segunda independencia – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Sun, 26 May 2019 02:03:02 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png segunda independencia – MST :: https://mst.org.ar 32 32 1810 – 25 de mayo – 2019. Por una nueva Independencia: romper con el FMI y los pactos coloniales https://mst.org.ar/2019/05/25/1810-25-de-mayo-2019-independencia-romper-fmi-pactos-coloniales/ Sun, 26 May 2019 01:53:05 +0000 https://mst.org.ar/?p=18321 Otro 25 de mayo. Otra fiesta patria. El 209° aniversario del inicio de la gesta independentista que nos dio origen como nación soberana y que llevó, seis años después, a la firma del Acta de la Independencia en el Congreso de Tucumán. El comienzo de una historia que, a través de enormes luchas, internas y externas, de muchas contradicciones, emancipó a un pueblo que aspiraba a ser soberano. Que obligó a sus congresistas a corregir la primera declaración que solo mencionaba “una nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli” y agregarle, para que no quede ninguna duda, “ y de toda dominación extranjera”.

En sus 200 años la Argentina tuvo momentos de relativa independencia de las metrópolis imperialistas. Una independencia relativa al formar nuestro país parte de un mercado mundial capitalista, pero que le permitió inicialmente desarrollar sus fuerzas productivas, en un grado que difícilmente hubiera logrado sin romper políticamente con los centros del poder mundial.

En el siglo pasado las banderas de la independencia, que como en todas las revoluciones democrático burguesas de los siglos XVIII y XIX fueron levantadas por la burguesía entonces revolucionaria, pasaron a manos de la clase trabajadora y de los pueblos, en sus luchas contra la penetración y explotación de los capitales multinacionales. Las “burguesías nacionales” fueron perdiendo todo juego independiente y aquellos fenómenos políticos que, como el peronismo, utilizaron la enorme lucha antiimperialista del pueblo argentino para ponerla al servicio de disputar cuotas de ganancia con el imperialismo dominante, a lo largo de su historia se fueron transformando y dieron origen al gobierno del abiertamente neo liberal y pro imperialista de Menem y sus las “relaciones carnales”.

Distintos son los mecanismos de explotación y control que el imperialismo ha desarrollado sobre los países que, como en el nuestro ejerce su dominación. Desde el “pacífico” intercambio comercial desfavorable entre los dueños de la tecnología mundial con las materias primas de los países pobres, la firma de pactos políticos coloniales o directamente el envío de flotas armadas hasta los dientes como los ingleses hicieron durante la Guerra de Malvinas. Las exportaciones de capitales de las metrópolis para explotar la mano de obra local, el diseño de economías fundamentalmente extractivas con poca industria, el control financiero de los mercados y un largo etcétera.

Pero quizás su arma más moderna y mortífera fue la creación de las “deudas eternas”, en gran medida estafas abiertas realizadas en complicidad con el poder gobernante en cada país, cuyo verdadero negocio es producir más y mayor endeudamiento refinanciando capital o intereses a tasas usurarias y quedarse en el camino con el control de la economía y los recursos del país. Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que los últimos 40 años de nuestra historia están cruzados por la lucha de nuestro pueblo contra este mecanismo de dominación y la dependencia, explotación y pobreza que trae aparejado.

Argentina, una semicolonia gobernada por Macri, el PJ o los K

La generación de una enorme y fraudulenta deuda externa, que pegó un salto en la última dictadura y que fue acrecentada por todos los gobiernos posteriores, ha estado presente en todas las luchas de los trabajadores y el pueblo argentino de las últimas décadas. El fallo del juez Ballesteros – a partir de la denuncia de Alejandro Olmos- que obligaba al Congreso a investigar el carácter ilegitimo y fraudulento de la deuda, fue desconocido e incumplido por la clase dominante argentina y los sucesivos gobiernos desde el 2000 hasta la actualidad.

