Presupuesto 2021 – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Wed, 30 Sep 2020 17:34:48 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png Presupuesto 2021 – MST :: https://mst.org.ar 32 32 ¿A dónde va la Argentina? Mal pronóstico https://mst.org.ar/2020/09/30/a-donde-va-la-argentina-mal-pronostico/ Wed, 30 Sep 2020 17:34:48 +0000 https://mst.org.ar/?p=28401 Datos duros. Las cifras difundidas por el INDEC la semana pasada dan cuenta de la profundidad de la crisis económica y social que atraviesa el país. La caída de casi 20 puntos del PBI supera a la registrada en plena crisis del 2001. Si bien es cierto que la caída es mundial y afecta a todos los países, el hecho de que la economía argentina se encuentre estancada desde hace 12 años y con una pronunciada caída en los dos últimos agravan el panorama, sobre todo porque no aparecen en el horizonte señales de que pueda haber una pronta recuperación económica. Los índices sociales dados a conocer por el organismo son más alarmantes todavía. La desocupación se ubica en el 13% con una pérdida de 3,6 millones de puestos de trabajo. La canasta básica alimentaria aumentó un 2,6% con respecto al mes anterior, con una variación anual del 41,7% y la canasta básica total 2,1 y 37, 8% respectivamente. Aunque falta conocer los índices de pobreza, casi todas las estimaciones coinciden en que a fin de año alcanzaría a casi la mitad de la población.

Una caldera social. Al analizar estas cifras no se puede desconocer la situación de la pandemia, pero queda en evidencia que el gobierno del Frente de Todos –más allá del discurso con tinte social- sigue profundizando los padecimientos de los sectores populares. Es esta realidad la que está provocando un hervidero social que se refleja, por ejemplo, en las ocupaciones de tierras que se extienden en varias provincias. En ese contexto se observa un gobierno muy diferente al de hace algunos meses, cuando el presidente daba conferencias profesorales acompañado por la oposición. Ahora aparece un Alberto Fernández sin respuestas frente a la crisis y al que la única bandera que le permitía mostrarse como un hábil timonel -el control de la pandemia- se le derrumbó al calor del aumento de contagios, muertes y saturación del sistema sanitario. La ausencia opositora en los anuncios muestra también que se resquebrajó la «unidad nacional» que se había costurado al principio de la pandemia. En ese cuadro la aparición de Duhalde comparando al presidente con De la Rúa no es casuales ni producto de una «psiquis alterada»; refleja la desesperación de sectores de la burguesía por construir un acuerdo nacional que evite un estallido social, perspectiva más que probable.

Crece la polarización. La derecha salió a disputar fuerte tratando de capitalizar el descontento creciente. Busca horadar al gobierno y postularse como alternativa electoral en 2021 ocupando las calles con banderazos y escraches. Aunque pueda haber algún sector que se sume a las movilizaciones como expresión del descontento con el gobierno, estas demostraciones son esencialmente reaccionarias, tanto por los convocantes -responsables del deterioro económico y social- como por la salida que proponen: más ajuste, precarización y represión. El envalentonamiento de esta oposición reaccionaria se explica por los permanentes retrocesos del gobierno, que siempre terminó cediendo a sus demandas. Así lo hizo con Vicentín, con el anuncio de centralización del sistema de salud, la renegociación con los bonistas, y la devaluación y ahora se dice que podría bajar las retenciones a las patronales agrarias. Es un debate muy importante porque cada vez queda más claro que el Frente de Todos es incapaz de frenar a la derecha. No sólo en su momento le abrió las puertas al macrismo en la medida que mantuvo lo esencial de la estructura política y económica heredada del neoliberalismo menemista, sino que ante las presiones, en lugar de avanzar en medidas concretas contra las bases económicas de la derecha, retrocede. La idea de que a la derecha se la puede neutralizar no resiste análisis, ni histórico ni presente. Por eso las medidas de Alberto Fernández la envalentonan cada vez más.

