Sergio Massa – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Wed, 08 Nov 2023 15:00:24 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png Sergio Massa – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Hacia el balotaje y después. Nuestra política y tareas https://mst.org.ar/2023/11/08/hacia-el-balotaje-y-despues-nuestra-politica-y-tareas/ Wed, 08 Nov 2023 12:59:39 +0000 https://mst.org.ar/?p=34145 En los últimos días, se viene calentando la campaña hacia el balotaje, la cual va a ingresar en las últimas y decisivas semanas. El marco político de esta breve campaña es el triunfo de Massa y Unión por la Patria el 22 de octubre, que sorprendió a Milei y golpeó a su fuerza política que no esperaba ese resultado. De hecho, venía de un cierre de campaña en el Movistar Arena donde el propio Milei arengó con estar ganando en primera vuelta. Nada de eso sucedió y ahora tiene que remar duro hacia el balotaje, aunque esa disputa en la que Massa aparece algo mejor ubicado siga abierta.

Escribe: Sergio García

También, al dejar los resultados de ese domingo en tercer lugar y lejos a Juntos por el Cambio, aceleró la crisis de esa fuerza de la derecha opositora que hoy navega entre insultos cruzados, anuncios de ruptura y desintegración política. Poniendo así más en crisis al régimen capitalista actual, al debilitarse al extremo una de sus patas políticas, creada hace pocos años.

Los resultados arrojaron a la vez movimientos políticos importantes. El más destacado fue el anuncio rápido de Patricia Bullrich de darle apoyo a Milei y coronar esa decisión con una visita conjunta al programa A Dos Voces. Como es de público conocimiento, fue Mauricio Macri el padrino de ese acuerdo, gestándolo en su propia casa ni bien se conocieron los resultados. Así Macri avanzó en concretar lo que políticamente creía mucho tiempo antes; que su fuerza política debía tener un acuerdo con Milei, un plan de acción más radicalizado, algo distante de la política del sector del PRO de Larreta y de gran parte de la UCR.

Contra Milei siempre y en todos lados

El ascenso electoral de Milei se fue construyendo sobre la base del desastre del gobierno actual que, entre ajuste y entrega al FMI, colaboró bastante para que surgiera una fuerza y un referente por fuera de los partidos tradicionales y con propuestas de ultraderecha. Ganándole el lugar a la otra fuerza opositora de derecha, que, en el gobierno anterior con Macri, también dejó un recuerdo muy lamentable en grandes franjas de la población.

Así este personaje se fue autocons-truyendo, ubicado a la extrema derecha, con propuestas negacionistas y antiderechos, repudiables como todo su proyecto. Pero a la vez, el haber ganado en las PASO y aparecer primero en las encuestas hacia las generales, lo llevó a una postura triunfalista y desbocada las semanas finales antes del 22 de octubre, donde desarrolló lo peor de sus ideas y de su plan económico y político. Él y sus referentes negaron la cantidad de detenidos-desparecidos, hablaron de «excesos», de privatizar ríos y el mar, de privatizar los trenes, alentaron corridas financieras, entre otras barbaridades. Motosierra en mano se creyeron habilitados a todo, y recibieron un golpazo. Sobre el final, una franja de la población se volcó a sumar un voto a favor de Massa, no por tener acuerdo con este candidato ajustador, si no como una forma de ponerle un freno a Milei. Reservas democráticas y de lucha en defensa de lo público se expresaron en parte en el voto contra tan nefasto personaje.

Ahora hacia el balotaje, dijimos en una declaración política de Cele Fierro y Alejandro Bodart en nombre de nuestro partido, que obviamente convocamos a no votar al ultradere-chista de Milei. Le estamos diciendo a millones de familias trabajadoras y a la juventud que no lo voten, para obstaculizar así su proyecto y que no llegue al gobierno. Ser militantes activos contra Milei es una tarea de primer orden.

Al mismo tiempo y precisamente porque el temor a que gane Milei es evidente, es que seguramente habrá muchos trabajadores y sectores de la juventud que voten a Massa. Muchos lo harán, como dice la frase popular, «con la nariz tapada». Ya que el referente del peronismo y del Frente Renovador representa un ala derecha notoria, de marcada amistad con la Casa Blanca y el FMI. Más allá de esa ubicación recibirá votos como un instrumento para que no gane Milei. Porque entendemos a quienes lo hagan, es decir porque comprendemos su sano deseo de frenar al libertario, es que también decidimos no llamar a votar en blanco ni hacer campaña por esa alternativa. Y lamentamos que los compañeros del PTS en su declaración sobre el balotaje no digan que no llaman a votar en blanco y sean poco claros al respecto. Ya que sería muy correcto que desde todo el Frente de Izquierda Unidad, entendiendo a quienes votarán contra Milei, no llamemos en esta oportunidad a votar en blanco.

Sin darle apoyo político a los que ajustan de la mano del Fondo

En momentos como estos, también hacemos notar que la política necesaria no es decir blanco o negro ni es rechazar con dureza algo, pero callar sobre el conjunto de problemas planteados. Es por eso que llamamos con fuerza a no votar a Milei y a la vez no llamamos a votar en blanco. Igualmente decimos con toda claridad que no le damos ningún apoyo político a Massa y como partido no lo votamos. Entendemos, como ya dijimos, a quienes sí lo votarán. Y eso no nos impide decir, advertir, que con Massa de presidente también vendrán grandes problemas para el pueblo, como ya los hay bajo el gobierno actual donde él juega un rol central.

Massa representa un plan político apegado al Fondo, a las grandes corporaciones, a la más podrida burocracia sindical, a los señores feudales de los PJ provinciales. A los grandes empresarios, como él mismo lo demostró estos días en su visita a un evento de la Unión Industrial argentina (UIA), donde los convocó a integrar el gobierno con estas palabras: «Los invité a participar de un gobierno de unidad nacional, no solo a participar de mesas de diálogo sino a participar activamente como funcionarios, tomando decisiones, participando del gobierno». Tan clara es la propuesta, que el sitio web oficialista Página 12 expresó sin dudar en el título de su nota sobre el evento lo siguiente: «Sergio Massa y un encuentro con industriales para darle forma al gobierno de unidad nacional». A esto hay que sumarle los llamados y coqueteos permanentes del massismo con gobernadores radicales como el ajustador y represor Gerardo Morales de Jujuy, que viene de declarar «voy a hacer lo que haga falta para que pierda Milei», un claro gesto político al candidato de Unión por la Patria. Lo que surge evidente es que Massa aplica y propone un plan económico y político muy diferente al que defendemos desde la izquierda. Por lo cual no encontrará de nosotros ningún apoyo político. Ni antes ni después del balotaje.

Además, tampoco es verdad el planteo de dirigentes del peronismo que quieren presionar a quienes critican a Massa por su ajuste, diciendo que esto es «Milei o democracia». Sabemos bien quien es Milei: un ultraderechista enemigo de los trabajadores y el pueblo, que igualmente no llega a ser un proyecto fascista. Menos ahora junto al macrismo, que le aporta otra visión también ubicada a derecha, pero no un proyecto facho. Milei es un peligro grande que llamamos a no votar y a enfrentar en todos los planos, pero no llega a ese nivel. Y a la vez tampoco el PJ es el paladín de la democracia. Es en realidad el administrador y garante de un régimen capitalista que dista mucho de ser realmente democrático. Un régimen que decide entre pocos políticos y funcionarios los grandes temas nacionales, como entregar el país al FMI por largos años o facilitar la extracción de recursos y la destrucción ambiental por parte de grandes corporaciones. Un régimen que no garantiza el derecho democrático al trabajo digno de millones ni la alimentación de una parte importante de la población. No hacen falta campañas falaces de tinte electoralista para forzar el voto, sino jugarse por un proyecto político que luche por otra forma de democracia, que sea real, donde las y los trabajadores gobernemos y no haya políticos ni jueces privilegiados que se enriquecen mientras deciden, sin consultar a nadie, nuestro destino como país.

Fortalecer al Frente de Izquierda para lo que viene

Quedan pocas semanas para el balotaje y tenemos una posición clara al respecto. Una política integral que volvemos a poner a disposición de un debate en el FIT Unidad, para intentar explorar una posición común de nuestro frente.

A la vez, precisamente por la crisis económica y social profunda que atraviesa nuestro país y las perspectivas de mayor ajuste y dependencia al Fondo, política que solo pasa con represión, es que la tarea esencial que tenemos por delante es fortalecer al Frente de Izquierda, como único sector político que en verdad defienda los intereses de las y los trabajadores y la juventud. Es el único con un programa alternativo, de ruptura con el FMI, nacionalización de la banca y el comercio exterior y priorizando las necesidades sociales de las mayorías atacando los intereses de los que más tienen.

No hay que perder de vista que del balance de estas elecciones surge que el FIT-U es un actor político importante y a la vez que todavía es limitada su influencia política. Y para dar un salto hay que terminar con el modelo de frente electoral, hay que evitar hegemonismos, hay que convocar a miles y poner el frente a organizar las luchas cotidianas, dándole también un funcionamiento real, semanal y de intento de actuar en común en todos los planos. No hacer eso, es decir, no animarse a cambiar y mejorar, es una traba para las tareas de la izquierda anticapita-lista y socialista. Desde el MST en el FIT Unidad aportamos al frente también esta visión política y convocamos a nuestros simpatizantes y votantes a fortalecer este camino con más participación y organización en cada lugar de trabajo, de estudio y en cada barrio popular del país. Convocando a miles de trabajadores y jóvenes a prepararnos con fuerza para lo que viene.

El FIT-U y el balotaje. ¿Por qué no hay una posición común?

Lamentablemente nuestro frente no tiene una posición unificada ante el balotaje del 19 de noviembre, lo cual hubiera sido claramente lo mejor para intervenir más fuerte en este debate político nacional, que ameritaba salir con fuerza y en unidad desde la izquierda.

En nuestra opinión, se plasman en el hecho de no lograr acuerdo, obviamente diferencias políticas sobre como pararnos ante el balotaje. Y a la vez se confirman los límites que el frente tiene, al no tener, como venimos marcando hace tiempo, un funcionamiento común y unificado, abierto a la participación de miles, que permita debatir colectivamente y más a fondo todo para luego decidir lo mejor.

Breve repaso de nuestra posición

En el plano político, ya hemos escrito nuestra posi-ción en sendos artí-culos y declaraciones, el 27 de octubre primero y luego en un texto complementario el 2 de noviembre. Y como decíamos allí, seguimos creyendo que la mejor ubicación política para la izquierda anticapitalista y socialista nucleada en el FIT Unidad es participar del debate hacia el balotaje partiendo de convocar a la población trabajadora y a la juventud a no votar a Milei. Es decir, aparecer con fuerza como un frente militante contra el proyecto de los libertarios aliados ahora con Macri y Bullrich. Desplegando una dura crítica a ese proyecto de ultraderecha como parte del llamado a que no se los vote.

A la vez, precisamente por esta tarea política combinada con el hecho entendible que miles votarán por Massa no por apoyarlo en sí, si no para que no gane Milei, es que creemos correcto no llamar a votar en blanco y no hacer campaña por esa política que creemos equivocada en esta disputa. Nuestro frente no puede hacer un llamado a votar en blanco obstaculizando la justa necesidad que sentirán de millones de trabajadores y sectores populares de frenar a Milei.

Y desde esta ubicación política que consideramos muy necesaria, a la vez el FIT Unidad no tiene que darle apoyo político a Massa y su proyecto, que se va ubicando cada vez más a derecha, ni puede votarlo tampoco. Hay que alertar también a la población de todo lo malo que este proyecto de ajuste y FMI representa en el presente y a futuro, y su propuesta de gobierno de unidad nacional es para fortalecer sus tareas ajustadoras.

Errores políticos unilaterales que no ayudan

Como decíamos al inicio de esta nota, lamentablemente no hay una comprensión común de estas tareas y sí posiciones unilaterales que debilitan la intervención de nuestro frente. En un artículo anterior, marcábamos por ejemplo el error de los compañeros del PTS que en su declaración del 30 de octubre, si bien convocan correctamente a no votar a Milei, no dijeron que no llamaban a votar en blanco, con lo cual confunden e indirectamente ponen casi al mismo nivel a los dos candidatos. Teniendo en la compañera Myriam Bregman la figura del frente que viene de ser candidata a presidenta, hubiera sido positivo que ella dijera con claridad que el FITU no llama a votar en blanco, pero no lo hizo al igual que la declaración de su partido.

Luego de esto vino la declaración de la Conferencia de los compañeros de PO del 4 de noviembre, que profundizan en ese error, llevándolo a un plano mayor, ya que surgió de allí una posición que iguala lo que a todas luces es diferente y conduce al llamado al voto en blanco en los hechos. Porque está muy claro que ambos candidatos son patronales y aplicarán de ganar un fuerte ajuste atado al FMI. Pero somos socialistas, dialécticos, por eso vemos que eso que tienen en común no elimina lo que tienen de diferente como proyecto si no que es un proceso combinado, donde las diferencias no pueden ignorarse para definir una política. Y está claro que en lo que proponen en concreto frente a temas muy sensibles del pasado y del presente, y en la percepción que millones de trabajadores tienen de este balotaje, Milei expresa una variante más radicalizada a derecha, que lógicamente tiene que rechazarse como una primera tarea prioritaria sin minimizarla.
Izquierda Socialista le capitula a Massa

Finalmente, el 7 de noviembre, Izquierda Socialista luego de un largo silencio y evidentemente mucho debate interno, anunció su apoyo político-electoral a Sergio Massa, expresando una posición muy equivocada y de capitulación política a quien en los últimos días se abrazó a la DAIA, defendió al Estado genocida de Israel contra el pueblo palestino, prometió un ministro de economía de la oposición y recientemente en Córdoba, a la búsqueda de los votos de Schiaretti, propuso bajarle las retenciones a los líderes del agronegocio y los grandes sojeros.

