paro general – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Thu, 02 May 2024 20:01:31 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png paro general – MST :: https://mst.org.ar 32 32 La izquierda y los luchadores contra el plan Milei. CGT-CTA: paro y movilización cuando el Senado trate la ley https://mst.org.ar/2024/05/02/la-izquierda-y-los-luchadores-contra-el-plan-milei-cgt-cta-paro-y-movilizacion-cuando-el-senado-trate-la-ley/ Thu, 02 May 2024 13:58:02 +0000 https://mst.org.ar/?p=35324 El 1° de Mayo, día internacional de las y los trabajadores, pese a las ridículas provocaciones de la Federal y la Gendarmería de Bullrich, la Plaza de Mayo se tiñó de rojo y de banderas de lucha. El acto de la izquierda junto al sindicalismo combativo, las asambleas barriales, los conflictos actuales, los piqueteros y demás sectores que venimos articulando en la coordinación multisectorial independiente contrastó con la concentración testimonial y al servicio del PJ de la CGT.

 

Escribe: Guillermo Pacagnini

En la Plaza denunciamos el ajuste de Milei, la Ley Bases y a todo este gobierno de los ricos, los yanquis y sus cómplices. En el Monumento al Trabajo fueron a lavarse la cara los burócratas de la CGT después de rosquear con el gobierno la reforma laboral y dejar correr la Ley Bases. En la Plaza de Mayo levantamos un programa alternativo al ajuste sin fin de Milei1, mientras la CGT volvió a reclamar “diálogo social… programa de consenso multisectorial… participar del diseño de la sociedad…” 2

Un claro contraste entre una manifestación de lucha que coloca la tarea de poner en pie un polo alternativo, y un acto de la vieja dirigencia burocrática, funcional al PJ y la gobernabilidad, buscando descomprimir la caldera popular que viene levantando presión.

Debates en la izquierda

El acto de Plaza de Mayo fue importante y marcó una salida, expresando al espacio de coordinación y movilización que viene enfrentando consecuentemente desde el primer momento a Milei. El documento leído llamó a derrotar a Milei y su plan, señaló que el peronismo y la burocracia critican pero juegan a la gobernabilidad, y que se necesita una alternativa independiente.

En este marco, tenemos que señalar que pudo haber sido mucho más potente, masivo y haber contrastado mucho más con el engendro cegetista, si hubiéramos actuado con una misma política desde el FIT Unidad.

Para postular con mucha más fuerza un programa y un polo alternativo de movilización frente al acto de la CGT, para disputarle mejor las franjas de trabajadores que reclaman salarios, rechazan el ajuste y fueron con sus sindicatos a un acto chico y engañoso, cuya única oferta fue confiar en el PJ y en la misma dirigencia conciliadora.

Y para fortalecer el espacio multisectorial que articula a los nuevos fenómenos de organización independiente, como las asambleas barriales y movimientos por la cultura, más allá de su desigual y embrionario desarrollo, con el activismo y varias de las nuevas direcciones sindicales antiburocráticas, los movimientos sociales combativos y la izquierda con un rol de argamasa, en particular el FIT Unidad, cuando actúa en unidad con una política correcta.

Desde el MST planteamos desde un primer momento que no había que concurrir al acto de la CGT, sino llamar a una acción alternativa y batallamos por ello. Incluso para que el Encuentro de luchadores -que sigue pendiente- se realice el 1° en la Plaza3.

Lamentablemente desde el PO, IS y algunos sectores sindicales llamaron a marchar con la CGT, poniendo allí sus mayores energías y debilitando la preparación y convocatoria alternativa a la Plaza, a la que ubicaron como acción secundaria de su jornada. El PTS durante semanas también sostuvo esa misma postura, pero ante las evidencias de la realidad y las presiones por un acto independiente desde la propia coordinación, cambiaron y se sumaron a impulsar el acto en la Plaza.

Los argumentos fueron largamente debatidos y los hemos desarrollado en PDI. Su visión esquemática de que siempre hay que concurrir a las convocatorias de la burocracia sindical, más allá del programa y de la situación concreta de la lucha de clases, los llevó a ceder y a participar casi de manera acrítica. Justificaron su política ubicándose detrás de la concentración con una columna propia. Pretendieron cambiarle el contenido a una marcha reaccionaria, con la justificación de que concurrieron trabajadores y por eso se transformaría en un canal para las luchas actuales, cosa que no sucedió.

Como dijimos en PDI: “Siguiendo a Trotsky, las tácticas unitarias con direcciones burocráticas o traidoras que llaman a una acción no significan una ley absoluta ni una receta fija. Dependen esencialmente de si fortalecen o no el proceso más general de movilización y de la situación concreta de la lucha de clases. Tomando en cuenta tres puntos de referencia: si el programa responde a las necesidades del movimiento obrero, si la acción convocada fortalece o no a la clase y siempre manteniendo la independencia política y organizativa (unidad/delimitación).

“En función de ello, desde la izquierda hemos tenido diferentes políticas según cada circunstancia concreta: hemos llamado a concurrir a marchas de la burocracia algunas veces desde las oposiciones de los gremios, otras veces conformando columnas independientes con los sindicatos y agrupaciones combativas y otras veces hemos llamado a no concurrir impulsando (o no) acciones alternativas.

“En este caso se está llamando a una marcha detrás de un programa pro-burgués al servicio de un sector de las patronales ‘productivas’ ligadas al peronismo”. 3

El acto en Plaza de Mayo y la correcta declaración unitaria que logramos nos plantea la necesidad de profundizar este camino de lucha y abordar los próximos desafíos de una pelea que sigue abierta y donde no está dicha la última palabra.

Cómo seguir

El principal desafío que tenemos es, como planteamos en la declaración que leímos en Plaza de Mayo, salir con la mayor fuerza a reclamarles a la CGT y a las CTA, un paro general con movilización el día en que se trate la Ley Bases en el Senado. Llamar a la mayor unidad en la movilización ese día para que caiga la ley.

Si la ley se trata antes del paro general anunciado para el 9 , la CGT y demás centrales tienen que adelantar la medida de fuerza, llamar a parar, a salir a las calles y a rodear el Congreso. Si el tratamiento es posterior al paro del 9, ese día tenemos que reclamar que sea un escalón hacia la derrota de la ley. Por eso no puede ser una medida dominguera, aislada y pasiva. Hay que reclamar que sea un paro activo, preparado con asambleas y plenarios, con movilización, levantando un programa que con claridad plantee la derrota de la Ley Bases. Y que tenga continuidad con un plan de lucha hasta derrotar al gobierno, su ley antiderechos, el DNU, el protocolo represivo y demás medidas de ajuste.

La resistencia en las luchas por el salario y contra los despidos, las protestas y cacerolazos en los barrios, el paro del 24 de enero y su masiva marcha que potenció al movimiento obrero, las acciones en Congreso que impulsamos desde la coordinadora independiente y la histórica marcha educativa del 23, que puso en escena al movimiento estudiantil, demostraron que sobra disposición de lucha y que la bronca está creciendo.

Mientras empujamos la unidad de acción, tenemos que fortalecer la coordinación independiente. Está pendiente realizar un encuentro de la izquierda y los luchadores que contraste con el Pacto de Mayo que Milei quiere firmar el 25 con los gobernadores. Hay una nueva oportunidad y una necesidad urgente de postular un polo alternativo a Milei, al peronismo que ya fracasó y abordar los debates de cómo seguir la disputa en el terreno social y político. Desde el MST en el FIT Unidad impulsaremos a fondo estas tareas.

