Nicolás Mileo – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Thu, 18 Nov 2021 19:29:58 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png Nicolás Mileo – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Campamento Internacional de Juventudes Anticapitalistas https://mst.org.ar/2021/11/18/campamento-internacional-de-juventudes-anticapitalistas/ Thu, 18 Nov 2021 13:54:55 +0000 https://mst.org.ar/?p=30449 Del viernes 3 de diciembre al domingo 5, las juventudes anticapitalistas de la Liga Internacional Socialista realizarán su campamento en Argentina. Con el impulso del MST en el Frente de Izquierda Unidad, en el marco del Ier Congreso Mundial de la LIS, se prepara una extendida movilización juvenil. En un mundo en llamas, con rebeliones que nos atraviesan y gobiernos que no dan respuesta, urge la necesidad de encontrarnos, debatir, y organizar una hoja de ruta en común. ¿De qué se trata?

Escriben: Nicolás Mileo y Tamara Yapura, Juventud Socialista / MST (sección argentina de la LIS)

Una de las falsas ideologías más difundidas consiste en decir que es posible la lucha por humanizar el capitalismo. Es falso que “todos” sufrimos la pandemia de la misma manera. Según el Financial Times1, “La riqueza total de los multimillonarios de todo el mundo incrementó de u$s 5 billones a u$s 13 billones en 12 meses, el aumento más espectacular registrado en el ranking anual de súper ricos elaborado por la revista Forbes”. Y otro reconocido medio argentino reflejaba el informe de la Oxfam replicando cómo “una élite se mantiene inmune al contagio de la crisis”. El análisis es del primer semestre del 2020, en donde la fortuna de todos era de 280.400 millones de dólares al inicio del mismo, y hacia el final, alcanzaba 328.600 millones. Esos 50 mil millones de dólares significan un 17% de aumento y equivalen a 9 veces la ayuda del FMI para la región en este período.
Ellos incrementaron sus riquezas a costa de la especulación y organismos internacionales como el Fondo, bajo la piel de cordero, avanzaron con su principal herramienta de expoliación y dominación: las deudas. ¿Ellos? Ellos no perdieron, quienes perdimos fuimos las y los trabajadores, jóvenes, mujeres y disidencias.

Según la OIT, en Latinoamérica y el Caribe durante el primer trimestre del 2020, más de 43 millones de personas se quedaron sin trabajo y si bien el proceso de mejoría cuenta con la recuperación de 29 millones de puestos laborales, no alcanza a compensar ni el 30% de las estimaciones reales. Asimismo, diferentes fuentes expresan que hoy existe “poco trabajo y de baja calidad”2, que los jóvenes fueron los más perjudicados3 y que existió un aumento en la brecha de género4. Esto es el capitalismo. Que los mismos de siempre concentren la riqueza mientras millones vivimos las consecuencias de este modelo.

Ser protagonistas, para dar vuelta todo

Otro mito es el que dice que es imposible terminar con el capitalismo. Pensémoslo a la inversa, ¿es posible continuar viviendo bajo esta lógica? Si no contempláramos la variable de acceso a un trabajo formal de calidad, ¿cuál es la perspectiva a futuro de la juventud? El carente acceso a recursos para continuar estudios limitaron cualquier proyección a futuro5. Más que irnos del país, planificamos cómo sacar en cuotas un par de zapatillas y lograr que, con la ayuda de amigues/pareja/etc., la realidad no nos obligue a volver a casa de nuestros padres. Si hablamos de género, la violencia se recrudeció producto del confinamiento con los violentos y la falta de un acompañamiento real por parte del Estado. ¿ESI? Te la debo. Aún depende de eso que llaman “vocación docente”, que en definitiva es más trabajo no pago. Y si nos referimos a la cuestión medioambiental, el último informe del IPCC es categórico. El mundo tal y como lo conocemos dejará de ser si no revertimos el aumento de la temperatura global, pero a la inversa de lo que advierten expertos, la COP26 es el claro ejemplo de que los principales responsables son “blablabla”.

La posibilidad de otro mundo depende de nuestra capacidad de organizarlo

Detrás de todos estos mitos se camufla una intención: querer plantearnos como utópico aquello que se evidencia como obvio. Nos quisieron convencer de que pelear por un gobierno propio, de los que nunca gobernamos había perdido asidero. Sin embargo el mundo que habitamos demuestra todo lo contrario. Rebeliones en los 5 continentes, gobiernos que se desmoronan antes de poder aplicar sus planes de ajuste, un desencadenamiento de primaveras árabes y el movimiento anti racista que evidencio la matriz opresora del sistema capitalista. Las oportunidades para transformar la realidad están a nuestro alcance, ¿pero qué nos falta?

Las y los revolucionarios de la LIS sabemos que no tenemos más tiempo, que urge organizarnos para construir fuerza política anticapitalista y socialista para disputar el poder en todos los países. Con el propósito de sumar más voluntades a esa estrategia y contribuir a avanzar, ponemos esta iniciativa que es el Campamento Internacional de Juventudes Anticapitalistas.

