Mauricio Macri – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Thu, 13 Feb 2020 19:14:53 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png Mauricio Macri – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Panorama post-electoral. Un nuevo momento político https://mst.org.ar/2019/10/30/panorama-post-electoral-un-nuevo-momento-politico/ Wed, 30 Oct 2019 13:59:44 +0000 https://mst.org.ar/?p=20286 Pasaron las elecciones y dejaron bastante tela para cortar. Más que la foto estática hay que tratar de ver la película en desarrollo, ya que el mundo y la región están en rápido movimiento y nuestro país no es una isla.

La derrota del macrismo cancela el proyecto al que buena parte de la burguesía y el imperialismo apostaron para «normalizar» el país en modo capitalista. Luego del ocaso del período K, con Macri buscaban imponer un programa de centroderecha que cerrara las grietas del régimen político y sentara las bases de un salto en el ajuste y la entrega a gusto de las corporaciones y la guerra comercial imperialista.

Mientras otros leían ese proceso como un giro a la derecha sólido y duradero, nuestro partido y nuestra corriente internacional definíamos el escenario como de polarización social. Para imponerse, la derecha tenía que derrotar al pueblo trabajador en la lucha de clases. Pero la elección confirma que eso no pasó. Y Chile, como antes Ecuador, Puerto Rico, Haití, la crisis política en Perú y el acelerado desgaste de Bolsonaro, entre otros procesos, marcan un rumbo opuesto de rebeliones y ascenso de la lucha social.

Cambiemos (casi) fue

La elección certificó lo que habían adelantado las PASO: la mayoría le bajó la persiana al macrismo. La que sufrió el golpe más duro fue Vidal, que hasta hace poco era la sucesora «natural» de ese proyecto y ahora termina fuera de pista.

Pero luego de la crisis post internas, el gobierno batalló y recuperó votos. Macri endureció la polarización y dirigió su perfil al ala dura antiperonista. Y perdió la presidencia, pero no desapareció. Ganó en la zona central del país, algunos municipios del conurbano bonaerense y Larreta retuvo cómodo la CABA. Desde allí el macrismo intentará sostenerse como principal oposición y buscar una nueva oportunidad. Pero su repunte no compensa la derrota general. La renuncia de Carrió y las disputas internas auguran que no será fácil sostener la unidad de Juntos por el Cambio.

La causa de la derrota oficialista está en su plan económico y el rechazo popular que provocó. Por eso el resultado no sólo es un golpe al macrismo, sino también un alerta para el propio AF, cuyo segundo tramo de campaña fue mucho más light y lleno de compromisos hacia las corporaciones, la burguesía y el FMI.

Cambiemos ya fue, pero deja un país devastado y con todas las alarmas encendidas. Las ilusiones de una transición ordenada y de restablecer un bipartidismo deben mirarse en ese espejo. Más temprano que tarde, si hay ajuste no habrá calma social.

Fernández, tibio

Se debate si la campaña peronista entre las PASO y las generales reflejó cierto exceso de confianza. Opinamos distinto: Fernández y el Frente de Todos tomaron nota de la crisis abierta con el resultado de agosto y actuaron para aplacar el descontento social y canalizar todo hacia el voto en octubre. O sea, colaboraron en sostener a Macri y su «gobernabilidad». Lo que menos quería ni quiere Alberto es que Mauricio se vaya antes. Por eso su campaña fue muy cuidadosa de los pactos institucionales y los compromisos con el Fondo, las privatizadas, las megamineras y el agronegocio. Sin decirle reforma laboral, también prometió «modernizar las relaciones laborales»… Esto no significa que el futuro gobierno sea igual al que se va. Pero sus principales definiciones están abriendo serias dudas en un sector de sus votantes.

La pieza clave del plan de Fernández es el pacto social entre gobierno, empresas, burocracia sindical e Iglesia. Tejen dicho pacto para controlar lo más posible al movimiento obrero y de masas. En suma, buscan evitar que las calles de Buenos Aires se vean en pocos meses como las de Santiago de Chile hoy.

En síntesis, casi el 90% del electorado votó por Macri o Fernández. Pero el panorama aparece complicado y no pareciera que el gobierno entrante vaya a disponer de cien días de gracia. Más bien el desayuno Alberto-Mauricio expresa un virtual cogobierno de aquí al 10 de diciembre y una colaboración activa de allí en adelante.

Las tareas de la nueva coyuntura

Si bien en las páginas centrales analizamos los resultados y los desafíos de la izquierda, el cambio político que representa la derrota del macrismo plantea nuevas tareas y refuerza algunas que ya venían en agenda. Primero, mantener la exigencia de ruptura con el FMI y la pelea por la soberanía económica del país. Este será un tema de debate permanente. Otra tarea fundamental del próximo período es fortalecer y ampliar la unidad del sindicalismo combativo y postular con fuerza al clasismo frente a las variantes burocráticas.

Un gran desafío tendrá también el movimiento feminista y disidente para vencer las presiones celestes antiderechos, a las que se suma la visita del Papa al país hacia mediados de 2020. La juventud deberá enfrentar la precarización, ese modelo Rappi que los capitalistas buscan extender a más ramas de la producción y los servicios. Y la solidaridad con Chile seguirá presente.

Junto a estas tareas tenemos otra que enlaza a todas: fortalecer una alternativa política de los trabajadores, las mujeres y la juventud, que crezca y pueda actuar en cada lucha, en cada barrio, en cada facultad y colegio, para abrir una perspectiva antiimperialista y anticapitalista para miles y miles. Esa herramienta que construimos en el MST, en el marco del FIT-Unidad, tiene las puertas abiertas para que te sumes.

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Recta final a las elecciones. Gira de despedida https://mst.org.ar/2019/10/09/recta-elecciones-gira-de-despedida/ Wed, 09 Oct 2019 21:19:49 +0000 https://mst.org.ar/?p=20144 Morir con las botas puestas. El macrismo se sabe perdido y por eso, en el último tramo de su campaña, va dejando de lado los escasos rasgos de centro para correrse a disputar fuerte el ala derecha del electorado. Con Patricia Bullrich y Pichetto como voceros, declarándose abiertamente antiderechos o impulsando medidas represivas como el «control poblacional», la identidad del adefesio marquetinero que fue Cambiemos busca migrar a un perfil más duro que le permita, por un lado, consolidar a un sector anti, evitar la fuga de votos propios a las otras opciones conservadoras y garronear, si pudiera, algún votito a los otros candidatos que transitan esos caminos. Sin embargo, ni la gira del «Sí se puede» ni las medidas extemporáneas y electoraleras, pueden darle aire a un proyecto que está acabado. Más allá de los resultados electorales, la coyuntura latinoamericana no deja de mostrar que está muy lejos de aquel tan inflado verso de las derechas todopoderosas y más cerca que nunca de la inestabilidad.