1. 1º de Mayo. La izquierda realizó un importante acto, pese a las provocaciones del gobierno – Periodismo de Izquierda
2. Acto de la CGT. Un documento general sin llamar a paro y movilización cuando la ley se trate en el Senado – Periodismo de Izquierda
3. Coordinación independiente. Postergación del Encuentro y debates hacia el 1° de mayo – Periodismo de Izquierda

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Una vez más, para derrotar a Milei. La necesidad de la Huelga General https://mst.org.ar/2024/04/10/una-vez-mas-para-derrotar-a-milei-la-necesidad-de-la-huelga-general/ Wed, 10 Apr 2024 20:33:24 +0000 https://mst.org.ar/?p=35240 Presión inflacionaria, despidos, recesión, recortes presupuestarios, aumento de la pobreza y la indigencia. Además, represión y autoritarismo. El descontento social y de la clase trabajadora en particular aumentan. La burocracia sindical peronista sigue jugándose a la negociación y hace equilibrio con la base, mientras el gobierno sigue avanzando. Hay una salida: imponer el paro general y un plan de lucha.

Escribe: César Latorre

La situación es cada día más insoportable. Milei va en una dirección inequívoca en contra de la clase trabajadora y los sectores populares. Lo único que explica que haya llegado hasta aquí es la complicidad del PJ y su rama sindical que lo ha dejado avanzar sin problemas. Se jugaron a una negociación desde el minuto uno y eso solo le dio ventajas a un gobierno absolutamente antiobrero.

Jugados a la transa, superados por la realidad

Las primeras declaraciones de la burocracia fueron la de “dejarlo caminar”, luego intentaron judicializar el DNU y el 27 de diciembre convocaron al paro general para el 24 de febrero, para responder a la presión por abajo de los laburantes y los sectores movilizados y, al mismo tiempo, darse tiempo para negociar antes del paro.
La combinación entre la exigencia del paro general de los sectores movilizados y la decisión política del gobierno de no negociar con la CGT los llevó a realizar un paro en donde no se jugaron a movilizar, no militaron para fortalecer la convocatoria en los lugares de trabajo y así y todo hubo una movilización poderosa que demostró varias cosas:
Que aunque no se jugaron a fondo, cuando la CGT y las centrales convocan el movimiento obrero sale con fuerza y de conjunto al reclamo. Por eso la convocatoria terminó siendo un canal del descontento social en general
Que la movilización superó claramente el control de la burocracia
Que la izquierda junto a la Coordinación independiente multisectorial tuvo un rol protagónico en la movilización
Que fue un golpe enorme para el gobierno, que perdió la iniciativa desde el anuncio del paro y luego que este se concretara fue el golpe que llevó al naufragio su paquete legislativo
Que el peso de la clase obrera es determinante por su función social en el aparato productivo
Que la burocracia tuvo que ir al paro por más que no era su deseo.
La izquierda, consecuente con la lucha

Los días siguientes lejos de motorizar un plan para terminar de derrotar al gobierno, el PJ y la CGT se retiraron de escena y la única que movilizó consecuentemente junto a miles de independientes durante el tratamiento de la ley ómnibus fue la izquierda que enfrentó la represión. Estas movilizaciones y su repercusión fueron decisivas para darle la estocada final a la iniciativa legislativa del Liberfacho.

Le dan aire al gobierno

Luego del golpe, el gobierno empezó a preparar un rearme para contraatacar y volver a intentar meter las reformas reaccionarias. Pese a la energía obrera y popular desplegada, la falta de un plan de lucha consecuente de parte de la CGT le dio espacio. Esta impasse le sirvió para rearmarse y volver a la carga. En la nueva ofensiva despidió a miles de trabajadores más, siguió la inflación, licuando los salarios, y la recesión económica empezó a tener repercusiones en la industria. La bronca por abajo siguió creciendo y se multiplicaron las acciones por parte de los trabajadores que salieron a luchar por salario y contra los despidos. Una vez más la burocracia de la CGT en vez de centralizar la lucha dividió y llamó a medidas por lugar. Es evidente que el horror que tienen a desbordes del movimiento de masas los lleva a cualquier clase de maniobra para intentar retener el control sobre la movilización.

La burocracia, otra vez se juega a la negociación

En este andarivel llegamos al hoy en una situación de mucha más bronca por abajo por el desastre económico. En este contexto, la CGT se ve cada vez más complicada en no llamar a ninguna acción y es por eso que empezaron a decir nuevamente que habría un posible paro general. Este jueves se reúne el confederal para resolver qué medidas de acción harían. Nada claro y eso es porque intentan negociar. De nuevo hablan de un posible paro y una marcha para intentar calmar la bronca por abajo y también para jugarse a la negociación con el gobierno. Se juegan a negociar sus privilegios como lo son por ejemplo el porcentaje de retención obligatorio bajo el eufemismo de “aporte solidario”, los mandatos de reelección indefinida, el dinero de las obras sociales, entre otros. Esto lo harían a costa incluso de pactar una reforma laboral a la baja.
Están esperando el nuevo borrador de ley “minibús” para ver qué es lo que finalmente queda. Por eso no dicen nada con claridad y hay declaraciones cruzadas de los jeques de la CGT.

Sin embargo, no hay que descartar nada porque la combinación de factores puede hacer que llamen a un nuevo paro y por eso mismo desde el sindicalismo combativo tenemos que empujar por un nuevo paro general y plan de lucha para derrotar al liberfacho y todo su plan antiobrero y al servicio de los sectores más concentrados de la economía.
La situación se polariza y hay una disputa abierta. No podemos dejar en manos de las direcciones burocráticas esta pelea. Hay que exigirles medidas nacionales. Mientras preparamos un cambio de comando, para derrotar en serio a Milei y su ajustazo.

Hay fuerzas para derrotarlo

Las múltiples peleas por lugar se tornan complicadas si no se coordinan y unifican. Por eso mientras peleamos por apoyar a cada una de ellas, tenemos que reclamarle a la burocracia sindical para que convoque a un nuevo paro general de todas las centrales. Que tenga continuidad con un plan de lucha. Al mismo tiempo, hay que ir fortaleciendo al nuevo activismo que surge en cada pelea, y las direcciones combativas. En el camino de avanzar hacia una nueva dirección sindical y política. En todos lados hay que pelear por una huelga general en serio, con medidas progresivas y contundentes, un plan de lucha para enfrentar consecuentemente y derrotar al gobierno. Es la necesidad objetiva del movimiento obrero y es por eso mismo que son tan importante estos reclamos y construir una dirección que sea capaz de enfrentar al gobierno hasta el final. Eso solo lo puede hacer un sindicalismo que no esté comprometido con un modelo sindical dependiente del Estado, por eso mismo también tenemos que pelear por un nuevo modelo sindical independiente del estado, democrático, de unidad en la diversidad, clasista y de lucha.

 

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Hasta sepultar la ley, el DNU y todo el plan de guerra. Paro y seguirla con plan de lucha https://mst.org.ar/2024/01/18/hasta-sepultar-la-ley-el-dnu-y-todo-el-plan-de-guerra-paro-y-seguirla-con-plan-de-lucha/ Thu, 18 Jan 2024 12:57:13 +0000 https://mst.org.ar/?p=34801 Las acciones del 20, los cacerolazos y la presión por abajo arrancó un paro para este 24 que no era el plan original de las centrales sindicales. Por eso mismo, hay una tarea enorme a llevar adelante para garantizarlo desde abajo. La entrada del movimiento obrero en escena será un punto importante que tonificará la lucha en contra del plan Milei, pero para poder derrotarlo será necesaria una continuidad y una determinación de profundizar las medidas hasta ganar.