Con Macri la dependencia y miseria de nuestro país pegaron un enorme salto. Si alguno tenía dudas del grado de dependencia imperialista, por el reciente acuerdo con el FMI ninguna decisión económica de importancia puede ser tomada sin el acuerdo con Christine Lagarde, convertida así en la nueva emperatriz de nuestros territorios. Lo “negocios” del FMI están muy lejos de ser el de un buen prestamista de última instancia para asistir economías en problemas como se pretende pintarlo, sus préstamos conllevan el control total de la economía a la que asisten. Por eso el primer efecto del nuevo pacto, luego de una generosa y multimillonaria “fuga de capitales”, es un gran sacudón a los salarios, los presupuestos de salud, educación, planes de vivienda, puestos de trabajo innecesarios para los negocios imperiales.

La debacle irreversible en que ingreso la administración macrista luego de la firma de este pacto con el FMI, aceleró a full la pendiente en la que ya había entrado luego de las enormes movilizaciones de fines de 2017 contra su reforma previsional. Su enfrentamiento a los sentimientos y la experiencia del pueblo de nuestro país contra los planes del FMI, la magnitud del ajuste pactado, obligó a aquellos políticos del PJ y el FpV que apoyaron en su momento los acuerdos con los “fondos buitres” a tomar distancia, aunque muchos de los gobernadores de Alternativa Federal o que apoyan la nueva fórmula de Cristina prestaron sus votos para que se apruebe el Presupuesto 2019 que avaló el acuerdo.

Para luchar por un país soberano, romper con el FMI

Desde Kicillof y Alberto Fernández, pasando por Alternativa Federal o Lavagna, los principales candidatos o precandidatos se han pronunciado por cumplir el acuerdo con el FMI y en todo caso renegociar sus vencimientos que a partir del 2020 son “impagables”. O sea, en acumular más deuda en intereses y seguir subordinando nuestro país a las condiciones que el Fondo exige.

Todos los candidatos opositores hablan de terminar con la pobreza, etc., que Macri generó. Lo que no dicen es como hacerlo sin dejar de pagar la sangría de la deuda y romper los acuerdos económicos pactados que hoy están dejando un tendal de industrias cerradas, miles de puestos de trabajos perdidos, retroceso y estancamiento de los salarios y el circuito productivo, ajuste brutal del estado, en medio de una crisis económica mundial, que “crisis comercial” mediante, reduce el precio de las materias primas locales y no hay “cosecha récord” que alcance para frenar semejante derrumbe. Alberto Fernández junto a Cristina acaban de repetir este libreto de promesas vacías en su breve presentación electoral en Merlo.

En realidad, lo que les preocupa a todos los que, más allá de sus discursos electorales, pretenden sostener este sistema capitalista, es como van a hacer para frenar el enorme descontento que millones de argentinos tienen con las actuales políticas de hambre y miseria devenidas del actual pacto con el FMI. Como van a hacer -en caso de que los barquinazos de la crisis no coloquen nuevamente a la Argentina al borde del colapso y puedan llegar con lo justo a la trampa electoral-, cuando el conjunto del pueblo sienta que las miserias que le han sido impuestas no se pueden soportar más, cuando se caigan todas las ilusiones y los muros de contención de la traidora CGT y de todos aquellos que hoy llaman a postergar la pelea para favorecer la candidatura de Fernández – Fernández, sean definitivamente desbordados.

Por eso Macri intentó citar a todos los referentes para que sostengan sus acuerdos sin suerte, ya que hasta muchos de sus mejores amigos del PJ (salvo alguna excepción como Schiaretti) no quisieron quemarse en medio del proceso electoral. Por eso Cristina habla de un nuevo “Contrato Social” poniendo como ejemplo aquel Pacto Social que los gobiernos peronistas de la década del 70 les impusieron a los trabajadores con la colaboración de la CGT, para que pararan de luchar por sus salarios y derechos a cambio de la falsa promesa de que los empresarios no aumentarían los precios. O el llamado de la Iglesia en este Tedeum del 25 de mayo “a un gran pacto nacional”.

