racismo – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Mon, 29 Jun 2020 17:20:53 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png racismo – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Tucumán: lo mismo que a George Floyd https://mst.org.ar/2020/06/29/tucuman-lo-mismo-que-a-george-floyd/ Mon, 29 Jun 2020 17:20:53 +0000 https://mst.org.ar/?p=24494 Otro brutal asesinato de la policía tucumana se produjo el 24 de junio, fue a Walter Ceferino Nadal cuya autopsia determinó que fue asfixiado con la rodilla, luego de haber sido detenido en la calle, en pleno centro, con el mismo modus operandi que la policía yanqui mató a George Floyd. Hubo testigos y videos que lo confirman. Se trata de un homicidio doblemente agravado. En primer lugar por el estado de indefensión de la víctima en el momento del hecho, y además pòr la condición de Funcionarios públicos de sus autores (lo mismo que en el caso de Luis Espinoza). El Ministro de Seguridad , en lugar de investigar el hecho salió en defensa de los uniformados aduciendo que habían actuado dentro de los «protocolos» vigentes.
Hace poco conmovió al país, otro brutal asesinato policial, fue desaparecido y asesinado Luis Espinoza, por un disparo en la espalda, por lo cual están detenidos 9 policías que estaban de civil y golpearon brutalmente también a su hermano Juan, hechos ocurridos en un paraje de Monteagudo. Su cuerpo fue ocultado y tirado en una bolsa en el límite montañoso con Catamarca. El negocio de las coimas policiales por las carreras cuadreras de caballos es la turbia causa que parece estar detrás de este brutal crimen que nos recuerda al accionar de la dictadura.
Estos graves hechos, son parte de un aparato policial, formado en la dictadura, por el Bussismo, que viola permanentemente los derechos humanos. Se rige con normas como la ley Orgánica de 1970, y la ley de Contravenciones que es anticonstitucional. Es la policía del gatillo fácil, la que mató a Facundo Ferreyra, un niño de 11 años asesinado por la policía. Es la policía cuyos importantes ex jefes Nicolás Barrera y Hèctor Brito, y el ex secretario de Seguridad Di Lella, fueron condenados por encubrimiento en el femicidio de Paulina Lebbos, aún no resuelto.

Estamos padeciendo cotidianamente esta situación, Esta violencia e impunidad se agravaron con la cuarentena, donde como en todo el país se le dio enorme poder a la policía y Gendarmería. En nuestra provincia, los detenidos fueron más de 6.000, puestos en inhumanas condiciones en complejos deportivos. Como ejemplo de esta brutalidad, fue viralizado la golpiza recibida por un anciano que andaba en bicicleta y tirado brutalmente al suelo por policías que supuestamente nos protegían de enfermarnos.
Toda la política del gobierno nacional como el provincial de que los policías recorran los barrios o entreguen alimentos, tiene como objetivo central naturalizar su presencia, para justificar el control y la represión. Es un plan global que necesitan los gobiernos, ante las luchas que hubo y las que se vienen contra el ajuste y la explotación encubiertas detrás de la cuarentena y la pandemia.

El sistema capitalista y sus gobiernos entrenan en todo el mundo igual al aparato represivo. El Pentágono, la CIA, son formadores de represores y asesinos.
Por eso ahora nos encontramos con estas dos muertes, una en Minessota, EEUU y otra en Tucumán de igual accionar policial.
La respuesta al asesinato brutal de George Floyd fue la movilización en 140 ciudades en EEUU y en muchos paises. Y una crisis política del gobierno de Trump, que sigue expresándose ante el hartazgo ante la represión racista.
En Tucumán el rol nefasto policial es cotidiano. El actual ministro de Seguridad, ya tiene dos muertes bajo su responsabilidad directa, así como abusos y miles de detenciones en la cuarentena.
Desde el MST en el FIT Unidad en el Encuentro Memoria Verdad y Justicia, convocamos a acciones por Luis Espinoza, y a un acto hoy lunes en Plaza Independencia ante esta grave situación, que acaba de finalizar (ver fotos).

Creemos imprescindible realizar un plan de acción coordinado con organizaciones de derechos humanos, agrupaciones feministas, centros de estudiantes y partidos de izquierda, para enfrentar movilizados este accionar represivo y exigir:
Justicia para Walter Nadal. Justicia para Luis Espinoza.
Basta de violencia e impunidad policial . Fuera el ministro de Seguridad Maley. Hay que desmantelar el aparato represivo. Destituir a todos los comisarios formados en la represión y a todos los agentes que participaron de hechos violatorios a los derechos humanos. Para llegar a la verdad y a la justicia, y terminar con la impunidad, es necesario formar una Comisión investigadora independiente que investigue todos los casos de impunidad.
Junto con estas medidas, es nuestra propuesta una democratización profunda del actual aparato policial, donde se elijan por voto popular a los comisarios, y que en cada barrio haya un control social de su accionar.

