Milei – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Thu, 23 Nov 2023 20:09:03 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png Milei – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Ajuste, conflictividad y debate político. El país que se viene de la mano de Milei https://mst.org.ar/2023/11/23/ajuste-conflictividad-y-debate-politico-el-pais-que-se-viene-de-la-mano-de-milei/ Thu, 23 Nov 2023 13:58:13 +0000 https://mst.org.ar/?p=34330 Ganó Milei, capitalizando la bronca con el gobierno del PJ. Anuncia un plan de severo ajuste, reformas reaccionarias, mayor entrega y mordaza a los reclamos. Los de arriba se reacomodan y reorganizan sus espacios al servicio de la gobernabilidad, para que la crisis la paguemos nosotros.Pero entre el querer y el poder, media la lucha de clases y no les será fácil. Vienen tiempos de alta conflictividad. Necesitamos preparar la defensa de nuestros derechos en las calles. Pero también construir una nueva alternativa con la izquierda, porque el peronismo volvió a fracasar.

Escribe: Guillermo Pacagnini

El liberfacho se impuso por casi 12 puntos. Si bien hubo una franja importante del pueblo trabajador que apeló al voto “útil” a Massa para frenar el ascenso del ultraderechista, no pudo superar un fuerte combo de factores determinantes que hicieron que Milei se corone como el nuevo presidente. Y se ha recalentado el debate entre los luchadores de cómo es posible que un personaje ultrarreaccionario haya terminado en el gobierno.

¿Por qué ganó?

Como en todo análisis científico hay factores concurrentes políticos, como la crisis del régimen y sus coaliciones, estructurales como la economía e internacionales donde también se expresa una fuerte polarización.

El acuerdo con Macri y Bullrich y los sectores de la burguesía y de los medios fueron un valor agregado a la hora de revertir el resultado de la elección general y pasar al frente con absoluta claridad.

Pero sin dudas el elemento determinante fue el desastre del PJ y el Frente de Todos/Unión por la Patria en el poder. Con casi la mitad de la población en la pobreza y una la inflación récord, generaron bronca y descontento y fueron un fructífero caldo de cultivo para que surja este fenómeno y termine canalizando el voto castigo y las demandas de cambio.
El gobierno de Alberto, Cristina y Massa, una coalición con todas las variantes del peronismo, defraudó a millones que pensaron que se iba a revertir la situación de crisis a la que había llevado el gobierno de Macri y la realidad mostró que la profundizó.
Legalizaron la deuda y la multiplicaron hipotecando el país por décadas. Nunca enfrentaron consecuentemente a la derecha de Milei; incluso los ayudaron a armar listas especulando con sacarle votos a Juntos por el Cambio que también naufragaba en la crisis de la vieja políitica.

La bronca también fue contra el conjunto del régimen y las dos coaliciones que gobernaron, alimentando que surja una variante política outsider como Milei. Juntos por el Cambio quedó desmantelado. Las alianzas intestables articuladas alrededor del peronismo y del macrismo/radicalismo están llegando a su fin. También es un fenómeno de caracter mundial el derrumbe de los partidos tradicionales y la polarización a izquierda y derecha con nuevas expresiones.

Hay un giro a la derecha electoral. Sin embargo, como sucedió con otros emergentes de derecha como Trump y Bolsonaro, si bien capturaron e hicieron base social en una franja de masas, no se sostuvieron en sus gobiernos y debieron enfrentar una alta conflictividad social.

Surge un gobierno con apoyo social en un sector que ha ganado para sus propuestas de ultraderecha y no debemos minimizarlo. Pero también hay una franja de voto castigo, de sectores precarizados, hartos de la crisis social que en un marco de un gran atraso político han optado por esta variante de ultraderecha que aparace como lo nuevo y el cambio, que van a quedar del lado de los recortes del plan motosierra. Surge un gobierno que todavía tiene que armar su arquitectura. La burguesía y todo el establishment se están acomodando para colaborar con esta tarea vital y volver a intentar la tarea estratégica de “normalizar” el país en clave capitalista. El peronismo, mientras cruzan pases de factura entre los mariscales de la derrota, debate cómo encarar el futuro. Pero su instinto capitalista, los lleva a colaborar con la gobernabilidad aportando a la transición ordenada para que Milei asuma tranquilo y se pueda acomodar sin sobresalros en el sillón.

Una estrategia proimperialista y antiobrera

Como dice La Nación preocupada por recomponer el régimen y la solidez del próximo gobierno, el país entra “en una geografía desconocida”. Abogan por ayudar a Milei que prepara aceleradamente su estructura y arribo al gobierno. La sociedad con Macri, que apunta a consolidar la relación, todavía camina en un mar de integrrogantes y negociación de cargos. Sectores concentrados de la economía, las derechas internacionales, el Fondo y el imperialismo, lo alientan. Se perfila un gabinete de Ceos, con una fuerte impronta del grupo Eurnekian, de ejecutivos de los organismos internacionales, ex menemistas y de la fundación CEMA. El gurú Benegas Lynch, junto con otros nuevos y viejos propagandistas del libremercado se pasean por los medios propalando las bondades de la escuela austríaca ultraliberal. Comenzó el armado de la arquitectura y de la batalla ideológica. Los mercados parecen reaccionar bien a los negocios prometidos. Pero la economía sigue crujiendo y no están las garantías de aplicación del plan que no dependen esencialmente de que puedan consolidar el dispositivo político, sino de la lucha de clases en un país con tradición de defender sus conquistas.

Más allá de las contradicciones discursivas (dolarización sí o no, ahora o después, cierre del Banco Central en etapas, etc) los ejes de su programa tienen similitudes con los implementados por Martínez de Hoz, Menem-Cavallo y Macri. Hay un deja vu noventista más allá del barniz juvenil y de novedad. Podríamos decir una suerte de cuatro ejes. En primer lugar un alineamiento férreo con EEUU. En ese marco la defensa de Israel y resta ver cómo se van a parar con los BRICS. En segundo lugar, el achique del Éstado, con el remate de sus activos, donde la joya de la corona vuelve a ser YPF como en los años 90, ahora con la perspectiva del gas y Vaca Muerta. Pero también los medios públicos y todo lo que se pueda vender.

En tercer lugar la liberalización de la economía y del dólar; aunque no inmediata la apertura de importaciones indiscriminada y licuación de todos los activos en pesos a partir de un aumento extraordinario del dólar (incluida la devaluación del dólar oficial) para licuar las LELICs. Y sumarán tarifazos en serrvicios públicos. Es un marco de medidas para garantizar las ganancias empresariales.

El cuarto tercer eje es un brutal ajuste fiscal, basado en el cierre de reparticiones del Estado (por eso los 8 ministerios solamente), ajuste de salarios, jubilaciones, baja de planes sociales, etc. Esto es fundamental en su propuesta porque con eso piensa estabilizar la economía a partir de reducir el déficit fiscal y cumplir con el FMI.

Las consecuencias se verán en una merma de las prestaciones sociales del Estado, ajuste de los presupuestos sociales, despidos de estatales primero, reducción relativa de salarios y jubilaciones. El anunciado shock, aún en debate, puede inducir a un proceso recesivo y de achicamiento, con mayor exclusión social. Y destrucción de puestos de trabajo en medio de una gran concentración económica.
El recorte al derecho a la protestas, va a ser un común denominador al servicio de aplicar estas políticas.

Hacia una mayor conflictividad

Las medidas de ajuste y las reformas reaccionarias que figuran en el programa de Milei preanuncian un escenario complejo. La estrategia del plan motosierra implica el cercenamiento de derechos elementales, la privatización de los servicios que aún quedaron en manos del Estado y el retiro de derechos elementales y conquistas como el derecho a huelga. Recién está haciendo sus primeros anuncios, preparando el ataque. Pero una cosa es querer y otra poder. Así lo demostró la historia. El movimiento obrero presentará batalla cuando vengan por las conquistas y pretendan la reforma laboral flexibilizadora. El movimiento piquetero defenderá la ayuda social y el derecho al trabajo genuino. El movimiento de mujeres y disidencias defenderá los derechos de género y el aborto legal. La juventud hará lo propio con la educación pública junto a los docentes. Y el equipo de salud defenderá el otro derecho esencial. El ritmo del ajuste y en definitiva que pueda hacerlo, no dependerá solamente de las negociaciones en las alturas. Dependerá esencialmente de la lucha de clases. Y, como sucedió con Macri en 2017, habrá confrontaciones y podremos hacerlo retroceder.

Seguramente la burocracia sindical, socios de la derrota de Unión por la Patria, deberán recontratar sus privilegios. Felpudos del gobierno peronista, ahora algunos han salido al ruedo a reacomodarse, mientras otros harán buena letra para reubicarse frente al nuevo amo.

Para pararle la mano al ajuste de Milei, hay que preparar desde ahora la pelea en las calles. La clase trabajadora tendrá el reflejo, habrá que superar el escollo de los dirigentes burocráticos. Aún no asumió y, ante los primeros anuncios, hay asambleas en los medios públicos, ATE llamó a plenario y anuncia un plan de lucha y hay ruido por abajo en otros sectores. La salud está nuevamente en conflicto como los docentes en varias provincias y los aeronáuticos en estado de alerta.

El anuncio de ajuste a las provincias y la posibilidad del no pago del aguinaldo, también calienta la caldera. El 25N encontrará nuevamente a las mujeres en las calles.

Desafíos para los luchadores y la izquerda

Preparar la pelea desde abajo, reunir activistas, organizar los barrios, exigir asambleas y plenarios. Preparar un plan de lucha por gremio y en el país tiene que ser la primera preocupación de los luchadores en todos los terrenos. Reclamar a las centrales la preparación de un plan de lucha nacional, pero comenzar a prepararlo desde abajo. Reunir al Plenario del Sindicalismo Combativo para impulsar esta tarea es clave.

Pero hay otro desafío fundamental, estratégico, que es preparar la alternativa políitica. El peronismo se ha demostrado, una vez más, incapaz de garantizar sus históricas banderas. Aggiornado y derechizado, le abrió la puerta al ascenso de esta nueva derecha. No va más pelear desde adentro. Necesitamos unir fuerzas en una alternativa idependiente de los trabajadores, por eso convocamos a los luchadores obreros, juveniles y populares a organizarse con la izquierda para poner en pie esa alternativa. Los convocamos a unirse al MST para pelear por construirla y por una salida obrera y popular. Y para fortalecer al Frente de Izquierda Unidad para que se postule como opción de poder. Se acercan grandes luchas y tenemos que estar a la altura de las circunstancias.

]]>
Plataforma electoral Milei: más palos y menos derechos https://mst.org.ar/2023/05/31/plataforma-electoral-milei-mas-palos-y-menos-derechos/ Wed, 31 May 2023 15:53:14 +0000 https://mst.org.ar/?p=33200 El partido de Milei, la Libertad Avanza, presentó su plataforma. Se demuestra la falsedad de su discurso contra la “casta” y que su plan de “dolarización” contra la inflación es en realidad un programa de pérdida de derechos laborales, privatización de todo lo público y enriquecimiento de los grandes empresarios. Nuestras propuestas socialistas.

Escribe: Gustavo Giménez

En sus “Bases de acción política y Plataforma electoral nacional” este economista de ultraderecha detalla las medidas que propone para reducir las prestaciones sociales del Estado al máximo, privatizar todo, flexibilizar los derechos laborales, reducir –aún más- las jubilaciones, liquidar los planes sociales y abrir nuestra economía a la rapiña y depredación de los capitales internacionales. Un terrible combo sazonado con la creación de un Estado policial ultrarepresivo y xenófobo, con la intervención de los militares en la seguridad interior y la pérdida de conquistas históricas democráticas como la legalización del aborto o la enseñanza de ESI en las escuelas.

Existe una llamativa ausencia en su programa. No dice nada del acuerdo con el FMI ni del pago de la deuda externa. Entendemos que la lógica de esta omisión es que para el “libertario” es intocable el pago de ese enorme fraude, responsable de la brutal inflación que vivimos, los bajos salarios y la entrega del país.
Antes de detenerme en la polémica pormenorizada de las principales medidas que propone (ver gráfico adjunto), señalaré algunas de las principales banderas que se expresan de distintas formas en su programa electoral.

La pelea contra la “casta”

Gracias a una enorme ayuda de los medios, Milei ha capitalizado parte de esa enorme bronca de gran parte de la población contra los representantes del tradicional régimen político, esto es del peronismo en el gobierno y la oposición de derecha agrupada en Juntos por el Cambio.