Para hacer pasar esa política ahora IS dice que Milei es fascista, necesitó dar ese salto en la caracterización para esconder su error político. Ni ellos ni el FIT-U nunca habíamos definido así a los libertarios, ya que el fascismo es un concepto que expresa un proyecto mucho más desarrollado a lo que ellos expresan y a lo que pueden. Nosotros siempre dijimos lo que son en realidad: un proyecto de ultraderecha, que ahora, aliado a Macri y con este codirigiendo su campaña, trata de aparecer incluso más moderado en varios temas, para ganar apoyo burgués y de una parte de la población. Si IS quería cederle al candidato del gobierno no hacía falta forzar la realidad. Pero lo hace para que no quede en evidencia que acaba de perder independencia política frente a un candidato amigo y servidor de la Casa Blanca, debilitando al FIT-U en esa decisión que tomó en soledad y que es muy minoritaria dentro del frente.

De nuestra parte seguiremos convocando a la población a rechazar a Milei, a no votarlo y a enfrentarlo de todas las formas posibles. No llamaremos a votar en blanco entendiendo la situación y a quienes desde la clase trabajadora y la juventud votarán para derrotarlo. Y no le daremos apoyo político a Massa en ninguna forma. Se viene después del balotaje tiempos complejos, de mayor tensión social y política. Para ese país nos preparamos con fuerza. En el cual la izquierda tiene que fortalecerse, porque vienen grandes ajustes y ataques a derechos y vienen nuevas y grandes luchas sociales que impulsaremos y ayudaremos a organizar. El Frente de Izquierda que hace falta es mucho mejor que el actual. Ese desafío de hacerlo más grande, más fuerte y más convocante sigue planteado. Y vamos a seguir peleando, desde la unidad de la izquierda conquistada, por esos cambios profundos que necesita.

 

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Según Massa, el Fondo investigará la estafa… A la sombra del FMI https://mst.org.ar/2023/11/08/segun-massa-el-fondo-investigara-la-estafa-a-la-sombra-del-fmi/ Wed, 08 Nov 2023 12:56:23 +0000 https://mst.org.ar/?p=34155 Massa dijo que el FMI investigaría la fuga de capitales por la deuda que el mismo Fondo le dio a Macri en 2018 por U$S 44.000 millones, con aval de Trump como «jefe» del organismo internacional. Querían ayudar a Macri a ganar la elección en 2019 para seguir teniendo un aliado por derecha en la región, eso no pasó, y la elección la perdió, pero la monstruosa deuda nos la cargaron igual. Hay que suspender todo pago y volcar esos recursos al pueblo trabajador.

Escribe: Francisco Torres

La «generosidad» del FMI con el macrismo no guarda precedentes en sus 75 años de historia. Nos condenó a 100 años de endeudamiento, en un proceso absolutamente irregular y fraudulento, al violar incluso la Constitución nacional, claramente capitalista y pro-imperialista, además de las leyes y normas que rigen al país en materia de deuda.

Al no pasar por el Congreso, ese endeudamiento no se hizo por Ley de Presupuesto ni por una Ley específica ni por decreto presidencial. Con absoluto vacío administrativo, resolvieron unos pocos con el staff del Fondo, de manera coherente con la barbaridad a la que nos condenaban.

Incluso el ministro de Economía que firmó no tenía facultades para tomar ese empréstito ruinoso ni cumplieron con los análisis de solvencia, sostenibilidad y consulta previa al Banco Central, como fija la Ley 24.156. Eso y otras graves irregularidades probadas por la Auditoría General de la Nación.

Violaron incluso el Estatuto del FMI que le impedía entregar tales montos y en esas condiciones impagables. El Convenio Constitutivo del Fondo, en su Art. VI, prohíbe usar sus desembolsos para «hacer frente a una salida considerable o continua de capital». Pero eso pasó, sin que el staff imperialista moviera un dedo.

Es que el saqueo duplica incluso lo que prestó el Fondo. Como informa el Banco Central el 14 de mayo del 2020: «la fuga de capitales entre 2015 y 2019 superó los US$ 86.000 millones y más de la mitad de ese dinero se concentró en el 1% de las empresas y personas que compraron dólares en ese período». El grupo selecto de empresas compradoras netas adquirió US$ 41.124 millones para formar activos externos (fuga). Escandaloso desfalco.

Al tope de esas 100 mayores corporaciones están Telefónica, Pampa Energía, Western Union, American Express, General Motors, Shell, Quilmes, Telecom, Monsanto, Juncadella, DirecTV, Toyota, Procter & Gamble, Aluar, Acindar, John Deere, Aceitera General Deheza, Arcor, Fiat, Chevrolet, Dow Agrosciences, Siderar, Galicia, Syngenta, Iveco, Facebook, HSBC, S C Johnson, Bagley, Pfizer y Pan American entre otras (El Cohete a la luna, 05/2020). Otra vez, las patronales cargan sus cuentas al pueblo.

La mayor estafa de la historia. Las estafas no se pagan

La Argentina es el país que tomó la mayor deuda en toda la historia del FMI y la de Macri fue la más grande de nuestra historia. Incluso duplicó el acuerdo stand by que tomó De la Rúa antes del estallido del 2001. Como esa deuda era impagable, este gobierno, en vez de desconocerla por ser una estafa, optó por pedir una renego-ciación con el exministro Guzmán y luego otras con Massa.
Ante el curro comprobado, Alberto Fernández dijo: «más que una deuda, es un delito». Y Massa también afirmó: «el tío vago de la familia fue al prestamista, tomó la hipoteca y la plata se fue de Argentina». Pese a eso, el PJ avaló esa deuda ilegal e ilegítima y la paga ajustando al pueblo.

Massa dice lamentarse por las «imposiciones» del FMI, como la devaluación del 22% que significó un saqueo brutal a los salarios de trabajadores, jubilaciones, los programas y presupuestos sociales como los de salud, educación, vivienda, obra pública o empleo.

Estamos bajo la sombra del FMI, más allá del relato. Y luego del balotaje, vendrá otro ajustazo para pagar. Mientras Milei, con Macri y Patricia Bullrich, plantean descaradamente que harán «un ajuste mucho mayor» que lo que pide el FMI.

Como está en campaña, Massa dijo que el FMI iniciaría una investigación sobre la fuga de capitales del préstamo de 2018 que Macri nos cargó, porque «no se usó para financiar hospitales ni escuelas, sino para financiar el pago a fondos de inversión». Pese a eso, Massa insiste con el verso del «desendeudamiento» al estilo Néstor y Cristina, al sostener que «una obsesión que tiene que tener el próximo presidente es juntar todos los dólares que Argentina necesita para pagarle al FMI y volver a sacarlo de la Argentina».

Pero ese acuerdo es un lastre que nos hunde en la miseria. Por su control de la economía, con una revisión cada 3 meses del FMI para verificar que se cumpla su plan de ajuste, saqueo y sumisión. Con el compromiso del gobierno de reducir el mal llamado déficit fiscal. Con un ajuste brutal en 2022, que equivale a recortar el 75% del presupuesto de salud del país en el Presupuesto 2024.

La causa del déficit es la deuda eterna y la fuga de divisas

El gobierno acuerda y busca cumplir con más ajustes. Mientras los liberfachos dicen que no debería haber déficit, aunque eso implique ajustar más las jubilaciones, rebajar salarios, eliminar programas sociales, privatizar y regalar empresas, rifar la salud y la educación pública, aumentar las tarifas y pasajes al eliminar los subsidios.

Pero si hay déficit, la causa no son los recursos que el Estado destina a jubilaciones, salarios, planes y presupuestos sociales, sino a los pagos multimillonarios al FMI en primer lugar, pero también al Club de París, al Banco Mundial, al BID y a los bonistas buitres.

Esa es la verdadera causa del mal llamado «déficit» y ninguno de estos gobiernos del capital lo quiere cortar porque son responsables de traernos a este endeudamiento «eterno». Menos Milei, que trabaja para los fondos buitres y se une a Macri, que nos cargó la mayor deuda de la historia.

Es que solo por esa deuda odiosa con el FMI, «en total entre capital, intereses y sobrecargos, la Argentina debería reintegrar casi 54.000 millones de dólares de aquí a 2032» (El Cronista, 12/10). A lo que se debe sumar que, por el total de vencimientos de capital por el total de la deuda entre 2024 y 2027, implica U$S 122.286 millones, que equivalen a casi 2 presupuestos y medio del país previstos para este año. El saqueo sin fin.

420 mil viviendas y 2 millones de puestos de trabajo

Para dimensionar lo que implica la política criminal de Massa, solo con los pagos de este año al FMI por U$S 21.642 millones, al dólar oficial (ver cuadro), se podría haber puesto en marcha un mega plan de viviendas populares, que permitiera construir 420.000 nuevas viviendas y generar más de 2 millones de nuevos puestos de trabajo genuino.

Por eso insistimos en que si no se rediscute el tema de la deuda, no hay ninguna posibilidad de sacar el país adelante. Más que esperar que el FMI se «investigue» a sí mismo, con Macri de cómplice y al PJ que lo avaló después, frente a la evidencia y el reconocimiento de las máximas autoridades de que esa plata no se usó para beneficiar al pueblo, sino para pagar deuda anterior, para la especulación financiera y fuga de divisas, se debe suspender todo pago al FMI y de toda la deuda «eterna».

Para considerarla ilegal, ilegítima y «odiosa», en los términos del derecho internacional, ya que «no es una deuda, sino un delito», una verdadera estafa al pueblo y las estafas no se pagan. Para eso, luchamos y exigimos una auditoría social que investigue a fondo, con plenos poderes y de forma integral, toda la deuda y los acuerdos con el FMI. Para desconocerlos o definir alguna legitimidad si la hubiera. Esto ya se ha hecho en otros países.

Para así hacer pública la nómina de los tenedores de deuda y de los grupos que fugaron al exterior y quienes tienen fondos en paraísos fiscales. Difundir la lista de los estudios jurídicos, contables y económicos, con sus «profesionales» que actuaron en las negociaciones de deudas tan ruinosas.

Determinar las comisiones y honorarios por cada deuda, para intimar a restituir lo cobrado y que paguen por los daños al país. Con fuertes sanciones, incluso la cárcel, tanto en lo penal, como en lo civil, comercial, bancario y político de cada funcionario de gobierno y del sector privado implicado. Luchar para que paguen quienes se beneficiaron con la estafa de la deuda. Porque la deuda es con el pueblo trabajador. Y solo así podremos salir adelante, como planteamos con el Frente de Izquierda Unidad.

 

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El PJ bajo el comando de Massa. Un triunfo que no cambia su dinámica de crisis https://mst.org.ar/2023/10/26/el-pj-bajo-el-comando-de-massa-un-triunfo-que-no-cambia-su-dinamica-de-crisis/ Thu, 26 Oct 2023 14:28:52 +0000 https://mst.org.ar/?p=33982 Muchos editorialistas salieron a decir que al peronismo se le da por muerto, pero siempre logra resurgir. Es una visión unilateral e impresionista. La realidad es que la recuperación de votos que lo coloca primero y en el balotaje no soluciona su crisis estructural y lo que surge de un PJ conducido por Massa. Lejos de ser la justicia social, la independencia económica y la soberanía política viene una nueva configuración con un perfil de mayor entrega, sometimiento y ajuste exigido por el FMI.

Escribe: César Latorre

Es cierto que hubo un crecimiento de votos para el PJ desde las PASO, sobre todo en el AMBA. Esa realidad se da sobre la base de una reacción contra Milei, además de las concesiones materiales que, aunque insuficientes, tuvieron su peso en medio de una situación económica insoportable. Lo cual, no está de más decirlo, es una política de giro desesperado, no una orientación permanente.

Con la nariz tapada, tragando el sapo ante el cuco

El actual candidato del PJ, conocido amigo de la embajada yanqui, no producía ningún entusiasmo, ni siquiera en sus filas. El desastre que se vive en el país tampoco les daba muchas esperanzas. En la gente y hasta en la militancia del PJ fue una sorpresa esta votación.

Es evidente entonces que la campaña desplegada y el peso del espanto ante un liberfacho como Milei hizo posible este “milagro” y que el ministro de economía y candidato presidencial pudiera ganar, en medio de la caída dramática en el nivel de vida de la clase trabajadora y los sectores populares.

Hubo una definición del voto teniendo más en cuenta la perspectiva futura que lo inmediato. Es decir, un voto más político que económico. Asentado en las reservas democráticas de millones que optaron por ponerle un freno al proyecto ultraderechista de Milei. Con la contradicción de beneficiar a Massa, que ajusta con el FMI y es aliado del gobierno de EEUU.