Escribe: César Latorre

La brutalidad del ajuste es tan grande que cada día que pasa aumenta la temperatura del descontento social. Esta realidad pone de manifiesto la posibilidad de un paro que tenga mucha fuerza, a pesar de que la burocracia sindical no se juegue a fondo.

La génesis del paro

La exigencia de paro había tenido su primera expresión pública en el documento que se elaboró para ser leído en la plaza de mayo el día 20 de diciembre pasado. Acción que supimos articular desde distintos sectores como el plenario del sindicalismo combativo, los movimientos sociales organismos de derechos humanos, ambientales y de género, entre otros.

La movilización del 20 además desafió el megaoperativo represivo de Bullrich y su protocolo antiprotesta que buscaba amedrentar al conjunto de la población. El éxito de la jornada favoreció los cacerolazos de ese mismo día en donde se podía leer en distintos carteles y escuchar en las canciones la necesidad del paro general.

La burocracia del PJ apostaba a la negociación

Las primeras declaraciones de la CGT y algunos de los máximos burócratas gremiales fue la de que era necesario esperar, que al gobierno nuevo “había que dejarlo caminar” y ante los primeros anuncios, Omar Plaini (canillitas) aclaró: “si hay algo que es el movimiento sindical argentino es racional, responsable”.

Luego de la marcha del 20 y los cacerolazos tuvieron que sacar una iniciativa para intentar descomprimir y negociar: una concentración en la plaza tribunales para acompañar una cautelar contra el DNU. Intentaron controlar la movilización llevando solo “cuerpos orgánicos” pero la plaza estuvo desbordada con una gran presencia del espacio multisectorial independiente que alzó la bandera exigiendo el paro general activo y plan de lucha.

El logro del Paro

La burocracia sindical tuvo su reunión confederal en un contexto político que no le dejó más margen:

  1. Una presión enorme por abajo que le produjo elementos de desborde,
  2. Un espacio indepeniente con mucho peso que levantaba un programa de lucha alternativo,
  3. Descontento social en aumento y
  4. Poco margen de negociación.

Esta combinación ya está desarrollada en otras notas de este periódico aunque quisiera detenerme en el segundo punto.

Amplias franjas de trabajadores de vanguardia vieron con mucha simpatía el rol jugado por los sectores combativos y la izquierda desde el inicio del proceso de enfrentamiento al proyecto Milei el 20 de diciembre y en cada paso siguiente. Expresando un programa que empalma con estos sectores. Esta realidad ejerce una presión adicional para la burocracia que viene de una crisis muy grande por todas sus traiciones. El desprestigio y la falta de un soporte sólido que hubo de tener históricamente ya no es tal. Este fenómeno que fue el característico de los últimos años puede pasar de su fase esencialmente negativa a una positiva. Es decir, la decepción que corroe desde hace tiempo las bases de las centrales sindicales puede encontrar una alternativa clasista y combativa concreta.

En este contexto, la CGT largaba el paro con movilización para el 24 de enero, sin margen para hacer otra cosa a sabiendas de que no podrá regimentarlo como quisiera. Todavía guarda en la retina el desborde y el simbólico robo del atril en el 2017

Garantizar un fuerte paro

Es evidente que la burocracia tanto de la CGT como de las CTAs no van a impulsar hasta el final el paro y por eso mismo es clave seguir haciendo esfuerzos para prepararlo por abajo, con recorridas por los sectores de trabajo, volanteos, asambleas, debates en los grupos del trabajo y todo lo que esté a nuestro alcance.

En los gremios de la CTA en donde hay un ataque directo sobre todo con trabajadores del estado es clave fortalecer convocatorias y acciones aprovechando el paro general más global y retroalimentando las medidas del sector. Hay que seguir debatiendo la necesidad de profundizar y radicalizar las medidas en contra de los despidos, el congelamiento salarial y la quita de derechos tan brutal que ya están aplicando. Aprovechar toda la bronca que hay por abajo para desarrollar una gran acción el 24. Armar asambleas en cada lugar de trabajo para ir a un paro contundente a la vez que se siga desarrollando la exigencia de un plenario general de afiliados y no afiliados para discutir un plan de lucha escalonado. Es clave el debate, combatir el temor que infunden, la adaptación al protocolo antipiquete y las acciones testimoniales que se vienen convocando desde las direcciones de estatales.

Retomar los contactos e intentar convocatorias con docentes que están en período de receso escolar para organizar a este sector tan importante que tiene un ataque directo, pretenden declarar servicio esencial y que también se lo pretende estigmatizar con el objetivo de ganar base social en su contra.

En los gremios de la CGT convocar o exigir asambleas en cada lugar de trabajo, explicar profundamente el proyecto de Milei y el atropello que significa a los derechos laborales, salariales y democráticos de los trabajadores. Combinar esto con el planteo de reapertura de paritarias y aumentos salariales inmediatos para poder hacer frente al terrible deterioro de nuestro poder adquisitivo.

Aprovechar los espacios comunes para poder fomentar la discusión sobre todos estos temas y hacer de cada uno de esos momentos reuniones para potenciar el paro y también la perspectiva y la necesidad poner en pie un plan de lucha.

El poder de la clase obrera

El 24 entra el movimiento obrero organizado. Desde el siglo pasado que no hay una convocatoria a paro activo por parte de todas las centrales sindicales. Este dato por sí solo muestra la trascendencia que va a tener el paro y la urgencia del debate de su preparación y acción. La cultura del paro activo ya ha pasado varias generaciones de trabajadores que directamente no la han vivido. Sin embargo, esta es una enorme oportunidad para desarrollar esta experiencia masiva y colectivamente, como nuevo punto de apoyo para fortalecer la lucha y su continuidad.

El paro como acción independiente de la clase trabajadora pone en tela de juicio un problema central: quien es la clase que produce la riqueza y, por lo tanto, cual es la clase imprescindible. Este tema no es menor y por eso mismo la burocracia cómplice siempre intenta no convocarlo y la clase dominante sufre la vivencia de perder el control de su fuente de privilegios: la explotación y apropiación del trabajo ajeno.

Esta es la realidad de un paro y su fuerza inherente y deja totalmente claro que la fuerza social de la clase trabajadora es determinante. El ingreso de la clase laburante con sus métodos en la lucha por derrotar el plan de ajuste de Milei es un salto de calidad.
Es por eso mismo que el país y el oficialismo hoy está corriendo contrarreloj para intentar acelerar los tiempos del debate parlamentario para anotarse algún porotito mínimo antes de la medida de fuerza. Por más que se hagan los bravucones, la realidad es que el anuncio del paro está condicionando hasta la propia agenda del presidente.
Sin embargo, es necesario decir que la resolución de la Ley bondi, el DNU y el protocolo antiprotesta será derrotado con acciones en la calle y no en el parlamento que se encamina a pasarlo con modificaciones.

La burocracia intenta sacarse la responsabilidad de encima y subordina la acción de los trabajadores deliberadamente sobre el parlamento tratando de preparar el camino para una justificación legalista en caso de que pase. La realidad es al revés: la resolución del conflicto está en el movimiento independiente de la clase trabajadora con el acompañamiento de todos los sectores sociales y este es el hecho de donde sale la presión para todos lados.

