mud – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Sat, 15 Jul 2017 20:52:18 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png mud – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Ni el plebiscito de la MUD, ni la falsa constituyente de Maduro https://mst.org.ar/2017/07/15/venezuela-ni-plebiscito-de-mud-ni-falsa-constituyente-de-maduro/ Sat, 15 Jul 2017 20:51:46 +0000 https://mst.org.ar/?p=9205 Sergio García*

La semana pasada estuve en Venezuela, país al que le tengo gran cariño y respeto por haber vivido allí varios años en un intercambio político con militantes socialistas y anticapitalistas en vida de Chávez. Desde entonces viajo a menudo. Cuando viví en Caracas, fui parte de la fundación de la corriente política Marea Socialista, surgida del seno del proceso bolivariano quien hoy es la principal oposición de izquierda al gobierno, e integra junto a  nuestro MST una corriente internacional común. Así como yo, también Alejandro Bodart, Vilma Ripoll y muchos dirigentes y compañeros del MST hemos viajado y recibido a compañeros venezolanos todos estos años, nos une una construcción común y un proyecto.

Desde esa cercanía personal y política con Venezuela, haber visto estos días la situación de ese país, no deja de sorprenderme negativamente. Hay un contraste notable con los años de mayor ascenso del proceso revolucionario que tomaba medidas sociales correctas que, aún siendo parciales, mejoraron la vida de millones de trabajadores y sectores populares. De ese país, que ilusionó a la militancia popular y de izquierda del continente, lamentablemente ya no queda casi nada. La vida es triste, la gente común no tiene nada, cuesta pagar la comida diaria que escasea, no hay remedios, los niños se mueren en los hospitales, la militarización está por todos lados, la persecución a los críticos también. El llamado socialismo del siglo XXI se transformó en manos de Maduro en un régimen capitalista más, de acumulación mafiosa al amparo del negocio petrolero. Nada de progresivo o rescatable hay en eso, aunque se lo intente cubrir con frase bolivarianas para engañar al auditorio.

El gobierno de Maduro desde su llegada fue involucionando de manera constante, y es el pueblo pobre y la juventud sin futuro quien paga esa involución planificada desde el poder del estado. Las medidas económicas y sociales que se toman combinan un desfalco de millones dólares, el pago puntual de la deuda externa a organismos internacionales, la entrega de todos los recursos minerales a corporaciones imperialistas, y un ajuste permanente sobre los derechos a través del abandono de las misiones sociales, de la salud pública, la educación y la nula asistencia alimentaria y médica. Si lo hiciera un gobierno de derecha no habría duda que todos lo enfrentaríamos. Lo increíble es que al hacerlo Maduro, algunos sectores de izquierda le encuentren justificación, digan que son “errores” o que “no es el principal responsable”. Aquí no hay errores, hay una política planificada desde el gobierno, y es una política antipopular en toda la línea.

Enfrentar los planes de la MUD

Frente a una realidad que ha llevado al gobierno de Maduro a perder el apoyo social de millones en pocos años, el otro polo político surgido de la derecha tradicional y organizada en la MUD (Mesa de Unidad Democrática) busca hacerse con el gobierno viendo la oportunidad que el propio desastre madurista le coloca en el horizonte. Ese polo representa intereses antipopulares, combina viejos golpistas con dirigentes de misma y reaccionaria condición ideológica, y lógicamente nada bueno pueden ofrecerle a Venezuela. Su interés no es mejorar el país, sino ser ellos directamente quienes conduzcan el proceso de entrega de las riquezas venezolanas a las corporaciones extranjeras. El imperialismo y sus corporaciones hacen negocios a diario con Maduro, pero se encuentra más cómodos si sus hijos directos gobernaran para hacer con ellos negocios similares. La MUD tiene distintas alas, entre ellas algunas bien reaccionarias y ligadas a sectores para militares y otros también derechistas pero más proclives a una negociación.

