar/?p=7724 La crisis política abierta en Venezuela que parcialmente se distiende con la marcha atrás dada por el gobierno de Maduro y el Tribunal Superior de Justicia (TSJ), no aparece como un hecho aislado sino como un salto bonapartista de un régimen político que está perdiendo uno a uno, los aspectos bolivarianos de sus orígenes, y en consecuencia debilitándose su apoyo social.

Hay algunos sectores de la izquierda que equivocadamente vienen sistemáticamente negando este curso regresivo del gobierno venezolano, y solo ubican todo lo que pasa en Venezuela como parte de un acoso imperialista, tapándose los ojos ante los hechos inocultables que muestran que es el propio gobierno, el que está implementando un modelo económico y social de ajuste y entrega de valiosos recursos estratégicos del país a corporaciones precisamente imperialistas. Por eso entender que pasa realmente en Venezuela es parte de un debate muy importante, que debemos hacer abiertamente si de verdad queremos contribuir positivamente desde la izquierda en medio de una situación de extrema gravedad que vive el pueblo venezolano.

De nuestra parte creemos que no se puede comprender la profunda crisis que hoy vive Venezuela sin ver que ya se produjo un cambio de calidad entre el pasado bolivariano y el presente de un modelo económico rentista petrolero, capitalista por donde se lo mire, basado en grandes negocios con el capital extranjero usufructuado por la burocracia gobernante, que para llevarse a cabo necesita un nuevo régimen político antidemocrático que lo sustente y sin ningún tipo de participación ni decisión obrera y popular. Este nuevo modelo económico-político está intentando poner en pie el gobierno de Maduro, aunque como pudo verse ayer, no le sea fácil por el repudio general que viene teniendo y que lo obligó a retroceder.

Los planes antipopulares de la MUD

Lógicamente que el imperialismo y los partidos que integran la MUD quieren aprovechar la crisis social y decadencia del proyecto gobernante para hacerse con el control político y económico del país, por eso repudiamos y enfrentamos todas las políticas de estos sectores que de gobernar, llevarían a Venezuela a ser un país todavía más dependiente y entregado al imperialismo. Ninguna propuesta política, económica o social que venga de estos sectores puede ser apoyada, ya que a la corta o a la larga se volverá contra el pueblo trabajador, campesino y contra el futuro de la juventud. Los dirigentes de esos sectores que hablan de “democracia” son los que ya desde 2002 impulsaron el golpe de estado y luego el sabotaje petrolero contra todos los derecho democráticos del pueblo, y son los mismos sectores que si gobernarán utilizarían también mecanismos antidemocráticos y directamente represivos para tratar de hacer pasar sus planes.

Por eso debemos denunciar también con mucha fuerza a estos sectores políticos y económicos que lo que quieren es conducir ellos la entrega total del país al capital extranjero y a la burguesía nacional socia, hacia la entrega del control del botín de la renta petrolera. Y por lo mismo, a su vez también rechazamos cualquier injerencia extranjera sobre Venezuela, como  la aplicación de la Carta Interamericana de la OEA, que es un instrumento al servicio de los planes imperialistas que ataca la soberanía venezolana.

La política de Maduro; gran responsable del desastre

Pero denunciar este accionar imperialista y de la MUD, no puede ser sinónimo de defender la política de Maduro que, por otras vías, también entrega el patrimonio nacional, socava las conquistas sociales ganadas los años anteriores y está llevando a las mayorías populares a vivir debajo de la línea de pobreza. Es este gobierno el responsable de toda esta decadencia social y aumento de la desigualdad. Mientras restringe, medida tras medida, los derechos democráticos de amplios sectores que nada tienen que ver con la derecha y el imperialismo.

El fallo del TSJ contra el Parlamento, el intento de prorrogar el estado de excepción, o la acusación de traición a la patria, eran para ser utilizados contra cualquier crítica o movilización justa, de las tantas que se desarrollan en Venezuela y que muy posiblemente vayan en aumento. Tan evidente ha sido este nuevo salto antidemocrático, que se abrió una profunda crisis política que dividió opiniones incluso en sectores que apoyan a Maduro, comenzaron a llover las críticas y rechazos, hasta que la propia fiscal general de la república Luisa Ortega Díaz, reflejando la fuerte crisis y diferencias abiertas  acusó a la medida del TSJ de anticonstitucional. Se midieron fuerzas políticas y sociales y el gobierno no tuvo más remedio que evaluar que saldría mal de esta intentona de autogolpe. Y por eso no casualmente, en la madrugada del sábado, desde el Consejo de Defensa terminó solicitando el propio Maduro que se vuelva atrás con la quita de funciones y derechos al Parlamento, en un intento apurado de cerrar este capítulo de la crisis política y recalcular como seguir tras este fracaso.

