uia – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Wed, 04 May 2022 21:03:41 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png uia – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Salario y condiciones laborales a la baja. ¿Por qué no hay un paro general? https://mst.org.ar/2022/05/04/salario-y-condiciones-laborales-a-la-baja-por-que-no-hay-un-paro-general/ Wed, 04 May 2022 21:03:41 +0000 https://mst.org.ar/?p=31064 El deterioro del poder adquisitivo genera descontento en la clase trabajadora y profundiza el repudio a los jefes sindicales, al PJ y al gobierno. Adelantaron las paritarias, condicionadas, pero la bronca no para. Hay que transformarla en pelea desde el sindicalismo combativo. Hacia el paro nacional que se necesita pero no llega.

Escribe: César Latorre

La inflación se alza imparable y deteriora de manera semanal el salario. Se estima que el primer cuatrimestre del año acumulará una inflación por encima del 20%. En el segmento alimentos es aún mayor. Encima, lo que viene no es una desaceleración. Están pendientes los aumentos de tarifas, el impacto del reciente aumento de la salud privada, la telefonía y la conectividad entre muchos otros indicadores que profundizarán esta dinámica.
La pérdida el poder adquisitivo entre los trabajadores muestra números escalofriantes:

. La mitad de los trabajadores están contratados de manera precarizada y tienen un promedio de una pérdida del poder adquisitivo del 40% en el último quinquenio (2017-2022).

. En el caso de los registrados el mismo período muestra una caída del 20%.

. El 80% de las y los trabajadores formales cobra por debajo de la línea de pobreza.

. Según el INDEC incluso el promedio de los trabajadores asalariados de conjunto es de $ 55.823 cuando para no ser pobre se necesitan ingresos por $ 89.690.

A este verdadero descalabro en la situación de la clase trabajadora hay que sumarle el aumento de las malas condiciones laborales, la necesidad de pluriempleo, el aumento de los ritmos de explotación, la reducción del salario indirecto, las intenciones de reformas laborales de hecho y la presión disciplinarias para imponerlas.

El paro, te lo debo

Tanto la CGT como las CTA, ni siquiera mencionan la posibilidad de parar. ¿Qué explica esta situación? En otros momentos, incluso siendo siempre funcionales a los gobiernos de turnos se vieron obligados en algunas circunstancias a llamar. ¿Por qué ahora si estamos peor no se logra obligarlos?

Es un ataque globalizado que se alinea con las exigencias políticas del fondo monetario y que, sin embargo, no desata una huelga general ¿por qué?
Hay una confluencia de, al menos, cuatro factores que pueden dar una primera explicación a este problema hasta el momento.

1. Pérdida del control de los paros
En los últimos paros se comenzó a evidenciar la falta de control que tenía la burocracia de los mismos. Cuando los convocaban domingueros (sin movilización) aparecía en escena el sindicalismo combativo y la izquierda como un actor real del paro, con un discurso más radicalizado con propuestas más de fondo que contaban con la simpatía de las y los trabajadores y se proponía como alternativa ante millones.
Las que fueron con movilización terminaron con desbordes como cuando se trató la reforma previsional. La movilización le arrancó el paro y aunque maniobraron convocándolo a último momento y desde el mediodía, varias seccionales de distintos gremios movilizaron y fueron parte del enfrentamiento con las fuerzas represivas en diciembre de 2017. Pero más emblemático aún fue la movilización del 7 de marzo del mismo año que había terminado tomando el escenario al canto de «paro, paro, paro» y repudiando a los dirigentes que tuvieron que salir custodiados para no terminar, en el mejor de los casos, como el histórico atril de la CGT que voló de mano en mano.

2. Mayor integración al gobierno y al Estado
El modelo sindical vigente tiene como uno de los pilares fundamentales su Estatización. Esto es, su subordinación al Estado capitalista. Esta subordinación es orgánica y funcional. Por ejemplo, el Estado a través del ministerio de trabajo le da la «legalidad» a los sindicatos que quiere, lo cual les confiere la exclusividad de negociación, el marco legal necesario para que estando afiliados, o no, los trabajadores les aportemos igual, la vigencia de las obras sociales y su recaudación, entre muchas otras.
A este elemento estructural se suman las dificultades analizadas en el primer factor para movilizar, lo cual los hace más dependientes porque pierden cierta autonomía al no poder apoyarse en la movilización de las y los trabajadores para forzar negociaciones. Lo cual los llevó a integrarse en todo el arco al gobierno más allá de que ahora, ante la crisis del FdT muestra fisuras en el ámbito sindical

3. Mayor inestabilidad de la situación política general
La fragilidad y crisis del régimen los aprieta aún más a que no hagan nada que pueda derivar en una desestabilización que amenace sus propias ubicaciones de privilegios que este sistema les garantiza. Dirigentes que tienen puestos eternos y que viven como empresarios lo llevan a ser parte del campo de los que defienden el status quo actual. Por supuesto que todo esto no es lineal y las crisis producen cambios, pero al momento es lo que viene pesando más.