La MUD convoca para este domingo un plebiscito, intentando colocarse como el ala democrática de esta contienda, pero su objetivo de fondo es la utilización del plebiscito para fortalecerse ellos como poder alternativo, para decir acá estamos nosotros, en el marco de su plan estratégico y reaccionario en sus aspectos económicos y políticos para Venezuela. Por eso nuestros compañeros de Marea Socialista correctamente rechazan este plebiscito y denuncian: “Bajo la misma lógica mafiosa y confrontativa de la política de cúpulas, el Plebiscito pasa a ser la contrapropuesta a la A.N.C por parte del otro polo que busca intervenir en esa disputa por las divisas que ingresan a PDVSA. Dicha iniciativa pretende legitimar un nuevo poder factico en el país, que le permita a la dirigencia de derecha ser parte de esa disputa: sea mediante la violencia armada en la calle o en un posible pacto y/o gobierno de transición, escenarios en los cuales el pueblo estaría excluido de participar protagónicamente en cualquier decisión…La Consulta Popular no es una táctica de unidad de acción de distintos sectores en defensa de una lucha política de interés nacional, como lo podría ser la derogatoria del decreto del Arco Minero, ni contempla una lucha reivindicativa. La Consulta del 16-J es una iniciativa política de una dirigencia con intereses contrarios a la de los venezolanos que padecemos la crisis, y que de llegar al gobierno aplicaría un paquete de ajuste económico similar al que viene ejecutando el gobierno actual. Participar o reconocer esa iniciativa como una herramienta democrática, es una ilusión política que conduce al precipicio y a barnizar de democrática a una dirección reaccionaria”(1)

De esto surge nuestra oposición al plebiscito y a la dinámica de un intento de gobierno de unidad nacional o de transición, que pudiera venir por el avance de la MUD por un pacto entre Maduro y la MUD. De una u otra forma sería un gobierno antidemocrático y antipopular que deberíamos enfrentar en la calle y políticamente. Junto a esto, también rechazamos cualquier tipo de intervención extranjera a Venezuela, en particular de los organismos ligados al imperialismo. Y por supuesto también si en algún momento se planteara una intervención militar, aunque no es eso lo que hoy está planteado en la realidad.

La farsa de Maduro y su constituyente

El debate sobre el plebiscito de mañana y todo lo sucedido estas semanas, tienen como marco de fondo la cuestión de la Constituyente de Maduro convocada para el 30 de julio. La palabra Constituyente suena linda, es popular en la izquierda ya que todos queremos procesos constituyentes donde el pueblo decida sobre todo. El único problema es que en la constituyente de Maduro, el pueblo no decide nada. A diferencia de la constituyente impulsada por Chávez, acá no hay referéndum previo consultando sobre si se quiere o no una constituyente. Tampoco participan libremente los partidos con sus candidatos, no hay reglas previas ni decididas por el pueblo, y sí filtros a quienes quieren ir de candidatos. Y no habrá elecciones posteriores para refrendar sus resultados.

Además, difiere en todos los aspectos de la constituyente que cambio la vida política en Venezuela. La de Maduro no está enmarcada en avances ni en intentos de tomar medidas progresivas, sino en un retroceso y un proceso de contrarreformas económicas y políticas que sufre el pueblo. Vale como ejemplo que la Constituyente legalizara una nueva forma de avanzar en los entreguistas acuerdos del Arco Minero de Orinoco, es decir la entrega total de los recursos estratégicos y minerales a corporaciones extranjeras.  La constituyente no es más poder popular, sino una ficción del mismo con una parte de concejos comunales vacios y atados al clientelismo estatal. La constituyente de Maduro no es más democracia sino un intento de avanzar a un régimen menos democrático todavía, sin elecciones, ninguna consulta popular ni mecanismos de decisión popular ante los grandes temas nacionales, e ilegalización indefinida de las corrientes críticas de izquierda. La constituyente es una farsa antidemocrática con disfraz bolivariano y no tiene nada de progresivo.

Los debates en la izquierda sobre Venezuela

Lógicamente todo esto trae fuertes debates en la izquierda y en el ámbito internacional se cruzan diversas visiones. Hay un sector atado a concepciones sectarias que nunca comprendió que el surgimiento del movimiento bolivariano tenía elementos positivos porque el movimiento de masas acompañaba esa experiencia, y entonces debíamos ser parte de ese proceso político y social, manteniendo por supuesto una política anticapitalista, socialista e independiente para desarrollar todas nuestras propuestas y nuestra crítica cada vez que fuera necesario.

