Modelo sindical – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Mon, 07 Sep 2020 23:42:16 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png Modelo sindical – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Fallo reaccionario: la Corte contra la libertad sindical. https://mst.org.ar/2020/09/07/fallo-reaccionario-la-corte-contra-la-libertad-sindical/ Mon, 07 Sep 2020 20:58:29 +0000 https://mst.org.ar/?p=27116 Escribe: César Latorre – Delegado General del Hospital Italiano

El reciente fallo de la Corte Suprema revocando los resuelto por la cámara federal de Salta, no hace más que confirmar sus vaivenes políticos y, por ende, su subordinación al poder de turno. Ante un horizonte conflictivo y una burocracia desprestigiada frente al ajustazo que preparan, refuerzan jurídicamente el status quo del modelo sindical antidemocrático. (1)

Los hechos

Frente a un acuerdo vergonzoso de la UTMS (2) sindicato con personería gremial de los municipales de Salta, un sector gremial con simple inscripción impulsó un recurso de amparo. La cámara federal de Salta dio lugar al mismo en base al art. 14bis de la Constitución y los fallos previos de la Corte Suprema conocidos como ATE 1, ATE 2 y Rossi. (3) Por ello declaró inconstitucional la Ley de Asociaciones Sindicales 23.551 en cuanto a la exclusividad de negociación paritarias a los gremios con personería gremial. Un paso progresivo cuestionando esa ley marco antidemocrática.

Sin embargo, el 3/9 la Corte Suprema de la Nación revocó el fallo salteño ante la apelación de la UTMS esgrimiendo como argumento que el sindicato con inscripción gremial es el más representativo y por lo tanto debe tener prioridad en cuanto a la representación formal.

Los vaivenes de la justicia

Todo este tecnicismo esconde cuestiones importantes que marcan cómo actúa la justicia al servicio del poder de turno. Según las circunstancias políticas del momento y la tensión de la lucha de clases pueden cambiar sus propios fallos. Está subordinada al poder político, tanto en su nombramiento específico como en lo que atañe a los planes del Ejecutivo. Y su famosa independencia está al servicio de mantener el orden jurídico dentro de los marcos necesarios para la reproducción del sistema capitalista. Por ello se entiende que los fallos en los cuales se apoyó el dictamen de la cámara de salta (ATE1, ATE2 y ROSSI), se dieron en el contexto político post 2001 con una Corte cuestionada por las movilizaciones y una conflictividad obrera importante. Y que pocos años después la misma Corte derogara la personería gremial que habían recibido los metrodelegados.

El verso de la independencia de los poderes

En esta clave de lectura es evidente que el problema de la “división de poderes” para que se equilibren entre ellos es un cuento bien refinado que en la realidad es una ficción completa. En este sentido, las direcciones políticas y sindicales, sin embargo, se apoyan en este cuento para alejar a los trabajadores de la comprensión más acabada de que la única forma de “hacer justicia” es a partir de su intervención directa. Es por ello que para quienes somos revolucionarios es una obligación mostrar todas las contradicciones y quitar el manto de bondad que le quieren dar a las instituciones del sistema.

Una ayudita para el cuestionado modelo sindical antidemocrático

La burocracia de la CGT presta salió a calificar de “ejemplar” el regresivo fallo de la Corte. ¿Cómo no lo van a hacer si es uno de los pilares fundamentales de sus privilegios? Rebosantes de alegría se cobran del Estado sus favores de entregar a los trabajadores que sufren las consecuencias de la alineación de la burocracia sindical al plan de rebajas salariales, retiro de conquistas y robo de los fondos del régimen previsional.

Pomposamente en un comunicado oficial hacen alarde del fallo «de este modo el Supremo Tribunal ratifica la Constitucionalidad del Modelo Sindical Argentino, reconociendo a los sindicatos más representativos -esto es en nuestro sistema legal, los que cuentan con personería gremial- la prioridad en la negociación colectiva».

Las CTA no hacen nada

La que se pronunció fue la CTA autónoma a través de su observatorio permanente que se mete en la discusión jurídica y termina su documento señalando que este fallo no invalida los anteriores que fueron contra el modelo de doble status. Desarman por completo al sembrar esperanzas sobre el sistema judicial y no ser claros con sus propios afiliados en la necesidad de luchar con los métodos de la clase obrera. Pero bueno, ¿Qué se puede esperar de una central cuyos dirigentes se pasaron al campo del gobierno y nunca cuestionaron de fondo el viejo modelo sindical?

Se preparan para lo que se viene

Es evidente que las patronales a través de las instituciones de su Estado se van preparando para los grandes enfrentamientos que se vienen. Quizá esto es más visible tras el proyecto político Berni, pero lo hace en todos los ámbitos.

En el caso de los asuntos del movimiento obrero refuerzan jurídicamente a la burocracia sindical, que en muchos casos directamente ya devenidos en empresarios, para que tengan más dificultades los trabajadores de desbordarla. En este caso, es necesario ver tras este fallo un temor y una falta de confianza en la propia burocracia para mantener las cosas tranquilas en casa. La burguesía es totalmente consciente de sus problemas sabe que la burocracia tuvo que salir huyendo de un acto con sus propias bases que le reclamaban el paro.

Sabe que la burocracia sindical en su tarea puede fallar, porque el costo político que está asumiendo en medio de la pandemia y el principio de este ajuste, que aún solo es muestra de lo que se viene, es enorme y la encuentra cada día más cuestionada.

Debemos confiar en nuestra propia fuerza, la independencia y autodeterminación y utilizar la herramienta jurídica como auxiliar de la lucha. Tenemos que ir contra todo el poder de conjunto, debemos además de organizarnos sindicalmente, disputar el poder político. Dedicar esfuerzos a la construcción de la herramienta política de los trabajadores para dar vuelta todo. Desde el MST y su corriente sindical ANCLA en el Plenario del Sindicalismo Combativo nos organizamos con estos objetivos y te invitamos a sumarte.


 

(1) https://www.ambito.com/salta/corte-ratifica-que-solo-los-sindicatos-personeria-gremial-pueden-negociar-convenios-colectivos-trabajo-n5130210

(2) Unión de Trabajadores Municipales de Salta

(3) Fallo ATE 1 (2008) dispuso que los gremios simplemente inscriptos puedan convocar a elecciones y no sea un derecho único y exclusivo de los sindicatos con personería gremial

Fallo Rossi (2009): concedió la ampliación de la tutela sindical a los delegados sin personería gremial.

