Terrorismo – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Thu, 17 Aug 2017 16:00:48 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png Terrorismo – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Trump y el ataque fascista en Charlottesville. La xenofobia y el verdadero rostro del capitalismo https://mst.org.ar/2017/08/17/trump-ataque-fascista-en-charlottesville-xenofobia-verdadero-rostro-capitalismo/ Thu, 17 Aug 2017 16:00:48 +0000 https://mst.org.ar/?p=9725 Una ola de repudio recorre EEUU y el mundo contra el ataque de los nazis y supremacistas blancos que se cobró la vida de la activista por los derechos civiles Heather Heyer en Charlottesville. Lo que más indigna es el apoyo de Trump a los fachos. La xenofobia y el racismo surgen como el verdadero rostro del capitalismo.

El viernes 11/08 una manifestación de los principales grupos de ultra derecha de EEUU, los llamados supremacistas blancos (KKK, neonazis, la llamada derecha alternativa, Alt right) marchaban por las calles de Charlottesville, en el estado de Virginia. Su objetivo era defender la estatua del general confederado Lee de la orden del ayuntamiento local para retirarla.
La defensa de este esclavista del sur, no tenía nada que ver “con la defensa del patrimonio histórico”, como señaló luego Donald Trump. Era una manifestación que buscaba la unidad de todos los grupos fascistas yanquis, a los que el propio presidente alentó con su discurso xenófobo, misógino y su campaña contra los inmigrantes.
Al día siguiente la contramarcha anti facista encabezada por organizaciones de defensa de los derechos civiles como Black Lives Matter (Las Vidas Negras Importan) y con activa participación de organizaciones de la izquierda yanqui como el DSA, ISO e IWW se enfrentaron a los fachos, obteniendo como respuesta la brutal embestida de un auto conducido por el militante fascista James Alex Fields, que se cobró la vida de Heather Heyer de 32 años y dejó alrededor de 20 heridos.

Trump apoya a los supremacistas y ataca a la izquierda

Tras unas primeras declaraciones generales contra “el odio y la violencia” y luego de dos días sin pronunciarse claramente sobre el tema, ante las duras críticas de las que era objeto, Trump terminó por condenar a “los matones” y “criminales” de los supremacistas blancos, grupos neonazis y Ku Klux Klan.
¡Su “rectificación” no duró ni 24 horas! Este martes 15/08, señaló nuevamente que la violencia era de los dos bandos, que hay gente muy buena entre los supremacistas, que debía condenarse a la “izquierda alternativa” y que no había ningún delito en defender los monumentos históricos, entre otros dichos. Uno de los líderes del KKK, David Duke, señaló: “Gracias, presidente, por su sinceridad y su coraje para decir la verdad sobre Charlottesville y condenar a los terroristas izquierdistas en BLM/Antifa”
Las nuevas declaraciones presidenciales provocaron un verdadero cimbronazo político. El presidente del Congreso y tercera autoridad del país, Paul Ryan, encabezó una lista de republicanos prominentes, que junto al ex candidato presidencial John McCain, criticaron a Trump “por ambigüedad moral”. Importantes empresarios y el líder de la AFL-CIO renunciaron al oficialista Consejo de Fabricantes Estadounidenses.
También sumaron su repudio importantes dirigentes demócratas que, como el ex presidente Barack Obama, permitieron cuando gobernaron la matanza de negros por parte de la policía del gatillo fácil. Tan grande es la conmoción que cruzó el Atlántico para sumar a aquellos que todos los días permiten la xenofobia contra sus propios inmigrantes, pero ahora no pueden evitar una declaración de condena, como el ministro de Justicia de Alemania o la primera ministra británica Theresa May.

“Trataron de matar a mi hija para que callara. Bueno, adivinen qué, sólo la han magnificado”

Con estas palabras Susan Bro, la madre de Heather Heyer, se refería a la lucha por la que su hija dio la vida. “Quiero que esto se expanda, quiero que esto sea el inicio del legado de Heather”, añadió también. Al enorme repudio, expresado en un sin número de declaraciones de artistas intelectuales y personalidades de EEUU y todo el mundo, podemos sumar las manifestaciones en Nueva York, en Chicago y otras ciudades estadounidenses.
El presidente yanqui no es “un boca floja” como algunos quieren pintarlo, lo que defiende es una necesidad de esta etapa de crisis capitalista: tiene que ir contra los derechos democráticos de los pueblos, contra las minorías, los trabadores y los pobres, para aplicar sus tremendos planes de ajuste.
Es que cuanto más se agudiza la crisis capitalista, las clases dominantes necesitan de gobiernos “fuertes”, que hagan respetar la “ley y el orden”. Aumentan sus rasgos antidemocráticos, bonapartistas, sus rasgos facistoides. La defensa de los derechos democráticos es parte de una gran batalla que deben librar los trabajadores y los explotados contra la barbarie capitalista.
Por eso tomando la declaración de la DSA (Socialistas Democraticos de América) podemos afirmar que: “Creemos que el terror desencadenado en nuestros camaradas puede ser derrotado. También creemos que el sistema más amplio de opresión racista puede ser derrotado, pero sólo con el fin del sistema capitalista que lo dio a luz”. Al fascismo no se le discute. Se lo destruye. Sólo con unidad en la lucha podremos derrotar el racismo, el nazismo y el sistema capitalista que los reproduce.