Pero hoy el debate se da con otro sector de la izquierda que comete errores aún mucho peores, porque no ve que ya hay un cambio cualitativo, una regresión inmodificable, y defiende al proyecto y al gobierno de Maduro que ya no es nacionalista antiimperialista, porque ha mutado en forma regresiva más hacia derecha en lo económico social, y a un curso muy antidemocrático en su régimen político. Lo que hace Maduro no está emparentado con la izquierda y solo se puede decir lo contrario desde miles de kilómetros de Venezuela. Porque fronteras adentro la realidad es incontrastable; hay por parte del gobierno ajuste, entrega y represión. Y eso desmoralizó y alejó a miles de chavistas que ya no apoyan al gobierno. La derecha actúa en ese contexto servido en bandeja por el gobierno.

En defensa de Maduro ha salido todo el arco político proveniente y ligado a los viejos partidos comunistas y sus corrientes ideológicas afines con sus referentes. En Argentina Atilio Borón es su principal portavoz de una declaración internacional (2). La posición de ellos es justificatoria de un gobierno que ya es antipopular por donde se lo mire. Igualmente que estos sectores tengan esta posición no es de extrañar, están ligados por intereses directos, en muchos casos económicos y otras conveniencias al gobierno de Maduro y al de Cuba, que transita la apertura al capitalismo internacional. También sectores de la centroizquierda acompañan esta declaración.

Para nosotros lo que es lamentable, es que haya algunos intelectuales marxistas, incluso provenientes del trotskismo que hayan avalado con su firma una declaración internacional que defiende a un gobierno capitalista en su contenido de clase, regresivo en su dinámica y neo stalinista en su régimen político. Y lo hacen basado en una serie de afirmaciones por completo incorrectas que aquí vamos a confrontar.

Aunque hay mucho escrito y de distintos autores, tomamos en este caso las definiciones del compañero y economista Claudio Katz (3), que representa a este sector y que son las más claras e incorrectas. Entre otras cosas dice:

“Actualmente Maduro dirige sus cañones contra la brutalidad derechista y no contra el pueblo” (2). No es así. Maduro aplica medidas económicas, sociales y políticas contra el pueblo, y las relata como una lucha contra la derecha. Un economista marxista debiera considerar al pago de la inmoral deuda externa, al desfalco y entrega de dólares a la burguesía, a la entrega de los recursos estratégicos a corporaciones como “medidas y cañones contra el pueblo”. Además de que la represión cotidiana no es a las cúpulas de la derecha, sino a parte de la población, sean opositores de derecha o de izquierda, todos están perseguidos, atacados, echados de sus trabajos. Los principales dirigentes del chavismo crítico son acusados injustamente a diario de ser “agentes de la CIA”. ¿No se considera a eso tampoco un ataque contra el pueblo?

También plantea: “El choque entre Maduro y Capriles-López se asemeja a la confrontación de Allende con Pinochet, de Perón con Lonardi o más recientemente de Dilma con Temer”. De nuevo está equivocado. El enfrentamiento en Venezuela es por el control y comercialización de la renta petrolera en acuerdo con las transnacionales imperialistas. Es decir para fines burgueses en ambos casos, y a diferencia del 2002 en Venezuela donde había un golpe contra medidas parcialmente progresivas ahora hay un enfrentamiento distinto, la MUD para conducir ellos el millonario negocio petrolero, y Maduro para seguir haciéndolo él y sus castas convertidas en burguesas al calor de ese negocio, sin tener ni un atisbo de proyecto independiente y progresivo. Basta recordar que es el gobierno que está haciendo regresar a Venezuela las empresas capitalistas que fueron expulsadas por Chávez. Y sin olvidar que la liberación de Leopoldo López, verdadero instigador de muerte, es una capitulación a la derecha que muestra que Maduro negocia permanente con ellos. La comparación con Brasil es equivocada y a la vez una capitulación al PT y a Dilma, quienes se negaron todo el tiempo a convocar a elecciones generales para que el pueblo decida y así sí, frenar a la derecha.

