massa – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Thu, 23 Nov 2023 20:38:18 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png massa – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Un balance necesario para pararnos ante lo que se viene https://mst.org.ar/2023/11/23/un-balance-necesario-para-pararnos-ante-lo-que-se-viene/ Thu, 23 Nov 2023 20:38:18 +0000 https://mst.org.ar/?p=34342 El resultado del balotaje abre un nuevo momento en nuestro país. El primer análisis que tenemos que hacer es porqué se dió el triunfo contundente de La Libertad Avanza, y esta conclusión nos tiene que permitir debatir con los miles de trabajadores y jóvenes que se preguntan qué hacer ante la ultraderecha. Fortalecer la organización y la lucha, para enfrentar juntos las políticas reaccionarias de Milei y Macri, y cimentar las bases para una alternativa política más grande, por fuera de las viejas estructuras de la política tradicional que nos trajeron hasta acá, para que no se repitan los mismos errores. 

Escribe: Guillermo Pacagnini

Para hacer un análisis integral del ascenso de la ultraderecha al gobierno, no podemos dejar de nombrar que Milei contó, estos últimos años con un apoyo mediático importante, empezando ya en 2018 como el economista con más tiempo en el aire, cuestión que continúo hasta la actualidad. Para sorpresa de muchos, en 2021 hizo una buena elección, conquistando bancas en el Congreso. Ya en este año electoral, luego de haberse armado en gran parte de los distritos en las elecciones adelantadas, apoyado en la estructuras de la vieja política, tuvo su candidatura a presidente. Fue el más votado en las PASO, todo un dato, quedó segundo en las generales, y hacia el ballotage, contó además con el apoyo de Bullrich y Macri.

Con este recorrido, lo que se logró consolidar es un voto de la derecha más rancia de nuestro país, pero ganaron por mucho más que ese sector. Ganó el voto de muchos jóvenes y laburantes que no vieron que tenían ningún derecho que defender, y encontraron en la propuesta de la dolarización, respuesta a la inflación y precarización social y laboral, como así también en el discurso anti casta política, la respuesta a la corrupción y los privilegios de una minoría.

Que llegue ese discurso, esas propuestas, es producto del peso de las condiciones materiales con necesidades insatisfechas y derechos no garantizados, y una gran frustración con un gobierno que lo prometió y traicionó. Recordemos que prometió heladera llena, que volvieron para ser mejores, que los últimos iban a ser los primeros, y podemos seguir con las frases, pero la realidad es que nada de eso se hizo y además, tomó la agenda a la derecha y lo nacional y popular fueron anuncios y políticas insuficientes.

Promesas, frustraciones y fracaso

El gobierno que convalidó la estafa macrista y se arrodilló ante los pedidos del FMI, avanzó con legislación y proyectos extractivistas en todo el territorio, fue el que concretó la campaña de estigmatización a los movimientos sociales y recortó las partidas en el medio de la crisis social y económica. Es quien al servicio de las patronales, las corporaciones y el Fondo, dejó que las y los trabajadores, activos y jubilados, tengan salarios inferiores a la canasta familiar. Es el que creó el Ministerio de género, mujeres y diversidad para institucio-nalizar la marea verde, pero es un ministerio de cartón pintado. Y es la fuerza política que desgastó las banderas de la lucha por los derechos humanos, abriendo paso a los negacionistas pro dictadura. En estos ejemplos, y solo por poner algunos, se encuentra el descontento que canalizó Milei y La Libertad Avanza.

Por supuesto que hay preocupación, temor y bronca en amplios sectores, fundamentalmente del activismo, pero para poder transformar en organización para enfrentar las políticas reaccionarias que quieran implementar tenemos que sacar conclusiones de fondo. ¿Por qué creció la derecha bajo el gobierno peronista? ¿Qué responsabilidades tiene? ¿Cuál es la salida alternativa?

Lo cierto, es que está lleno de ejemplos que muestran cómo el PJ le fue pavimentando el camino a la derecha. Si hacemos un poco de memoria, desde 2011, el pacto PRO-K porteño fortaleció a Macri para llegar a presidente en 2015. De igual modo, desde 2021 el gobierno nacional del PJ alentó a Milei para dividir por derecha a la oposición de JxC y de paso derechizar toda la agenda política. De movida, los empresarios peronistas Vila y Manzano, dueños de A24, le dieron a Milei pantalla permanente. Massa mismo lo recibía en su despacho, como reconoció en el debate presidencial. Y hay más vínculos. El mileísta Ramiro Marra fue asesor de Marco Lavagna y llegó a diputado porteño por la lista de Lavagna, Roberto esta vez. Y vienen del massismo varios candidatos de Milei a intendente en el conurbano bonaerense, cuyas listas ayudó a armar el PJ. Se frustraron las expectativas populares y eso terminó alimentando al monstruo.

Lo cierto, es que ese aparato giró a la derecha. Y no es por los que ahora, a pocas horas del triunfo de Milei, como figuras del PJ o de la burocracia sindical, se están preparando para pactar. Es por lo que hicieron hasta acá. Es un partido abiertamente defensor del sistema capitalista, que engendra y profundiza la desigualdad social.

Construir organización desde otras bases

No va más la idea de que se puede disputar por dentro, esta idea de que es lo menos malo. Porque eso nos trajo hasta acá, del mal menor llegaron a defender a Massa como presidente, el mismo Massa que acuerda con el Fondo, el mismo Massa que ajusta, el mismo Massa que defiende al Estado genocida de Israel. El malmenorismo nos trajo hasta acá. Es el fracaso del peronismo, y esa vieja estructura solo será cuna de nuevas frustraciones.

Por eso a las y los trabajadores, a la juventud que entiende que la resignación y el miedo no son opción, a los que saben que hay que salir a pelear por lo que es nuestro, que vengan y lo construyan junto con la izquierda. Porque lo que hace falta es algo más grande, con todo este activismo militante, pero tiene que ser desde la izquierda, porque no se puede defender la justicia social, la independencia económica y la soberanía política con quienes nos empobrecen y son serviles al imperialismo y las corporaciones. Es con la izquierda, que siempre defendimos y lo seguiremos haciendo, enfrentando a quien tengamos que enfrentar, por  los derechos de los trabajadores, por lo público, por verdaderas condiciones de vida digna.

 

 

 

 

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Massa no es alternativa al liberfacho Milei https://mst.org.ar/2023/09/28/massa-no-es-alternativa-al-liberfacho-milei/ Thu, 28 Sep 2023 23:15:53 +0000 https://mst.org.ar/?p=33775 Escribe: César Latorre

Es lógico que ante la inminencia y el crecimiento de la derecha protofascista de Milei se genere una presión donde la tarea central que aparace como prioritaria es evitar que ésta llegue al gobierno sea como sea. Desde los sectores K, e incluso algunos que se reivindican de izquierda, se estimula esta falsa alternativa encaminada con el voto hacia Massa que sería un mal menor. Desde nuestra óptica se trata de una posición equivocada.
Porque le da sobrevida a un PJ que está en la lona y que es el principal responsable del surgimiento del engendro Milei y no abona a fortalecer una alternativa de cambio real a favor de los trabajadores como la que planteamos desde el FIT Unidad.