La votación al PJ en el país

La mayor performance general se debió al aumento en los votantes totales, al pasar del 69% de asistencia, con 24 millones en las PASO, al 77% con 27.1 millones ahora, sobre todo en el AMBA. Respecto de las PASO, el aumento de la votación del PJ fue del 6% en términos relativos y eso le sirvió para salir primero, logrando un total de 9.6 millones de votos.

Sin embargo, esta remontada está lejos del caudal de votos conseguidos por el PJ en la elección presidencial del 2019, escalando a 12.9 millones de votos. Esa pérdida de más de 3.3 millones de votos entre el 2019 y ahora es un síntoma de la situación de la coalición gobernante, su desgaste y crisis estructural. Lo que permite afirmar que no volverá a ser lo mismo.

Y en la provincia de Buenos Aires

En el distrito más poblado y que concentra el 37% del padrón nacional, la remontada respecto a las PASO fue mayor que en el resto del país. Tal envión le permitió al PJ recuperar 12 intendencias que estaban en manos de Juntos por el Cambio, coalición que ganó en 23 municipios menos que hace dos meses y es la gran derrotada de la elección, en crisis terminal. Además de derrotar a la fuerza de Milei en Bahía Blanca, que en las PASO había tenido al candidato más votado.

Pero, si bien la elección bonaerense es mejor que en el resto del país, también acá tuvo un fuerte retroceso en relación a la performance que había tenido en el 2019. De los 5.3 millones de votos que logró el PJ en 2019, bajó ahora a 4.3 millones de votos, lo que implica una pérdida de un millón de votos, casi un cuarto de sus votos en 4 años. Considerando esta situación, es notorio el problema que acarrea el PJ-Unión por la Patria con estos resultados en el corazón político del país y donde conserva su base social más histórica.

La necesidad de una izquierda con peso de masas

La realidad es que hay un desplome revertido parcial y circunstancialmente por una situación muy particular de causas que explican este triunfo como decíamos más arriba. A lo dicho se debe agregar un factor más: la ausencia de una alternativa de la izquierda revolucionaria con peso de masas.

El problema de por qué el FIT Unidad, si bien consolidó su espacio en un panorama complejo, no pudo capitalizar la crisis del PJ. Ello tiene que ver con varias limitaciones del frente que venimos señalando críticamente desde el MST. Que nos llevaron a ir a internas en las PASO para desarrollar la necesidad de un cambio, de un nuevo proyecto político para el Frente.

No obstante eso, el aumento en votos del FIT Unidad en el AMBA, esos mismos lugares en donde el PJ tuvo su mayor remontada, son un anticipo de esta dinámica, donde pesó más un voto político que económico. Es decir, en medio de una presión tremenda por el voto útil a Massa contra Milei, el FITU no solo mantiene sino que aumenta su caudal de votos en la categoría a presidente y más aún en la de diputados. Eso nos permite sumar un diputado nacional en la Provincia, cosa que no parecía lo más probable. Y que por el MST asumirá la banca rotativa Fernando Sacarelo, referente de Jubilados de Izquierda.

Incluso en la Ciudad de Buenos Aires, donde cambió la modalidad del voto con dos boletas separadas, y la cantidad de voto en blanco fue mayor al promedio en el país, mantuvimos nuestros votos y logramos conquistar una banca con Cele Fierro.

Massa encabeza un PJ derechizado

La elección confirma que la falta de una alternativa de la izquierda revolucionaria, con peso de masas, resulta un elemento de importancia determinante para consolidar una fuerza que termine de enterrar a un PJ que defrauda, ajusta con el FMI y el gobierno yanqui, sin sostener ni una de sus banderas históricas.

En este contexto, el cambio al interior de la coalición gobernante permite adelantar varios de los cambios estructurales que se vienen. Primero, el sector que ahora comanda el PJ tiene a un hombre de la embajada yanqui y de los sectores más conservadores del PJ y la burguesía. Segundo, la política que viene es la “unidad” con sectores reaccionarios de la UCR como Morales y de la diáspora de Juntos por el Cambio.

Tercero, el kirchnerismo ha retrocedido como proyecto. Cristina misma, por su defección en el último período ha perdido peso y Máximo también salió golpeado y relegado. Son los que impusieron al corrupto de Insaurralde como Jefe de Gabinete provincial. Kicillof que aparece como referencia, lo es en este marco de esta crisis y subordinado al proyecto Massa. Así el kirchnerismo sale eyectado del centro de las decisiones y pierde peso decisivo al interior del PJ. Llega a su fin el intento de mantener el barniz progresista que el PJ esgrimió en la etapa anterior.

El país que se viene y el Frente de Izquierda que hace falta

Si en noviembre ganase Milei, es claro que intentará poner a funcionar la motosierra de ajuste y recorte de derechos, a ritmo acelerado. Pero en la hipótesis de que ganara Massa, tendrá la tarea de seguir profundizando el ajuste del Fondo y llevar adelante las reformas estructurales que demanda el imperialismo.

Más allá de estar maquillados en sus ritmos y formas. Porque incluso en un escenario complicado, que los obligó a tomar medidas parciales, hacia los sectores populares, amenazó a docentes y estatales de terminar con los paros, de poner el “presentismo” para coartar la protesta y publicita la perspectiva de aumentar el aparato represivo, entre otras cosas.

Massa va a cumplir a raja tabla con las imposiciones del FMI contra la población. Va a intentar avanzar con la reforma laboral, de la mano de la burocracia sindical, para complacer a los capitalistas. Va a ajustar el “gasto” social en educación y salud pública; va a continuar con la desindustrialización y reprimarización de la economía en una clara orientación extractivista contaminante.

Por eso insistimos: más allá de quién salga presidente, seguro tendremos que enfrentar en las calles a cualquier gobierno. Porque, más allá de los matices, intentarán aplicar un ajuste contra nuestros intereses. Y en ese camino, fortalecer una alternativa revolucionaria de y para la clase trabajadora y el pueblo, que logre cambiar el paradigma de país para salir de esta espiral regresiva, haciendo que el ajuste lo paguen los de arriba.

 

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Elecciones 2023. Del análisis de lo sucedido a las tareas de la izquierda https://mst.org.ar/2023/10/26/elecciones-2023-del-analisis-de-lo-sucedido-a-las-tareas-de-la-izquierda/ Thu, 26 Oct 2023 13:35:36 +0000 https://mst.org.ar/?p=33963 Pasaron las elecciones del 22 de octubre y dejaron importantes novedades. Cambios de ubicaciones con un golpazo a Milei, Massa aprovechando el momento y un fracaso notorio de Juntos por el Cambio que lo pone al borde de la ruptura. Además, la consolidación del espacio del Frente de Izquierda que obtuvo nuevas conquistas parlamentarias. También se viene un balotaje, al cual la izquierda tiene que responder correctamente. Preparándonos para el país de más ajuste y acuerdos con el FMI que está en el horizonte cercano.

Escribe: Sergio García

Cuando la noche del domingo comenzaron a llegar los primeros resultados del escrutinio, se empezó a evidenciar que algo había sucedido por fuera de lo planeado por las grandes encuestadoras. Milei, auto percibido «León», terminó siendo derrotado, algo que estaba por fuera de todos sus pronósticos y planes inmediatos. En su búnker no lo podían creer. Pasaron en solo tres semanas de agitar la posibilidad de ganar en primera vuelta a quedar segundos y tener que ir a un balotaje, arrancando seis puntos debajo de Massa.

¿Cómo pudo pasar esto?

Con notoria desazón, seguramente sus cuadros, el aparato libertario y el propio Milei, se lo habrán preguntado el domingo por la noche. Todo tiene una explicación política. No son casualidades ni giros inentendibles de la población. El resultado es el reflejo de un país marcado a fuego contra dictaduras, represiones, negacionismos, antiderechos y ataques a lo público.

En el último mes, con la victoria de las PASO en el hombro, Milei y los suyos se sintieron habilitados a ir por más y decir todo lo que opinan y proponen. Confiados por demás en que su triunfo era irreversible se fueron de boca. Privatizar ríos, el mar, negar los 30.000, alentar corridas contra el peso, privatizar los trenes y otras brutalidades anunciadas todas juntas. Creyeron que no tenían límite en su ascenso electoral, pero se equivocaron.

Una importante franja de la población, miles de trabajadores y jóvenes, decidieron ponerle un freno. Esto solo se entiende si partimos de comprender que nuestro país estuvo marcado en los últimos cuarenta años por históricas luchas democráticas y sociales. El peso de esa historia una vez más se hizo sentir. Apareció como reserva democrática de un pueblo que no quiere un futuro negacio-nista y antiderechos en la Casa Rosada. A la vez, ese voto tiene la contradicción que favorece a Massa, un ajustador, aliado del FMI y de la Casa Blanca. Y es una mues-tra de que en nuestro país cualquier proyecto ultra-derechista encontrará resistencia en grandes franjas de la población. Es un hecho que sabíamos podía expresarse y que tuvo un ejemplo evidente este pasado domingo.

Massa capitaliza el temor a Milei

Lo dicho anteriormente es el marco necesario para comprender por qué el candidato oficialista sacó el 36% de los votos, creciendo alrededor de 3 millones. Distintos periodistas se preguntaban cómo puede ser que un ministro de alta inflación, dólar a más de 1000 pesos, aumento de pobreza, con el yate de Insaurralde a cuestas, pueda crecer en votos y ganar. Y la respuesta es política y no económica. Es un voto de una gran franja en contra de Milei y no centralmente de apoyo a Massa.

Hay miles y miles de trabajadores y jóvenes que son críticos del gobierno, que no llegan a fin de mes, que la reman y reman para comprar alimentos, para poder estudiar. Hay miles que critican su acuerdo con el Fondo. Incluso, parte de la base social progresista que tiene Unión por la Patria critica su amigable relación con el círculo rojo. Todo eso puso hasta antes del domingo a Massa en una muy difícil situación. Sin embargo, y como decíamos anteriormente, entró en escena la necesidad de una franja de la población de frenar a Milei, tomaron a Massa como el candidato con más posibilidades de ganarle y ahí pusieron su voto. A esto se sumaron además las últimas medidas de Massa como devolución del IVA en alimentos y cambios en el impuesto al salario, que en algo le fueron útiles electoralmente entre algunos sectores.

El triunfo de Massa no tiene nada de cheque en blanco y sí bastante de voto con la nariz tapada. De un voto que más que apoyo a él, es de rechazo a su principal contrincante. Fue como si en el razonamiento de un sector ya lo del domingo hubiera sido un balotaje, quisieron dejar claro que «Milei no». Lo cual no es directamente un sí a Massa o un apoyo a lo que está haciendo y lo que hará. Es un voto concreto, una especie de barrera contra el negacionismo ultraderechista. Por fuera de eso, miles de esos mismos votantes mañana criticarán a Massa e incluso sectores importantes lo enfrentarán en la calle, a su ajuste y su acuerdo con el FMI. Ningún voto contra Milei va a cambiar esa perspectiva de confrontación en la lucha de clases.

La debacle (¿final?) de Juntos por el Cambio

Patricia Bullrich, la tercera candidata en discordia, hizo lo imposible el último mes para salirse del tercer lugar que le daban las encuestas. No pudo hacerlo. La tarea se le volvió precisamente imposible. Jamás pudo revertir el hecho de que Milei le sacara la delantera en las PASO, quedándose con parte de su propia base social. La candidata de la derecha macrista cargó con el fracaso del gobierno anterior de Macri que hace parte del hartazgo de millones a los partidos que han gobernado. Encontró en el propio Macri elogios a Milei en toda la primera parte de la campaña, no pudo sumar a Larreta sino tan solo en una foto forzada a pocos días de las elecciones.

Siendo ya derechista y de reconocida trayectoria represiva como funcionaria, sobre el final quiso fortalecer esa percepción de ser una mujer fuerte para poner orden, como última manera de quebrar votos de Milei. No lo logró y quedó atrapada en un fuerte fracaso. Las caras en su búnker lo dicen todo. El simbronazo de esta derrota deja un tendal de heridos de gravedad. Juntos por el Cambio navega estos días entre reproches, ataques cruzados entre la UCR y el PRO, y más de uno comenzará en voz baja a hacer las valijas buscando nuevos horizontes. Así las cosas, el invento burgués de armar años atrás alrededor de Macri una nueva fuerza de derecha, hoy camina al borde de la cornisa. Y esto no solo es un problema para el PRO sino para el régimen burgués que no logra estabilizar partidos que se alternen con algo de solidez.

Las tendencias electorales

Mientras tanto, y como un subproducto de este fracaso de Bullrich y el de Milei, fue Schiaretti quien hizo negocio, y como una voz del peronismo federal más ubicado a la derecha, avanzó hasta casi el 7%. Quedando su espacio como algo más que necesario de cara al balotaje. Pronto Massa y Milei comenzarán a seducirlo.