Otra definición muy incorrecta es la siguiente: “Sería un terrible error sumarse a elecciones concebidas para preparar un cementerio de chavistas. A Maduro le exigen realizar comicios en un clima de guerra civil que ningún gobierno suele aceptar”. Aquí la subordinación a la estrategia antidemocrática de Maduro es completa. Nunca la izquierda puede avanzar dando menos democracia que el régimen democrático burgués, sino superándolo. Sin ir muy lejos en los ejemplos, Chávez frente a intentos de golpes y revocatorios siempre avaló las elecciones y fue a la disputa. Sin olvidar que en Venezuela no hay elecciones a nada desde el 2015 y no había ninguna guerra civil. Nosotros decimos que sin participación y decisión popular no hay ningún proyecto que pueda considerarse de izquierda. La suspensión de todas las elecciones es una política reaccionaria del madurismo, no tiene nada de progresivo y conduce a un callejón sin salida de carácter antipopular. Es una política que además le hace el juego a la derecha, porque le da a la MUD el principal argumento frente a la sociedad y contra la izquierda en general.

Por último Katz la remata con una comparación fuera de la realidad: “la revolución bolchevique no sólo enseñó a registrar el trasfondo social, los conflictos de clase y los intereses en juego. Indicó también un camino para superar la hipocresía del liberalismo burgués y confirmó que los actos de fuerza contra la reacción, forman parte de la confrontación con la barbarie derechista”. Aquí se superan los límites de la imaginación en una comparación que pierde criterios elementales de clase. Los bolcheviques encabezaban una revolución obrera y popular que avanzaba en expropiar a la burguesía; Maduro representa una burocracia enquistada en un estado rentista, convertida en clase burguesa al amparo de esos negocios. Y la violencia que ejerce no es revolucionaria sino reaccionaria, es contra el pueblo en general que pasa hambre, falta de remedios, de trabajo, de seguridad social. Y que, si sale a protestar más allá de los intereses de la derecha, es acusado y perseguido sin miramientos. Maduro expresa lo peor de la violencia estatal stalinista.

Que el pueblo decida todo, la única salida correcta y de izquierda

En esta situación el mayor favor que se le hace a la derecha y al imperialismo, viene del propio gobierno de Maduro. Lo que hace en materia económica y política ensucia las banderas emancipatorias de la izquierda y le da todos los argumentos a la derecha, para ganarse más base social en Venezuela y en el exterior. Si lo que hay en Venezuela representa un proyecto de izquierda, nadie en su sano juicio puede quererlo. Y así se usa a Venezuela para desprestigiar al socialismo y a la izquierda.

Por eso quienes en verdad militamos a diario por un proyecto emancipador, anticapitalista y socialista, no tomamos como propias las políticas de un gobierno que ya ni siquiera encaja en un modelo nacionalista clásico, porque no defiende causas nacionales sino el mantenerse en el poder para conducir un proceso de contrarreformas sociales antipopulares. Somos críticos y oposición de izquierda a ese gobierno. Y junto a nuestros compañeros venezolanos de Marea Socialista rechazamos tanto el plebiscito de la MUD como la farsa constituyente de Maduro, y apoyamos la presentación que realizó el chavismo crítico y un amplio abanico de ex ministros de Chávez, de líderes sociales actuales e históricos que exigen se convoque a un referéndum para que el pueblo decida si debe haber o no constituyente y bajo que reglas democráticas hacerla, que es lo que dice la Constitución Bolivariana y lo que Maduro y la MUD incumplen.

Proponemos que el pueblo decida sobre todo, que haya convocatoria a elecciones a todos los cargos para salir de esta crisis provocada por dos cúpulas ajenas a las mayorías populares y que se legalicen todos los partidos que hoy están ilegalizados y proscriptos. Solo la intervención directa del pueblo dará un curso positivo a Venezuela. Y deben abrirse consultas populares vinculantes para decidir qué hacer con la deuda externa, con el desfalco millonario, con los recursos estratégicos que se están llevando las corporaciones y otros grandes temas. Y proponemos que el dinero del estado se use para traer urgente alimentos y medicina para frenar la muerte y la escases de alimentos. Para esa salida tiene que organizarse y movilizarse el pueblo venezolano. Desde Argentina saludamos a los sectores de izquierda como Marea Socialista y a los integrantes del chavismo crítico, que con coraje y sin ningún tipo de ataduras económicas a la burocracia burguesa del estado, construyen una nueva referencia anticapitalista, socialista y bolivariana en Venezuela. Cuestión esencial para el tiempo que viene.

*Dirigente del MST en Izquierda al Frente. Director de la Revista “Nueva Izquierda. Vivió en Venezuela y acaba de regresar de Caracas esta semana.