Lita Alberstein

 

 

 

 

 

 

]]>
Movilización en Rosario contra la represión y el racismo https://mst.org.ar/2020/06/16/movilizacion-en-rosario-contra-la-represion-y-el-racismo/ Tue, 16 Jun 2020 20:40:41 +0000 https://mst.org.ar/?p=24190 En el día de hoy cientos de personas del Barrio Toba de Rosario junto a diversas organizaciones barriales y políticas nos movilizamos desde la Sede Gobierno Provincial hasta la Municipalidad para repudiar despliegue represivo sobre 350 familias el pasado viernes.
El viernes 12 al mediodía la policía de Santa Fe fue responsable de un enorme despliegue represivo contra familias que armaban sus viviendas en el predio cercano a las calles Roullon y Aborígenes Argentinos. Entre balas de gomas y según testigos con amenazas de armas de fuego, la policía fue la responsable de que decenas de compañeras/os Cuba-MTR y vecinas/os del barrio hayan sufrido golpes, contusiones y heridas de gravedad y dos detenidos que ya fueron liberados.
Además de que no hubo mediación alguna, el accionar policial fue una verdadera cacería, según se pudo ver en videos y así lo narran las víctimas. Cargados de odio y racismo contra los vecinos de la comunidad por sus orígenes, en su mayoría pertenecientes a las comunidades Qom y Moqoit, decenas de efectivos policías disparaban, golpeaban y hostigaban con total impunidad.
A pesar de que muchos de ellos quedaron filmados por el resto de los vecinos aún no se los ha citado para que den explicaciones. Lo cual demuestra que cuentan con aval institucional de gobernación y municipio para amedrentar, discriminar y golpear los vecinos del barrio Toba.

La lucha organizada es el camino para sociedad igualitaria y sin racismo

Desde el MST en el FIT-U, además de repudiar el accionar policial represivo y racista, creemos que hay que revertir las condiciones de vida precarias o marginales en las que viven más de 100 familias distribuidas en 112 asentamientos en la ciudad de Rosario.
El hacinamiento no puede seguir siendo moneda corriente, sabemos que en frente a esta pandemia y la emergencia sanitaria las condiciones de infraestructura de las vivienda y los barrios terminan siendo un coctel explosivo para miles.


Es por eso que nuestra referente del MST en el FIT Unidad, Jime Sosa, señaló la importancia de que avance rápidamente en plan integral de vivienda para poner fin a estigmatización de los asentamientos y las villas en el Gran Rosario y toda la Provincia. El dinero que hace falta para concretar esas medidas puede obtenerse a partir un impuesto a la riqueza. Se sabe que hay 3.500 personas que poseen más de 3 millones de dólares, que lamentablemente no sabemos sus nombres por “secreto bancario”. Son sectores en su mayoría dedicados al comercio exterior y que se encuentran exceptos de impuestos, mientras que cualquier trabajador cuentapropista paga una elevada cantidad por su simple facturación. Un verdadero disparate. De aplicarse un impuesto a todas esas personas del 4% se podría contar con 420.000 millones de dólares que podrían ser destinados a la creación viviendas populares y urbanización barrial. No es cierto que no se puede o no hay dinero. Hace falta voluntad política.


Un plan provincial de vivienda es lo que rápidamente hace falta, que debería ir acompañado por una suba de impuesto a las viviendas ociosas y a los desarrollistas inmobiliarios que ordenen la ciudad a su antojo por contar con aval político.
Las políticas del PJ y el PS han demostrado que no quieren ir en esa dirección. Solamente la izquierda denuncia y propone políticas que pongan fin a la precariedad habitacional y de vida en la que son obligadas a vivir el 60 % de la población santafesina.
En tiempos de pandemia y de una fuerte crisis capitalista, la resistencia y la organización son la mejor manera de luchar contra el racismo y la represión. Pero además son el punto de inicio para disputar los lugares de poder junto a las y los trabajadores, las mujeres y la juventud para re-construir el mundo desde bases anticapitalistas y socialistas.

MST en el FIT Unidad, Rosario

]]>
Racismo y represión: ¿y por casa? https://mst.org.ar/2020/06/11/racismo-y-represion-y-por-casa/ Thu, 11 Jun 2020 05:11:53 +0000 https://mst.org.ar/?p=24084 El asesinato de Floyd desató la rebelión en EE.UU., pero la ola antirracista y antirrepresiva crece en México, Francia, Gran Bretaña, Australia y otros países del mundo. ¿Qué ocurre en Argentina en materia de racismo, discriminación y represión?
«Acá por suerte no hay racismo», dice alguna gente. Error. Sobre 44,5 millones de habitantes, casi un millón pertenece a pueblos originarios (kolla, qom o toba, mocoví, mapuche, guaraní y otros) y más de otros dos millones son inmigrantes (sobre todo de Paraguay, Bolivia, Perú y Chile). Pues bien: originarios, inmigrantes y pobres en general son un blanco preferido de la discriminación racista y la violencia policial e institucional.

Un vistazo a la historia

Argentina es, junto al Uruguay, el país de menor composición indígena de Latinoamérica. Originarios obviamente hubo, pero sufrieron genocidios desde la colonización en adelante. Los españoles masacraron y sometieron a todos esos pueblos durante la conquista y la colonia, los ingleses masacraron a los onas y yaganes fueguinos, después Roca masacró a tehuelches y mapuches en la Campaña del «Desierto» y más tarde Perón masacró a pilagás en Rincón Bomba, Formosa.