Alberto para todos y todos para Alberto. Mientras Macri no para de transformarse en un meme viviente, Alberto alinea las tropas para su futura gestión. Luego de algunas bravuconadas electorales, su actividad de las últimas semanas roza el cogobierno con Cambiemos.

Ya se reunió con el FMI, las mineras, los bancos y la UIA; alentó la «unificación» entre la CTA de Yasky y la CGT para garantizar la paz social, ahora y de cara a los que se viene. Salió a aclarar por todos lados que va a pagar la deuda, que el motor de la economía será Vaca Muerta, que hace falta «modernización» en muchos sectores del trabajo; que «la uruguaya», «la portuguesa» y no sabemos cuántas otras recetas se pueden aplicar, teniendo todas las mencionadas un denominador común: el ajuste, la desocupación y la continuidad de la sumisión a los organismos internacionales.

Alberto colabora con que Macri llegue al final de su mandato porque sabe que, entre otras cosas, no está fácil la situación que viene y no es seguro que no le termine estallando por los aires a pocos meses de asumir.

Macri de gira, Alberto de campaña, el país cuesta abajo. Si bien no con la intensidad de las primeras horas post PASO, la economía del país continua su deterioro ininterrumpido. La situación en Chubut sigue complicada y los trabajadores no dan el brazo a torcer.

Todos los indicadores sociales y económicos encendieron sus alarmas, empezando por los índices de pobreza y miseria que ya alcanzan cifras más que preocupantes. Lo mismo sucede con la industria y cualquier número que nos dispongamos a investigar.

La fuga de capitales no se detiene y el Banco Central ya está haciendo uso de fondos «intangibles» para intervenir en el mercado cambiario y que el dólar no se dispare, licuando las reservas y echándole nafta al fuego de la incertidumbre.

Tal es la situación que ni Alberto se anima a mentir tanto porque sabe que tiene en sus manos la resolución de un problema que no tiene solución sin tomar medidas radicales, medidas que, por cierto no está dispuesto a tomar.

Para luchar hoy y por lo que se viene, hay que fortalecer a la izquierda en las calles y el Congreso, votando al FIT-Unidad. Está claro entonces que gane quien gane en octubre, nos esperan meses de lucha. En ese marco, la mejor opción en las próximas elecciones es fortalecer a la izquierda, ya que somos el único sector que ha estado siempre del lado de los trabajadores, las mujeres y la juventud.

No se trata solo de un slogan de campaña, sino de una tarea de primer orden para los trabajadores y trabajadoras. Porque prácticamente no quedan dudas del rumbo del futuro gobierno, y salvo que millones estén dispuestos a seguir resignando derechos para que las corporaciones y el FMI se la sigan llevando toda. Lo que se vienen son enfrentamientos durísimos.

El enorme acto del FIT-Unidad, al que el MST aportó una de las columnas más importantes, muestra que la izquierda puede ser una referencia si es ofensiva y se postula. Tenemos que mantener el impulso para demostrarlo.

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Ante el desbarranque de Mauricio y los compromisos de Alberto. Dale fuerza a la izquierda que se une https://mst.org.ar/2019/09/12/desbarranque-de-mauricio-compromisos-de-alberto-dale-fuerza-izquierda-se-une/ Thu, 12 Sep 2019 20:44:31 +0000 https://mst.org.ar/?p=19730 Aterrizaje forzoso. Luego de que se prendieran las alarmas y el gobierno macrista colisionara contra una montaña de votos opositores en las PASO, la caída sigue. Gracias al apoyo del PJ y la burocracia no se estrelló del todo, pero no puede detener la inercia y saldrá de escena con un aterrizaje más violento que el golpe recibido en el domingo negro del 11 de agosto.

El enorme mazazo a las condiciones de vida de millones, la caída en default y el inicio de las renegociaciones con el Fondo se dan bajo la mirada atenta de Fernández, que ya se pasea por el mundo como virtual presidente, mientras que pocos le devuelven las llamadas a Mauricio. La tan mencionada transición está centrada en que una parte del trabajo sucio lo asuma Macri mientras que el compromiso opositor es “no hacer olas” e ir preparando el nada auspicioso terreno que se avizora.

En ese marco de desastre oficialista empieza a tomar fuerza una preocupación que parecía inexistente hace apenas unos meses. ¿Será posible que la inercia se lleve también a Larreta?

Alberto, el respetuoso. Con la contradicción de que la campaña definitiva recién comienza, Fernández se ve obligado a mostrar cada vez más los planes de su futuro gobierno. El mensaje de “los mercados” fue claro: colaborar con la gobernabilidad, una transición ordenada y no sacar los pies del plato. Y todos los mensajes de Alberto desde las PASO han ido en este sentido. Reuniones con el FMI, la Mesa de Enlace rural, las megamineras, la UIA, la burocracia de la CGT… En fin, un anticipo casi sin filtro del programa capitalista de gobierno que se viene, pacto social mediante.

En su viaje por España y Portugal, y en su agenda local, la prioridad estuvo centrada en los grupos de poder, autoridades de bancos, y mensajes de silencio para los sectores más “radicalizados” de su tropa e incluso habló de “no estar en las calles”. Y sus loas al “milagro portugués” pretenden encubrir lo que sólo es una versión aggiornada de sumisión al FMI y precarización laboral.

Y Cristina rompió el silencio… para silenciar a Grabois, que rápidamente se encuadró en la lógica capitalista del Frente de Todos y desmintió haber propuesto una reforma agraria en serio.

El único que se esfuerza en encontrar algún matiz progresista en los mensajes del líder del Frente de Todos es Pichetto, aunque su mirada es tan de derecha que está al borde de acusar de comunistas a personajes como Manzur o “Loma” Ávila (el burócrata que mandó despejar a palazos un piquete de los estatales en Chubut), ambos aliados del frente al mando del PJ.

Alberto es respetuoso de los acuerdos con el FMI, con las corporaciones y los terratenientes, lo que indica que será poco respetuoso de los derechos de las grandes mayorías.

Mientras tanto, el ajuste. Luego de un vergonzoso silencio de la mayor parte de las centrales sindicales, finalmente el pasado 10 se llevó a cabo el paro nacional de ATE, pero lejos de proponerse como el puntapié inicial de un plan de lucha que permita recuperar al menos una porción de lo que nos arrancaron a los trabajadores en este tiempo, tuvo sabor a “descompresión”. El papel lamentable y subordinado a las fuerzas políticas burguesas del 95% de las conducciones sindicales no tiene nombre.

Las organizaciones sociales por otra parte han mostrado un enorme poder de movilización, reflejo de las necesidades que se multiplican en los barrios populares, sin embargo las conducciones, en particular el llamado tridente de los “Cayetanos” desvía toda esa fuerza al debate de una ley en el congreso apostando a seguir esmerilando al gobierno pero sin derrotarlo de una vez.