Y la tierra será nuestro paraíso

Contra la precarización laboral: trabajo digno y genuino porque no somos descartables. Contra la brecha tecnológica en la educación: igualdad total. Contra el racismo y la xenofobia: nuestras fronteras son de clase. Contra el machismo, la homofobia y todas las ideologías del odio: educación sexual integral y estados laicos para combatir toda opresión de género. Contra las opresiones nacionales: autodeterminación de los pueblos. Contra la depredación ecocida: por una relación amigable y no depredatoria con los ecosistemas. Contra las derechas, protofascismos y falsas democracias, lucha anticapitalista, antiimperialista y que los pueblos decidan todo. Luchamos por un mundo que merezca ser vivido. Representaciones de 25 países de los 5 continentes. Conferencias centrales y talleres abarcativos de las temáticas con más peso entre los interrogantes que nos planteamos como generación. Imperdible. Y esta vez, en Buenos Aires, Argentina. Inscribite, estás a tiempo: 1121774145

Campamento Internacional de Juventudes Anticapitalistas. Planeta en Rebelión

Conferencias Centrales
Crisis sistémica, juventudes y pos-pandemia: ¿y ahora qué?
Sistema, revoluciones y organización internacional: activar anticapitalismo para dar vuelta todo.

Talleres Simultáneos
África del Norte: Refugiados, colonialismo y autodeterminación en el siglo XXI.
Asia del Sur: Lucha de clase y procesos políticos: India, Pakistán, Cachemira y Afganistán.
Líbano: Fundamentalismo religioso y revolución socialista.
Turquía: De la Primavera Árabe a la actualidad: balance de una década.
Brasil: Derechas latinoamericanas: el caso Bolsonaro.

Europa del Este: De la Caída del Muro a los regímenes autoritarios capitalistas.
España / Francia: ¿Adónde va Europa: polarización, reformismos y revolución?.
América Latina: rebeliones y alternativas. Los casos de Colombia, Chile, Perú y Paraguay.
Venezuela y Nicaragua: falsas izquierdas y perspectiva.
Argentina: ¿Hacia un nuevo Argentinazo? El FITU y sus desafíos.

Inscripciones / 11 2177-4145

1. https://www.cronista.com/financial-times/los-multimillonario-se-enriquecieron-aun-mas-durante-la-pandemia/
2. https://news.un.org/es/story/2021/09/1496512
3. https://www.primicias.ec/noticias/economia/generacion-empleo-principal-desafio-latinoamerica/
4. https://www.eleconomista.com.mx/capitalhumano/Pandemia-tiro-de-gracia-laboral-para-los-grupos-historicamente-mas-excluidos-20210922-0154.html
5. https://elpais.com/internacional/2020-07-31/la-generacion-que-pagara-las-cuentas-de-la-crisis-en-america-latina.html

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Se metieron con la generación equivocada https://mst.org.ar/2020/12/09/se-metieron-con-la-generacion-equivocada/ Wed, 09 Dec 2020 16:41:18 +0000 https://mst.org.ar/?p=29254 El 2020 va a ser un año que difícilmente olvidemos. La irrupción de la pandemia quedará marcada como una huella mnémica dura de borrar. Sin embargo, al hacer un recuento de lo que fue este año, no podemos soslayar que comenzó con una relativa expectativa producto de la derrota del gobierno macrista. Alberto Fernández se convirtió en una herramienta útil para deshacerse de la experiencia Macri. Hoy, mientras transcurrimos los últimos días del año, nos corresponde hacer un balance de lo que significó este primer periodo de gobierno «progresista», para debatir y poner en agenda cuáles son las tareas y los desafíos de la juventud para el año que entra.

Escribe: Nico “Rulo” Mileo, Juventud Socialista

El relato seductor que Alberto Fernández sostuvo durante su campaña rápidamente entró en contraste con sus medidas de gobierno. La crisis económica no le dio tiempo. Desde principio de año el país ya debatía quién iba a pagar el ajuste en un marco general de recesión e inflación. No había comenzado la pandemia cuando el gobierno definió el primer recorte a los jubilados. Ya en febrero este gobierno comenzaba a vislumbrar una orientación que se profundizaría en los meses siguientes.

Luego, con el advenimiento de la pandemia y la cuarentena la escena se cristalizó. Los despidos, suspensiones y acuerdos con los bonistas eran noticias diarias. Todas para ellos, para los grandes empresarios, para el capital imperante. Jubilados, trabajadores, jóvenes, quienes supuestamente íbamos a ser los primeros seguimos esperando medidas que nos beneficien. Durante abril y mayo, el debate giró en torno al no pago de los sueldos de les pibis que trabajan en condiciones indignas en los locales de comida rápida. Mega-empresas de extensión mundial como McDonald’s decían que no tenían plata para pagar los sueldos. Todavía aguardamos las sanciones del gobierno a estas cadenas.