También en la época colonial hubo en nuestro país algunos esclavos de origen africano, comprados a traficantes portugueses. Como muchos indígenas, lucharon en el ejército independentista. La Asamblea de 1813 decretó la libertad de vientres para quienes nacieran a partir de ese momento. Pero su escaso número y las condiciones de exclusión social prácticamente diezmaron a les afrodescendientes.

El marcado europeísmo de las clases dominantes locales tuvo como contrapartida el racismo hacia los pueblos indígenas, las personas negras y mestizas, a lo que luego se sumó una xenofobia selectiva contra la inmigración proveniente de países hermanos.

Originarios y migrantes

Aunque las leyes vigentes definen a los pueblos originarios como preexistentes al Estado-nación, éste no cumple en restituirles la mayoría de sus tierras ancestrales ni respeta efectivamente su derecho a la educación bilingüe. En cuanto a los inmigrantes, sus condiciones de vida y empleo también son más precarias que el promedio general.

Según el último informe disponible del INADI, de 2014, dos de cada tres personas han sufrido o presenciado hechos de discriminación. De ese total, el 74% fue contra pobres y el 68% contra migrantes, las dos principales causas. Tales hechos han ocurrido en el ámbito laboral en el 46% de los casos y en la educación en el 35%. En realidad hay un triple estigma pobre-migrante-racializado, estereotipo que se refuerza si vive en una villa de emergencia.

Desde que asumió en 2015, el gobierno macrista alentó los prejuicios xenófobos buscando limitar a los migrantes el acceso a la salud pública y criminalizándolos como delincuentes (aunque delinquen en idéntica proporción que los nativos). No lo logró, pero endureció los requisitos de ingreso y facilitó las causas de expulsión. El nuevo gobierno aún no derogó ese discriminatorio DNU 70/2017 de Macri. Y los inmigrantes negros de Senegal, que en su mayoría se dedican a la venta ambulante, siguen sufriendo el racismo de la policía porteña.

Raza y clase

Si bien acá la proporción de afrodescendientes es ínfima, en algunos sectores sociales aún se denomina «los negros» a la clase trabajadora. Por contraste con lo blanco como sinónimo de civilizado, lo negro alude a la piel morena, por su origen mestizo o criollo, que tenía buena parte de la nueva clase obrera proveniente del interior del país cuando ésta creció mucho en 1930-1940 con la industrialización. Se los llamó los cabecitas negras.

Pese a que en la actualidad se las utiliza menos que en el siglo pasado, tales expresiones todavía mantienen su contenido a la vez racista y clasista. De ella se derivan negrero (patrón muy explotador), negrear (superexplotar) y trabajo en negro (informal o no registrado).

Aunque son males previos al capitalismo, éste mantiene el racismo y la xenofobia porque los usa en su favor. Por un lado, le permite superexplotar a los sectores oprimidos ya que al estar indocumentados o irregulares se ven obligados a aceptar peores salarios y mayor precarización; eso además presiona a la baja el promedio general. A la vez, la burguesía utiliza políticamente esos prejuicios para dividir a la clase obrera y obstaculizar su unidad. La burocracia sindical suele ser cómplice, como la vergonzosa campaña de la UOCRA, años atrás, con carteles contra «los extranjeros que nos vienen a sacar el trabajo».

Conflictos con el poder

Los permanentes reclamos de los pueblos indígenas, más el apoyo social, lograron que en 2006 el Congreso aprobara la Ley 26.160 para restituir sus antiguos territorios. Pero los retrasos del censo allí establecido y las trabas burocráticas lentifican mucho tal restitución.

En la última década han crecido los conflictos entre pueblos indígenas y fuerzas represivas del Estado capitalista. Los Kirchner y luego Macri favorecieron la megaminería y el fracking. Eso perjudica a comunidades mapuches, que resisten y defienden sus derechos contra los terratenientes y contra el extractivismo que contamina sus tierras, aguas, animales y cultivos.

En 2017 la Gendarmería asesinó a Santiago Maldonado y la Prefectura asesinó a Rafael Nahuel. Ese mismo gobierno de Macri y Patricia Bullrich montó una campaña racista para demonizar al pueblo mapuche e inventó al RAM como supuesto grupo terrorista y separatista. ¿Qué cambió con el nuevo gobierno?

La violencia estatal hoy

Obviamente, el gobierno de AF buscó diferenciarse del anterior. Cuando asumió habló de los derechos humanos y días después derogó un par de los peores protocolos policiales macristas. No obstante, cuando el presidente llamó a «dar vuelta la página» sobre el genocidio alertamos que apuntaría a reconciliar al pueblo con las FF.AA. para rearmar el aparato represivo.

Al poco tiempo nuestro alerta se confirmó y con la excusa de la cuarentena AF avanzó en un rumbo autoritario. Al desplegar policías y gendarmes para control de circulación, le dio aire a más abusos y militarizó barrios populares. Encima puso a tropas del ejército en tareas civiles como repartir comida y dispuso el ciberpatrullaje de redes sociales con protocolo y todo(1). Son todas medidas antidemocráticas de control social, con represión a luchas obreras como la del Frigorífico Penta o la de los mineros de Andacollo.