Lo que se impone es la concreción urgente de un paro nacional y un plan de lucha que imponga un programa de emergencia ya y esa es la batalla que planteamos desde el MST en todos los terrenos de la lucha de clases, tanto a nivel del sindicalismo combativo como en el de los movimientos sociales. Porque el hambre no espera y no hay debate parlamentario que sea arma eficiente contra el ajuste.

La coyuntura marca más a fuego que nunca la necesidad de postular una alternativa política independiente y con un programa de ruptura, una alternativa capaz de conducir las múltiples fuerzas de las mayorías populares, ese elemento, a pesar de los esfuerzos aún continúa ausente y representa el principal desafío hacia adelante.

Ahora, dale fuerza a la izquierda en las calles y el Congreso. El punto más álgido de la crisis política parece comenzar a cerrarse y todos los cañones del régimen apuntan a reinstalar el debate electoral aunque con una participación aún mayor del imperialismo y el FMI, no ya jugando abiertamente para el macrismo como en la primera vuelta sino imponiendo sus condiciones para la transición.

Comprendiendo que un amplio sector de la población apueste a terminar lo que se inició en las PASO enterrando al macrismo con el voto a Fernández, es claro también que los mensajes del candidato apuntan a sostener los compromisos asumidos por el macrismo lo que preanuncia ajustes y duros enfrentamientos con su propia base electoral.

Por eso la tarea del momento es fortalecer a la izquierda que se une y habiendo superado las PASO es la única fuerza que se planta con un programa de salida de fondo y del Fondo. Fortalecer al Frente de Izquierda Unidad es fortalecer a os que vamos a acompañar cada lucha, a los y las que pondremos los temas fundamentales en debate, a quienes realmente representamos los intereses de lxs trabajadorxs, las mujeres y la juventud. Para concretar este desafío, te proponemos que te sumes al MST para darle fuerza al Frente de Izquierda Unidad en las calles y en el Congreso.

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Poco «sí se puede» mucho «Vacío de poder» Transición incierta https://mst.org.ar/2019/08/28/si-se-puede-vacio-de-poder-transicion-incierta/ Wed, 28 Aug 2019 13:59:51 +0000 https://mst.org.ar/?p=19506 Un mundo en crisis, un país detonado. Podríamos iniciar esta editorial recorriendo el sinfin de material político que brinda la dinámica situación de nuestro país, sin embargo, cualquier análisis serio no puede evitar mencionar que se cocina a nivel internacional una nueva crisis económica y financiera que mostró hace pocos días un adelanto con la caída de acciones y bonos en los mercados internacionales y el recrudecimiento de la guerra comercial entre EEUU y China. Si sumamos a esto el desastre que se está produciendo en el Amazonas y los debates abiertos entre los líderes de las potencias imperialistas y Bolsonaro (todos extractivistas, contaminadores y responsables) y a ese cóctel agregamos la incertidumbre que aporta la situación de la deuda argentina, no hay dudas de que el panorama es el de un mundo en crisis en el cual nuestro país aparece como uno de los eslabones más deteriorados.

Dead man walking. Suele verse en las películas yanquis a los condenados a muerte caminar sus últimos pasos hacia su destino final mientras los carceleros anuncian que ése ya es un hombre muerto. Podríamos resumir así la situación de Macri y su gobierno. La derrota electoral de las PASO fue su sentencia de muerte política. Tan es así que hasta el propio FMI, cuya misión nos visitó en estos días, ni habló del tramo pendiente de u$S 5.400 millones sino que habló de «vacío de poder» y hasta sondeó la posibilidad de adelantar la elección definitiva.
Dujovne, luego de dirigir el país al abismo del endeudamiento y el ajuste, armó sus valijas y saltó cual fusible de tablero que no resiste otra descarga. Por eso y aunque no hay nadie conforme, el resto del gabinete no se toca e intentarán llegar como puedan hasta el 10 de diciembre.
Con el único objetivo de no ser barrido por la indignación popular, el gobierno en su agonía, lanzó un paquete de medidas que buscan devolver una pequeña porción de recursos a los bolsillos de los trabajadores y el pueblo, el número es tan insignificante y el manotazo tan evidente, que hasta los propios funcionarios lo minimizan cuando lo comparan con el PBI, apenas un 0,4% mientras la deuda ya lo superó.

Operativo Contención. No hay en el país, ni en ningún lugar del mundo, analista serio que le dé más de 0,01% de chances al macrismo de remontar esta situación. Cabe analizar entonces por qué, siendo tan claro que ya perdieron, desde todos los sectores de la oposición política (con Alberto a la cabeza), los medios y los sindicatos montaron un enorme operativo de contención para evitar que el gobierno se desmorone por completo y adelante el final de su mandato.
Las razones son similares a las que explican que durante años estos sectores bancaran, por acción u omisión, que el ajuste y la entrega avancen. Quieren que el mayor gasto frente al movimiento de masas lo haga Mauricio, porque de esta forma, el gobierno entrante podrá tener algún tiempo más al asumir para enfrentar abierta y decididamente la realidad a las expectativas que generó en la campaña.
Fernández y el régimen actuaron y actúan de conjunto para cuidar a Macri y lograr una «transición ordenada» y siendo esa la principal razón por la cual el «muerto» sigue sentado en el sillón de Rivadavia, hablando en conferencia de prensa e incluso asomándose a los balcones de la Casa Rosada para saludar. El costo de ese favor lo pagamos los trabajadores y el pueblo, con una fuga imparable y creciente de recursos que amenaza con dejarnos sin reservas en los próximos cinco meses.

Patear el tablero. Desde el MST en el FIT Unidad explicamos con claridad que la «tranquilidad» en la transición es para las corporaciones y el FMI y representa todo lo contrario para las familias trabajadoras. Insistimos, y lo seguiremos haciendo, en la necesidad de que el Macri y el Fondo se tienen que ir, ya que su plan fue rechazado rotundamente y que además era necesario poner en pie dos mecanismos fundamentales frente a la crisis abierta: por un lado la puesta en marcha de un plan de lucha nacional, con paros y movilizaciones para luchar por un programa económico de emergencia al servicio del pueblo y no el cachivache electoralero anunciado. Por otra parte, la convocatoria a elecciones anticipadas a una Asamblea Constituyente soberana que permita rediscutir el país sobre nuevas bases.
En este periódico vas a encontrar un conjunto de análisis, propuestas y desafíos que te invitamos a asumir en común, porque si bien el «muerto» sigue caminando, el desenlace está escrito y el panorama es de conflictos y luchas. La tarea de construir una herramienta política fuerte y extendida para encararlo está más vigente que nunca, en sus episodios electorales y también en cada lugar de trabajo, de estudio y en cada barrio. Para aportar en este camino sumate al MST en el FIT – Unidad.