Una bomba de tiempo. El aumento otorgado por el gobierno a la policía bonaerense provocó el reclamo de muchos sectores obligando a tener que abrir algunas paritarias. En este cuadro el ministro Guzmán presentó el proyecto de presupuesto 2021, elaborado con la supervisión del FMI y en función de la renegociación de la deuda con ese organismo. Por eso en una primera lectura se puede ver que es un presupuesto de ajuste, que provocará un crecimiento de las luchas obreras y populares. En un marco donde la burocracia sindical sigue atada al gobierno y abandonando a su suerte las luchas en curso, no se puede descartar que se produzcan desbordes como el que está sucediendo entre los trabajadores y trabajadoras de la salud, que este 1° de octubre preparan un paro por fuera de las conducciones burocráticas. Con esa perspectiva por delante, el descontento de sectores cada vez más amplios de la base de votantes y simpatizantes del Frente de Todos tenderá a acentuarse. Para esa perspectiva, que puede anticipar cambios bruscos en la situación política tenemos que prepararnos los luchadores y la izquierda.

Las tareas de la izquierda. Las medidas que viene tomando el gobierno de Alberto Fernández no solucionan las necesidades de las mayorías, por el contrario, siguen favoreciendo a los mismos de siempre. Las propuestas que venimos levantando desde la izquierda se ponen a la orden del día. Unificar toda la estructura sanitaria en un sistema único de salud estatal controlado por sus trabajadores y trabajadoras es la única forma de evitar una catástrofe sanitaria. Para frenar la fuga de capitales y el acaparamiento de dólares es imperiosa la nacionalización de la banca y el comercio exterior. Suspender todos los pagos de la deuda permitiría volcar miles de millones de dólares a un plan de viviendas que solucione la demanda habitacional y la desocupación. Con una reforma tributaria donde paguen más los que más tienen y el proyecto de impuesto a las fortunas del FIT Unidad se podría garantizar un ingreso de $40 mil para trabajadores desocupados e informales. Todas estas medidas, como parte de un plan económico obrero y popular permitirían solucionar los graves problemas del pueblo trabajador. Junto al apoyo y la solidaridad con las luchas en curso, alentando el surgimiento de nuevas direcciones y un nuevo modelo sindical democrático y combativo, postular este programa ante millones es una tarea prioritaria. Para que el descontento de las bases del FDT encuentre una alternativa que no sea la derecha reaccionaria, es fundamental que el FIT Unidad se postule políticamente ante millones con una salida alternativa, superando el estadío de frente electoral y actuando de manera común en la realidad, fortaleciendo la unidad y abriéndose a la incorporación de nuevos sectores. En esta edición de Alternativa Socialista se desarrollan las propuestas del MST para avanzar por ese camino.

]]> Presupuesto 2021. Ajuste para los trabajadores y beneficios para los capitalistas https://mst.org.ar/2020/09/30/presupuesto-2021-ajuste-para-los-trabajadores-y-beneficios-para-los-capitalistas/ Wed, 30 Sep 2020 17:29:34 +0000 https://mst.org.ar/?p=28399 La Ley de Presupuesto, cuyo proyecto presentó el ministro Guzmán el martes 15, es un instrumento legal que debe sancionar el parlamento y que es un indicativo de hacia dónde dirigirá sus inversiones y sus gastos el Estado nacional y como obtendrá los recursos para financiar esos gastos e inversiones.

Escriben: Carlos Carcione y Nicolás Zuittón

Además de hacer predicciones para justificarlo, entre otros el proyecto presentado pronostica la inflación anual en 29%, el precio del dólar al final de 2021 en 101 pesos, y hace también una predicción del crecimiento económico, en este caso indica que habrá un crecimiento del 5,5%. Otro pronostico llamativo y de dudoso cumplimiento es que ya no habrá pandemia. Es decir, no está contemplado en el proyecto de ley sostener gastos en salud o destinados a apoyo social a las familias, al contrario, en términos reales la inversión o gasto social y en salud baja.

Así, las partidas van dirigidas hacia las aéreas en que el gobierno de Alberto Fernández tiene que atender como seguridad, gastos sociales, gastos económicos y pago de deuda entre otras. A grandes rasgos el proyecto señala que el monto total de gastos superará los 8 billones de pesos. Mientras que los recursos alcanzarán algo más de 6 billones de pesos y cuyas principales fuentes son impuestos que paga la totalidad de la población, como el IVA, por lo tanto son impuestos regresivos porque tienen proporcionalmente más peso en los ingresos de los trabajadores que en los de los empresarios. Y por otra parte el impuesto a las ganancias que también pagan los asalariados. Tampoco hay ningún cambio progresivo en este proyecto, en cómo recaudará sus recursos el Estado. Por el contrario, se conoció luego de presentado el proyecto, que el gobierno estaría estudiando una baja de las retenciones a las exportaciones agrícolas. Y tampoco se contempla en el documento ningún impuesto a las grandes fortunas. Otro paso en la profundización de la desigualdad.

