trump – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Wed, 11 Nov 2020 16:52:22 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png trump – MST :: https://mst.org.ar 32 32 EEUU: debates en la izquierda https://mst.org.ar/2020/11/11/eeuu-debates-en-la-izquierda/ Wed, 11 Nov 2020 16:52:18 +0000 https://mst.org.ar/?p=29122 A continuación trascribimos extractos de la entrevista que Panorama Internacional le realizara a Ashley Smith, militante y escritor socialista, miembro del DSA y el Colectivo Tempest sobre las recientes elecciones y los debates que están planteados en la izquierda estadounidense.

Parte de la izquierda llamó a votar a Biden, argumentando la necesidad de derrotar el autoritarismo de Trump. ¿Qué balance haces de estos debates?

Creo que el debate de la izquierda fue esencialmente entre una posición clásica del «mal menor», que ha sido la posición dominante en la izquierda estadounidense durante 80 años, y una posición minoritaria, que yo comparto, que no se puede detener el mal votando por males menores. (…)

Y el mayor peligro ahora es que después de haber apoyado a Biden, la gente le de una luna de miel o lo defenderá cuando sea atacado por la derecha, lo que sucederá de inmediato. Y esta es una posición contraproducente, porque lo que hace es garantizar que las únicas dos opciones disponibles para la gente sean la derecha en la forma de Trump, y el Partido Republicano, y el centro neoliberal del Partido Demócrata. Y eso producirá una situación en la que es muy fácil imaginar que la izquierda no juegue un papel independiente en ninguno de los debates, eso sería una tragedia. Porque creo que en el contexto de la polarización en la que nos encontramos ahora, con algunas de las luchas episódicas que hemos visto explotar en los Estados Unidos durante los últimos años, existe la posibilidad de construir la izquierda como un polo independiente que pueda, con el tiempo, desafiar tanto a la derecha en la forma del Partido Republicano como al establishment capitalista en términos del Partido Demócrata.(…)

La izquierda tiene que salir de esta trampa del mal menor y comenzar a posicionarse como una fuerza independiente. De dos maneras, una, comenzando realmente a declarar la independencia política. Y dos, presentando candidatos con nuestra propia boleta y desafiando tanto a los Republicanos como a los Demócratas. (…) Incluso si perdemos las elecciones, comenzamos a posicionarnos como una voz independiente tanto de la derecha como del Partido Demócrata. Pero más importante que eso, necesitamos orientar y reorientar a toda la izquierda en la construcción de las luchas: Black Lives Matter, la lucha por el derecho al aborto, las luchas de la clase trabajadora. Porque ese será el único mecanismo para lograr cambios bajo la administración Biden. (…)

En tu opinión, ¿cuáles son los principales desafíos y tareas de la izquierda y del DSA? ¿Qué papel puede jugar un proyecto como Tempest ante estos desafíos?

Creo que tenemos que dar un paso atrás y pensar en dónde estamos en el capitalismo global y estadounidense. En este momento, estamos en una crisis de largo plazo, múltiples crisis que son el resultado de la forma en que opera el capitalismo a escala global y en los Estados Unidos. Es decir, tenemos una pandemia que tiene sus raíces en la internacionalización del agronegocio, tenemos una profunda crisis económica que fue desencadenada pero no causada por la pandemia. Y eso no muestra signos de disminuir, lo veremos. Estamos en medio de una recesión global, tenemos una crisis climática, tenemos una guerra internacional contra los inmigrantes, tenemos una epidemia de opresión racial y opresión de grupos minoritarios en todo el sistema mundial. Y tenemos, para la mayoría del mundo, crecientes desafíos para satisfacer nuestras necesidades básicas. (…) Y eso es lo que impulsó el ascenso de la derecha y está impulsando el ascenso de una nueva izquierda en Estados Unidos.

En muchos sentidos, creo que estamos en las primeras etapas del desarrollo de la nueva izquierda socialista en Estados Unidos. Y enfrenta grandes desafíos, pero también enormes oportunidades. El hecho de que hayan sido electas personas como Alexandria Ocasio-Cortez o la audiencia que obtuvo Sanders en sus dos candidaturas a la presidencia, es una señal de la profunda radicalización que se está desarrollando en el país. Creo que el desafío para la nueva izquierda socialista es el pensamiento de que realmente vamos a lograr cambios a través de la arena electoral. Porque creo que eso ha sido principalmente el foco durante los últimos cuatro o cinco años en la izquierda estadounidense. (…) Y creo que la mayoría de la gente en el DSA todavía piensa en eso y también ve la importancia de la lucha. Y creo que necesitamos tener un debate dentro de DSA y de toda la nueva izquierda socialista sobre una reorientación del enfoque predominante en las elecciones hacia la organización de las luchas populares. (…)

Creo que el nuevo movimiento socialista debe reorientar sus energías hacia la construcción de la organización de base en los sindicatos, la construcción en la lucha de clases, en los lugares de trabajo, va a haber huelgas contra las condiciones que están creciendo. Ya las hemos visto en medio de la pandemia, van a estallar. Y necesitamos que los socialistas se arraiguen más profundamente en esas luchas de la clase trabajadora. Y también en los movimientos sociales. Acabamos de tener el levantamiento más grande en la historia de este país, la rebelión de Black Lives Matter. Y en su mayor parte, el DSA y la izquierda socialista en general, no fueron un actor independiente en esas luchas. Y como resultado, esas luchas se desviaron del levantamiento de las vidas negras importan, hacia los votos Negros importan detrás del Partido Demócrata. Y entonces creo que subraya la importancia de estar más profundamente implantados en las luchas sociales y en la lucha de clases. (….)

Creo que tenemos que ganar una discusión dentro del DSA a favor de la política independiente, la lucha social y el posicionamiento del nuevo movimiento socialista como un polo de atracción. Que sea una alternativa tanto frente a la derecha como frente al Partido Demócrata, el centro neoliberal del sistema.

Y lo último que diré, ¿cuál es el papel de Tempest? Creo que Tempest es un proyecto modesto. Y está en sus etapas iniciales. Pero creo que ha comenzado a posicionarse como una voz crítica que evalúa la debilidad de esta estrategia electoral predominante que ha tenido el DSA en el nuevo movimiento socialista, y argumenta positivamente esta reorientación hacia la lucha de masas y la política independiente. Entonces, con suerte, Tempest y otras fuerzas dentro y fuera de DSA pueden plantear cada vez más un frente unido de fuerzas de izquierda que están a favor de esta reorientación hacia la lucha de clases y social, y la construcción de un partido independiente propio, un nuevo Partido Socialista.

Nominalmente, casi todos en el DSA están de acuerdo con ese objetivo. La pregunta es cómo y cuándo vamos a hacer eso. La mayoría de la gente en el DSA y sus alas predominantes, o ven apoderarse del Partido Demócrata como la finalidad (…), o una larga marcha a través del Partido Demócrata sumando representantes electos. Y algunas personas dicen que serán 20 ó 50 años. No tendremos una sociedad habitable en 20 ó 50 años. La ciudad de Nueva York estará bajo el agua con el cambio climático global. Así que necesitamos un argumento mucho más agresivo de la izquierda, que tenemos que empezar a sentar las bases para construir un nuevo partido propio. Eso no va a pasar por Tempest. No vendrá a través de ninguna organización o publicación en particular de la izquierda. Tiene que ser un frente de gente de izquierda discutiendo en esa dirección común, y ganando ese argumento dentro del DSA a través del debate y la discusión con paciencia y camaradería, y lo más importante, la colaboración en la lucha, donde podemos construir la confianza y dar el debate al mismo tiempo. Porque creo que estamos en un punto de inflexión, especialmente en la convención del DSA que se avecina este verano, donde necesitamos desesperadamente una reorientación de la izquierda socialista hacia la independencia y la lucha.

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EE.UU: Biden declarado ganador https://mst.org.ar/2020/11/11/ee-uu-biden-declarado-ganador/ Wed, 11 Nov 2020 13:57:43 +0000 https://mst.org.ar/?p=29113 Primer análisis y perspectivas

Escribe: Luis Meiners

Entrada la mañana del sábado 7 de noviembre, luego de tres días de recuento de votos, Biden ha sido declarado ganador de las elecciones. En una elección muy ajustada en varios estados clave para la definición en el Colegio Electoral, el triunfo del candidato del Partido Demócrata se considera irreversible a partir del triunfo en el estado de Pennsylvania. Trump continúa con sus declaraciones sobre fraude y prepara acciones legales, pero ha perdido apoyo entre algunos aliados para continuar en este camino.

Más allá de cómo se desenvuelvan los acontecimientos en las próximas semanas, la transición hasta la votación del Colegio Electoral el 14 de diciembre, y la asunción presidencial el 20 de enero, es importante realizar un primer análisis del resultado electoral y de las perspectivas políticas para lo que viene. Este artículo busca ser un primer aporte en este sentido.