 

 

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Economía: lo que prepara Alberto https://mst.org.ar/2019/08/28/economia-lo-prepara-alberto/ Wed, 28 Aug 2019 13:58:21 +0000 https://mst.org.ar/?p=19509 En las PASO, millones votaron la fórmula F-F para terminar con Macri y su ajuste. Una parte de esos votantes supone que Alberto Fernández aplicará un plan económico distinto, pero otra parte desconfía. Y todas las señales del virtual presidente son un alerta rojo.

1. Devaluación: «dólar a 60, razonable»

El 12 de agosto fue un «lunes negro»: el dólar se fue a $ 60. De un plumazo, nos licuaron en más de un 30% los salarios, jubilaciones y planes sociales. Si en campaña Alberto ya había dicho que el dólar estaba «retrasado», ante esta devaluación brutal afirmó que «a 60 pesos está en un valor razonable»…

2. FMI y deuda externa: «renegociar» y pagar

La plataforma del Frente de Todos planteaba «estirar los plazos y bajar las obligaciones de pago». Pero Matías Kulfas, uno de sus economistas, decía: «Tenemos absoluta voluntad de pago»(1). En campaña, Alberto amagó con reestructurar la deuda y reunirse con cada bonista, o sea debatir cuánto se le debe y exigir una quita. Pero otro economista suyo, Emanuel Alvarez Agis, lo corrigió: «Lo que necesita la Argentina no es reestructurar, es refinanciar»(2). Y tras ganar la elección, Alberto descartó un default y sólo pide renegociar, o sea más plazo: «Nadie puede plantear seriamente una quita… Argentina tiene que ver cómo genera condiciones para pagar esta deuda»(3).
El lunes 26, Alberto recibió a la misión del Fondo. Como sigue siendo candidato, dijo que «quienes han generado esta crisis, el gobierno y el FMI, tienen la responsabilidad de revertir la catástrofe social»(4) y criticó la fuga de capitales… pero no plantea nacionalizar la banca para evitarlo y ratificó «los cuatro objetivos principales del acuerdo». O sea, va a seguir pagando.

3. Privatizadas: «cumplir los contratos»

El 21A, el ministro macrista Lacunza se reunió con economistas de Alberto: el liberal Guillermo Nielsen y Cecilia Todesca. Al salir, el FdT «ratificó su compromiso de cumplimiento con todas las obligaciones y los contratos vigentes»(5). Si «las obligaciones» son con el FMI, «los contratos vigentes» son los de las empresas privatizadas, que desde Menem hasta hoy siguen currando con los servicios públicos, cobrando subsidios y encima nos meten tarifazos.

4. IVA a la canasta básica: no anularlo

Desde ya, la anulación del IVA a la canasta que dictó Macri tras su derrota es insuficiente si no hay un estricto control de precios que la garantice. Así, la canasta bajaría ya mismo del 10,5 al 21%. El IVA es el impuesto más regresivo, ya que paga lo mismo un rico que un pobre. El PJ tampoco quiere subir el mínimo no imponible de Ganancias ni congelar tres meses el precio de la nafta. Y Alberto rechaza esas rebajas fiscales porque según él «desfinancian a las provincias», cuando si dejamos de pagar la deuda y gravamos fuertemente a los ricos sobraría plata. Aunque la plataforma del FdT propone «eliminar el IVA a los productos de la canasta básica», él hoy deja correr a las petroleras y grandes empresas formadoras de precios.

5. Inflación: a 4 años, quizás un dígito

«Si yo logro al cuarto año terminar con una inflación de un dígito sería el tipo más feliz del mundo, pero partimos de un muy mal escenario», dijo Alberto. Que el escenario es muy malo, chocolate. Pero esperar al 2024 para bajar a lo sumo al 9% suena más a la eterna excusa de la «pesada herencia» que a la voluntad política de ir a fondo contra el FMI, los bancos y los grandes capitalistas.

6. Fracking y megaminería: que sigan

El lunes 26, junto a las gobernadoras peronistas Alicia Kirchner y Lucía Corpacci, Alberto se reunió con capos de las corporaciones mineras que nos saquean y contaminan. Y los tranquilizó: «Ya estamos trabajando para que las inversiones en Vaca Muerta y en la producción de litio cuenten con un marco legal que brinde seguridad jurídica»(6). O sea, garantías para el extractivismo.

7. Reforma laboral: por convenio

Antes de las PASO, Alberto se reunió con el macrista Marcos Galperin: uno de los mayores capitalistas del país y fanático de la reforma esclavista(7). Luego declaró: «Lo que sea por vía convencional es una decisión de las empresas y los trabajadores. Lo que no quiero es poner reglas generales de flexibilización. No todo es lo mismo» (8). O sea, ya no por ley -como intentó Macri y fue derrotado- sino por convenio, Alberto avala la precarización.
Entonces, si AF defiende la devaluación, el acuerdo con el FMI, las privatizadas, las petroleras, las mineras y la reforma laboral; si no quiere rebajar impuestos regresivos, ni nacionalizar la banca ni dejar de pagar la deuda externa; y si recién dentro de cuatro años, con suerte y viento a favor, bajaría la inflación a 9 puntos, nada mejor que votar al FIT Unidad.

Pablo Vasco

1 La Nación, 12/8/19.
2 Clarín, 20/8/19.
3 Página 12, 23/8/19.
4 Íd., 24/8/19.
5 Íd., 22/8/19.
6 El Liberal, 26/8/19.
7 Galperin se niega a encuadrar a su personal de Mercado Libre como bancario y en el convenio de su centro logístico del Mercado Central, con complicidad de la burocracia sindical de Carga y Descarga, impuso «modificar la jornada laboral, crear un banco de horas (192 mensuales), la polifuncionalidad de tareas, eliminar los delegados por turno y atenuar el derecho a huelga, casi al estilo Vaca Muerta».
8 La Nación, 24/8/19.

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Alberto Fernández se prueba el traje de Presidente

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¿Transición hacia dónde? https://mst.org.ar/2019/08/14/transicion-donde/ Wed, 14 Aug 2019 23:09:35 +0000 https://mst.org.ar/?p=19318 El resultado de las PASO del último domingo marca un punto de quiebre. Crisis de legitimidad política y pánico en los que mandan. Las tendencias más probables. Nuestras propuestas de acción y organización.