En medio de esta crisis, y colocando los verdaderos problemas, nuestros compañeros de Marea Socialista decían: “traición a la patria es afectar el normal funcionamiento del Estado al permitir el descalfo a la nación por más de 475 millones de dólares a través de la fuga de capitales y corrupción en el uso y designación de divisas para las importaciones, tal como hemos denunciado reiteradamente con argumentos y pruebas sobre este asunto, y no hemos visto ni el menor esfuerzo en investigarlo y sancionar esta verdadera Traición a la Patria ni que se haya actuado en consecuencia”.

Foto: Gonzalo Gómez y Nicmer Evans de Marea Socialista, dejando su posición frente a la Fiscalia General de la República.

Todo este plan que hoy no pudo pasar no es tampoco una política puntual, sino que se enmarca en una política antidemocrática del gobierno sobre la vida de los partidos o corrientes políticas incluyendo las que son parte de una izquierda crítica como también la de partidos aliados del gobierno en el GPP (Gran Polo Patriótico), ya que unos y otros han perdido toda legalidad o posibilidad de conseguirla, resumiendo hoy la democracia venezolana a la admisión de solo dos partidos, el partido gobernante y la MUD.

Sin ir más lejos, las restricciones democráticas alcanzan a las elecciones de todo tipo, ya que se han postergado sin fecha las elecciones a gobernadores, y tampoco se viene realizando ni elecciones sindicales ni estudiantiles. Y se hicieron todo tipo de maniobras políticas y judiciales para impedir el revocatorio, tema en el cual queremos recordar que es una conquista democrática expresada en la constitución bolivariana. De hecho en nuestros países permanentemente exigimos que los cargos debieran poder ser revocables y las castas políticas burguesas siempre se oponen. En Venezuela, y como fruto del proceso revolucionario, años atrás se le dio rango constitucional al derecho popular a poder hacer un plebiscito de carácter revocatorio. Por eso cuando Maduro lo impidió no está atacando a la derecha, sino liquidando un aspecto progresivo surgido años atrás, como es el derecho democrático del pueblo a opinar y decidir. Dio por tierra con esta conquista democrática con el objetivo de mantenerse en el gobierno a como dé lugar. Y ese camino no tiene precisamente nada de popular, ni de democrático, ni menos aún de izquierda.

¿Cuál es el trasfondo de este marcado giro antidemocrático que de hecho está generando un nuevo y regresivo régimen político en Venezuela? Que el gobierno ha perdido el apoyo de la mayoría popular, está en franco retroceso y necesita aferrarse al poder mediante vías bonapartistas y restringiendo libertades, para seguir controlando el multimillonario negocio del petróleo, a través del cual se ha ido construyendo una nueva acumulación parasitaria y mafiosa y nuevos burgueses surgidos del estado.  De hecho la resolución del TSJ contra el Parlamento, en el fondo también escondía la necesidad del gobierno de acelerar acuerdos económicos con las trasnacionales como parte de la entrega de enormes recursos petroleros, minerales y estratégicos a esas compañías.

Nada de esto puede emparentarse con la izquierda, con el socialismo, ni siquiera con los aspectos más positivos del bolivarianismo antiimperialista. Porque un proceso a izquierda o progresivo no puede ser tal, por la vía de dar menos derechos democráticos y sociales que la democracia burguesa clásica mientras fortalece acuerdos con trasnacionales. Ya que partimos que ser de izquierda, antiimperialistas, anticapitalistas y socialistas, es proponer un sistema económico, político y social superador de las falsas democracias del sistema y en ruptura con estas.

Del fracaso madurista a una nueva alternativa de izquierda

No se puede entender lo que está pasando hoy, por fuera de las leyes generales de los procesos revolucionarios. Desde hace varios años hemos venido marcando que cuando el proceso revolucionario venezolano llegó a un punto alto de conquistas sociales en vida de Chávez y aún dentro de los marcos del capitalismo, la disyuntiva era clara; o se avanzaba en todos los terrenos en sentido anticapitalista o a la larga se retrocedía. Lamentablemente, para todos quienes creemos necesario un rumbo de ruptura con la estructura capitalista, el gobierno bolivariano actual eligió el camino inverso. Y eso ha ido reflejándose año tras año y mes a mes, en un deterioro notable del nivel de vida de millones, y en el terreno político en la ya explicada consecuencia antidemocrática para sostenerse en el poder, mientras se debilita a diario frente a las mayorías.