El triunfo del Partido Demócrata

El Partido Demócrata logró capitalizar el rechazo a Trump. Esto lo condujo a obtener más de 74 millones de votos, unos 9 millones más de lo obtenido por Hillary Clinton en 2016, y a derrotar a Trump en el voto popular con una diferencia de alrededor de 4 millones de votos. Sin embargo, Biden no logró cosechar un triunfo contundente, y los resultados del Colegio Electoral dependieron de pequeñas diferencias a su favor en un puñado de estados clave. Al mismo tiempo, el Partido Republicano probablemente retendrá el control del Senado.
Luego del despliegue de unidad durante los últimos meses, en los que el sector «progresista» del partido se volcó con todas sus fuerzas a la campaña por Biden, el resultado electoral por detrás de las expectativas ha hecho resurgir las diferencias. El «centro» del partido ha salido rápidamente a decir que los planteos «radicales» del ala progresista alienaron a parte del electorado. De esta manera preparan el terreno para lo que vendrá bajo su gobierno.

Sería más preciso caracterizar lo sucedido como una derrota de Trump que un triunfo de Biden. Aun cuando esa derrota no haya sido contundente. No ha sido el entusiasmo generado por Biden el que ha logrado cosechar millones de votos más que en 2016. La histórica rebelión antirracista que movilizó a millones contribuyo considerablemente más a motivar a las personas para derrotar a Trump que la campaña de Biden. Esto puede verse en estados como Georgia, donde los demócratas no ganaban desde 1992, y ahora parecen estar muy cerca de lograrlo. Este estado tuvo una participación juvenil por encima de la media nacional (21% de los votantes contra 17% de los votantes). Esta franja se volcó a favor de Biden, particularmente la juventud negra de la cual el 90% votó a Biden. El 35% de los jóvenes negros de Georgia identificó al racismo como su principal preocupación a la hora de votar.

El futuro del «Trumpismo»

Los resultados electorales reflejan la polarización que ha sido uno de los elementos fundamentales del escenario político de Estados Unidos desde la crisis de 2008, y se ha acentuado durante la presidencia de Trump. Lejos de producirse una caída en la cantidad de votos de Trump, éste obtuvo alrededor de 7 millones de votos más que en 2016, pasando de casi 63 millones de votos a más de 70 millones. Con este resultado, está claro que el «trumpismo» seguirá siendo una fuerza política considerable.

Para analizar este fenómeno es importante tener en cuenta que su existencia responde a causas estructurales profundas. Trump fue el emergente por derecha de un escenario político modelado por la crisis del régimen de acumulación capitalista, su forma neoliberal, el estado imperialista y las formas de representación política que prevalecieron durante las últimas cuatro décadas. La crisis del 2008 expuso el agotamiento y la crisis del régimen bipartidista estadounidense. Un partido demócrata que fue vehículo de las reformas neoliberales, de los tratados de libre comercio internacional, perdió parte de su base electoral tradicional. La frustración de las esperanzas de cambio depositadas en Obama fue el golpe final.

Este proceso abrió la puerta para la emergencia de Trump. En 2016 desplazó a otros candidatos del establishment republicano, tanto «conservadores» como «moderados».

Durante su presidencia la crisis del Partido Republicano se ha mantenido. Una parte de los republicanos «tradicionales» ahora se alinearon detrás de Biden, mientras gran parte de los representantes electos republicanos se han disciplinado detrás de Trump bajo cálculos electorales. Parte de este partido esperaba que una derrota contundente de Trump abriría la puerta para que el establishment republicano «recupere» el partido. Sin embargo, con o sin Trump, el Partido Republicano parece consolidarse en la política del «trumpismo».

El «Trumpismo», más allá de cuan aberrante puede ser, no es una aberración sino un «síntoma mórbido» de una crisis más profunda. Continuará siendo una presencia estable y significativa en la política estadounidense hasta que las condiciones estructurales que le dieron origen sean transformadas radicalmente. Es en este sentido que hay que interpretar sus declaraciones sobre el fraude electoral. Más que lograr revertir el resultado, apuntan a consolidar su base social y darle continuidad.

Sin embargo, es importante descartar análisis unilaterales sobre la «derechización» del electorado. La realidad es más compleja y contradictoria, y esto ha tenido expresiones incluso en el terreno electoral. En el estado de Florida, por ejemplo, donde Trump obtuvo el 51% de los votos, también ganó con el 60% de los votos una iniciativa popular que lleva el salario mínimo a 15 dólares la hora. Una encuesta nacional realizada por la cadena conservadora Fox News, reveló que el 72% de los votantes están a favor de cambiar hacia un sistema de salud estatal (39% muy a favor y 33% algo a favor), que el 72% del electorado está a favor de camino hacia la ciudadanía para los inmigrantes ilegales frente a un 28% a favor de la deportación y que el 71% está a favor de sostener el fallo Roe vs. Wade que abrió las puertas para el aborto legal.

Perspectivas

Estados Unidos se enfrenta a una serie de crisis entrelazadas. El declive estructural de la hegemonía imperialista, la crisis del modelo de acumulación prevaleciente durante las últimas décadas, la crisis del régimen y los partidos políticos. Frente a este panorama los demócratas buscarán construir un gobierno de «unidad nacional». Ya se han aproximado a figuras republicanas para integrar el gabinete de Biden. Durante toda su campaña Biden hizo eje en «unir a los americanos». El programa de restauración imperialista, de recuperación de la economía capitalista y de la reconstrucción de la legitimidad del régimen político, enfrenta enormes obstáculos. Requiere, por lo tanto, de la construcción de un gobierno de «unidad nacional».

Ejecutar este programa no será una tarea sencilla. En primer lugar, porque venimos de una rebelión histórica que, a su vez, estuvo precedida por una década de radicalización con varios puntos álgidos. Esto significa que existen grandes reservas en el movimiento de masas para las peleas que vendrán. Biden no se enfrentará a un movimiento de masas derrotado y desmoralizado, sino a uno que viene de protagonizar una rebelión. Tampoco ha logrado despertar gran entusiasmo, en contraste con el triunfo de Obama 12 años atrás. Los festejos en las calles se deben más a la derrota de Trump que al triunfo de Biden. Segundo, porque la pandemia y crisis no están ni cerca de estar resueltas. Esto implica que los márgenes de maniobra del gobierno de Biden serán reducidos. Tercero, porque las condiciones que alimentan la polarización siguen intactas, por lo que la derecha seguirá siendo un actor político de la realidad y buscará obstaculizar al gobierno de Biden para postularse políticamente.

El proceso de radicalización de los últimos años ha dado origen a un crecimiento de la izquierda que se ha desarrollado junto con importantes debates en torno a cuestiones de táctica y estrategia. Llevados al terreno de la elección presidencial, estos debates se expresaron en el hecho que una parte sustancial de la izquierda socialista llamó a votar por Biden. Los argumentos de este sector giraron esencialmente en torno a la excepcionalidad de Trump como amenaza para la democracia y la posibilidad de que éste diera algún tipo de golpe para sostenerse en el poder.

Sin embargo, como hemos visto en las últimas semanas, estos análisis descansaban sobre una evaluación equivocada sobre la orientación y dinámica estructural de la clase dominante y el estado imperialista. Ninguna fracción considerable del aparato militar ni de la burguesía apoyaba una salida de este tipo. Ni siquiera contaba con el apoyo de la totalidad del Partido Republicano. El jueves la Asociación Nacional Manufacturera expresó en un comunicado su fe en el proceso democrático y en el recuento de votos y llamó a que todos los votos sean contados. La Cámara de Comercio también llamó a respetar el proceso electoral. Figuras importantes del Partido Republicano han desestimado las declaraciones de Trump.
Incluso medios como el Wall Street Jornal, y aún más, la cadena Fox, que han sido cercanos a Trump, han tenido una línea editorial enfocada en el respeto por el resultado electoral. Finalmente, a pesar de la existencia de acciones de grupos de derecha en algunos lugares de recuento de votos, no hemos visto una reacción masiva en las calles de la base de Trump.

Este debate resulta importante para la política de la izquierda frente a la presidencia de Biden. Los republicanos seguramente controlarán el Senado, y la derecha seguirá siendo una fuerza importante en las calles. Como ha sucedido otras veces en la historia, desde el Partido Demócrata se intentará disciplinar a los movimientos sociales dentro de los límites de la defensa del gobierno de Biden ante la «amenaza de la derecha». Ante este escenario, la independencia política y de clase de la izquierda socialista es más importante que nunca. La tarea de construir una alternativa política socialista frente a los dos partidos del capital, que se delimite tanto de la derecha reaccionaria del trumpismo como del gobierno de Biden, es fundamental para la dinámica que vendrá.