Sin embargo, se olvida de la principal casta, para la que gobiernan políticos y jueces, y a la cual este liberfacho pertenece y defiende, la casta de los grandes empresarios y banqueros capitalistas, que usufructúan del trabajo y las riquezas de nuestro país.
Son los que dominan nuestra sociedad, los que se benefician de la alta inflación y los bajos salarios, los que, en combinación con el gran capital trasnacional, se llevan los recursos de nuestro país vía fuga de capitales, deuda externa, maniobras de sub o sobrefacturación del comercio exterior, especulación financiera, etc.
Milei trabajó durante 15 años como economista jefe de Eduardo Eunekián, uno de los empresarios más ricos del país, exdueño de Cablevision y del grupo de medios América, propietario de Aeropuertos Argentina 2000, quien, gracias a la privatización menemista, es el mayor operador privado de aeropuertos del mundo. Si este no es un “empresario prebendario” es difícil encontrar otro igual. Luego empezó a ser apadrinado por Sebastián Braun, familiar de los dueños de La Anónima y que da charlas para grandes empresarios como la Sociedad Rural o el Círculo Argentino por una tarifa de entre 10 y 15 mil dólares por charla.
En su lista conocida de candidatos figuran varios miembros conspicuos de la casta política que dice combatir, como el hijo del genocida Bussi de Tucumán o el sobrino de Menem en La Rioja. Su candidata a vicepresidente, Villarruel, es defensora de los crímenes de la “casta militar” durante la Dictadura, la candidata a diputada Mondino es una economista ultraliberal administradora de bodegas Bianchi, y el que todos mencionan como su candidato a gobernador por la provincia de Buenos Aires, el intendente massista de Chivilcoy Guillermo Britos, se retiró como comisario de la corrupta y represora policía bonaerense, un fiel representante de la “casta policial”.

El verso de la dolarización

Con la ilusión de que podemos volver a las épocas de un peso = un dólar, que luego de un corto tiempo de espejismo para la clase media que pudo viajar al exterior, terminó en un verdadero desastre, Milei propagandiza esa salida para terminar con la inflación y mejorar la economía.

Frente a la crítica de los propios economistas liberales que sostienen que de realizarse la conversión con las reservas existentes hoy el dólar saltaría a 9.944 pesos por dólar1 y que se necesitarían 35 mil millones de dólares para absorber la base monetaria y la deuda remunerada (pases y Leliqs) del Banco Central, el propio asesor del candidato, el ex funcionario de Menem, Carlos Rodríguez, ha reconocido que es un plan a varios años que empezaría por bajar sustancialmente el gasto fiscal del Estado.

En este último punto la coincidencia entre Milei, el FMI, el jefe del equipo de Massa, Daniel Rubinstein, los economistas del PRO y los radicales, es total. Hay que achicar las prestaciones del Estado, esto es reducir jubilaciones, salarios estatales, salud, educación, obra pública, asistencia social, para pagarle al Fondo y favorecer los negocios privados.
El líder ultraliberal plantea hacerlo de shock, privatizar la salud y la educación, volver al negocio de la jubilación privada (AFJP), dejar la obra pública en manos privadas, eliminar retenciones a la exportación e impuestos a los empresarios con una importante devaluación, lo que se producirá al unificar el mercado cambiario y desregular la entrada de capitales y mercancías del exterior, mientras baja el costo laboral eliminando las indemnizaciones por despidos y las indemnizaciones por accidentes de trabajo, etc.

Un Estado policial con intervención de los militares en la represión

A través de 47 puntos programáticos, el tema más extenso tratado en la Plataforma es el título de “Seguridad nacional y reforma judicial”, este hombre de ultra derecha describe un rosario de medidas destinadas a fortalecer con todo la casta policial y militar. Las reformas judiciales propuestas son escasas y generales, otras que pueden interpretarse serían destinadas a la defensa nacional, pero lo que es absolutamente claro es que piensa darle todo el poder a la policía y el aparato militar para reprimir.

Como manifiesta públicamente junto a su vice defensora de genocidas, su política va a ser enfrentar con una dura represión las manifestaciones populares. En ese camino alienta el gatillo fácil, la generación de una legislación y procedimientos penales que dejen de lado el “garantismo”, la baja en la edad de imputabilidad de los menores y equipar al aparato represivo de cámaras de identificación de rostro y patentes, drones, sensores móviles, vehículos, etc.

La eliminación del derecho al aborto legal y la ESI

Su perfil ultrareaccionario se completa con estas dos medidas que apuntan a intentar derribar las conquistas democráticas más importantes de los últimos tiempos, enfrentando lo que este fascista llama “los estilos tradicionales de vida” por millones de mujeres movilizadas.

Nuestras propuestas para terminar con la casta política y empresarial son opuestas

Milei habla de los innecesarios “gastos de la política” pero no propone ninguna medida para combatir la casta que denuncia.

Desde el MST en el FITU hemos levantado siempre la necesidad de que los altos funcionarios del Estado, legisladores y jueces ganen lo mismo que una directora de escuela de doble jornada, y tengan la obligación de mandar a sus familias al hospital y la escuela públicas. Nos hemos opuesto siempre al financiamiento de los empresarios de la política, ya que luego los políticos electos trabajan para ellos. Queremos la revocabilidad de los mandatos por voto popular y la eliminación de los fueros que protegen a los corruptos.

Pero además estamos por liquidar el sistema para el cual trabaja la casta política. El sistema por el cual la “casta capitalista empresarial” se queda con las riquezas que producimos todos los trabajadores argentinos. Para reemplazar estas castas proponemos un gobierno de los de abajo, de los que crean la riqueza de nuestra nacion, los trabajadores y el pueblo. Un gobierno que desarrolle un plan económico alternativo que empiece por romper con el FMI y los buitres de la deuda externa. Que el Banco Central sea la cabeza de un sistema bancario nacionalizado para terminar con la especulación financiera y el impuesto inflacionario, evitar la fuga de capitales, y administrar el crédito a favor de las familias trabajadoras y los emprendimientos productivos que necesite el país.
Que lejos de sacarle retenciones a los pulpos del agro negocio, nacionalice el comercio exterior, nacionalice la hidrovía bajo control de sus trabajadores, para evitar el contrabando, las maniobras de sobre y sub facturación, para regular los precios de los alimentos en el mercado local, entre otras acciones.

Nosotros proponemos que la riqueza y el trabajo del país, sea puesto al servicio de las necesidades populares y de defender nuestra independencia frente a todas las potencias imperialistas. En definitiva, Milei quiere que siga el manejo cada vez más concentrado y pernicioso de una pequeña y poderosa casta capitalista y nosotros queremos terminare con ella.

1. Estudio de la agencia del Mercado financiero 1816, publicado por Página12 el 23/04/2023.

]]>
Golpismo, negacionismo y ajuste, hecho y derecho. Milei, el rey está desnudo https://mst.org.ar/2023/03/22/golpismo-negacionismo-y-ajuste-hecho-y-derecho-milei-el-rey-esta-desnudo/ Wed, 22 Mar 2023 22:30:32 +0000 https://mst.org.ar/?p=32808 El libertario habla contra la casta, pero repite sus vicios… Por eso lo investigan al presentarse adhesiones truchas, falsificar firmas y pagar por eso. Viene de apoyar al golpismo bolsonarista, va con defensores de la dictadura, niega el cambio climático, ataca las jubilaciones y propone ajuste al palo. Como en el cuento, el rey está desnudo.

Escribe: Francisco Torres

En los medios a ambos lados de la «grieta», se ventilan dos investigaciones de jueces federales con competencia electoral, María Servini y Ramos Padilla, contra el Partido Libertario de Milei por su reconocimiento en la ciudad y la provincia de Buenos Aires. Como consta en la denuncia penal, se acusa a seis apoderados de Milei de asociación ilícita, por inflar la cantidad de adhesiones y afiliados.

«Algo huele a podrido en Dinamarca…»

Se los investiga por usurpación de firmas digitales, fraguar fichas de «una base de datos trucha»; presentar adhesiones irregulares, de menores o extranjeros; falsificar firmas incluso de personas fallecidas o inhabilitadas, y pagarla a certificantes de esas firmas, sin control, que desmienten haberlo hecho ante la justicia.

Parece que «La Libertad no Avanza» cuando se contradice al liberfacho o a su hermana, Karina. No solo por no tener aún personería nacional para su candidatura, sino por la investigación sobre expulsiones y amenazas de quienes, siendo del partido de Milei, se animaron a denunciar. Aún resuenan las críticas de Zurbriggen, la joven dirigente de Generación Libertaria a la que la justicia le puso custodia ante las amenazas, al criticar designaciones «a dedo» de mujeres a cambio de favores, «subastar cargos por plata» y que «todo lo decida él, su hermana y un grupo cerrado».

Sobre la mentada libre competencia tampoco hay nada: otro exsocio de Milei, el economista liberal Maslatón, lo denunció al negar toda posibilidad de competir en las internas. Según Maslatón, «esto es una franquicia. Va por las provincias armando listas según quien entregue más dinero».

Pero el verborrágico Milei, sin desmentir ni hacer menciones a las acusaciones ni las causas, se limita a repetir frases generales. Pero, ¿dirá algo concreto ante las denuncias? Debería, porque «algo huele a podrido en Dinamarca», como en la recordada frase de Hamlet, que habla de política y corrupción.

Facho y bolsonarista, hecho y derecho

En otra faceta que desnuda al liberfacho, el pasado 8 de enero, cuando los bolsonaristas atacaron el Congreso, el gobierno y el Tribunal Federal en Brasilia, dirigentes de Argentina y el mundo, repudiamos ese ataque fascista y golpista. Pero Milei, que dice ser «defensor de la libertad», presentó a la intentona golpista como una «masiva protesta social», contra supuestas «medidas dictatoriales» del nuevo gobierno.

Haciéndose eco de La Derecha Diario, el liberfacho pintó la asonada como defensora de la democracia. Cuando querían forzar la intervención de las fuerzas armadas para terminar en un golpe más clásico. Al otro día, los tres poderes de Brasil lo repudiaron como «actos terroristas, de vandalismo, criminales y golpistas». Pero Milei insistía con publicaciones para desmentir la intención golpista, y hablar de un «estallido social». Además de ametrallar contra la izquierda.

El rey está desnudo

Como en el cuento «El rey está desnudo» de Hans Christian Andersen1, Brasil desnudó la naturaleza de Milei. Ese cuento2 se ha usado en política para referir a una verdad obvia, pero que la mayoría niega por temor o ignorancia, pese a la evidencia. Refiere a la ingenuidad para asumir que hay sectores de poder que dicen lo contrario a lo que es obvio. Es que, con ese accionar golpista, el rey está desnudo. Milei se expuso tal cual es y entonces es posible advertirlo.

Los bolsonaristas acampaban ante los cuarteles, pedían un golpe y denunciaban «fraude» para que volviera Bolsonaro. Eso desmentía a Milei y su falaz «protesta reclamando que frenen las medidas dictatoriales». ¿Qué alarmaba al liberfacho? Que en Brasil, por la presión social, «comience la destrucción de las reformas promercado» como dijo. No lo tolera y lo quiere cambiar como facho, hecho y derecho.

Esos crímenes «socialistas» según Milei, fueron algunas medidas de tinte social, como otorgar 600 reales a familias pobres, retirar a Petrobras y a otros sectores estatales de su privatización o sacar decretos contra la deforestación, la minería y referidos a cierta protección ambiental. Pero el libertario es en realidad tan autoritario que acusó de «socialistas» al gobierno del PJ, a la derecha de Juntos y hasta Espert por saludar que asuma el nuevo gobierno.

Por eso el verborrágico Milei no dijo palabra contra la intentona golpista. Solo después de recibir críticas en la prensa y las redes, decidió «tercerizar» una supuesta crítica. Al compartir un comunicado del Foro de Madrid, que condenaba en realidad a la izquierda…

Una internacional de liberfachos

En ese Foro se agrupan líderes de la extrema derecha mundial. Además de Milei y Abascal de Vox en España, la fuerza fascistizante que revindica al franquismo, a ese comunicado lo firmaron otros exponentes de la ultraderecha como la venezolana, María Corina Machado; el pinochetista José Kast; Arturo Murillo, ex ministro del golpe en Bolivia y responsable de masacres como las de Senkata y Sacaba. O Roger Noriega, ex embajador yanqui ante la OEA en la presidencia de Bush.

Un Foro que tiene el apoyo de Bolsonaro, Trump, la italiana Meloni, seguidora de Mussolini, el genocida Uribe de Colombia y el ultraconser-vador gobierno de Polonia. Un aquelarre de posturas reaccionarias, supremacistas, xenófobas y anti derechos, que ve «socialistas» por todos lados. Que tildan de dictadores y tiranos a combatir y sacar del poder en Latinoamérica y el mundo.

A su admiración por estos referentes, Milei le suma el guerrerista imperial yanqui, Ronald Reagan y la pirata inglesa, Margaret Thatcher. Referentes de quienes dicen ser la nueva política, pero promueven la paradoja del gatopardismo: «cambiar todo para que nada cambie».

Es decir, que siga la dominación de la peor «casta», la clase capitalista explotadora y pro imperialista. Dueña de la sacrosanta «propiedad privada» que vanaglorian Milei, Espert y demás liberfachos. Pero para «privarnos de propiedad» al 99% de la sociedad, quienes vivimos de nuestro trabajo y no del ajeno. Lo demás es relato para atraer jóvenes que busquen lo que suene antisistema.

Negacionista al palo: del genocidio, el ecocidio y la pandemia

En la cuarentena ante los masivos contagios y muertes, Milei decía que la pandemia «no existe» y criticaba «la cuarentena cavernícola». Por eso participó de las protestas anti-cuarentena con los «pibes» libertarios y un variopinto de la derecha vernácula. De igual modo niega el cambio climático, al que define como «fraude», oponiéndose a toda regulación de las emisiones de gases de efecto invernadero.