Las crisis se definen como momentos de ruptura de las continuidades normales. Son inflexiones abruptas. Obligan a improvisar, a los malabares forzados. El domingo se verificó el inicio de una inflexión de resultado todavía incierto. Como definición precisa sería que se abrió una crisis política, que dejó sin legitimidad al gobierno de Macri y que no lo sustituyó todavía por ninguna legitimidad alternativa. Es decir: Macri “ya fue” y, sin embargo, todavía Alberto y CFK “no terminan de ser”. En ese impasse naufraga el régimen político de una democracia burguesa que exhibe todas sus inconsistencias. Un resumen simplificadísimo del domingo da como resultante el siguiente esquema:

  • Terremoto político: aluvional y concluyente rechazo al ajuste de Macri y el FMI.
  • Desplome del proyecto de normalización capitalista: el mandato burgués para el macrismo no logró superar en las urnas los límites de relaciones de fuerza acumuladas en la lucha de clases. Hay reservas potenciales en el movimiento de masas para rechazar las agresiones del capital.
  • Síntoma político, de alcance continental: los resultados, aun con la distorsión del voto como procedimiento, cuestiona los planes de Trump y la bolsonarización de América Latina.
  • Sobrevida artificial: el tamaño de la derrota del macrismo corrobora que llegó al 2019 con el sostén de la burocracia sindical y el PJ en todas sus expresiones.

Por lo tanto, los próximos días serán de una evolución marcada esencialmente por los ritmos de la crisis política y su impacto en la economía. El punto definitivo de desequilibrio lo puede desencadenar la intervención social en las calles. De allí el pánico burgués que se traduce en las editoriales de los principales medios llamando a no “entrar en provocaciones” y el kirchnerismo orgánico militando para bloquear cualquier acción de lucha para responder a las primeras medidas devaluatorias.

Revolución Permanente y choque de trenes

La crisis abierta desde el domingo inició, a la vez, la experiencia con una nueva etapa del kirchnerismo y el PJ ya cogobernando. En este punto es clave señalar una dinámica en tensión de dos polos: por un lado, las expectativas del voto antimacrista de rechazo total al modelo del FMI y su ajuste; y por otro, los límites del programa económico de la fórmula de Alberto y CFK, que no para de asegurar que va a cumplir en regla con la usura internacional del pago de la deuda. En este antagonismo que va a tender a desarrollarse inevitablemente, radica un dato central del proceso político en el próximo período del país y de cómo evolucione la relación con una franja activa de su base social. En última instancia, estamos presentando un cuadro que obedece a las leyes generales de la Teoría de la Revolución Permanente, en el sentido del cuestionamiento en la cabeza de millones al ajuste fondomonetarista de Cambiemos pero que sin detenerse ahí va a chocar como dos trenes en sentido opuesto con los límites capitalistas de la orientación de la coalición política triunfante. Ese proceso está en sus inicios, todavía muy incipientemente, pero las aceleraciones de las crisis provocan cambios bruscos. Nosotros, los socialistas, lo señalamos como alerta temprana y planteamos un camino independiente, alternativo.

Experiencia, consciencia y alternativa

La expectativa y la esperanza, son mecanismos de supervivencia humanos. Nuestro rol como organización revolucionaria, sin embargo, es anticipar perspectivas, en base a un análisis integral de la situación de la economía, las clases y la superestructura política. Esta tarea es fundamental como acción consciente en directa confrontación –muchas veces– con el sentido común y la esperanzada salida “posible”. Es decir: no somos comentaristas, planteamos pronósticos y colocamos propuesta de lucha y programa alternativo. Así, para la situación actual de crisis, nuestro planteo es categórico:

  • Macri y el FMI se tienen que ir ahora, no en octubre. Su permanencia es incompatible con un claro mensaje social de rechazo mayoritario.
  • Hay que aplicar un plan económico ante la emergencia social, de contenido obrero y popular: congelar precios y tarifas; aumento general de salarios y jubilaciones; prohibir despidos y suspensiones; parar toda fuga de divisas nacionalizando el sistema bancario y el comercio exterior y para disponer de recursos para un shock reactivador de la producción, suspender todo pago de deuda al FMI y cualquier acreedor internacional.
  • Respaldar este programa de rescate social con una potente acción obrera de masas: paro general y plan de lucha, discutido y resuelto en fábricas y empresas.
  • Por una verdadera salida democrática, que cierre la crisis con el pueblo decidiendo, que se anticipen las elecciones pero que sean a una Asamblea Constituyente en los términos que se explican en otro artículo de esta publicación.

En resumen: programa, medidas de acción directa y salida política democrática a favor de la mayoría, no de banqueros y grandes empresarios. Toda nuestra actividad pasa a estar centrada en esta paciente agitación.

De las urnas a las calles: militar para nuestra transición

Las elecciones en la democracia burguesa son un recurso para descomprimir la lucha de clases, para desviarla. En definitiva: para licuar las tensiones de la acción de masas. Lo nuevo, como fenómeno, es que las PASO del domingo abrieron un campo de incertidumbre que domina la situación. Ante eso, los que mandan improvisan. Nosotros nos tenemos que preparar, planificar y anticipar. Ahora la gravitación se traslada a las fábricas, universidades y barrios. Nuestro propósito contra el bloqueo activo de las luchas por parte del PJ y la burocracia sindical, garantes de la gobernabilidad burguesa, es incentivar la acción de lucha y la organización. Más que nunca el proceso electoral en los términos normales pasa a un segundo plano. En todo caso, ahora lo central es la denuncia insistente de la confiscación capitalista en curso de ingresos populares con la devaluación y su deriva inflacionaria. La coalición triunfante, deja correr el saqueo. Cree que se ahorra una tarea impopular más adelante y sin embargo no hace más que reforzar todas las contradicciones, alimentando expectativas que lo pueden desbordar. El MST tiene una enorme fortaleza anclada en la comprensión de la magnitud de la crisis capitalista en curso y su conexión con el panorama internacional. A la chapucería capitalista forzada por la situación le oponemos la planificación anticipatoria de la militancia, del partido. Al espontaneísmo de calle, que se va a manifestar ante nuevas agresiones desde arriba, le ofrecemos una perspectiva de reorganización de la economía y el sistema político sobre nuevas bases como proyecto de salida. Militar por esas causas es la razón de ser de nuestro partido. Es ahora, sí o sí. Para preparar una real alternativa anticapitalista y socialista para lo que se viene. Para un gobierno de la clase obrera y la izquierda. Tiene sentido, vale la pena. Es la transición por la cual luchamos, la que proponemos.