No se puede vivir de doble discurso

Luego del Argentinazo de 2001, al no surgir una alternativa de izquierda con peso de masas, el PJ se recicló de la mano del kirchnerismo vistiendo ropas de centroizquierda y aprovechando un viento de cola económico y un contexto latinoamericano con los «progresismos» en ascenso. Por esta vía encontró el viejo partido una veta sobre la cual articular un supuesto nuevo proyecto. Sin embargo, la coalición con rostro de centroizquierda que tuvo como representantes a los Kirchner pasó a la historia y mostró no solo su fracaso, sino también su verdadera cara: un giro cada día más a la derecha que ha terminado dejando al frente de la coalición a un Massa, administrando niveles de pobreza e indigencia récord. A esto se suma una mayor sumisión de la burocracia sindical al estado facilitando una inédita situación de una franja en la pobreza pese a tener trabajo registrado.

Este giro a la derecha de la coalición gobernante y el fracaso rotundo en mejorar la situación de la clase trabajadora y el pueblo pulverizó las expectativas de la población. De prometer la heladera llena, la vuelta al asado y denunciar que la plata de la deuda externa la habían fugado los amigos de Macri pasaron a aplicar un ajuste profundizado por la decisión política de mantenerse fieles a los mandatos del imperialismo yanquee, pagando la deuda externa «taca taca».

También es importante señalar que la crítica discursiva al tiempo que se firmaba el pacto con el FMI tuvo su correlato local al favorecer a los sectores concentrados de la economía, lo cual también erosionó su base política. Los retrocesos en Vicentín, el respeto a los privilegios de los formadores de precios, las corporaciones y los ricos, más los hechos de corrupción que rodean al gobierno y nunca fueron investigados, fueron la base objetiva de la bronca por abajo contra la casta política que ya gobernó y la burocracia cómplice.
Este desgaste político, la situación de deterioro de la sociedad con cada vez más pobreza, más empleo precario y un círculo de desaliento del cual no se logra salir es lo que ha permitido el surgimiento de una derecha que capitaliza el descontento y se constituye como una alternativa.

Un concepto a desterrar: el mal menor

Como dice el viejo proverbio: «muchas veces se encuentra el propio destino en el sendero que se elige para evitarlo». No se puede enfrentar a la derecha protofascista con quienes le allanaron el camino para su surgimiento. El PJ ya lo había hecho con el macrismo en la CABA, ya que al no enfrentarlo y votarle la mayoría de la leyes permitió que se fortaleciera hasta ser una opción de poder. Ahora la historia se repite, pero con un personaje más siniestro. No de la misma manera, pero sí en el mismo sentido: les armaron hasta las listas.

La polarización que se está fomentando para intentar sostener la sobrevida de un proyecto político caduco en donde supuestamente Massa y el PJ serían útiles para enfrentar a Milei, es un cuento chino. Ni Massa ni el PJ van a enfrentar a la ultraderecha. Un anticipo de esto lo vimos con el acto de la negacionista Villaruel en la legislatura porteña en donde, salvo algunas delegaciones sindicales y de DDHH, ni siquiera convocaron a movilizar junto a la izquierda y dejaron correr el acto como si nada. O como Barrionuevo que hizo punta entre la vieja dirigencia sindical y fue presto a brindarle apoyo a Milei para intentar quedar ubicado en un posible nuevo escenario nacional.

Cómo enfrentar a la derecha

El único sector que estuvo en las calles, enfrentando el ajuste de Juntos por el Cambio y su continuidad con el Frente de Todos/Unión por la Patria fue la izquierda junto al activismo obrero, popular y juvenil. Este es un hecho inocultable. Mientras Daer (fiel ladero del gobierno) se reunía con Macri para acordar la reforma laboral, la izquierda fue la vanguardia junto al sindicalismo combativo de los enfrentamientos en Plaza Congreso cuando se trataron los proyectos de reforma jubilatoria como anticipo de la reforma laboral. Derrotando el intento del macrismo de habilitar a las fuerzas militares como represión interna, frenando su proyecto patronal y marcando el inicio de la debacle de su gobierno. En esos hechos la izquierda estuvo al frente. Y el PJ trabajó arduamente para negociar una salida electoral, despejando las calles.

No queremos que la historia se repita. La coalición gobernante siempre termina funcional a la derecha. El acto en la legislatura porteña es una muestra de lo que decimos. La ultraderecha instalando e institucionalizando el negacionismo, el macrismo garantizándole la seguridad, el kirchnerismo criticando pero sin movilizar contra Villarruel y la izquierda con sus diputados enfrentando la acción de la ultraderecha, denunciando y reclamando.
El llamado a la «unidad nacional» de Massa a Morales, el represor y ajustador de Jujuy, es la muestra más evidente de la verdaderas intenciones del ministro-candidato.

El Frente de Izquierda Unidad es la verdadera y consecuente alternativa contra la derecha y la ultraderecha. Por eso en estas elecciones, en donde además se votan legisladores, si querés pararles la mano, la opción «útil» es la izquierda que pone su fuerza y su programa al servicio de enfrentarlos.

 

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Grabois. De colectoras y recetas caducas https://mst.org.ar/2023/07/13/grabois-de-colectoras-y-recetas-caducas/ Thu, 13 Jul 2023 19:30:57 +0000 https://mst.org.ar/?p=33386 El cierre de listas de Unión por la Patria tuvo de todo. Negociaciones frenéticas, cambios impensados, presiones, traiciones y candidatos que dejaron de serlo. Cierre típico del PJ y peor aún. Ante el bajo peso electoral de la efímera fórmula Wado-Manzur, emergió como candidato de unidad Sergio Massa con aval de gobernadores, del resto del PJ, CFK, la burocracia cegetista y el FMI. Con la noticia de su designación, el círculo rojo mostró su satisfacción; ahora sí los principales candidatos son todos confiables y previsibles.

Escribe: Sergio García

Massa es un proyecto a derecha amigo de la Casa Blanca, no es novedad ni es el motivo de esta nota. Partimos de su candidatura para adentrarnos en un debate con otro sector de Unión por la Patria, el que encabeza el militante Juan Grabois. El referente del Frente Patria Grande había bajado su candidatura a presidente para apoyar a Wado de Pedro. Cuando este fue apartado y Massa bendecido, recolocó su candidatura a presidente y pidió que lo dejen ir a las PASO en Unión por la Patria.

Los jerarcas del PJ, CFK y el propio Massa avalaron el pedido de Grabois y dejaron correr su candidatura con la lista «Justa y Soberana». La decisión tiene un motivo evidente. Es tan grande el descontento con la designación de Massa como candidato, que en el peronismo prefiere tener por dentro a otro candidato que retenga los votos de desencantados de la base kirchnerista y progresista, antes de que se vayan al Frente de Izquierda. El triunfo de Massa frente a Grabois es inmodificable y será por muy alta diferencia. Que haya PASO en el peronismo no cambia un resultado que está cantado, pero sí deja tranquilo al futuro ganador.