A días de un nuevo 24 de marzo, el bloque de Milei pidió cambiar la ley porteña del Día de la Memoria contra el terrorismo de Estado y reflotar la teoría de los dos demonios, al condenar el «terrorismo impulsado por grupos guerrilleros». Una repudiable y nueva arremetida negacionista. Así piensa y actúa también su compañera de bancada, Victoria Villarruel, ferviente negocionista de la dictadura y de los 30.000 desaparecidos. Promotora de la teoría de los dos demonios.

Además de pedir el uso de las pistolas taser, junto a Marra y su diputado bonaerense, en estos días Milei se trenzó al defender la libre portación de armas que plantea Bussi, su candidato a gobernador en Tucumán. El actual líder de Fuerza Republicana e hijo del genocida Bussi, condenado por crímenes de lesa humanidad. Cosa que no le impidió a Milei ser asesor y ñoqui designado por Bussi en el Congreso.

Junto a Villarruel, en su lista Milei había metido también a otros candidatos del «ala militar» y la ultraderecha. Como María Fernanda Araujo, dirigente porteña del partido NOS del militar retirado Gómez Centurión, participe de alzamientos carapintadas. Otro negacionista de los 30.000 y del «plan sistemático» para «desaparecer personas». Toda gente que debería estar presa por reproducir un discurso pro genocida y amenaza a las libertades democráticas de las mayorías.

Lo revolucionario es la izquierda

Por eso Milei reclama mano dura y represión a los movimientos sociales. E n la plataforma de La Libertad Avanza plantea un ajuste al palo, al proponer que «se revisarán los planes sociales vigentes». Junto a atacar las jubilaciones con la «implementación de sistema basado en la capitalización individualizada privada». Más el aumento de «la edad de jubilación de las mujeres a 65 años».

En definitiva, lo de Milei no tiene nada de nuevo. Su modelo ya lo aplicaron Martínez de Hoz con la dictadura, Menem con el PJ y Macri con Cambiemos. Implica privatizaciones, entrega, ajuste, quita de derechos, saqueo y destrucción del medio ambiente.
Fracasos para el pueblo y liberalismo pro mercado, a favor de las corporaciones para las que Milei trabaja. Como vemos, su «plan motosierra» no es contra los ricos y corruptos, sino contra las conquistas obreras y populares. Por eso insistimos, derecha sobra. Lo que hace falta es más y mejor izquierda con el MST y el FIT Unidad.

 

1 Escritor y poeta danés, famoso por sus cuentos infantiles.
2 El cuento refiere a una situación en la que una gran mayoría de seguidores o súbditos deciden asumir la «ignorancia» colectiva de un hecho absurdo -aunque obvio- pero que nadie señala por temor a que lo tomen por tonto o incapaz de ver lo que todos ven: Que el rey iba desnudo.

]]>
Crisis capitalista y las medidas que los de arriba necesitan. Juntos y Milei vienen por un ajustazo recargado https://mst.org.ar/2022/11/03/crisis-capitalista-y-las-medidas-que-los-de-arriba-necesitan-juntos-y-milei-vienen-por-un-ajustazo-recargado/ Thu, 03 Nov 2022 22:31:31 +0000 https://mst.org.ar/?p=31908 Hay gran decepción con el Frente de Todos. Aunque las luchas no son generalizadas, cada vez son más y con mayor fuerza. Tal es la bronca por el giro a derecha del PJ, que Juntos y Milei se tiran a capitalizarla. Lo hacen vociferando el programa de los ricos y el FMI. Para frenarlos, el PJ ya fue. Hace falta más izquierda para avanzar hacia un programa y medidas al servicio del pueblo trabajador.

Escribe: Francisco Torres

Esta realidad es parte de un mundo marcado por la crisis sistémica, de polarización social y búsqueda a los extremos. La derecha y expresiones de ultraderecha son el polo que aparece más nítido. Pero hay también otro polo, en las huelgas, rebeliones y estallidos populares que abren la oportunidad para una mayor expresión política a izquierda.
En Argentina vemos síntomas de esto en las luchas como las del neumático, de la salud, educación, los reclamos socioambientales, de la mujer y la diversidad. También en el avance de la izquierda en los gremios, universidades, movimientos sociales e incluso en el plano electoral. Con la elección de 2021 cuando fuimos tercera fuerza con el Frente de Izquierda Unidad, y se logró avanzar en bastiones históricos del PJ en el conurbano bonaerense.

Hoy, ante el viraje a derecha del Frente de Todos, debemos dar un debate ideológico que ponga freno a la ofensiva de Juntos y los liberfachos de Milei o Espert, que se ven como recambio.

En ese sentido Macri se lanzó con su nuevo libro ¿Para qué? Con su ideario para la derecha liberal y una serie de reformas que incluso están enunciadas en los “papers” del acuerdo entre Massa y el FMI.

Corrido por derecha, Macri sale a disputar sin pelos en la lengua. Lo acompañan otros “halcones” de Juntos como Patricia Bullrich, que se matan con Larreta, Morales o Lousteau, que tratan de aparecer como el ala más light del ajuste recargado que traen bajo el brazo.

La crisis recurrente del sistema capitalista, agudizada desde el 2008 a nivel mundial, no da lugar a las medias tintas. Hay dos salidas a la crisis y depende de quién la pague y a qué sector social se beneficie. Por derecha, descargándola en el pueblo trabajador o por izquierda, luchando para que la paguen los ricos y el FMI.

En el polo a derecha, Macri amenaza con un “segundo tiempo” de recortes en el Estado y despidos masivos, la privatización de Aerolíneas y el cierre de otras empresas, una reforma laboral, jubilatoria, sindical y fiscal. Además de recortar los programas sociales y aplicar la mano dura para hacerlo.

Una receta similar al menú fracasado de los 90

Para estar a tono con el programa esbozado en el Coloquio de IDEA, por las reformas estructurales que demandan los CEO y dueños de las 500 mayores empresas nacionales y extranjeras, el macrismo plantea volver a los 90, “sin gradualismos”. Habla de una política de shock para imponerlo, sin chistar siquiera en las calles, al avisar sobre una mayor represión.

Plantean avanzar sin anestesias: Macri espera que le crean y por eso esboza una “autocrítica” al decir que cayeron en “el gradualismo producto de nuestra debilidad”, pero asegura que “el próximo gobierno será más fuerte y su fortaleza requerirá que las reformas estructurales se sancionen en las primeras horas”. Y plantea “tomar decisiones drásticas”.

De alguna forma, Macri comparte con Milei su diagnóstico de que Argentina sería la sociedad más fracasada. Pero lo dicen para endilgarle al Estado y a las leyes que protegen los derechos laborales o conquistas sociales como la educación, la salud y las empresas públicas que aún persisten, como si fuesen las responsables de ese “fracaso”. Pero es al revés, esa responsabilidad le cabe a las políticas promercado y privatistas que han aplicado los militares, el PJ, los liberales, la UCR y el macrismo.

La derecha critica, pero quiere un Estado para ellos

Parte del debate ideológico a dar, implica bajar a tierra qué significa que pidan recortar el gasto público, achicar el Estado, despedir y privatizar. Porque, como dijera Alejandro Bodart en La Matanza, estos sectores quieren el Estado para ellos y que solo trabaje para los grandes grupos empresarios. Por eso no les importa si los trabajadores tenemos salud o educación o si le dan una ayuda o no a los sectores más necesitados.

Porque es así como hicieron su fortuna los Macri o Caputo, lucrando y viviendo de los recursos del Estado, pasándole al pueblo sus deudas privadas con gobiernos de facto que nada tienen de “libertad” porque saquearon al Estado y a los trabajadores a sangre y fuego. Así se enriquecieron los Madanes Quintanilla de Aluar y FATE, los Blaquier de Ledesma, Perez Companc de Molinos, Rocca, Bulgheroni, Galperín, los Herrera Noble y Magnetto de Clarín o los dueños de La Nación.

Podemos mostrar que hay países imperiales de su endiosado “primer mundo”, donde rige el libre mercado que venden Macri o Milei que no tienen hospitales públicos ni PAMI para atender a las y los jubilados. En EEUU te morís si no tienes seguro social como se ve en películas o series.

Eso implica achicar el Estado, tener menos salud pública, enfermeras o médicos, que fueron la clave al combatir el COVID. Igual que la escuela pública, eso significa menos maestras y auxiliares, más privatización, menos trabajadores judiciales y en dependencias que procuran defender derechos sociales.

Por eso rechazamos cuando Macri habla de “una larga lista de empresas públicas que deberán pasar a ser gestionadas por el sector privado sin excepciones, o que deberán ser eliminadas”. Vale ver su llamado a entregar nuevamente Aerolíneas Argentinas y promocionar las low cost. Dice que “ni la patria ni la soberanía están en las alas, turbinas o bodegas. Los aviones hoy son un medio de transporte, no son otra cosa que colectivos que vuelan”.

Con tal desprecio buscan generar las condiciones otra ruinosa entrega. Para desguazarla y que las empresas amigas y los negocios de la familia se queden con sus pedazos. Pero la Argentina es el 8º país en extensión y necesita una aerolínea de bandera, que cubra todas las rutas que las privadas no cubren. Y lo hace a pérdidas porque asegura un enorme servicio social. Por eso rechazamos su privatización, aunque sin defender su actual gerenciamiento, ya que luchamos por empresas estatales bajo control de sus trabajadores, técnicos y usuarios.

Lo mismo planteamos para un Astillero como el “Río Santiago” que Macri proponía dinamitar o “regalar” a un empresario amigo. Mientras hoy Kicillof promueve la conversión del ARS en una sociedad anónima como paso a su privatización.

Por eso defendemos un Astillero 100% estatal y bajo control de sus trabajadores como fábrica naval estratégica. Al servicio de desarrollar una flota mercante nacional y de defensa para patrullar nuestro mar, ante las empresas depredadoras extranjeras y nativas.

Reformas y reducción drástica del gasto público

El libro de Macri es un compendio del ajuste recargado que proponen. Tiene muchas coincidencias con la plataforma de Avanza Libertad de Milei, que debemos denunciar y combatir. Estas son las “reformas” explícitas que plantea el macrismo:

Despidos masivos: “Cada ministerio, cada área, cada repartición pública deberá impulsar todas las reducciones que sean necesarias de manera urgente e inmediata”.
Apertura económica: “Construir una economía abierta… El nuevo gobierno no estará en condiciones de seguir defendiendo el proteccionismo… Las industrias tienen que saber que su tiempo para ser competitivas está llegando a su fin”. También plantea eliminar los subsidios a la luz, gas o agua, lo que implicará fuertes tarifazos.
Reforma laboral y previsional: “Debemos tener la valentía de terminar de inmediato con legislaciones obsoletas en materia laboral, sindical, previsional y fiscal”. Incluso mantiene su idea de avanzar a su privatización, añorando las AFJP.

Reforma educativa. Macri propone “la mayor reforma educativa que haya tenido la Argentina en toda su historia”. “El próximo gobierno no podrá ceder ante la extorsión gremial. De un lado el gobierno junto con los padres y la inmensa mayoría de docentes que quieran una educación mejor; y del otro, los profesionales de la huelga”.
Represión y fin de la protesta: “No existe ninguna posibilidad de que continuemos asistiendo al triste espectáculo de fuerzas de seguridad que no actúan”. “Replantearnos la política en materia de cortes de calles y rutas. Los argentinos han sido demasiado tolerantes con aquellos grupos que le complican la vida” con los cortes. “El derecho de protesta debe encontrar un límite… Terminar con los gerentes de la pobreza, la intermediación parasitaria en materia de distribución de ayuda… y terminar con los extorsionadores de la paz social”. “Aquellos que reciban la ayuda solidaria deberán saber que su duración será limitada”.

En igual sentido se postula Patricia Bullrich al pedir que actúen las FFAA, con Pichetto o Espert que reclama “bala” y “estado de sitio” para ir contra el reclamo de los pueblos originarios. Repudiable e inadmisible.

Milei sueña con Martínez de Hoz, Videla, Alsogaray y Menem

Por el lado de Milei, busca mostrarse como algo “nuevo”, cuando es lo contrario. Un negador del genocidio, defensor de la dictadura y del máximo exponente liberal: el ministro entreguista y anti obrero, Alfredo Martínez de Hoz.

También elogia a Menem como “el mejor presidente” de la Argentina y a Cavallo como “el mejor ministro de Economía”. Pero todas esas son ideas viejas, ya aplicadas y que llevaron al fracaso al país, al hundir a los trabajadores y sectores medios.

En ese sentido, Milei reivindica también a gobiernos imperiales y anti obreros como el de Ronald Reagan y Margaret Thatcher. Acaba de felicitar al derrotado Bolsonaro y se junta con los fachos de Vox en España o la seguidora de Mussolini en Italia.
Su agenda es contra todos los derechos sociales, al negar el cambio climático y defender el extractivismo. Plantea disolver el Ministerio de Género, se opone al derecho al aborto y al cupo laboral travesti-trans.