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Trump ¿Nobel de la Paz? https://mst.org.ar/2020/09/11/trump-nobel-de-la-paz/ Fri, 11 Sep 2020 17:14:15 +0000 https://mst.org.ar/?p=27380 Por segunda vez consecutiva el legislador noruego, Christian Tybring-Gjedde, del Partido del Progreso, nomina a Trump candidato. Ambos comparten su odio por los inmigrantes y promueven un capitalismo ultraliberal.

No es fake news, Trump vuelve a estar entre los elegidos para el premio Nobel de la Paz que se entregará en 2021, en pocos minutos los memes y el repudio se hizo viral. El enorme rechazo que generó en millones de jóvenes que un racista y pro bélico sea premiado en nombre de la paz entre los pueblos, no tiene precedentes.

La postulación al premio la realizó, Christian Tybring-Gjedde, un adherente de  las políticas antiinmigrantes y racistas, actualmente es legislador noruego. La justificación es el papel de mediador que ha jugado Trump entre el acuerdo alcanzado entre Israel y Emiratos Árabes Unidos, que será firmado en los próximos días. Otra de las similitudes que ambos protofascistas comparten es la defensa de estado genocida de Israel y los crímenes del sionismo sobre el pueblo palestino. En las redes sociales expresó “Ahora es de esperar que el Comité Nobel sea capaz de considerar lo que Trump ha logrado internacionalmente y que no tropiece con los prejuicios establecidos contra el Presidente de los Estados Unidos”. Además sostuvo que: “…ha intentado crear la paz entre las naciones más que la mayoría de los nominados”.

Recordemos que Trump viene de convocar en sus actos electorales a referentes de las agrupaciones políticas que reivindican la supremacía blanca, y que ha promovido un enorme apoyo al gobierno israelí de Netanyahu trasladando la embajada estadounidense a Jerusalén, lo cual generó un enorme malestar en la población palestina y el mundo entero.

Un provocador del odio racial y liberal  

Es por eso que la nominación de Trump, además de bizarra, merece el repudio total a quienes la justifican y la avalan. El organismo internacional de premiar a noveles luchadores de la paz debería rápidamente retractarse si sus intenciones son genuinas, pero los hechos de la realidad exponen que sus intereses son antagónicos a la paz entre los pueblos del mundo entero.

El gobierno de Trump desde hace año viene incentivando una confrontación bélica con China, la llamada guerra comercial tuvo puntos álgidos y no se descartan mayores provocaciones entre ambos. Recientemente dejó de financiar a la OMS en un claro mensaje de confrontación con el régimen autoritario chino, pero que en plena pandemia mundial aceleró las hipótesis conspirativas y anticuarentena.

En el plano interno ha celebrado la represión de la Guardia Nacional contra el movimiento Black Lives Matter y sigue insistiendo en la construcción de un enorme muro en la frontera con México para “frenar la inmigración ilegal y dar fuerza su política de “tolerancia 0 con la inmigración”. En el mes de junio había publicado en sus cuentas oficiales de redes sociales un video con canticos supremacistas blanco y que luego tuvo que borrar. Todos elementos que exponen su carácter de protofascista y la necesidad de que colectivamente lo tiremos al basurero de la historia universal.

Por último, cabe mencionar que los Premios de la Paz pocas veces premiaron a personalidades dedicadas a llevar adelante un real esfuerzo universal por el cese de la violencia. Desde hace años las nominaciones resultan ser un verdadero escándalo y rozan lo bizarro. Por ejemplo en 1973 fue premiado Henry Alfred Kissenger, político estadounidense dedicado a las relaciones internacionales, un instigador del golpe militar de Pinochet sobre el gobierno democrático de Allende y que ayudó a terminar la guerra de Vietnam para evitar más desprestigios que por salvar vidas. En el año 2009 fue Barack Obama con un gran cinismo, el apodado “señor de los drones”, por financiar y avalar la mayor cantidad de bombardeos por aviones no tripulados en Medio Oriente, obtuvo el premio.

Gaston Baldomir

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TikTok: en la trinchera contra Trump https://mst.org.ar/2020/08/05/tiktok-en-la-trinchera-contra-trump/ Wed, 05 Aug 2020 12:03:31 +0000 https://mst.org.ar/?p=25476 La red social china que hoy es furor apareció envuelta en amenazas de bloqueo y denuncias desde EEUU por riesgo a la seguridad nacional. El trasfondo político y económico del tema. 

Dos mil millones de usuarios en todo el mundo, horas y horas de reproducción de vídeos, descargas e interacción virtual, esa es la actividad de la popular app china “TikTok” que hoy está en la mira por la noticia de que, en EEUU, por orden del presidente Trump, sería obligada a venderse a una empresa estadounidense para poder seguir operando en el país.

El viernes 31 de julio, el presidente Trump dijo: “Fijé una fecha de alrededor del 15 de septiembre, para la cual dejará de estar operativa en Estados Unidos» y continuó, «Se cerrará el 15 de septiembre a menos que Microsoft o alguien más pueda comprarla y llegar a un acuerdo«.

Esas declaraciones fueron continuadas por un comunicado de la empresa yanqui en cuestión que confirmó que permanece en negociaciones con la empresa Byte Dance -creadora de TikTok- con pretensiones de llegar a un acuerdo para salir del conflicto de la mejor manera posible.

En la negociación en curso, Microsoft propone que, en el plazo de 45 días, empezará a hacerse cargo de las operaciones de Tik Tok en EEUU, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, con el compromiso de reforzar la “seguridad nacional” que tanto preocupa al mandatario estadounidense.

El trasfondo de la furia de Trump

No es la primera vez que “la red social de los videos cortos” está envuelta en prohibiciones de actividad por las autoridades presidenciales. Hace un mes, la app que hoy está en el ojo de la tormenta fue prohibida en la India bajo la denuncia de violación a la seguridad nacional y por violación a “la soberanía y la integridad”. Esta actividad de robo y uso de la información de los usuarios que es transversal a todas las apps y redes sociales, consta del acceso a geo-localización, contraseñas, chats e interacciones, el reconocimiento facial, entre otras informaciones que tienen como primer objetivo ser usadas para orientar publicidades “a medida”. Cuando se conoció la medida tomada por la India, cientos de influencer tiktoker hicieron tendencia hashtags como #ByeTikTok para anunciar que sus cuentas iban a ser cerradas y donde llamaban a ser seguidos en sus perfiles de Instagram y YouTube.

Este antecedente deja en evidencia que los bloqueos y prohibiciones le vienen ocurriendo a la popular app, se enmarcan en la guerra comercial entre EEUU y China por obtener el mando del mercado tecnológico y de la información, que viene teniendo batallas como la de los celulares chinos “Huawei”, que en 2019 fueron bloqueados para la venta en el país yanqui.

El temor que expresa Donald Trump tiene una orientación más allá de la económica anteriormente nombrada, son los hechos políticos. En medio de la rebelión en curso en EEUU, que tiene como protagonistas a los jóvenes estadounidenses, y en el marco del año electoral, no podemos dejar de recordar el boicot convocado por Tik Tok, donde influencers y artistas del K-Pop llamaron a esta inédita acción política contra el evento electoral del candidato republicano en Tusa, Oklahoma, que dejó épicas postales del presidente hablándole ridículamente a un estadio vacío.

El fandom del K-Pop, que mantiene tendencias mundiales casi a diario, se convocó por redes sociales, y falsas reservas de entradas para el acto convocado en el marco de la carrera electoral de Trump. En esos días, el mismo presidente anunció por sus redes que se venía “el acto del millón”, ilusionado por esa engañosa convocatoria. Este hecho se suma a otras iniciativas similares contra la casta política tradicional. Por ejemplo, la saturación del sistema de la policía de la ciudad de Dalas, que tenía como objetivo identificar imágenes de las masivas movilizaciones contra el racismo en ese país.

Hoy, esta red social que tanto nos entretiene deja en evidencia que rápidamente puede convertirse en una herramienta de acción política contra los gobiernos.

Leiza Benítez y Raúl Gómez

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Martes 2/6: concentración y marcha en apoyo a la rebelión en EEUU https://mst.org.ar/2020/06/01/concentracion-en-solidaridad-con-la-rebelion-en-eeuu-martes-02-06-obelisco-14hs/ Mon, 01 Jun 2020 14:50:39 +0000 https://mst.org.ar/?p=23762 Martes 02/06 – 14hs – Obelisco

Concentración en solidaridad con la rebelión en EEUU

Ante las enormes movilizaciones en EEUU contra el asesinato de George Floyd, en Argentina el MST convoca junto al Frente de Izquierda Unidad y la Liga Internacional Socialista (LIS) este martes 02/06 a una concentración en el Obelisco a las 14:00 para marchar hasta la Cámara de Comercio de los EEUU en Argentina, sita en Viamonte 1133.