Cada voto a Grabois termina sumando a Massa

«La verdad es revolucionaria» dice una vieja frase. Sucede que más allá de denuncias correctas que haga contra el PRO, contra corporaciones y contra el propio Massa, la lista de Grabois no representa ninguna salida. Es solo una barrera para contener descontentos. En los hechos, los votos que saque ofician de colectora de Massa, porque finalmente suman al que gane las PASO, que será precisamente el tigrense. Tan es así, que el propio Grabois anticipó en un programa de TV que «el que gana, gana; el que pierde, acompaña».

Tan evidente es que Massa ordena la interna y el futuro que Grabois y su vice Paula Abal Medina no tienen listas propias a diputados. En distritos claves como la provincia de Buenos Aires, integran a través de Natalia Zaracho de Patria Grande la misma lista de diputados de Massa junto a la cheta ajustadora Tolosa Paz e integra la lista del peronismo de CABA a través de Itai Hagman.

Como puede notarse, en presidente y diputados, la lista de Grabois termina atada al proyecto derechista de Massa, más allá de las honestas intenciones que la base militante de Grabois tenga o el deseo de trabajadores y jóvenes de ese espacio de hacer algo distinto. La política es realidad concreta y no intenciones, y precisamente lo único real en este caso es que las PASO de Unión por la Patria las ganará Massa. Grabois y su lista, más allá de lo que diga, termina sumando a la estrategia electoral massista.

A la vez, vemos a los candidatos a diputados de Patria Grande -que están en las listas del PJ- hablando contra el FMI. Sin embargo, no podemos olvidar que bajo el gobierno de Alberto Fernández esos mismos diputados dejaron avanzar el acuerdo con el FMI, corriéndose de la Comisión de Presupuesto y Hacienda para no obstaculizar el plan oficialista de acuerdo. Un acuerdo que ni siquiera rechazaron, porque se abstuvieron en la votación final. También votaron el presupuesto de ajuste del gobierno, entre otros favores al poder político y económico que Grabois dice querer condicionar, si saca muchos votos. Tener memoria también es una necesidad política.

Pelear desde adentro es perder desde adentro

«Nuestro caudal electoral condiciona al sistema político para que el futuro gobierno tenga una orientación nacional y popular». Con esta frase plagada de una certeza no demostrable en la realidad, el copy que acompaña un spot de Juan Grabois en sus redes sociales explica por qué es importante que su lista saque la mayor cantidad de votos.
En el mismo sentido y en declaraciones a la prensa, desde su espacio dicen que «el mayor caudal electoral con la fórmula Grabois-Abal Medina implicará una mayor capacidad de condicionar al sistema político para fortalecer las negociaciones a cara de perro con el FMI, recuperar los recursos naturales y apoyar a los pueblos que están sufriendo violaciones a derechos humanos».

Comprendemos que, ante la bronca con Massa, haya trabajadores y jóvenes que piensen en canalizar su descontento con el voto a Grabois. Sinceramente, los invitamos a pensar a fondo, a ver las experiencias recientes e históricas y a no comprar nuevas falacias.
El poder político central del PJ, amigo del círculo rojo y el FMI, decidió por Massa. Y si llega a ganar las elecciones dirigirá el país con una política económica y social de ajuste, entrega y sumisión al Fondo. Los pocos o no tan pocos votos que saque Grabois, no cambiarán en nada ese curso decidido. No hay ninguna posibilidad de que Massa y el PJ tengan «una orientación nacional y popular».

Como siempre hay que partir de la realidad, veamos un ejemplo reciente. CFK es un ala del peronismo que se dice crítica del acuerdo con el Fondo. Y con el peso político que tiene, mil veces superior al de Grabois, no evitó que Alberto Fernández avalara la estafa macrista y firmara un nuevo acuerdo que nos ata al FMI por años. Bajo este gobierno peronista creció la pobreza, la indigencia, la desigualdad social, se hizo imparable la inflación y cayeron los salarios, y Massa se acaba de volver a comprometer ante el FMI a seguir sus directivas. Si pasó todo esto con CFK de Vicepresidenta; ¿por qué creer que votar a Grabois va a modificar algo a futuro? Tal expectativa no resiste un análisis serio. Esa receta, irreal, caducó.

Además, brevemente, quiero hacer notar que desde los setenta se delinearon teorías y políticas para pelear desde adentro del PJ e intentar cambiar el rumbo. Con Perón vivo primero y sin Perón después, esa política fracasó una y otra vez. Siempre prevaleció el aparato del PJ en la toma de decisiones y en el camino a seguir. ¿Por qué? El Partido Justicialista es una estructura política verticalista, tradicional y garante del régimen burgués, más allá de oscilaciones políticas en cada etapa de su historia. No hay ninguna posibilidad de torcer su matriz de origen, ni de torcer el rumbo de un frente como Unión por la Patria que, aunque contenga diversos partidos y referentes, todos están obligados a aceptar la decisión final del PJ. Así acaba de suceder nuevamente, al enterarse la militancia de un momento a otro y por televisión, que el innombrable Massa es el candidato elegido a espaldas de todas y todos.

Para enfrentar a la derecha, está la izquierda

El debate no es menor. No se trata en sí mismo de Grabois, con quien tenemos importantes diferencias y también acuerdo en la denuncia contra el poder político, económico y mediático. Se trata de elegir bien cómo enfrentar a la derecha.  Años de diferentes gobiernos y de alternancia demostraron que no se puede enfrentar a la derecha con más derecha, ni se puede seguir con la fantasía de creer que desde adentro de frentes políticos capitalistas se van a lograr cambios positivos. No sucedió antes, no sucede ahora, no sucederá después. Es una verdad histórica que tendrá un nuevo capítulo cuando Massa siga llevando la agenda del FMI, sin importarle los votos que saque dentro de su frente la lista «Justa y Soberana».

 

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Frente de Todos. Giro conservador y ajuste comandado por Massa para… ¿frenar a la derecha? https://mst.org.ar/2022/08/24/frente-de-todos-giro-conservador-y-ajuste-comandado-por-massa-para-frenar-a-la-derecha/ Wed, 24 Aug 2022 22:04:44 +0000 https://mst.org.ar/?p=31547 Un relanzamiento del gobierno con gusto a establishment. Desde que Massa tomó el mando del superministerio de Economía, las malas noticias no paran. Tarifazos, recortes presupuestarios y paritarias a la baja, es el combo que va imponiendo el amigo de la embajada estadounidense. Sin embargo, desde el Frente de Todos promocionan el ajuste como el único antídoto para impedir el regreso de Juntos por el Cambio. ¿Se puede frenar el retorno de la derecha gobernando con su programa?

Escribe: Nicolás Zuttión

El presente político se compone por una realidad social que afecta a gran parte de la población. Indicadores de pobreza e indigencia ilustran la miseria que se asienta de forma permanente en el país. 6 de cada 10 niños son pobres, una muestra de que el gobierno del Frente de Todos no hizo lo que prometió. Y ahora profundiza el ajuste de la mano del superministro Sergio Massa. Además, la llegada del «debatido» Gabriel Rubinstein al equipo del tigrense no ha sido más que otro impulso a las políticas fondomoneta-ristas que, en el mismo día de su arribo al gobierno, trajo consigo un recorte en el gasto público de $210.000 millones. Típica receta de austeridad: salud, educación y vivienda vieron podar sus presupuestos atentando contra derechos sociales básicos.