4. Insuficiente desarrollo de los sectores combativos
También hay que decirlo, hay otro elemento, y es la falta de un polo de referencia con cierto peso e independencia de la casta dirigente que genere una política alternativa. En este sentido es muy importante, con sus limitaciones, el espacio del plenario del sindicalismo combativo. Con un programa independiente jugó un rol alternativo en los paros de la era Macri y en movilizaciones independientes del gobierno de Fernández. Tiene el desafío de avanzar hacia una mayor coordinación.

Paritarias condicionadas

El Gobierno, la UIA y la CGT pactaron adelantar las paritarias para descomprimir esta situación. Sin embargo, por lo que analizábamos más arriba atomizan la discusión por sector parándose en las «posibilidades de cada rama empresaria» más que en «las necesidades de la clase trabajadora». Y por esa vía fragmentan las fuerzas en vez de salir de manera simultánea para pelear por lo que necesitamos. La CTA por otro lado no saca los pies del plato y va a la misma política.
Y es así que tenemos todas paritarias dispersas con rangos de distintos porcentajes que van profundizando aún más las brechas salariales entre sectores. Incluso hay muchas que aún no se han cerrado.

Las perspectivas

La foto del primero de mayo es muy descriptiva del momento y de la dinámica. La CGT directamente estuvo ausente de las movilizaciones, sólo emitió un comunicado de compromiso en donde encima «reconoce cierto alivio» por la política del gobierno. Alivio a su deterioro debe leerse.

A su vez, el oficialismo debió impulsar un acto sostenido con los movimientos sociales adictos a falta de poder hacerlo con la burocracia sindical.
La otra postal de la foto fue el acto del FITU en la histórica plaza de mayo del cual participaron sindicatos, comisiones internas y delegadxs clasistas y combativos. Se impone superar a la burocracia sindical y ello es un proceso político-sindical.
La crisis de la burocracia es notoria, la interna del gobierno le pega de lleno y la hace más endeble aún. Tenemos que tomar dimensión de su profundidad.

Para que los trabajadores recuperemos nuestra independencia política como clase y haya paros con planes de lucha por nuestras necesidades debemos fortalecer una alternativa político-sindical que verdaderamente esté por un cambio de fondo. En el camino de hacerlo, es imprescindible organizarnos desde cada lugar de trabajo, involucrarnos y aportar a una superación de la burocracia sindical aprovechando las discusiones por paritarias exigiendo salidas de fondo y planes de acción y lucha a la vez que fortalecemos a los sectores clasistas.

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Pacto social: el retorno de una política antiobrera https://mst.org.ar/2020/10/05/pacto-social-el-retorno-de-una-politica-antiobrera/ Tue, 06 Oct 2020 01:05:18 +0000 https://mst.org.ar/?p=28680 Esta tarde, en la Casa Rosada, se produjo una reunión del gabinete económico ampliado. Conducida por el jefe de gabinete Santiago Cafiero, la reactivación del “pacto social” contó con la participación de la Central General de los Trabajadores (CGT), La Central de los Trabajadores de la Argentina (CTA), la Unión de trabajadores de la Economía Popular (UTEP), la Unión Industrial Argentina (UIA) y las Cámaras de Comercio y de la Construcción. El objetivo, como todo acuerdo de este tipo diseñado por el peronismo, es la firma de acuerdos de precios y salarios, dicho de otra forma, la sentencia del congelamiento de los salarios o acuerdos de paritarias a la baja como ya se vienen dando. Mientras esto sucedía el presidente Fernández se reunía en un salón aparte y con la presencia del ministro de Economía Martín Guzmán con uno de los empresarios más poderosos del país, Luis Pérez Companc, de la que no trascendieron informes.

En el marco de la crisis de la economía local, el gobierno de Fernández, con las presencias del ya mencionado Cafiero y los ministros Martín Guzmán, Matías Kulfas, Claudio Moroni, la vicejefa de gabinete Cecilia Todesca, el titular del Banco Central Miguel Pesce y la directora de la AFIP Mercedes Marco del Pont, tuvo una nueva cita con los mandamases de la burocracia sindical, los empresarios y dirigentes de las organizaciones sociales oficialistas. El encuentro preparatorio para trabajar en una hoja de ruta que ponga el eje en el “trabajo y la producción”, como lo promocionan desde el oficialismo, no es más que la rosca de la estrategia pensada para seguir custodiando las ganancias de los sectores concentrados. Una nueva política que permita al gobierno contener la bronca de los trabajadores y sectores populares golpeados por la crisis, para continuar abonando a un plan que tiene como eje devolver dólar por dólar de la deuda externa ilegítima que absorbe las reservas del Estado y los beneficios constantes al círculo rojo del empresariado local.