Fallo ATE 2 (2013) La Corte Suprema declaró la inconstitucionalidad del articulo 31 inc. A de la ley de Asociaciones Sindicales en el fallo ATE s/recurso de inconstitucionalidad, dando vuelta lo fallado por la provincia de Salta dirigida por el PJ a través de su Corte que había rechazado la legitimación de ATE por entender que al ser un gremio simplemente inscripto carecía de personería gremial y del derecho de representación colectiva.

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Debates sobre movimiento obrero y modelo sindical https://mst.org.ar/2020/08/06/debates-sobre-movimiento-obrero-y-modelo-sindical/ Thu, 06 Aug 2020 15:29:38 +0000 https://mst.org.ar/?p=25560 En el panel-debate sobre «El movimiento obrero latinoamericano ante la crisis capitalista y la pandemia», que compartí junto a Romina Del Plá (PO); Lester Calderón (PTR de Chile) y José Bodas (PSL de Venezuela), desde el MST/LIS y nuestra corriente sindical ANCLA, pusimos como centro del debate qué política necesita la izquierda clasista para responder correctamente al problema de la dirección.

Escribe: Guillermo Pacagnini

Nuestra ponencia partió de analizar tres ejes, fundamentales para entender la oportunidad y la responsabilidad que tiene la izquierda clasista en el movimiento obrero.

En primer lugar, consideramos la nueva situación que se abrió en Latinoamérica desde el año pasado, un proceso que prácticamente no se veía desde principios de siglo, con un ascenso descomunal, rebeliones y revoluciones. La pandemia profundizó esa debacle económica, aumentando la miseria y los indicadores sociales de crisis, pero no interrumpió el proceso de movilización. Aunque las grandes acciones de masas dieron paso a expresiones de conflicto parcial o luchas por lugar en la coyuntura donde la salud de miles está en juego, por la dinámica de la situación, tenemos que prepararnos para nuevas confrontaciones. Esto es así por los «planes pospandemia» que están preparando el imperialismo, las burguesías y los gobiernos de distintos signos. Vamos a más medidas de ajustes, pero también a nuevos intentos de aplicar reformas estructurales como la laboral y previsional. Muchas de las cuales quedaron pendientes total o parcialmente por la dura pelea que dio el movimiento de masas en Latinoamérica. Un movimiento de masas con un capital acumulado y un caldo de cultivo que obra como motor de nuevas confrontaciones.

La dirección, factor determinante y problema estratégico

El segundo eje que abordamos desde nuestra ponencia fue cómo las direcciones sindicales burocráticas y políticas reformistas (dos caras de una misma moneda), han sido la traba fundamental para darle continuidad y desarrollo a los procesos de movilización. Sin soslayar que el peso específico del movimiento obrero, fue muy desigual en los procesos que se han dado en los diferentes países y que el sesgo ha sido más popular y juvenil, es evidente que la ausencia de una dirección clasista y revolucionaria y el rol de las direcciones burocráticas ha sido decisivo. Como el papel que jugó la dirección de la CUT chilena para que esa revolución no progrese. El tremendo rol negativo de la COB en Bolivia, no sólo frente al golpe de Evo Morales, sino en la organización de la resistencia ante el golpe. Ni hablar de la CUT correísta en el medio de una rebelión indígena-popular que fue presurosa a negociar la entrega. O en Colombia para que no progresen los paros generales. O cómo se derrumbó el proceso de la UNT de Venezuela de la mano del retroceso del proceso bolivariano y la necesidad de fortalecer una tercera opción independiente ante los sectores integrados al régimen de Maduro y los que trabajan con la derecha. Y en Brasil la dirección de la CUT, enfeudada al PT y la CTB que no estuvieron junto al despertar movilizado de la clase obrera y el pueblo multiplicando conflictos y enfrentando a Bolsonaro.

El rol de la izquierda clasista

En este marco, destacamos la importancia de analizar los procesos más avanzados de organización y recambio de dirección combativa. Y la política de la izquierda clasista en ellos, para sacar conclusiones de cara al panorama conflictivo que se viene, de luchas, surgimiento de camadas de activismo rebelde y joven, como el que se demostró intransigente en Chile o el de las precarizadas que viene protagonizando paros de carácter internacional en plena pandemia. El peso creciente de la izquierda en los procesos, amerita la necesidad de debatir la mejor política para intervenir. Partiendo de los acuerdos generales y programáticos que existen en la izquierda revolucionaria, hay debates que la urgencia de la hora amerita abordar. Porque de su conclusión se desprenden tareas concretas. Y de ello puede depender que un proceso de lucha u organización avance o retroceda.

Hay dos cuestiones que consideramos fundamentales y son motivo de debate permanente en la izquierda: el frente único y el modelo sindical. Ambas fundamentales para la disputa contra la burocracia y la nueva dirección. La necesidad de una inteligencia común entre las fuerzas clasistas integrando la diversidad se torna clave en estos tiempos. La experiencia de organización más avanzada y prolongada en el tiempo como CONLUTAS en Brasil muestras los claroscuros y la puja entre las posiciones burocráticas de la mayoría y la pelea de las tendencias clasistas por la democracia sindical a su interior. En el caso de Argentina, la experiencia del Plenario del Sindicalismo Combativo, más embrionaria, pero es un gran paso en esa dirección.

Al cambiar y sumarse el PTS que durante más de dos años desarrolló una política opuesta, es importante aprovechar la congruencia entre el FIT-U, que necesita superar el estadío de frente electoral y enraizarse en los procesos de la lucha de clases y el PSC que necesita profundizar los acuerdos para superar un estadio más testimonial.

Para que el PSC se transforme en un polo de referencia y articulación de agrupaciones y sindicatos recuperados y ayude en el apoyo a las luchas y para disputarle a la burocracia sindical, debe superar el estadío testimonial. Si no logramos actuar unidos en las luchas, si no logramos acuerdos para apoyar a los nuevos dirigentes, si no avanzamos en listas unitarias democráticamente integradas en los sindicatos, el Plenario no va a progresar. Lamentablemente son más los ejemplos donde fuerzas integrantes del plenario como el PO en la UTS de Córdoba, el PTS en CICOP y en ATEN, por mencionar solo algunos ejemplos, o desarrollan políticas sectarias y divisionistas priorizando su propia construcción por sobre el desarrollo de un organismo obrero.