El proyecto de presupuesto nacional 2021 que el ministro Guzmán presentó en la Cámara de Diputados refleja la hoja de ruta del gobierno. Condicionado por las negociaciones con el FMI, que por lo que dicen la letra y los números, el proyecto da a entender que ya estarían acordadas, es en sí mismo un instrumento de ajuste que no incentiva ni la reactivación económica ni la recuperación del nivel de vida de los trabajadores.

Qué dice y cuál es la realidad

Haciendo abstracción de lo que sigue ocurriendo en el mundo y el país, el presupuesto no contempla la continuidad de la pandemia, de tal modo que en el proyecto presentado se reduce el gasto en salud, aproximadamente en un 9% si se lo compara con la partida del 2020. Y el argumento es que no es comparable la situación de las necesidades de este año con el próximo. Es decir que no se contempla ni el mejoramiento de la infraestructura de salud ni la incorporación de personal de salud, que durante todo el desarrollo de la pandemia quedó en evidencia no solo que es insuficiente sino que además recibe salarios miserables.

En lo que hace a gastos de seguridad social, el recorte es todavía mayor, cercano al 15%, aquí entra la eliminación del Ingreso Familiar de Emergencia y todavía no está claro cómo será el método de cálculo para las jubilaciones y pensiones.
En educación, por ejemplo, aunque se considera un aumento de las partidas, no toma en cuenta el ajuste provocado en el 2020.

Mientras tanto, a pesar del discurso de que habría un desahogo en los pagos de deuda, el ítem de Servicios de Deuda Pública sigue siendo superior por mucho a los gastos sociales, alcanzando al 1,5% del PBI proyectado. Esto representa el cuádruple de lo destinado a la construcción de viviendas. Que por cierto no tiene objetivos en el proyecto de ley enviado al parlamento.

Por otra parte lo destinado a Seguridad y Defensa, como ya lo anunció el presidente Fernández, también crece en términos absolutos.

Bajo un discurso de prudencia y números supuestamente racionales se oculta una política de ajuste a la baja para atender las necesidades más urgentes de los trabajadores.

Pero estos ajustes podrían empeorar si tomamos en cuenta que el pronóstico de inflación del 29% es difícil de no superar. Lo mismo que el crecimiento económico del 5%, que estaría lejos de recuperar la caída del 2020 proyectada en 12%. Esto significa que no hay políticas activas para revertir la desocupación que según el INDEC ya está ubicada en el 30% de la población en condiciones de trabajar.

El condicionante de la deuda. Al contrario de lo que sostiene el presidente Fernández y su ministro Guzmán, este presupuesto está condicionado por el acuerdo de postergación de los pagos de la deuda con los bonistas y por las negociaciones con el FMI. Independientemente de que se haya reducido para este año, la carga de los pagos en el presupuesto pone un límite a las políticas necesarias para establecer un crecimiento económico suficiente para recuperar los niveles previos a la pandemia. Esta es otra consecuencia de pagar o renegociar una deuda fraudulenta y que fue usada casi totalmente para la fuga de capitales de los sectores más privilegiados de la sociedad. La renegociación lo único que logró y logrará es hipotecar el futuro de la actual y la próxima generación. Por eso el no pago de esa deuda odiosa sigue estando planteado como tarea.

Otro sistema impositivo, progresivo. Al contrario del actual sistema impositivo que expolia a los trabajadores y los pequeños propietarios, es necesario un cambio de raíz de las fuentes de los ingresos para las inversiones y gastos del presupuesto. La aplicación de un fuerte impuesto a las grandes fortunas sería un paso en la dirección de implementar políticas de la reactivación económicas.

Un plan de obras públicas. El drama del déficit de viviendas ya lo pusimos en números en otro artículo de este número, pero enfrentar ese déficit con un verdadero plan de obras de construcción de las viviendas con objetivos y plazos concretos y de obras públicas que lo acompañe, no solo resolvería el déficit, sino que resolvería con una política de impacto inmediato gran parte de la desocupación actual.