La reunión antecedida por los anuncios hechos por el gobierno la semana pasada, donde explicitó la rebaja de impuestos a la exportación y la rebaja a las retenciones del sector agrario[i], no presentó ningún tipo de solución para combatir la pobreza del 40%[ii] ni tampoco la pérdida de empleo de más de 3 millones de puestos. Mas bien, como lo expresó Héctor Daer esta mañana en un programa de la radio FutuRock, se fue con la intención de «(…) proponer que el salario mínimo vaya hacia la canasta básica pero no de un día para el otro (…)«. Un ejemplo del orden de prioridades del gobierno progresista de Alberto y las intenciones de “lucha” de la burocracia sindical.

No al pacto social

La bronca acumulada, las luchas obreras y populares en curso y la certeza para gobierno y patronales de grandes confrontaciones en ciernes, obligan a poner en pie esta política preventiva. Por las dudas, también pergeñaron el megaplan represivo.

Hay otra salida ante este acuerdo tripartito de gobierno, empresarios y burocracia sindical y social. Rechazar este pacto y preparar acciones de lucha para exigir:  aumento general de salarios, jubilaciones y planes sociales con actualización automática según la inflación real, creación de puestos trabajos genuinos y apertura de paritarias sin techo, como primeras medidas de un programa alternativo.

Derrotar esta iniciativa también es vencer un plan de gobierno diseñado por el FMI y abocado a pagar deuda externa. Es urgente enfrentar y derrotar esta orientación ajustadora del Frente de Todos, para recomponer la economía y ordenarla en el sentido de un plan al servicio de las mayorías. Este camino se puede seguir si se tocan los intereses de los sectores más concentrados, al contrario de lo que hace el gobierno pactando con ellos.

Nicolás Zuttión

[i] https://mst.org.ar/2020/10/01/anuncios-de-guzman-la-crisis-avanza-las-claudicaciones-del-gobierno-tambien/

[ii] https://mst.org.ar/2020/10/01/la-pobreza-alcanzo-a-18-millones-de-personas-y-llego-al-401/

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Otra más de la CGT en pandemia y van… https://mst.org.ar/2020/07/26/otra-mas-de-la-cgt-en-pandemia-y-van/ Sun, 26 Jul 2020 22:38:11 +0000 https://mst.org.ar/?p=25153 Además de reunirse virtualmente con los principales capitalistas del país, esos que aparecen en la Revista Forbes como que tienen en el exterior cerca de 50.000 millones de dólares, para pedir en conjunto que le bajen los impuestos, el 23 de julio la conducción de la CGT aceptó prolongar otra rebaja, esta vez en los salarios de los trabajadores suspendidos.

Como se ve, la semana que terminó fue “agitada” para estos dirigentes.
Firmaron un nuevo cheque en blanco a las cámaras empresarias para que los trabajadores que dicen representar, que además de la angustia de la pandemia y la suspensión de sus tareas, resignen un 25% de salario por un periodo indeterminado que podría prolongarse automáticamente mientras duren las medidas de aislamiento o el cierre parcial o total de las empresas en las que trabajan. En principio este acuerdo no necesita de homologación y regirá durante agosto y septiembre.

Pero el acuerdo que acaba de renovarse está vigente desde el 1 de abril y ya lleva cuatro meses de aplicación. Para evitar tener que legalizarlo frente al Ministerio de Trabajo de la nación, la última extensión no le puso fecha de vencimiento.
Además del millón de despidos que según la consultora Ecolatina y el observatorio de la UCA se han producido desde el inicio de año, 1.200.000 trabajadores vienen sufriendo suspensiones y por lo tanto cobrando un cuarto menos de ingresos desde los meses de abril y mayo.

En realidad las patronales sólo estarían haciéndose cargo de un 25% total de los salarios ya que el programa ATP instrumentado por el gobierno se hace cargo de una parte sustancial de los salarios de los trabajadores. Así mientras entre todos cubrimos el 50% de los salarios de los que deben hacerse cargo gente como Bulgheroni, Roca o Magneto entre otros, con esta ayudita de sus amigos de la CGT los empresarios apenas tienen que desembolsar un 25% de la carga salarial que le provocan sus trabajadores.

Un año donde prácticamente no hubo paritarias. Con una inflación que difícilmente sea menor al 40%, donde la amenaza de cierres y despidos planean sobre las familias trabajadores, la CGT continúa dando muestras cabales de su enorme disposición de apoyo a las patronales. Es que ellos sí tienen una larga tradición y experiencia en la entrega de los derechos de los trabajadores.