Mariano Rosa

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Alejandro Bodart: La “ayuda” del FMI a Macri es un salvavidas de plomo https://mst.org.ar/2019/07/12/alejandro-bodart-ayuda-fmi-macri-es-salvavidas-de-plomo/ Fri, 12 Jul 2019 21:09:45 +0000 https://mst.org.ar/?p=18911 Tras conocerse un nuevo desembolso de 5.400 millones de dólares que realizará el FMI el día de hoy, el secretario general del MST en el Frente de Izquierda Unidad, Alejandro Bodart expresó: ¨La “ayuda” del FMI a Macri es un salvavidas de plomo. Quieren mantener controlada la economía durante las elecciones pero este acuerdo nos ata por cien años. Más que una ayuda es una condena.¨

Bodart, quien es candidato a diputado en la Ciudad de Buenos Aires, agregó: “Solo el FIT-Unidad propone terminar con el robo de la deuda externa, el resto de los candidatos se comprometieron a pagar. Los dólares que entran al otro día se van para pagar intereses de otras deudas. Es una estafa, un robo descarado. Hay que dejar de pagar e invertir esos recursos en salud, educación y trabajo”

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Macri en el tobogán https://mst.org.ar/2019/06/05/macri-en-tobogan/ Wed, 05 Jun 2019 14:37:36 +0000 https://mst.org.ar/?p=18421 Números rojos. Al calor de la crisis internacional que se prepara para pegar un salto, la economía argentina destaca entre las peores. Hace pocos días se conoció, que luego de mucho tiempo sin ostentar el primer lugar en nada, somos el país más endeudado con el FMI.

La intervención del Banco Central y la moderación pre electoral han colaborado con cierto freno al salto del dólar, pero eso no impide que continué la escalada inflacionaria, la destrucción del empleo, el crecimiento de la pobreza y la obtención de unos 1050 puntos, récord para Cambiemos, en el temido riesgo país.

Las alarmas están encendidas y los únicos números que el gobierno pretende mostrar como positivos están apoyados en el desplome de la actividad económica, el recorte del gasto público y la pateada para adelante de los oscuros resultados que propone el acuerdo con el FMI. La crisis integral del Modelo M está a la vista.

El mejor equipo de los últimos 50 años. En los últimos 15 días el gobierno de Mauricio Macri continuó su descenso en el tobogán político del país. Su deterioro es más que pronunciado. No precisamente por la actividad de la “oposición” que ha apostado a la gobernabilidad durante su mandato y ahora quiere capitalizar electoralmente su debacle. La crisis política del macrismo se explica por la ruptura de gran parte de la base electoral que lo había acompañado. También por la falta de confianza del propio establishment que ve que no avanzó a fondo con la aplicación de las reformas reaccionarias necesarias para avanzar a un país capitalista normal. Y ya se expresa en la crisis abierta al interior de Cambiemos y el reflote de todas las especulaciones en relación a su candidatura. Volvió con fuerza el reclamo del plan V, la cumbre del radicalismo puso en evidencia que lo único que ata al centenario partido al carro del macrismo son los negocios comunes y luego de varios minutos de que el hit “Mauricio Macri LYQTP” sonara en la sala, terminaron firmando un documento rastrero que pide ampliar el frente y que el radicalismo tenga una mayor participación. Los memes no esperaron siquiera a que el documento salga por la impresora instalada en Parque Norte.

En esto se ha transformado el “mejor equipo de los últimos 50 años”, en una máquina de desmentir bajadas, producir escuchas, carpetazos y perder elecciones provinciales, 11 de las 12 realizadas. A tal punto que peligra la performance de Vidal en territorio bonaerense y están negociando una suerte de colectora con Alternativa Federal para que la lleven como candidata también en su boleta.

La máquina de descomprimir. En este contexto, el paro convocado por las centrales para el 29 de Mayo puso en evidencia dos potentes verdades. Por un lado el accionar siniestro de la burocracia, que llamó a un paro sin programa, sin continuidad y sin medidas de lucha en la calle, evidentemente para descomprimir y contener la bronca que se acumula en cada una de las familias trabajadoras.

Por el otro, que la bronca no es un invento sino el resultado de un plan que no va más y que los trabajadores son conscientes de ello, por eso fue contundente y por eso la avanzada de las acciones fue la izquierda y el sindicalismo combativo con más de 60 cortes en todo el país y un importante acto unitario frente al obelisco.

El accionar de la burocracia tiene una explicación, sus distintas alas pueden tener matices en cuanto a que proyecto político acompañar en octubre, de lo que no dudan es que es atado al carro de las patronales y la institucionalidad burguesa. Le tienen terror a la organización obrera y a su actividad independiente, le tienen miedo a las acciones de calle desde que tuvieron que correr del palco. Saben que el horno no está para bollos y hacen lo que mejor saben, llamar a los trabajadores a confiar en el nuevo verdugo que vendrá después de las elecciones.

Una campaña monitoreada por sus propios dueños. Luego del entusiasmo de los primeros meses, el gobierno de Cambiemos a encendido todas las alarmas en los centros de poder del mundo. El FMI, Trump, capitaneando a todo el coro de repetidores estilo Bolsonaro o Piñera se meten de entrada en la campaña. Algunos jugando abiertamente por la continuidad de Macri aunque no todo es tan claro para los jefes del mundo, desconfían de las posibilidades de gobierno para avanzar con lo que faltan y empiezan a mirar con buenos ojos las opciones que se constituyen alrededor del PJ. No es casual que Alberto Fernández y Massa, dos comprobados “amigos” de la embajada yanqui estén logrando centralidad e incluso avanzando a un acuerdo. Mucho más lejos Lavagna y la alicaída Alternativa Federal son opciones para tonificar el espacio de centroderecha. En ese sentido, incluso, el macrismo alienta un esquema de colectoras cruzadas en Provincia de Buenos Aires y otras variantes, que ya parece naufragar a poco de andar.

Una casa pintada pero con la estructura podrida. Todos estos elementos son los que permiten que una estructura podrida y con lo peor de lo viejo se presente ante la sociedad como una hermosa oportunidad. La formula Fernández-Fernández se remonta sobre la debacle del macrismo y la falta de entusiasmo con sus fotocopias federales y sobre la base de difusas propuestas de crecimiento (que no se sustentan en cambios económicos o políticos profundos) han logrado ocupar el centro de la escena política como la opción más solida.

Sin embargo, su apelación a la “esperanza” trae consigo la continuidad de los acuerdos con el FMI, el sostenimiento de las empresas privatizadas, el esquema de saqueo de los recursos y la negación de derechos con el argumento de que “dividen a la sociedad” como por ejemplo el derecho al aborto legal, seguro y gratuito que coló con fuerza el movimiento de mujeres.

Como un caballo de Troya del siglo XXI, el regalo que prometen esconde frustraciones para el pueblo trabajador: continuidad y fortalecimeinto de la burocracia, los gobernadores socios del ajuste, pagarle al FMI y lo peor de la estructura corrupta y vertical del PJ.

La salida es por izquierda. La encrucijada que plantea la situación y las fuerzas en disputa no es sencilla, sin embargo nunca lo ha sido para las fuerzas que proponemos cambios de fondo.

Un verdadero revulsivo para que la izquierda logre ocupar un lugar protagónico en la agenda política sería la conformación de un gran frente que concentre y fortalezca las luchas parciales que se vienen dando. Permitiría establecer una cuña entre un sector de la clase trabajadora y sus direcciones que viran al peronismo de forma acrítica y rastrera.