La desaparición forzada seguida de muerte de Luis Espinoza en Tucumán, la detención y violación a dos jóvenes qom y el asesinato de un joven por la espalda en Chaco y el «suicidio» de tres personas en comisarías de San Luis dan cuenta del racismo y la violencia policial de hoy. No son errores ni excesos: son brutalidades recientes en tres provincias en donde gobierna el mismo Frente de Todos que gobierna el país.

Desde ya, repudiamos la hipocresía de la dirigencia macrista que crítica al gobierno actual como una «infectadura», cuando ellos gobernaron a palos, mano dura y doctrina Chocobar. Pero con AF la realidad del sistema también se impone más allá del doble discurso: mientras haya capitalismo habrá racismo, discriminación y violencia policial.

P. V.

(1) Resolución 144/2020 del Ministerio de Seguridad de la Nación.

]]>
«El racismo ha sido central al proyecto de EE.UU. desde sus comienzos» https://mst.org.ar/2020/06/11/el-racismo-ha-sido-central-al-proyecto-de-ee-uu-desde-sus-comienzos/ Thu, 11 Jun 2020 04:24:55 +0000 https://mst.org.ar/?p=24072 Publicamos un extracto de la entrevista exclusiva al militante socialista Khury Petersen Smith, emitida por Panorama Internacional, programa de la Liga Internacional Socialista.

¿Cuáles son las raíces del racismo institucionalizado? ¿Existe un racismo estructural en EE.UU?

Sí. Las raíces profundas están en la esclavitud, base sobre la cual está construido EE.UU., conjuntamente con el robo de los territorios y la guerra contra los pueblos originarios. Esas dos guerras, una contra los originarios y otra contra la población negra, secuestrada de África y trasladada hacia lo que hoy es EE.UU. para servir como base de la economía, como fundacional.

Esas son las bases de EE.UU. y no han dejado de existir. Han tenido distintas fases. Pero nunca ha habido algún tipo de resolución a ese racismo que ha sido central al proyecto de EE.UU. desde sus comienzos. Fue parte de los primeros asentamientos de la colonia, está escrito en la Constitución, ha dado forma a cada aspecto de la política y la sociedad estadounidense, ha conformado la geografía de cada ciudad. Y por supuesto ha dado forma a la policía, las prisiones y los juzgados. Los departamentos de policía de este país tienen sus raíces en la esclavitud, en las patrullas que estaban destinadas a controlar los movimientos de la población negra esclavizada. Ese es el origen de la policía.

Y ese patrullaje que continúa hasta el día de hoy tiene que ver con mantener el control social de la población negra. Entonces estas cosas son fundacionales y continúan con nosotros, creo que es muy importante que la gente no solo aquí sino que en todo el mundo sepa esto.

Desde la esclavitud que el racismo ha sido parte fundamental de la estructura del capitalismo estadounidense. ¿Qué análisis haces sobre esto? ¿Y sobre la relación entre la opresión racial y la estructura de clase en EE.UU?

Sí, claro. Para comenzar, por supuesto que todo el propósito de la esclavitud es contar con una enorme cantidad de fuerza de trabajo gratuita. Quiero decir, no gratuita para quienes trabajan, sino gratuita para quienes controlan la fuerza de trabajo. Y esa es realmente la base no solo de la economía en general, sino de corporaciones en particular que continúan hasta el día de hoy, y tienen sus raíces en la esclavitud. Y aún más allá de las corporaciones, hay todo tipo de instituciones. Hay universidades en las que no solamente sus fundadores eran dueños de esclavos y el espacio en el que están construidas viene de plantaciones, sino que además la riqueza proveniente de la esclavitud es la que permitió fundar estas universidades.

Por ejemplo, la universidad Brown, una de las prestigiosas del país, fue fundada por el capitán de una flota esclavista. Hizo su fortuna en el comercio de esclavos y fundó la universidad. La Escuela de Leyes de Harvard fue fundada con aportes económicos de una familia dueña de plantaciones en el Caribe y eran dueños de esclavos. Hicieron su fortuna de la esclavitud y fundaron la Escuela de Leyes de Harvard. Entonces esto no es historia antigua: esto es historia viva, que tiene sus raíces en el comercio de esclavos. Y no solo, o sea, efectivamente la agricultura de plantación en particular fue una enorme base para toda la economía de EE.UU. en sus orígenes. Entonces, obviamente jugó un enorme papel en la propia conformación de economía que tenemos.

Pero también la cuestión es que el racismo se fue desarrollando en el transcurso de la esclavitud, desarrollando para sostener una situación en la que una parte de la población trabajadora es súper explotada de una forma particular mediante formas muy explícitas de violencia.

El racismo fue necesario para llevar adelante esa violencia y para justificarla ideológicamente. Y eso se mantiene hasta hoy. Entonces la forma del racismo puede cambiar institucionalmente. Ya no tenemos esclavitud formal. Ha atravesado varias fases. Estuvo el período de esclavitud, la era de «Jim Crow», en la que hubo segregación legal de EE.UU., y el período actual, que académicos como Michelle Alexander han denominado como «el nuevo Jim Crow»: un período de encarcelamiento en masa en el que vemos un racismo muy agudo en el sistema de justicia penal. Pero también a lo largo de toda la economía, la desigualdad en la vivienda, en todo sentido.