Milei habla de anticasta, pero es empleado que defiende a la peor de las castas: las patronales, banqueros y el FMI. Esa que lucra con el sistema capitalista. La “libertad” que defiende es la ganancia patronal, a costa de los derechos obreros y populares. Su plataforma lo plantea explícita y descarnadamente.

Una plataforma contra todos los derechos y conquistas

Para llamar a no dejarse engañar, debemos dar una disputa ideológica que desnude el verdadero carácter de su plataforma electoral1. Porque ahí plantea “Avanzar” en “Libertad” contra el pueblo trabajador y expresar en un capitalismo neoliberal extremo. Así lo dice su plataforma:

Reforma laboral: “Cambiar un régimen laboral que explica por qué las empresas no tienen incentivo para emplear por el costo de despedir y el riesgo de juicios laborales potenciales.”. Para eso proponen: “flexibilizar los plazos y modos de contratación; reconocer el carácter multifuncional, multiprofesional y polivalente de las tareas; permitir una movilidad funcional y de localización; incorporar el trabajo a distancia y desde el hogar; se permitirán esquemas de remuneración flexible basados en productividad”.
Convenios por empresa, a la baja: “las negociaciones salariales y de condiciones laborales se harán a nivel de empresa. Los convenios colectivos de nivel inferior prevalecerán por sobre los de otro nivel superior, sin necesidad de homologación previa”.

Despidos masivos: “eliminar el régimen de indemnizaciones sin justa causa y reemplazarlo por un seguro de desempleo”, el que “eliminará el costo de despidos que se hacen imprescindibles; reducir el empleo estatal en 1.5 millones de personas”.
Sin derecho a huelga: “eliminar la capacidad de extorsión del aparato sindical a través de las huelgas generales y la ocupación de los espacios públicos. Limitar el derecho de huelga en cualquier actividad. Los días de huelgas no serán pagos. Limitar a un mínimo excepcional la legalidad de las huelgas generales. Los empleados estatales y de servicios esenciales privatizados no tendrán derecho a la huelga”.

Reforma jubilatoria: “Las contribuciones patronales serán eliminadas”. Además plantea “un nuevo régimen de capitalización” como las AFJP, donde “las contribuciones personales tendrán el carácter de aportes compulsivos a cuentas individuales, como en cualquier sistema de capitalización privado”.

Reforma social: Reducir al máximo toda la ayuda social, avanzando en “un proceso de transición con la AUH, los planes sociales y un millón de pensiones graciables”. Incluso en una ley que fije “condiciones más severas para la invalidez”.

Reforma educativa: “Declarar a la Educación como un servicio público esencial, eliminando o limitando severamente el derecho de huelga de los docentes”. Además: “Modificar el Estatuto del Docente para eliminar en especial: a) La imposibilidad del despido; b) La determinación de salarios docentes basados en criterios de antigüedad o parámetros que no responden a criterios de eficiencia; c) Las concesiones en materia de enfermedad, ausentismo, licencias y vacaciones pagas; d) las limitaciones para contratar como maestro o profesor”. También una fuerte privatización educativa y eliminar “la gratuidad general de la educación universitaria”.

Ante tanta derecha, más izquierda

Frente a tantos anuncios por derecha, las distintas alas de la CGT y las CTA dicen que eso no podrá implementarse. “Si lo hicieran, esto explota. Ni los milicos ni Alfonsín pudieron”, bravuconean los distintos caciques gremiales. Pero son los mismos que después dejan pasar todo, como hicieron en el menemismo o los ataques que descargó Cambiemos.
En el terreno político, el PJ tampoco critica mucho a Milei o Espert porque esperan que le resten votos a Juntos. Pero estos gobiernos “progresistas” incumplen las promesas y aplican el programa de la derecha. Para enfrentarlos, nada mejor que fortalecer a la izquierda, en las luchas, los gremios, barrios, lugares de estudio, pero también con el voto.

La alternativa entonces es postular con fuerza al Frente de Izquierda Unidad y al MST. Porque en un mundo cada vez más polarizado, no hay solución sin socialismo. Te convocamos entonces a movilizar por las medidas de fondo y avanzar en la organización con la izquierda. Para enfrentar a tanta derecha, sumate al MST y al FIT Unidad.

1. https://avanzalibertad.com/plataforma-electoral/

]]>
Le fracasó el lanzamiento presidencial. Milei: acto fallido, peligro a combatir https://mst.org.ar/2022/06/16/le-fracaso-el-lanzamiento-presidencial-milei-acto-fallido-peligro-a-combatir/ Thu, 16 Jun 2022 13:59:13 +0000 https://mst.org.ar/?p=31186 Y se lanzó a presidente, nomás… Esperaban llenar el estadio del club El Porvenir, en Gerli, pero fue una patinada total: poco más de 1.500 personas, en un predio donde entran diez veces más. Fue un verdadero acto fallido, que desató inmediatos y duros cruces entre los liberfachos. Fiasco aparte, estos dinosaurios son un peligro a seguir combatiendo en todos los terrenos.

Escribe: Pablo Vasco

Se supone que una fuerza política emergente, que se postula para conducir los destinos de nuestro país, prepara su acto de lanzamiento presidencial con cierto nivel de seriedad. En esta ocasión no fue así. Primero, ante un público que llegó mayormente en micros como los que tanto critican, desafinó mal El Dipy: “El que no hace palmas es un gato, el que no hace palmas es un comunista”…

Ya de noche, vino el derrape político del candidato. Desde un atril con el logo del león y en su habitual tono mesiánico, Javier Milei soltó: “Me metí en el pantano inmundo de la política para que Argentina vuelva a ser potencia. La fórmula es capitalismo y trabajo duro”. Y luego en su discurso, que duró apenas 20 minutos dada la escasa convocatoria, alardeó: “Somos nosotros los que venimos a cambiar la historia”…

Más burda que en otros armados políticos, la interna por el rotundo fracaso saltó al toque y fue feroz. El puntero neoliberal Carlos Maslatón acusó a Karina, la hermana y mano derecha de Milei, de “dictadora barata e ignorante”, y a Carlos Kikuchi, armador del espacio y ex vocero de Domingo Cavallo, de “traidor e infiltrado” y de llevar el proyecto mileísta a la “catástrofe irreversible”.

Desde Brasil, en donde se reunió con otros ultraderechistas notorios como el hijo de Bolsonaro y el ex candidato chileno Kast, Milei ratificó a su hermana en la conducción del espacio. Faltando todavía un año y medio para las elecciones presidenciales, la interna liberfacha ya está que arde y promete nuevos incidentes.

Dolarización y estafa piramidal

No obstante el papelón del acto, sería equivocado minimizar a Milei, Espert y sus liberfachos. No solamente porque su líder tiene unos 600.000 seguidores en sus redes y una colosal manija mediática de grandes medios que buscan algún presidenciable por derecha, sino porque persisten las causas políticas de fondo de su aparición.
Es que en el actual contexto de la crisis capitalista y la polarización social, acá y en muchos países la creciente bronca popular hacia los sectores políticos que ya gobernaron o gobiernan -como Juntos y Todos- deja espacio para que crezcan fenómenos de ultraderecha. Es más: a toda la clase burguesa le viene bien un elemento así, sin filtro, porque tracciona toda la agenda económica y política del país más a la derecha, hacia más ajuste, más entrega y más represión.

Pero vamos a las polémicas. Resulta que este supuesto “capo” de la economía aconseja dolarizar. Pero esa salida, que a los ojos de alguna gente aparece como un posible freno a la inflación, es un verso. La emisión monetaria no es lo principal, sino que la clave es el carácter capitalista dependiente de la economía argentina, de baja productividad y sometida a los planes del FMI y las multinacionales. Hiperendeudada, cada vez más concentrada y exportadora de materias primas con poco valor agregado (agroganadería e hidrocarburos), acá pagamos los bienes industriales al precio que se le canta al imperialismo. Si encima se cerrara el Banco Central, como pregona Milei, ya no habría ni la menor decisión soberana sobre nuestra moneda, el tipo de cambio y el manejo de las divisas. Para muestra, basta y sobra con mirar a Ecuador: allí la dolarización agravó la miseria, la desigualdad social, terminó de reventar su débil economía y hoy hay bloqueos campesinos en 16 de las 24 provincias ecuatorianas.

Pero lo que últimamente hizo dar vuelta la suba de Milei en las encuestas, entre otros motivos, es que ese sabelotodo aconsejó invertir ¡en cuevas financieras truchas! Así pasó con la plataforma CoinX World de criptomonedas, alabada por él, que prometía un rendimiento anual del 35 al 40% en dólares, inédito en todo el mundo y sus alrededores…
Pues bien: la empresa CoinX terminó intimada por la Comisión Nacional de Valores por carecer de autorización legal, cerró sus puertas y dejó en la lona a todos los incautos que confiaron en el consejo de Milei. Como bien lo señaló Cele Fierro, “Si ahora como diputado recomienda estafadores, imaginate de presidente. Así funciona el ‘libre mercado’ que promueven estos liberfachos: la ley de la selva capitalista, siempre en perjuicio de los trabajadores y sectores medios”.

Contra las y los trabajadores, siempre

Si no tenés trabajo, ya sabés que Milei propone anular todos los planes de ayuda social y encima reprimir las protestas: o sea, quiere hambre y palos. Pero en algunos lugares de trabajo hay quienes, hartos y hartas de Macri y también del tándem Alberto-Cristina, empiezan a mirar con alguna simpatía a Milei. Pero no hay que dejarse engañar. La plataforma electoral de Avanza Libertad, el partido de Milei, es sumamente clara y directa en sus planteos contra la clase trabajadora(1):

Flexibilización laboral: “flexibilizar los plazos y modos de contratación; reconocer el carácter multifuncional, multiprofesional y polivalente de las tareas; permitir una movilidad funcional y de localización; incorporar el trabajo a distancia y desde el hogar; permitir esquemas de remuneración flexible basados en productividad”.

Aliento a los despidos: “eliminar el régimen de indemnizaciones sin justa causa y reemplazarlo por un seguro de desempleo”, que “eliminará el costo de despidos que se hacen imprescindibles; reducir el empleo estatal en 1.5 millones de personas es posible y deseable”.

Privatización jubilatoria: “eliminar las contribuciones patronales… las contribuciones personales para la jubilación tendrán el carácter de aportes compulsivos a cuentas individuales, como en cualquier sistema de capitalización privado”.

Paritarias y convenios a la baja: “las negociaciones salariales y de condiciones laborales se harán a nivel de empresa. Los convenios colectivos de nivel inferior prevalecerán por sobre los de otro nivel superior sin necesidad de homologación previa”.

Anular el derecho de huelga: “eliminar la capacidad de extorsión del aparato sindical a través de las huelgas generales y la ocupación de los espacios públicos. Limitar el derecho de huelga en cualquier actividad. En cualquier caso, los días de huelgas no serán pagos. Limitar a un mínimo excepcional la legalidad de las huelgas generales. Los empleados estatales y de servicios esenciales privatizados no tendrán derecho a la huelga”.

Más claro, echale agua. Todas estas citas son textuales y las podés corroborar en el link que figura al final de esta nota. Si después de reflexionar sobre estas propuestas antiobreras todavía te queda alguna ilusión en Milei, no nos hacemos cargo. En su boca, “trabajo duro” es literalmente explotación recargada.

Este personaje de estilo outsider se muestra como “nuevo” y “distinto”, pero no es ninguna de las dos cosas. Milei elogia a Carlos Saúl Menem como “el mejor presidente” y a Domingo Felipe Cavallo como “el mejor ministro de Economía”. Pero esas ideas son más viejas que la injusticia, ya se aplicaron años atrás y llevaron al total fracaso al país, al pueblo trabajador y a los sectores medios.
Los ídolos de Milei nos trajeron las privatizaciones de servicios que continúan hasta hoy, miles y miles de despidos, inflación, mayor desigualdad social, entrega a las corporaciones y las famosas relaciones carnales con el imperialismo. Milei es la vuelta al neoliberalismo capitalista, enemigo frontal de la clase trabajadora ocupada y desocupada y de todos los derechos sociales.

Con la casta empresaria… y la casta política

Para aprovechar la bronca generalizada contra los políticos, Milei despotrica contra “la casta”. De esa manera busca camuflar que él y sus socios, en realidad, trabajan todos los días para la peor de las castas: la clase capitalista dominante, que le riega la plantita y le da aire por si los demás presidenciables amigos se desprestigian demasiado. Es lo que sucedió en Estados Unidos con Trump y en Brasil con Bolsonaro… y así les fue.

Pero este “anticasta” de ocasión, que sortea su dieta en forma demagógica pero bien que utiliza los pasajes del Congreso, está dele negociar con la misma vieja casta política a la que tanto critica. Por empezar, sus armados en las provincias los hace con el pro-genocida Ricardo Bussi en Tucumán, con el Partido Demócrata a nivel nacional y con punteros y aparatos similares en otras provincias. En algunos casos, se alía con sectores desplazados del PJ. Es decir, sin ninguna vergüenza pacta con la vieja casta de politiqueros reaccionarios que tienen prontuarios de décadas.