El Consejo del Salario también discutió el lunes 22 de agosto llevar el Salario Mínimo, Vital y Móvil a $51.200 en septiembre, un monto que ni siquiera emparda la mitad de la canasta básica medida por el INDEC. Para sumar más datos: desde la llegada del dúo de los Fernández al gobierno, se continuó con una transferencia monumental de recursos: los trabajadores perdieron U$S70.000 millones de la torta de la riqueza producida, pasando el mismo monto a manos de los empresarios.

Pero, esconder tal presente, parece ser el deporte de todo el aparato que compone el Frente de Todos. Su desfalco a la promesa electoral esgrimida en 2019, busca ser ocultado con un argumento más de una vez reciclado: la ofensiva de la derecha.

¿No es lo mismo que la derecha?

Como afirmación y no a modo de pregunta, Eduardo Aliverti1 introdujo esa frase para titular su artículo publicado en Página 12 el pasado lunes. El editorialista, en un trabajo complejo de realizar, busca diferenciar el programa de Sergio Massa con el que podría aplicar un presunto gobierno de «derechas». Para tal motivo formuló preguntas como estas: «¿Qué aspecto profundamente diferencial separa lo que Massa intenta producir de lo que, en una coyuntura como ésta, haría un gobierno de derechas en lo económico-financiero?». A lo que se responde de la siguiente manera: «(…) diálogo y más diálogo con los protagonistas de las reservas monetarias para que, por favor, tiren un hueso. Pongámosle, eso sí, que en un gobierno de conservadurismo brutal no habría, ni apenas, pedidos de socorro: les darían cuanto exijan, como ya lo hicieron».

Un profesional de la salud diagnosticaría alguna disociación por parte del periodista para con la realidad. Pero como diagnóstico político podemos afirmar que Aliverti busca dar un barniz progresivo a un ajuste sin más. El mismo superminis-tro, que dice se comporta de forma diferente a la derecha, ya empezó a entregar todo:
· Canjeó parte de la deuda púbica en pesos con un nuevo bono dual. Nueva deuda que se actualizará por inflación o al tipo de cambio
· Juan José Bahillo, el nuevo secretario de Agricultura, confirmó el mejoramiento del «dólar soja».
· Con el recorte que anunciamos al principio de la nota se cumple la hoja de ruta que el FMI exige a su amigo sin piedad alguna.
En fin, lo que exigen los «poderes fácticos», el tigrense lo entrega. Diferencia con la derecha, ninguna.

«Desestabilización en curso»

Primero por el golpe remarcatorio, luego por la corrida cambiaria, ahora a caballo de la causa de Vialidad , más allá del proceso manipulado por la tramposa justicia burguesa. Cuando crece el cuestionamiento popular, la coalición peronista busca imponer un relato sobre una presunta desestabilización en curso contra un gobierno de carácter «popular».
Pero, ¿cuál es el carácter «popular» de este gobierno? Y, más aún, ¿quiénes buscan perpetrar tal golpe? La Cumbre de las Américas fue un evento que evidenció el rumbo que ha tomado el gobierno. No sólo Sergio Massa, sino también el alfil de CFK, Wado de Pedro, compartieron la cita con Horacio Rodríguez Larreta ante el embajador de Estados Unidos. Juntos, recibieron las palabras de un Mark Stanley que les solicitó más unidad para poder llevar a cabo el ajuste que exige el FMI.

Como si fuera poco, el nuevo ministro de Economía fue quien en su discurso declaró lo siguiente: «Sin paz social no hay estabilidad macro económica». Y también pidió por «un trabajo conjunto entre el Estado y los gobernantes, pero también los actores económicos y sociales de Argentina». Celestino Rodrigo, un nuevo sobrenombre que le cabría a Massa.
Por tanto, es falaz sostener que hay un «golpe» en curso, cuando los funcionarios del gobierno van a buscar la línea a los centros del círculo rojo y el imperialismo, como lo haría cualquier integrante de la coalición cambiemita.

Otra salida posible

Querer imponer el ajuste como única política posible, es hacerle el juego a la derecha. No sólo eso, sino que gobernar explícitamente con su programa. Alegar que tal comportamiento se da porque hay una relación de fuerzas desfavorable, poniendo en peligro derechos conquistados, refleja una adaptación al imperativo político del neoliberalismo.

Las luchas desatadas a finales de 2017 contra el macrismo, muestran la fuerza existente para proyectos audaces, que rompan con las reglas que el FMI le quiere imponer a este país.

Promover esta revisión de hechos concretos con el discurso oficial, busca invitar al debate a todos aquellos que depositaron algún tipo de expectativa en el gobierno actual. Desde el MST en el FIT-Unidad estamos convencidos que no se puede vencer a la derecha gobernado como ella lo hace. Por eso, para revertir el rumbo actual encabezado por Massa y el FMI, y apoyado por Alberto Fernández y CFK, llamamos a fortalecer un proyecto alternativo. Un proyecto de clase, anticapitalista y socialista que ponga como centro de su actividad resolver todas las necesidades sociales impostergables heredadas del macrismo y profundizadas por el FdT.

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El Frente de Todos sumó a Massa. No se puede enfrentar a la derecha con más derecha https://mst.org.ar/2019/06/19/frente-de-sumo-massa-no-se-enfrentar-derecha-mas-derecha/ Wed, 19 Jun 2019 10:29:45 +0000 https://mst.org.ar/?p=18596 La crisis, el ajuste y el desastre en el que nos sumió Macri a pedido del FMI, coloca en el horizonte el desafío de construir un país diferente sobre nuevas bases, que permitan que los de abajo dejemos de padecer y los de arriba dejen de llenarse cada vez más los bolsillos a costa nuestra.

Estamos sufriendo las consecuencias directas de la aplicación de políticas de derecha a favor de los sectores más concentrados y parasitarios de la economía. Sacar a Macri es clave para terminar con esas políticas, tanto como lo es colocar en el poder un proyecto realmente alternativo. Y eso es imposible con «todos» los que se amontonan en el espacio del PJ encabezado por Cristina Kirchner y Alberto Fernández. La postulación de este último significó un claro giro conservador y de derecha, pero no fue el último. Le siguieron nuevas incorporaciones que profundizan ese rumbo con creces. Para transformar nuestra realidad en serio, hace falta construir algo nuevo.

Alternativa Federal va con todos

Hasta no hace mucho, las principales referencias de Alternativa Federal se posicionaban en actos públicos con frases como «El pasado y el presente de la Argentina nos llevaron, juntos de la mano, a este fracaso»; «Nos dicen que no tenemos más opción que votar por ese presente de crisis y ajuste o ese pasado que ya quisimos dejar atrás». Lejos de ese discurso exaltador de la -no tan- ancha avenida del medio, hoy una parte volvió con el pasado que querían dejar atrás y los otros con el presente de ajuste y crisis.