El racismo continúa; en otra fase de las distintas formas que tuvo. El racismo continúa; en otra fase de las distintas formas que tuvo, el racismo en sí mismo ha continuado. Y esto ha jugado varios papeles. Si puedes explicar que una parte de la clase trabajadora debe ser más explotada que otras, eso obviamente genera ganancias. Puede verse una situación análoga con el racismo dirigido hacia la fuerza del trabajo migrante. Hay una idea aquí de que los migrantes de América Latina deben recibir salarios más bajos y eso es utilizado para dar forma a la totalidad del mercado de trabajo.

Para las personas que son ciudadanos, si se quejan, siempre se los puede reemplazar por mano de obra migrante. Hay una dinámica similar, ha existido históricamente y continúa, con la fuerza de trabajo negra. Hay también, creo que la cuestión fundamental sin embargo, es que divide a la clase trabajadora estadounidense, de manera increíblemente efectiva.

Significa que sectores enteros de la clase trabajadora jamás han tenido contacto real con gente negra, y mucho menos desarrollado relaciones profundas, significativas, con gente negra. Y por el contrario, el racismo de EE.UU. funciona de manera tal que somos usados de chivo expiatorio para los problemas del país. Sería un gran país si tan solo la gente negra no lo arruinara, si no estuviéramos tomando los servicios sociales, si tan solo nuestra criminalidad no haría que las ciudades fueran tan inseguras las ciudades estarían tanto mejor sin nosotros. Eso sirve como una herramienta de división muy poderosa.

Significa, durante toda su vida, que evite esos lugares porque son peligrosos. Si miramos los barrios negros hoy, hay mucho que decir sobre los barrios negros. Son barrios, la gente vive, la gente tiene una vida social, hay cultura. Pero también son los sitios de la violencia estatal, donde el nivel de patrullaje policial está en una escala que sencillamente es cualitativa-mente diferente al de otras partes de la sociedad. En este momento son el sitio de infección concentrada de coronavirus. Sabemos que la población negra está infectada y creo que muriendo a una tasa que duplica la de la población blanca. Y sin embargo, en otras partes de la misma ciudad es como si esto no existiera. Entonces el rol del racismo en la sociedad estadounidense es increíblemente poderoso, es central para entender porque Estados Unidos se ha transformado en el país más poderoso del mundo.

Es extremadamente efectivo en generar riquezas y es extremadamente efectivo en dividir la clase trabajadora y debilitar la lucha colectiva.

En el año 2014, luego de los asesinatos de Michael Brown y Eric Gartner y las protestas en Ferguson el movimiento Black Lives Matter (Las Vidas Negras Importan) tuvo un enorme protagonismo en todo el país. ¿Qué nos podes decir sobre ese movimiento, su evolución y su relación con la situación actual?
Esa es una pregunta extremadamente importante porque la oleada actual de levantamientos parece estar más extendida que lo sucedido en 2014. En 2014 la protesta comenzó en pocas ciudades. En particular en Nueva York donde un hombre llamado Eric Gartner fue ahorcado hasta morir. Y en Ferguson y Missouri donde el adolescente Michael Brown fue asesinado por la policía. Ferguson tuvo un levantamiento ese verano de 2014. Y hubo protestas en solidaridad en varias ciudades. Pero en realidad fue posteriormente cuando los policías que asesinaron a Eric y Michael quedaron impunes, allí cuando hubo una oleada de protestas extendida nacionalmente.

Ahora tenemos una situación que hemos visto los asesinatos, debo decir que estalló en Minneapolis por la muerte de George Floyd pero ese asesinato estuvo precedido en las semanas anteriores por varios actos de violencia de alto perfil. Estuvo el asesinato de una paramédica llamada Breonna Taylor en Lousville, Kentucky. Unos meses antes el hostigamiento y asesinato de un hombre llamado Ahmad Arbary en Georgia y un hombre negro que estaba trotando y que racistas blancos lo siguieron en su camioneta con la intención de matarlo y lo hicieron. Un video de ese asesinato se difundió en las semanas previas al asesinato de George Floyd y finalmente esos hombres fueron arrestados. Comenzó el proceso con alguna consecuencia.

Entonces estamos en el comienzo, en realidad. Hay que tener en cuenta que cuando han ocurrido grandes levantamientos en el pasado, ya sea hace 6 años en 2014, o en 1992 cuando ocurrió el levantamiento de Los Ángeles, luego de la golpiza a un hombre llamado Rodney King. Los levantamientos estallaron primero por los incidentes en sí mismo, pero los estallidos más grandes ocurrieron después de que se volviera evidente que no habría consecuencias por esos actos de violencia.

Entonces creo que esa historia es muy importante para entender lo que está sucediendo ahora. Porque lo que tenemos es que George Floyd fue asesinado básicamente de la misma manera que Eric Gartner, fue ahogado hasta morir, a plena luz del día, en las calles de Minneapolis y sus últimas palabras, como las de Eric Gartner fueron «no puedo respirar». La cuestión es qué ha pasado entre ese asesinato y ahora, que ha pasado en los últimos seis años para que las cosas mejoren. ¡Y la verdad es que las cosas han empeorado! No solamente no enfrentaron la justicia esos policías, sino que además tenemos a Donald Trump como presidente. Él ha dado explícitamente luz verde a los departamentos de policía para que sean más violentos.