Alejandro Bodart, coordinador de la LIS y dirigente del MST-FIT Unidad, participará de la convocatoria y declaró: “La rebelión que inició en Minneapolis llegó a todo el país y hasta las puertas de la Casa Blanca, cuestionando el Estado racista e imperialista culpable de la muerte de Floyd. Las protestas se extienden también por el hambre, la desocupación y el desastre sanitario de Trump, cada vez más acorralado por la movilización popular. Desde la Liga Internacional Socialista y el MST en el FIT-U apoyamos con fuerza este levantamiento popular, convocamos a expresar la solidaridad desde todo el mundo y exigimos justicia por George Floyd y el desmantelamiento de la policía racista”.

Por su parte, la dirigente de izquierda Cele Fierro (MST-FIT Unidad) quien también participará de la convocatoria expresó: “Trump en EEUU y Bolsonaro en Brasil son muestras del peor desastre capitalista y ambos enfrentan movilizaciones de repudio que apoyamos con fuerza. Acá también tenemos problemas sociales y sanitarios que no se atienden y pretenden solucionarlo en barrios populares con el represivo control social del derechista Berni; repudiamos esa metodología. El accionar de los Estados con su brutalidad policial no conoce fronteras. Como parte de la lucha contra el sistema capitalista y racista, ahora nos solidarizamos con la lucha del pueblo estadounidense por justicia y repudiamos la represión”.

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Declaración de la LIS contra el “pacto del siglo” de Trump y Netanyahu https://mst.org.ar/2020/02/05/declaracion-de-la-lis-contra-el-pacto-del-siglo-de-trump-y-netanyahu/ Wed, 05 Feb 2020 12:55:23 +0000 https://mst.org.ar/?p=21202 1. El martes 28 de enero el presidente de Estados Unidos Donald Trump y el primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu anunciaron los detalles del “pacto del siglo” que venían preparando desde la asunción de Trump para “resolver” el conflicto palestino. El mismo no se trata de ningún pacto, sino de una presentación unilateral de términos de rendición a los palestinos, que no participaron de ninguna discusión sobre el “pacto” y han boicoteado la iniciativa de Estados Unidos desde que Trump trasladara la embajada yanqui a Jerusalén. Implica la consumación de la colonización sionista de la totalidad del territorio palestino, enterrando hasta en las apariencias el engañoso proyecto de “dos Estados” que sostuvo el imperialismo desde los acuerdos de Oslo. La Liga Internacional Socialista llama a repudiar esta aberrante ofensiva colonial y a realizar una campaña internacional para rodear de solidaridad al pueblo palestino.

2. El “pacto” prevé la imposición al pueblo palestino de todas las pretensiones expansionistas del Estado racista y genocida de Israel, y liquida cualquier posibilidad de establecer un Estado palestino. Reconoce los asentamientos israelíes en los territorios ocupados y permite su anexión junto a un 30% de Cisjordania, incluyendo toda la frontera con Jordania; establece la capital de Israel en una Jerusalén unificada bajo soberanía israelí. El “Estado” palestino que propone quedaría reducido a un conjunto de guetos dispersos, divididos y enteramente rodeados por territorio israelí, con capital en “las afueras” de Jerusalén del Este, sin seguridad propia y enteramente dependiente de Israel en su seguridad, economía, tránsito, acceso al agua y demás necesidades. Marwan Abdulal, del politburo del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) afirmó que lo que dice Trump no es una declaración de paz, sino de guerra.

3. El “pacto del siglo” de Trump y Netanyahu pretende consumar el proyecto colonial, racista, genocida y de limpieza étnica que comenzó con el establecimiento del Estado de Israel bajo protección del imperialismo en 1948. Desde aquel momento, denominado Al Nakba (la catástrofe) por los palestinos, en el que más de 700.000 personas fueron arrancadas de sus hogares y pueblos enteros fueron masacrados, Israel ha mantenido una política permanente de expansión. Ha avanzado contra el pueblo palestino mediante guerras, terrorismo de Estado, masacres, limpieza étnica y asentamientos de colonos. Violando todas las leyes internacionales y resoluciones de la ONU, ha reducido el territorio palestino a un conjunto de guetos en Cisjordania, ocupados militarmente por tropas israelíes, y una verdadera cárcel al aire libre en la asediada Franja de Gaza. Mientras tanto, los palestinos árabes y cristianos en el Estado de Israel son tratados como ciudadanos de segunda clase, especialmente desde el Knéset legislara que la autodeterminación en Israel se reservaría exclusivamente a la ciudadanía judía. El “pacto del siglo” abandona ya la mentira de los “dos Estados” que ha sostenido el imperialismo durante décadas, para respaldar abiertamente el proyecto colonial israelí.

4. El apoyo incondicional que ha gozado Israel de parte del imperialismo desde su fundación, y que Trump viene a confirmar con este “pacto” se debe al rol del Estado israelí como enclave colonial del imperialismo en Medio Oriente. Israel ha actuado a lo largo de las décadas como gendarme incondicional de los intereses económicos y geopolíticos imperialistas en la región.

5. A pesar del avance sanguinario del Estado genocida de Israel, y de la capitulación de su dirección histórica de la OLP, y de los Estados burgueses árabes de la región, con el reconocimiento del Estado de Israel y la aceptación de la mentira de la solución de “dos Estados” desde los acuerdos de Oslo, el pueblo palestino ha dado y seguirá dando heroicas batallas en su defensa. Las distintas intifadas han producido, generación tras generación, camadas de jóvenes luchadores dispuestos a dar todo. “La Gran Marcha de Retorno” que miles de jóvenes palestinos han protagonizado desde 2018 confirma que la resistencia no se detendrá.

6. La Liga Internacional Socialista repudia el “pacto del siglo” de Trump y Netanyahu. Llamamos a los trabajadores y a todas las organizaciones de izquierda y democráticas del mundo a movilizarse y lanzar una campaña internacional para rodear de solidaridad al pueblo palestino contra este nuevo ataque de Israel y el imperialismo.

7. Afirmamos que el “pacto del siglo” confirma la imposibilidad de una solución de “dos Estados”. Sólo la destrucción del Estado genocida de Israel y el establecimiento de un único Estado democrático, laico y no racista en todo el territorio de la Palestina histórica, puede ser el punto de partida para la liberación y autodeterminación del pueblo palestino y la paz en Medio Oriente. A su vez, esto sólo será posible con la movilización revolucionaria del pueblo palestino y los pueblos árabes de la región, con el apoyo solidario de la clase obrera mundial. Y solo será sostenible en una perspectiva anticapitalista que se oriente hacia una Federación de Estados Socialistas de Medio Oriente.

  • ¡Abajo el “pacto del siglo”!
  • ¡Abajo el Estado sionista de Israel!
  • ¡Por una Palestina única, democrática laica y no racista, con el derecho al retorno de todos los refugiados!
  • ¡Por una Palestina libre, un Medio Oriente socialista!

29 de enero de 2020

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Davos 2020, Greta, Trump y Vaca Muerta https://mst.org.ar/2020/01/22/davos-2020-greta-trump-y-vaca-muerta/ Thu, 23 Jan 2020 00:51:39 +0000 https://mst.org.ar/?p=21069 La alternativa es ecosocialismo o barbarie

Davos 2020, Greta, Trump y Vaca Muerta

 

Ha comenzado la 50ª edición del evento anual capitalista más influyente, el Foro Económico Mundial de Davos, bajo el lema “Partes interesadas para un mundo coherente y sostenible”[1].

 

Este ostentoso slogan, que esconde hipocresía y turbación a la vez, bosqueja el mundo polarizado en que vivimos. La amenaza de extinción por el calentamiento global y la responsabilidad del modo de producción capitalista en este asunto son inocultables. El ascendente activismo socioambiental a escala internacional y su fuerza también lo son.

Según su web oficial, el Foro Económico Mundial es “la organización internacional para la cooperación público-privada… involucra a los principales líderes políticos, empresariales, culturales y de otros ámbitos de la sociedad para dar forma a las agendas mundiales, regionales e industriales”.

La presencia de Greta Thunberg y el peso de la crisis climática en los debates reflejan el poder de esta otra ola verde, joven y global, que arrincona y denuncia a los Estados, gobiernos y corporaciones; que exige una salida civilizatoria ante el apocalipsis en el que nos han metido. Días antes del foro, la joven sueca exigía a los participantes de Davos que “de inmediato den un alto a todas las inversiones en exploración y extracción de combustibles fósiles, de inmediato detengan todos los subsidios y de inmediato comiencen a desinvertir de combustibles fósiles… Queremos que esto se haga ahora”[2]. El lunes 21 pronunció un incisivo discurso en ese mismo sentido, denunciando que, pese a las palabras vacías y disimulos, no se ha revertido la tendencia al desastre.