Carlos Miranda

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Hoy 14hs, Pacagnini: “Marchamos a la UIA. La vida es prioridad a sus ganancias” https://mst.org.ar/2020/06/16/hoy-14hs-pacagnini-marchamos-a-la-uia-la-vida-es-prioridad-a-sus-ganancias/ Tue, 16 Jun 2020 10:26:28 +0000 https://mst.org.ar/?p=24174 Ante la crisis social y el ajuste, Guillermo Pacagnini, dirigente de CICOP y coordinador de ANCLA/MST en el Plenario del Sindicalismo Combativo, señaló: “La CGT duerme una larga siesta, dejando pasar el ajuste de Fernández, las corporaciones y gobernadores como Kicillof. Porque la vida de los trabajadores es prioridad ante sus ganancias y como parte de la Jornada Nacional del Sindicalismo Combativo, marcharemos hoy a la UIA (Av. de Mayo y Lima) con ANCLA/MST para hacer un acto a las 14hs. Luego, para cerrar la Jornada Nacional, haremos una conferencia de la Mesa del Sindicalismo Combativo, 15hs en Obelisco”.
Cele Fierro, dirigente del MST-FIT Unidad que participará del acto ante la UIA, agregó: “El ajuste no se toma cuarentena y la apertura de actividades, obliga a millones de trabajadores a salir, sin control sobre las patronales y las medidas de bioseguridad. Con trabajadores de la salud, docentes, obreros, estatales, jóvenes precarizados y sectores sociales retomamos la calle porque nuestra salud vale más que los negocios capitalistas”.

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Por un verdadero impuesto a la riqueza ¿Ahora les toca a los ricos? O el impuesto que no será https://mst.org.ar/2020/05/13/por-un-verdadero-impuesto-a-la-riqueza-ahora-les-toca-a-los-ricos-o-el-impuesto-que-no-sera/ Thu, 14 May 2020 00:56:52 +0000 https://mst.org.ar/?p=23226 Alberto anunció con pompa un supuesto impuesto a la riqueza, pero el proyecto se desinfla. Ceden al lobby empresarial, priman las internas en el Frente de Todos y la derecha lo rechaza. Solo la izquierda plantea un real impuesto a los ricos, progresivo.

Escribe: Francisco Torres

Con una publicitada reunión de Alberto Fernández, el ministro de Economía y los diputados Máximo Kirchner y Carlos Heller, el gobierno anunció un proyecto para cobrar un impuesto a la riqueza como supuesta medida para que las grandes fortunas paguen frente a la crisis.

A comienzos de abril dijeron tenerlo listo. Luego, que le hacían retoques. Después, que lo presentaban en Diputados el 17 de abril, pero nada. Pasó un mes, el proyecto no aparece y ya muchos dan por sentado que ese tibio impuesto no será.

Hasta ahora no pasa de anuncios mediáticos y de relato para del aparato del PJ y el Frente de Todos que necesita vender epopeya. Pese a que para su impulsor, el banquero y diputado del PC, Carlos Heller, con el impuesto a los ricos con un patrimonio mayor a los 3 millones de dólares, recaudarían U$S3.400 millones.

Hablan de apenas un impuesto del 2% al 3,5% sobre fortunas que declaran más de $200 millones. Heller calcula que alcanzaría a 12.000 personas sobre 45 millones de argentinos. Y aclaró que si el corte para pagar lo ponían en U$S 2 millones, el número de ricos alcanzados casi se triplica, hasta 32 mil personas. Pero este falso “comunista” no se quiere meter mucho con el capital y, junto a Máximo Kirchner, reducen todo lo posible el total de empresarios, banqueros y sojeros que podrían tocar.

Ni Robin Hood ni combatir al capital

No se vaya a pensar que el PJ de Alberto y los K esté “combatiendo al capital” cómo coreaba la ya histórica marcha justicialista. En verdad, lejos de combatir al capital, hablan de un impuesto por única vez. Y aun así los dueños de Argentina pegan el grito y hacen lobby con políticos del PRO y la UCR, economistas como Espert o Prat Gay y burócratas de la CGT como Barrionuevo, el que dijo que en este país nadie hace la plata trabajando.

Se escandalizan, cuando apenas alcanzaría al 0,08% de la población económica activa. Y tan solo al 1,1% de quienes pagan el impuesto a los bienes personales. Una ínfima parte de los ricachones del país, en su mayoría de empresas extranjerizadas. Al contrario, éstos piden mayores “incentivos” del Estado, es decir, de todos para quienes “se la llevan en pala” como reconoció Cristina bajo los gobiernos K.