Sin embargo, la frutilla del postre son las reuniones de Milei con Mauricio Macri, la última hace muy pocos días, precedida por algunos guiños de Patricia Bullrich al liberfacho. Desde luego, estas negociaciones ponen muy nerviosos a Rodríguez Larreta y Vidal, pero sobre todo a la UCR y la Coalición Cívica, hasta ahora aliados con el PRO en Juntos.
Es evidente que el liberfacho y el ex presidente tratan de tejer algún pacto electoral, quizás mediante la realización de una interna, de cara a los comicios de 2023. ¿Pero en qué quedamos, Milei? ¿No eras anticasta y distinto a todos? ¿O acaso alguien en este país cree que Macri no es parte de la casta política y empresarial que ya nos gobernó y fracasó estrepitosamente? Retomando sus propias palabras, Milei es parte activa del mismo “pantano inmundo de la política” burguesa.

“Libertad” al tráfico de órganos

Otra perlita que le restó puntos a Milei fueron sus brutales declaraciones en favor del libre mercado de órganos, nada menos. Nuestro compañero Guillermo Pacagnini, dirigente de la CICOP y del MST, lo refutó con toda claridad: “Atenta contra la salud pública. Promover la compraventa de órganos considerándolos bienes de mercado es un atentado contra los derechos humanos y la salud pública. Y la justificación de tamaña aberración basada en las necesidades sociales, vender por hambre, configura un nuevo desprecio al pueblo trabajador y los más necesitados.

“Luego de muchos reclamos hubo avances en la legislación para facilitar la donación de órganos, pero todavía falta. Contrariamente a lo que opina Milei, lejos de ser una mercancía los órganos deben ser considerados un bien social, de utilidad pública para salvar vidas, no para hacer negocios. Mal que le pese a ese personaje, se trata de un acto de solidaridad, pero también una expresión del derecho a la salud. El INCUCAI, como organismo estatal, se debe mantener como el único ente a cargo del manejo de órganos, público, gratuito y basado en criterios científicos y sanitarios internacionales”.
Como parte de su concepción privatista, Milei propuso cerrar el Ministerio de Educación de la Nación. También prometió cerrar el Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad, diciendo groseramente “no voy a pedir perdón por tener pene”. Y días atrás arremetió contra la salud pública incluido un tema socialmente muy sensible, como lo es la donación y trasplante de órganos humanos. A su vez, alentar la compra y venta de los mismos significa habilitar la barbarie del tráfico mafioso. ¿A cuánto un corazón joven, Milei?

Adonde vayan los iremos a buscar

Por más que ahora se desinfle un poco su globo que venía subiendo en las encuestas, Javier Milei, José Luis Espert, Ramiro Marra y todos estos liberfachos son un peligro latente. El desgaste de las variantes políticas de este sistema capitalista en decadencia y la manija mediática les permiten postularse. Además, sus discursos de odio les dan luz verde a las acciones y crímenes de odio. Y como lo estamos viendo, sectores del macrismo apuntan a transar con ellos para no perder votos y, por su parte, el peronismo gobernante tampoco los critica mucho porque especula con que le sacan votos a Juntos por el Cambio.
Es tarea entonces de los socialistas revolucionarios, y en realidad de toda persona que se considere realmente democrática, combatir sin tregua alguna a estos pichones de fascismo. A todo lo dicho más arriba le sumamos que niegan el cambio climático y defienden el extractivismo contaminante, defienden a los genocidas de la dictadura militar y el gatillo fácil policial, atacan los derechos de género y hasta pretenden que los pueblos originarios devuelvan sus tierras ancestrales al Ejército que se las arrebató. Son retrógrados de cabo a rabo.

Si compartís estas reflexiones, te invitamos a que te organices junto con nosotros, nosotras y nosotres para sumar fuerzas desde la izquierda y pararles la mano. ¡Liberfachos, no pasarán!

1. https://avanzalibertad.com/plataforma-electoral/

]]>
Actualidad ¿Liber…qué? Milei S.A. https://mst.org.ar/2022/06/02/actualidad-liber-que-milei-s-a/ Thu, 02 Jun 2022 13:57:25 +0000 https://mst.org.ar/?p=31140 Desde hace días se difunden encuestas pre-electorales favorables a Milei. Inflado por los grandes medios y con un perfil outsider, el defensor del libremercado instala agenda y amaga con llegar a gobernar.

Escribe: Ana Paredes Landman, Concejal electa La Matanza Banca rotativa FIT Unidad

Sociedad Anónima, porque el crecimiento de Milei (un 20% en encuestas recientes) no es ni un fenómeno natural ni producto de su intelectualidad: tiene socios y tiene contexto.
Los socios son los que desde hace tiempo le otorgan horas de aire en las grandes empresas de comunicación. También actúa como trampolín el desencanto con el gobierno del Frente de Todos, que cede a la agenda de la derecha y retrocede ante los tractores de los más ricos de este país permitiendo que se empoderen y gerenciando la crisis. La experiencia hecha con quien se postuló como el remedio y fue más enfermedad, Macri y su espacio político (que hoy tambalea al calor de los cálculos electorales de varios que evalúan pedir el pase a los “anticasta”), es otra de las explicaciones.

Y tiene contexto, porque a nivel internacional la crisis motoriza una polarización que es social y genera estallidos populares en algunos países, pero también es política. Hay un hartazgo con los políticos de carrera y los partidos tradicionales, y hay una búsqueda en los extremos. Las recientes elecciones en Colombia son otra muestra de ese fenómeno, pero también están Perú, Chile y otros, en donde se ven outsiders de ultraderecha y de izquierda (en un sentido amplio). Pero nadie hace elecciones del 50%: salen a gobernar condicionados por el bajo nivel de legitimidad en las segundas vueltas, que son clima de época.

Neoliberalismo recargado

Los simpsonianos recordarán al Sr. Burns disfrazado de Jimbo para obtener la concesión de un pozo petrolero en la escuela de Springfield. Bueno, cuando Milei habla de anticasta, de la renovación y quiere hacer pasar sus ideas por nunca vistas ni padecidas, se ve un poco así.

Pero a pesar del perfil que se esmera en construir, Milei es un defensor de la peor de las castas: la de las corporaciones, los bancos, los monopolios y el FMI. La que gana millones explotando, precarizando, fugando capitales, haciendo extractivismo. Es decir, la casta que domina y se beneficia en este sistema capitalista.

En este marco, su orientación es la misma que aplicaron Cavallo y Menem y ya sabemos dónde termina(mos) la clase obrera y el pueblo en esa historia neoliberal, acá y en el mundo: en más hambre y más desigualdad.

Además, en las provincias estos “anticasta” se construyen en base a la vieja casta del PJ o la derecha, usan los pasajes del Congreso de la casta y reciben los sueldos de la casta. Eso sí: se oponen a nuestra propuesta de que los diputados de la casta ganen como una trabajadora de la educación, o viceversa.

El “derecho” a morir de hambre

Muchas de sus ideas ya las conocemos: a favor del libre mercado y los servicios privatizados, contra la regulación del Estado, a favor de recortar gasto público, contra la educación y salud públicas, contra la ayuda social y los derechos laborales, niega el cambio climático, defiende el extractivismo, quiere disolver el Ministerio de Género, contra el derecho al aborto y el cupo laboral travesti-trans, negador del genocidio, defensor de represores, a favor del gatillo fácil policial, el servicio militar y contra los piqueteros y reclamos sociales. Su agenda económica es muy parecida a la del FMI. ¿Casualidad? No lo creo.

Hace unos días, Fontevecchia, periodista y CEO de Perfil, impulsó un largo debate entre Milei y Grabois. Veamos algunas ideas que allí arrojó el liberfacho:
Una de sus “tesis estrella” es que el libre mercado es un mecanismo democrático regulado por los consumidores, que eligen qué consumir, y tienen el poder y la libertad de validar o hacer quebrar a los empresarios.

Nosotres le contestamos que la clase que domina el proceso de producción en una sociedad tiene también la capacidad de imponer sus ideas y el capitalismo está basado en la sobreproducción y el hiperconsumo. Es decir, el consumo no es libre en este sistema. Quienes dominan, lo orientan conscientemente hacia donde convenga: según la ganancia de los amigos de Milei, en este caso.

Otro de sus latiguillos es contra la intervención estatal y la planificación de la producción. Lo hace citando experiencias desastrosas reales, que utiliza para demonizar a la izquierda y argumenta que el Estado no sirve para planificar porque administra plata ajena, entonces no tiene conciencia del sufrimiento que supone perderla.

Nosotros le contestamos que el Estado no es un “ente neutral”, más o menos capaz técnicamente de administrar. El Estado tiene clase social: la de Milei. Y la anarquía de la producción en la que vivimos es el mecanismo que nos lleva a tener niveles de pobreza y hambre difíciles de explicar racionalmente. Es que las reglas de este juego de “libre” mercado no están orientadas según las necesidades sociales ni discutidas desde abajo, como defendemos los socialistas, sino orientadas por la ganancia capitalista, como defiende Milei.

Por supuesto, volvió a hablar contra el aborto, a negar la crisis ambiental, despotricó contra la construcción pública de viviendas, contra la existencia del salario mínimo, vital y móvil. Parece que aún no se entera que cada vez es mayor en nuestro país y a nivel mundial el fenómeno de trabajadores pobres. Por último, lo más categórico y que pinta de cuerpo entero su concepción sobre la libertad: dijo que todas las personas tienen opción de trabajar, así sea 10, 14, 18 horas o morirse de hambre; que hay “derecho a elegir”…
“Nunca pasó hambre”, dirían en cualquier barrio popular de Ushuaia a La Quiaca.

Adonde vayan los iremos a buscar

En este artículo puntualizamos en el caso de Milei, como cara visible de un movimiento que en Argentina incluye a Espert pero que, como dijimos, tiene su correlato en otras figuras y movimientos a nivel mundial producto de la polarización. Su agenda es contra todos los derechos de las mayorías, y a la clase burguesa le sirve que los liberales instalen temas para abrirle camino a reformas laborales, previsionales, educativas, etc.
Si bien hoy no representan una fuerza con una capacidad de movilización importante, no podemos descartar ese escenario. Y por la incertidumbre reinante, el lugar privilegiado que les ofrecen los medios, el gobierno y la famosa casta, estos liberfachos pueden terminar gobernando. Por eso nuestra tarea como activistas es dar una fuerte batalla política y enfrentarlos en todos los terrenos, también en las calles si es preciso. Eso no lo harán el Frente de Todos ni el PRO, que además son los responsables políticos de que crezcan Milei y Espert.

Tomá partido

Hay quienes, desde la vereda opuesta a Milei, simplemente se lamentan frente a su crecimiento o le echan la culpa a “la gente”, cayendo en una resignación paralizante. Nosotros en cambio elegimos luchar, porque la pelea está abierta y estamos convencidos de que vale la pena darla activamente para frenarlos, para enfrentar al capitalismo y avanzar hacia la sociedad socialista que queremos.

La única fuerza que lo puede enfrentar a los liberfachos es la izquierda. Pero para eso necesitamos fortalecerla. Parte de eso es lograr que el Frente de Izquierda, referencia de miles en todo el país, pueda ser convocante de muchos más sectores e intervenir de manera unificada en las luchas, debates y sucesos nacionales, como desde el MST venimos reclamando.

Días atrás denunciamos en el INADI a Ramiro Marra, el diputado porteño de Milei, por su ataque a los desocupados. Pero la pelea sigue y para darla a fondo necesitamos ser muchos y muchas. Por eso nos organizamos en cada barrio, facultad, colegio y lugar de trabajo. Y si a vos también estos tipos te indignan y no querés que te la cuenten, te invitamos a tomar la pelea en tus manos y a organizarnos colectivamente.

]]>
Nunca contra la «casta» capitalista ¿Milei puede llegar a ser presidente? https://mst.org.ar/2022/05/04/nunca-contra-la-casta-capitalista-milei-puede-llegar-a-ser-presidente/ Wed, 04 May 2022 13:55:07 +0000 https://mst.org.ar/?p=31057 Con una fuerte manija mediática, este personaje recorre el país y crece en las encuestas. Con toda razón, su ascenso preocupa a importantes sectores del activismo y del pueblo trabajador. ¿Pero cuáles son las causas por las que ocurre esto? Y en consecuencia, ¿cómo y con qué herramientas frenar a este derechista fascistoide?

Escribe: Pablo Vasco

La respuesta que surge a la pregunta que titula esta nota es clara: sí, Javier Milei puede llegar a ser el presidente de la Argentina. Nadie puede descartar esa posibilidad en 2023 o a futuro. Si ya gobernó Donald Trump en los Estados Unidos, si todavía gobierna Jair Bolsonaro en Brasil y si el reciente ballotage francés fue entre el derechista Emmanuel Macron y la ultraderechista Marine Le Pen, ¿por qué no podría llegar al gobierno de nuestro país este personaje político no tradicional?

Desde luego, ni las encuestadoras o consultoras de opinión ni los grandes medios de comunicación son independientes: todos ellos son empresas y por lo tanto defensores de su propia clase social, los capitalistas. Más allá de recordar esta obviedad, que explica su interés en que el descontento con los políticos tradicionales no gire hacia la izquierda y por eso le dan espacio y horas de notas a Milei, expresan en parte la realidad.