Si este tipo de medidas no se toman, si no se resuelven los graves problemas que sufren los trabajadores y los sectores populares, estamos frente a un 2021, de luchas justas y legítimas por las necesidades que está sufriendo el pueblo trabajador.

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El Presupuesto, Todesca, la galera y el conejo https://mst.org.ar/2020/09/19/el-presupuesto-todesca-la-galera-y-el-conejo/ Sat, 19 Sep 2020 20:57:24 +0000 https://mst.org.ar/?p=27803 Escribe: Carlos Miranda

Luego de presentado el proyecto de Presupuesto en el Congreso Nacional, el 17 de septiembre se produjeron declaraciones de la Vice Jefa de Gabinete del gobierno de Alberto Fernández, en las que respondiendo al malestar provocado por el anunció de la eliminación del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), del proyecto presentado y afirmó: «El IFE todavía lo estamos discutiendo, pero la instrucción que tenemos del Presidente (Alberto Fernández), el Jefe de Gabinete (Santiago Cafiero) y en conjunto con el ministro de Economía (Martín Guzmán), es que si nosotros vemos que la pandemia sigue teniendo un efecto muy fuerte sobre el ingreso de las familias, debemos continuarlo»[1].  Más allá de que es un aporte completamente insuficiente  ya que representa apenas 5.000 pesos por mes desde iniciada la cuarentena, refleja el profundo rechazo al anuncio del ministro Guzmán y su presupuesto.

La funcionaria también afirmo en estas declaraciones que en lo que sí tienen el panorama más claro el gobierno, es en el apoyo a las empresas, ratificando por si hacía falta el claro carácter propatronal de las medidas que toma el gobierno, dijo en relación al ATP, programa que garantiza que las empresas se ahorren la mitad de los salarios de sus trabajadores:  «Respecto al ATP, tenemos una perspectiva más clara porque nosotros ya emitimos un DNU (Decreto de Necesidad y Urgencia) que nos permite acompañar a los sectores críticos de la economía hasta diciembre de este año, de modo que hasta el último mes de 2020 ya tenemos los fondos reservados para el pago de los trabajadoras y trabajadores»[2].  Traducido para los que no entendieron, la miseria del IFE hasta fin de año, aún la están debatiendo, pero las empresas ya tienen la plata reservada.

Pero lo más interesante de las declaraciones de la Vice Jefa de Gabinete fue expresado más adelante por esta cuando respondiendo porque el gobierno no reflejaba en efecto de la pandemia en la economía, señalando que si veían la economía por la pandemia, afirmó que: «severamente afectado por la pandemia, no tengan ninguna duda de que el Gabinete económico se va a reunir y va a tener que sacar un conejo de la galera»[3].

Con la presentación de un  Presupuesto que a todas luces es para congraciarse con Fondo Monetario y estas declaraciones la funcionaria viene a develar la naturaleza del gobierno de Fernández, además de propatronal, se supo que no es un “gobierno de científicos” sino de magos que trabajan para un dueño del circo que tiene residencia en Washington, el FMI.

[1] https://www.baenegocios.com/economia/Garantizan-la-continuidad-del-IFE-de-Anses-y-auxilio-para-empresas-en-2021-20200917-0012.html

[2] Idem

[3] Idem

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Después del alzamiento policial… ¿qué? https://mst.org.ar/2020/09/16/despues-del-alzamiento-policial-que/ Wed, 16 Sep 2020 16:42:55 +0000 https://mst.org.ar/?p=27609 Un gobierno herido. La situación política nacional estuvo marcada por el conflicto de la policía bonaerense. En las páginas de esta edición de Alternativa Socialista profundizamos su significado e implicancias. Sin embargo, para analizar la coyuntura política es necesario partir de este hecho por la significación y las consecuencias que traerá. La huelga policial fue un mazazo no solo para Kicillof sino para el conjunto del gobierno. Desde comienzos de año y sobre todo a partir de la pandemia y el comienzo de la cuarentena, la política de Alberto Fernández fue la de fortalecer el aparato de seguridad y represión del Estado. A las declaraciones tendientes a la reconciliación con las FFAA poco antes de cumplirse un nuevo aniversario del golpe del ’76 le siguió la decisión de darle al ejército y las policías el control del confinamiento y hasta la distribución de alimentos. Todas tareas que podían cumplir organizaciones civiles y sociales. El objetivo, como señalamos en su momento, fue continuar el camino de reconciliación para fortalecer el aparato represivo de manera preventiva ante posibles desbordes sociales fruto de la crisis económica, social y sanitaria a la que el gobierno no da respuestas.