Venezuela se está transformando así en un ejemplo claro –en este caso por la negativa– de que las leyes de las revoluciones y las relaciones entre las clases no pueden obviarse. Donde no hay profundización termina habiendo retroceso y recuperación del poder burgués, donde no hay democracia obrera y popular hay más bonapartismo desde el estado, donde no hay planificación social y diversificada hay sometimiento al rentismo petrolero y sus corruptas consecuencias.

En Venezuela, la única forma de salir de esta penosa situación es impulsar la movilización genuina del pueblo en demanda de sus derechos sociales y democráticos y exigir que se abran mecanismos democráticos para que sea el pueblo el que decida sobre los grandes temas nacionales. Mientras en el terreno político se vuelva cada vez más necesario contribuir a la formación de una nueva alternativa de izquierda que incluya a quienes genuinamente han sido parte del proceso bolivariano de sus orígenes, que tenga un programa de transformaciones antiimperialistas, anticapitalistas y verdaderamente socialistas. Tarea en la que están comprometidos nuestros compañeros y compañeras de Marea Socialista y otros sectores aliados.

En el marco de la crisis capitalista global, seguirá habiendo disputas políticas, luchas y nuevos procesos revolucionarios que surjan, los alentamos y esperamos con expectativas. Hay que aprender y sacar lecciones de la experiencia venezolana, para trabajar en ellos por construir organizaciones revolucionarias y grandes alternativas de izquierda, que verdaderamente peleen por un rumbo anticapitalista y socialista, impulsando una gran movilización obrera, popular y social como fortaleza indispensable de ese rumbo político.

                                                                       Sergio García

]]>
Venezuela: Campaña de solidaridad con Marea Socialista y Aporrea https://mst.org.ar/2017/03/02/venezuela-campana-de-solidaridad-marea-socialista-aporrea/ Thu, 02 Mar 2017 16:22:30 +0000 http://mst.org.ar/?p=7092 El gobierno madurista busca acallar las voces críticas. Es preciso defender los derechos democráticos.

Lamentablemente la situación actual de Venezuela es muy grave. En términos políticos, económicos y sociales se vive una regresión profunda. El rol pro imperialista de la MUD ya es conocido y repudiable; ninguna otra cosa se puede esperar de ese bloque político nefasto. Sin embargo, el mayor problema de hoy viene desde dentro del proceso; es la notoria y profunda involución del modelo bolivariano bajo el gobierno de Maduro, que ha ido perdiendo los aspectos positivos que tenía el bolivarianismo aún con sus limitaciones, para dar un salto de calidad en el bonapartismo y en medidas de consolidación rentista y negocios capitalistas en aumento, como la entrega del Arco Minero a las transnacionales, la reprivatización de sectores de la economía, la continua entrega de dólares a la burguesía y el ajuste permanente sobre la población trabajadora.
Por estas y otras profundas razones, a los amplios sectores populares y de izquierda que en nuestro país y el continente vieron años atrás con esperanza este proceso, los invitamos a seguir la verdadera situación que vive Venezuela, a no guiarse por la visión imperialista ni tampoco por la del poder burocratizado del PSUV; a reflexionar críticamente, en forma independiente y objetiva, sobre estos hechos que son inocultables y que sintetizan un giro pronunciado y regresivo, alejado de un proyecto de izquierda anticapitalista y socialista.
Es en este contexto que vienen ocurriendo una serie de medidas antidemocráticas, sobre todo contra sectores de izquierda que hacen parte del proceso y que, cada vez en mayor número, levantan su voz crítica. Desde el alto poder político se pretende tapar con ataques, difamaciones, persecución y proscripción política, una oposición de izquierda creciente en el país. La corriente Marea Socialista, la más notoria y visible de este espacio crítico, es la que vive hoy los mayores ataques por parte de la burocracia oficial. Se la persigue por decir las cosas como son, porque enfrenta los planes derechistas de la MUD sin por eso callarse ante los rasgos también antipopulares de las medidas económicas y políticas del gobierno.
La proscripción, política de Estado