Igualmente, aun tomando en cuenta que Milei y Bullrich han salido derrotados por distintas razones este domingo 22 de octubre, en un análisis profundo de las elecciones no podemos obviar decir que, de conjunto, se mantiene un corrimiento electoral a derecha. Tomemos en cuenta que la suma de Milei, Bullrich y Schiaretti asciende a algo más del 60% de los votantes. Frente a esto, el voto a Massa representó algo contradictorio, aunque él sí sea parte de un ala ubicada a derecha dentro del PJ. En este caso, el voto a Unión por la Patria fue un voto más contradictorio, que como decíamos reflejó de un sector sanas reservas democráticas de trabajadores y jóvenes contra la ultraderecha de Milei, combinado con lo que aporta y refleja en general el voto a una política y estructura de gobernadores y el aparato político-sindical del PJ que es puntal del régimen burgués del país. Mientras la izquierda anticapitalista y socialista expresada en el FIT-U estuvo cerca del 3% de los votos y una franja de la población decidió no ir a votar.

En esto se evidencia no solo el fracaso del progresismo en el gobierno, que alimenta búsquedas por derecha en franjas importantes. Sino también que, si bien hubo luchas sociales importantes, no hubo grandes luchas nacionales ni generalizadas ni desborde a la burocracia sindical, que jugó el rol siniestro de avalar y dejar correr el ajuste todo el mandato del peronismo. Estas causas objetivas actuaron en el último período del país. Y se combinan, en el plano subjetivo, con los límites del Frente de Izquierda, que sigue siendo un actor político real e importante, pero no logra dar un salto de calidad hacia adelante ni aparecer como alternativa frente a millones, a causa de no romper con un formato solo electoral ni animarse a convocar a simpatizantes, intelectuales y referentes sociales, obreros y populares que nos votan y apoyan, a participar realmente de nuestro frente. Debate que retomaremos en forma imprescindible frente al nuevo gobierno que emerja en noviembre.

La votación del Frente de Izquierda

En el contexto de una elección presidencial muy compleja, nuestro frente logró consolidar una respetable franja de votantes, más de 700.000 a presidente y más de 800.000 a cargos legislativos. Logra crecer un poco en relación a las PASO y de esa forma, consolidar una vez más una importante franja de votantes. Es decir que hay miles de trabajadores y jóvenes que superan todo tipo de campaña en contra y todas las maniobras del régimen en medio de sus elecciones, e igualmente deciden votar al FIT-U. Lo que no logra el Frente de Izquierda es dar un salto grande, ni aparece como alternativa ante franjas de masas. Ese es su principal límite político.

Dentro de lo positivo a destacar, la votación alcanzada permitió el logro político de conquistar una nueva banca en el Congreso Nacional, desde la provincia de Buenos Aires, que ocupará Christian Castillo, y cuando nos toque la rotación de esa banca, por nuestro partido será Fernando Sacarelo, referente de Jubilados de Izquierda. Y en la Capital del país, también logramos con más del 5% de los votos ingresar a la legislatura. Aquí encabezó la lista nuestra compañera Cele Fierro, que el próximo diez de diciembre asumirá su banca de diputada, lo cual es una conquista del frente y un salto de nuestro partido. Cele enfrentará en el recinto y en la calle, todos los acuerdos del macrismo con los liberfachos, y será parte de la lucha política contra el nuevo gobierno nacional que sea electo y una de las principales voceras de nuestro partido sobre qué tiene que hacer la izquierda y el FIT-U en la nueva etapa que se abre.

Como ya lo expresó en la noche del domingo desde el bunker: «Entrar a la Legislatura es una alegría, un triunfo político y una responsabilidad para nuestro frente. Además, en todo el país se consolidó el voto al FIT-U, miles de trabajadores y jóvenes han votado a nuestro frente, resistiendo las presiones del ‘mal menor’ y denunciando a la ultraderecha de Milei. Ahora, para el país que viene, necesitamos un Frente de Izquierda Unidad que trascienda lo electoral, que organice las luchas de todos los días, que convoque a trabajadores, jóvenes, mujeres e independientes que nos acompañan. Es hora de avanzar como alternativa política, no sólo para defender los derechos sociales y enfrentar al FMI, sino para ir por cambios de fondo: por un gobierno de las y los trabajadores y el socialismo».

Balotaje y después

Vamos ahora hacia un balotaje en condiciones diferentes a las previstas. Ya no con un Milei que llega de haber ganado, si no de haber perdido. En su crisis comenzó a disparar propuestas insólitas, como ofrecerle a la izquierda un Ministerio del Capital Humano. La propuesta se inscribe en los márgenes del ridículo. Como subproducto del piñazo recibido, el liberfacho no sabe bien cómo mantenerse en pie… y delira. Casi ni hace falta aclarar lo obvio: ni a la esquina vamos con este personaje nefasto.

De cualquier forma, desde el Frente de Izquierda y nuestro partido tenemos que decidir qué postura tomar ante el balotaje del 19 de noviembre. Desde el MST le hemos propuesto a los compañeros del FIT-U reunirnos para debatir a fondo el tema, ya que creemos muy importante que tengamos una posición común para expresar públicamente. Y en nuestro caso este viernes también tendremos una reunión de dirección nacional de nuestro partido para abordar el tema. Porque están claras de arranque tres cuestiones: que tenemos que debatir colectivamente y decidir democráticamente qué hacer. Que de ninguna manera vamos a votar por Milei, nuestro NO a este ultraderechista es contundente. Y que si bien Milei no tiene el mismo proyecto que Massa, este último también es expresión de más ajuste y sumisión al FMI, por lo tanto no tenemos compromiso político ni acuerdo con su proyecto. A partir de estas consideraciones debatiremos y definiremos nuestra posición ante el balotaje. Convocando a hacer lo que creamos sea mejor para la clase trabajadora y la juventud.

Y lo haremos, además, preparándonos para el país que viene desde diciembre. Donde todas las contradicciones y tensiones económicas y políticas se acrecentarán. Donde habrá nuevos ataques a conquistas y la crisis en curso querrán que la sigamos pagando millones de familias trabajadoras. Ante este escenario y perspectiva, que tendrá más luchas sociales en la calle, nuestra estrategia es convocar a fortalecer a la izquierda anticapitalista y socialista, al Frente de Izquierda provocando los cambios necesarios para que mejore y se supere, e invitando a miles de simpatizantes y amigos a que nos acompañen en el MST para dar todas estas batallas políticas en común. Vienen grandes desafíos para la izquierda. Para eso nos preparamos en todo el país.

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Massa propone. La unidad nacional… hasta con Milei https://mst.org.ar/2023/10/11/massa-propone-la-unidad-nacional-hasta-con-milei/ Wed, 11 Oct 2023 18:21:50 +0000 https://mst.org.ar/?p=33857 En los últimos capítulos de la campaña electoral el ministro candidato Sergio Massa, viene proponiendo que de ser electo presidente formará un gobierno de «unidad nacional». Primero se mostró con Morales y los gobernadores del norte, luego afirmó que invitaría hasta a los libertarios. Mientras hace campaña para captar «el voto útil» con el verso de enfrentar a la derecha ¡convoca a la derecha para gobernar! Desde el MST en el FITU convocamos, en cambio, a la unidad de los trabajadores para derrotar el ajustazo que prometen y a votar por el Frente de Izquierda al servicio de una verdadera alternativa para los de abajo.

Escribe: Gustavo Giménez

Primero se escuchó su propuesta en el acto institucional en el cual congregó a los gobernadores del norte del país. Allí, entre otros, estaban el gobernador radical represor de Jujuy Gerardo Morales, Gustavo Sáenz, el encargado de aplicar una ley anti piquetes a los docentes en lucha en Salta y Valdés, gobernador radical de Corrientes. Patricia Bullrich, preocupada por que el ministro candidato le birlará algún gobernador radical en crisis con su coalición electoral, le salió al cruce a «ventajita» Massa.

Pero el ministro candidato no se amilanó y en los dos debates electorales volvió a reiterar su propuesta de gobierno de unidad nacional. Convocará y «nadie puede sorprenderse» porque vean en su gobierno «a sindicalistas o a empresarios, a trabajadores o a comerciantes, porque vean a sectores liberales, radicales o del PRO». Para confundir sobre su maniobra, ante las críticas de la izquierda, precisó que no llamaba a los partidos sino a dirigentes individuales provenientes de ellos, «ojalá haya dirigentes de izquierda que se quieran comprometer con la agenda feminista, ojalá haya dirigentes liberales que tengan vocación de trabajar en el superávit fiscal que vamos a construir, ojalá tengamos dirigentes radicales que quieran acompañarnos en una mejor construcción de educación y justicia». Que quiere rodearse de los mejores.

Como muchas de las innovadoras propuestas del ministro, cabe preguntarse por qué, si hace casi cuatro años que es una de las figuras claves de este gobierno y desde hace uno que –en acuerdo con Cristina y Alberto- es el hombre con más poder dentro del mismo, no lo hizo antes. Señala, intentando despegarse de sus responsabilidades actuales como hace en torno al desastre económico que estamos viviendo, que la propuesta será «para cuando él sea gobierno».

Con todo, la reiterada propuesta del candidato de Unión por la Patria no es una idea original del mismo. Cabe recordar que Cristina vino agitando, en varias de sus apariciones, la idea de un gran acuerdo nacional para dar respuesta a la profunda crisis que atraviesa el país. El embajador yanqui, Marc Stanley, amigo del candidato de Unión por la Patria, también ha sido un importante impulsor de la propuesta, cuando en épocas pre electorales se reunía con los distintos referentes de los partidos hoy en disputa, para plantearles que tenían que llegar a un acuerdo para poder explotar unidos las enormes riquezas naturales que nuestro país podía ofrecer al mundo (y a las multinacionales yanquis). También el derrotado Horacio Rodríguez Larreta hablaba de un gobierno que se apoye «en un marco de coincidencias más amplio que el que se necesita para ganar una elección». Massa ya viene con el sostenimiento explícito de la burocracia sindical, con la CGT a la cabeza y de sectores del empresaria-do, pero dada su debilidad política y el ajuste que necesita aplicar, se ha lanzado a plantear un acuerdo con lo peor de la vieja polpitica. Sin embargo, proponer una unidad con dirigentes con los que aparece electoralmente enfrentado, no es extraña. Veamos algunos temas centrales:

· Acuerdo con el FMI: con Juntos por el Cambio, el gobierno peronista ya tuvo un gran acuerdo nacional, fue cuando estando en la oposición, le convalidaron este crédito a Macri que denuncian como fraudulento cuando le votaron el Presupuesto 2018 y ahora, cuando en el gobierno aceptaron renegociarlo. Aceptando su validez, contaron con el apoyo de sus adversarios macristas en esta clave de la tremenda hipoteca que pesa sobre el país. Con Milei no hay ninguna diferencia ya que este ha declarado que propone realizar más ajustes que los que el Fondo exige.

· Fuerte ajuste en los presupuestos del Estado: el FMI exige metas de fuerte ajuste fiscal. Los liberales de La Libertad Avanza quieren privatizar todo. Los de Patricia, con Melconian a la cabeza, quieren despedir un cuarto de los empleados estatales y dicen que ellos tienen fuerza política para hacerlo. Massa contrasta ante tanto entusiasmo ajustador explícito diciendo que va a defender al Estado, mientras con una inflación de 125% anual, viene recortando brutalmente el poder adquisitivo de las jubilaciones, los planes sociales y los sueldos estatales y acaba de mandar al Congreso un Proyecto de Presupuesto 2024 que baja el déficit estatal al 0,9% del PBI.

· Relación con los grandes empresarios: Mientras Milei es un exejecuti-vo de Eurnekian y las grandes corporaciones -un gatito mimoso del poder económico- Juntos por el Cambio los tuvo de ministros en el gobierno de Macri y 900 de ellos acaban de ovacionar a Patricia en el coloquio de IDEA. Todos saben que Massa es el hombre de este gobierno con mejores relaciones -y negocios- con el gobierno y las multinacionales yanquis y los grandes empresarios locales. Muchos de sus mejores amigos controlan, por ejemplo, Edenor o son los únicos proveedores de AYSA, administrada por Malena Galmarini, su socia y esposa.

· Modelo de desarrollo económico: los cuatro candidatos patronales (incluyendo también a Schiaretti) coinciden en un modelo primario extractivista para juntar dólares para pagar la deuda externa. Acumular divisas para las reservas es un discurso común, aunque el ministro candidato prefiere hablar de «exportar trabajo argentino». Todos acuerdan en la propuesta de IDEA, de impulsar el agro negocio, la mega minería contaminante, la explotación hidrocarburífera por fracking u off shore, la economía del conocimiento for export o el turismo para traer extranjeros con muchos dólares.

· Flexibilidad laboral y reforma previsional: Mientras que el liber facho y Patricia hablan de liquidar conquistas históricas como las indemnizaciones por despidos, este gobierno que se ufana de crear empleo, con la complicidad de la dirigencia sindical ultra traidora, registra el récord de informalidad laboral y un 30% de los trabajadores por debajo de la línea de pobreza. Los de la Libertad Avanza quieren volver a las AFJP y JxC habla de reforma previsional para ajustar presupuestos. Massa viene reduciendo mes a mes el ya magrísimo poder adquisitivo de jubilaciones y pensiones, y le pegó un sacudón al Fondo de Sustentabilidad del ANSES al extraerle los bonos que se cotizaban en dólares.