Y si bien electoralmente el panorama es complejo, sería la mejor manera de afrontarlo apostando a poner en pie una nueva referencia que este al frente de los procesos que se vienen, ya que es claro que el capítulo electoral será un intermedio en el camino a un 2020 de conflictos durísimos.

Desde el MST venimos levantando la pre candidatura de Cele Fierro con un centro en llamar a la unidad de toda la izquierda obrera y socialista. En los últimos días comenzaron a realizarse reuniones en ese sentido con el FIT, como desarrollamos en la página 3. Sobre el cierre de la presentación de alianzas, seguiremos insistiendo en concretar este paso.

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Editorial: Triste, solitario y final https://mst.org.ar/2019/05/16/editorial-triste-solitario/ Thu, 16 May 2019 10:58:04 +0000 https://mst.org.ar/?p=18272 Parafraseando a Osvaldo Soriano. Sin dudas que el título de su novela, es una adecuada descripción de la debacle del presidente y su modelo. Hace apenas 15 días señalábamos en estas mismas páginas que el gobierno de Cambiemos atravesaba una profunda crisis, que no solo estaba generando una fuga en su base de votantes de las últimas elecciones sino también en los sectores de poder que alentaron y sostuvieron su llegada al poder. El “círculo rojo” cruje ante cada nuevo paso en falso y el gobierno no para de darlos.

La derrota aplastante de Córdoba, otrora bastión del voto macrista, es un claro síntoma del fin de ciclo que se huele en el aire. Cualquier variante fue mejor que los candidatos de Cambiemos, que además sumaron sus crisis y divisiones para garantizar un combo explosivo, incluso Schiaretti, socio privilegiado del gobierno en la aplicación del ajuste, fue visto como la opción que permitía darle una “paliza” a Mauricio, que es Macri.

Si a esto le sumamos la continuidad de las medidas anti populares como la no renovación de las jubilaciones a amas de casa, los datos de la inflación que arrojan un 66% inter anual o la guerra abierta que existe entre las distintas facciones de Cambiemos, el escenario más probable es que la derrota en las próximas elecciones nacionales sea contundente y lo único que restaría resolver es si es en primera o segunda vuelta, cuestión que parece depender más de los armados de la oposición que de las posibilidades del propio oficialismo.

Panorama de terror. El resultado de casi cuatro años de Cambiemos en el gobierno es el de la profundización del desastre económico, el saqueo desaforado y la vuelta a la sumisión total a los mandatos del FMI. Al igual que en todo el continente, el fondo retoma su rol de director y principal impulsor de las contra reformas laborales, jubilatorias, fiscales, educativas, etc.

Solo en el 2019 se pagarán miles de millones pero lo que viene en el 2020 es simplemente impagable. El futuro construido por los muchachos y muchachas de los globos incluye endeudamiento por los próximos 90 años.

Pero lo terrorífico no solo son los datos, sino que el conjunto de los sectores que se postulan para reemplazar al macrismo con más posibilidades, acuerdan en no tocar este punto. Se encargan de decirlo en conferencias, foros, libros, charlas y cuanta oportunidad se les cruce. Confirmado de esta forma que la matriz fundamental de los partidos tradicionales en argentina, como en muchos otros países del mundo, pasa por la defensa incondicional de los intereses del imperialismo y los sectores de poder, a lo sumo negociando algunas “mejoras” coyunturales.

Los muchachos peronistas… ¿todos unidos? Es un hecho que el desbarranque del gobierno actúa como el principal sustento del resurgimiento de sectores de la oposición que, en cualquier concurso de traiciones al pueblo actuarían como jurados destacados.

Hay idas y vueltas y el resultado no es claro, un sector que hace pocos meses se alejaba del kirchnerismo cual si fuera un perro rabioso hoy se mata por la foto con Cristina, la que sin dudas hoy es la principal recolectora del anti macrismo. Pero no parece haber lugar para todos o más bien, la derrota de Cambiemos también plantea la necesidad de la construcción de una nueva “oposición responsable”, tercer espacio que logre captar a los sectores que rompen con los extremos de “la grieta”. Las elecciones de Córdoba demostraron que el principal elemento es la ruptura con Cambiemos y al mismo tiempo que las realidades territoriales permiten al PJ distintos armados, no se presenta la misma posibilidad para el “juego” nacional pero sin dudas esta flexibilidad permite identificar que más allá de las diatribas y las chicanas, hay una coincidencia de fondo, la continuidad del capitalismo y no en su forma “progresista” sino en su modelo más descarnado. Entendemos a quienes quieren leer en Cristina o algún otro de estos personajes como una posibilidad de futuro, pero solo escuchando a los actores sobra para darse cuenta que nada bueno viene por ese lado.

Control de daños. El papel de la CGT en toda la coyuntura fue el de sostener al gobierno y no piensan cambiar de rumbo. La presión hace que no puedan evitar una medida pero la convocatoria al paro del 29 está al servicio de descomprimir la presión de medida de lucha. Por eso repiten el esquema dominguero de llamar a movilización alguna y por eso en la propia reunión del confederal, se dieron muchas vueltas antes de confirmar la convocatoria. Los trabajadores tienen que discutir y decidir en sus asambleas. Y estará en manos nuevamente, del sindicalismo combativo y la izquierda lograr imponerle un contenido político a ese paro y poder usarlo para seguir insistiendo en la necesidad de construir un plan de lucha real, con medidas escalonadas, no solo para terminar con el ajuste sino para sacar a patadas a Macri y el FMI.

La izquierda y la coyuntura. Sin dudas la coyuntura ha marcado a fuego los distintos proyectos que existen en la izquierda y sobre el telón de fondo del achicamiento del espacio electoral, se evidencia el papel lamentable del FIT en los últimos meses. Como lo mencionamos en diferentes artículos, las elecciones en 7 de los 8 distritos que hasta ahora eligieron, mostraron una paridad electoral entre las distintas fuerzas, signado por la baja del FIT debido a su negativa permanente a ampliar la unidad y priorizar la repartija interna de cargos, la construcción de un sello electoral sin actuación común en la lucha de clases ni en los principales hechos de la vida política.

Incluso en esta coyuntura, donde el panorama electoral se presenta complejo para la izquierda, los llamados “unitarios” del FIT pierden por goleada con sus actitudes sectarias, divisionistas y negacionistas del resto de la izquierda.

Desde el MST vemos este escenario como un hecho lamentable y no vamos a resignarnos a seguir peleando por la unidad, insistiendo en que se trata de una necesidad política, pero lo haremos al mismo tiempo que desarrollamos al máximo nuestra propuesta de renovar la izquierda para pelear por la construcción de una verdadera alternativa. Esta política, encabezada por Cele Fierro a nivel nacional, Alejandro Bodart en CABA y Vilma Ripoll en Provincia de Bs. As. ya dio sus primeros y positivos pasos en Córdoba con la elección de Luciana Echevarría a la legislatura provincial. Acompañar todas las luchas de los trabajadores y el pueblo y pelear por esta perspectiva constituyen nuestras prioridades, te invitamos a impulsarlas con nosotres.