Gustavo Giménez

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Atentados de ISIS: Manchester, Bagdad, Kabul, Londres https://mst.org.ar/2017/06/07/atentados-de-isis-manchester-bagdad-kabul-londres/ Wed, 07 Jun 2017 19:07:55 +0000 http://mst.org.ar/?p=8692 El mundo nuevamente se conmueve por una seguidilla de atentados terroristas reivindicados  por ISIS. Repudiamos las matanzas, pero nos detenemos en sus causas y la utilización política por parte del imperialismo.

El sábado 3 de junio tres hombres a bordo de una van cruzaron el Puente de Londres atropellando a varios peatones, antes de descender y recorrer el centro londinense acuchillando a quienes encontraron a su paso. Mataron a siete personas antes de ser muertos por la policía. Tres días después, un hombre en Melbourne, Australia asesinó a otro y secuestró a una mujer, que luego fue rescatada. Ambos ataques fueron reivindicados por el Estado Islámico (ISIS).
Poco más de una semana antes, el 23 de mayo, otro atentado de ISIS había conmovido al Reino Unido cuando una explosión a la salida de un concierto dejó 22 muertos en Manchester. Estas atrocidades merecen el más contundente repudio de la sociedad, pero también ameritan un análisis más profundo sobre las causas que motorizan el terrorismo, y sobre la utilización política que los gobiernos imperialistas hacen del mismo.

El terrorismo «útil»

El gobierno conservador de Theresa May viene piloteando la mayor crisis que ha atravezado el Reino Unido en décadas y aplicando una política de ajuste que ha erosionado su nivel de aprovación a tal punto que tuvo que llamar a elecciones anticipadas para este 8 de junio, en medio del proceso de desvinculación de la Unión Europea denominado «Brexit». Los atentados, con la ayuda de los medios hegemómicos, permitieron que el eje de la discusión electoral girara del ajuste económico que padecen millones de trabajadores británicos hacia la seguridad frente a la amenaza terrorista.
El terrorismo le sirve de «cortina de humo» a políticos como May para tapar los problemas que la gente sufre fruto de las políticas de su gobierno. Pero además le sirve para avanzar con políticas represivas. Utilizando el miedo generado por los atentados y agigantándolo, May ha militarizado las calles británicas. En los últimos años, Reino Unido, Francia, EE.UU. y muchos países más han recortado amplias libertades democráticas en nombre de defender a la población del terrorismo.

También somos Kabul y Bagdad

Las cobardes masacres de inocentes provocan la solidaridad de millones de personas en todo el mundo. Pero los medios hegemónicos no transmiten de la misma manera unos y otros atentados. Pocos días después del atentado en Manchester, dos explosiones quitaron la vida a 27 personas en la capital iraquí de Bagdad. Al día siguiente un camión bomba causó 90 muertos en Kabul, la capital de Afganistán. Estas masacres, perpetradas también por ISIS, no se vieron en ningún titular. Cuatro días después, siete muertos en Londres ocupan las portadas de todos los diarios y portales durante días.
Para los medios hegemónicos las vidas europeas no valen lo mismo que las vidas afganas o iraquíes. Esto es porque a los gobiernos imperialistas para quienes trabajan les sirve identificar a los árabes y musulmanes en general con los terroristas, no con las victimas del terrorismo. De esa manera alientan la xenofobia que sirve para que los trabajadores ingleses, o franceses o estadounidenses, vean a los inmigrantes como enemigos que pueden ser culpados de cualquier mal.
En realidad, los extremistas reaccionarios y facistas como ISIS son minoritarios en el mundo árabe y musulmán. Y son las poblaciones musulmanas las que más sufren su barbarie y sus atentados. De hecho, del total de víctimas de atentados terroristas en lo que va de 2017, sólo el 10% fueron en Europa y América. El 90% de las muertes se produjeron en Asia y África. Pero si los trabajadores europeos se sintieran identificados con la mayoría de la población árabe y musulmana que padese las atrocidades de ISIS al igual, y peor que ellos, se comenzarían a preguntar por qué, entonces, sucede esto.

Las bombas engendran terroristas

Aunque minoritaria, la base social que tienen grupos islámicos extremistas como ISIS es real. No podrían existir de otra manera. ¿Qué hace que alguien se quiera sumar, o apoye, a un grupo que perpetre semejantes atrocidades? La respuesta se encuentra en otras atrocidades, tan brutales y más extendidas que las de ISIS. Bombas y tropas yanquis, inglesas, francesas, rusas, han matado a millones de personas en Irak, Afganistán, Siria y toda la región durante décadas. Millones y millones han perdido padres, hijos, parejas, hermanos, amigos, han perdido sus casas y sus pertenencias, han sido desplazados.
El odio que tienen millones de personas hacia el imperialismo y sus socios locales que gobiernan sus países es el combustible del terrorismo. Facistas como ISIS explotan ese odio y lo dirigen hacia el asesinato de gente que nada tiene que ver con los gobiernos y corporaciones responsables de la destrucción de Medio Oriente. No por eso es menos real y justo ese odio. Por eso los socialistas debemos, además de repudiar los atentados, señalar sus causas de fondo y luchar por atacarlas. ¡Fuera imperialistas de Medio Oriente!

Federico Moreno

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