El modelo sindical

La discusión sobre el modelo sindical, colocada una vez más desde nuestra corriente, tuvo peso en los debates. Entendiendo el modelo como el programa de transición para que se desarrolle la nueva dirección clasista y democrática. Y basados en la experiencia desde que la izquierda ha ganado peso en el movimiento obrero, que muchas veces reproduce vicios burocráticos del viejo modelo sindical estatista, verticalista y de pensamiento único. Y esto, así como el boicot al frente único, es nocivo y contrarrestante a la hora del desarrollo de los procesos de renovación sindical. Nosotros insistimos en la necesidad de romper esta cultura imperante en la clase trabajadora heredada de la burocracia de todo pelaje. Para ello disputar por un modelo con la autonomía, la democracia sindical, la integración proporcional de las distintas tendencias, la perspectiva de géneros y la coordinación, como pilares del mismo. Y allí chocamos con concepciones y praxis de sectores de la izquierda que integran el FITU y el PSC. Veamos.

La independencia del estado no puede ser sólo algo declamativo, limitarse a reclamar la derogación de las leyes de asociaciones sindicales para que los sindicatos no sean agencias de los ministerios de trabajo. Se trata de no ser esclavos de los estatutos totalmente antidemocráticos en su mayoría. De no usarlos de excusa para no aplicar la democracia obrera. O de no plantearse democratizarlos cuando se gana la dirección de un sindicato. Por ejemplo, en el sindicato del Neumático, una gran conquista del clasismo, venimos reclamando una democratización de sus estatutos, cuestión soslayada por la corriente del PO en su dirección.

El segundo eje a remarcar, es el problema de la democracia sindical. Partiendo de la consigna «que la base decida todo», es incomprensible que, cuando parte de la izquierda tiene responsabilidad de dirección en un sindicato, reproduzca actitudes de la burocracia sindical. Los cuerpos de delegados deben funcionar con mandato. Las asambleas ser soberanas para todo. Los comités de lucha electos cuando los organismos estatutarios sean superados por la movilización. Es notable cómo el PO denosta esta consigna. Y lo volvió a reiterar en el debate. Y es uno de los pilares claves no solamente de cara a la disputa por la dirección sindical. Que la base decida es además una consigna educativa de cara a que la clase obrera se autodetermine y asuma la conducción no solo de los sindicatos sino en la perspectiva del poder y de los organismos obreros de doble poder que lo sustenten.

Por último, el pensamiento único, también es un estigma del viejo modelo que más cuesta desterrar apenas se conquista una interna, seccional o sindicato. «No se puede dirigir con diferencias», premisa de la vieja burocracia que se refleja en nuevas direcciones que se niegan a integrar a las demás tendencias en función de su representa-tividad real. En ese sentido, a diferencia de la CICOP donde todas las corrientes están integradas, en el cuerpo de delegados de la UF Oeste no hay decisión de abrirse a la integración de otras expresiones del clasismo por parte de IS que incide en su conducción.

Tampoco quien asume un cargo sindical está exento de los problemas de género, tan enraizados en la burocracia patriarcal. Por eso marcar a fuego estos puntos programáticos y llevarlos a la práctica, es fundamental si queremos dar vuelta todo y empalmar con el nuevo activismo rebelde. Sin el cual, no hay materia prima para una nueva dirección clasista.

Por último, la necesidad de coordinar, de poner la conquista lograda al servicio de la pelea por un gremio o sector de la clase, es uno de los pilares claves del nuevo modelo que se necesita y también donde muchas veces sectores de la izquierda faltan a la cita. No se puede tratar al sindicato o la interna recuperados, como un coto de caza. Adaptarse al aparato, es una presión hacia la burocratización. No hay sindicatos revolucionarios si se implementa en ellos una política conservadora y no se los pone al servicio de la lucha y de ganarle nuevos sectores a la burocracia.

Estos debates quedaron abiertos. Para nosotros avanzar en ellos es una necesidad para que sean realidad las prácticas democráticas en el movimiento obrero.

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Debate en enfermería: democracia sindical para ganar https://mst.org.ar/2019/02/19/debate-en-enfermeria-democracia-sindical-ganar/ Tue, 19 Feb 2019 10:28:48 +0000 https://mst.org.ar/?p=17078 Como sosteníamos en varios artículos anteriores, el impresionante proceso de movilización de enfermería (el 2001 de la enfermería), sufrió el problema de encontrar a su frente espacios políticos que pretendieron controlar el proceso. Esto es, intentar encapsularlo. Así fue como surgieron en un primer momento dos “coordinadoras” Una impulsada desde la Junta Interna ATE Garraham y otra desde la AECAF/SITRE.

Nuestra postura en ese proceso fue participar en ambos espacios para que se unieran a pesar de las diferencias existentes en cada uno. Por el peso de la movilización hubo momentos en que tal confluencia se dio; pero dicha confluencia convivía con la estrategia, por parte de cada uno de los espacios de coordinación, de controlar la lucha de enfermería bajo su programa.

Cronología de los hechos: dos modelos de organización y lucha

Desde la “coordinación” impulsada por la Junta Interna ATE Garraham se votó un programa sin conexión con las tareas por las cuales se había movilizado enfermería. Es decir, enfermería se movilizó contra la discriminación y por la inclusión y aborrecían cualquier otro objetivo dado que parecía una desviación de la tarea inmediata. De esta manera, en vez de acompañar y al compás del desarrollo de la lucha ir incorporando demandas más profundas arrancaron con un todo que enfermería lo interpretó como algo ajeno al movimiento. Así es como se aislaban del nivel de conciencia de las y los enfermeros movilizados. Este espacio realizó su tercera asamblea en el Hospital Álvarez desde el cual se autodenominó Interhospitalaria.

Desde la “coordinación” de la AECAF/SITRE se impulsaba un programa de mínima completo, solo estaban por la inclusión en la 6035 y se sostenía que era contraproducente discutir de cualquier cosa que superara eso. Este programa les permitió estar más cerca del conjunto de enfermería en un primer momento; sin embargo, comenzó a chocar con las y los referentes de los hospitales que veían la necesidad de avanzar en discusiones más profundas.

En síntesis, cada espacio oponía su programa y llegaba a un bloqueo mutuo. Dada esta realidad desde el MST y sus agrupaciones se intervino en ambos espacios junto a un grupo de referentes para lograr un modo de funcionamiento distinto donde se avance en la consultas por hospital con mandatos de base para romper con la lógica divisionista de ambas coordinaciones.