Greta Thunberg en su segunda participación en el Foro de Davos.

Las dolorosas postales de la Amazonia y Australia son una prueba irrefutable. También los datos de la ONG ambientalista Rainforest[3], cuyo informe acusa que desde el Acuerdo de París[4], firmado en 2016, aparte de las inversiones de otras empresas, 33 grandes bancos del mundo invirtieron 1.9 billones de dólares en las industrias de combustibles fósiles. Esta tendencia se acelera, con 600 mil millones de dólares invertidos en los últimos tres años.

El impacto es desastroso: las emisiones mundiales de dióxido de carbono (CO2) fósil en 2017 aumentaron un 1,2% en relación al año anterior, con un total de 37.1 mil millones de toneladas métricas[5]. En 2018 aumentaron aún más en un 1.9%, alcanzando un total de 37.9 mil millones[6]. Los datos de 2019 aún no se publican, pero se prevé otro firme aumento de estas emisiones de gases de efecto invernadero, que elevan el calentamiento global.

 

Simulación grotesca de la élite

La opinión pública influye sobre el accionar de los capitalistas, pero no hace que pierdan su lógica de clase social minoritaria y privilegiada. Como un animal depredador que ha sido descubierto por su presa, intenta camuflarse y atacar desde un nuevo ángulo. Por eso los capitalistas se vienen pintando de verde, se proclaman “ecológicos” y utilizan a sus fundaciones y ONGs para recuperar credibilidad, pero no pierden su voracidad extractivista:

  • Gran Bretaña, tras anunciar una reducción del 2.53% en las emisiones de CO2 en su territorio, hace una inversión estatal de mil millones de libras para fracking en nuestro país[7].
  • Alemania, con una reducción de emisiones de CO2 del 4.69%[8], desde el Deutsche Bank invirtió 53.939 millones de dólares entre 2016 y 2018.
  • Japón redujo un 1.50% sus emisiones, mientras que tres de sus bancos invirtieron 185.847 millones de dólares en hidrocarburos.
  • Canadá baja un 1.03% las emisiones interanuales, mientras en los últimos años invirtió 338.208 millones de dólares en combustibles fósiles.
  • Consecuentes con su negacionismo del calentamiento global, los EE.UU. y China aumentaron sus emisiones de CO2 y también sus inversiones en el mercado de las energías fósiles.

 

No se puede confiar en ellos

El Foro de Davos es el más selecto club de ricos del mundo. Ellos razonan y actúan como clase social, no como especie. Por lo tanto, ante cualquier amenaza a la civilización, antepondrán su propia subsistencia como clase privilegiada. Prefieren seguir invirtiendo en energías fósiles que nos atan a su puñado de monopolios contaminantes en vez de hacerlo en energías renovables, cuyas fuentes están al alcance de la sociedad: viento, luz solar, mareas, etc. No quieren que peligre la ecuación propietarios explotadores versus clases explotadas. Es la dictadura de una clase social contra el presente y el futuro de todo el planeta, de todas las especies, incluida la humana.

Dar respuesta a la crisis climática supone para ellos perder sus privilegios de clase. Las transformaciones que necesitamos impulsar son inconciliables con una convivencia pacífica con el sistema capitalista e imperialista.

Greta les pregunta: “¿Qué les dirán a sus hijos… que parecía tan mala [la salida a la crisis climática] para la economía, que decidieron resignar la idea de asegurar futuras condiciones de vida sin siquiera intentarlo?”[9]

Greta y otres activistas dan la espalda al discurso de Donald Trump en Davos.

Ante esa pregunta, nosotres respondemos que los capitalistas y sus gobiernos son incapaces de desatar las transformaciones que el agravamiento de la crisis climática demanda con urgencia. Sin ir más lejos, el 76.5% de las empresas que participan de Davos 2020 explotan combustibles fósiles de forma directa o tienen grandes negocios con quienes lo hacen[10]. En el porcentaje restante tampoco encontramos empresas “honradas”, sino a grandes laboratorios farmacéuticos y fabricantes de agrotóxicos, monopolios de la alimentación y otras industrias extractivas que aportan al calentamiento global y/o a la contaminación.

Entonces, no debemos depositar las expectativas del movimiento socioambiental más que en nuestras propias fuerzas. A la vez que promovemos la unidad de acción con otros movimientos sociales para enfrentar las consecuencias y exigir cambios, hay que fortalecer una organización política socialista y revolucionaria para enfrentar y derrotar al capitalismo racista, patriarcal y ecocida.

 

Neutralizar la lucha, para que nada cambie

Ante el movimiento socioambiental, el establishment ha tomado con mucha seriedad la tarea de neutralizarlo para que no haga daño a los intereses capitalistas. Buscan separar la salida a la crisis climática de las posiciones anticapitalistas.

Desde el documental Una verdad incómoda[11] hasta la nota Dificultades ambientalistas[12], que publicó hace poco el diario Clarín, se pretende presentar una salida ecológica exenta de “ideologías” y que se limita a una salida individual a fin de desviar las críticas a sus responsables: las grandes industrias, los gobiernos, los Estados y el sistema capitalista en su conjunto. En el artículo argentino se lee: “Todas las buenas intenciones no tienen por qué transitar el mismo camino”. Buscan así aislar los reclamos socioambientales de los reclamos y propuestas que levantamos quienes cuestionamos la desigualdad social y demás efectos destructivos que provoca este sistema. La propia Thunberg, en su discurso en Davos, trató de despegarse de la dicotomía izquierda-derecha. Pero ¿es realmente posible hacerlo? Creemos que no.

La derecha en su totalidad banca el ecocidio, desde su versión negacionista con Trump, Scott Morrison y otros, hasta su versión moderada, que reconoce el calentamiento global pero pretende hacer negocios con él: Boris Johnson, Obama, Al Gore y otros. La izquierda, en cambio, es enemiga del capitalismo ecocida y busca empoderar al pueblo trabajador para que tome las riendas de la producción y de la política en base a una relación armónica con la naturaleza. Aquí no hay que confundir a la izquierda anticapitalista y socialista con la caricatura que algunos sectores representan, que reclamándose de “izquierda bolivariana” o castrista han hecho avanzar el productivismo sobre la base de regímenes autoritarios como el de Maduro en Venezuela.

Como dice la canción de los Redondos, “fijate de qué lado de la mecha te encontrás”. De este lado, cada vez somos más. De los capitalistas y sus gobernantes no queremos ni esperamos un ilusorio cambio de conducta ni una reflexión: sería perder el poco tiempo que resta. Lxs ecosocialistas queremos echarlos del poder para reorganizar toda la sociedad sobre nuevas bases, planificando democráticamente la producción en función de las necesidades de las mayorías y en armonía con la naturaleza.

 

La salida es ecosocialista

Tal vez éste sea el debate más importante que hoy debemos abordar desde el movimiento socioambiental para acertar en la perspectiva.

La Red Ecosocialista y otras organizaciones frente a la embajada de Australia.

Los discursos de Davos y los acuerdos climáticos que suscriben los capitalistas en realidad son carnada para los distraídos. Lo que hace falta es confiscar todo el sistema bancario-financiero para redirigir las inversiones fósiles hacia las energías limpias de manera inmediata. Nacionalizar los bienes comunes naturales como el agua, las riquezas mineras, los hidrocarburos y demás para quitar a los monopolios del camino y comenzar a producir sólo lo socialmente necesario. Todo debe ser debatido y decidido democráticamente por los pueblos. Además, hay que decomisar las grandes extensiones de tierras fértiles y distribuirlas entre campesinos y pequeños productores, y así realmente producir para alimentar, sin agrotóxicos ni transgénicos. Es decir, imponer la participación directa de la población para que tome las riendas en la planificación social de la producción, para evitar burocratización en el poder y liberar tiempo reduciendo la jornada laboral sin bajar los salarios. Estas son algunas medidas, las más urgentes, que deben ordenar y concentrar nuestra acción colectiva para forjar una verdadera salida en esta habitación del pánico en la que han convertido a nuestro planeta. Para hacerlo, es preciso luchar para llevar al poder a gobiernos de les trabajadores y el pueblo.

 

Si saquea, contamina y precariza,  no es progresismo

El fracking representa una de las mayores amenazas para el equilibrio climático en el mundo. Sin embargo, en Argentina escuchamos que podría ser nuestra salvación. ¿Tan desesperada es la situación de endeudamiento y crisis a la que nos condujeron Macri, el FMI y el PJ cómplice, que sólo podríamos elegir como “salida milagrosa” las cuestionadas energías fósiles?