  • Rechazamos el plebiscito de la MUD. Marea Socialista
  • Intelectuales en solidaridad con el pueblo bolivariano
  • La izquierda frente a Venezuela (Claudio Katz)

 

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VENEZUELA: Marea Socialista rechaza convocatoria de la MUD al Plebiscito https://mst.org.ar/2017/07/15/venezuela-marea-socialista-rechaza-convocatoria-de-mud-al-plebiscito/ Sat, 15 Jul 2017 13:44:32 +0000 https://mst.org.ar/?p=9200 Reproducimos la declaración política de Marea Socialista, organización de izquierda venezolana que integra nuestra corriente internacional.

Ni Plebiscito de la MUD, Ni ANC de Maduro

¡Ningún apoyo a las cúpulas!

2014 fue el punto de partida en que el gobierno comenzó un rumbo entrega de soberanía y la consolidación de negocios con el capital financiero internacional. La «Ley de regionalización integral para el desarrollo socio productivo de la patria» para la creación de zonas económicas especiales, es el ejemplo más concreto. Para viabilizar dicho ajuste económico, que ha implicado el sacrificio de importación de alimentos y medicinas para pagar miles de millones de dólares de deuda externa el gobierno fue afianzando progresivamente un claro avance autoritario, antidemocrático y de violación de la constitución.

Desde abril de 2017 se ha desatado un nivel conflictividad social y política importante, que a más de tres meses de protestas con casi 100 personas asesinadas, se empiezan a desarrollar fenómenos de violencia que pueden conducir a un lamentable escenario de guerra y mayor derramamiento de sangre. La violencia, incentivada y asimilada por las cúpulas del PSUV y la MUD, ha desatado la irracionalidad y fanatismo en sectores sociales, y ha actuado como un gran muro de contención para encubrir los problemas estructurales de la crisis y el debate de las medidas de urgencia necesarias para hacerle frente a la misma.

La iniciativa de Asamblea Nacional Constituyente (A.N.C), realizada por el presidente Maduro el 1 de Mayo, intensificó el malestar y los niveles de confrontación física, al representar la posible concreción de un poder supra-estatal con poderes plenipotenciarios y la desaparición de la Constitución del 99´. Más allá de los deseos que puedan tener algunas candidaturas honestas de hacer propuestas para debatir, la A.N.C sería el espacio en que las camarillas burocráticas del gobierno-PSUV debatirían un nuevo régimen que eliminaría los derechos políticos y democráticos universales y mecanismos de entrega de la soberanía.

Casi dos meses después la Mesa de Unidad Democrática (MUD) lanza una propuesta de «Plebiscito», ahora denominada «Consulta Popular», como una acción «participativa» que le hará frente a la propuesta del ejecutivo y trazara un supuesto camino por el «rescate de la democracia».

¿Qué se esconde detrás del Plebiscito?

Bajo la misma lógica mafiosa y confrontativa de la política de cúpulas, el Plebiscito pasa a ser la contrapropuesta a la A.N.C por parte del otro polo que busca intervenir en esa disputa por las divisas que ingresan a PDVSA. Dicha iniciativa pretende legitimar un nuevo poder factico en el país, que le permita a la dirigencia de derecha ser parte de esa disputa: sea mediante la violencia armada en la calle o en un posible pacto y/o gobierno de transición, escenarios en los cuales el pueblo estaría excluido de participar protagónicamente en cualquier decisión. Esto se puede evidenciar en el cuerpo de preguntas del plebiscito y el objetivo que cumple cada una:

  • 1.¿Rechaza y desconoce la realización de una asamblea nacional constituyente propuesta por Nicolás Maduro sin la aprobación previa del pueblo venezolano? Sin duda alguna esta pretende ser el gancho para atraer sectores del pueblo a participar. El masivo repudio popular a la constituyente y el hecho de que se está pasando por encima del poder originario para imponer una nueva constitución, motiva a que la ciudadanía busque cualquier mecanismo para expresar su rechazo y desencanto a la constituyente.
  • 2.¿Demanda a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana obedecer y defender la Constitución del año 1999 y respaldar las decisiones de la Asamblea Nacional? Se apuesta a concretar una división en la FANB y consolidar un sector militar que apoye las iniciativas de la MUD (mayoría en la A.N). Para esta dirigencia, defender la Constitución es concretar la desobediencia civil, y ahora militar, respaldándose en el art. 350 de la CRBV. Buscan apoyo de la Fuerza Armada para cualquier acción y/o maniobra que lleven a cabo.
  • 3.¿Aprueba que se proceda a la renovación de los Poderes Públicos de acuerdo con lo establecido en la Constitución, así como la realización de elecciones y la conformación de un nuevo gobierno de unidad nacional? Sumada a la segunda, esta es la interrogante que sintetiza la política de fondo de la MUD. La renovación ilegítima de Poderes Públicos y la estructuración de un mal llamado «gobierno de unidad nacional», se traduce en la instalación de un doble poder que de alguna u otra forma apuesta a jugársela en cualquier terreno, aun cuando deban morir miles personas. Esta iniciativa política tiene un claro carácter destituyente.