La primera asamblea en donde se discutió este criterio y, por ende, quién podía votar y quién no, fue en el Hospital Gutiérrez. En esta asamblea comenzó a funcionar un criterio que podía saldar los matices entre cada una de las “coordinaciones”. Este ensayo permitió disolver las “coordinadoras” unificar el proceso (de hecho se fusionaron las comisiones de trabajo de ambos espacios) que era un reclamo unánime y crear un espacio que sea de todos los hospitales. Sin embargo, en dicha asamblea un grupo de activistas (hoy apropiadores de la interhospitalaria) se arrogó la capacidad de modificar votaciones que se habían realizado como fue el caso del escrache a SUTECBA. Luego de votado el mismo, se desactivó por las redes. Y comenzó una lógica en donde se realizan todo tipo de acciones que no tenían que ver con lo que los hospitales habían votado. Como llevar la bandera de la interhospitalaria a un acto con Kiciloff o deambular por los despachos de los diputados para armar un proyecto de ley que no respetó siquiera las consignas de inclusión votadas. Esta lógica le dio el argumento al sector de AECAF/SITRE para realizar una nueva coordinación llamada Multisectorial.

Luego de estos hechos el gobierno recibió a una delegación de referentes de los hospitales, con el objetivo de ganar tiempo y debilitar el proceso. Para incidir sobre la división colocó el problema de que si pedían el pase de todos los enfermeros era inconducente y los únicos que debían pasar eran los licenciados, aunque tampoco lo aseguró y prometió llamar en 15 días. De más está decir que nunca llamó.

 

       La Bordo de Sanidad y Alternativa Salud en la lucha por la inclusión profesional

 

Esta discusión se trasladó a la asamblea de la Lagleyze. La votación se dio entre las tres siguientes mociones 1) pase a la carrera de los Licenciados y los Profesionales, auxiliares pase al tramo 9; 2) el pase de los licenciados y mejoras para el resto y 3) el pase a la carrera de los licenciados de manera directa, el pase de los profesionales completando su curricula en horario de trabajo y mejoras para los auxiliares para que tengan las mismas condiciones laborales. De 30 votos emitidos la votación el resultado fue 1) 17; 2) 11 y 3) 4. Hubo dos votos de más (lo cual pone en duda los resultados); pero fundamentalmente la votación fue paritaria o sin mayoría clara. Lo cual constituye siempre un problema para fortalecer la lucha. Sin embargo, el sector que logró el margen que le posibilitaba hablar de mayoría (independientemente de que parte de esos 30 votos eran de personas que solo se representan a sí mismas) vitoreó un triunfo pírrico.

 La asamblea del 13/2

En este marco de situación llegamos a la asamblea Interhospitalaria del 13/2 que se realizó en el Hospital Garraham al contrario de lo que se había votado en su momento de que las asambleas se realizaran en los hospitales de CABA. Esto no es una casualidad. En dicha asamblea al inicio el control lo tenía la Junta Interna ATE Garraham que pretendió, fiel a su lógica, echar a Christian Acosta que, (nos guste o no), es uno de los representantes votados del H. Ramos. La lógica que representa esta moción es la del pensamiento único, la de solo aceptar a quien piensa igual. Es la lógica del modelo sindical monolítico y burocrático. Después de una discusión la moción fue retirada y se pasó a votar a la mesa coordinadora de la asamblea. Para decidir quienes la conformaban se produjeron todo tipo de irregularidades que no tienen nada que ver con la democracia sindical. Votaban militantes políticos que no trabajan siguiera en el sistema de salud, todos los miembros de la Junta Interna ATE Garraham presentes que naturalmente estaban en la asamblea. En vez de votar por un solo postulante, votaban tantas veces como amigos tenían postulados. Un mamarracho que denunciamos pero que al haber mucha gente que no era verdaderamente representante de su hospital (votaba cualquiera) le impusieron las votaciones a la mayoría de les representantes.

El punto de quiebre de la asamblea

En un giro burocrático los conductores de la interhospitalaria determinaron que no podían votarse cosas que ya se habían votado, por más que varios hospitales llevaron mandatos de sus bases con resoluciones contrarias al pase de los tres niveles. Ahora, esta regla inventada se exceptuaba para las cuestiones que eran de su interés, como lo fue la resolución sobre la prerrogativa del uso de la bandera interhospitalaria. Totalmente inconsistentes.

Esta discusión pegó un salto de calidad al presentarse los resultados de una consulta del Hospital Álvarez. Dos representantes informaronque habían hecho una consulta sector por sector y a fondo con enfermería que, había dado un resultado distinto al pase de los tres niveles. En una actitud repudiable en todo sentido, otro de los representantes se levantó para deslegitimar la intervención, llegando a decir que por consultar se dividió al hospital. Más claro imposible.

Cuando se iba a pasar a la votación con los referentes esta minoría apeló a que directamente voten supuestos referentes del sector privado sin mandato ni nada.

De la asamblea en donde había 19 representantes de hospitales de CABA se retiraron 13, de los que se quedaron el Álvarez no votó y del Gutiérrez votó una compañera que no tiene mandato. Para llegar a los 14 votos que muestran en su comunicado votó gente sin ser representante sino solo participantes individuales y otros directamente se autoproclamaron representantes cuando no fueron votados por nadie o habían renunciado a su representación. Un verdadero fraude.

Estos métodos aplastan la participación y son contrarios a la necesidad de fortalecer la movilización para poder lograr los objetivos. Bajo una jerga radical en la que plantean todo o nada lo único que logran es ser funcionales a Larreta, AMM y SUTECBA.

El debate del pase a la carrera profesional

El pedido de pase de los tres niveles directamente a la carrera profesional en vez de ayudar a avanzar el proceso lo hace meterse en un callejón sin salida. Plantear un objetivo que no comparte una mayoría de los enfermeros que se han movilizado es contrario a lograr avanzar. En ningún lugar del mundo puede ser reconocido como profesional un auxiliar de enfermería. En ninguna de las provincias de la Argentina en donde están reconocidos los enfermeros como profesionales se incluye a los auxiliares. Ni en la propia Ley de Enfermería se le reconoce si no se profesionalizan en un período de tiempo dado. Esto lo comparten la mayoría de los propios auxiliares. Por eso mismo, el argumento de que se los excluye y que eso hace que no se movilicen no solo es falaz, sino también una estafa para los propios auxiliares que les crean. De hecho, en comunicados emitidos luego de la asamblea por parte de estos individuos empiezan a ser contradictorios al respecto. Sacaron un flyer invitando a la movilización del 1/3 pidiendo solo el pase de licenciados y  profesionales y en trípticos que sacaron para ciertos hospitales sostienen que deben pasar todos. O son un grupo inconsistente o en realidad sus posturas tienen que ver con la rosca más que con la necesidad de las y los enfermeros que dicen representar.