En Baltimore en 2015 luego del asesinato de Freddy Grey a manos de la policía de Baltimore, hubo una pequeña pequeña respuesta del gobierno federal. Escribieron un informe, identificaron que existía racismo en el Departamento de Policía de Baltimore e hicieron algunas recomendaciones. Esto es una respuesta muy pequeña, pero aun eso fue eliminado cuando Trump asumió la presidencia. El Departamento de Justicia bajo Trump dijo no hay problema, acá no pasó nada. Entonces la gente que está peleando en ciudades de todo el país en este momento ha visto la completa falta de atención a los problemas de racismo y violencia que señalamos hace seis años. Y creo que esto es importante porque lo que escuchamos son llamados a .. bueno, por supuesto la derecha dice que no tenemos derecho a estar en la calle en absoluto, pero hay liberales que están diciendo: estoy de acuerdo con ustedes pero están haciendo las cosas mal. Si tan solo protestaran de una manera menos violenta.

Y mi pregunta es: ¿qué evidencia se les ha dado de que los canales oficiales para enfrentar este tipo de racismo son efectivos? Es todo lo contrario. No solo hemos visto que no son efectivos, que no hay interés en los mecanismos oficiales, sino también ¿qué pasó cuando Minneapolis se alzó la semana pasada? El oficial que mató a George Floyd fue arrestado. Entonces, vemos esto desde una posición lógica: cuando peleamos, de la manera en que estamos peleando ¡sí logramos nuestros objetivos!

Para finalizar, ¿qué análisis haces de la rebelión actual? ¿Qué relación tiene con el contexto más general de la lucha de clases en EE.UU. y en el mundo?

Sabes, es extraño porque EE.UU. en comparación con la lucha de clases de otros países, puede sentirse bastante dócil. Nosotros, que somos radicales, nosotros que buscamos la justicia social, vemos como nuestros camaradas han estado peleando en Chile o Puerto Rico. O la manera en que la clase trabajadora de España o Francia va rápidamente a la huelga cuando hay un ataque, por ejemplo a las pensiones o cosas así. En EE.UU. hay un nivel increíblemente elevado de explotación con una resistencia relativamente baja. Luego hay eventos como estos, nuestra militancia da un salto adelante y supera por mucho lo que sucede en otros países. Hablé con camaradas de Europa y me dicen «guau», ¡están protestando de manera que nosotros no logramos! Y eso es así, la resistencia en EE.UU. tiende a ser explosiva, creo que por muchas razones.

Pero podemos mirar la situación actual. Muchas de las personas que están en las calles ahora, donde las protestas son multirraciales –cuestión a la que me gustaría volver- pero por supuesto, las personas negras las están liderando, son los protagonistas. Estas mismas personas que se han revelado hoy, han estado, en números desproporcionados, cuidando a personas infectadas por el coronavirus. Sabemos que las personas negras tienen tan poco acceso a la salud. Realmente la crisis del coronavirus en EE.UU. es una catástrofe total. Más de cien mil personas han muerto en este país, el país más rico y con más recursos de todo el mundo. Ha sido una pesadilla para la población. Pero para la gente negra en particular. No se trata solo de que tenemos menos acceso a la salud, no se trata solo de que debido a ello éramos menos saludables antes del virus y por lo tanto más vulnerables a él.

Además hay muchos relatos de personas negras que fueron al hospital con síntomas y fueron rechazadas. Que les dijeron: en realidad no estás enfermo, no te vamos a testear, y luego regresando con síntomas agudos y muriendo. Entonces esto es lo que la gente que ahora está peleando ha experimentado en las últimas semanas. Estas mismas personas en cantidades desproporcionadas tienen trabajos en donde no podemos trabajar desde nuestras casas. Trabajan en el sector de servicios, donde tienes que ir a trabajar, en un depósito, o en un restaurante de comidas rápidas, con muy poca protección. O conductores de buses. La cantidad de conductores de buses que está muriendo es muy elevada y son mayormente personas negras. Entonces esto es lo que la gente ha estado viviendo por semanas antes de la revuelta. Por es importante para comprender que, por supuesto, estamos enojados por el asesinato de George Floyd, pero también son todas estas cosas.

Y para responder a tu pregunta sobre qué significado tiene para Estados Unidos en el escenario mundial. Bueno, EE.UU. por un siglo se ha presentado como el líder del mundo libre. Y esa imagen se ha socavada y debilitado desde adentro por la rebelión negra.

En los años 60 cuando era EE.UU. contra la URSS y EE.UU. supuestamente representaba la democracia, la revuelta negra expuso el hecho de que esto realmente no es una democracia.
Entonces creo que va a haber una dinámica similar. Esto realmente está desatando… a decir verdad, hay una crisis de confianza en el sistema político en este país desde hace un largo tiempo. La tasa de aprobación para el Congreso es baja, la tasa de aprobación para el presidente es baja. Vemos a un presidente que está haciendo todo tipo de cosas ilegales. Y eso es terrorífico. Pero la falta de rendición de cuentas también es terrorífica. Se supone que el Congreso lo debe controlar pero no lo hace. Se supone que la Corte Suprema lo debería detener, no lo hace. Entonces aquí viene habiendo una crisis y en este momento es más aguda.