Hay presiones de la UIA para que todo quede apenas en un préstamo al Estado, como “adelanto” de impuestos futuros. Mientras tributaristas del capital despotrican hablando de una supuesta “confiscación que afecta el derecho a la propiedad privada”. Y adelantan que lo frenarán en la justicia, con amparos de inconstitucionalidad.

Eso mismo es lo que piensan que pasará en el bloque del Frente de Todos, lo que queda claro es que el anuncio no es más que otra puesta en escena del relato oficial. Necesitan hacer creer que van a combatir a los ricos, cuando en realidad ajustan a los pobres, la clase obrera y sectores populares que salen a luchar ante el ajuste.

Se apoyan para eso en una de las falsas conciencias que difunden periodistas y economistas del capital: Que Argentina sería el país donde más impuestos se pagan del mundo. Nada más falso. La carga impositiva en Argentina ronda el 28,8% del PBI y está por abajo de Brasil donde es del 33,1% y de Uruguay con el 29,2% del PBI. El promedio en la Unión Europea es del 38% del PBI y si se compara con los países nórdicos, en Suecia es del 44.3%, Finlandia 42.3% y en Dinamarca es del 45.7%. Incluso en la OCDE, el “Club de países ricos” al que Argentina quiere ingresar, la carga impositiva promedio es del 34,2% del PBI.

¿Quién les pone el cascabel a los ricos…?

Pero aquí no solo pagan menos impuestos, sino que buena parte de esas fortunas están en el extranjero y no pueden tocarlas los supuestos “sabuesos” de la AFIP. Sólo en abril de este año, gracias a informes de la OCDE, la AFIP “detectó” casi 1.000 cuentas de argentinos en el exterior sin declarar, que sumarían U$S2.600 millones.

Pero se dice que hay más de cien mil cuentas en el paquete que le llegó a la AFIP, de capitalistas argentinos que atesoran en el extranjero más de 400.000 millones de dólares. Es decir, se fugaron mucho más que un PBI entero.

Para la revista Forbes, entre los 50 dueños de compañías más rico del país, acumulan la abultadísima suma de U$S70.000 millones. Por eso, Alberto y el PJ están en las antípodas de un Robin Hood que fuera a quitar al rico para dar al pobre. Pero como insisten con su relato, alguien se puede preguntar si esta vez echarán mano a las billeteras de los “dueños” del país. Pero no.

Hasta el ala “izquierda” del Frente de Todos demostró su impotencia y funcionalidad al capital imperialista, al integrarse a esta alianza burguesa que comanda el PJ. Hugo Yasky, diputado y dirigente de la CTA, junto a otros, tuvo que dar marcha atrás con el promocionado Impuesto Patria.

Alderete, el “combativo” diputado del PCR-CCC, intentó anticiparse con un proyecto que solo gravaba desde… los U$S15 millones. Pero se alineó rápido y reconoció a La Nación: “el proyecto nunca lo ingresamos en mesa de entrada. Quedamos de acuerdo con el bloque en que los responsables sean Máximo Kirchner y Heller…”.

Por el lado de Patria Grande, la legisladora porteña Ofelia Fernández se limitó a pedir a Paolo Rocca, “el hombre más rico de la Argentina que tiene un patrimonio de 9700 millones de dólares. ¿Te complicaría mucho tener 9.699 Paolo…?”. Nada. Hasta ahí llegó esta corriente adaptada al sistema.

Solo en la izquierda planteamos impuestos progresivos

Para la revista Mercado, que hace el ranking de las 1.000 mayores empresas de Argentina, el acumulado en ventas superó los 9.4 billones de pesos en 2018. Pero hay gran concentración y las 41 empresas líderes -apenas el 4% del ranking-, acumularon el 40% de las ventas o ingresos registrados, por más de $3.7 billones. A su vez, sólo 20 de las mayores 50 empresas son de capital mayormente nacional. El resto son compañías multinacionales o de capital mayoritario extranjero.

Entre las 10 que más ganaron están Cablevisión, Banco Nación, YPF, Mercado Libre, Irsa, Central Puerto, Banco Macro, Dreyfus, Santander Río y Ternium (ex Siderar), sumando $373.000 millones de ganancias en 2018. En cuanto a los ingresos, entre 37 bancos privados extranjeros y públicos, sumaron más de $1.07 billones. Aquí también hay alta concentración ya que solo los 10 primeros, el Nación, Provincia, Santander, Macro, Francés, Galicia, HSBC, ICBC, Credicoop y el Ciudad, sumaron $780.000 millones en ingresos. En cuanto a la rentabilidad, la banca da envidia ya que casi la duplicó en 2018.

Seguramente, al leer esto estarás tan indignado como uno al investigar para hacer esta nota. Porque lo cierto del supuesto impuesto a los ricos es que no serían ni las migajas que puedan caer del banquete del capital imperialista, que controla la economía de una Argentina semicolonial.