Los socialistas del MST en este nuevo aniversario del 25 de mayo, llamamos a que Macri y el FMI se vayan, al tiempo denunciamos que detrás de esa convocatoria a un “gran acuerdo” se pergeña una nueva frustración. Porque tras la promesa de terminar con el ajuste de Macri, se preparan para continuar el centro de su política, el acuerdo con el FMI y el pago de la fraudulenta deuda externa.

En todo caso, lo que se necesita es un “acuerdo” de signo opuesto a ese que promocionan.  Un acuerdo de unidad de clase, con los trabajadores y sectores en lucha, con el sindicalismo combativo y la izquierda obrera y socialista, con las mujeres, los jóvenes, las disidencias y los sectores populares, por un programa anticapitalista, para luchar y lograr romper con el FMI, nacionalizar la banca y el comercio exterior, y desarrollar un plan económico que privilegie el trabajo, el salario, la salud y educación de los argentinos en detrimento de los intereses de los capitalistas extranjeros y sus socios nacionales.

Gustavo Giménez

 

 

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Pacagnini (MST): “Macri entrega, la CGT cacarea, el clasismo movilizamos el 12” https://mst.org.ar/2018/07/10/pacagnini-mst-macri-entrega-cgt-cacarea-clasismo-movilizamos-12/ Tue, 10 Jul 2018 12:05:43 +0000 https://mst.org.ar/?p=14552 Actos del MST por el 9 de Julio

En uno de los actos populares realizados hoy por el MST con motivo del 9 de Julio, el dirigente Guillermo Pacagnini, secretario general la CICOP y de la agrupación clasista ANCLA hoy afirmó: “Frente al gobierno de Mauricio Macri que nos entrega al FMI y frente a la CGT que sólo cacarea pero deja correr el ajuste, desde el sindicalismo clasista vamos a movilizar este jueves 12 desde Congreso a Plaza de Mayo, en donde haremos un acto unitario. Así lo hemos resuelto en el Plenario del Sindicalismo Combativo frente a la pasividad de la burocracia sindical.”

Pacagnini agregó: “En un nuevo aniversario de la independencia, nuestro país es hoy una semicolonia. Hay que unir fuerzas para dejar de pagar la deuda externa y nacionalizar la banca y el comercio exterior para poner rumbo hacia una segunda y definitiva independencia. Por eso hoy hicimos actos en todo el país y también acompañamos el acto en la Avenida 9 de Julio.”

 

Guillermo Pacagnini            (11) 6815-0137

Pablo Vasco (prensa)             (11) 6815-8633

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9 de Julio: hoy Bodart y Ripoll firmaron compromiso por la 2ª independencia https://mst.org.ar/2017/07/09/9-de-julio-bodart-ripoll-firmaron-compromiso-2a-independencia/ Sun, 09 Jul 2017 20:59:27 +0000 https://mst.org.ar/?p=9137 Esta tarde, en el local central del MST en la calle Perú al 400, Alejandro BodartVilma Ripoll y otros candidatos de Izquierda al Frente de Capital, Provincia y el interior firmaron un compromiso público con motivo del 9 de Julio.
Bodart, primer candidato a diputado nacional por Capital, señaló: “Nuestro país necesita una segunda independencia y por eso nos comprometemos a impulsar medidas soberanas como una auditoría de la deuda externa y la suspensión del pago; poner fin al saqueo de las corporaciones, al monitoreo del FMI y a la política desmalvinizadora; recuperar las empresas privatizadas y defender Aerolíneas Argentinas.”
Ripoll, quien va a senadora nacional por la Provincia, agregó: “Macri plantea ‘no aislarnos del mundo’ porque busca profundizar la dependencia, con apoyo de la casta política ‘opositora’ que le vota sus leyes. Hay que meter en el Congreso diputados y senadores como los que vamos en Izquierda al Frente.”
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A 201 años del 9 de Julio de 1816: Cuando los revolucionarios lograron la primera independencia https://mst.org.ar/2017/07/05/201-anos-9-de-julio-de-1816-revolucionarios-lograron-independencia/ Wed, 05 Jul 2017 18:37:30 +0000 https://mst.org.ar/?p=9055 “¿Hasta cuándo esperamos para declarar nuestra independencia?” reclamaba al Congreso de Tucumán el general San Martín, que estaba preparando en Mendoza el cruce de los Andes.