Es altamente probable que el 24 sea un punto de inflexión importante y factiblemente marque una nueva dinámica en esta pelea abierta y en pleno desarrollo, pero por eso mismo aunque importante es un paso o una batalla más y por lo tanto toca…

Seguirla hasta ganar

Hay posibilidades de derrotar el ajuste. Las acciones que describimos más arriba desde los diez días de gobierno y ahora el ingreso de la clase obrera en escena con la existencia de un paro general a menos de dos meses de gobierno constituye una prueba de esto. Pero es una pelea abierta en donde está claro que el gobierno va a intentar llevarse todo por delante.

Por eso es necesario profundizar esta pelea hasta el final con un plan de lucha contundente, sin ambigüedades y con determinación. Con la determinación de reventar este proyecto autoritario de la libertad avanza. Es necesario seguir presionando por este rumbo y es por ello muy importante que también en este paro exista un espacio multisectorial que en unidad y bajo la consigna de “plan de lucha hasta derrotar el ajustazo de Milei y el FMI” se presente nuevamente de manera independiente.

Desde ANCLA la corriente sindical del MST vamos a poner todo nuestro esfuerzo colectivo en imprimir este rumbo y en ese camino fortalecer la perspectiva del desarrollo de una nueva dirección sindical y política para de una vez por todas terminar con esta agonía y malaria tocándole los intereses a los mismo vivos de siempre que se enriquecen a costa de nuestro trabajo y explotación.

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Masiva reunión multisectorial. Organizando el paro y una columna para reclamar continuidad https://mst.org.ar/2024/01/18/masiva-reunion-multisectorial-organizando-el-paro-y-una-columna-para-reclamar-continuidad/ Thu, 18 Jan 2024 12:56:52 +0000 https://mst.org.ar/?p=34805 Este miércoles 17, en Ademys, se realizó una masiva reunión multisectorial para impulsar el paro general del 14 y poner en pie una columna unitaria. Fue una reunión masiva que reflejó la creciente bronca que se extiende por barrios y lugares de trabajo y el crecimiento de los procesos de lucha en rechazo a esta verdadera declaración de guerra a los trabajadores y al pueblo que es el paquetazo reaccionario de Milei y sus secuaces.
El 20 de diciembre fuimos la izquierda y los sectores combativos los que realizamos la primera movilización de la era Milei desafiando el protocolo reaccionario de Bullrich. Esa misma noche se multiplicaron los cacerolazos en los barrios. Y el 27 logramos poner en pie una columna independiente que reclamó el paro general.

Apenas un mes después de la asunción del liberfacho, estamos preparando un parazo general que le arrancamos a la CGT y demás centrales que durmieron la siesta dutante años. La participación en una movilización que promete ser multitudinaria.
La reunión realizada fue superior a las anteriores. Se sumaron nuevos sectores que reflejan parte de los diferentes procesos de lucha contra el paquete reaccionario, entreguista y antiderechos de Milei. Fue un paso muy importante en la coordinación de los sectores sindicales combativos, los movimientos sociales y la izquierda, junto a nuevas expresiones como las asambleas y el movimiento en defensa de la cultura y decenas de sectores combativos que están por radicalizar la pelea.

Se reafirmó que el ataque es global a los trabajadores, los sectores populares y capas medias y que hay una disputa abierta. La dirigencia sindical se vio obligada a convocar, pero queda a las claras que pretende limitar la medida al lobby parlamentario, con legisladores que están transando en la trastienda y a depositar confianza en fallos judiciales que han salido como producto de la presión popular.

Una fuerte delegación del MST/FIT Unidad, ANCLA y el Teresa Vive, hicimos parte en los debates. Con delegaciones de ATE y Suteba, CICOP, la Bordó de Sanidad, APyT Garrahan, ALE, Jubilados de Izquierda, centros de estudiantes, CADHU y compañeros que fueron parte de las representaciones de asambleas barriales y el movimiento Unidos por la Cultura, entre otros. Todos los que intervinimos fuimos claros: esta pelea se dirime en las calles. Y para ello el paro general del 24 no puede ser una medida aislada. Se necesita la continuidad con un plan de lucha escalonado hasta tirar abajo este plan antiobrero. Y la mayor unidad de acción, articulando sectores y radicalizando la lucha en las calles. La experiencia de articulación multisectorial, de la izquierda y los sectores combativos, de la columna que marchó por Diagonal Norte de la marcha del 20 se demostró correcta. Por ello muchos sectores se sumaron a esta convocatoria colectiva en Ademys, superando visiones unilaterales y sectarias y abonando a la mayor unidad. Para plantar en 24 un claro polo que levante el reclamo de la continuidad y de la necesidad de tirar abajo todo el paquete de Milei, Bullrich y el FMI.

Reproducimos el comunicado que consensuamos los convocantes a la reunión.

Comunicado

Más de 200 dirigentes y referentes de organizaciones sindicales combativas, sociales, piqueteras, culturales, asambleas vecinales, de ddhh, ambientalistas, de jubilados, de mujeres, estudiantiles y partidos de izquierda nos reunimos en la sede de Ademys.

Allí resolvimos:

Llamar a garantizar el paro nacional del 24 de enero y la gran movilizacion a Plaza Congreso.

Participar bajo la consigna de “Plan de lucha hasta derrotar el ajustazo de Milei y el FMI”, el DNU, la ley Ómnibus, el Protocolo represivo de Bullrich y todo la ofensiva patronal.

Con este planteo impulsar una gran columna independiente, combativa y unitaria de todos los sectores que coincidan.

Participar en la columna independiente con una cabecera común donde estén representadas todas las organizaciones convocantes.

Al finalizar el acto de la CGT, nos uniremos todos los sectores que adhieren a esta política para desconcentrar marchando en una gran columna independiente unitaria.

Impulsar también el día 24/01 en las horas posteriores al acto de la CGT a un gran cacerolazo nacional.

Además se resolvió que el día en que sesione la cámara de diputados para tratar la Ley Ómnibus, llamamos a concentrarnos frente al congreso para exigir su rechazo total.

También se resolvió participar del plenario
del 20/01 en la sede del SUTNA en Ezeiza para llevar esta propuesta y garantizar una gran columna independiente unitaria.

Preparar una conferencia de prensa para difundir estas resoluciones. Y volver a convocarnos en la primera semana de febrero para evaluar nuevas acciones.

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Parale la mano al ajuste de Milei. El 20 movilizamos en todo el país https://mst.org.ar/2023/12/14/parale-la-mano-al-ajuste-de-milei-el-20-movilizamos-en-todo-el-pais/ Thu, 14 Dec 2023 21:18:08 +0000 https://mst.org.ar/?p=34634 El 20 de diciembre se está preparando la primera movilización de conjunto contra el ajustazo de Milei. Desde ANCLA, la corriente sindical del MST, hemos tenido la inicia-tiva y se logró el consenso para reunir al Plenario del Sindicalismo Combativo que lanzó la convocatoria a la mayor unidad para movilizar confluyendo con el movimiento piquetero, los organismos de derechos humanos del Encuentro Memoria Verdad y Justicia y todos los sectores en lucha. El próximo viernes se realizará una reunión multisectrorial para darle forma a la convocatoria. Necesitamos una gran marcha unitaria y acordar un formato que contenga la diversidad de sectores, refleje sus demandas y levante un programa común a ser plasmado en una declaración unitaria que sea leída en el acto final.

Se ha confirmado la participación de los organismos de derechos humanos combativos, sectores en lucha, comisiones internas, delegados y corrientes sindicales de la izquierda clasista. Pero hay voluntad política para lograr la mayor convergencia, con una convocatoria abierta a todos los sectores que estén dispuestos y vean la necesidad de movilizarse contra el ajustazo y el plan de Milei y el FMI.