Por supuesto, esto ocurre en los Estados Unidos de Donald Trump. ¿Pero dónde comenzó la revuelta? En Minneapolis, una ciudad gobernada por el partido Demócrata. ¿Dónde es fuerte la revuelta? En la ciudad de Nueva York donde también gobiernan los demócratas. Y la respuesta no ha sido tan distinta, sin importar si es un demócrata o un republicano quien gobierna. Es decir, Trump está diciendo que nos debería disparar el ejército, pero en Nueva York donde gobierna el demócrata Bill de Blasio, la policía de Nueva York, una de las más notorias del país, ataca a quienes protestan aplastándolos con sus coches. Y el alcalde defiende a la policía. Entonces, esto es, esto tendrá enormes consecuencias políticas en este país, y por supuesto lo que pasa en este país afectará a todo el mundo.

Déjame decir esto: yo soy anti-imperialista. Para mí, mi visión del mundo, mi política, fue conformada por revueltas fuera de este país. Estuvo moldeada, conformada, por la lucha de la liberación de Palestina, por la lucha contra el colonialismo en Puerto Rico, y de muchos otros lugares del mundo. Y lo que he intentado hacer para estar en solidaridad con camaradas en otras partes del mundo fue comprometerme con un conocimiento de la historia de los pueblos alrededor del mundo.

Hay una revolucionaria negra llamada Assata Shakur, ella era integrante de las Panteras Negras, y en su increíble autobiografía ella describe su experiencia de conocer camaradas en Puerto Rico. Y se da cuenta de que no se puede comprender a un pueblo y sus luchas a menos que se aprenda su historia, contada por ellos mismos. A menos que uno llegue a conocer quiénes son sus héroes. Y me he tomado eso a pecho. Y espero que los camaradas del mundo hagan eso.

Por supuesto hay todo tipo de imágenes de los Estados Unidos transmitidas hacia el mundo, a través de la televisión, de las películas. Ahí muestran a las personas negras de una manera o ni nos muestran en absoluto. La gente puede no saber que aún estamos lidiando con los problemas del racismo arraigados. Y lo que les estoy pidiendo es que conozcan la historia de la resistencia negra, la historia de la realidad del racismo contra los negros en este país. Porque les prometo que no se puede comprender a los Estados Unidos sin entender el lugar que ocupa la población negra y de la historia de lucha negra y su papel y relación con la lucha de clases aquí. Con eso quisiera terminar.

]]>
El FIT Unidad marchó en apoyo a la rebelión del pueblo de EEUU https://mst.org.ar/2020/06/02/el-fit-unidad-marcho-en-apoyo-a-la-rebelion-del-pueblo-de-eeuu/ Tue, 02 Jun 2020 22:36:09 +0000 https://mst.org.ar/?p=23806 Ante las enormes movilizaciones en EEUU contra el asesinato de George Floyd, en Argentina la solidaridad se hizo sentir con la convocatoria del Frente de Izquierda Unidad, nuestro  MST y la  Liga Internacional Socialista (LIS) que movilizamos desde Obelisco a la Cámara de Comercio de los EEUU en Argentina. En el acto que realizaron para cerrar la jornada tuvieron la palabra dirigentes de las distintas fuerzas del FIT-Unidad; Cele Fierro (MST), Nicolás del Caño (PTS), Gabriel Solano (PO) y Juan Carlos Giordano (IS).

La dirigente de izquierda Cele Fierro (MST-FIT Unidad) expresó: “Como en EEUU y en distintas ciudades del mundo nos movilizamos por justicia por George Floyd, contra la policía racista y la represión de Trump y su Estado imperialista y en apoyo a la rebelión popular del pueblo estadounidense. Las movilizaciones se nutren de los reclamos por el hambre, la miseria y la desocupación producto de la políticas del gobierno yanqui, que en el contexto de la pandemia garantiza la renta privada de grandes corporaciones sobre la vida del pueblo”.

Cele Fierro agregó desde el acto: “La lucha contra la represión clasista y racista no tiene fronteras, como tampoco nuestro apoyo a las movilizaciones y la denuncia a las fuerzas represivas, tanto en EEUU, como en Brasil contra Bolsonaro o en nuestro país repudiando el asesinato de Espinoza en Tucumán, la represión en el Chaco a los Qom o la militarización de la barriadas populares en el AMBA. Contra esa política que reprime para mantener las desigualdades y la explotación capitalista marchamos hoy. El FIT Unidad es la única fuerza política que denuncia todo esto y propone una salida alternativa y socialista”.