Ya no es un problema de las preguntas y si estas deberían cambiarse. La verdadera intención de las cúpulas de la MUD ha quedado develada. La A.N.C y la «Consulta Popular» son las propuestas concretas para desconocer y desechar La constitución del 99 que hoy es aceptada por todo el pueblo. Llamamos a los ciudadanos que honestamente creen que esta es una salida democráctica a reflexionar sobre las consecuencias que traería esta «consulta» y no participar.

Actualmente estamos ante una disputa entre un sector empresarial que se consolidó en los últimos años mediante un patrón mafioso de acumulación y parte de un sector empresarial que ha sido desplazado en los últimos 17 años. Ninguno pretende ceder. Ambos apuestan al control total y pleno de la renta. Es por ello que dependiendo del transcurrir de los hechos políticos esta confrontación puede deparar en una confrontación civil y militar y/o en un acuerdo de cúpulas en las que algunos de esos sectores empresariales se vean desplazados y se apueste a consolidar un nuevo régimen de acumulación mafioso de renta.

Los atajos que conducen al vacío

El escenario de incertidumbre, inestabilidad, caos, conflictividad y sobretodo de restricción de derechos sociales y de ausencia de alternativas claras, genera las condiciones para que cualquier maniobra política pintada de «democrática» aparente ser una salida progresiva, como es el caso del «Plebiscito» o «Consulta Popular» convocada por la MUD. La postura de algunos sectores que provienen del Chavismo lo demuestra, y ratificamos que esta es una postura equivocada. No debemos confundirnos. La Consulta Popular no es una táctica de unidad de acción de distintos sectores en defensa de una lucha política de interés nacional, como lo podría ser la derogatoria del decreto del Arco Minero, ni contempla una lucha reivindicativa. La Consulta del 16-J es una iniciativa política de una dirigencia con intereses contrarios a la de los venezolanos que padecemos la crisis, y que de llegar al gobierno aplicaría un paquete de ajuste económico similar al que viene ejecutando el gobierno actual.

Participar o reconocer esa iniciativa como una herramienta democrática, es una ilusión política que conduce al precipicio y a barnizar de democrática a una dirección reaccionaria. Más allá de las intenciones que puedan tener estos sectores provenientes de la izquierda, concretamente se contribuiría al escenario polarizador que busca aniquilar la gran diversidad de voces en el país, entre ellas las del chavismo crítico, y, principalmente, esconder los problemas económicos de fondo relacionados al colapso del rentismo petrolero y al manejo mafioso de la renta.

La MUD desecha la constitución, no la defiende

Con la sistemática violación de derechos constitucionales, la represión estatal y la instalación de un estado de excepción permanente, como hemos explicado en documentos anteriores, la mesa de la unidad democrática ha logrado instalar en la opinión pública, de manera demagógica y superficial, que el principal y único conflicto es la contradicción democracia-dictadura. Mediante una lectura polarizada y maniquea esta cúpula coloca al gobierno como la dictadura clásica, y que todo lo que se oponga al mismo contempla la «democracia».