Pichetto con Macri, Massa con Fernández-Fernández y Urtubey con Lavagna demuestran que estos tres proyectos no tienen, en esencia, mayores diferencias. Si hace un mes Pichetto podía convivir en un mismo espacio político con Massa y Urtubey es porque comparten las mismas ideas sobre lo que hace falta para el país. Que hoy cada uno de ellos participe en una expresión política diferente es la muestra más clara de que, con diferentes estilos, sus propuestas para el país son en extremo similares. Por lo tanto, la definición de en qué lista recalar estuvo determinada por las conveniencias personales de cada uno.

Párrafo aparte merece el, hasta hace poco, «macho alfa» de Alternativa Federal, el cordobés Juan Schiaretti. Luego de cosechar el 57% de los votos en las elecciones a gobernador, con el inestimable apoyo de las principales referencias kirchneristas de Córdoba, viendo el desgrane de Alternativa Federal, se fue de vacaciones y hoy optó por presentar boleta corta, es decir no oponerle candidato presidencial a Macri y por ende favorecerlo. Una nueva demostración de que unirse a cualquier espacio para enfrentar a Macri, incluso a socios confesos como Schiaretti, lejos de debilitar al macrismo y su ajuste, los terminan fortaleciendo.

El Frente de Todos, PJ reciclado

Entre tanto el Frente de Todos se dio a la tarea de rejuntar al PJ y en gran medida lo viene logrando, haciendo de ese espacio un reciclado de las peores expresiones del peronismo de nuestro país.

La elección de Alberto Fernández como candidato a presidente fue la primera de una larga lista de decepciones para aquellos que veían en este espacio la referencia para enfrentar por izquierda o desde una posición progresista al macrismo. Hoy el frente acoge y celebra figuras nefastas como Gioja, Manzur e Insfrán, reconocidos enemigos de les trabajadores y los sectores populares, cultores de la mano dura, destructores del ambiente, militantes antiderechos, violentos patrones de estancia y asesinos de comunidades originarias. ¿Qué se puede construir con ellos?

Cada vez Massa derecha

La última incorporación resonante presentada por los medios afines como un nuevo gesto de amplitud unitaria, fue la de Sergio Massa. El mismo que hace unos años decía que nunca más se iba a juntar con Cristina, que era una etapa superada con la que ya no tenía nada que ver. E incluso hace un par de meses llegó a decir que de Cristina lo separaba un océano.

El dato a tener en cuenta no es que el espacio se amplíe, sino que siempre lo haga por derecha, lo que augura una nueva frustración.

Massa es, en esencia, un oportunista. Eso es verdad. Pero que encuentre lugar en este proyecto no solo habla de él, dice mucho también de quienes lo reciben con los brazos abiertos. Con su incorporación redondean un proyecto de país para pocos, cumplidor de las imposiciones del FMI y enfrentado a los intereses de las trabajadoras y trabajadores.

Se sabe que el ex intendente de Tigre quiere echar del país a los inmigrantes y terminar con la puerta giratoria; traducido: mano dura. Impulsa una reforma laboral similar a la ley de contrato de trabajo yanqui y cree que el problema son los estatutos de los gremios -otros le dicen «bajar el costo laboral»- es decir, quiere terminar con las conquistas que nos costaron años de lucha e imponer la flexibilización laboral. Sobre el FMI sencillamente dice que le vamos a pagar, a un ritmo más lento, pero le vamos a pagar.
Es decir, un proyecto demasiado similar al que estamos padeciendo: ajuste a los laburantes, pérdida de conquistas, ataque a los sectores más vulnerables y pago religioso al FMI. Como decíamos, una nueva frustración.

Para enfrentar a la derecha, unidad de la izquierda

Lo del Frente de Todos no es nuevo, es una vieja práctica del peronismo. Hacen intentos para contener por izquierda, pero a los lugares de poder y los espacios de decisión los terminan ocupando los sectores más conservadores y corridos a derecha. Para nosotros es hora de abandonar esas prácticas políticas que sólo contribuyen a desmoralizar y decepcionar a quienes verdaderamente pretenden construir una sociedad igualitaria y al servicio de las mayorías trabajadoras.

Hoy el posibilismo nos dice que «la gente pasa hambre así que no podemos discutir nada de fondo, tenemos que sacar a Macri y después ver todo lo otro». Eso es una gran mentira. Que la gente pasa hambre es un hecho, que estamos en una crisis brutal no se discute, pero el problema es que si no discutimos quién hace falta poner luego de sacar a Macri, seguiremos en esta espiral crítica que nos lleva a un pozo cada vez más profundo.
Experiencias históricas y también recientes nos permiten tener una clara certeza: no es posible enfrentar a la derecha con más derecha. Para llevar a cabo el profundo programa de transformaciones que necesita nuestro país es necesario poner en pie un proyecto de izquierda, que apoye todas las luchas y plantee un camino de ruptura con el FMI y la defensa irrestricta de los derechos de las trabajadoras y trabajadores, las mujeres, la juventud y el ambiente.

Por eso, desde el MST, venimos haciendo grandes esfuerzos para poner en pie una alternativa unitaria y renovada de toda la izquierda. Esa alternativa tiene que ser con todes los que realmente queremos transformaciones profundas para que dejen de beneficiarse los empresarios y los sectores concentrados de la economía. Es con les trabajadorxs, las mujeres que luchamos en las calles, les jóvenes y la disidencia sexual. Es con quienes tenemos un proyecto realmente diferente, con ellos y ellas queremos gobernar. La alternativa que hace falta es la unidad de la izquierda. Eso es lo que estamos construyendo desde el Frente de Izquierda Unidad.

Viki Caldera

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En la cornisa https://mst.org.ar/2019/05/02/en-cornisa/ Thu, 02 May 2019 21:59:52 +0000 https://mst.org.ar/?p=18162 De mal en peor. El gobierno de Mauricio Macri atraviesa sus peores días debido a que los resultados del brutal ajuste que lleva adelante empiezan a demoler el barniz de las mentiras que lo depositaron en el sillón de Rivadavia. La pobreza cero, el combate a la inflación, la lucha contra la corrupción, las oportunidades para todos no son más que “memes” tragicómicos. La realidad, testaruda como de costumbre, aflora en las estadísticas y en las calles. No es necesario repasar una vez más los números negativos para los trabajadores y el pueblo, pero si es importante señalar que esos números encendieron las alarmas del “círculo rojo” y es evidente que una porción cada día mayor de los sectores de poder mira con desconfianza al gobierno de Cambiemos, incluidos muchos dirigentes del propio espacio. Le cuestionan su impotencia para garantizar un país capitalista “normal” y meter las reformas estructurales pendientes. Minadas día a día las posibilidades electorales de Cambiemos, desde el propio establishment no solo se lamentan. También barajan alternativas de recambio.

Siete al hilo y plan “V”. Con la última elección de Santa Fe Cambiemos acumula 7 papelones electorales al hilo. Empezando por la interna de La Pampa, siguiendo por Neuquén, Chubut, Río Negro, Entre Ríos, San Juan y la más importante del litoral y tercera en el orden nacional, donde apenas hace cuatro años estuvo a punto de quedarse con la gobernación de la mano de Miguel Del Sel. Varias rodillas empezaron a temblar y lo que era un rumor se transformó en un grito propalado por Clarín y La Nación: es la hora de Vidal.