Es real que hacen las mismas tareas y por eso mismo hay que pelear porque los auxiliares tengan las mismas condiciones laborales, que no es lo mismo que el reconocimiento profesional. Por eso la propuesta transicional que incluye al colectivo de enfermería es el pase de los licenciados, facilidad para que se licencien los enfermeros completando su carga curricular en horario laboral y mismas condiciones laborales para los tres niveles.

En la lógica del todo o nada ya sabemos lo que pasa. Y eso pasa porque para llegar al todo, un tipo de sociedad distinto es el que necesitamos. Lamentablemente este grupo razona con un sistema binario: solo tienen el 0  y el 1. Pero para llevar adelante los procesos de lucha hay que partir de la realidad y utilizar toda la escala numérica. Sabiendo que entre el 1 y el 0 existen infinitos números y lo importante es avanzar tomando en consideración la globalidad de los problemas a resolver.

La necesidad de un espacio nuevo y las tareas estratégicas

 Esta realidad (desprecio por la opinión del colectivo de enfermería y propuesta de salida que constituye un callejón sin salida) colocó objetivamente la necesidad de tomar otro camino. La lucha necesita buscar la forma de masificar la movilización y avanzar en un plan de lucha que tome como punto de partida lo que piensan los propios enfermeros. Porque no hay verdadera forma de avanzar en la inclusión si no es en la calle y con la presión de la movilización. Por eso una mayoría de representantes legítimos se propusieron conformar una nueva coordinación: “La Coordinadora Interhospitalaria”

Hay que profundizar el rumbo de la consulta en cada lugar de trabajo. Buscando activamente la participación del conjunto de enfermería e incluso sumando a las otras profesiones excluidas. Fortalecer la Coordinadora interhospitalaria con un método claro que respete la opinión de las mayorías, se incluya a las minorías y se sepa convivir con diferentes apreciaciones, ideologías y puntos de vista. Volviendo a motorizar la movilización masiva. Tenemos por delante, de manera inmediata la marcha del 1 de Marzo, contra el ajuste, y también la convocatoria de paro el 8M en el cual las enfermeras debemos ser vanguardia dado que en nuestra profesión somos la absoluta mayoría y que, las tareas de cuidado feminizadas por esta sociedad capitalista y patriarcal, también constituye uno de los obstáculos por los cuales la enfermería no es reconocida como profesional.

Para llevar estas tareas adelante es fundamental agruparnos y construir una herramienta alternativa de los que coincidamos con este punto de vista.

La Bordó de Sanidad / Alternativa Salud / ANCLA – CABA

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hipocresia oficialista: Macri ¿contra las mafias sindicales? https://mst.org.ar/2018/01/24/hipocresia-oficialista-macri-contra-mafias-sindicales/ Wed, 24 Jan 2018 19:42:31 +0000 https://mst.org.ar/?p=11687 Estas últimas semanas el gobierno nacional volvió a la carga con los carpetazos a los jeques sindicales corruptos, el ataque a CTERA y al sindicalismo combativo. Se abre el debate sobre qué postura debemos tomar los que nos consideramos clasistas y antiburocráticos.

El macrismo intenta una vez más retomar la ofensiva luego del duro golpe recibido en las jornadas de diciembre. La irrupción del movimiento de masas dejó al macrismo maltrecho y con terror. La imagen presidencial cayó un 15 % luego de las brutales represiones y el escándalo de la reforma previsional. Pronto sentirán el impacto en la vida diaria los jubilados, que durante el 2018 perderán más de un 50 % de poder adquisitivo en relación al esquema de aumentos anterior.
Este empantanamiento del gobierno produjo que el proyecto de reforma laboral difundido por los medios oficialistas y pergeñado por el yuppie Ministro Triaca, se pospusiera hasta marzo del corriente. Es por ello que están preparando el terreno para poder avanzar con la reforma esclavista.
Una de las aristas de esta avanzada es encarcelar a diferentes impresentables de gremios de tradición peronista, para ensuciar a todo el sindicalismo. Tal es el caso de Balcedo, Caballo Suárez o el Pata Medina. Denunciando la corrupción y anquilosamiento de estos dirigentes, el gobierno intenta poner a la opinión pública de su lado. Estudios recientes muestran que estas cúpulas sindicales tienen un 81,6% de imagen negativa, y un 14,1% de percepción “regular” por parte de la población. Tan solo un 3,4% ve con buenos ojos la gestión sindical en el país. No es casualidad. Los trabajadores saben cómo viven, cómo impiden que surjan sectores de oposición en sus gremios y cómo utilizan lo mejor de los métodos fascistas hacia dentro de los mismos.

La hipocresía del gobierno

Pero esta “persecución a las mafias” es selectiva. Macri no investiga a la familia sindical de los Triaca. O al ex agente del Batallón 601 Gerardo Martínez, hoy aliado del gobierno. O al gremio del fallecido Momo Venegas, el cual fuera “combatiente” y gerente del esclavismo de los peones rurales. El macrismo solo pone contra las cuerdas a los que le conviene, siendo muy selectivo. No busca ir contra la burocracia sindical. Su único fin es adoctrinar a todo el sindicalismo y que la reforma laboral pase en el 2018.
Además, como mencionamos, se intenta embarrar la cancha de todo el movimiento sindical en su conjunto, generando confusión entre los trabajadores. La persecución a los docentes, a los trabajadores del Posadas, a los gremios simplemente inscriptos y a los gremios combativos es una muestra de ello. Lamentablemente el sindicalismo combativo hoy se encuentra atomizado y dividido, perdiendo la oportunidad de golpear como un puño llegando a miles de trabajadores que no quieren ni al gobierno ni a los “gordos”.
Párrafo aparte merece La Cámpora y diferentes sectores del kirchnerismo, que se “solidarizan” con lo más rancio de la burocracia sindical. Nosotros, desde nuestra Agrupación Nacional Clasista y Antiburocrática; no defendemos a ningún burócrata millonario ni corrupto: sólo defendemos a la clase trabajadora, a todos sus derechos y a sus dirigentes injustamente perseguidos.
Por estas razones proponemos poner en pie un modelo sindical distinto (ver cuadro), que garantice las condiciones para que la corrupción sea desterrada de los gremios y la defensa de nuestros derechos sea lo que nos guíe. Es necesario abandonar el sectarismo y convocar a un gran plenario del sindicalismo combativo y todos aquellos que se enfrenten a la reforma laboral; para elaborar un plan de lucha que enfrente a Macri y sus CEOs. Este es el momento donde más hace falta la unidad y potenciar lo generado en las calles en las jornadas de diciembre. Por esta política, los miembros de ANCLA batallaremos en cada lugar de trabajo, para que la fuerza que los trabajadores demostraron, se aproveche derrotando a los empresarios, al gobierno y a los burócratas cómplices.