El Libertador sabía que se estaban jugando tiempos decisivos. Una oleada de levantamientos revolucionarios que se produjeron en 1810, luego de que el rey de España, Fernando VII, cayera en manos de las tropas napoleónicas, Buenos Aires, Caracas, Bogotá, Santiago de Chile y Dolores (México) habían logrado desplazar a las autoridades de la burocracia española e instalar gobiernos criollos. Pero en 1814, como consecuencias de las derrotas de Napoleón, el rey de España recuperó su trono y no aceptaba ninguna negociación con las nuevas autoridades de sus colonias.
En 1816 la mayoría de los levantamientos habían sido derrotados y el Río de la Plata estaba en la mira de los ejércitos de la Corona españoal, dispuestos a hacer tronar el escarmiento. La guerra, sumada a las represalias de las tropas españolas, llevaron a Manuel Belgrano a escribir: “Todo es desolación y miseria: las casas abandonadas, las familias fugitivas o arrasadas, los campos desiertos…”. Y a esa situación crítica debemos agregarle las vacilaciones al interios de la burguesía nativa más adinerada, que buscaba a toda costa una negociación con el rey.
Era decisivo un pronunciamiento político del Congreso de Tucumán, la declaración de la independencia, y por eso San Martín les exigía: “Para los hombres de corazón están hechas las empresas. Si esto no se hace, el Congreso es nulo”.

Los debates en el trotskismo

La gesta por la independencia de nuestro país y del resto de las naciones latinoamericanas  fue una gran revolución democrática. Una revolución contra la burocracia virreinal que les permitió a nuestros países romper con la colonia y pegar un gran salto hacia adelante.
La idea de que la independencia fue un simple cambio de mando entre sectores burgueses porque la estructura social no cambió, ya que la de América era una economía capitalista que producía materias primas para el mercado mundial, como sostuvieron Milciades Peña y otros autores, es una concepción equivocada.
De igual manera, el Partido Obrero sostiene: “El Congreso de Tucumán proclamó la independencia con el propósito de acabar con el ciclo revolucionario…”1
Esa postura errada deslegitima aquella gran batalla política. Sobreestima un solo elemento, las divisiones y maniobras de las clases dominantes de la época, que se las arreglaron para dejar afuera del Congreso de Tucumán a los representantes de movimientos revolucionarios agrarios como los que expresaban Artigas o Güemes.
Pero a pesar de esa limitación la lucha política finalmente fue ganada contra los sectores más vacilantes del campo patriota y logró que el 9 de julio de 1816 el Congreso de Tucumán declarara “la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata” de los reyes de España. Luego de largos debates se agregó también “de toda otra dominación extranjera”.
Esas concepciones erróneas no valoran el enorme rol progresivo que jugó la burguesía revolucionaria de aquellos años que, aun dividida en distintos sectores de intereses y poseyendo un ala radicalizada jacobina como la de Moreno, Castelli, Belgrano o Monteagudo primero y San Martín y Bolívar después, creó las condiciones políticas necesarias para que nuestro país pudiera desarrollarse y producir un importante avance en el desarrollo de sus fuerzas productivas. Lo que en algún momento de nuestra historia lo colocaron como uno de los países más pujantes del planeta.
Semejante desarrollo hubiera sido imposible si hubiese sido derrotada la gesta independentista y hubiéramos continuado como una colonia española o británica. La pobreza de pueblos que tardaron un siglo más en independizarse, como por ejemplo gran parte de las naciones africanas, nos muestra hasta qué punto el status colonial es sinónimo de estancamiento y pobreza.