Los socios del radicalismo se inclinan por ese plan y además exigen más participación, si se van a hundir con Macri al menos quieren llevarse lo suyo, conocedores de la salida apresurada y por la terraza, no quieren que esta vuelta los agarre desprevenidos.
Lo cierto es el que el plan “V” parece haber fracasado y tiene lógica, sería en primer lugar la confirmación del fracaso de Cambiemos y en segundo lugar tampoco es una garantía, ya que dejaría sin cabeza la provincia de Buenos Aires, el distrito monstruo donde tampoco es que Mariu se la pasa recolectando afecto. Allí, más que en ninguna otra parte, saben que Vidal es Macri.

Lavagna and friends. Sorpresivamente, o no, en el momento donde más se esperaban definiciones por parte de la oposición burguesa, las figuras brillaron por su ausencia. Schiaretti metido en las elecciones cordobesas y Urtubey paseando con Isabel y apostando a que “el amor” le permita levantar su patética performance. Lavagna, el que hace apenas unos días aparecía como el “hombre” que pateaba el tablero, impulsado desde un sector de Alternativa Federal, patronales y la CGT, no termina de despegar. Massa, quizás el más movedizo de los “federales” parece empezar a inclinarse ante los encantos de “Ella”.

Pero lo cierto es que estos sectores, fueron y son parte del ajuste del gobierno, acompañaron sus leyes, le pusieron el hombro para que avance contra el pueblo trabajador y por eso no pueden escapar de la bronca generalizada. Ser la fotocopia de Cambiemos presenta finalmente más problemas que ventajas para estos profesionales del acomodo, que parece siempre encuentran la forma de colocarse al servicio del régimen político. Se verá en los últimos días si finalmente se decantan por la unidad del peronismo o si cada quien hace su juego. Dependerá, como siempre para ellos, de que negocio les reporte más beneficios.

Enfrentando al macrismo a librazos: por otra parte, la última gran línea del kirchnerismo, ideologos del famoso “hay 2019” , parece ser la batalla editorial. Y luego de los ilustrativos textos de Grabois y Kicillof ahora llegó el turno del libro de Cristina. Siguiendo el libreto de la oposición sensata, vienen dejando pasar el ajuste como una locomotora y en lugar de impulsar medidas de lucha para frenarlo, al igual que el año pasado lo único que proponen es “votar bien en agosto”.

Eso sí, no se cansan de asegurarle al FMI que van a cumplir, como dice uno de los últimos editoriales de Página 12, “La derecha endeuda y el progresismo paga”, reeditando la versión de la pesada herencia, ahora en modo pejotista.

La mejor ventaja de este sector no es otra que el desastre Cambiemos porque de nuevo no proponen nada y de diferente, poco.

Confederación General de los Traidores. Más allá del apoyo de la burguesía, más allá de las preocupaciones por la economía, mucho más allá de la falta de alternativa, la explicación para que Cambiemos y su plan no volaran por los aires es de la burocracia sindical en todas sus alas, los más gordos y los más ligth. No se trata ya de inacción frente al desastre sino de desmovilización y control férreo de las fuerzas de los trabajadores, que en los pocos resquicios que encuentran demuestran su disposición a luchar. El paro del 30, fue garantizado por lxs trabajadorxs, en los lugares donde se pudo. Sorteando la falta de preparación, responsabilidad de los convocantes. Si siempre la tarea de barrerlos de los gremios fue una prioridad hoy se vuelve una causa de vida o muerte para la clase trabajadora, por esto, apoyar y desarrollar los brotes del sindicalismo combativo que van surgiendo en todo el país es una obligación para los revolucionarios, lo mismo que el fortalecimiento del reclamo por el paro nacional con continuidad que necesitamos.

Unidad de la izquierda para dar vuelta todo: quienes opinamos que Macri debe irse ya mismo, quienes acompañamos cada lucha del movimiento obrero, la juventud y las mujeres, quienes señalamos que, más allá de los matices, las fuerzas de la burguesía no tienen plan alternativo a Cambiemos, quienes reclamamos que hace falta adelantar las elecciones y que sean a una Asamblea Constituyente libre y soberana para dar vuelta todo, nacionalizar la banca y el comercio exterior, romper con el fondo y recuperar las empresas privatizadas, tenemos un desafío enorme; lograr la unidad que nos permita tallar de otra manera en la situación política. Desconocer eso es no ver por ejemplo, que por la negativa a avanzar unitariamente no habrá opción de izquierda en Santa Fe o no habrá banca de izquierda en Río Negro. No se trata solo de lo electoral, pero es evidente que si logramos unirnos en ese terreno, podemos irrumpir en la escena política con otra fortaleza. La pelota está en el campo del FIT esperemos que no la tiren afuera. Desde el MST haremos los máximos esfuerzos para estar a la altura de las circunstancias.

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Vilma Ripoll: “El PRO trae ajuste ‘bajo la urna’. CFK, Randazzo y Massa después lo bancan” https://mst.org.ar/2017/07/02/vilma-ripoll-el-pro-trae-ajuste-bajo-urna-cfk-randazzo-massa-despues-lo-bancan/ Sun, 02 Jul 2017 22:19:23 +0000 https://mst.org.ar/?p=9007 Ante los ‘chispazos’ electorales entre el PRO y la falsa oposición

 

Ante los cruces electorales entre el PRO y la falsa oposición, Vilma Ripoll (MST), precandidata que encabeza en la Provincia a senadora nacional por Izquierda al Frente, señaló: “El PRO de Bullrich y el macrismo se trae un duro ajuste bajo la urna. CFK, Randazo y Massa critican y se sacan ‘chispas’, pero -como en los programas arreglados de lucha libre-, después bancan el ajuste en el Congreso y la Legislatura bonaerense”.

Ripoll agregó: “Por eso Izquierda al Frente es la opción que crece. Con dirigentes cuya trayectoria es garantía en apoyar cada reclamo social y no transar durante la década desperdiciada K ni hoy con Macri. A diferencia de Pitrola y Del Caño que se cierran en su sectarismo, vamos por más unidad, al sumar nuevos grupos a esta Izquierda que va al Frente en la provincia y el país”.

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Cristina y Massa: La falsa oposición se presenta en sociedad https://mst.org.ar/2017/06/02/cristina-massa-falsa-oposicion-se-presenta-en-sociedad/ Fri, 02 Jun 2017 13:27:34 +0000 http://mst.org.ar/?p=8617 El 25 de mayo no solamente Macri usufructuó la fecha al servicio de su proyecto. Ese día Cristina Kirchner por un lado y Massa-Stolbizer por el otro, salieron al ruedo a posar de opositores con miras a las próximas elecciones legislativas.

Cristina realizó una larga entrevista en C5N. Sin revelar si será o no candidata, se postuló como supuesta ordenadora de un PJ que imagina unido y opositor de cara a las elecciones.

La expresidenta criticó duramente la política económica del gobierno de Cambiemos, a quien acusó de protagonizar una estafa electoral: “Se dijo que no iba a haber tarifazo, que no iba a haber devaluación, que se iba a solucionar la inflación”. Cuestionó el ajuste, los tarifazos y el endeudamiento, propuso que se declare una emergencia tarifaria, laboral, alimentaria y farmacológica, y convocó a la oposición a “construir la unidad para frenar a Macri”.