Modelo sindical: ¿cuál es la mejor forma de organización para los trabajadores?

A lo largo de la historia argentina han surgido diferentes debates respecto a la organización de los trabajadores, que aún hoy continúan en cada conflicto. Dentro de cada gremio actúan diferentes corrientes sindicales y políticas, que reflejan diferentes sectores de la clase obrera y por ende, modos de organización diversos. Un ejemplo de coyuntura es el Hospital Posadas, donde se expresan las diferencias descarnadas entre lo que proponen la CICOP y ATE en ese lugar, frente a los despidos.
A grandes rasgos, desde la cooptación estatal de los sindicatos entre el 40 y 50, podría decirse que comienza el “modelo peronista”, donde todo se resume a la famosa frase: de “los sindicatos son de Perón”. Expresión 100% de ello son las diferentes alas mayoritarias de la CGT, que funcionan con un verticalismo extremo, donde los Consejos Directivos de cada gremio son la cocina de las decisiones de cada conflicto o paritaria. La asamblea existe solo para votar las resoluciones que impone el CD y no hay ida y vuelta entre la misma y la conducción de los gremios. Además de este modelo se desprende la lógica del monolitismo y de las listas únicas, donde si no hay oposición dentro del gremio, mejor. En algún sentido, la pluralidad es negativa según este modelo. Es por ello, que en su momento Moyano dijo: “presentar una lista en mi gremio es más difícil que presentarse a presidente”. Al día de hoy, podemos decir que también intentan transformar la función de los gremios, abandonando la lucha y pasando a la negociación permanente con las patronales.
Por otro lado, la tradición clasista que hoy recoge el sindicalismo combativo, tiene sus diferentes vertientes y debates. Desde nuestra corriente sindical, ANCLA, nos resulta fundamental levantar diferentes banderas como son las del clasismo y la plena democracia sindical. Por ello proponemos un cambio de “modelo”, un cambio en el funcionamiento de los sindicatos y no solo un cambio de dirección. Que la izquierda o agrupaciones clasistas y combativas conquisten comisiones internas o gremios no es garantía de que esos gremios funcionen democráticamente, como lamentablemente razonan los compañeros del FIT o corrientes de la CTA. Es por ello que además de pelear por imponer a la asamblea como base de toda organización gremial, en cada lugar de trabajo luchamos por transformar los viejos estatutos, que favorecen la organización burocrática sobre los trabajadores.

Cuáles son nuestros pilares:

  1. Total independencia del Estado. Libertad de organización sindical como lo decidan los trabajadores. Derogación de la Ley de Asociaciones Sindicales 23.551, que es la regimentación del Ministerio de Trabajo sobre la vida sindical.
  2. Plena democracia sindical. Que ninguna decisión importante se tome a espaldas de las bases, sino todo por asamblea: qué medidas de lucha llevar adelante, cuál es el pliego de demandas a levantar, quiénes son los delegados paritarios, etc.
  3. Basta de monolitismo burocrático. Unidad en la acción y plena democracia interna. Basta de listas sábana donde el que gana, así sea por un voto, se queda con todos los cargos: integración proporcional de todas las corrientes en los cuerpos directivos según su votación.
  4. Abajo los privilegios. Los dirigentes sindicales con licencia deben ganar lo mismo que en su puesto de trabajo, cumplir dos mandatos como máximo y luego volver a trabajar. Revocatoria de mandato cuando no cumplan o surja un compañero más representativo.
  5. Unidad y coordinación de las internas y delegados combativos. Por rama laboral, gremio o zona según las circunstancias, para reforzar la solidaridad con cada lucha y unificar los conflictos y reclamos en la perspectiva del paro regional y nacional.

Mariano Veiga
Secretario Gremial de AGIHM

 

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CTA: Barajar y dar de nuevo https://mst.org.ar/2017/11/15/cta-barajar-de/ Wed, 15 Nov 2017 19:07:56 +0000 https://mst.org.ar/?p=10898 Ante las reuniones y eventos que se anuncian en los diversos sectores en que se fragmentó la CTA, nuestra corriente sindical realiza dos planteos: a) la prioridad es convocar a la mayor unidad de acción para enfrentar las reformas reaccionarias de Macri; b) abrir un amplio debate en los trabajadores para avanzar hacia la nueva central democrática y combativa que se necesita.

La crisis de la CTA Autónoma que estalló en 2016 y luego derivó en la división en dos “centrales”, llevó a la dispersión de sectores de activistas fundamentalmente de los gremios estatales que habían sembrado expectativas y puesto sus energías militantes para relanzar una central de masas.
El sector de dirigentes nucleado fundamentalmente alrededor de la lista Verde de ATE (De Gennaro – Godoy) que produjo la ruptura a principios de este año, pasó a autodenominarse “CTA Perón” y luego de un año prácticamente sin iniciativa alguna, ahora está llamando a plenarios y “congresos”. El otro sector, del secretario general Pablo Micheli, que mantuvo la legalidad como CTA Autónoma, desarrolló algunas marchas unitarias correctas con la CTA de los Trabajadores y ambas expresiones han anunciado la voluntad de unificarse y también se están realizando plenarios en distintos puntos del país.
Pero en las filas de los trabajadores y luchadores sindicales de los gremios estatales, de salud, judiciales y docentes prima el descontento por ver a los dirigentes más preocupados por las disputas fraccionales tendientes a ver quién hegemoniza el aparato sindical que por lograr una articulación sobre bases democráticas para enfrentar el plan de Macri.