Los anuncios de Caputo han generado una fuerte bronca entre los trabajadores e incluso empieza a tener cuestionamien-tos hasta de una porción de sus propios votantes que pensaron que el ajuste comenzaba por «la casta» y ven que sus ingresos fueron devaluados de un plumazo en un 120%. Va quedando en evidencia que quieren que paguemos los platos rotos de la crisis y seguir manteniendo las ganancias de los más ricos.

Apoyar a los que ya están saliendo y convocar al conjunto en defensa de sus puestos de trabajo, de sus condiciones laborales y de vida es el primer paso. Para reclamar a las centrales que dejen de cacarear y llamen a un plan de lucha y el llamado a un paro general para enfrentar el plan Milei-Caputo.

Pondremos esta marcha al servicio de todos los conflictos en curso, como los estatales que tienen los despidos en camino y las y los trabajadores de la Clínica de los Virreyes que están llevando adelante la toma de la clínica en defensa de sus puestos de trabajo. Y para fortalecer al activismo que quiere ir hasta el final.

Será la primera manifestación amplia del rechazo a las políticas de hambre y entrega del ultraderechista Milei. El próximo miércoles 20 de diciembre demos la primera y clara señal de lucha unitaria. Ganemos las calles en todo el país.

 

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Salario y condiciones laborales a la baja. ¿Por qué no hay un paro general? https://mst.org.ar/2022/05/04/salario-y-condiciones-laborales-a-la-baja-por-que-no-hay-un-paro-general/ Wed, 04 May 2022 21:03:41 +0000 https://mst.org.ar/?p=31064 El deterioro del poder adquisitivo genera descontento en la clase trabajadora y profundiza el repudio a los jefes sindicales, al PJ y al gobierno. Adelantaron las paritarias, condicionadas, pero la bronca no para. Hay que transformarla en pelea desde el sindicalismo combativo. Hacia el paro nacional que se necesita pero no llega.

Escribe: César Latorre

La inflación se alza imparable y deteriora de manera semanal el salario. Se estima que el primer cuatrimestre del año acumulará una inflación por encima del 20%. En el segmento alimentos es aún mayor. Encima, lo que viene no es una desaceleración. Están pendientes los aumentos de tarifas, el impacto del reciente aumento de la salud privada, la telefonía y la conectividad entre muchos otros indicadores que profundizarán esta dinámica.
La pérdida el poder adquisitivo entre los trabajadores muestra números escalofriantes:

. La mitad de los trabajadores están contratados de manera precarizada y tienen un promedio de una pérdida del poder adquisitivo del 40% en el último quinquenio (2017-2022).

. En el caso de los registrados el mismo período muestra una caída del 20%.

. El 80% de las y los trabajadores formales cobra por debajo de la línea de pobreza.

. Según el INDEC incluso el promedio de los trabajadores asalariados de conjunto es de $ 55.823 cuando para no ser pobre se necesitan ingresos por $ 89.690.

A este verdadero descalabro en la situación de la clase trabajadora hay que sumarle el aumento de las malas condiciones laborales, la necesidad de pluriempleo, el aumento de los ritmos de explotación, la reducción del salario indirecto, las intenciones de reformas laborales de hecho y la presión disciplinarias para imponerlas.

El paro, te lo debo

Tanto la CGT como las CTA, ni siquiera mencionan la posibilidad de parar. ¿Qué explica esta situación? En otros momentos, incluso siendo siempre funcionales a los gobiernos de turnos se vieron obligados en algunas circunstancias a llamar. ¿Por qué ahora si estamos peor no se logra obligarlos?

Es un ataque globalizado que se alinea con las exigencias políticas del fondo monetario y que, sin embargo, no desata una huelga general ¿por qué?
Hay una confluencia de, al menos, cuatro factores que pueden dar una primera explicación a este problema hasta el momento.

1. Pérdida del control de los paros
En los últimos paros se comenzó a evidenciar la falta de control que tenía la burocracia de los mismos. Cuando los convocaban domingueros (sin movilización) aparecía en escena el sindicalismo combativo y la izquierda como un actor real del paro, con un discurso más radicalizado con propuestas más de fondo que contaban con la simpatía de las y los trabajadores y se proponía como alternativa ante millones.
Las que fueron con movilización terminaron con desbordes como cuando se trató la reforma previsional. La movilización le arrancó el paro y aunque maniobraron convocándolo a último momento y desde el mediodía, varias seccionales de distintos gremios movilizaron y fueron parte del enfrentamiento con las fuerzas represivas en diciembre de 2017. Pero más emblemático aún fue la movilización del 7 de marzo del mismo año que había terminado tomando el escenario al canto de «paro, paro, paro» y repudiando a los dirigentes que tuvieron que salir custodiados para no terminar, en el mejor de los casos, como el histórico atril de la CGT que voló de mano en mano.

2. Mayor integración al gobierno y al Estado
El modelo sindical vigente tiene como uno de los pilares fundamentales su Estatización. Esto es, su subordinación al Estado capitalista. Esta subordinación es orgánica y funcional. Por ejemplo, el Estado a través del ministerio de trabajo le da la «legalidad» a los sindicatos que quiere, lo cual les confiere la exclusividad de negociación, el marco legal necesario para que estando afiliados, o no, los trabajadores les aportemos igual, la vigencia de las obras sociales y su recaudación, entre muchas otras.
A este elemento estructural se suman las dificultades analizadas en el primer factor para movilizar, lo cual los hace más dependientes porque pierden cierta autonomía al no poder apoyarse en la movilización de las y los trabajadores para forzar negociaciones. Lo cual los llevó a integrarse en todo el arco al gobierno más allá de que ahora, ante la crisis del FdT muestra fisuras en el ámbito sindical

3. Mayor inestabilidad de la situación política general
La fragilidad y crisis del régimen los aprieta aún más a que no hagan nada que pueda derivar en una desestabilización que amenace sus propias ubicaciones de privilegios que este sistema les garantiza. Dirigentes que tienen puestos eternos y que viven como empresarios lo llevan a ser parte del campo de los que defienden el status quo actual. Por supuesto que todo esto no es lineal y las crisis producen cambios, pero al momento es lo que viene pesando más.

4. Insuficiente desarrollo de los sectores combativos
También hay que decirlo, hay otro elemento, y es la falta de un polo de referencia con cierto peso e independencia de la casta dirigente que genere una política alternativa. En este sentido es muy importante, con sus limitaciones, el espacio del plenario del sindicalismo combativo. Con un programa independiente jugó un rol alternativo en los paros de la era Macri y en movilizaciones independientes del gobierno de Fernández. Tiene el desafío de avanzar hacia una mayor coordinación.

Paritarias condicionadas

El Gobierno, la UIA y la CGT pactaron adelantar las paritarias para descomprimir esta situación. Sin embargo, por lo que analizábamos más arriba atomizan la discusión por sector parándose en las «posibilidades de cada rama empresaria» más que en «las necesidades de la clase trabajadora». Y por esa vía fragmentan las fuerzas en vez de salir de manera simultánea para pelear por lo que necesitamos. La CTA por otro lado no saca los pies del plato y va a la misma política.
Y es así que tenemos todas paritarias dispersas con rangos de distintos porcentajes que van profundizando aún más las brechas salariales entre sectores. Incluso hay muchas que aún no se han cerrado.