Fortaleciendo el aparato represivo. Con el voto de confianza dado por el gobierno, las fuerzas de seguridad profundizaron su carácter represivo en el marco de una creciente descomposición. Desapariciones forzadas, abusos en los controles, apremios ilegales, aumento de los casos de gatillo fácil y un largo etcétera. El gobierno hizo oídos sordos a las denuncias y cuestionamientos manteniendo firme el apoyo a las fuerzas, cuya expresión más indignante fue el sostenimiento de Berni en el cargo. Si el gobierno venía mostrando una política económica con puntos importantes de continuidad con el macrismo, también en el discurso comenzó a asimilar la retórica de la derecha. Las declaraciones de sus funcionarios sobre las ocupaciones de tierras y las declaraciones de Berni contra los organismos de DDHH dan muestra de ello. A tal punto que hasta sectores del propio FDT tuvieron que salir a criticar, mostrando nuevamente que por abajo crecen los cuestionamientos al gobierno. Y aunque algunos quieran separar a Cristina de Alberto en cuanto a las decisiones políticas es evidente que las diferencias no son sustanciales. De hecho, son los sectores del kirchnerismo y la propia Cristina los que sostienen al impresentable de Berni.

Reculando nuevamente. Alberto Fernández y Kicillof terminaron cediendo a las demandas de la bonaerense. Quedaron en evidencia las prioridades del Frente de Todos. Pocos días antes de estallar la huelga ya habían anunciado el megaplan de seguridad al que se le destinan casi $40 mil millones. Mientras tanto la clase trabajadora sigue postergada, sobre todos los sectores esenciales. Para las y los trabajadores de la salud, docentes, y personal de la administración pública no hay plata, para la bonaerense sí. Mientras tanto el agravamiento de los contagios y las muertes por coronavirus, sumado a las tensiones que se acumulan en el sistema de salud ponen al país ante el escenario posible de una catástrofe sanitaria, lo que podría provocar que se licúen las expectativas de una parte importante de la población en el gobierno. Ante esta perspectiva Alberto Fernández y el Frente de Todos juegan dos cartas. Por un lado, instalando cínicamente que la propagación del virus se debe a la responsabilidad de la población, cuando son ellos quienes han permitido la apertura indiscriminada de la cuarentena para favorecer las ganancias patronales y minimizar los gastos sociales. Por el otro fortalecer el aparato represivo para enfrentar los reclamos sociales.

Preparar la lucha y una alternativa política y sindical de la Izquierda. Los aumentos otorgados a la policía causaron bronca en importantes sectores de la clase trabajadora que ve como se deteriora el poder adquisitivo de los salarios sin que el gobierno de respuestas. Probablemente esto aliente los reclamos del pueblo trabajador pese a la pasividad cómplice de la burocracia sindical que sigue asilando los conflictos, no convoca a ninguna acción y menos aún a instancias de deliberación y decisión democráticas.

Los indicadores de crisis social, las reformas reaccionarias en ciernes y el presupuesto 2021 a la medida del FMI muestran un horizonte de conflicto y mayor desgaste del gobierno. Sobre el cierre de esta edición se anunció una nueva restricción a la compra de dólares y una devaluación encubierta al llevar el dólar «solidario» a $130 que, lejos de frenar la fuga de capitales, significa un nuevo golpe a la economía popular. De hecho, está convocada una jornada nacional de lucha del personal de salud para el 21 de septiembre. En ese marco, la jornada del sindicalismo combativo este jueves 17 tiene la importancia de visibilizar los conflictos en curso y plantear la necesidad de un plan de lucha para derrotar el ajuste. Pero la pelea no es sólo sindical. Lo que está en cuestionamiento es un modelo que tiene como prioridad garantizar las ganancias capitalistas. Por eso el mismo 17 también levantaremos a las 18hs en el Obelisco, un espacio y tribuna de unidad entre la izquierda y distintos sectores en lucha, evento convocado por ANCLA-MST y los compañeros del MAC-PTS. Será un paso en la necesaria tarea de unir las luchas con un programa de fondo y postular a la izquierda como alternativa. Mientras el deterioro de la situación económica y social envalentona a una derecha reaccionaria que continúa intentando polarizar con el gobierno, se hace más necesario que nunca amplificar la voz de una alternativa distinta, al servicio del pueblo trabajador.