La revolución permanente y la independencia latinoamericana

Después de que un ejército libertador integrado por venezolanos, colombianos, argentinos, chilenos y peruanos derrotara definitivamente a los españoles en la batalla de Ayacucho, en 1824, Simón Bolívar mandó una circular a los gobiernos de Colombia, México, Río de la Plata, Chile y América Central proponiéndoles que “formásemos una confederación”.
Ese llamado bolivariano fue desoído por las poderosas oligarquías de la época, que privilegiaron sus propios “negocios” y acuerdos con el imperialismo inglés dominante, en lugar de tomar el ejemplo de las ex colonias norteamericanas, que supieron unirse para integrar una gran nación.
Habiendo jugado un rol progresivo muy grande al lograr una importante independencia relativa, ya que no es posible una independencia total dentro del mercado capitalista y luego imperialista, la burguesía criolla de aquellos años mostró sus limitaciones para construir una gran nación en nuestro subcontinente.

Por la segunda y definitiva independencia

Pasados sus años revolucionarios, las clases dominantes locales firmaron tratados de coloniaje, como el famoso préstamo usurario de la Baring Brothers firmado por Rivadavia en 1824.
Un siglo después, el pacto Roca-Runciman firmado en 1933 marcó el mayor hito de la pérdida de nuestra independencia relativa, para convertirnos en una semicolonia del imperialismo inglés.
Los verdaderos intereses nacionales quedaron entonces en manos de la única clase que no tenía negocios ni compromisos con el gran capital: la clase trabajadora. Promediando el siglo XX, importantes sectores de la burguesía nacional, que en nuestro país expresó el peronismo, utilizaron las luchas obreras para enfrentar la penetración imperialista yanqui y conservar cuotas de ganancias.
Al fracaso del llamado “nacionalismo burgués” y su traición a las luchas y conquistas de las masas que le dieron sustento le siguieron movimientos pequeñoburgueses que, como el fenómeno bolivariano tuvieron serios roces con el imperialismo, pero no terminaron de romper con él. Fueron incapaces de acaudillar una pelea consecuente contra las bases capitalistas de sus países, deviniendo en agentes de negocios de la burguesía local con las multinacionales, como lo refleja hoy Maduro en Venezuela.
Otros, como el PT en Brasil o el FPV en la Argentina, no pasaron de un discurso “nacional y popular” pero sin tocar lo esencial de los intereses de las trasnacionales, descargando fuertes ajustes sobre el pueblo cuando desembarcó la crisis mundial. Esto los llevó a perder respaldo popular y el poder. Sólo Cuba logró ser independiente del imperialismo al iniciar el rumbo al socialismo.
La crisis capitalista global actual no permite muchos márgenes para experiencias “populistas” o dobles discursos. La reforma anti-laboral, la suba de la edad jubilatoria, la miseria salarial y el achique de todos los presupuestos sociales, la entrega de los bienes comunes y el desarrollo de una importante y usuraria deuda externa son parte estuctural de la agenda de los representantes directos de las multinacionales que, como Macri en nuestra país, pretenden imponer dichos planes.
La lucha por una segunda y definitiva independencia seguirá el trayecto que ya Trotsky anticipó en sus Tesis sobre la Revolución Permanente, al señalar que en los países “semicoloniales y coloniales, la teoría de la revolución permanente significa que la resolución íntegra y efectiva de sus fines democráticos y de su emancipación nacional tan sólo puede concebirse por medio de la dictadura del proletariado -o sea la revolución socialista-, empuñando éste el poder como caudillo de la nación oprimida.»

Gustavo Giménez


1. Christian Rath y Andrés Roldán, Prensa Obrera, 30/6/16.

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