Ciertamente, la contradicción está presente y no es menor. Los rasgos claramente totalitarios del gobierno y la pérdida de derechos democráticos señalan un rumbo autoritario. Pero cabe la pregunta: Si la democracia republicana está en riesgo ¿Cómo se defiende la democracia? He aquí el asunto. Desde nuestra perspectiva, la única manera de defender la democracia es defendiendo la constitución, y la MUD es una coalición de partidos cuya dirigencia se ha encargado de desechar y entregar la lucha en defensa de la CRBV. Además, de su pasado neoliberal, golpista y conservador, vale hacer una revisión rápida de sus acciones en el último año y medio para corroborar esta afirmación:

  • a. Capitulación en las luchas: Desde su llegada a la Asamblea Nacional (A.N) la MUD ha capitulado ante acciones arbitrarias del gobierno. Denuncian los abusos discursivamente pero nunca emplearon acciones coherentes para evitar las arbitrariedades y a las pocas semanas dejaron el tema a un lado como si nada hubiese ocurrido. La entrega del referéndum revocatorio y la indiferencia en la realización de las elecciones regionales en el plazo constitucional, son pruebas de ello. A esto se suma el desconocimiento de los diputados de Amazonas por parte del TSJ, en el que se desconoce la voluntad de los ciudadanos de dicha región. Hoy las elecciones de Amazonas es una exigencia que ha quedado en el olvido.

  • b. Doble Discurso: el ejemplo más claro es el del Arco Minero del Orinoco. La bancada de la MUD en la Asamblea Nacional rechazó unánimemente en junio de 2016 el decretó 2248. Posteriormente, en mayo de 2017 se hizo pública una carta de Julio Borges, actual presidente de la A.N y cabecilla de la coalición, dirigida a los organizadores del «Latin America Down Under» en Australia que contaba con la participación del ministro de Minería Ecológica. En dicho escrito Borges expresaba que los acuerdos firmados con el actual gobierno no tenían validez, pero que una vez «se restablezca la democracia en nuestro país, nuestras puertas estarán abiertas para recibir las inversiones, con la debida seguridad jurídica, que el país necesita para re-direccionarse a lo largo de un camino de progreso y desarrollo«

  • c. Propuestas Inconstitucionales o sin sustento: el juicio político al presidente de la república, el cuestionamiento de su nacionalidad o el acuse de abandono de cargo han sido algunas de las acciones que la bancada opositora han intentado llevar adelante. Propuestas completamente desubicadas y alejadas de las necesidades más sentidas de la población.

  • d. Desecho de iniciativas en el marco constitucional: aunque abundan los casos de este tipo, las acciones contra la A.N.C son las más claras. Ante dicha medida del ejecutivo la propuesta de la MUD es una «consulta» de carácter insurreccional. Simultáneamente desde la «Plataforma en defensa de la Constitución» se han tomado iniciativas concretas en el marco constitucional: 1) la adhesión a una demanda de nulidad de las bases comiciales de la A.N.C, admitida en el TSJ; 2) la solicitud de Referéndum Abrogatorio de dichas bases comiciales ante el CNE. Sumadas a estas, algunos sectores independientes de las cúpulas han propuesto que el mismo 30-J se realice la consulta previa. Estas son acciones que pueden orientar una lucha democrática clara y que incluya a todos los sectores sociales, independientemente de la diversidad ideológica, pero evidentemente la mesa de unidad democrática prefiere optar por otros caminos.

Medidas Urgentes para detener el desastre

Por todas las razones antes expuestas desde Marea socialista estamos convencidos que la única manera de defender la democracia y evitar un derramamiento de sangre mayor es VOLVER A LA CONSTITUCIÓN DEL 99´. Por ello reiteramos las siguientes medidas de urgencia:

En lo Político:

– Suspensión del plebiscito propuesto por la MUD

– Suspensión de la A.N.C propuesta desde la presidencia de la República.

– Cumplimiento estricto de las elecciones regionales

– Cronograma público de las elecciones presidenciales con lapsos bien delimitados

– Inscripción libre de todas las organizaciones políticas que opten por participar en comicios electorales.

En lo Económico:

– Prioridad del uso de divisas para importación de alimentos y medicinas, por encima de cualquier otro compromiso.

– Suspensión del Pago de deuda externa durante un lapso determinado. Auditoria publica y ciudadana a dicha deuda para determinar su legitimidad y legalidad.

– Repatriación de capitales venezolanos en el exterior. Nuestras investigaciones certifican que se han fugado más de 500.000 millones de dólares ($). Voceros del gobierno y de la MUD han certificado que se han fugado más 300.000 millones ($).

– Cambiar la distribución en el presupuesto nacional. En 2017 se destina más del 17% del presupuesto para el Ministerio de Relaciones Interiores, Justicia y Paz superando ampliamente a aquel destinado al Ministerio de Salud, sector que actualmente atraviesa una grave crisis.

 

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