La crisis no se resuelve con sectarismo o acuerdos por arriba

Desde nuestra corriente sindical del MST vinimos planteando de manera sistemática que la CTA necesitaba un cambio de rumbo. Lo hicimos desde el 2010, en que integramos la Lista 1 en unidad de acción y manteniendo nuestra independencia como corriente, en los eventos y debates internos de la CTA Autónoma. Por eso repetidas veces propusimos la necesidad de democratizar y transformar toda la estructura de la CTA (reformulando el estatuto), de apoyar el desarrollo de las nuevas direcciones que vienen surgiendo, de disputar por un recambio en los gremios de la CGT para desarrollar la central en el sector privado y de, partiendo de la autonomía, ayudar a poner en pie también una alternativa política de los trabajadores. Lamentablemente por responsabilidad de la corriente mayoritaria en la dirección de la central (la Germán Abdala) no se realizó ninguna de estos cambios estructurales y sobrevino la nueva crisis que desembocó en otra división.
Frente a la nueva crisis y coincidiendo con las aspiraciones de muchos de los luchadores planteamos que todo intento de recurrir a viejas recetas, está destinado al fracaso y es funcional al gobierno y las patronales. Y, coincidiendo con otros sectores y algunos dirigentes, formulamos una propuesta que incluso fue votada en algunos de los sindicatos: convocar a un amplio debate en las bases, hacia un congreso que resuelva democratizar los estatutos incorporando la representación proporcional, entre otros puntos y realizar elecciones anticipadas. Lamentablemente ello no sucedió y se ahondó la crisis.
Ahora las propuestas que están en danza, no apuntan a los cambios profundos que hacen falta. El sector articulado alrededor de la Verde ATE (CTA Perón), marcha a un congreso de su propia agrupación. La CTA de Micheli y la CTA de Yasky vienen proponiendo la unidad, pero sin abrir un debate con el conjunto de los trabajadores y hacer una amplia convocatoria a todos los sectores. Los sectores de la izquierda sindical nucleados en el FIT se abstienen de este debate, cuando se podría articular un fuerte polo para pelear por un proyecto democrático y combativo de central.

Hace falta construir algo nuevo

La realidad actual del movimiento obrero necesita un rumbo distinto y otras tareas. Para apoyar, unir los conflictos y derrotar a las burocracias que están jugadas a la gobernabilidad, avanzando hacia una nueva dirección y un nuevo modelo sindical, los miles de delegados y activistas antiburocráticos que han venido marcando el ritmo de las luchas actuales necesitan de una referencia que los aglutine. Por ello, la estrategia pasa por la disputa por una nueva dirección clasista para el movimiento obrero y un nuevo modelo sindical democrático.
Necesitamos la mayor unidad en la acción con todos los sectores dispuestos a enfrentar al gobierno y derrotar sus reformas reaccionarias, como planteamos en las páginas centrales.
Pero al mismo tiempo necesitamos responder a la necesidad de poner en pie una central autónoma, democrática y para la lucha. En ese sentido creemos que no sirve repetir viejas recetas que ya fracasaron. Necesitamos abrir un profundo debate en la base de todos los gremios de las CTAs sobre qué modelo sindical se necesita y cómo avanzar a una unidad sobre bases democráticas. En este debate tienen que participar sin exclusiones todos los sectores que se referencian en las distintas vertientes de las CTAs, todos los agrupamientos antiburocráticos y de la izquierda sindical. Luego de un período de debate, acordar un congreso abierto que debata un nuevo estatuto democrático con proporcionalidad absoluta, limitación de las reelecciones, finanzas transparentes y controladas por la base y mecanismos de revocabilidad, entre otros puntos. Que resuelva un programa obrero y anticapitalista y que ponga en pie el llamamiento a un plan de lucha nacional. Desde nuestra corriente proponemos abrir con urgencia este debate. Y llamamos a todos los sectores críticos al rumbo actual, a los luchadores con los que compartimos los conflictos del estado y de la salud, a los activistas de la Multicolor y a todos los activistas estatales y privados que acuerden con dar juntos esta pelea.

Guillermo Pacagnini

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UTS: Un gremio independiente del gobierno, democrático y participativo https://mst.org.ar/2017/05/24/uts-gremio-independiente-gobierno-democratico-participativo/ Wed, 24 May 2017 17:10:19 +0000 http://mst.org.ar/?p=8486 La Unión de Trabajadores de la Salud (UTS) de Córdoba es el gremio responsable de muchos dolores de cabeza del gobierno de Córdoba. Los y las trabajadoras de la salud, cansados de las traiciones del Sindicato de Empleados Públicos (SEP), vienen protagonizando la lucha por salarios dignos, condiciones laborales, paritarias sin techo y propias del sector. Y levantando bien alta la bandera en defensa de la salud pública, gratuita y de calidad. En ése proceso surgió la UTS años atrás. Un gremio independiente del gobierno, que denuncia las traiciones y la corrupción del SEP, acaba de protagonizar una gran elección. Con un crecimiento de la participación de más del 50% en relación a la anterior elección, la UTS crece y se fortalece. Hablamos con Gastón Vacchiani, secretario general electo y militante del MST.

¿Cómo reacciona el gobierno a sus reclamos?

Los trabajadores y las trabajadoras de la salud venimos denunciando al gobierno provincial ante lo que consideramos una verdadera crisis que recorre a toda la salud pública de Córdoba. Creo que logramos demostrar ante la sociedad y la prensa que la salud pública está colapsada. Esto sin dudas generó un costo político al gobierno y de ahí viene el hostigamiento constante hacia nuestro gremio. Pero lejos de amedrentarnos nos dan más coraje para seguir: hace unos días denunciamos penalmente al gobierno y al SEP por la corrupción en el hospital de Villa María.

¿Por qué reclaman paritarias de Salud?

En primer lugar porque creemos que nuestra tarea tiene especificidades y características propias que ameritan una mesa paritaria propia, como ocurre en el resto del país. En segundo lugar, porque el sindicato que negocia nuestras paritarias (SEP) no es representativo en el área sanitaria. No sólo es minoritario sino que es repudiado por la inmensa mayoría de trabajadores de la salud. El gobierno se niega a convocar a UTS que es el gremio mayoritario, por conveniencia política, obviamente prefiere sentarse con Pihen que es su empleado político.

¿Cuáles son las principales características de la UTS?

En primer lugar hay que decir que después de De la Sota y Schiaretti, el responsable de nuestro deterioro salarial y nivel de precarización es el propio Pihen, por eso este personaje no puede ni entrar a un hospital público. UTS además de ser independiente del gobierno, propone otro modelo sindical, democrático y participativo. Sin privilegios ni prebendas como es el viejo modelo burocrático que representa el SEP. En nuestro sindicato las decisiones importantes, como la conformación de la lista por ejemplo, son definidas en asambleas y en ese camino queremos avanzar. Todos nuestros esfuerzos están al servicio de que sean cada vez más los que se sumen, participen y decidan.