Plata hay y mucha. Pero el gobierno no ajusta las billonarias ganancias de las corporaciones, bancos, energéticas, privatizadas, agrarias o alimenticias. Tampoco grava a la timba financiera y bursátil. Apenas una aspirina y por única vez, al cáncer capitalista. Solo desde la izquierda proponemos un verdadero impuesto progresivo a la riqueza.

Así lo plantea el proyecto de diputados del FIT Unidad presentado en el Congreso, al plantear un Impuesto Extraordinario a los Grandes Patrimonios, para quienes superen los $100 millones. Es decir, una base imponible mucho más alta y con tasas a pagar del 5% al 10% y el 15%.
Los socialistas del MST planteamos, como propuesta de fondo para una reforma impositiva progresiva, que esos impuestos sean de forma permanente. Junto a la necesidad de abolir el impuesto al salario y eliminar el IVA de la canasta familiar.

Para acabar con la evasión y elusión impositiva, se debe auditar y ejercer control social a través de comisiones de trabajadores, profesionales y consumidores sobre los libros contables, cuentas bancarias y activos empresarios. Además de poner la lupa en los paraísos fiscales y cuentas offshore.
Para evitar que fuguen capitales y especulen con sobrefacturación y subfacturación de exportaciones, se deben nacionalizar toda la banca y el comercio exterior. Así habrá fondos de sobra para abordar las acuciantes carencias del pueblo trabajador.

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Cuarentena / Cele Fierro: “Flexibilizar no es cuidar la salud” https://mst.org.ar/2020/04/07/cuarentena-cele-fierro-flexibilizar-no-es-cuidar-la-salud/ Tue, 07 Apr 2020 23:47:51 +0000 https://mst.org.ar/?p=22320 Tras la reunión del gobierno con la UIA y la CGT y el anuncio de flexibilización de la cuarentena, la dirigente de izquierda Cele Fierro (MST-FIT Unidad) expresó su preocupación: “Aunque hoy trataron de bajarle el tono a los anuncios mostrando cierta continuidad, en los hechos siguen avanzando en flexibilizar la cuarentena. Cuando todo indica que vamos hacia el pico de contagios, flexibilizar va contra las recomendaciones de especialistas y no es priorizar la salud sino exponer al contagio a millones de trabajadores. La pregunta es a quién está escuchando el gobierno: ¿A los profesionales de la salud o a los empresarios que buscan retomar ganancias? La respuesta está quedando clara”.

Cele Fierro agregó: “A esta altura, los trabajadores se encuentran entre la espada y la pared: en un país con una informalidad laboral enorme, con un bono de apenas $10.000 que aún no ingresó a los hogares y con lugares de trabajo sin condiciones sanitarias, deben elegir a diario entre su salud o comer. Si a eso le sumamos los despidos, suspensiones y recortes salariales, la inhumanidad es extrema. En vez de poner en riesgo nuestras vidas flexibilizando un poco más la cuarentena, hay que realizar un shock de inversión real en los hogares en base a suspender todos los pagos de la deuda y un impuesto a las grandes fortunas. Y en los sectores realmente esenciales garantizar plenas condiciones sanitarias y fuertes castigos a los empresarios que no la cumplan”.

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Ni tregua ni pacto social. Es hora de reclamar lo que nos robaron https://mst.org.ar/2019/11/27/ni-tregua-ni-pacto-social-es-hora-de-reclamar-lo-robaron/ Wed, 27 Nov 2019 13:55:16 +0000 https://mst.org.ar/?p=20635 A dos semanas de la asunción del Frente de Todos, el pacto social sigue apareciendo como un eje articulador de la política del nuevo gobierno. Más allá de su viabilidad en medio de la crisis actual, sólo prometen migajas para pasar el verano. La burocracia sindical plantea tregua para garantizar el ajuste derivado de los acuerdos con el FMI. Hay que rechazar el pacto con las patronales y llevar los reclamos a las calles.

Pese a que no lo dejamos aplicar a fondo su programa de reformas reaccionarias y se retira derrotado, Macri deja secuelas de su ajuste en las y los trabajadores y sectores populares. Despidos, suspensiones, devaluación salarial, precios remarcados, pobreza creciente. Hay malhumor social y clima de reclamo y al mismo tiempo ciertas expectativas de que con la asunción del Frente de Todos vendrán medidas para «poner plata en los bolsillos» y encender la economía que lleva años de estancamiento e inflación. A la par que se reúne con el embajador yanqui, ratifica su alianza con los empresarios de la UIA y hace profesión de fe de que va a respetar el acuerdo con el Fondo, Alberto F. ensaya un doble discurso con algunos anuncios veraniegos para empezar con cierto respaldo su gestión.