Según los números, Milei está entre los o las presidenciables. Pero claro, los que dicen estar «Juntos por el Cambio» ya no están tan juntos. Más bien están divididos entre sí sobre qué hacer frente a Milei, si competir o buscar asimilarlo o aliarse con él. Es más: Milei acaba de pasar a la ofensiva proponiendo una interna con Macri para integrar una fórmula presidencial. A su vez, los que dicen ser el «Frente de Todos» tampoco son ahora tan todos. No ya por qué hacer ante Milei, sino por cómo aplicar el plan capitalista-imperialista del FMI: si en forma directa, como está gobernando Alberto, con un gran costo político entre la gente que confió en él contra Macri, o con algún control estatal, como plantean ahora Cristina y su sector para despegarse del alicaído Alberto.

En este contexto, de descontento y bronca creciente hacia el gobierno nacional por la malaria económica y hacia el macrismo porque ya gobernó, sumado a un atraso estructural en los niveles de conciencia del movimiento de masas, que aún no rompe en forma masiva con la mala opción del supuesto «mal menor», es lógico que Milei coseche expectativas al criticar a la «casta política».

Toda la «casta», incluso Milei, defiende el capitalismo

Que Macri, el PRO y la UCR, así como Alberto, su ministro Guzmán y el gobierno nacional, con todo el PJ y todo el kirchnerismo con Cristina, Máximo y Larroque bancan el sistema capitalista no es ninguna novedad. Como casta política privilegiada que son se alternan circunstancialmente en el poder, pero siempre para gobernar en favor de los intereses de la clase explotadora dominante: la burguesía y el imperialismo. Es decir, gobiernan a favor del pago de la deuda externa al FMI, del sometimiento de la economía nacional a las corporaciones y del extractivismo que nos saquea y contamina. A favor de los bajos salarios, la precarización laboral y la explotación de la clase trabajadora. Y a favor de todo el plan de ajuste, desempleo, hambre e inflación que también golpea a millones de personas de los sectores medios y populares.

Como pasó con Trump, Bolsonaro y en otros países, como las promesas incumplidas y medidas de ajuste del falso progresismo y otros armados políticos generan decepción y ruptura, se han alternado llamando al «voto útil», apelando al malmenorismo, ese vacío es ocupado por alguna referencia que aparezca más a mano, vista como voto castigo. Es el caso actual de Milei, promocionado como alternativa por el aparato del sistema. Pero detrás de todo su palabrerío oportunista contra la casta política, este recién llegado a esa misma casta que critica se propone reemplazarlos… para seguir defendiendo, desde la ubicación institucional que logre alcanzar, exactamente esos mismos intereses de clase que sus competidores políticos coyunturales: los intereses de la clase capitalista, el empresariado, las corporaciones multinacionales, el FMI y todo el imperialismo.

¿Qué libertad defienden estos «libertarios»?

Pensar que hace unas décadas se les decía libertarios a los anarquistas, enemigos totales del sistema capitalista. Estos nuevos liberfachos se han apropiado de aquel nombre, que suena transgresor y defensor de libertades, para tergiversarlo por completo…
No es la finalidad de este artículo analizar la propuesta de Milei de dolarizar la economía argentina (ver notas en pág. 6 y 7), sino los ejes de su programa económico, tomado de la propia plataforma electoral de La Libertad Avanza1: «No es posible resolver la pobreza aumentando el gasto público distributivo pues en el camino destruimos la capacidad de ahorrar, invertir y crecer. No es posible resolver la marginalidad social sin antes cambiar un régimen laboral que explica por qué las empresas no tienen incentivo para emplear en blanco. No es posible crecer sin abrimos al comercio; pues será la única manera de emplear productivamente a la marginalidad social, al sobreempleo en el Estado, a los planeros del asistencialismo y a los desempleados. No será posible bajar la inflación sostenidamente si no eliminamos los déficits que terminan tarde o temprano en devaluación y expansión monetaria». Es decir, achicar el gasto público mediante más ajuste, imponer una reforma laboral que quite derechos y abrir el país al capital imperialista.

Los títulos de sus capítulos confirman el rumbo de capitalismo neoliberal sin filtro: Apertura al comercio exterior, Reforma laboral (flexibilizar, recortar el derecho de huelga, eliminar la indemnización por despido), Reforma de la administración del Estado (despidos2), Reforma del sistema previsional (privatizar todo), La Política Asistencialista (eliminar los programas de ayuda social), La Reforma Educativa (privatismo y terminar con el estatuto docente3) y La Reforma de la Salud (ídem).

Un párrafo aparte merecen sus propuestas detalladas en el capítulo La Reforma Tributaria. Allí plantean basar la recaudación en el IVA y otros impuestos al consumo (los más regresivos, que paga todo pobre en el súper), y eliminar el impuesto a la riqueza y las retenciones a las exportaciones. Sí, tal cual, Milei propone que el Impuesto al Patrimonio (o Bienes Personales) se considere apenas un anticipo del Impuesto a las Ganancias y «reducir hasta su eliminación o hasta un nivel cercano a cero los impuestos al comercio exterior». Y por supuesto Milei no habla de ningún impuesto a la renta financiera, en un país donde la rentabilidad de los banqueros «está entre las más altas del mundo: 5,9% en Europa, 24% en América Latina y 44% en la Argentina»4. La fórmula fiscal de Milei y su Libertad Avanza es muy simple: cobrarnos más impuestos al pueblo trabajador, que vamos de mal en peor, y menos impuestos a los ricos, que eluden, evaden y no pagan casi nada.
De los servicios públicos tampoco habla, o sea que quiere mantener las privatizaciones y los con siguientes tarifazos. Y en el Congreso, su voto en contra del acuerdo con el FMI fue por las razones opuestas a nuestro rechazo: Milei propone un ajuste antiobrero y antipopular aún más duro que el del gobierno para cumplir mejor con los pagos de la fraudulenta deuda externa que nos legó Macri. En suma, un alumno aplicado del imperio yanqui.

Por supuesto, en su plataforma Milei nada dice sobre derechos humanos, democráticos, de género y ambientales, temas todos en los cuales él y su espacio sostienen posiciones retrógradas. Para muestra basta un botón: su diputada nacional Victoria Villarruel es defensora de genocidas y, en su reciente visita a Tucumán, Milei confirmó que busca aliarse con Bussi, otro hijo y defensor de los represores. Dijo que estaría «encantado» de sumar a la dinosauria antiderechos Viviana Canosa. Y su diputado porteño Ramiro Marra promueve el reaccionario «Movimiento Antipiquetero Argentino», por lo que hemos presentado días atrás una denuncia al INADI (ver nota a la izquierda).

Es por esta pertenencia a la clase capitalista que Milei, al igual que Macri, Larreta y el mnistro Guzmán, fue días atrás a exponer sus propuestas económicas al Foro Llao Llao, un exclusivo encuentro en Bariloche del «círculo rojo» empresarial. Ese foro lo organizan Eduardo Elsztain, capo de la megaconstructora IRSA, y la Fundación Endeavor, que nuclea a varios de los dueños de empresas de más de mil millones de dólares. «‘Javier caza en el zoo acá’, resumió entre risas un empresario. ‘Habla y todos sonreímos: reducción de impuestos y de gastos, consolidación de los mercados. Esa fue su agenda’, destacó»5.
En conclusión, la única «libertad» que «avanzan» Milei y su partido es la libertad del mercado capitalista para explotar y saquear, esa que les niega la libertad a las mayorías. Estas recetas económicas y políticas que Milei contrabandea como «nuevas» son más viejas que la injusticia y ya fracasaron, acá y en el mundo entero: sólo trajeron más miseria y más entrega. Lo confirman sus permanentes elogios a personajes que quizás la juventud no conozca tanto: Carlos Menem y Domingo Cavallo, que hundieron al pueblo y al país. Si sos joven, preguntales a tus mayores cómo nos fue con semejantes personajes…

Contra la derecha, la izquierda

Ante el avance político-electoral de Milei, desde el Frente de Todos y otros espacios afines a la centroizquierda vuelven con la cantinela de que «hay que unirse para enfrentar a la derecha». Unirnos para enfrentarlos en las calles, si es necesario, por supuesto. Pero unirnos para gobernar con representantes del capitalismo, jamás. Los intereses de clase entre la clase trabajadora y la burguesía son irreconciliables. Y a las pruebas nos remitimos. Para enfrentar realmente a la derecha, cuando se es gobierno no hay que aplicar las mismas medidas calcadas de la derecha o similares, sino ir en el sentido exactamente opuesto: a la izquierda, en favor de la clase trabajadora y el pueblo, contra el FMI y las corporaciones. Nada de esto hace Alberto ni propone Cristina.

Por el contrario, entonces, quienes le abren la puerta cada vez más a la derecha, ya no sólo a Macri sino también a este caduco neoliberalismo recargado de Milei que aparece como «nuevo», son precisamente quienes siempre les terminan cediendo y gobiernan para el capitalismo y el imperialismo. Contra la derecha y este engendro de ultraderecha que son Milei y sus falsos «libertarios», la única alternativa coherente es la movilización obrera y popular, las propuestas por cambios de fondo y la organización política de la izquierda. Por todas estas razones, si querés enfrentar a Milei, Espert y sus liberfachos, te invitamos a sumarte activamente al MST y al Frente de Izquierda Unidad.

 

1 https://avanzalibertad.com/plataforma-electoral/
2 «No se puede dejar en la calle abruptamente a 1.5 millones de empleados públicos innecesarios»…
3 En igual sentido, propuso eliminar el Ministerio de Educación de la Nación.
4 Informe de la agencia oficial de noticias Télam, 9/3/22.
5 https://www.diarioneuquino.com.ar/2022/04/29/foro-llao-llao-macri-milei-ylarreta-expusieron-ante-empresarios-en-la-primera-jornada-hoy-cierra-martin-guzman/
6 https://www.movimientoantipiquetero.com.ar/
7 Gargarella, Roberto; El derecho a la protesta, el primer derecho. Buenos Aires: Ed. Ad Hoc, 2005, pág.41.

]]>
Ante Milei, el Frente de Todos no va: la alternativa es la izquierda https://mst.org.ar/2022/04/20/ante-milei-el-frente-de-todos-no-va-la-alternativa-es-la-izquierda/ Wed, 20 Apr 2022 21:09:02 +0000 https://mst.org.ar/?p=31020 El liberal avanza en las encuestas y hasta The Washington Post dice que “podría ser el próximo presidente”. Más allá de su relato, el Frente de Todos no va como la opción para frenar a esta derecha reaccionaria, en un mundo polarizado. Solo el Frente de Izquierda Unidad es la alternativa.

Escribe: Francisco Torres

Por el descalabro económico y social de estos años, el gobierno del PJ y el Frente de Todos defraudó las expectativas de millones, al aplicar un duro ajuste, enriquecer a unos pocos y pagar la estafa de la deuda al FMI. Ante el desastre que resultó el macrismo en el gobierno, emerge una derecha más reaccionaria, encabezada por Milei y, en menor medida, Espert. La que avanza en intención de voto, iniciativa y exposición en los espacios de la corporación mediática que promociona todo lo que hacen.

Las distintas alas del gobierno repiten que serían la única opción para frenar a la derecha, tanto macrista como esta variante libertaria que corre al arco político capitalista a una agenda cada vez más reaccionaria, de entrega y ajuste.

Falta para el 2023, pero el Frente de Todos apela a un conservador sentido común del voto útil y un vaciado concepto de “unir fuerzas” contra la reacción, solo que detrás suyo. Para eso necesitan cuestionar al Frente de Izquierda Unidad, acusándonos de ser supuestamente “funcionales a la derecha”, sin importar las propuestas que realicemos.
El problema es que la agenda fondomonetarista la aplica este gobierno que prometió lo opuesto. Y eso condiciona la vida de millones, chocando contra su retórica reformista. Porque eso solo se podría revertir si se aplica una política opuesta, que priorice realmente y no en el discurso, a la clase trabajadora y los sectores populares.

El gobierno y sus internas, que llegan a cuestionar el axioma doméstico de que solo una coalición que encabece el PJ asegura la gobernabilidad, hunde al país en la mayor inflación en 20 años, sin tener ya a quién culpar. El desencanto crece en quienes lo votaron, con la idea de dejar atrás a la derecha. Porque, al ser los que aplican la política conservadora y pro FMI, solo consiguen que la derecha reaparezca.

Y le dieron lugar en las recientes elecciones para que avance una variante como el economista liberal Milei, al que dejan correr porque les resulta funcional al relato del Frente de Todos. Que así intenta que se siga creyendo que solo sería posible optar por ellos como supuesto “mal menor” ante esa derecha.

Pero la bronca con el ajuste oficial, mientras los ricos se enriquecen, los fugadores se la “llevan en pala” y el FMI cobra, agudiza las contradicciones. Hasta la burocracia de la CGT y las CTA, enfeudada con este gobierno del ajuste, contribuye a que más sectores le den la espalda y aparezca la izquierda como alternativa para hacer realidad esas expectativas de transformación social.

Cristina y su discurso al parlamento europeo-latinoamericano

Es por eso que Cristina siendo la vicepresidenta, el bloque de legisladores de la Cámpora y hasta gobernadores como Kicillof o intendentes K intentan despegarse y culpar a Alberto y su ministro Guzmán del ajuste. Pero veamos, ¿qué política distinta plantea el kirchnerismo…?