¿Por qué sumarse a la UTS?

Nuestro gremio viene creciendo y consolidándose como el principal sindicato entre los trabajadores de salud. Sabemos que la aspiración de los que trabajamos en la salud pública es tener una paritaria propia; eso sólo lo podremos conseguir haciendo grande a la UTS. Con lucha y organización le vamos a parar la mano a los ajustadores conquistar condiciones dignas de trabajo y defender la salud pública.

Entrevistó: Vero O‘Kelly

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Apretar a la burocracia para atacar a los trabajadores https://mst.org.ar/2017/04/26/apretar-burocracia-atacar-trabajadores/ Wed, 26 Apr 2017 20:17:36 +0000 http://mst.org.ar/?p=8119 El gobierno aprovecha el desprestigio de la burocracia sindical para demonizar al movimiento obrero, sus luchas y a los dirigentes clasistas.

Con la disposición 7-E/2017 del ministerio de trabajo de la Nación, el gobierno formalizó lo que venía propagandizando mediáticamente desde hace unos días en respuesta a la creciente movilización social, fundamentalmente del movimiento obrero. Las “recomendaciones” contenidas en la misma, lejos de perseguir la democratización implican una táctica para presionar a la burocracia, utilizando su propio desprestigio, hacia un nuevo “pacto” contra los trabajadores y el pueblo.

El muerto y el degollado

Nadie en su sano juicio podría creer que un gobierno pro patronal y anti obrero como el de Macri podría impulsar ninguna medida de reorganización sindical que se proponga democratizar los sindicatos y beneficiar a los trabajadores. Lejos de esto, el responsable de llevar adelante un brutal ajuste que implica cientos de miles de despidos, paritarias a la baja, endeudamiento y entrega, pretende apoyarse en el desprestigio que tiene gran parte de la burocracia sindical (obtenido en gran medida por acompañar a este gobierno y otros en sus proyectos) para fortalecer el control por parte del Estado de un movimiento obrero que ha demostrado con creces su disposición a enfrentarlo, desbordando, incluso, a sus propias conducciones burocráticas.
Luego de más de un año y medio de romance, la presión se hizo insoportable para la conducción de la CGT que se vio obligada a convocar primero a una movilización, que terminó con los trabajadores tomando el palco y corriendo a los dirigentes, y luego a un paro nacional, donde la izquierda y el clasismo garantizamos, en gran medida, que no sea dominguero.
Lo que le preocupa en realidad al macrismo no es “democratizar” ni la presencia de “mafias” sino que esos dirigentes burocráticos, mafiosos y eternos no controlen con la firmeza necesaria a los trabajadores. En este punto, como lo demostraron en incontables ocasiones, y lo demuestran hoy congelando cualquier medida de lucha después del parazo del 6 de abril, la burocracia y el gobierno tienen una fuerte coincidencia y también algunas diferencias, como por ejemplo las que existen entre un muerto y un degollado.

El cuchillo bajo el poncho

Desde el punto de vista de la democracia formal, que aplican y defienden los ricos, las “recomendaciones” que impulsa el ministerio de trabajo pueden parecer progresivos, pero lo que representan en realidad es un avance del control del Estado sobre el movimiento obrero y su organización independiente. En este punto el macrismo no es, ni siquiera, original. El control estatal del movimiento obrero no es más ni menos que un invento del peronismo, que, con la creación de la ley de asociaciones sindicales buscó, y en gran medida logró, anular el desarrollo de una organización independiente y revolucionaria de los trabajadores. Esa ley que es utilizada por la burocracia sindical para fortalecer sus posiciones y su dominio es la que hace, por ejemplo, que en nuestro país sea más sencillo ser candidato a presidente que secretario o secretaria general de un sindicato y mucho menos de una federación nacional. Es la que impone los descuentos compulsivos que garantizan el financiamiento de las cúpulas sindicales, la que sostiene el unicato y pone por fuera del movimiento obrero la potestad de decidir cómo se organizan las herramientas sindicales de los trabajadores. Por eso la recomendación de reforzar esta ley es una puñalada al clasismo, a la libre y autónoma organización de los trabajadores y, por esto mismo, un fortalecimiento del modelo burocrático, vertical y regresivo que permite las mafias sindicales.
El macrismo no persigue la eliminación de este modelo sindical, sino que apunta a subordinarlo completamente a sus intereses estratégicos.

Hace falta otro modelo sindical

Los socialistas, lejos de caer en los cantos de sirena de los “demócratas” neoliberales defendemos la total independencia y libertad organizativa del movimiento obrero. Estamos por tirar abajo cualquier legislación que pretenda reglamentar la actividad sindical y política del movimiento obrero para subordinarla al Estado burgués. En este sentido, damos la pelea en las filas de nuestra clase por democratizar los sindicatos apostando a las asambleas, cuerpos de delegados y todas las instancias democráticas que permitan expresar a fondo la fuerza del movimiento obrero contra los planes de ajuste y la represión que nos imponen los patrones. Defendemos que las organizaciones sindicales cobren la cuota gremial en los lugares de trabajo, que los dirigentes tengan mandatos a término y que puedan ser revocados, que tengan periodos obligatorios donde vuelven a su lugar de trabajo, es decir exigimos y peleamos porque no haya privilegios de ningún tipo.
También sostenemos que debe existir la representación proporcional de todas las tendencias en las directivas sindicales y por supuesto batallamos contra los prejuicios machistas y patriarcales, que impone el propio sistema en las filas del movimiento obrero y margina a miles de compañeras de los puestos fundamentales de conducción, incluso en sindicatos mayoritariamente compuestos por compañeras.
Pero fundamentalmente peleamos por una expresión política independiente de los trabajadores, porque consideramos que no es de la mano del gobierno de Macri, alguna otra variante patronal ni de la burocracia sindical, que los y las trabajadoras vamos a lograr superar las condiciones miserables de vida que nos impone este sistema. Por eso creemos que es fundamental pelear por un gobierno de los trabajadores en el camino de transformar profundamente las relaciones sociales.
Apostamos para estos objetivos a una acción conjunta del clasismo y también al desarrollo político de una fuerte alternativa obrera y socialista. En estas páginas podrás encontrar muchas propuestas para avanzar en esas dos tareas fundamentales. Sumate a impulsarlas con nosotros.

Martín Carcione

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