Migajas en los bolsillos

A los ensayos del pacto social patronal-sindical, la semana pasada Alberto le sumó la puesta en escena de un «Consejo Federal Argentina Contra el Hambre». Para mostrar su necesidad de consensos, montó un amplio arco que va desde Daniel Arroyo, probable titular de Desarrollo Social; Funes de Rioja de la UIA, pasando por la burocracia sindical a pleno, ONGs, la Iglesia y el toque farandulesco de Tinelli, una suerte de ministro sin cartera. Abundó lo gestual, pero faltaron propuestas concretas del programa para revitalizar el consumo que vienen publicitando.

La precaria receta anticrisis sólo serían migajas en los bolsillos populares para tratar de sortear un verano caliente e iniciar el año político y la nueva gestión con la menor cantidad de sobresaltos. Veamos.

Por un lado, hablan de aumentos de emergencia en salarios mínimos, jubilaciones y planes sociales que podrían consistir en una suma fija. La misma oscilaría entre los 5.000 y 7.000 pesos en salarios y en el haber jubilatorio, más una tarjeta alimentaria que podría ascender, según trascendidos, a $ 6.000 que cubriría a las madres con hijos menores de 6 años que asisten a comedores. Es pura hipocresía que se hable de una canasta básica de alimentos «a precios razonables».

Lo prometido es apenas un parche de fin de año que no compensa ni de lejos la inflación galopante de este año, la pérdida del poder adquisitivo de toda la población trabajadora por la devaluación y está muy lejos de iniciar una «batalla contra el hambre».

Con una pérdida promedio del 20% en el valor salarial, una jubilación mínima de $ 14.000 (línea de indigencia) que cobra el 70% de los abuelos y planes sociales rondando los $ 7.000, los «aumentos» que daría el Frente de Todos son una burla. Seguirán dejando a millones por debajo de la línea de pobreza fijada por el INDEC en 35.647 pesos para una familia tipo (y sin calcular el costo del alquiler de la vivienda).

Mientras tanto, el supuesto acuerdo con los empresarios para congelar los precios de entre 300 y 500 artículos de consumo básico durante seis meses ya tiene el colchón previo de las remarcaciones de estos últimos 15 días, que promedian aumentos del 15%. Además, para el empresariado hay promesas de beneficios impositivos y apoyo crediticio. Como siempre, el «esfuerzo» cae del mismo lado: el nuestro.

Por qué necesitan un acuerdo social

Detrás del barniz del plan social está la estrategia real del próximo gobierno. Alberto Fernández ratificó su compromiso con los industriales, corporaciones extractivistas y patrones del agronegocio y se ha comprometido a abrir la cumbre de la UIA en Parque Norte. Se ha reunido con el embajador norteamericano planteando una «relación madura» y ratificado su compromiso de pagar la deuda, cuando el FMI designa una nueva misión en nuestro país.

Todos ellos saben que se profundiza la crisis capitalista internacional y que serán, a diferencia de los primeros gobiernos de los Kirchner, tiempos de vacas flacas. Para cobrar la deuda, más allá de los términos de renegociación y mantener la tasa de ganancia del establishment, deberá tomar las medidas para que la crisis la sigamos pagando los de abajo. Por ello insisten en las reformas estructurales, laboral, previsional y fiscal, conscientes de que deberán adaptar los tiempos y las formas porque no hay márgenes políticos para ensayos al estilo Macri.

Alberto es consciente de que se vienen tiempos de reclamos y hay un real temor a la epidemia latinoamericana de rebeliones y revoluciones. Para amortiguar todo costo político, el pacto social, tenga la forma que tenga, pasa a ser una política de Estado. Para ello apelarán a la siempre lista dirigencia sindical corrupta, que promete paz social a cambio de mantener sus privilegios. Rechazamos la trampa de estos acuerdos de colaboración de clases, en donde siempre los trabajadores terminan subordinados a los intereses de las corporaciones.

Todavía está por verse si lograrán una pata sindical firme para estas componendas de trastienda. La dirigencia de CGT y CTA no logra la famosa «unidad» por sus propias peleas internas y los movimientos sociales afines al PJ pretenden reconvertirse en una suerte de sindicato para colaborar. Pero, más allá de ello, desde el sindicalismo combativo y los movimientos piqueteros de lucha daremos batalla para movilizar y pelear contra todo ajuste y por recuperar derechos. Mientras las patronales debaten si hay o no que emitir moneda y la burocracia plantea una escandalosa tregua y a lo sumo discute si pedir un bono-miseria o dejarlo librado a la voluntad de las patronales, las y los trabajadores necesitamos preparar los reclamos y la lucha.