Pero tuvo que reconocer que la unidad que propone para enfrentar al macrismo sería con aquellos que le votan las leyes y le garantizan la gobernabilidad al gobierno. Sin embargo, relativizó la contradicción. Consultada sobre si consideraba “traidores” a los que votaron el pago a los buitres y otras leyes del oficialismo, dijo que “traicionar es una palabra muy fuerte.” Prefirió decir que “no estuvieron a la altura de las circunstancias, de lo que la gente esperaba de ellos”. Incluso les dio el beneficio de la duda: “tal vez pensaron que era lo mejor y ahora se den cuenta que no estaba tan bien”. Cristina también esquivó criticar a la burocracia sindical, diciendo que no le correspondía “evaluarlos”.

Socios en la gobernabiliad

Pero la complicidad del FPV-PJ con el gobierno de Macri no es minimizable en absoluto. Cambiemos no tiene mayoría en ninguna cámara, ni en el Congreso nacional, ni en las legislaturas de Buenos Aires y la CABA. No podría haber avanzado un solo paso el plan de ajuste del gobierno sin los votos peronistas. Legisladores del FPV-PJ votaron el pago a los buitres, el blanqueo de capitales, la ley de ART y el plan de gobierno contenido en el Presupuesto 2017. Los jueces del 2×1 fueron confirmados por senadores del FPV-PJ que sabían muy bien la dirección en la que querrían llevar a la Corte.

Los burócratas de la CGT, por su parte, han jugado un rol activo alevoso en contener y desmovilizar a la resistencia popular que ha enfrentado a Macri a cada paso. Lógicamente, los periodistas de C5N ni le preguntaron a Cristina sobre la crisis que atravieza la provincia de Santa Cruz. Eso la hubiera obligado a explicar porqué el gobierno provincial de Alicia Kirchner viene aplicando la misma política de ajuste y represión que le reprocha al gobierno nacional. Sería interesante saber si a su cuñada también le exige que declare la emergencia tarifaria, laboral, alimentaria y farmacológica en la prvincia que gobierna.

Estos temas que Cristina minimizó o directamente obvió en su entrevista, hablan del carácter capitalista del Partido Justicialista. No se trata un puñado de traidores. De conjunto garantizan la gobernabilidad porque, más allá de los discursos y a pesar de diferencias secundarias, comparten con el macrismo la estrategia de sostener las ganancias capitalistas en nuestro país.

La unidad por la que trabaja Cristina viene chocando con la insistencia de Florencio Randazzo de presentar una lista propia en las Paso del PJ. Si finalmente logran diciplinar al exministro y ubicarlo en una lista unitaria, o si terminan habiendo dos listas del PJ no cambia el objetivo del proyecto, que es preparar el recambio capitalista que necesitará el régimen cuando Macri agote la paciencia del pueblo argentino. Quienes buscan una verdadera alternativa que ponga a las mayorías por delante de las ganancias de unos pocos, harán bien en sacar la cuenta que reeditar una experiencia fracazada de la mano de los garantes de la gobernabilidad no servirá de mucho.

El tigre camaleónico

El feriado patrio también fue escenario del lanzamiento de “Un País”, el espacio de Massa y Stolbizer. Después de largas especulaciones, el tigrense salió con un discurso de centroizquierda. Tomando el pulso de un pueblo que rechaza el ajuste macrista, planteó que la “grieta” verdadera es entre ricos y pobres. Criticó el “país para unos pocos” de Macri y pregonó por impuestos progresivos: “basta de presionar con el impuesto a las Ganancias a trabajadores y jubilados mientras le quitan las retenciones a la minería”. Condenó el 2×1 y reivindicó que la “Argentina no retrocede de condenar a los terroristas de Estado”.

Poco y nada se le puede creer a este verdadero camaleón, que tan rápido abraza el progresismo como la “mano dura” según lo que lea en las encuestas del día. Montado sobre restos del aparato del PJ y la UCR, redeado de impresentables como Felipe Solá, Alberto Fernández y el cegetista Juan Carlos Acuña, no es dificil discernir que Massa también trabaja para los mismos de siempre.

Por una alternativa coherente

Desde Izquierda al Frente, que conformamos entre el MST y el nuevo MAS, llamamos a enfrentar de manera consecuente tanto al proyecto de Macri como al verso de los falsos opositores. Por eso vamos a desnudar las mentiras de los candidatos del sistema y criticar sus propuestas que son más de lo mismo.

Pero a la vez, vamos a contraponerles propuestas alternativas en todos los temas. En vez de los ricos y los corruptos, para nosotros primero está la gente. Por eso, por ejemplo, proponemos terminar con los privilegios de la casta política, formar una CONADEP de la corrupción para investigar todo y también elegir los jueces, fiscales y comisarios por voto popular, con mandatos revocables. Para nosotros están primero los jóvenes y su futuro, no la precarización laboral y el ajuste educativo. Primero los salarios y las jubilaciones, no las corporaciones y sus ganancias. Primero las mujeres y sus derechos, no el machismo institucional. Primero el medio ambiente, no la contaminación y el extractivismo. Y para llevar adelante esas propuestas, Izquierda al Frente presenta candidatos y candidatas que son consecuentes con lo que sostienen: hacen lo que dicen.

Nuestros dirigentes Alejandro Bodart, que encabeza la lista a diputados nacionales por la Capital, y Vilma Ripoll, que va a senadora bonaerense, como diputados y durante toda su trayectoria militante vienen defendiendo las mismas causas. Tienen un historial coherente que los hace ser garantía de hacer lo que dicen. Tienen la fuerza de las propuestas y la coherencia para pelearlas. Y lo mismo podemos decir sobre nuestros demás candidatos, referentes de los trabajadores, mujeres y jóvenes que conformaràn las listas de Izquierda al Frente. Con ellos sí podemos levantar una verdadera oposición a Macri y su ajuste.

Federico Moreno

 

 

 

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Mientras el gobierno se desgasta… Movidas en la “oposición” https://mst.org.ar/2017/03/02/gobierno-se-desgasta-movidas-en-oposicion/ Thu, 02 Mar 2017 19:01:17 +0000 http://mst.org.ar/?p=7111 Mauricio Macri cerró mal el 2016 y arrancó peor el 2017. Se abrió un año electoral y la oposición, sin abandonar el barco de la gobernabilidad, quiere capitalizar la situación.

Febrero fue un mes crítico. Una seguidilla de medidas antipopulares rebotaron generando daños en la estructura que sostiene el gobierno. Los interrogantes se acumulan de cara a un año electoral que se presenta difícil para el oficialismo. Lo nuevo es que el conjunto de las “opciones” de la oposición también son cuestionadas y, según algunas encuestas, en Bs. As. el 50% de la población siente bronca con la situación del país.