Las perspectivas

La foto del primero de mayo es muy descriptiva del momento y de la dinámica. La CGT directamente estuvo ausente de las movilizaciones, sólo emitió un comunicado de compromiso en donde encima «reconoce cierto alivio» por la política del gobierno. Alivio a su deterioro debe leerse.

A su vez, el oficialismo debió impulsar un acto sostenido con los movimientos sociales adictos a falta de poder hacerlo con la burocracia sindical.
La otra postal de la foto fue el acto del FITU en la histórica plaza de mayo del cual participaron sindicatos, comisiones internas y delegadxs clasistas y combativos. Se impone superar a la burocracia sindical y ello es un proceso político-sindical.
La crisis de la burocracia es notoria, la interna del gobierno le pega de lleno y la hace más endeble aún. Tenemos que tomar dimensión de su profundidad.

Para que los trabajadores recuperemos nuestra independencia política como clase y haya paros con planes de lucha por nuestras necesidades debemos fortalecer una alternativa político-sindical que verdaderamente esté por un cambio de fondo. En el camino de hacerlo, es imprescindible organizarnos desde cada lugar de trabajo, involucrarnos y aportar a una superación de la burocracia sindical aprovechando las discusiones por paritarias exigiendo salidas de fondo y planes de acción y lucha a la vez que fortalecemos a los sectores clasistas.

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FMI versus derechos democráticos. Luchar es un derecho, no un delito https://mst.org.ar/2022/02/23/fmi-versus-derechos-democraticos-luchar-es-un-derecho-no-un-delito/ Wed, 23 Feb 2022 13:57:15 +0000 https://mst.org.ar/?p=30770 Declaraciones de altos funcionarios y campañas mediáticas para criminalizar paros sindicales, proyectos legislativos para limitar derechos constitucionales, ataques fachos contra marchas pacíficas… De la mano del acuerdo entre Alberto y el FMI se agudizan las muestras de autoritarismo. Ante los reclamos sociales en alza, pretenden recortar los derechos de huelga, reunión, manifestación y petición a las autoridades.

Escribe: Pablo Vasco y Mariana Chiacchio, CADHU-MST

Un paro de 24 horas del Ferrocarril Sarmiento el 16 de febrero, a iniciativa de la Seccional Haedo de la Unión Ferroviaria por las condiciones de salud y de trabajo ante el Covid-19, desató un coro histérico de críticas. Contra el legítimo reclamo de los ferroviarios no sólo saltaron la empresa Trenes Argentinos y la traidora burocracia sindical de la UF que lidera Sergio Sasia, sino también varios «periodistas» de grandes medios.

·En lugar de informar sobre las auténticas razones del paro y las distintas posturas al respecto, estos charlatanes a sueldo que pululan en noticieros de radios, teles y diarios exageraron los inconvenientes por el paro y atacaron la protesta. Algunos de ellos directamente salieron en modo de campaña gorila y a la vez macartista, es decir contra los trabajadores y la izquierda.

·Al igual que las patronales privadas de la Unión Industrial Argentina (UIA), el titular de la empresa ferroviaria estatal, Martín Marinucci, apoyó poner fin al aislamiento para contactos estrechos por coronavirus, refutó el paro y amenazó con sanciones: «Se trata de una decisión arbitraria e irresponsable que perjudica a miles de personas. Aplicaremos las medidas disciplinarias que caben en este caso».

·La burocracia sindical de Sasia, junto a impulsar el carnereo del paro, envió notas a la empresa y a Transporte. Dijo que «no se dispuso realizar medida de fuerza alguna para el día 16», que «cualquier medida de acción directa general o parcial dentro del ámbito de representación de la UF es una facultad exclusiva del secretariado nacional, en un todo de conformidad con las normas estatutarias», y que «este paro es una medida política».

Todo paro es político, toda marcha es política

Dado el lógico desprestigio del que goza en general la casta política en nuestro país, con el adjetivo política o político el gobierno, los empresarios, los burócratas sindicales y los plumíferos a su servicio pretenden descalificar cualquier medida social de lucha. Toda movilización popular independiente de los poderes de turno puede ser acusada y demonizada como política y hasta penalizada por la justicia como si fuera un delito.
Pues bien: no existe ninguna medida de fuerza obrera o popular cuyas causas no estén, en forma más o menos directa, vinculadas a determinada norma o decisión política de las patronales y/o los gobernantes de turno. Y como los responsables de esas políticas antiobreras y antipopulares suelen no responder o responden mal ante los reclamos sociales que generan, y así obligan a la gente a visibilizarlos y a «molestar» con un corte de calle o ruta, en vez de resolver esas demandas buscan desautorizarlas y las acusan de políticas. Hay que desenmascarar esa hipocresía.

Política es precisamente la desastrosa decisión del gobierno de Alberto y Cristina Fernández de acordar con el FMI el pago de una deuda externa monumental y trucha por donde se la mire.

El Fondo, siempre anti-derechos

Haber reconocido como válida la totalidad de la estafa financiera cometida por Mauricio Macri y sus amigos fugadores de capitales tiene consecuencias concretas muy negativas para el pueblo trabajador. Y no son sólo en materia económica o ambiental, sino que también anticipan un incremento represivo.

En marzo de 1976, el Fondo financió a la dictadura militar argentina a sabiendas de que ésta cometía delitos de lesa humanidad. Los milicos elevaron la deuda externa argentina de 7.000 palos verdes al inicio de su gobierno a más de 45.000 palos verdes al caer, en diciembre de 1983. El FMI fue copartícipe necesario del genocidio cometido. Ahora, el ajuste para pagarle a esos usureros también recorta derechos humanos básicos (comida y ayuda social, educación y salud públicas, políticas de género), derechos ambientales (por el extractivismo de «crecer para pagar») y derechos democráticos.

Como todo ajuste, éste tampoco pasa sin represión. Por eso el acuerdo con el Fondo implica un rumbo autoritario para imponerlo. Es decir, más operativos represivos o de saturación policial ante protestas, multas a organizaciones que participan en marchas, proyectos de ley para impedirlas e incluso ataques fascistas a locales de izquierda o a manifestaciones, alentados por los discursos anti-piquetes.

La protesta social, un derecho elemental

La ocupación del espacio público para presionar a los representantes políticos es parte constitutiva de nuestro mito fundacional como Estado-nación. «¡El pueblo quiere saber de qué se trata!» se gritaba en 1810 durante la Revolución de Mayo para exigir la anulación de la junta virreinal opuesta a la decisión independentista del cabildo abierto del 22 de mayo.

Los derechos a la vida, la salud y la educación; a la igualdad y la dignidad; al trabajo y el salario dignos o a vivir en un medioambiente sano, entre otros, están consagrados por la Constitución Nacional, tratados internacionales, leyes y demás normativa. Pero enseguida surge la contradicción, ya que entre la letra escrita y la realidad siempre hay una distancia. La causa de esas desigualdades está en el carácter de clase del Estado argentino, capitalista dependiente.

El goce de esos derechos, entonces, no se garantiza para muchos sectores desventajados. Ante esta situación por acción u omisión del Estado y sus instituciones, y para lograr respuesta a sus reclamos, surgen distintas formas de protesta social. Las carencias de los sectores más postergados o en conflicto con el poder encuentran en la reunión y la manifestación pública su principal vía de expresión frente al gobierno.

Por caso, el artículo 14 de la Constitución Nacional reconoce a todos los habitantes del país el derecho a la protesta: a peticionar a las autoridades, entre otros derechos. El artículo 14 bis reconoce los derechos sociales -dando especial protección al trabajo- y el derecho de huelga(1). A la vez, el derecho a la protesta es reconocido por numerosos tratados y convenciones internacionales que firmó el Estado argentino y aprobó el Congreso, que por ende tienen rango constitucional(2).