Porque son parte clave del gobierno, Cristina eligió a Alberto y tiene un gran poder institucional en el Congreso, las legislaturas, con gobernadores e intendentes, en los gremios y organizaciones sociales, de género y diversidad o en las universidades y barrios.
Para tratar de responder esa pregunta, vemos que el discurso de Cristina a la 14° EuroLat, la asamblea parlamentaria europea-latinoamericana, reunida en el Centro Cultural Kirchner, permite ver los límites de su propuesta. La que no excede ni se plantea romper los marcos del sistema capitalista-imperialista.

Para una fuerza que en su original marcha peronista decía ganar “a la gran masa del pueblo, combatiendo al capital”, lo cierto es que ni Cristina ni Alberto tienen diferencias en esto. Porque lejos de combatir al capital, lo reivindican como el único sistema viable y exitoso. Tampoco difieren sustancialmente con Macri o Milei en decir que el capitalismo es “el” sistema que deba regir al país.

Porque en ese discurso Cristina lo vuelve a reivindicar, al decir que “el capitalismo se ha demostrado como el sistema más eficiente y eficaz para la producción de bienes y servicios”. Y no solo eso, sino que agregó: “Está claro que la producción de bienes y servicios que necesita la humanidad, de las proteínas hasta la tecnología más sofisticada, se desarrolla más eficientemente, con mayor escala en este sistema”.

Por eso, desde el entorno de Milei, dejan correr que CFK le copia su prédica pro capitalista. Solo que el capitalismo es hambre, guerras, destrucción, saqueo, contaminación, endeudamiento y ajuste a los pueblos. Mientras un núcleo de mega millonarios atesora las mayores riquezas de la historia.

¿Leyes del mercado o del Estado? ¿De qué Estado?

A diferencia de Milei que va contra el Estado y lo público, la vicepresidenta dice reivindicarlo. Pese a reconocer que vivimos en un mundo cada vez más desigual, para Cristina “la gran discusión es si este proceso capitalista lo conducen las leyes del mercado o las leyes de los Estados”. Y según dice, esta sería “la clave para abordar seriamente el problema de la desigualdad”.

Aunque haga una reivindicación abstracta del Estado, ya que Cristina nunca dice que el mismo responde a la clase propietaria, la que controla las instituciones del gobierno burgués. Es decir, un Estado capitalista. Y esa cuestión de clase es crucial porque hace ilusoria la pretensión de Cristina de un supuesto Estado benefactor.

Porque en palabras de Moreno1, fundador de nuestra corriente, “el estado es el instrumento de la dominación política de los explotadores sobre los explotados. No es, como nos enseñan en la escuela, neutral, imparcial, protector de toda la sociedad. El estado defiende a la clase o al sector que explota al resto de la sociedad”.

Y esa esencia es la que busca ocultar Cristina, pese a tener que reconocer que “hoy nuestros parlamentos, nuestros ejecutivos, nuestro poder judicial” son “tantas veces cooptados por el mercado y los factores económicos”. Porque responde a un sistema injusto, basado en asegurar la ganancia de unos pocos por la apropiación de la riqueza producida por la mayoría trabajadora.

Con su discurso CFK encubre que el Estado patronal no está al servicio de la clase obrera y el pueblo. Al contrario, sirve a ese “otro poder que está afuera: mercados, monopolios, oligopolios, poder financiero internacional”. El que, en palabras de Cristina, “no figura en nuestras Constituciones”.

Pero que, aunque no lo diga, controla el estado, maneja a sus gobiernos y las demás instituciones de esta democracia para los ricos y el FMI. En resumen, sin enfrentar al sistema capitalista y su Estado, será imposible abordar la desigualdad ni lograr la justicia social y equidad distributiva como Cristina pregona.

El FMI y la falsa épica de los “pagos soberanos”

Hasta cuando habla de la deuda y el FMI se ven los límites del relato cristinista. Porque dice que “nuestro país fue endeudado por el préstamo más grande del que se tenga memoria, ilegal también la forma de otorgarlo por parte del FMI”. Pero no plantea desconocer esa deuda ilegal. Al contrario, propone pagar completa esa estafa. Y lo define como pago soberano al rememorar a Néstor Kirchner cuando pagó de contado la anterior deuda al FMI, sin cuestionarla.

Cristina, Máximo y la Cámpora critican a Alberto que pagó más de 10 mil palos verdes por esa estafa. Aunque no movieron un dedo ni ganaron las calles contra el Fondo para lograr lo opuesto: un default o no pago soberano.
Porque equivale a los U$S 10.000 millones que pagó junto a Néstor en 2006, de una vez y al contado al FMI. O lo que hizo con Kicillof, al pagar el 100% de la deuda al Club de París por otros U$S 9.700 millones en 2014. Por eso Cristina se reconoce “pagadora serial” de la deuda.

Por otra parte, para un movimiento que nació con consignas pintadas a “tiza y carbón”, de tono contrario al imperialismo yanqui como aquel “Braden o Perón”, en referencia al embajador de EEUU, Spruille Braden, en la campaña política de 1946 con la que Perón fue electo presidente; ver a Cristina reunirse con el embajador Marc Stanley, el Braden actual, para pedirle que la ayude a recuperar la plata fugada al exterior y no declarada al fisco para que hagan un aporte especial del 20% de ese dinero, es todo un símbolo. Porque dicen con eso saldar la deuda trucha. Otro cuento más.

En definitiva, más que inquietarse por el crecimiento de Milei o que después de sus gobiernos llegue la derecha macrista por tanto gobernar “complaciendo al capital”, lo que le preocupa al kirchnerismo es que no crezca la izquierda. Así lo expresó cuando le habló a la juventud de la Cámpora en su discurso en la ex ESMA.

Porque sus críticas no exceden los marcos del sistema ni implican un plan alternativo de ruptura y transformación. Se trata de un relato bien construido con el que buscan no seguir perdiendo votos, influencia y militancia ante el avance del Frente de Izquierda Unidad.

Por eso en la ex ESMA llamó al empresariado a que confíen en el PJ, les propuso “una alianza virtuosa entre el capital y el trabajo”, insistió con su versión del “triunfo del capitalismo y la derrota del campo socialista”, al servicio de criticar a la izquierda. Inquieta por las recientes elecciones, señala: “si vemos los votos de las dos coaliciones principales, sumaron un 70%. En 2019 habían reunido casi el 90%”. En un alerta de lo que en verdad le preocupa.

El PJ y la lucha o conciliación de clases

Con su ilusoria apelación al Estado de bienestar, Cristina apunta a la línea de Perón en aquel discurso del 1º de Mayo de 1944, donde afirmó: “Buscamos suprimir la lucha de clases, suplantándola por un acuerdo justo entre obreros y patrones, al amparo de la justicia que emana del Estado”.

Al fomentar esa ideología reaccionaria del PJ sobre la conciliación de clases, entre los capitalistas y trabajadores con intereses antagónicos, Cristina solo vuelve con la trillada idea de un Estado supuestamente árbitro entre las clases en disputa. Cuando sus intereses son irreconciliables porque lo que es bueno para el patrón, suele ser malo para el obrero y viceversa.

Todo beneficio o conquista obrera, como un mayor salario, mejores condiciones de trabajo o estabilidad, perjudican al capitalista que siente caer su tasa de ganancia. Y ese Estado corre en auxilio de la patronal a partir de otra falsa conciencia: la teoría del derrame. Donde sería bueno dejar al empresario que gane plata.

Quienes insisten en defender los postulados K, hacen gala de un posibilismo conservador. Porque insisten en que no es posible salir del marco capitalista ni romper con el FMI. Y que el lucro resulta necesario porque la búsqueda de ganancia sería lo que mueve la economía. En eso se parecen a los libertarios al no cuestionar los pilares capitalistas ni a sus bancos, corporaciones, ni a las privatizadas, tampoco a la megaminería o el fraking como supuestos puntales del desarrollo.

Pero esa receta ya se aplicó durante los gobiernos de los Kirchner. Cuando hicieron concesiones sociales parciales al contar con los ingresos de la soja y el viento de cola que favoreció a economías emergentes como la Argentina. Aunque lejos de lo que significaron las conquistas obreras arrancadas en 1945.

Sin socialismo no hay solución

Al igual que en esa década desaprovechada, nuestro país sigue asumiendo el rol asignado por el imperialismo en la división internacional del trabajo. El de una semicolonia, con su economía primarizada, extractivista y de servicios, asentada en la producción de materias primas con poco valor agregado. Destinada al saqueo, la fuga de capitales y el pago de una fraudulenta deuda eterna.

Para romper ese ciclo de decadencia y salir de la catástrofe social actual, ni Cristina ni Alberto ni el Frente de Todos sirven para frenar a la derecha y el avance de los libertarios como Milei. Quien afirma que “la justicia social es injusta porque básicamente implica robarle el fruto del trabajo a una persona y dárselo discrecionalmente a otra”. Es decir, se niega a ajustar a los ricos para atender las carencias de los más empobrecidos. Y rechaza hasta la tibia propuesta oficial de capturar algo de la ganancia imprevista del agronegocio, gracias a la brutal guerra en Ucrania.

Ni CFK ni Alberto sirven para enfrentar a un Milei que critica “la igualdad de oportunidades”, diciendo que “deriva de un acto fatalmente arrogante y violento”. Que pide cerrar el Banco Central y hasta el ministerio Educación, que exige a gritos la reforma laboral y jubilatoria, además de la dolarización. Un decálogo del libre mercado en el que Milei reivindica a antiobreros como Ronald Reagan, Margaret Thatcher o Bolsonaro y elogia a Menem y Cavallo.

En ese sentido y retomando lo del triunfo capitalista que dice ver Cristina, ¿será el de un país donde 5 de cada 10 pibes es pobre? ¿Dónde el 60% de sus trabajadores gana 50 mil pesos? Mientras la riqueza de Paolo Rocca creció U$S 200 millones, lo mismo que la de Roemmers y la de Perez Companc subió U$S 400 millones, al igual que otros mega ricos “nacionales”. Por lo que, en lugar del aporte solidario y por única vez de Máximo y Alberto, lo que se necesita es tocar en serio los intereses de este puñado de ricachones para atender las carencias de millones.

Porque mientras la inflación no para y la plata no alcanza, el kirchnerismo y a Guzmán se “pelean”, pero sin ajustar a los formadores de precios ni mejorar los ingresos de los trabajadores y sectores. Por eso la alternativa a esta derecha pasa por postular con más fuerza al Frente de Izquierda Unidad y al MST.

Porque proponemos ampliar esa unidad de la izquierda con luchadores que honestamente se reivindican peronistas. Ya que hoy, las tres banderas de la independencia económica, soberanía política y la justicia social que el PJ arrió hace mucho, solo las expresamos en el programa emancipador y de clase del FIT Unidad.

La crisis sistémica capitalista, exacerbada con la pandemia y la guerra, no deja espacio para las medias tintas. En un mundo y un país que se polariza, no hay solución sin socialismo. Sin romper con el Fondo y saldar la única deuda legítima, la deuda social. Con un plan de emergencia donde la crisis la paguen quienes la generaron, los ricos y sus políticos.

Te invitamos a sumarte al MST para plantar con fuerza al Frente de Izquierda Unidad como la alternativa que puede frenar a la derecha y a los Milei. Para pelear por un gobierno de los únicos que nunca gobernamos, los trabajadores y el pueblo.

1. Nahuel Moreno, Las Revoluciones del siglo XX, 1986, Edit. Antídoto.

]]>
Despejando dudas. Relato y realidad del fenómeno Milei https://mst.org.ar/2022/04/20/despejando-dudas-relato-y-realidad-del-fenomeno-milei/ Wed, 20 Apr 2022 13:55:16 +0000 https://mst.org.ar/?p=31008 En los últimos días, en diversos medios, se han publicado encuestas que reflejarían un crecimiento meteórico, en intención de votos e imagen positiva, para el ultraderechista Milei. Desde algunos espacios del Frente de Todos, como es de esperar, se amenaza con una nueva “noche negra” y la llegada de los liberales al poder. Sin embargo, vale preguntarse: ¿es tal el crecimiento de La Libertad Avanza? ¿Estos números reflejan un crecimiento orgánico de su fuerza? De ser así, ¿cuáles son los motivos?

Escribe: Nicolás Zuttión

“He raffles off his salary. He could be Argentina’s next president” (Él sortea su sueldo, él podría ser el próximo presidente de la Argentina), con ese titular The Washington Post despertó el furor de los medios locales con respecto a la posibilidad de que Milei llegue a la presidencia en 2023. Los números de las diferentes encuestas que se están publicando dan por sentado que el fenómeno libertario terminaría con la grieta del peronismo y Juntos por el Cambio, ya que, según estiman consultoras privadas, rondaría el 30% en intención de votos.