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En la cornisa https://mst.org.ar/2019/05/02/en-cornisa/ Thu, 02 May 2019 21:59:52 +0000 https://mst.org.ar/?p=18162 De mal en peor. El gobierno de Mauricio Macri atraviesa sus peores días debido a que los resultados del brutal ajuste que lleva adelante empiezan a demoler el barniz de las mentiras que lo depositaron en el sillón de Rivadavia. La pobreza cero, el combate a la inflación, la lucha contra la corrupción, las oportunidades para todos no son más que “memes” tragicómicos. La realidad, testaruda como de costumbre, aflora en las estadísticas y en las calles. No es necesario repasar una vez más los números negativos para los trabajadores y el pueblo, pero si es importante señalar que esos números encendieron las alarmas del “círculo rojo” y es evidente que una porción cada día mayor de los sectores de poder mira con desconfianza al gobierno de Cambiemos, incluidos muchos dirigentes del propio espacio. Le cuestionan su impotencia para garantizar un país capitalista “normal” y meter las reformas estructurales pendientes. Minadas día a día las posibilidades electorales de Cambiemos, desde el propio establishment no solo se lamentan. También barajan alternativas de recambio.

Siete al hilo y plan “V”. Con la última elección de Santa Fe Cambiemos acumula 7 papelones electorales al hilo. Empezando por la interna de La Pampa, siguiendo por Neuquén, Chubut, Río Negro, Entre Ríos, San Juan y la más importante del litoral y tercera en el orden nacional, donde apenas hace cuatro años estuvo a punto de quedarse con la gobernación de la mano de Miguel Del Sel. Varias rodillas empezaron a temblar y lo que era un rumor se transformó en un grito propalado por Clarín y La Nación: es la hora de Vidal.

Los socios del radicalismo se inclinan por ese plan y además exigen más participación, si se van a hundir con Macri al menos quieren llevarse lo suyo, conocedores de la salida apresurada y por la terraza, no quieren que esta vuelta los agarre desprevenidos.
Lo cierto es el que el plan “V” parece haber fracasado y tiene lógica, sería en primer lugar la confirmación del fracaso de Cambiemos y en segundo lugar tampoco es una garantía, ya que dejaría sin cabeza la provincia de Buenos Aires, el distrito monstruo donde tampoco es que Mariu se la pasa recolectando afecto. Allí, más que en ninguna otra parte, saben que Vidal es Macri.

Lavagna and friends. Sorpresivamente, o no, en el momento donde más se esperaban definiciones por parte de la oposición burguesa, las figuras brillaron por su ausencia. Schiaretti metido en las elecciones cordobesas y Urtubey paseando con Isabel y apostando a que “el amor” le permita levantar su patética performance. Lavagna, el que hace apenas unos días aparecía como el “hombre” que pateaba el tablero, impulsado desde un sector de Alternativa Federal, patronales y la CGT, no termina de despegar. Massa, quizás el más movedizo de los “federales” parece empezar a inclinarse ante los encantos de “Ella”.

Pero lo cierto es que estos sectores, fueron y son parte del ajuste del gobierno, acompañaron sus leyes, le pusieron el hombro para que avance contra el pueblo trabajador y por eso no pueden escapar de la bronca generalizada. Ser la fotocopia de Cambiemos presenta finalmente más problemas que ventajas para estos profesionales del acomodo, que parece siempre encuentran la forma de colocarse al servicio del régimen político. Se verá en los últimos días si finalmente se decantan por la unidad del peronismo o si cada quien hace su juego. Dependerá, como siempre para ellos, de que negocio les reporte más beneficios.

Enfrentando al macrismo a librazos: por otra parte, la última gran línea del kirchnerismo, ideologos del famoso “hay 2019” , parece ser la batalla editorial. Y luego de los ilustrativos textos de Grabois y Kicillof ahora llegó el turno del libro de Cristina. Siguiendo el libreto de la oposición sensata, vienen dejando pasar el ajuste como una locomotora y en lugar de impulsar medidas de lucha para frenarlo, al igual que el año pasado lo único que proponen es “votar bien en agosto”.

Eso sí, no se cansan de asegurarle al FMI que van a cumplir, como dice uno de los últimos editoriales de Página 12, “La derecha endeuda y el progresismo paga”, reeditando la versión de la pesada herencia, ahora en modo pejotista.

La mejor ventaja de este sector no es otra que el desastre Cambiemos porque de nuevo no proponen nada y de diferente, poco.

Confederación General de los Traidores. Más allá del apoyo de la burguesía, más allá de las preocupaciones por la economía, mucho más allá de la falta de alternativa, la explicación para que Cambiemos y su plan no volaran por los aires es de la burocracia sindical en todas sus alas, los más gordos y los más ligth. No se trata ya de inacción frente al desastre sino de desmovilización y control férreo de las fuerzas de los trabajadores, que en los pocos resquicios que encuentran demuestran su disposición a luchar. El paro del 30, fue garantizado por lxs trabajadorxs, en los lugares donde se pudo. Sorteando la falta de preparación, responsabilidad de los convocantes. Si siempre la tarea de barrerlos de los gremios fue una prioridad hoy se vuelve una causa de vida o muerte para la clase trabajadora, por esto, apoyar y desarrollar los brotes del sindicalismo combativo que van surgiendo en todo el país es una obligación para los revolucionarios, lo mismo que el fortalecimiento del reclamo por el paro nacional con continuidad que necesitamos.

Unidad de la izquierda para dar vuelta todo: quienes opinamos que Macri debe irse ya mismo, quienes acompañamos cada lucha del movimiento obrero, la juventud y las mujeres, quienes señalamos que, más allá de los matices, las fuerzas de la burguesía no tienen plan alternativo a Cambiemos, quienes reclamamos que hace falta adelantar las elecciones y que sean a una Asamblea Constituyente libre y soberana para dar vuelta todo, nacionalizar la banca y el comercio exterior, romper con el fondo y recuperar las empresas privatizadas, tenemos un desafío enorme; lograr la unidad que nos permita tallar de otra manera en la situación política. Desconocer eso es no ver por ejemplo, que por la negativa a avanzar unitariamente no habrá opción de izquierda en Santa Fe o no habrá banca de izquierda en Río Negro. No se trata solo de lo electoral, pero es evidente que si logramos unirnos en ese terreno, podemos irrumpir en la escena política con otra fortaleza. La pelota está en el campo del FIT esperemos que no la tiren afuera. Desde el MST haremos los máximos esfuerzos para estar a la altura de las circunstancias.

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