Pero no todas las personas acceden a esos derechos. Si la pobreza y la exclusión crecen, si los salarios y jubilaciones caen ante la inflación, si no hay acceso al empleo y la vivienda o ante el aumento de la violencia machista, es inevitable el conflicto social. Desde ya, los grupos vulnerables son los más expuestos al poder punitivo del Estado. La represión del Poder Ejecutivo, las leyes represivas del Poder Legislativo y la criminalización del Poder Judicial a quienes luchan son los principales mecanismos estatales para limitar y violar el derecho a la protesta.

El argumento más frecuente para justificar la represión estatal es que hay un conflicto o colisión de derechos. Sobre todo pasa ante medidas de lucha como los piquetes, como bien lo explica el jurista Roberto Gargarella. Allí entran en conflicto derechos como los de expresarse, organizarse, reunirse, reclamar y peticionar a las autoridades, con los de transitar y comerciar libremente o preservar la propiedad privada(3). Desde ya, no cabe neutralidad: las demandas sociales son prioritarias.

La criminalización nuestra de cada día

Las figuras que más utiliza la justicia contra protestas sociales son entorpecimiento del tránsito (art. 194 del Código Penal), coacción (art. 172) y los delitos contra los poderes públicos y el orden constitucional, como rebelión, resistencia a la autoridad, sedición y motines (art. 229 y siguientes). Tales sentencias omiten que del derecho a peticionar a las autoridades surgen los demás derechos y que además todos los derechos siempre se conquistaron con lucha social.

Si el Estado punitiviza ese derecho elemental, se corre serio peligro de perder el resto de los derechos fundamentales. Los reclamos por salario, empleo, salud, comida, vivienda, género, ambiente y otros no podrían canalizarse como expresión colectiva mediante la manifestación en el espacio público. Y si se obstruye el derecho a defenderlos, hay riesgo de perderlos.

En cuanto a las libertades sindicales, desde 1989 la OIT le exige al Estado argentino adecuar su régimen sindical al Convenio 87 e incorporar y respetar todos los derechos que éste establece. Es que la Ley 23.551 de Asociaciones Sindicales favorece a la burocracia y la injerencia estatal en la vida sindical, mientras que las patronales y el propio Estado como empleador cometen violaciones al derecho de huelga, sanción a delegades y activistas vía despidos arbitrarios, resistencia a su reinstalación en caso de fallos favorables, violación de fueros sindicales, trabas a la inscripción de nuevos sindicatos y a la actividad gremial en los lugares de trabajo, prebendas estatales a la burocracia sindical, negativa a las paritarias o imposición de limitaciones, amenazas de quite de personería gremial ante medidas de fuerza y otros atropellos.

Defender los derechos democráticos

El 15 de febrero, en Campo Viera, la policía de Misiones reprimió duramente una protesta de movimientos sociales y detuvo a seis compañeres. El 16, la policía porteña y la Federal reprimieron con gases y palos una marcha piquetera en la 9 de Julio, causando varios heridos. El 21, la policía tucumana desalojó de la Plaza Independencia a enfermeras que reclamaban por sobrecarga laboral y bajos salarios. Y todo así, a veces incluso con las patotas sindicales como represión tercerizada contra las luchas y el activismo opositor.
Contra los ataques fachos, hay que reforzar la autodefensa. Y obviamente, resistir cada represión policial. Pero también es clave dar la pelea, sin tregua, frente a todo intento o discurso que busque cercenar las libertades democráticas. Porque, por ejemplo, el ministro de Desarrollo Social, Juan Zabaleta, el mismo que anunció el cierre de los planes sociales, acaba de declarar que «sería bueno encontrar otro método de protesta que los cortes de calle»4. ¡Copiado del macrismo! ¿Por qué mejor no encuentra el gobierno «otro método» para dar respuestas reales a los reclamos populares?

No, señor. No volteamos a la dictadura militar ni hicimos el Argentinazo de 2001 para que ahora nos vengan a coartar libertades y derechos a gusto del FMI y su ajuste. No lo hacen porque estén fuertes sino por debilidad, ya que crece la bronca popular contra ellos. Hay que defender cada paro por aumento salarial o contra despidos, cada marcha ambiental o de género, cada corte de ruta de desocupados, cada protesta vecinal por cortes de luz o de vendedores ambulantes por trabajo, cada recuperación de tierras por familias sin vivienda o comunidades originarias. Luchar es un derecho, no un delito.

1 También reconoce el derecho a condiciones dignas y equitativas de labor; jornada limitada; descanso y vacaciones pagos; retribución justa; salario mínimo vital móvil; igual remuneración por igual tarea; participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección; protección contra el despido arbitrario; estabilidad del empleo público; organización sindical libre y democrática reconocida por la simple inscripción en un registro especial; estabilidad de los representantes gremiales; seguridad social y vivienda digna.
2 El derecho de reunión lo reconocen la Declaración Universal de Derechos Humanos (art. 20), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (art. 21), la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial (art. 5, inc. ix), la Convención sobre los Derechos del Niño (art. 15) y la Convención Americana sobre Derechos Humanos (art. 15). El derecho de huelga y la libertad sindical los protegen el Convenio Nº 87 y el Nº 98 de la OIT, también con rango constitucional.
3 Gargarella, R.: El derecho a la protesta, el primer derecho. Buenos Aires, 2005. Ed. Ad Hoc, pág.41.
4 Clarín, 19/2/22.

 

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Ni ajuste ni pacto social. Reclamar y preparar el paro general https://mst.org.ar/2020/10/28/ni-ajuste-ni-pacto-social-reclamar-y-preparar-el-paro-general/ Wed, 28 Oct 2020 13:57:00 +0000 https://mst.org.ar/?p=29061 Les trabajadores soportamos los efectos de una crisis sociosanitaria sin precedentes. El gobierno y las patronales preparan nuevos ajustes que cuentan con el aval vergonzante de la vieja dirigencia sindical. Necesitamos reclamar, pero también, desbordando a la burocracia, preparar desde abajo el paro nacional.

Escribe: Guillermo Pacagnini

El gobierno de Fernández, por más esfuerzos que haga para barnizar su gestión, ya no puede disimular su responsabilidad en la crisis apelando a la pesada «herencia» macrista. Apenas asumió, ajustó. Eliminando la movilidad previsional, cláusulas gatillo y cambiando aumentos de salario por sumas en negro. Durante la pandemia siguió con despidos, suspensiones, ajuste estatal, teletrabajo precario y rebajas salariales, pactadas entre la CGT y la UIA. Y la hoja de ruta que se viene es de más ajuste y nuevo intento de reformas estructurales (previsional, laboral). Los acuerdos por la deuda, el plan 2020/2030 y el presupuesto nacional, preanuncian ese programa antiobrero.

Pese a la pandemia los reclamos fueron creciendo y, ante un horizonte de mayor confrontación, el gobierno impulsa dos políticas preventivas: el pacto social y, por si falla, un megaplan represivo.