Y podríamos seguir enumerando una larga lista de acuerdos. Tantos que cabe preguntarse dónde quedó la «grieta» que tanto agitaban los medios de comunicación más importantes.
Los fuertes ajustes que se anuncian para después de las elecciones, que la derecha propagandea y que Massa convalida en su proyecto de Presupuesto 2024, necesitarán de una fuerte «unidad nacional» para enfrentar la segura reacción de los trabajadores y sectores populares que no van a aceptar, voten a quien voten, que les bajen aún más los salarios y jubilaciones y se liquiden conquistas históricas.

Esa «unidad nacional» ya tuvo su expresión en Jujuy. La aprobación de una reforma constitucional anti democrática que entrega el litio y los bienes comunes de la provincia a las multinacionales, arrasando los derechos de los pueblos originarios y el conjunto del pueblo jujeño, pretende liquidar derechos democráticos básicos consagrados en la Constitución Nacional, como el derecho a la protesta. Su aprobación fue posible gracias al voto conjunto de los radicales en el gobierno y del PJ en la oposición. Una colaboración que siguió la huella del ministro candidato que supo brindarle a Morales al vice gobernador Carlos Haquim, que lo acompañó en sus dos gobernaciones.

Muchos dirigentes del kirchne-rismo que se reclaman progresistas, con Grabois a la cabeza, llaman a votar críticamente a Massa para «que no gane la derecha». Acusan a la izquierda de permitir que esta triunfe eventualmente ya que pondríamos en peligro la unidad del voto popular. Cabría preguntarles cómo van a evitar que gane la derecha, si Massa ya está aplicando un programa de derecha y de ganar piensa cogobernar con ella.
Usan el mismo argumento que utilizaron para votar a Alberto Fernández sin reparar que ser parte de un gobierno que aplica un programa a favor del FMI, las corporaciones y los grandes empresarios, mientras se liquidan los salarios e ingresos populares, es lo que ha permitido que la derecha se fortalezca y resurjan fachos que reivindican el genocidio como Javier Milei.

Como en Jujuy, lo único que puede frenar a la derecha es la movilización de los trabajadores y el pueblo en lucha. Para que esa pelea y la que seguramente se desatará en nuestro país triunfe hace falta otra unidad nacional. A la unidad de los partidos y dirigentes que defienden los intereses de los patrones y las multinacionales, hace falta contraponerle la unidad en la lucha de la clase trabajadora. Al servicio de esta unidad necesaria, cada paso que demos en obtener la coordinación para que triunfen las luchas en curso y surjan direcciones combativas nos hará más fuertes. También en la disputa electoral cada diputado que obtenga el Frente de Izquierda Unidad será una importante herramienta para esa tarea.

Unidad nacional: Una vieja receta peronista donde pierden los trabajadores

Para el desprevenido, la propuesta de que todos los argentinos empujemos juntos para levantar a este rico país, aprovechar sus enormes recursos humanos y naturales para vivir mejor, mucho mejor de lo que vivimos actualmente, aparece como una propuesta casi lógica. Milei nos habla de un futuro de super potencia, Patricia de ordenar nuestros esfuerzos, Massa de que lo mejor que tenemos son «los argentinos».

Omiten, en sus cuentos de hadas, un detalle: en el capitalismo decadente y salvaje que está metido nuestro país, mientras que la mayoría de los argentinos que vivimos de nuestro trabajo estamos cada vez peor, hay un selecto grupo de connacionales que cada vez se enriquece más a costa de la super explotación de los trabajadores y de la depredación y saqueo de nuestros bienes comunes.

Si bien el llamado a la unidad nacional no ha sido exclusivo del peronismo –hasta los milicos genocidas hablaron de la unidad nacional para combatir a la subversión-, es el autodenominado movimiento nacional y popular el que más ha usado este llamamiento y este recurso. Esto es así por una razón sencilla, detrás de la unidad nacional se esconde un llamado a la colaboración de clases. A que los trabajadores nos subordinemos a un acuerdo con nuestros explotadores tras la ilusión de que podemos tener los mismos intereses.

Estos acuerdos de unidad con los distintos sectores en que está dividida la clase patronal argentina han tenido distintos nombres en nuestra historia reciente. Surgen cuando la debilidad de la clase capitalista y sus representantes los obliga a amucharse, dejar parte de sus diferencias y disputas en el reparto de las ganancias que extraen de nuestro trabajo, para centrarse en tener acuerdos más sólidos para enfrentar situaciones de crisis.
En nuestra historia reciente podemos encontrar al GAN (Gran Acuerdo Nacional) inventado por el ex presidente militar Agustín Lanusse para, con la colaboración del PJ y la UCR centralmente, preparar la transición de la llamada Revolución Argentina a un proceso electoral que superara la enorme crisis desatada en el país después del Cordobazo y muchos otros azos provinciales, que terminaron con el proyecto político de los militares de aquellos años.

El nuevo gobierno peronista, con Cámpora primero y con la fórmula Perón – Perón después hizo también un llamado a la unidad nacional bajo la forma de un Pacto Social entre la dirigencia sindical peronista y los empresarios, destinado a frenar y contener la enorme presión huelguísta de millones de trabajadores que bregaban por mejores condiciones salariales y de trabajo.

Con la crisis terminal de la última dictadura genocida del Proceso de Reorganización Nacional luego de la traición y derrota en la lucha por la recuperación de las Islas Malvinas, la Multipartidaria fue un instrumento impulsado por el viejo caudillo radical Ricardo Balbín y la dirigencia del PJ en 1981, con el objetivo de negociar una salida política controlada con el gobierno Militar. Se convirtió en un instrumento indispensable para evitar que el débil gobierno militar de Bignone saltará por los aires y se pudiera llegar, con muchos sobresaltos, a la salida electoral de 1983.

La complicidad del peronismo que, en la figura de Antonio Cafiero, constituyó un apoyo clave para que Alfonsín le diera la espalda a la movilización de centenas de miles de argentinos contra el levantamiento militar de Campo de Mayo en la Semana Santa de 1987 o el pacto entre Alfonsín con Menem para dar vía libre a reformas reaccionarias en nuestra Constitución en 1994, fueron distintas expresiones de estos pactos o acuerdos de unidad nacional.

La enorme crisis política desatada por el Argentinazo del 2001 y su consigna emblema «que se vayan todos», dañó enormemente o hirió de muerte a los actores protagonistas de los viejos pactos de unidad. Los milicos ya habían quedado descartados por la derrota de la dictadura y pese a los esfuerzos de Milei por rehabilitarlos siguen siendo cuestionados por la memoria del pueblo argentino. La caída del gobierno de De la Rúa hundió a la centenaria UCR, una de las patas del bipartidismo de los años ’80 y ’90.
El PJ que sobrevivió, un tanto maltrecho, de la mano de su variante kirchnerista y los caudillos provinciales, ha perdido millones de votos y puede perder las próximas elecciones de la mano del outsider Javier Milei. Este último, subido en millones de votos, puede ser el gobierno más débil del periodo y su fortaleza dependerá, en última instancia, en si puede derrotar, aunque sea parcialmente, a las luchas que enfrentarán su plan ajustador.
Es por eso que el planteo de Massa trasciende su utilización como maniobra o promesa electoral. Por eso Cristina habló de acuerdo nacional, el embajador yanqui también. Es una necesidad de los sostenedores de este régimen capitalista para afrontar la grave crisis en curso y enfrentar a los que se resistan a su plan de ajuste y entrega para cumplir con el FMI.

Por eso estamos en contra de esta unidad nacional de la derecha. Nuestra unidad es la de los trabajadores y sectores en lucha de nuestro pueblo, y la búsqueda más que nunca, de la mayor unidad de toda la izquierda política y social fortaleciendo al FIT Unidad para enfrentarlos y dar una salida obrera y popular a la crisis.

Unidad Nacional,Sergio Massa,PJ,Gustavo Giménez

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Certeza post electoral. Vienen por las conquistas laborales https://mst.org.ar/2023/10/11/certeza-post-electoral-vienen-por-las-conquistas-laborales/ Wed, 11 Oct 2023 17:39:09 +0000 https://mst.org.ar/?p=33853 Como venimos denunciando, hay una ofensiva sobre las condiciones laborales y vienen por más. Las patronales tienen el plan estratégico de «bajar el costo laboral» para imponer una mayor explotación y garantizar sus ganancias. En el debate electoral fue un punto de referencia. Bullrich y Milei incorporan explícitamente la discusión de la reforma laboral y la reducción del empleo estatal. Por su lado, el peronismo, ante su debacle, da manotazos de ahogado en el marco de un ajustazo salarial vía inflación y devaluación preparatoria del mayor ajuste que se viene.

Escribe: César Latorre

Hay un plan estratégico de las patronales y sus candidatos de cambiar estructuralmente las condiciones laborales y salariales en la Argentina. En ese contexto, viene en desarrollo una ofensiva ininterrumpida que se encontró distintos niveles de resistencia a cada paso. La discusión está en los ritmos y estilos en las opciones de los partidos patronales pero, en el fondo, todos acuerdan con la estrategia. Esta ofensiva tiene por objeto aumentar los niveles de explotación de la clase trabajadora para incrementar y conservar márgenes de ganancias.

Es por esta razón que históricas conquistas laborales y de los sectores populares, conseguidas con enormes luchas, están en peligro.

La doble vía del ajuste laboral

Bajo el argumento de la reducción del déficit fiscal en donde todo se simplifica a la categoría de «gasto» se pretende reducir el empleo estatal, aumentar la flexibilización laboral y desfinanciar la salud y la educación públicas.

Por otro lado, en el sector privado con el pretexto de mejorar la competitividad y generar empleo: flexibilización laboral, peores salarios y reducción de los aportes patronales.

Reforma laboral por decreto: el plan de Bullrich

En el encuentro de IDEA y en declaraciones, la ex ministra de trabajo de De La Rúa y exministra de seguridad y defensa de Macri se despachó con todo. Su plan implicaría una reducción del 60% del «costo» de las indemnizaciones. Llegó a decir que este derecho «es una espada de Damocles sobre todas las empresas». Para ello derogaría la LCT (Ley de contrato de trabajo) en el congreso o como dijo: «hago un DNU y te la derogo en un minuto».

Para contemplar una rebaja y subsidio a las empresas harían compatibles los planes sociales con el empleo en blanco. Es decir, subsidiarían a las patronales en el pago de los salarios.

Además explicitó que reduciría el empleo público. A todo esto sumó las declaraciones de que con ella se iban a terminar los paros. Más claro, échale agua.

La libertad de algunos basada en la esclavitud de la mayoría: el proyecto Milei

Un punto sustancial de su programa laboral es reducir las cargas patronales al máximo. En el plano de las indemnizaciones propone reemplazarlas por una auto-indemnización. ¿Qué sería esto? En vez de que las patronales tuvieran que pagar al despedir, cada trabajador debería aportar un porcentaje de su sueldo según su antigüedad para su propia indemnización (sistema que ya funciona en la UOCRA). Además, la propuesta de Milei es que estos fondos los maneje alguna aseguradora privada, sin dudas un negoción para ellas.

Sobre el sector público, además de las declaraciones que tienen mucho eco en la voz del candidato capitalino, Marra, sobre una reducción del 33% de los estatales, en su plataforma habla directamente de una política de retiros voluntarios para achicar el empleo público.

Pretende declarar servicios «esenciales» al transporte y la educación para prohibirles el derecho a huelga.

También habla abiertamente de una flexibilización de los contratos de trabajo para «adaptarse a los cambios tecnológicos». Esto es contratos basura que, como se han hecho en otros países, llegan a ser diarios. El monotributo, al lado de estas medidas, parece un poroto.

Si bien, fiel a su tradición proempresarial, la burocracia sindical apoya a Massa, uno de los sectores más rancios como lo es Barrionuevo se juega públicamente por Milei. El liberfacho también tuvo encuentros con Gerardo Martínez de la UOCRA, elogiando el modelo de indemnizaciones que impuso en su gremio. Incluso, luego de estos encuentros, el pretendido anticasta ya salió a decir que con la «casta» de la burocracia sindical no se iba a meter, tirándole un gancho al resto de las cúpulas. Conoce que son fieles solo hasta «la puerta del cementerio, pero no entran».

El peronismo y el ajuste agónico

Más allá de las últimas iniciativas que son claramente una maniobra desesperada ante el golpazo de las PASO y no una política permanente y sostenida, la realidad es que con el peronismo en el gobierno, se viene garantizando una rebaja salarial en términos reales de la clase trabajadora. Vía devaluación e inflación es que hemos llegado a la situación de ser pobres laburando y, en términos de dólares, alcanzano los salarios más bajos de la región, eso es objetivo. También flexibilizando las contrataciones laborales en el Estado o por convenio como en el SMATA de Toyota (donde cambiaron los francos que no son más el fin de semana, con obligación de trabajar los sábados) y rebajándole a las patronales el «costo laboral» vía exenciones de las cargas patronales o directamente subsidios con los fondos jubilatorios (ATP, REPRO I y II y FESCAS) de los trabajadores.
Como vemos, a «cuenta gotas» pero en una dirección inalterable el peronismo, hoy Unión por la Patria, viene garantizando el avance estratégico de las patronales.