Facundo y Guernica fueron un quiebre, en las dos Berni, ese excarapintada a quien le encanta posar de Rambo, fue su principal responsable. Kicillof y el conjunto de gobierno lo cuidaron, protegieron y justificaron en todo momento. Es que como dijimos siempre, su ajuste no pasa sin represión. El gobierno quedó al desnudo, mostrando que no le iba a temblar el pulso ni para desaparecer a un pibe, ni para reprimir a los sectores más postergados al servicio de aplicar su plan económico y de gobierno.

La expectativa inicial fue desapareciendo. Ni las pibas, ni los pueblos originarios, ni los trabajadores. Los socios fueron la Iglesia, el capital extractivista y el FMI.

El presupuesto 2021 es la prueba más nítida de esta orientación. Desaparece el insuficiente IFE y hay recortes en educación y salud mientras la porción mayoritaria del presupuesto está destinada al pago de deuda. Una deuda fraudulenta, ilegítima y odiosa.

Ser joven en un mundo distópico

Una tormenta de rebeliones y revoluciones acecha el continente. Chile, Perú, Guatemala, Bolivia, en todas ellas la juventud es protagonista y en todas aparece una misma consigna: «se metieron con la generación equivocada».

Nuestro país no es la excepción. Durante el 2018, al calor de la batalla por el derecho al aborto y en defensa de una educación pública que se vio amenazada, la juventud desarrolló una movilización que puso en jaque al gobierno macrista. En ese momento, la orientación del kirchnerismo con la consigna #Hay2019 jugó en contra de un proceso de lucha que podría haber terminado con Macri por la fuerza de las calles. Desde ese entonces hay un debate con los sectores de la izquierda popular (Patria Grande, PCR, La Dignidad) de cómo debe posicionarse la izquierda frente al kirchnerismo. Mientras estos sectores, incorporándose al FdT, justifican por izquierda la entrega del país al FMI, de este lado seguimos militando por la necesidad de la construcción de una alternativa independiente que ponga como prioridad las necesidades básicas de la juventud: el derecho a un trabajo digno, a la vivienda, a la educación, a la salud, a una relación amigable con la naturaleza.

Su argumento es que la alternativa de “lo posible” es la derecha, sin embargo, su rol hacia dentro de ese frente es legitimar por izquierda el ajuste sobre los sectores más vulnerables. Lo que nos encontramos no es un apoyo crítico a un gobierno progre, sino una adaptación a la política de los responsables del ajuste. Suelen utilizar como latiguillo que lo nuestro es “utópico” sin embargo su posibilismo nos condujo a una distopía inimaginable años atrás. En este punto nosotros somos claros, quienes provocaron el problema no pueden ser la solución. Hoy la juventud debe tomar un posicionamiento de confrontación a este gobierno, en la lucha por la igualdad de género, por derrotar al modelo extractivista que saquea nuestro suelo y solo deja contaminación, y en última instancia para que la crisis la paguen los que la provocaron y no las mayorías sociales y los sectores más postergados.

2021: Un año de desafíos y disputas

El año que entra nos plantea una serie de desafíos que debemos abordar desde la juventud. No hay ningún hecho de la realidad que indique que la tendencia a la descomposición del sistema capitalista cambie en el próximo periodo. En la juventud esto se traduce en el crecimiento de los niveles de deserción que hubo este año en todos los ámbitos educativos producto de la brecha tecnológica. Pero también en la precariedad que aparece como única alternativa en el campo laboral. Hemos sido protagonistas de las principales batallas contra toda la orientación del gobierno, tanto en la represión, como en los derechos de género o en el campo socioambiental. Sin embargo, sabemos que con esto no alcanza.

El 2021 tiene que encontrarnos en la disputa por recuperar los centros de estudiantes y federaciones para ponerlos al servicio de esta política. Hacer de estos espacios bastiones de coordinación con las luchas obreras y populares para inclinar la balanza a nuestro favor en la disputa por quién pagará la crisis en la pos-pandemia. Pero además para encarar un proyecto que se proponga organizar a lo mejor de la juventud precarizada que lucha contra la economía de la esclavización de las plataformas, por su reconocimiento como trabajadores y su sindicalización.

Además, articular con lo mejor del movimiento socioambiental, con quienes venimos confluyendo en un movimiento común contra la escalada extractiva y depredatoria del gobierno nacional, así como también contra el gobierno de la ciudad privatista e impulsor de la cementación urbana. Con el movimiento de mujeres y las disidencias por esa ley de aborto sin objeciones por la que luchamos desde hace años, y en definitiva por una salida para que Argentina se reorganice sobre nuevas bases, por un gobierno de los trabajadores en transición a otro modelo social, el socialismo.

Somos la juventud que se organiza en la trinchera, en la calle, en la lucha. El 2020 nos deja como conclusión que este sistema nos está arrebatando el futuro, que hoy ser socialista es en defensa propia y que ser internacionalista es una necesidad estratégica. Por esto activamos y construimos el MST y la LIS. Es por acá, para tomar el cielo por asalto.

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