La burocracia en la vereda del gobierno

La integración al nuevo gobierno de todas las alas de la burocracia es un dato de los nuevos tiempos. Con distinta magnitud y profundidad en sus lazos e integración orgánica, se sumaron todos al frente gobernante. Desde la CGT, a las distintas CTA. Pasan a ser la pata sindical del gobierno, garantizan los recortes en el Estado y presupuestos sociales, despidos y suspensiones, precarización y hasta votan leyes de teletrabajo con los diputados de extracción sindical. Se han puesto al servicio del gran acuerdo, ese pacto social obrero- empresarial o alianza de clases; que plantean desde Duhalde hasta Cristina, con el verso de «esto lo arreglamos entre todos» pretenden que sea la garantía para el ajuste que se viene y las reformas reaccionarias que dejó inconclusas el macrismo, y figuran en la agenda del gobierno pejotista.

Esta ubicación de la burocracia en la vereda del gobierno plantea una contradicción a resolver por los luchadores sindicales combativos y la izquierda. Por un lado son la santa alianza para dejar librados a su suerte las luchas como lo vienen haciendo, dividiendo, trabando, traicionando. Así lo hicieron con centenares de luchas en defensa de la fuente de trabajo, que han tenido que salir desbordando o apelando a la conducción de un nuevo activismo. O cerrando paritarias exprés, aceptando indignas cuotas.

Paro al mismo tiempo, se abre un gran espacio para la disputa por dar pasos en la construcción de la nueva dirección que hace falta. Las luchas vienen siendo duras para superar este escollo, pero a la vez con un heroico activismo que desborda, se autoconvoca o se pone al frente de las luchas. Así fue la heroica pelea de les trabajadores de LATAM y las innumerables manifestaciones de protesta de les trabajadores de la salud. Ahora con la rebelión de la enfermería a la vanguardia como graficamos en las páginas de esta misma publicación.

Hay otra salida

Sin dudas vamos a importantes confrontaciones por el trabajo, el salario, las condiciones laborales, la salud, la educación, el derecho a la tierra y a la vivienda. Pretenden convencernos que la única salida es el plan de ajuste del gobierno o las variantes más salvajes que reclaman sectores de la derecha. Los empresarios en el coloquio de IDEA le reclamaron celeridad y profundidad a Fernández. Y todos, burocracia sindical incluida, fomentan un rápido acuerdo con el FMI que receta ajuste y un programa de reformas laboral y previsional, Todos pretenden que la crisis la sigamos pagando los trabajadores y el pueblo. Pero hay otra salida que planteamos desde la izquierda y los sectores combativos por la que tenemos que pelear. En las asambleas, reuniones de activistas, plenarios de delegados, que arranquemos u organicemos, a la par del reclamo más urgente de salario y condiciones laborales, tenemos que discutir este plan alternativo obrero y popular. Que arranca por reclamar un aumento general de salarios, planes sociales y jubilaciones para llevar el mínimo a no menos de 75.000 como señalan los trabajadores del INDEC actualizado según inflación, la prohibición real de despidos y suspensiones expropiando a la empresa que no cumpla, la ruptura con el FMI y el no pago de la deuda e impuestos progresivos a las corporaciones y los ricos.

Reclamar el paro y avanzar hacia una nueva dirección

Los luchadores combativos y la izquierda tenemos la responsabilidad de apoyar las luchas en curso y prepararnos para las confrontaciones que se vienen. La vieja dirigencia será un escollo a superar para desarrollar las peleas hasta el final y poder ganar. Los conflictos actuales marcan una tendencia al desaborde y la autoorganización que hay que apoyar y profundizar. Muestran que les trabajadores pueden romper ese molde que pretende domesticarlos, se rebelan y encuentran el camino a la lucha. Así lo hicieron los jóvenes precarizados, los activistas de decenas de empresas que pretendieron cerrar sus puertas aduciendo procedimientos de crisis. También les trabajadores de la salud con el sindicalismo combativo de CICOP en Buenos Aires, las autoconvocatorias de Misiones o les enfermeres de CABA que organizan asambleas y también fortalecen nuevos sindicatos de lucha como la ALE.

Mientras denunciamos la complicidad de estos dirigentes y llamamos a desbordarlos, no hay que dejarles ni un minuto de tranquilidad en su paraíso gobiernero. Hay que seguir reclamando enérgicamente la convocatoria a asambleas por lugar y gremio para decidir sobre los programas de lucha y las medidas democráticamente. Exigir plenarios abiertos de delegados y activistas. Y reclamar que se convoque a un paro nacional, preparado en la base, activo, con cortes y movilizaciones y con continuidad en un plan de lucha nacional. Reclamar ese paro general y estas medidas, aunque la burocracia lo niegue es una necesidad. En el camino de ir fortaleciendo los nuevos dirigentes de base que están surgiendo, en el camino de la nueva dirección democrática y para la lucha que se necesita. Nuestra Agrupación Nacional Clasista Antiburocrática (ANCLA), la corriente sindical del MST y sus agrupaciones en todo el país, en cada gremio y lugar de trabajo, viene impulsando estas propuestas de lucha y organización, y la articulación del Plenario del Sindicalismo Combativo con la izquierda. Seguimos al servicio de estos desafíos.

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Cele Fierro: «Macri y Pichetto echan nafta al fuego de la caldera social» https://mst.org.ar/2019/09/05/cele-fierro-macri-pichetto-echan-nafta-al-fuego-de-caldera-social/ Thu, 05 Sep 2019 19:40:44 +0000 https://mst.org.ar/?p=19644 Ante los dichos de Macri y Pichetto, desde la marcha docente hoy la candidata a diputada nacional Cele Fierro (MST en FIT-Unidad) declaró: “Macri al ningunear la elección y Pichetto al culpar a los desocupados están echando nafta al fuego de la caldera social. En vez de llevar la ‘calma’ que pregonan, sus provocaciones van a lograr que todo el país se transforme en un gran Chubut”.

Cele Fierro agregó: “Arcioni quiso apagar la lucha con patotas, pero encendió la solidaridad en todo el país. Así como la deuda hundió a Chubut, el nuevo tramo del FMI es más ajuste y entrega. Por eso al revés de Macri y también de Alberto Fernández, que esperan ansiosos que entre, nosotros decimos que hay que declarar un default soberano, que el Fondo se guarde ese tramo y junto con el presidente derrotado se vaya del país para siempre”.

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Cele Fierro: “La cuenta regresiva de Macri ya llegó a cero” https://mst.org.ar/2019/08/29/cele-fierro-la-regresiva-de-macri-ya-llego-cero/ Thu, 29 Aug 2019 19:28:28 +0000 https://mst.org.ar/?p=19571 Ante la reunión del Consejo del Salario, mañana a las 15 la izquierda y el sindicalismo combativo marcharán desde Corrientes y Alem hasta Trabajo para exigir un aumento salarial de emergencia. La candidata a diputada nacional Cele Fierro (MST-FIT Unidad) declaró: “La cuenta regresiva de Macri ya llegó a cero y las medidas de Lacunza sólo van a prolongar la agonía. Ya está claro que del FMI sólo se puede esperar más ajuste y desastre social. Por eso proponemos que se vaya, declarar un default soberano e invertir toda esa plata en garantizar trabajo, salario, educación, salud y vivienda para todes”.

Guillermo Pacagnini, dirigente de CICOP y del Plenario del Sindicalismo Combativo, agregó: “La paliza electoral que recibió Macri agravó la crisis. Pero no va más que la siga pagando el pueblo trabajador, mientras le financiamos la fiesta a ‘los mercados’. La salida no son ni las limosnas que tiró Macri para tratar de descomprimir ni la ‘buena letra’ de Alberto para la gobernabilidad del ajuste. Llamamos a romper la tregua cómplice de la CGT y el PJ, exigiendo un paro general de 36 horas y un plan de lucha para imponer una salida obrera y popular”.

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