El debate de la reducción horaria: reclamo sentido y anuncio pomposo

Como parte de la política de recuperación de votos, el oficialismo definió volver a poner en discusión un proyecto de ley de reducción laboral. Cabe aclarar que hay 11 proyectos de ley al respecto y tienen años de presentados. Lo cual muestra también este aspecto del momento en que se trata. Hay varias que tienen algunas diferencias como 40, 30 o 36 hs y también con 4 o 5 días laborales. Si bien cualquier reforma sería beneficiosa en relación a las 48hs semanales de jornada legal actual, la limitación y parcialidad del planteo muestra que es algo que no podría sostenerse en el tiempo porque no está ligado a un proyecto más concreto para generar puestos laborales. De hecho, si bien la jornada laboral tiene hoy un límite por la vía del doble empleo o las horas extras por los bajos salarios la jornada es más extensa.

Reparto de las horas de trabajo y plan económico para sustentarlo

Nuestro planteo es que habría que repartir las horas de trabajo entre la globalidad de la población activa para eliminar de un plumazo la desocupación obligándo a las patronales a que absorban esta disminución de la jornada laboral a 6 horas sin reducciones salariales.
Esto debería estar acompañado de un plan de obras públicas como lo pueden ser las viviendas (cuyos insumos se encuentran en el mercado local) y además de resolver el terrible problema del déficit habitacional generarían puestos genuinos de trabajo. También obras de infraestructura como la recuperación de las vías férreas bajo transporte eléctrico sustentable, entre muchas otras tan necesarias.

El ajuste hay que enfrentarlo en la calle

Tenemos que preparar desde cada gremio, lugar de trabajo y barrio, la movilización para resistir esta nueva escalada. Ya lo había intentado Macri y lo derrotamos en diciembre de 2017. La burocracia cómplice en esa oportunidad dejó pasar como si nada porque la habían pactado. Los únicos que denunciamos y estuvimos presentes en ese momento fuimos las conducciones junto a la izquierda.

Se viene una nueva etapa de enfrentamientos más fuertes. Acá no puede haber medias tintas, tenemos que enfrentarlos hasta derrotar su plan de hambre y miseria. Es por esas razones que desde cada lugar de laburo tenemos que ir preparando el terreno, discutiendo en cada sector lo que se viene y prepararnos sabiendo que es necesario superar a las direcciones traidoras y forjando una nueva dirección sindical y política que realmente esté a la altura de las necesidades de nuestra clase.

 

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Economía: las distintas caras del ajuste https://mst.org.ar/2023/09/13/economia-las-distintas-caras-del-ajuste/ Wed, 13 Sep 2023 14:29:39 +0000 https://mst.org.ar/?p=33670 Conscientes de que el rumbo de la economía es la principal preocupación del pueblo y atendiendo al resultado de las PASO, los tres primeros candidatos lanzaron sus propuestas, adaptándolas según su ubicación en el ranking que dejó el 13/8, pero con el ajuste sobre las masas como eje rector e indiscutido. En este marco electoral tan corrido a la derecha con sus planes, sólo desde la izquierda del FIT Unidad tenemos una propuesta económica realmente alternativa para sacar a los trabajadores y al pueblo de esta crisis sin fin.

Escribe: Gerardo Uceda

A un mes de las PASO, en medio de un agravamiento profundo de la crisis económica y las penurias del pueblo, que incluyen devaluación del peso, aceleración de la inflación, aumento de la pobreza, caída a niveles críticos del consumo popular, escalada del dólar blue y por supuesto súper ganancias de las grandes corporaciones que aprovechan la situación para su beneficio, la economía se transformó hace mucho en la principal preocupación de la gente. Conscientes de esto, los tres principales candidatos de la burguesía salieron a ajustar lo que serían sus planes económicos si llegan a la presidencia.

Por supuesto que sus propuestas están condicionadas por varios factores, por lo que hay que analizarlas con pinzas. Un factor importante es la ubicación en la que quedaron en el ranking que ordenó las PASO, así Milei siendo el primero, ahora intenta matizar un poco sus originalmente bestiales propuestas, Bullrich relegada al segundo con JxC, tuvo que salir a buscar ayuda desesperada en un siniestro economista (Melconián) funcionario y agente de la dictadura, de Cavallo y de cuanto plan neoliberal haya existido en la Argentina, para que explique lo que a ella le resulta imposible dado que como se nota, la economía no es su fuerte. Por último, Massa aunque tercero en el podio, a pesar de ser el ministro-presidente de este desastre y el que aplica el ajuste directamente mandatado por el FMI, piensa que puede tener chance de ubicarse segundo y entrar en el ballotage haciendo algunas mínimas concesiones a sectores del movimiento de masas y algunos anuncios de supuestos aprietes a los sectores empresarios, para posar como algo más progresivo frente a tanta derecha y ultraderecha que llenó el espacio electoral este 2023, y así recapturar votos entre los que no quieren que vuelvan los tiempos de Macri ahora recargados con las figuras de Milei o Bullrich.

Veamos resumidamente las principales propuestas de ellos, sobre las cuales haremos nuestras acotaciones a fin de explicitarlas, descubrir las trampas detrás del palabrerío técnico o economicista y a fin de desenmascarar el verdadero común denominador de los tres que, no es otra cosa que una vuelta de tuerca feroz al ajuste sin fin que vivimos los trabajadores y el pueblo desde hace años y que pareciera no tener fin. Para por último delinear las urgentes medidas que proponemos desde el MST y el Frente de Izquierda Unidad para efectivamente sacarnos a la inmensa mayoría de esta crisis económica.

Milei: un anticasta que se adapta

No sólo por haber salido primero sino porque sus propuestas de campaña pre-PASO fueron tan de extrema derecha que debiera ser un tema de preocupación para todos, Javier Milei ha salido en cuanto medio de comunicación y redes sociales pudo a tratar de explicar su programa. De las bestiales propuestas ultraliberales como que la gente tuviera que vender un hijo o un riñón para poder subsistir a hoy se nota un cambio no exento de doble discurso (típico de la «casta» que dice combatir) como veremos. Hoy si bien sostiene que no existe el cambio climático y que las empresas tienen todo el derecho del mundo de contaminar toda el agua que quieran porque es gratis, ha bajado los decibeles de sus antiguas propuestas para adaptarse al establishment para el que no resulta confiable. Tanto así que, desde Wall Street, hasta Inglaterra lo critican y dudan de la factibilidad y aplicabilidad de su plan. Hasta se unieron cerca de 200 economistas argentinos para decir que su dolarización es un espejismo.

Milei entonces está en una disyuntiva para ganar votos ultras, que lo votaron porque querían dinamitar todo, sigue insistiendo en reventar los ministerios, contaminar el agua, dinamitar el Banco Central y hasta eliminar el CONICET. Pero para congraciarse con el régimen y los capitalistas dice que la dolarización llevará años implementarla, igual que las privatizaciones de la salud y la educación. En fin, como ve que es posible que sea electo modera su radical discurso para no caerle tan mal, a la casta. Pero, sin embargo, su plan es el más extremo en cuanto ajuste se refiere, veamos reformas económicas y políticas que propone:

Dolarización. Es su caballito de batalla, ahora lo mediatizó más aún, luego de que todo el mundo burgués opinara que es impracticable. Busca generar en la gente la doble ilusión de una economía más estable, sin inflación y la gente ganando sus salarios en moneda fuerte.
La verdad es que no tiene de dónde sacar los dólares, nadie le prestaría a la Argentina la suma necesaria para que pueda comprar todo el circulante en pesos y convertirlo en dólares, a menos que por cada dólar haya que cambiarlo a $ 10.000 o más lo que sería sepultar el poder adquisitivo de millones y la generación de un conflicto social inmanejable. Sin contar con que, con los desajustes macroeconómicos, la dependencia de nuestra economía en general, la inercia inflacionaria, etc. a poco de instalarse la dolarización, la Argentina empezaría a tener su propia inflación en dólares (cosa que ya pasó en el menemismo y terminó en la crisis del 2001 por ejemplo). Otros problemas agregados serían el hundimiento de la industria nacional incapaz de competir con el mundo si tiene todos sus costes en dólares. Sobre todo, si se le agrega su propuesta de abrir completamente la economía sin aranceles a las importaciones (a la chilena dice él) otra vez nos llenaríamos de manufacturas chinas y del resto de mundo que tienen un costo mucho menor que el nuestro y mayor producción, llevando al cierre de fábricas y miles de despidos como pasó en los 90. La eliminación del BCRA es otro de sus caballitos de batalla, culpándolo de la inflación, la emisión monetaria, etc. sin decir que sólo 10 países y absolutamente marginales no tienen su Banco Central, mientras que todas las principales potencias mundiales sí lo tienen, Sobre esto no dice nada el despeinado que siempre cita como ejemplos a EEUU, Inglaterra y demás.

Reducción drástica del gasto público. Sería del 15%, lo que llevaría a millones de despidos en el Estado, desde la educación hasta la salud, pasando por el Conicet y demás sectores. Esto significaría una baja aproximada de 5 puntos del PBI. Es una falacia decir que esto se lograría bajando el costo «de la política» o de los «planes sociales» ya que ni de lejos su costo se acerca al 5% de PBI. Sólo se consigue con las siguientes reformas que piensa llevar adelante.

Reforma Laboral. Piensa implementar el modelo de la UOCRA, es decir de precariedad y estabilidad cero, con un seguro de desempleo, sin derecho a indemnizaciones ni a hacer juicio si sos injustamente despedido. A esto lo acompaña también de una reforma previsional donde nadie tenga tampoco asegurada su jubilación.

Privatizaciones. Se ha pronunciado públicamente por la privatización de la salud pública, un bien que ubica a la Argentina entre los más avanzados de Latinoamérica y que quiere borrarlo para que pase a manos de la ganancia de las privadas (prepagas, obras sociales) con el consiguiente despido de trabajadores de la salud. La privatización de la educación, con un sistema de vouchers que ya fracasó en todos los lugares del mundo donde se aplicó como en Chile. La privatiza-ción de todas las empresas públicas que quedan para que de ellas hagan su negocio los grandes capitales, completan su lista.

Eliminación de subsidios. Milei sostiene que cada bien o servicio debe pagarse al valor de mercado, es decir que las empresas podrán y deberán aumentar exponencialmente las tarifas que deberemos pagar los trabajadores y el pueblo al precio que ellas impongan.

Revalorizar las FFAA. Es claro que sabe Milei que este plan no puede entrar ni de lejos sin represión, por eso desde su vicepresidenta hasta todo su mensaje es el de fortalecer el polo represivo, aumentando el rol de las FFAA y hasta del sistema de inteligencia Nacional.

La encrucijada de JxC

A sabiendas que había quedado desdibujada y que ella misma poco y nada sabe de economía, Bullrich tuvo que salir a buscar los servicios de Melconián, oscuro personaje con pasado en la dictadura y en el cavallismo. Para que con la Fundación Mediterránea puedan ofrecer alguna oferta económica de derecha, pero no tan radical como la de Milei. Difícil trabajo que los deja en una situación ambigua de querer ajustar, pero sin que parezca tanto. ¿Qué nos proponen estos personajes, aparte de generalidades como decir que la economía argentina tiene solución y que hay luz al final del túnel?

Tipo de cambio equivalente para importaciones y exportaciones. Como ya no se atreven a decir que saldrían del cepo como hizo Macri y que llevó a una devaluación brutal a poco de asumir, dicen que con esta medida se acabarían las distorsiones y acabarían con la brecha cambiaria, sin dar muchas explicaciones de por qué pasaría esto, si el problema central que alimenta la brecha es la falta de dólares ingresados vía exportaciones o inversiones extranjeras en el país, cosa que no explican.

Economía bi-monetaria. Con una teórica igual circulación del peso y el dólar (intentando contrarrestar al efecto Milei) no sólo es impracticable, sino que generaría todo tipo de distorsiones y diferencias entre los trabajadores, por ejemplo, los estatales cobrarían en deprimidos y no queridos pesos, mientras que algunos privados podrían cobrar en dólares. Los comerciantes querrían dólares y no pesos, etcétera. Esto es algo viejo que se intentó aplicar en algunos países y siempre el resultado fue malo porque la moneda débil (el peso) siempre sucumbe ante la fuerte (dólar).

Reforma Laboral y previsional. Como estos dos puntos son cruciales y a la vez una exigencia del FMI y el imperialismo en su totalidad, aquí no se andan con vueltas. Dicen que hay que flexibilizar el trabajo, atacar las indemnizaciones y lo que llaman «la industria del juicio» (que no es más que el derecho que tenemos los trabajadores de reclamar lo que nos corresponde cada vez que nos echan sin motivo alguno). También elevar la edad jubilatoria a lo «Macron o Lacalle Pou»

Massa: de ministro ajustador a candidato

El ministro tiene la más difícil de las tareas, porque asumió ajustando un 20% el gasto de caja, bajando planes sociales, achicando partidas para educación y salud, etc. Y el acuerdo firmado con el FMI le exige cada vez más y él fiel lacayo lo cumple, por eso devaluó el 22% al día siguiente de las PASO y la economía se incendió, el dólar trepó, igual que la inflación. Quiso curar el cáncer con una aspirina y dio un bono miserable a unos pocos trabajadores, le bajó $500 el monotributo a los cuentapropistas y fue incapaz de generar un nuevo IFE aunque sea mínimo porque el FMI se lo prohíbe. Eso sí a los empresarios les dio dólar diferenciado, a los exportadores a $350 y la perspectiva de seguir aumentándolo según lo pida el Fondo. Hasta ahí el Massa real, el que todos conocemos y odiamos. Pero también tiene que ser candidato y entonces propone bajar el impuesto a las ganancias de los trabajadores llevando el piso a $1.770.000 para octubre (si lo votan a él claro), ajustar a los empresarios y jueces que no pagan ganancias y que evaden el 4,5% del PBI en lo que llaman el gasto tributario que no es más que reconocer que los empresarios no pagan ganancias. O las eluden beneficiándose con regímenes de promoción económica que superan los 463 mil millones de pesos anuales. Por eso no nos extendemos mucho más con Massa, porque más allá que quiera juntar votos posando de progresista y que va a atacar la ganancia de los empresarios y tirar un peso a los trabajadores, es el que hace tiempo viene cumpliendo con las ordenes y los ajustes del FMI.