La izquierda tiene la responsabilidad de mostrar que frente a un gobierno que no da respuestas y una derecha que reclama más represión y ajuste hay una tercera opción. De los que peleamos porque la crisis la paguen los capitalistas, por un plan económico obrero y popular y por un modelo que priorice las necesidades del pueblo trabajador.

]]> Presupuesto 2021: un proyecto diseñado por el FMI https://mst.org.ar/2020/09/15/presupuesto-2021-un-proyecto-disenado-por-el-fmi/ Tue, 15 Sep 2020 16:21:25 +0000 https://mst.org.ar/?p=27553 Por la tarde de este martes 15 de septiembre, Martín Guzmán presentará en el Congreso el proyecto de ley del presupuesto 2021. Será el primero de la gestión de Alberto Fernández, ya que este año gobernó bajo las normas del último presupuesto macrista. Un rasgo se sigue compartiendo, la orientación de la iniciativa responde a las directrices del FMI.

Nicolás Zuttión

El gobierno presentará esta tarde el proyecto de ley del presupuesto 2021. Mientras se atraviesa un año en el que se estima que haya una caída de la economía del 12,1%, Guzmán hará públicas las orientaciones para el año próximo. La “ley de leyes”, según la denominan desde el riñón del Frente de Todos, a partir de los trascendidos se puede afirmar que prevé:

  • déficit fiscal de 4,5 puntos del PBI;
  • una proyección del crecimiento económico de 5,5 puntos;
  • inflación del 28% a diciembre;
  • un precio de la divisa estadounidense de $ 101

La letra chica, las orientaciones por gastos de área, es lo que resta conocer. Sin dudas que, por la actuación hasta el día de hoy del responsable de la cartera económica, se van a priorizar los acuerdos y pagos que respeten a la deuda pública antes que las necesidades sociales. Algo que ya se sabe es que el IFE no aparece en el proyecto. Una muestra de lo que va a ser, cuando se conoce que son más de ocho millones los que, hasta el momento, sustentan su vida con ese ingreso de miseria.

En este sentido el dirigente del MST en el FIT Unidad, Alejandro Bodart, cuestionó en su cuenta de Twitter este proyecto.

Presupuesto y FMI

Guzmán afirmó que el cierre del canje de deuda pública con legislación extranjera significó “(…) un paso absolutamente fundamental en el proceso de estabilizar la economía (…)[i]. Habría que preguntarle qué economía estabilizó cuando son miles de familias las que continúan en ritmo de quiebra económica como consecuencia de los despidos que se producen. Sin embargo, la misma lógica practicada con los bonistas es la que se piensa con el FMI. El ministro de economía también dijo querer “no enfrentar pagos con el FMI hasta 2024[ii].

Resulta que la estrategia de este gobierno es patear pagos para adelante. Ganar aire sin resolver el problema de fondo de una deuda totalmente ilegítima, ilegal y fraudulenta. Con el FMI, no sólo será una negociación en la cual ganar tiempo, sino que, como ya se está comentando, se le permitirá monitorear en detalle el nuevo presupuesto orientándolo con su política de reformas estructurales (laboral, previsional e impositiva).

Otra muestra más de que el gobierno “progresista” prefiere discutir la organización económica del país con las organizaciones multilaterales, antes de que con los trabajadores. Lo expuesto hasta el momento no son más que pautas para profundizar una Argentina en decadencia que al final de año espera tener 1 de cada 2 ciudadanos por debajo de la línea de pobreza.

[i] Guzmán dijo que el objetivo es «no enfrentar pagos con el FMI hasta 2024»

https://www.telam.com.ar/notas/202009/513498-guzman-dijo-que-el-objetivo-es-no-enfrentar-pagos-con-el-fmi-hasta-2024.html

[ii] Ídem

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