La orientación extractivista y ecocida del gobierno de Fernández-PJ aparece cada vez más clara. Por eso enviaron como representante argentino al Foro de Davos a Guillermo Nielsen, el presidente de YPF S.A., explotadora de fracking en Vaca Muerta junto a Chevron y otras petroleras extranjeras.

En nuestro país, el saqueo es una política de Estado: con Macri y Juntos por el Cambio los subsidios a los combustibles fósiles representaron el 6.5% del presupuesto nacional y durante toda su gestión más del 92% de los subsidios totales a las energías. O sea, que las energías limpias apenas contaban con un 2% o 3%. Con Alberto Fernández y el PJ la cosa no mejora, ya que los combustibles fósiles sumarán más de 6.000 millones de dólares en subsidios, cifra que duplica lo que el Estado invirtió durante todo 2018 en las universidades nacionales[13].

Además, con la recientemente sancionada ley nacional de “solidaridad”, el gobierno les bajó las retenciones a las empresas de hidrocarburos y a las mineras, y encima les permite girar sus dólares libremente al exterior. Como si esto fuera poco, se creará un fondo público con esas retenciones para asegurarles un precio de 50 dólares el barril en caso de caída internacional en los precios del crudo[14]. El gobierno argumenta que semejantes condiciones leoninas deben ser aceptadas para “atraer” dólares necesarios para el pago de la descomunal y abusiva deuda externa. Lo correcto sería desconocerla, ya que no fue contraída en beneficio del pueblo argentino sino de un puñado de bancos abusivos y además fugaron buena parte: ¡son ellos los que deberían pagarla!

Vaca Muerta es un enorme peligro climático para nuestro pueblo y más allá. Es también más dependencia y sumisión, un engendro neocolonial y ecocida que crece amamantado por el Estado argentino[15], además de implicar despidos, precarización laboral y muertes obreras. En síntesis, en plena crisis climática, parece que estamos viviendo en el virreinato de las petroleras y megamineras. Y esto, de progresismo, no tiene nada.

Es necesario tomar partida en medio de esta locura. Te ofrecemos un puesto de lucha en la Red Ecosocialista y el MST. Militá con nosotres.

 

Leonel Acosta.

[1] En http://www3.weforum.org/docs/WEF_AM20_Overview.pdf.

[2] En https://amp.theguardian.com/commentisfree/2020/jan/10/greta-thunberg-davos-tycoons-fossil-fuels-dismantle-climate-crisis.

[3] En https://www.ran.org/wp-content/uploads/2019/05/BOCC_2019_SUMMARY_vESP.pdf.

[4] Ese moderado acuerdo exige que las inversiones financieras sean “consistentes con un camino hacia las bajas emisiones de gases de efecto invernadero” (Paris Agreement, United Nations Framework Convention on Climate Change, 2015, p. 3).

[5] En https://ec.europa.eu/jrc/en/publication/fossil-co2-emissions-all-world-countries-2018-report.

[6] En https://edgar.jrc.ec.europa.eu/overview.php?v=booklet2019.

[7] En https://www.infobae.com/economia/2019/10/29/en-plena-campana-por-la-energia-renovable-el-reino-unido-financiara-el-fracking-en-vaca-muerta/.

[8] En https://datosmacro.expansion.com/energia-y-medio-ambiente/emisiones-co2?anio=2018.

[9] En https://www.youtube.com/watch?v=iae6cNoBWRo.

[10] En https://es.weforum.org/events/world-economic-forum-annual-meeting-2020/about.

[11] Película y libro basados en la exposición del ex vicepresidente estadounidense Al Gore sobre el calentamiento global. 2006.

[12] En https://www.clarin.com/opinion/dificultades-ambientalistas_0_GKLPUlzf.html

[13] En https://www.infobae.com/economia/2019/10/29/en-plena-campana-por-la-energia-renovable-el-reino-unido-financiara-el-fracking-en-vaca-muerta/

[14] En eldestapeweb.com/nota/exclusivo-el-millonario-acuerdo-de-alberto-fernandez-con-las-petroleras-202011811100

[15] En https://ieefa.org/informe-ieefa-el-plan-argentino-de-fracking-en-vaca-muerta-de-patagonia-es-financieramente-riesgoso-fiscalmente-peligroso. Los principales “inversores” en Vaca Muerta (Chevron, ExxonMobil, Equinor, Total, Shell y Tecpetrol) son totalmente dependientes de los millonarios subsidios del Estado nacional.

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Miércoles 27/2: La izquierda marcha contra la injerencia imperialista en Venezuela https://mst.org.ar/2019/02/25/miercoles-27-2-izquierda-marcha-injerencia-imperialista-en-venezuela/ Tue, 26 Feb 2019 01:17:57 +0000 https://mst.org.ar/?p=17176 Este lunes por la tarde, los partidos que conforman el Frente de Izquierda (PTS, Partido Obrero e Izquierda Socialista) junto a nuestro partido el MST y al Nuevo MAS, nos reunimos para acordar la convocatoria a una importante movilización el próximo miércoles a la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, para denunciar toda la política de agresión e injerencia imperialista sobre Venezuela y a su títere Guaidó; haciendo nuestra denuncia y marcha antiimperialista desde una posición independiente y crítica del gobierno de Maduro.

La movilización arrancará concentrando a las 18 horas en Plaza Italia y partirá desde allí a la sede diplomática del imperialismo estadounidense. La convocatoria común, se hizo en base a una declaración conjunta de los partidos del FIT, el MST y el MAS.

A continuación, reproducimos la convocatoria unitaria:

El Frente de Izquierda, el MST y el Nuevo MAS convocamos a movilizar a la embajada yanqui en Buenos Aires, para repudiar la intentona golpista en Venezuela y la autoproclamación como presidente de Juan Guaidó, bendecida por Trump y sus agentes en América Latina -los Bolsonaro, Macri y Piñera-.

Este intervencionismo imperialista busca justificarse en nombre de la “democracia” y los “derechos humanos”. Pero quienes lo comandan son históricos impulsores del golpismo y el avasallamiento a todos los pueblos del mundo, comenzando por el imperialismo yanqui.

Lo mismo puede decirse del ultrarreaccionario Bolsonaro, que reivindica a la dictadura brasileña, o del derechista Macri, que impulsa una escalada represiva en la Argentina y forma parte de una corriente política que ha apoyado a todos los golpes militares en Argentina.

Repudiamos el reconocimiento que el presidente Macri ha hecho del seudopresidente Guaidó así como de su representante en Argentina, y exigimos el retiro de Argentina del grupo de Lima, ariete del imperialismo en la región.

Denunciamos el brutal cerco económico que el imperialismo ha establecido sobre Venezuela, al disponer la intervención de los activos de ese país en los Estados Unidos, así como la amenaza declarada de apelar a una invasión militar, para asegurar los objetivos del golpe.

Al mismo tiempo, señalamos el carácter también golpista e intervencionista de aquellos que pretenden esos mismos objetivos a través de una supuesta “mediación” o “diálogo”, cuyo presupuesto es sostener la extorsión económica y política sobre Venezuela. Es el caso del grupo de Montevideo, fogoneado por la Unión Europa.

En la Argentina, los Massa, Pichetto, Urtubey, nucleados en Alternativa Federal, se han subido a la cruzada golpista contra Venezuela. Por su parte, y mientras Cristina Kirchner se llama a silencio, su bloque legislativo se suma a la política de la falsa “mediación” impuesta por la Unión Europea y el Vaticano.

Nuestro repudio al golpe imperialista no implica ningún apoyo político al régimen bolivariano, que es responsable de haber conducido a una encerrona al pueblo venezolano. El chavismo estableció un régimen de poder personal y estatización de las organizaciones populares, con el Ejército como sostén principal. El chavismo no alteró las relaciones de propiedad y, cuando la crisis mundial precipitó la caída de los precios del petróleo, no vaciló en trasladar a las masas el peso de la crisis, con devaluaciones y tarifazos.

 

El gobierno venezolano ha llevado el salario a U$S 6 y ha provocado una catástrofe social y millones de refugiados. Gobiernan pactando con las multinacionales (empresas mixtas en petróleo y minería) y a favor de los grandes empresarios nacionales y de la llamada “boliburguesía” militar y civil, y pagan puntualmente la deuda externa. El gobierno de Maduro también eliminó la vigencia de los convenios colectivos de trabajo lo que motivó la oleada de huelgas hacia finales del año pasado.

La oposición proyanqui se monta en el descontento popular, pero, si prevalece, no harán más que someter al pueblo a nuevas privaciones y a una recolonización económica integral.