A una consecutiva campaña que incluye intrigas contra dirigentes de Marea Socialista, acusaciones calumniosas sobre un supuesto trabajo para la CIA -denuncia falaz al mejor estilo del stalinismo decadente- a los despidos de trabajadores críticos, a los golpes de patotas como en la Siderúrgica Sidor y otras cuestiones incalificables, se le suma un punto central del ataque: la negativa a darle sus derechos legales y políticos como organización.
El poder electoral del país -maniatado por el gobierno- ha introducido nuevas exigencias a los partidos, con el único objetivo de evitar su legalización, pidiendo requisitos inalcanzables en plazos estrechos. Así busca lograr que solo el PSUV sea legal, y la MUD en el otro campo. Forzando una polarización ficticia, eliminando al resto de partidos, en particular a los que desde la izquierda piden sus derechos.
Por esa razón es que es muy necesario que desde todo el mundo lleguen muestras de apoyo a Marea Socialista y a su derecho ganado a fuerza de militancia, de ser un partido legal y reconocido, como parte de la izquierda venezolana. Ese derecho ya se ganó en la calle, en las luchas sociales y en la lucha de ideas. Solo el gobierno parece negado a reconocer lo que ya es un hecho inocultable e irreversible. Por eso insistimos en que no se cercenen en lo más mínimo sus derechos de opinión y organización política y social.

El otro ataque… silenciar a Aporrea

En medio de esta situación, la web de izquierda más leída en Venezuela y Latinoamérica sufrió un voraz ataque informático, de enormes magnitudes, contadas por millones de incursiones ficticias. Expertos pagos que crean miles y miles de entradas falsas para saturar los servidores y lograr un bloqueo automático. Una acción antidemocrática, de mafias enquistadas en el poder con enormes recursos para sostenerla y planificarla a como dé lugar.
Como bien denuncia el politólogo, periodista y referente de Marea Socialista Nicmer Evans: “Hace tres o cuatro semanas, Diosdado Cabello, en su programa de farándula y descalificación política por VTV pretendió arremeter contra aporrea.org, como si decir que un medio digital es de oposición a este gobierno es un insulto. Sin embargo lo hizo con saña, en función de advertir a los propios que aun cuando el portal sea de izquierda, crítico y propositivo, si él lo estigmatizaba de ‘opositor’ entonces ya se podía convertir en un objetivo de ataque…”
En similar sentido, los responsables de Aporrea.org explicaron en su declaración pública: “Indudablemente, para un ataque así se necesitan motivos y éstos pueden hallarse al tratar de responder a una pregunta: ¿En qué llaga pone el dedo Aporrea? Los motivos pueden intuirse en el origen, la naturaleza e identidad de Aporrea, y, sobre todo, en la peculiaridad de sus contenidos, como página revolucionaria, democrática, independiente y abierta a la crítica. También nos podemos preguntar: ¿Por qué y a quiénes estorba Aporrea? ¿Quiénes necesitan mantenerla en silencio? Su carácter popular, su vinculación con las luchas de los sectores populares, su condición de cartelera abierta a la denuncia y al ejercicio de la contraloría social, su autonomía frente a los actores hegemónicos, tanto del capital como del poder político, la hacen incómoda e inoportuna para esas fuerzas hegemónicas de distinto signo, que se disputan el control, movidas por intereses ajenos al bienestar del pueblo y por ambiciones contrarias a las aspiraciones populares…Por lo tanto, es lógico pensar, y así se nota, que muchas de las antipatías hacia Aporrea, provengan de los ámbitos de la corrupción incrustada en los aparatos del Estado burgués de nuestra Venezuela, aún sujeta al sistema capitalista, y de personajes que optaron por el ejercicio de estilos despóticos en reemplazo de la democracia socialista. Igualmente, nuestro carácter anti-imperialista y comprometido con la defensa de la soberanía, la autodeterminación de los pueblos y la construcción del Socialismo del Siglo XXI, de seguro genera incomodidad entre las cúpulas de las grandes potencias mundiales a quienes no les conviene la creación colectiva de un sistema que reemplace al capitalismo depredador reinante”.

El 10º congreso del MST lanza campaña de apoyo

Por todo esto nuestro recién terminado congreso partidario voto por unanimidad el lanzamiento de una campaña de solidaridad y exigencia al gobierno venezolano, por el cese de toda persecución y proscripción a nuestras/os compañeros de Marea Socialista. Por que se garanticen sus derechos legales como organización y se terminen las intimidaciones y falsas acusaciones.
A la vez, nuestro 10º Congreso ratificó nuestro apoyo y nuestra campaña en defensa de aporrea.org denunciando los ataques informáticos y comprometiéndonos a recoger muestras de apoyo y solidaridad, y la búsqueda de apoyo político, social y económico para que esta web democrática y revolucionaria siga adelante superando este momento, y garantizando que miles y miles de trabajadores, jóvenes, mujeres, intelectuales y militantes de izquierda, puedan seguir teniendo un espacio de lectura, escritura, difusión y opinión libre de la izquierda, sin restricciones de ningún tipo.
Invitamos a todas y todos los honestos militantes, simpatizantes de izquierda y del movimiento popular de Argentina y de otros países, a ser parte activa de esta campaña.

Sergio García

]]>