Video completo del acto del FIT Unidad:

#Ahora | Cobertura en vivo Marcha y acto del FIT Unidad contra el racismo policial de EEUU. Habla por el MST Cele Fierro

Posted by MST Movimiento Socialista de los Trabajadores on Tuesday, June 2, 2020

 

 

]]>
Mentiras, racismo y violencia anti-mapuche: Cambiemos, tras los pasos de Roca https://mst.org.ar/2017/12/06/mentiras-racismo-violencia-anti-mapuche-cambiemos-pasos-de-roca/ Wed, 06 Dec 2017 19:05:04 +0000 https://mst.org.ar/?p=11236 La fase neoextractivista del capital ha disparado, entre otras, una nueva «campaña del desierto» que apunta a construir un relato sobre los pueblos originarios que les permita a las multinacionales avanzar en el despojo del territorio.

Si bien no es potestad solo del PRO y Cambiemos, estamos ante un salto en el racismo y la violencia contra los pueblos originarios que ya se cobró numerosas víctimas.

Clandestino en tu propia tierra

Es fundamental para cualquier análisis serio entender que la fundación del Estado argentino tiene en su origen un genocidio de magnitud contra los pobladores originarios de estos territorios.
El burdo argumento de que el pueblo mapuche es «extranjero» es falso de punta a punta. Los pueblos originarios en general y los mapuches en particular son preexistentes a los Estados, a la conquista y la colonización de América, y a la visión eurocentrista del mundo que nos impusieron. Para mejor «digerir» el genocidio, se lo cubrió con una supuesta dicotomía entre civilización y barbarie, buscando explicar que más allá de violencia y muerte «no había otra forma de extender la civilización».
Parece un razonamiento de dinosaurios, pero es la base de las construcciones ideológicas, políticas y sociales contra el pueblo mapuche: negar su identidad, su cultura, su cosmovisión y por supuesto su derecho a habitar un territorio según su propia organización.
Después de años de resistencia, de reconstrucción cultural y política, el pueblo-nación mapuche se encuentra fortalecido en la pelea por sus derechos. Esto es motivo de preocupación para el capital y sus agentes en la Rosada y el Congreso.
A la vez, el desplazamiento territorial provocado por las sucesivas campañas militares del Estado empujó a que durante años muchas comunidades se establecieran en ubicaciones marginales desde el punto de vista capitalista. Pero hoy se revalorizaron por la expansión de la frontera extractiva de hidrocarburos no convencionales, el turismo de élite y los latifundios. Esa es la base material de la campaña anti-mapuche: «limpiar» el territorio para facilitar su entrega.

Sobre legalidades y derechos

 Así como vulnera los derechos de los pueblos originarios, esta democracia capitalista en crisis no deja de violar los propios «principios» que rigen su funcionamiento. La Constitución Nacional, defendida de la boca para afuera por Macri y su pandilla represiva, es sistemáticamente ignorada en cuanto al derecho indígena. Lo mismo para los trabajadores, mujeres, jubilados, etc. Los pactos internacionales incorporados en 1994, la Ley 26.160 de relevamiento territorial prorrogada hace poco y otros instrumentos jurídicos son atropellados por el gobierno.
Como lo denuncia el propio diario Río Negro, el proceso de relevamiento territorial está paralizado y así se facilitan la entrega de las tierras comunitarias, las disputas privadas y la judicialización de las comunidades.
Un ejemplo es el de la comunidad Campo Maripe, integrante de la confederación mapuche de Neuquén, emplazada en el corazón del cluster (asociación productiva) YPF-Chevron. El proceso de relevamiento dio como resultado el reconocimiento de los derechos ancestrales de la comunidad en esas tierras. Ante el resultado el gobierno cajoneó el relevamiento y hoy el territorio está militarizado y la comunidad enfrenta un proceso judicial. En toda la Patagonia hay muchos casos similares.
Para los pueblos originarios no hay estado de derecho, sino represión y despojo, violación sistemática de sus derechos y construcción de un relato estigmatizante y justificatorio de la violencia. Hace pocos días Rafael Nahuel fue muerto por Prefectura y hace unos meses lo fue Santiago Maldonado en manos de Gendarmería. El listado de palizas, encarcelamientos y asesinatos de originarios en todo el país es bastante largo.

De la exclusión al reconocimiento

Rafael es el rostro de miles de pibes que, empujados a la marginalidad, hacinados en los barrios más vulnerables de Bariloche y otras ciudades patagónicas, se van reencontrando con su identidad. El mismo proceso han hecho los nietos apropiados por la dictadura y recuperados por las Abuelas, pero se cuestiona si se trata de la identidad mapuche.
Desde ya, seríamos críticos si algún agrupamiento mapuche apelara no a la legítima autodefensa sino a metodologías terroristas. Pero el RAM ni siquiera se sabe si existe y aun los grupos mapuches más radicalizados no plantean ninguna separación sino un Estado plurinacional y multiétnico, con reconocimiento de sus territorios, costumbres e idiomas.
Bullrich y el gobierno le dan vía libre a las fuerzas represivas para disparar primero, ocupar territorios comunitarios, detener niños y cazar personas. Con esa misma lógica acuerdan con el gobierno chileno la detención y el proceso de extradición de Facundo Jones Huala.
Ante esta realidad, defendemos los derechos del pueblo mapuche. Lejos de ser una amenaza para el pueblo expresan una demanda democrática fundamental y son un freno a las corporaciones que nos saquean y a los gobiernos que las apañan.

 

]]>