La alternativa es la movilización obrera y popular contra los planes de ajuste, la expulsión de la burocracia oficialista de los sindicatos para conquistar la independencia de las organizaciones obreras y por un verdadero gobierno de los trabajadores y el pueblo.

A partir de esta comprensión común, llamamos a movilizarnos en Argentina y en todo el continente en oposición a la intentona golpista y a cualquier tipo de injerencia imperialista, y planteamos un programa obrero de emergencia:

  • No al pago de la fraudulenta deuda externa y repatriación obligada de capitales.
  • No a las empresas mixtas, petróleo 100 % estatal bajo control de sus trabajadores y técnicos.
  • Confiscación de los bienes de quienes saquearon al país, para disponer de esos recursos para las necesidades urgentes del pueblo y del país.
  • Respeto íntegro a los contratos colectivos y un salario igual a la canasta básica indexado según la inflación.
  • Control de los precios ejercido por los trabajadores y las comunidades, con delegados electos.
  • Control obrero de la producción y distribución, sin burócratas del gobierno ni militares: reincorporación de todos los despedidos.
  • Rechazo a los despidos tanto en el sector público como en el privado, ocupación y producción bajo control obrero -sin militares ni el gobierno- de toda empresa que despida o amenace cerrar.
  • Libertad para los trabajadores presos por luchar y anulación de los juicios a trabajadores, campesinos y todos los enjuiciados por protestar.

Con este planteo, llamamos a movilizarnos a la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires contra esta intentona golpista.

¡Fuera el imperialismo de Venezuela y de América Latina!

Peleamos por una salida política de los trabajadores para Venezuela y por la unidad socialista de América Latina.

]]> Venezuela / Cele Fierro (MST): “Trump no es democracia, tampoco Guaidó ni Maduro” https://mst.org.ar/2019/01/28/venezuela-cele-fierro-mst-trump-no-es-democracia-guaido-ni-maduro/ Tue, 29 Jan 2019 00:35:44 +0000 https://mst.org.ar/?p=16784 Ante la crisis en Venezuela, Cele Fierro, precandidata presidencial del MST, hoy afirmó: “Si alguien no va a llevar democracia a Venezuela son Trump y los Estados Unidos, campeones mundiales del intervencionismo. Pero tampoco son solución Guaidó ni Maduro, ya que a uno nadie lo eligió y al otro es evidente que el pueblo ya no lo quiere. Es sólo el pueblo venezolano quien debe decidir democrática y libremente su destino.”

Cele Fierro agregó: “El video de Macri enviando ‘fuerza’ al pueblo hermano es una hipocresía, porque él reconoce al títere yanqui Guaidó. A su vez, lo que alimenta a la derecha es el ajuste, la corrupción y el autoritarismo de Maduro. Por eso la salida es un mecanismo democrático, como por ejemplo un plebiscito para decidir elecciones libres a todos los cargos.

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Medio Oriente. Trump rompe el acuerdo con Irán y apoya la masacre a los palestinos https://mst.org.ar/2018/05/19/oriente-trump-rompe-iran-apoya-masacre-palestinos/ Sat, 19 May 2018 06:14:38 +0000 https://mst.org.ar/?p=13755 Hace pocos días la decisión del gobierno norteamericano de romper el acuerdo nuclear con Irán conmocionó al mundo. Inmediatamente la aviación israelí descargó una letal carga de misiles sobre posiciones iraníes en Siria y luego vino la tremenda masacre con más de 60 palestinos asesinados por Israel en la Franja de Gaza. El imperialismo pretende doblegar la lucha de los pueblos contra su dominación sentado en sus cañones.

La ruptura unilateral del pacto nuclear con Irán del 2015, llamado 5 + 1 por la participación de EEUU, junto a Rusia, China, Gran Bretaña, Francia y Alemania ha significado una nueva vuelta de tuerca en la política de la administración norteamericana sobre Medio Oriente, que cambia la trama de acuerdos tejida por el ex presidente Obama, por una política mucho más agresiva en el terreno militar y político e intenta recuperar la debilitada presencia norteamericana en esta región y en el tablero mundial.

El pacto nuclear firmado por Obama con Irán se realizó en un contexto en que el imperialismo yanqui se retiraba de Irak y necesitaba retejer su trama de alianzas para contener la revolución en la región y salvaguardar sus intereses imperiales. Así el nuevo gobierno de Bagdad surgió como una negociación entre la burguesía chií aliada a Teherán y el imperialismo yanqui, con la bendición del clan Barzani que dirige la región kurda del norte de Irak.

La liquidación del régimen del presidente sunita iraquí Sadam Hussein, que alguna vez fungió como aliado del imperialismo contra la revolución dirigida por los ayatollahs y que luego fuera ahorcado por la ocupación yanqui de Irak, después de que se levantara contra sus intereses al intentar recuperar el enclave de Kuwait, llevó al pragmatismo norteamericano a un acuerdo con la teocracia iraní. Un pacto político para estabilizar la región y frenar las crisis revolucionarias que se produjeran en la misma, en una zona del mundo que estuvo cruzada por el levantamiento democrático contra sus viejos regímenes dictatoriales llamado “primavera árabe”.

El nuevo pacto político que levantaba las sanciones económicas que castigaban a la nación iraní a cambio de que este país clausurara su programa de desarrollo nuclear, fue criticado en su momento por la derecha estadounidense, el lobby israelí y bendecido por la Unión Europea y cierto progresismo pacifista, que acepta la tremenda agresión que el imperialismo estaba ejerciendo para frenar los derechos nacionales de un pueblo soberano tras la hipocresía del “desarme” impuesto por el imperialismo.

A su vez el debilitamiento de la presencia yanqui en la región, como parte de un debilitamiento más global luego de la crisis del 2008 y sus fracasos en Irak y Afganistán, permitieron a la dirigencia iraní extender su influencia: ser una parte importante del gobierno iraquí, tener una influencia creciente en Siria al apoyar política y militarmente al gobierno de Al Assad en su lucha contra la rebelión y mantener una importante influencia en el Líbano a través de su aliado el Hezbollah, con el que comparte su apoyo político y militar al régimen de Al Assad.

Es así como controla una importante región que es llamada la media luna chií, verdadera potencia regional a la que también debemos sumarle la alianza que tienen los iraníes con los rebeldes hutíes, que combaten en Yemen contra el régimen de Abd Rabbu Mansour Hadi apoyado por Arabia Saudita, otra nación clave para los intereses norteamericanos, que disputa con la teocracia iraní la influencia en Medio Oriente; y el debilitamiento de los talibanes en Afganistán, tradicionales enemigos del régimen iraní.

La ofensiva de Trump e Israel

La derrota del Estado Islámico y la consolidación de los triunfos de Al Assad en la guerra siria abrieron una nueva coyuntura.

El ISIS y su califato que abarcó en su esplendor a un territorio, que entre el norte de Irak y Siria tenía el tamaño de la península italiana, en principio fue alentado por Arabia Saudita, Qatar y Turquía, con la complicidad de las potencias imperialistas. Pero luego y a partir de su raid de atentados en las metrópolis, se convirtió en una criatura fascista molesta, lo que unió en un frente común a los yanquis y al imperialismo europeo con las milicias kurdas tanto de Siria como de Irak, y también con la aviación rusa y las tropas iraníes, que en los dos países trabajan junto a los ejércitos gubernamentales.

Desaparecido el peligro del ISIS y definida claramente la suerte de la guerra civil siria, en las etapas finales de una cruenta guerra contrarrevolucionaria para derrotar al proceso democrático que le dio origen y de rapiña entre el imperialismo y las distintas potencias regionales, presenciamos un conflicto que, generando uno de los desastres humanitarios más grandes del planeta, termina con el triunfo de la coalición del genocida Al Assad, Putin, Irán y el Hezbollah. Trump entonces retoma la ofensiva imperial para recuperar fuerza en el reparto de Siria y en la región de la mano de su aliado incondicional, el enclave sionista de Israel.

El estado sionista tiene una importancia estratégica para el imperialismo mundial como verdadero tapón y gendarme frente a las luchas anti imperialistas de los pueblos árabes. Esa es su función, por eso fue creado y por eso aparece todo el cinismo de aquellos que como la Unión Europea, Erdogan o Putin, cuestionan sus masacres al pueblo palestino y hasta impulsan alguna tímida declaración o sanción de condena en la ONU, mientras reciben a Netanyahu y a los funcionarios de su estado nazi con pompas y honores y mantienen sus embajadas en esta creación artificial, este enclave imperial.

Las siniestras declaraciones de los funcionarios yanquis de que la masacre de Gaza, que ya lleva más de 114 muertos y cerca de 13.000 heridos desde que comenzó la protesta palestina llamada “Marcha por el retorno”, señalando que el Estado de Israel (o sea sus francotiradores y artillería) han actuado para contener una protesta violenta impulsada por los terroristas del Hamas, van en consonancia con el giro de la política norteamericana de pegar para luego negociar en mejores condiciones, algo que muchos han comparado con el Big Stick de Theodore Roosevelt.