Por un programa de emergencia y un plan de lucha

Estamos organizando una nueva reunión de la mesa del Plenario del Sindicalismo Combativo y la convocatoria abierta a una gran Jornada Nacional de Lucha unitaria con cortes y marchas para las próximas semanas. Con una clara premisa: salir a rechazar toda idea de pacto social, apoyar los conflictos y reclamar un aumento general de salarios, jubilaciones y planes sociales actualizados en forma automática para compensar la inflación real. Reclamar retrotraer precios y tarifas para que los aumentos salariales sean reales y para romper el colchón tramposo donde pretenden montar el «acuerdo de precios y salarios». Reclamar paritarias sin techo y un programa de control popular de precios. Romper con el FMI, no pagar un peso e investigando la plata que se llevaron los amigos de Macri con la fuga de capitales. Prohibir por ley los despidos y suspensiones, repartir las horas de trabajo para trabajar todos y nacionalizar bajo control obrero toda empresa que no cumpla. Reestatizar las privatizadas con control social e impulsar una reforma tributaria de signo opuesto a la que piden las patronales; deberán pagar más los que más tienen y anular el IVA y otros impuestos al consumo popular.

Alberto busca un período de gracia, sin protestas; nosotros fomentamos el desarrollo de un plan de lucha. Llamando a todos los sectores sindicales combativos y a los movimientos piqueteros independientes e impulsando la mayor unidad de acción. Convocando asambleas y plenarios y reclamando un paro general. Desde ANCLA y el MST, junto al Movimiento Sin Trabajo Teresa Vive, en todo el país pondremos nuestras fuerzas al servicio de estos objetivos.

Guillermo Pacagnini

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La campaña de Alberto: llevarle tranquilidad al poder real https://mst.org.ar/2019/09/25/campana-de-alberto-llevarle-tranquilidad-al-poder-real/ Wed, 25 Sep 2019 17:41:47 +0000 https://mst.org.ar/?p=20012 Luego de las PASO la campaña de Alberto Fernández dio un giro de 180°, del encendido tono polémico a la mesura y la colaboración con la transición, de los actos «populares» a las reuniones con los representantes del poder real y la reafirmación de los compromisos asumidos por el macrismo.

La elección sucedió

No solo la elección de agosto «sucedió», por más que le pese a Macri, sino que Fernández emergió de ella como el virtual presidente, un cargo que, aunque inexistente, muy importante en la coyuntura.

Este fenómeno expuso el desastre construido por el macrismo en todos los ámbitos (con la inestimable colaboración de la burocracia sindical y los gobernadores peronistas) y dejó al país sumido en una crisis política y económica que con mucho esfuerzo buscan encauzar a la campaña electoral.

Esto adelantó las definiciones en el Frente de Todos y afloraron antes de ocupar efectivamente el sillón de Rivadavia cuáles serán las líneas fundamentales de acción del futuro gobierno y quiénes sus principales beneficiarios.

Honrar los compromisos externos

En sucesivas reuniones con el FMI, inmediatamente después de las PASO, y con el BID hace pocas horas y en todos los medios de comunicación, Alberto se comprometió a pagar dólar sobre dólar los «compromisos» asumidos por el gobierno de Macri. Siempre cuidando de agregarle alguna frase como «sin el hambre del pueblo» o «primero debemos crecer» pero también dejando en claro que no contempla dejar de pagar la fraudulenta y usuraria deuda externa.

¿Otro modelo productivo pero con los mismos de siempre?

Las reuniones de Alberto, en el exterior y en el país, siguieron por los empresarios. Se reunió con la cámara minera, la UIA, representantes de los bancos y financistas y hasta se sentó bajo el logo del Grupo Clarín en el Malba, en un seminario donde le habló amigablemente a lo más selecto del establishment. En ese camino se reunió también con Galperín de Mercado Libre y con los representantes de la mesa de enlace agropecuaria.

En este contexto suenan, como mínimo, poco creíbles sus declaraciones de los últimos días sobre «construir otro modelo productivo en Argentina» (Clarín digital, 24/09). No dice el candidato-presidente cómo piensa hacerlo si le promete a todos que podrán desarrollar sus negocios sin problemas. Es decir, más megaminería, más agronegocio, más especulación financiera y reforma laboral «lugar por lugar».

Pacto social para que paguen los trabajadores

La lógica se completa con las reuniones con la burocracia sindical y los gobernadores del ajuste como Arcioni, Uñac, Manzur o Alicia Kirchner, entre otros, que se comprometieron a trabajar en un gran «pacto social» que no es otra cosa que el compromiso de contener juntos a los trabajadores y el pueblo mientras hacen lo posible para ajustar.
Respetamos la opinión de quienes creen que es la única opción contra Macri, pero es evidente que con Alberto no hay buenas noticias para el pueblo trabajador.

 

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