Perdiendo aceite

Mauricio Macri se derrumba en los sondeos de opinión. A un plan económico que golpea fuerte en las familias trabajadoras y beneficia a los empresarios, se le suman los escándalos del Correo, Avianca y otros. En la misma semana el fallido descuento a los jubilados y la aceptación por la fuerza de la paritaria bancaria.
Los que fueron presentados como “errores” por parte del macrismo, representan en realidad el rechazo del pueblo que vive de su trabajo a un plan que, comienzan a reconocer, va en su contra. Es a partir de ese reconocimiento que se esfuma la paciencia de los primeros días y lejos de existir expectativas comienza a acumularse la bronca. La bronca de que no se resuelvan los problemas, la bronca de que cueste cada día más parar la olla, bronca de que, en ese contexto, el presidente se la pase de viaje, perdonándole deudas a su familia o atacando a los docentes con campañas cibernéticas.
El ruido interno en el barco de Cambiemos coloca con fuerza un pregunta, que este año electoral tiene un retumbar particular. ¿Cuál es la alternativa a este gobierno?

La oposición: garante del ajuste mientras compite por la sucesión.

Un gobierno como el de Macri, con minoría parlamentaria y una coalición con poco anclaje territorial no podría de ninguna manera avanzar en su “plan” si no fuera por el sostenimiento de la mayor parte de los sectores políticos y sindicales del PJ (y sus variantes “renovadoras”) o la mal llamada “centro izquierda”. El conjunto de la superestructura política del país ha producido un corrimiento a la derecha sosteniendo las principales líneas impulsadas por el macrismo, empezando por el presupuesto nacional, las leyes de pago a los buitres o el blanqueo de capitales.
Massa y las distintas variantes del PJ, incluido el FPV, sostuvieron con acciones o dejando hacer sin ofrecer resistencia, el avance de las principales medidas económicas y políticas del gobierno y por eso, también reciben parte del repudio popular.
Lo que sostenemos es que, más allá de las poses televisivas, el conjunto de los partidos tradicionales, la dirigencia sindical burocrática y los sectores empresarios sostuvieron y acompañaron el plan de ajuste de Macri como el único posible y solo se limitaron a señalar particularidades o a realizar críticas aisladas para no perder protagonismo. Esa unidad comienza a friccionarse de cara al año electoral, donde los “opositores” le suben el tono a la diferenciación para así poder captar a una porción del electorado que se aleja del oficialismo defraudada. Pero que no te engañe la coyuntura, ni los que hacen cualquier cosa por un voto, veamos el papel que jugaron.

Massa + Margarita: la ancha avenida del medio…

Según la mayor parte de las encuestas, el ex kirchnerista Sergio Massa estaría encabezando junto a la otrora centro izquierdista Margarita Stolbizer las intenciones de voto en la provincia de Buenos Aires. Su línea fue de sustento al gobierno en la mayor parte de los proyectos parlamentarios del mismo, garantizando de esa forma que los trazos centrales del ajuste sean “legalizados”. Como si esto fuera poco, dos de los tres miembros de la conducción de la CGT responden a su espacio político y son los que durante todo el 2016 transmitieron hacia el interior del movimiento obrero la tesis gubernamental de que “no es tiempo de luchar por salario sino de cuidar el empleo” permitiendo de hecho salarios a la baja y, además, miles de despidos.
Massa apurado por colgarse de la victoria de Trump viajó a rendir pleitesía ante los amos del norte en la asunción del magnate.
Margarita, su socia para la disputa electoral, dejó de lado sus críticas al dirigente y para garantizarse un lugarcito en el Congreso se pasó con todo y socios al bando renovador. Otra que pide un lugar es Victoria Donda, que quiere colaborar con la “ancha avenida del medio”, avenida cargada de arribistas, conversos y oportunistas y que solo lleva a nuevas decepciones.

El PJ entre el cuarto oscuro y el tribunal.

El Partido Justicialista trabaja contra reloj para aprovechar el desgaste del gobierno y poder colarse en la disputa electoral, pero las negociaciones no son fáciles. La que encabeza por ahora las intenciones de voto en la provincia es Cristina que al mismo tiempo tiene el techo muy cerca y un sinnúmero de causas abiertas que se acumulan día a día. Mientras ya es casi imposible encontrar un kirchnerista “incondicional”, las facciones internas debaten si incorporar a la ex presidenta y sus seguidores a una posible disputa o si avanzan fuerte en la “renovación”. Por este último punto presiona el sector Esmeralda, encabezado por Insaurralde mientras que la primera variante es impulsada por el sector autodenominado Fénix, encabezado por Espinoza, presidente del PJ bonaerense que logró sumar un poroto reuniendo a todos en San Vicente.
Pero estos “fervientes opositores” de hoy son los mismos que también acompañaron los trazos centrales del plan de Macri. Son los que durante una década hicieron negocios con Franco, el papá de Mauricio, y son los responsables de la entrega de los principales recursos del país a las corporaciones internacionales. Además de estar enchastrados hasta la coronilla en causas de corrupción de todo tipo. Coincidimos en que el gobierno de Macri es un desastre, pero hay otro camino que no nos lleve al pasado.

Una nueva referencia desde la izquierda.

Como lo expresábamos más arriba, la mayoría de los partidos vienen produciendo un giro político hacia la derecha. Empujados por la necesidad de sostener el único plan posible desde la perspectiva de la burguesía, acompañan y disputan con el gobierno al calor de la agenda que este propone.
Por eso se hace más necesario que nunca construir una referencia opositora, no en el “papel” de sparring de la oposición tradicional, sino desde la perspectiva de un verdadero plan económico, social, cultural y de desarrollo al servicio del pueblo que vive de su trabajo, perspectiva que solo es defendida y propuesta por la izquierda.
Pero para transformar la realidad no alcanza con programas y declaraciones; no alcanza siquiera con supuestos “principios sagrados” para enfrentar a los representantes del capital, con todos sus ropajes. Hace falta una herramienta, que dé batalla en todos los terrenos y logre unificar las luchas, reclamos y programas divergentes pero en un mismo sentido transformador que se expresan en la realidad cotidiana. Las peleas contra los despidos y suspensiones, por salario, contra las corporaciones depredadoras, por los derechos y libertades democráticas, por la igualdad de las mujeres y contra el patriarcado, entre otras.
Un sector de la izquierda, lamentablemente el más desarrollado electoralmente, se viene negando sistemáticamente a poner en pie esa herramienta. Sus integrantes han decidido mantenerse como una cooperativa electoral para cosechar algún que otro cargo y eso los transforma más en un obstáculo que en una posibilidad.
Es ante esa vacancia de alternativa que surge Izquierda al Frente por el Socialismo, frente que impulsamos desde el MST y el nuevo MAS pero que está abierto a la incorporación de otras experiencias de izquierda, que se prepara para la batalla electoral pero al mismo tiempo impulsa la unidad en las distintas luchas.
Estamos dando los primeros pasos y sabemos que lo que se viene no es fácil. Todos los aparatos al servicio del capital se van a lanzar a hegemonizar el espacio, pero estamos seguros de que hay grandes condiciones de batallar por una salida desde la izquierda, sabemos que esa bronca que hoy se expresa en las encuestas contra toda la clase política se puede transformar en lucha para dar vuelta todo y por eso te invitamos a sumarte, a organizar tu rebeldía y contribuir a este nuevo espacio que tiene mucho por crecer.

Martín Carcione

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