Israel y el imperialismo yanqui no pueden permitir la presencia militar de Irán en Siria a pocos kilómetros de la frontera israelí. Estando la guerra civil siria en su etapa final Israel ha exigido que Irán, una vez cumplido su rol contrarrevolucionario de ayudar a sofocar la rebelión siria, retire sus fuerzas militares de la zona, en la que además cuenta como aliado al Hezbollah, que derrotó la última invasión israelí sobre el Líbano.

En el mismo sentido es necesario para la dupla Trump-Netanyahu darle un golpe contundente a la resistencia palestina, que cuestiona con sus heroicos levantamientos la existencia misma del estado sionista. La actual política imperial se parece más a la ”solución final” de los nazis contra el pueblo judío, que a la salida negociada para ganar tiempo y evitar una nueva intifada que constituyó en su momento la política de los “dos estados”. Así mientras que en Cisjordania se continúa con una política sostenida para crear nuevos asentamientos sionistas y desplazar a los palestinos, la Gaza es tal como señalaban los carteles con que los palestinos recibieron al secretario general de la ONU, António Guterres, en agosto de 2017: “Bienvenido a la mayor prisión del mundo”.

El propio director de este órgano funcional a los intereses imperiales que es la ONU tuvo que reconocer que en Gaza existe “una de las crisis humanitarias más dramáticas que he visto en muchos años”. Es que en esa franja dos millones de personas se agolpan en un territorio costero de 360 Km2., en condiciones infrahumanas. Cercados por el ejército israelí y por el ejército egipcio en su límite sur, su economía esta arruinada, el 70 % de la población sobrevive gracias a una paupérrima ayuda internacional, tienen cuatro horas de electricidad al día y el 90% de sus acuíferos están contaminados.

La declaración de Jerusalén como capital del estado sionista por parte de Trump y el traslado de la embajada yanqui a esa ciudad palestina, al cumplirse el 70 aniversario de la formación del Estado de Israel, es una señal clara de para donde van Netanyahu, Trump y su nuevo gabinete de “halcones” guerreristas, como los llama la prensa mundial.

La nueva política imperial sobre Medio Oriente va en consonancia entonces con la disputa del imperialismo yanqui por obtener una mayor tajada de la plusvalía mundial para paliar su crisis, sea a través de sus guerras comerciales o de la intervención militar directa donde sea necesario.

Va en consonancia con la disputa comercial con China y las presiones sobre sus socios europeos para mejorar la balanza comercial a favor de EEUU, con los aranceles al acero y al aluminio, y recientemente con el ataque al gigante tecnológico chino ZTE, que se aminoró luego de nuevas concesiones agrícolas del gigante asiático al comercio con EEUU. O con el aumento de las tasas de interés de la Reserva Federal, que al revés de la política anterior, ahora absorbe dólares de todo el mundo hacia EEUU, provocando la devaluación del euro y las monedas del planeta.

La impotencia del imperialismo europeo

A las protestas de Rusia o China, contra el abandono del acuerdo nuclear con Irán, se sumaron los principales mandamases del imperialismos europeo, los llamados tres M: May, Merkel y Macron.

Los dos últimos incluso realizaron sendas visitas al mandatario yanqui para convencerlo de no romper el acuerdo, y canjearlo por nuevas concesiones iraníes que contemplaran demandas yanquis tales como abandonar su influencia militar en Siria y Yemen, frenar y desmantelar su desarrollo misilístico y asumir en forma definitiva su renuncia al desarrollo nuclear y sostener in eternum la visita de inspecciones (actualmente el tratado los obliga durante diez años), entre otras concesiones.

Lo hacen preocupados por las consecuencias que la ruptura de estos acuerdos puede traer para contener a la revolución árabe, y la reacción de los pueblos de la región a esta escalada guerrerista. Y también porque arruina negocios florecientes de sus multinacionales con la teocracia iraní, que se desarrollaron luego de levantadas las anteriores sanciones al firmarse el acuerdo, por ejemplo el intercambio comercial entre Teherán y las naciones de la UE creció de 7.400 millones de dólares en el 2013 a 25.000 millones en el 2017.

A esto debemos sumar las inversiones millonarias en curso de empresas europeas ahora cuestionadas, porque EEUU amenaza con expulsar de su territorio a toda empresa que haga negocios con la nación iraní. Lo que ha llevado a dirigentes políticos centrales de la UE como la canciller alemana Ángela Merkel a tener que declarar que ya no se puede confiar en EEUU y que Europa debe tomar un camino independiente. Algo muy difícil de llevar a la práctica dado la dependencia de las multinacionales europeas de sus negocios con EEUU, al rol que aún cumple el imperialismo yanqui como gendarme mundial y a la propia crisis cada vez más grave de la propia UE.

El verdadero enemigo de Trump: la resistencia de los pueblos del mundo

El avance imperial de Trump tiene un gran escollo en su camino: la resistencia de los pueblos de Medio Oriente, de todo el planeta y de su propio país a sus políticas.

Su “garrote” tiene una debilidad de arranque, millones de estadounidenses que con el movimiento de mujeres y de migrantes a la cabeza se movilizan contra su gobierno. Enfrenta la resistencia de los pueblos que luchan contra los ajustes que los planes del FMI o el Banco Mundial y los gobiernos que aplican sus políticas tienen para bajar los salarios, imponer nuevas reformas laborales o ajustes a las jubilaciones o programas sociales en todo el mundo. Si para muestra basta un botón, el actual levantamiento del pueblo nicaragüense empezó contra un ajuste en las jubilaciones del gobierno de Ortega.

Y muchas de las direcciones o regímenes políticos con los que contaba el imperialismo para contener las reacciones del movimiento de masas atraviesan una profunda crisis, haciendo que el enfrentamiento entre los intereses de los gobiernos imperialistas y los trabajadores sea más directo, generando así una profunda polarización política.

En ese marco sus avances y aprietes, luego de algunos golpes certeros, tienden a entrar en crisis, como lo demuestra la postergación sin fecha del acuerdo con el régimen norcoreano, al cual le habían prometido eliminar las sanciones económicas si se desarmaba, luego de que se hiciera público la decisión de EEUU de mantener los ejercicios militares regulares con Corea del Sur.

En el terreno específico de Medio Oriente, la contracara de la ofensiva yanqui-israelí es que el Hezbollah acaba de ganar ampliamente las elecciones en el Líbano y dos fracciones chiitas de las más duras contra el imperialismo, fueron las ganadoras en las recientes elecciones en Irak. En este país el gobernante partido Al Dawa (La Predicación), dirigido por Al Abadi que gobierna Irak desde el 2005 salió quinto en Bagdad y no ganó en ninguna de las provincias chiíes, luego de llevar a cabo una política que bonaparteaba entre el gobierno yanqui y los intereses iraníes. La facción ganadora es según los medios internacionales, la más anti imperialista e independiente del régimen iraní, acaudillada por el clérigo radical chií Muqtada Al Sadr que encabezó el levantamiento del año 2016 contra las miserias que el gobierno actual descarga sobre el pueblo iraquí y la corrupción del régimen que encabeza. Es conocido también por haber dirigido la milicia Ejército del Mahdi, que se levantó en armas contra la invasión estadounidense,

Es que pese a la derrota de la primavera siria por el régimen de Al Asad, la región sigue siendo un polvorín en todo sentido. Ese es el marco del heroico levantamiento palestino, es lo que explica que decenas de miles desafíen las balas sionistas y se enfrenten. Son las limitaciones del genocida presidente turco Erdogan para derrotar los extraordinarios avances del pueblo kurdo en el norte de Siria, son los recientes levantamientos populares democráticos contra la dictadura que representa la teocracia iraní y que pueden agravarse si el régimen de los ayatollahs descarga las crisis económica sobre las espaldas de su pueblo.

Es esta resistencia del movimiento de masas la que se desarrolla por debajo de las disputas entre la avanzada imperial yanqui y los intereses de las potencias regionales, Rusia, China y el imperialismo europeo.

Esa extendida y contundente resistencia es la materia prima para que surja una nueva y consecuente dirección de la pelea anti imperialista que reemplace a las viejas corrientes nacionalistas burguesas y pequeño burguesas y a las herederas del estalinismo local, totalmente en bancarrota.

¡Fuera la agresión imperialista contra Irán y los pueblos de Medio Oriente!

¡Basta de represión al pueblo palestino!¡Libertad a sus presos políticos! ¡En apoyo a su lucha por recuperar sus territorios y construir una Palestina libre, laica y no racista!

Gustavo Giménez

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