El plan de la izquierda: la única alternativa

Como vimos los candidatos del régimen y de la derecha, en todas sus variantes solo nos proponen ajuste y que la crisis la paguemos los de abajo. La izquierda es la única que propone un plan distinto, opuesto al de los grandes capitales y ordenado por el Fondo. Un plan para que la crisis económica la paguen los que nos llevaron a ella y que durante años se llenaron los bolsillos incrementando sus ganancias a niveles obscenos. Para ello proponemos:

Romper con el FMI y no pago de la deuda externa. Porque desde hace más de 40 años que venimos pagando y cada vez debemos más, Macri nos endeudó, Alberto y Massa siguen pagando y cada vez debemos más. La deuda es fraudulenta, ilegítima e ilegal. Por eso proponemos suspensión de todo pago. Con esa plata sobrarían los dólares para recuperar reservas, aumentar los salarios y poder invertir en salud y educación.

Nacionalizar el comercio exterior y la banca. Para evitar la fuga de capitales y las maniobras con las facturaciones, que superan los U$S 20.000 millones al año como mínimo.

Reforma tributaria e impositiva al contrario de los candidatos del ajuste, nosotros proponemos que al Estado lo sostengan las grandes corporaciones y fortunas a través de impuestos progresivos a las grandes ganancias, que hoy se apropian del 80% del PBI.
Plan de obras públicas y viviendas populares. Con el dinero resultante del no pago, de evitar la fuga de capitales y la reforma tributaria que proponemos, sobraría la plata para poner en marcha un verdadero plan de obras públicas estructurales, inversión en cambiar la matriz energética por variantes no contaminantes y un plan de miles de viviendas populares, lo que generaría trabajo para millones de argentinos hoy sumidos en la desocupación o la precariedad laboral. En el mismo sentido bajar la jornada laboral a 6 hs, manteniendo el salario permitiría la creación de un millón de nuevos puestos de trabajo, contando sólo las grandes empresas con capacidad de ejecutarlo.

Aumento inmediato de salarios y jubilación. Como es urgente recomponer el poder de compra proponemos actualizar salarios, jubilaciones y planes sociales al nivel de la canasta familiar.

Atacar la inflación desde sus orígenes. Sobran las pruebas que muestran que en la inflación de nuestro país un factor determinante es la especulación de los formadores de precios, para ello proponemos la aplicación de un fuerte control de precios por parte de trabajadores y consumidores, aplicación de la Ley de Abastecimiento para evitar los sobreprecios y el acaparamiento. Proponemos eliminar el IVA a los productos de consumo popular y masivo.

Estas son algunas de las medidas de urgencia que proponemos desde el MST y el FIT Unidad para dar salida a la crisis que sufrimos todos los trabajadores para que de una vez por todas la paguen los que la generaron: los capitalistas.

 

 

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Por el salario y contra el ajuste. Organizar la lucha y reclamar el paro nacional https://mst.org.ar/2023/08/30/por-el-salario-y-contra-el-ajuste-organizar-la-lucha-y-reclamar-el-paro-nacional/ Wed, 30 Aug 2023 12:48:13 +0000 https://mst.org.ar/?p=33610 El escenario post PASO para el conjunto de la clase trabajadora es el peor. Devaluación del salario, aumento de los precios a niveles récord y medidas muy insuficientes y parciales por parte del gobierno para paliar la situación y poder ganar en octubre. Es urgente organizarnos desde abajo, reclamar a las centrales un paro nacional convocando a acciones contundentes en la calle contra este ajuste y el que viene. Por aumento del salario y un programa alternativo obrero y popular.

Escribe: ANCLA, Agrupación Nacional Clasista Antiburocrática

El 14 de agosto, apenas pasadas horas de las PASO, el ajuste se hizo sentir más que nunca. Los mercados abrieron con una suba del dólar blue y el gobierno subió a $365 para la venta en el Banco Nación la cotización oficial del dólar, más del 20% por encima de los $300 por unidad con que había cerrado la semana anterior. Además, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) subió la tasa de referencia 21 puntos, hasta el 118%. Días después se conoció que esta devaluación ya estaba pactada con el FMI las semanas previas, cuando se negociaban los desembolsos para la Argentina. Además, esto provocó la disparada de los precios, llegando a estipularse que la inflación mensual de agosto será la más alta desde 1989. Sin dudas, el índice que derriba el discurso electoralero de la “vuelta al asado” prometida por el Frente de Todos es el aumento del 55% de la carne(1) en las últimas semanas. Nos metieron la mano en el bolsillo a los trabajadores, licuando en un 22% nuestros ingresos. Este massazo multiplica la pérdida salarial que venimos arrastrando y nunca recuperamos, más allá de algunas paritarias que arrimaron las cifras a la inflación. La bronca crece y hay condiciones para desarrollar la lucha, como ya comenzó en algunos sectores de trabajadores y en los movimientos sociales combativos.

La burocracia sigue en la vereda de enfrente

Para llevar adelante este plan alternativo hace falta organizarse y luchar. Durante estos años, las direcciones de las centrales y los grandes sindicatos, se alinearon con el gobierno y durmieron una larga siesta: la CGT y las fracciones en que se dividió la CTA se subordinaron y no han hecho nada ante la pérdida de poder adquisitivo. Han avalado medidas de ajuste paritaria tras paritaria, sostuvieron el acuerdo con el Fondo, sabiendo lo que eso implica, y ahora nos llaman a votar a Massa usando el sentimiento de repudio ante Milei y Bullrich, que vienen por nuestros derechos. No van más, esta conducción sindical ligada al peronismo ya no representa ningún interés de la clase trabajadora. Ahora que las papas queman y nos metieron la mano en el bolsillo de un saque, salieron a balbucear que se necesitan aumentos, sumas fijas, paritarias, pero no se corrieron de ser laderos del oficialismo que ajusta. Tienen que romper con el gobierno y convocar a un paro y plan de lucha nacional. No tenenos ninguna confianza en ellos. Seguimos peleando por una nueva dirección y un modelo sindical alternativo, democrático, autónomo y combativo. Que surja de los distintos procesos de lucha y que proponga y le dé espacio a las camadas jóvenes de activistas para renovar a las viejas conducciones enquistadas en los sillones. Existe hoy la posibilidad de dar pasos para desarrollar una nueva dirección sindical y política que venga desde abajo para poder organizar al conjunto de la clase trabajadora, llevar adelante un plan de lucha nacional hasta quebrar el ajuste e imponer un programa en favor de las mayorías. Pero que no se la lleven de arriba porque está la urgencia de salir a las calles y parar tanto el ajuste como las reformas reaccionarias y pelear por un programa alternativo. Para preparar la pelea y para exigirle a la burocracia, es importante la unidad de los sectores que han estado al frente de los conflictos, autoconvocados, sindicatos recuperados, activismo de lucha.
Reunir de inmediato a la mesa del Plenario del Sindicalismo Combativo y generar iniciativas es necesario para impulsar esta política, y lo proponemos desde nuestra corriente sindical ANCLA/MST.

Los anuncios de Massa: poco y para pocos

Ante una situación preocupante, los anuncios del Ministro de Economía y candidato de Unión por la Patria, Sergio Massa, presentados con bombos y platillos, son realmente insuficientes. Para descomprimir la caldera y con mirada electoral, Massa “devuelve” una migaja comparado con lo que se robaron y encima, no llega a todos. Para los jubilados $37 mil en cada uno de los próximos 3 meses no son nada, y ni hablar que recién en septiembre la mínima sería de $124 mil, una miseria. La medida para los monotributistas es lisa y llanamente una burla. Si bien anunció que los monotributistas de las categorías A, B, C y D no pagarán por 6 meses el componente tributario lo que se ahorraría cada categoría por mes sería: Categoría A $539; Categoría B $800; Categoría C $1.700 y Categoría D $2.700. Este último monto no alcanza ni a un kilo de milanesas hoy.

Además se conoció el aumento de una suma fija tanto para el sector público como el privado: será de $60.000 en dos cuotas mensuales, no remunerativas y por única vez, absorbible por las paritarias para trabajadores con salarios netos de hasta $400 mil mensuales. En definitiva, un adelanto de la paritaria y de antemano no remunerativo, para ganar el voto de los descontentos. Solo comprende a los privados registrados y que no superen los 400 mil de salario. En el caso de los estatales, solo le llegaría a poco más de 300 mil nacionales; las provincias y municipios, dependerán de la voluntad de su cacique a cargo. Es decir, más de 5 millones y medio de precarizados no reciben nada. Y la ayuda social para los desocupados, es más que limitada y está lejos de lo que reclaman los movimientos sociales, entre ellos nuestro MST Teresa Vive.

Estas medidas son parches para que todo siga igual, no cambian en nada la situación salarial crítica que vive el conjunto de la clase trabajadora. Por su parte, la CGT y la CTA festejan el esfuerzo realizado por el gobierno para contener el impacto de la devaluación y convalidan esta nueva entrega.

Preparemos acciones en las calles

Desde nuestra agrupación ANCLA del MST en el FIT-Unidad venimos impulsando esta política en cada lugar de trabajo y gremio, desde nuestras agrupaciones de docentes, salud y sanidad, ATE y otros gremios estatales y privados. Reclamamos no solo que la suma paupérrima llegue a todos y se incorpore a la estructura de salarios, sino un aumento general de salarios con cláusula gatillo de actualización automática y la reapertura de las paritarias para recomponer nuestros ingresos. Asimismo con las jubilaciones y planes sociales levantando el programa de emergencia que detallamos en la página 13.

Llamamos a preparar y reclamar asambleas, reuniones con activistas y delegados, para debatir qué hacer, estos puntos del programa y plantear medidas de fuerza. Asimismo exigir un paro general preparado en la base, activo, con movilización y continuidad a todas las centrales, convocando a coordinar y unificar las luchas en curso. El SUTNA con la lucha acumulada aprobó un acuerdo en asamblea general, varios gremios docentes están en conflicto, la FESINTRAS (federación de salud) se declaró en alerta reuniendo su mesa en Jujuy, CICOP exige la reaperura de paritarias al tiempo que varios municipios del gremio y el Posadas siguen en conflicto.

El próximo 6 de septiembre, sindicatos y agrupaciones docentes combativas preparan una jornada de lucha y movilización por salario y las condiciones de trabajo. Llamamos a apoyar esa jornada y convocar a los trabajadores para unir los reclamos. Impulsamos que el Plenario del Sindicalismo Combativo se sume a esta jornada y prepare acciones en la calle y otras iniciativas políticas para frenar el ajuste del FMI, el gobierno y toda la derecha.

1. https://www.infobae.com/economia/2023/08/26/el-precio-de-la-carne-cerraria-agosto-con-el-mayor-aumento-mensual-de-los-ultimos-18-anos/

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La burocracia de la CGT y su rol de garante ante el FMI https://mst.org.ar/2023/07/27/la-burocracia-de-la-cgt-y-su-rol-de-garante-ante-el-fmi/ Thu, 27 Jul 2023 16:03:05 +0000 https://mst.org.ar/?p=33440 Mientras cada vez queda menos para las elecciones PASO del 13 de agosto, con distintos actos, la dirigencia de la CGT va advirtiendo un comportamiento futuro y los apoyos concretos que piensa brindar en esta campaña. Nada novedoso, bajo el discurso de defender la unidad del peronismo busca ser cómplice del ajuste que milita el personero del FMI: Sergio Massa. Una alternativa distinta, desde abajo y de nuestra clase, para pelear en los sindicatos y en la disputa política, la lista Unidad de Luchadores y la Izquierda del MST-PO en el FIT-Unidad.

Escribe: Nicolás Zuttión

Poco queda para que se vote el próximo mes y las diferentes superestructuras políticas comienzan a delinear de forma clara sus apoyos para lo que viene. Ese es el caso de la Confederación General del Trabajo (CGT) que encarnado en sus dirigentes eternos, como Héctor Daer, Carlos Acuña y el hijo de Hugo Moyano, Pablo, se han mostrado, principalmente, con el ministro-candidato de Unión por la Patria Sergio Massa.