Sin embargo, trasladar esos números de manera mecánica a la realidad política y pensar en un crecimiento militante, es algo equivocado. Para poner un ejemplo concreto, terminadas las elecciones de la UBA -universidad donde cursan más de 300 mil estudiantes- podemos afirmar que los que faltaron a la cita fueron los sellos de los adeptos del referente liberal. Obviamente, volviendo a este hecho en particular, no se pueden descuidar las elecciones que realizó la Franja Morada, pero La Libertad Avanza, al menos de forma orgánica, estuvo ausente de postularse como “la juventud rebelde de derecha”.
En este marco, levantar la bandera de una nueva “noche negra” o ascenso de la derecha, por parte del progresismo, una vez más, responde a esconder sus fracasos políticos. Nadie niega la existencia de una situación política y social donde prima la polarización, pero también es cierto que los procesos de los partidos de derecha en el poder no han tenido sus mejores experiencias. Tal es el caso de Bolsonaro (Brasil), quien se está despidiendo del poder con marchas varias y una imagen vapuleada, Piñera (Chile), Áñez (Bolivia) y varios más. La tendencia del continente, más bien, presupone un nuevo ciclo de gobiernos “progresistas” que, como ya hemos adelantado, incumplen con los reclamos sociales originados en procesos de movilización, que ellos buscan enchalecar.

Tomando estos elementos que componen una realidad contradictoria, que incluyen secctores que van a derecha, vale preguntarse cuáles son los motivos para que Milei tenga una aceptación considerable en la opinión pública, más allá del inflador de los grandes medios.

El Frente de Todos abre las puertas

Las razones de la aceptación del discurso de Milei por algunas franjas no se puede entender sino es a partir del comportamiento político que viene llevando a cabo el Frente de Todos. Con un panorama social que expone el 37,3% de la población hundida en la pobreza, el gobierno nacional sólo muestra comportamientos que lo evidencian corrido a la derecha.

Declaraciones como “dejen de apretar a los argentinos” o “reprimir un delito es hacer cesar un delito”, lanzadas por Juan Zabaleta (ministro de Desarrollo Social) y Sergio Berni (ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires), para referirse al acampe de la Unidad Piquetera, demuestra el actuar del gobierno y, a la misma vez, funciona como base política para el asentamiento de las fuerzas liberales.

Las proclamas antidemocráticas y con tintes fascistoides de los integrantes del partido de Milei, como el armado del Movimiento Antipiquetes de Ramiro Marra (legislador porteño), son aceptadas con gracia de parte del oficialismo. Los planteamientos ultras por derecha, de parte de los liberales, les sirven al FdT para mostrar una “gradualidad” en el ajuste que ellos aplican.

En síntesis, los distintos espacios del frente gobernante son responsables del crecimiento de la figura del ultraderechista liberal. Mientras Milei propagandiza su proyecto económico neoliberal, el gobierno usa esta música para presentar su ajuste como el más “aceptable” para las mayorías, debido al ascenso de la derecha existente en el país. De fondo, esta política por parte del FdT no lo muestra más que como una fuerza incapaz de resolver una sola de las necesidades sociales de la crisis. Y, a la vez, al fenare la movilización popular, funciona como generador de condiciones favorables para estas fuerzas de derecha.

Emerge una justificación del ajuste por derecha

Lejos de traer soluciones al drama existente para la realidad de los trabajadores, Milei y compañía insisten con fórmulas que ya fracasaron en nuestro país.
Como muestra se puede mencionar a la dolarización, política que no es más que una reedición, y un paso más, de la truncada paridad cambiaria establecida por el mentor de todos estos “nuevos” conservadores, Domingo Cavallo. Lo que esconden los partidarios de La Libertad Avanza, es que medidas de este tipo no solamente traerían consigo devaluaciones previas que fulminarían los salarios, sino que también producirían grandes recortes en los puestos de trabajo del país.

Los deseos de Milei por “reformar” o más bien eliminar el Ministerio de Educación tampoco son una novedad. Su argumento para que deje de existir reside en que: “No tiene escuelas y la educación está en manos de las provincias”. Esta realidad, que no es más que consecuencia de lo heredado de sus gobiernos modelos, la última dictadura y el menemismo, no muestra una solución a la degradación de la educación pública. Reponer la centralidad de un modelo educativo con el restablecimiento de un presupuesto equivalente al 10% del PBI, conjuntamente con la implementación de un nomenclador salarial nacional, son medidas que nos devolverían una educación de calidad.

Lejos de esto, Milei ataca todo lo público. A la universidad se refirió como “centros de adoctrinamiento”. Discursos de odio que sólo buscan hacer meollo de una lógica mercantilista para con la educación, buscando que no haya espacios donde exista el pensamiento crítico y todo sea regido por la lógica del mercado.

Mientras algunos vociferan que el capitalismo es el mejor sistema, Milei es la expresión política de la decadencia del mismo. Su ideología liberal, que expone un paso más de lo que fueron las experiencias neoliberales, son la muestra de que el capitalismo sólo tiene como oferta mayor ajuste, mayor flexibilización laboral y menos derechos sindicales y democráticos. Como lo pretende su compañero Marra, el referente liberal quiere que las calles sean un desierto de protestas, por eso van contra toda movilización en defensa de derechos básicos. Por eso, y porque sus discursos de odio alientan ataques de tipo fascista, es un peligro latente a combatir con toda firmeza.

Quienes integramos el MST en el FIT-Unidad, tenemos como tarea primordial desenmascarar y enfrentar esta fuerza que sólo busca engañar a los descontentos con un régimen social en decadencia. Mientras Milei actúa como empleado del empresariado reclamando más beneficios para el capital concentrado, es necesario constituirnos como polo ante los trabajadores y las mayorías populares que se plantee un camino contrario en favor de las necesidades sociales.

]]>
13,66% de Avanza Libertad y Milei en CABA. La franquicia liberal anota un punto para su mejor bufón https://mst.org.ar/2021/09/16/1366-de-avanza-libertad-y-milei-en-caba-la-franquicia-liberal-anota-un-punto-para-su-mejor-bufon/ Thu, 16 Sep 2021 22:44:15 +0000 https://mst.org.ar/?p=30182 Escribe: Martín Carcione

Libertad Avanza, la fuerza política encabezada por Javier Milei obtuvo casi un 14% en las PASO. La candidatura liberal, fogoneada por los medios desde hace años y tratando de encaramarse como la versión porteña de Bolsonaro, encuentra en la crisis social y el rechazo a la casta política una oportunidad para desarrollarse, aunque sus “propuestas” y programa representan una radicalización de la barbarie capitalista. Algunos apuntes sobre el “fenómeno” que no es tanto y cómo enfrentarlo desde la izquierda.

La elección del bufón muestra el estado de la corte

Hace pocas semanas, nuestra compañera Cele Fierro señaló que Milei no es más que “un bufón de las corporaciones”, retomando su analogía podríamos señalar entonces que su buena elección en la Capital Federal es una muestra del profundo descreimiento que crece sobre la casta política producto de años de ajuste y entrega, profundizados a niveles críticos con el advenimiento de la pandemia.

La turbulencia que atraviesa al gobierno nacional luego de las PASO y la aguda interna entre “Halcones y Palomas” al interior de Juntos por el Cambio, son buenas muestras de que la “corte” pasa por su momento más crítico a nivel político y social, quizás, desde la crisis del 2001.

Lejos de lo señalado por Milei en sus incendiarias apariciones, no fue el zurdaje ni el populismo lo que nos coloca en este punto, sino el más puro y duro capitalismo, el endeudamiento descomunal con el FMI y la política de severo ajuste fiscal impuesto para cumplir con las obligaciones.

La Capital Federal, caja de resonancia de todas esas presiones y caldo de cultivo ideal para el desarrollo de variantes de este estilo ha sufrido particularmente la pandemia en sectores de clase media alta, ligados al comercio y sectores de servicios, lo cuál constituye sin dudas la base de sustento fundamental, el combustible, de este “león herbívoro” que les promete un mundo mágico sin impuestos, ni regulaciones de ningún tipo en el mercado del trabajo, vía libre para explorar y la “libertad” de aplastar a quien se cruce en el camino. ¿Existe acaso alguna promesa mejor para estos “emprendedores”?
Cele, en el mismo artículo, nos recordaba que este tipo de expresiones no son nuevas, ni en la historia de nuestro país, ni mucho menos en el mundo. Siempre que la situación se polariza producto de las crisis sistémicas se desarrollan fuerzas políticas que amparadas en la desmoralización y la bronca de la pequeño burguesía e incluso de algunas capas de trabajadores cansadas de ser traicionados una y otra vez por sus “representantes”, buscan ser vistas como quienes pueden hacer sonar el escarmiento.

Por supuesto este “malestar” abarca a una parte de la juventud, ligada a esa realidad de clase, y la ampliación mediática y publicitaria lo extiende a sectores más amplios de la población (solo para dar un dato, desde 2018 a esta parte, Javier Milei es el economista que más minutos ha tenido en los medios de comunicación). El combo perfecto.

Pero no es oro todo lo que brilla para la franquicia libertaria, así como han encontrado un camino para dar un paso en CABA, tanto más cierto es que no se ha dado el mismo espacio a lo largo y ancho del país, donde es la izquierda la que colecta el mayor apoyo “anti” casta, o incluso la propia abstención o el voto nulo antes que el apoyo estos cavallos con peluquín (o sin, como es el caso de Espert en Provincia de Buenos Aires).

Este bufón no hace reír

Si abuso del apodo es porque realmente le queda al liberal en cuestión. Al igual que los antiguos personajes, su tarea no es entretener al pueblo sino al rey, máxima representación del poder en la tierra, reemplazado hoy (en la mayor parte de los países al menos) por las corporaciones capitalistas. Así, este bufón del siglo XXI baila y canta al ritmo de la música que suena en Wall Street, la música del dinero.

Sus ataques contra la casta y la política esconden el deseo profundo de suprimir el debate y la acción colectiva, fundamentalmente la de las mayorías, para ir a un modelo más “barato” de gestión, sin tanto funcionario, con un Estado igual de burgués pero más pequeño. Como es bufón pero no idiota, no es casual que en su lista se hayan acomodado una buena cantidad de adoradores de la represión, nostalgicos de la dictadura y la propia Patricia Bullrich (que ha estado en todos espacios de la casta) lo abrace y lo felicite. No hay desaparición del Estado, desregulación total y vía libre a la explotación sin una fuerte represión sobre las mayorías populares y trabajadoras. No se puede avanzar contra los derechos sin un enfrentamiento abierto y esa es en definitiva su apuesta, ser la derecha radical para los tiempos que se vienen. Por eso, lejos de minimizarlos es clave desenmascarar que su “rebeldía” no es más que una pose para esconder que lo que traen es lo que ya fracasó pero recargado.

Quienes sin dudas no son opción para frenar su avance son los que prometieron un “capitalismo amistoso” y nos trajeron una catástrofe social, por más que cambien uno o dos ministros y repartan un poco de plata, el FdT ha demostrado que la “grieta” es un invento y así también se ha expresado en gran medida en las últimas elecciones, con un retroceso en votos de las dos coaliciones más importantes de la burguesía y sobre todo un voto castigo con distintas expresiones.

Ponerle freno con organización y debate

En numerosas notas de este periódico se analizará la elección de la izquierda en general y los debates que la atraviesan en particular, sin embargo es menester debatir que para no llegar a que este tipo de fenómenos se magnifiquen y terminen gobernando es clave que quienes realmente proponemos un modelo alternativo, donde la libertad sea una realidad y no una estafa, tenemos que avanzar aún más. Desde la izquierda hemos realizado una elección muy importante, colocándonos como la tercera fuerza nacional, pero tenemos que profundizar la unidad y llevarla a la base de nuestra clase, a pelear por hacernos fuertes en cada fábrica y lugar de trabajo, en conquistar cada día más sindicatos y federaciones, no sólo para reemplazar a los burócratas de turno, sino para transformarlos en espacios democráticos y de lucha. Lo mismo debemos impulsar en universidades y colegios, combatiendo la mentira de que la juventud puede encontrar alguna salida en las propuestas liberales.

En este punto cobran más fuerza que nunca las luchas por todos los derechos de las mayorías, la pelea de las y los trabajadores de la salud, la de los sectores populares por trabajo genuino, las peleas en defensa del ambiente, azotado por la barbarie capitalista, en la medida en que avancemos en esas luchas estaremos en mejores condiciones para enfrentar a los Milei, Espert y tantos otros bufones, siempre sin perder de vista que quienes comandan hoy el titanic capitalista es el FdT con mucha ayuda de Juntos.

Para lograr estos objetivos y estar a la altura de la fuerza que hace falta, la izquierda tiene que revolucionarse, en ese sentido encaramos la pasada campaña electoral y en el mismo camino nos proponemos seguir insistiendo. Lejos del dogma del pensamiento único y la sumisión que profesan algunos, estamos convencidos y convencidas que nuestra campaña fue un impulso grande para el conjunto del FITU, y ayudó a poner en evidencia que es posible avanzar unidos y al mismo tiempo debatir las diferencias, de manera abierta y frontal. Vivimos tiempos de polarización y crisis social, la corte cruje al punto que sus bufones se proponen reemplazar al rey, sin embargo, también crece el espacio para fortalecer un proyecto de izquierda que de una vez por todas vuelque la balanza para el lado de las mayorías. No dejemos pasar la oportunidad.

]]>