Como en toda previa electoral la burocracia sindical juega sus cartas para asegurarse sus privilegios, siempre priorizando el lado de las patronales, relegando los intereses de los trabajadores. El episodio 2019 lo muestra de forma cabal. Por aquel entonces se negó a continuar el nivel de movilización del año anterior para echar a patadas a Mauricio Macri y, por ejemplo, hacer retroceder la nefasta reforma previsional entre otras medidas.

Desde la asunción del Frente de Todos de los Fernández, su comportamiento ha sido calcado. La calle es el lugar que buscan despejar como garantes principales de la “paz social”. A tal punto que en los últimos seis años, luego de la firma con el FMI, que también apoyaron, habilitaron un saqueo de los salarios sin igual. Desde entonces, nos referimos al 18 de marzo de 2022, la distribución del ingreso tuvo un comportamiento regresivo para los trabajadores. Tomando la fecha mencionada hasta el tercer trimestre del año pasado, se han transferido U$S 20.250 millones de nuestros bolsillos a los del capital, según un informe de un instituto también afín a la coalición peronista, como lo es el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas dirigido por los economistas Claudio Lozano y Ana Rameri.
El horizonte, entonces, con la seguidilla de actos al lado de Massa, garante número uno del acuerdo con el organismo de crédito, es más entrega y ajuste contra los trabajadores.

Mientras crecen las luchas, la CGT ordena su tropa detrás de Massa

Anteriormente dijimos que los burócratas sindicales habían posado con Massa. Principalmente lo hicieron en el acto que se realizó en la sede de Azopardo donde toda la cúpula recibió al candidato que comenzó su carrera política en la UCeDE quien, cínicamente, ese miércoles 19 de julio, dijo: “Quiero que el 20 de diciembre puedan mirar a la Casa Rosada y sentir que tienen un presidente de los trabajadores”. El camaleónico Massa podrá representar diversos sectores, pero para nada a los trabajadores.

El acto mencionado, sin embargo, no fue todo, ya que la burocracia sindical se presta a hacer un cierre de campaña con el personero del FMI el próximo 8 de agosto donde el ministro-candidato será el orador principal. Mientras pasa el ajuste y la devaluación, los burócratas se arrodillan ante el actual y el posible futuro ejecutor de los bolsillos de los trabajadores.

Tal respaldo, casi orgánico con el tigrense, se entiende por la pertenencia política de Daer y Acuña, quienes son considerados parte del Frente Renovador. El por ahora no mencionado Luis Barrionuevo, quien pensaba apadrinar la campaña de Wado de Pedro, también es un alfil de Massa dentro del movimiento sindical. Es uno de los principales exponentes de cómo garantizar la precarización laboral a las patronales, en este caso del sector gastronómico y hotelero.

Así, como a este último dirigente, podríamos mencionar algunos más. Hay que recalcar que durante el presente gobierno peronista que está por terminar la burocracia sindical ha trabajado para hacer pasar reformas laborales por sector. Tal es el caso del SMATA, donde se aceptó en algunas plantas extender las jornadas laborales dentro de las automotrices. Otro ejemplo es el de la UOCRA donde se admitió eliminar la indemnización por un fondo de desempleo, que sale del propio salario de los trabajadores de la construcción.
Ahora, ante un nuevo escenario de profundización de las políticas dictadas por el FMI, no es de extrañar que estén por garantizar reformas laborales generales, que admitan mayor precarización el país.

Un rol de pacificador

Los cortes permanentes en Jujuy, la lucha en Salta por parte de los docentes, como muchos otros conflictos que empiezan a emerger, muestran a los dirigentes de la CGT en veredas opuestas. Lejos de funcionar como coordinación de todas estas luchas, se han dedicado a hacer silencio sobre las mismas, transformándose en cómplices de los planes contra el pueblo trabajador.

Así como aludimos a estos fenómenos de la lucha de clases, también hay que afirmar que, con su rol de pacificador, la CGT, junto con las CTA, han sido las responsables de que los trabajadores, sin importar que se encuentren con un trabajo formal o sean parte del 40% de la parte de la población que se encuentra hundida en la pobreza.

Según el propio INDEC, el pasado 29 de junio la mitad de los trabajadores en nuestro país en el primer trimestre del año cobró un salario de menos de $100.000. Mientras que el 80% de los mismos ganó menos de $180.000 mensuales durante el mismo lapso de tiempo. En síntesis, con esto queremos remarcar que la burocracia sindical ha sido la garante, con su rol de celador del gobierno de Alberto Fernández, de que la mayoría de la clase trabajadora no cobre siquiera una canasta de consumos mínimos que elabora la Junta Interna de ATE INDEC (según el informe de junio, publicado el pasado 25 de julio, una familia tipo de cuatro personas necesita $ 363.570 para satisfacer las necesidades mínimas).

La complicidad política de los dirigentes sindicales ha sido y, como mencionamos, seguirá siendo la de poner palos en las ruedas en nuestras peleas para imposibilitar un mejoramiento en nuestras condiciones de vida.

Una lista diferente, de la clase, que levanta las luchas de los trabajadores

Contrariamente a lo que ocurre con los burócratas de la CGT, desde el MST y nuestra corriente sindical ANCLA, integramos las listas del FIT-Unidad que conformamos de manera conjunta con el PO: Unidad de Luchadores y la Izquierda.
Un conjunto de militantes y trabajadores enmarcados en el sindicalismo combativo y clasista, como Guillermo Pacagnini -Secretario General de la CICOP-, Ingrid Urrutia -Delegada General de ATE-INCA-, Alejandro Crespo -Secretario General del SUTNA- y muchos y muchas más, integramos la lista mencionada para dar la pelea contra las variantes patronales.

Sabemos que nuestra lucha en las estructuras sindicales tiene que tener una representación política, que dispute contra todas las coaliciones que priorizan los planes del FMI antes que las necesidades de los trabajadores y mayorías populares. Postulamos, también, un modelo de Frente de Izquierda que dispute y organice a miles y miles de trabajadores, para echar a los burócratas de nuestros sindicatos, y organizarnos para ser alternativa de gobierno.
Sumate a fortalecer nuestra lista y frente como alternativa política, de cara al país que se viene donde las luchas contra el ajuste estarán desde la primera hora.

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Negociación con el FMI. Massazo al bolsillo trabajador https://mst.org.ar/2023/07/27/negociacion-con-el-fmi-massazo-al-bolsillo-trabajador/ Thu, 27 Jul 2023 15:55:57 +0000 https://mst.org.ar/?p=33437 El Ministro de economía y candidato a Presidente de Unión por la Patria Sergio Massa afrontará una semana clave en la negociación de la deuda con el Fondo. Buscará un nuevo desembolso para hacer frente a los 3.500 millones de dólares que debe pagar en los próximos días. El organismo insiste en que quiere una nueva devaluación. Sería un nuevo golpe a los magros salarios. La única salida es terminar con esta estafa.

Escribe: Leo Rando

Los números de la negociación

Un equipo del Ministerio de Economía que conduce Sergio Massa se encuentra en Washington hace una semana para terminar de cerrar un nuevo acuerdo con el FMI. Ante la imposibilidad de cerrar un acuerdo para recalibrar el programa completo, cosa que deberá hacer tarde o temprano, lo que busca es que el organismo le apruebe la quinta revisión trimestral del Extended Fund Facility (EFF) que tiene como fecha de vencimiento el 28 de julio. De tener el visto bueno, Argentina recibiría los USD4.000 millones que deberían haber ingresado en junio para hacer frente a los USD2.700 millones que vencen el 31 de julio, más los USD800 millones de intereses que debe pagar el primer día de agosto.

Le quedarán disponibles USD500 millones para hacer frente a las obligaciones comerciales y socorrer alguna corrida cambiaria que podría suceder después de las PASO o como prevén pasadas las generales en octubre. Para hacer frente a esto también esperan la renovación exprés del swap con China para poder disponer de la segunda etapa de los USD10.000 millones acordados en Beijing y destinar el uso de yuanes para sostener la actividad.

El FMI corre el arco y pide más ajuste

El acuerdo macro se postergó entonces hasta lograr el respaldo del Directorio del Fondo Monetario Internacional. El organismo publicó hace unos días su Informe del Sector Externo o External Sector Report donde sentencia que la Argentina se encuentra entre “elevadas vulnerabilidades de la deuda externa, reservas internacionales precariamente bajas y falta de acceso a los mercados internacionales de capital”. Es claro en su exigencia: eliminar el cepo e ir a una devaluación de entre el 15 y el 20%. En criollo, más ajuste. Estas exigencias profundizarán la dinámica de estancamiento económico, harán perder aún más el poder adquisitivo de los salarios e ingresos de las mayorías y abrirán un proceso de aumento del desempleo.

Además, Massa busca hacerse de dólares como sea ante las alicaídas reservas del banco central por eso lanzaría un nuevo dólar agro a un tipo de cambio aproximado de $350, que abarcaría las economías regionales y que permitiría recaudar USD 2.000 millones adicionales. Un nuevo gesto hacia los sectores más poderosos y concentrados del país mientras el 40% de la población está hundida en la pobreza.

La deuda: una estafa de años

Desde la última dictadura hasta acá, lo único que han hecho los distintos gobiernos es aumentar la deuda y convalidar esa estafa pagando una y otra vez. La propia Cristina reconoció en el acto del último 25 de Mayo haberle pagado al FMI “taka taka”, tanto ella como Néstor Kirchner, en 8 cuotas y sin siquiera haber investigado los delitos que tiene ese endeudamiento que favoreció al sector empresario para el que gobernaron y gobiernan.

El Frente de Todos, en la actualidad, es el responsable número uno por cederle al organismo de crédito y continuar pagando la estafa de la deuda que tomó Mauricio Macri de 45 mil millones de dólares. Estafa que el propio Fernández cuando asumió dijo iba a investigar. De esa supuesta investigación nunca más se supo nada. El FMI jamás cambió su carácter, pero ellos quisieron hacernos creer otra cosa incluso llamando “compañera” a Georgieva.

Ahora Massa, Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner culparán a los arbolitos de la City de desestabilizadores ante esta última corrida cambiaria. Pero ellos son responsables, no solo por el pago al contado y cotidiano al FMI y los acreedores externos privados sino porque también mantienen la estructura neoliberal de la economía heredada desde 1976. La Ley de Entidades Bancarias, como también la privatización de todos los puertos por el menemismo y los sucesivos gobiernos, además de la privatización total del comercio exterior es lo que ha permitido que en estos años se fugue una balanza comercial de más de U$S 43.000 millones. Y no han tomado una sola medida para cambiar esa matriz, sino que la profundizaron.

Gane quien gane, van a seguir pagando

Hace unos días en un acto en Pilar, Provincia de Buenos Aires, Massa como candidato del oficialismo reafirmó su rumbo: “Queremos pagarle al Fondo de vuelta y que se vayan de la Argentina. Queremos ser un país soberano”. Convalidar la estafa y ser soberanos, no van de la mano. Por eso insistimos en que la candidatura de Grabois en las internas de Unión por la Patria no es ninguna pelea desde adentro ni ningún debate sobre modelos de país distintos. Es una maniobra para contener los votos de sectores descontentos con el gobierno que puedan ir a la izquierda. La lista de diputados de ambos candidatos es la misma y son los que en definitiva ratificarán el ajuste en el Congreso.

Por su parte Larreta expresó en una entrevista que: “Con todos los acreedores, incluido el FMI, hay que negociar con los dientes apretados para conseguir las mejores condiciones”. En definitiva, buscar plazos más extensos y tasas más favorables para reducir la carga de deuda pero pagar. Patricia Bullrich, su contendiente en las PASO de Juntos Por el Cambio propone endeudarse aún más pidiéndole al Fondo “un colchón de dólares” y Milei sostuvo hace poco que: “con una economía dolarizada le pagas de taquito al FMI”.

Hay un factor común que los atraviesa a todos: seguir pagando. Lo que no te dicen es que para pagar tienen que avanzar en la triada del mal: una brutal reforma laboral, previsional e impositiva de carácter regresivo.

Romper con el FMI, la única salida

Con las coaliciones patronales no hay salida al laberinto del Fondo. Más allá de las diferencias discursivas, todos aceptan ponerse de rodillas ante el FMI y apegarse a los pedidos de su programa. Es hora de tomar medidas nuevas. Quienes proponen seguir pagando y hablan de sacar al país de esta crisis son unos mentirosos.

Para realmente recuperar nuestra soberanía y tener un proyecto de país para las mayorías, con empleo registrado y salarios dignos, donde la salud, la educación y la vivienda sean una prioridad, y dónde cuidemos nuestros bienes comunes y para quienes decidamos qué, cómo y cuánto producir seamos los trabajadores hay que romper con el FMI, nacionalizar la banca y el comercio exterior con control de sus trabajadores, terminar con el curro de la especulación y poner esos recursos a favor de las necesidades de las y los trabajadores.
Por eso hay que castigar a este modelo con la izquierda del FIT-Unidad que se organiza, barrio a barrio, fábrica por fábrica, en cada uno de los sectores de trabajo, que irá en la lista Unidad de luchadores y la izquierda conformada por el MST-PO en el Frente de Izquierda Unidad que encabeza la fórmula presidencial Solano-Ripoll, con Alejandro Bodart como Gobernador en la Provincia y Cele Fierro como candidata a Legisladora en la Capital para fortalecer este rumbo y sacarnos de encima a los que nos someten día a día.

 

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